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Mi Amor de 14 años

Sábado, enero 21st, 2012

Hola amigos he visitado muchos foros de relatos eróticos pero nunca me avía atrevido a contar mi experiencia así que este foro es el primer testigo de lo que me paso y ahora cuento, espero sea de su agrado y quisiera pedirles un favor a los moderadores que no lo editen por respeto al autor gracias.
Yo soy originario de Durango y Hace algunos años por cuestión de estudiar la licenciatura en psicología vine a la ciudad de Zacatecas en el centro del país en México aclaro para los compañeros que son extranjeros y no saben esto; Mi madre es nacida aquí en Zac. yes propietaria de una casa la cual estaba deshabitaday yo use para alojarme durante mis estudios en esta ciudad, con el tiempo me di cuenta que era demasiado espacio para mí solo y decidí rentar las habitaciones de la parte de atrás; son tres habitaciones juntas y cuentan con un baño propio tienen su puerta de entrada individual del resto de la casa y se puede entrar por la cochera de modo que compartimos la cochera de entrada y el patio trasero el cual da acceso a las habitaciones.
Final mente se lo rente a una señora que recién se había divorciado y tenía dos hijos una niña de 14 años y un niño de 8; se lo rente a un precio muy barato y no les dije nada a mis padres hasta algunos meses después, de esta forma no tenía que dar cuentas del dinero extra que recibía.
Un día que salí al patio muy temprano a recoger una ropa que tendí la noche anterior, me encontré con la niña quien muy educadamente me saludo buenos días, buenos días correspondí turbado por la sorpresa y tratando de asimilar lo que estaba viendo. La niña quien por cierto se llama Carina tenía puesto un short de licra de color blanco muy ceñido al cuerpo y una blusa de manga larga y cuello de tortuga en color café claro también muy pegada.
Era una niña de tez blanca cabello negro largo y sedoso y ojos color miel, de aproximadamente 1.65 de estatura y algunos 56 kg .
Waaauuuu que cuerpazo, estaba lavando su uniforme en el lavadero; Que culonon, no ese culo no era de niña era de gente grande pensé y ya lo quisieran muchas; mientras seguía admirando una cintura perfectamente definida y angosta, unas caderitas amplias que resaltaban sus curvas acompañaban unas nalgas con mucha carnemedianamente grandes y voluminosas pero sin un gramo de grasa anchas en la parte de abajo y delgadas en la parte de arriba; me quede extasiado tratando de ocultar mi excitación y mi erección; que piel se veía tersa como la seda y blanca como el algodón y por si esto fuera poco se le marcaba la ropa interior también de color blanca, en una escena por demás excitante plagada de erotismo y magia, cachonderia infinita, que me proporcionaba un placer intenso un morbo seductor y que pechos como del tamaño de 1 naranja de mediano tamaño y de ellos se asomaban un par de aureolas bastante grandes que albergaban dos pezones que parecían diminutos volcanes con puntas que apuntaban ligeramente hacia arriba.

