Archive for the ‘Dominación’ Category

Casa de sumisión

Martes, noviembre 9th, 2010

Localice “la casa de sumisión” a través de Internet.
Decía en la Web que era una casa rural en Cataluña de 6 habitaciones, las cuales 4 eran de las parejas invitadas, otra la de les esclavas y la ultima la de los dueños que eran quienes amaestraban a las sumisas.
Exigían que la mujer tuviese de 18 a 45 años, Rosa mi mujer tiene 36, que lo tuviese muy claro de ir completamente convencida y que quisiera pasar un fin de semana completamente a disposición de esa pareja para aprender y ser las mejores de las esclavas sumisas. Llevábamos escasamente seis meses jugando a que ella era mi esclava, realmente se había metido muy bien en su papel. En la vida cotidiana seguíamos nuestro ritmo habitual, solo era en días establecidos o cuando íbamos hacer el amor el cual ella se transformaba y se convertía en mi puta, mi sumisa, mi esclava.
Al principio mis ordenes eran solo para darme placer, pero detecte que le encantaba ser humillada, insultada y empecé a complacerla, pero llegaba su cumpleaños y quería hacerla un regalo súper especial.
Aseguraban a la esclava aprendizaje y a la pareja o amo mucho descanso, morbo, diversión y asegurarte a una esclava digna. Había que rellenar un informe y enviarlo a un correo, el cual rellene yo sin decirle nada a rosa ya que quería que fuese un regalo. Además de preguntar: tallas que tuve que mirar en el armario, peso, hijos, colores de ojos, operaciones, masturbaciones (mentí obviamente puse que abundantes)…
Había otras preguntas como:
¿Aceptaras ser humillada?: SI
¿Aceptaras ser follada por otro(s) hombre(s)? Dude y puse que si.
¿Penetraciones anales? Si
¿homo, Hetero, animales…? Animales NO resto si
¿dolor? No solo humillación.
Y un sin fin de preguntas mas…
Al final pedían 6 fotos:
Una vestida y de frente solo de cuerpo, otra igual solo de pecho preferiblemente camiseta ceñida y otra igual solo de culo preferiblemente con vaqueros.

Para estas fotos no tuve problemas y buscando en nuestros archivos familiares las encontré fácilmente
Para las otras 3 ya era más complicado, ya que pedían una foto de cuerpo entero por supuesto completamente desnuda. Bueno exactamente ponían “el cuerpo desnudo de frente de la guarra”.
La otra foto era un primer plano del culo :exactamente ponía “el culo de la zorra”
Realmente en todo el texto siempre que se referían a ella el trato era despectivo, tanto que llegue a excitarme.
La tercera foto era de un primer plano del sexo de la sumisa, ellos la pedían: “el coño de la puta”.
Para mas INRI pedían para que las fotos fuesen mas humillantes que fueran dedicadas, concretamente exigían que en la foto de su culo figurase su firma: “Rosa” y en la del coño pusiera “puta”. No quería que Rosa me descubriese, mas que nada para que no hiciese preguntas y descubriese la sorpresa.
Esa misma tarde al llegar de trabajar, escuche el calentador y entendí que estaba en la ducha rápidamente cogi el móvil para tratar de hacerla fotos sin que ella se diese cuenta.

Cuando entre en el cuarto de baño, Rosa estaba metida en la ducha había abundante vaho, abrí las cortinas para darla un beso y aproveche para hacerla una foto, hice varias fotos, Salí y verifique el resultado… NO valdrían…
Una vez escuche apagarse el calentador la di tiempo a salir y entre de nuevo a la carga. Con disimulo, la primera la enfoque su coñito, la siguiente aproveche que se giro… y se la hice del culo … ella me miraba como extrañada…antes de que se percatase decidí salir, observe las fotos pero vi que tampoco valdrían, y además una de las exigencias eran que las fotos debían de ir dedicadas…

Además al ver las fotos detenidamente, vi que tenía demasiado vello en su pubis como para ir de sumisa esclava, así que… como transformándome y decidiendo ser otra persona: INICIE EL JUEGO y ENTRE DE NUEVO.

“A VER PUTA” DESDE CUANDO TIENES DERECHO A TENER TANTO VELLO AQUÍ.
La solté mientras le agarraba del vello púbico tirando del sin mucho ímpetu.
Se medio asusto… pero reacciono perfectamente… metiéndose en su papel.
“perdona amo… lo siento…”
“ LO SIENTES? NO ERES MAS QUE UNA PUTA… QUE VAS A SENTIR?”
Agacho la cabeza… muchas veces temía pasarme, pero después era ella la que me decía que la había encantado y mientras mas bestia me ponía mas le calentaba.
“QUIERO QUE TE ASEES Y QUE ME ESPERES TUMBADA EN LA CAMA” ¿PASARE REVISTA Y TE SELLARE COMO MIA PARA LO QUE QUEDA DE SEMANA”
“si amo”
Sali, cerrando la puerta mientras me notaba una erección animal, fui a por un rotulador y para darla tiempo, prepare de nuevo el móvil y me quite la ropa en otra habitación.
Cuando llegue al dormitorio ya estaba completamente desnuda preciosa con su pubis arreglado.
La hice así la primera foto. Después la grite que se girase, obedeció: me acerque con el rotulador, y escribí RO en una nalga y SA en la otra, ella se extraño y se medio giro… cosa que le impedí y haciéndole la foto la dije
“quiero que hasta el domingo esa marca se quede ahí. ¿ENTENDIDO?”
“si amo”
“GIRATE DE NUEVO”
Obedeció y me acerque a su pubis…
“¿Qué ERES?”
Dudo un instante
“… su… su esclava amo”
“ y eres además una pu…”
“PUTA amo…”
Bien la dije mientras la escribía PUTA… justo encima de su pubis… la hice la foto.

Una vez que ya tenia las fotos decidi darme un homenaje y dedicarle la total atención a mi esclava y resulto ser unos de los polvos mas salvajes
Después exigían que rellenase un informe el amo con mis datos, que eran más bien temas de precaución higiénica y datos de medidas físicas pedían si quería que incluyese una foto de mi sexo. No lo entendía muy bien pero no me importaba en absoluto y aprovechando además que ya disponía de alguna pues la agregue y envié el correo.

Pasadas dos semanas del envió del informe con las fotos, cuando ya incluso pensaba que esa Web era un “pufo”y solo estaba para conseguir fotos… me contestaron.
Estimado amigo,
Tenemos el gusto de anunciarle que hemos aceptado a su mujer como nuestra próxima alumna en nuestra escuela de “sumisas”. Les rogamos nos confirmen su asistencia a la sesión de duración (dos días) en nuestras instalaciones situadas en…el próximo día…
Exigencias para la alumna.
No traiga mas que la ropa que tenga puesta ese día y solo aceptamos falda y ninguna ropa interior. Prohibido mantener ningún tipo de relación sexual hasta el día de la fecha. Si esos días coinciden con su periodo de menstruación pídanos cita para más atrás.
Que venga convencida si contestas este correo es que acepta ser nuestra sumisa esclava…
Por supuesto conteste el mensaje… pero eso ya será otro relato.

(BENJIE: benjie50@hotmail.com en colaboración con Franch Xavier: fjlb20@hotmail.com )

Mis esclavas sumisas

Martes, noviembre 9th, 2010

Soy Benjie hombre morboso y dominante.
Por mi trabajo paso mucho tiempo frente al ordenador y dispongo de muchos momentos “muertos” asi que para distraerme empecé leyendo relatos y poco a poco mi morbo fue creciendo y asi empezó mi afición a escribirlos, todos tocaban el tema dominación, sumisión humillación.
Casi sin quererlo ni buscarlo empecé a recibir propuestas de mujeres (seguro que algún hombre haciéndose pasar por chica también) para que les sometiese y se transformasen en mis esclavas. Empecé por darlas ordenes y me bastaba con fantasear imaginándome como se humillaban cumpliendo cualquier cosa que les pidiese, desde exhibirse, hasta introducirse hortalizas en sus coñitos. Pero como todo en la vida esto ya se me quedo corto y ya solo aceptaba esclavas con Cam, para ver como realmente cumplían mis ordenes, al principio me costo encontrarlas, pero fueron llegando desde Chat y gracias a los relatos. Algunas muy bellas otras no tanto, pero eso no es lo que me importaba, solo me importaba su grado de sumisión. La verdad que siempre descarte un encuentro con cualquiera de ellas, pero ¿quien sabe? De igual manera que lo de imaginármelas obedeciéndome se me quedo corto, es posible que llegue el día que la cam tampoco me baste y necesite tenerlas frente a mi. Todos pensareis que soy un fanfarrón y no pensáis que hay mujeres de ese tipo y si las hay son las que menos…. Pues estáis equivocados las hay y muchas… MUCHAS MAS de las que pensáis amigos, muchísimas mas… Leen los relatos están aburridas, fantasean, se conectan a chats y al final acaban probando y varias (no todas) les acaba gustando. Y lo malo ¿sabéis que lo que es? que pueden ser vuestras novias, hermanas, mujeres, profesoras, vecinas…si si esas que después parecen tan recatadas.
Dicho esto quiero dedicar este relato a todas ellas, todas leerán este relato. Esto es un mero ejemplo de una de las muchas sesiones, hay muchas variantes, juegos, humillaciones etc… esta es la más típica: Si quería pedirte si eres mujer y no eres sumisa, que no te ofendas que solo “juego” con mujeres que desean participar Y esto solo lo hago en su HONOR COMO SUMISAS.
Ejemplo de una “sesión tipo Light ” sin complicadas ordenes, ni muy ofensivos e humillantes comentarios
Eva se hará llamar Puta:
PUTA: hola amo buenos días
YO: hola putita como estas…
PUTA: aquí amo por fin sola, mi marido esta de turno de tarde.
YO: OK ¿Qué tal tu día de castigo sin ropa interior?
PUTA: bien amo con algún que otro apuro… pero muy excitante.gracias amo
YO: que apuro?
PUTA: pues sobre todo por mi marido… temía que lo descubriera… ya que siempre llevo ropa interior y al no permitirme juntar las rodillas a menos de 20 centímetros, al sentarme siempre notaba esa sensación de desnudez y pensaba que cualquiera me lo notaria o vería.
YO: Muy bien, te pusiste ropa interior ya?dame cam puta quiero verte.
PUTA: Si amo claro.
Espero y por fin sale en pantalla
YO: ¿Te has masturbado, o has follado estos dos días?
PUTA: No amo.
YO: recuerda que has de informarme de cualquier cosa que le pase a “mi” cuerpo.
PUTA: Lo se amo, tan solo me ha visto mi marido desnuda y en la ducha pero no hubo ningún tipo de contacto. OK
YO: Muy bien, ahora quiero que te quites el pantalón.
PUTA: Si Amo
Y no tardo ni un segundo en obedecer y llevarse las manos a su pantalón para

Desabrochárselo y después quitárselo .

AMO: MUY MAL… ZORRA TE TENGO DICHO QUE QUIERO TANGAS…
PUTA: Lo siento amo… prometo que no volverá a ocurrir.
AMO: Descuida que tendrás tu castigo por ello …por ahora tienes y hasta nueva orden prohibido masturbarte…y que sea la ultima vez que usas ese tipo de bragón… y ahora QUITATE la camiseta.

No titubeo ni un segundo mostrando su precioso conjunto negro

AMO: Bien QUITATE EL SUJETADOR GUARRA
PUTA: si amo.
De manera sensual y sumisa bajo los tirantes se quito el sujetador

Mostrando su espectacular pechera.
AMO: Cojetelas y agáchate que te vea la cara de putita que tienes

AMO: Muy bien, a ver ahora sigamos con lo que te queda puesto, QUITATE el bragon:
Obedeció y como bien sabia que me gustaba se tapo .
AMO: “SIENTATE” de nuevo salio su cara angelical de niña buena .

AMO: “no quiero ver tu cara, QUIERO TUS TETAS , TOCATELAS …muy BIEN ASI…
PUTA: Hmmmm (Tocándose)
AMO: AHORA MUESTRAME TU COÑO GUARRA.
Se coloco de manera que pudiera ver un perfecto primer plano de su depilado coñito, que por cierto acabo de depilar del todo frente a mí en otra sesión
AMO: BRAVO Ahora quiero que te masturbes y cuando estés a punto de correrte me avisas….
NO LO HIZO… NO pudo… se corrió sin mas… pero le quite importancia, solo la dije que mañana recibiría su castigo, por no haber cumplido hoy.
Dedicado a todas vosotras que un día quisisteis ser mi sumisas esclavas. Besos.
Benjie
Pd. Comentarios a benjie50@hotmail.com (no envío fotos de mis esclavas) las de este relato NO son de una de ellas.

Tía Ethel

Martes, noviembre 9th, 2010

Después de darme una ducha,  Tía Ethel irrumpe en el baño, me toma de una oreja y me conduce hacia el living, regañándome como a un niño. Con veintiocho años, no soy ningún niño, pero me fascina ser tratado de ese modo.

Un no había terminado de secar mi cuerpo, y apenas una pequeña toalla atada a la cintura cubría mi desnudez.

–         Me ha faltado dinero de la billetera, Manuel – grita Tía Ethel, indignada. Será mejor que me digas donde está.

Era verdad. Yo le había robado algo de dinero para comprarme el slip colaless que tanto me gustaba. Desde luego, la primera reacción consistió en declararme inocente.

_ ¡No, Tía Ethel, yo no le he robado nada!

Me da una estupenda bofetada.

_  Además de ladrón, eres mentiroso. ¡Te voy a dar una azotaina que no vas a olvidar, muchacho malcriado! – me dice Tía Ethel, con firmeza – ¡Quítate la toalla!

¡No, tía Ethel, por favor! ¡Eso no …! – suplico en vano y gozo al hacerlo.

Tía Ethel me pone de espaldas y me quita violentamente la toalla, dejándome completamente desnudo.

– ¡ Qué vergüenza ¡ – exclamo, bajando la vista, humillado.

–         Soy una señora de setenta años. Podría ser tu abuela, muchachito. No debería darte vergüenza estar con la cola al aire  delante de mí – exclama tía Ethel, mientras va en busca del temible cepillo de madera – Lo que debería avergonzarte es lo que has hecho, chico malo.

Tía Ethel me surte la primera nalgada, con la mano, fuerte y sonora. Luego se sienta en el sillón, me tiende sobre sus faldas, boca abajo.

–         Levanta bien el culo, Manuel. Voy a darte una lección que no vas a olvidar jamás.

Es la primera vez que Tía Ethel me propina una azotaina desnudo. Sin dudas, será algo para recordar.

Tía Ethel aplica la técnica habitual, esto es, chirlos más bien suaves pero firmes con las manos. Muchos, casi incontables. Esta vez el  trasero comienza a arderme pronto a causa del contacto directo de las palmas con mi piel desnuda. Los regaños no cesan en ningún momento. Luego vienen los azotes con el cepillo.

Las nalgadas se suceden con tanta rapidez que pierdo la cuenta. Tengo el miembro bien parado; quiero masturbarme. El instrumento de castigo cae furioso sobre mis glúteos desnudos, haciéndome brincar con cada chirlo.

– ¡ Ayyy, Ayyy ¡- grito con ganas – ¡ Me duele ! ¡ No voy a hacerlo más ! ¡ Ouch, Ayyy! –

Experimento una sensación de exquisita humillación.

– Entonces has sido tú, ¿verdad? ¡ Toma esto, muchacho malo !.

Estoy a punto de tener un orgasmo feroz. Mi culo no aguanta más el ardor. Tía Ethel se da cuenta de ello. No puede dejar de notar – cómo podría – mi irreverente bulto. Me toma entonces de un brazo y, poniéndome de frente, me obligándome a exhibir mis sexo bien henchido.

Intento ocultarlo con mis manos.

– ¡ Las manos en la nuca! – me ordena tía Ethel, dándome una estupenda cachetada – No te he dado permiso para que te cubrieras.

Obedezco. Tía Ethel se escandaliza de mi erección.

– Esto es una nueva falta de respeto hacia tu tía – dice, tocándome el miembro con el cepillo.

Tía Ethel me ordena pedirle perdón de rodillas y besarles los pies. Orden que me apresuro a cumplir a pie juntillas.

Luego de confesarle en que gasté el dinero robado,  me manda ir  a buscar el diminuto slip colaless, negro, tipo “hilo dental”, y me exige que vuelva con la prenda puesta. Cuando me presento de nuevo en el living luciendo dicha prenda, Tía Ethel vuelve a escandalizarse.

Acto seguido, me lleva de una oreja y me pone en un rincón, mirando contra la pared, con las manos cruzadas por detrás y exhibiendo mi dolorido y enrojecido trasero.

–         Así vas a pasar todo el día, hasta la noche – me dice tía Ethel, con aire triunfal – ¡En penitencia ! Vas a aprender a comportarte como se debe. La próxima falta que cometas, te obligaré a pasearte por la calle llevando vestido solamente con ese slip, para que todos vean lo marica que eres. ¿Me has entendido?

– Sí, Tía Ethel – respondo, excitado al imaginar una situación tan humillante.

