Archive for the ‘Fantasías’ Category

Investigadoras

Martes, noviembre 16th, 2010

Al dia siguiente luego de una noche de intensa lucha sexual Roxana se lebanta feliz pero si adolorida por la pelea de la noche, se ducha largamente despierta a hans, y lo invita para ir al cuarto de sandra, al abrir la puerta consiguen el cuarto de la espectacular morena muy bien organizado, “muy bien hijita, me alegra ver que ya entendiste” Sandra asintio con la cabeza, se notaba cansada como si no hubiese dormido bien (claro los ruidos no la dejaron y paso la noche entre paja y paja), La bella
castaña tomo  la morena por el cabello con fuerza la acerco a ella y le dijo “recuerdas que me dijiste algo de comer coño, pues bien vine para que me lo cumplas, todas las mañanas, al lebantarte me daras una buena mamada zorra”, ante la mirada de temor, miro a hans para que hiciera algo pero este mas bien se acomodo para ver bien el espectaculo, asi que la hembra  tomo la lisa cabellera y coloco la cabeza de la otrora rebelde hija y la coloco entre sus piernas forzandola a comerle la vagina, lo hacia magistralmente pues roxana comenzo a gemir y su cara denotaba placer, sandra comenzo entonces a alternar lengua y dedos los introducia en el ano y la vagina de la castaña, con su lengua exitaba el clitoris, estaba llebando a la mujer al extasis, entonces sono un grito, “Me corrooooo, que ricooooo hummmmm!!!!!!!!!!!!!1, entonces tomo por la cabellera nuevamente a la morena y comenzo a besarla furiosa y apasionadamente mientras hans volaba de excitacion, ambas mujeres se besaban y metian mano sobaban sus tetas y nalgas apasionadamente, roxana decia “que rica estas perrota y esa cucota
que tienes te la voy a comer toda pues es mia”, siiii, si eres mi dueña soy tuya hazme lo que quieras por favor no soy tu hija sino tu perra”, entonces la castaña comenzo a comerse las tetas morenas poco a poco los pezones estaban duros como piedra, bajo acariciando el bientre con su lengua y llego a la increiblemente carnosa vagina la cual ataco con un apetito boraz a medida que su lengua acariciaba la vagina el clitoris crecia era en verdad grande aquella chica si que tenia todo un organo, sandra no aguanto y exploto en un sonoro orgasmo, roxana siendo mas experimentada y ante el tamaño del bocado consiguio alargarle las sensaciones chupando el gran clitoris, luego de varias corridas y con la boca humeda de jugos ambas
mujeres se abrazaron, hans les pregunto si el quedaria fuera de sus juegos y entonces los dos hembrones tomaron la verga del hombre dandole una espectacular mamada doble, cuando estaba a punto del orgazmo sandra chupo al tiempo que el eyaculaba con lo cual el policia encubierto se desmayo luego de acabar. Luego las chicas bajaron a preparar el desayuno y comenzar el trabajo, entendidas ya de cual era la cadena de mando.

En esa mañana y durante los dias siguientes notaron un cambio, de la noche a la mañana pareciera que se convirtieron en una familia famosa pue todos parecian querer tener que ver con ellos, cosa que facilitaba la investigacion, Sandra salia constantemente con los hijos de las otras familias, roxana y hans siempre eran invitados a reuniones, asi lograron
centrar sus sospechas en tres mujeres, cristina, gladiuska y Fedra, estas mujeres y sus familias eran las que tenian mas poder tenian un circulo muy cerrado donde el equipo logro colarse, lo mas sospechoso era uno que tenian hijos muy desarrollados para la edad caso similar a sandra que tenia 25 años y no 17 como le decian a todos, pero claro esto no era algo concluyente, dos tenian estilos de vida muy lujosos pero sin un trabajo conocido, supuestamente los maridos eran socion en una empresa de importaciones pero al investigar habian inconsistencias en sus actividades y declaraciones, pero esta evidencia era muy debil, tres estaba el hecho de que en una de las propiedades de la empresa de esta gente, habia un trafico nocturno sospechoso y es alli donde comenzarian a vigilar.

Asi que hans con el pretexto de un proyecto especial de la empresa, se ausentaba en las noches con el fin de mantener vigilado el lugar en cuestion, Roxana lo hacia igual pero en el dia y la bella Sandra investigaba  a traves del grupo de adolecentes, una noche la morena se quedo  dormir en casa de Fedra, la mas misteriosa de todas y lider del grupo, sus hijos
federico y paula, la habian invitado paula era una chica rubia de rostro angelical cuerpo pecoso senos grandes y bellos vientre plano una cintura delgada y unas nalgas grandes y lisas, su hermano parecia un modelo alto fornido y de ojos verdes, entre sandra y paula habia como una rivalidad pero la morena acepto gustosa la invitacion por las ganas que tenia de tirarse a
federico y por que era una oportunidad de oro para colocar vigilancia en casa de fedra, fue alli que paula coloco una video cinta la cual presento como el exito de la temporada, en la sala donde estaban los invitados que eran los hijos de gladiuska y cristina, estos eran betsabet una morena de 1.65, cabello liso negro labios carnosos, pechos medianos pero paraditos
culo pequeño pero respingon y su hermana susej, morena de 1.70, tetas grandes como su madre un culo parado de tamaño mediano labios carnosos y cabello negro liso (hijos de gladiuska), yalimar chica blanca cuerpo pecoso ojos claros rellenita, de pechos medianos y culo un poco grande y peter del mismo tamaño que federico pero de tes mas morena (hijos de cristina), en el video se veia el interior de la casa del equipo policial y pudieron ver con lujos de detalles la pelea de sandra y roxana asi como la mamada de la mañana siguiente, sandra no podia creerlo y paula disfrutaba con la humillacion, la morena se lebanto y detubo la cinta confiscandola, paula en tono burlon la llamo traga leche a lo cual la morena le brinco encima
comenzando asi una escena en vivo, los presentes obserbaban atentos y excitados los acontecimientos, ambas hembras rodaban por el suelo tirandose del cabello, golpendose los torsos mordiendose e insultandose,” hoy vas a tragar mi leche negra”, puta despues que te dome me voy a coger a tu hermano y tu vas a comerte mi coño”, perra, cerda, sucia, de pronto paula golpeo fuertemente a sandra en una teta y logro separarse, ambas hembras se lebantaron, y comenzaron una pelea a puños donde sandra comenzo a abentajar a paula, asi estubieron hasta que sandracon una patada en su bajo vientre tumbo a paula y  consiguio montarse sobre su rival que movia las piernas furiosamente tratando de desmontarla pero estaba agotada y el dolor del golpe la privaba, entonces con un sertero golpe la morena la nokeo, alli se lebanto ante aplausos, se dirigio a federico y lo beso profundamente, luego pidio una filmadora y desnudo a paula, la ato y coloco sobre una silla con
un palo que sostenia una bandera improbisada que decia propiedad de sandra metida en el culo, luego de eso federico comenzo a manosearle las tetas a sandra, recostandole una enorme ereccion, anda la besaba por el frente mientras peter se metia con betsabe y susej, sandra saco el enorme falo de federico y comenzo a mamarlo mientras yalimar le comia su chorreante coño el cual estaba muy mojado por la pelea, a cada lamida de la pecosa la morena hacia mas profunda la mamada, al cabo de unos minutos se corrio intensa y sonoramente en la boca de yalimar que trago todo, mientras se corria le propino una paja vertiginosa a federico haciendolo chorrear semen por toda la cara de la morena, la cual la blanca lamedora limpio hasta la ultima gota con su lengua, las hermanas mientras tanto lamian el falo de peter, una de
ellas jugaba tambien con su ano dandole un esquisito beso negro que logro hacerlo eyacular como un loco, entonces federico logro recuperarse y comenzo a penetrar a sandra la coloco en cuatro patas y empezo a follarle el culo con su lengua con la cual tambien lamia su concha mientras esta comia el coño de yalimar, la morena estaba excitadisima y la pecosa estaba gritando como posesa, a federico ya se le habia buelto a erectar el miembro y con el culo de sandra ya lubricado comenzo a cabalgarla duro, con la fuerza de cada embestida ampliaba la fuerza de la mamada, una y otra vez las dos mujeres gemian como perras, gritando palabras intendibles, peter coloco a las dos hermanas frente a frente y empezaron un verdadero show lesbi se nota que se lo montaban a menudo, se besaban y metian mano en sus respectivos culos y coños masageaban sus tetas, entonces peter tomo a betsabe y la enculo comenzo a penetrarla fuertemente mientras su hermana se hacia una paja, y le besaba la boca, era excitante ver ese par de carnosos labios intercambiar ambrientos besos, peter entonces eyaculo abundantemente en las bocas de las hermanas, en eso paula desperto en medio de la orgia atada sus manos atras con su propio sosten y amordasada con su pantaleta estaba inmobilisada solo podia ver lo que sucedia y se pajeaba con el palo que tenia en su culo, todo esto mientras la camara filmaba, Sandra entonces se percato que paula habia despertado, se lebanto y llamo la atencion del grupo, “amigos miren quien desperto la anfitriona, y miren como se pajea el culo con mi nombre
(señalando la bandera)”, “te gusta pajearte perra”, ahora vas a comer coño para que aprendas a tragar leche, entonces saco el palo del culo de la rubia la cual no habia acabado aun, le saco la pantaleta de la boca y la tomo como trofeo y pego su boca a su enorme coño el cual la chica comenzo a mamar como una becerrita, sandra chillaba de placer ” uuuuf divino que bien comes chucho perrita, eres divina te voy a llebar a casa para que mi mami se deleite tambien”, mientras, peter tomaba a yalimar y comenzaba a zodomizarla en posicion de misionero animado por la escena, y federicole daba por el culo a susej, betsabe se hacia entonces una deliciosa masturbacion, al cabo de un rato y como sincronizados todos acabaron al mismo tiempo entre gritos y jadeos, la morena casi ahoga a su rival con una abundante corrida, peter eyaculo sobre la cara de yalimar y federico dentro del culo de susej, betsabet tubo la corona de una buena paja, entonces sandra aprovecho y llamo
a las tres chicas e hizo que paula comenzara a chuparse los tres coños y culos de acuerdo a la orden de cada chica, entonces ella se encargo de los dos machos de la sala , primero mamando sus flacidas vergas y poniendolas a tono, para luego montarse en la polla de peter y ser ensartada por el ano por federico, en una doble penetrada que culmino llenando de semen todos los rincones de su cuerpo, entre tanto paula recibia las corridas de sus amigas alternadas con una que otra meadita de alguna de ellas, asi trascurrio la noche entre orgasmos, a la mañana siguiente en esa sala amanecieron todos
dormidos agotados y la filmadora ya sin cinta.

Sandra fue la primera en lebantarse y aprobecho y tomo muestras de adn de cada uno de los chicos y chicas, para luego irse llebandose por supuesto ña pantaleta ganada y el video, ya en casa se dio un largo baño y durmio largamente, hans dormia tambien luego del turno nocturno y era roxana quien vigilaba, en la noche, se encontraron los tres en la cena y luego
fueron a un area de la casa limpia donde sabian no los podian vigilar y alli intercambiaron informes, el primero vieron con asombro el video que sandra le quito a paula, era obvio que la escena fue el motivo de la repentina fama de ellos, segundo era un hecho gracias a las pruebas realizadas en su laboratorio portatil, descubrieron que esos chicos no eran familia, todo
entonces empezaba a tomar forma, el siguiente paso al ver que la vigilancia no daba los frutos deseados, era adentrarse en la vida social de la urbanizacion asi que aceptarian una invitacion hecha por cristina para una cena y alli comenzarian las nuevas investigaciones, pero ya era un hecho que cristina, gladiuska y fedra tenian hijos falsos lo cual cerraba en ellas el circulo que buscaban.
CONTINUARA……….

