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Fantasía: cambio de rol con mi novia

Ya narré cómo probé a experimentar por mi cuenta los placeres del sexo anal. Fue un verdadero gusto, y satisfizo mi curiosidad por un tiempo. Sin embargo, me quedó una espinita clavada: mi novia nunca cedería a que hiciéramos un cambio de roles por un día, en el que ella me follara a mi.

Lo sé porque ella, cuando se me ocurrió dejar caer la idea en plan broma, se mostró bastante en desacuerdo. Era un poco tradicional con ese aspecto, algo que yo lamentaba (por otro lado, nuestra vida sexual era bastante buena, pero siempre quedaba el punto de “No pasar” que me cortaba el rollo muchas veces).

Así que decidí fantasear en mi mente con ello, pues al fin y al cabo, la imaginación es bien libre. Nuevamente me aseguré de que me hallaba sólo (y maldigo los estándares de la sociedad que te impide darte placer de la forma que prefieras sin que te juzgen), con la luz tenue, y me desnudé por completo. Acaricié mi polla hasta que estuvo perfectamente erecta, y me pajeé mientras buscaba mi juguete y la caja de condones.

Me estiré en la cama y dejé mi mente volar mientras jugueteaba con mis testículos.

Llegué a casa después de trabajar. Fui directamente al dormitorio, con la intención de descansar. Pero allí me esperaba ella. Mi chica había llegado, y apenas llevaba un picardías puesto. Me rodeó con sus brazos, me besó, y caímos en la cama.

Estaba ocupado con sus labios, así que no me fijé en que a mi derecha, reposaba algo. Algo que yo quería. Fue ella quien me lo dijo, cuando nos detuvimos a retomar el aliento. Alargó la mano y me lo enseñó.

“Pensé que querías que usáramos esto”, me dijo, mostrándome un bonito consolador con arnés. Sonreí. Tenía muchas ganas. Me despojó de la ropa, y tiró de mi boxer hacia abajo, liberando mi endurecida polla. Estaba cachondo.

Empecé a masturbarme mientras…

Empezó a masturbarme despacio mientras besuqueaba mi cuello. Fue bajando poco a poco por mi torso, enloqueciéndome, y terminó llegando a la punta de mi pene, que lamió con unos ligeros toques de lengua, antes de introducírselo entero en la boca. Me la chupó durante varios minutos, mientras sus dedos se ocupaban de buscar mi ano y empezaron a dilatarlo.

En ese momento, usé el juguete para apoyarlo en la entrada a mi culo y dilatarlo con cuidado. A continuación me puse bocabajo, pues…

Considerando que ya había esperado bastante, ella me indicó que me pusiera en cuatro. Separé bien las piernas mientras ella continuaba jugando con mi anito. Aguardé, y sentí como, lenta pero sin descanso, me follaba con toda la longitud del consolador hasta que entró por completo.

Empujé mi juguete dentro de mi culo. Suspiré de lo bien que se sentía. Lo mantuve dentro…

Ella pasó a acariciarme por la espalda y besarme el cuello mientras mi ano se acostumbraba a aquella bonita sensación. Me gustaba, oh, si me gustaba. Me sujetó por la cadera, y me acometió. Gemí. Muy despacio, empezó a follarme. Sentía aquel rabo de plástico hundiéndose en mi culo, y entregándome placeres que no había conocido hasta entonces. Estaba en la gloria, era lo mejor que había probado. Mi pene palpitaba, y lo sentía rebotar contra mi tripa con cada embestida.

“Quizá prefieras llevar tu el ritmo…” me sugirió ella, cuando ya llevaba un buen rato follándome.

Asentí. Sí, quería saber qué se sentía estando encima. Retiró el juguete y se tumbó, esperando a que la montara.

Me tumbé bocarriba sin sacarme el juguete, y empecé a masturbarme y encularme con la falsa polla mientras me seguía recreando en mi imaginación.

Sentarme encima de aquello casi provocó que me corriera. Juraría que lo noté llegar más profundo incluso que cuando ella me lo metía. Despacio, empecé a mover mi cuerpo, metiéndome y sacándome con placer aquel falo que me estaba llevando al séptimo cielo. Mi novia me agarró la polla con cuidado, y empezó a masturbarme a gran velocidad. Suspiré. Sabía que no iba a aguantar mucho en aquella posición. Ella sonrió y me lanzó una mirada de perversión y complicidad. Quería que acabase. De forma que liberé todo mi esperma mientras seguía rebotando en aquel consolador hasta que me cansé.

Cuando abrí los ojos, seguía tumbado en la cama, con mi juguete dentro de mi culo. Sentí calor sobre mi pecho: me había corrido sobre mi propio cuerpo. Maldije. Aquello no era lo que buscaba (no tenía, ni tengo, interés en meterme un pene en la boca, o que culminen sobre mi cuerpo). Pero al final sonreí. Había sido fantástico.

Probé a jugar un poco más con mi juguete en mi culo. Me alegró comprobar que seguía lubricado por el condón que lo cubría. Respiré calmadamente, tomándomelo como un ejercicio de relajación con placer, y luego me fui a dar una ducha. Y mientras el agua caía sobre mi cuerpo y me dedicaba a limpiar los restos de semen de mi pecho, tuve que pensarlo. ¿Habría alguna forma de convencer a mi novia de que me diera ese placer?

Fantasias de oficina (Parte 2)

Esto es una fantasia:

– ¿No era que no te gustaban muchos los besos?
– Si, es cierto. Hasta que me calente demasiado con vos y no lo pude evitar.
– Jajajajajajaja. Somos 2, sino me lo dabas vos, te lo daba yo.
Fue lo primero que hablamos con Danilo despues de conocernos y garchar en su oficina.
Pasaron los dias, seguimos hablando. Mucho mas cercanos y amistosos. Vernos seguia siendo complejo por el laburo de ambos y nuestras parejas. Pasaron fotos desnudos, pasaron mas fantasias compartidas. Como por ejemplo la de cogernos mutuamente mientras una mujer nos miraba o participaba. Pero, una vez mas, ambos compartiamos el hecho de que no fueran nuestras mujeres, no porque no quisieramos, sino porque no sabian. Era asombroso como coincidiamos en todo. Incluso que en si bien ambos seguiamos con ganas de vernos, igual estabamos nerviosos, pero ya mucho menos que antes.
Tanto yo, como Danilo, seguiamos teniendo propuestas en la pagina, pero estabamos poco interesados. Algunas veces pensamos en incluir un tercero, sera chica o chico.. idea que sigue en pie.
Un miercoles a la tarde, recibo un llamado. Era Danilo.
-S: Dan, como va?
-D: Seba. Todo bien, vos?
-S: Bien. Dime.
-D: Mañana al mediodia estas ocupado?
-S: Mañana laburo en la calle casi todo el dia, asi que estoy con tiempo.
-D: Yo tengo unas horas libres al mediodia, pero no dispongo de la ofi. Tengo ganas de que nos veamos.
-S: Dale, obvio que si. Ya me puse nervioso…. ya me calente. Jajajaja.
-D: Jajajaja. Sos facil eeeee.
-S: AAAA, Claro. Porque vos no…¿no?
-D: Un poco nomas jajajajaja. Che, ¿te jode ir a un telo?
-S: Para nada. Vamos hablando mañana y vemos donde nos encontramos. Si puedo voy para tu ofi y salimos de ahi en un taxi o algo.
-D: Dale. Pero vamos en mi auto, no hay problema.
-S: OK. Hablamos mañana entonces.
-D: Si señor. Beso.
-S: Besos en la pija jajajaja.
-D: Me los das mañana, puto jajajaja.

Al otro dia, esperaba su msj, y sino llegaba. Le mandaba yo. Pero mucho mas temprano de lo esperado recibi una foto de su pija. Iba a ser un gran dia.
-S: Te la veo hoy?
-D: Seguro. Pero solo la vas a mirar?
-S: NO. Y vos lo sabes.
-D: Venite tipo 12.30 a la ofi.
-S: Dale, puto.

12.30 estaba esperandolo en la puerta de la ofi. Danilo bajo, y me saludo, con un beso enla comisura de los labios. Jean, borcegos y una camisa….. fue gracioso, porque yo estaba igual. “No podemos parecernos tanto” le dije. “La diferencia es que a mi me gusta la pija, y a vos te encanta, jajajajaj” me respondio subiendo al auto. “Conoces algun telo por aca?” me dijo. “Si, si, el que esta cerca de puerto madero”.

Fuimos charlando de todo un poco. Pero se notaba la calentura. Por los chistes y por los bultos.
Llegamos al telo, entramos a la habitacion, yo por delante y el atras mio. Cuando cerro la puerta, nos besamos. Eso nos puso la pija a full a los dos. Yo tome distancia.
-S: Para. Tengo ganas de ver como te pones en bolas. Me encanto verte en la oficina pasear en pelotas.
-D: Que golozo que sos. Jajajajajaja.
Se empezo a desvestir, al igual que yo. Me gustaba verlo en bolas, con su pija y bolas colgando.
-D: Ya me tenes en bolas, y re caliente. Ahora?
-S: Ahora, a la ducha.
Nos metimos juntos, nos enjabonamos mutuamente, nos manoseamos la pija, que ya estaban por explotar. Me arrodille a chuparsela un rato abajo de la ducha. “Que bien que tiras la goma, pendejo”. El PENDEJO me calento. Me la saque de la boca, me pare y sali de la ducha, sin decir nada. Y atras mio, Danilo, al palo.
“Tirate en la cama” le dije, mientras buscaba forros y lubricante en mi mochila. Me espero tirado, y tocandose la pija. Me tire de cabeza a comerse esa pija. Queria tenerla adentro mio como fuese. Garganta profunda, chupada de huevos, y hasta de culo (que tambien se afeitaba). La chota de Danilo era un monumento a la pija. Estaba hinchada, venosa. Yo emocionado, me colaba dedos para dilatarme, mientras se la chupaba.
“No aguanto mas, necesito ponertela” me dijo. Yo feliz. No lo deje pensar mucho, y me sente arriba de el. Es raro, porque somos los 2 grandotes, y cuando nos vi en un espejo fue mas raro, pero no por eso menos exitante. Me sente en su pija, la fui mandando de a poco. Y comence a moverme. Senti la chota en mis entrañas, y por primera vez con un hombre, se me paraba la pija mientras me la ponian. Danilo lo noto “No era que no se te paraba cuando te cogian?”. “Callate, y cogeme” le respondi. Y me empezo a coger con brutalidad. Empece a tirar leche sin tocarme, y el empezo a parar. “Segui, no me duele” le dije. Y siguio, mi culo estaba dilatadisimo de tanta verga. A los 2 min, senti como se le hinchaba la pija, y empezo a acabar, sentia su pija bombear leche.
-S:”Que lindo, eso…. ” le dije.
-D:”Si, lastima que usemos forro”.
-S: “Ya dejaremos de usarlos jajajajaja”.
Los dos estabamos muertos, pero sabiamos que esa tarde, recien habia empezado…..

PROXIMAMENTE LA PARTE 3 DE ESTE RELATO.
Lean mis otros relatos. Algunas fantasias, otros son reales.

