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Borrachita (bella durmiente)

Como dije en el relato anterior, seguramente muchos de uds se van a identificar con mis fantasias y gustos, porque se que hay muchos como yo dando vueltas por ahi. Y es por eso que hice esta cuenta, para conocer gente con mis gustos y mrobos, asi que si te gusta la tematica de este relato o mis otros relatos mandeme un msj privado y charlamos. En fin, vamos con el relato …

Si mal no recuerdo era un dia viernes y mis viejos y mi hermano se habian ido de viaje para nose donde y noseporque, la cosa es que yo habia quedado a cargo de la casa y como vivo en un barrio medio choto, lo ideal seria que no salga en las noches y me quede en la casa para cuidarla asi no nos cagan afanando. El tema es el siguiente, cuando estoy caliente … ESTOY CALIENTE! y el vapor generado por dicha calentura niebla un poco mi zona cerebral encargada de racionar y es ahi cuando termino aceptado propuestas que normalmente las consideraria un poco antes de aceptar.

Asi que ese viernes a la tarde me pongo en campaña para conseguir alguna chica o pareja para hacer algo esa noche. Y por esas alineaciones planetareas que pasan de vez en cuando, no pude conseguir a nadie que conozca ni para ese viernes ni para el otro dia. Asi que pase al plan B (internet), me puse a buscar en una pagina local de publicaciones de aca de Bahia Blanca, que tiene una seccion de encuentros. Y la mayoria de la gente que publica ahi son hombres gay o bi, o travestis o cross, o nada de mi estilo; pero cada tanto aparece una pareja o muy raramente una mina sola. Y de ojete me cruze con una publicacion que tenia de titulo ¨BORRACHITA¨, y la descripcion del anuncio era super simple y al directo al grano: ¨Mi mujer quire cojer borrachita, dejen mail para contacto¨. Asi que obviamente le deje mi mail abajo del anuncio, junto con otros 500 tipos con las pelotas azules al igual que yo.

A las pocas horas me escribe a mi mail, intercambiamos fotos, me dice lo que quiere hacer, lo que me dice es que quieren hacer un trio, que despues hiban a salir y con unos amigos a comer y a tomar algo y despues querian tener un trio. Y hasta ahora todo venia bien, parace todo normal, hasta que menciono un par de cosas… el dijo esto: Que me invitaba a su casa, que vivia en un barrio privado, y que tenia que ir despues de la 1 o 2 am porque tenia que esperar que sus hijos de duerman. Y ahi empeze a sospechar … – me vas a decir, que vas a invitar a un completo extraño? sin vernos previamente en ningun lado, charlar, etc,? a tu casa en donde vivis con tu familia y tus hijos? y estando tus hijos ahi? y me vas a dejar cojerme a tu mujer? y ademas sos un tipo de guita por que vivis en un barrio privado.. – como sabes que no te voy a cagar afanando o algo asi?-.

Asi que ahi empece a sospechar que habia algo raro, todo parecia muy perfecto. Asi que fue a su perfil de la pagina en donde iso la publicacion y me puse a ver sus publicaciones anteriores, para ver si me daban un poco mas de info sobre el tipo. Habia como 2 anuncios iguales al que yo respondi, con unos meses de diferencia, y despues otros mensajes mucho mas viejos eran de un tipo buscando otro tipos. Asi que pensé – te agarre HDP!, seguramente sos un chabon intentando hacerse pasar por una pareja para despues terminar haciendole el culo abajo del puente o alguna boludes asi-.

Asi que esa era mi teoria, pero tenia que confirmarla asi que lo que hice fue lo siguiente; para ese momento yo ya le habia pasado mi numero de WP, tengo un cel con doble chip, y un numero es personal y el otro lo uso para encuentros y todo esto. Asi que fui a mi WP¨con mi numero personal, y le cambie la foto de perfil por la un flaco cualquiera que encontre en TUMBLR, en la descripcion le puse un nombre cualquiera. Y le escribi diciendole que ya habia hablado con el hace unos meses cuando publico el anuncio anterior, pero que al final no habiamos quedado en nada y que recien cuando vi el anuncio que habia publicado me acorde que queria saber que si queria hacer algo, y le mande unas fotos y le dije tengo tanta edad, mido esto, me mide esto y soy bi. Mi plan era el siguiente, queria saber que historia me contaba, si me proponia lo mismo que antes me habia propuesto, por que si me cambiaba la historia sabia que no habia mujer, ni barrio privado, ni hijos, ni nada… solo dolor de ojete sorpresa. Peroo, sorprendentemente me conto la misma historia, hasta me empezo a mandar fotos y mini videos que filmaba en el momento de la mujer cambiandose para irse a la cena, que me habia dicho que se hiba a ir. Asi que pense – mierda, este chabon creo que es posta-.

Obviamente, tenia que mandarlo a la mierda con el perfil trucho, y despues confirmarle de hacer algo esa noche con el prefil original. Peroo, lo que haia pasado es que le termine hablando mas con el perfil trucho que con el original, asi que el ya creia que el flaco del perfil trucho hiba a ir esa noche a las 1 o 2 am, por eso tenia que mandarlo a la mierda, para que despues me confirme a mi de que valla, y ya a todo esto ya se habian echo como las 12 de la noche. Asi que hablando en el perfil trucho, el chabon me dice -me parece que mi mujer a penas llega a la casa cae muerta-, y este punto de tanto hablar con ambos WP ya me habia dado cuenta que lo que el chabon queria no era tener un trio sino que se coja a su mujer borracha/dormida, asi que aproveche cuando dijo eso y le digo – a que lastima, no vamos a poder hacer nada, la dejamos para el finde que viene si quieren, que les parece?- y el me responde -nono, venite igual, algo vamos a hacer – y ahi aprovecho y me hago la histerica exagerada – no, para flaco, que te pensas que soy?- o alguna boludes asi jaj no me acuerdo bien, la cosa que lo termine mandando a la mierda con el perfil trucho y lo bloquie. Y a penas lo mande a la mierda, me escribe al mi WP original -Che, despues te venis, no?- y le respondo que si.

Asi que ahi me explica como teniamos que hacer, me dio la direccion del barrio, y me dijo que me esperaba en la reja, y yo tenia que decir que era un empleado de él, que era uno de sus camioneros, que le tenia que entregar unos cheques. Asi que me tome unos shots de tekila, mebañe, me puse linda, me afeite el pijaso, cerre todo bien y reze para que no me caguen afanando y me pedi un tacho, y media hora y 350 mangos despues llegue a destino. Ademas de eso el tachista de mierda no dejaba de hacer preguntas sobre porque hiba ahi, y porque soy un pelotudo y miento como el culo, le dije que hiba por un laburo, que habia una fiesta y que tenia que limpiar jaja le pude haber dicho que simplemente hiba a lo de un amigo jaj. Pero ya fue.

Entonces llegamos a destino, que por cierto, este barrio queda a unos kilometros fuera de Bahia Blanca, queda en la entrada de Punta Alta y esto fue en pleno invierno, asi que hacia mas frio que la mierda. No hace mucha diferencia en la historia, pero queria dar un poco mas de detalle para que se imaginene la historia un poco mejor jaj

Asi que llego, me bajo del tacho y el flaco me esta esperando en la reja junto al un guardia de seguridad. Asi que voy, lo saludo temblando por que estaba cagado de frio y nos subimos a su auto. Tipo normal, 40 y algo, piola, nada raro. Y vamos charlando un poco mientras maneja hasta su casa, y ahi me tira como un palo diciendo que la mujer habia tomado un monton, que se habia dormido, que se habia mandado pastillas, que siempre hace eso, y me dice – vos no tenes drama en darle asi .. no? – y yo le digo, nono… lindo morbo jaj. Asi que llegamos a su casa y me dice que sus hijos recien se habian acostado, que no hable ni haga nada de ruido, que me saque las zapatillas en la entrada y que camine a su paso, para que no se escuchen dos personas caminando (SUPER TOP SECRET), me dice que lo espere en la puerta del garage mientras encerraba a los perros, asi que al toque viene y me hace pasar. Asi que entramos por el garage a lo pantera rosa, bien lento y despacio, y cuando entramos en la cocina me hace seña para que aguante, y el se va caminando por el pasillo y se pone al lado de una de las puertas para ver si sus hijos se habian dormido. Vuelve a la cocina y prende la tele como para hacer un poco de ruido, y me dice que los siga hasta la piesa y que no haga nada ruido. Asi que lo sigo y entramos en la pieza, todo este recorrido del pasillo hasta la habitacion era en oscuridad, lo poco que veia era de la luz que venia de la cocina, y apenas entro en la habitacion todo oscuro, lo poco que se ve es gracias a la luz de la patanlla negra del tele. Pero es suficiente luz para apreciar la habitacion, y las dos primeras cosas que veo es: la mujer dormida en la cama, roncando… y el jacuzzi … en la habitacion

Para resumir un poco por que se me estan cansando los dedos, jaj Durante las proximas 2 horas aproximadamente, lo que hicimos fue intentar destaparla, sacarle la ropa y abrirle las piernas para que me quede comoda para metersela. La razon de porque tardamos tanto en hacerlo fue porque habia que hacerlos sin que ella se despierte, porque ella no sabia que yo estaba ahi, asi que le sacabamos la frasada y se volvia a tamar, la moviamos un poco y se volvia a acomodar, y teniamos que hacer todo lento , nada brusco, para que no se despierte.

Asi que despues de horas de arduo trabajo, le pudimos dejar boca arriba, sacarle las frasadas de la cintura para abajo (se las tiramos todas encima pero sin taparle la cara), le sacamos la bombacha y le abrimos las piernas todo lo que pudimos sin que se vuelva a mover (si se las abriamos mucho se volvia a acomodar, asi que encontramos el punto dulce en una ¨apertura¨ en particular jaj). Pero el duro trabajo recien habia empezado, por ahora me tenia que subir en la cama, super lento, sin mover mucho el colchon para que no se despierte y acomodarme de tal manera sin aplastarla y sin poner mi peso encima de ella o de mandera muy brusca, para que no see… (ya saben). yyyy tenia que hacer todo esto yyyy al mismo tiempo tener la pija parada jaja.. Fue laborioso como la concha de la lora, a penas empeze a poner mi peso en el colchon, se emepzo a despertar un poco. Asi que tenia que poner primero el peso de una rodilla encima, de a poco, hasta … – saben que? – prubenlo uds, intenten subirse a un colchon bien-bien lento, intentando practicamente no moverlo, asi se dan una mejor idea jaja-

La cosa es que le toque la conchita y estaba seca (obviamente) asi que me empeze a acomodar para poder chuparle la concha, y a mi me encanta chupar concha .. lo haria hasta sin esperar recibir nada cambio, de echo hacia eso con una pareja con la que me veia, pero eso es para otra historia jaj. La cosa que estuve unos minutos intentado acomodarme para quedar comodo para chuparsela, y cuando estuve ahi me tome un buen tiempo chupandosela, se la chupe hasta que acabo 2 veces (siempre hago eso, es es mi numero baste jaj). Y esto me lo han preguntado antes, no se porque, y la respuesta es si – si, una mina puede acabar estando dormida-

Asi que se la chupe hasta que quedo empapada y calentita y ahi yo ya tenia la pija a full, peroo no podia saltar y empezar a cojerla con todo, tenia que levantarme despacio, salir de la poscion en la que estaba y acomodarme en una nueva posicion para poder metersela. Asi que otra ves.. todo muy-muy lento. hasta que por fin mi pija termino en ¨la entrada¨, y ya estaba listo para metersela hasta el fondo, estaba mas incomodo que la mierda y se me cansaban los brasos, pero me chupaba un huevo. despues de como mas de 3 o 4 horas me la estaba por cojer… y valio la pena al 100%… tenia la conchita super chiquitita y apretadita.. la verdad que un lujo. Nose si el chabon nunca se la coje o si se la opero (lo mas provable) pero la tenia como nueva. jaj y se la metia y se la sacaba bien despacito… y se sentia genial. Y ahi el falco me dijo las mejor que me pudo haber dicho en ese momento – sacate el forro si queres.. le podes acabar adentro-. Y ahi nomas me balancie en el brazo izquiero y con la mano derecha me saque el forro de un tiron- Y se la volvi a enterrar… y si antes pensaba que esa conchita era un lujo imaginate ahora… asi que ahi ya no dure mucho.. se la meti y saque un par de veces hasta que no dar mas.. y se la deje bien adentro, bien al fondo y le acabe hasta la ultima gota. Viste cuando acabas con todo y te da ese escalofrio de satisfaccion, fue exactamente asi.