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Inesperada noche de lujuria

Martes, noviembre 16th, 2010

Todo comenzó una noche en que mi señora invito una amiga a cenar. Tras haber cenado los tres, juntamos la mesa y nos servimos vino. Estrecharla y charla las copas se vaciaban y volvían a llenar y los temas a tratar eran variados; hasta que el alcohol surtió efecto y salio el tema mas candente y gracioso: el sexo. Yo, aprovechando el encanto de tal temática, les consultarles que era lo que siempre fantasearon y nunca se animaban a permitirse el intento para que eso ocurra.
Como la compañera de mi señora no se animo a contestar trate de que suelte ella algunas palabras. Y al no animarse, decidí comentar lo mío. Dije:
“Yo sueño con dos mujeres, que me aten a la cama,  me bailen y luego comiencen a desvestirse, siempre rozando sus cuerpos con mi piel. Y luego se suban a la cama y comiencen a besarme muy suavemente por todos lados, acercando partes de su cuerpo de piel suave y hacerme desear constantemente. Luego que ambas se monten sobre mi. Una que se introduzca  mi pene en su vagina y  la otra sobre mi boca, obligándome a que la bese y beba todos sus calidos jugos”.
Fue entonces cuando vi sus carita, me incorpore, le hice unas rápidos masajes en el cuello a mi señora; seguí caminando y me pare detrás de su amiga, que estaba sentada en una silla. Comencé a masajearle el cuello, corriendo sus prendas de modo que se vean aun mas sus hombros, mientras miraba a mi señora. Entonces, mientras seguía haciendo masajes le pregunte a mi señora si le molestaba que besara a su compañera. Y como me dijo “Hace lo que quieras”, le corrí el pelo y comencé a besarle el cuello muy suavemente con los labios apenas húmedos. Rozaba mi labio superior contra su piel
rosada; y con las manos le hacia caricias en las costillas. Como veía que todo seguía igual, le roce las lolas con la yema de mis dedos a través de la ropa y me senté; esperando alguna respuesta o señal de deseo de alguna de las dos.
Como ninguna comentaba nada, decidí consultar si podía contar la fantasía de mi señora, de que me besara otra nena y ella me lo afirmo. Entonces conté la fantasía de mi chica mezclada con ilusiones de mi cabeza; a lo que ella le consulto a su amiga si deseaba cambiarse. Las dos se levantaron y se cambiaron. Cuando volvieron se habían puesto polleritas muy cortas y casi sin nada arriba; prácticamente mostrando ambas sus grandes lolas. Mi concubina encendió la luz mimosa y apago la de techo, subió un poco la música y comenzó a acariciarme.  Invito a su marido a que acaricie a su compañera. Y los mimos y caricias atrevidas comenzaron surgir espontáneamente. Como su amiga, de momentos estaba fría, le agarro la mano e
hizo que la apoye en mi endurecido bulto. Como no llevaba cinturón, parte de mi glande asomaba por arriba del pantalón por lo que mi chica paso la punta de su lengua e incito a su amiga a que se dejara besar las lolas por los labios de su caliente marido. Yo agarre las tetas muy suavemente por los costados con las puntas de mis dedos y comencé a humedecer su piel con mi lengua. Como note que mi novia gemía y su compañera abría la boquita mostrando placer, le corrí el transparente corpiño y le bese los pezones mientras apretaba el culo de mi señora con otra mano. Fu entonces cuando de pararon, se arrodillaron, me bajaron el pantalón y comenzaron a chupármela muy despacio. Unos lengüetazos una y luego la otra,
haciéndome volver loco de deseo y ganas de mojarme.  Las incorpore, les desabroche los pantalones y quise besarles los muslos a ambas, pero mi chica freno y le dijo a su amiga de ahora en mas, solo podría mirar o retirarse. Entonces me tiro al piso, se sentó sobre mi y me cogio tan fuerte como nunca antes. Los tres estábamos  como locos. Entonces su amiga se acerco y apoyo sus lolas en mis labios. Yo no aguantaba mas de la calentura. Seque a mi novia de arriba, las puse a las dos en cuatro patas, una al lado de la otra y comencé a besarles  los cachetes de la cola sin permitirles mirarme. Cuando comencé a bordearles los agujeritos de la cola a una, mientras pajeaba a la otra; con la mano libre saque el vibrador del cajón y lo introduci en una de sus vagina. Las dos suspiraban y gemían. Ya hacia mucho calor en la habitación.
Así fue que los tres nos quedamos completamente desnudos y cogiendo muy despacio entre los tres, hasta que me arrodille  y termine en las lolas de las dos. Para luego quedar los tres tendidos, cansados y con la piel con un
olor muy sexy y tentador como para comenzar a acariciarnos nuevamente.

bsamaxz@hotmail.com
Rosario.

A disposicion para cualquier aclaracion.
Desde ya muchas gracias.
Saluda muy atte..
Maximo Zurcher.

Triste realidad

Martes, noviembre 2nd, 2010

Lo veo pasar, su figura atlética, sus ojos de conquistador, su sonrisa linda y alegre… su nombre es Ricardo, mi amor platónico desde los 12 años, han pasado casi 6 años y aun me hace sentir mariposas en el estomago.

Al pasar a mi lado, solo una cruzamos una mirada, dudo que sepa mi nombre, y mucho menos sabe lo que siento por el. En ocasiones iba a verlo jugar básquetbol los fines de semana, sus fuertes brazos, sus torneadas piernas y sin perder el carisma jugando, sudando.

Es viernes en la tarde, Ricardo me ah invitado al cine, después de conocernos en una fiesta, mi corazón late muy rápido a varias horas de nuestra cita, no se que ponerme, no se que le guste, ropa ajustada para llamar su atención?, o ropa casual para decirle que soy formal?, me decido usar una combinación de ambas, sexy y formal sin caer en lo vulgar.

Seis de la tarde con diez minutos, mi corazón se acelera, se ah retrasado 10 minutos, me empiezo a preguntar si se le olvido nuestra cita o me dejaría plantada, suena el timbre, se me corta la respiración, mi hermanito abre la puerta y alcanzo escuchar su voz, -hola, le puedes hablar a Maricruz?-,  me veo por ultima vez al espejo, creo que use demasiado maquillaje, porque me hice este peinado?, ya no importa, no lo quiero hacer esperar, lo veo en la puerta, traía una camisa azul, unos jeans y zapatos cafés, me sonreía, y en la mano llevaba una rosa roja, me la da y me acerco a saludarlo de beso, lastima solo fue en la mejilla, le digo a mis padres que vuelvo pronto y nos vamos.

El manejaba el coche de sus padres, no sabia que decir, no quería mencionar algo sin sentido y quedar como tonta, no frente a el, quien esta estudiando una ingeniería muy difícil, pero el no me hablo de su carrera, supongo que no quería humillarme, me empezó a hablar de música, de sus gustos que curiosamente eran parecidos a los míos, tenemos mucho en común, nos reímos de las mismas cosas.

Al llegar al cine decidimos que película ver, el compro los boletos y yo las palomitas, entramos nos fuimos hasta lo mas alto, la parte mas oscura de la sala, una sala con poca gente, éramos los únicos en la ultima fila de sillas. Durante la película cruzamos varias miradas y algunas sonrisas, no recuerdo a detalle la peli, cada momento pensaba en el hombre de mis sueños estaba a mi lado.

De repente el tiempo se congela, giro mi rostro hacia el y me acerco a sus labios, el sonríe, cierro los ojos, nuestros labios se encuentran, dulces, suaves, un momento de romanticismo, aunque estoy emocionada, mi corazón recibe un choque de paz, amor y seguridad. Fue capaz de llevarme a las nubes, de mostrarme el paraíso y darme la oportunidad de sentirme amada.

Han pasado varios días desde nuestra primera cita, ahora estamos en mi cuarto, mis padres no están, nos besamos, mis latidos se aceleran, acaricio su pecho, su fuerte pecho, me besa el cuello y una onda de calor recorre mi cuerpo, lo deseo,  y pienso… quiero que mi primera vez sea contigo.

Tomo su mano derecha y la apoyo contra mis senos, le sonrió y cierro los ojos, el mueve su mano, me acaricia me hace sentir mujer, la excitación y el erotismo se apoderan de la situación y las mariposas en mi estomago revolotean como locas.

Me desabotono la blusa, siento vergüenza de verlo a los ojos, pero veo sus labios que vienen hacia los míos, un apasionado beso me hace querer más, quiero ser suya.

Me acaricia los senos, las piernas, me besa el cuello, con una de sus manos roza mi entrepierna, lo hace tímidamente. Al quitarme el sostén, me toca mi vientre y baja su mano hasta mi pantalón y empieza a desabrocharlo, trato de quitarle la camisa, me tiemblan las manos y siento un hormigueo en mi sexo, que con la excitación ah empezado a lubricarse.

Al ver sus pectorales y su abdomen marcado, lance un suspiro y lo acaricie, el me quita el pantalón, quedando solo con mi pantaleta rosa a rayas, nuevamente sentí vergüenza, pero me siento segura de lo que hacemos.

Estamos de pie, uno frente al otro, totalmente desnudos, estoy sonrojada y también muy excitada, el me mira a los ojos, me muestra su alma, me abraza y me besa, acaricia mi espalda, y va bajando sus manos, las detiene un momento en mi cintura, luego acaricia mis nalgas, suavemente, me encanta. Su miembro demuestra lo excitado que también esta el.

Me recuesta en la cama, me besa, me acaricia, toca mis senos de una forma tan suave, rozando con su el dorso de su mano mis pezones, nuevamente nuestras bocas se encuentran, y esta vez también nuestros genitales rozan entre si.

Lentamente su pene entra en mí, hay un poco de dolor, sin embargo, la excitación y el placer son aun mayores, y entra cada vez mas, hasta romper mi himen, paulatinamente el dolor se va, pero la excitación y mi lubricación aumentan, cierro los ojos y leves gemidos salen de mi boca, provocados por la penetración, los besos, las caricias, todo.

Acaricio su espalda, y abro mis piernas siento su pene dentro de mi, me siento cada vez mas caliente, hasta que por un momento el tiempo se detiene como en nuestro primer beso, pero ahora un choque eléctrico acaricia mi clítoris, la sensación de placer mas grande del mundo, si, tuve un orgasmo.

El vaivén de su pelvis continua, se mueve al ritmo del contoneo de mis senos, siguen los besos, al igual que la excitación.

El placer me provoca ahora ruidosos y placenteros gemidos, mi querido Ricardo, hazme tuya, te entrego mi corazón, mi alma y por supuesto, mi cuerpo.

Sin embargo, despierto, sola, en mi cuarto, todo fue un dulce sueño, una fantasía que eh tenido durante tanto tiempo, esta es mi fantasía, la historia de Maricruz y Ricardo, la historia que he inventado, aquí me encuentro sola viviendo la triste realidad…

Puta de esquina

Sábado, octubre 23rd, 2010

(Este relato no es real, es solo una fantasía. Me la ayudó a hacer un amigo)

Estoy parada en Miguel Alemán y Calle 200, alli no nos vestimos como putas, nos vestimos normalmente pero de tal forma que nos veamos atractivas y seductoras. Llevo una falda negra a la rodilla, blusa blanca y zapatillas negras de tacón alto, en la mano un pequeño bolso negro.

Son las 10 de la noche, hace calor, somos 5 putas que estamos paradas en esa esquina y de repente se acerca un auto azul oscuro, no se de que marca, y el hombre que lo conduce me llama:

- “ven, acércate, tu…” y me señala con el dedo, para no confundirme con las otras chicas.

Me acerco a su ventana y lo saludo:
- “Hola amorcito…”
- “hola preciosa, quieres ir a divertirte conmigo? vamos a pasarla muy bien”
- “Qué clase de diversión quieres ahora?”
- “Quiero toda una noche ardiente contigo, hacer de todo lo que nos venga a la mente”
- “Uuumm que rico… amorcito, llegaste a la esquina precisa”
- “Quiero amanecer contigo nena!, cogiendo hasta que amanezca!”
- “Pues amorcito, si quieres vamos, pero yo cobro 450 dolares por la noche”
- “Vamos, porque vaya que lo vales nena, eres la mejor puta de aquí!!!

Me subo, el hombre me paga, guardo el dinero en mi bolso y me pide que se la mame mientras llegamos a su casa.
- “Te ves riquísima”
- “Gracias”
- “Nena empecemos!”
- “Sácatela amorcito”

El hombre se la saca:
- “Aquí está, cómetela hermosa, se me para solo de verte”

Me agacho y se la empiezo a mamar, sin condón. la meto toda en mi boca.
- Uyyy deliciosooooo!, me encanta como me la mamas!, es riquísimooo!
Yo mamo sin detenerme

El hombre empieza a tocarme las tetas, al mismo ritmo que le estoy mamando la verga, me las aprieta. Una mano en el volante y otra en mis tetas
- “Me encantan!!!

Sigo mamando y el hombre no aguanta y eyacula en mi boca.
-”Qué ricooo me la mamas, ohhh”

Recibo todo el semen en la boca y lo boto por la ventana para no tragármelo, pues ese costo no está incluído.

Llegamos a su casa. El hombre se acomoda su verga en sus pantalones. Yo acomodo mis tetas dentro de mi blusa. Me abre la puerta de carro y bajo. Entramos a su casa y me hace sentar en un sillón mientras me dice que va por unas cervezas. Al regresar se queda mirándome, le pido que ponga m´`usica y le digo:
- “Tengo una sorpresa para ti”

El hombre pone música suave y se sienta en el sillón. Yo me pongo de pie y empiezo a bailar, desnudarme lentamente y primero dejarle ver mis tetas.
- “Tienes unas tetas perfectas”

Mi tanga de hilo negra pequeñísima deja ver todo mi coño y mi hermoso culo. Sigo bailando. El hombre se masajea su verga sobre su pantalón.
- “Estas tan rica como lo imaginé, quiero comerte toditaaa!!!