Tía Ethel me tiene todo el día en penitencia, desnudo, en su estudio, bajo su atenta mirada. Sabe de las ganas atroces que tengo de masturbarme.  Finalmente, me obliga a pasar toda la noche en el baño de servicio y me deja como tarea el escribir quinientas veces “No volveré a robar dinero a Tía Ethel”, prolijamente , de rodillas sobre maíz,

Un brutal orgasmo, y luego otro, coronan una jornada de indecible gozo: el gozo del niño que llevo dentro.

Si te ha gustado mi relato, por favor escríbeme a submission_pissinglover@yahoo.com.ar

Putita y esclava

Martes, noviembre 9th, 2010

Era una noche que amenazaba con llover, sus pezones estabas duros por el frío, estaba sola, en aquella parada del bus, llevaba unos jeans ajustados, unas botas tacón alto que realzaban su enorme trasero, una camisa sin mangas blanca, odiaba utilizar brasier, aunque, con sus espectaculares y redondas tetas ¿Quién los  usaría? Venteaba con fuerza y su larga melena negra azabache se alborotaba, sus ojos negros y su boca carnosa completaban una ejemplar y provocativa morena.

Era tarde, y decidió caminar, estaba oscuro y comenzó a lloviznar suavemente, lo que hacia que se notaran aun más sus pechos, ahora húmedos, vio pasar a una van negra, pero no le prestó atención, sino cuando pasó por segunda vez y se detuvo a su lado, se bajaron dos hombres blancos, altos y fornidos, ella empezó a correr, pero perdió el equilibrio por las botas que usaba, así fue como la alcanzaron. Despertó en un cuarto oscuro, solo recordaba que la habían hecho respirar un pañuelo. Cuando intentó moverse notó que estaba de pie, con los manos atadas sobre su cabeza, la boca sellada con tirro plomo, bajo la miraba, aún estaba totalmente vestida, un poco mojada y nada más, trató de soltarse y gritar, al notar que sus intentos eran en vano comenzó a llorar.

Escuchó las llaves de la puerta,  entraron tres hombres y encendieron la luz, era un cuarto de tortura, con esposas, látigos y vibradores por todas partes.

– Puta, eres una belleza- Dijo el más alto de todos. Ella volteó la mirada.
– Como nos vamos a divertir contigo- Dijo otro, mientras le sobaba las nalgas sobre el jean. Ella, movía la cabeza hacia los lados, y rogaba con la mirada que no le hicieran nada..
– Busca las tijeras, uno- Dijo el único que aun no había hablado.
– Voy, dos- contesto el alto. Obviamente no utilizaban sus nombres reales.

Trajo 3 tijeras, y comenzaron a cortar la ropa de Sandra, que cada vez estaba más desesperada, cortaron el pantalón primero, y se dejó ver un coño depilado detrás de un hilo mínimo, color negro, sitió como amasaban sus nalgas, las abrían y estiraban.
Qué buena estás puta, dime, ¿eres virgen por el culo?- Dijo “dos”
Sandra asintió con la cabeza.
Quiero que entiendas que ahora eres nuestra esclava, harás lo que te pidamos, absolutamente todo, estás lejísimos de la civilización, nadie va a escucharte, nos dirás “amo” y serás nuestra  puta ¿Entendido?- Dijo arrancándole el tiro de un jalón.
Si…
¿Si que perra?- Dándole una sonora nalgada, que dejo el culo de Sandra enrojecido.
Si… Amos- Con la voz quebrada de humillación.

Le terminaron de cortar la camisa, quedando libres un par de tetas enormes y duras, con aureolas grandes y pezones carnosos. Si decir nada, uno comenzó a halar el hilo hacia arriba, partiendo el culo y el coño de Sandra en 2, mientras dos y tres le amasaban las tetas y las nalgas, mordisqueaban los pezones y le daban nalgadas, halaban las tetas y las hacían rebotar, Sandra solo lloraba en silencio, resignada. Le terminaron de quitar el hilo, estaba desnuda totalmente, sentía vergüenza…
Uno metió un dedo en su coño…
Que perra eres- Le pellizcó los labios- Estas mojadisima, puta- Busco un par de pinzas y se las colocó en los labios, haciendo que se abrieran y se vieran hinchados. Tres la soltó y amarró sus manos a su espalda.
En cuatro patas perra- Ella obedeció, dejando su culo y coño abiertos y ofrecidos, su cabeza inclinada en el suelo, sus tetas también pegaban del piso.
Dos, pásame el vibrador doble.-  Era un vibrador con dos pollas regulares, las untó de vaselina y se las metió de un empujón. Soltó un grito de dolor y placer, él prendió el aparato- Quiero que gimas perra sucia.

Sandra comenzó a gemir, le colocaron una bola de plástico atada a la boca, le costaba tragar saliva y empezó a babearse. Ella hasta ese momento no había notado que la estaban filmando, se desesperó e intentó soltarse, sintió un dolor cortante en el culo, le acababan de propinar un fustazo, corrieron lágrimas en sus mejillas, todo grabado en una cinta, Tres saco su verga, que era grande, pero no muy gruesa, se puso delante de ella y le quito la bola de la boca.
Mama puta, y cuidado con una idiotez- se sentó frente a ella, la levanto un poco,  le puso la polla en la boca y la soltó de golpe, se le ensartó toda en la boca, sin casi equilibrio para subir y bajar, se le tensaron los muslos, lo que hizo que le doliera el vibrador. Sintió otro fustazo.
Chupa perra, quiero ver como chupas- Dijo uno. Ella comenzó a chupar- Chupale la punta puta barata, callejera- Se tensaron todos sus músculos de nuevo, se irguió hasta la punta y chupo allí- Ahora baja un poco- Otro fustazo- en el medio dije- sus tetas ya no rozaban el piso y tres comenzó a amasarlas y jalarlas, Sandra sudaba, estaba tensa, en cada músculo, sintió una sacudida mientras mamaba que la hizo ensartarse de nuevo en la verga de tres- ¡¡¡Puta!!!! ¡¡Mira como te corres!!- Sandra lloraba, se sentía sucia por haberse corrido. Dos le quitó las esposas y le saco el vibrador, trajo dos pinzas más- Arrodillate- Sandra lo hizo, uno y dos se sacaron las vergas, tres le coloco las pinzas en los pezones- ¡CHUPA!- Sandra tomo dos de las vergas con la mano y comenzó a pajearlas, mientras chupaba y lamía la que tenía al frente- ¡Te vas a tragar todo guarra!- Ella asintió con la cabeza, turnaba las mamadas y pajeadas entre los tres, sus pollas estaban palpitantes, rosadas, enormes, sintió como llegó el primer chorro de semen a su boca, le dio asco…
¡¡Trágatelo!!- Dijo Tres. Y la apretó contra su polla, haciendo que se lo tragara, mientras sentía como gotas calientes empezaban a rodar por su barbilla y las otras dos vergas goteaban sobre sus tetas excitadas. Intencionalmente, acabaron sobre sus tetas y su cara…
¡Lámete eso, cómetela con los dedos!- Sandra comenzó a recoger la leche con sus dedos y a chupárselos- Que guarra y puta eres, mientras te limpias quiero que te abras y te masturbes con la otra mano para nosotros, con cuatro deditos cerda- Sandra lo hizo, se sentó, se abrió lo mas que pudo, con su coño apinzado y se metió 4 dedos, los sacaba y metía mientras se chupaba el semen de sus otros dedos- Quítate las pinzas puta y ofrécenos el culo…- se saco las pinzas y sintió otra sacudida en el cuerpo….
Que perra… ufff pero que tragona! Mira nada mas como te corres a cada rato puta desgraciada- Dijo uno, mientras ella se volteaba para ofrecerles el culo, en cuatro patas como una perra, le dio un fustazo- Quiero que los cuentes perra, son 5 por correrte y 5 mas  por puta cogida…
Uno.
Ese no cuenta, no dijiste “AMO”- se rió y le dio otro fustazo más fuerte
Uno Amo… Diez Amo…- Dos se acerco y se la metió en el culo, Sandra gimió, la agarró de la cadera y comenzó a bombearla
Que culo más apretado y rico puta… Ven- Se acostó y le hizo señas de que hiciera lo mismo- Ensártate por el culo otra vez guarra.- ella lo cabalgaba, sus tetas le rebotaban, tenía el coño expuesto…
Recoge las piernas puta esclava- Dijo tres, mientras se la empezó a meter por el coño, hicieron un sándwich y se la cogían con brutalidad- vamos perra, vamos, muévete, mueve ese culo.
Entra Ana, Sandra, esta es ana, nuestra puta más antigua- era un poco más delgada, con menos tetas que Sandra, pero su culo era enorme, estaba desnuda y con un collar de perro- Quiero que le comas el coño a mi querida Ana, entendido?- Sandra lo miró con asco y rabia, pero asintió. Ana se puso al lado de la boca de Sandra y se abrió el coño con los dedos- Comienza Puta Sandra.
Sandra saco su lengua y empezó a lamer, mientras ana solo miraba al suelo y se humedecía rápidamente, Sandra quería que la castigasen, como a ella hacía momentos atrás, así que empezó a chupar su clítoris, sintió que se venía de nuevo, sería castigada de nuevo, pensaba en ello y chupaba más fuerte, lamía con mas ganas, sintió como la llenaban de leche, como chorreaba su coño y su culo, eso la excitó más aún, llegó el orgasmo,  sus músculos todos tensos y luego relajados, había dejado de chupar, sin darse cuenta. Ana estaba callada.
¡¡¡Que la chupes puta!!! ¡¡Me has hecho enojar!!! ¡¡Quiero un 69 ahora, la primera que tenga un orgasmo sale a pasear hoy!!- Dijo uno. Ana puso cara de terror, Sandra, sin saber que le esperaba, se alegró, era su oportunidad de salir de allí… Le excitaba que ana la chupase así, le chupaba el clítoris, le metía la lengua en el coño, se esforzaba por darle placer, mientras ella, solo lamía con desdén, solo para no ser castigada, quería un orgasmo para salir de allí, se tensó de nuevo, otro orgasmo, mejor que los anteriores, Ana se arrodillo en seguida y beso los pies de Uno, se quedó allí quieta, uno le acarició el cabello- Muy bien perrita linda, muy bien, no esperaba menos de ti- La beso en la boca, ella respondió el beso, llevaba allí 2 años, ya había aprendido que esa era su nueva vida- ¡Tu!- Señalando a Sandra- ¡Ven, vamos a dar un paseo!- Le coloco un collar como el de ana y le adhirió una cadena.
¿Y? ¿Y mi ropa?- Sandra no entendía nada.
Ja! Puta!, ¿has visto a alguna perra callejera vestida?- Salieron, era de noche, pero no sabia cuantos días habían pasado, ni donde estaba.
¿Dónde estamos?- Dijo con voz queda.
En frontera colombiana- Dijo.
¿Hacia donde me llevas?- Sandra tenia más miedo que nunca.
Vas a divertir a unos cuantos guardias, será un lindo paseo putita… Es más, les va a encantar tu atuendo lleno de leche.

Calentura insaciable

Martes, noviembre 9th, 2010

Tengo 32 años me llamo eliana , soy una mujer sola y aprendi a manejar internet y me meto a chatear y poner avisos para encontrar compania porque eso me hace exitarme mucho. Pero hay veces que no puedo encontrar nadie con algo en la cabeza para conversar. Ademas tengo que decir que no forme pareja porque me gustan los machos dominantes e insaciables que se fijen solamente en su propio goze y busque satisfacer sus mas bajos instintos , sometiendo a sus deseos sexuales y caprichosos a la hembra . y eso me ha generado muchisimos inconvenientes para conseguir alguien. En fin ya estoy acostumbrada asi que me decidi a pasarla lo mejor posible. Voy a contar algo que me paso hace muy pero muy  poquito que realmente me gusto . Encontre por chat a un hombre me prendi de su manera de tratarme. Me pregunto que era lo que realmente me gustaba de un hombre y le conteste sinceramente . entonces estamos perdiendo el tiempo si queres disfrutar de un macho dominador ,  Ahora puta acepta mi camara y me vas a ver. Lo hice y aparecio ante mis ojos un miembro descomunal venoso y grueso acompañado por unos testículos redondos. eran los genitales mas impresionantes  que habia visto. Esta es mi verga, la verga que te va a romper el culo y te lo va a llenar de mi leche. este hombre sabia como hacer para exitarme de verdad . Obedece puta obedece y mira mi verga puta. Mire hacia los y el muchachito de al lado ya no escrivia me miraba de costado y se lo notaba bastante turbado . por favor voy a enloquecer al muchachito de al lado mio dije. Mejor es lo que quiero . no me aguanto puta por romperte el culo te lo voy a llenar de leche . mientras yo miraba su verga me imaginaba como seria una embestida de esta bestia descomunal y me estaba volviendo loca de exitacion .  Puta vas a disfrutar de mi verga dentro de tu culo y me vas a venir a buscar . ¿no es cierto puta ? , si conteste . no , si acecas no,  vas a decir si mi macho. Si mi macho conteste ahora. Asi me gusta puta . venite ya a esta direccion . y me paso la direccion de un departamento en el centro. Sali del cyber y me siguió el muchachito del cyber muy cerca tome un taxi hasta la direccion que me dijo . llegue al lugar y le toque el timbre. Quien es pregunto . soy yo eliana le dige por el portero, pasa . antes de subir veo que el muchachito del cyber habia bajado de otro taxi siguiendome , que haces aca pregunte y me dijo me dejaste loco y me voy a quedar aca esperandote . subi por el ascensor hasta el departamento y toque timbre yo estaba totalmente fuera de mi de la calentura y el miedo que tenia.