Fantasias de oficina (Parte 1)

El relato a continuacion es una fantasia:

Conoci a Danilo en este pagina. Empezamos a charlar un dia a la mañana. Yo todos los dias me conecto desde el laburo (o casi todos los dias) para pasar el rato y ver si conosco a alguien. Y el estaba en la misma. Ambos sin una busqueda concreta. Hombres o mujeres. Buena onda y discrecion, ya que ambos estamos en pareja.
Pasaron los dias desde que charlamos la primera vez. Una charla amena, por momentos muy sexual, en otros mas real y concreta y esto me gustaba mucho. Danilo era centrado, era un chabon normal, copado y que no queria levantar a toda costa. No era un sacado. Y eso me daba confianza. Eso, y el hecho de ambos estabamos en la misma situacion.
Danilo tenia 32, yo 28. Ambos bisex y en pareja con chicas que nada sabian de nuestra bisexualidad….. BAH, bisexualidad…. los dos estabamos de acuerdo que no estabamos seguros de calzar en la “bisexualidad”. Tanto Danilo como yo, disfrutabamos de coger con hombres, pero no sentiamos atraccion emocional. Apenas algo de atraccion fisica. Pero si sexual. Los 2 buscabamos un tipo que le guste estar con otro, pero sin rollos. Sin histeria, y sin apuros. Discretos. Bien machos y para nada afeminados. No muchos besos, no mucha franela. Como un amigo, con el cual tenias derecho a coger.
Pasaban los dias, y las charlas eran mas sexuales. Nos tirabamos onda, pero los 2 teniamos complicaciones de tiempos por nuestras parejas. Un dia se me ocurrio vernos al mediodia. Y cuando se lo propuse le encanto. Para este entonces ya tenia a Danilo en Skype y era un tipo fachero. Grandote, masculino, pelo corto, barba, canchero. Y por lo que habia visto, tenia linda pija.
Un dia de charla, me invito a su oficina… me sorprendio. Sabia que Danilo trabaja de contador, pero no que tenia una oficina. “Venite, almorzamos juntos y nos conocemos. Hoy estoy solo”. Mi cabeza estallo. Estaba nervioso, pero no podia decirle que no. Para ambos era un paso importante, porque si bien cogiamos con tipos, no era muy habitual en nosotros.
Invente una excusa para salir de la oficina donde trabajo y me fui a almorzar con Danilo. Estaba en panico, pero caliente.
Llegue a la oficina, le mande un mensaje, y me dijo que lo espere abajo, que ibamos a comprar algo de comer.
Cuando bajo, me quede helado. Era mas lindo de lo que pensaba. Casi tan alto como yo, pero mas flaco. Super masculino y canchero. Y estaba mas relajado que yo, claramente. Me saludo con un beso en la mejilla. Noto mi nerviosismo. “Vamos a comprar algo de comer y una birra…. vos estas apurado? tenes que volver al laburo?” Era tan copado y considerado que me relaje. “No, no tengo que volver rapido, y si fuera asi, no me importa, jajajaja”, le dije.
Compramos algo de comer, una birra y el paso por un kiosko antes de subir.
La oficina era pequeña. Tenia un escritorio en la recepcion, uno mas atras y otra oficina al costado, donde trabajaba Danilo. “Pasa a mi oficina, voy a buscar unos vasos” me dijo mientras me daba la bolsa con la comida y la birra. Pase, me sente, acomode la comida y vino Danilo. Comimos re tranquilos, charlando, tomando birra. Un almuerzo de amigos, casi sin referencias sexuales.
Mientras haciamos sobremesa, lanzo “que loco todo esto, conocer alguien con las mismas inquitetudes sexuales que yo, y estar almorzando con el” yo me rei, aunque sentia un poco de verguenza. “No podia decirte que no a almorzar, me caes bien y en vivo sos mas lindo que en fotos” le respondi, casi en voz baja. El solo sonrio. Hubo un silencio incomodo, que rompi con un “te uso el baño”. “Si, si, pasa me dijo”.
Entre al baño, nervioso, caliente, ansioso, no sabia que hacer.
Al salir, Danilo, estaba sentado en su escritorio, de espaldas a la entrada de la oficina. Cuando me escucho se dio vuelta, y tenia la pija afuera, no del todo parada, gomoza pero endureciendose entre sus dedos. “No aguante mas. Me calentas y tenia que romper el hielo”. Mis ojos no salian de su pija, que salia por el agujero del cierre de su pantalon. “Que bueno que rompiste el hielo, que bueno que me esperes asi” le dije, mientras me acercaba y me arrodillaba adelante de el.
Mi cabeza iba a mil. Estaba a centrimetos de chupar una pija otra vez. Una linda pija, muy linda. De un lindo tipo, que era un copado y que me caia bien. Y encima en su oficina. Mis ratones estaban de fiesta.
Se la agarre, se la pajee un poco, mientras terminaba de ponerse dura. “Es hermosa” le dije. Solo sonrio. Empece a besarla. Pero no tarde nada en empezar a chuparla. Danilo se relajo aun mas, tiro la cabeza para atras y cerro los ojos. Yo mientras se la chupaba, solte su cinto y su pantalon. Se lo baje hasta los tobillos, junto con su slip. Pude ver su pija en todo su esplendor. Cabezona y gorda, un poco inclinada a la izquierda. Brillaba por mi saliva. Le colgaban 2 huevos divinos, sin pelos, al igual que su pija y su pubis. Se notaba que se lo habia afeitado para la ocacion, y eso me gusto. Volvi a lo mio, que era chuparsela.
Soy un tipo muy dedicado en esto, y muy visual. Se la chupaba un rato largo, metiendomela toda en la boca, hasta toser, y que se me caigan las lagrimas. Paraba, lo pajeaba, se la miraba totalmente babeada. Y otra vez al pete. Danilo, estaba callado, cada tanto gemia, me agarraba la cabeza. “Decime que vas a venir seguido a chuparmela” me dijo. “Obvio, esto no me lo pierdo”, le respondi. Cuando le dije eso, me agarro del pelo, (como pudo, porque uso el pelo corto), se agarro la base de la pija y me cogio la boca, hasta que casi vomito. Yo estaba feliz, y super caliente. Cuando me solto, le hice una paja mientras le chupaba las bolas. “No aguanto mas, te la quiero chupar yo” me dijo. Me levante, me baje los pantalones y mi pija salto disparada. Sin levantarse de su silla, y mientras se pajeaba, empezo a chuparmela. Un enamorado de la pija. La chupaba con ganas y dedicacion. La saboreaba, pero no se la tragaba del todo.
Yo me apoye en el escritorio mientras seguia chupandomela. Pero el aprovecho y se escupio los dedos para colarmelos. Yo, ni lerdo ni perezoso, le abri un poco las piernas para hacersela facil. No me iba a ir sin que me la ponga.
Me sente en el borde de su escritorio, abri un poco mas las piernas mientras me la segui chupando, y me colo un dedo. Con algo de esfuerzo me colo el 2do dedo. “Tenes lubricante?” le dije. Abrio el cajon del escritorio y tenia lubricante de los forros. No tuve que decirle nada, lo abrio y se lo puso en los dedos, para seguir mamando mientras me colaba mas dedos. Yo seguia abriendo las piernas, bien entregado.
Danilo, ya con 3 dedos adentro mio, bajo a mis huevos, y a finalmente a mi culo. “Corre las cosas del escritorio y acostate”, me dijo. No tarde nada en hacerle caso. Me recoste, y mientras me pajeaba me dijo “Abri bien las piernas, asi me veo el oyito”, le hice caso. “Uuuuu, lo tenes sin peldos.. me encanta!!” y se zambuyo a chuparme el culo mientras me pajeaba. Yo estaba entregadisimo. Sin pantalones, abierto de piernas como en un parto, con un tipo chupandome el culo, en su oficina.
Danilo, se levanta. Se termina de sacar el pantalon, y me dice “Estoy re caliente, te quiero coger”. Yo tirado en el escritorio con el culo entregado, no le podia decir que no, Y NO QUERIA DECIRLE QUE NO.
“Acostate boca abajo” me dijo, mientras se iba caminando la pija dura para cerrar con llave la oficina. Yo me di vuelta, me acoste, sobre el escritorio con el culo en pompa, dilatado y lubricado.
Vi a Danilo acercase, con la pija como garrote, por atras mio, sacandose la camisa. Se paro atras mio, se estiro por encima de mi cuerpo, apoyando su pija entre mis nalgas y agarro forros. Abrio un paquete, saco el forro y se lo puso. Se venia….
Su pija enfundada de el forro por algun motivo me calento aun mas. Se lubrico la chota y me la apoyo en el agujero del culo, para empezar a jugar suavemente. “Que ganas de coger con vos que tenia” me dijo. “Cojeme entonces” le dije. Y fue ahi cuando empece a sentir ese trozo divino enterrandose en mi culo. Empezo despacio. “Te duele?” pregunto. “No. Me gusta.” le dije. Y empezo a coger con mas ganas. Mi pija colgaba, flacida, revotando contra el escritorio. Yo gemia, estaba super caliente. A punto de estallar constanmente. “Cogeme mas fuerte” le pedia, y Danilo respondia embistiendo mas rapido y mas fuerte. Yo gemia mas fuerte, a punto de acabar. “Para, para que no quiero acabar”. Me la saco de una, yo estaba alucinado. Danilo jadeaba. Me incorpore, me di vuelta y lo bese. Nos trasamos como quinceañeros calientes. Su pija como roca y la mia muerta se rozaban. Mi culo pedia mas, y mis huevos no daban mas de leche. “Cojeme patitas al hombro… voy a acabar ya,no aguanto mas”. Me acoste, levante mis piernas, y la pija de Danilo entro, de una, sin fuerza ni nada. Empezo a cogerme y la pija se me puso gomosa. Eso lo calento y empezo a cogerme mas fuerte. Me agarro la pija y empezo a pajearme, mientras aceleraban sus embestidas. No tarde mucho en acabar muchisimo. Todo arriba mio. Danilo miraba como saltaba la leche, mientras sus movimientos se hacian mas lentos. Yo casi temblaba y el turro se reia…. me gustaba su actitud. Me la saco, pero el seguia caliente y la tenia durisima. “Me ayudas a acabar?” me dijo. Solo me arrodille, le saque el forro y me la trague. “Seba, la chupas muy bien. Segui asi que acabo”. Eso disparo en mi una sed salvaje por su leche. Aumente el ritmo, y segui. “ACABO”….. y me lleno de leche la boca, y la cara, mientras la alejaba de mi. Estaba anonadado. Seguia caliente. Me gustaba coger con mi nuevo amigo. Me trague parte de la leche, de tan caliente que estaba. Me pasaba la pija por la cara, le daba besitos. Danilo me miraba, y me tocaba el pelo. Los 2 en bolas, enlechados. “Que buena pija que tenes hijo de puta” le dije. “Cuando quieras es tuya”, me respondio desafiante, mientras le limpaba la chota con la boca.
Me levante. Era tarde y tenia que ir a la oficina. Queria quedarme ahi, chupandosela. Pero no podia. Pase al baño, con el. Tenia una ducha, asique nos duchamos juntos. Nos manoseamos, nos besamos y se la chupe un ratito mas. Me vesti, y me acompaño hasta abajo. Seguimos hablando por mensajes, y por aca. Nos vamos a volver a ver…. eso seguro.

ESTO FUE UNA FANTASIA. Proximamente, la 2da parte.
Lean mis otros relatos. Algunos son reales, otros son fantasias.
Saludos y gracias por leer.

