Archive for the ‘Dominación’ Category

Esclavo domestico: disciplina

Viernes, diciembre 10th, 2010

Era una mañana muy  fría de invierno,  llevaba la calefacción encendida en el interior de mi coche. No era un viaje largo pero tardaría al menos dos horas en llegar a mi destino, iba a casa de  una mujer dominante que había conocido dos semanas atrás en la famosa fiesta fetish que celebró  LadyMargaret. La fiesta fue todo un éxito, acudió una gran cantidad de personas, conocí a bastantes personas tanto dominantes como sumisas e intente ser  participativo pero llegue a la conclusión que era un desastre y estaba bastante verde como sumiso, necesitaba mas experiencia y comportarme de diferente manera, todavía estaba muy lejos de ser un buen sumiso, hice el ridículo en diversas ocasiones  por mi torpeza, algunas Amas se burlaron de mi, otras me ignoraron y otras como MistressPain me reprocharon mi comportamiento y actitud, llevándome  una gran reprimenda por su parte,  aunque al final terminamos charlando y ella me hizo una oferta que no pude rechazar, me ofreció la posibilidad de aprender a ser un buen sumiso  a su lado, lo que desconocía era lo estricta y dura que podía llegar a ser en su entrenamiento, lo que para mi era aprendizaje para ella era disciplina.

Estaba deseando llegar a mi destino aunque estaba muy nervioso ya que conocía el carácter de mi futura tutora, una mujer muy seria y estricta,  dudaba si estaría a la altura de lo esperado. Tras algo mas de dos hora llegue a la dirección indicada, era un pueblo pequeño y acogedor y no me costo demasiado trabajo encontrar la casa. Paré el motor del coche justo a la entrada del número que me había indicado  y me baje completamente nervioso, tome aire fresco y me decidí a llamar al timbre que había a un lado de una gran valla metálica. Desde fuera se apreciaba una amplia casa con un bonito jardín. Esperé nervioso al otro lado de la puerta, escuche unos pasos y me abrió la puerta MistressPain,  con su mano me hizo un gesto donde me invitaba a pasar a sus dominios.

MistressPain me superaba notablemente en edad, cabello rubio muy cortó, rostro serió con  una mirada directa que te traspasa y un tremendo  carácter dominante que la define. Físicamente es más bien de tamaño grande, ancha de caderas, algo obesa con unos brazos amplios y fuertes. En cuanto  Su personalidad esta claramente definida como una mujer dominante, estricta, dura, amante de la palabra disciplina y obediencia  , con una larga experiencia que la avala como Mistress severa e implacable  que no duda un segundo en aplicar uno de sus muchos castigos y recursos para conseguir se cumpla su orden y palabra. Los limites los marca ella a su manera y antojo aplicando severos castigos ante la desobediencia o falta de respeto hacia ella como pude comprobar.

Su casa era preciosa y grande, decorada con muy buen gusto. La entrada daba a un amplio salón,  dos grandes sofás rodeaban una mesa de cristal. Las paredes estaban adornadas por tapices de un gran tamaño, entre uno de sus  muchos adornos en el salón  había una foto de ella vestida con una toga de abogada, era una mujer con clase y buen empleo, solo había que ver su casa.  Me invito educadamente a sentarme en un sillón y ella  frente a mí,  encendió un cigarrillo y cruzo sus piernas enfundadas en unas botas altas de montar  que seguro la resguardaban bien del frío que hacia ese día. Me miro fijamente y dirigió su palabra hacia mí:

–          “Me alegro que hayas venido, eso significa que estas dispuesto a cambiar tu lamentable actitud de sumiso pero Antes debo informarte de algunos puntos; tu adiestramiento no será nada fácil, te espera un camino largo , has de saber que voy a exigirte el máximo. Si estas dispuesto a seguir adelante  deberás conocer tres normas básicas y muy importantes para mi. “– Se dirigió hacia mi con su tono de voz estricto y sin apartar su mirada de mi un segundo, desde el principio dejo bien claro quien mandaba y yo  escuche atentamente cada una de sus palabras.  Quede intrigado a la espera de conocer sus normas y reglas.

–          La primera y fundamental norma es obedecerme, cumplir al pie de la letra todas mis ordenes, cualquier orden que te de la obedecerás al instante, sea lo que sea,  como ves es muy fácil, solo obedecerme,¿ has entendido? –  Rápidamente la conteste con educación que había entendido perfectamente su primera regla. Ella continúo fumando y hablando en su  tono estricto mirándome fijamente a los ojos.

–          La segunda norma también es muy fácil, nunca hablaras sin mi permiso, odio que hablen si no les doy la palabra o les pregunto, detesto que me interrumpan con tonterías, por no hablar de cuanto odio los quejidos,  así de fácil es, no abrirás la boca nunca al menos que te de permiso, te aseguro que tengo medios para cerrártela y será mucho peor – . A medida que iba conociendo sus normas estaba más nervioso, parecían ser fáciles pero algo me decía que iba a ser un adiestramiento muy duro y no era ninguna broma.

–          La tercera es que nunca dejo a medias lo que empiezo, si decides seguir adelante ya no habrá marcha atrás, detesto perder el tiempo, si incumples mis normas me dará igual no dudare un instante en castigarte, si tengo que castigarte todo el día así lo Hare, esto terminará cuando yo decida, así que piénsate bien si quieres seguir adelante aun estas a tiempo , si decides continuar hazlo bien y obedéceme en todo o  te prometo que puedo llegar a ser tu peor pesadilla –  Trague saliva y me quede perplejo al oír sus duras palabras, me habían infundado mucho respeto y quizás algo de temor, esto iba muy en serio, era una mujer realmente estricta. La decisión ya estaba tomada antes de llegar a su casa, deseaba aprender como sumiso, seguiría adelante, como ella bien había dicho me esperaba un largo camino, mi adiestramiento comenzaba en este momento.

MistressPain  asintió y acepto mi adiestramiento, “desde este momento  me obedecerás y acataras mis normas, eres de mi propiedad “. Se levanto y me ordeno que la siguiera, me enseño su casa, era muy grande, me encantaba su casa, un largo pasillo con habitaciones a ambos lados, varios cuartos de baño, una enorme cocina, y todo con muchos adornos y objetos originales. Según me fue enseñando la casa me fue dando instrucciones, me dio un sin fin de ordenes de limpieza domestica, me dijo como quería que se limpiara cada habitación, me dio muchos detalles de la forma que lo quería limpio. Intentaba prestar la mayor atención posible y memorizarlo para que no hubiese luego ningún contratiempo aunque eran demasiadas cosas. Hablaba con tono estricto y ordenes concretas como debía limpiar y fregar todo, debía empezar por las habitaciones, luego el baño, cocina, me dio instrucciones para preparar la comida que  debía estar a las 2 en punto servida en la mesa con una colocación especifica. Deseaba tener un papel y Boli a mano para  poder apuntar todo y hacerlo bien  pero no quise interrumpirla, intente memorizar todo lo mejor que pude. Estaba preparado para mi primera orden, dejar su casa limpia y brillante.

Termino de darme todas las instrucciones pero aun quedaba una sorpresa, entró en una habitación y salió con algo en la mano, era ropa, me fije y pude comprobar que era un traje de criada muy femenino, sería mi uniforme durante mis labores domesticas.

–          Eres mi criada, te encargaras de todas las labores domesticas, me gusta el orden espero que las hagas bien, este será tu traje, te encargaras de que este limpio y cuidado, la próxima vez sin decirte nada lo cojeras tu y te lo pondrás, los sábados por la mañana vendrás y limpiaras, ¿has entendido? –  . La conteste educadamente y cogí el traje de criada dispuesto a ponérmelo. Era un traje negro con adornos,  bordados  y un lazo en el pecho, el atuendo lo completaban unas medias negras. Me sentía completamente ridículo y feminizado. Me coloque todo siguiendo sus ordenes, ahora era y debía comportarme como una mujer y como criada de MistressPain. La ropa lo complemento con unos zapatos de tacón, apenas podía mantener en pie sobre ellos, era una criada muy torpe, tenía que hacer esfuerzo para no caerme y caminar. Mi dueña me miraba con una sonrisa divertida y malévola, lo peor llegaba ahora, agarró algo con su mano y me lo mostró, era un pene de goma, de un tamaño medio, me lo entrego en la mano:

–          colócatelo, mi criada lo llevara puesto siempre que lo desee, así ira mi putita mientras limpia – . Lo tome con mi mano asombrado junto con un bote de lubricante, intente colocármelo pero no sabía como hacerlo, no tenía experiencia en ello, mi dueña me miraba y cada instante que pasaba perdía mas la paciencia lo notaba en su mirada, no conseguía ponérmelo yo solo. Ella finalmente se canso de esperar.

–          Si  tengo que hacerlo yo será peor, eres una estupida puta – . Ella me quito de la mano el pene de goma, cogió unos guantes de látex que se colocó en sus manos y me ordeno ponerme a cuatro patas, se puso detrás de mi y note como comenzó a untar la zona del ano con vaselina y de pronto note la punta del pene de goma comenzando a introducirse, ella me dio una palmada con su mano para que me estuviese quieto,  comenzó a presionarlo al interior de mi ano, empezó  a doler según iba introduciéndose, finalmente dio un empujón mas fuerte y entro por completo, eso me produjo un pequeño quejido  de dolor pero una vez dentro sentí alivio. Ella cogió  cinta adhesiva y comenzó a pegar el pene de goma a mi ano para que no se saliera, subió  mis braguitas y lo dejo totalmente introducido,  tendría que llevarlo hasta que mi dueña quisiera, era muy molesto pero mi dueña quería que fuese así y debía obedecer.

–          Te doy un aviso, te dije bien claro que no me desobedezcas, si te digo que hagas algo lo haces  además deje bien claro que tampoco me gustan los quejidos, la siguiente vez no será un aviso, quedas avisado. ¡¡ ahora ponte a trabajar estupido ¡¡¡ , lo llevaras dentro todo el día para que te acostumbres – . MistressPain me dio un aviso, la había echo enfadar, su tono de voz no dio lugar a replicas, rápidamente asentí y me puse a hacer las labores domesticas,  debería andarme con cuidado, no deseaba saber que sucedería si volvía a hacerla enfadar.

Vestido de criada con un consolador en el ano y subido en unos largos tacones  comencé a hacer mis tareas domesticas, me costaba caminar pero seguro que me acostumbraría, trate de recordar todas las instrucciones que me había dado mi dueña, así que comencé por las habitaciones, me arrodille y empecé a fregar el suelo con un paño húmedo y un cubo de agua que me había facilitado mi señora. Puse todo mi empeño y terminé la primera habitación dejándola impecable, continúe con la segunda y quedo muy ordenada y limpia, luego le toco el turno al  baño, tarde mas tiempo de lo esperado ya que mis rodillas comenzaban a dolerme de estar arrodillado, finalmente quedo reluciente. En el momento que iba a salir entro mi dueña, me ordeno que no me marchara, ella se sentó en el wc y yo de rodillas con la cabeza agachada, comenzó a orinar, yo permanecí impasible al lado suyo, cuando termino  me ordeno limpiarla con papel, “no te has ganado el derecho de hacerlo con la lengua” me dijo, cuando termine de limpiar los restos de orina ella cogió el papel y me lo introdujo en la boca riéndose a carcajadas, me abofeteo y me hablo:

– Aquí tienes un embudo, quizás la próxima vez no me apetezca venir hasta el baño, serás tu quien venga con el embudo y tragaras mi orina, esa será otra de las funciones de mi putita- . Ella se dio la vuelta y se marcho.

Todavía quedaba  por limpiar y fregar la cocina, pasillos, salón…..la casa era muy grande, requería mucho esfuerzo la limpieza de esa casa. Comenzaba a estar especialmente cansado, había echo un gran esfuerzo y aun quedaba la mitad de la casa, empecé a desmoronarme y aquello no creo que le gustase a mi dueña, estaba cansado, me dolían las rodillas y me molestaba el pene de goma en mi ano, quizás tomarme un descanso me sentaría bien y continuaría con mas fuerza, me senté en el suelo unos minutos,  pero cometí un gran error.

En el momento que estaba descansando apareció MistressPain por la puerta, yo me encontraba sentado en el suelo descansando, no la gusto nada verme en aquella situación, rápidamente se dirigió a mi en un tono duro y de reproche:

–          ¿que estas haciendo imabecil hay parado? – me miro fijamente esperando una respuesta.

–          Estaba muy cansado Señora….. y me tome un descanso …..para ahora continuar – la respondí educadamente y de forma nerviosa.

–          ¿te di permiso para hacerlo imbecil? –  iba a contestar pero ella no me dejo volver a  contestar, estaba realmente enfadada, antes de que pudiese contestar se adelanto.

–          Cállate¡¡¡¡no te he dado permiso para hablar, veo que no me estás tomando suficientemente en serio, te dije que no me gusta perder el tiempo, veo que no lo has comprendido, ya te di un aviso y ahora te paras a descansar sin mi permiso, además solo llevas un rato limpiando , encima mira como te has puesto el traje y para rematar tienes la osadía de responderme, eres un completo desastre, te tendré que enseñar a tomarte en serio tus obligaciones, te deje bien claro que no me gusta que me desobedezcan, te enseñare que sucede cuando no lo haces – . Su enfado era notable, me miraba con cara de ira, ya no había vuelta atrás, había conseguido enfadar a mi dueña algo que no debía hacer hecho, ahora tendría que asumir las consecuencias y pronto descubriría en que consistían.

MistressPain me ordeno que la acompañase, fuimos hasta el final del pasillo a una habitación que había permanecido cerrada con llave, ella abrió la puerta, encendió la luz y me ordeno que pasará, me lleve una sorpresa al encontrarme una habitación parecida a una mazmorra, era una habitación de tamaño pequeña, el mobiliario consistía en un armario en un lado de la pared, una alfombra en el suelo, y por las paredes  enganchado algunos instrumentos de castigo. Era el cuarto de castigo de MistressPain, su habitación preferida de la casa donde impartía disciplina. Me hice a la  idea que iba a recibir mi castigo,. Me quede esperando instrucciones mientras ella cerraba la puerta con llave por dentro, quedando encerrando ambos dentro, se guardo la llave en su escote y se dirigió hacia mí, me miro fijamente:

–          Te advertí que si era necesario te castigaría, no me gustan los maleducados ni desobedientes, tendré que enseñarte de otra manera, por las buenas no pareces comprenderlo entonces será por las malas, si mediante castigos es la única forma que aprendas así será, ah y te advierto que por cada falta que cometas te duplicare el castigo, si es necesario lo duplicare una y otra vez, te dije que siempre termino lo que empiezo, no pararé hasta que aprendas a obedecerme-. Con la cabeza agachada escuche los reproches y advertencias de mi dueña, su tono de voz era duro debido a mi comportamiento,  no me quedaba mas remedio que pagar mi error.

–          Mi dueña se acerco al armario que había en un lado de la habitación, en el guardaba una gran cantidad de objetos bdsm así como ropa fetish, era su armario donde guardaba todo el material. La vi seleccionar algunos objetos, eran de metal por el sonido que producían, hasta que se dio la vuelva y se acerco con ello en la mano no pude observar que era, en una mano agarraba unas esposas metálicas, las abrió y me ordeno poner las manos a la espalda, obedecí sus ordenes y pronto mis muñecas quedaron rodeadas por las esposas, cerro el metal con fuerza aprisionando mis muñecas, el metal mordia mis muñecas, hice una mueca a modo de queja , ella se dio cuenta de mi dolor y me advirtió antes de que me quejara “ a callar imbecil no quiero una sola queja “ , ella continuo con los objetos que había cogido, entre ellos un collar de perro que pronto me rodeo mi cuello con el, cerro las hebillas dejándolo apretado. Siguió con un mecanismo domestico donde enganchaba una cadena a una argolla del techo y el otro extremo al collar de perro que llevaba sujeto a mi cuello, tiro de la cadena de el extremo obligándome este echo a quedar de puntillas ya que la cadena estaba tensa tirando hacia arriba de mi sin mas remedio que adoptar aquella posición, era uno de sus métodos infalibles, era realmente incomodo y me había despojado de toda movilidad con las manos esposadas a la espalda y sin apoyar por completo los pies en el suelo, mis movimientos eran prácticamente nulos, había sido inmovilizado de una manera muy eficaz, me di cuenta que estaba bajo el completo control de MistressPain y no había nada en mi mano para poder evitarlo, tenía que resignarme al castigo que me correspondía por haberla desobedecido.