YYYYYYYYYY! justo en ese momento, no alcanzo a relajarme del todo y la mina se empieza a despertar, asi que me levanto de un salto y el chabon me empuja un poco para atras y se pone al frente mio como para taparte y me hace seña para que me ponga atras del jacuzzi. asi que estoy en pelotas, con la pija enlechada, atras del jacuzzi de un completo desconocido al que me acabo de cojer a su mujer jajaj. (tipico viernes). Y la mina empezo a decir – que paso?- y el chabon se hace el boludo y le empieza a decir – como tomaste anoche, te dije que no tomes tanto.. mirá! destendiste toda la cama, me patiabas, no me dejabas dormir, te sacaste la bombacha.. cualquier cosa! asi no salimos más!- jaja y y la mina nose que mierda mas decia.. no se le entendia nada… estaba rre empedo y empastillada todavia. Y en un momento el chaon me empieza a patear mi ropa.. y yo todavia atras del jacuzzi escondido me empiezo a vestir.. y en un instante cuando la mina se da vuelta.. el flaco me hace seña para que salga por la puerta.. asi que me arrastro como si estuviera como si estuviera en la guerra intentando que no me peguen un tiro y salgo por la puerta. Y camino a lo patera rosa otra vez hasta la cocina y me quedo ahi.. como 5 min. Hasta que aparece el chabon y me hace señas para que lo siga hasta la salida…

Y en fin… esa fue la aventura de la noche. Mientras me llevaba en auto otra vez hasta la reja de la entrada, nos cagamos de risa.. y me dijo todo salio de 10, y ahi me menciono que hoy estaba rre caliente, por que cuando estaba escribiendose conmigo tambien se puso a charlar con otro flaco y que le habia pasado fotos y videos de la mujer y que despues lo mando a la mierda, y se habia echo la cabeza de que despues tal vez el chabon aparecia por aca con fotos de la mujer o algo asi. jajaj- UPS!!.. En fin, me llamo a un taxi… y siempre tengo problemas con los horarios, parece que viajo en el tiempo o algo asi… porque llegue a mi casa a las 8 am. asi queee.. el tiempo vuela cuando te intentas cojer a un mina dormida..

Y colorin colorado este cuento se a acabado. Espero que les halla gustado, si tienen fantasias como esta o experiencias o morbos similares, comenten.

GRACIAS POR LEER.

Te gusta la dominación? 2da parte. Relato lesbico

…Trato de soltarme tan pronto como tengo oportunidad, pero me agarra de las muñecas con firmeza. Las coloca por encima de mi cabeza y aprovecha que mis brazos ya no molestan para lamer y mordisquear mis tetas.

Poco después, me agarra las muñecas con una sola mano y, con la que le queda libre, me mete dos dedos de golpe. Una marea de calambres inunda mi cerebro, y oscila y se propaga por mis nervios, bajo mi piel. Dos dedos, fuertes, tan solo dos, muchos, un tsunami de ardor , que se resiste a decaer. Cierro los ojos por el sobresalto y la dureza de sus movimientos. Oigo una risa y me preguntó qué demonios debe de estar pasando por su cabeza.

—Para no gustarte estás empapada —murmura en mi oído y vuelve a reírse.

Puedo percibir cómo mis mejillas se tiñen de rojo y arqueo la espalda en señal de protesta.

—Quieta… Ahora voy a soltarte y no vas a moverte. Si lo hacés —Hace una pausa y clava sus ojos en los míos—, tendrás un castigo ejemplar y te aseguro que te arrepentirás.

Trago saliva y procuro quedarme lo más quieta posible. Nada más soltarme, se agacha, separa mis piernas y comienza a chuparmela. Se me escapa un gemido y no me doy cuenta hasta que lo escucho…

La puta madre…! «Va a pensar que me gusta», pienso.

Su lengua recorre mi entrepierna y mi concha. Hace que me retuerza y separe las piernas casi sin querer.

«Creerá que me gusta», me repito, dejando que mi voz resuene en mi cabeza. Pero lo cierto es que sí, me encanta, aunque no soy capaz de expresarlo con palabras. Me dejo someter a las órdenes de mi desconocida, bajando la guardia.

Continuará…

Te gusta la dominación? Parte 1 No te muevas

—No te muevas.

Doy un salto, asustada, y me quedo inmóvil, obedeciendo a la voz que ha aparecido tras de mí. Noto los latidos de mi corazón frenético y temo que también los oiga ella. Suelto las bolsas del supermercado de golpe, chocan contra el suelo. Todo mi cuerpo está en alerta y mis sentidos más receptivos que nunca. Oigo algo romperse, quizá la botella de vino blanco que había comprado para la cena o una lata. Sea lo que sea, ahora no es importante.
La voz femenina deja de ser solo una voz: noto sus manos bajando por mi cintura. Se detiene en mi cola, apretándola. Un leve temblor se instala en mi cuerpo y es entonces cuando empiezo a sentir el miedo, o mejor dicho…pánico.

—Abrí la puerta. Y apurate —me ordena, con una tranquilidad que me desconcierta.
Introduzco una mano en el bolso y rebusco entre móvil, cargador, pintalabios, billetera y tickets viejos del cajero y el super, intentando encontrar las llaves, aprurada.
Ella sigue recorriendo mi cuerpo de forma violenta, provocándome escalofríos. Encuentro las llaves y hago varios intentos para meterla en la cerradura, hasta que me las arranca de las manos y abre la puerta en apenas unos segundos. Me empuja adentro y cierra de un portazo.
Quiero gritar, muy fuerte, pero noto un nudo en la garganta que me lo impide. Solo puedo pensar en el puto y no logro hacer nada.
Me arrincona contra la pared, pegándose a mí, y se encarga de deshacerse de la poca ropa que llevo puesta. Cierro los ojos con fuerza y cuando los abro mi vestido está en el suelo, roto. Era uno de mis favoritos. Ella va de negro y no puedo verle la cara. La tiene cubierta por una máscara de cuero. Lo que sí aprecio con claridad son sus penetrantes ojos grises.
Mi agresora toma un poco de distancia para observar con detenimiento mi cuerpo desnudo. Siento vergüenza. El corpiño está en la otra punta del departamento. Intento cubrir mis zonas más íntimas con las manos, pero ella vuelve a acercarse y las aparta de un manotazo. Me agarra del cuello, haciéndome girar la cabeza hacia un costado y comienza a morderlo con fuerza. Suelto un suspiro, ya no sé si por la vergüenza, por angustia, por miedo o… por una casi imperceptible excitación que comienzo a sentir.

Continuará…

La venganza es un plato que se sirve frio… Muy frio

Antes de leer mi historia quiero advertirles que estas líneas incluyen violencia explícita, morbosidad e inmundicia sexual. No es recomendable para personas débiles, pero si eres un hombre que disfruta los relatos de violación y sumisión esto es para ti amigo…

Esta historia comienza hace casi diez años atrás cuando yo era un adolecente. Mi difunto padre que en paz descanse era profesor de preparatoria, daba clases de italiano para ser exactos. En este entonces éramos una familia muy unida y feliz, soy el hijo único de mis padres y ellos me consentían mucho. Pero todo esto acabo cuando mi padre cayó en tentación de enredarse con una de sus alumnas. La maldita Claudia, ella entro en mi familia para destruirla totalmente; no sé cuándo mi padre empezó a serle infiel a mi madre con esa puta que en ese tiempo tenía 17 años. Lamentablemente un día se supo esa relación y Claudia se encargó de limpiarse su reputación acusando a mi padre de violador pero nunca fue así. Esa maldita puta siempre anduvo abriendo las piernas con los profesores para pasar materias, cuando se supo se armó un escándalo muy fuerte e inevitablemente arrestaron a mi padre.

Nunca se me borrara de la mente el sufrimiento de mi padre en el juicio, mi madre me llevo y vi a esa PUTA hacer pedazos a mi padre. Todavía mi padre llorando como niño le suplico de rodillas a su familia que levantaran el cargo pero pese a que su familia teníainfluencias todo quedo impune, era la palabra de una menor contra mi padre. Ese día el juez le dictó auto de formal prisión a mi padre con una condena de 13 años de prisión. Fue el peor de día de mi vida y también para mi madre que aunque no creía nada, las pruebas en su contra eran muy fuertes. Días más tarde llego un oficial a nuestra casa para decirnos que en un intento de desesperación mi padre le robo un arma a los policías y con ella se suicidó. Desde ese día perdí por completo mi inocencia y en mi interior nació la semilla de la maldad, odio hacia Claudia y toda su maldita familia. La mía estaba totalmente destruida y como si no hubiera sido suficiente la muerte de mi padre tras eso vino un legado de deudas y caos total, mi madre enfermo y yo tuve que dejar de estudiar para trabajar.

¡No tienen idea el odio tan grande que sentía por Claudia! Después de la muerte de mi padre la mandaron a estudiar la universidad a otro estado. Yo tuve que esperar pacientemente el día para poder vengarme, sabía que llegaría el día que se las cobraría una por una a esa perra maldita. Por mi parte me aleje del camino del bien, empecé a drogarme, emborracharme y me junte a una pandilla local de la ciudad. Esto mi madre nunca lo supo, ella pensó que el dinero que traía a la casa era de un sano trabajo pero en realidad era producto de robos y asaltos. Yo me convertí en un maldito, una escoria que no sentía compasión por nadie. El tiempo siguió pasando y lamentablemente mi madre falleció. Tras su muerte me valió verga la vida, si antes era maldito ahora sería el doble y mi venganza seguiría aguardando. Compre una pistola y tenía unas balas especialmente destinadas para ella y su maldita familia, pero en realidad mi venganza sería mejor que solo matarlos, poco después se me ofreció unirme a un comando del crimen organizado, no dude en lo absoluto. Tan luego tuve el poder en mis manos empecé a rastrear a esa puta maldita, destruirla era mi única misión en la vida. Así fue como me entere que radicaba en Guadalajara, Jalisco. Con ayuda de mi gente pude localizarla… Ahora era una exitosa administradora de empresas de 27 años.

El odio, la rabia, la venganza y la impotencia envenenaron mi alma al verla. Usando todos los medios a mi alcance investigue todo lo que necesitaba saber sobre ella, supe que era amante de un ejecutivo, empecé a poner gente quien la siguiera en todo momento mientras yo trazaba mejor la más esplendida venganza para esa maldita puta.

El día que al fin sacie mi sed de venganza… Sin duda fue historia. Al estar al tanto de su vida me entere que su amante le había planeado un fin de semana a las afueras de la ciudad. Era el momento ideal. Vi a Claudia subirse al auto de su amante, ese día tenia puesto un vestido floreado con el que se le veía sus piernas de puta. Mi gente comenzó a seguirlos en una troca detrás de ellos, casi era de noche cuando di la orden del levantón. Uno de mis hombres inicio a disparar contra su auto provocando que los neumáticos explotaran, la troca les cerco el camino y mis hombres los tomaron. Yo baje encapuchado con ellos, no saben el placer tan grande que sentí al verla totalmente desesperada, gritaba como loca y su indefenso amante pedía a gritos que no lo matáramos.

Al instante los subimos a la troca y los llevamos a una casa de seguridad donde la diversión comenzaría. Llegando al lugar los hice atar en una silla los dos. Claudia estaba destrozada y su llanto era incontrolable. En ese momento tuve la idea más retorcida que se me ocurrió en ese momento.

-¡Vaya, vaya así que llevabas a esta putita a coger verdad compa!- Pues para que veas que no te quedaras con las ganas te voy a dar permiso que se lo hagas aquí mismo plebe- ¡Viólatela cabron!, hazlo o aquí te mueres maldito-

Yo apuntando una pistola a su cabeza lo libere de su atadura y lo acerque a Claudia quien no paraba de gritar y llorar.

¡Anda maldita, llora, grita todo lo que quieras nadie te escuchara!- le dije pegándole un cachazo en su estómago. Su amante con miedo se acercó a ella y pidiéndole disculpas empezó a tocarle los senos lentamente.

¡Que, acaso eres maricon, viólatela idiota quiero verte gozando con ella, rómpele el puto vestido!-

El muerto de miedo tomo su vestido y de un golpe se lo rasgo dejando a la vista su podrido cuerpo de puta. Pude ver que solo traía un hilo dental y tampoco tenía sostén.Claudia seguía atada en la silla con los ojos vendados. Hice que la quitaran de la silla y la tiraran al piso.

