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El Reino de Atolón 3

Jueves, enero 19th, 2012

La hija del rey Mucachi, Amel, entra en las habitaciones de su padre. El rey aún duerme sin ningún sobresalto, a pesar de que el sol está bien alto ya.
Ella es blanca como la nieve. Tiene un precioso cuerpo torneado y formado con lindos pechos. Muslos apetitosos, caderas sublimes, el cabello largo y dorado, es casi un ángel de una juventud avasallante. Es la mimada del rey y ella lo sabe.
Su padre, el rey, da unas vueltas y se va despertando pesadamente, abre los ojos y ve la figura de su niña.
__Amel ¿qué sucede?__ dice entre dormido.
__Nada padre__ el rey quiere incorporarse. La chica busca un poco de vino dulce y allí va con la copa en la mano.
__¡Toma bebe!__ se recuesta al lado del rey.
__¡Ah! Este vino es excelente
__Es de nuestras viñas
__¡Claro, claro! Este año la cosecha ha sido brillante__ la hija toca los cabellos del rey.
__¿Qué quieres de mi?
__Nada padre
__¡Vamos! Dilo de una vez, sino no estarías aquí
__No digas eso padre, he estado muchas veces aquí
__Si, ahora me tiene s un poco abandonado
__¡Ah! El rey está celoso__ dice la muchacha acariciando el pecho duro de su rey
__No es eso, pero ya no pasas tanto tiempo conmigo
__Tu siempre estás tan ocupado
__Bien ahora soy todo tuyo
__Está bien… No quiero irme del reino
__¿Cómo?
__Quiero que convenzas a madre
__Ella quiere que te vayas
__Ella dice que es mi deber, pero no quiero irme
__Ya sé… Hablas de la llegada del príncipe
__Me gusta este lugar, mi rey, haré cualquier cosa
__¿Cualquier cosa?
__Tu lo sabes mi señor
__¿Qué es lo que sé?
__Lo que puedo hacer__ diciendo esto la princesa metió su mano bajo las mantas livianas que cubrían al rey. Allí encontró la briosa verga del rey que ya estaba dura.
__¡Oh! Siento que estabas esperándome
__¡Ahhhh! Amel, acaríciame, así sigue haciéndolo__ la muchacha apretó la verga y la masajeó, la acarició despacio y los gemidos de su padre, el rey, subieron en intensidad. La bella hija corrió las mantas y el aparato surgió imponente. Las caricias siguieron, ahora la muchacha acercó su boca a la boca del rey y los besos inundaron la habitación caliente, mientras el sol afueras calentaba el planeta.
Amel muy despacio se acercó con sus dedos a los huevos inflamados del rey, que continuaba gimiendo y ahora diciendo palabras al oído de la hija que lo tenía apresado por el mástil. Mientras beba los labios y la lengua frotaba con el dedo pulgar la cabeza del pijón que vibraba caliente como en el infierno.
El rey atrapó con sus firmes manasas las tetas de Amel y también las acaricia vehemente y se las lleva a la boca. Los pezones de la chica se endurecen y se levantan erguidos, es ella la que gime ahora tomando temperatura. Siente que su vulva se va llenando de humedad.
Lentamente se van quedando desnudos y ahora Amel con su boca ha tomado la verga, la muerde suave, lame, aquí y allá, hurgando con su lengua hasta los testículos que son una llama a punto de explotar, pero se contienen, quieren seguir gozando del caramelo de mujer.
El rey ha buscado y ha encontrado la conchita dulce y salada de la chica y ha tomado posesión de ella y succiona y succiona y penetra con su lengua y busca la profundidad con un dedo y luego con otro, y luego otro, y la muchacha da gritos y se sacude en infinitos orgasmos, regalándole a su amante no tras otro y pidiendo que no se detenga, que no pare de comer su fruta.
La hija del rey lentamente se ha ido montando en la vara bravía y dura. Se ha ido metiendo en la profundidad de su cuerpo, en su vaina. La mujercita se contonea, levanta su cola, mueve sus caderas con un ritmo sabroso, apetecible. Con las manos el rey, su padre, aprieta las tetas de la joven, las lame, las muerde, las chupa y ella gime, ahora más moderada en sus movimientos, los hace más calmo, para luego acelerar y dejarse quieta para sentir la dureza que la enloquece dentro de ella.
Mucachi avanza entonces con un dedo acariciando la colita de la mujer, que aprieta los músculos de la vagina y el rey se desdobla de placer, con más lujuria penetra con su grueso dedo el anillo dorado de su hija, ella se sacude y se penetra con el dedo aún más adentro.
Ella se desenfunda la herramienta, así resbaladiza como está, la apoya en la entrada trasera y dice suave y casi como una diosa del mal __¡Promete que harás que me quede!¡Prométemelo!__ susurra casi como en un desmayo, mientras la cabeza de la pija va resbalando hacia lo infinito __¡Lo prometo!¿Lo prometo!__ grita el rey fuera de si, y es cuando la vergota se mete dentro, hasta el fondo y ella le regala un gemido desesperado, casi un aullido, mezcla de dolor y placer, se calva aún más, ella clava sus uñas en el pecho fuerte del hombre.
El rey Mucachi lanza escupitajos en el interior de su hija. Ella siente el río en su anillo y cree que va a desfallecer con otro orgasmo más fuerte de los que ya ha tenido.
Se va calmando, despacio, queda quieta sobre el pecho de su rey, siente el arma palpitando en su cola, aún enterrado en ella. Siente que late, eso la hace feliz, se siente llena. Se siente plena. Pasa la lengua sobre la boca del rey. Lo besa despacio y el rey cruza su lengua también y siente que su pija no decae. Siente como el líquido baja del interior de su hija hasta sus huevos. Amel muerde y chupa la oreja y se queda un momento relajada, pero aún caliente. Luego de un momento resbala hacia abajo y el aparato sale de su entrada, chorreante, brioso, como el de un joven. La hija del rey lo toma con sus manitos blancas y lo roza en sus mejillas y pone sus labios en el pequeño ojo. La serpiente ve, respira fuego, lo mete en su boca sedienta y sin saciar. Lo hunde sin remedio en sus fauces, se transforma en una caníbal, el rey se contrae, el rey se mueve, ella salvaje, toca los huevos, los siente, luego con sus dedos buscan el agujero del rey y allí entierra uno y otro, el rey se contorsiona como una marioneta deshilachada, siente que va a estallar, hunde mas profundamente los dedos en el culo del rey sin dejar de mamar la vergota que entra y sale de su boca, como los dedos entraban y salen del culo del rey que gime y gime, mientras vuelve a regar en la boca de su hija la leche paterna que ella traga hasta la última gota.-

El Reino de Atolón 2

Viernes, diciembre 2nd, 2011

El rey Mucachi se está dando un baño, es en un piletón enorme que tiene en su recámara. Es una belleza hecha en el más fino y delicado mármol. Nace desde la misma entraña de la tierra. El agua es cálida y transparente. Es un manantial de pureza y claridad. Allí el cuerpo desnudo del gran rey de Atolón se concentra en dormitar y relajarse.
En eso está cuando entra su esclavo Lamir y lo sobresalta
__¡Majestad! ¡Disculpad, pero un teniente solicita verlo!
__¿Y quién será, que no espera que su rey tome el baño?
__Es el teniente Rupar, es de la guardia
__Creo que fui yo quien lo mando llamar
__Eso alega su majestad
__Hazlo pasar Lamir y no te preocupes…
__La reina quiere verlo más tarde mi Señor
__Dile que iré luego, primero debo atender otros asuntos
__¡Bien su majestad__ Lamir sale rápidamente de la recámara de su rey
Entra un soldado enorme, de porte musculoso, pareciera hecho de roca. Viene armado con una lanza y se hinca de rodilla ante su Rey.
__¡Señor me ha mandado llamar!__ dice sumisamente
__¿Eres tú el gran teniente Rupar?
__Si su majestad
__¡Debes estar orgulloso!__ dice el Rey asomando su torso de la pileta de baño.
__No entiendo majestad
__Tu hijo
__¿Le ha faltado, mi Señor?__ pregunta inquieto Rupar
__¡Oh, no no, no te alarmes! Al contrario me ha hecho muy feliz
__¡Gracias majestad!
__ya deja de inclinarte y quítate esas armas y esas ropas.
El soldado obedece raudamente, se va quitando una a una sus armas y sus prendas van cayendo hasta quedar desnudo.
__¡Lamir, Lamir!__ llama el Rey. Cuando aparece Lamir el Rey Mucachi le ordena traer ya mismo al hijo de Rupar. Luego el rey invita a l teniente a que se bañe con el
__Ven pásale la esponja en la espalda a tu Rey Rupar
__¡Si mi señor!__ entonces allí va Rupar a cumplir la orden de su Rey sin objeción alguna. En eso está cuando entra el joven rubio y blanco como las paredes de la recámara del Rey. El muchacho es casi tan alto como su padre.
__¡Aquí estás! Lamir ya puedes retirarte.__ el esclavo se marcha__ he dicho a tu padre lo bien que te portas con tu Rey__ dice Mucachi
__¡Gracias mi señor!
El rey Mucachi sale del agua y toma un enorme lienzo para envolverse suavemente por el cuerpo sin secarse del todo. Luego se dirige a un pequeño tabique parecido a lo que hoy sería un bidet. Allí abre las piernas como montando el aparato y echa su duro culo hacia atrás. Luego dice
__¡Ven muchacho, ven a mi!__ el joven rubio se acerca al Rey, se inclina y comienza a posar su lengua en el agujero fresco y limpio de su Rey.
__¡Ves Rupar como me satisface tu hijo! ¡Ahhhh! ¡Ves…Síiii!__ Rupar el teniente observa la lengua de su hijo que se va abriendo paso en culo de su monarca, quien saca cada vez más la cola hacia atrás. El agujero se va ensanchando a cada lenguetazo y la saliva lo va lubricando. El joven continua hundiendo la lengua y roza levemente los huevos del Rey que se hinchan cada vez más. El rey se sacude, vibra, es como un gato, como un animal.
Rupar no puede evitar sentirse embriagado por la escena y siente que su animal se levanta y endurece. El Rey ya lo sabe __¿Te gusta lo que ves Rupar?
__Si mi Señor, claro…
__¡Acércate!__ el soldado obediente se acerca a su rey y se detiene frente a Mucachi. Este acaricia la herramienta de Rupar que suspira. El Rey la toma entre sus manos, mientras la lengua del muchacho continua comiendo la entrada posterior del Rey Mucachi que mueve y mueve su cola caliente, pero ahora engullendo el arma poderosa de su teniente, que gime sin control, yendo y viniendo dentro de la boca de su alteza Real. El Rey Mucachi besa esa verga que se ha humedecido incontrolable, el Rey la moja con su saliva, la escupe y vuelve a tragarla una y otra vez, ahora masajeando los testículos de Rupar que se retuerce y hace esfuerzos por terminar allí mismo.
Ahora el Rey Mucachi se mueve del lugar en donde estaba. Observa la pija de Rupar que se levanta, se acerca a Rupar y toma la mano de este, y la lleva a su verga ansiosa que se contrae briosa y caliente, el soldado mueve la mano y aprieta y acaricia. El Rey toma la nuca de Rupar y lleva sus labios y los pega a la sedienta boca del soldado. El joven se ha quedado mirando la escena, arrobado y feliz de que su familia este en la consideración de su rey. En un momento el rey suelta la boca de Rupar y busca al joven, lo ve que sonríe aún arrodillado en el piso. Le extiende la mano y el muchacho viene hacia los hombres, el Rey lo coloca en medio de ambos. Lo besa con pasión metiendo su lengua hasta lo profundo, luego lo acerca a la boca del padre y los dos se besan descontrolados y ardientes.
Así el rey lo lleva suavemente hacia abajo, allí ofrece su pija y el joven traga, luego el rey indica que tome la verga de su padre y el muchacho se prende a la otra pija sin miramientos, y así comienza a chupar y besar alternativamente ambas vergas. Una gruesa y muy dura, la otra más delgada, pero más larga y rígida como espada caliente.
Así están infinitos instantes. Pero ahora el rey Mucachi busca otra vez la lengua del joven en su entrada posterior, echándose en su enorme lecho, lo conduce a su ano, la saliva del muchacho vuelve a abrir el canal del Rey, la entrada está lubricada y caliente, entonces el rey mira a Rupar y ordena
__¡Colócate allí, hazlo Rupar, hazlo!__ rupar obedece a su Rey y perfora la hendidura de su majestad y el Rey suspira apretando las manos y desgarra el aire de placer.
__¡Ahhhhh! ¡Mi buen soldado, clávame!__ Rupar se mueve, va y viene, a veces ferozmente, a veces más suave como alargando el placer de su Señor, que suda, su transpiración lo hace resbaloso. El soldado es tan corpulento y lo cubre prácticamente todo. Lo aprieta con sus brazos, el rey se sacude de un lado a otro gozando fervientemente, Rupar no saca su vergajo del orificio que el Rey le ha ofrecido. El joven se ha colocado frente a su majestad y le da besos a los que el rey responde con deseo febril, con furia. Rupar no aguanta más y descarga su líquido dentro del Rey, aullando como un lobo en la estepa. Luego se detiene unos minutos sobre la espalda del Rey.
Así pasados unos momentos Rupar se va incorporando y va sacando la estaca floja del culo de >Mucachi, que aún tiene dura la pija como en un principio. El muchacho se acerca y toma la vara en su boca y lame, Rupar también se arrodilla y se reparten la espada con su hijo. La espada tan dura en unas cuantas chupadas riega con su semen las bocas y las mejillas de los súbditos que lo han hecho gozar.
Los dos quedan un rato besando y acariciando su Rey, que permanece como en trance.
__¡Ay! ¡Rupar, Rupar, tu esposa debe estar agradecida por semejante amante!
__¡Gracias mi majestad!
__¡Vengan al agua, sigamos desfrutando…! .-