La posición era bastante incomoda, tenia que hacer un gran esfuerzo para mantenerme de puntillas y  el tener las manos esposadas hacía que no fuera nada fácil mantener el equilibrio, MistressPain me había inmovilizado de forma segura y a la vez muy incomoda buscando mi castigo aunque aquello no era mas que el comienzo. En esa posición miraba atentamente al armario expectante de lo que ocurría a mí alrededor, su siguiente paso fue coger unos guantes negros de cuero, se los enfundo en sus manos, su brazo era amplio y por tanto sus guantes eran también grandes, se ajusto los dedos cuidadosamente a sus guantes quedándola bien ajustados  permitiéndola tener movilidad en las manos, acto seguido  agarró algo con su mano, me invadió el temor al comprobar que era un cinturón, era un cinturón corto de longitud y ancho de grueso, realmente debía producir dolor al ser azotado con el, mi castigo iba a consistir en azotes, deseaba pedir perdón pero era demasiado tarde, debía asumir mi castigo, las consecuencias de mi error por haberla desobedecido.

–          Es tu primer castigo, 50 azotes serán suficientes, no vuelvas o desobedecerme o te prometeo que duplicare el castigo hasta que aprendas a obedecerme “. Suavemente me acaricio la cara  con su mano enfundada en su guante de cuero suave y se aparto de mi, se colocó detrás mía  fuera del alcance de mi vista, tenía mi culo a su completa merced,  suponía que ahora era el momento donde empezaba mi castigo y no me equivoque, escuche un pequeño zumbido y el cinturón se estrello en mi culo, me hizo perder el equilibrio y me balancee sobre los pies de puntilla, antes de que recobrara el equilibro ya estaba recibiendo otro azote, sentí un fuerte escozor , el cinturón escocia produciendo un fuerte quemazón en la zona donde chocaba,  antes de reponerme de los primeros azotes empecé  a recibir  mas azotes, uno tras otro. Mi dueña eligió un objeto que causaba dolor, la sensación de ardor era cada vez mayor a cada azote que recibía, cada azote dolía un poco mas, la sensación de quemazón era mas intensa, cada vez lo aguantaba peor e hice algo que no debería haber echo, empecé a quejarme, pequeños gritos de dolor salían de mi boca, hecho que enfado a mi dueña, ya que me había dejado bien claro que odiaba los quejidos. En ese momento paro un instante de azotarme y note su enfado creciente, apenas llevaba la mitad de los azotes cuando se detuvo, eso indicaba que algo no iba bien, la había desobedecido en una de sus normas molestándola con mis quejidos, me dejo bien claro que era algo que ella odiaba.

–          Imbecil no te deje bien claro que no tolero los quejidos, ¿no fui lo suficientemente clara? Su mirada seria y dura me hizo agachar la mirada, había vuelto a enfadarla,  – eres un sumiso muy torpe, ¿acaso no me expreso con claridad?

–          Si Señora, fue clara – . Ella me agarro la barbilla con su mano y levanto mi mirada hacia la suya, tenía una mirada furiosa, aguante avergonzado su llameante  mirada.

–          Entonces fui lo suficiente clara pero  no me has obedecido, no pareces tomarme en serio, no querría empezar tan pronto pero veo que va a ser necesario, disciplina es lo que necesitas, aprenderás a obedecerme te lo aseguro – . Se dirigió de nuevo hacia el armario y regreso con un rollo de cinta de embalar en su mano y un pañuelo de seda,  “abre la boca “, no tuve mas remedio que obedecer, comenzó a introducirme el pañuelo de seda en la boca, poco a poco fue llenando mi boca, cuando quedo dentro por completo pego varias cintas adhesivas quedando completamente amordazado, ya no podría emitir mas quejidos eso era seguro. Apenas podía emitir sonido alguno de mi boca, tendría que asumir las consecuencias de haberla desobedecido.

–          Has vuelto a desobedecerme, la próxima vez te lo pensaras antes de soltar tus quejidos de niña , veo que tendré que ser mas dura para que lo comprendas, recibirás el doble de azotes, serán cien , si me vuelves a desobedecer te prometo que lo duplicare  hasta que se te rompa el culo – . Su tono serio y duro me había atemorizado, me esperaba un castigo muy duro por delante.

MistressPain se ajusto sus guantes a sus manos y agarro con fuerza el cinturón, se colocó de nuevo detrás de mí, “aprenderás a comportarte y obedecerme  te lo prometo “ antes de comenzar de nuevo los azotes volvió a recriminarme mi comportamiento y tras hacerlo volví a escuchar el silbido del cinturón antes de estrellarse en mi trasero, al momento volví a sentir un escozor inconfundible, esta vez era mas fuerte, mi culo comenzaba a estar caliente y mi dueña azotaba con mas fuerza, el dolor era mas intenso y  por cada azote que recibía se intensificaba mas y mas, prometía ser una azotaina realmente dura.

ZAAASSS, ZAAAAASSS. ZAAAAASSSSS-  El cinturón impactaba en mi trasero con fuerza una y otra vez., mi trasero me ardía y cada azote me producía mas dolor, mi dueña mantuvo el ritmo, no ceso en ningún momento, tal como prometió me azoto una y otra vez, era una azotaina muy dolorosa, cuando llevaba la mitad de los azotes el culo le tenia completamente dolorido y aun me esperaba una larga azotaina por delante. En la habitación solo se escuchaba el impacto del cinturón contra mi trasero una y otra vez y un leve gemido proveniente de mi boca amordazada “HmmMmmhhhhmMmmm “. Mi sufrimiento aumentaba por cada azote, se había convertido en un verdadero suplicio, los azotes no cesaban y no soportaba más la azotaina pero no tenia mas remedio y  seguía recibiendo azote tras azote. Mi dueña era realmente estricta y de palabra, no cesaría hasta que recibiese mis cien azotes.

La azotaina se hizo eterna, perdí la cuenta del numero de azotes que llevaba recibidos, me resigne a mi destino y encaje lo mejor que pude cada uno de ellos, durante treinta  largos minutos recibí azote tras azote y cada uno de ellos aumentaba mi sufrimiento. Tomo el final de la azotaina con tranquilidad, se paseaba por la habitación recriminando mi actitud y  enseñando como debía comportarme para acto seguido soltar con energía su cinturón contra mi culo provocando un fuerte dolor. Comprobé de mi propia piel que pasaba cuando se desobedecía a MistressPain, en el futuro procuraría no volver a hacerlo, no deseaba recibir otra azotaina mas, mi trasero no lo aguantaría. Los azotes cesaron, había completado los cien azotes, mi culo había quedado dolorido y completamente rojo, le tenía ardiendo, no podría sentarme durante algún tiempo.

–          Estupido espero que te haya servido de lección, no vuelvas a desobedecerme o te aseguro que recibirás una azotaina que no olvidaras en tu vida- . MistressPain me miraba fijamente reprochándome con su dedo mi comportamiento. Tendría que tener mucho cuidado de ahora en adelante y comportarme como un buen sumiso sino quería volver a recibir un castigo aun peor. No podía cometer más errores.

Mi dueña me libero de las esposas y de mi collar, mi sufrimiento había terminado, me ordeno continuar con mis tareas domesticas, antes la di las gracias, ella extendió su bota y comencé a besar sus botas mientras la daba las gracias por terminar mi castigo, ella hizo un gesto para que saliera de la habitación,  enseguida  continúe con  mis labores domesticas  donde lo había dejado, ella tenía razón sus castigos me ayudarían, sin dudarlo puse mas empeño en realizar mis labores de forma correcta. Continúe toda la mañana fregando, limpiando, planchando, colocando la ropa de mi Señora, un sin fin de labores domesticas. La casa era grande y había muchas cosas que hacer, por otro lado empecé a preparar la comida, debía convencerla con mis dotes culinarios, preparar una comida especial y saber recompensarla por todo lo que estaba haciendo por mi, me puse manos a la obra en la cocina,  deje a fuego lento la comida y continúe con mis labores, estaba echo todo un amo de casa, quería que estuviese orgulloso de mi.

Deseaba descansar pero esta vez no iba a caer en el mismo error, continúe con mucho esfuerzo fregando, a pesar de que  mi culo estaba completamente dolorido y me molestaba el pene de goma que había llevado dentro durante toda la mañana no cese en mi empeño pero cada vez me movía con mas dificultad hasta que cometí un grave error. El corazón se me acelero al comprobar el grave error que había cometido, empecé a oler a quemado, me había olvidado por completo de la comida, fui corriendo a la cocina y comprobé como salía humo negro de la comida, el pulso se me acelero y mas aun cuando entró por la puerta MistressPain alertada por el olor, el mundo se me vino encima, rápidamente apague el fuego y trate de arreglar el estropicio pero era demasiado tarde, escucho resoplar a mi Señora detrás de mi, no tenía valor para darme la vuelta y mirarla, era un completo desastre mi señora tenía razón, ella me hablo a mi espaldas:

–          Eres un completo imbecil, no sirves para nada, no he visto un esclavo mas estupido que tu en mi vida- su tono era duro y estaba realmente enfadada, la había decepcionado una vez mas.

–          Lo siento señora. -. No sabía que mas decir, no podía justificar mi comportamiento.

–          Deja tus labores, no toques nada mas, solo te mereces castigos, es lo que vas a tener de ahora en adelante hasta que aprendas – . Mi dueña me agarro por el pelo y tirando de el me llevo de nuevo a la habitación de antes, su actitud era mucho mas dura que anteriormente. La habitación  estaba tal como lo habíamos dejado antes, ella me dejo en el suelo de rodillas y se marcho de la habitación, regresó al instante con un plato de comida, era lo que yo había preparado, quemado con aspecto negro, dejo el plato en el suelo:

–          ¿Así tratas a tu dueña?, esta porquería te la comerás toda- . . Estaba muy enfadada conmigo, era un autentico desastre, normal que se enfadara conmigo.

En el armario había un cuenco de perro metálico  que dejo en el medio de la habitación, me quede totalmente sorprendido al averiguar lo que tramaba, iba a comerme la comida pero de una forma muy humillante, mas de lo que pudiese imaginar. Se puso delante del cuenco de perro y empezó a levantarse la falda, se agacho y se puso en cuclillas encima del cuenco, aparto sus braguitas y observé como empezó a orinar sobre el cuenco metálico, su orina comenzó a llenar el recipiente, miraba atónito viendo lo que estaba haciendo. Cuando termino se levanto, se subió de nuevo su falda  y comenzó a reírse,  mi dueña estaba planeando algo muy humillante y estaba disfrutando mucho.  Cogió el plato donde esta la comida quemada y la mezclo con el cuenco de perro, puse cara de repugnancia al ver lo que hacia, ella continuaba riéndose mientras mezclo la comida con el cuenco lleno de orina. Era completamente humillante aquel cuenco, ella me miro:

–          A cuatro patas, ahora te comerás todo,  no se te ocurra dejar nada, vamos que yo te vea – . Era una orden muy humillante, despacio comencé a arrodillarme, miraba el plato repugnante que había frente a mí, lentamente comencé a acercar la boca al plato, ella me agarro la nuca y metió mi cara en el plato “vamos entupido, comételo todo “, no tuve mas remedio que comer todo y tragar toda la orina. Ella comenzó a reírse cruelmente mientras yo lamia el cuenco.  Su bota comenzó a pisarme reteniendo mi cara dentro del cuenco, mi cara se lleno por completo de sus fluidos, yo seguía lamiendo y masticando la comida, era repugnante, no se me ocurrió dejar de lamer y tragar, humillado cruelmente termine hasta la ultima gota del cuenco bajo la atenta mirada de la Señora.

–          Así me gusta que seas obediente pero me has hecho enfadar, eres un completo imbecil que necesita disciplina, no parare hasta hacer de ti un sumiso obediente – . MistressPain me acaricio la cara suavemente y fue de nuevo al temido armario, cogió sus guantes de cuero ajustados y su cinturón, mis ojos se abrieron por completo al ver que pretendía de nuevo azotarme, no aguantaría mas azotes, me entro el temor a ser azotado de nuevo.

–          Lo siento Mistress, pondré mas atención, seré obediente—- – No se me ocurrió otra cosas que suplicar, era mi ultima opción y la mas equivocada.

–          Te dije que no hablases sin mi permiso, de una vez por todas aprenderás mis normas, haré que no se te olviden nunca- . Me dio una tremenda bofetada y se destornillo de risa mirándome fijamente.

Se coloco sus guantes de cuero ajustados a sus manos y cogió de nuevo las esposas, en un abrir y cerrar de ojos quede esposado con las manos a la espalda, dejo bien apretadas las esposas a mi piel. Recogió  el collar de perro que sujeto alrededor de mi cuello cerrando la hebillas dejándolo apretado, a continuación sabia lo que iba a hacer, la cadena la engancho al extremo del collar dejándome en aquella difícil situación, estaba completamente inmóvil bajo su control, mi resistencia era nula, no había forma de escapar del castigo de mi dueña, nada ni nadie lo evitaría. Mis suplicas no sirvieron de nada, era demasiado tarde, mi dueña se canso de escucharme y se bajo sus bragas, las apretujo con una mano y la acerco a mi boca, con la otra mano cerro con fuerza mi nariz y no tuve mas remedio que abrir la boca, ella comenzó a introducir sus bragas en el interior de mi boca, estaban húmedas de sus fluidos, mi boca se lleno del sabor de mi dueña. La cinta de embalar cubrió mi boca impidiendo que pudiese escupir mi mordaza, ahora estaba completamente inmóvil y amordazado, no se escuchaba ningún sonido de mi boca,  estaba a merced de MistressPain, debía aceptar el castigo que ella me impusiera.

Ahora grita, llora. lo que quieras, aprenderás disciplina, terminará cuando yo decida, no dejo nada a medias te lo advertí –. Sabía que de un momento a otro escucharía el inconfundible Silbido del cinturón al caer hacia mi culo, era cuestión de segundos, quedo fuera del alcance de mi vista colocándose a mi espalda, cerré los ojos esperando lo inevitable y efectivamente escuche un silbido inconfundible, el cinturón se estrello en mi culo, un fuerte dolor recorrió mi piel, antes de recuperarme del primer azote ya estaba recibiendo el segundo, su  cinturón chocaba en mi culo una y otra vez produciendo un fuerte escozor en mi piel, deseaba gritar y quejarme pero lo tuve que hacer en silencio y aguantar mi castigo. ZAAAS, ZAAAASS, ZAAAAAS, el ritmo era   constante y con la misma intensidad, estos azotes eran los más dolorosos que había recibido, tenia el culo dolorido de la anterior azotaina y ahora cada azote se convertía en mayor sufrimiento, era un castigo realmente duro. MistressPain agarraba con fuerza el cinturón y con fuerza una y otra vez me azotaba. HHhmmmmhhmm es lo único que podía hacer, gritar entre la mordaza. Esta vez estaba conociendo realmente a mi dueña, desobedecerla era un error, las consecuencias se pagaban muy caras, no toleraba la menor falta de respeto o desobediencia, no dudaba un instante en coger su cinturón y enseñar la lección, estaba aprendiéndola a base de azotes, nunca se me olvidaría.