¡Ahí esta compa, gózatela, sé que te la coges a diario después del trabajo, sé que es tu puta, yo sé que lo goza. Caldéatela cabron!-
El temblando se sacó la verga por la cremallera, tuvo que masturbarse para que se le parara. Le separo las piernas y vi como se la metió por la raja vaginal. Claudia lloraba como loca mientras su amante se lo hacía y yo junto con mis hombres lo disfrutábamos como no tienen idea. Mientras la penetraba me acerque a ella y le dije:

¡Anda puta, disfruta, eres una zorra sé que te gusta coger con este hombre! Y tu plebe cógetela más duro, que disfrute chinga-
Mis hombres tenia los rifles apuntando a ellos ante cualquier cosa, ahí mismo se morían.

Ese puto no pudo hacérselo más, cayó llorando al piso suplicando que los dejáramos en paz, ni siquiera logro acabar el marica. Quería retenerlo más tiempo pero a fin de cuentas la venganza no era con él. Mis hombres lo drogaron y ordene que lo dejaran libre muy lejos de ahí. Ahora era mi momento que esa Piruja de mierda. En ese momento me valió vergas, me quite el pasamontañas, le quite la venda e hice que me viera cara a cara, no podía irse al infierno sin saber que era yo quien le daría verga. Aunque Claudia no me reconoció, yo apunte mi rifle a su cabeza y le ordene

¡Baila para mi Zorra, imagina que soy tu noviecito! Claudia muerta de miedo inicio a bailar al ritmo de la música que le puse. Estaba complacido… Aquella mujer valiente que hundió a mi padre ahora estaba bajo mi control y obedeciendo mis órdenes. Yo me le acerque y le rompí el hilo dental que aun tenia. Le di una bofetada y la tire sobre una cama vieja. Acto seguido separe sus piernas y le clave la punta de mi rifle en su vagina, ella grito como loca y vi salir sangre de su vagina.

-¡Sshh tranquila putita o ahorita mismo te lleno la concha de plomo! No lo niegues sé que te gusta maldita-
Inicie a violarla con mi rifle. Luego para limpiarle la sangre le eche alcohol en su vagina, quería que sufriera intensamente.
¡Basta! ¡Detente! ¿Por qué me haces esto?

-¿En verdad ya se te olvido quien soy perra, no recuerdas aquel día en el tribunal, aquel niño inocente que viste llorar cuando tú hundías a su padre en la cárcel? Tú abrías las piernas con mi padre a la buena y dijiste que te violaba. ¿Pues adivina que Puta? Yo si te violare en verdad…

Al instante la obligue a que me chupara la verga, mientras le apuntaba el rifle en la cabeza por si intentaba morderme. Me excito mucho sentir como mi verga se perdió en su boca y su lengua recorría mi glande, toda mi pija. Yo le tome del cabello e hice presión para que le entrara hasta su garganta, ella casi se ahoga pero eso me puso más cachondo, al mismo tiempo le apretaba los pezones y le metía dedos en el ano. Yo le inyecte droga para que aflojara mejor pero no mucha pues quería que supiera perfectamente lo que iba a pasarle. Con su cuerpo sin resistencia la puse a cuatro patas y de un empujón la penetre totalmente. Mi verga entro en lo más profundo de su concha ensangrentada, a Claudia se le escurrían lágrimas de los ojos mientras sentía como la violaba a mi ancho antojo, yo tome su cuello y le mordí fuertemente mientras seguí penetrándola. Ella sabía deliciosa, ahora entendía porque mi padre se la follo en ese entonces. Mi grueso miembro entraba y salía de su raja vaginal a toda velocidad, ella solo podía murmurar en voz baja, me decía que la dejara en paz y cada que me decía esto yo le violaba más fuerte.

Claudia era mi puta en esos momentos y yo la estaba gozando muchísimo. No demore en venirme, me vacié dentro de ella llenándole la concha de mi leche. Le di nalgadas y le saque mi verga de su coño. La muy pendeja pensó que había terminado… en realidad era el inicio. Mande que tres de mis hombres entraran y le dije ¡Violenla putos!

Ellos no esperaron nada. Se desnudaron y uno de ellos la penetró muy fuerte por el culo. Yo puse de frente una foto de mi padre y le dije que todo era en su memoria. Me quede ahí viendo como ellos se la cogían de pies a cabeza. Hicieron un sándwich con ella, me puso muy cachondo ver como la verga de uno de ellos le gozaba el culo mientras que el otro se la metía por la concha.

Y el tercero le daba a chupar su caramelo. Claudia aun drogada se resistía un poco, él le pego un puñetazo en la cara. Mi objetivo estaba logrado, al fin Claudia estaba destruida, la había rebajado a nada en esos momentos. Mis hombres se la gozaron hasta donde quisieron y le dejaron lleno el culo y la panocha de semen de todos ellos. Yo me le acerque, Claudia me miro a los ojos pidiéndome compasión. Tome mi verga y la orine todo su cuerpo y parte de su cara ocasionando que se bebiera mis meados. Claudia se quedó inconsciente a causa de la droga.

Hice que la pusieran atada de pies y manos en un corral de cerdos. A la mañana siguiente ordene que le colgaran de las manos con una soga. Claudia había despertado, al verme entro en pánico de nuevo y la calle a bofetadas. Me puse detrás de ella y de nuevo la penetre por el culo. Ahora estaba en plena conciencia mientras me la fornicaba. Otra vez ordene que uno de mis hombres la poseyera. Mientras yo le rompía el culo el empezó a cogérsela delante por la vagina. Claudia lloraba sin parar y sus gritos eran desgarradores. La verdad es que su culo era la gloria, estaba tan estrecha que mi verga casi no aguantaba por venirse. Incremente la velocidad y me vacié dentro su culo echando cada gota de mi leche en ella, el compa seguía gozándose su vagina hasta que acabo también dentro de ella.

Ese fin de semana fue nuestra por completo y quería hacerla sufrir más. Una parte de mi pensaba que su dolor todavía no era parejo con el mío y el de mi madre. Pero esa noche mis muchachos se enteraron que tras la denuncia de su amante la policía estaba muy cerca de la casa de seguridad. Ordene que limpiaran todas las evidencias, la drogamos y atada de pies y manos la fuimos a tirar a las orillas de la carretera. Inmediatamente huimos de ese lugar, las evidencia en mi contra eran muchas pero a diferencia de mi padre a mí el poder me respaldaba, nunca hubo manera de que dieran conmigo. A partir de ese día mi alma descanso…

Putita pero obligada…

Era sábado, y era el cumpleaños de uno de los machito que más me había cogido y que gracias a el tengo este cuerpito de tremenda putita insaciable. Ariel fue el primero en darse cuenta de que detrás de una nena inocente se escondía una putita con ganas de todo, y lo aprovechó muy bien porque me cogió de todas las formas posibles.

Decidí ir a saludarlo a la tardecita, llevaba puesto un vestido al cuerpo ajustado en los muslos de color azul que resalta profundamente mis ojos claros y una tanguita blanca que era como no tener nada debajo. Cuando llegué estaba en compañía de su familia, era una tarde soleada y se estaba por convertir en una hermosa noche.

Salude al homenajeado queriendo agarrarlo en el patio y darle una buena chapada tal como me encantaba hacerlo pero tuve que contenerme. Saludé uno por uno a los presentes, cuando me acerque a Fernando me dio un beso con una sonrisa irónica que me generaba una sensación muy rara, sabía que su mirada recorría cada parte de mi cuerpo y que solo me quería para coger, lo sé porque siempre me tuvo ganas, Ariel siempre me jodía con él y a mi me generaba un terrible rechazo.

Fernando era el mejor amigo de Ariel, que en realidad no se parecían en nada respecto a su forma de ser, pero eran amigos de chicos, ya que Fernando era tipo que estaba alcanzado los 30, que se vestía muy rocho y era muy mal hablado, además se notaba que andaba consumiendo cosas raras, vivía con olor a vino o a cerveza y eso lo había hecho envejecer todavía más, encima de cara no andaba muy bien, era el clásico chabón que si te lo cruzabas por la calle seguro te cruzabas de vereda, y yo estaba segura que el sabia todo de mi por parte de Ariel, y eso me hacia poner incómoda.

En el extremo se encontraba sentado su tío, un hombre ya grande que parecía muy serio y correcto, pero yo había observado como miraba mi culo cada vez que me levantaba. Para ser un tipo de su edad la cara de paja que tenía lo dejaba en evidencia.

Estaban todo sentados afuera en la suya, charlando y riéndose, en un momento entre un segundo para servirme algo de tomar cuando siento que su tío había ingresado en la cocina.

Se quedó parado en el aparador mirándome de arriba abajo, cuando quise darme vuelta siento que había avanzado unos pasos detrás mío y que una mano recorría mi culo.

Yo: Se le perdió algo?
Tio: Tengo ganas de perder algo entre este culito….

Mmmmmmmmmm un gemido se me escapó de los labios cuando sentí que sus dedos subían lentamente mi vestido dejándome con la mitad del culo al aire frente la bacha de la cocina. Comenzó a hurgar con sus dedos por mi culo mientras me decía en el oido:

Tio: Shhhhhhh calladitaaa pendejaa …
Me corrio la tanguita y con un golpe seco me clavo los dedos en la concha.

Yo:Ahhhhhhhhhhhhhhhhh
Tio: (apretandome el culo) Cerra la boca hija de puta! Mmmmmmm que mojada estas pendejaaaaa

Sentia sus dedos entrar y salir de mi conchita mientras me sostenía como podía a los movimientos de ese tipo que era un bruto y desalmado, me golpeaba una y otra vez la concha contra la madera y jadeaba como animal en mi oído.

Tio: mmmmmm las ganas que te tenia!!! Tenes un culo para cogerte sin descanso!

Ahhhhhhhhhahhhhhhhhhhhhhhhhhh sentía su mano chocando en mis muslos y los murmullos proveniente de afuera me hacían excitar más sabiendo que podían entrar y verme entregada a aquel tipo. Me agarro el vestido y me lo bajo, me lo acomodó así nomás, mientras me apretaba de la mano para guiarme la puerta del baño. No demoré un segundo, lo empujé adentro y cerrando la puerta me agache frente a su pija para devorársela. Lance aire caliente en la puntita y la apreté para sacar el pre seminal que se escondía, abrí el agujerito y metí la lengua escarbando.

Tio: uuuufffffff metetelaaa todaaaaaa

Despiadadamente lamí de arriba abajo envolvía la lengua escupía saliva envolviendo sus huevos, le dedicaba una paja en la puntita mientras sus huevos se movían en mi boca sintiendo la leche flotar en ellos. Jadeaba más y más, y yo sintiendo como movia sus caderas queriendo hundirme su pija en la garganta, no me aguanté y abrí la boca sacando la lengua la golpeo fuerte. La aprisiono entre la lengua y el paladar, la sacaba de mi boca y la refregaba por toda mi cara, me llevaba la pija a los pechos y volvía a introducírmela, succionaba constante y largo, juntaba saliva y me la tragaba sentía como se perdía en mi boca y sus huevos chocaban mi pera. Movía mi cabeza como desquiciada, chupaba la cabecita sin parar, dejando caer hilos de saliva. Con la mano apretaba sus huevos los pasaba de mano en mano, lo apretaba del culo empujándolo hacia mí para que me entrara aún más. En cada chupada subía y bajaba mi culito con mi delgada tanguita.

Tio: Ayyyyyyy que buenaaaa estaaaas!!!!!!!!! uuuuffffffff siiiiiiii que ricoooooo!!!!

Mande un dedo dentro de mi conchita, resbalo hacia las paredes me encontraba sumamente mojada por estar chupándosela a ese viejo, lleve mi dedo hacia sus labios para que lo recogiera con su boca. Ahora cuando lo besen iban a sentir el gusto a la puta que se la estaba mamando.

Mirándolo a los ojos me mordí los labios y volví a introducirlo pero esta vez dejándolo un buen rato en el fondo mientras succionaba con los labios la vena que se desfiguraba en ese pedazo de verga.

Tio: ayyyyyyyyyyyy siiiiiiiiiiiiii mmmmmmmmmmm te acaboooooooo hija de putaaaaaaaaa.

Estire mi cuello hacia atrás y apuntando su pija en mi garganta sentí como me ahogaba en un chorro caliente de crema que desbordaba mis labios. Sacudía su pija en mi boca chocando mis mejillas, seguía succionando y escarbando el agujerito degustando ese líquido agrio que me quemaba. Se notaba que estaba demasiado caliente por toda la leche que había acabado en tan poco tiempo.
Guardó su pija un poco adolorida de la calentura en el slip, se quedó dos segundos apretándome el culo, mientras yo me miraba en el espejo si tenía alguna gota de leche en la cara o si se me había despeinado. El antes de salir me dice:

Tío: En la próxima te parto este culito en dos hermosa….