La Poza Termal

Era un día cualquiera, en el cual después de visitar las pertenecías de Isabel, por el interior del País, se dirigían hacia su lugar de residencia en la costa, pensaron comer más adelante en un balneario de aguas termales. Isabel estaba algo estresada pues se habían retrasado bastante tiempo en las diferentes visitas, además que era la primera vez que viajaba Isabel solo con su secretario Adolfo. Pues siempre habían hecho ese trayecto con su chofer y Adolfo, pero en esta ocasión no pudo. Poco antes de llegar al balneario dieron con los bajos del vehículo contra el suelo, y aunque no iban a mucha velocidad, pero el motor se dañó por una piedra, y fueron perdiendo el aceite del vehículo hasta su llegada al balneario, no percatándose en ningún momento de tal suceso.
A su llegada Isabel y Adolfo, vieron que eran prácticamente los únicos en el restaurante, salvo dos personas más que estaban sentadas solas, y una pareja lo más peculiar. Él era una persona muy gruesa, como de unos 60 años, algo afeminado y de rasgos europeos, y en frente de él, la que parecía su esposa, una mujer esbelta con unos rasgos indios muy marcados en su cara de unos 30 años, con ropa occidental y de diseño, que se afanaba en atenderle, y darle todo lo que necesitaba. Le sirvieron la comida a Isabel y Adolfo, pidiendo Isabel un vino, para acompañar los alimentos, a lo que Adolfo no pudo acompañar en dicho vino, pues después deberían de continuar el viaje. Al terminar, quiso Isabel continuar rápido su regreso, a pesar que les ofrecieron los servicios del balneario, antes de llegar al coche, se dieron cuenta que bajo este había una gran mancha de aceite negro, que provenía del motor, estando el vehículo totalmente fuera de servicio, y necesitando una reparación, que en esos lugares se iba a demorar bastante. Se pusieron en contacto con un mecánico para que efectuara la reparación, pero este hasta el día siguiente no podía llegar, con lo cual no había otra opción que quedarse en el balneario al menos un día, hasta la llegada del mecánico.
Isabel con el enfado que tenía a consecuencia del contratiempo decidió reservar las habitaciones en el balneario, e irse a descansar, estaba siendo un viaje nefasto. Adolfo por su parte decidió ir la zona de baño del balneario, al llegar allí, pudo encontrar que se estaba bañándose sola la mujer que acompañaba al gay de 60 años. Se quedó muy sorprendido Adolfo al ver a dicha mujer bañándose, pues aunque antes la había visto, y se podía adivinar la figura esbelta que podía tener, al verla en traje de baño aún deslumbrada más, tenía un cuerpo escultural, unos senos redondos, perfectos, unas piernas interminables, unas caderas de infarto, una figura deslumbrante, su cabello largo, negro y brillante que tenía en el restaurante, aparecía ahora cubierto por un gorro de baño.
– Se decide a entrar -dijo la mujer- el agua esta perfecta.
– Si, -respondió Adolfo-
Una vez los dos en el agua se entrecruzaron miradas, que consiguieron poner nervioso a Adolfo, finalmente se presentaron.
– Cuál es su nombre –dijo Adolfo
– María, y su nombre es.
– Adolfo
Dándose el típico beso en la mejilla.
– Y su esposa no se decide acompañarle en el baño
– No es mi esposa –respondió Adolfo- Estoy soltero. Ella es Isabel, mi socia y también mi jefa en otros asuntos.
Adolfo no se le podía evitar mirar los pechos de aquella mujer, pues se le veía que a pesar de los 30 años que tenía, los tenia erectos, duros, y muy bien formados, además que se le marcaban sus pezones atreves del bikini, unos pezones grandes, gruesos, mostrado una perfecta alineación de sus pechos.
Pues al darle el beso María sus pechos habían contactado con él, y eso le había causado una agradable sensación. Pues aunque había sido de una forma muy sutil, parecía que había sido con intención.
María se dio cuenta desde el principio a donde se dirigían los ojos de Adolfo, sin importarle lo mas mínimo, además que ella lo veía normal que los hombres dirigieran sus miradas hacia sus pechos, pues no todos los días se podían entrever unos pechos tan perfectos como parecían que se ocultaban tras el bikini.
– Y su esposo, no la acompaña, -dijo Adolfo-
Pues no había duda ella llevaba el anillo de estar casada, un anillo grande, hecho a mano, de oro viejo.
– En el dormitorio, descansando –Respondió María- El viaje le ha resultado muy cansado. Además que tampoco le gusta bañase en las piscinas.
María se alejó un poco nadando sin darle la espalda y con una sonrisa, volviendo de nuevo al rato.
– Es una historia muy larga, – le dijo María- si es mi esposo, pero como si no lo fuera.
María jamás hablaba de ese tema de su vida privada, pero la mirada de Adolfo le inspiraba mucha confianza, eran unos ojos grandes los de Adolfo, y a ella le encanto, su mirada le transmitía tal confianza, que podría contarle todo, que llevaba ocultando muchos años, que ella siempre había negado a todos, pero Adolfo era diferente no le podía ocultar nada. María lo volvió a mirar sin decir nada, pues disfrutaba mirándole, era tan intensas sus miradas entre ellos que se presagiaba un beso intenso y con pasión. Volviéndose a retirar María nadando de espalda, sin dejar de mirarlo, Adolfo la siguió de cerca.
– Perdone, -Adolfo le dijo- pero me pareció algo extraña la pareja que hacían ustedes, perdone mi intromisión.
– Guárdeme el secreto, pues es la primera persona que le digo esto, pero es usted un desconocido para mí. Pero no sé porque me inspira tal confianza, que no puedo evitarlo decírselo.
Adolfo le transmitía en su mirada tal confianza, que no podía ocultarle nada, era como si el mayor secreto que tuviera en lo más profundo, le oprimiera de tal forma que necesitaba que saliera para confiárselo con él, pues él la comprendería y lo ocultaría con ella.
– Mi esposo es gay, incluso tiene a otro hombre de pareja, y son pareja desde los 15 años.
Despertando aún más la curiosidad de Adolfo, pues no le coincidía nada todo eso. Como podía estar casada con un gay, y además que su esposo tenía una pareja desde los 15 años.
Sonriéndole de nuevo María, mirándole a los ojos que no podía resistirse a dicho encanto.
– Ves Adolfo cómo es una larga historia. Empecé a salir con él, todo el mundo hablaba referente de su homosexualidad, además que era el único heredero de unos grandes almacenes, que gracias a su homosexualidad había conseguido darle un giro al negocio, consiguiendo un aumento grande en las ventas, que él se sentía bien siendo gay, incluso los resultados económicos, también le daba la razón, pero que su familia no lo aceptaba, así para acallar rumores sobre su homosexualidad comenzaron a salir, pues él me dijo toda la verdad.
Continuaba María hablando sin dejar de mirar los ojos de Adolfo, y él hacía lo mismo.
– Estaba de acuerdo con su forma de ser, y le agradecí su sinceridad desde el primer momento. Un día me pidió matrimonio pues estábamos muy a gusto ambos Pero que sería un matrimonio de conveniencia, pero solo lo sabíamos los tres, ellos dos y la pareja de su esposo. Además que dicha boda, le reporto la adquisición del negocio de los grandes almacenes. Además que en la sociedad que se vivía se acallaban muchos rumores, y en consecuencia nos sentíamos todos mejor.
Quedándose callado en todo momento Adolfo, pues no podía dar crédito a lo que estaba oyendo. María le dijo
– Perdone por haberle contado todo, que jamás le había contado eso a nadie, pero que no sabía cómo te lo he contado.
Se pusieron ambos a seguir nadando en la piscina de aguas termales. Adolfo quería cambiar de tema de conversación, pues pensó que seguir preguntándole podría hacerle sentir mal.
– Vienen mucho por este lugar, esta es mi primera vez que vengo, y no venía al balneario
– Vengo mucho –dijo María- Pues me trae gratos recuerdos de mi adolescencia y suelo venir cada cierto tiempo.
De vez en cuando Adolfo sentía unas ganas tremendas de besar a María, pues se cruzaban unas miradas entre ellos muy penetrantes, pero Adolfo temía que si le daba un beso sufriera un tremendo bofetón, de echo ese debía ser el motivo de seguir estando soltero, el miedo que sufría al dar ese paso cuando estaba al lado de una mujer. Además que estaba casada, por conveniencia, o por lo que se quisiera, pero estaba casada.
Finalmente entre nadar un poco, alguna caricia que le hacía María, sin la mayor importancia, pero él no sabía cómo dar ese primer paso para besarla.
Pero más miedo tenia ella en darle un beso que no podía resistirse, pues a pesar de tener 30 años, jamás había besado a nadie, salvo los besos en la mejilla, y alguno en los labios, pero en esta ocasión María tenía unas ganas locas de besar a Adolfo, con un beso profundo acariciar su lengua con la suya, y dejar pasar el tiempo. No sabía el motivo, de tal situación, pero tenía unas necesidades imperiosas de besar a aquel hombre que no llevaba hablando más de 30 minutos, sería su mirada, sería su físico, no sabía que era lo que pasaba, pero tenía unas ganas irremediables de abrazarse a Adolfo, y besarlo con un beso eterno, pero de igual modo, pensaba y como se besa.
Ambos estaban deseosos de besarse, pero ninguno sabia como comenzar, y sobre todo Adolfo tenía miedo a la posible reacción de María, pues estaba casada, en fin cada vez que le venía a la imaginación algo, mas confundido quedaba. Seguían ambos nadando, uno al lado del otro, sin quererse separar, mirándose.
Además que de vez en cuando podía ver los pechos de María, cubiertos por su bikini, y más deseos le entraba de besarla, pues los veía tan perfectos, con sus pezones siempre erectos, que se volvía loco.
María también era participe de ver que se le iban los ojos a sus pechos, y como rápidamente cambiaba la mirada, para que ella no se diera cuenta, pero eso le excitaba mas a ella. Verlo como inconscientemente se le desviaba la mirada, para al rato volver la mirada. María siempre que podía nadaba de espalda para provocar dicha situación y hacer que Adolfo volviera a mirar sus pechos. A ella le encantaba que Adolfo la mirara sus pechos, e intentaba que siempre estuvieran al alcance de sus ojos.