Una lagrima corrió por mi rostro, eran lagrimas de dolor, era una azotaina interminable, los azotes no cesaban y era una completa tortura cada azote, el cinturón golpeaba mi culo y mis muslos con intensidad, esta vez aprendí la lección, nunca desobedecería a mi dueña, pondría un especial cuidado y atención, me había quedado muy claro que pasaba si la desobedecía. Tras una larga azotaina los azotes cesaron. MistressPain puso su cara frente a la mía:

–          No vuelvas a desobedecerme, que sea la última vez – . Ella limpio la lagrima con el dedo de su guante.  Soltó la cadena de mi collar y caí rendido al suelo de rodillas. Me dolía por completo mi culo, no podía apoyarlo. Mi dueña se acercó al armario y cogió algo que rápidamente pude ver que era un arnés. Comenzó a ajustarse el arnés alrededor de su cintura, llevaba un pene de goma algo mas grande que el que había llevado en el ano todo el día, mi dueña me había entrenado para ese momento, ella me iba a penetrar.

–          Ahora me darás placer, hazme gozar o te aseguro que continuamos con castigos – . Me quito la mordaza y  acerco el pene de goma a  mi boca y comencé a lamerlo, ella agarro mi pelo y comenzó a mover mi boca para que lamiese su pene de goma, su pene de goma profundizaba en mi boca mientras lo lamia obedientemente, ella estaba disfrutando y yo me sentía orgulloso de poder dar placer a mi señora. Me ordeno tumbarme en el suelo bocarriba, el contacto de mi culo con el suelo produjo quemazón en mi piel, me ardía del castigo recibido. Se levanto su falda y se sentó  literalmente en mi cara, en sentido contrario a mi posición,  mi nariz y boca quedaron entre sus nalgas, me aplasto con su culo, mi respiración quedo limitada al trasero de mi  ama.

–          Lámelo bien, no hagas enfadarme – Lamí su ano con mi lengua tímidamente, hasta que apretó mis testículos con fuerza para que lo hiciese bien y rápidamente metí mi lengua por completo en su ano, ella comenzó a jadear y disfrutar de mi lengua, lamí humillantemente su culo hasta que ella quedo saciada, mi sometimiento hacía ella total, la pertenecía por completa, mi voluntad era suya. Era esclavo de MistressPain.

A cuatro patas fui sodomizado por mi dueña, note el contacto de su piel junto a mi y su pene de goma entro por completo en mi , fue algo doloroso al principio pero una vez dentro me relaje, ella con movimiento de cintura comenzó a sodomizarme una y otra vez. Su pene de goma salía y entraba en mi ano a un ritmo continuo, fui penetrado por mi ama durante un buen largo rato, ella disfrutaba sodomizándome duramente. Mi Ama jadeaba de placer mientras sacaba y metía su pene dentro de mi, mi dueña estaba disfrutando humillándome y recibiendo placer. No cesó hasta que no quedo satisfecha, una y otra vez volvía a penetrarme, era de su propiedad.

Había sido un día muy largo junto a MistressPain, había aprendido mucha disciplina a su lado, hoy era mejor sumiso pero mi adiestramiento solo había comenzado, quedaba mucho camino por recorrer y ella me lo recordó:

– Cada sábado quiero que vengas a realizar las tareas domesticas, espero que la próxima vez lo hagas mejor, cada vez seré mas dura y exigente, aprenderás a obedecerme y te convertirás en mi esclavo- .  Me esperaba un largo adiestramiento y cada vez los castigos serian más duros, la próxima vez debía tener mucho mas cuidado sino quería conocer la crueldad de MistressPain.

Me encantaría recibir sus comentarios: sumisso22@yahoo.es

Morena con culo de oro

Lunes, noviembre 29th, 2010

Bueno lo primero de todo es decir que tengo novia, pero los deseos sexuales mios no son compartidos por ella, no puedo ver a una chica guapa sin pensar como seria meterle la mano por el culo, sacar su mierda y jugar con ella, hacer qeu se la coma…. Todo enmpezo con la llamada a un anuncio que vi en internet de una chica, ponia que era sumisa y que estaba dispuesta a todo tipo de depravaciones, siempre y cuando se la pagase bien, la verdad que al principio me costó llamar, pero al final me decidí, llame y estuve hablando con ella, al final quedamos para una sesión, una sesion que cambió mi vida, aunque también tuve que estar un buen tiempo sin salir, ya que me costo lo suyo, pero merecio la pena sin duda.

Habia quedado con la chica a las 4 en mi casa, estaba esperando la llamada ansioso desde que me levante ese mismo dia, un poco antes de las 4 llamaron al portero y una voz femenina desconocida preguntó por mi, era ella, mi corazón palpitó fuertemente, la abrí y espere que subiese las escaleras y llamase a mi puerta, cuando esto ocurrio abrí la puerta y ante mi aparecio una chica de unos 23 años, de piel morena, pelo ondulado, largo y moreno, ojos verdes, muy guapa, y rellenita, sus tetas eran grandes y apetecibles, y sus caderas anchas, lo primero que hice despues de ver sus penetrantes ojos fue fijarme en su culo, ello me excito enormemente, tenia un pantalón ajustado amarillo que le hacia un culo grande y jugoso.

Estuvimos hablando un rato y empezamos a hablar de como iba a ser la sesion y cuanto iba a costar en total. Le dije que queria jugar con su culo, meterle objetos, mi puño, hacerle comer sus excrementos, y tambien aplicarle dolor, humillarla. En un principio fijamos la cantidad de 70.000 pesetas, lo cual me parecio excesivo pero ya no podia hecharme atras, asi que la pague y todo comenzó…

Lo primero que hice fue desnudarla completamente, tenia unas grandes tetas, blandas con los pezones negros, comenze a chuparselas, a morderle lo pezones, ella gemia levemente, mientras, le acariciaba el chocho, totalmete depilado, pero rápidamente pase a la acción, la ordené que se pusiese a cuatro patas en el suelo, encima de un plastico que habia colocado para la ocasión, y empece a trabajarle el ano, le puse vaselina y comence a meterle un dedo, la verdad es que pense que hiba a ser mas dificil, pero rapidamente su ano se dilató, sin darme ni cuenta tenia 3 de mis dedos introducidos en su ano, me enbadurne toda la mano de vaselina y segui metiendo y sacando mis dedos durante unos 4 minutos hasta que consegui meterle el puño entero, no me lo podia creer, lo estaba haciendo, senti como una plasta en su recto, era su mierda, le pregunte que cuanto hacia que no hacia caca, y me dijo que un dia, que se habia preparado para la sesion, yo segui moviendo mi mano de! ntro de su culo, era excitante, me modia de excitación, ella jadeaba, gemia, pero era de placer, entonces me dispuse llegar a más, intente intoducir mi mano mas dentro, al hacerlo una pequeña cantidad de mierda salio de su ano y ella replicó con un grito de dolor, le dije que se tranquilzase, que habia sido un poco brusco, comenzo a oler desagradablemte ya que su pierna se habia manchado de mierda y parte del suelo tambien, intente volver a introducir mas dentro mi puño, estire los dedos y empuje suavemente, consegui meterlo hasta la muñeca, ella gemia, pero ahora era entre dolor y placer, suavemente saque mi mano de su ano, estaba marron, llena de caca, le hice lamerla, me chupaba los dedos con lujuria, le encantaba, se la tragaba toda, seguidamente le dije que me hiciese una mamada, me la chupo locamente, rapidamente, de lo excitado que estaba no tarde en correrme mas que unos segundos. A continuacion la ordene que fuese al baño y se limpiase, la sesion deb! ia continuar.

Lo siguiente que me propuse es hacerla sufir de verdad, como una autentica puta. La ordene qeu se pusiese en el sulo a cuatro patas y le introduje un tapón de goma en el culo bastante grande, no fue dificil introducirlo porque su ano estaba bastante dilatado, el tapón estaba unido a unos arneses que se sujetaban en la cintura, apra que no pudiese ser quitado si no se desabrochaba el arnés, esto fue un invento que construi los dos dias anteriores, a continuación la situe de pies y le dije que se inclinase para atar sus muñecas a a sus piernas, la mire a los ojos como con pena, solo de pensar lo que hiba a hacerla me moria de la excitación, tome un vaso de laxante y se lo hice beber, ella no sabia en principio lo que habia tomado, la meti en el armario y me fui a ver la televisión. A los 20 minutos volvi y vi como daba golpes a la puerta, la saque y la tire al suelo, se retorcia de dolor, me suplicaba que la dejase evacuar, yo le dije que con la condición de que! se revolcase en su mierda y se la comiese, ella aceptó, la verdad es que me dio pena, sus ojos empapados en lagrimas, la desate, la lleve al baño y la meti en la bañera, entonces le desabroche el tapon y le quite el tapon, un enorme chorro de mierda salir de su culo, no sabia como podia haber tanta, una ver satisfecha la obligue tumbarse y rebozarse en ella, a que la lamiese, ella lo hacia encantada, era mi puta, su culo estaba dilatadisimo, justo para hacerle la siguiente tortura que tenia planeada, la deje limpiando mi bañera y fui a por un balon de playa uqe tenia de las vacaciones del año anterior, estaba deshinchado, no era muy grande, pero lo suficiente, se lo meti en el culo, la verdad que me costo un poco porque era un poco rigido,pero al fin consegui introducirlo completamente, al balon le habia unido el aparato de hinchar las colchonetas, de esta manera podia hincharlo y deshincharlo a mi antojo, en ese momento le dije que me la chupase porque ya necesitaba corre! rme, me hizo una mamada de forma loca, no tarde nada en correrme de la excitación que tenia, mientras comence a hinchar el balón, ella una vez que se habia tragado todo mi semen siguio lamiendo la bañera, el balón comenzaba a hincharse cada vez mas, entonces ella empezo a gemir, y seguidamente a gritar, yo le dije que aguantase, hinche un poco mas, su culo estaba a punto de explotar, era precioso, super excitante, hasta que punto se podia degradar una mujer, su culo reventando, y ella llena de heces y chupando la bañera marron, mi sueño se estaba cumpliendo, intente hinchar un poco mas pero sus gritos ya eran de dolor supremo a si que empece a sacar el aire poco a poco, cuando termine saque el balon, y lo que vi fue impresionante, su ano estaba super-dilatado, tanto que meti la mano y podia llevarla hasta mi antebrazo, era la hostia, que dominación, estaba dentro de ella, entonces empece a meterle objetos, de todo tipo, calabacines, pepinos, lo mejor fue la botella de cocacola de 2 litros, no me lo podia creer, era impresionante.

La saque de la bañera y fuimos a la habitación, la tumbe en el platico y la folle por el culo, justo antes de correrme la saque, estaba llena de un liquido viscoso, mitad heces, sangre y dios sabe que mas, me la chupo hasta que me corri en su boca.

Por ultimo volvimos a la bañera la ordene que se tumbase boca arriba y defeque sobre ella, la ordene que limpiase mi culo con su lengua y que despues se comiese toda mi mierda, ella obedecio gustosamente, se la veia reventada, como si la hubiesen molido a palos, cuando terminó le dije que se duchase que ya era suficiente, justo cuando dije eso se me ocurrio otra idea, oye ¿Por que no te vomitas encima?, venga zorra le dije, ella se metio los dedos y una enorme pota salio de su boca manchando todo su cuerpo moreno, con ello quede satisfecho, la deje duchandose y al los 15 vino a mi habitación, me pregunto si me importaba que se quedase a dormir ya que etaba muy cansada y no podia casi andar, esa noche durmio conmigo, a la mañana siguiente cogio su dinero y no he vuelto a saber nada de ella.

La verdad es que fue un dinero muy bien gastado, en cuanto ahorre otra vez …………………. a dominar a otra puta de esas.

Subasta de azotes

Viernes, noviembre 12th, 2010

Me enviaron el correo electrónico donde me confirmaban mi solicitud para participar en la subasta de esclavos que realizaría el club de  la supremacía femenina. Este es un club donde sus integrantes son mujeres dominantes, Entre sus diversas actividades esta la de realizar una subasta al mes donde se ponen a la venta esclavos durante 24 horas. El dinero que recaudan de la subasta sirve para financiar este club y así poder seguir haciendo múltiples actividades. La siguiente subasta seria el próximo viernes, donde estaba inscrito y sería subastado, la mujer que mas ofreciese me iría con ella y la serviría durante 24 horas en lo que quisiera, debería estar a su completa disposición y acatar sus órdenes.

Transcurrió la semana y allí me encontraba el día tan esperado, en un pequeño local  donde se había reunido el club para realizar la subasta de esclavos. En un pequeño atril subían los esclavos desnudos y eran subastados a su mayor postor. Esa noche había una gran afluencia, se subastaban un gran número de esclavos, había acudido una gran cantidad de mujeres que no quería perderse aquel evento. El ambiente era festivo, todas reían y charlaban entre ellas mientras tomaban una copa viendo como se subastaban los esclavos., alguna pujaban y otras simplemente miraban.

Una de las mujeres portaba un micrófono, anuncio el siguiente esclavo, ese era yo, estaba completamente nervioso era mi primera subasta. Me anuncio aquella mujer y yo subí al atril completamente desnudo, agache la mirada al suelo según me habían indicado que hiciera y dio comienzo la subasta. Lo  Primero fue  una pequeña presentación por parte de la mujer que portaba el micrófono, “chicas, aquí tenéis un joven  que esta deseando ser sometido a vuestra voluntad, con muchas ganas de obedeceros,  no ha sido prácticamente usado por lo que le podréis moldear  a vuestro gusto,  puede hacer vuestras labores domesticas  y las que no son domesticas, jajaja  si no lo hace bien podréis enseñarle quien manda “. Todas las mujeres se reían y gastaban bromas entre ellas, se lo estaban pasando genial, yo me sentía humillado y deseando saber quien querría hacerse con mis servicios, pronto lo averiguaría.

Unas pocas mujeres subastaron por mi pequeñas cantidades, había un pequeño regateo, pero este se acabo en el momento que una mujer ofreció una cantidad que superaba por mucho  a las demás, todas se dieron la vuelta para mirar quien había sido y comprobaron que había sido MistressPain, todas dejaron escapar una sonrisa y me miraron automáticamente, sus rostros parecían indicarme “la que te espera “. MistressPain es una mujer dominante de unos 50 años, autoritaria, estricta, sádica y  sin compasión. Disfruta humillando y castigando a sus esclavos hasta llevarlos a su límite y la imploren piedad, entonces es cuando realmente disfruta  y sale la Mistress mas perversa  aplicando como su nombre indica dolor “.  El motivo por el que pujo tan fuerte por mi fue porque tendría que entrenarme, era su especialidad y disfrutaba enormemente llevándolo a cabo, tenía múltiples técnicas y métodos para doblegar a los esclavos ante ella.

Mi nueva dueña se aproximo hasta mi, levante la mirada para observarla y me encontré con su rostro, me miraba con una perversa sonrisa. Aproximo su mano hacia mí y me acaricio suavemente la cara con su mano enguantada en piel. Ella nunca tocaba con sus manos directamente a sus esclavos, siempre utilizaba guantes para evitar el contacto directo. Su mano continuo acariciándome suavemente, ella se inclino hacia mi rostro y me susurro al oído “aprenderás a obedecer, yo te enseñare lo que significa la palabra disciplina “. Yo trague automáticamente saliva intentando digerir las palabras que me habían provocado tanto miedo, si era lo que pretendía lo había conseguido, asustarme.