Lo miré por el espejo y salió del baño. En ese momento me agarró un poco de miedo el pensar que justo aparecería alguien y vería que los dos estábamos en el baño pero por suerte no pasó nada asi que me relajé y mi calentura volvió a estar a pleno.

Uuffffffffffff que rico peteeeeee aunque me calentaba muchísimo ser tan petera no había nada mejor que una pija en mi conchita para sacar lo perra que había en mi….

Me arreglé un poco y subí a la habitación de Ariel, quería esperarlo solamente en tanguita en su cama… arrime la puerta y al costado saque mi vestido dejándolo tirado en el suelo, continúe unos pasos más adelante y me desprendí del corpiño. En su cama se sentía el olor de su piel que tanto me excitaba, en cuatro fui subiendo a la cama apoyando mi cara a su almohada mientras que levantando el culito me introduje dos dedos en la conchita….mmmmmmmmmmmmmm que placeeeeer mi piel se dilataba emanando calor para recibir esos dedos desesperados por encontrar alivio. Contorneaba mi culo al ritmo de mis dedos, estire el más largo hasta mi orto y aplicando presion me lo coleee
ahhhhhhhhhhhhhh siiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!! mmmmmmmmmmm como me gustaaaa que me coleeen el culoooooo!!!!!!!!
Mi clitoris estaba que explotaba me doblaba del dolor!!!!!!
Asi que agarré el celu y le mandé un mensaje a Ariel

Yo: Ari.. Te estoy esperando en tu pieza para darte tu regalito

Al rato siento el chillido de la puerta, me doy vuelta rápidamente y lo veo a Fernando parado detrás de mí, observando mi culo como si fuera un pedazo de carne para comérselo. Intento levantarme pero me tomó de los tobillos y me inmovilizó en la cama.
Fernando: Uuufffffff sabia que ibas a estar asi de regaladita en la cama …..
Yo: Que haces acá?
Fernando: (tirando el celular a la cama) Ariel me dio el celular para que se lo tenga un rato y vine a ver que regalito tenias para el.. ( con una sonrisa de placer tremenda)
Yo: Hay mucha gente, se pueden dar cuenta que no estamos!
Fernando: Te pensas que alguien se dio cuenta que te encerraste en el baño con ese viejo sucio?
Yo: Que?? Que decis??
Fernando: Lo que escuchaste pedazo de puta, y más te vale que te quedes callada o le digo a Ariel que te lo garchaste al tío en el baño de su casa!!

Estaba inmóvil, no sabia que hacer ni que decirle.. un frio me recorría el cuerpo, todo lo contrario a la calentura que siempre sentía, era obvio que estaba entregada a este tipo y que me iba a garchar porque era que más quería de mi, y como nunca yo no quería saber nada, era demasiado el rechazo que sentía por ese tipo.. pero no me quedaba otra, no quería que se enteren de lo que había hecho.

Yo: no vas a contar nada??

ayyyyyyyyyyy en ese momento y sin siquiera responder a mi pregunta siento su lengua lamiendo el interior de mi entre pierna.

Fernando: Eso no te calienta putita?? Coger acá en la pieza mientras están todos abajo…… mmmmmmmmm con lo mojadaaa que estaaaasss, si te re gusta
Yo: (respondiendo molesta) Si estoy asi es por la pija de otro…
Fernando: Ahhhhhhh buenoooooooo ahora la pendeja se hace otra, me vas a decir que no te gusta hija de puta????? Yo voy a hacer que te guste!!

Me apretó la cadera para abajo y con su palma levantándome la concha comenzó a chuparme el orto.

yo:ayyyyyyy Ferrrr!!!!!!!!!Para basta!!! No!!!!
Fernando: Mmmmmmmm como te calienta que te chupen el ortoooo!!! hasta aca te llega el olor a putaaa!!!

Comenzó a subir y bajar mi culo y conchita por su boca, mi clítoris rozaba con su lengua el hijo de putaaaaa me estaba haciendo lo que el queria y yo no podia decir nada!!!!

Fernando: No te gusta guacha lo que te hago??
Yo: ( sin responder nada) …
Fernando: A mi si me gusta este culo reventado que me estoy chupando!!

En esa posición siento como se levanta y con un pie enredando en mi pierna me inserta la pija bien fuerte en la concha haciéndome doler!!!!

Yo:Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!! No hijo de puta
Fernando: mmmmmmmm si hija de puta! Que ganas le tenia a esta concha!!

Metia y sacaba su pija en mi mojada concha, yo movía mi culo queriendo sacarme la pija de ese chabón indeseable que al fin se estaba sacando las ganas, en un momento acomodó bien su pija dentro de mí, y siento como sus huevos retumbaron en mi espalda y sin decir nada metió dos dedos en mi concha y empezó a culearme aun mas rapido que su propia pija, tenia sus dedos y su pija adentro mio garchandome muy rápido, como si se estuviera guardando las ganas desde hace rato. Podía sentir su olor a vino y a pucho encima mio y me generaba asco pero el hijo de puta ya me estaba garchando como uno mas y era tarde para lamentos!!! tantas cogidas en esa cama y ahora su horrible mejor amigo me estaba bombeando sin piedad alguna.
Rasguño el cabezal de la cama muerdo los labios para no gritar de sentir como me embiste y me penetra tan duroooooo!!!! Quería que pase rápido pero a diferencia de eso parecía que no terminaba mas de cogerme.

Separó mis nalgas y pudo observar como mi culo se dilataba y se anchaba ante él, gime viendo lo entregada que estaba y sin perder mas tiempo escupió lubricándome el culo.
No quería que ese cachivache de chabón me rompa el culo, soy muy puta pero el culo no se lo entregaba a cualquiera y menos a el, asi que tenia que hacer algo.

Me doy vuelta y me subo arriba de el, me introduje su pija jadeándole en la boca, y su olor a vino casi me tumba.. estaba transpirada y agitada, las sabanas se enrrollaban en mis piernas y sus manos manoseando mis gluteos. No me quedaba otra, me lo tenia que coger como yo sabia, para que me acabe lo mas rápido posible y ese momento se termine. Cabalgo arriba de el presionando sus huevos, su respiración recorre mi cuello, me agarró de la nuca me tiró hacia atrás para chuparme las tetas mientras yo me muevo lo mas rápido posible. Algo que le gusta mucho al hombre es una buena tranza, y por mas asco que me de lo tenia que hacer asi que le como la boca, empiezo a morder su lengua sus labios, introduzco mi lengua lamiendo su interior, y le demuestro como es el beso de una buena puta.

Fernando: (sacándome la cara) Salí de acá sucia de mierda, tenes un olor a guasca en la boca!!
Yo: (sacando una sonrisa) las putas son asi, si no te gusta dejale el lugar a otro..
Fernando: Cerra el orto trola, que este culo no me lo pierdo por nada!!

Me pellizca los pechos mientras ve como muevo mi culo mientras lo garcho.

Fernando: Ayyyyyyyyyy que putaaaaaaaaaa!!!!! como me gusta este ortooooooooo!!!!
Yo: Ahh si?? Te gusta?? Me lo vas a acabar?? Acábame adentro de la concha dale, sácate las ganas!!
Fernando: No puta!!a este culo lo voy a disfrutar!!

Se paró enfrente mio dejándome en la orrilla de la cama y apretándome de los tobillos me separa las rodillas y apoya todo su cuerpo sobre mi, siento su pija gruesa abriendo las paredes mientras me retuerzo de la impotencia, me levantó los brazos a la nuca mientras me coge bien rápido y duro haciendo mover la cama de lado a lado. Ya no quería mas, quería que me acabe y que se termine, por puta me había salido todo al revés. Me tenia que hacer la que me gustaba para que se caliente a mas no poder y me acabe, me sentía una prostituta obligada a garchar con alguien que no quería

Yo : Ahhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhhhhh!!!!!!!
Fernando: ahora si te gusta no???
Yo: ayyy si dale dale cógeme!! No pares!!!

Subía y bajaba mi cadera buscando mayor profundidad con su pija, chocaba con su cadera en golpes bruscos.

Fernando: mmmmmmmmmmm que rico te mojas por favooooorrrrr
Yo: Cogemeeee maaaaaas maaaaaaaaas ahhhhhhhhhh siiiiiiiiiiiii mmmmmmmm

Sentía el orgasmo próximo, no sabía si alguien nos estaba escuchando perdí la razón de todo, solo quería sentir su pija bombeándome como el desgraciado que era!!!!!
Lo empuje y me puse frente al espejo, ya entregadísima y el tenía toda mi desnudes pegada al vidrio. Mis pezones se pusieron duros al sentir la frialdad del espejo, el se levanto y se puso detrás mio.

Fernando: Tan puta vas a ser????? Al final Ariel tenia razón, no hay mina mas puta que vos!!
Yo: Que??

Al final era verdad, mi verdadero macho pero había dejado en total evidencia con el sucio de su amigo..
Sin dejarme reaccionar me agarro del culo y me puso contra el marco del espejo, me metió un dedo en el culo para que me inclinara hacia adelante, separo mis piernas y me clavo la pija en la conchita.

Yo : Ayyyyyy siiiiiiiiii cogemeeeeee todaaaaaa!!!!!!!! mmmmmmmmmmmm
Fernando: Te voy a llenar la concha de leche pendeja mal cogida!!!

Estaba muy excitado, sentia sus jadeos mas y mas agitados y su mano metida en la raya del culo y la otra apretándome las tetas para que me quedara quieta.
El vaivén de mi culo chocaba tan fuerte que se escuchaba el eco en la pared, estiraba mi cabeza hacia atras cerraba los ojos para no ver en el espejo al hijo de puta que me estaba haciendo suya!!!!

mi conchita comenzaba a palpitar mas y mas, su pija parecia estar a punto de estallar y esa explosión era lo que mas esperaba..
Comencé a moverme para atrás, me inclinaba lo mas que podia hasta que sentí que descargo en mi toda su calentura en un caliente y espeso liquido que me hizo gemir
!
Yo: Uuuuuuuffffffff siiiiiiisiiiiiiiiisiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!
Fernando: Mmmmmmmmmmmmmm tomaaaaaaaaaa pendejaaaaaaa

Comencé a contraer y aflojar mi conchita una y otra vez sintiendo la leche que subía y volvía a bajar, para acabar pegada a el como una hija de putaaaa!!!!

Fernando: Como le voy a agradecer esto a Ariel por varios años! Jaja
Yo: que decís nene?
Fernando: digo que Ariel leyó tu mensaje y me dijo que venga a sacarme las ganas jaja
Yo: Son dos hijos de puta!!

Fernando se acomodó la ropa y salió de la habitación, mientras que yo me desplomé en la cama mientras sentía como me caía su leche…. Tenía mucha bronca, no podía creer lo que me habían hecho y lo peor de todo era que ni siquiera había acabado, jamás me habían cogido obligada sin posibilidad de sentir placer..
Pero esto no se iba a quedar así, lo peor que podían hacer es dejar a una putita con ganas y resentida