De repente y sin saber cómo, pero se encontraron uno en frente del otro mirándose detenidamente y en silencio, sintiendo Adolfo como los pechos de María estaban en contacto con él, paso sus brazos por la cintura bien marcada de María, y esta le correspondió al instante pasando de igual modo sus brazos por la cintura, sintiendo ahora más fuerte la presión de los pechos de María sobre él, y María de igual modo sintió como sus pechos le pedían estar más fuertemente unido a él, sin pensarlo él la beso, y ella le correspondió, fue un primer beso largo y profundo, de repente María se separó, y se alejó un poco.
– Adolfo perdón por mi acto.
– Disculpe María la culpa ha sido mía, perdóname, pero había sentido ganas de besarla desde el principio, pero que no sabía que le había pasado.
María lo volvió a mirar a los ojos, y se sinceró con Adolfo
– También he tenido ganas de besarte cuando te he visto, y cada vez que pasaba el tiempo a tu lado más ganas sentía de besarte.
Se volvieron a besar, con otro gran beso largo y apasionado. María sintió por primera vez, como sus pechos descansaban al estar en contacto con Adolfo, le encantaba sentir la presión sobre sus pechos, era la primera vez que sentía ganas que alguien le presionara sus pechos.
Sintió también al abrazarlo una nueva sensación que jamás la había sentido antes, que quería sentir presión en su vagina y fue al notar a través del traje de bajo el pene erecto de Adolfo, que estaba en contacto con su vagina, sintiendo unos deseos incontenibles de frotarse con su vagina, pero lo evito, sintiendo al poco unas ganas locas de orinar, que jamás antes lo había sentido, y menos orinarse en un baño público, pero por esta vez lo haría, no quería desperdiciar ese momento, pero después de aliviarse, noto que no había expulsado orín ella.
Recordó lo leído hace años, y reconoció que había tenido su primer orgasmo. Le había bajado poco la excitación, y su respiración se había tranquilizado un poco, su ritmo cardiaco también, pero seguía estando excitada.
Finalmente y después del alivio sentido por dichos besos, y sin dejar de estar abrazados ambos. Temió María, que podía venir alguien y verlos como unos quinceañeros allí, y que mejor sería ir a un baño privado, pues a ella no le gustaba que alguien pudiera venir y verla, pero tampoco quería separarse.
Además que estaba casada, y aunque ya había hablado desde el principio con su esposo, que no le importaba que tuviera una relación con otro hombre, él lo tenía con su novio desde la adolescencia, pero debido a los perjuicios de la sociedad estaba mal visto que él siguiera soltero, además de la herencia, y claro verla con otro hombre pues aún era peor.
Pasaron a un baño privado ambos, sintiéndose ahora los dos libres, María le confeso:
– Es la primera vez que beso así a otra persona, jamás lo había hecho.
Adolfo se quedó mudo, pues aunque él tampoco tenía tanta experiencia pero jamás pensó que podía dársele tal situación.
María necesitaba quitarse la parte superior del bikini, para que Adolfo pudiera ver sus pechos, era unas ganas tremendas que tenía, y que no quería estar pensando en hacerlo o no, ella no necesitaba, y no quiso pensar en perjuicios.
Quedándose Adolfo boquiabierto al ver los pechos de María eran perfectos, ni grandes ni pequeños, erectos, semejantes, unos pezones marrón oscuro, casi negros, una aurora, perfecta del mismo color, sin ser grande, como la de otras mujeres que había visto, unos pezones que le pedían besarlos. Unos pechos que eran los más lindos que había visto jamás, ni de otras mujeres, ni en fotos, rozaban la perfección para él.
Se abrazó a María, y la fue besando en la boca. Decidió comenzar a explorar las sensaciones que sentiría al irla besando todas las partes de ella. Comenzó a besarle la oreja, notando como se aceleraba su respiración. Continúo por su cuello, sintiendo como María comenzó a emitir gemidos de placer que no podía remediar.
Era la primera vez que María sentía tanto placer, y no podía contenerse, por eso tenía la necesidad de lanzar sus gemidos de placer, a modo de aliviar tanta placer como estaba sintiendo. Finalmente Adolfo llego a sus pechos, y fue succionado sus pezones, igual que un bebe cuando amamanta.
María no pudo resistir expulsar sus gemidos al sentir como su pezón era succionado.
María sintió unas ganas irremediables de presionar con su vagina el pene de Adolfo y de igual modo de frotar su vagina sobre el pene duro. Sintiendo un nuevo orgasmo, mucho más grande que el anterior, dejándola casi sin fuerzas, aliviado únicamente por su gemido de placer.
Adolfo le encanto sus gemidos, eran unos gemidos que jamás había oído, Miro a María, y le veía como le habían salido unas lágrimas del propio placer que estaba sintiendo.
María lo miro Adolfo presintió que le estaba pidiendo que por favor le quitara la parte inferior de su bikini, y que él hiciera lo mismo con su bañador. Separo la parte inferior del bikini de María, encontrándose su vagina, sin nada de bello, totalmente depilada, bajo suavemente a besar la vagina de María, pues le encanto encontrase con una vagina, así de limpia sin nada de bello, y la beso.
María sintió como le estaban besando por primera vez su zona más íntima, y no podía soportar tanto placer al sentir como la legua de Adolfo iba recorriendo su zona más íntima, sintió varios órganos mientras le acariciaban su clítoris, perdiendo la cuenta.
María lo aparto, pues temía perder el conocimiento ya ella le pidió que subiera, pues no podía soportar tanto placer tan seguido, pues si tuvo varios orgasmo cuando la besaba. Pero fue besar su vagina con la lengua, al llegar al clítoris estos eran continuos, y temió que alguien pudiera acercarse al oír sus gemidos de placer. Pues no podía evitarlos, igual que un vehículo necesita expulsar los humos de la combustión del motor, ella necesitaba expulsar sus gemidos de placer, a modo de aliviar tanta tensión como sufría con tanto placer.
Se encontraron de nuevo frente a frente, María con su mirada le pedía que la penetrara, que lo necesitara. Adolfo dirigió su pene para penetrar la vagina de María. María no le apartaba la mirada, comenzó a sentir en la entrada de su vagina, como llegaba ese nuevo visitante.
María estaba deseosa de ese instante, y no quería perderse de mirar Adolfo como la iba aliviar de tanta presión. La fue introduciendo poco a poco, parecía un momento interminable. A María le encantaba que fue así tan despacio, y no hizo nada por acelerarlo, sentía un placer extremo, se contenía sus gemidos, para evitar cerrar sus ojos, sentía como su vagina no paraba de manar el jugo del placer. María no podía ya contener tanto placer en su cuerpo, necesitaba expulsarlo de una inmediatamente, ya no podía contenerlo más. Finalmente expulso su gemidos, momento en el término de entrar todo el pene de Adolfo, ya no pudo seguir mirando, cerrándose sus ojos, del placer que estaba sintiendo.
Adolfo veía los gestos que hacia María, para contener sus gemidos, hasta que ya le fue inevitable, María, comenzó a decir,
– sigue así, mas… sigue, no pares, sigue, no la saques, sigue.
Sus orgasmos continuaban uno tras otro, nunca pensó que pudiera ser tan placentero tal acto. Sentía como entraba y como salía el pene de su vagina. Adolfo sintió que iba a eyacular. María lo presintió y le dijo:
– Échalo dentro, que quiero recibir el placer de este momento. Estoy encantada de recibirlo, lo quiero todo.
Adolfo al eyacular agarro a María de la cintura, María quiso unirse más a él en ese momento tan especial. Al sentir como estaba eyaculando Adolfo en su Interior, le llego su último orgasmo de placer, más intenso que los anteriores, dejándola ya sin ningún tipo de fuerza, quedando ambos abrazados, y con la sensación calidad del agua caliente del baño privado, Quedándose ambos sin fuerzas y mirándose, María sentada encima de Adolfo, y con su pene en su interior.
Trascurrió media hora ambos uno encima del otro mirándose sin decirse nada, de vez en cuando se besaban, María recorría con sus besos toda la boca de Adolfo, y le causaba un fuerte placer, como le introducía su lengua en su boca.
– Ha sido maravilloso -dijo María- aunque me encuentro casada, y aunque ya lo he hablado en infinidad de ocasiones con mi esposo, que me daba total consentimiento para tener otra relación con otra persona. No pensé que llegaría este momento pero se lo volveré a pedir a mi esposo
– Ha sido maravilloso –continuo María- que no había sentido serle infiel pues su matrimonio era de fachada al exterior, que jamás se había besado con su esposo, pero necesitaba hablarlo pues era su esposo y sobre todo su amigo después de tanto tiempo de convivencia.
– Me encantara volver a estar a tu lado –le dijo Adolfo-
– Me ha encantado –dijo María- el haber tenido relaciones íntimas contigo, nunca había sentido una necesidad de hacerlo, y menos lo había sentido, me encantaría volverlo hacer en ese instante otra vez, pero te pediría tiempo.
Adolfo acepto
– Le había encantado, y que le encantaría seguir estando abrazado a ella por toda la vida.
Volviéndose a besar en un peso apasionado ambos. María seguía aún excitada, de echo las mujeres no todas, van perdiendo la excitación poco a poco, pudiendo durar su excitación casi una hora más, al contrario del hombre que una vez que llega, se acabó en prácticamente el 90%
Continuo Adolfo acariciando sus orejas, su cuello, su boca, María sentía que quería seguir. Comenzó a sentir el pene de Adolfo como comenzaba a ponerse duro de nuevo, empezó a entrar en conflicto lo que había dicho con los sentimientos que manaban de su interior, este himpas que sufría entre que no quiero y me encanta este momento. Volvió a sentir como le venía otro orgasmo, entonces comenzó a dejar de pensar, y centrase en sus sentimientos, comenzó a mover su pelvis sobre el pene de Adolfo. Comenzado sus gemidos.
Miro Adolfo con una mirada que le pedía que la volviera a penetrar. Adolfo capto la señal rápidamente, y actuó. Sintiendo un gran placer al sentir como estaba dentro de ella el pene de Adolfo. No pudiendo evitar el lanzar un
– siiii, siiii, sigue asiií, no pares por nada del mundo
Adolfo siguió sus órdenes al pie de la letra, María no paraba de disfrutar de dicho momento, que tanto tiempo había tardado en saborearlo.
Continuando los gemidos de María, y los orgasmos que parecían que no terminaban jamás, hasta que por fin eyaculo Adolfo, en el interior de la vagina de María.
María le agradeció este nuevo momento, y continuaron abrazados los dos.