Mi novia calentona en el GYM

Domingo, noviembre 20th, 2011

Buenas, como les va tanto tiempo, por diferentes motivos no pudimos escribir, pero tenemos ganas de arrancar de nuevo, asique ahora les vamos a contar una linda historia que nos paso hace poquito…

Hace poquito mi novia cambio de gym… ella va todas las mañanas solita, se levanta bien tempranito, se pone su calcita, carga su botellita de agua y sale caminando mientras yo me levanto para ir al trabajo.
Los dias fueron pasando y fui viendo como se iba poniendo cada vez mas putita para ir al gym, empezo llevando remeritas largas que le taparan la cola pero cuando pasaron unas semanitas empezar a aparecer las musculosas cortitas y calzas cada vez mas claritas…. obviamente esto me re calento, entonces empece a jugar al gym en la camita a ver que me contaba, ya que mientras garchamos se le sale la cadena y me confiesa todo…

Una mañana la desperte tocandole toda la conchita y la colita, empezamos a jugar y cuando estaba bien calentita le propuse un jueguito…le pedi que fuera al gym con una calcita gris clarita que tiene que se trasparenta toda y con una tanguita bien chiquita negrita…cuando le dije eso la conchita se le empapo mal y me empezo a besar re calentita,me agarraba la pija con desesperacion y me decia “queres que le muestre la colita a todos los chicos?” y me pajeaba con fuera… le cole los dedos un ratito y la deje bien calentita para que fuera toda empapada al gym… se puso la tanguita, la calcita, nos dimos un beso y cada uno fue para su lado. Durante todo el dia en el laburo me comia la cabeza imaginando como les deberian estar viendo la cola, como lo deberia estar mostrando, y sabia que cuando llegara a nuestra casa le iba a pegar una garchada increible…

Cuando llegue a casa estaba tirada en la camita mirando tele…. me acerque y le pregunte como le habia ido en el gym y me dijo “re bien, hoy no se porque pero todos los chicos me re ayudaron”… eso ya hizo que se me parara la pija, enotnces le pregunte como la ayudaron y se puso en 4 patitas sacando bien la cola y me mostro como la ayudaban a hacer trabajos para la colita….me le puse al costado como me contaba ella y me decia “asi esta bien profe??”.. entonces ahi me di cuenta que el profe le calienta mal, le empece a tocar la conchita por arriba de la tanguita y le preguntaba “te gusta como te toca la conchita el profe??”, y me decia “hay si profe, que ganas que tengo de que me coja toda!!!”

Le corri la tanguita para el costado y asi en 4 patitas le empece a chupar la concha y me gritaba “hay profe como me chupa la conchita, que lindo…. podemos invitar a Martin tambien??” y eso me calento sobremanera, mi morbo fue demasiado, le dije q obvio lo podiamos invitar y le empece a hacer sentir la fiestita del gym… agarre el consolador y mientras me la cogia en 4 le hacia chupar el consolador como si se la estubiera chupando a martin y el profe se la estubiera cogiendo desde atras…. estaba como loca, movia la cola desesperadamente y chupaba el conosolador tragandoselo todo…

Acabo de una forma increible y me propuso que fuera al gym con ella asi me presentaba a sus compañeros asi podiamos salir a comer todos juntos… pero eso es parte para otra historia….

El Reino de Atolón

Viernes, septiembre 30th, 2011

En el reino de Atolón todo está tranquilo. Las aves pasean por el cielo, rara vez azul, como en este día. El atardecer tiene una brisa especial y los árboles gigantes se mecen sutilmente a raíz del viento.

El Rey  Mucachi, observa de lejos jugar a los muchachos que han traído en los últimos días para recibir el bautismo. El rey arrastra su túnica de color claro y se sienta en la poltrona acolchada y mira a través del enorme ventanal sostenido por unas arcadas labradas en dorado.

Los soldados hacen sus últimos ejercicios, ya relajados, en este tiempo que es de paz y esa paz ha inundado el reino de Atolón y todos los habitantes de la ciudad realizan sus actividades sin temor alguno.

El griterío de los jóvenes se arrima al oído de Mucachi que sonríe y hace una seña al esclavo que tiene cerca para que le alcance una copa. El esclavo desaparece raudamente, y cuando regresa con la bandeja, el rey toma la copa y bebe despacio. La bebida le refresca la garganta y se siente todavía un poco mejor.

__Es bueno estar en paz__ habla el rey __Puedes hablarme gentil esclavo__ dice

__ Majestad siempre es bueno vivir en paz.

__El invierno está lejos y en está primavera el verde inunda los campos

__Hay flores y los cereales son abundantes

__Las cosechas serán las mejores en años

__Seguro majestad.

__La reina estará regresando en pocos días

__Si, majestad, el mensajero ha traído la noticia de que la caravana se acerca

__¡Esa mujer, tenía que ir sola a visitar a su madre!

__La Reina tiene su carácter majestad

__¡Por mil demonios, es muy cierto!… __ Dice riendo el Rey.

Las antorchas comenzaban a encenderse, lentamente se apaga la luz de los dioses y nacía una nueva luminidad, una nueva forma. Las voces de los muchachos también se aletargaban lentamente.

__Parece que los jóvenes comienzan a agotarse, majestad

__Nunca se agotan mi fiel servidor, es hora de que vengan, la luz se está escapando.

Sin mediar otra palabra el esclavo bajó las escalinatas y apuro el paso dirigiéndose hacia donde se encontraban los maestros con los muchachos..

El palacio del Rey estaba ubicado sobre una hermosa colina rodeada de frondosos árboles y flores y éste Rey Mucachi era descendiente de los fundadores de el reino de Atolón, cuando las guerras bañaron las praderas occidentales. Se accedía a palacio a través de un puente y una vez atravesado este puente, la reja permitía el ingreso a palacio o no.

Los muchachos venían de la colonia que rodeaba el palacio. Una vez cumplidos las dieciocho estaciones completas. Las casitas eran innumerables y todos los progenitores querían que sus hijos llegaran a palacio, porque de allí saldrían los líderes del mañana. Era un inmenso honor.

Así fue que se presentaron al Rey mas de una veintena de jóvenes. Se postraron ante su Majestad. A ellos esa imagen les parecía la de un gigante. Era un semidios, una deidad, por el Rey cualquier cosa.

El Rey miro a su esclavo y señaló a uno de los jóvenes. Era más bien alto, de cabello largo abundante y su piel era oscura. Los demás muchachos se retiraron y dejaron al rey en su poltrona y al joven frente a él, aún de rodillas.

__Ya puedes ponerte de pie__ ordenó el Rey

__Si su Majestad__ contestó el joven

__¿Eres de palacio o de la colonia?

__Soy de la colonia Majestad

__¿Tu padre?

__Sirve a su Majestad, es soldado

__¿Tu madre?

__Mi madre estará cocinando

__¿Tienes hermanos?

__Si su Majestad, uno más pequeño y dos mayores

__¡Oh! ¿Estarán en palacio?

__Pertenecen a la guardia de la Reina

__Bien, bien__ dijo el Rey Mucachi, bebiendo de la copa. Chasqueó los dedos y el esclavo llenó nuevamente la copa.

__Deja esa jarra aquí, gentil, ya puedes marcharte

El esclavo se inclinó levemente y desapareció en las sombras del palacio.

__Y no me has dicho como te llamas

__Ilusi, su Majestad

__Bien Ilusi, ¿Estás contento de estar aquí?

__¡Estoy feliz de servir a mi Rey!.

__Pues bien, acércate, entonces

El muchacho se acercó sin dudar.