Pasa puta pasa que ya estoy listo para vos. Estaba totalmente desnudo y con su miembro erecto listo para atacar. Su miembro era descomunal tal cual se lo veia en la camara era grueso .
Entre  y no sabia que hacer. sacate la ropa ya mismo.
Me saque la blusa y el corpiño quedando mis pechos al aire y mis pezones delataron mi exitacion . veo que ya estas lista para mi puta . me saque todo y quede totalmente desnuda ante este hombre que tenia un miembro como nunca habia visto . me voy  a sacar la primera calentura ya mismo apollate en el sillon que te pongo vaselina-.
Me sente y me dijo no . arrodillate y  apollate en el respaldo y abri las nalgas que hoy te rompo el culo en 2 partes puta. Obedeci casi extasiada y me arrodille en el sillon haciendo que colgasen mis tetas y ofreciendo mi cola . siento luego que me pone vaselina en el ano .  y se coloco detrás mio . ahora puta te voy a penetrar por el culo asi que vas a sentir un macho de verdad que te va romper bien roto el culo puta. Abrio mis nalgas con sus manos , y apollo la punta de su miembro en mi esfínter. Y asi siento como la cabeza comenzo a abrirse paso, primero mi esfínter se estiro abarcando toda la cabeza del miembro asiendo que gimiera y grite de dolor .aaaaaaahh, eso puta que te duela eso me gusta . y coloco toda la cabeza adentro de mi ano . que dolor . me queje con la boca abierta soltando una mezcla de queja y suplica aaaahayyygg . asi puta que te duela puta . sentia como me estaba empalando una verga terrible . mi macho me duele , hayyy me duele , hayyy  por favor me duele mucho , y seguia a su antojo ahhhhhhhhh decia mi macho mientras me metia su verga . después de un rato largo que me hizo doler  ya me habia acostumbrado a tener su cabeza adentro de mi ano . bien puta lo disfrute mucho pero ahora quiero meterla toda adentro porque quiero cojerte el culo. Por favor dije , me hace doler . a vos te gusta puta que te rompa el culo asi, tu macho te esta rompiendo el culo. me fue metiendo su miembro hacia adentro. Super dilatada y dolorida siento como este miembro animal me estaba abriendo el culo a su placer. Hay hayyyyyy hayyy me dueleeeeeeeeeeeeee. Confieso que sentir que un macho me rompia el culo asi me exitó horrores. Lo metia y lo retiraba un poco y luego volvia a meter . ahhhhhhhhhhh comenzo a decir . puta como me gusta romperte el culo , me aprieta mi verga tu culo y me pone reloco puta. mientras metia su verga me dijo : puta decime que tu culo es mio. Si mi macho mi culo es suyo , hayyy hayyyyyyyyy . Asi , toma puta,  asi , toma puta y seguia metiendo y abriendome el culo a su antojo. No quiero acabar te quiero coger bien , te quiero romper bien el culo puta. Y seguia metiendo y sacando un poco y volviendo a meter. Yo estaba rota dolorida y sentia que mi culo estaba abierto a mas no poder y sentia montarme a su pleno gusto a un macho. Siguió y siguió durante una eternidad . mis quejidos lo calentaban haciendo que metiera a fondo su miembro animal y entonces expulso dentro de mi culo su semen caliente a chorros . asi puta asi recivi mi leche , puta asi. Luego que acabo despacio se retiro y se sento en un sillon individual para recuperarse de tamaño esfuerzo. Yo apenas pude tirarme de costado en el sillon y quede asi nomas tratando de recuperarme . que buen espectáculo que veo , te veo el culo totalmente abierto y es evidente que te lo rompi puta. A decir verdad por lo que yo sentia me lo habia roto . quedamos un rato asi hasta que yo escucho : quisiera ver como un pibe joven que tenga mucha leche te monte por el culo . asi entre los 2 te llenamos bien . y me acorde del pibe que habia quedado abajo. Aun no se porque reaccione asi pero de inmediato le dije , mi macho abajo hay un pibe del cyber que me siguió . entonces anda a buscarlo y hacelo subir . pero ponete esto y me acerco un vestido muy corto  que solo alcanzaba para taparme apenas mis pezones y mi pubis y estaba abierto de atrás dejando ver todas las piernas y parte de la cola , pero con esto me van a ver desnuda . eso es lo que yo quiero exactamente puta ponetelo y baja ya mismo. Como pude me incorpore porque estaba dolorida y me puse este vestidito exhibicionista . sos una puta provocadora , ahora baja. Descalza abro la puerta corro hasta el ascensor y aprieto el boton. Tardo un rato en aparecer y me senti expuesta . se abrio la puerta , me meto y aprieto el boton de planta baja y comienza a bajar. Que locura estaba viviendo dolorida por la culeada que habia recivido , estaba chorriando semen y al verme en el espejo me puse roja de vergüenza SOY una puta reventada pero me estaba matando la exitacion. Ahí estaba el muchachito , veo que se le abren los ojos . Entra le dije al pibe como te llamas, emilio. Bueno emilio subi conmigo nos metimos en el ascensor y me miraba con ojos muy abiertos y se lo notaba sacado por lo que estaba viendo. yo estaba loca de exitacion y le pregunto , te calienta verme asi. , claro me calienta mucho y miro su bulto que estaba bien grande ya.  se abrio el ascensor y salimos al pasillo , me siguió emilio y entramos en el departamento de mi macho. Estaba mi macho esperando . Haber pibe te gustaria montarte a esta puta. Tardo unos segundos debido a la impresión y contesto por supuesto que si . bueno entonces le vas a dejar tu semen en el culo . asi que puta ponete como te pusiste antes vamos .
Me saque el vestidito y me coloque en el sillon otra vez arrodillada haciendo que cuelguen mis tetas . emilio se saco la ropa tan rapidamente como pudo y se coloco detrás mio. Me acaricio las nalgas y me las abrio y coloco su miembro ya erecto en la entrada de mi ano. dice mi macho : rompele el culo a esta puta . dale. me penetro con ganas el culo. No era descomunal pero me dolia muchisimo por la reciente culeada de mi macho . emilio tenia unas ganas tremendas y me estaba montando con todo. Te gusta el culo de esta puta le pregunto mi macho a emilio y este contesto como podia sin dejar de empujar que lo enloquecia. A mi me estaba haciendo doler. Hayyy empece a quejarme . aguanta puta que te gusta que te rompan el culo . ahhhhhgg volvi a decir . dale fuerte pibe dale fuerte le dijo mi macho a emilio. El muchachito ya no pudo mas y acabo dentro de mi ano. Solto un enorme chorro de semen caliente dentro de mi al tiempo que exclamaba ahhhhhh. Te gustó puta como te monto el pibe me pregunto mi macho. Si mi macho ,lo que a ud  le guste me gusta a mi. Mira como le chorrea la leche , tiene el culo roto y totalmente abierto .
Bueno ahora puta acercate que te voy a chupar las tetas. Mi macho estaba sentado comodamente en un sillon. Se salio emilio y me acerque parada y me empezo a chupar los pezones . mmmmmmm. Mira pibe las  tetas de esta puta son para  esto , para chuparlas y chupó durante un largo rato haciendome que me queje . Te duele puta que te chupe? eso a mi me gusta que te duela.  asi que tu macho te ofrece este chupetín que te lo vas a comer y me agarra de los pelos y me hace arrodillar en la alfombra enfrente de el y mete mi cabeza entre sus piernas metiendo la cabeza de su miembro dentro de mi boca.
Chupa puta chupa. Y comenze a chupar lo mas  fuerte que pude. Emilio miraba con los ojos bien abiertos y estaba otra vez exitandose. Mmmm que bueno esto decia mi macho. Después de un rato de chupar se le vuelve a endurecer su bestial miembro . entonces me dijo levantandose , ahora se va a sentar emilio , y emilio se sento . ahora abri tus piernas y montate a emilio vamos dale puta. Estaba totalmente rota , cansada y dolorida ,  me acerque,  abri mis piernas y me arrodille en el sillon de cara a emilio haciendo que mis tetas se apollaran en la cara de emilio . este me comenzo a chupar los pezones y apretarme las tetas y me hacia doler y me comenze a quejar ahhh. . asi puta que te quejes es lo que quiero puta decia mi macho . entonces comenze a agacharme y el miembro de emilio comenzo a rozar los lavios de mi vagina. Asi puta asi vamos que te penetre de una vez vamos puta vamos. Y entonces mientras me chupaba los pezones abri mas las piernas y me deje caer sobre emilio penetrandome despacio pero totalmente . mi vagina se abrio y obtuve un dolor que me hizo chillar ahhhhhhhg. eso puta eso asi puta asi quiero que te duela puta . decia mi macho. Asi quedate asi puta dijo y se acerco a mi . acaricio mis nalgas agarrandolas y abriendo el camino apollo la cabeza de su miembro en la entrada de mi ano . nooooooo dije me van a abrir todaaaa. Es eso lo que quiero puta que se te abra todo, tu vagina y tu culo al mismo tiempo puta . y en ese momento coloco la cabeza de su bestial miembro dentro de mi ano haciendo que se abra otra vez al maximo . hayyyyyyyyyyyyyy grite . esto a mi macho lo éxito entonces se agarro de mi cintura y lo metio al tiempo que gimio un ahhhhhhh y se mezclo con mi ugggggggg .
Tenia los 2 miembros adentro mio haciendome sentir totalmente abierta y dolorida . hayyyyyyy me duele dije con la poca vos que aun tenia. Si puta si , asi puta , viniste para que te rompa el culo y te lo estoy rompiendo como a vos te gusta puta. Sentia el empujon hacia adentro de los miembros y sus manos apretandome los pechos , las nalgas  , las piernas , y los quejidos de los 2 y mis gritos se mezclaban ahhgg hayy  ugghfhgg hayy  mmmm ufffff .hayy aagggg. Hasta que ya no tuve resistencia alguna a la fuerza de sus penetraciones, me abandono a sentir como me estaban abriendo toda . de atrás y adelante, dandome fuerte y duro por los 2 lados , sufrir me exito como loca esta tremenda culeada que estaba reciviendo. Al fin estaba sintiendo como un macho me hacia suya de verdad a su goze y antojo y buscando solo su placer  y cuando siento que ellos comienzan a lanzar su semen dentro mio obtube un orgasmo como jamas habia sentido. Una mezcla total de dolor y sensaciones de entrega mia y semen , mucho semen .  senti como me estaban haciendo suya a su entero placer y fueron quedandose quietos hasta que nos quedamos los 3 quietos del todo.
Se quito mi macho de atrás mio y me sali como pude de encima del muchachito. Me deslice hasta quedar tirada en la alfombra , ya no podia mas. Mi macho despidio al pibe quedando en encontrarse otra vez para otra oportunidad y me quede sola esta vez con mi macho que me miraba satisfactoriamente.
Ya esta puta por hoy te rompi el culo suficiente . ahora andate y preparate para la proxima . cuando te repongas me llamas y me avisas que estas lista para tu macho otra vez me entendiste puta ?
Si mi macho respondi sintiendome hecha pedazos. Andate entonces , y se sento prendio un cigarrillo y se puso a mirar como me levantaba iva a lavarme , vestirme , arreglarme y después de un buen rato que me llevo hacerlo debido a la destrucción que tenia encima me acerque a mi macho. Para despedirte puta dale un beso a la verga que te rompio el culo puta . me hagache y bese su miembro  y este me despidio con un , se que me vas a llamar  pronto puta porque te gustó la cojida que te di y te voy a estar esperando . abri la puerta y me acerque hasta el ascensor sintiendome hecha añicos.
Subi al ascensor y desapareci del edificio casi arrastrandome hasta mi casa.
Aquí estoy aun dolorida y con la necesidad de saber que hago si lo llamo y voy otra vez o que hago? . para quien quiera hablar conmigo mi mail es chicajoven402@hotmail.com

La dolorosa isla negra

Martes, noviembre 9th, 2010

Até las muñecas de la dolorosa con una soga . De una de las vigas del techo de la cabaña pendía una cadena que yo había puesto ahí . Uní las muñecas atadas a la cadena de tal manera que la dolorosa quedó con los brazos en alto casi colgando (sólo casi) en punta de pies .
Contemplaba un cuerpo desnudo y estirado en la postura que siempre he considerado una de mis favoritas ; ver una mujer así simplemente me pone a mil . Era también la postura preferida de La Dolorosa , según ella misma me había dicho .
Sus piernas estaban tensas por el esfuerzo de estar de puntas .Puse 2 libros gordos en el suelo como punto de apoyo o promontorio para que ella se parase sobre ellos y así descansase . Con el resto de la soga le até también los tobillos muy juntitos .
Al fin estábamos uno frente al otro .
La dolorosa me gustaba , ¿por qué? no sabría decirlo . Con el pasar del tiempo he tratado de racionalizar las posibles causas de ese gusto formulando hipótesis que al final no me dicen mucho porque la Dolorosa era un misterio , tal vez por eso me gustaba……,me gusta aún ¿Donde estarás , dolorosa?
La Dolorosa , la Claudia , era una mezcla , un collage de ciertos fetiches sexuales que tengo; unidos a una personalidad que a mí siempre se me antojó atractiva en las mujeres , sin mencionar su morbidez lujuriosa , su imaginación , su actitud de entrega , el estoicismo conmovedor .
Al verla con sus brazos en alto obligada a mantener su tórax erguido y el vientre contraido me dieron unas ganas de hundir mi nariz en sus senos y sobacos afeitados . Pero no lo hice , había que esperar .
Dije que Claudia La dolorosa era una mezcla de aspectos que me gustaban , todos reunidos en una mujer . Su mirada oscura , insondable y melancólica , su boca pequeña poco acostumbrada a la risa . Era una mujer de tez blanca y cabello castaño , muy bello .
No era de hablar demasiado , más bien callada . Tal vez sublimaba esa escasez de palabras con la escritura ; claro , porque Claudia la dolorosa escribía:  narraciones , ficciones , poemas , todos tan extraños como ella misma .
“CUANDO ESTEMOS EN EL PALACIO DE LAS TORMENTAS NOS ABRAZAREMOS DESNUDOS EN LA LLUVIA , MOJADOS DE NOSOTROS MISMOS Y ENTONCES TÚ VERÁS ….” ¿verás ? ¿qué vería? me preguntaba yo . Esos fueron los primeros versos que me envió por mail . Me ví envuelto por ella y por la atmósfera que parecía seguirla siempre donde quiera que fuera .
Claudia también era de una lujuria a flor de piel que se encendía sobremanera cuando se ejercía fuerza física sobre ella ; entiéndase tortura , fuertes azotaínas y cualquier manera brusca o animal de hacer el amor . Dejaba su cuerpo ser invadido por otro cuerpo el cual lo tomaba por asalto . A pesar de eso , no podría decir que ella se rendía a ese asalto , no lo hacía y creo que nunca lo hará . Claudia no era de esas “sumisas” o “esclavas” . Creo que era de una categoría aparte  ,sui generis y ese era otro motivo más para admirarla.
Pero además , la dolorosa satisfacía un particular gusto que tengo por la abundancia . Su cuerpo era prominente , exhuberante a niveles que nunca había visto en vivo . Cuando me entrevisté con ella por primera vez , no lo podía creer . Debo reconocer que era gorda .De 1, 67 m de estatura , su peso fluctuaba entre los 85 y 90 kilos .
Las mujeres obesas no son de mi gusto . Sin embargo Claudia salvaba el óbice con sus medidas casi increibles : 143 , 89 y 108 . Era verdadero 8 (ocho) , muy semejante al cuerpo de las mujeres negras . Si tomamos en cuenta la grasa de su cuerpo , su cintura , no obstante lo anterior , seguía siendo bastante estrecha , al igual que su espalda ; todo lo cual contribuía a resaltar (y no creeer) su gigantomastía .
Tal era la abundancia de sus tetas colgantes que cuando vestía ropas anchas o un sueter negro que era de su particular gusto  , se tendía a pensar que su gordura era mayor aún de lo en realidad era . A este respecto se le dificultaba grandemente hayar en el comercio ropa interior adecuada . Cada uno de sus enormes pechos estaba adornado con una gran y ubérrima areola . Puede que algún remoto ancestro de la dolorosa haya venido de África , mas el color de su piel no lo delataba . Era muy blanca , más aún si pensamos que habida cuenta de su gordura no acostumbraba a andar escasa de ropas , es decir su piel se mantenía intacta al Sol.
¡que cuerpo más delicioso¡Sin embargo ella decía estar profundamente acomplejada con él : que las estrías , que las celulitis en las nalgas y muslos . Claudia me parecía ser una bonita muñeca cuyo fabricante rellenó solamente en el busto , culo y piernas , y lo demás lo dejó vacío . En su rostro no se vislumbraba la gordura del cuerpo ya que era alargado y con nariz grande . Esto último no era complejo ya que se trataba de una nariz fina , y creo que Claudia estaba orgullosa de ella .

Ahí estaba la dolorosa , atada , casi colgando . Su pubis peludo (muy peludo) me hipnotizaba . Tenía un bosque negro y brillante ; más de alguna vez había pasado mi lengua por esos pelos y probado su sabor . ¿Donde estarás mi hembra dolorosa? , ¿donde estará tu loca cabeza? .
La dolorosa me había desafiado , me estaba probando y por esa razón estábamos en esa cabaña de Isla Negra .

Conocí a la dolorosa un día , en un chat . Después de eso nos escribimos mails , por semanas . Pasamos a hablar por mesenguer . Estuvimos unos meses así ; finalmente nos citamos en un café para echarnos un vistazo . Por supuesto que al verla me gustó de inmediato , es decir , ya me gustaba , tan sólo confirmé ese gusto .Quedé fascinado . Nos volvimos a reunir y a la tercera cita tuvimos nuestra primera sesión sado.
Nuestra manera de vivir y entender el sadomasoquismo era coincidente . ¿Cuál era el sentido de la violencia y el maltrato? ¿cuál era el sentido de ese sado-masoquismo? . Con Claudia estuvimos de acuerdo en que la respuesta a esas preguntas era “UN PRETEXTO” ; el pretexto para llegar a la ternura ; la fuerza y la violencia eran el pretexto , la causa , la motivación que nos hacía desembocar en ternura. Yo siempre había opinado así . Desde niño me excitaron las mujeres en situaciones vulnerables en donde se exaltara su delicadeza , la belleza de sus formas , las situaciones en donde aparecieran como víctimas desprotegidas . Por eso me gustaba provocar esas situaciones de dolor , para posteriormente tener el “PRETEXTO” de derramar mi ternura , de hacerles probar mi consuelo y congoja por ellas .
Claudia decía estar de acuerdo con mi postura . Me señalaba que dicha manera de entender la cuestión no era tan extraña como podría pensarse . Yo creí encontrar un alma gemela . Ahora no estoy tan seguro de ello .
Antes de cada sesión acordábamos los términos de ella; siempre lo hacíamos así . Ella ponía los límites: lo que no quería sufrir , lo que no estaba dispuesta a soportar y yo me comprometía a respetarlos . En todo caso estaba la fórmula de emergencia , la palabra mágica : STOP .
Yo tenía carta blanca para hacer todo lo que se me ocurriera dentro del margen de límites que ella me había puesto . Pero si en el transcurso de la sesión , la dolorosa no se sentía capaz de resistir podía darme el aviso correspondiente , STOP ; sólo ante esa palabra yo me detendría . Esto es , si por ejemplo : la dolorosa estaba siendo azotada y ella me pedía parar el castigo , llorando , implorando desgarradamente ; yo no me detendría sino cuando escuchara de sus labios la fórmula mágica , ¡STOP¡ . Se suponía que los chillidos y lágrimas formarían parte del juego lo que no quería decir que no fueran reales o fingidas . Según ella , lo que más esperaba en la sesión eran mis muestras de cariño y ternura . El dolor valía la pena por las caricias y besitos que traerían como consecuencia . Por eso Claudia me exigía dureza y humillaciones al por mayor durante  las sesiones .

El primer encuentro fué una sucesión de bofetadas , pellizcos , estrujamiento de tetas y un Spanking contundente , para luego dejarnos llevar por el remanso esperado (de ternura). En la sesiones que siguieron , Claudia pedía dureza en términos crecientes . Siempre más y yo se lo daba . En cada encuentro los quejidos eran mayores y el dolor fué ocupando el lugar principal . Yo , al verla tan doliente cambié mi forma de enfrentar al trabajo de hacerla sufrir. Comencé a dosificar las torturas con muestras de consuelo intercaladas : azotes , luego caricias , pellizcos , luego besos , apretones luego  arrumacos …, y así. Estimaba que era una buena forma de que Claudia pudiera absorber el castigo . Pero a ella , estos intermedios de dulzura no le gustaron y prefería seguir con el modelo de las primeras sesiones en que dividíamos el encuentro en 2 partes: la tortura, propiamente dicha y la ternura .
Traté de volver al régimen antiguo pero confieso que no pude ; simplemente me era imposible propinar , por un lapso prolongado de tiempo ,dolores tan fuertes . Se lo hice saber y cuando ello ocurrió la mirada de la dolorosa se hizo más inescrutable que nunca . No me habló más y dejamos de encontrarnos .
Me sobrevino tristeza . LA dolorosa me gustaba , gozaba con ella como nunca lo hice con ninguna mujer y ….tal vez me estaba enamorando . No me escribía . Pasó un mes y mi orgullo no pudo más y le envié un mail . No contestó . Volví a hacerlo 5 veces sin resultado . Le mandé una última carta en que le ofrecía hacer las cosas como a ella le gustaban , le dije que me sentía preparado para ello . Mi plan era aplicarle un tormento y humillaciones tan devastadores que la haría arrepentirse , entonces yo ganaría la disputa , ella gritaría el STOP, quedaría demostrado que mi método “suave” era el mejor  para luego hacer el amor tiernamente ; con eso la haría mía.