Los días pasaron y llego el momento de la verdad, llego el día acordado en donde debía acudir a su casa y ponerme a su servicio. Me puse lo más elegante que pude y salí con antelación para no llegar tarde a la hora acordada. Me costo encontrar la dirección pero fui puntual. Echo un manojo de nervios llame a la puerta, al momento me abrieron la puerta y me encontré con MistressPain, la salude educadamente y ella con su mano me hizo un gesto donde me invitaba a entrar en su casa, la seguí por un largo pasillo, caminando tras de ella  me fije en su vestimenta, una falda negra de cuero ceñida con  unas medias negras que terminaban en un zapatos de tacón alto. Cada paso suyo resonaba en el suelo, la seguí  hasta que llegamos a una habitación final que era el salón. MistressPain tomo asiento en un sillón y me invito a sentarme frente a ella. Ella saco un cigarro y cruzo las piernas mientras fumaba y me miraba fijamente.

–          Bien esclavo, mis normas son muy sencillas y fácil de memorizar. La primera norma es obedecerme siempre sin rechistar, no tolero la falta de obediencia,  la segunda  siempre te dirigirás a mí como Mistress y la tercera  nunca hablaras sin mi permiso y mucho menos quejidos o gritos. Son 3 normas básicas, si incumples alguna de ellas serás castigado, y por cada vez que la vuelvas a incumplir se duplicara el castigo. Ah por cierto has de saber que siempre termino lo que empiezo, es tu ultima oportunidad para echarte atrás, si dedices continuar no habrá vuelta atrás,  ¿estas seguro de querer continuar?

–          Si Mistress – . respondí obedeciendo su norma. Ahora ya no había vuelta atrás, era de su propiedad.

–          Bien, entonces comenzaras tus labores, te he preparado una lista con todo lo que deseo que hagas,  hazlo tal cual pone en la lista y con empeño, mas tarde lo revisare ahora tengo mucho trabajo y no puedo estar pendiente de ti , ah por cierto en esta casa siempre iras desnudo – . Ella me tendió una hoja de papel donde estaban todas mis instrucciones.

Observe el papel que me había dado mi dueña, había un sin fin de labores domesticas  que debía realizar con alguna pequeña nota explicatoria de como debía hacerlo, debía barrer, fregar los suelos, poner lavadora, fregar platos, hacer la comida, limpiar el baño  etc. etc. Me puse manos a la obra, había mucho que hacer, primero me desnude como me había ordenado y entonces empecé mis labores. No sabía por donde empezar había tanto que hacer, así que comencé con la limpieza, barrí el enorme pasillo, fregué el baño, las habitaciones, puse una lavadora, un sin fin de labores domesticas. Mistress no se dirigió a mí en varias horas, la observé en su despacho muy concentrada en unos papeles de trabajo, era como si yo no estuviese en su casa.

Las horas pasaron, yo me encontraba concentrado limpiando una mesa, cuando MistressPain entro en la habitación que yo me encontraba, se acerco hasta mi y puso los brazos en jarras mirándome fijamente, era un síntoma evidente de enfado, pero ahora no recordaba que hubiese echo algo indebido.

–          ¿No estaban claras mis instrucciones?- Me pregunto mi dueña.

–          Si Mistress perfectamente claras –  respondí al instante.

–          Entonces es que eres un  imbecil, léeme que dice al final de la nota  – Me reprocho duramente.

–          A las 9 estará la mesa puesta con la cena  y una jarra de agua muy fría, las labores deberán estar terminadas y me esperaras de rodillas a que llegue – Leí en voz alta, oh oh, esa parte no había llegado todavía, no me había dado tiempo a la mitad de las labores y a ese punto no había llegado aun, me quedaban un sin fin de tareas por terminar.

–          Lo siento Mistress, no había llegado a ese punto, me entretuve con las demás tareas y se me echo la hora encima, no volverá a suceder  – Trate de disculparme.

–          Claro que no volverá a suceder, deje bien claro que cualquier falta de desobediencia seria castigada , además ultima vez que hablas sin mi permiso, no me importan tus excusas – . Su tono de voz era muy serio y autoritario.

MistressPain hizo un gesto con su dedo ordenándome que la siguiera, la seguí por el pasillo hasta llegar a una habitación, era su dormitorio. Entré y espere sus instrucciones, ella se dirigió a mí:

–          túmbate en la cama bocabajo estupido – .Obedecí a mi dueña e hice lo que me había ordenado. Ella se dirigió a su armario y de el saco varios objetos y unos guantes de cuero negros.  Ella nunca se saltaba su costumbre de no tocar a los esclavos directamente, este hecho me decía que me esperaba algo que no me haría mucha gracia, pronto lo comprobaría de mis propias carnes.

Se coloco sus guantes en sus manos, tiro del extremo del guante ajustándose cuidadosamente los dedos a sus guantes, hizo lo propio con la otra mano y tras ajustarse ambos guantes a las manos cogió un objeto, mis ojos se abrieron de par en par al ver que eran unas esposas metálicas,  se acerco a mi  y agarro mis manos esposándomelas a el cabecero de la cama, cerro las esposas con fuerza, solté un quejido de dolor:

–          Cállate, no quiero quejas, no te lo repito  más – . Me recrimino mi dueña.

Continuo con otro objeto, cogió  un collar de perro, me lo coloco alrededor del cuello y para mi sorpresa con un pequeño candado ato el collar al cabecero así impidiendo que pudiese mover la cabeza. Ahora estaba esposado de manos y atado al cabecero de la cama, estaba bajo el control de MistressPain, todavía no conocía su carácter y sus castigos pero pronto empezaría a conocerlos, mas de lo que yo hubiera deseado. Mi temor aumento cuando cogió un paddle de cuero y se coloco a uno de los lados de la cama sobre la que estaba atado.

–          Aprenderás a obedecer, no tolero que se incumplan mis órdenes, por ser la primera vez seré benevolente, serán 50 azotes, espero que te ayuden a aprender la lección, sino tendré que insistir en tu disciplina – .  Ella agarró el paddle con firmeza y recibí mi primer azote en el culo, un chasquido  resonó en la habitación,  antes de darme cuenta recibí otro azote mas, comenzó a fijar su ritmo y los azotes se repetían con igual intensidad uno tras otro,  cada azote dolía o escocía un poco mas que el anterior, la zona de mi trasero se iba calentando y cada azote tenía un efecto mas doloroso. Su ritmo continuo  sin cesar y la azotaina comenzaba a hacerse dolorosa,  sin poder evitarlo comencé a soltar mis primeros quejidos, echo que la enfado a mi dueña:

–          No quiero oír tus quejidos de niña, uno más y no vuelves a abrir la boca – . Me amenazo con amordazarme, algo que yo  no deseaba que sucediera. Trate de contenerme pero cuando iban unos 30 azotes no pude evitar quejarme otra vez, esto enfado mucho a MistressPain, ella paro enseguida de azotarme, tiro el paddle al suelo.

–          Te lo advertí imbecil, no volverás a abrir la boca hasta que yo crea conveniente, así aprenderás-  Ella metió su mano por el interior de su falda y comenzó a bajarse sus bragas, las saco por sus piernas y las agarro con una mano apretujándolas, se acerco a mi y tiro con fuerza de mi pelo, ella estaba enfadada por mi comportamiento:

–          Abre la boca estupido – . No tuve más remedio que obedecerla y comenzó a introducir sus bragas en mi boca, estas llenaron por completo mi boca inflándola. Cogió cinta de embalar y regreso hacia mi pegándome el extremo sobre mi boca y dando vuelvas alrededor de mi cabeza con ella, dio varias vueltas y paso su mano asegurándose que estuviese bien pegada a mi boca.  Volvió a situarse sobre el lateral de la cama y recogió el paddle de cuero, se ajusto sus guantes  a sus manos y lo apretó con firmeza.

–          Te dije claramente que no me gustan los quejidos ni gritos, se esta empezando a convertir en una costumbre el desobedecerme, te advertí que cada vez que lo hicieses duplicaría el castigo, creo que 100 azotes te enseñaran a no desobedecer, comienzo de cero, ahora grita lo que quieras – . Trague salida y  el miedo se apodero de mi, los 30 de antes ya eran dolorosos, así que 100 no quería imaginarlo.  Estaba bajo su completo control nada podía hacer para evitarlo, tendría que aguantar los azotes y resignarme a mi castigo.

Su paddle se estrello de nuevo en mi culo esta vez con más intensidad, antes de reponerme de ese azote ya estaba recibiendo otro y otro mas, el chasquido del paddle en mi piel resonaba en la habitación, esta vez era una azotaina mas dolorosa, grite en mi mordaza , un quejido ahogado convertido en un  HHHMMMMHH se escuchaba en la sala, MistressPain continuo con su ritmo, azote tras azote, no aguantaría los 100 azotes, pero los tendría que aguantar, salvo que se apiadada de mi, pero era algo improbable.

–          Te prometo que aprenderás a obedecerme, si he de duplicar el castigo una y otra vez te aseguro que lo hare, si he de romperte el culo azotándote lo hare, obedecerás a tu dueña – . Ella continúo estrellando su paddle contra mi trasero. La azotaina se hizo interminable, los segundos se convertían en horas, era una azotaina realmente severa, de ahora en adelante debía poner mucho mas cuidado, su fama la precedía.

Tras unos largos 15 minutos ceso de azotarme, recibí todos los azotes prometidos, ella me quito las esposas y soltó mi correo del cabecero de la cama, me miro fijamente y hablo con un tono duro y serio:

–          Ahora continuaras con tus labores, dame un motivo y comenzaré de nuevo si es necesario, vamos muévete estupido  – . Salí deprisa de la habitación y me fui  a la cocina a seguir con las labores que no había realizado.

En un Pis Pas tuve su cena echa y puesta la mesa, yo espere a su lado de rodillas mientras ella cenaba. Término y dejo sobras en su plato, ella puso el puso  el plato en el suelo y con sus tacones comenzó a pisotear las sobras, lo trituro por completo pisándolo bien con sus zapatos, se levanto y me miro:

–          Ahora comételo todo, después terminaras tus labores, cuando te asegures que estén bien echas me avisas – . Echa se marcho dejándome allí solo. Yo la obedecí y comí sus sobras pisoteadas, era muy humillante comer de esa manera pero la obedecí y no deje nada. Acto seguido me dirigí a continuar con mi labores, fregué los platos, recogí la mesa  y observé de nuevo  mi lista, había muchas cosas por hacer todavía, estaba agotado y me dolía el trasero, pero no tenía alternativa no quería enfadar a mi dueña.

Transcurrió un largo periodo de tiempo hasta que volví a ver a MistressPain, ella me fue  a buscar y con semblante serio se paro ante mi:

–          No te dije esclavo que cuando terminaras me avisaras – Me reprocho en tono serio.

–          Si Mistress, pero no he terminado todavía – Me excuse sintiendo vergüenza por mi comportamiento.

–          ¿y a que esperas para acabar?, estoy cansada de esperar, ¿no me exprese con suficiente claridad?- MistressPain comenzó a enfadarse de nuevo.

–          Si Mistress, pero estoy agotado, es demasiado para mi – . Solté aquella respuesta sin pensarla. El rostro de mi dueña cambio por momentos, su enfado aumento considerablemente.

–          Esta bien, acompáñame, si eso es lo que quieres lo tendrás  – . Pensé que iba a tener piedad conmigo, que la había dado lastima, también pensé que quizás fuera a echarme de su casa, se me pasaron muchas cosas por la cabeza, pero pronto pude averiguar cual seria mi destino.

La acompañe hasta una habitación que había permanecido cerrada con llave, sacó unas llaves y la abrió, con un gesto me ordeno que pasara, así lo hice, observe la habitación, era una sala pequeña pero prácticamente vacía. El mobiliario estaba compuesto simplemente por un armario, una silla y  una alfombra en el medio de la habitación. MistressPain me ordeno colocarme en el centro de la habitación, ella se dirigió al amario y lo  abrió, para mi asombro comprobé que había infinidad de objetos y prendas fetish, todo un sin fin de material bdsm. Cogió una cadena  de un metro de larga aproximadamente , en el extremo llevaba un enganche que lo anclo al collar de perro que aun portaba alrededor de mi cuello, se subió a la silla y el otro extremo lo anclo a una argolla que había en el techo, comenzó a tensarlo y la cadena me obligo a ponerme recto, continuó tensándolo y tuve que ponerme de puntillas, finalmente puso un candado de sujeción entre la argolla y la cadena, era una situación muy incomoda, estaba erguido completamente de puntillas.

Me había dado cuenta que mi destino era un nuevo castigo, esta vez mas duro. Quería suplicar perdón, pero sabía que entonces incumpliría su norma, hablaría sin permiso, cerré la boca sin rechistar. MistressPain cogió unas esposas metálicas, las mire con temor, ya había tenido un encuentro con ellas al apretarme la piel. Me ordeno poner las manos a la espalda, por dentro suplique que no las apretara, pero mi predicción se cumplió, las apretó a mis muñecas, contuve mi quejido, ella tenía razón iba aprendiendo a obedecerla pero a un alto precio. Estaba atado de manos y tenso por la cadena, estaba inmovilizado bajo su control nuevamente.

Mi dueña se dirigió al armario, cogió un traje de látex y abandono la habitación con el, supuse que iba a ponérselo y estaba en lo cierto. Tras unos pocos minutos regreso de nuevo, cuando entro por la puerta mi corazón dio un vuelco, su aspecto me infundaba miedo y respeto. Su vestimenta consistía en el traje de látex negro totalmente ajustado a su cuerpo, pero lo que mas miedo me produjo fue la mascara de látex que se colocó cubriendo su cara, a través de los agujeros de la mascara pude observar sus ojos oscuros mirándome fijamente. Su atuendo lo complemento con unas botas de caña de tacón alto. Era un traje fetish precioso, era su traje para infligir castigo y dolor.

Cerró la puerta con llave quedando encerrados dentro ambos, solo que ella podía salir cuando quisiera y yo no. Se acercó lentamente hasta mi, sus tacones resonaban a cada paso, se colocó delante de mi, sus ojos me miraban a través de la mascara. En sus manos llevaba unos guantes de látex largos, comenzó a enfundárselo con dificultad, el látex cedía poco a poco en sus manos haciendo un gran ruido a goma. Mientras se los colocaba me hablo duramente.

–          Solo te mereces castigos, si es así como quieres que sea así será, aprenderás a obedecer- . Me reprocho estrictamente mi Dueña.

–          Lo siento Mistress, obedeceré, prometo hacer todo bien a partir de ahora – . Aun a sabiendas que desobedecía sus normas hablando y dirigiéndome hacia ella lo hice, era mi única esperanza.

–          Te lo advertí, siempre  termino lo que empiezo, ya es tarde para suplicas, ahora sufrirás tu castigo, no me desobedezcas o se convertirá en una pesadillas para ti – Sus palabras duras me infundieron gran temor.

–          No no por favor Mistress, déme una oportunidad – suplique en vano sin resultado alguno.

Termino de ajustarse los guantes de látex a sus manos y brazos  ,   se acerco al armario y cogió un pañuelo de seda, se dirigió hacia mi con el en la mano,  su mano izquierda me tapo la nariz con fuerza, no tuve mas remedio que abrir la boca para respirar y ella aprovecho para introducir el pañuelo en mi boca, era largo y lleno mi boca por completo, con sus dedos lo forzó para que entrará por completo, una vez lo introdujo cogió varias tiras de cinta y las pego alrededor de mi boca, se aseguro que estaba bien amordazado. Intente articular palabra pero era imposible, solo se escuchaba un leve gemido. No quedando satisfecha con la mordaza agarró una de sus medias, no supe que prentedía hasta que vi como comenzó a colocármela en la cabeza. La media se ajusto a mi cara , una sensación de agonía se apodero de mi, de eso se trataba, era un castigo mas cruel que todos los anteriores.