FIN

Mi mejor amiga y yo

Mi nombre es Roberto mido 1.80 de estatura tengo 20 años de edad y soy robusto. El relato que les voy a contar pasó hace dos días. Yo me encontraba solo en mi casa cuando escuche que tocaban el timbre así que me asome para ver quién era y vi que era Mónica mi mejor amiga y la más guapa de todas. Mónica mide 1.60 de estatura su cabello es castaño lacio y largo hasta los hombros su cara es hermosa sus labios son medianos pero besables sus ojos son verdes naturales y su cuerpo escultural (92-60-92) sus tetas son grandes redondas y bien formadas y su trasero es grande redondo paradito y durito definitivamente Moni me encanta es preciosa. Yo le abrí la puerta –Hola Moni-la salude –Hola Roberto-me saludo ella –Pasa Moni-le dije con cortesía y ella paso y cuando paso le vi esas pompas que me enloquecen y cerré la puerta después de que ella paso –Siéntate por favor-le dije señalándole el sillón –Gracias Roberto-me contesto Moni y yo me senté a su lado –Dime amiga ¿A qué debo su agradable visita?-le dije –Andaba en el centro y tu casa me quedaba cerca así que decidí pasar a verte después de la graduación no nos volvimos a ver por eso pase a verte-me contesto Moni –También tenía ganas de verte después de la graduación pero fui a tu casa pero me entere de que ya no vivías ahí y no supe donde vives ahora-le conteste yo y Moni me dio su nueva dirección -¿Se te ofrece algo de beber? ¿Agua, refresco?-le pregunte –Agua por favor-me contesto Moni y yo fui a la cocina y llene dos vasos con hielo y el agua de horchata y volví a la sala con Moni y le entregue el vaso Moni llevaba puesta una blusa de tirantes color verde claro y una minifalda rosa dejando al descubierto sus hermosas y torneadas piernas las cuales también me encantan yo estoy enamorado de Moni desde que la conozco pero no me atrevo a confesárselo por miedo al rechazo entonces ella y yo cruzamos miradas y nos miramos fijamente no sé cuanto tiempo pero lo hicimos y ahí descubrí que Moni también sentía algo por mí que una simple amistad y la bese ambos comenzamos a besarnos incluso yo introducía mi lengua en su boca y ella la suya en la mía yo lleve mi mano derecha a su pierna izquierda y comencé a acariciarle su hermosa pierna y a ella le gustaba entonces subí mi mano hasta su entrepierna y le acaricie su vagina por encima de sus bragas y note como comenzaba a mojarse poco a poco y ahí supe que ella realmente se había excitado –Ven vamos a mi cuarto-le dije y Moni acepto encantada yo le puse el seguro a la puerta de la sala y me dirigí a mi cuarto con aquella bella mujer entonces yo me puse sobre ella y comencé a besarla de nuevo nos besábamos con mucha pasión y yo comencé a besar su cuello mientras ella acariciaba mi espalda y cabeza entonces le quite la blusa dejando al descubierto un brasier negro y le toque las tetas por encima de su brasier y sentí como sus pezones se ponían duros eso me excito mas luego le quite la minifalda dejando al descubierto sus bragas negras luego le quite el brasier y comencé a lamberle sus tetas mientras Moni comenzó a gemir luego de un buen rato comencé a chuparle sus ricas tetas y Moni comenzó a excitarse mas y mas hasta que decidí comenzar a morderles sus pezones –Sigue-gimió Moni excitada y yo le hice caso luego de hacerle llegar a su primer orgasmo le comencé a recorrer su cuerpo desde sus tetas hasta su ombligo eso a ella le encanto entonces le quite sus bragas y comencé a lamber su clítoris Moni empezó a gemir mas fuerte yo le lambia e incluso metía mi lengua dentro de su vagina haciéndola incluso gritar de placer, e hice que se viniera dos veces en mi boca entonces Moni me quito toda la ropa y comenzó a chuparme el pene yo estaba excitado y muy caliente y me encantaba como lo chupaba me excito y derrame mi semen en su boca eso la mega excito que continuo con su labor oral un buen rato Moni era muy buena en el sexo oral (y aun lo es) nuevamente le avente mas semen en su boca entonces yo le di un condón y Moni lo abrió para después ponérmelo excitándome mas entonces la acosté y comencé a penetrarla primero lento pues ella era virgen Moni primero gimió de dolor pero después el dolor se convirtió en placer y comenzó a disfrutarlo más igual que yo lo hacia y entonces comencé a embestirla más rápido que Moni comenzó a gritar de placer y yo le agarraba sus pompas ella solo me sonreía Moni se corrió cuatro veces manchando las sabanas de mi cama pero eso no me importo en lo absoluto solo continúe penetrándola hasta que ambos terminamos pero ahí no acabo todo dado que ella me quito el condón y yo le propuse hacer el 69 ella me chupaba mi pene re sabroso mientras yo le lambia su vagina la cual sabia muy rica al igual que el resto de su cuerpo después de tres horas terminamos satisfechos Moni me regalo sus bragas y yo las acepte muy feliz ambos nos vestimos y continuamos platicando en la sala muy a gusto –Me encanto lo que hicimos-me dijo Moni con una sonrisa –A mi también-le conteste y nos volvimos a besar -¿Quieres ser mi novia?-le pregunte –Me encantaría-me contesto Moni y desde ese día nos hicimos novios y esa no fue la última vez que follamos.
Este es un relato ficticio yo mismo lo escribí espero que les guste. Por favor envíenme sus comentarios a grievous04@gmail.com tanto hombres como mujeres.