Le propuse mi oferta  , invitándola a la costa , a Isla Negra . Ahí , un conocido mío , antiguo amigo , se había transformado en empresario turístico y poseía un camping con cabañas que arrendaba a los veraneantes . Era un lugar tranquilo y cómodo , además de aislado , quedaba a 2 km de distancia de la playa hacia el interior .Como era temporada de baja (estábamos en primavera) no habría turistas ,de tal manera que podría torturar tranquilo a Claudia . Le daría una lección que no olvidaría lo que redundaría en su propio beneficio .
Aceptó mi propuesta de ir a Isla Negra . Nos fuimos en bus . Partimos a las 3 de la tarde de la ciudad y llegamos a Isla negra aproximadamente a las 5 . La estación se encontraba frente a la playa y desde ese lugar había una distancia de 2 km hasta el camping . Yo , ya tenía las llaves de nuestra cabaña ya que me había contactado con mi amigo en la ciudad . Lo más razonable era abordar un taxi pero decidí que iríamos a pie  . La mirada de la dolorosa estaba muy ausente y tenía un mutismo que me parecía provocador lo que me irritaba , por lo que la obligaría a caminar , iniciaría desde ya su suplicio . Se lo dije -“para eso estamos aquí”- me contestó . Comenzamos la marcha y claudia , a los 3 segundos , se detuvo y me miró , sus ojos ahora eran suplicantes y conmovedores . -“quiero fijar tu límite , es sólo uno”-
“dime” –
“no me dejes sola en ningún momento , por favor”- Su timbre de voz también había cambiado , era el de una niña que pedía protección . “Claudia”-le dije -“no es necesario que hagamos esta prueba tonta ; me gusta el sado pero no a estos niveles , tu sabes que me gusta mezclarlo con ternura”.
“a mi también me gusta la ternura , pero quiero pagar por ella un buen precio . Está bien , si no quieres , me voy , no te obligaré a algo que tú no deseas”- Su mirada otra vez volvía a ser fría .
“está bien Claudia,vamos,repetaré tu límite y te castigaré de una forma que no soportarás y te verás obligada a reclamar el STOP , entonces , cuando eso ocurra , las cosas serán como yo diga ¿de acuerdo?” – ella no contestó , entonces yo le apreté el cuello .
“aaaaaay , de acuerdo” – dijo y siguió con la mirada ida .
“vamos”- dije y la empujé brusco -“a caminar” . El camino estaba sin pavimentar , y lo cercaba un bosque de coníferas , no se veían personas a excepción de nosotros , tampoco automóviles . Todo el ambiente estaba impregnado de un aroma a pinos .
La dolorosa , llevaba un vestido floreado , muy ancho y largo , de tipo artesanal o hippie. Ese tipo de ropas eran habituales en ella.Camuflaba así su acomplejada gordura . Acorde con ese vestuario , calzaba sandalias .
Después de unos minutos y con un trecho caminado le ordené que se quitara las sandalias -“irás descalza”- De mi mochila saqué una soga que llevaba al efecto y se la até a la cintura -“iremos trotando”- yo iría delante , tirándola con la soga y ella detrás .
“vas a sufrir mierda si eso es lo que quieres , deberás seguir mi ritmo , hasta que lleguemos a la cabaña . No quiero que te detengas”- Sabía que tal ejercicio de correr por 2 km resultaría agobiante para ella ; estaba sobrepasada en peso y no tenía costumbre de ejercitar su cuerpo . Para mi no era nada , soy fondista amateur . Tenía la secreta esperanza que eso haría recapacitar a Claudia . Ella estaba habituada a los golpes , azotes y ese tipo de cosas , pero no a ejercicios aeróbicos . Por lo demás el camino estaba plagado de piedras que irían martirizando sus pies desnudos .

“vamos cerda , corre”- Al minuto de correr , su blanco rostro se volvió sonrosado por el esfuerzo  , su cabello se movía y parecía negro . Pensé en la belleza de claudia la dolorosa ; me parecía que tan sólo yo entendía esa belleza y que había sido hecha para mi . Como el vestido llegaba hasta los tobillos , fué llenándose de polvo . Su frente y mejillas perladas por el sudor adquirieron la forma de la angustia
-“¿te falta el aire cerda? , más rápido”- tiré de la cuerda bruscamente y me respondió con un “aaay” . Sus volúmenes saltaban al ritmo del trote ; realmente le pesaban . “¿te pesa el culo?” – no hablaba , no podía hacerlo ya que debía ahorrar el aliento . Yo también seguí corriendo en silencio . El cansancio me llegaba a mi , claro que no se comparaba con el de la dolorosa . Su boca , su pequeña boca de animé japonés  iba abierta . Su vestido ya estaba mojado en la espalda y a nivel del pecho . “uf, uf , uf , uf , noo” –
“¿qué me dices cerda”? .
“no sigas por favor” – en respuesta , yo tiré de la cuerda y aceleré el paso .
“más rápido no , no por favor , no puedo más , se me sale el corazón “- yo seguí corriendo y me puse a su lado , trotando paralelamente a ella . Di un fuerte agarrón a su teta izquierda -“aaaay ” – volví a hacerlo más fuerte y se la sacudí , le dije- “sucede claudita que estas ubres de vaca te pesan , lo mismo este culo de yegua”- acto seguido le patié barbaramente el trasero y cayó pesadamente , de bruces , al suelo -“aaaay” – su rostro y pelo se empolvaron y vi sus ojos llenos de lágrimas . El vestido también se ensució , vi que su mano tenía una pequeña fisura . Se me contrajo el alma al verla tan derrotada y vulnerable pero no podía flaquear . Quedó tirada ahí , usufructuando al máximo ese pequeño y accidentado descanso . Respiraba agitada . Pobre Claudia , si tan sólo hubiera dicho STOP  -“levántate vaca inmunda”-  tomé su largo cabello y tiré de él hacia arriba como tratando de arrancar una mata de maleza  -“aaaaaaaaaaaaah”-  jalé hasta que estuvo de pié, luego le dí un bofetón en la mejilla , ella llevó sus manos a la cara como tratando de taparla  -“¿has tenido suficiente vaca?”  . La mirada de la dolorosa continuó impertérrita y a mi se me antojó altiva . Seguimos corriendo . Resistió el trote hasta las cabañas y a pesar de la agitación que experimentaba ya no se quejó . Sé cuán duro era para ella el esfuerzo aeróbico , ¡que estoicismo más admirable tenía¡

Al fin llegamos a la cabaña . Entramos y descansamos en un sofá . La respiración de Claudia seguía siendo violentamente entrecortada . Tuve intención de arrojarla al suelo sin derecho a sentarse ,pero me contuve , tenía que dejar que se recuperara . La dolorosa seguía con esa actitud aparentemente flemática que me molestaba . Saqué de la mochila un jugo de frutas y me lo bebí con avidez . Tomé uno de sus pies y ví que la planta estaba lacerada y cubierta de tierra .
“desnúdate”-  Le ordené . Claudia se sacó el vestido . Llevaba cuadros y un sostén de color blanco como ropa interior .Siempre me complacía contemplar la escena de ella quitándose la ropa íntima . La liberación de sus enormes pechos de la prisión de su también enorme sostén era un espectáculo alucinante ; el sólo pensar en el tamaño extraordinario de esa prenda hacía que el pene se me endureciera al instante ; y ahí estaba ese par de volúmenes , blancos y húmedos por el sudor .

Se quitó los cuadros  . Quedaron al descubierto sus gorduras , estrías y piel de naranja que tanto le acomplejaban.¡que enorme culo , por Dios¡ Los muslos de sus piernas eran gordos pero con las carnes apretadas . No puedo decir lo mismo de su vientre y nalgas que al más mínimo movimiento temblaban como una gelatina . Toda esa piel blanca , rellena de lípidos en sus partes más deseables hacía resaltar el bosque negro y tupido de su pubis  . Una vez desnuda le extendí alcohol desnaturalizado y dije  -“ve al baño y aplícatelo en las heridas de los pies después de lavártelos”. Se dirigió al baño cojeando del pie izquierdo y bamboleándo involuntariamente sus gigantescas nalgas .

Yo terminé mi jugo de frutas y encendí el televisor . Estaban dando un documental sobre la vida de los animales salvajes . Me entretuve unos minutos y luego me fuí al baño . La dolorosa estaba sentada en la taza del WC aseándose los pies y aplicándose el alcohol con un algodón ,como le había ordenado  -“vete perra ,de aquí , me voy a dar una ducha”-  Se puso de pie pero antes de que saliera la tomé del cabello y la obligué  a ponerse en 4 patas . Sus blancas ubres quedaron colgando y casi rozaban el suelo . Su trasero , en esa posición , no sólo se veía enorme sino groseramente redondo . Extraje un condom del bolsillo de mi pantalón y le ordené que me lo ajustara al pene . A estas alturas el miembro estaba duro y erguido y no era necesario ningún masaje previo , como siempre ella me hacía . Una vez puesto ,  y de nuevo  la dolorosa en 4 patas, se lo metí por el ano con fuerza -“aaaaay”-  se quejó . Comencé mi ataque a un ritmo suave . Llevé mi mano a su vagina y palpé con el índice su interior para ver si estaba húmeda . Ciertamente la dolorosa no estaba excitada : el ejercicio y las heridas en los pies habían sido demasiado para ella  . Su cara le hacía honor a su apodo y reflejaba angustia y desánimo .

En sesiones anteriores yo había sodomizado a claudia . Siempre su culo estaba apretado ,para mi placer y su dolor, mas ella gozaba y se provocaba los más bullados orgasmos masajeándose el clítoris paralelamente a mis ataques . Según su testimonio , las sodomizaciones le proporcionaban los más grandes placeres ; pero ahora era distinto ; ella no estaba gozando y la enculada le dejaba tan sólo dolor .

Continué con la cabalgata acompañándola con groserías e insultos . A cada embestida le agregaba un fuerte cachetazo en las nalgas . “que culo de yegua tienes”-  le decía . Por la ausencia de gozo de claudia ,diría que técnicamente eso era casi una violación . Tiré de sus cabellos para que hicieran las veces de riendas -“aaaah”- por el espejo de la pared notaba como se balanceaban las tetas : Innumerables veces había tenido esa visión y nunca me dejaba de impresionar . Cuando me vino la corrida , enterré brutalmente los dedos en sus gelatinos glúteos respondiendo ella con un grito ronco y ahogado . Fué placentero para mi , pero no estuve satisfecho . Sabía que ella no había gozado y siempre esperé el STOP que no llegó .
Mandé que se pusiera de pie , me sacara el condom y vaciara el semen en un vaso de vidrio que estaba sobre la mesa del living . “bébetelo”- le ordené . Ella cerró los ojos y tragó el esperma . “para que te calme la sed , ese es tu refresco puta asqueroza” . Acto seguido la dejé atada de las muñecas , con los brazos en alto como ya dije .

Me fuí a tomar una ducha para sacarme la transpiración que me había provocado el pequeño maratón . Mientras caía el agua sobre mi cabeza me preguntaba que seguiría después . La dolorosa no se rendía ; es más , yo estaba a punto de hacerlo . Con lo que ya le había propinado sólo deseaba consolarla , curarle sus heridas , arrumarla y hacerle el amor ; pero sabía que mi rendición provocaría su desprecio y ya nunca más la vería . Debía resistir y aumentar mi sadismo .

Volví a la sala desnudo y descalzo , secándome con una toalla . La dolorosa continuaba atada , con los brazos en alto ; aún no comenzaba a dar muestras de incomodidad , se veía serena . Encendí la estufa para entibiar el ambiente . Ambos estábamos desnudos y no queríamos resfriarnos . No obstante estar en primavera , el clima costero sin ser excesivamente  frío era muy húmedo por lo que puse la calefacción a su máxima capacidad . La cabaña era de madera y no tardaría en subir la temperatura .

“Te voy a revisar el cuerpo claudia”- Con la mano le apreté las mejillas a fin de que abriera la boca como un pez , le metí los dedos por sus encías , dientes , paladar y lengua . Apreté su nariz , le metí los dedos en las fosas nasales . Di 2 fuertes tirones a sus orejas a los que respondió con un “aay” tembloroso . Traté de introducir los dedos en sus oídos , sin éxito . Apreté de su cuello , presionando hasta que empezó a dar muestras de sofoco  , luego jalé del cabello , lo sacudí 1 , 2, 3 veces ,lanzó un “aaay” y los ojos se le llenaron de lágrimas . “Plaf” – le dí un cachetazo en la cara  -“ya deja de quejarte puta”-  . Seguí con su parte trasera , pasé mi palma por su espalda , di un cachetazo a cada una de sus nalgas y seguí bajando , pero antes me puse un guante de goma en la mano derecha y le dije  -“no quiero ensuciarme con tu mierda de puerca”-  Metí el dedo medio y luego el índice en su ano . Lo metí y lo saqué alternativamente ; luego escarbé con brutalidad  como si tratara de encontrar algo . Ella volvió a quejarse .

Me saqué el guante y continué pasando la mano por sus muslos . No se trataba de caricias sino  de un símil de revista , una búsqueda de alguna imperfección que en realidad no existía . Me puse frente a ella para revisar la delantera , pasé por sus sobacos perfectamente afeitados , por su pecho , bajé a sus ubres de vaca que tanto me gustaban  -“eres una vaca , que horribles son tus ubres”-  cuando dije eso , ella me miró fijo a los ojos . Sabía que mentía , sabía que yo valoraba esas tetas , que me maravillaba con ellas . Di tres cachetazos en sus melones , los que se movieron de manera enloquecedora como si tuvieran una vida propia e independiente del resto del cuerpo ; ahogó un quejido . Eras delicada de tetas ,dolorosa mía, como una buena y dulce hembra . Atenacé sus carnosos pezones y se los torcí , giré los dedos y casi doy 3 vueltas  -“aaaaah , aaay”-  cerró los ojos de dolor y corrieron 2 lágrimas por su cara  , -“ahorra los quejidos para después”- le espeté  . Sin soltar los pezones , tiré de ellos , de a poco , muy de a poco ; tiré , tiré ; me retiraba hacía atrás y ella avanzaba hacia adelante tratando inútilmente de neutralizar la tensión ; seguí tirando , tiré tanto que  ella dejó de pisar en los libros que yo le había puesto como promontorio y puso la punta de sus pies en el suelo . Seguí tirando   -“aaaaaaaah”-  Sus tetas abundantes se estiraron y perdieron volumen para ganar longitud . ¡Que elástica puede llegar a ser la piel cuando la tensión es mucha¡ los que no lo han visto no lo creerían . Le di unas buenas y brutales sacudidas como si se tratara de ropa mojada  -“aaaaaaah , por Dios aaaah”-  su grito fué feo y parecía estar siendo desgarrada . La solté .

Su respiración se agitó y estaba derechamente sollozando , volví a abofetearle la cara , -“¿no tienes suficiente , depende de ti seguir?”-   Como lo suponía no respondió nada . Seguí con la revisión . Pasé por su barriga y caderas , por la parte baja del abdomen , metí el índice en su ombligo de gorda y escarbé como si tratara de apuñalarla con mi dedo .

Yo no encontraba feo el cuerpo de la dolorosa . No me importaba que estuviera rellenita , eso le daba un especial encanto . Tal vez si hubiera sido otra mujer no habría ocurrido lo mismo . Es que como ya lo he dicho , el cuerpo de Claudia era naturalmente un 8 , lleno de curvas que habría seguido existiendo si el tejido diposo se hubiera acabado . No obstante ello ,quise atormentarla psicológicamente aprovechándome de su complejo . Ella sabía que su cuerpo me enloquecía pero su complejo era tan grande que mis palabras , de todas formas resultarían peor que los azotes.
Hundí mis dedos en las gorduras de sus caderas y tiré de ellas , – “mira que chancha estás, cerda asqueroza , mírate , eres un asco . Debes mirar lo fea que eres”-   Fuí a buscar el espejo de cuerpo entero que había en el baño y lo instalé en la pared frente  a Claudia de manera que ella misma se mirara . Luego volví a enterrar los dedos , esta vez en la gordura de debajo del ombligo y dije   -“mira este neumático , veo que llevas repuestos para auto , que prevenida eres, jajaja”- Apreté muy fuerte y ella lanzó un “aaaaay” , luego dijo “por Dios” . Yo lancé una carcajada y comencé a sacudirle todas las gorduras de su abdomen . “Mira Claudia , mírate , eres una gelatina”-  le lancé cachetazos a cada una de las gorduras de su vientre el que se remecía como el agua dentro de una olla llenada al tope . Di 1 ,2 , 3 , 4 , 5 cachetadas en su barriga  -“aaaaah , por Dios , no , no por favor”-  y estalló en fuertes sollozos , -“jajajaja”-  Mi risa era falsa , en realidad no quería seguir . Sin embargo la dolorosa no cedía ante el asalto de mi crueldad . Continué con el periplo de mi mano  . Pasé por los pelos sedosos de su pubis , metí los dedos dentro de su agujero vaginal , jalé de sus labios , acaricié su clítoris . Tomé una mata de su matorral y tiré como si pretendiera arrancarlo pero sin esa intención sino sólo para causar dolor ; dió un grito , quedé con unos pocos pelos en mi mano . Volví a escarbar con los dedos, su vagina . Se había calentado . Me gustaba la humedad que había encontrado ya que era señal de que empezaba a disfrutar . Estuve masturbándola unos minutos . Luego llevé los dedos a su boca y le ordené que los chupara  -“cómete tus jugos de ramera”-  , comenzó a lamer con avidez ; estuvo así un rato , tal vez 5 minutos . Miré el reloj ; eran ya las 7 de la tarde y tenía hambre .