__¿Qué han dicho los maestros?

__Los maestros han dicho que el Rey es nuestro Señor y que su vida depende de nosotros.

__Vaya eres buen estudiante

__Eso creo majestad.

__¿Tienes sed?

__Un poco mi Rey

__Ven aquí, ¡siéntate en mis rodillas! ¡te daré de beber!

El joven se sentó en las piernas del Rey. Este dio un leve suspiro y se acomodó en la amplia poltrona. Acercó a la copa a la boca del muchacho, este sorbió un pequeño trago.

__¿Te gusta la bebida?

__¡Oh! Si mi Señor!

La virilidad del Rey empezaba a cosquillearle, al sentir la cálida presencia de Ilusi en su falda.

__Sientes mi alegría ?__ preguntó el Rey

__Si Señor, siento que hago feliz a mi Rey

El Rey Mucachi se llevó la copa a su boca, tomo un trago, pero no lo tragó, acercó a su boca a la del joven y éste fue recibiendo suavemente el líquido en su boquita perfecta. El miembro del Rey dio un respingo.

__¡Oh! Ilusi, sigue haciendo feliz a tu Rey

Ilusi sentado como estaba se movió un poco, levantó la túnica del Rey y alcanzó velozmente con su mano el hierro rígido del Rey que suspiro __¡Si! Muchacho ¡Si! __ Lentamente movía la vara de arriba abajo, la sacudía y esperaba a que el hombre gimiera, para corroborar si hacía bien su tarea. El Rey apretaba los brazos de Ilusi y respiraba fuertemente. Ilusi fue deteniendo su caricia y dejo las piernas del Rey y al cabo quedó arrodillado en el piso, sin soltar la herramienta venosa y roja fue pasando su lengua por el reptil hasta abrir su boca lo más que pudio para apretar la vergota y oír los gritos del Rey que gozaba deseando que chupara más y más su sexo. En un momento el joven se detenía y rozaba con sus mejillas la pija dura de Mucachi, que lo empujaba nuevamente hacia la boca. El muchacho entonces comenzaba a chupar otra vez y un rato más tarde volvía a detenerse. Las manos no se detenían y también sobándo los huevos del Rey que estaba en éxtasis total.

El Rey en una de esas paradas se pone de pie y se quita del todo su túnica quedando desnudo. A lo que Ilusi sin dejar su caramelo los traga así como está de pie. Al Rey se le doblan las rodillas. El joven está prácticamente colgado de su verga y él se siente aún más poderoso.

Ahora la boca de Ilusi llega otra vez a los pesados huevos, los lame, los mordisquea suave, los chupa, los baña de saliva.

Su majestad agarra la cabeza del joven lo empuja contra su pija lo penetra por la boca y derrama su leche dentro de Ilusi que chupa todavía con más ansia tratando de no dejar nada, aún después sigue chupando la verga de su Rey.

Ahora la verga de Mucachi va desfalleciendo siempre dentro de la boca fatal del joven que no deja la herramienta hasta que lo ordena su Rey.

__¡Eres un estudiante excelente! ¡Ven vamos a mis aposentos!

El muchacho sigue a su Rey que camina bamboleando aún su semidormida vara.-

 

Una Mujer Increible

Lunes, septiembre 26th, 2011

Esa mañana yo estaba en la tienda de libros buscando un tema para escribir mis artículos, necesitaba tener mi mente despejada así que apagué el celular para no recibir llamadas. La sección que me interesaba era la de temas eróticos así que busqué a la persona que atendía para preguntarle. La encontré al final de un pasillo acomodando unos libros. Era una chica joven, de bonita figura, su silueta bien delineada era un agasajo a la vista. Parada en una pequeña escalera se estiraba para alcanzar los anaqueles de arriba.  Vestía una pequeña minifalda roja ceñida al cuerpo y desde donde yo estaba podía ver sus hermosas piernas. Su piel era blanca, y su cabello negro y ondulado. Me acerqué para preguntar lo que buscaba, y en eso uno de los libros cayó de su mano hasta el piso. Me acerqué a donde ella estaba y me incliné acomedido a recogerlo y al levantar la vista para dárselo pude ver algo increíble . . . de cerca sus piernas eran mas hermosas de lo que parecían, y bajo su falda pude ver que traía una diminuta tanga roja. Gracias  . . . me dijo ella con voz dulce. Fue entonces que pude reaccionar, estaba hipnotizado contemplando su belleza y sentí pena al verme descubierto. Le dí el libro y le pregunté apenado,  . . .podrías . . ayudarme? . . . escribo para una revista , y estoy buscando algo que me ayude en el tema de las fantasías sexuales, . . . ella comenzó a bajar de la escalerilla, se movía muy sensual, y ya estando frente a mí pude ver qué tan hermosa era. Sus ojos eran azules como el mar en calma y su piel blanca contrastaba hermosamente con su cabellera negra y ondulada. Una pequeña blusa delgada de color blanco amarrada con un nudo al frente delineaba su exquisita cintura. Al bajar de la escalera provocativamente pasó su pecho cerca de mi cara y pude percibir su exquisito perfume envolviéndome en el ambiente.

Fantasías sexuales?   . . . es mi tema favorito  , me dijo con una sonrisa pícara . . . y por qué escogiste ese tema?  . . .- Bueno  . . . le dije . . . todos tenemos fantasías, la mayoría son reprimidas porque sus parejas a veces no comparten las mismas ideas. Mis temas son leídos especialmente por mujeres , pero un hombre puede aprender mucho de una mujer si la deja expresarse totalmente y sin limitaciones-.

Ella me recorría con la mirada mientras le explicaba.

. . Salgo en quince minutos y tengo una hora de descanso. Vivo ahí enfrente,  . .  y tengo algo en mi departamento que podría ayudarte con lo que buscas . . . te molestaría esperarme?.  —— Ninguna molestia – ,  . . . le dije . . . al contrario , será un placer ser apoyado por una belleza como tú .

Seguí viendo algunos libros un rato para hacer tiempo, pero en realidad mi mente estaba en esa chica. Su imagen se había estampado en mi cerebro y no dejaba de observarla disimuladamente mientras la esperaba. No era muy alta, pero tenía muy bien formadas sus curvas, sus brazos eran delgados, su cara blanca de facciones finas y su cabello negro eran el marco perfecto para sus hermosos ojos azules. Sus nalgas bien paraditas podían apreciarse por encima de su falda entallada. Su cintura era delgada y sus pechos eran ligeramente grandes , a simple vista podía decir que su talla era 32 C,  . . . esos pechos robaban mi atención desde un principio.

Al fin salió de la tienda, y mientras me conducía enfrente a su departamento platicábamos . . .

-Disculpa por hacerte esperar – . . . – está bien, gracias por tu apoyo, pero no se molestará tu novio si te acompaño?- . . . –hace seis meses que terminamos, precisamente por eso, él creía que eran locuras mías y no le gustaba salirse de lo tradicional. Es muy linda gente conmigo, pero yo necesito poder expresarme – . . .   – Lástima por él, le dije, realmente perder a una mujer tan hermosa como tú no es fácil de superar – . . . Ella me miró sonriente apretando mi mano mientras seguía caminando.

Llegamos a su departamento, y al subir por la escalera dejé caballerosamente que avanzara delante de mí para ver su figura. Se movía coquetamente a cada escalón mientras subía, y yo estaba como hipnotizado detrás de ella viendo cómo sus nalgas se movían sensualmente. No pude evitar mirarla con deseo, en ese momento se antojaba lanzarme sobre esas nalgas para acariciarlas y comerlas a besos.

Por fin llegamos a su puerta y me invitó a pasar, era un departamento pequeño pero muy cómodo, con un toque muy personal en sus detalles. Cerró la puerta y avanzamos a la salita mientras ella se quitó sus zapatos, yo la seguía y de repente se volteó hacia mí quedando frente a frente uno del otro, casi podía sentir su aliento. Sus hermosos ojos me miraban profundamente y sus labios se entreabrieron sensualmente como una invitación a besarlos, era difícil resistir tanta tentación, era mucho tiempo contenido deseándonos mutuamente, nuestros cuerpos estaban tan cerca y de pronto nuestros labios también.

No sé cómo pasó pero de pronto ya estábamos besándonos. Sus labios se prendieron a los míos con ansiedad. Su respiración agitada me decía cuánto me estaba deseando en ese instante … y su cuerpo ya estaba ansioso para ser acariciado.  Ese beso me supo a gloria, sus labios eran suaves  y sensuales y sus hermosos ojos azules se entrecerraban mientras su respiración se agitaba en su pecho. Podía sentir los latidos de su corazón. Su voluptuoso cuerpo se pegaba al mío y yo me comía a besos sus carnosos labios. La piel de su cuello era tan suave que empecé a recorrerla con besos y darle pequeñas mordiditas. Encontré ahí el switch de su pasión. Al besar su cuello ella se estremeció toda en mis brazos con un gemido, y sentí como su vientre temblaba repegando su cuerpo contra mí. La suave piel de su cuello era una delicia. La expresión de su cara era la de una apasionada hembra. Nos comíamos a besos mientras su sensual figura se derretía en mis brazos. Ella empezó a desabotonar mi camisa sin dejar de besarnos hasta que me la quitó totalmente. Realmente esta chica tenía iniciativa y sentí sus suaves manos acariciando mi espalda.

Mi cuerpo le respondió con la pasión que ella esperaba, y mis manos recorrían ya su cuerpo explorándola toda. Cubrí con mis brazos su cintura, abrazándola, acariciándola, subiendo por su espalda y entrelazando mis dedos entre sus cabellos al mismo tiempo que la besaba. Toda ella se derretía en besos y su vientre se pegaba más y más a mí … y yo a ella. Disfrutaba cada contorno de su cuerpo pegándose a mí. Mis manos bajaron para recorrer su cintura y buscar sus nalgas sobre su falda. Hábilmente mis manos levantaron su falda para acariciar la suave piel de sus piernas, … sus nalgas eran exquisitamente bien formadas, y comencé a acariciarlas, … enredando mis dedos entre su tanga … sus firmes y redondas nalgas tenían el tamaño exacto para calentarme. Ella parecía disfrutar eso, y mas y mas se pegaba a mí jadeando.