Cuentos de amor de una pajiza I

Estos cuentos van a ser la continuación de La Vorágine de Masturbación de mi Esposa I, lo que cambiando el estilo y dejando que sean sus cartas totalmente las que le exciten, todo es totalmente verídico, he omitido algunos nombres y lugares de carácter personal por razones de intimidad, pero al contenido ni le pongo ni le quito una letra, espero que muchos y muchas las disfruten, espero sus comentarios y opiniones, para así embullarla a que siga en esa aventura loca por la que me lleva. Los días los estoy contando a partir del de su primera paja, que coincidió con su ciclo hormonal, en el cual se pone, si es posible, aun mas cachonda.
El 2do día:
Hoy estuvo una amiga por acá, después que se fue como a eso de las 2.00Pm en cuanto recibí tu correíto, cuando leí las primeras historias [se refiere a una serie de historias eroticas de este sitio y otros escogidas por mi que le envió, junto a mis provocaciones], me excite un poco, me latía el bollo, fui al baño allí me senté en la tasa, y comencé a tocarme el bollo, tenía el clítoris muy salido y grande, de tocarme enseguida me moje, el bollo así sentada se siente grandote y las masas son más palpables, me pare un instante y trate de estimularme así de pie me parecía que estaba chingando de pie, las piernas se me aflojaron un poco, luego me senté nuevamente, me toque con una mano ( con la izquierda la vagina, e introduje un dedo) y con la otra, la derecha, me fui frotando el capuchón con el dedo índice y el del medio, que rico sentía, además no se, el bollo lo tengo macizo y grande como te gusta, al introducirme ya dos dedos completos, los que quedaban fuera rozaban mi culo, y con la otra mano al tocarme el capuchón, me vine rapidísimo y muy rico, además metí los dedos al fondo y me estimule como si fuera la pingona tuya…. fue riquísimo, siento que me controlo muy bien, lo disfrute, ahora al escribirte me excito esta noche lo volveré hacer pero más comodita en la cama además pensé hasta llamarte en ese momento, porque sabes?, hasta gimo de placer …..si lo hago esta noche te llamare, me siento ahora un susto de los que siento cuando estoy muy excitada. Después vine para la compu y seguí leyendo las historias, me volví a excitar todavía lo estoy, así que ya sabes…..
El 2do Día horas mas tarde:
Mi amorcito, si vieras como me pongo cuando leo las historias, te cuento que después del primero no aguante a mas tarde, nuevamente, aquí sentada en la computadora, casi me vengo solita, hay unas historias muy parecidas a las mías, tal vez por eso me excite tanto, ya que lo he sentido en complicidad, bueno , mi bollo choreaba cantidad me toque un poquito sobre el short aquí sentada, y casi que me vengo, la urgencia fue mucha, me fui al baño ya que había mas gente en la casa, en un minuto sentada en la puntica de la tasa, me frote, con las piernas estiradas, y cuando me toque era un charco, los dedos me resbalaban por el clítoris que fue divino y me hice cosquillitas ricas como si me rascara en la entrada de la vagina, al mismo tiempo, que alivio que rico, ya te digo fue un minutico o menos, en seg ya me venía rica nuevamente, estoy muy cachonda.
Te amo, si alguien está leyendo esto se debe estar pajeando de lo lindo….
3er día
Mi amor, estas lejos, pero te siento muy cerquita, sabes muy bien como satisfacerme hasta en la distancia, todavía ni yo misma me creo lo que está pasando conmigo, te extraño muchísimo, además todas esas historias al leerla con malicia y pensando en ti en tus locuras y en como piensas me ponen a mil…..
Te cuento que si otros leen esto, seguro que mataran a pajas porque esto es muy rico, anoche al leer el mensajito ( por cierto ya estaba bien dormida caí muy cansada, enseguida me dormí, hasta que me despertó tú mensaje), se me encendió la mente morbosa, y pensé en hacerme una como había leído [en una de las historias…] que me recordaba a cuando era niña, boca abajo con la almohada entre mis piernas y el bollo, enseguida me quite toda la ropa, me quede totalmente desnuda, y no aguante la tentación de meterme algo, primero pensé en el negrito [el vibrador “cholito”], pero es muy chico, cogí un pomo plástico de colonia vacio, por la parte de la tapa me lo puse en la entrada de la vagina y casi en cuclillas encima de la almohada, me fui meneando como si te chingara, fue sabroso, enseguida me empape, y me metí un poco mas el pomo, la tapa me rozaba las paredes y sentía rico, hice movimientos de arriba para abajo y meneando, al mismo tiempo, las tetas las presionaba contra otra almohada mas arriba, después me toque el clítoris, dando masajitos redondo…, y me vine enseguida muy rica todo esto jadeando de placer y silbando como te hago con la lengua y entre los dientes SZIi , ZSI ASI, en ese mismo momento que tenía el orgasmo me entro tu otro mensaje (mensajes cachondos que le envió a cada rato por el celular), lo leí muy excitada, cuando sonó el móvil me asuste un poco estaba muy concentrada, y jadeando lo leí, y enseguida te llame, y ya sabes con la mano en el bollo, empapado todavía y casi aun sintiendo hable contigo……
Luego mi hice otra en la mañana al leer algunas historias, me fui al baño, cogí a “Pocho” el grande, me acosté en el piso del baño, me quite la bermuda y el blumer, estaba muy empapada, me estimule el capuchón, ya grande, por cierto esta grande e hinchado y me metí solo la puntica de “Cholo”, pero poco a poco entro bastante lo menee para alante y atrás mientras me tocaba arriba, que rico en segundos me vine, estoy hecha una experta, jajaja. Ahora mismo te escribo y me excito, pero ….Luego te cuento mas.
Si les gustaron estos días, escriban sus comentario, que todavía faltan nuevas historias estoy esperando a que me cuente una con que se hizo en el 4to día con las felpas de un cepillo dental, joderr…esta hembra me pone a millll.

La Vorágine sexual de mi esposa I

Mi esposa y yo llevamos ya dos meses sin vernos, pues por motivos de trabajo tuve que salir del país, ella es una pelirroja muy cachonda, le encanta follar, pero es casi virgen en lo de la masturbación, en un viaje pasado que realice, le compre un pequeño vibrador negro, al que jocosamente nombramos cholito; pues ya tenía un consolador tamaño natural que se llama Cholo, pero por el que no sentía ninguna atracción. Pero en cuanto le di este, fue amor a primera vista (quiero decir, tacto). Empezamos a utilizarlo frecuentemente en nuestras relaciones, pero siempre era yo quien la estimulaba con él.
Pues bien, resulta que yo desde acá, le contaba todos los días, como me masturbaba, pensando en ella y viendo películas de intercambios de parejas (pues en eso también nos aventuramos, pero eso es otra historia), pensando en cómo se la follaba otro o cuando la cogíamos entre dos. Igualmente la incitaba a masturbarse ella y a contármelo luego, pero nada surtía efecto en mi cachonda mujer…, hasta que un día, mientras duermo, me suena móvil y despierto con una llamada suya, diciéndome que ya lo había hecho, pero sin darme muchos detalles, por lo que le escribí:
“Me es imposible el no escribirte este correo, me has dejado como un tren…., me voy a pajear a gusto hoy, mama me gusto mucho, es verdad que estaba dormido, de primera te entendí, pero requería una confirmación, para algo así de grande, joder, que PUTA es mi mujer, me acosté pensando en ti, de la manera más sexual, como siempre pienso en ti para dormirme.
Ahora te voy a contar que pensé, luego de que me llamaras, se me puso la pinga a mil, solo imaginándote con las piernotas abiertas y a Cholito acariciándote, y a tu otra mano tocándote, abriéndote el bollon, afeitadito y tu cara, mientras te venias. También me viene a la mente la otra posición que te gusta mucho, bocabajo, con el juguetito en la almohada debajo de tu vientre, moviendo suavemente tu culo en el aire, con la cara roja de placer…”
A este correo ella me contesto algo que pone caliente hasta a una piedra y quiero compartir con uds:
Lo de la pajita, estuvo rica, exactamente como te imaginaste, aunque mientras lo hacia también pensé en la otra posibilidad, ya que me acorde del hotel ultimo que fuimos, te acuerdas?, bueno estaba boca arriba con Cholito en una mano primero, arriba en mi capuchito, para mojarme y encontrarme bien, me tocaba las tetas y los pezones, me puse el bobito negro que te gusta, después que estaba más cachonda, imagínate que enseguida me excite, desde que te fuiste no había hecho nada, me fui tocando con los dedos el capuchon ya grandecito y mojadito, muy caliente, mientras Cholito muy travieso quiso entrar un poquito en la cuevita, allí entre las dos sensaciones me vine muy rico rápido con un orgasmo un poco raro ya que me venia de adentro y también de afuera como lo conoces, me quede con deseos, porque seguía con pujos algo que no se bien explicar, te desee tanto en ese momento que no aguante y te llame….. después tu sabes, lo que sucede con todo esto es que para eso no es igual que tu, te escribo esto y me voy excitando….