–          Te advertí que no me desobedecieras, si solo aprendes a base de castigos así será, veremos que tal te sientan 50 azotes mas – . Nada ni nadie podría libarme de aquel castigo, estaba completamente a su merced y bajo su control.

Agarro con fuerza  el paddle y se coloco detrás de mí fuera del alcance de mi visión, pronto recibí su primer azote y ya conocía el proceso, una tras otro comenzó a estrellarse en mi trasero. MistressPain estaba disfrutando como nunca, era el momento en el que ella mas gozaba, demostraba su poder, era implacable repartiendo disciplina. HHHHMMMMHHHH repetía una y otra  vez HHHMMMMHHH pero ella impasible continuaba azotándome.

–          es tarde para lamentarse, ahora deja de portarte como una niña o te prometo que será una noche muy larga –  Tras decir esto incremento la intensidad y dureza de cada azote, me resigne a mi castigo y encaje uno por uno sus azotes, tenía la piel ardiendo, no podría sentarme en unos días. Recibí los 50 azotes, ella se coloco frente a mí.

–          Te dije que duplicaría el castigo si era reiterativo, no me tomaste en serio, a partir de ahora lo Haras te lo aseguro – . Cogió del armario una caña de madera muy fina, y me la enseño.

–          Otra tanda de 50 hará que te lo pienses mejor la próxima vez que me desobedezcas – . Se coloco detrás de mí y esta vez comencé a recibir azotes con  su cane, era un dolor diferente, picaba mucho mas, cada azote era mas insoportable, era un castigo duro y cruel, estaba comprendiendo la dureza de MistressPain, una mujer implacable. La azotaina se hizo eterna, los minutos que duro parecieron horas. Me resigne a mi situación y admití el poder de mi dueña, me sentí una marioneta de su pertenencia.

MistressPain  se coloco frente a mí, podía ver sus ojos a través de la mascara mirándome directamente y de pronto me soltó dos tremendas bofetadas,  se alejo unos pasos y se sentó en la silla y comenzó a fumar un cigarro, exhalo el humo y  me miro fijamente mientras se dirigió con su voz hacia mi.

–          Esto no ha hecho nada mas que empezar, te dije que duplicaría el castigo cada vez que me desobedecieras, aun te quedan cien azotes mas, la próxima vez te pensaras mejor el desobedecerme – . Se levanto de su silla y se dirigió de nuevo al armario, cogió esta vez una tira de cuero gruesa y alargada, la doblo por la mitad y la agarro por un extremo, lo que venia a continuación ya lo sabia, comencé a recibir mas y mas azotes, no pude evitar que una lagrima se escapara de mis ojos, pero MistressPain impasible continuo azotándome una y otra vez,  cada azotaina que recibía era mas dolorosa, esta era la peor de todas .Me sentía humillado y sin voluntad, recibiendo unos azotes que me producían un fuerte dolor, pensé que mi piel se rompía mientras recibía el contacto del cuero en mi piel.

Perdí la noción del tiempo que estuve en aquella habitación recibiendo azotes, se me hizo una eternidad, noté un gran alivio cuando ella termino y note como me quitaba las esposas y me liberaba de la argolla del techo, antes de salir de la habitación me miro fijamente:

–          Continua con tus labores, no he de recordarte que pasara si no obedeces, espero no tener que duplicar de nuevo tu castigo, desobedéceme y te aseguro que lo hare –  . Rápidamente me dispuse a hacer mis tareas  y poniendo mucho cuidado, no deseaba volver más aquella habitación, mi trasero no aguantaba ni un solo azote mas y estoy seguro que si la daba motivos seguiría azotándome.

Continuara…….

Agradeceré sus comentarios  a: sumisso22@yahoo.es

Violado por travestis

Viernes, noviembre 12th, 2010

Me ocurrió hace ya un año, con el auge de los travestís, pese a que nunca me anime a contarlo. Pasaba por la zona de la calle Oro, cuando veo dos hermosas morochas con aspecto de caribeñas, con poca ropa de demostraban claramente su profesión, pare el auto, y me acerque, pregunte el precio, y lo que ofrecían, me pareció bien, y las invite a ir a un hotel.

Mientras nos acercábamos al hotel la que se sentó a mi lado comenzó a acariciarme la verga, me la saco del pantalón y mientas manejaba se la llevo a la boca acostándose casi sobre mi regazo, de mas esta decir que entre al hotel al palo, con una calentura de aquellas, me comencé a desvestir y una de ellas me acerco el culo a la verga, diciéndome – Haceme el culito papa – no podía creer mi suerte, así que sin muchos miramientos le corrí la bombacha y previa en cremada empecé a empujar mi verga en su orificio, se deslizo sin problemas, la otra le daba besos en la boca , los senos y acariciaba mis huevos.

Al llevar la mano adelante para sujetarla, note que estaba caliente, se le notaba el pene parado, y de un muy buen tamaño, nunca me intereso al tener relaciones con travestís su penes, así que seguí para mas arriba y la sujete del estomago, y seguí penetrándola/o, realmente este travestí sabia coger por el culo, hacia una serie de movimientos y cerraba el esfínter en forma tal que parecía que me succionaba la pija, se la saque para seguir con el otro, así que lo coloque de espaldas completamente desnudo ya, pude ver que hermoso físico que tenia, mas de una mujer lo envidiaría, se agacho y le abrí los cachetes del culo y empecé a forzar su entrada, era mas estrecho que el anterior, pero al entrar el glede, se introdujo en su totalidad, para mi sorpresa, mientras yo lo penetraba el otro travestí se coloco adelante y era también penetrado, estábamos formando los tres un tren. Pude contenerme un rato pero después acabe llenándole el culo de leche.
Nos duchamos y pedimos un champaña, tomamos dos botellas creo, yo estaba un poco mareado, pero empezamos otra ves a jugar, así que acosté en la cama a uno de ellos y me tendí encima, lo comencé a penetrar otra vez, en eso siento que el otro empieza a besarme la espalda, lo que me agrado, pero de golpe lo noto que se tiende sobre mi, trate de sacarlo de encima pero entre los dos cuerpos no podía, así que proteste, pero no me hacia caso, para peor su verga estaba comenzando a taladrar mi esfínter, note que se había pasado crema, ya que al empujar parte de la punta de su glede me penetro, hice fuerza, pero lo que logre es que me colocara el resto de la pija, sentí un dolor como si me quemaran adentro, para mas comenzó a bombear cada vez mas fuerte, yo le rogaba que me saque, pero parecía estar drogado, seguía cada vez mas fuerte, hasta que sentí algo caliente que se desparramaba en mi interior. Mi verga hacia rato se había contraído por el dolor el otro solo hacia de colchón, se salio de encima mió y entre dolorido, indignado y enojado los comencé a putear, se me rieron, y el otro que estuvo debajo mió me pego un empujón y me tiro a la cama, mientras uno me sujetaba me puso las piernas sobre sus hombros y volvió a penetrarme, mientras me penetraba con una mano me masturbaba, el otro se sentó en mi pecho y con la pija pegaba contra mi boca tratando que se la chupe, no entendí que pasaba, me dolía, y estaba indignado, sin embargo mi pija estaba al palo y empecé a acabar por la masturbación que me hacían, seguimos así hasta que el que me cogia se corrió también dentro mió. Me exigieron pagar lo estipulado, y ni se dieron por enterados de mi enojo, se fueron y quede en la pieza, fui al bidet y comencé a lavarme entre gemidos, de mi ano salían corros de leche y sangre, lo tenia dilatado como hacia afuera y en su interior dolía muchísimo. Durante tres días defeque con sangre y casi no podía sentarme, no quíse ir al medico por vergüenza.

Mi protector

Viernes, noviembre 12th, 2010
Cuando tenia 15 años era un tipo muy apuesto sumamente delgado y por suerte no tenia acne ni manchas en el rostro era el chico mas deseado del lugar tanto asi que las chicas me buscaban a cada rato pero yo ni bola les daba hasta que un dia conoci a  ELIANA ella era muy bonita tenia el cabello rizado color de oro y sus ojos eran color miel.Lo admito  me enamore profundamente felizmente fui corespondido la pasmos bien siempre ella era muy alegre y hacia que cada dia de mi vida asu lado fuera un sueño .Sin embargo asu mamà no le parecia que yo saliera con su hija nos hiso la vida imposible tanto que un dia la castigo delante mio lo curioso fue que eso en lugar de alejarme de ella me unia mas todavia
Cierto dia llego unos papeles a casa en el que desia que me admitian para un trabajo en el norte y era bien pagados con un contrato por dos años yo no queria ir pero mis padres insistieron asi es que termine por irme sin siquiera despedirme de Eliana
Llegue al norte pensando en reunir dinero para llevar a Eliana a vivir conmigo,nos escribiamos cada semana,ella me desia que me amaba y yo le declaraba mi amor no les miento le era fiel.
Un dia ya para cumplir el año y medio en el norte un amigo me escribe disiendome que Eliana se iba a casar.Yo no le crei apesar que… quien me lo desia era su primo segui trabajando y aun seguia recibiendo cartas de ella entonces llego el momento de regresar. Era cierto Eliana estaba casada con un tipo que tenia mucho dinero no saben como sufri llore amargamente maldecia a todos pero ya nada pude hacer y como el dolor no dura cien años paso me dedique a estudiar  ingrese ala universidad y alli conoci a WILY tambien a ALEX y MIRELLA, mis amigos de la universidad. Mirella casi no paraba mucho con nosotros pero Alex,Willy y Yo eramos inseparables
Resulta que estavamos en clases y el profesor de fisica dijo
_bueno hasta mañana muchachos preparense ……… javier tú quedate.
Debo de admitir que ami la fisica me parecia atroz no me gustava nada solo estudiaba bueno por que la carrera requeria eso los primeros ciclos.Asi es que me quede
_Javier sabes no? que puedes reprobar el curso?_ dijo el profe
_que puedo hacer ?….por mas que lo intento la fisica se me hace complicado
_no te preocupes yo puedo ayudarte…….. si quieres? te espero en mi casa hoy como a eso de las 7y30
Eso me puso muy contento pues iva a resibir clases privadas asi es que sin imaginar ni maliciar nada fui ala casa del profe
Miro su reloj y dijo;
_veo que eres muy puntual toma asiento ..deseas algo de tomar?
_ no estoy bien creo que ya lo molesto con que me enseñe para pedirle algo de mas no cree?
_ja ja ja ja ja j …no para mi sera todo un placer mostrate todo lo que tengo
_grasias mire aqui tengo unos apuntes .le parese si empesamos?
_claro.
Dijo esto se sento ami lado me toco las piernas y dijo:
_sabes por que estas aqui no?
_claro por las clases de fisica
_no te hagas al ingenuo sabes perfectamente aque has venido
Entonces se lanzo a mi encima yo comense a forsejear con el pero finalmente el me bencio pues era mucho mas fuerte que yo,me saco el polo ala fuerza y comenso a lamer todo mi cuerpo .No sabia que hacer y entonces pense luego le dije:
_esta bien lo haremos pero no al fuerza
El profe se contuvo un momento y despues dejo que me hacerque asu lado yo aunque con mucho asco lo comense a besar en la boca sentia su lengua que chocava con la mia tenia mucho asco pero tambien tenia un plan fue entonces que el profe me dijo
_ya quiero que me chupes los huevos que te lo metas todo hasta la garganta
Lo mire luego baje asta sus pantalones, se lo vaje, veia como se retorcia como si tubiera algo adentro  despues le baje los calsones y observe su enorme verga con parte de semen en su cabezita
_metelo en la bocaaaaaaaaaaaa.¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ _ grito el profe y entonces lo empese a besar nuevamente el trataba de bajarme la cabeza entre sus piernas y entonces sin mas ni mas le meti una patada que lo dejo paralizado se tomaba los huevos y gritaba
_hijo de perraaaaaaaaaaaa¡¡¡¡¡¡ te vas a arrepentir.
Lo mire le meti otro patadon en el estomago y sali del lugar Ni se imaginan como estava. Yo siempre fui bien varon nunca pense que eso me iria a pasar aunque tenia la imagen de mi profe sin los calzonsillos.Estaba caminando llorando cuando alo lejos veo que viene Wily se despide de su acompañante y viene corriendo hacia ami
_que te pasa ? javi dime que tienes por que estas llorando¡?
Yo no le dije nada solo queria que me abrase y asi lo hiso luego me llevo a casa  ya alli nos fuimos ami cuarto debo de mensionar que wily y yo teniamos tanta confianza fue por ello que me saque la ropa delante de él sin ningun problema él no me veia pero estava alli en el cuarto yo me meti ala ducha me labe la boca con mucho colinos y despues sali me quite la toalla y me dispuse a cambiarme en eso Wily se acerca y me dise:
_quien te hiso esto dime quien te lo hiso?
mi cuerpo estava lleno de moretones por todo el esfuerzo que hise por ello fue que Wily me pregunto eso. Ya no pude mas y me heche en llanto .
_fuel él no?…. javi dime la verdad fue el profe de fisica?
_si me quiso violar
_por que no me lodijiste?¡¡¡¡ese hijo de puta ¡¡¡¡¡

Quiso ir a la casa del profe pero le suplique que no lo hiciera felizmente me hizo caso…