Una de mis manos se deslizó al frente entre sus piernas y pude encontrar su cosita linda. Estaba húmeda .. y caliente… muy caliente. Sentí su suave y pequeña tanga y la hice a un lado para que mis dedos le acariciaran su cosita rica y caliente. Mis dos dedos entraron suavecito en ella mientras sentía como su cosita se mojaba al sentir mis dedos. Ella gimió al sentirlos buscar entre sus labios vaginales, y no dejaba de besarme. Ella lo disfrutaba tanto. Gemía y empujaba su sexo contra mis dedos para que estos la penetraran mas. Yo con gusto le metía mis dedos suavemente y pude sentirla toda mojándose. Con mi mano le apretaba sus nalgas mientras con la otra acariciaba su panochita caliente. Ella se contorsionaba húmedamente y gemía entre suspiros.

Para ese momento mi pene ya estaba mas duro que un palo, y ella percibió el tremendo bulto por encima de mi pantalón. Me miró a los ojos y en sus ojos ardientes pude ver lo excitada que estaba. No me dijo nada … pero no necesitábamos palabras, el lenguaje del sexo hablaba por nosotros, su mano tocó el bulto de mi pantalón y comenzó a acariciarlo sobándolo. Masajeaba mi bulto de un lado para otro y mientras que lo sentía aumentar de tamaño me miró a los ojos de una manera tan sensual que yo interpreté su mirada como un mensaje erótico en mi cerebro, fantaseando mil cosas en mi cabeza  ví una expresión en su mirada que me pareció como una promesa erótica, así que saqué mis dedos de dentro de ella, y ella se arrodilló suavemente frente a mí y abrió el ziper de mi pantalón. Al instante mi pene saltó como un resorte, como una fiera liberada. Su cuerpo era tan hermoso y ella tan apasionada que en ese momento mi verga lucía una de las erecciones más firmes de mi vida.

Largo y firme mi pene la miraba desafiante de frente a su cara. Acercó mi pene a su rostro para sentirlo en sus mejillas  y me dijo . . .. .-  hacía tiempo que necesitaba una como ésta, . . .  tienes una verga  hermosa, -. . .. Ella miró satisfecha al enorme palo y no dijo nada más, inmediatamente sus labios lo abrazaron con ansiedad golosa como si lo conociera desde hace mucho tiempo . . . como si lo extrañara.    Lo besaba deliciosamente, lo chupaba deliciosamente. Ella trataba de introducirlo todo en su boca  y yo sentía descargas de placer recorrer mis piernas y mi cuerpo. Mi pene se perdía en su boca una y otra vez.  Entraba y salía de su boquita sensual y cada vez que lo hacía vibraciones de placer recorrían mi cuerpo. Lo hacía tan delicioso . . .tan suave  y golosa al mismo tiempo, y creo que disfrutaba el sabor de mi pene porque lo saboreaba con una dulzura increíble.  Y entre mas me lo chupaba mi pene se hinchaba mas y mas y mas cada vez, la cabeza de mi verga ya estaba roja y ardiente… muy hinchada.

Un poco de líquido cristalino salía ligeramente de mi pene en cada mamada y ella parecía que lo saboreaba. Sacó mi verga de su boca y la sostuvo con sus manitas mientras su lengua lamía deliciosamente disfrutando la miel cristalina que salía de la punta.                                                                                  Vaya que sí la disfrutaba … y yo mucho más … en cada lengüetazo mi verga quería desprenderse de mí para ensartarse en sus labios.  Y tal parece que adivinaba mis pensamientos pues al instante volvió a cubrir mi verga con sus labios y ahora a mamarla con mucha mas pasión … con frenesí … gemía y gemía gozosa en cada mamada y mi verga seguía regalándole esa miel cristalina que tanto la excitaba.

Me chupaba la verga con tal pasión que yo sentía placer en todo mi cuerpo … era delicioso estar a su merced. Se veía divina de rodillas con mi verga en su boca, adorándola, amándola, … chupándola como loca de lujuria mientras sus manos recorrían mi vientre, mis piernas, y hasta mis nalgas.

De pronto su mano derecha se fué hasta en medio de sus piernas, y empezó a acariciarse ella misma. Creo que encontró lo que buscaba porque su rostro cambió. Sus labios se pusieron mas ardientes, pude sentirlos en mi verga. Su mirada se volvió mas dulce y lujuriosa, realmente excitada. Comenzó a gemir… supongo que su clítoris estaba recibiendo también un dulce masaje como lo estaba recibiendo mi verga. Sus gemidos se volvieron mas ansiosos y comenzó a mamar con mas frenesí … estaba como loca chupando y chupando mi hermosa verga caliente. Cada vez se me hinchaba mas y me excitaba verla con su mirada perdida en el deseo.                                                        Mi tremendo palo estaba durííííííísimo  … y ella lo chupaba y lo chupaba como si quisiera absorber mis pensamientos por ahí. Tenía mi verga  hinchada … al rojo vivo ….la cabeza de mi verga latía y latía tan fuerte en cada chupón que ella podía sentirla en sus labios casi a punto de explotar.

Su boquita húmeda era exquisitamente deliciosa para recibir semejante vergota … ella gemía cada vez mas y mas. Yo sentía la cabeza de mi verga a punto de explotar y su manita seguía acariciando su clítoris pues sudaba y jadeaba sin dejar de mamar. Sus deditos le acariciaban dulcemente el clítoris cada vez mas y mas y mas fuerte, mientras su otra mano se prendía de mi verga sin soltarla.

Mientras jadeaba no dejaba de mamar y mamar ….. yo sentía ya casi que mi verga explotaba. Quise separarla para decirle que quería seguirla disfrutando de otras formas pero era imposible arrancarla de mi pene. No paraba de mamármela  y de pronto solo se detuvo un segundo para decirme suplicante  … ¡por favor … no se te ocurra quitarte de aquí … quiero sentir tu leche en mi boca! ..    ya no dijo más … hundió mi verga en su boca y mi verga entendió el mensaje.

Inmediatamente la cabezota de mi pene se hinchó maaass  . . . y mi verga parecía que crecía en cada mamada. Tremendo trozo de carne se comían sus labios . . . y ella lo disfrutaba. Mis manos la tomaban de su nuca empujándola contra mi verga . . . Yo no sé cómo esa boquita tan linda hacía para abrirse tanto y poder recibir semejante pene y hundirlo hasta el fondo en su boca.       Y se hundía una y otra  . .  y otra vez. Lo chupaba deliciosamente y sin parar. . . como si quisiera arrancarlo con ternura.

Ya no pude contenerme más y la cabezota de mi enorme verga empezó a latirme con fuerza … la tenía hinchada y brillante,  era el aviso de que mi leche venía en camino.

Ella sintió crecer la cabeza de mi pene en sus labios y cómo se ponía mas dura, tan dura como el acero. Pareció darle gusto pues su rostro sonrió y empezó a restregar su clítoris con mas y mas fuerza. Siguió jadeando  entre gemidos, . . . su cuerpo se puso tenso . . . como esperando algo  . . . pero sus labios seguían suaves . . .mamándome . . . chupándome  la verga con ardiente pasión.

Mi hinchada verga estaba a punto de venirse, . . . sentía la leche hervir  en mis testículos, acumulándose, lista para ser derramada en su boca. Mi corazón latía aceleradamente. Estaba a punto de venirme. Un poco más y estaría explotando de placer enorme. Ella presintió lo que venía y para mi sorpresa soltó mi verga de su mano, pero solo para agarrar rápidamente mis huevos. Creí que me los hiba a acariciar y entonces pensé . . .  ¡ ahora sí que me va a hacer venir como loco! . .  pero oh sorpresa, me los jaló de una manera tal, tan suave, tan firme,  que no me pude venir . . . era una técnica increíble, yo sentía un placer enorme recorrer mi cuerpo y deseaba explotar ese sémen contenido por mucho tiempo, pero no podía. No podía venirme pero el placer crecía y crecía . . . ella era toooooda una experta. Y mi pene seguía tan duro y firme como un palo.

Hábilmente contuvo mi venida a su merced porque ella todavía no estaba lista , . . . su mano seguía acariciando su hermoso clítoris bajo su minifalda, yo no podía verlo , pero me imaginaba que lo tenía hinchado  y caliente tan solo de ver en su rostro cómo lo estaba disfrutando.                                  Su cara era hermosa, pero mas hermosa se veía como disfrutaba masturbándose y mamándome al mismo tiempo. Yo estaba como loco , disfrutándola y gozando cada mamada de sus lindos labios con mi pene duro dentro de su boca.

Empezó a jadear más y más . . . y a gemir desesperada, . . . era el momento tan ansiado que ella esperaba. Entrecerró sus ojos, yo sabía que estaba a punto de venirse, . . . y yo también.            Soltó mis huevos y tomó nuevamente mi miembro sin dejar de mamármelo pero ya no lo sacó de su boca.                                                                                                                                                               Fué en ese momento que sentí su lengua haciendo maravillas en la cabeza de mi pene, su lengua se enroscaba dulcemente en la punta de mi verga, . . . relamía y relamía mi glande sin sacarla de su boca, y yo sentía el cielo en ese momento . . .  ella sabía lo que estaba por venir . . . un enorme chorro de leche se acercaba. Su manita se movió mas duro allá abajo entre sus piernas . . . . . abrió su boca y aflojó sus labios pero sin sacar mi verga de su boca . . . .- aaaahhhhh -. . .  exclamó ella . . .sus ojos brillaban intensamente . . . era el momento que estábamos esperando ambos, . . . en ese momento ella comenzó a venirse ,sus gemidos la delataban, eran tan intensos ., tan reales, tan disfrutables, algo allá abajo entre sus piernas se estaba derramando a chorros.                                                     Yo no pude contenerme más, la leche caliente contenida en mis huevos comenzó a avanzar desesperada a travéz de mi pene buscando la salida. La cabezota de mi pene se hinchó mas en ese instante y un chorro de semen salió disparado con fuerza a la boca de Dorián. Mi semen se estrelló en su garganta y en ese instante ella lanzó un gemido especial de placer . . .                                                 -  ¡ AAAAAAGGGGHHHHHH ¡ -  . . . gimió ella,  al tiempo que otro chorro de mi semen se preparaba a salir, ella se derramaba mas entre sus piernas, lo supe porque empezó a contorsionar su cadera exprimiéndose toda, . . .su rostro era una expresión de felicidad plena . . . y el segundo chorro de mi leche salió a borbotones, . . . y otro . . . y otro . . . y otro mas. Mi verga se venía a chorros interminables llenando su boca y sus labios.