Sumisión 100 %

Volvieron de cenar y ya en el living de su apartamento él le ordenó: “Anda a ponerte aun mas linda. Podría ser el conjuntito que te regale para tu cumple en Monterrey”, mientras se apoyaba en la mesa permaneciendo de pie.
Ella re-apareció con un conjunto totalmente de encajes, sin nada adicional en la parte superior, y en la parte inferior, una bombacha tipo culote, también de encajes en su totalidad.
Esta visión, sumado a que ella demostrara estar dispuesta a la sumisión, originó que su pantalón ceda espacio a su comienzo de erección.
Siguió ordenando:
“Pone música y prepara algo para beber”
La combinación de de que ella acate sus órdenes; voltee para cumplirlas, dejando a la vista la sensual imagen de su espalda y cola llevando esas prendas; le generaban placer.
El no podia sacar la vista de como la difusa tela se perdía entre los cachetes de su cola y el comienzo de sus piernas.
Cuando ella volvió hacia la mesa donde él continuaba apoyado, poso los 2 tragos que había preparado en la mesa, lo besó muy suavemente en la boca, atacando su lengua,l solo usando la punta de la suya; y le agarro el pene a través de su pantalón, apretandolo muy, pero muy, fuerte.
Si dejar de besarlo, chuparle la lengua, lamer su cuello, comenzó a desabrochar su pantalón, tomo su pija con la mano y comenzó a pajearlo suavemente sin dejar de besarlo.
Al notar ella que la cabeza de su pija ya estaba húmeda por la calentura que él había alcanzado, se arrodillo y comenzó a recorrerla con la punta de su lengua y de manera muy sutil; el frenillo, el cuello del glande y finalmente la punta, para beber la miel expulsada.
Imprevistamente comenzó a chupársela muy fuerte y rápidamente.
El la detuvo y retiró hacia atrás muy sutilmente.
Le ordeno que se quitara las prendas.
Ella se distanció y fue quitándose las pocas prendas que llevaba puesta muy lentamente.
“Ven, acércate y arrodíllate”. dirigió el.
Ella se acercó en puntas de pie, se puso de rodillas y sin esperar imperativos adicionales, tomó su pene con ambas manos y comenzó a lamerlo como si fuera el más codiciado y delicioso helado.
“Para”, dijo el. “Quiero que te toques. Y me muestres cuando ya estes mojada”, agregó.
Ella se alejó, sentó en el sillón, abrió sus tonificadas piernas, con una mano separó los labios, chupo los dedos de la otra, y comenzó a acariciar sus labios y su clítoris.
Cuando retiró el dedo índice de entre sus labios, pudo verse un hilo de delicioso jugo que no quería cortarse a pesar de la distancia alcanzada entre su mano y su mojada vagina.
“Ahora? Te gusta como estoy de mojadita y putita para vos?”, dijo ella.
El se abalanzo sobre ella, la incorporó, giro, hizo que ella apoye sus manos en el respaldo del sillón, inclinando su torso hacia abajo, pero levantando su cola y comenzó a beber sus más espesos y ricos jugos.
El frenesí alcanzado por ambos era tanto, que el solo reaccionó cuando noto los prolongados espasmos de ella y cuanto chorreaba la punta de pija. Se detuvo, se paró, la tomo por las caderas y comenzo a metersela muy lentamente.
Ella se mordía el labio inferior con sus sensuales dientes, por tanto placer.
Los sexos de ambos chorreaban destilados de placer.
Comenzaron a coger muy fuerte y rápido.
Cuando la respiración de ambos estaba acelerada al máximo y os gemidos eran escuchados por los vecinos, el salió y se acostó.
Ella se acostó sobre él y comenzaron a besarse bruscamente, deseando beber el placer del otro.

warmfable@gmail.com

Mi cruel vecina

Toda historia tiene su comienzo, y este fue el día que heredé la casa de mis abuelos. Una vivienda de grandes dimensiones ,situada en un viejo y tranquilo barrio en el centro de la ciudad. Hace muchos años el barrio estaba habitado por personas con cierto status o clase social elevada, ahora el barrio con el paso de los años se ha quedado obsoleto y sus viviendas son bastante antiguas por falta de rehabilitación. Hoy en día el barrio está ocupado en su mayor parte por gente de avanzada edad , lo que hace que sea bastante tranquilo y quizás aburrido.

Me detuve frente al portal que da acceso a mi nueva comunidad de vecinos. Me sorprendió su amplitud y la multitud de cristales que componen la puerta de entrada. En la entrada una alargada alfombra te da la bienvenida y te conduce hasta las escaleras que dan acceso a las cinco plantas que componen el inmueble. El edificio no posee ascensor y valga decir que yo vivo en la quinta planta. Subí despacio y a la vez exhausto las escaleras relucientes de mármol blanco. Un silencio sepulcral reinaba en todo el edificio. A cada paso que daba resonaba el eco de mis zapatos sobre el reluciente suelo. Tenía la sensación de estar en una vieja iglesia o monasterio por el silencio absoluto que predominaba ,y por el frio que inundaba la atmosfera ya que no había ventanas que comunicasen con el exterior. Un fuerte olor a lejía reinaba en el bloque, estaba pulcramente limpio, quizás demasiado, no había el más mínimo resto de suciedad. Agotado llegué hasta la quinta planta, mis pulmones de fumador no aguantaban tantos peldaños. Abrí la puerta y comencé una nueva etapa en mi vida.

En el transcurso de los días siguientes ,tuve la oportunidad de conocer a la mayoría de mis vecinos. En la primera planta vivía una anciana enferma y su amable hija que cuidaba de ella. En la segunda planta una pareja de ancianos encantadores que rápidamente me conquistaron con su simpatía y amabilidad. En la tercera planta una pareja de jubilados que pasaban sus días viajando de aquí para allá. En la cuarta planta ,bajo mi casa, vivía una mujer viuda de un comisario de policía , muy antipática y poco sociable ,que además de ser vecina de la comunidad es la encargada de la limpieza y cuidado del edificio, recogida de basura y cualquier tema relacionado con el orden y mantenimiento. Esta ultima vecina que he mencionado no era para nada de mi agrado, era como el sheriff del edificio. Una mujer autoritaria ,amante del orden y la limpieza .

Tardé tan solo unos pocos días en enemistarme con mi odiosa vecina de la planta de abajo. Comenzamos a discutir a diario por diferentes temas de orden y limpieza . Se quejaba de mis continuas fiestas y juergas en casa hasta altas horas de la madrugada. Se quejaba del ruido y alboroto que provoca , del vaivén de personas que entraban y salían de mi casa y del edificio , la música alta a cualquier hora del día… la suciedad y colillas de tabaco que dejábamos en la escalera y zonas comunes, un sinfín de temas que la molestaban amargamente. Me gane su odio en un tiempo record , este era el principio de una gran enemistad.

Si pensáis que mi vecina es una mujer atractiva de curvas de infarto de cualquier película erótica estáis muy equivocados. Es una mujer de complexión grande ,voluptuosa, gruesa de caderas y un culazo enorme. Supera los cien kilos de peso sobradamente y tiene unos brazos corpulentos y piernas anchas que la dotan de gran tamaño y fuerza. Su edad supera los cincuenta años y su vestimenta siempre es de color negro, “la viuda negra” así la llaman en el edificio los amables vecinos del primero.

Todas las mañanas ,me encuentro a mi detestable vecina limpiando la escalera, enfundada en sus sucios guantes de goma y fregona en mano .Es adicta a la limpieza y el orden, tanto que apesta a lejía y amoniaco el edificio. Podría contaros muchas situaciones de tensión entre mi vecina y yo, pero para no aburriros os contare la ultima discusión de muchas que aconteció días antes del desenlace de esta historia. Salí de mi casa temprano para ir a mi puesto de trabajo y me encontré como cualquier otra mañana a mi vecina con sus guantes de goma limpiando a fondo las escaleras. Al aproximarme al lugar donde se encontraba se plantó en medio de la escalera cortándome el paso y dirigió su tono de voz chirriante hacia mi completamente enfurecida. Me reprochó el escándalo que había armado la noche anterior .La verdad, he de reconocer que organicé una fiesta que se me fue un poco de las manos en ruido y duración. Continuó reprochando mi conducta y malos modales:

– Eres un sinvergüenza y un mal educado. No muestras respeto hacia los demás …. bla bla bla…. eres un … bla bla bla – Me reprochó elevando su tono de voz.

Hice caso omiso a las quejas de mi vecina y alejándome la dediqué unos insultos y burlas muy divertidas sobre su cuerpo y persona que mejor omitiré. Por supuesto mis burlas no la gustaron nada en absoluto. Mi comportamiento fue más de un niño que de un hombre adulto de mi edad pero me sacó de mis casillas . Mis palabras aumentaron enormemente su enfado y rabia hacia mí. Pude observar el humo que desprendía su cabeza y los rayos que salían de sus ojos producido por su ira.

– Te prometo que un día me encargaré de darte tu merecido – Me grito furiosa mientras yo me marchaba riéndome a carcajadas .

No volví a encontrarme más a mi vecina en los siguientes días al suceso acontecido , algo muy extraño ya que siempre estaba tocando mi timbre para quejarse por algo o esperándome enfurecida por las mañanas. No le di mayor importancia y continúe disfrutando de mi libertad y vida de soltero . Iluso de mi ,pensé que se había dado por vencida y comprendido que no podía hacer nada contra mí actitud chulesca y rebelde . Victorioso de mi, había dado por ganada la batalla antes de tiempo ,sin sospechar nada de lo que ocurriría los días posteriores.

Una de muchas noches en las que llegaba a casa borracho me encontré que la luz de la escalera no funcionaba. Pensé que era algo normal debido a la antigüedad del edificio, habrían saltado los fusibles. No tuve más remedio que subir las escaleras a oscuras y a tientas. Exhausto y agotado alcancé la cuarta planta, ya solo me quedaba un piso para llegar a mi casa y dejarme caer en mi cama . La puerta de mi vecina se abrió de forma silenciosa sin darme cuenta, tanto que no la escuche. Me dispuse a subir el último tramo de escaleras cuando algo me sobresalto. Alguien se abalanzó sobre mi por la espalda rodeándome fuertemente con su antebrazo por mi cuello. Su fuerza era descomunal y me presionaba fuertemente con su brazo impidiendo pudiese escapar. Sujeto sin poder moverme y sin tiempo de reacción noté como mi captor acercó su otra mano enguantada a mi rostro. Me tapo la nariz y boca con un trapo impregnado en un desagradable y potente liquido. ¡¡¡ Era cloroformo¡¡¡ . No pude evitar dejar de respirar el contenido de aquel trapo húmedo sin poder escapar de entre aquellos poderosos brazos que me sujetaban. En apenas unos segundos, fui cayendo en un estado de inconsciencia hasta perder el conocimiento.

Desconozco el tiempo que permanecí dormido o inconsciente, no sé si fueran horas o minutos . Desperté en una habitación completamente desconocida para mí. Me encontraba tumbado bocabajo sobre una cama que no era la mía, sin saber donde me encontraba. Giré la cabeza a un lado y quedé completamente sorprendido al encontrar a mi detestable vecina sentada relajadamente en una silla en un lado de la habitación. Me miraba fijamente con una sonrisa perversa y divertida en sus labios ,mientras adoptaba una cómoda posición en la silla con sus grandes piernas cruzadas. Apoyaba tranquilamente sus manos enfundadas en sus inseparables guantes de goma sobre sus rodillas y me miraba fijamente. Aparentaba un aspecto relajado y tranquilo como si nada la preocupase.

Me acordé de todo de inmediato, recordé como alguien me había drogado con cloroformo contra mi voluntad sin poder oponer resistencia. Até cabos y deduje que la increíble fuerza que me sujetó por la espalda era producto de mi vecina y su voluminoso cuerpo. Todo encajaba, los guantes de goma que sujetaban el trapo impregnado en cloroformo eran los de mi vecina. ¡¡¡ Ella me había hecho esto , ella fue quien me drogó ¡¡¡.

Reaccione presa del pánico y fui a incorporarme de la cama para averiguar que estaba ocurriendo, pero no pude levantarme. Traté de apoyar las manos sobre el colchón pero estas se encontraban atadas a mi espalda por algo metálico. Rocé con la punta de mis dedos mi sujeción y comprobé que eran una esposas metálicas. La vieja bruja me había esposado fuertemente mis manos a la espalda. ¡¡ Ahhhh me hacían mucho daño en mis muñecas , estaban muy apretadas ¡¡¡ . Intenté incorporarme con ayuda de mis pies pero estos también se encontraban sujetos por una gruesa y firme cuerda. Mi última opción fue arrastrarme para dejarme caer de la cama, pero un collar de perro rodeaba mi cuello y este a su vez estaba sujeto por un candado a uno de los barrotes del cabecero de la cama. Nervioso, intenté desatarme, patalear, arrastrarme pero todo fue en vano, estaba completamente inmovilizado en la cama de una forma muy eficaz. Mi vecina comenzó a reírse observando mis absurdos intentos por escapar. No era la primera vez que inmovilizada a alguien, demostró tener gran experiencia y pericia.

– Es inútil que intentes escapar, me he asegurado bien que no puedas hacerlo- .Me dijo sonriente observando mis vanos intentos por desatarme.

– ¡¡Suéltame¡¡, ¿ Porque me haces esto ? – Pregunté tartamudeando de forma nerviosa.

– Te Prometí que un día recibirías tu merecido. Bien , ese día ha llegado hoy, te voy a enseñar a respetarme – Me reprochó con un tono muy serio y amenazante.

– Suéltame ahora mismo puta – La grité airado.

Mi corpulenta vecina se levantó de su asiento enfadada y se dirigió hacia mí de forma airada.

– No volverás a insultarme o faltarme al respeto nunca mas . Voy a cerrarte esa bocaza – Me reprimió de forma airada a la vez que su mano enguantada atenazaba mi pelo fuertemente.

La señora introdujo su mano por debajo de su falda y deslizó sus grandes bragas por las rodillas y tobillos hasta quitárselas. Estrujó sus bragas haciéndolas un ovillo, y se acercó a mi sujetándolas en una mano. Me sujeto fuertemente por detrás con su antebrazo aplicando una fuerza sorprendente tal como utilizó en la escalera con el cloroformo y dirigió su tono de voz hacia mi :

– Abre la boca estúpido – Me ordeno a la vez que me sujetaba la cara rodeándome con su antebrazo.