continuara   josluis4@hotmail.com

Violada en el quirófano

Viernes, noviembre 12th, 2010

Tengo dieciocho años, soy muy bonita según mis amigos y compañeros, pero resulta que me empecé a sentir mal y entre en una serie de consultas con médicos diferentes, el resultado fue que tenían que operarme, nada del otro mundo, un problema en el estomago, según me explicaron, me anestesiarían, dos cortes muy pequeños, que ni se notarían permitiéndome usar la biquini, en el verano, así que con el miedo normal, comencé los preparativos, me hice depilar, no quería saber nada que una enfermera me afeite, etc, y por fin llego el día, muerta de miedo entre al sanatorio, me hicieron una dieta, y me explicaron todo, me pusieron una especie de bata y sobre una camilla con un enfermero empujándola comenzó mi marcha hacia el quirófano,  llegamos a una antesala, donde se acercó un medico mayor muy risueño, me hizo algunos chistes y me dijo bueno  querida, vamos a ponerte algo de “champagne” por vena, en un instante estarás dormida y no sentirás nada. Sentí el pinchazo, y me agarro una pesadez tremenda, parecía que me dormía, pero escuchaba las voces y note que dos veces el que parecía el medico me pinchaba con una aguja, pero no podía decirle que sentía, era como si mi cuerpo no respondía. Escuche que el medico decía al enfermero, avísame que en un rato la entramos, y ruido de sus pasos, quede sola con el enfermero, sentí que me tocaba los pies, como acariciándolos, pensé que estaba viendo mis reacciones, pero empecé a notar que su mano subía por mis piernas, se detenía en mi entre piernas y trataba de penetrarme con un dedo, mi mente quería gritar, ordenar a mi cuerpo que salga corriendo que me estaban manoseando, pero lo que mi cerebro ordenaba, mi cuerpo no lo hacia, seguía quieta y como dormida, sentí sus dedos en mi interior, incluso levanto la sabana y beso mis tetas,  después se volvió a los pies de la camilla, y llevo mi cuerpo hacia el borde, levanto mis piernas a sus hombros y sentí que su pene me penetraba, no me dolía me desgarraba, había tenido sexo con un amigo, pero estaba preparada lubricada, aquí me estaban violando, sentía sus empujones y sus manos estrujando mis tetas, hasta que sentí la sensación de algo caliente en mi interior, se salio y dijo “Flor de nenita una concha casi sin uso”. Pensé que hablaba para si pero entonces escuche la voz del medico que me anestesio que decía, viste te dije que ya no era virgen, espero que del culito si, eso me gusta, no podía creer lo que escuchaba, no solo me habían violado, alguien había estado mirando y ahora quería violarme analmente, mi desesperación era extrema, pero mi cuerpo seguía estático, tendido en esa camilla con mi concha chorreando leche, expuesto a todo, el medico se coloco a mis pies, también levanto mis piernas, y introdujo algo aceitoso en el orificio de mi ano, se rió por lo depilada que estaba, y sin miramientos encamino su pene a mi culo, de un envión lo puso adentro, sentía como si me habrían las carnes pero no me dolía, solo algo que se separaba ante la presión, de ese cuerpo que me estaba empalando, comenzó a bombear, sus dedos se introducían en mi concha, entubo así un largo tiempo, después sentí su leche en mi anterior, riendo llamo al enfermero y lo invito a que me viole, le dijo, “se lo rompí, le desvirgue el culo, aprovecha y abriselo bien” sin soltar mis piernas volví a ser enculada, después uno de ellos me limpio riéndose, ya que decía que de mi culo salía leche y sangre,”Debe ser una infección hospitalaria” sentí que empujaban la camilla y entraba al quirófano, allí habían enfermeras y otros médicos, que comenzaron la operación, en mi indignación, al menos me sentí mas tranquila, mientras me operaban, sentía lo que hacían pero no dolor, hasta sentí los puntos cuando los pusieron, me sacaron de allí, y con suero entre a la sala donde despertaría, al otro día, ya despierta y en uso de mis facultades, llame al medico que me opero y pedí estar a solas con el, le explique llorando que había sido violada, me dijo que era imposible, que seguramente la droga de la anestesia me produjo ese mal sueño, le pedí que me revise el culo, que lo tenia muy dolorido y me sangraba, lo miro, y me explico que podio ser un esfuerzo que realice por el susto, que la sangre podía ser de la operación, que me tranquilice, pero que si quería el llamaba a la policía y yo efectuaba la denuncia, pero que como medico no veía forma de probar lo que paso, que era atribuible a sueños por la droga de la anestesia, que de todas formas conversaría con el enfermero y el anestesista. Quede confundida, yo sabia lo que paso, no mentía, espere que el medico me trajera alguna respuesta, a los dos días me estaban por dar de alta el medico vino y me dijo, mira ya esta todo aclarado, los vi al anestesista y el enfermero y quieren explicarte que notaron que estabas mal y que incluso cuando estabas esperando ser operada gritabas y llorabas en la camilla, le dije  que no quería verlos, que al otro día al salir iría a la policía. Esa noche estaba durmiendo, algo en la pieza me despertó, al abrir los ojos estaban allí mis violadores, me taparon la boca, y me pusieron en ella una cinta con algodón, ataron mis manos a la cabecera de la cama y mis piernas a los soportes de atrás, así quedaba como en una cruz, uno de ellos se arrodillo entre mis piernas y me penetro, mientras el otro me chupaba los senos, el que me penetro se corrió en mi interior, me desataron y me ataron de espaldas, y uno tras otro me violaron analmente, vaciándome su leche, después en un brazo me pusieron una jeringa y me inyectaron algo, sentí que mi cuerpo se ablandaba, me desataron, y uno de ellos el enfermero desnudo se acostó a mi lado y me penetro desde atrás, el anestesista colocaba su pija en mi boca y bombeaba allí, hicieron con mi cuerpo lo que se les ocurrió, hasta me penetraron los dos juntos uno anal y el otro vaginal, limpiaron la leche, se rieron ya que me volvía sangrar el ano, y se fueron, a la madrugada, pude moverme, llame a la enfermera que llamase al medico, que vino apurado, le relate lo que había ocurrido pidiendo que llame a la policía, que me revise, se sentó a mi lado y me dijo “Mira putita, vos si que queres armar quilombo” No podía creer lo que decía, entonces saco unas fotos, allí se me veía desatada, desnuda en una orgía donde dos personas (El enfermero y el anestesista) me penetraban en todas las poses, hasta les estaba chupando las vergas, le grite, que estaba drogada, se rió de mi y me dijo que busque alguien que me crea, que yo era una puta que seguramente los había provocado y hasta cobrado, si ni me molesto que me fotografíen y se fue, llame a un familiar y me fui del sanatorio; después de pensar mucho no fui a la policía, y preferí hasta ahora olvidar las veces que me violaron.

Confesión de un violador

Viernes, noviembre 12th, 2010

Antes de narrarles lo que hice hace poco, no más de dos semanas, les contaré porque lo hice……
Mi nombre…… bueno, ¿qué más da decirlo o no?……. mi nombre es Roberto, vivo en El Salvador, tengo 24 años y soy un estudiante universitario, más o menos normal. Mi gran problema siempre han sido las mujeres, siento como si a ninguna le gustara; para decepción de todos los europeos, el sexo casual en América Latina no es algo tan común como ir al cine, como la mayoría imagina… al menos no para mi. Si he tenido novias, dos nada más, pero no han sido relaciones como para mencionarlas…. la verdad no soy nada fuera de lo normal, soy trigueño, mido 1.70 y soy delgado, nada especial; he tratado de ser amable y caballeroso con las chicas pero no me ha traído nada bueno, he llegado a la conclusión que para ser atractivo es necesario maltratarles e ignorarlas, solo eso explica la enorme cantidad de mujeres abusadas en el hogar y golpeadas por su marido y las chicas que viven rebotando de relación autodestructiva en relación autodestructiva.
He intentado varias formas de conseguir una novia, al menos una que lo sea de verdad, no como los dos intentos de novia que he tenido, he entrado a los web sites para encontrar pareja, pero nunca hay una chica de mi país en ellos, contacte con una compañía de encuentros de pareja de aquí pero nunca me llamaron para concertar una cita, incluso pensé en citarme con unos brujos que decían poder solucionar cualquier problema, pero no lo hice por falta de fondos; y la verdad tuve suerte pues poco después fueron arrestados por estafa; trate de aprender a tocar guitarra, con la esperanza de así atraer chicas, pero pronto me di cuenta que estoy vedado para la música; antes solía escribir cuentos cortos como pasatiempo, incluso una vez gané el primer premio en un certamen, pero he dejado de hacerlo porque las chicas prefieren los poemas cursis de adolescente enamorado que mis cuentos; comencé a practicar artes marciales con ese mismo fin, que tampoco resultó, pero muy pronto me percaté de que al artes marciales eran para mí apasionantes y continué con su práctica por el simple placer de hacerlo; es lo único, creo, que actualmente hago sin intenciones de conseguir novia……. y soy muy bueno debo agregar……
Bien, esta es la parte que todos vosotros deseabais leer:
Eran cerca de las 8:30 de la noche, mi maestro, que es estudiante universitario también, ocasionalmente debe estudiar o terminar un importante trabajo ex aula y pide a alguno de los altos rangos del gimnasio que de la clase por él, ese día me lo pidió a mi. La ventaja de ser instructor es que uno se limita a corregir y dar explicaciones, así que al final de la práctica no se acaba cansado, así que decidí caminar de regreso a mi casa, que queda a quince minutos de la universidad; me gusta caminar, es un buen ejercicio, puede uno ahorrase unos centavos del colectivo y me permite pensar. Al salir del gimnasio tropecé con una pareja que se besaba amparada por las sombras del edificio, ellos no se percataron de mi presencia; en honor a la verdad, diré que es muy difícil que la gente se percate de mi presencia; así que pasé de largo………. esas parejas son muy comunes en mi universidad y me molesta mucho encontrarme con ellas, me dan envidia, porque yo no he podido disfrutar de algo así, imagino que el idiota que está ahí comiéndose a esa puta es un mal nacido que la desprecia y solo la usa para autosatisfacerse y a pesar de eso ella lo sigue como perro faldero; o quizá sea un hijo de papi que consigue las mujeres que quiere y, aunque las use y las deseche como platos de cartón, ellas continúan tras él, y pienso como pueden ser las mujeres tan estúpidas…… pero sobre todo, me recuerdan que estoy solo, y me dejaban con deseos de maltratar a alguien………..
Había recorrido medio camino sin poder sacarme esa idea de la cabeza, caminaba por un pasaje residencial con un parque frente al cual he pasado decenas de veces…….. esa vez me detuve, y me refugié a la sombra de un árbol. En mi país es muy común que los pasajes residenciales, como los que rodea ese parque, estén custodiados por guardias de seguridad privados, despojos de la guerrilla y el ejército que no saben hacer otra cosa más que empuñar un arma, pero ese pasaje no tenía ningún guardia, seguramente los vecinos no se habían puesto de acuerdo sobre tener uno. Durante la campaña de reelección del alcalde de la ciudad se habían iluminado los parque de todas las residenciales…… pero nadie había considerado el detalle de cambiar las bombillas…… hace ya dos meses que este parque tienen por única iluminación un tenue farol en una esquina. Me pareció que sería un lugar perfecto para desquitarme con alguien……… si tan solo tuviese a con quien……..
Creo que me quede parado ahí pensado uno o dos minutos, cuando de pronto vi a una chica en la esquina de la manzana que caminaba hacia mí; tendría unos veintiún años, era un poco más bajita que yo; tenía su cabello obscuro recogido en una coleta y llevaba su blanco y esbelto cuerpo enfundado en un uniforme de dependiente. En resumen era una típica chica que regresaba de su trabajo a medio tiempo en algún almacén por departamentos………… era como un regalo del cielo.
Por un momento el tiempo se detuvo para mí y evalué las posibilidades………… caminaba un tanto apresurada, tanto como se lo permitían los tacones, sin duda vivía en alguna de esas casas; yo sabía perfectamente que, si la llevaba al parque, nadie nos vería; soy capaz de dominar tipos que me doblan en tamaño, así que no tendría ningún problema en dominar a una nenita como ella, además estaba muy distraída, quizá pensando en alguna de las estupideces en las que siempre piensan las chicas, no me había visto…………….. así que me decidí, me escabullí entre los arbustos que limita el parque y me agazapé, saqué de mi mochila la cinta del uniforme y la camiseta que uso debajo de él, que, para suerte de ella no tenia ni gota de sudor, rápidamente me puse el cinturón tras la nuca a modo de bufanda y la camiseta colgando de los vaqueros, saqué las llaves que guardaba en mi bolsillo…………….. y esperé……………. sonará tonto pero, por un instante me sentí como un jaguar acechando a un cervatillo.
Ella pasó junto a los arbustos…….. y me lancé……. le tapé la boca con un mano y con la otra le hundí una llave en el costado en un punto donde se que duele mucho; ella se quedo inmóvil, ni siquiera intentó gritar. “¡Camina!” le ordené al oído y la metí al parque, habíamos caminado quizá un metro o dos cuando se dio cuenta que la llevaba a una zona obscura, y comenzó a forcejear; me dio un taconazo en el pié derecho, sin embargo no la solté; siempre me he sentido orgullosos de mi capacidad para resistir el dolor, y creo que las prácticas han aumentado ese umbral; pero la verdad quizá sea que yo no estaba dispuesto a dejarla ir, quería vengar con ella todas las que me había hecho las mujeres. La cogí del brazo y le apliqué una llave, le estaba aplicando poca presión, comparada con la que les aplico a mis compañeros del gimnasio, pero eso la dejó quieta. “Si gritas, te rompo el brazo… ¿Esta claro?” le susurré; la verdad, a mi mismo me cuesta creer que le haya dicho eso, pero sentí que estaba comenzando a desahogar mi rencor al tenerla así; ella asintió con la cabeza y balbuceó, con su otra mano me estaba sosteniendo la mano que yo le había puesto en la boca, pero no trató de quitarla; “No te creo….” le insistí y apreté un poco más la llave, eso hizo que pujara y arqueara un poco la espalda, asintió con más ahínco y le solté la presión; caminamos un poco más hasta llegar junto a un farol apagado, donde la obscuridad era casi completa.
En ese momento me arriesgué a quitarle la mano de la boca, necesitaba una mano libre para amordazarla, jamás olvidaré cuando me dijo con voz cortada y temblorosa: “Por favor, por favor, no me hagas nada, llévate mi cartera, pero no me hagas nada, por favor.”; tampoco olvidaré cuando le contesté con todo el desprecio del mundo: “¿Quién dijo que quiero tu cartera?”…………… En ese momento la amordacé con la camiseta, creo que iba a gritar porque cuando lo hice tenía la boca abierta, lo que me permitió amordazarla mejor, tuve que soltarle el otro brazo un momento para usar las dos manos y atar la camiseta tras su cabeza, grave error, casi se la quita y, de no ser porque su primer impulso fue precisamente ese, pudo haber salido corriendo………. pero tuve suerte, las mujeres no piensan con la cabeza, así que rápidamente le cogí ambas manos y se las até a las espalda con mi cinturón, que bueno que llegué a esa clase cuando enseñaron como atar a un atacante. Ella siguió forcejeando y gruñendo bajo la mordaza, pero yo ya la tenía donde la quería………
La abracé con fuerza por la cintura sin decir palabra, no quería decir nada, quería disfrutar el momento, como trató de golpearme con la cabeza; y ahora que lo pienso, usó varias técnicas de autodefensa que yo mismo he enseñado; le sostuve la barbilla con una mano y comencé a besar su cuello, olía muy bien, quizá trabajaba en la sección de perfumes de su almacén, levanté la mano que tenía en su cintura hasta sus senos y le acaricié uno por encima de la ropa, a esta altura creo que se había dado cuenta que no servía luchar, porque dejó de moverse; aproveché para desabotonarle la blusa, con cierta lentitud porque, como dije, quería disfrutar el momento, cuando iba por la mitad ella dio un respingo….. y se quedó quieta de nuevo, le acaricié los senos con ambas manos sin quitarle el sostén, debo decir que estaban duritos y redondos; noté que había comenzado a sollozar y, creedme, me sentí muy bien al escucharle, entonces tiré de su blusa y la dejé en sus brazos; la volteé, la apoyé en el poste y le besé el cuello de nuevo, tenía muchos deseos de besarle la boca, pero temía que gritase; le quité el sostén y me dediqué a sus pezones, no estaba nada duros, pero igual los disfruté, eran los primeros pezones que probaba; al mismo tiempo le metí la mano bajo la minifalda, que inteligente el que se inventó esos uniformes, no llevaba medias así que acaricié sus nalgas, pequeñas pero duras; tenía el cuerpo de moda de todas las chicas.
Creo que estuve así un par de minutos, para ella debió ser una eternidad; estaba seguro que no se resistiría más, así que opté por hacer lo que en principio quería, la recosté el césped, muy sumisa y me percaté entonces que tenía los ojos cerrados, obviamente para no ver lo que le hacía; le solté las manos, no hizo ni un movimiento, y se las até al poste, de nuevo volvió a gemir, ya sabía bien que iba a pasar; le abrí la piernas, me hinqué entre ellas y me detuve un momento a observarla……….. tenía el pecho desnudo, las manos atadas, los ojos bien cerrados, la minifalda a medio levantar dejando ver sus bragas, cuyo color no reconocí por la tenue luz……. y yo me sentía en la gloria. ¡Me estaba desquitando!
Me incliné y hundí mi cara en su coño, ella dio un fuerte respingo, supongo que no se lo esperaba, pero no le hice nada, yo solo quería estar ahí, sentir sus puertas a los costados de mi cabeza y respirar su olor; me erguí de nuevo y le quité las bragas, ella cerró con fuerza las piernas mientras lo hacía, así que tuve que presionar en ciertos puntos que yo se que duele y cedió con facilidad; ataqué de nuevo su coño y esta vez si me lo degusté a mi antojo, al sentir los primeros lengüetazos arqueó la espalda y empezó a gemir, no de placer sino de sorpresa, quizá de angustia, y comenzó a moverse como queriendo soltarse; me erguí de nuevo y le deje cerrar las piernas, su respiración era más acelerada y había abierto los ojos; me desabroché los vaqueros y me saqué la verga, que ya me iba a estallar; creo que ella notó el movimiento porque me miró, puso cara de miedo y me trató de patearme, logré cubrirme con los brazos, tengo buenos reflejos, le cogí las piernas, las separé y me recosté sobre ella; tenía los ojos llenos de lágrimas y respiraba con mucha agitación, le sonreí y la penetré, poco a poco…………
Ella arqueó la espalda al sentirme, fue un poco difícil porque estaba seca, pero llegué al fondo, no me sorprendió que no fuese virgen una puta como ella, aunque me hubiese gustado que lo fuera. Comencé a moverme, primero un poco, luego se la sacaba más antes de meterla de nuevo, no por consideración a ella, sino porque necesitaba que mi propio lubricante se distribuyera;  pronto logre le dejarle solo la punta adentro para luego entrar de lleno, mientras le chupaba el cuello y le acariciaba uno de sus senos; a cada embestida ella se arqueaba, sequía llorando y gimiendo bajo la mordaza que ya estaba toda llena de saliva y lágrimas………. estuve así unos minutos hasta que sentí que me venía, pero no quería venirme dentro de ella, así que me detuve, respiré hondo unas cuantas veces y traté de calmarme, fue difícil con sus gemidos que me excitaban mucho, le saqué la verga y como pude la volteé.
Quería hacer dos cosas: follarla de perrito y sodomizarla, pero sabía que habiamos estado ahí varios minutos y debía darme prisa; ella no se movía, creí por un momento que se había desmayado, le levanté el culito y noté que estaba conciente pero estaba ya muy sumisa; le penetré el coño de nuevo e hice algunos movimientos, solo para sentir esa posición; la saqué y me ensalivé dos dedos y se los metí, ella no hizo nada, los mojé cuanto pude y entonces, muy despacio, como si de un ritual se tratase, los llevé hacia el agujero de su culito, sentía que se me salía el corazón; le metí solo un dedo y ella casi saltó, entró con sorprendente facilidad, quizá porque ella no se lo esperaba, le sostuve la cadera con la otra mano y comencé a meter y sacar mi dedo en su culo, ella siguió llorando; quería meterle los dos dedos, pero la excitación me ganó, le saqué el dedo y me puse sobre ella, cuando me sintió forcejeó de nuevo, pero esta vez con mucho menos ímpetu, sin duda estaba ya muy cansada; comencé a penetrarla pero apretaba con fuerza, la poca que le quedaba, apliqué más presión y logré que entrara la punta, su llanto pareció convertirse en chillido; yo no quería luchar, así que me acerqué a su oído y le dije: “Mira, mi amor, he sido bueno contigo, no te he golpeado ni nada de eso, así que no me obligues a hacerlo…… te la meteré por la buena o por la mala, tu decides…………….” Fue sorprendente el resultado, su culito se aflojó y, aunque siguió chillando, se la metí poco a poco, pero sin retroceder, creo que su culo si era virgen; cuando llegué al fondo me detuve a respirar y pude sentir el palpitar de su culo alrededor de mi verga, se siente riquísimo; comencé con movimientos lentos, de ella ya no escuchaba más que un apagado llanto; no pude sodomizarla como quería porque si se la sacaba no volvería a entrar, pero logré moverme un poco más ampliamente……. hasta que finalmente me corrí en su culo…………. fue quizá la mejor parte de todo, pude sentir como se estremeció el gemido que soltó cuando le rociaba el interior.
Me quede dentro de ella unos momentos, recobrando fuerzas, luego me salí y disfruté por un momento de la vista que tenía delante de mi…………. al ver a esa chica tumbada boca abajo, semidesnuda y sollozando me sentí desahogado, sentía que me había desquitado con ella por todos los desprecios que me había hecho pasar sus iguales; me abroché los vaqueros, me levanté y la desaté, estaba tiritando, le quité la mordaza confiado en que no gritaría, estaba toda ensalivada, pensé en guardarla como trofeo, entonces se me ocurrió algo mejor: me cogí sus bragas; antes de irme me acerqué a su cara y me atreví, por fin, a besarle la boca, es interesante besar a una chica llorando; no me respondió por supuesto, pero estaba tan derrotada que no opuso resistencia y hasta le metí la lengua.
La dejé ahí y fui a recoger mi mochila, emprendí camino un poco apresurado, mientras guardaba todo………. ¿me arrepiento? La verdad, no; me sentí realizado ¿lo volvería a hacer? No lo sé, quizá sí, quizá no, ese día fue particular, porque me sentía terriblemente frustrado.
Bueno, solo queda pedir comentarios, que vosotros me escribáis. Mi correo es sir.mhytos@gmail.com podéis escribir cuando queráis……… sobre todo si eres una chica.
Saludos, Roberto.