Mis chorros de leche salían disparados una y otra vez  y ella los recibía golosa mientras yo sentía descargas de placer recorrer todo mi cuerpo . . .      – AAAAAHHHHHHHHHAA AAA -     . .  gemía yo mientras mi verga se desbordaba en largos chorros calientes de semen blanco como la leche. Era tanta la leche contenida en mí por tanto tiempo que sentía que nunca hiba a parar de venirme, y Dorián entre más sentía que mi pene se descargaba todo en su boca  más plena era la expresión de su rostro. A cada disparo de mi leche estrellándose en las entrañas de su boca ella se estremecía de placer gimiendo. Realmente ella lo estaba disfrutando,  así que no sentí pena alguna en dejar salir toda mi leche a chorros y sin limitaciones.                                                                                                                                                             El semen se escurría de su boca derramándose por sus labios , pero ella no estaba dispuesta a dejarlo ir por ningún motivo, su lengua salía una y otra vez relamiendo el semen que trataba de escaparse por sus labios y lo atrapaba para llevarlo nuevamente a su boca con una dulzura exquisita, saboreándolo , disfrutándolo.  Ella seguía derramándose toda entre sus piernas, contrayendo su cadera, gimiendo y gimiendo con los ojos entrecerrados por el placer. Mi verga dura y firme le regalaba toda la leche que escapaba de mis entrañas.                                                 Yo sentía mi verga inundada de semen en su boca, su boca estaba llena de mi leche caliente, . . . era una sensación increíble, . . . maravillosamente increíble,  entonces hizo algo que yo no me esperaba, comenzó a tragarse mi semen, . . . toda mi leche era saboreada por ella al tragársela, lo podía ver en su cara cómo disfrutaba cada trago de mi caliente semen , . . .   – mmhhmmm – . . . -mmhhhmm  -  se escuchaba en cada saboreada, como si fuera un delicioso elíxir para ella, su respiración agitada se podía escuchar claramente.

Esa actitud me  encendió al máximo, mi verga aún dura y caliente volvió a descargar un par de  chorros mas de leche en su duce boca, ella los recibió golosa, saboreándolos, tomándose el tiempo para recibirlos sin perder detalle, era una mujer muy sensible pensé yo, de esas que casi no hay muchas. Yo estaba recibiendo la mamada mas maravillosa que jamás había tenido en mi vida y mi dura y grande verga se lo agradecía desbordándose como un río de leche en su boca.          Dorián disfrutaba la sensación de mi leche estrellándose en su garganta, nuevamente varios chorros de leche salían disparados desde mi verga como desesperados y cuando sintió una suficiente descarga acumulada en su boca Dorián comenzó a beberse nuevamente mi semen.

No dejaba de contraer su cadera, no paraba de masturbarse, su mano seguía entretenida en medio de sus piernas y seguía gimiendo cuanto podía.                                                                              Mamando, gimiendo y masturbándose al mismo tiempo . . . era una mujer increíble . . . hasta que por fin sus contorsiones fueron cada vez mas lentas, . . .  ella estaba terminando su clímax, y una expresión de relajación fue apareciendo en su cara. Fue entonces que por fin soltó mi pene y lo sacó de su boca, que aún rígido por la excitación se mantenía firme todavía. Un poco de semen escurría como un hilo blanco desde la cabeza hinchada y húmeda de mi pene y supe que ella se había derramado intensamente en sus jugos porque levantó su mano derecha de entre sus piernas para tomar mi dura verga desde la base y sentí su mano totalmente mojada. Sus ojos no perdían de vista el semen que escurría colgante desde la cabeza de mi pene, balanceándose  como si se fuera a caer de ahí. Entonces ella decidió salvarlo, rápidamente sacudió su cabeza acomodándose el pelo y su cabellera ondulada le daba un toque de sensualidad increíble, realmente lucía hermosa.

Acercó su rostro hasta el extremo colgante de mi semen, abrió su boca, y su lengua salió rápidamente en auxilio de el semen que escurría , suavemente su lengua lo tomó con delicadeza y sus labios la siguieron hasta que el chorro colgante de mi semen fue depositado en su boca.

Y su boca se encontró con la cabeza de mi carnoso pene nuevamente y comenzó a chuparla pero con ternura, especialmente ahí en la punta. Me succionaba con dulzura tratando de sacarme hasta la última gotita de mi leche. No quería perder nada, ni una gota, . . . quería toooda la leche para ella, y así lo hizo realmente, decidida a sacarme todo.

Por fin después de tragarse lo que quedaba, satisfecha, la cabeza de mi verga se desprendió de su boca como un chupón, . . .  –aaahhhaaa  – . . . respiró ella con la satisfacción en sus ojos y mirándome agradecida me dijo,  . . . ¡siempre soñé con hacer esto!. Ella sonreía felíz, sus lindos ojos me miraban con dulzura mientras le daba besitos a mi pene por todos lados. Creo que al menos una de sus fantasías sexuales se había cumplido.

Yo no pude contestarle nada, la venida había sido tremenda. Totalmente relajado y exprimido me dejé caer sentado en el sillón mas próximo que encontré. Mi verga comenzó a relajarse, el tratamiento había sido fenomenal, digno de un reconocimiento a la mejor mamada de mi vida.
Ella se puso de pie y fue descalza con solamente su blusa y su minifalda a la cocina para servirse un poco de agua, . . ..  CONTINUARA . . .

El juego con mi amiga que se hacia la hipnotizada

Viernes, enero 21st, 2011

En una ocasión estando en mi departamento comentando con una amiga (Adriana) sobre mi afición a el hipnotismo y platicándole sobre los libros que había estado leyendo sobre el tema me comenzó a preguntar que si ya lo había practicado con alguien, bueno entes de comenzar les platicare como es ella, es de complexión regular, ni delgada ni llenita es a lo que le llaman en mi ciudad Gordibuena, tiene 19 años y tiene unos muy buenos senos de tamaño creo que b no se muy bien de medidas pero justo lo que necesita uno, chaparrita como de 1.55, piel blanca, labios carnosos, buen trasero cabello negro lacio, traía puesta una faldita de mezclilla corta y una blusa de tirantitos negra, ella estudió para masajista profesional y nunca habíamos tenido ningún tipo de experiencia sexual, solo platicábamos de nuestras experiencias con otras personas , ambos éramos muy de mente abierta y nos encantaban los libros del Márquez de sade, yo soy delgado, 1.68 complexión delgada, mi herramienta de tamaño normal, tez blanca, bueno ya que saben como era ella regreso a lo que paso, entonces le conteste que, la verdad no, nunca había tenido con quien practicar y me dijo que porque no la hipnotizaba a ella, y le dije que la verdad ella debería de estar con fe del hipnotismo para poderla meter en transe a lo que me dijo que o iba a tomar en serio, entonces accedí y le dije que se recostara en el sofá, puse una música para meditación y comencé a hablarle con todo el protocolo para hipnotizarla conforme lo que había leído en los libros, bien concentrado yo le hable como unos 20 minutos y comencé con la cuenta regresiva para que durmiera uds. saben, en fin yo estaba feliz y convencido de que había sido un éxito, le dije que se levantara y que hiciera 10 sentadillas y Adriana se levanta y comienza a hacerlas y obvio me di cuenta de su tanga muy sexy que traía, me excite pero no quise sobrepasarme porque dije si nunca ha pasado nada entre nosotros cuando estamos en estado consiente porque hacerlo en contra de su voluntad, total que le recostar de nuevo pero no pude contenerme y le levante poquito la falda para ver su rajita y me puse súper caliente y decidí ya terminar con eso porque luego no me podría controlar, la baje la falda y de nuevo volví con el protocolo de la cuenta regresiva y todo eso, bla bla bla…… se despertó y me dijo, que paso? Así como si no supiera que había pasado y le dije yo bien feliz pues lo logre pude hipnotizarte, y ella apocooo? No recuerdo nada y yo también me sentí aliviado porque me sentía medio culpable por lo de la faldita y las sentadillas y por ese día ya no paso nada mas, al día siguiente llega a mi casa y me dice oye Leo no me quieres hipnotizar de nuevo y a ver si me ayudas para que pueda aprender mejor en la escuela porque ando muy mal, y yo va Adri a ver si puedo de nuevo, se recostó de nuevo (por cierto que traía unas mallas y un top de esa ropa que usan para ir al gimnasio) se veía muy rica, comienzo el protocolo y la duermo de nuevo “eso creía yo” y comencé a decirle que de ahora en adelante iba a tener mas interés por la escuela, por las matemáticas, la historia, en fin todas las materias que le enseñaban en su escuela y que aparte iba a tener mas retención de todo lo que estudiara y bla bla bla… de un de repente me dieron ganas de ir por una cerveza al refrigerador y estaba situado a unos metros del sofá y al abrir el refri dando la espalda al sillón, me doy cuenta que Adri estaba volteando a ver que hacía, fue donde me di cuenta de que la muy canija me había estado jugando a la que se hipnotizaba, y dije pues entonces ya se porque me pidió que lo volviera a hacer, y regrese a sentarme frente a ella y le dije Adriana párate, quiero que te quites el top, y ella se siguiendo el juego o obvio causándole morbo y excitación hiso lo que le pedí, ahí fue cuando me di cuenta de que tenía unas tetas muy antojables, después le dije que se bajara las mayas y obedeciendo lo hizo sin titubear, sabía que si lo hacía me daría cuenta (ignoraba que ya me había dado cuenta que la muy putita se hacía nada mas ) yo estaba demasiado excitado y me dije, ahora yo jugare contigo, al bajarse las mayas me di cuenta de su rica tanguita y que estaba mojada, yo me acerque y le baje la tanga y le dije, Adriana vas a hacer todo lo que yo te pida escuchaste? Y ella asintió y dijo si, que vas a hacer Adriana? Todo lo que tu me pidas, ok Adriana ahora quiero que te sientes y me te masturbes, y ella se sentó y comenzó a masturbarse muy cachondamente, se metía los dedos y con la otra mano se acariciaba el clítoris y sus tetas, fui a mi cuarto y saque mi caja de juguetes , consoladores, y lubricantes y le dije que se parara y que no hiciera nada, comencé a manosearla toda y dedearla por todos lados, ano, vagina, todo, le di un dildo y le dije que se lo metiera por la vagina y yo estaba lamiéndole las tetas y luego le lamí el clítoris y el ano, ella estaba muy excitada al igual que yo, le dije que se hincara y me la mamara que le iba a saber mi verga como a fresa, que la disfrutara, se la metía toda y ella seguía metiéndose el dildo , hincada en el piso hice que se recostara en el sofá y yo comencé a lubricarle el ano y se la metí, ella soltó un pujido de dolor pero no podía decir nada o más bien no quería para que no se terminara ese juego, la perfore y yo creo que si la lastime pero en ese momento me valió y continúe cogiéndomela por el ano y ella metiéndose el dildo por su rajita sonadísima, ella estaba muy excitada pero a la vez pujaba de dolor, y de repente le dio una ataque de temblorina y exploto en orgasmo, sincronizado yo en un momento más que termino yo comencé a sentir que venía todo me Salí le dije que se volteara y abriera la boca y me vine en su boca, ella no hizo nada más que obedecer mis órdenes de que se tomara mis fluidos y los que le escurrían llegaron hasta sus tetas, hice que se sentara y fui por papel para limpiarla y limpiarme, le di un cariñoso beso en la boca, le ordene que se vistiera y se recostara, ya que todo estaba normal , comencé con el protocolo para regresarla del transe (como si no me hubiera dado cuenta de nada) y despertó, me dice que paso? Si me dormiste? Y yo : si Adriana supuestamente ya estas programada para que seas una buena estudiante y ella a que bien Leo se levanto y me dio un beso en la mejilla, y como si nada continuamos el día, yo no deje de pensar en lo que había pasado y en ratos la cachaba viéndome y pensando en la cogida que le di, creo que este juego me ayudara a realizar todas las fantasías que siempre he querido tener.