Me acerco al hombre. me arrodillo y le abro mi pantalón. Su verga ya esta bien dura y comienzo a masturbarla, a rozarla con mis tetas y luego a chuparla poco a poco. El hombre se desviste por completo. Me pide que me pare y me ponga de espaldas a él. Con su verga juega con mi coñito y mi culo. Me tiene recargada en la pared mostrandole mi culo y el rozando su verga por mis partes mas intimas

Me lleva a su habitaciónm me acusta sobre la cama se pone sobre mi, luego me besa los labios, el cuello, las tetas, el abdómen, hasta llega a mi minitanga hilo negra. Me la quita despacio y me empieza a chupar el clitoris. Después me entrega un condón para que yo misma se lo coloque. Así lo hago. Me abre las piernas, se monta y me penetra. Empieza a cogerme, primero despacio y luego mas rápido. Después se sienta en la cama y me montas sobre él.
- Mueves tu culo de forma deliciosa!!!
Le hago poner sus manos sobre mis nalgas. Me las abre y las aprieta mientras follamos.

Luego me pone de espaldas. Me agacho y mete u dedo en mi culito. Grito de placer. Lo mete y lo saca despacio.

Después abre mis nalgas y empiezo a meterme su verga bien dura. Poco a poco. Despues empieza a hacerlo mas rápido. Mis tetas se mueven demasiado.  El hombre las aprieta y hace que me las apriete junto con sus manos para detenerlas juntos. Mientras me mete la verga cada vez más y más. Hasta que el hombre se viene dentro de mi y yo grito de placer y él también. Le quito el condón lleno de semen y lo tiro en la cesta de la basura del baño. Y vamos a ver TV, desnudos en la estancia.

Diana
dianisdiaz@yahoo.com



En la playa con el negro

Viernes, octubre 22nd, 2010

Pues eso chicos, otra típica fantasía de playa con la mujer por medio.
Mi fantasía es como sigue, después de mucho rato de estar tumbados en la playa llega un negro que se pone a nuestro lado pero no se quita el bañador, y le digo a mi mujer ese tiene vergüenza de que se la vean (estamos en una playa nudista); me pide que le ponga crema por la espalda y yo le digo que me voy a dar una vuelta, que se lo diga a alguien, cojo y me piro.
Aquí paso a contarlo como si fuera ella….Será gilipollas pues no se pira y me deja sin ponerme la crema por la espalda, me fijo en el morenito que estaba a nuestro lado y le digo, por favor me puedes poner crema por la espalda? y el me contesta por supuesto pero con una condición cual? le pregunto yo, pues que cuando acabe con la espalda me dejes ponerte también por delante (estoy desnuda por supuesto) yo le digo de acuerdo pero yo también te pongo una condición, el me pregunta cual? y le contesto que te quites el bañador ya que estamos en una playa nudista, son las 7 de la tarde y apenas queda gente, el me dice vale pero después de darte crema por la espalda, accedo y me tumbo boca abajo encima de la toalla, empezó a ponerme crema por las pantorrillas subiendo poco a poco hacia los muslos, me dijo que abriera un poco las piernas para así darme por el interior de los muslos y cuando faltaba poco para llegar al culo me pidió permiso para ponerse de rodillas encima de mi con una pierna a cada lado, yo aunque me estaba poniendo cachonda le dije que no que mejor si se ponía de rodillas a la altura de mi cabeza mirando hacia mis piernas podría darme por la espalda así lo hizo y cuando empezó a ponerme por los hombros con sus grandes manos de dedos largos suavemente bajando a lo largo de la espalda levanto un poco la cabeza y veo que por el camal del bañador asoma un pedazo de cabeza que parecía una anaconda DIOS MIO….. y mi marido creía que no se quitaba el bañador por vergüenza, y es para no dejar en ridículo a los demás; con esa visión por supuesto me he puesto salida del todo y con la calentura que me está entrando no lo pienso mas y me doy la vuelta diciéndole ahora dame por delante, pero quítate el bañador como prometiste, el tío se lo quita y deja al aire un rabo de unos 25 cm. tieso como el mástil de un barco y me dice, perdona pero es que con el cuerpo que tienes me tienes salido del todo, bueno da lo mismo tu continua poniéndome crema , el con las manos untadas por la crema comienza a masajearme los pechos y cuando al rato baja hacia el ombligo se tuvo que estirarse por encima de mi, pasándome todo el rabo por la cara, sin poder aguantar más se lo cogí y lo lleve a mis labios intentando metérmelo en la boca casi me desencajo las mandíbulas del cipote que tenía, me puse a babear un montón sobre todo cuando llegó con sus manos a mi almejita metiéndome un par de dedos en ella; aunque apenas había gente en la playa le propuse ir detrás de unas dunas que habían cerca para pegar un buen polvo y accedió, y que sorpresa me llevé cuando al llegar a la duna me veo a mi marido cámara en mano haciéndonos fotos y diciéndome que te mola el morenito? que si me mola AHORA MISMO ME LO VOY A FOLLAR y poniendo una toalla en el suelo tumbé al morenito con la estaca apuntando hacia el cielo….me puse a horcajadas encima de su cipote y empecé a pajearme, dejándome caer conforme me llegaba el orgasmo, coincidiendo el primero con la entrada de su cipote en mi coñito el cual estaba dilatado al máximo cojí aire y dejándome caer otro poco me metí casi todo el rabo, empezando a notar como su cipote hacia presión en mi matriz, con mi marido alguna vez hemos llegado a meter el cipote dentro, pero claro es que eso no era un cipote normal, conforme estaba a punto para el segundo orgasmo el cabrón del morenito me cogió por las caderas y apuntando al centro mismo de la matriz empezó a empujar …..Yo notaba como me habría en canal al mismo tiempo que me estaba matando de gusto, de pronto noto una presión en el ano y era el cabron de mi marido que intentaba metérmela por detrás…..sea por el gusto porque las fuerzas me abandonaron o por lo que sea el caso es que lo consiguió llegando los tres al clímax total a la vez.
Bueno espero que mi fantasía sea de vuestro agrado

Papá: me he enamorado

Viernes, octubre 15th, 2010

Junior confiesa a su padre que su novio es un humano. Viniendo de una familia de licántropos, Alan, su padre, no se lo toma muy bien…

-No te levantes. – Exigió Alan, pero Junior tosió sangre ruidosamente e intentó levantarse y atacar de nuevo. A un lado, Coral los observaba con aprensión. La joven licántropo rugió y se abalanzó contra su padre, buscándole el cuello, llegó incluso a morderle, pero Alan ni se quejó, gruñió y sin deshacerse del mordisco, desgarró el vientre de Junior con sus garras. La joven intentó por todos los medios no quejarse, pero un gemido agudo le quemó la garganta. Su padre le tiró violentamente del pelo para hacer que le soltara, la alzó en brazos y la estrelló contra el suelo emitiendo un feroz rugido de ira. Junior rebotó contra la tierra, con los oídos taladrados por el chasqueteo de sus huesos al partirse. Jadeó e intentó una vez más incorporarse, pero ya no lo logró.

Oyó los pasos de su padre acercándose a ella, y su pesado pie calzado con toscas botas le oprimió el pecho y la hizo escupir sangre nuevamente. Los ojos negros de Alan la miraban con profunda ferocidad.

-Me has decepcionado, Junior… me has decepcionado muchísimo. – dijo el licántropo con voz tranquila, y casi por primera vez en su vida, Junior sintió ganas de llorar. Sabía que tenía el vientre abierto, varias costillas rotas, el hombro machacado, una brecha en la cabeza, el hígado reventado, no veía por el ojo izquierdo… pero ninguno de los golpes ni de los salvajes zarpazos, nada de lo que le hubiera hecho su padre, le dolía tanto como esas palabras. – Tus hermanas habrán hecho estupideces, pero tú… has hecho algo repugnante. Has cubierto de vergüenza a toda tu sangre, a todo tu clan. No esperaba de ti algo semejante… Humanofilia… sólo pensar en ello me da ganas de vomitar.

Alan se dio media vuelta. Coral supo que tenía que quedarse calladita, ser humilde si quería no seguir recibiendo… pero no venía de una tontería, y abrió la boca.

-¿Eso… es lo que te decía el abuelo… cuando volvías del burdel…? – Alan no la avisó, simplemente se volvió de nuevo y la pateó en el vientre con tal fuerza que la levantó del suelo. Coral volvió la vista hacia un lado mientras su hija tosía en el suelo. Su padre se agachó y la cogió de la garganta. Junior gorgoteó, pero no opuso resistencia. Vio verdadero odio en los ojos de su padre, “si alguna vez ha podido repetir el matar a alguien de su propia sangre, es ahora”, pensó.

-Eres mi hija favorita, Junior, siempre lo has sabido, pero te lo advierto… no pretendas explorar el límite de mi cariño. Reza porque ese ser no te haya metido nada en el vientre.

-Si te refieres a un bebé… – jadeó la joven – eso es… la única cosa… que no me ha metido. – Alan apretó la mandíbula y le aplastó la cabeza contra el suelo en medio de un rugido de indignación.

-¡BASTA! – gritó por fin Coral. Alan se levantó y permitió a su compañera acercarse. Ésta permaneció un momento de pie, pero enseguida se arrodilló y rodeó a Junior con sus brazos, lamiéndole las heridas, que quedaban casi al instante cauterizadas. – Mi niña… mi pequeña cachorrita… loca, loca, loca… ¿cómo se te ha ocurrido hacer algo así…?

Junior ya no hablaba, hacía esfuerzos por retener las lágrimas y murmuró un “lo siento” casi inaudible. Alan no quería dejarse vencer, sabía que él tenía la razón, lo que había hecho su cría favorita no tenía nombre… pero viendo el estado en que se encontraba y recordando lo tercamente que había luchado y con qué decisión le había plantado cara, finalmente le cambió el semblante, se agachó junto a Junior y la tomó en brazos para llevarla a su cuarto. La joven pareció a punto de decir algo, quizá otro “lo siento”, pero Alan la fulminó con la mirada. Más valía que no dijera nada.

Ya en su cama, Coral la arropó y dejó en su mesilla un cuenco lleno de vísceras crudas y coágulos. Eso la ayudaría a ponerse fuerte otra vez. Entre licántropos, ese tipo de luchas son casi comunes, nada serio… mañana estaría restablecida y apenas se notarían las cicatrices, que desaparecerían sin dejar rastro muy poco después, pero aún así, el castigo había sido terrible y doloroso. Junior sabía que su padre tenía mucha razón y no le reprochaba su dureza. Lo que había hecho era similar a la zoofilia para los humanos. Su propio padre, en su lejana juventud en Nueva Inglaterra se había acostado frecuentemente con prostitutas humanas… pero eran eso, putas. Él les pagaba y ellas le daban un servicio, no había sentimiento alguno allí. Y desde luego, el abuelo jamás tuvo que enterarse de que su hijo acudía a ellas… o al menos, Alan no le había llegado y le había dicho “Papá, tengo una amante humana”. Y desde luego, nunca, jamás, ni Alan ni ningún licántropo que se respetase a sí mismo, había admitido haberse enamorado de un humano.

-Junior, pequeña… – susurró su madre, sentada junto a ella, acariciándole el espeso cabello negro. – ¿Cómo has podido hacer algo así? No sé… ¿de verdad pensaste que tu padre aceptaría algo semejante? Antes preferiría vernos perseguidos por campesinos y nuestras cabezas puestas en picas, que verte junto a un humano, y lo sabes…

-Madre… lo amo. – Junior sacó una mano débil e hinchada de las mantas y su madre la estrechó. – Tú sabes que nunca he querido a nadie. He conocido a muchos hombres, pero ninguno supo darme lo que yo quería… salvo él. Es humano, lo sé… pero lo quiero. Vuestro amor, también fue imposible, tú eras una renegada, no tenías clan… Padre renunció a todo por ti.