Me negué en rotundo a abrir la boca. Era consciente que quería amordazarme con sus grandes bragas usadas y malolientes. La voz era el único medio del que disponía para pedir ayuda y poder escapar. La solución a mi negativa de no abrir la boca fue contundente por parte de mi vecina . Su mano enguantada atenazo mi nariz fuertemente impidiendo pudiese respirar por ella. No tuve más remedio que abrir la boca transcurridos unos segundos para respirar y fue el momento en que encontré su mano forzando sus bragas al interior de mi boca. Eran grandes y no entraban en mi boca pero insistió con sus dedos una y otra vez hasta que entraron rellenando por completo mi boca. ¡¡¡ Buaaaaggg, era muy humillante, sabían realmente mal ¡¡¡. Tapó mi boca con su mano a la vez que agarraba un rollo de cinta americana de color gris que tenía preparada junto a ella. Pegó el extremo de la cinta a mi boca y comenzó a dar vueltas una y otra vez rodeando mi cabeza con ella. No escatimó en cinta, se aseguró que no pudiese escupir mi mordaza dando muchas vueltas sobre mi cabeza. Escuchaba el inconfundible sonido que producía la cinta al despegarse del rollo y adherirse a mi boca.

– Hhhhhhmmmhhhmmm – Traté de gritar para pedir ayuda pero ya era demasiado tarde. No podía emitir sonido alguno . Nadie podría escucharme. Estaba fuertemente amordazado con sus apestosas bragas que desprendían un sabor rancio sobre mi boca.

Mi cruel vecina comenzó a reírse a carcajadas como una autentica bruja al observar cómo me encontraba inmovilizado sin posibilidad de escapar y ahora amordazado sin poder gritar. Era un muñeco bajo su completo control. La detestable viuda estaba disfrutando plenamente del momento ,ahora mandaba ella y podría hacer lo que quisiera conmigo, era un títere bajo su control.

– Hhhhhhmmmhhmmm – Intentaba gritar pero era absurdo, su mordaza era terriblemente eficaz y no podía articular palabra. La señora no paraba de reírse a carcajadas contemplando mi situación.

– Solo eres un fanfarrón y un chulo, sin tu sucia lengua no eres nada. Te voy a demostrar como trato a los chulos como tú, voy a quitarte las ganas de volver a faltarme al respeto -. Abandonó su sonrisa y adquirió un tono de voz muy serio y amenazante.

Inmovilizado y amordazado contemplé de forma pasiva como la vieja viuda se dirigió hasta un armario situado a un lado de la habitación. Abrió la puerta del armario y quedé completamente atemorizado con lo que presencie. Su interior estaba repleto de instrumentos de castigo y tortura. Había un sin fin de cadenas, cuerdas, sogas, candados… y sobre la barra del armario colgaban varios instrumentos de castigo ;látigos, paletas, varas, correas, fustas, paddle.. y muchos instrumentos que desconocía su utilidad. Ahora estaba claro que su carácter estricto y autoritario iba mas allá de su carácter, era una gran amante de la disciplina y el castigo.

– Utilizare este instrumento o quizás mejor este otro. No, para esta ocasión utilizare uno muy especial … – . Se burló de mi ,mientras elegía el instrumento de castigo que deseaba.

Se dio la vuelta y contemple aterrado como sujetaba en una mano una gruesa correa de cuero de color negro. Asustado intenté de nuevo escapar o gritar pero el resultado fue el mismo, no conseguí nada. Mi vecina quería azotarme con una correa, ¡¡¡aquello sería realmente doloroso¡¡¡. Se aproximó hasta un lado de la cama y con su rostro completamente serio me hablo de forma muy estricta:

– Ahora voy a castigarte como te mereces. Nunca mas volverás a insultarme, faltarme al respeto o desobedecerme. Llora cuanto quieras , será lo único que podrás hacer – . . Tiró del extremo de sus guantes de goma hasta ajustar sus dedos al guante para tener facilidad de movimiento. Contemplé aterrado la situación mientras la señora repetía el proceso en su otra mano.

– Hhhhhhmmm ,hmmmmm,hhhmmhhhmmm – Intenté gritar y patalear producto de mi desesperación .

– Nadie va a escuchar tus lloriqueos. Ahora estamos solos tu y yo – Me reprocho con un tono de voz perverso.

Levanto su mano enguantada con la que sujetaba la correa y la descargo contra mi trasero duramente. ZAAAAAASSSSSS. Su correa de piel se estrelló contra mi culo produciendo un sonoro chasquido.

– Hoy vas a aprender a respetarme. Voy a quitarte las ganas de volver a insultarme o burlarte de mí. Va a ser una noche muy larga para ti – . Mi vecina caminaba lentamente hacia mí y se detuvo a un lado de la cama . Sentí el aguijonazo de una avispa en mi trasero, una quemadura en la piel, un dolor intenso que me hizo ver literalmente las estrellas. Grité por el dolor producido pero la mordaza amortiguo el sonido, solo se escucho un débil “hhhmmmmfffffmmmm” en la habitación. Me sentí completamente impotente , estaba siendo azotado duramente y no podía hacer absolutamente nada, solo aguantar mi dolor

ZAAAAAAAAAASSSSSSSSS .Volvió a azotarme con fuerza en mi culo. Sentí un terrible dolor, un fuerte ardor en mi piel .

ZAAAAAAAAAAAASSSSSSS,ZAAAAAAAAAASSSSSSS,ZAAAAAAAAAAASS .Sus azotes fueron continuos y seguidos sin pausa. Eran terriblemente dolorosos, cada azote dolía mas y mas. Azotaba fuertemente sin aflojar el ritmo y mi culo comenzó a ponerse rojo y terriblemente irritado. Aguantaba el dolor entre mi mordaza pero cada vez era mas difícil. La bruja de mi vecina era realmente estricta y azotaba duramente sin compasión .

ZAAASSSSSS ZAAAAAAAAASSSSSSS Mi cruel vecina continuó azotándome son su correa ,ZAAAAAAAAAASSSSSS levantaba su brazo en lo alto y lo descargaba sobre mi trasero sin ningún tipo de remordimiento o compasión. Comencé a vivir una verdadera pesadilla, el dolor era insoportable y no aflojaba el ritmo ni la intensidad. El tiempo se detuvo, los minutos eran interminables. La azotaina era eterna, parecía que nunca iba a terminar. Mi cruel vecina llevaba azotándome treinta largos minutos, tenía el culo completamente dolorido y marcado por los azotes de su correa. El más leve roce del aire en mi piel me provocaba un fuerte ardor.

Mi corpulenta vecina se detuvo y se dirigió de nuevo a su armario, guardó la correa en su sitio. Pensé que todo había terminado, respire aliviado. Cuál fue mi sorpresa cuando cogió otro instrumento de castigo, solo se dirigió al armario para cambiar de utensilio. Agarró una caña fina de madera y regresó a su posición, a mi lado.

– Esto no ha hecho nada más que empezar, voy a asegurarme que aprendes la lección – . Mi detestable vecina blandió la caña en el aire provocando un pequeño silbido. Demostró con el sonido que aquel instrumento producía un dolor muy intenso. Se ajusto de nuevo sus guantes de goma a sus manos y comenzó de nuevo a azotarme.

ZAAAAAAAAASSSSSSSS, ZAAAAAAAAAAAAAASSSSSS. El dolor fue más intenso. Mi castigo empeoro, comencé a sufrir el verdadero castigo de mi vecina. Mi culo completamente dolorido no aguantaba un solo azote mas y ella no cesaba en su empeño ZAAAASSSSS ZAAAAAASSSSSS.A la vez que me azotaba me reprochaba mi comportamiento:

– Nunca más volverás a faltarme al respeto y mucho menos insultarme ¿ has entendido imbécil ? – Me reprocho severamente.

ZAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSSS

Asentí con la cabeza rápidamente. había aprendió la lección, nunca más volvería a faltarla al respeto. Deseaba que todo terminara, deseaba suplicar a mi vecina su perdón pero no podía, continuaba fuertemente amordazado.

– Se acabaron las juegas, ruidos y llegar tarde a casa – . comenzó a darme instrucciones que debería cumplir al pie de la letra.

ZAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSS,ZAAAAAAAAAASSSSSSS

– A partir de hoy cuando necesite algo acudirás de inmediato y acataras mis órdenes sin rechistar sean cuales sean ¿ Has entendido ? – Asentí rápidamente con la cabeza, no volvería nunca a llevarla la contraria.

– si vuelves a faltarme al respeto o desobedecerme cogeré el frasco de cloroformo y volveré a castigarte . El castigo de hoy solo serán caricias comparado con lo que te espera si vuelves a hacerlo. – Sus palabras producían el efecto deseado, estaba completamente asustado. No se me pasaba por mi cabeza volver a desobedecerla en ningún momento. Había aprendido la lección.

Se me escaparon unas lagrimas por los ojos mientras la vieja bruja se reía perversamente de mi situación y mi castigo. Su vara continuo impactando duramente en mi culo una y otra vez. Recibí la mayor azotaina de toda mi vida. A partir de hoy debía de obedecerla y tratarla con mucho respeto, solo pensar que su castigo podría ser peor me atemorizaba.

Terminó de azotarme cuando quiso y quedo satisfecha , perdí la noción del tiempo, desconozco cuantos azotes o tiempo duro mi castigo pero fue una eternidad. Se inclinó sobre mi cara sujeta y tiró fuertemente de mi pelo hacia tras mientras me hablaba con un tono muy severo:

– Muy bien , espero que así sea, te aseguro que no dudaré en volver a castigarte si es necesario- La señora se acercó de nuevo hacia mí con su trapo empapado en cloroformo y lo colocó sobre mi nariz. Quede completamente dormido en cuestión de segundos sin poder hacer nada para evitarlo.

Desperté en mi habitación, tumbado sobre mi cama. Pensé que todo había sido una pesadilla, fui a incorporarme y note un fuerte dolor en mi culo, Ahhhhhhh¡¡¡¡ me dolía mucho, de pronto recordé todo lo sucedido. ¡No había sido un sueño¡¡¡.