Calenté agua en la cocina a fin de preparar un café . Me hice un sanwhich de mantequilla y jamón  de pavo y luego encendí de nuevo la TV . Me dispuse a comer . En la tele pasaban una película de wester , algo aburrida pero la estuve viendo mientras comía . Demás está decir que la dolorosa seguía atada , casi colgando y no debía comer (y seguramente tenía un hambre mayor que la mia) , sólo mirarme a mí hacerlo .

Una vez terminada mi merienda decidí estirar las piernas y dar un paseo por alrededor de la cabaña . Cuando estaba abriendo la puerta ,de pronto escuché el ¡STOP¡  . Miré a la dolorosa , la palabra mágica que había estado esperando . Mi corazón se alegró y sonreí ; pero ella continuaba con la cara seria , me miraba fijo . “¿te vas? , recuerda el límite que prometiste  respetar , no debes dejarme sola”-  era eso , mi alegría había sido prematura . -“No te preocupes claudia, sólo me fumaré un cigarro aquí afuera”-  ,  -“quédate”-  ,
“son tan sólo unos minutos”- y salí de la cabaña . Ya había anochecido , hacía brisa y ese olor de pinos mezclado con el aroma típico de la costa de Isla Negra me invitó a respirar hondo . Caminé hacia unos arbustos para encontrar el objeto que tenía pensado . Fué fácil hayarla , una varilla . La corté de una rama . Era dura , larga , flexible y fina ; excelente combinación . lA probé , jugando con ella como si se tratara de un florete . Estaba perfecta . Luego entré.

“¿ves claudia? ya llegué , tomó sólo unos minutos” . Ya dije que la dolorosa estaba casi colgando (sólo casi) atada de manos desde la viga del techo . Me propuse ensayar otra postura para darle una azotaina diferente .

En la cabaña había una gran mesa que moví hacia donde estaba claudia . La tomé en brazos (en verdad pesaba) y la puse sobre la mesa . Debo decir que continuaba atada de las muñecas y con los brazos en alto hacia el techo , lo mismo sus tobillos ; de tal manera que quedó sentada sobre el mueble con las piernas juntas y extendidas , es decir tan sólo apoyaba ,en la mesa ,su trasero y piernas . La gordura de su bajo vientre se apelotonó sobresaliendo hacia arriba al quedar su cuerpo en ángulo recto . Si duda esta posición era más cómoda que la anterior , sin embargo estaba destinada a la próxima tortura .

La planta de sus pies quedó expuesta a mi vista ; estaban muy heridas , las toqué levemente con la varilla y pecibí un pequeño gesto de dolor .
En sesiones pasadas yo había torturado a la dolorosa haciéndole cosquillas en esa parte . Soy ignaro en esos temas pero creo que existen en la planta algunas terminales nerviosas que despiertan de forma especial la sensibilidad . Las cosquillas aunque tortura enloquecedora eran una humorada , un instante en que lo lúdico de la sesión se potenciaba al máximo ;Mas ahora ,esa no era mi intención . Sus plantas estaban muy lastimadas y yo iba a comenzar a golpear despiadadamente sobre tan delicada superficie . Agité la varilla en el aire y le dije  -“esto va a doler mi chancha” . El primer impacto hizo que la dolorosa doblara las piernas intentando recoger su cuerpo . Di un segundo golpe , y la dolorosa volvió a hacer lo mismo . Me obligó a atarle sus pies a la mesa de manera que quedaran fijas las piernas a ella y no pudiera moverse .

La varilla es fina y cada golpe de ella afecta la primera capa de la piel , sin embargo causa un profundo dolor , máxime si golpeamos sobre una superficie herida . Lancé un tercer golpe  , – “sssss, oooh”- Le descargué un varillazo en los pechos y le dije  -“deja de chillar . Mira puerca , te voy a dar  sólo 10 varillazos en lo pies , pero por cada grito y quejido te ganarás 2 más “-

La ataqué con una descarga de golpes propinados con toda la fuerza de mi brazo . Al golpe 1 apretó los ojos , ahogó el lamento ; como no pudo recoger las piernas por estar fijas a la mesa entonces acercó su tronco a los pies haciéndo bailar sus tetas . “jajajajaja , ¿dolió? y es sólo el comienzo , te faltan 9 aún”. le dí otro , y otro y otro ; al quinto golpe no pudo aguantarse  , -“ggrrrr, aaay”- gritó y abrió desmesuradamente los ojos y empezó a bufar “uf , uf , uf , uf” . Le dí el sexto
“aaaah”-  volvió a agigantar los ojos y su cara tembló como en un ataque epiléptico  . Al número 7 descargó un “mmmmmm” contenido . Llegó el 8 , el 9 y finalmente el 10 , en todos ellos también conteniendo los lamentos , con los ojos cerrados y apretados , crispando mandíbulas y labios . “Ahí están los 10 pero te quejaste 3 veces y 3×2= 6 , jajaja, te faltan 6 más”   -“no sigas por favor”-
“tu sabes cómo debes pedírmelo , claudia”
“no , no “-  su lamento era entrecortado y con hipos .
“sólo 6 más”- De pronto e intempestivamente descargué un golpe , -“aaaay”- luego otro , y otro hasta completar los 6 . En todos ellos gritó sin dejar de llorar . “las 6 veces te quejaste claudia , en consecuencia tu multa a pagar asciende a 12 varillazos”
“no , no por favor “-  agrandó sus ojos y me miraba fijo como una loca ,  -“por favor , es insoportable”  .”si es insoportable dime que pare”-
“paraaaaa , no sigaaaas”-
“así no claudia, tú sabes cómo debes pedirlo”-  A estas alturas yo no sabía qué pensar . Realmente era un suplicio atroz el que sufría mas no se rendía , ¿que debía hacer? , miré sus pies ; estaban al rojo e hinchados  ¿debía continuar con 12 varillazos más? , sus lágrimas no podían ser fingidas  . “Eres una enferma perturbada claudia, tan sólo debes pronunciar la palabra y todo acaba” . Ladió la cabeza y descansó su frente en un brazo . Paró de llorar y quedó en silencio , luego dijo en un susurro , -“aun no , todavía no es tiempo”- lo dijo sin mirarme a la cara . Ya no podía más , bastaba con decidirlo , la desataba y nos devolveríamos a la ciudad ; pero nunca más vería a la dolorosa , de eso estaba seguro ; ella no diría STOP en toda la noche , era una masoquista suicida . “Eres una perturbada”.
“Lo sé , podemos dejarlo hasta aquí “-   Su voz sonó fría y lejana . En ese instante pensé en la dolorosa como el ser humano más solo del mundo ;me superaba a mi en soledad , su trastorno era extremo , ¿cuál era la necesidad de sentir dolor a ese nivel?”.
“¿qué quieres demostrar? ¿cual es el fin de todo esto? –
“ya déjalo , me voy , no eres el que busco , me equivoqué contigo”-  dijo con voz y mirada acerada . Me llené de ira y descargué un varillazo . Recogió su cuerpo y movió los deditos de sus pies como saludando el golpe :Había cerrado los ojos y pudo contener el grito ; sin duda lo estaba esperando y me había provocado . Le dí 11 varillazos seguidos , sin ninguna tregua ; se contuvo en todos pero al número 12 soltó un “aaaaaay” desesperado . Me dijo -“debes multarme con 2 golpes”-  hundí mis dedos en su teta derecha salvajemente y  dije -“el que castiga soy yo , ¿entendido?”-  Fuí a la cocina en busca de una botella de vino vacía , era de vidrio ; puse el envase en la mesa al lado de la dolorosa . Le dije -“aquí te sentarás , encima de esta botella”. LA tomé del trasero y piernas , la levanté y la senté sobre la punta de la botella ensartando el gollete en el ano . Su propio peso hizo que la punta del objeto se hundiera , penetrando en su recto . La gran grupa fué bajando hasta la superficie de la mesa como si se tragara la botella. El envase de vino , desde el gollete hacia abajo va agrandando su diámetro , se va haciéndo más ancho hasta llegar a la base .Ella no tenía apoyo para detener el avance del objeto invasor en sus entrañas . Sus piernas estaban extendidas en la mesa y sus brazos atados . La anchura de la botella y el sobrepeso de la dolorosa fueron forzando el esfinter al límite de su capacidad . La angustia y el dolor se apoderaron de su ser . Desesperada trató de flexionar sus brazos atados , procurando subir su cuerpo . Tuvo éxito ya que detuvo el avance pero sus brazos quedaron tensos , ya no extendidos sino en un ángulo de 140 grados . Se notaba el esfuerzo máximo en su rostro el que comenzaba a enrojecer . Sus muñecas atadas fueron lastimándose y sus manos a amoratarse . Pasó un minuto en esa posición ; decidí descargarle los 2 varillazos que faltaban , -“aaaah , aaay”-  volvió a abrir los ojos , otra vez grandes y desesperados . “como gritaste , debo darte 4 varillazos más y conste que no te sacaré la botella hasta que haya terminado con tus plantas” . Le di el primero y volvió a gritar ,-“oh , otra multa de 2 varillazos”
“uf, uf, f , uf , no puedo soportarlo”
“como veo que no te gusta esto de los varillazos , te propongo algo : Te doy  a elegir entre los 3 varillazos que restan o una sorpresa que tengo preparada y que no incluye este tipo de golpes”
“la sorpresaaaaaaaaaaa”- Los brazos , el cuello y la cara de claudia estaban estaban extremadamente tensos .
“tú lo has pedido , no hay varillas pero…jajaja”-  Entonces le quité las ataduras que fijaban sus pies a la mesa , mas los tobillos continuaron amarrados y juntitos . Tomé sus piernas y las levanté en el aire . El peso se volvió a concentrar en el ano y ella hubo de tensar aun más los brazos para no desgarrarse . El peso de su cuerpo era sostenido por los brazos que por cieto no eran de los más fuertes . “Deberás estar 3 minutos exactos en esta posición a partir de ahora , con eso pagarás tu multa”- le dije . Lo cierto es que claudia estaba al límite de sus fuerzas y para ella 3 minutos sonaban como 3 horas en sus oidos . “no , no por favor , no resistiré” . Sus brazos , cara y cuello temblaban y su frente comenzó a sudar . “Si no fueras tan gorda te sería más fácil , jajaja”. Sus brazos comenzaron a bajar la flexión y por ende el trasero también bajó un poco más , -“aaaay”-
“jajajaja , quedarás abierta y la mierda pasará de largo claudia”-   Otra vez volvió a hundirse la botella .
“aaaaah , uf , uf , uf , uf por favor”
“debes esforzarte claudia”-  Se completaron 2 minutos y volvió a penetrar un poco más la botella , -“aaaaaaaah , mi culoooo, Dios miooo , se rompe mi culooooo”- Apenas se completó el tiempo tomé a claudia y le saqué la botella . Su pecho estaba mojado de sudor y su cara desfalleciente . ¡que exhausta se veía¡ . Su vientre se movía acompasadamente con la respiración . La tomé del cabello y la miré al rostro , parecía una muñeca de trapo . Busqué agua en el vaso y le dí de beber ; estaba a punto de acariciarla y darle un beso . Sus manos estaban violáceas y decidí desatarla por completo . La hice bajar de la mesa . “acuéstate en el suelo de espaldas”-  le ordené  . -“pone los brazos en cruz”-   Sus enormes senos se derramaron cada uno a un lado . Estaba indefensa , cansada , con el culo adolorido . ¡que bonita era en esa posición de reposo¡ me gustaba en esa posición de gatita panza arriba . La tomé del cabello y la arrastré por el piso . La llevé al baño y la metí en la tina (bañera) . Le ordené que se bañara .

Yo fuí a la cocina a prepararme unos huevos revueltos . Era necesario que claudia descansara un poco y yo también ; aunque no sea creíble yo estaba ahíto de fuerzas , había sido degastante disparar toda esa artillería de violencia sobre ella ¿Era la lujuria lo que me estimulaba a seguir el juego mórbido de claudia? . No me estaba gustando el sadismo que a mi pesar estaba demostrando ; yo no era así ¿o lo era? . Pero si no era asi , y si no me gustaba la morbosidad de la dolorosa ¿por qué no dejaba el asunto hasta aquí? . Si se trataba de lujuria , de pura y simple lujuria ¿no habría bastado con buscarme otra mujer ? DE hecho estaba “Pepita LOca” , una chica que también conocí en el chat bdsm . Tenía su mail , pero nunca le escribí porque en el intertanto conocí a la dolorosa . ¿y si estaba enamorándome? ¿enamorándome de esta loca masoca? Es claro que también debo estar chiflado para enamorarme de semejante degenerada ya que lo que me estimulaba a  hacerlo era precisamente esa extravagancia demencial , lo excepcional de supersonalidad .

Volví a poner la TV . Era hora de noticias . Ninguna novedad , siempre las mismas estupideces . El peregrinaje por los distintos canales se me hizo monótono .De pronto me llegó una ola de aromas pefumados , mezcla de champú y colonias . Aparecía en la sala la dolorosa bañadita y con la cara rejuvenecida . Su cabello estaba mojado por lo que se veía más oscuro lo que hacía contraste con su piel blanca , ¡que bonita estaba¡ Se cubría con la toalla , quedé un instante mirándola.
salí disparado del sofá donde me encontraba sentado . Tomé su cara entre mis manos , acaricié sus cejas con mis dedos . Iba a besarla cuando noté que se crispaban sus mandíbulas . Me retuve . Le dí una bofetada que le hizo girar la cabeza , acto seguido le arranqué la toalla volviéndo a quedar completamente desnuda . Volví a atarla como antes , casi colgando del techo y con los brazos en alto , sus pies volvieron a quedar en puntas. Fuí por mi correa de cuero . La prefería a los látigos o fustas que vendían en los sex shop .

Fuí descargando los correazos en la espalda en la parte alta y la lumbar alternativamente . Golpeaba fuerte . La dolorosa hacía gestos de dolor , cerrando los ojos y poniendo la boca apretada , pero no emitía sonidos mayores .No sé cuantos les di . Cuando terminé aprisioné sus ubérrimas nalgas con mis dedos , los que se hundieron como en una esponja ; apreté barbaramente y sacudí a fin de que bailara toda esa carne preciosa   -“aaaay”-  se quejó . “te voy a dar en tu grupa yegua”. Claudia me había confesado un día que sus azotaíanas preferidas eran las nalgadas , eran la causa de calenturas infernales , según sus propias palabras .

Le dí 20 cachetazos con la palma en cada pompi . Me gustaba como se estremecían sus glúteos con cada golpe de mi mano . Ella se lamentaba con diversos “ssssss” o “aaaaah” , manifestaciones que , estaba seguro , eran de placer y dolor a la vez como una bebida agridulce . Al terminar ,exploré el interior de la concha con el índice ; estaba viscoso a más no poder como imaginaba ; era buena señal . Seguí con los golpes en los glúteos pero esta vez con la correa . Los “sss” y “aaaaah” aumentaron de volumen lo mismo el enrojerimiento del trasero . Paré un instante y palpé las nalgas ; estaban afiebradas.

Seguí dándole duro . Sus quejidos eran cada vez más altos y lastimeros . Calculaba que le había dado más de 20 correazos en las nalgas . 20 Era para mi un número indicador de “suficiente” , pero seguiría hasta 10 más . Me detuve a fin de que descansara . Claudia resoplaba y su frente se había llenado nuevamente de sudor . Fuí por un vaso de agua y le dí de beber ; tragaba el líquido como una sedienta en el desierto .