-No es lo mismo, hija. Los dos éramos licántropos…. Esto, es como pretender emparejar un pájaro con un pez… Sé que esto te va a sonar muy duro, pero… debes olvidar a ese humano, Junior. No es para ti, no puede serlo, hija mía. Aún eres muy joven, sólo tienes setenta años, es normal que te parezca todo maravilloso y perfecto, que creas que has encontrado al amor de tu vida… pero eso es porque te falta aún un poco de madurez. Con el tiempo, verás que hubiera sido un error, conocerás a otra persona, a un licántropo que sea capaz de entenderte y te quiera como eres…

-Madre, no. He conocido ya licántropos. Sé que tú piensas que habrá uno para mí, como tú estuviste ahí para Padre… pero en mi caso, no. Sé que he encontrado a mi compañero. Mi cuerpo lo ha elegido. Nunca me sentí con nadie como con él… fue mágico, Madre, te lo aseguro… por primera vez en mi vida, me sentí realmente hembra, quise tener cachorros con él, quise ser suya… y que él fuese mío, solamente mío. No quiero emparejarme con otro que no sea él, no quiero que me cubra ningún otro que no sea él.

Coral acarició la frente de su hija. Sabía bien lo que decía, porque ella había sentido lo mismo cuando Alan la poseyó por primera vez. Y al propio Alan le sucedió lo mismo… pero esto, era distinto, no podía ser, ¿cómo iba a hacerla suya ese chico? Los licántropos, cuando hacen el amor con la que va a ser su compañera, lo saben porque su cuerpo la elige… sin que puedan ejercer control sobre él, su pene se hincha hasta taponarles el sexo por completo, hasta quedar trabados e inundarlas de semen, de modo que ningún otro macho pueda fecundarlas si viene detrás. Pero eso no puede hacerlo un humano, ¿cómo va a marcarla como suya, cómo va a saber que es para él…?

-Solicito las tres pruebas, Madre. Díselo. – Coral sintió un escalofrío en su espalda. Si había tenido alguna duda de la cordura de su hija menor, ya no le cabía ninguna: estaba completamente loca… o eso, o realmente amaba a ese humano.

*********

-…Está loca.

-Sí, Alan, loca por él. – Coral miraba a su compañero, esperando que diera la aprobación. Pero para Alan no era fácil aprobar algo semejante. Le dio la espalda, pensativo; las tres pruebas eran una tradición prácticamente abandonada, estúpida, sin sentido alguno ya… Muchos siglos atrás, cuando se producían luchas entre clanes, en muchas ocasiones se utilizaba a los humanos como carne de cañón; se les concedía el don de la licantropía para luchar con fuerzas superiores en número, y terminada la batalla, eran eliminados por el propio clan que los había creado… salvo aquéllos que lograsen pasar tres pruebas, cuyo contenido sería escogido por el jefe del clan. La única condición es que representasen fuerza, fidelidad y astucia. Ningún humano pasó jamás esas pruebas, porque aún en el caso de que lo consiguieran, los licántropos les permitían seguir existiendo, pero no tenían derecho a entrar en el clan. Eran licántropos renegados… y serían perseguidos por el clan al que habían vencido, y por aquél al que habían ayudado, por considerar que un humano que intentase igualarse a un licántropo, los estaba insultando. No se sabía de ninguno que hubiera vivido lo suficiente para montar un clan y pasar sus genes.

Lo que ahora le estaba pidiendo su hija, es que pusiera a prueba a ese humano que la había seducido. Lo ponía en sus manos… Junior sabía que si Alan quería, podía matarle nada más echarle la vista encima y decir simplemente “no ha pasado la prueba de fuerza”, y acabar con esto para siempre… pero no lo iba a hacer. Debería hacerlo, podía hacerlo… pero eso significaría perder a su hija por su falta de ética. Debía al menos, darle la oportunidad… conocerle, tratar con él. La sola idea le repugnaba, pero había que reconocer que su hija era astuta: si le conocía, tendría que ver a la fuerza cómo se portaba con ella, y cómo ella lo miraba, tendría que ver el amor, la felicidad en los ojos de su hija… y arrebatárselos para siempre después.

-Alan, sé que no te gusta la idea… pero Junior siempre ha tenido más juicio que Bet y Jet. Y también ha sido más desconfiada que ellas, ha tenido siempre más fe en su sensatez que en su fuerza… tú sabes que no es alguien que elija las cosas por mero capricho, o al azar… tal vez debamos dar una oportunidad a ese chico. Para decir que no, siempre hay tiempo, ¿no crees?

El licántropo detestaba que su compañera se pusiera de parte de Junior, le hacía sentir el malo de la película. Detestaba que su niña preferida hubiera crecido y se propusiera querer a otro hombre que no fuera su padre. Detestaba la idea de verse desplazado por otro… y encima, un humano, esa subespecie maldita de degradados, borregos de dos patas, reses miserables llenos de doble moral… Había golpeado a su hija favorita por culpa de uno de ellos, ¿y ahora tenía que soportar conocer a uno y que tuviera la insolencia de pretender equipararse a un licántropo? Alan rugió con fuerza suficiente para hacer temblar la casa y lanzó un terrible zarpazo al pecho de Coral, pero ella se deslizó con imposible rapidez a su espalda y le mordió en el hombro, inyectándole su ácido veneno.

Alan reprimió el gemido de dolor mientras sentía el fuego corroer sus venas. Se lanzó de espaldas contra la pared para aplastar a su compañera y ella al fin soltó su presa con una risita venenosa. Le lamió la herida y con sus agudos colmillos le pinchó el lóbulo de la oreja, sabía que eso molestaba a Alan.

-Esto, es por esa última patada que le has dado. – Murmuró con voz ahogada, aún presa entre la pared y su compañero. – Te ha faltado al respeto, se la merecía… pero no ha dicho nada que no fuera verdad.

El licántropo rugió, furioso, y le propinó un codazo con todas sus fuerzas, clavándole las garras en el muslo de inmediato. Coral emitió un gemido que acabó en una risa y directamente se carcajeó cuando Alan la agarró de los brazos y la tumbó sobre la enorme cama matrimonial de un feroz empellón. Ella le miraba con deseo, adoraba su brutalidad… Alan estaba irritado y preocupado por su hija pequeña, pero no podía resistirse a su mujer. Entre los licántropos, la lucha física es tanto una forma de conversación, como de preludio sexual, y en este caso, ninguno de los dos era amigo de sutilezas. Él sonrió, mostrando sus afilados colmillos mientras Coral se deshacía de la bata oscura, bajo la cual sólo había un camisón sin ropa interior. Alan se soltó el cierre del pantalón, única prenda que llevaba, y dejó que se deslizase hasta el suelo, descubriendo su erección.

-Los dos estuvimos con humanos antes de conocernos – susurró Coral – Ven aquí, animal, y muéstrame por qué eres mejor amante que ellos…

Alan emitió una risita ronca y baja, parecida más a un rugido que a una risa y se abalanzó sobre su compañera con las fauces abiertas. Coral emitió un grito de pasión cuando su esposo le cayó encima y sus colmillos atravesaron su piel, desgarrando su garganta. Las uñas afiladas de la mujer serpiente dejaron regueros púrpuras en la espalda de Alan, quien se curvó hacia atrás de placer al sentir la quemazón deliciosa del rasgado y la suave caricia viscosa de su propia sangre. Agarró a su mujer por las piernas, y ella intentó resistirse entre risas, dando patadas; en medio de rugidos su esposo la golpeó, hasta lograr que ella juntase las piernas y apoyase los pies en su pecho, dejando así su sexo expuesto, que penetró de golpe.

Un profundo aullido de placer vació de aire el pecho de Alan, mientras su esposa silbaba, con los ojos en blanco de gusto… un segundo antes, un observador cualquiera hubiera dicho que se trataba de una violación y que luchaban enconadamente, incluso ahora, fusionado, con ella teniendo los pies en el pecho de Alan, cualquiera podía decir que intentaba echarle hacia atrás de una patada… pero tenían las manos entrelazadas y se sonreían, lanzándose el vaho de los jadeos el uno al otro. Sin apenas un momento de respiro, el licántropo empezó a empujar furiosamente.

Los jadeos quemaban los pulmones de ambos. Alan mantenía las nalgas de Coral sobre sus muslos y ambos se movían al unísono, ella apoyándose en los hombros, él embistiendo sin piedad. A ella se le escapaban las sonrisas, Alan le producía un placer maravilloso, golpeaba hasta su útero y le parecía que la rasgaba por dentro. Aún después de tantos años y dos partos, uno de ellos de gemelas, las sensaciones eran tan intensas como en la primera vez, Alan, aún en parámetros licántropos, era una bestia… pero para ella, era apasionado.

Alan miraba los pechos de su compañera botar a cada embestida, a cada vaivén, y sentía su sexo aplastado, deliciosamente exprimido dentro del cuerpo de su compañera, que al tener las piernas juntas, se notaba aún más estrecho que de costumbre. El sudor le recorría la frente y el placer reinaba en su cuerpo, los jugos de la vagina de Coral, espesos y cálidos, le bañaban maravillosamente de calor y le daban latigazos de placer a intervalos irregulares que le hacían temblar de pies a cabeza… no quería terminar antes que ella, era cuestión de honrilla hacer que ella terminase antes, pero hoy era tan bueno, tan dulce y apretado, tenía tantas ganas de sentir placer después de lo sucedido, que no estaba seguro de conseguirlo. En un intento de hacerla llegar lo antes posible, le abrió las piernas, penetró más hondamente y pellizcó el clítoris de Coral sin ningún cuidado.

Coral se agarró a las sábanas hasta sacarlas del colchón y lanzó un agudo grito de placer, todo su cuerpo pareció chillar de gozo, estremeciéndose entre los dedos de su compañero, que frotaba sin piedad su punto débil, entre carcajadas de superioridad. Ella botó sobre el sexo de Alan, le apretó entre los muslos, cruzando sus piernas a su espalda mientras sus caderas se movían solas y sus ojos se ponían en blanco, disfrutando del intenso placer que la laceró desde el clítoris al cuello e hizo que su sexo se estremeciera, masajeando en apretones el pene de Alan, que bombeó más fuerte aún, dispuesto a cubrirla una vez más… no quería simplemente terminar, quería llenarla… su cuerpo respondió de inmediato, su pene empezó a hincharse notablemente y él apretó más, metiendo su gran bola en la vagina de su esposa.

Coral le miraba con deseo, con temblores en las piernas… Después del orgasmo, su sexo se cerraba por las contracciones, pero eso no era impedimento para Alan, que simplemente empujó hasta que logró abrirse camino. Ella estaba tan sensible después del orgasmo, que aquél nudo que tocaba y latía en el interior de su vagina sólo le producía placeres enormes. Su compañero jadeaba, inclinándose sobre ella, con el sudor goteándole y el gozo orgiástico extendiéndose en su cuerpo, mientras el placer le hacía ahora temblar a él en olas intermitentes que le ponían la piel de gallina mientras se derramaba en el interior de su mujer.

“Éste, es el único momento en que parece vulnerable…” pensó Coral en medio de su placer. Cada borbotón de esperma que inundaba sus entrañas venía acompañado de una convulsión que la hacía estremecer de gozo, y cada pocas, el placer subía de nuevo de forma imparable y la hacía estallar nuevamente. No podía dejar de sonreír, sintiendo cómo el picor delicioso empezaba a crecer poco a poco en la pared de su sexo, anunciando un nuevo orgasmo, mientras alzó la mano para acariciar la cara y la boca entreabierta de su compañero. Alan no podía hablar, casi ni pensar, sólo se retorcía de gusto entre las piernas Coral mientras sentía que su pene tiraba de él, vaciándole a intervalos, dejándole sin fuerzas, pero devolviéndole a cambio un placer indescriptible.

Al fin, entre jadeos esforzados, Alan se dejó caer totalmente sobre Coral, quien le abrazó, siseando suavemente. El sonido de su silbido podía tener un efecto casi hipnótico, adormecedor, sobre su compañero, y aunque le parecía un signo de debilidad dar muestras de cariño o dejarse vencer por las zalamerías de su esposa, en ésta ocasión se dejó vencer y arrastrar al terreno de mimos sin dar la resistencia que solía. Coral sentía su vagina zumbar por dentro por el enorme placer que había sentido y durante tanto rato… le encantaba esa sensación. Alan se sentía indefiniblemente bien, con una extraña sensación de dulzura en sus genitales vaciados. A pesar de haber quedado trabados, él sabía que no daría fruto, él podía oler el período fértil en el olor corporal de su compañera, y sabía que no estaba dentro de sus días… aunque él mismo no era un hombre precisamente paternal, y que no le había hecho mucha gracia la idea de tener hijos, y menos aún cuando todos resultaron ser hembras, a pesar de todo eso… se descubrió a sí mismo pensando que le haría ilusión un nuevo cachorro. Debajo de él, también Coral pensaba algo parecido. “Betsabé y Jetzabel ya se marcharon de casa. Nos quedaba la pequeña Coral Junior, pero cuando decidió ir a la universidad, supe que ya la habíamos perdido también, y esto lo confirma. Pase lo que pase con ése chico, nuestra pequeñita ya no será como antes… Vamos a quedarnos muy solos Alan y yo. Me gustaría darle el hijo varón que ha deseado siempre.”