Nuestra primera vez como Swingers Mirones

Como empezó todo
Mi esposa como ya les he comentado es una hembra imponente, con un cabello rojo y unas tetas grandes y deliciosas, que junto a su culo firme, hacen la delicia de cualquier palo, es increíble lo sabroso que me masturba entre sus tetas, mientras me chupa la pingona, tiene una cintura deliciosa, una piel de bebe en el bollo, con unos bembos deliciosos que se empapan de nada, es de las que se encharcan hasta chorrear cuando se excita y le gusta todo, absolutamente todo, es total y absolutamente increíble, como le digo yo, totalmente chingable.
Siempre mi esposa y yo hemos sido muy eróticos al chingar, hablando vulgarmente o contándole yo fantasías que parecían imposibles a su oído mientras jadeaba, esto la ponía a mil en un instante y sus orgasmos son casi frenéticos, de lo fuerte que se excita. Una fantasía recurrente en mis historias, siempre era la de verla besándose con otra chica, o como otra le lamia el culo mientras yo la penetraba… Pero la que mas le gustaban siempre eran en las que había otro hombre mirándonos y masturbándose mientras lo hacíamos o chupar dos pingas y luego metérselas por el bollo…
Todo esto no eran mas que fantasías muy recurrentes y excitantes, hasta un día… Llegaron unos vecinos nuevos al barrio, contemporáneos nuestros y muy pronto congeniamos, el era pintor y le encantaba pintar desnudos y pronto descubrimos con morbo, que tenia la casa llena de cuadros con desnudos de su esposa. Comenzamos a compartir mas tiempo con ellos, sin malicia, pero poco a poco fuimos empezando a fantasear con ellos mientras templábamos, ya le poníamos rostro al hombre que la penetraba junto a mi y a la mujer que le lamia el bollo.
Una noche salimos a ver un show de modelos, y perdimos rápidamente la cuenta de la cantidad de cervezas que nos tomamos. Comenzamos a hablar sobre la libertad de la mujer, y de cómo debía de aprender a gozar el sexo sin tabúes, y de lo fuerte que es la pareja cuando no tiene ataduras. Al regresar a casa, inventamos cualquier excusa tonta, con tal de seguir la conversación, que ya a esa hora eran sobre las fantasías que teníamos, y si teníamos o no valor de hacerlas realidad. Cuando de improviso Julian, que asi se llama nuestro vecino le dijo a Lola, su esposa:
-Sácate el brasier y enséñanos tus tetas.
-Hay, papi- le dijo Lola.- estate tranquilo que vas a molestarlos.
– Eso te molesta? -le pregunto a mi esposa.
Inmediatamente nos miramos y conteste yo en su lugar:
-Enséñale tu tetona mami!
Mi mujer, sin mucho remilgo y con mucho morbo, se saco una sola por encima de la blusa, luego Lola hizo lo mismo y nosotros parecíamos un abanico, mirando atónitos de una a otra, ya puesta a enseñar, mi mujer saco la otra y comenzó a moverlas y a sobárselas con las manos mientras miraba descaradamente como Julian se sobaba la pinga por encima del pantalón. Luego continuamos conversando ya ellas con las tetas afuera y nosotros con las pinga en la mano masturbándonos.
Ellas se quitaron las bragas y con las piernas abiertas nos enseñaban su chocha empapada. Con miedo a continuar mas lejos, comenzamos a comernos cada uno el bollo de nuestras esposas allí en la oficina, sin parar le lamiamos el bollo simultanéate, mirándonos y sin soltar la pinga y acariciándole las tetas con la otra mano pero sin tocar a nuestros vecinos, pero yo quería ver mejor, así que me levante :
-Chúpame la pinga, mi puta, chúpamela rico mientras miras como se la folla….
– Ayyy si papi, si, dámela- y comenzó a lamerme las bolsas desde abajo sin prisas, mirándolos y buscando que la miraran, su lengua subía y baja entre mi glande y las bolsa, repetidamente, hasta que me comenzó a chupar de costado la pinga, yo estaba gozando en la gloria y le apartaba el pelo, para que Julian y Lola la pudieran ver mejor. En eso mi vecino se desnudo completo y recostó a Lola de espalda contra la pared totalmente encuera. Entonces se acostó sobre la mesa y se abrió las piernas dejándoles ver su precioso bollo con pelos rojizos empapados, luego me halo y se metió su pingona, yo ni presto ni perezoso, la agarre por la cintura y comencé a follarla hasta lo profundo de su bollo, con fuerza y persistencia, haciéndola arquearse de placer y locura, su orgasmo llego rápido, con fuerza, haciéndome escurrir al mismo tiempo mi leche en ella y cesar de gemir junto a su boca. Fue tan rico nuestro orgasmo que los vecinos se vinieron junto a nosotros oyéndonos.
Luego ella se paro de la mesa y escurriéndose la leche se la mostro a Julia, con las caras de ambas rojas de lujuria…
Bien hasta aquí esta historia real, que debería de haber sido la primera que publicara, luego les iré contando en otras como poco a poco fui volviendo mas PUTA a mi esposa, hasta convertirla en la Vorágine Masturbadora que es hoy, alternare esta trama principal, con los relatos que me hace todos los días de sus proezas con increíbles juguetes que inventa para llenarse el bollo mientras se masturba.
Las parejas swinger que quieran saber mas de nosotros, que nos escriban a freeview1976@gmail.com, si continúan leyéndonos, verán que aun no somos expertos, pero si muy aventureros y quisiéramos conocer a otras parejas que compartan experiencias reales iguales a las nuestras. Les esperamos

Pamela, Capitulo 4: Castigada por partida doble

Calzas negras que se adhieren a su culo y a sus piernas sin dejar nada a la imaginacion, top blanco que no llega a cubrir la cintura, y zapatillas deportivas. De este modo, Pamela estaba siendo una vez mas, y como cada dia que asiste a entrenar, el centro de las miradas de todo el gimnasio. Comenzo su dura y exhaustiva rutina corriendo en la cinta y a causa de esto generando que sus gigantes tetas reboten al ritmo de sus movimientos, prosiguio levantando mancuernas para mantener sus brazos firmes, luego una sesion de casi media hora de abdominales, y en este preciso momento le tocaba el turno a sus tan preciados gluteos, que los hacia trabajar con una serie de sentadillas con barra. Era realmente sacrificado, pero sin dudas semejante exigencia fisicarendia frutos en el cuerpo de Pamela Suarez, que confirma tener el mejor cuerpo de todo Villa Freak al mirarse al espejo y contemplar aquella figura de escandalo: largo cabello brilloso y sedoso, de un color castaño oscuro, brazos tonificados, abdomen plano y marcado, piernas fuertes y voluminosas, y sobre todo, lo mas destacable de su cuerpo: esos senos naturales del tamaño de dos pomelos, y el culo grande, firme y duro que mas de una modelo, vedette o actriz envidiaria…A sus 43 años ella tiene pleno conocimiento que mantiene una figura envidiable.
Pamela arqueaba su espalda para flexionar suavemente las rodillas haciendo que los muslos queden paralelos al suelo, a la vez que mantiene el peso de la barra. Pamela entrenaba con disciplina y dedicacion, obviando los comentarios lascivos que la rodeaban alli dentro.
Axel la miraba fascinado. No habian vuelto a concretar un encuentro desde la ultima vez, en la que Pamela termino corriendo desnuda por la calle. Axel deseaba con locura el cuerpo de Pamela, pero las cosas con su ex no estaban claras aun, y en este momento habian vuelto a estar juntos, o al menos estan intentando una reconciliacion.
“Te extraño. Extraño esa cola”. Axel enfatiza sus dichos con un leve chirlo en la nalga de Pamela. “Estoy entrenando Axel, ademas la ultima vez las cosas no fueron del todo bien, tu ex o tu actual o lo que sea es una pendeja desquiciada”.
“Pido disculpas por eso, pero soy sincero, yo quiero estar con vos Pame, la experiencia que tenes no la tiene Romina. Dame una chance, ella no se va a aparecer…” Pamela observo al experto orador de pies a cabeza, lleva consigo una musculatura digna de un fisicoculturista. Por otra parte Pamela ama a su marido, pero hay momentos en los que ella siente que no puede refrenar el impulso sexual que en ella habita. Finalmente cedio: “Hablemos afuera Axel”
En las afueras del gimnasio no habia nadie que opacara la tranquilidad que ellos necesitaban. Sin maspreambulos, Pamela dejo que Axel le robe un sentido beso en su carnosa boca, para despues descansar sus enormes manos en los gluteos de la madre mas sensual de Villa Freak.
“Hey! No tengo 15 años, si queres algo conmigo busquemos un lugar bien tranquilo, aca pueden vernos.” Axel le dio la razon a esa afirmacion tan frontal de Pamela y respondio:”¿Qué te parece esta noche en mi casa?”
“Hecho!” Aceptando la invitacion, Pamela abandono el gimnasio con una caminata decidida, pero la sorprendio ver un auto que la seguia: “Debe ser algun viejo baboso para ofrecerme dinero” penso. Nada de eso, lo que le esperaba era aun mucho mas grave… Romina, la ex de Axel se encontraba dentro de ese automovil junto con dos amigas: “Esta zorra va a aprender a no meterse con los hombres de los demas.¡ Chicas, ataquemos!”
La orden de Romina se hizo efectiva, entonces sus dos amigas bajan del coche junto con ella, y toman por sorpresa a una confundida Pamela, que es forzada a entrar al auto: “Pero que hacen pendejas? Esto es un secuestro! AUXILIO!” Una vez adentro del auto, sus gritos son silenciados por una sonora bofetada de Romina.
“Te vi besandote con el, sos una vieja perra. Pero esta vez te voy a dar tu merecido!”. Romina y sus amigas entonces, empiezan a desvestir a Pamela, que intenta evitarlo pero es superada en numero, trata de soltarse pero ellas la sostienen fuertemente mientras Romina le quita las zapatillas, las calzas, el top, y el corpiño.
“Nooo!!! No, devuelvanme mi ropa por favor! No me quiten la bombacha!!!” Precisamente eso es lo que hicieron, y dejandola completamente desnuda, abrieron la puerta del automovil, y de un patadon la dejaron en el medio de la calle y sin una sola prenda para cubrir su exageradamente exhuberante cuerpo.
“Oh Dios! Oh Dios!”. Pamela se cubria con sus manos, o al menos lo intentaba, pero los transeuntes ya habian advertido la presencia de semejante diosa al desnudo, y comenzaron los gritos: “ME CASO!!!” “MIREN! ES PAMELA, Y ESTA EN BOLAS!!!” “Quiero tocar esas tetas!” “AMO ESE CULO!” “Se le ve toooodo!!!!” “WOOOOOOOOO” “Mira como se mueven esas tetotas!!!!!”
Los labios de Pamela temblaban nerviosamente, mientras distinguia las erecciones de todos los hombres que la rodeaban. Al parecer nadie le iba a tender algun abrigo para cubrirse, entonces opto por correr lo mas rapido posible, pero tampoco sirvio, pues los hombres totalmente excitados seguian fielmente sus pasos, y cuando intento tomar el camino que la llevaria irremediablemente a su edificio, se topo con una decena de personas que tomaban fotos capturando aquella situacion lamentable para ella, pero inmejorable para los hombres y sus penes parados.
Siguio corriendo, mientras los flashes de las camarasseguian disparando contra ella, hasta que finalmente se encuentra frente a frente con la iglesia.
“Supongo que esto es una especie de ayuda divina, Dios me guio hasta aca, para que la iglesia sea mi refugio…” Penso la abrumada Pamela. Por desgracia, la puerta de entrada estaba cerrada, pero al lado, la pequeña ventana estaba abierta, acaso la unica manera de adentrarse en dicho refugio. En ese momento tan limite, Pamela no advirtio que esa ventana se componia de unos escasos metros de ancho, y jamaspodria meter su formidable cuerpo ahí dentro, por lo tanto cometio ese error. Milagrosamente, la mitad de su cuerpo hasta un poco debajo de sus pechos logro entrar, pero la cintura, el culo y las piernas quedaron del lado de afuera. “Estoy atorada!!!” Los gritos de Pamela unicamente generaban risa en los testigos, mientras ella se movia para poder adentrarse completamente en la iglesia. Mientras luchaba para meterse, pudo dilucidar que el resto de las ventanas eran mucho mas amplias que la que en ese momento la tenia prisionera, y todas se encontraban abiertas. “Que mala suerte!” Penso, mientras dejaba caer su largo pelo encima de su rostro. “Esto no puede ser peor…” Desafortunadamente para Pamela, podia ser peor, y de hecho lo fue, pues en el medio de los bullicios de hombres excitados, de chicos sacandole fotos, pudo advertir una voz que le sonaba conocida: “PERO QUE VERGÜENZA! QUE ES ESTO!?” El publico callo ante semejante grito de indignacion. Pamela con mucho esfuerzo logro girar su cabeza, para encontrarse nada mas y nada menos que con doña Josefa. “NO! Dios mio, no puede ser!” Grito quejosamente la pobre Pamela.
“No menciones a Dios, desvergonzada! Te dije que no vuelvas a la iglesia, y te encuentro en la ventana mostrando todo eso! Sucia, atorranta, chiruza!!! Ahora vas a ver!”. Pamela una vez mas estaba tratando de impulsar su cuerpo hacia dentro de la iglesia, pero sus futiles intentos no lograron escapar del castigo de doña Josefa, que empezo a propinarle unas sonoras nalgadas con su arrugada mano derecha en todo su enorme culo: CHAS CHASCHASCHAS!
El clon de Sofia Vergara se quejaba constantemente, se retorciafutilmente en la ventana, mientras experiementaba un dolor insoportable en sus firmes nalgas:”!AAAY! OW OWOWOW! POR FAVOR BASTA!!!!Ayyyy!!!! Nooo!!! Awww!!!! Ayudenmeee!” La gente alli aglutinada, se asomaba a las ventanas de la iglesia para ver las ridiculas expresiones que Pamela hacia mientras recibia chirlos como si fuese una nena de 10 años: El dolor en su culo hacia que ella abra la boca en una perfecta forma de O, por momentos apretaba sus dientes, moviafreneticamente sus brazos, abria los ojos como dos huevos, y sus gigantes pechos se bamboleaban desesperadamente, como intentando pedir auxilio. Doña Josefa sera anciana, vieja(muy vieja, cuenta la leyenda que tiene casi 90) y en apariencia fragil, pero sabia como administrar unas buenas nalgadas a muchachas desvergonzadas como Pamela, que se encontraba sumida en un llanto desonsolado, sus lagrimas le habian corrido todo el maquillaje, ahora cayendo sobre sus mejillas, su culo estaba tomando un color rojizo, y en apariencia se encontraba bien caliente. Asi y todo, la anciana parecia no detener su castigo ante la mirada de los alli presentes, algunos atonitos y otros riendo de la situacion y disfrutando, con sus erecciones a flor de piel. La hermosa madre sentia como su dignidad se desvanecia con cada chirlo, hasta que finalmente la perdio por completo, al avizorar a Romina y sus amigas que se encontraban comodamente apoyadas en el auto en el cual Pamela fue despojada de su costosa ropa, mientras reian a carcajadas.
Para dar enfasis a sus crueles nalgadas, doña Josefa regañaba a Pamela al ritmo de los incesantes chirlos en el culo: “Sos lo peor que le paso a este barrio! Toma! Desvergonzada, ahora vas a aprender! Irrespetuosa! Te adverti sobre andar desnuda!!! TOMA!”
Pamela no soportaba mas el dolor, y la humillacion. Jamas se habia sentido tan miserable. Estaba realmente agotada. Finalmente, el castigo llego a su fin. Doña Josefa miro a su victima con una mirada de desaprobacion, su trabajo habia estado bien realizado, cruzo los brazos triunfalmente y volvio hacia la pobre Pame: “Ahora vestite chiruza, y no te quiero ver nunca mas por la iglesia!” Con estas palabras, la anciana se retiro del lugar abriendose paso entre la muchedumbre, la mayoriaaplaudia y arengaba a doña Josefa, sin borrar la sonrisa de sus rostros, mientras Pamela Suarez yacia colgando sobre ese diminuto espacio de la ventana, llorando, adolorida, con el culo rojo y humillada totalmente:”Buu…duele tanto!…snif!”.
“ABRAN PASO!”. A lo lejos, y a paso decidido, se acercaba un atractivo hombre en direccion a Pamela; era nada menos que el jardinero del barrio, Dario, que al ver que ninguno atinaba a ayudar a la indefensa mujer, por el contrario disfrutaban enormemente ese espectaculo, se adentro en la iglesia desde una de las ventanas mas amplias (no precisamente en la que la mujer se encontraba atrapada), y de un jalon la libero de esa lamentable posicion en la que estaba. Tomando a la desnuda mujer en sus brazos, trataba de consolarla: “Tranquila, tranquila, ya paso. Me presento soy Dario el jardinero, se que sos una vecina nueva. Siento mucho lo que ocurrio.” Pamela en tanto intentaba secar sus lagrimas y limpiar el rimel de su rostro, mientras con la otra mano se frotaba las doloridas nalgas. Dario entonces, la ayudo a ponerse de pie, le ofrecio su abrigo para taparse, y la llevo con su vehiculo hasta la casa. Durante el viaje, Pamela observo detenidamente a su salvador, y advirtio el evidente atractivo fisico del jardinero, entonces sonrio: “No hay mal que por bien no venga.” Penso, mientras llegaban a destino.
FIN