Vi el refrigerador y comprobé que había hielo . Saqué un cubo de gran tamaño . Volví a la sala . A fin de paliar la fiebre comencé a pasar el cubo por las nalgas enrojecidas ; ella respondió con “aaaaah” de agradecimiento entornando los ojos hacia arriba y casi poniéndolos blancos  . Seguí con ese masaje dejando su po-po muy mojado . Fuí pasando el cubo por entremedio de los glúteos y bajé hasta su agujero anal . Empecé a presionar para meterlo dentro . “aaaah , aaay”.
Los cubos no tienen pretuberancias , sólo esas caras cuadradas por lo que no era fácil hacer el acoplamiento , por lo demás era muy grande . Presioné más pero no entraba .Me ayudé con la botella de vino y empujé el hielo con el gollete . De pronto entró junto con el gollete , -“aaaaaah , aaaaaah , aaaaaaaaaah”-   Claudia comenzó a gemir desesperada  . “aaaaah , aaah , sácalo , sácaloooooo” . Claudia se agitaba como una demente furiosa ; se retorcía como una lombriz expuesta fuera de la tierra . Cerraba los ojos , los apretaba , los abría desmesuradamente ; bajaba y subía la cabeza ; cerraba y abria la boca ; todo su cuerpo estaba frenético , haciéndo que sus pretuberancias se agitasen como el océano tempestuoso . Claudia hacía todo eso y todo era inútil ya que nada podía parar esa sensación extraña y desesperante  de ese cubo obstruyendo el recto y helándoselo.

, -“oh , oh , oh , oh oh oooooooh”-  yo no podía hacer nada al respecto ¿cómo iba a extraerle el cubo? . En un arranque de sadismo , le volví enterrar el gollete de la botella muy profundo para que el cubo penetrara aún más . “oh oh oh oh , aaaaaay aaaaah” . Me encantaba verla en su retorcimiento de boa herida y enloquecida , de hembra indefensa y atada . Seguí con los correazos en las nalgas , pero esta vez le pegué con la hebilla de metal ; fueron 10 y algo más , pegué duro . Pero sin duda ,practicamente fueron ignorados por claudia que estaba ocupada en sufrir el agobio de ese enorme cubo de hielo en sus entrañas . Estaría ahí hasta que se  derritiera o ella lo expulsara con una peristalsis , lo que se veía muy dificil debido a la forma recta del objeto . “mmmmmmmmm” –  La dolorosa comenzó a enrojecer , las venas del cuello se hincharon . Estaba pujando para que el cubo saliera , pero este estaba atorado . Yo debía continuar con los azotes . “te quedarás asi Claudia , debo continuar , lo siento jajajaja”-   La descarga de golpes fué ahora , adelante . Le di en su vientre , pelvis , muslos , costillas ; en forma desordenada  . Sin embargo , y a pesar de lo salvaje de los correazos ella parecía indiferente a ellos y seguía ocupada de las desagradables sensaciones del pequeño témpano en el culo .

Azoté fuerte también las tetas que , después de 6 golpes ,enrojecieron ; mas también fué inútil  , la dolorosa parecía presa de un ataque de epilepsis . La dejé ahí y me vestí . La amordacé y puse una pinza en cada pezón , -“saldré a dar un paseo claudia”-
“mmmmmm , mmm”- sin duda quería decirme algo pero la dejé ahí casi colgada y con su culo helado .Continuó la estufa encendida , apagué las luces y salí de la cabaña .

Eran las 10 de la noche y corría una brisa . Caminé por la oscuridad hacia la playa . Cuando llegué a la costa me dirigí a la casa del poeta Pablo Neruda ; nunca había estado ahí ; caminé por su alrededor . Se me antojó que si Neruda hubiera conocido a la dolorosa , con seguridad le habría inspirado un poema ; “oda a la dolorosa” o algo así . Es más ,cualquier artista lo habría hecho . Seguí caminando y descubrí un bar , entré . Estaba lleno de gente , muchos de ellos extranjeros . Pedí una cerveza . Se me acercó una gringa bonita que entró a dialogar . La cerveza fué borrando mi timidez y aumentando la locuacidad de ella y la mía . Ya más tarde comenzó a cantar una chica acompañada de guitarra . Mientras escuchábamos tomé la mano de la gringa sin temor al rechazo ; ella puso su cabeza en mi hombro por respuesta . Seguimos bebiendo , pasaron las horas . El bar fué cerrado y practicamente fuimos expulsados del lugar .

Fuimos a la playa y nos tiramos en la arena contemplando el cielo estrellado completamente hebrios . En medio de la somñolencia alcohólica apareció la dolorosa . La había dejado sola , colgando y con el culo taponeado . Dios mio ¿qué hice? , miré a la gringa ; estaba dormiendo su mona . Ya casi iba a amanecer . Corrí hacia la cabaña . No paré de correr . Esta vez el maratón era para rescatar a la dolorosa , mi princesa dolorosa . Mientras corría pensaba en lo estúpido que era en todos los sentidos : en seguir el juego de claudia , en dejarme manipular por ella , en pretender estar enamorado de esa impúdica , en querer darle una lección y en dejarla sola con ese cubo en el cuerpo . Aceleré el paso . Me sentía lleno de energía , era extraño y más aún sin haber dormido y con todo ese alcohól en mi sangre .

Llegué a la cabaña y ahí estaba , colgando y hermosa como siempre . Sus ojos cerrados , desmayada . Había algo que le chorreaba por los muslos ; ¡Dios mio¡ , se había cagado . Tal vez intentó expulsar el cubo o fué producto de un desajuste intestinal causado por enfriamiento debido al hielo . La solté , le saqué las pinzas de los pechos  . Le hablé , apenas abrió lo ojos , -“me dejaste sola”- dijo , desfalleciente . La llevé al baño y la puse debajo de la ducha tibia para que calentara su cuerpo . Le limpié las heces , -“ya pasó claudia”-  le decía , mientras la jabonaba . Luego la sequé y la arropé . La llevé a la cocina y le di de beber leche caliente , luego la acosté en la cama,  muy tapada y le dí un beso .

Volví a la sala y limpié la suciedad . Me senté en el sillón y me dormí . Cuando desperté eran aproximadamente las 12 hrs del día siguiente . Fuí al dormitorio , pero la dolorosa ya no estaba , se había marchado . Dejó una nota que es el único rastro físico que tengo de ella  .

“ADIOS . Tú también me gustas y gocé cada uno de los momentos que estuve contigo , incluido el de anoche , creo que fué genial . Pero no respetaste el trato . No lo comprendes ; ya no quiero estar sola con mi soledad , es algo de lo que quiero escapar y que me persigue . Pensé que lo habías comprendido “.
ADIOS , besos, te voy a recordar siempre .

CLAUDIA , “LA DOLOROSA” .

FIN
Por favor escribe tus impresiones, críticas , comentarios o lo que que quieras decirme a
triatletaxx@yahoo.com.ar
c_barraza_rios@hotmail.com

TE LO AGRADECERÉ

Perreandola a Nancy

Martes, noviembre 9th, 2010

Hola este es el segundo relato que escribo aqui espero y lo disfruten.

Esto me sucedió hace un poco mas de un año yo tenía 17 en ese entonces y conocí a un chavo super guapo, quizás uno de los más guapos que he conocido y comence a salir en varias ocsaiones con el.

Hast la 6ta vez que salimos me pidió tener sexo y yo claro que le dije que si (de hecho le hubiera dicho que si desde la primera cita)

Fuimos a su casa y rapidamente se desnudó y yo hice los mismo, su cuerpo era imponente y realmente me excité, el me tomó de las caderas y bruscamente me volteó para hacerlo de perrito, a mi siempre me habian gustado las cosas
delicadas pero no se por que me excitó más que me moviera de esa manera sin niguna contemplación me penetró y comenzó a darme durísimo, casi al punto de decirle que parara y en ese momento me empezó a nalguear y me dijo algo que
no imaginé de el, – te gusta perra? – y por una extraña razón esas palabras sucias me exitaron, – te pregunte que si te gusta perra sucia – me volvió a decir y yo casi subconcientemente le dije que si.

El seguía nalgueandome bruscamente e insultandome pero aunque ni yo misma entendía por que me exitaba cada vez más esta especie de juego.

Tanto me exitaba que después de venirse dentro de mi el estaba dispuesto a hacermelo anal, pero me dijo primero, – ruegame que te culee y dime que eres una perra -, y yo increiblemente casi como si estuviera manipulada, o tal
vez lo estaba de cierta manera, lo hice, le empece a rogar que me lo hiciera y a decirle que yo era una perra asi que comenzó a hacermelo por el culo y con la misma rutina de insultarme y nalguerame hasta que nos vinimos los dos.

Después de eso nos acostamos los dos y el volvió a su estado normal, siendo muy tierno conmigo, pero después de esa ocasión preferí ya no buscarlo por que aunque tengo que aceptar que en ese momento me excité muchísimo siendo
maltratada a la hora del sexo no quería que terminara algo mal.

Fin

Con mi tío el pajero

Domingo, octubre 24th, 2010

hola, esta es una historia de verdad que me paso hace 5 años. Mi nombre es Tiago, tengo 20 años, soy un hombre con buen cuerpo y un pene que da para envidiar, 20 cm. pero muy grueso. Así me empezaron a gustar los hombres.

A los 15 años, ya sabia todo lo que un adolescente normal sabe de sexo. Mi historia comienza en un verano que fui con mi padre a la casa de playa que tenia mi tío. Llegamos y teníamos planeado quedarnos toda la semana allí solo los tres. Admito que mi tio es un hombre atractivo y joven pero nunca me sentí atraído hacia el. Esa tarde mi padre se durmio del cansancio por el viaje. Yo decidi ir a nadar a la piscina. Me puse mi short y fui a dar un chapuzon, paso media hora y llega mi tio con una bata que le llegaba por la rodilla. se sento en una silla cerca de la orilla de la piscina, al sentarse no pude disimular notar de que se encontraba totalmente desnudo. Me sorprendio porque nunca habia visto un hombre desnudo, no me interesaba, pero me llamo la atención esa verga flacida y esos huevos colgando en la silla. Le dije: che huevon se te escapa el cachorro. Dio unas carcajadas pero no hizo absolutamente nada para cubrirse. Luego de un rato se fue para adentro.
Al día siguiente mi padre salió con unos amigos a un bar y me dejo al cuidado de mi tio. El me ofrecio para enseñarme a andar en moto, muy entusiasmado acepte. Me llevo hasta un estacionamiento enorme donde pudiera manejar tranquilo. El se sento atrás mio. Maneje un rato largo pero no pude dejar de notar que todo el tiempo mi tío me apoyaba su verga en mi culo. Me sentia un poco incomodo. Leugo empezó a hacer movimientos contra mi culo. Me di la vuelta y le dije que parara porque no me gustaba.
Cuando termine de decir eso me tiro al pasto y me dijo: te voy a romper el orto tiago, quieras o no. Me agarro fuerte las manos y me empezó a desvestir. Comencé a llorar. El se bajo el pantalón y me acercó mi boca a su verga muy peluda con olor a macho. Me obligó a que se lo mamase. Me introdujo 16cm de verga en la boca. Comenze a morderle un poco como para que me suelte pero el me pegó y metió con más fuerza su pija en mi boca. Al terminar se vino en mi cara llena de lágrimas. Me dió la vuelta y me abrió el culo con sus manos. Me metió tres dedos de primera en mi culo. Comenze a llorar más porque me dolía demasiado. Luego escupió  en mi culo y enseguida sentí como su verga entraba en mi cuerpo, empezó el entra y sale de una manera bestial. Al terminar se vino en mi espalda y mi cara de nuevo. Me sentí como una puta llena de leche y con el ano sangrando. Llegue a casa llorando y me encuentro con mi padre, el cual me abaraza y le pregunta a mi tío: ya lo hiciste macho a este pendejo?.. No podia creer lo que escuchaba, mi padre era gay al igual que mi tío y ellos tenian una relación, despues de ahi esto ocurrio muchas veces mas pero con mi padre también, comenze a tomarle el gusto pero nunca lvidare la primera experiencia en donde me rompieron el culo.

Fernanda

Sábado, octubre 9th, 2010

Hola, me llamo Fernanda y les voy a contar una de mis tantas anécdotas. Bueno comenzaré contándoles sobre mí, soy una nena físicamente agradable (eso me dicen), soy alta, delgada, de cabello castaño y quebrado, ojos claros, unas caderas lindas que siempre bamboleo al caminar y unas tetas redonditas que siempre arrancan piropos tanto de hombres como de mujeres, la verdad es que no es por presumir pero soy apetecible, jejeje, en fin, como se darán cuenta soy algo vanidosa, además de fiestera, loca, me encanta ir de compras, pero sobre todo amo el sexo.

Ahora bien, aquí va mi historia (es 100% real por cierto). A mí me gusta mucho la dominación, soy una sumisa declarada, en esa época daba mis primeros pasos en este campo, era dominada y sometida a los caprichos de dos amigas mías, les llamo amigas, pero la verdad es que desde que me comenzaron usar podríamos considerarlas como mis “amas”.

El caso es que un día tuve una sesión con ellas, esa vez me recibieron con muchos insultos y humillaciones, como tenían acostumbrado, pero para variar me dijeron que ese día me iban a llevar de paseo.

­—Hoy queremos presumirle a todo mundo nuestra perrita—dijo Roxana, una de mis amas—solo tienes permitido ponerte esto puta.

Dicho lo anterior me arrojó unas cuantas prendas, que resultaron ser una mini que apenas y me tapaba las nalgas, un top negro y mi collar de perra de cuero que me hacían usar en todas nuestras sesiones, la verdad es que iba a lucir como toda una puta por la calle, sin embargo, a esas alturas ya había aprendido a no rechistar a ninguno de los caprichos que ellas tenían, además debo admitir que la idea me encantaba y calentaba mucho, aunque nunca lo había hecho por temor a varias cosas, pero como ahora era una orden, no tenía de otra mas que obedecer.

Me quité la ropa que traía y me puse lo poco que me dieron; salimos a la calle y yo inmediatamente me daba cuenta de la forma en que me miraban la mayoría de los hombres, muchos incluso me silbaban y me decían o incluso gritaban cosas como “¿Cuánto cobras?” “Somos cinco ¿Podrás con todos?”, eso me hacía sentir profundamente humillada y por lo consiguiente excitadísima, además tengo que decirles que yo caminaba unos pasos atrás de ellas y con la cabeza agachada, aunque por otro lado todas las mujeres que veía me lanzaban miradas llenas de veneno y las señoras mayores se horrorizaban, ya se imaginarán la situación.

La verdad no sabía a dónde me llevaban, pero obviamente por mi posición ni se me ocurría preguntar, finalmente no importó a dónde me llevaban, pues pasó algo que captó nuestra atención e hizo de ese día  uno de los más interesantes de mi vida, lo que pasó fue que de pronto un tipo que pasaba por ahí de repente se fijó en mí, lo curioso fue que entendió que no debería hablar conmigo sino con mis amas, por lo cual, se dirigió a ellas; hablaron unos minutos, sin que yo me enterara de lo que estaban hablando. De pronto Roxana sacó mi correa y la fijó en mi collar y me comenzó a llevar, cual sería mi sorpresa cuando me subió al auto del tipo con el que habían hablado, yo bien sabía que era un tipo al que no conocían ni ellas ni mucho menos yo, por lo tanto me sorprendió que me hicieran subir junto con ellas al coche del desconocido.

Mi curiosidad iba en aumento mientras el tipo conducía por calles que no conocía, la situación me parecía sospechosa, pero ya que mis amas estaban conmigo la verdad es que no me quejaba. Al fin llegamos a nuestro destino: un hotel, uno no muy caro hay que decir, al ver a dónde habíamos llegado, las cosas se me hacían más claras, íbamos a tener una sesión de sexo, pero, ¿Cómo podía ser? Mis amas eran lesbianas 100% yo siempre he sido bisexual, así que tal vez todo consistiera en que entre todos me harían algo, ¿o no?

Subimos a la habitación que nos designaron y de pronto el se comenzó a desvestir, yo no entendía que iba a pasar, sin embargo, al  ver mi cara de estupefacción ellas me llevaron a parte y me dijeron:

—Fernanda este tipo nos dijo que se le antoja cogerte, al ver como te vistes creyó que eras una prostituta a nuestras órdenes, por lo cual nos ha ofrecido una buena suma para darte por la vagina y ano sin condón, así que ahora ya lo sabes, haz lo que te decimos que nosotras nos quedamos para ver el show.

Al oír esto me quedé de piedra, la verdad no me lo creía, el comenzar a ser una mujerzuela, una prostituta, sentía que sería lo más bajo que podría caer, además de tener que hacerlo con un tipo que apenas acababa de conocer y solo de vista era más de lo que me hubiera imaginado, ¡y además querían que cogiera sin protección! Eso de verdad que era demasiado, así que por primera vez desde que comenzamos a practicar esto, me negué a hacerlo.

Al oír mi negativa su reacción no se hizo esperar, se enojaron enormemente, me gritaron, me insultaron, me decían que una perra como yo no tenía ni voz ni voto, que era de su propiedad y que podían hacer conmigo lo que quisieran y cosas por el estilo, a pesar de todo, me seguí negando, cosa que es muy rara en mí. A pesar de todo, la idea comenzaba a crear cierta expectación en mí, la situación poco a poco me comenzaba a calentar y mientras más pasaba el tiempo, la idea de ser humillada de esa manera me comenzaba a parecer más y más excitante.

Después de todo lo que me decían, ellas comenzaron a negociar conmigo, así pues, después de mucho hablar y algunas rabietas, al final me dijeron que solo le tendría que hacer una mamada, pero sabrosa, larga y duradera. Al oír esto me quedé callada un rato y finalmente accedí.

A estas alturas, mi “cliente” ya estaba ansioso y algo aburrido, antes de comenzar mis amas hablaron con él y le expusieron la situación, yo me imagino que era porque no quería quedarse con las ganas de hacerme algo, así que accedió a los nuevos términos.