Pensando en aquello y dedicándose mimos mutuamente, la pareja de licántropos se rindió al sueño. Fuera, en el patio de la amplia casa, Drácula y Mircea, los dóberman de Alan se sentían excitados por el olor a sangre y sexo que había en el ambiente. Ladraban y se revolvían como desesperados, y Junior, desde su cama, podía oírlos. “Bestias estúpidas… ellos tienen más derecho que Roy según mi padre, y mis hermanas hicieron con ellos algo peor aún.”, pensó, notando que su ojo izquierdo ya apenas le dolía y recobraba la voz.

Muy lejos de allí, en su pequeña casita de la Universidad, Virgo leía tranquilamente en su cama, mientras de vez en cuando miraba la foto que tenía sobre la mesilla de noche: era una foto de Junior con él. La joven le mordía la oreja muy sonriente y él intentaba sonreír también… o al menos, que no se le notase mucho el gesto de dolor, porque la joven le mordía con todas las ganas. En una de esas, sonó el teléfono y el joven lavandero descolgó:

-¿Diga?… ¡Hola, Junior, ¿cómo estás?!… ¿Si me gustaría conocer a tu familia…? Bu-bu-bueno, y-yo…. Si… si ellos qui-quieren…. ¿El sábado? No, no tengo nada que hacer el sábado, puedo dejar toda la colada lista el viernes… Junior, pues claro que te soy fiel… No soy tan to-tonto, que una vez que me pasa una cosa bu-buena, la arriesgue, y no tengo ta-tan-tanto éxito como para serte infi-fiel… ¿Fuerte? Bu-bueno… puedo cargar con un barreño tan pesad-sado como quieras, y la ropa húmeda pesa bastante… ¿Qué quiere decir si soy astuto…?

Erotic Medieval

Viernes, octubre 15th, 2010

Era ya bastante tarde, y el sol amenazaba con ponerse de un momento a otro, pero yo tenia aun que cruzar la mitad del bosque para llegar a mi casa. No entendía como se me había echo tan tarde, así que recogí las flores que andaba cogiendo y el cántaro lleno de agua del manantial.

  • Llegare tarde a cenar de nuevo…- comente molesta por la reprimenda que me iban a echar mis padres

Cogi el camino mas corto hasta llegar a mi aldea, pero es el mas frondoso y a veces, si no te conoces el camino, te puedes perder porque se difumina el sendero con la maleza.

Camine 10 minutos, pero en una curva, mi vestido se engancho a una rama y tropecé.

Con un grito caí al suelo, y se me bajo la camisa que enseñaba los hombros un poco, viéndose mi pecho.

Rápidamente me coloque la camisa y mire que no hubiese nadie, pero algo me sobresaltó. Un ruido entre los arbustos se escuchaba próximo a mi, y cada vez se acercaba mas.

Me levante corriendo, dando un tirón a la falda, la cual se rajo por un lado. Cogí las cosas y salí corriendo asustada. Pero cuanto mas corria, mas oía ruidos persiguiéndome. Las ramas me iban rasgando la ropa, tanto que me tenia que coger la camiseta para que no se me cayera.

En medio de la carrera, me gire desesperada hacia tras y vi a alguien de fondo corriendo hacia mi, de pelo largo algo rizado y rubio, con cuerpo atlético y pantalones oscuros, pero no logre verle la cara. Iba en un caballo negro detrás mío. La visión hizo que se me encogiese el estomago de miedo. No sabía quien era, no sabía porque me perseguía, pero si podía intuir que podía querer.

  • Déjeme!!- grite, pero justo tropecé con una rama caída, y caí duramente contra el suelo, abriéndose totalmente la camisa, dejándose ver mi pecho, y la falda traicionera se me había subido tanto que dejaban al aire mis muslos.

EL hombre aprovechó y se bajo del caballo con mucha agilidad. Intenté levantarme para seguir corriendo, pero lanzo hacia mí y me rodeo con sus fuertes manos enguantadas la cintura. Intente resistirme, pero me rasgó con el forcejeo lo que quedaba de camisa y me levanto la falda con una mano mientras que con la otra me acariciaba un pecho y me lo lamía, amarrándome bien para que no pudiese huir. Me hacia cosquillas con su perilla rubia , pero intentaba resistirme inútilmente. Era fuerte, y cuanto más intentaba apartarme de el, más fuerte me cogía y más sentía sus músculos fuertes.

No me podía creer que estuviese pasando esto, que iban a pensar cuando lo dijera en la aldea… si es que podría decirlo alguna vez?

  • Para!No! Para!!- grite revolviéndome, mientras el me cogía de las muñecas hacia arriba y no paraba de lamerme los pechos, sujetando uno con una mano, mientras me acariciaba el pezón, y con la lengua se concentraba en el otro.

De los gritos pase a poco a poco, confundirlos con gemidos. No me podía creer que ese desconocido, al que aun no me había fijado en la cara, me estuviese haciendo disfrutar!

  • Cállate, y disfruta…que se que te esta gustando…-comentó el con voz fuerte y grave.
  • No!, No! Quita, suéltame!- dije volviendo a revolverme roja, no podía dejar que el hombre pensara que me estaba poniendo muy excitada, tanto que junte las piernas, para que no apreciara lo húmeda que estaba dejando mi interior..

El hombre, comprendió lo que me debía de estar pasando, porque subió la mano enguantada a su boca, y se quitó el guante con los dientes. En ese momento pude ver su cara. Era muy atractivo, con perilla y patillas. Unos ojos marrones verdosos y una piel curtida por las batallas y el frió. Una vez libre del cuero la bajo ,sin soltarme las muñecas y la bajo hasta mis muslos, para luego subirla y rozar con sus dedos mi húmeda entrepierna. Abrió con los dedos, suavemente, sin dejar de lamer mi pezón, los labios y acaricio de arriba a bajo, empapando sus dedos con lo mío, para luego jugar con el botón.

Eso hizo que me diese un espasmo en la columna de placer, y se me escapase un grito que se trasformo en un gemido de gusto. El se acerco a mi oído y me susurro:

  • Voy ha hacer que me pidas que te la meta hasta el fondo, que lo desees y me lo ruegues, y solo entonces, cuando estés a punto de explotar de placer, haré lo que me pides…
  • No…- murmure mas excitada aun, la sola idea de lo que pudiera hacerme ese hombre par que llegara a ese estado de necesidad me enloquecía de placer.

Bajo poco a poco, y con su lengua se hizo hueco, lamiendo de arriba a bajo y metiéndola dentro de mi, humedeciéndome más aun, como preparándolo para lo que haría mas adelante con su dureza en mi. Empezó a succionar y a lamer, a mordisquear y a meter un dedo, moviéndolo acompasadamente, mientras que con la otra, me pellizcaba un pezón.

Me estaba volviendo loca de placer, tanto que empecé a desear sentirla dentro mía, pero solo la suya, sentir lo que tanto presumía de que iba a hacer, y lo empecé a necesitar con desesperación a medida que pasaban los segundos.

-La necesito…-murmure con los ojos cerrados.

  • El que necesitas?
  • Eso..
  • Que es eso…dilo..

No me atrevía..

  • Dilo! Dilo y será toda tuya..
  • Necesito… sentir tu poya dentro!- dije con un gemido para terminar la frase, no me podía creer que eso saliese de mi boca.

EL sonrió y me agarro de la cabeza y me acerco su palpitante y duro miembro a la boca levantándose el y haciéndome que me agachara yo.

  • Tómala, pruébala y luego la sentirás.
  • Ese no era…el trato…-le dije con las mejillas coloreadas bajando la mirada para mirarle con reproche.

Este se rió y dijo- No sabía que teníamos un trato nena…- y dicho esto se la cogió y me la puso en los labios. Con un movimiento logró metermela el la boca.

Empecé a saborearle primero automáticamente, con los ojos fuertemente cerrados. Me debía de disgustar, pero eso lo único que hizo era que fantasease con sentir lo que tenia en la boca dentro de mi. Seguí saboreándole relajando mi expresión. Puse una mano en la base de su miembro y apoyando mejor las rodillas empecé a saborearle con afán y deseo contenido.

Este me cogió del pelo con fuerza y acompasaba mi ritmo con movimientos con la cadera. La tenía bastante gruesa así que tenía que abrir todo lo que podía la boca para que pudiera caber tal verga. La saliva me resbalaba por el mentón, por lo que entraba y salía si dificultad. A veces la sacaba y jugaba con mi lengua , la miendola como lamía los caramelos que vendían en la aldea.

A veces también subía la mirada para verle la cara. Este tenia los ojos cerrados con una expresión totalmente placentera, hasta que la saco de golpe.

  • La sigues queriendo?-me pregunto mirándome con oscura sonrisa.

A pesar de mi excitación, pensé que podía evitar ser mancillada por ese hombre aún. Al llegar a casa , si lo conseguía lo más probable que me tendría que masturbar hasta que se me cansase la muñeca por lo ardiente que sentía mis entrañas, pero no podía dejar que ese desconocido me hiciese lo que quisiera.

Así que con una sonrisa me levante, le eche para tras, como incitándole a tumbarse, pero cuando el, muy confiado me soltó, me dí la vuelta y salí corriendo.

El oscuro caballero dio un rugido de rabia que hizo que en mi carrera se me pusiera la piel de gallina.

Empecé a correr desesperadamente, pero pronto oí como este corría tras mía. Mis pies se magullaban en la huida, por lo que pronto me dio alcance, agarrandome de mis ropas que se rasgaron totalmente dejándome prácticamente desnuda. Seguí corriendo sintiendo las ramas en la piel de todo mi cuerpo, sin importarme ya mi desnudez, hasta que algo duro me golpeó en mi espalda y caí hacia delante, en un lecho de hierba verde y fresca al lado del rió.

  • A donde te creías que ibas???!!!- me rugió el, dándome la vuelta, pero extrañamente a pesar de la dureza de sus palabras y de sus manos, me movió con bastante cuidado, para darme la vuelta y ponerme boca arriba.
  • No!! Déjeme!! Por favor!!-gritaba desesperada mientras el me cogía las muñecas, y con una mano las agarro las dos y las puso encima de mi cabeza, mientras que con la otra mano, me abrí las piernas, me arrancó mis bragas de tela blanca y se la sacó. Sentía su peso encima mía, y entre mis piernas.

Noté como la punta se metía entre mis húmedos bajos, y de un golpe me la metió hasta el fondo. Di un grito al notar tal anchura dentro mía. Sentía como se iba abriendo mi interior, aunque húmedo, molestestaba, aunque esa molestia no era comparada con el placer. Era más grande de lo que había calculado y cuando más se movía mas grande se volvía, hasta que me note llena , no había un hueco de mi interior que no estuviese tocando las paredes de aquel arma que poseía el oscuro guerrero que me tenía cogida.

Mientras se movía, metiendo y sacando su miembro, me empezó a morder los pezones de nuevo. Al principio con algo más de suavidad pero a medida que iban aumentando las embestidas, me iba mordiendo con más fuerza. Pero misteriosamente cuanto más fuerte me poseía, mas me gustaba y más me hacía gemir.

Cuando estaba a punto de llegar al orgasmo, me la sacó. Le mire cubierta de sudor sin entender. Me dio la vuelta, poniéndome a cuatro patas y me la volvió a meter. En esa posición la notaba aun mas grande, como me golpeaba por detrás. Mis tetas se balanceaban de atrás hacia delante al mismo ritmo de sus embestidas. Me tenía sujeta por la cintura fuertemente.

De repente empezó a ir más rápido entre fuertes jadeos.

  • Te voy a llenar entera….-me dijo.
  • No..-atiné a decir, sintiendo mi propia humedad corriendo entre mis muslos.
  • Si.. te voy a dar toda mi fuerza, te voy a llenar tanto de mi poder, que tu interior no podrá albergar tanto..- Y dicho esto aumentó el ritmo inclinándose encima de mi espalda. En ese momento noté como su semilla caliente me llenaba por dentro. Como una explosión de fuego y placer noté como yo también alcanzaba el climax con un gemido largo. El al notarlo me acariciaba el pecho.

Notaba con su leche me bajaba por los muslos, cumpliéndose la promesa de que mi cuerpo no podría albergar toda su fuerza.

A los segundos se acabó todo. El respiraba entre jadeos encima mia y yo apoyada en el suelo intentaba volver a encontrar la calma.

Salió de dentro mía y se levantó, colocándose los pantalones de nuevo.

  • Si te vuelves a perder en el anochecer, nos volveremos a ver..-y dicho esto se dio la vuelta y se fue por donde habíamos venido corriendo.