Continuara..

Contigo en mi imaginación

Miércoles, noviembre 17th, 2010

Como llevar este relato en el que mi alma vuela contigo, espere por ti cada noche mientras mi piel se desprendía de mi cuerpo ansiaba sentirte tocarte, que tu respiración acariciara mi piel pero tu no venias.

Me encontraba sola con la triste realidad de no tocar tu piel pero con la hermosa sensación de imaginarte a mi lado para que fuera menos difícil la espera.
Las noches contigo siempre son intensas dulces, ardientes, imaginativas pero no estas y necesito sentirte.

Por la necesidad de mi cuerpo de ti empecé a imaginarte junto a mi con tus manos en mi cuerpo, tu respiración en mi piel, tu calor llegándome a mí, estoy sobre mi cama sola casi desnuda, con una musculosa que apenas tapa mi piel, y mas nada  que estorbe, para que tus manos me recorran, una música de fondo que nos identifica a ambos.

Imagino tus manos que recorren mi cuello puedo sentirlas, porque mis manos hacen de ti, siento tus respiración en mi oído y la música que me lleva a ti donde tu estas podría jurar que me sientes, tus manos comienzan a bajar por mis pechos es un placer tan intenso será que te extraño? Mi cuerpo se retuerce de sentir tus manos dándome placer, mis pechos florecen y se esparcen al movimiento de mis manos que los acarician, mis pezones toman la energía de lo que siento  casi duelen, la respiración se me entrecorta y un fuego intenso me recorre, uno de mis dedos se humedece en mi boca para proporcionar mas placer en mi pezón que se tensa y me roba los gemidos ,mi necesidad de ti me desespera comienzo a imaginarte lamiéndome y mordiendo mi pezón mis dedos lo pellizcan para sentirlo , comienzo a humedecerme de pensarte y otra de mis manos se va directo a mi clítoris, lo estimulo como si lo hicieras tu, suave pero sin dejar de ser firme , en círculos como tu sabes hacerlo puedes sentir como me muevo en cada giro que le haces , estoy tan húmeda podría mojarte sigues friccionándolo y mi respiración se acelera pronuncio tu nombre y te pido mas! que sigas, que… no me aguanto, que me puedes , que te deseo, estoy a punto de gritar quiero explotar te ruego que no pares quisiera que me penetres pero es tan grande el placer que siento que no quiero que dejes de proporcionármelo, es un calor intenso el que me sube desde lo pies hasta el rostro mi otra mano busca mi boca y estimula mi pecho y sigo pensadote ahora no puedo mas mi respiración se agita mucho y mi cuerpo se retuerce casi podría llorar por lo que estoy sintiendo, hasta que mi cuerpo no puede retenerlo mas, y exploto en un éxtasis de placer que se derrama por mi piel , al mismo tiempo imagino tu lengua degustando las mieles de mi cuerpo  que hiciste brotar de placer y me éxito y mas me mojo por ti y solo quiero seguir sintiendo que este momento no acabe me penetro con mi dedo mojado por mi humedad , estoy casi desvanecida de placer, es un vaivén suave pero firme que me gusta y me excita, puedo casi sentir tu olor y cuanto te gusta verme así tenerme  en tu poder bajo tus encantos.

Ahora busco en mi cajón, la replica de ti que me regalaste, mis dedos no me alcanzan , necesito sentir tu prominencia tu fuerza y que me llenes de vos, juego con el como tu lo haces solo penetro con la puta lo deseo mas pero no lo hago , juego como tu me juegas en los bordes de mi vagina y entras , sales vueles a rozar mi clítoris y entrar, nuevamente con la punta mientras mi cuerpo te sigue desesperadamente para que entres por completo , como disfrutando y padeciendo el juego , pero me excita tanto …  no me aguanto y comienzo a penetrarme mas y mas fuerte así , igual que tu lo haces en mi puedo sentir tus testículos golpeando en mi cuerpo , una penetración profunda fuerte que me quita la respiración se acelera junto con mis gemidos me escuchas  me sientes me estoy empapando ,eso te gustaría tanto , no puedo parar ya no puedo contener mis gritos  , ni nombrarte desesperadamente para que no pares ,que sigas que me encanta  , mis piernas se abren y se cierran  al ritmo de la penetración en un baile desesperante por contenerme y no aguantar , hasta que la respiración es corta seguida autentica  y comienzo a sentir como termino, mis líquidos fluyen como a presión por los costados de tu replica estoy empapada y sigue fluyendo como si no acabara mas, pero sigo moviéndolo y vuelvo a excitarme estoy casi sentada con las piernas abiertas muy abiertas invitándote a que sigas a que no dejes de darme placer por que me vuelves loca hasta la ultima célula de mi cuerpo.

Quiero sentir mi sabor como cuando tú te acercas con tu boca y me besas, entonces mis dedos me acarician y los llevo a mi boca me siento muy excitada, lujuriosa, sensible, mojada, palpitante si pudieras verme entrarías con tanta fuerza en mi que no aguantarías un minuto con el fuego de mis entrañas, ahora vuelvo a penetrarme fuertemente firme rápido a un ritmo que solo tu puedes llevar  si quiero volver acabar mi cuerpo esta temblando totalmente transpirado mojado del deseo que tengo y grito tu nombre en un arranque desesperante de lo que siento no puedo mas y no puedo parar la intensidad , mi cuerpo esta en un estado de excitación extrema y mi respiración comienza a enloquecerse y gemir locamente junto con las embestidas hasta quedarme sin aire, inmóvil solo con la palpitación y contracción de mi vagina que expulsa mis mieles en forma impulsiva , abundante y caliente.

Todo lo que me rodea entre mis piernas ha quedado totalmente mojado puedo sentir el aroma  a excitación que hay en el ambiente imaginarte me ha movilizado cada parte de mi cuerpo.

Ahora solo quisiera abrazarte y dormirme en tu pecho sintiendo el tibio calor  de tu piel habrás podido sentir todo lo que sentí?.Espero que lo sueñes y lo disfrutes tanto  como yo a ti.

Autor: Sweethot (imaginatehot@hotmail.com)

Remordimiento de conciencia

Miércoles, noviembre 17th, 2010
Hola que tal de nuevo su amiga Ximena con otra fantasía ya que quiero aclarar que esta historia es 100% ficticia, pero a mi gusto bastante excitante.

Todo empezó con un remordimiento de conciencia por los gustos sexuales que desde niña comencé a tener de vestirme con ropa de mujer.

No había tenido sexo al 100% con hombres, solo fajes, vestidita como toda una mujercita (que esos si han sido reales y fuera de toda fantasia) pero las amigas como yo no me dejaran mentir que de repente la conciencia te dice estas mal, sobre todo cuando eres de closet., además de vestirme con calzoncitos, tangas, brassier, falditas, vestidos y toda ropita femenina la cual me hacia sentirme como un a verdadera hembra en celo y en ocasiones retratarme o cachondear por webcam o hotline por teléfono.

Bueno el caso es que me sentía arrepentida y decidí ir a confesarme con un sacerdote

Al llegar a la iglesia casi me arrepiento y me regreso pero me hice de valor y caminé hasta el confesionario y para mi mala suerte el sacerdote estaba en el.

Entre me arrodillé y lo de costumbre y al preguntar el padre mis pecados fui directo al grano confesándole que tenia dudas de mi sexualidad.

Él se quedó callado unos segundos y después me preguntó si ya había tenido sexo con hombres a lo que yo contesté que no, pero la verdad si tenia ganas de hacerlo además de ponerme ropa de mi hermana y tener muchísimas fantasías sexuales con hombres, y todo lo que hice con mi amigo tiempo atrás que no llegó a haber sexo 100% sino solo caricias, y repegones pero con ropa interior (el trusa y yo pantaletas y brassier).

Me dijo que era un caso bastante interesante pero tenia que salir a una visita a domicilio pero quería platicar conmigo con más calma que lo visitara el día de mañana pero directo en su oficina.

Auque pensé que me había salvado pues pensé en no volver, algo en mi interior me decía que tenía que regresar y así lo hice muy puntual al día siguiente.

Llegué y su secretaria me dijo que pasara, que el padre me esperaba, y entré con miedo pero ya estaba ahí.

Me dijo que me sentara y le platicara más de mis tendencias a vestirme de mujer a lo que yo le conté que desde niña me daba curiosidad la ropa de mi hermana y hasta que cumplí los 18 me decidí a ponérmela.

Se me quedó viendo muy serio pero con unos ojos de lujuria que me dio miedo y pensé en salir corriendo pero no lo hice, y le pregunté que pasaba a lo que me respondió que para poder entenderme tenía que verme.

Me quedé sorprendida pensando que quería decir con eso pero él se levantó invitándome a que pasara a su baño y me dijo que ahí encontraría todo lo que necesitaba para verme tal como una nena a lo cual yo quise protestar, más por la duda que por el miedo, a lo cual me dijo que era necesario verme para poder perdonar ese pecado, y la verdad me di cuenta de lo que verdaderamente quería, pues estaba con dudas, pero tonta no soy, pero la verdad me excité demasiado al voltear y ver colgado un conjunto de tanguita blanca con su brassier de encaje en color blanco, además de un liguero y un par de medias del mismo color.

Me puse la ropa interior y además encontré un vestido negro bastante sexy color negro y bastante pegado al cuerpo.

Me vestí y como a los 10 minutos decidí salir caminando bastante sexy.

Él me invitó a sentarme y al preguntar como me sentía le respondí con la voz más sexy y afeminada que pude que estaba bastante cachonda, y me senté abierta de piernas dejándole ver los calzones lo cual lo puso a 1000% de caliente, ya que de inmediato se vino hacia mí y al tratar de besarme le dije que sería a mi manera, lo cual le excitó más ya que se regresó a su silla.