Para cualquier comentario: sumisso22@yahoo.es

Cogiendo con la amiga de mi madre

Era el primer verano que salía fuera de mi casa, y sólo conseguí permiso para pasarlo con una amiga de mi madre en la ciudad. Fue un viaje con muchas expectativas, yo tenía 18 años y había vivido en un pueblo relativamente pequeño, salvo esporádicas visitas a la casa de esta amiga.
Ella era mucho más joven que mi madre y realmente hermosa: bajita, de pelo ensortijado negro, parecía muy delgada pero tenia unas curvas exquisitamente proporcionadas y un par de nalgas redondas y firmes que nunca se preocupaba de esconder vistiendo falditas cortas y pegadas o vaqueros ajustadísimos. Su esposo era un ejecutivo alto y mas bien grueso, también moreno y de buen porte.
Cuando llegué fui muy bien recibido, me asignaron un dormitorio cómodo muy cerca del de ellos. La casa era cómoda y fresca y estaba en las afueras. Durante la cena bebimos vino, conversamos y finalmente me retiré a descansar… Era de noche cuando unos jadeos me despertaron. No tardé en entender algunas palabras… “Asssi… essso tócame ahí… vamos… oohhh… aahhh… más… vamos… métemela… métemela…”
Yo no podía creerlo pero era evidente que ellos estaban haciendo el amor con la puerta abierta. Como los jadeos continuaban, me acerquá silenciosamente al pasillo pude ver la puerta del otro dormitorio abierta y la luz encendida… mi corazón latía aceleradamente, pero seguí acercándome… Y los vi.
Poly estaba arrodillada en la cama con unos deliciosos calzoncitos rosados transparentes y un babydoll que no ocultaba nada sus pechos. Eran pequeños pero erguidos y redondos. Horacio parecía un gigante a su lado… gordo, peludo… la acariciaba con sus manos ávidas y le lamía el cuello. Como estaba totalmente desnudo pude verle el miembro… ¡Era gigantesco!… oscuro, grueso, debía medir unos dieciséis centímetros… y un diámetro como mi muñeca. Poly se restregaba como una puta. De pronto, se separó y se sacó el calzoncito. “El culo… dámela por el culo… Los ojos de Horacio brillaron. Se untó el enorme pene con una vaselina mientras ella se agachaba en la cama y se abría los cachetes. Sus nalgas se veían pequeñas y blancas, tersas, delicadas, en contraste con la enorme verga de su marido.
Atónito vi como él la tomaba por la cintura y empezaba a empujar aquella monstruosidad en su cuerpo. Los gritos de Poly eran un ronquido animal mientras el miembro se iba enterrando en su ano. Pronto estuvo clavada totalmente. Momentos después acababan entre gemidos.
Yo me retiré en silencio. Una vez en mi cuarto, me masturbé furiosamente.
Al día siguiente, desayuné sólo con Poly, ya que su marido trabajaba desde temprano. Hablamos. Tomamos café. Ella estaba con una bata semitransparente y en un momento que se entreabrió pude ver que era lo único que llevaba.
Después de acomodar las cosas, me invitó a su cuarto a que le ayudara a escoger unas prendas. Casi me desmayo cuando vi que sus prendas eran ropa interior de la más exquisita calidad. Braguitas de encaje, medias caladas, portaligas… Ella hablaba desenfadadamente. “Esto es lo que mas le gusta a mi Horacio. Le pone caliente…” decía… “pero este… este creo que es el mejor. “, dijo mostrándome una braguita pequeña, negra, de algo como satén o lycra. ” ¿Cómo se verá puesto?, me gustaría saberlo…” de pronto volvió la vista hacia mi, “¿Sabes…? Creo que tenemos las mismas medidas, tú también eres menudito… no… no me harías un favor?”
Aunque adivinaba la propuesta vacilé un momento…” ¿Por qué no te lo pones par que yo vea como queda? ¡¡Vamos!!, no tengas vergüenza… si yo te cambiaba los pañales cuando eras en bebé… ¡anda!… ve al baño y póntelo” Obedecí como autómata. Me desnudé y me puse el calzón. Caminé hacia el cuarto tapando la erección de mi pene. Ella no se dió por aludida. Me hizo girar como en un desfile de modas, opinando del ajuste, del corte, luego me hizo sentar a su lado en la cama. “Ven cuéntame, si hasta ayer eras un niño, ¿tienes novia? “No – dije” ¿Nunca… nunca lo has hecho?” Yo me sonrojé y no respondí “¿Te gusta el calzón?” preguntó cambiando de tema… “Si…” “Bueno, te lo regalo. A tu edad, bueno… sabes… aún los gustos sexuales… no están del todo definidos…Tal vez puedas usarlo en la intimidad, mirarte al espejo, imaginarte cosas, en fin… “Con sorpresa noté que tenia la mano en la entrepierna y se masturbaba. Luego me tomó por la nuca y ¡¡¡me dio un beso largo y húmedo en la boca!!! Mi cabeza zumbaba ¡¡¡Ella era la amiga de mi madre!!! Pero seguía acariciándome…
Se quitó la bata, era hermosa, menuda, proporcionada…
– No temas… Horacio viene tarde… esto es entre tu y yo… pero quiero que hagas… todo lo que te diga ¿de acuerdo? – dijo.
Yo asentí. Entonces ella saco mas ropa interior y me vistió de mujer ¡¡Medias, portaligas, corpiño. Me hizo caminar y menearme delante de ella mientras se masturbaba.
– ¿Me obedecerás… en todo? – insistió…
Me echó boca abajo en la cama y me empezó a pegar palmazos en los glúteos, luego me sacó el calzón y me enterró un dedo en el culo. Finalmente me hizo girar y me ordenó masturbarme. Cuando acabé entre grititos, ella tenia tres dedos dentro de su vulva y también había tenido un orgasmo.
Bueno, anda a bajarte a tu cuarto, haremos algo especial para ti esta noche… – agregó con una sonrisa.

Feminizada y convertida en una cross puta y sumisa, parte 2

2-Cristian

El despertar fue dulce. Olía como una perrita con mi culotte manchado de leche y las medias ya secas del pis de mis amos que las había impregnado. El top blanco se me había pegado en parte al cuerpo cuando se secaron los escupitajos. No quería bañarme, pero tenía que ir a a trabajar, último día de la semana, así que a desgano me quité las medias y el top. El culotte me costó más: con el semen seco, estaba duro como una tabla y olía maravillosamente. Cuando por fin me lo quité, me quedé un largo rato acostada desnuda y oliéndolo, acariciándolo, como una quinceñera con un osito perfumado. Una putita besando la lechita seca que pronto esperaba tomar.

Sentía más curiosidad que miedo por lo que fuera a ocurrir con mis nuevos amos. Por un momento temí que se hubiesen contentado con la humillación de la noche anterior, pero entonces, cuando estaba por salir al trabajo, vi otra notita debajo de mi puerta. Debían haberla dejado después de mi salida enchastrada al balcón. Era corta: “Hoy a las 11 de la noche voy a estar ahí. Recibime vestida como lo que sos”.

Pensé en lo raro de que la nota dijera “voy” y no “venimos”, pero estaba tan contenta que no le di más vueltas.

Terminé de prepararme, guardé la notita y, después de ponerme con un poquito de saliva y cuidado mi tampón del día en la cola, salí a la calle.

Mi día corrió en dos dimensiones. Hice todo lo que debía hacer como una maquinita, pero mi cabeza no podía salir de mi encuentro de las 11, preparándome con miedos, ansiedades, fantasías y anhelos. Volví a mi casa lo más rápido que pude, con tiempo a prepararme. Primero dejé el departamento brillante y ordenado, y después terminé de decidir qué ponerme.

“Recibime vestida como lo que sos”, decía la nota. Y fue fácil adivinar la intención: ¡Cómo una puta, claro! Después de deliberar un poco, me decidí por unas medias negras con portaligas, una tanguita del mismo color minúscula, que apenas servía para mantener todo en su lugar, una pollerita escocesa tableada y un corpiño corset muy sexy, también negro y con cierre de broches adelante; una belleza que decidí adoptar como cábala. Mi pelo, negro azabache corto y peinado con un flequillito, completaba el cuadro.

Como me di cuenta de que me veía como una puta sí, pero una bastante refinada, le sumé un poco de ordinariez con un rouge casi fluorescente.

A las 10 y media ya estaba lista y ansiosa. Como no me podía contener decidí tomar un cuaderno nuevo y escribí en la primera hoja: “Todo lo que quiero que me hagan”. Para matar el tiempo, decidí que iba a empezar una lista con mis fantasías.

Ya había anotado unas cuantas cuando sonó el timbre. Dos timbrazos, secos y cortos. Miré el reloj y eran las 11 en punto. Me quedé quieta como una columna y me invadió el pánico. Estaba aterrada. Otros dos timbrazos, más enérgicos.

Entonces salí disparada como un rayo y sin espiar por la mirilla abrí la puerta y me quedé detrás, con el alma en la garganta.

Entró dando pasos firmes. Vestía como un oficinista, sin corbata pero con un pantalón de vestir café y una camisa impecable, con un saco en la mano. Debía medir más de 1,80, robusto, pelo corto y prolijamente afeitado.

Llevaba una bolsita de farmacia en una mano. Estaba haciendo esa radiografía cuando se dio vuelta y me dijo:

-Cerrá ya.

El tono era imperativo, pero también era cálido y me dio algo de seguridad. Yo sentía que toda la sangre se me había agolpado en la cara. Estaba rojísima de vergüenza y de excitación. Estaba ahí vestida como una trola enfrente de un extraño. Cerré y me quedé parada mirando al suelo, aturdida por la vergüenza.

Sentí que durante unos segundos eternos mi amo me recorría con la vista en detalle. Noté un esbozo de sonrisa. Al parecer, se sentía satisfecho con lo que veía.

-Mirame. Eso es. Yo soy Cristian y ahora vamos a hablar un poquito, pero primero vamos al baño. Quiero que te saques el tampón como una señorita. Cuando me vaya te ponés uno nuevo.

-Sí, señor- dije instintivamente, y se escuchó muy bien. Fui caminando coqueta hasta el baño y bajo su mirada atenta corrí un poco la bombacha, tiré con cuidado del hilito del tampón, lo enrollé en un poco de papel higiénico y lo tiré al cesto. Después, más envalentonada, miré a Cristian buscando más indicaciones.

-También bajate la bombacha hasta encima de las rodillas. Va ser donde va a estar todo el tiempo, putita, así que va a ser mejor que te acostumbres a tenerla ahí. Eso, muy bien.

Entonces volvió directo al living y se sentó en una silla. Tamborileó los dedos en la mesa, como impaciente.

-De rodillas, acá- dijo y me señaló a su costado. Como hipnotizada, con la bombacha flotando en los muslos fui y me arrodillé a su lado.

-Saludame como hacen las perritas como vos- dijo mientras me extendió una mano.

Tardé un segundo entenderlo, pero enseguida empecé a lamerle los dedos. Despacio, deteniéndome primero en uno, luego en otro, después un poco la palma de la mano. No me los metía en la boca, sino que los lamía, pero él parecía satisfecho porque habló en un tono más confidente.

– A partir de ahora te llamás Alina. Y vas a comportarte como una puta conmigo y otros, pero quiero que te quede algo bien claro. Bien claro. Vas a portarte como una puta con otros, pero vos sos mi puta. Mía. ¿Entendiste? ¿Qué sos?

-Soy tu puta- le dije mientras seguía lamiendo sus dedos. Creo que incluso me salió una caída de ojos sin pensarla.

-Bien. Me lo vas a recordar cada vez que tengas mi pija en la boca o en la cola. Que no se te olvide. Y cuando te esté cogiendo otro y yo ande por ahí, y va a pasar seguido, quiero que lo digas también, pero mirándome a los ojos a mí.

Asentí todavía con la lengua recorriendo su dedo índice y Cristian me dio una palmadita suave en la cara. Tomó la bolsita de farmacia que había sobre la mesa y tomó de ahí un frasco. Era, obviamente, vaselina. Me lo dio mientras abría las piernas y me hacía señas de que me colocara entre ellas. Mis pulsaciones se aceleraron.

-Alina, estoy seguro de que una putita como vos no puede pasar más de un rato sin pija. ¿Es así?

-Sí, señor, sí, no me aguanto.

-Vení, tocá -dijo y me acercó una mano hasta que palpé su bulto- y contáme: ¿cuánto querés esta pija?

-Esa pija es mi dueña. Como soy tu puta, quiero esta pija todo el tiempo.

Sentí que mi lengua empezaba a soltarse, y no sólo para hablar. Estaba mojando un poco mi pollerita tableada sólo con tocar esa pija por encima del pantalón. Cristian se bajó el cierre, corrió la ropa interior, en la que llegué a ver una manchita tenue de líquido preseminal y sacó, erecta y perfecta, su poronga.

-Te voy a dejar chupármela un rato, pero sólo un rato, para que no te envicies. Y mientras tanto, vas a prepararte la colita.

Tomé el tarro y una buena cantidad de vaselina con la mano izquierda. Empecé a trabajar mi ano con delicadeza y cuando ese flanco estaba cubierto, acerqué la cara casi sin respirar a la pija de Cristian. El olor penetrante me terminó de desinhibir. Primero le fui dando besitos en la cabeza, le cubrí de dulces besitos el glande.

Luego lo miré a los ojos y sin apartar la vista empecé a lamerle la pija como un heladito, de abajo hacia arriba sin parar, con un pequeño gesto de estar saboreando con cada recorrida. Un empujoncito de Cristian me hizo meterme la cabeza en la boca. Primero me mantuve ahí, quieta. Quería disfrutar cómo palpitaba en mi boca, cómo la sentía en contacto con la lengua. Después empecé a subir y bajar, lento primero, más rápido después. En un momento paré y recordé lo que tenía que hacer. Me saqué la pija de la boca, puse cara de pícara y dije con todo convencimiento:

-Soy tu puta.

-Sí, eso sos, Alina, pero quiero que me lo digas con mi pija adentro de tu boca.

Aproveché para tomar otro poco de lubricante para mi colita, me metí con gusto la pija en la boca y como pude dije:

– Nghoy…tu…nghuta.

Cristian se rió a carcajadas y me hizo repetirlo. Yo estaba a mil y al cuarto intento se entendió perfectamente lo que le estaba diciendo sin sacar su poronga de mi boca babeante. Yo era su puta, definitivamente.

Volvió a reírse y se levantó de la silla. Yo lo veía de rodillas y como no me dijo nada, seguí abriendo mi cola. Entonces tomó un preservativo de la bolsita de la mesa y empezó a colocárselo. Otra vez me asaltaron los nervios.

-Ahora te voy a coger, Alina, así que creo que esa bombacha ya no tiene que estar en las rodillas, sino en los tobillos. Y ponete en cuatro patitas. Seguramente es lo que mejor se te da.