La noche había hecho que la luna estuviese en lo alto. Mi cuerpo sudoroso con su luz brillaba brillante. Poco a poco me di cuenta de mi desnudez y de cómo podría volver a casa.

Oí el sonido de cascos al fondo, y el caballero pasó por mi lado, tirandome encima las ropas rasgadas. Y sin decirme más desapareció en la espesura.

Y yo me quedé ahí, con el cuerpo aun temblando de placer, y en un fugaz recuerdo de lo pasado esa noche, mi mano inconscientemente bajó por mi vientre y se perdió entre mi húmedas piernas.

Valeria

Viernes, octubre 15th, 2010

Valeria se monta en una buseta, dirigiéndose a la universidad donde empezó a cursar sus estudios profesionales como periodista. Ella está vestida con una faldita negra muy corta y ajustada que hace resaltar sus encantos corporales traseros y delanteros: unas nalgas muy redondas y una conchita abultadita que se marcan a través de la tela muy sedosa de su falda. Arriba usa una linda blusa rosada semitransparente, con un pronunciado escote que permite apreciar sus atractivos senos, y su borde inferior que recorre su cintura apenas deja ver su bonito ombligo luciendo un llamativo piercing.

La buseta está repleta de gente y ella tiene que acomodarse como puede, quedando parada frente a un hombre sentado. Sigue entrando más gente a la buseta y ahora está demás de repleta. Valeria siente que alguien se coloca justo detrás de ella y la empuja con su cuerpo. Debido al empujón, Valeria no puede evitar que su cuerpo haga contacto con el hombre sentado a su frente. Este hombre se ve alto, fuerte y hasta guapo. Casualmente la altura de su hombro coincide con ese ángulo íntimo de Valeria entre sus piernas. Valeria ha quedado tan pegada a su hombro que lo siente hundiendo la carne de su rosadito triángulo, esto causa en ella una sensación muy especial que la invade totalmente, se despiertan en ella unos deseos sensuales que no creía capaz de experimentar en un sitio tan público como esa buseta.

Ahora Valeria también siente que la persona colocada detrás de ella se pega mucho a sus nalgas, ella mira hacia atrás y se da cuenta que es otro hombre. Valeria está como entre dos fuegos, por delante tiene a ese hombre rozando con su hombro la carne de su deliciosa conchita y por detrás otro que se le ha pegado atrevidamente a su redondo trasero. Ella trata de despegarse un poco de este último, pero con eso lo que logra es que el hombro del otro se hunda más en su carne y casi abre los labios de su vulva a través de la tela de su faldita y el diminuto hilo rojo que carga debajo. Entonces trata de retroceder para huir de esta sensación que le quema la conchita, pero sus nalgas chocan con el cuerpo del hombre a su espalda. La sensación es ahora doblemente tentadora, porque con este choque está sintiendo un bulto creciendo de este hombre tratando de abrirse paso entre sus redondas nalguitas, y esto también la quema, la turba demasiado.

Valeria se deja llevar por la rica sensación que le produce el bulto del hombre creciendo entre sus nalgas, abre un poco sus piernas y así el bulto se acomoda mejor en su trasero, como si quisiera atravesar la tela de su faldita y llegar hasta la propia carne de su tierno culito. El hombre aprovecha esta actitud de Valeria y empuja más su cuerpo hacia ella para pegarse más a sus nalgas. Este empuje excita a Valeria doblemente, porque mientras siente que este bulto cada vez más grueso está abriendo sus nalgas, se da cuenta que otra vez su conchita ha hecho contacto con el hombro del otro hombre delante de ella. Ahora se ha hundido tanto en la suave y carnosa conchita de Valeria que logra abrir los labios de su vulva como si hubiera atravesado la tela de la falda y el hilo que la cubren. Valeria no puede creer que le esté pasando esto, por un momento quisiera apartarse de allí y evitar la situación, pero no logra hacerlo, las sensaciones son tan fuertes que la tienen demasiado excitada, y por si fuera poco su conchita ya la tiene muy húmeda.

La buseta sigue avanzando, pero todavía falta mucho para llegar a la universidad, y afortunadamente para Valeria está tan repleta de gente, que nadie puede notar lo que le está ocurriendo. El hombre a su espalda está disfrutando tanto sentir las redondas nalgas de Valeria, que está moviéndose y frotando su miembro contra ese culito ardiente, Valeria no puede evitar corresponderle y también mueve sus nalguitas de una manera muy sutil. Cuando las mueve así de esa manera tan especial su conchita también frota más contra el hombro del otro hombre y ambos se estremecen del placer. Valeria ya lo está sintiendo cual pene que quiere abrirle la concha y penetrarla hasta su profundidad.

El hombre de atrás aprovecha esa entrega que siente de parte de Valeria con esos movimientos sutiles y deliciosos de sus nalgas contra su miembro y atrevidamente conduce una de sus manos hasta tocar sus muslos y muy delicadamente sube un poco la cortita falda de ella. Valeria no se atreve a protestar, más bien desea que prosiga y se atreva a mucho más. Él parece leer sus pensamientos y muy atrevidamente desliza su mano por debajo de la falda y toca la piel de sus nalgas, Valeria está tan excitada que ya no se puede oponer y lo deja hacer lo que quiera. El hombre acerca su boca a los oídos de Valeria y le susurra: -¡Qué ricas nalgas tienes mami! Estas palabras la terminan de desarmar y derretir y ella abre un poco más sus piernas como diciéndole: -¡Son todas tuyas papi! Él hombre, entonces, viendo que ella ya está entregada de esta manera, no se puede contener y de una manera muy audaz y disimulada saca su miembro del pantalón, el contacto con las nalgas de Valeria lo han puesto muy erecto y grueso, entonces él sube de nuevo su faldita delicadamente y desliza el caliente miembro hasta tocar sus ricas nalgas.

¡Valeria no puede creer que esté sintiendo la carne viva de ese miembro erecto en sus nalgas! ¿Cómo fue capaz? -se pregunta ella-. Ahora ese contacto de la carne de su miembro tan grueso y duro en su culo la vuelve loca. El hombre busca con la punta de su miembro, entre las nalgas de Valeria, el orificio de su culito divino, ella le da toda la facilidad que puede, lo encuentra pero lo obstaculiza la tela del hilo, él desliza su mano hasta tocar el hilo, aparta esa mínima tela y así la cabeza de su duro miembro hace contacto con ese orificio tan íntimo de ella. Empuja la cabeza lenta y suavemente penetrando el culito de Valeria muy ricamente. Ella siente esta verga en su culo como una barra ardiente que la quema y la derrite. Sigue moviendo sus nalgas muy suave, pero, apasionadamente, quisiera succionar esa verga al máximo y sacarle toda la leche para que se derrame sabrosamente en el interior de su culito, haciéndola muy feliz. Con esos movimientos apasionados de sus nalguitas, provocados por ese miembro tan rico dentro de su culo, Valeria también ha estado frotando más fuerte su conchita contra el hombro del otro hombre delante, y esto la tiene súper mojada, su clítoris está erecto y durito. Este hombre se siente tan excitado sintiendo esa vulva tan carnosa y divina frotando su hombro, que tampoco se puede controlar y se atreve a deslizar su mano por debajo de la faldita de Valeria hasta tocar esa vulva que lo tiene totalmente cautivado, desliza sus dedos por debajo de la tela del diminuto hilo rojo y busca la entrada de su vagina, la encuentra mojadita y los conduce a su interior, entran con mucha facilidad y se pierden en la profundidad de esa bella cueva.

Valeria siente esos dedos entrando en su húmeda vagina y esto la hace delirar de placer, está gozando tanto de este doble placer: la verga del hombre de atrás está dentro de su culito, entrando y saliendo de una manera tan especial, y ahora los dedos del hombre de adelante están dentro de su vagina, penetrándola y excitándola tanto que se siente como un volcán a punto de estallar. Esto es demasiado para Valeria, no lo puede aguantar más, le sobreviene un primer orgasmo que lo siente en su culito, son muchos espasmos en su interior que parecen succionar la verga del hombre atrás. Valeria tiene que hacer un gran esfuerzo para no empezar a gritar como una loca cuando siente la leche de ese miembro caliente corriendo por dentro de su culito. Las piernas de Valeria le fallan de la emoción tan fuerte, y por si fuera poco, los dedos del hombre delante están frotando deliciosamente su clítoris y ahora le viene otro orgasmo dentro de su vagina, siente varios espasmos, uno tras otro, no puede evitar lanzar unos callados gemidos: -Aaahhhh, -Ufffffffsssss, -Aaaauuuhhh, por cada orgasmo que le llega y casi la hacen gritar por el infinito placer que siente.

El hombre ubicado atrás retira su miembro del culito de Valeria, lo guarda y aprovecha una parada para bajarse de la buseta, no sin antes dejar en la mano de Valeria un papelito con un número de teléfono y susurrarle al oído: -Llámame mami! Valeria se percata entonces que está llegando a la universidad y se prepara para bajarse, se separa del hombro del otro hombre sintiéndose desfallecida, pero muy complacida por haberle dado tanto placer en su sedienta cuquita. Ella siente adelante toda su concha y el hilo mojado por los jugos derramados del interior de su cueva vaginal y atrás sus nalgas mojadas por la leche que le dejó la verga tan rica que le penetró el culito. Todavía le parece un sueño lo ocurrido, nunca había experimentado un doble placer tan intenso como éste en su vida.

Valeria llega por fin a la universidad y se baja de la buseta, pero cual es su sorpresa al ver que el otro hombre, que le dio tanto placer metiendo sus dedos en su vagina, también se ha bajado y está caminando detrás de ella. ¿Será que estudia en la universidad también? -Se pregunta ella-. Sigue caminando, entra en la universidad y va al baño de mujeres, entra en un cubículo, se sube la falda y empieza a limpiarse por delante y por detrás. Escucha que se abre la puerta y entra alguien, pero no le da importancia. Sale del cubículo y se está lavando las manos, cuando siente que la aprisionan unos brazos por detrás, voltea y casi se le sale el corazón al ver que es el mismo hombre que venía caminando detrás de ella. Él le tapa la boca y le dice en el oído: -No tengas miedo mami, sólo quiero terminar lo que dejamos pendiente. Hay un momento de suspenso y él empieza a besarla por la nuca, de una manera muy sensual.

Valeria se deja arrastrar por las emociones, él deja de tapar su boca y le dice al oído: -Quiero que me lo mames mi amor! Ella se da la vuelta, él saca su verga y se la muestra. La tiene tan grande y gruesa que Valeria queda embelesada viéndola, la tienta tanto esa carne en vara que se arrodilla lo toma con sus manos y lo introduce en su boca con ganas de tragarselo. –Ummm que divino lo tienes papi, le dice Valeria, mientras se lo chupa con unas ansias locas. Él la toma por sus cabellos y empuja su cara hacia su pene, haciendo que éste entre todo en su boca, luego la jala por los cabellos para que el pene salga un poco y la vuelve a empujar para que le entre todo de nuevo. Así como que se vuelve loco y repite esto una y otra vez, diciéndole: -Mámalo duro mami! Valeria lo complace y se lo mama de esta manera tan rica, ella lo disfruta tanto como él. Valeria lo succiona de una manera tan especial mientras entra y sale de su boca que él no tarda mucho en derramarle su leche en la boca. Ella se traga toda esa leche y se siente en el paraíso. Pero, ahora daría cualquier cosa por sentir esa verga tan caliente dentro de su vagina.

Valeria se incorpora y saca sus senos de su blusa para provocarlo y excitarlo. Los tiene tan bellos y carnosos que logran su cometido, el hombre introduce los pezones en su boca y empieza a lamerlos mientras su pene comienza a crecer de nuevo. Valeria lo ayuda frotando con sus manos fuertemente esa verga que ya se está poniendo dura otra vez. Cuando ella lo siente bien duro y grueso, está tan ansiosa que conduce al hombre a un cubículo, le pide que se siente y ella rápidamente se le va encima buscando la punta de su pene con su deseosa y húmeda vagina, la encuentra y desciende con su cuerpo para que le entre todo ese pene tan rico hasta lo más profundo. Cuando ella lo siente en su interior así tan divino, se vuelve loca, se mueve con extremada pasión, cabalgando encima de él y lo siente tan caliente, tan duro que no puede evitar empezar a sentir orgasmos, uno tras otro, y empieza a gritar: -Ayyyyyyyyyyyyyy , y a gemir: -Ahhhhhhhhh, tan fuerte que él tiene que tapar su boca. Ella se sigue moviendo con tanta intensidad encima de su pene que él tampoco puede contenerse más y empieza a soltar toda la leche que le queda en la vagina ardiente de Valeria. Ella se la succiona toda y se quedan ambos, por un rato indefinido, muy juntos así, desfallecidos, muertos de placer. Nunca se imaginó Valeria que iba a experimentar tantas emociones fuertes ese día, cuando se montó en la buseta para dirigirse a la universidad.