Me levanté y caminé cachondamente hacia él y me le senté en sus piernas y le dije. padre acúseme de tener pensamientos impuros con un sacerdote

Él se puso nervioso y no supo que contestar así que lo besé tan apasionadamente que sentí de inmediato crecer su bulto, el cual toqué diciéndole: padre que cosota le ha dado la naturaleza, a lo que él respondió que estaba a mis ordenes así que lo empecé a besar en el cuello mientras desabotonaba su camisa, y seguí besando su pecho su estomago y su cintura mientras desabrochaba su pantalón, y al quedar al descubierto su gran pene sin pensarlo, él me tomó de la cabeza y me dirigió hacia su gran cosa la cual empecé a chupar, aunque al principio algo torpe ya que era primeriza, le agarré más que práctica gusto, y lo hice de maravilla que hasta se vino en mi boca lo cual me encantó su delicioso sabor.

No dejé no una gota pero vi que el padrecito no perdió la erección, por lo cual me puse dándole la espalda pidiendo que me desabrochara el vestido lo cual hizo rapidísimo, y al voltearme de frente y hacerme un poco hacia atrás para que me admirara me dijo, mamacita estas riquísima, me le acerqué y él me volteó y sin quitarme la tanga, solo haciéndola para un lado, me empezó a lengüetear el culito tan sabroso que creí llegar hasta el cielo, y al preguntarme si quería que me la metiera le contesté que se estaba tardando en hacerlo, por lo que sin pensar me empinó apoyando mis manos en su escritorio, y sin decir nada me la dejó ir hasta el fondo, al tiempo que tapaba mi boca para que no gritara de dolor, el cual fue bastante, pero luego de unos 15 segundos sin movernos empezó a moverse con el mete y saca que tanto nos encanta y el dolor se convirtió en placer hasta que sentí un chorro de liquido espeso y caliente llenándome todo mi interior, al mismo tiempo que yo también me venia sobre la tanguita y llegábamos juntos al orgasmo.

Sin decir nada me fui al baño a cambiarme y al salir me despedí diciéndole gracias por su ayuda, fue maravilloso, y él me contestó que para eso estaba cuando se me ofreciera, y yo pregunté si no era pecado a lo que dijo yo te perdono.

Me fui sintiéndome algo mal por lo sucedido con un sacerdote pero ni loca me voy a confesar con otro padre ya que capaz de que también necesita de una demostración.

Espero les haya gustado y escríbanme, en especial si son de Monterrey México

Autor: Xime ximenatv2000@yahoo.com.mx

besitos

Sexo con demonios

Miércoles, noviembre 17th, 2010
Les voy a contar la experiencia que he tenido, a lo mejor parece un poco increíble y para algunas personas será pura fantasía pero para mi fue muy real y hasta la fecha lo sigo practicando. Antes de empezar quiero describirme, soy una mujer regia, nací en Monterrey Nuevo León, tengo 25 años, me considero una mujer abierta a las cuestiones del sexo, aunque he tenido algunos amantes reales y otros cibernéticos, nada se puede comparar con el tipo de sexo que tenido con los visitantes del más allá. Me considero una mujer atractiva, mido 1.60, creo que estoy bien proporcionada aunque para mi gusto un poco gordita, los hombres me dicen que estoy bien que no estoy gorda pero me gustaría estar mas delgada, peso 55 kilos, mi busto es de copa b, y mi trasero se que excita a la mayoría de los hombres, creo que es mi mayor atractivo visual, siempre que me pongo jeans llama la atención. Hace 3 años empecé a entrar a Internet en mi trabajo, soy secretaria y ahí tuve mi primera experiencia de sexo virtual que me encanto y hasta la fecha lo sigo practicando. He tenido novios y amigos de esos con derecho pero no he durado mucho con ellos, creo que soy algo exigente en mis relaciones. Hace unos meses tuve mi primer contacto con seres del  inframundo. Sucedió que en una charla de Chat un amigo que no voy a decir su nombre para mantenerlo en el anonimato me comento acerca de una película que se llama en ingles “The Entity” que en español significa “el ente”, esta película me explico trataba de una mujer que era violada por espíritus, me dio la dirección de un sitio donde podía bajarla gratis, así que la baje por curiosidad ya que a mi nunca me ha gustado las cosas raras ni menos lo satánico aunque no voy a misa casi todavía creo que existe un Dios y siempre me ha dado miedo todo lo referente al satanismo. Después una larga espera para bajar el archivo finalmente pude verlo, la película no era nueva, era como de los años 80s, pero la calidad estaba bien. Ese día recuerdo haber estado solo viéndola pues la amiga con la que vivo en el departamento salió fuera a ver a un familiar y yo me quedé sola viéndola. Toda la película describía la historia de la mujer que era atacada sexualmente por una entidad. Al terminar de ver la película, aunque sabia que era pura ficción me horrorice bastante y pensé que pasaría si fuera atacada por un ente de este tipo. Me quede con esta idea en la mente y me fui a dormir, normalmente yo duermo con pijama pero ese día tenía mucho calor y me quedé dormida sin darme cuenta viendo la tele con la blusa que traía puesta y mis tanga. No se que horas serían cuando desperté, estaba soñando que hacia el amor, no recuerdo bien con quien, me parecía una sombra y en el sueño estaba muy excitada a punto casi de llegar al orgasmo, cuando desperté seguí igual de excitada, abrí los ojos y lo primero que vi fueron mis piernas con la tanga hasta los tobillos, mis manos a los lados y mis caderas balanceándose de un lado a otro, mi cadera un poco levantada de la cama, como si yo misma me estuviera elevando empujando mi cuerpo hacia arriba con mis talones. Sentí miedo porque no podía gritar aunque quisiera y no podía controlar los movimientos, era como si alguien me estuviera cargando, y eso no era lo peor , sino que sentía que alguien me estaba penetrando, algo entraba y salía rápidamente de mi vagina y yo cada vez estaba más agitada, mi respiración era rápida, estaba bañada de sudor y respiraba por la boca, sentía mis fluidos vaginales como si estuviera muy excitada y hasta podía oír el chasquido de esa cosa que me estaba poseyendo sin mi consentimiento. Fueron varios minutos que estuve así sin saber que hacer, pensé que era un sueño pero no podía despertar, era como si estuviera dormida pero a la vez despierta porque me daba cuenta de todo y sentía como algo entraba en mi cuerpo y salía. No podía ver a ningún ser, era como si yo sola estuviese teniendo sexo con el hombre invisible, después de unos minutos de estar así, de repente todo acabó, sentí como que me soltaron y rebote en la cama. Seguía aun sin poder moverme, mi respiración era agitada todavía y se fue haciendo mas lenta, justo cuando pensé que todo había acabado sentí como si alguien me empujara al centro de la cama y bruscamente mi cuerpo dio media vuelta, quedando de espaldas con mi trasero desnudo expuesto. Esta vez sentí que mis piernas se abrían lentamente como si tuviera vida propia, no podía ver, tenia la cabeza volteada a un lado y con los ojos no veía nada, solo mis piernas se iban abriendo cada vez más hasta que sentí un dolor , ya no podía abrirlas más y aquella fuerza seguía empujándola, las mantuvo en esa posición y después sentí como mis nalgas se abrían bruscamente y una fuerza empujándome, como si me aplastaran a la cama, sentí algo frío en medio de mis piernas que me penetraba, primero despacio y después a un ritmo cada vez mas rápido, de nuevo comencé a sudar, abrí la boca para poder respirar mejor, no podía hacer algún otro movimiento, era inútil escapar, sentí algo de coraje pero se fue desapareciendo y en su lugar fue aumentando mi placer, estaba excitada, muy lentamente fue subiendo mi excitación, y después de aproximadamente lo que me pareció a mi una hora o más, no pude más y explote en el orgasmo más intenso y largo que halla tenido jamás, fue como si el momento de placer se hubiera prolongado, todo mi cuerpo temblaba y mi vagina se contraía, sentía como apretaba aquella cosa fría y dura que estaba todavía dentro de mi, así duré algunos minutos y después sentí como se salió bruscamente de mi y como si me hubieran soltado. Inmediatamente pude moverme y volver a hablar. Volteo a ver el reloj y eran las tres y media de la mañana, toda aquella experiencia había durado como tres horas. Mi cuerpo estaba exhausto, como si hubiera hecho ejercicio, apenas tenia fuerza para levantarme, fui al baño, mi cuerpo aun temblaba, mi sexo me ardía como si hubiera tenido relaciones pero por dentro sentía dormido y frío. Poco a poco sentí otra vez y el frió desapareció. Pensé que había sido una pesadilla y me volví a recostar, me puse de nuevo mi tanga, esta vez puse la pijama y me dormir. A la mañana siguiente le conté a mi amigo el sueño que tuve y me dijo que no había sido un sueño que realmente había tenido sexo con un ente. Entonces yo le dije que no le podía creer pues para mi eso no podía ser cierto. Esta fue mi primera vez y sentí tanta curiosidad por el tema que empecé a investigar por el Internet, cual seria mi sorpresa al descubrir sitios en donde personas relataban experiencias muy similares a la mía en donde decían que habían sido violadas por espíritus, descubrí un sitio donde se decía como tener sexo con este tipo de seres. Decía que se llamaban incubos y que eran demonios masculinos que violaban a las mujeres por las noches o las hacían tener sueños húmedos. Después de leer las paginas llegue sin darme cuenta a paginas de satanismo y fue ahí donde aprendí a evocar a estos seres para darles placer a cambios de favores. Después de esto he tenido otras experiencias que les contare mas adelante.
Claudia F. R
claudiafelizzz @ yahoo.com.mx

Fantasias de Venus Ladiva (2)