 

Max

La historia de Natalia : de las 5 amigas.

Me llamo Natalia Pérez Costa. Nací como varón hará aproximadamente treinta años. Mi aspecto del pasado era el de un hombre robusto, atractivo pero como era gordo no se notaba con cabellos castaños y de ojos verdes. Tenia un rostro muy expresivo pero de un momento a otro me destrozaron la vida. Fui alterado para ajustarme a los deseos de alguien que me compro. Recuerdo que yo era un solitario, sin familia, prácticamente sin amigos había terminado de estudiar en la universidad no tenia trabajo.
Todo empezó en octubre de 2006, cuando eché el curriculum para conseguir un trabajo. como administrador de empresas yo estaba sobre calificado había estudiado tres carreras en cinco años. Tenia un alto coeficiente intelectual.
Trabajaría en una pequeña oficina que era parte de una gran empresa. El sueldo era muy bueno.
Después de algunas pruebas escritas y una entrevista personal con lo que parecía ser un psicólogo, sólo quedamos cinco candidatos. Todos varones. No conocía a ninguno. Tan sólo nos quedaba por pasar un examen médico. Si estábamos sanos, los cinco firmaríamos los contratos y empezaríamos a trabajar con ellos de inmediato.
La consulta, por llamarla de alguna manera, era grande. Había cuatro médicos en su interior, todos hombres, todos de mediana edad. Como la mayoría de los doctores, nos ignoraban mientras hablaban en voz baja entre sí. Cuando nos miraban, era más como ganado que como seres humanos. Finalmente, uno de ellos se acercó a nosotros con cinco pequeños vasos. Nos dio uno a cada uno.
– Bienvenidos a su prueba final, caballeros – dijo, cuando todos teníamos la bebida en la mano – Por favor, beban esa solución. Es un contraste inocuo para que podamos observar el funcionamiento de su sistema digestivo.
Todos obedecimos. El sabor era extraño. Una mezcla entre jarabe de fresa y alguna extraña medicina. Y así nos quedamos los cinco, mirándonos unos a otros, sin atrevernos a hablar, en una hilera perfecta. El tiempo pasaban lentamente. Poco a poco, me dejó de importar todo y hasta el corazón, acelerado hasta entonces, se relajó. Después de cinco minutos, otro de los médicos, el tercero habló:
-Bienvenidos al lugar de vuestra transformación. La vida que habéis conocido hasta ahora termina aquí en este preciso momento. Pertenecemos a una empresa muy poderosa –continuó – si bien es diferente a cualquier otra que hayáis visto en vuestra vida. Este edificio ha sido alquilado tan solo para esta “selección de personal”. Mañana estará vacío.
Sentí preocupación, necesidad de escapar. Pero permanecí allí, de pie, sin poder moverme.
– Nadie será capaz de rastrearnos, si es que alguien se molesta en hacerlo, cosa que dudo. Los cinco habéis sido seleccionados – Dijo el que parecía estar al mando – porque son personas solitarias. Sin familia, sin amigos, sin interacción social en el trabajo… Esto es bueno por dos razones: la primera, no queremos a gente preguntando por ustedes. La segunda, preferimos no destrozar familias. No nos gustan las lágrimas y el dolor, aunque ahora penséis lo contrario. Todos vosotros vais a ser felices en vuestra nueva vida, os lo aseguro. No nos gustaría que dejen a alguien llorando detrás. Ahora, por favor desnudaos y quedaos donde estáis. Sí, toda la ropa. También la interior.
Obedecimos sin una protesta. Definitivamente, algo en esa bebida nos hacía sin voluntad.
– Permitidme que os explique lo que os va a pasar ahora – dijo un tercer doctor, más anciano que los otros. -Vais a cambiar para ajustaros a las solicitudes de nuestros clientes. Vuestra apariencia física será alterada para volverse más femenina. Algunos de vosotros seréis también eunucos. Los más afortunados quizá retengáis vuestra capacidad para tener orgasmos, incluso erecciones. Por ejemplo a ver…Número Uno, acércate. – Vas a convertirte en una mujer de 25 años, llamada Dalia.
Le dijo cuando este hombre se acerco
Este hombre no podía moverse y yo tampoco.
– Te proporcionaremos un par de pechos de silicona de gran volumen. Tendrán la apariencia de falsos, al estilo de Pamela Anderson, pero es así como nuestro cliente lo ha solicitado. Tendrás que llevar el pelo siempre teñido de rubio. Destruiremos cada folículo por debajo de tus ojos, incluidas las cejas, que te serán tatuadas en un fino hilo. Aumentaremos tus labios, dado que tienen que ser gruesos; sin embargo, será un aumento moderado, así que seguirán pareciendo naturales. Tendrás que llevar siempre lentillas azules, de las más naturales del mercado. ¡Ah! Te extirparemos los testículos, pero dejaremos tu pene intacto excepto por sus sensibilidad, que caerá prácticamente a cero. No te preocupes… te encantará el sexo, aún siendo anorgásmica. Ahora, por favor, acude a la puerta número uno.
El hombre obedeció. Había seis puertas delante de nosotros, justo en la pared opuesta de la consulta. Después que hablaran con el participante numero dos me señalo a mi.
– Ven aquí. Hice lo que me habían ordenado.
-Serás una rubia natural de pelo largo. Te proporcionaremos unos enormes pechos naturales, así que puedes esperar que sean muy caídos. Tu piel será pálida. Serás castrado, pero tendrás plena sensibilidad en el pene…
Entré en la habitación. Había dos doctoras en el interior. Cerraron la puerta y ya no pude oír más.
– Por favor, túmbate en esa cama.
Después de que lo hiciera, pusieron un vial en mi brazo.
No quería perder mi masculinidad, pero seguía sin importarme. Maldito brebaje. Un momento después, todo se volvió oscuro y caí en la inconsciencia.
Cuando me desperté no sabia donde estaba y tenia mucha sed, me sentía mareado, profundamente cansado.
Observe en el espejo de la habitación el reflejo de una mujer
Era una chica joven. Preciosa, realmente preciosa. La más guapa que había visto hasta el momento, lo que ya era mucho decir. Representaba la misma esencia de la naturalidad. Su pelo era largo y liso de un dorado oscuro desde el nacimiento hasta las puntas. Su melena, de cabellos finos caía sobre sus hombros.
sus ojos eran grandes distinguí unos iris verdes con motitas amarillas cerca de la pupila como los míos. Su nariz era corta y recta, en perfecta armonía con su rostro, como lo estaban sus labios, de suave color rosado que parecía suyo propio, enmarcando una boca grande. Llevaba un pijama celeste levante la mano y esta mujer también lo hizo. Me di cuenta que era yo.
Mi cara no se movía. No tenia expresiones ni nada.
Recordé lo que me dijo ese medico en la falsa entrevista laboral.
-Serás una rubia natural de pelo largo. Te proporcionaremos unos enormes pechos naturales, así que puedes esperar que sean muy caídos. Tu piel será pálida. Serás castrado, pero tendrás plena sensibilidad en el pene…
Me desnude. Mi pijama lo tire hasta convertirlo en un montón de ropa en una esquina de la habitación. Me veía muy delgado. Mis costillas se adivinaban en el costado, mi cintura era tan breve como la de una modelo. Mi culo era pequeño, pero redondo y apretado, Pero mis pechos eran desproporcionados parecía que eran de verdad. Lo cual representaba que no estaban precisamente muy firmes.
Debido a su gran volumen, colgaban hasta más allá de mi ombligo. Mis pezones, eran grandes y rosados con una aréola a juego en tamaño y color, miraban directamente hacia los dedos gordos de mis pies descalzos.
Empecé a notar que había algo en mi cintura algo que rodeaba la cintura y desaparecía entre las piernas. Algo metálico y duro.
Mis bamboleos y tirones hacían que mi pelo como, sobre todo, esos pechos, bailaran de manera incontrolada y me molestaran continuamente.
El pelo me lo apartaba pero los pechos me obstaculizaban todo movimiento.
Finalmente, desesperado abandone la lucha y me arrodille sobre la cama, llorando. Mis pechos quedaban desparramados a ambos lados de mi cuerpo. No es sólo que estuvieran caídos es que, desde luego, eran enormes. La habitación tenía una puerta blanca. Me vestí con ese pijama que deje en el suelo.
Mi intención era escaparme de ahí. Giré el pomo y se abrió la puerta sin problemas. El pasillo era como el de cualquier hospital privado, luminoso y silencioso.
Una enfermera me vio asomar y acudió corriendo a mi lado.
-No, Natalia. No puedes salir – dijo, cogiéndome de los hombros y devolviéndome al interior del cuarto – Enseguida vendrá el doctor y podrás hablar con él.
– Pero… pero… – Quería decir que me quería ir a casa, pero lo que realmente deseaba era que me devolvieran a mi anterior persona, a mi anterior vida me condujo dócilmente de nuevo a la habitación. No tardó mucho tiempo en aparecer un médico acompañado por un enfermero. Cerré los puños y me acerqué hacia él. El enfermero me sujetó.
-Escucha, Natalia – Dijo el doctor – Con violencia no vas a conseguir nada.
El enfermero, me soltó.
– De todas formas, pronto desaparecerá esa agresividad, ya que no está programada en tu carácter. He venido aquí a explicarte alguna de las cosas que sin duda estarás interesada en saber. ¿Vas a comportarte, o me voy?
Asentí con la cabeza.
– Has sufrido una serie de modificaciones que implican una altísima tecnología. No te voy a explicar los pormenores, porque no es necesario. No existe nadie más en el mundo que tenga la capacidad de hacer lo que te hemos hecho y aunque lo hubiera, no puede deshacer prácticamente nada. A todos los efectos, eres una mujer desde ahora, aparte de lo que los restos de tu antiguo sexo indiquen. Hemos tomado como base tu antiguo cuerpo, por eso hay partes que notarás tuyas, como tu pelo, por ejemplo. Tenemos la capacidad de alterarlo, pero todo tiene un coste, y nuestro cliente se ha gastado el dinero en otras cosas, como por ejemplo, el aumento de tus pechos y depilación definitiva. Tus pechos en principio iban a ser un barato implante corriente de silicona, pero finalmente decidió gastarse el dinero en hacerlas reales. ¡Y la verdad es que nos ha quedado una auténtica obra de arte!
Parecía orgulloso de su resultado.
Yo quería disimular mis pechos como fuera, porque me avergonzaba pero no veía cómo hacerlo con el pijama del hospital.
– Las demás alteraciones que hemos llevado a cabo implican también una modificación de tu conducta, mediante alteraciones cerebrales. A nuestros pacientes les cuesta más tiempo actuar, por eso aún puedes tener arranques de violencia masculina, como el que has intentado. Te va a gustar el sexo, créeme – reafirmó, al ver en mis ojos extrañeza – No tendrás orgasmos pero con masaje prostático llegaras a la eyaculacion. Ya lo veras. Serás muy feliz. Pronto empezarás tu formación no todo podemos hacerlo los médicos – rió – Te enseñarán a cuidarte y a mostrarte bella. También aprenderás a dar placer sexual y el resto del programa que tu dueño ha elegido. Natalia no luches contra tu destino. Aunque, de hecho, es imposible que te opongas, puede hacer que tus primeros días sean realmente incómodos y sería una pena.
– ¿Pero porque no puede mover mi cara?.
– Ese a sido un requerimiento del cliente, tu futuro marido. El ha pedido que destruyamos algunos músculos faciales.
“Ese hijo de puta”. Pensé. “Cuando lo encuentre lo matare”.
El medico y el enfermero se fueron.
¿Aceptar lo que me estaban haciendo? ¡Nunca! Lucharía y me opondría con todas mis fuerzas. Y saldría de allí libre o me escaparía antes o después. Y la policía de seguro que estaba comprada por esta gente. Trate de asimilar todo lo que me había dicho el medico. Me temblaban las rodillas sobre todo se debía al trauma que habían provocado sus palabras. Me sentía superado totalmente por lo que me estaba ocurriendo. Me veía realmente estúpido con ese delgado cuerpo de mujer tan desequilibrado, vestido tan sólo con un pijama de hospital, sin saber qué hacer ni a donde ir. No sé cuánto tiempo había pasado cuando alguien golpeó suavemente la puerta, como tampoco sabía el tiempo que había estado privado de conocimiento. Debería haberlo preguntado cuando me había visitado el médico. Por cierto, muy seguro debía de estar de su trabajo, ya que no me había examinado.
La puerta se abrió lo justo para que se asomara una cabeza. Pertenecía a una mujer. Era pelirroja, con los ojos azules y labios gruesos y sonreía.
-¿Puedo pasar? – La mire con mucha bronca. Deslizó su cuerpo al interior y cerró detrás de sí. El pelo pelirrojo le caía en desorganizados rizos sobre los hombros. Su nariz era pequeña y recta y sus cejas tenían forma de lágrima alargada, finas y suavemente arqueadas.
Vestía una jersey ligero ajustado de color blanco, ceñido con un cinturón ancho y una pequeña falda negra. Tenía unos pechos muy voluminosos que no hacía nada por disimular pero naturalmente nada que se acercara al mío.
Sus piernas eran largas y terminaban en unos pies diminutos que tenían unos zapatos blancos de tacón alto.
-¡Hola! -Se presentó, dándome un beso.-Me llamo Raquel y voy a ser tu asistente personal en tu camino hacia tu nuevo yo.
La miré. Se sentó a mi lado y fijó sus hermosos ojos en los míos.
– Estoy segura de que piensas que no te puedo ayudar en nada. Que todo lo que te ha pasado es injusto y te sientes desesperada. ¿Sabes por qué sé que piensas así?
Yo negué con la cabeza.
– Porque yo he pasado por exactamente lo mismo que tú. Hace dos años yo era… bueno, ya sabes… – Le costó mucho decir la palabra – un varón.
Entonces mi mirada cambió a incredulidad.
– ¿Por qué no me crees?
No dije nada. Preferí callar. Incluso antes yo era muy callado. Además que a mi no me importaba.
Ella se rió. Con su risa cristalina.
– ¿Acaso tú pareces un hombre? Claro que te faltan los detalles de belleza que toda mujer debe conocer por eso estoy aquí, para que los conozcas.
– ¿Y si no quiero? – Le grite con ira – Yo quiero volver a ser quien era. No esta porquería.
– Natalia no hables así. No eres una porquería. Eres bellísima. Te convirtieron en un ser hermoso. Yo soy una empleada de la Compañía. Mi labor es conocer estilos y formas de belleza. A ti tengo que enseñarte según los deseos de tu comprador. Podrías tener otros gustos si dejásemos que se desarrollasen, pero no va a ser el caso…
– Entonces lo que yo diga no importa. Yo no tengo derecho a nada y lo mas importante son los deseos del estupido que me compro. Yo soy una persona tengo sentimientos.
– Eso ya lo se. Pero te acostumbraras y serás feliz con ese hombre.
– Se ve que no me conoce Señora. – Le grite – No voy ser feliz nunca.No pienso hacer feliz a nadie.
– Eso lo decís ahora pero te aseguro que vas a ser feliz con el.
– ¡Así! ¿Y como se supone que voy a ser feliz? ¿Que van a hacer me van a volver a drogar – La mire con odio.
Yo tenia una mirada muy expresiva. Cuando miraba a alguien con odio bajaban la vista. Esta mujer no fue la excepción.
– Yo antes era muy feliz. Ahora me convirtieron en esta mierda y se supone que tengo que aceptarlo sin chistar.
– Pero vas a ser feliz. Veras que con el tiempo tu también te acostumbras. No me lo hagas mal difícil Natalia. vamos así te enseño a cuidar tu imagen.
No quería aprender a cuidar mi imagen en realidad no me importaba tanto. Ya me escaparía antes o después.
– Hoy, antes de que te acuestes, te parecerás más al diseño contratado para tu imagen. Y además te va a gustar. Ya lo verás.
“Nunca lo aceptare”. Pensé. “Nunca”. Raquel me sacó de mi habitación. Me cogió de la mano pero yo me libere enojado. Mirándola con mucho odio. Ella se limito a sonreírme algo que me dio mucha mas bronca. Me llevo a otro recinto dentro de la misma planta.
– No, no – me dijo en cuanto empecé a andar – No lo hagas así camina como mujer tienes que mover las caderas…
Se quedó un momento mirándome. Sonrió al ver mi cara sin expresión. Me volvió a coger la mano y la apretó con un gesto cariñoso pero yo me solté no quería que me tenga lastima ni agradecerle nada.
No podía evitar sentirme ridículo hasta la médula vestido con un pijama de hospital y sandalias.
– Natalia, cariño. Mueve las nalgas.Ya sé que no te gusta, pero debes hacerlo
Suspiré y lo intenté como me decía. Lo hice para que me dejara de molestar.
Pasamos por delante de tres habitaciones similares a la mía llegamos a otra puerta exactamente igual que las anteriores, salvo que estaba en el lado del pasillo opuesto. Estaba cerrada con llave, que Raquel abrió. El interior estaba oscuro, ya que era una habitación sin ventanas. Raquel alcanzó el interruptor y pude ver lo que había. Un tocador con iluminación propia y una camilla con varios instrumentos cosméticos en un mueble a su lado.
– Hemos venido aquí para otra cosa. Aquí es donde vas a aprender a cuidar tu aspecto físico, especialmente tu maquillaje pero también poses y posturas.
Cada palabra me hacia sentir una triste desesperación. Y cuando me sentó delante del espejo volví a ver ese rostro que a la vez era mío y no lo era.
Un rostro que ya odiaba.
El óvalo facial sí que parecía mío, aunque la barbilla era más fina. La nariz recta, antes había sido mas grande. Mi pelo ahora era más rubio de lo que yo antes lo había tenido.
Mis ojos eran más grandes y más como de gato pero eran míos reconocí mi color de ojos verdes y por encima de ellos, unas cejas llenas de pelos, como siempre las había tenido. Raquel tomo una pinza para depilar.
– Te voy a depilar las cejas.
– No. No quiero.
– Tranquilízate o llamo a los enfermeros. El cliente te pidió con cejas finas.
“Maldito cliente – Pensé – No podrá dejarme algo mío”. Yo antes había sido gordo. Ahora era una mujer súper delgada.
Tal vez habían usado mi grasa para hacerme esos pechos. Por lo menos mi estatura la habían respetado. Yo media un metro setenta y cinco no me sentía mas bajo. Me tuve que tranquilizar Raquel empezó a depilarme las cejas quedaron arqueadas y finas.
– Ahora procederé a maquillarte.
Tras esas palabras, me inclinó hacia atrás en la butaca en que estaba sentado. Una luz directa me forzaba a tener los ojos cerrados casi continuamente. Poco tiempo después, sentí sus manos sobre mi rostro.
– Bueno, ya está – dijo, tras un suplicio que pareció eterno – Mírate y dime lo que te parece.
Abrí los ojos con una mezcla de precaución. El rostro de esa mujer parecía el de una modelo. No me gusto. Nunca lo aceptaría.
Esa mujer era sexy y a la vez natural no me reconocí.
Raquel dijo.
-¿Te gusta?.
No le conteste.
– Dime cariño si te gusta.
– ¿No se supone que soy un esclavo? Desde cuando los esclavos tenemos derecho a algo Señora.
La mire con mucha bronca.
– Pero no eres una esclava.
– Entonces si no soy esclava puedo irme cuando se me de la gana señora.
– Cuando termines el tratamiento te podrás ir. – Después se echo a reír – Pero no me trates de Señora me llamo Raquel quiero ser tu amiga.
Intento abrasarme pero la evite como si fuera una víbora.
– Yo nunca voy a ser amiga suya Señora. – Le dije recalcando el “Señora”. – Yo no voy a parar hasta hacerles pagar el daño que me han hecho.
– Pero no es así Natalia. Espero que en el futuro cambies de idea. – Dijo sin darle importancia a mi amenaza. – Mañana, después de la peluquería, tendrás que empezar las clases de maquillaje. Ahora es tarde y han sido suficiente bombardeo de información para un día.