Fantasías con la profesora de Yoga

Viernes, octubre 15th, 2010

Mi mujer y yo acabábamos de llegar a Barcelona. Habíamos estado viviendo en Berlín durante 6 años y ahora nos mudábamos a la ciudad condal por requerimientos laborales. Mi nombre es Pedro y soy arquitecto, durante esos seis años había estado trabajando para una oficina que desarrollaba obras públicas para el Ayuntamiento de Berlín. Acababa de cumplir treinta y cinco años cuando un colega de la Universidad me llamó para ofrecerme un trabajo en Cataluña. Laura, mi mujer, nunca había terminado de acostumbrase a Alemania y encontramos la excusa para cambiar de aires y empezar nuevos proyectos.

Laura estaba encantada con Barcelona, había nacido allí y se sentía cómoda en su ciudad, su madre estaba cerca y en seguida encontró trabajo de diseñadora. Mi trabajo me ocupaba principalmente por las tardes, a excepción de alguna reunión matutina, y estaba pensando en qué ocupar mis mañanas cuando Laura llegó a casa para comer. Le comenté mis preocupaciones y me dijo que ella iba a apuntarse a yoga por las tardes en el Poliesportiu del barrio, que había clases por las mañanas y por las tardes. No me pareció mala idea, hacía tiempo que tenía ganas de hacer yoga, sobre todo porque Laura practicaba desde adolescente y siempre me había dado curiosidad. De modo que yo me apunté por las mañanas y Laura por las tardes.

El primer día estaba un poco nervioso, hacía tiempo que no practicaba deporte y estaba un poco oxidado, pero bueno, a eso iba. Cuando llegué, me di cuenta de que era el único chico en la sala y que la mayoría de mis nuevas compañeras podrían tener la edad de mi madre. Aquello me puso más incomodo todavía, pero traté de pasar el trago lo mejor posible. La profesora me explicó un poco como iba a ser la clase, consistía de una relajación y respiración inicial, unas posturas de yoga y una relajación final. Sin más nos mandó tumbar a todas (y a mí), cerré los ojos, y cuando me quise dar cuenta la clase había terminado. Había encontrado un verdadero momento de paz, de estar conmigo mismo, y en ningún momento me acordé de mis compañeras.

Cuando llegué a casa me di una ducha y preparé la comida, pronto llegaría Laura a comer y después me tenía que ir al trabajo. Llegó Laura, en seguida me preguntó que cómo me había ido en la clase de yoga. Empecé a contarle lo bien que me sentí y demás cuando me preguntó que qué tal era la profesora o el profesor. Hasta ese momento no me había fijado conscientemente en la profesora, pero aquella pregunta me hizo rememorarla. Mila tendría unos treinta años, dos menos que Laura, ella era morena y Mila pelirroja, también era un poco más bajita. Le dije que me había caído bien, que transmitía mucha serenidad, era andaluza y tenía una voz muy apacible.

Por la noche, después de cenar me metí en la cama, después de hacer algunas consultas en internet. Laura ya estaba acostada, tenía un camisón que le marcaba las tetas, las tenía grandes y redondas, me acosté a su lado y empecé a besarlas, ella estaba leyendo y me dijo que no tenía muchas ganas, sabía que cuando me acercaba así, estaba pidiendo guerra, pero me dijo: – si quieres te hago una paja. Os podéis imaginar lo que contesté. Pero esta masturbación iba a desatar un río de fantasías en mi cabeza. De vez en cuando, mi mujer y yo cuando follamos nos gusta fantasear que somos otros o contarnos historias morbosas. Mi mujer dejó su lectura se dio media vuelta y agarró mi polla con su mano, acercó sus labios a mi oreja y me la chupó, era señal de que me iba a contar una historia caliente. Cerré lo ojos y me predispuse para el placer, mi pene ya estaba erecto cuando mi mujer empezó:

“Acabas de entrar en tu nueva clase de yoga, cuando ves a tu profesora sola, te dice que ha tenido que suspender la clase, pero que si quieres te puede enseñar unos ejercicios. De pronto se quitó su pantalón largo y se quedó en unos pantaloncitos que apenas le tapaban las nalgas y un top pegado a sus senos…”

Joder, se me puso durísima, no me acordaba bien pero creo que la profesora tenía un culo impresionante, mi mujer había dado en el clavo.

“…Empezó a enseñarte el saludo al sol y tú no terminabas de aprenderlo y se acercó a ti, cuando se percató de tu terrible erección y te dijo, así no puedes hacer yoga, debes liberar tus tensiones. Acto seguido, te bajo los pantalones y se metió tu rabo en su boca…”

- ¿Te gusta?- me preguntó mi mujer. Me encanta, sigue, ¿que más ocurre? Mi mujer continúo su erótica historia hasta que mis huevos expulsaron todo el semen que tenían. Ahora sí que se podía dormir tranquilo, me abracé a mi mujer y caí redondo.

El próximo día que fui a Yoga no pude evitar fijarme en la profesora, estaba realmente buena y tenía un culo más que impresionante. Era bajita, le brillaban los ojos y tenía una linda sonrisa. Al contrario que Laura tenía poco pecho, y un poquito de barriguita muy sexy, una espalda recta del que nacía un respingón culete hacia unas piernas definidas. Este día me costó un poco más concentrarme, pero disfruté aun más si cabe de mi clase de Yoga. Cuando llegué a casa no me pude resistir, estaba realmente cachondo, entre la historia de mi mujer, y las miraditas que había echado al culo de Mila, tuve que masturbarme. Me imaginaba que Mila me follaba tántricamente, con su música, con su voz, con su paz.,…

Así comenzaron mis primeras fantasías con Mila, durante un mes me masturbaba casi a diario con la historia de mi mujer sobre Mila y con mis propias fantasías. Todo cambió, cuando Laura me dijo que se tenía que cambiar de grupo de yoga a otro, también por las tardes, pero que en este grupo estaba la misma profesora que me daba clase a mí. Le dije que genial, que seguro que le iba a gustar, que era muy buena con la clase de yoga. De hecho, Laura no estaba muy contenta con la que hasta ahora era su profesora. Después de su primer día de clase con Mila, le pregunté: -¿qué tal?, me dijo que le había gustado la profesora, pero que la clase había sido un poco lenta. No hablamos nada más del tema, pero mi cabeza no paraba. Ya con mi mujer en la cama y ella dormida, no paraba de pensar en como cuando Laura se había encontrado con Mila, Laura no habría podido evitar imaginársela follando conmigo. Laura tenía el culo un poco más grande de lo que le gustaría, no tiene idea de lo que piensa por que ese culo vuelve loco a cualquiera, pero me la imaginaba mirándole el culo a la profesora y pensando en cómo yo le miraría el culo y en cómo yo me la había imaginado fallándomela con su propia historia. Aquello me excitaba muchísimo y me daba mucho morbo, me mantenía en plena erección constante y me masturbaba a diario con aquella situación morbosa. Mila no volvió a salir en nuestras fantasias conjuntas, de hecho, a mi me encantaban, principalmente, aquellas en las que mi mujer era la protagonista y se follaba, al butanero, al carnicero, al panadero y a todo el barrio, y eso mi mujer lo sabía.

La cosa tornó cuando poco a poco mi mujer y Mila empezaron a congeniar cada vez más. Laura estaba realmente contenta con el tipo de yoga que hacía Mila, y cada noche cuando llegaba de yoga, tarde porque se quedaba charlando con Mila, me contaba algo sobre las posturas que hacía, sobre Mila, etc. Una noche, mientras me contaba algo sobre una postura de apertura de piernas, noté que mi polla se ponía dura, era el único músculo de mi cuerpo que tenía acceso directo con mi cerebro. Yo aún no había reflexionado sobre mis pensamientos cuando mi polla ya apuntaba al cielo, pero efectivamente, mi perversa mente empezó a imaginar a mi mujer follando con Mila. Me las imaginaba tiernamente, descubriendo su sexualidad femenina, casi enamoradas la una de la otra, sin que nadie en el mundo pudiera molestarlas, creando su espacio, con su sexo, con su originalidad.

A partir de aquí, mi mente exploró todas las combinaciones posibles: me follaba a Mila y a mi mujer a la vez; mi mujer y yo devorábamos a Mila, demostrándole que cada uno la deseaba más; ambas follaban para que yo las viera; yo y Mila dábamos placer a mi mujer; etc.

Una nueva vuelta de rosca ocurrió una noche mientras mi mujer y yo estábamos follando. Hacía tiempo que no me masturbaba con Mila, además yo había cambiado las clases de yoga por el gimnasio. Me encontraba encima de mi mujer, la estaba penetrando, teníamos nuestras caras cerca y vi esa sonrisa que se le pone cuando se lo está pasando bien, aquello me excitó, y empecé a decirle lo que me gustaría: me excitaría mucho que tú y otra mujer de rodillas me comierais la polla mientras yo estoy de pie, que chupéis vuestras lenguas con mi polla en medio. La noté excitarse con mi historia, cuando me preguntó: ¿es pelirroja? ¡Dios!, como dos palabras te pueden volver loco, en seguida le dije que sí, y llegamos a un placentero orgasmo imaginando a Mila entre nuestros brazos. Después del orgasmo nadie hizo comentario alguno sobre aquellos cabellos rojos, pero mi mujer había alimentado mis fantasías y quién sabe si no, también las suyas.

Aún no ha salido explícitamente Mila en nuestras fantasías, por lo menos no, con su nombre, desde que mi mujer la utilizara antes de conocerla para darme aquella paja que desató mis fantasías. Quizás por miedo a descubrir nuestros deseos, quizás por miedo a dar un paso más en nuestras sinceridad, quizás porque nos amamos demasiado, quizás porque el momento está por llegar…

Como una puta

Viernes, octubre 15th, 2010

El siguiente relato es un compendio de fantasías sexuales de mi novia. Ella tiene 28 años, es morena y delgada. Tiene unas tetitas pequeñas y prietas con unos pezones duros que me encanta chupar, y, sobre todo, tiene un culo que es la envidia de todas las mujeres y el deseo de todos los hombres. Cuando leyó este relato por primera vez se puso tan cachonda que si en ese momento se hubiera dado alguna de las situaciones descritas a continuación, no me cabe la menor duda de que la hubiera llevado a cabo. Espero que lo disfrutéis.

Era media tarde e iban de compras por el centro de la ciudad. Después de varios meses, Nuria había reunido algo de dinero y había salido junto a Roberto a darse un capricho y comprar algunas prendas. Estaba muy contenta.

Quizá por eso, cuando Roberto le sugirió que se pusiera la minúscula minifalda de cuadros que se acababa de comprar y se quitase las braguitas, ella apenas opuso resistencia. Después de eso, terminar de vestirla como él quiso fue bastante sencillo. Primero, Roberto se encargó de conseguir un par de medias con liguero que subían justo hasta el inicio de la minifalda. Luego, compraron una blusa blanca, escotada y vaporosa que sobre sus tetitas dejaban entrever sus oscuros pezones. El roce de la tela sobre ellos hacía que se le endurecieran y deseara que una boca húmeda y caliente se los chupara y mordisqueara.

Una vez vestida así, Nuria casi no tenia voluntad, y con una media sonrisa seguía a su Amo a todas partes dispuesta a hacer todo lo que él le ordenase mientras su chochito bien rasurado se iba humedeciendo.

Para terminar de rematar su vestimenta, Roberto le dijo que una buena putita siempre debía llevar tacones. Como ya casi no les quedaba dinero, se acercaron a una tienda de ropa de segunda mano. Mientras paseaban hasta allí, los hombres con los que Nuria se cruzaba le lanzaban miradas lascivas, y ella se las devolvía fijando su vista en cada paquete que se le ponía por delante.

Al llegar a la tienda, el dependiente, un hombre robusto de unos 40 años, les pregunto que qué deseaban. Roberto le explicó que tipo de zapato quería para su acompañante y que precio podría pagar. El hombre, después de repasar de arriba abajo el cuerpo de Nuria, pasando por sus largas piernas, deteniéndose un instante en su precioso culo y recreándose con sus erectos pezones, dijo que sabía exactamente lo que una mujer así debía ponerse y desapareció en las trastienda.

Al cabo de unos cinco minutos regreso con una caja que entregó a Nuria mientras se le caía la baba al mirarla. Ella tomo el paquete y lo abrió, apareciendo en su interior unos preciosos zapatos negros de tacón de aguja de unos 15 centímetros.

- Por guapa, te los regalo – dijo el tendero.