Hice lo que me pedía y me coloqué, tensa, en cuatro patas. Levanté mi pollerita para que mi cola quedara completamente a su disposición. Cristian se ubicó detrás mío y probó como estaba mi cola con un dedo, primero, y dos después. Me sobresalté y me ordenó que me tranquilizara.

Como tantas veces había leído o me habían contado, la pija me entró con mucho, mucho dolor. Yo siempre había sido muy estrechita, y a pesar de la lubricación, sentía que el dolor era muy fuerte. “Ay..ay…ay”, gimoteaba a medida que Cristian iba metiendo su pija. Y cuando ya estaba a punto de pedirle que la sacara, que no podía, con la pera casi apoyada en suelo y la cola levantada y llena, todo empezó a aliviar.

Cristian empezó a meter y sacar con mucha suavidad. Se notaba que estaba tanteando para no reventarme. Una vez que el movimiento se hizo fluido, yo ya estaba arqueada, había levantado la cabeza y el culo, y acompañaba excitada sus movimientos como una tremenda puta. Entonces se detuvo.

-Me voy a quedar quieto, Alina, y quiero que vos te cojas -me dijo al oído, susurrando.

Torpemente, yo empecé a balancearme hacia adelante y atrás, cuidando de que la pija no saliera ni que la embestida me doliera. Tomé ritmo y empecé a gemir descontrolada. Mientras yo misma me hacía coger, Cristian ya estaba muy excitado. Empezó a gritarme y entre medio de cada grito, a escupirme en la espalda, en la nuca, en el pelo.

-¡Dale puta, mostrame! ¡Mostrame, trola! Te gusta la pija, te gusta la pija. Violate, trola. A ver cómo te violás. ¿Eso buscás, no? Puta de mierda, querés que te violen, que te cojan duro. Puta de mierda. Trola. Sos una perra en celo.

Entre los insultos, las escupidas y la pija que entraba y salía por mi movimiento, acabé sin necesidad de tocarme. Manché el suelo, mi pollerita tableada y mi corpiño corsé con espesos chorros de leche.

-¡Soy tu puta! ¡Soy tu puta! ¡SOY TU PUTA! -Grité mientras me desplomaba.

Con la pija dura como un garrote todavía adentro de mi cola, Cristian se inclinó para hablarme al oído:

-Sucia, roñosa, todo eso lo vas a tener que limpiar con la lengua. Puta asquerosa, es la última vez que acabás sin mi permiso. Ahora te voy a sacar la pija de una y te va a doler mucho. Que sirva de castigo por esto y por haberme hecho tocar el timbre dos veces. Y ni bien te la saque, te vas a poner de rodillas y vas a recibir mi leche en la boca.

La sacó de una, con aspereza y pegué un grito de dolor bastante alto. Ni quise ver cómo había quedado el forro que Cristian se sacó rápido y tiró a un costado. Aunque sentía que la cola me estallaba, me puse de rodillas a su lado, con la boca bien abierta y la lengua afuera, casi pegada a su pija.

-Ni una gota afuera, sucia, pero no se te ocurra tragar- dijo.

Fueron cinco ramalazos de una leche muy líquida y muy salada. Debí haber dado una imagen muy guarra porque me desesperé para que ni una gota de leche quedara afuera. Cuando terminó, tenía la boca repleta hasta el punto de tener que inflar los cachetes.

Nos quedamos unos segundos así y luego Cristian se acomodó el pelo, metió su pija en el pantalón y se limpió las manos con una servilleta.

-No tragues hasta que te diga putita de mierda. ¿Entendiste? Bien. Ahora escuchá con atención. Ahí en la mesa te dejo unas tampones de regalo. Son medium. Ponete ya uno porque estás sangrando, se ve que te vino -se rió- También te dejo mi teléfono para que lo cargues inmediatamente. Y algo más: ahora sí podés conocer al resto. Me voy.

Justo antes de cruzar la puerta se volvió hacia donde estaba, todavía de rodillas, con la bombacha en los tobillos, la cola abierta y la boca llena de su leche, y me dijo:

-Decime, Alina, ¿conocés la Vía Láctea?

Asentí algo desconcertada. El sonrió y salió de mi departamento.

Dolorida, excitada y sucia, me acerqué a la mesa. Cargué su teléfono en mi celular y miré qué era ese “algo más”: una entrada al cine, para el día siguiente a la noche, en el Abasto. Estaba pensando de qué podía tratarse cuando sonó mi celu. Era él.

-Hacé gárgaras -me dijo cuando atendí.

Cumplí obediente bien cerquita del teléfono para que me escuchara bien.

-Putita de mierda

Tragué. Y me froté la pancita como una nena que acaba de probar algo muy, muy rico.

(Continuará…)

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Gracias por el tiempo, agradezco cualquier comentario o consejo (o sugerencia!). Muchos besitos.

Feminizada y convertida en una cross puta y sumisa, parte 1

1- Notas y “regalitos”

Se puso interesante, realmente interesante, la tercera vez que mis primeros amos se pusieron en contacto conmigo. Estaba recostada en la cama leyendo una revista cuando escuché los dos timbres cortitos, secos, y a la misma hora de siempre (las 2 de la mañana). Esperé unos segundos y abrí la puerta del departamento con el corazón en la boca y el pulso a mil. Como las veces anteriores, al asomarme al pasillo no encontré a nadie, pero al mirar abajo encontré un paquete grande.

Intrigada, lo levanté y vi la nota que venía pegada: “Desnudate, putita. Ponete todo así como está, y en diez minutos te asomás al balcón. Cuando te damos la señal, te vas a dormir así”.

Volví a entrar y apoyé el paquete, que no era para nada pesado, en la mesa. Lo más rápido que pude, me saqué la remera holgada y el boxer, y me quedé parada un minuto mirando embobada el paquete. Lo único que desentonaba, así como estaba, era la tremenda erección que tenía sólo por el hecho de haber recibido un mensaje de mis flamantes amos, a quienes todavía no conocía (después los conocí, y cómo…). Todo lo demás, era el cuerpito de una nena preciosa.

Mido 1,75 y peso solamente 58 kilos. No sólo soy flaquita, sino que mi cola podría ser la envidia de muchas mujeres. Redonda, paradita, es una manzanita de la que siempre estuve orgullosa. Para ese momento ya me depilaba completamente, algo que había empezado a hacer unos meses antes, cuando con 25 me había ido a vivir sola. ¿Y por qué hablo de mí en femenino? Porque siempre fui cross dresser. Siempre tuve una vida más o menos común puertas afuera, pero cuando me quedaba sola, me vestía de mujer, lo más puta posible, me amaneraba, me ponía toda la ropa interior de mujer que podía conseguir, hacía de cuenta que era simplemente una trola.

Cuando me fui a vivir sola, a un departamento chiquito en un piso 16 de un edificio de Congreso, prácticamente dejé de vestirme como varón puertas adentro y mi vida cotidiana la llevaba con pantys, bodies, tangas minúsculas y media de red, lo que fuera. También empecé a maquillarme, primero con torpeza y con el tiempo bastante mejor, hasta sobrecargarme la cara de rouge y delineador como una puta con mayúsculas.

Al principio tenía mucho cuidado de tener las cortinas bajas, aunque después me relajé desde el único lugar en el que podían verme era del sum del edificio de enfrente, que estaba todo el tiempo vacío. Bueno, por lo que pasó después, debería decir “casi” siempre.

Un día estaba limpiando en unas hermosas calzas animal print y un corpiño negro (me encanta usar corpiños de copa chica, también me quedan muy bien aunque me falten tetas) cuando sentí que me pasaban un papel por debajo de la puerta. Intrigada, lo agarré y con letra muy prolija decía “SABEMOS TU SECRETITO”.

No le di mucha importancia, pero por las dudas los siguientes días me cuidé de mantener las cortinas ocultando mis poses con ropa de putita. Pero a los tres días, al llegar de trabajar, me encontré con otro papelito:

“SABEMOS TU SECRETITO, PUTA. TENEMOS FOTOS Y HASTA VIDEOS, SABEMOS TODO DE VOS. SI NO QUERÉS UNA SORPRESA LLEGANDO A LOS MAILS DE TODOS TUS CONOCIDOS, VAS A HACER TODO LO QUE DIGAMOS. TUS NUEVOS AMOS”.

Me angustié mucho, la verdad. Yo cuidaba muy bien mi intimidad y me sentía expuesta de un modo brutal. Esa noche no dormí, pero no solamente por la preocupación. Tenía a la vez una tremenda excitación. Llegué a la mañana resignada a esperar y ver qué pasaba. Quizás fuera sólo una broma de alguien que no iba a animarse a más, aunque en el fondo esperaba que no fuera así.

Al otro día empezaron a llegar las cosas. Siempre de la misma forma, a las 2, con dos timbres secos y algo esperandome en el pasillo de mi piso.

Primero fue un paquete de tampones small, con un cartelito que decía “Uno por día, todo el día, todos los días”. Desde ese momento, usé un tampón en mi cola las 24 horas, fuera a donde fuese y muy excitada.

Después, una pequeña fusta, con el cartelito “En cuatro patas en la cama. Diez por noche, cinco en cada nalga”. Desde ese momento, a mi rutina nocturna le sumé fustazos en mi cola cada noche. Primero lo hice despacio, temerosa. A medida que pasaron los días, empecé dejarme yo misma la cola roja y ardiente antes de dormir, muy excitada.

Después, una copa, con el cartelito: “Masturbate y todo lo que derrames, putita, va a la copa primero y a tu boca después. Saborealo bien”. No fue problema, porque tragarme mi semen era algo que había hecho con gusto muchas veces.

Después llegó el paquete grande.

Desnuda como estaba, perfectamente depilada y muy excitada, lo abrí.

Lo primero que me encontré fue un top blanco, pero con un agregado: estaba lleno, completamente, de escupitajos. Mis nuevos amos lo habían escupido, incluso con bastantes mocos, por todas partes. No había un solo centímetro del top que no estuviese cubierta de saliva espesa. Lo tomé con la punta de los dedos y me lo puse. Se sentía viscoso y se suponía que tenía que darme asco, pero lo disfruté con mucha calentura, me sentía humillada, asquerosa y puta como nunca antes.

Había más. Después de quitar un papel, me encontré en la caja con una bolsita de freezer. La abrí y un tremendo olor a pis me llegó a la nariz. Eran unas medias de encaje blancas, completamente mojadas. Estaba claro que mis nuevos amos las habían meado de punta a punta, y no hacía mucho tiempo, porque todavía estaban tibias. Así me las puse.

En el fondo de la caja estaba la última prenda, la que tenía el olor más penetrante. Era un culotte less, hermoso y blanco.

Hermoso, blanco y lleno de leche.

Estaba totalmente cubierto de semen, en algunos lugares muy líquido, en otros espeso como crema. Había tanta leche esparcida en ese culotte que me llevó a pensar cuántos “nuevos amos” tenía. Eran más de dos, por la cantidad de leche, que hasta empezó a gotear del culotte cuando lo levanté cuidadosamente de la caja. Estaba maravillada y sentí que iba a acabar sin más en ese momento.

Me puse el culotte con mucho cuidado, tratando de no resbalar por las medias mojadas con el pis de mis amos. La sensación de la tela suave, totalmente pringosa de leche de desconocidos metiendose en mi cola cuando la ajusté y mojando mis nalgas, es indescriptible.

Me sentía sucia, pero tan excitada que tenía ganas de sacarme la ropa interior solamente para besarla y chuparla, pero como no era eso lo que me habían ordenado, y a esa altura estaba dispuesta a cumplir con cualquier cosa que me pidieran, salí al balcón con algo de timidez, y con las medias haciendo un ruido como de chapoteo a cada paso.

La noche estaba tranquila, y parecía todo desierto. En el sum del edificio de enfrente, estaba todo a oscuras, no parecía haber un alma. El viento me pegó en las prendas mojadas y me calentó todavía más. Esperé parada, inmóvil, sucia como estaba, algunos minutos. De algún lado (¿del edificio de enfrente?) me pareció escuchar una carcajada. Me sentía maravillosamente humillada. Y entonces, del sum del edificio de enfrente, de la nada, una linterna se encendió y se apagó, dos veces. Era mi señal.

Volví a entrar con algo de frío y me fui directamente a la cama. Me quedé un largo rato quieta, tratando de procesar la calentura que tenía y disfrutando de todo lo que me mojaba el cuerpo: pis, escupitajos y leche. Mucha leche. Me dormí convencida de que había empezado una vida nueva.

(Continuará…)

Gracias por el tiempo, agradezco cualquier comentario o consejo (o sugerencia!). Muchos besitos.