Violación de Brenda

Martes, noviembre 9th, 2010
Hola Soy Brenda:
Desgraciadamente la historia que les voy a narrar es verdadera.
Me considero una linda joven de apenas 18 años, visto poco sexy, algunas veces atrevida.Tengo el pelo rubio natural y mido 90 de busto y 91 de cadera, en la prepa todos dicen que soy la mas buena del salon, me describo por que solo asi puedo tratar de comprender lo que me paso ese verano.
Mi novio fue el que lo planeo todo, pero tengo que reconocer que yo sembre en el ese sentimiento de ira hacia mi, con mis desplantes y humillaciones que le hacia en publico. Total ahí les va el relato.
Una noche de verano me invito a una cena con su familia a la cual accedí, después de la cena bebimos y al rato de platicar me dijo que fueramos a caminar, me levante de la mesa y nunca me imagine lo que me pasaria.
Caminamos Según yo sin rumbo, pero el ya lo tenia planeado, hasta llegar a una bodega donde guardaban  los trozos de vaca del restaurante ( propiedad de la familia de el), ahí senti que algo estaba mal, por lo que le dije que regresaramos, el se molesto y cerro la puerta, me asuste mucho, le pregunte:
¿ que quieres que hagamos aquí?.El ya estaba algo tomado, y no me contesto nada, sin embargo intento besarme y a la vez desabrochar mi vestido,( era un vestido rosa con escote en la espalda y con falda corta volada.) yo me resisti y como pude me libere de él.
En ese momento empece a correr y buscar la salida pero la bodega era enorme, en la persecución por los tacones que traia me caí y podia oir que el me seguia muy de cerca, cuando por fin pude ver la salida un Sr cerro la puerta me di vuelta para seguir y corriendo y en ese momento me encontre de frente con mi novio quien en un solo movimiento me rompio la parte superior de mi vestido dejando a la vista mis senos, yo reaccione instintivamente cubriendomelos conlos brazos y le suplicaba que se detuviera, por que habia gente mirandonos, pero a el no le importo, me jalo de los cabellos de tal manera que tuve que descubrir mi busto para tratar de soltarme, en ese momento escucho el clic de una camara fotografica, yo estaba desesperada implorando que me dejara, pero el me frotaba con sus manos mi entrepierna y me decia que toda la culpa la tenia yo por estar tan “buena”, después subio mi falda, me lamio las nalgas y bajo mi pantaleta,le decia: por favor ya no sigas nos estan viendo no me desvistas mas.
Apenas dicho esto el rompio mi falda cayyendo asi mi vestido inservible y quedando totalmente desnuda y a la vista de los empleados de él.
Yo lloraba sin parar y le comente:
NO POR FAVOR soy VIRGEEEN.
El replico :
Pues eras.
Y me la metio hasta el fondo, estabamos parados y ala vista de 7 empleados que empesaron a acercarse para ver mejor, veia como algunos ya se masturbaban mientras otros se empezaban a desvestir.
Yo ya n tenia fuerzas de escapar mi novio termino dentro de mi me solto y dijo:
Ahora si muchachos toda suya.
Me tomaron de la cintura me obligaron a recostarme encima de uno de ellos que me penetro por el culo desgarrandomelo por completo, otro me penetro por el frente, uno me metio su pija por la boca, mientras que me obligaron a masturbar a otros 2, los otros dos se venian en mis senos y mi cara, asi se rotaron hasta que todos entraron por el culo, vagina y boca, estallando dentro de mi boca,culo y vagina, me sentia humillada, como una puta cualquiera, estaba totalmente bañada en semen lagrimas y sudor, al terminar se limpiaron con mis panties y me las aventaron a la cara diciendo:
A ver que te puedes limpiar con esto.
Tome mi vestido que ya no cubria ni lo esencial, y asi me hizo salir a la calle,toda pegajosa y escurriendo semen por todos lados.
Me dejo en mi departamento pero afuera y no me acompaño hasta el 5 piso en el que vivia.
Lo peor de todo es que todo fue grabado y mi novio me chantajeaba con editarlo y hacerme ver como que yo era la que pedia que me lo hicieran, para que no dijiera nada a nadie.(cosa que logro hasta ahora), y seguir utilizandome para beneplácito de sus amigos y de el.
Fin.
chvzlrds@yahoo.com