Miércoles, noviembre 17th, 2010

Imaginé que aparecías por detrás y me dabas un beso en el cuello que me hace estremecer, apartas mi cabello a un lado y empiezas a darme mordisquitos en la oreja, yo no dejo de suspirar fuertemente. Te cedo mi silla y yo me quedo de pie delante de ti, me siento en tus rodillas y te devuelvo los mismos besos que tú me has dado, te beso la frente primero y después me dirijo a tu cuello, te acaricio con la punta de la lengua, respiras hondo y pasas tus manos por debajo de mi jersey, me acaricias la espalda con suavidad mientras que con la otra mano aprietas mis caderas hacia tu cuerpo para hacerme sentir como tu cuerpo se enciende. Nos miramos con expresión de deseo y empezamos a besarnos con frenesí, mis manos temblorosas intentan desabrocharte esa camisa ceñida que refleja tu virtuoso cuerpo, cuando por fin he conseguido despojarte de ella, me pongo de rodillas en el suelo , entre tus piernas, y me pierdo en tu torso perfectamente forjado, firme, pero tierno, no dejo de acariciarlo y entre caricia y caricia te voy besando, se te pone la carne de gallina y tus pezones que se vuelven duros, me apuntan desafiantes, no puedo evitar mordisquearlos, estás muy excitado, y decides quitarme de una vez el jersey que hace de barrera entre nuestros cuerpos.
Queda a la vista un sujetador semitransparente de encaje blanco, estoy a la altura de tu ombligo en el cual introduzco mi lengua, te miro a los ojos con picardía, veo que estás con la cabeza hacia atrás con los ojos medio cerrados, te estás mordiendo el labio inferior, tu expresión me enciende por dentro, te desabrocho el tejano y lo dejo caer al suelo, llevas un slip ajustado que se ve muy abultado, con mis dedos tiro de él hacia abajo con mucha curiosidad, con la intención de descubrir la golosina que guarda en su interior y que tanto deseo probar, tú me desabrochas el sostén dejando libres mis pechos que sientes aprisionados contra tus piernas y los acaricias y los pellizcas un poco, entonces, sientes un escalofrío, mis labios rozan la punta de la parte más dulce de tu cuerpo y se entreabren para recibir su plenitud, el interior de mi boca está muy cálido y contrasta con el tacto gélido de mis dedos, mis labios están a punto de llegar a la base de tu miembro viril, sientes que intento succionar muy fuerte y después me voy retirando poco a poco hasta llegar de nuevo a la punta que chupo sin tregua, utilizo la lengua para estimularla y después entro de nuevo hasta casi el fondo, mis movimientos cada vez son más rápidos y más intensos, estás llegando al límite de tu resistencia, me acaricias la espalda y después me coges del pelo con fuerza, intentas inmovilizar mi cabeza para poder marcar tú el ritmo, a mi me incomoda que me presionen la cabeza y te lo doy a entender apretando un poco mis dientes, sin hacerte daño, pero con la intensidad justa para hacerte aflojar la presión, empiezas a mover tu pelvis sutilmente y poco a poco vamos acompasando nuestros movimientos, te estoy oyendo jadear, tu voz distorsionada me pide que no pare, te obedezco con gusto y sigo entrando y saliendo a un ritmo frenético hasta que un impulso involuntario hace que me cojas de la nuca para hacerme parar en la base.
Al instante siento como empiezas a descargar toda tu tensión en mi boca y tu cuerpo se va relajando. Me levanto y acaricio tus labios con un dedo que introduces en tu boca, me coges de la cintura y me acercas a tu cuerpo y me bajas la falda manteniendo tu mirada clavada en mis ojos, durante un instante observas mi ropa interior de encaje blanco y las medias de seda que me he puesto para ti, atraes mi cuerpo hacia el tuyo hasta que se rozan por completo, tu cara está cerca de mi escote y no puedes evitar pasar tu lengua entre mis senos, muy discretamente tus manos se dirigen a mi espalda para soltar mi sujetador y dejar libres mis pechos que quedan a tu merced, los agarras con celosía y los llevas a tu boca, lames lo pezones y los pellizcas con tus labios hasta el punto de hacerme gemir, durante un rato parece que se me para el tiempo sintiendo como jugueteas con mis pechos, haciéndome suspirar con cada caricia, mientras sigues disfrutando de este manjar, decides que te apetece pasar al postre. Acaricias el contorno de mis caderas y con mucha suavidad me despojas de la única pieza de ropa que me cubre, una brasileña de encaje a juego con el sujetador que ya me habías quitado, dejas que se deslice entre mis piernas hasta caer al suelo mientras introduces tu lengua en mi ombligo haciendo que mi piel se erice, siento que tus dedos se pierden entre mis muslos buscando un lugar cálido donde esconderse, yo entreabro mis piernas para facilitarles el camino a su objetivo, siento que tu tacto aterciopelado se acerca a la entrada de mi cueva que arde por ti y por fin te introduces en ella, un breve gemido interrumpe el silencio, tu cuerpo empieza a reaccionar de nuevo, la fricción de tus dedos en mi interior me está haciendo gemir “ah, ah, ah, ah, mmmmmmmm, ufffffffff, aaaaaahhhh”, verme en estado de éxtasis te hace enloquecer y con tus manos conduces mi cuerpo hasta la mesa que tengo detrás de mi y me acomodas sobre ella, acercas tu silla al borde, hasta situarte entre mis piernas que permanecen abiertas ofreciéndote un bello panorama que observas atentamente.
Te miro fijamente a los ojos, con mucha picardía te mojas los labios con la lengua y me besas la parte interna del muslo, una ola de calor me inunda, continuas besándome hasta llegar a la zona más ardiente de mi cuerpo, “ahh”, siento tu lengua dentro de mi… reacciono empujando mi cuerpo ligeramente y fundiendo mis dedos en tu cabello, tus besos hacen que me queme por dentro…tus labios aprietan los míos hasta hacerme gemir, apenas puedo aguantar mi equilibrio, mi único apoyo son tus manos aferradas a mis caderas, ese beso me está haciendo perder el sentido, tu cabeza sigue perdida entre mis piernas y tu lengua empieza a jugar con ese pequeño bocadito suculento que guardan tímidamente mis labios, es increíble… la mezcla entre la suavidad de tu lengua y la presión que a su vez ejerce me está volviendo loca de placer, tú también te estás excitando y cada vez tus besos son más fogosos, intentas acaparar mi sexo en tu boca, tu lengua entra y sale de mí sin cesar ni un instante y tus labios apresan con fuerza mi clítoris que absorbes como si desearas devorarlo, estoy apunto de explotar, no puedo contener el placer que me haces sentir y empiezo a gimotear de forma escandalosa “ah, ah, ah, así, sí, si, sí así, ahh, ahh, ahh, aaaahhhhhh”, sientes como una catarata de fluidos inunda la zona, es evidente que acabo de tener un orgasmo espectacular, no puedo parar de jadear.
Mi cara está prácticamente desencajada y mis manos siguen hundidas en tu pelo evitando que te separes de mi, intentas relajar mi cuerpo besando cariñosamente mis piernas y acariciando mis caderas, por fin bajo del cielo para caer rendida sobre tus rodillas y abrazarte infinitamente, me acerco a tu oído y entre suspiro y suspiro te agradezco las sensaciones que me acabas de regalar. Sentada en tus rodillas y con la respiración acelerada, sentía como tu cuerpo palpitaba bajo mis nalgas, tu miembro volvía a estar completamente erecto. Tus brazos rodeaban mi cuerpo fuertemente, dejándome casi sin aliento, parecía que deseabas fundirte en mi. Empiezas a besarme el cuello, sin dejar de abrazarme, fuerte, muy fuerte y me susurras al oído que quieres hacerme tuya, tus palabras hacen que mi cuerpo vuelva a encenderse interiormente, sin embargo no soy capaz de reaccionar, simplemente me dejo llevar por ti, suspiro y me relajo completamente, empiezas con un ligero masaje en el cuello y poco a poco vas bajando a lo largo mi espalda hasta llegar a mi cintura, donde ejerces más presión hasta conseguir que tu masaje se convierta en una fuente de placer para mi, te diriges a mis voluptuosas nalgas y las levantas como queriendo buscar un hueco entre nuestros cuerpos, yo me incorporo un poco dejando paso a tus manos que llegan a mi entrepierna desde la parte trasera de mi cuerpo, masajeando con cariño el contorno de mis labios que permanecen cálidos y húmedos, demostrando su deseo por ser poseídos.
Al mismo tiempo tu lengua juega con mi boca intentando introducirse en ella, provocando en mi ser una desesperación infinita al desear entregarme a ti en cuerpo y alma, ¡¡ohh sí!!, no sabes ¡cuánto te deseo! Mientras nos besamos te tomo del cuello y contorneo mi cadera intentando mostrar mi completa disposición hacia ti, parece que entiendes mi señal, pero decides hacerme sufrir un poco más, deseas incitarme hasta el límite de mi resistencia, mientras una de tus manos sigue estimulando el volcán de mi cuerpo, con la otra prendes uno de mis pechos para llevártelo a la boca para hacerme delirar, lanzo un quejido que parece indicar dolor, pero mi rostro está lleno de pasión y decides seguir saboreando mi piel, alternando suaves besos y pellizcos contundentes hasta hacerme gritar “aaaah, aaaah, aaaah”, parecía que esperabas ese justo instante para introducirte en mi. Antes de penetrarme definitivamente, me rozas con la punta de tu sexo y casi inmediatamente entras en mi interior de una sola embestida, yo sigo prendida de tu cuello, y empiezo a mover mi cadera de forma que parece que estoy bailando la danza de los siete velos, lenta y sensual, tu excitación crece y deseas aumentar el ritmo de la penetración, pero no te lo permito, cada vez que siento que aceleras tus movimientos, yo suavizo los míos, devolviéndote así el sufrimiento por el que me habías hecho pasar anteriormente.
Intentabas dominar la situación, pero estando yo sentada sobre ti te resultaba muy difícil, permanecíamos abrazados balanceándonos suavemente, yo sentía que tu deseo cada vez más era más grande, me abrazabas muy fuerte y te resbalaban por el torso gotas de sudor, tu piel ardía, tu rostro reflejaba el esfuerzo que hacías por embestir más fuerte. Yo también estaba desbordada, pero prefería esperar un poco más así nuestro placer sería sublime, destensé un poco mi cuerpo y empecé a rotar mi cadera un poquito más rápido y me deleité escuchando tus suspiros y los ahogué besándote con desesperación, mordiendo tus labios, y absorbiendo tu lengua… Aprovechas mi descuido para darme unas embestidas sublimes que me llevan a otra dimensión, entonces, sin más, me levantó violentamente, te quedas sorprendido observando como te doy la espalda y me alejo de ti, apoyándome con las manos en la mesa de escritorio que tenemos detrás, te miro con picardía y me quedo quieta esperando una respuesta tuya que no tarda en llegar, te levantas e inmediatamente siento que nuestros cuerpos se funden, eran tantos los deseos contenidos que no me das tregua, empujas y empujas con vehemencia, dejándome sin aliento, apretando con solidez mis caderas contra tu cuerpo hasta sentir como tus testículos chocan con mis nalgas. Muerdes mi cuello, haciendo que mi cuerpo se estremezca, me vuelves loca, agito mi cuerpo al compás de tus movimientos cada vez más rápidos, más furiosos, pegas tu torso a mi espalda y tus labios a mi oído para besarlo tiernamente, pones tus manos sobre mis pechos y los masajeas un poco, con mucho cariño, mientras me susurras si me gusta como lo estás haciendo, aunque has aminorado el ritmo me estás haciendo llegar al éxtasis, intento gimotear un sí, pero queda ahogado entre mis suspiros y solo soy capaz de asentir con mi cabeza “aaaah, sí, aaaah, aaaah, aaaah…”,