Finalmente yo me acerqué a él y me puse de rodillas poco a poco; mientras él se desabrochaba el pantalón, sacó su verga, yo la contemplé, era de tamaño medio, unos 18 ó 19 cm. A esas alturas yo ya me había comido miembros más grandes que ese, por lo tanto comencé como la experta que soy, poco a poco le lamí su tronco, desde su base hasta antes de llegar a su glande, varias veces me deleité lamiendo ese rico tronco, después de unas cuantas lamidas comencé con sus testículos, esas bolas deliciosas hechas de carne, le pasa la lengua alrededor y entre ambos, tal vez el estaba en la gloria, pero imagino que lo suyo no era nada comparado con lo que sentía yo. Usada, humillada, obligada a prostituirme, estaba mamándole la verga a un desconocido, todo

el morbo de la escena me volvía completamente loca, mi vagina sacaba jugos como nunca en la vida y me ardía tanto que pensé que podría subir la temperatura de aquel cuarto.

Seguía con mi trabajo, ahora le tocaba el turno a su glande, comencé nuevamente por la base de su pene hasta llegar con mi lamida hasta su glande el cual estaba humedísimo, como a mí me gusta, le pasaba la lengua de lado a lado, de arriba abajo, la verdad he de reconocerle que se contenía muy bien para no venirse aún, después comencé a metérmela por completo y sacarla rítmicamente, en este punto, el me puso las manos en mi cabeza ayudándome (aunque no hacía falta) a moverla.

En eso estaba, cuando mis amas comenzaron a decirme

— ¿Cómo ves a la puta?

—Pues como siempre, ya decía yo que era lo suficientemente perra como para no hacerlo.

—Tienes razón y yo que de verdad lo comenzaba a dudar.

— ¡Que va! Ya ves como lo está disfrutando esta ramera, mírale el culo, le está chorreando—dicho esto, me dio una patada algo fuerte en mi culo, debo de decirles que para entonces yo ya estaba en cuatro.

La patada arrancó un gemido de dolor de mí, el cual sonó ahogado ya que tenía adentro la verga de mi cliente; como sea, poco después de la patada, comenzó a moverme más rápido mi cabeza mientras yo me dejaba ya sin hacer fuerza, en ese momento se vino en mi boca, tal vez llevaba tiempo sin hacerlo, pues me llenó la boca con su semen.

—    ¡Más vale que te lo tragues perra!—innecesariamente dijo una de mis amas, digo innecesariamente porque yo siempre me trago el semen.

Había terminado, mi experiencia como prostituta terminó así, después de recobrarse, mi cliente habló con mis amas felicitándolas por la perra que tenían, asegurándoles que le había dado la mejor mamada de su vida, también les pagó, aunque no ví cuanto, hecho esto se fue de la habitación no sin antes darme una nalgada. A pesar de que el cliente se fue satisfecho, mis amas estaban enojadas porque no quise obedecerlas al principio, como consecuencia me dijeron

—    ¡Estúpida! Como te atreves a desobedecer lo que te digo—y me abofeteó

—    Por esto no deberíamos darte nada—dijo Roxana

—    No, dale algo, debe de sentirse toda una puta, pero una barata, no le des mucho

Así pues me aventaron un billete de $100.00 (en esa época $100.00 mexicanos valían aproximadamente 10 USD).

Para terminar el día me llevaron de regreso a su casa y me castigaron por mi desobediencia con unos ganchos para los pezones bien apretados y un consolador grandote en cada uno de mis orificios.

Muy bien, este es mi relato, espero que les haya gustado, se agradecen comentarios especialmente de mujeres sexy_mgirl@hotmail.com

Pobre Francisca

Miércoles, septiembre 29th, 2010

Le costó decidirse, pero tras meditarlo unos cuantos días y viendo que el problema iba a más, Francisca salió del instituto, con los libros y libretas bajo el brazo, y se dirigió a la farmacia en busca de un remedio. El problema era peliagudo, de esos que cuesta dar a conocer incluso a las personas de mayor confianza y más en una persona como ella, una chica muy tímida y que se sonrojaba con facilidad. Desde hacía días sufría molestias en su zona genital de difícil consideración, mezcla de picor, escozor y dolor. Intentó aliviarse con pomadas hidratantes y antiinflamatorias, antes de decir nada a nadie, pero sus remedios fueron aún peores, le causaban mayor dolor. Le preocupaba que otras personas pudiesen darse cuenta de ello, convirtiéndola en objeto de toda clase de burlas y exageraciones entre sus amigas y compañeros de clase, pero sobre todo pensaba en su novio, en lo que diría él al notar problemas en su zona íntima, puede que incluso la rechazase.

Francisca era una chica muy tímida, como ya dije, pero también muy asustadiza. Su físico era estupendo, no muy alta, delgada, pelo negro a más no poder, largo, liso, de piel blanca, ojos marrones y labios finos y rosados. Su cara estaba salpicada de pecas, no muy numerosas pero sí lo suficiente como para darle a su precioso rostro un toque particular. A sus dieciocho años todavía estaba en el instituto, repitiendo el último curso por culpa de una asignatura suspensa que le impidió ir a la selectividad. Tuvo la posibilidad de repetir únicamente esa asignatura, pero sus padres, de régimen estricto, le obligaron a repetir el curso entero con el objetivo de subir la nota y poder acceder a estudiar medicina, un objetivo que en especial su padre le había impuesto como una obligación que no podía dejar de cumplir. Eso le hizo sentirse intimidada todo ese año, pues sus padres no dejaban de vigilarla y por todas partes recibía reproches que la obligaban a mejorar en sus estudios. Sus amigas terminaron el instituto y se fueron a la universidad, un duro palo para ella que se encontró con la sola compañía de su novio de siempre, un chico mayor que ella que trabajaba en el despacho de abogados de su padre mientras terminaba la carrera de derecho. También por parte de él recibió severas reprimendas, amenazándola incluso con romper la relación cuando supo de su revés académico, pero que al final decidió darle una última oportunidad, por así decirlo.

Mientras caminaba hacia la farmacia, tratando de mover sus piernas de manera que no se rozase mucho en la entrepierna para no sentir dolor, fue pensando en lo que iba a hacer, en cómo se presentaría en la farmacia y cómo explicaría su problema. Le entraron dudas sobre si lo mejor no sería ir antes al médico, pero como tardaban casi una semana en dar cita pensó que, mientras tanto, podía acudir a una farmacia para que le aconsejasen un remedio transitorio hasta que el galeno pudiese explorarla. Sentía vergüenza por lo que pensase el farmacéutico, o la farmacéutica, cuando le dijese lo que le ocurría. Una vocecilla en su interior le decía que seguramente se riesen de ella, otra vocecilla le contestaba que iba a tratar con profesionales acostumbrados a consultas como ésa y que no pasaría nada. Con este último pensamiento adquirió un poco más de firmeza, hasta que llegó a la puerta de la farmacia.

Casi nunca iba a la farmacia, por falta de necesidad. Conocía, eso sí, su ubicación, y el interior, que se podía observar a través del amplio escaparate desde la calle, pero no recordaba cuándo había sido la última vez que había entrado. El interior de la farmacia estaba tomado en su mayor parte por una imponente estantería de madera, de aspecto muy antiguo, que albergaba los típicos frascos de porcelana en los que otrora se guardaban los ingredientes con los que los boticarios elaboraban las fórmulas magistrales por orden del médico. El mueble-estantería estaba detrás del mostrador, fabricado con la misma madera, y el cliente que entraba por primera vez se quedaba unos segundos contemplando el lustre del conjunto de muebles antes de responder a la atención que le brindaba el farmacéutico.

Francisca sonrió al entrar, no sólo por la vista sino también por el agradable aroma de la farmacia, el típico olor que desprenden las farmacias cuyo origen es desconocido o al menos difícil de explicar. Tras el mostrador, un farmacéutico esperaba su consulta con una sonrisa amable. Era un tipo bajito, muy ancho y fuerte, de cara un tanto ruda, con un atractivo extraño, que no llamaba la atención a primera vista. Francisca tuvo dudas. A su lado, una señora mayor hablaba con la farmacéutica y a ella le tocaba hablar con el hombre. No sabía si resultaría de mala educación despreciar la atención del farmacéutico para esperar a que fuese la mujer la que le atendiese, lo prefería, pero volvió a reflexionar en la profesionalidad de él y tras unos instantes de reticencia se animó a contarle su problema:

* Hola, buenos días.
* Hola, buenos días – el farmacéutico se mantuvo a la espera.
* Hace días que tengo un problema en mi zona…vaginal – hablaba con voz suave –, tengo unas molestias que no sé a que pueden ser debidas y quería saber si, antes de ir al médico, puede haber algo que me pueda aliviar.
* ¿Cuántos días llevas así? – el gesto apenas lo cambió, quizás un poco más serio, pero no mostró sorpresa.
* Unos días…una semana o así – albergaba la esperanza de que el hombre, al comprobar el tipo de consulta de que se trataba, la dirigiese a su compañera.
* Qué tipo de molestias son: picor, dolor, escozor,…
* Primero me duele y después, al rascarme…al tocarme me empieza a picar…pero por dentro…en el interior…me duele…
* Hmmmm – esta vez el farmacéutico torció el gesto. Era una explicación muy difusa, poco clara. Antes de arriesgarse a darle algo tendría que saber más.
* ¿Qué tipo de ropa interior tienes? ¿Es muy ajustada?
* No, no es…no del todo…no me aprieta – Francisca empezó a ponerse roja, la pregunta le sorprendió, aunque comprendió su lógica. El farmacéutico continuaba con su gesto serio, indagante.
* ¿De qué material es? ¿Sueles variar?
* Pues tengo de algodón…y de licra, más elástica, y alguna vez de raso.
* ¿De raso? – se sorprendió el farmacéutico.
* Sí, bueno…esa es ropa para ocasiones especiales…
* Entiendo, cuando estás con el novio, ¿no? – sonrió en plan cómplice, algo que molestó a Francisca – Puede que un tipo de esos tejidos te dé una reacción alérgica.
* No, no creo que sea eso.
* ¿No?
* No, hasta ahora no me había sucedido esto.
* Que ropa es, si dices que no te aprieta serán bragas no muy pequeñas, ¿no?
* Son pequeñas, pero – se intimidó cuando pronunció esas palabras. Sin querer estaba describiéndole su ropa interior – me quedan un poco holgadas…
* ¿Tomaste antibióticos hace poco?
* ¿Antibióticos? No – no entendía la pregunta.
* Es normal que tras la toma de antibióticos aparezca una sobreinfección por hongos. Entonces… – meditó unos instantes – puede que tus relaciones sexuales tengan algo que ver con ello.

Otra vez Francisca se sonrojó. No esperaba tener que contar sus actos más íntimos para el tratamiento de una molestia que no debía ser poco común.

* ¿A qué se refiere? No creo que sea eso…
* Tienes novio, ¿no?
* Sí, lo tengo – antes de responder lo pensó, tenía la impresión de que era malo decir que tenía novio. Empezaba a molestarse.
* Y qué tipo de relaciones practicáis.
* …
* Vamos, no voy a darte nada sin tener claro a qué es debido el problema, no me arriesgaré a ello. Si me equivoco seguro que te quejarás después de mí, así que iré sobre seguro. ¿Practicáis sexo oral? ¿Penetración? Dime.
* Las dos cosas.
* ¿Lo hacéis muy a menudo?
* Lo típico, no sé…dos veces a la semana…tres.
* Si te hace sexo oral, ¿te lo depilas? – Francisca pegó un respingo, no podía ser que le preguntase eso.
* ¿Qué tiene que ver eso? – con esa respuesta, el farmacéutico sabía que sí, que se depilaba, pero indagaría más.
* Cómo lo haces: con cuchilla, con crema depilatoria,…quiero saberlo para comprobar si la molestia está producida por quemazón o por incisión de algún objeto cortante.
* Lo hago con… cuchilla a veces…pero casi siempre utilizo una crema…
* Y las molestias comenzaron justo después de una sesión de…rasurado.
* No, no justo después.
* O después de alguna sesión de sexo con tu novio – poco a poco, el farmacéutico comenzaba a abandonarse al morbo de la situación. Ante él, la chica se ruborizaba con cada pregunta, que hacía con cuidado para mantenerse en un aparente estado profesional.
* Tuve…tuvimos hace poco…pero no me molestó.
* ¿Nunca te molesta tu novio? ¿Nunca te hace daño cuando lo hacéis, cuando te penetra? – Francisca tuve en su mente la imagen de su novio, follándosela con rudeza, pero sin daño alguno.
* No…es muy cariñoso…

El farmacéutico se quedó un poco pensativo, haciéndose un resumen de las respuestas obtenidas y buscando en su memoria los tratamientos más adecuados. En su mente circulaban alborotadamente tubos de cremas, cajas de óvulos, comprimidos,…pero todavía no podía elegir uno.

* No tengo muy claro a qué es debido el problema, si es una reacción alérgica, si es una infección, si es una mera irritación,…puede que sea necesaria una exploración antes de decidirse. No puedo darte nada.
* ¿Nada? ¿Ni una simple pomada calmante para unos días?
* No hay pomadas “calmantes” para esa zona. Los tratamientos que hay son muy específicos para cada dolencia y si te doy uno inadecuado el problema se puede acrecentar.
* ¿Qué puedo hacer entonces?
* Ya te he dicho que sin realizar una exploración no puedo darte nada. Es mejor que esperes al médico.
* Debe de haber algo que pueda darme.
* Sí, estoy seguro que sí, pero…- hizo un ademán con las manos, dando a entender que no podía hacer más.
* ¿Qué exploración necesita?
* Nada del otro mundo, puede que con sólo verla…ya sepa la causa del problema.
* ¿Sólo eso?
* Sí, creo que sí. Así se reconocerá si es una alergia o una infección.
* Bueno,…y… ¿podría verme, entonces?
* Sí, por mí no hay ningún problema, pasa por aquí.

El farmacéutico la invitó a entrar en la rebotica, situada tras el mostrador y apartada de la visión de los clientes por medio de un par de pesadas cortinas de color verde oscuro. Francisca no lo siguió enseguida, sino que se hizo la remolona, como no atreviéndose a adentrarse a una habitación privada de presencia de más testigos. Y no tenía muchas ganas de hacerlo, de exponerse delante de ese hombre que por el momento la tenía intimidada y que temía pudiese llegar a manejarla con mayor facilidad. El farmacéutico le insistió para que entrase, y ella, finalmente, lo hizo con paso apocopado y dubitativo.

La rebotica, la antesala de todas las farmacias, era una habitación mucho más amplia que la zona que se dedica para atender al público. En ella se encontraban las grandes cajoneras, muebles con cajones que se abrían deslizándose unos sobre otros, vitrinas con frascos de jarabes y colutorios, y armarios de los que no se podía ver lo que guardaban. El farmacéutico la instó a que se colocase en un lugar arrinconado, protegido de cualquier otro par de ojos indiscreto.

* Aquí no nos molestará nadie.
* No sé si quiero hacer esto. Creo que me iré y… esperaré a ir al médico.
* ¿En serio? No tardaremos nada, simplemente un vistazo – Francisca comenzaba a dar pasitos cortos hacia la salida.
* No, no me atrevo…yo.
* ¿A qué tienes miedo? No serás la primera chica que vea, y yo no soy el primer hombre que te verá.

La chica dudó un instante. La sonrisa y la mirada aparentemente tierna del pesado farmacéutico volvieron a calmarla un poco. Francisca avanzó hasta donde él se encontraba, miró hacia todos los lados para comprobar que nadie más la estaba viendo, y se desabrochó el botón de sus ceñidos vaqueros.

* Gerardo, ¿qué vas a hacer? ¿Por qué estáis ahí? – De repente, la voz de la farmacéutica titular la sobresaltó y se quedó inmóvil.
* Es una consulta, eh…simplemente me va a enseñar la zona en la que tiene molestias, para comprobar qué tipo de lesión tiene – el farmacéutico se desdeñaba en la explicación. Mientras hablaba, la rubia e imponente señora, con su bata blanca perfectamente límpida y clara y su pelo peinado y ordenado en un perfecto recogido hacia atrás, se acercaba a ellos.
* ¿Dónde tienes la molestia? – preguntó dirigiéndose a Francisca.
* En mi zona vaginal – contestó un poco más segura la chica.
* Será mejor que me ocupe yo de esto, ¿no crees? – y así la mujer apartó a Gerardo y se dirigió más específicamente a Francisca.
* Dime qué es lo que tienes.

Volvió a explicarle lo que ya antes le había contado a Gerardo. Éste se movía por la rebotica, buscando los medicamentos que otros clientes le pedían y lanzando miradas furtivas para ver lo que hacían las dos mujeres. Finalmente, Azucena, la farmacéutica titular, también pidió ver la zona para poder decidir el tratamiento adecuado. Esta vez, Francisca fue más decidida y accedió con menos contemplaciones a mostrarse.