Puta Rossy y amo Jordi

Martes, noviembre 9th, 2010

Hola , soy la Puta Rossy, la esclava sumisa de mi Amo Jordi, y ya que él que me ha autorizado a hacerlo, quiero compartir con vosotros una de nuestras sesiones.A pesar de la distancia que nos separa, cuando estamos juntos lo aprovechamos muy bien. Tal es el caso de la sesión que tuvimos hoy, todavía ahora en la comodidad de casa, y bajo la luz de mi lampara, tan solo recordar esos momentos junto a mi AMO me encienden otra vez.Quedamos de vernos a las 18 horas en un cafecito que nos queda muy bien a los dos, asi que lo estaba esperando nerviosa, en una mesa ubicada casi al fondo, con mis piernas abiertas como al descuido y sin mis braguitas, eso a mi amo le encanta, que me exhiba, y a mi me excita mucho, y eso el lo sabe muy bien, él sabe todo de mi, con tal solo verme me desnuda el alma, tiene una mirada penetrante, que fija sobre mi de una manera tal que no puedo mentirle, ni ocultarle nada. En la mesa de enfrente, hay un par de tipos que no disimulan nada y ven mi entrepierna descaradamente, yo empiezo a sudar, tengo miedo, estoy sola y esos dos tipos no se que pensarán, que soy una puta y quiere marcha, y en verdad lo soy, pero soy la PUTA de mi AMO, solo de él, de nadie mas, ellos voltean y uno se sonríe y otro me guiñe el ojo, yo solo atino a bajar los ojos y hacerme la desentendida, quiero cerrar mis piernas pero recuerdo que no tengo permiso para eso, mi AMO puede llegar en cualquier momento y no me gustaría que me viera no cumplir sus ordenes. En eso suena mi móvil, es él, solo él me habla, mi corazón comienza a latir apresuradamente, respondo: “SI AMO”, y el me ordena “Paga y sal PUTA, mi auto esta aparcado fuera”. Respondo “Enseguida AMO” y respiro aliviada de librarme de esos tipejos en la cafetería, llamo al mesero, pago, y salgo. Lo veo, se ve tan atractivo con esa cazadora color camel, y su sonrisa de lado que me encanta, me apresuro y abro, al sentarme levanto mi falda para que mi culo esnudo quede sobre la tela del auto, tal como le gusta a mi amo, y bajando los ojos y en tono suave le hablo “Buenas tardes AMO”, el por respuesta mete su mano bajo mi falda y toca mi coño mojado, comprobando que estoy sin bragas, luego mete sus dedos mojados de mis jugos a mi boca, para que los lama y eso hago, con los ojos cerrados, llena placer, quiero darle gusto, en eso siento su otra mano dirigirse a mis duros pezones, que reclaman su adorable tacto, y me dice “Estas muy caliente PUTA, ya veremos que hacer contigo. Espero no te hayas corrido en estos días tal y como te he ordenado. ¿traes los juguetes?” me dice mordiendo el lóbulo izquierdo, y luego pasando su húmeda lengua en mi cuello, ayyyy, solo eso basta para que yo tiemble toda, lo deseo tanto, tanto, soy cera en sus manos, el me moldea a su antojo, me hace sufrir con sus castigos, me hace tocar la gloria con sus deseos, con sus besos y caricias y me prometo a mi misma, “Jamas le fallaré a mi AMO”, pero le respondo, “Si AMO, estoy muy caliente, estos días sin correrme me tienen a punto de miel, traigo los juguetes que me has dicho, todo está como lo has ordenado AMO”. “Así me gusta Puta” respondes sin verme, tienes la vista fija en nuestro destino, salimos a carretera y nos perdemos a la distancia. Manejas por espacio de unos 15 o 20 minutos, tu aroma me llena, paso mis dedos por tu pelo, me recargo en tu hombro, y mi mano pasa por tu polla por encima del pantalón, la siento erecta, a punto de salir, y eso me pone mal, tu me miras y me guiñes un ojo diciéndome “Quieta PUTA, quien te ha autorizado tocar a tu AMO? Tu castigo va en aumento eh” Yo retiro rápidamente mi mano y te respondo “Perdóname AMO, pero sabes que no puedo estar sin ti, y gracias te doy anticipadas por castigarme por esto” Llegamos a nuestro
departamentito que ocupamos dos o tres veces por semana, es nuestro nidito de amor, bueno así le digo yo, para ti es mi Centro de Castigos y Adiestramiento. Aparcas y me ordenas salir del auto, así lo hago, pero al cerrar la puerta de mi lado, me dices, “Desnúdate puta” mientras te diriges a abrir la puerta, yo me quedo pensando si escuche bien, pero mejor no ienso
mas, si he oido perfectamente, a lo lejos se ven cruzar otros autos, mas vale que me de prisa para entrar corriendo a la casa, asi que bajo mi falda y la saco por mis pies, levanto mi blusa y la pongo a un lado de mi falda que esta en el techo del auto, luego lo tomo y los pongo en mi brazo y me dirijo a la casa caminando con la cabeza baja, y sintiendo la cara roja de verguenza, tu disfrutas verme asi, y a mi tambien me exita tanto, siento tu mirada como me recorre toda, de arriba a abajo y luego al reves. Abres la puerta y entras tu, yo siguiendote. Cierras y pongo la ropa en una silla, quiero quitarme las zapatillas, pero me dices “Quieta PUTA, quien te ha dicho que te las quites” y un bofetada cae en mi rostro, me ordenas ir al centro de la habitación para inspeccionarme, y me pongo en posicion, de pie, abierta de piernas, mis brazos levantados y cruzados detras de mi nuca, puedes ver en mi pubis la marca PERPAJ (Puta esclava Rossy Propiedad AMo JOrdi), mi coño completamente depilado como te gusta a ti, mis pezones pintados de rojo como una ves vi en una peli y que te comente y te gusto, y desde entonces los pinto asi, en mi tobillo derecho una pulsera, en el dedo medio del mismo pie un anillo, veo que te pones un guante de cirujano, para realizar la inspeccion de mi culo, metes el dedo y sale limpio, escucho que dices “Muy bien PUTA, pero has olvidado algo” Yo me quedo helada, “Ahora recuerdo, mi collar de perra, esta en mi bolso, asi que te digo “AMO perdoname por no usarlo antes, pero está en mi bolsa, me permites ir por el y ponérmelo?” y tu respondes “¿a
que esperas puta” Anda ya”, con la cabeza baja voy a buscarlo y lo pongo en mi cuello, “esta mucho mejor PUTA” vuelvo a ponerme de pie donde estaba, mientras tu empiezas a desnudarte y siento como recorre mi cuerpo la punta del fuet, un
escalofrío me recorre, ¿cuantos crees que te has ganado PUTA? “AMO, yo no puedo decidirlo, tu sabes cuantos me merezco” “Asi es PUTA, te daré 20 en cada nalga, 30 en la espalda, 20 en las piernas, 20 en tus pechos y 20 en tu coño ¿te parece?” “Lo que tu digas AMO” pero pensé que eran demasiados, pero me los merecia por haberte hecho enojar. Asi que cerradno los ojos empece a recibir mi castigo, uno a uno caian en mi indefenso cuerpo, y me dolian espantosamente, sobre
todo los que caian em mis pechos, aagggggg, en mi coñoooooo, pero asi mismo, cada vez me mojaba mas y mas, y aunque no lo queria aceptar, mis jadeos se elevaban, el dolor era cada vez mas intenso, no podria resistrilo mas, fue cuando dijiste, “Creo que ya esta bien PUTA, ya tienes ese color rojo que me gusta tanto”, “Gracias AMO” dije debilmente, tu te acercaste
y tomaste mi cabeza en tus manos y besaste mi pelo, mis mejillas que sabia saladas por mis lagrimas, y buscaste mi boca, tu lengua la invadio y la mia la busco desesperadamente, te dije “AMO amo perdoname por hacerte enojar y no cumplir con tus deseos” Tu seguias besandome y tus manos recorrian mi doloroso cuerpo. Me tomaste de la mano y me obligaste a ponerme de rodillas, entendi lo que mi AMO deseaba, asi que con mis manos a mi espalda, busque tu polla solo con mi
boca, tu polla estaba ahi delante de mi, durissima, temblosorsa, con su cabeza roja y las venas marcandose a lo largo, brillaba y de su punta salian gotas de liquido transparente, ese que me encanta, asi que pase mi lengua y tu temblaste, mi lengua tomo esas gotitas y las saboree, mmmmmmm, mis manos ahora tocaban tus muslos velludos, mientras mi lengua recorria tus testiculos, pasando por el perineo, esa delgada piel que llega hasta el ano y aproveche para meter mi lengua en él, se que te encanta, y a mi tambien, adorar a mi AMO de esa forma, hacerle saber que me tiene a sus pies, rendida de AMOr por él, a sus deseos, a sus caprichos, a lo que él quiera, tu gemias y gemias y eso era música para mis oidos, volvi a tu polla, ahora mi lengua la recorria a todo lo largo, y por fin, la meti en mi boca, aghhhhhh, tu mano empujaba mi cabeza a tu polla ahogandome, y empezaste un ritmo de follarme la boca, yo solo abria y abria la boca lo mas que podia, y tu seguias moviendote frenéticamente hasta que un liquido espeso y tibio me lleno la garganta, si, tu lechita que me encanta, que
me has vuelto una viciosa de su sabor, luego tembloroso te sentaste en el sillón y me miraste mientras yo arrodillada seguia limpiando tu polla “Ayyy puta, putaaaaaaa estuvo muy bien” pero esto no ha terminado, saca los juguetes y ponlos sobre la
cama” “Si AMO” me levante y fui a hacer lo que me pediste. Te acercaste y tomaste el cordón con las pinzas unidas y pinzaste mis labios vaginales, 3 en cada labio, yo a estas alturas seguia sin poder correrme, mas caliente que una antorcha, y tu lo sabias, ese dolor me daba ademas mucho placer, mucho, me acostaste en la cama y ataste mis manos a la cabecera y me dijiste “Las piernas abiertas Puta”, asi lo hice y las ataste a cada extremo de la cama, me encontraba expuesta e ndefensa, ataste los cordones de las pinzas a mis muslos, por lo que mi coño se abrio sentia mis labios jalados, mi intimidad
expuesta, y sentia que rios y rios de humedad salian de mi coño, tu mismo dijiste “PUta estas encharcada, como una perra en celo” “Si AMO si, deseo correrme por favor por favor te lo pido, dejame correrme”, NO respondiste, solo vi que tomaste un vibrador y lo metiste a mi boca para que lo chupara, “Mójalo bien puta, que este juguetito ira a tu culo” trate de mojarlo lo mas que pude, y cuando mi AMO lo consideró pertinente, abriendo con sus dedos mi culo, fue metiendo poco a poco el vibrador, hasta que lo metio todo, una vez dentro lo puso en marcha lenta, agggggg, AMO por favor dejame correrme” “Todavia no puta, callate”, luego tomo las pinzas de los pezones y me las puso, ajustando la presión que soporto, eso me
hizo dar un grito y por supuesto con esto lo moleste, por lo que me dio otra cachetada, “Cállate puta que no entiendes” “Perdón AMO”, sentia como mordian las pinzas mis pezones, como latia mi coño con las pinzas en mis labios, pero a pesar de eso, sentia que mi coño ardia, ardia estaba necesitando urgentemente correrme, desahogarme, y mi AMO no tenia ninguna prisa, no sabria si podia aguantar mas. Mi AMo se retiró por unos momentos y luego regreso con dos velas
encendidas, y empezo a regar la cera por mi cuerpo, agfggggg, esos pinchazos me exitan demasiado, sabe que me encanta sentir la cera derretida en mi cuerpo, me llenaba de cera los pezones, mi vientre, agggggk, yo gemia y gemia, sentia gotas enmis piernas, en mis dedos de los pies, en mi coño abierto y expuesto, cuando derramo la cera ahi, tuve que morder mis labios para no gritar, que delicioso dolor, qie agonia tan exquisita, apago las velas, y mi AMO *** PROCEDIO A QUITARME LA CERA DEL CUERPO AZOTANDO NUEVAMENTE, PERO AHORA CON UNA TOALLA HUMEDA CUANDO ME VIO LIBRE DE ELLA, SE ACERCO Y TOMANDO LAS PINZAS DEL COÑO CON SUS MANOS, LAS JALO DE GOLPE, Y UN DOLOR ME SUBIO HASTA EL MISMO CENTRO DE MI CABEZA, EL EMPEZO A FROTARME LOS LABIOS VAGINALES PARA HACER QUE EL DOLOR PASARA, LUEGO, TOMO LAS PINZAS DE MIS PECHOS Y LAS QUITO TAMBIEN, PROVOCANDOME UN DOLOR ESPANTOSO QUE ME RECORRIO LA ESPINA, FROTO MIS PECHOS Y PEZONES, Y DESPUES se subió a la
cama, se sentó sobre de mi y puso su polla en mi boca, y comencé a mamarla frenéticamente mientras el metía y sacaba lentamente el vibra de mi culo, nos mirabamos y él veía mis ojos perdidos de placer, mi rictus era de gozo infinito, y yo también miraba su cara estabamos a punto de corrernos, pero lo escuche otra vez, “No puedes correrte puta, no todavía”, saco de un golpe el vibrador de mi culo y el se salió de mi boca, me desato manos y pies, me ordenó “A cuatro patas puta”,
yo obedecí llena de lujuria, quería sentirlo ya, quería ser suya de una buena vez, senti sus manos fuertes en mis caderas, y como iba penetrándome el culo con su polla, agggggggggg, ambos gemimos de placer, y empezó a embestir cada vez mas y mas fuerte, mientras que con una mano me apretaba a su cadera, con la otra, acariciaba mi clitoris hinchado y adolorido y
empapado, no pudimos mas, y entre gemidos me dijo “Ahora puta, correte con tu amo”, aggggggggggg, me deje ir, mientras el me tomaba fuertemente entre sus brazos, luego se desplomo sobre mi y busco mi boca, lo bese anhelante, con mucho amor, con todo el inmenso amor que le tengo a mi AMO, me sali de él, y busque su polla para limpiarla con mi lengua, luego nos dirigimos al baño y nos duchamos. Nos vestimos y me dejo cerca de mi casa. Eso fue hace apenas un par de horas, todavia siento el sabor de su piel en mis labios, el calor de su cuerpo en el mio, su olor me invade. ¿les gusto esta sesión con mi amo?

Si sientes curiosidad por la sumisión y te gustaría probar, escribeme
a fireonbarna@yahoo.com.mx puede que te contacte con mi amo.

Cinco pañuelos de seda

Martes, noviembre 9th, 2010

La mujer del corsé rojo se sube pausadamente los guantes negros de cuero hasta los codos.
El corsé se adapta tan perfectamente a su anatomía, que le realza los pechos hasta casi dejar al descubierto sus pezones. Es consciente de que está enseñando sus firmes nalgas y eso le gusta. Unas botas altas, negras, también de cuero, ocultan parcialmente unas largas piernas que se adivinan atléticas. El tanga, también rojo, es tan mínimo que apenas alcanza a ocultar a mis ojos su sexo rasurado. Su oscuro cabello se desparrama como una cascada sobre sus níveos hombros desnudos hasta la mitad de su espalda… Es muy guapa. Me avergüenzo hasta de mirarla, porque yo me siento inferior. Por eso le sugerí esta idea. Tiene unos enormes ojos azules y apenas va maquillada.

La miro. Le pido con la mirada que no se demore más, que venga ya a mi… necesito que me haga suya… dejo escapar un débil gemido…

Ella se acerca despacio a la cama. Yo, feliz, me dejo llevar, inconsciente de lo que me espera. Es la primera vez que me atan a una cama. Antes ella sacó unos pañuelos de seda y con ellos me fue atando a cada extremo de la misma. Solo se puso los guantes porque se los había comprado hace años y no se los ponía nunca. Quería tener un recuerdo para esos guantes. Pero a mi no me gustan, yo prefiero su tacto… pero no le digo nada. No quiero hablar, quiero que ella actúe por su cuenta.

Se sitúa a los pies de la cama. Se arrodilla. No me mira. Se inclina sobre mis pies y, fugazmente, me lame el dedo gordo del pie derecho con la punta de su lengua – yo me estremezco de placer -, para luego cubrírmelos de besos a media que va ascendiendo por el pie hasta el tobillo, y de éste, sube por la pierna hasta la rodilla. Son besos leves, apenas me roza la piel con sus labios, pero yo, que ya la estoy viendo venir, comienzo a sentirme más húmeda. Al inclinarse alcanzo a ver la voluptuosidad de sus pechos, que luchan por salir de la cárcel de su corsé. Quiero adorar esos pechos. Ojalá me deje hacerlo… yo no puedo decir nada, no puedo pedírselo. Hicimos ese pacto.

Deseo que continúe, que me coma, pero ella, quizás intuyendo mis ansias, decide hacerse de rogar y apoya su cabeza en mi muslo mientras desliza la palma de su mano en guantada y extendida desde el interior de mi muslo hasta mi bajo vientre, sin rozarme ni un solo vello púbico. ( A ella no le gustan los sexos depilados. A ella le gusta todo… ).

Su mano izquierda descansa sobre la cama, a mi lado. Yo quiero que me la acerque a los labios, pero no hablo. No digo nada, la dejo hacer. Quiero que me disfrute con total libertad. Entonces descubre con satisfacción que mi sexo ya brilla por la desbordante humedad que emana de él. Sonríe y me despeina ligeramente el vello de esa zona mirándome pícara a los ojos… ¡¡Ah, Dios, cuánto anhelo su tacto!! … me tiembla todo el cuerpo, cada vez que me toca me estremezco.

Se levanta y se dirige a la cómoda. Abre uno de los cajones y saca otro pañuelo de seda.
El quinto pañuelo de seda.
Me pongo a hacer pucheros, no quiero que me tape los ojos, NO, por favor… ¡¡quiero, necesito verla, quiero devorarla con los ojos!!! ¡¡NO ME TAPES LOS OJOS!!… pero mi grito es mudo, como no podría ser de otra manera.
Ahora la oscuridad lo rodea todo. Cierro los ojos y me rindo a mi suerte, a ella.

Ahora siento su cara cerca de la mía, puedo sentir su respiración y la caricia dulce del inconfundible olor de su piel. Un dedo suave, forrado de cuero, me perfila los labios: primero el labio superior y luego el inferior. Yo lo intento besar, pero ella, juguetona, lo retira rápidamente, dejándome oír su risa suave. El olor del cuero mezclado con el de su piel me están volviendo loca. Vuelve a colocarme la mano en los labios y me pie que le quite el guante con los dientes. Así lo hago, dedo a dedo. Por fin lo consigo.

Un ligero murmullo y entonces siento que ella apoya la mano que acabo de desnudarle en mi sexo, suavemente, ¡tan suavemente que me desespera!. El clítoris se me hincha, anhelando su contacto. Ella ríe. Me lo acaricia una, dos, tres veces… yo levanto las caderas, como pidiendo más, pero ella parece que ha decidido que aún no. Se coloca sobre mí, a cuatro patas. Siento su largo pelo rozándome la piel. Comienza a besarme los pechos, de forma incontrolada, siento el roce de sus labios aquí y allá. Luego me las agarra de la base y las sujeta de tal forma que las une. Hunde su cara entre mis pechos. El calor de su respiración me estremece, siento cómo cada vez me estoy humedeciendo más y más. Me da varios lametones en ambos pezones. Aprieta más mis generosos pechos y se introduce los dos pezones a la vez en la boca. Me los chupa, los dos al mismo tiempo. Después le dedica su particular homenaje a cada uno de ellos, por igual. Yo estoy tan excitada que creo que me voy a volver loca.

Cuando acaba con mis tetas, las suelta y se alza un poco, lo suficiente como para besarme el cuello e ir bajando por la clavícula. Noto la abundancia de sus pechos sobre los míos. Ella vuelve a ascender y me besa en los labios, nuestras lenguas se entrelazan mientras su mano ve descendiendo lentamente hasta mi sexo, para quedarse allí acariciándome los labios, los de abajo. Ahora se aleja de mi y desciende sobre mis caderas, me abre los labios superiores y sopla levemente, como hacia dentro. Me recorre un escalofrío y me entra la risa. Ella también ríe…

Por fin su lengua entra dentro de mí, cálida, ágil y profunda. Y aprieta su cara contra mi sexo. A mi me entra la absurda sensación de que mi sexo debe de ser una fuente, una especie de manguera, de la cantidad de flujos que noto por ahí abajo. Me imagino el dulce y salado sabor de su sexo, me imagino cuando mucho antes de esto hicimos un 69 y entonces, justo entonces, ya no puedo más y me sobreviene un orgasmo que me deja exhausta. Es tan fuerte que, cuando pasa, con solo el roce de sus dedos sobre mi clítoris, arqueo la espalda y sacudo las caderas, desesperada ante su contacto.

Entonces ella me besa profundamente para que yo pueda saborear mi propia miel. Estoy agotada, pero al mismo tiempo tan excitada, que tengo que controlarme para no morderle los labios. Me está volviendo loca el no poder verla, el no poder tocarla…

Luego ella se sienta sobre mi cara, con todo su sexo abierto ante mi… y por culpa del maldito pañuelo que tengo atado a la nuca no puedo verla, disfrutar de la visión de sus pechos vistos desde abajo. Sus labios vaginales entran en contacto con los de mi boca. Los aplico dulcemente sobre ellos y comienzo a buscarle, a acariciarle su hinchado clítoris con mi lengua. Sus jugos comienzan a desbordarme, trato de tragármelo todo, pero me es imposible, es demasiado. Noto cómo se deslizan en frágiles gotas por entre mis comisuras. Las saboreo hasta la saciedad. Su olor me inunda, su sabor calma mi sed, sus gemidos son música celestial, sus manos me queman…

Finalmente ella se corre en mi boca. El espeso líquido se cuela por entre mis labios antes de que me de cuenta. Eso me desespera porque quiero más, pero ella se levanta, se acurruca a mi lado, abrazándome con las piernas, con los brazos, con todo. Siento su cálido sexo en mi cadera mientras que con una mano me acaricia el vientre… y entonces, Morfeo entra por la puerta… y nos acoge a ambas entre sus brazos.

ALIENA DEL VALLE.-