Nuria trato de resistirse al principio, ya que no le gustaba recibir ningún regalo sin merecerlo. Roberto observaba la escena divertido viendo como el hombre lanzaba miradas furtivas al escote y las piernas de ella mientras trataba de convencerla de que aceptase el regalo.

En un momento dado, Roberto llamó a Nuria a su lado, yendo ella inmediatamente. Él se acercó a su oído y mientras le acariciaba el culo y el humedecido coñito le ordenó que mirase la entrepierna del vendedor. Ella así lo hizo y viendo el enorme bulto que allí había, entendió al momento lo que su Amo le estaba ordenando.

Lentamente, cerró la puerta de la tienda. Luego, rebuscó en su bolso y sacó de su interior un pequeño vibrador. El hombre miraba la escena boquiabierto y casi sin darse cuenta, su mano comenzó a acariciarse y a sobarse la polla por encima del pantalón.

Nuria mientras tanto se había remangado la falda hasta la cintura dejando ver su rajita ya húmeda y abierta, y subiendo una pierna a una silla cercana comenzó a follarse el clítoris con el vibrador mientras Roberto la miraba con aire aprobador. A estas alturas, el tendero ya se había sacado la polla que resultó ser más bien cabezona, de esas que a Nuria le encantaba degustar notando como iban creciendo poco a poco en su boca hasta ponerse dura. Ella comenzó a gemir imaginando ser follada por Roberto y por el tendero en ese mismo momento. Imaginando sus pollas calientes entrando una vez, luego muchas más y finalmente corriéndose en su interior. Miraba a Roberto suplicándoselo, pero este no iba a darle lo que pedía, simplemente porque a una putita había que educarla sin darle ciertos caprichos. De repente, el hombre empezó a gemir mientras miraba el cuerpo de Nuria y se pajeaba, y en medio de convulsiones comenzó a lanzar chorros de semen que llegaron hasta los muslos de la zorrita que se masturbaba delante de él.

- ¡Basta! – dijo Roberto en ese momento. Y comportándose como una obediente perrita, Nuria se limpió el semen y su propio líquido de los muslos, se bajo la falda y se guardo el vibrador. Luego se puso los zapatos y lanzando una mirada provocativa al vendedor siguió a Roberto a la calle.

Una vez fuera vieron que casi había oscurecido. Hacía algo de fresco lo que acentuaba aun más la erección en los pezones de su putita. Roberto sabía que en ese momento podía ordenarle cualquier cosa y, que por depravada que fuese, ella lo llevaría a cabo. Mientras paseaban, ella siempre un paso por detrás, valoraba que acción podía llevar a cabo para convertirla al fin en una putita dispuesta a cualquier cosa por satisfacer a su Amo.

Primero, vio un grupo de albañiles ya listos para irse a casa después de la jornada y pensó que estaría bien que un grupo de hombres musculosos y rudos se la follasen entre los escombros del edificio que rehabilitaban. Luego vio un par de putas callejeras y pensó que seguro que le encantaría elegir un buen maromo y acordando previamente un precio ser follada por dinero. En fin eran muchas las opciones. Y en eso estaba pensando Roberto, cuando se detuvo delante de un sexshop al que habían llegado por pura casualidad.

Como había sido una buena putita, Roberto pensó que sería una gran idea recompensarla comprándole algún consolador de tamaño XXL.

Al entrar en la sexshop, vieron que este estaba vacío a excepción de un chico de unos 19 años tras el mostrador. Por supuesto al entrar Nuria con una ropa que más que vestirla la desnudaba, el chico se la quedó mirando con descaro fijándose en su redondo culito. Ella se dio cuenta y dándose la vuelta se agachó arqueando la espalda haciendo como que buscaba un video en un estante inferior, quedando así a la vista su firme culo y asomando en medio de sus nalgas su bien rasurado chochito. Sólo fue un instante, pero lo suficiente para que el chico lo viese y Nuria notase de nuevo un caliente cosquilleo en su coño. Después de esto dejo de prestarle atención y comenzó a mirar las estanterías repletas de videos porno, consoladores y lencería erótica.

Roberto mientras tanto, se había acercado al chaval y dándole un billete de diez euros le pidió cambio en monedas de uno. Luego fue hasta Nuria que miraba con cara de concentración la portada de una película porno en la que una chica era follada por 3 chicos con pollas enormes. Cuando llegó junto a ella la cogió de la mano y sin rechistar la condujo al fondo de la tienda donde había un pasillo con puertas a ambos lados. Abrió una de ellas y ambos entraron en una sala con un sillón en el centro y una pantalla justo delante. Roberto la sentó y metió una moneda de un euro en una ranura que había junto a la pantalla. Al instante la pantalla se encendió y en ella apareció una película porno donde una chica atada y amordazada era pasada de mano en mano por un grupo de hombres que se la follaban de todas las formas imaginables.

Nuria comenzó a mirar la pantalla con mucho interés y deslizo la mano izquierda hasta la bragueta de Roberto, que estaba de pie a su lado. Luego empezó a pasar la mano por encima del pantalón, sobando su polla y notando como esta crecía y se ponía dura bajo su caricia. Con su mano derecha fue subiendo lentamente por su cuerpo hasta acariciarse con suavidad los pechos por encima de la fina blusa que llevaba puesta. La sensación hacía que los pezones se le endurecieran y deseara que una par de bocas se los comieran sin parar.

Mientras tanto en la pantalla, una chica pequeña y rubia, con un culito muy respingón y cara de viciosa estaba siendo sodomizada por un negro que medía al menos dos cabezas más que ella y cuya polla parecía no caber dentro de la chica. Permanecía a cuatro patas, y otro chico le sujetaba la cabeza y tirándole de los pelos sin contemplaciones se dedicaba a follarle la boca. Un tercero tenía como misión sobarle y chuparle las enormes tetazas que se bamboleaban al ritmo de la follada del negro, mientras la chica gemía de placer.

En ese punto Roberto ya no aguantó más y sacándose la polla de los pantalones se la metió a Nuria en la boca. La pilló desprevenida y ella al principio trato de sacársela, pero una mirada amenazadora de su Amo la hizo desistir. Así que mientras se dedicaba a chuparle el rabo, Nuria fue rebuscando en el bolso hasta dar con su pequeño vibrador que encendió de inmediato y con el que procedió a follarse su palpitante clítoris.

Ahora a la chica de la pantalla le habían vendado los ojos atándola a dos cadenas que salían de una pared de lo que parecía era la celda de una cárcel. La chica yacía desfallecida con la cabeza inclinada aun lado, la ropa echa jirones y las bragas arrancadas. Los tres chicos de la escena anterior habían desaparecido y en su lugar aparecían al menos una veintena de ellos que haciendo cola se dedicaban a follársela por turnos. Era un nuevo reallity show cuyo premio era la esclavitud sexual de la chica para todo un mes. Consistía en lo siguiente: cada chico tenía cinco minutos para follársela, pasados los cuales debía dejar que el siguiente de la cola disfrutara de su tiempo volviendo él al final de la línea. A lo largo de la cola había otras chicas cuya misión era comer las pollas de los concursantes que esperaban con la intensidad justa para mantenerlos preparados, pero sin hacerlos eyacular. Era descalificado todo aquel que no podía aguantar y se acababa corriendo. El ganador sin embargo, no era el último chico que quedase sin correrse, sino el que conseguía que la chica tuviera su orgasmo. Esto hacia que cada periodo de cinco minutos del que disfrutaba un concursante, este se la follara tratando siempre de darle el máximo placer y explicaba por qué por los muslos de la chica se deslizaban dos torrentes de líquido producto de su propio placer.

Nuria comenzaba ya a suspirar y después de rato de estar viendo la escena comenzó a mover la pelvis pidiendo polla mientras seguía con la de Roberto en la boca y se follaba su erecto clítoris con el vibrador. Él vio como se movía y levantándola bruscamente del sillón, la arrodilló de cara a la pared. Sacó un plug anal que Nuria llevaba siempre en el bolso por orden suya, lo embadurnó bien de lubricante y fue metiéndoselo en el culo hasta que se le quedó bien encajado.

Ella gemía de placer y le pedía que le follara el coño de una vez. Roberto, sin esperar más, apuntó la polla hacía su rajita y lentamente fue metiéndole la verga mientras ella se derretía de gusto. Primero la folló lentamente, pero pronto fue subiendo el ritmo hasta llegar a uno que hacía que Nuria gimiera pidiendo más y más.

Tan concentrado estaba en su tarea que no vio la enorme polla que asomó por un agujero que había en la pared justo delante de la cara de Nuria. Ella se la quedó mirando con cara de sorpresa. Debía medir al menos unos 25 centímetros, aunque no estaba segura ya que pendía aun morcillona, y en la punta de su enorme y húmeda cabeza tenía una gota de líquido preseminal. Justo debajo dos enormes huevos colgaban dentro del escroto pulcramente afeitado. A Nuria se hizo la boca agua al ver lo q le ponían justo ante su boca y sin pensarlo más se lanzó a comer, chupar y lamer aquellos maravillosos huevazos. Tras un buen rato comiéndoselos y, sin usar las manos para no perder el equilibrio, enroscó su lengua en la cabeza del pollón que tenía delante y metiéndoselo en la boca comenzó a chuparlo con deleite notando como crecía poco a poco y como le iba llenando la boca a tope de sabrosa polla.

Roberto siguió follándosela hasta que notó que los gemidos de Nuria se hacían más ahogados. Entonces levantó la vista y descubrió como su putita estaba comiéndose una enorme polla justo ante sus narices. Le puso tan cachondo ver ese pollón en la boca de Nuria que tuvo que parar para no correrse. Ella al notar que paraban de follarle el coñito, giró la cabeza y miró a su Amo con cara anhelante y llena de vicio. Al instante, Roberto supo lo que le estaba pidiendo así que sacándole la polla, la levantó del suelo, le ató manos detrás con la blusa y poniéndola de espaldas contra la pared dejó que esa enorme polla se la follara a destajo. Al notar como la polla la penetraba, Nuria dejó escapar un grito de placer absoluto y a partir de ese momento pareció que estaba teniendo un orgasmo constante. Roberto se dedicaba a comerle los pezones y el clítoris mientras le golpeaba la cara y le llamaba “su putita”. Ella al tiempo le susurró:

- ¡¡Vamos follameee soy tu puta, úsame, siiiii!! Y doblando la espalda engulló la polla de Roberto hasta los huevos de una sola embestida.

Nuria no cabía en si de placer al verse follada por la enorme polla de un desconocido y notar su culo abierto por el plug anal y, con la ropa medio arrancada, disfrutaba cada una de las embestidas que le proporcionaba. Al cabo de unos minutos de ser follada y mientras saboreaba el rabo de Roberto, este la agarro fuertemente del pelo y sacándole la polla de la garganta le susurró al oído:

- Ahora quiero que esa polla te folle el culo hasta que no lo sientas.

Nuria, se estremeció de miedo y anhelo, y como una putita obediente se saco la polla del desconocido del coño con un suspiro, y extrayéndose el plug anal del culo apunto el pollón en su dirección. Trato de hacerlo entrar suavemente, pero el chico de la otra habitación estaba tan caliente que embistiéndola sin contemplaciones le metió de un solo golpe 25 centímetros de duro rabo en su culito, lo que hizo a Nuria gritar de dolor y placer al mismo tiempo. Antes de que se pudiera acostumbrar a semejante pollón dentro de su culo Roberto la sorprendió clavándole su polla en el coño comenzando a follarla rítmicamente combinando un puntazo por el coño con otro del desconocido por el culo.

A estas alturas, Nuria gritaba sin preocuparle que la pudieran escuchar y el chico del mostrador hacia ya rato que se había pajeado escuchándola gemir, así que Roberto no tuvo mas remedio que meterle las braguitas que llevaba en el bolso en la boca para amortiguar así el escándalo.

Estuvieron un buen rato follándosela sin parar mientras ella iba tratando de retrasar el orgasmo para disfrutar más de esas dos pollas que tenía en su interior y que se la estaban follando a lo bestia. Se sabía usada y la sensación de sentirse una simple putita y de conseguir satisfacer a dos hombres a la vez la mojaban todavía más.

Cuando notó que ya no podría aguantar su orgasmo por mucho más tiempo comenzó a gemir con más fuerza y mientras escupía las braguitas que tenía en la boca grito:

- Siii, folladme asiii, vamos cabrones reventadme como a una zorra, aaaaahhh!!!

Los dos chicos aumentaron el ritmo y comenzaron a gemir acompasadamente. Nuria por su parte hacía rato que aguantaba el orgasmo, así que cuando noto como las dos pollas explotaban en su interior y sintió como la colmaban de leche por dentro, solo tuvo que dejarse llevar para tener el mejor orgasmo que jamás había tenido, y todo por haber sido usada como una puta.