Una vez se había desabrochado el botón, bajó la cremallera, con la señora Azucena sentada delante de ella observando minuciosamente como sus manos deslizaban el pantalón vaquero hacia abajo. A la vista quedaron sus braguitas, pequeñas, blancas, ajustadas a su piel, de tacto suave. Azucena no hizo nada más que contemplar a la chica mientras ésta se ocupaba de desnudarse para que la farmacéutica pudiese darle el remedio adecuado. Finalmente, las braguitas tocaron el suelo y Francisca se avergonzó tanto que no pudo mirar a la cara a la farmacéutica. Sentía como una ligera brisa por sus piernas y sus caderas, como toda su piel más sensible quedaba al aire, como su escaso vello se erizaba por el frescor del ambiente y sobre todo por la vergüenza de saberse medio desnuda delante de una extraña.

* A ver, déjame mirar mejor aquí, abre un poco.

Con las manos firmes, Azucena acomodó la postura de la joven para contemplarla mejor. Su rostro no lo reflejó, pero cuando vio el coñito rasurado, libre de cualquier rastro de vello, toda esa piel rosada y húmeda…quiso comérselo entero, a punto estuvo de lanzarse a por él, pero se contuvo.

* Aquí tienes una irritación. Una zona pequeña roja, ¿no te duele? – le tocó con la yema de un dedo.
* Sí,… ¡ay! Escuece un poco.
* Ya, parece que tienes la zona un poco dañada – no dejaba de deslizar el dedo índice por el labio de la chica –. ¿Y por aquí te molesta también? – Le tocaba más abiertamente la vagina, con la mano abierta de arriba abajo.
* No, sólo ahí – Francisca estaba siendo tocada impunemente por la señora. Se retorcía para evitar el tocamiento, sin decir que no porque después de acceder a la exploración no quería retraerse por temor a Azucena.
* Así que solo te molesta aquí. Bien, lo bueno es que no son hongos ni infección, sólo es una irritación, una dermatitis que no necesita un tratamiento demasiado fuerte. No creo que necesites ir al médico, en pocos días se te pasará.
* ¿Me dará algo para…eso?
* Sí, no te preocupes,…pero no te subas el pantalón todavía, que te aplico la crema y te digo como se hace. Espera.

La señora se levantó y se dirigió hacia una cajonera sin mucha prisa, meditando por el camino la crema que le iba a dar. Mientras aguardaba a que regresase la farmacéutica, Francisca se quedó desnuda de cintura hacia abajo. En el ínterin, Gerardo pasó a su lado varias veces, seguramente más de las necesarias, recreándose admirando las preciosas y tersas piernas de la chica. Ésta trataba de taparse con las manos, pero los muslos y las caderas se podían ver libremente. Azucena tardó un rato, apareció con un envase en la mano y se dirigió hacia Francisca con una mueca en la boca que intimidó aún más a la pobre chica.

* Esta crema te va a ir bien – volvió a sentarse al lado de Francisca y abrió el tubo –. Es simplemente para las irritaciones, con cuatro veces al día se te pasará enseguida. Te la voy a echar, para que te vaya aliviando ya desde ahora.
* No,…deje…no hace falta… – pero Azucena le esparció la crema por los labios, sin cuidado y tratando de tocarla sin miramientos.
* Eres tan guapa, una chica tan apetecible… – le susurraba estas cosas mientras acercaba su boca a su cara, hasta que sus labios le besaron la mejilla –. En cuanto te vi me entraron ganas de comerte, ¿no te diste cuenta? Empecé a salivar como una loba. Estás tan buena…

Francisca comenzó a sollozar. Los tocamientos se producían por todo el coño, incluso dos de los dedos de la mujer trataron de introducirse en ella, pero pudo desbaratar el atrevimiento de Azucena con un movimiento de cadera.

* Vamos muñeca, no voy a hacerte daño – Azucena sobaba las caderas de la pobre morenita, que se retorcía y gemía para evitar los tocamientos.
* ¿Qué hace?…déjeme…

La farmacéutica forcejeaba divertida con la joven, le gustaba más el contemplarla sometida y forzada que los tocamientos en sí. Tardó en darse cuenta de que Gerardo las estaba contemplando cerca.

* ¿Qué haces? Vete a despachar a la gente, no te quedes ahí parado.
* Vamos, si ya no va a venir nadie. Déjame despachar a esa.
* Ésta es mía.
* Venga ya, hay para los dos.

Gerardo se acercó a Francisca, él con ojos desorbitados y ella con la mirada que irradiaba un temor profundo. Que una mujer la tocase era incómodo, pero si era un hombre…a saber lo que le acabaría haciendo. Cuando Gerardo llegó hasta ella lanzó sus manos a su blusa ansioso por desabrocharle los resbaladizos botones de la misma, aplicando una fuerza en sus brazos quizás excesiva. Francisca comenzó a gritar, en ese momento sí, y a agitar su cuerpo con desesperación y tratar de ponerlo lejos de las cuatro manos que lo manejaban a su antojo.

* Voy a cerrar la puerta, porque sino ésta puede alarmar a alguien.
* ¿Pero vamos a continuar? – le preguntó Gerardo a su jefa, con una sonrisa.
* Sí, veremos hasta donde llegamos, pero merecerá la pena.

Azucena se levantó y cerró la farmacia sin exponer ninguna excusa en el escaparate. Mientras tanto, Gerardo sujetaba a Francisca por las muñecas y la inmovilizaba con fuerza, sin permitir que pudiera soltarse y escapar. Francisca tenía los pantalones y las braguitas a la altura de los tobillos, y su blusa ya había sido abierta y sus pechos, cubiertos por el suave sujetador blanco, relucían ante los ojos de sus violadores.

Azucena se acercó y todo fue más fácil. Antes, Francisca pugnaba con la esperanza de que un cliente pudiese oírla, pero con la farmacia cerrada esa perspectiva se desvaneció y su lucha se hizo un tanto más fútil. Relajó su cuerpo, se rindió ante el ímpetu de los farmacéuticos, le quitaron la blusa y el sujetador y, mientras Azucena le comía el coño de rodillas delante de ella, Gerardo le comía sus pechos de pie al lado de ella. No sabía hasta dónde iban a llegar esos desaprensivos. ¿Por qué entró en aquella farmacia esa mañana precisamente?

Le pareció una eternidad el tiempo que utilizaron para comerla. Se sentía húmeda en todo su cuerpo por efecto de las salivas de ambos farmacéuticos. Sentía sus lenguas lamer su piel, sus manos apretar sus nalgas y sus pechos, sus bocas lanzando comentarios obscenos en cuanto tenían la libertad necesaria para hacerlo. Ella no pensaba, trataba de no hacerlo, de no darse cuenta de lo que estaba sucediendo y quería perder la noción del tiempo, llegar al momento en que sus agresores se cansaran y la dejaran libre. Pero todavía iba a sufrir más.

Totalmente inmóvil, paralizada por el terror que sufría, se dejó desnudar completamente. Dejaron su ropa sobre una silla y la tumbaron sobre el frío suelo. A través de sus lágrimas pudo ver como Azucena se afanaba en desabrocharle el pantalón a Gerardo.

* Esta nena tiene que ser follada.
* ¡Parece que tienes más ganas que yo de que me la folle!
* Quiero ver cómo la penetras con esa verga tan ancha que tienes, quiero verla sufrir. Vamos cabrón, fóllatela.
* Espera, espera, tranquila.
* Joder, pareces maricón.

Azucena le bajó el pantalón a Gerardo, sin que éste pudiese hacer nada por hacerlo él mismo. También le bajó el calzoncillo, le pajeó un poco su ya mojada polla y lo tiró encima de la chica. Gerardo cayó de bruces sobre ella tratando de no hacerle daño, pero no lo evitó del todo. Tan pronto como pudo hacerlo, ajustó sus caderas a las de la chica de manera que su polla quedó a la altura suficiente como para entrar en su coño. Gerardo sujetó las muñecas de la chica para evitar los forcejeos más intensos con los que trataba de zafarse, mientras que Azucena le guiaba la polla para que penetrase a la llorosa chica. Una vez que se la puso en la entrada, Azucena le empujó colocando sus manos en las nalgas del hombre. Empujó en sentido descendente, haciendo que Francisca gimiese y gritase de dolor. Poco a poco Azucena fue logrando un movimiento rítmico en las caderas de Gerardo, a medida que la vagina de Francisca se distendía en cada acometida.

Francisca sentía el pesado cuerpo de Gerardo, moviéndose sobre ella y penetrándola sin miramientos. Azucena se colocó de rodillas a la altura de la cabeza de la chica. Acercó su cara a la suya, jadeante, gimiendo, roja, congestionada por el dolor de la penetración. Acarició sus mejillas con cínica ternura, le enjugaba las lágrimas suavemente con sus dedos, la miraba admirando como esa tierna belleza estaba siendo corrompida gracias a ella. Francisca la miraba con una mezcla de rabia y piedad, implorándola con los ojos que aquella situación llegase a su fin. Azucena no tenía en mente que aquello durase poco, quería disfrutar más de ese tierno cuerpo y pensaba cómo podía someterla completamente y convertirla en su esclava. Gerardo la follaba cada vez más suave, ya no tenía que sujetarla con tanta firmeza y ya no tenía que embestirla con rudeza para domarla. Adoptó un vaivén manso y comenzó a besarle el cuello de la muchacha. Azucena le apartó y fue ella la que comenzó a comerle el cuello. Gerardo tuvo que dirigir su cabeza hacia arriba para permitir a su jefa que accediera a los pechos de Francisca. Azucena sentía el calor de los dos cuerpos cuando su boca alcanzó la parte baja del cuello. Absorbía todo el sudor y todo el sufrimiento de Francisca a través de sus labios. Las gotitas de humedad que perlaban su piel eran degustadas por la madura farmacéutica, y sus manos amasaban los pechos de la joven, con dulzura, tratando incluso de hacer disfrutar a Francisca.

Pero ella estaba lejos de disfrutar de la situación. Gerardo le hacía menos daño, aunque su polla, cuya vasta anchura le dilataba las paredes de su vagina de manera que su novio no podía hacerlo, le producía un dolor agudo semejante a las puñaladas; pero era una violación, el mayor daño era mental y no físico. Su cuerpo iba por libre, había perdido el control sobre él, se movía según las sensaciones que sus adversarios le propugnaban. Y por si fuera poco, los labios de Azucena se acercaban a los suyos y se acoplaban en un forzado beso. Intentó repelerla, pero Azucena era más fuerte, contaba con una posición dominante y terminó por vencer la boca de la chica y adentrarse en ella. Su cabeza era sujetada con firmeza por Azucena, para que el beso fuese más intenso. Francisca volvió a llorar, se sentía avergonzada siendo besada y tocada por una mujer.

Durante unos minutos, próximos a la media hora, estuvo soportando los embistes de Gerardo sobre su dolorida cadera, y los besos y caricias de Azucena sobre su cara, sus labios, su cuello y sus pechos. Su cuerpo reaccionó con un orgasmo, que dado el estado emocional en el que se encontraba le causó una impresión desagradable en su ser. No luchó por retenerlo, pero tampoco fue algo con lo que disfrutar; su cuerpo tembló, sus ojos se cerraron y gimió como siempre, pero lejos de ser placentero resultó ser un tormento más que añadir a los que aquellos dos farmacéuticos le estaban inflingiendo.

Gerardo se corrió encima de su vientre, no en su interior; al menos, pensó, no tendría que preocuparse por un posible embarazo. Francisca estaba exhausta, tumbada en el suelo con las extremidades extendidas y ya sin necesidad de ser sujetas para mantenerla firme, se hallaba inmóvil por pura fatiga tras una lucha vehemente con sus agresores. Gerardo se irguió, con la polla todavía enhiesta y goteante, y recuperó el resuello de pie, al lado de la chica, con los brazos en jarra y mirándola como reconociéndose a sí mismo la proeza que había realizado. Azucena también había recuperado la compostura y ambos aguardaban a que Francisca se recuperase.

Francisca aguardó unos instantes sollozando en la misma postura. Cuando supo que todo había terminado se levantó a duras penas, y sin decir nada y sin dejar de llorar, recogió sus ropas desperdigadas por el suelo y se dispuso con gran dificultad a vestirse. Sus agresores la miraban sonriendo. Gerardo ya estaba vestido y Azucena la contemplaba como a una presa.

* Espera, no te pongas eso, ponte lo demás pero eso no.
* ¿Qué? – Francisca tenía en sus manos el sujetador.
* Eso nos lo quedaremos de recuerdo, por el buen rato que nos has hecho pasar.
* Pero es mío, no pueden…- rompió a llorar, ni siquiera le dejaban vestirse como ella quería.
* Y las braguitas….también nos las quedamos. Son preciosas y huelen tan bien – dijo esto acercándoselas a la nariz e inspirando con fuerza.
* Por favor,…déjenme ir.
* Y te dejamos ir, cariño, sólo te pedimos que nos cedas estos dos recuerdos. Por lo demás, te puedes ir cuando quieras.

Sin ánimos de discutir con la señora y queriendo abandonar cuanto antes la farmacia, Francisca se vistió con el resto de su ropa. Los pantalones vaqueros, tan ceñidos que eran, le hicieron sentir una sensación de desnudez que le parecía incómoda. Las partes más sensibles de su cuerpo estaban en contacto directo con el tejido duro y recio de esa prenda. Lo mismo pasó con sus pechos y la blusa. Cuando salió del local, abriéndole Azucena cortésmente una puerta trasera, Francisca aún se encontraba temblorosa, todavía se le escapaban lágrimas de sus ojos y corrió unos metros para poner tierra de por medio de la inmunda farmacia.

Francisca pudo recorrer varios metros, hasta que una pareja de policías la detuvo. En el estado de shock en el que se encontraba no conseguía discernir lo que los agentes le decían. Lo que estaba claro era que tenía que detenerse, los policías estaban nerviosos. Mientras uno de los policías la cacheaba, apareció Azucena aparentemente furiosa.

* ¡Esa, esa es la ladrona!
* Tranquila, señora, la tenemos controlada.
* ¿Qué? ¿Qué dice? ¡Yo no he robado nada! ¿Cómo puede decir eso? – la indignación hizo que Francisca gritase.
* ¡Claro que sí! En cuanto te fuiste de la farmacia vi que la caja fuerte de los estupefacientes estaba abierta. Me has robado, yonqui, pero por suerte he podido avisar a la policía con tiempo.
* ¿Robar yo? Después de hacer lo que me hizo es capaz de acusarme falsamente de robo.
* Aquí están – uno de los policías había encontrado algo en uno de los bolsillos del pantalón de Francisca.
* ¿Qué es eso?
* Son pastillas, inyectables y… parches, creo.
* ¡Esos, esos son los estupefacientes que me ha robado!
* ¡No! Yo no he robado eso. No sé qué hace eso ahí. Soy inocente.
* Señora, reconoce estas sustancias.
* Sí, son los medicamentos estupefacientes que me han sido robados hoy.
* ¿Quiere cursar denuncia contra la chica?
* ¡No! ¡Soy inocente! ¡Inocente!
* No sé qué hacer. Veamos….déjenme hablar con la chica, por si podemos arreglarlo – los policías se hicieron a un lado sin dejar de vigilarlas estrechamente.
* Nena, como ves estás a punto de ser detenida por robo de estupefacientes. La cosa no es leve.
* Fuiste tú la que me metió esas cosas en mi ropa.
* Sí, claro que fui yo, para sacar partido y aprovecharme de ti.
* No lo dirás en serio.
* Completamente. Me has gustado, y mucho nena. Quiero que seas mía, quiero usarte a mi antojo.
* ¡Pero bueno! ¡Cómo puede decir eso! Se lo diré a los policías, les advertiré del chantaje que me quiere hacer.
* ¿A los policías? Vamos, díselo. Sólo tengo que decirles que te detengan y acabarás en la comisaría. No sé…eso de los estupefacientes no suena bien, no creo que se solucione con una mera fianza.

Francisca se detuvo a pensar sobre si le convenía tomar el riesgo de ser detenida o debía acceder a ser la querida de la mujer.

* Puede que sea mejor que me lleven detenida – accedió a decir finalmente.
* Piénsalo bien, cariño. A partir de ese momento tendrás antecedentes, cualquier otro descuido que tengas te llevará a la cárcel. Y yo soy tan perra que haré todo lo posible para que suceda eso si me rechazas ahora. ¿Te enteras? Si me rechazas tu vida quedará arruinada.
* No te creo.
* Bien, pues si no me crees esos policías te llevarán detenida ahora.

Francisca seguía pensando.

* ¿Qué pasará si accedo a ser tú…sumisa?
* Nada malo, cariño. Simplemente, el día que me apetezca te llamaré para pasarlo bien contigo. Quien sabe, puede que te llame dos o tres veces a la semana, o una vez al mes,…depende – trataba de convencerla acariciándola suavemente un mechón de pelo.
* ¿Por qué me haces esto?
* Porque me gustas, quiero disfrutar de tu cuerpo.
* ¿De verdad harás todo eso si te digo que no?
* Sí, lo haré, tu idílica vida habrá terminado. Así son las cosas, cielo.
* Está bien.
* ¿Sí?
* Está bien, accedo a ser tu sumisa.
* Pero date cuenta que esto no acaba aquí. Si en cualquier momento me haces enfadar, llamaré a la policía y te reclamaré a la justicia, tendrás que portarte bien en todo momento, ¿me oyes?
* Sí, está bien. Por favor, no me haga ser detenida, haré lo que me pida.
* Muy bien, cariño, muy bien. Ya verás que bien lo vamos a pasar.