Inmediatamente empecé a platicar con ella aque escuela vas, tienes novio, como te trata tu mamay todas esas frases desgastadas que usamos para acercarnos a alguien que nos interesa. Con el pasar de los días me fui ganando su confianza invitándola a ella y a su hermanito a jugar videojuegos a la sala, les preparaba algo de comer o hacia palomitas en el micro ondas y cuando ella salía a lavar, me dedicaba a espiarla por la ventana o Salía a ayudarle.
Poco apoco empezamos a ser cada vez más amigos ya juguetear me hablaba de tu y me decía juani pues me llamo Juan Arturo y yo le decía cari claro delante de su mama se refería a mi como señor y me hablaba de usted yo tenía por aquel entonces 23 años.
Yo la fui enamorando poco a poco y de vez en cuando la abrasaba y ella no decía nada por el contrario se pegaba más a mí, un día de tantos me lleve a Carina a mi sala a ver una película ese díaHacía mucho frio en particular,así que saque una cobija para taparnos por el frio la abrase y sin más nos volteamos a ver y yo le plante un tremendo beso en la boca, para mi sorpresa me respondió y nos comenzamos a besar,a partir de entonces nos besábamos como locos a pesar de que ella sabía que yo tenía novia no le importaba y buscábamos cualquier ocasión para besarnos después de unas semanas la empecé a acariciar de una forma más morbosa,empecéamasajear sus senos y ella melopermitía empecé a acariciar sus nalgas que eran mi delirio,acariciaba su culo jugaba con él podía a acariciarlo ami antojo y ella no decía nada, sin embargo yo sufría unas erecciones de campeonato y tenía que bajarlas masturbándome pensando en ella, como no la dejaban salir esperábamos a que su mama y su hermano se durmiera y nos veíamos en el patio por las noches yo la obligaba a que entrara a mi cuarto para besuquearla y así un día que la recosté en la cama y empecé abesarla ,sintió la erección de mi pene rosando con fuerza su vagina le dio miedo y súbitamente se paró y se fue corriendo, tiempo después cuando ya perdió el miedo a mis erecciones poco apoco la fui introduciendo en unos juegos sexuales que eran muy placenteros yo le decía que me dolía el pene que si me podía desabrochar el pantalón y aunque al principio no quería después accedió así que literalmente yo me desabrochaba el pantalón y dejaba asomarse mi verga aunque cubierta con la ropa interior y la acomodaba en medio de sus piernas
En ese hermoso hueco que se forma en donde terminan las piernas y comienza la vagina unos días después le dije que el calzón también me molestaba que si me lo podía bajar después de pensarlo un poco dijo que si así que yo me sacaba la verga del pantalón y se la ponía entre las piernas mientras la besaba de esta forma me vine entre sus piernas innumerables veces después más osado le pedía que se volteara dándome la espalda y le ponía la verga entre sus nalgas y simulábamos que asíamos el amor recuerdo que me venía a choros la excitación era increíble pues a beses ella llevaba pantalones de mezclilla muy apretados que marcaban la silueta de su divina figura y al poner mi pene entre sus nalgas el rose de los pantalones en mi glande era delicioso;en otras ocasiones llevabashorts de licra o falda por lo que yo aprovechaba para subirle la falda y ponerle la verga directamente entre sus nalgas yo desnudo pero ella en ropa interior pues no se la quería quitar, en esta posición jugábamos a hacer el amor y cuando yo terminaba caballerosamente le daba clínex para que limpiara el esperma de entre sus piernas, de entre su vagina, de entre sus nalgas sin embargo no conseguía que ella se quitara la ropa interior pues le daba vergüenza; por ese tiempo la enseñe a masturbarme y fue algo que nos encantó no era raro que por las noches yo saliera al patio para llevarla a mi cuarto y después de un jueguito sexual ella terminara masturbándome deliciosamente para después con las manos llenas de mi esperma irse adormir para levantarse temprano al día siguiente, fue por esos días que pude conseguir que se quitara la ropa interior,hooooo que sorpresa una vaginapreciosa con vellos muy sedosos de color negro poblada solo en su parte baja y o que nalgas eran un sueño en esa ocasión también la pude convencer de ver una película porno, pues se mostraba muy renuente a ver este tipo de películas y apenasempezaba a verlas decía que le daban asco y se retiraba pero esa ves se quedó y la vio completa,escogí una que se llamaba cherripopers en donde un hombre maduro se cogía a puras jovencitas en situaciones cotidianas, como saliendo de la secundaria o después de ir a patinar, estaba tan caliente que cuando le baje el calzón su vagina goteaba abundanteslíquidos de color blanco opaco, que al escurrir dibujaban hilos de plataque bajaban por sus piernas así que aproveche para masturbarla con delicadeza y después chupar su vagina cosa que le encanto, daba unos gemidos de placer que fue necesario que se tapara la cara con una almohadapara mitigar el sonido y ese fue el comienzo de algo imparable después de eso la enseñe a chupar mi verga, lo hacía de una forma preciosa pues chupaba tanto que después de que yo me venía y ella se tragaba mi esperma el glande me quedaba muy sensible a cualquier rose y en esos pequeños segundos me poseía una felicidad infinita cada orgasmo que tenía con ella era como volver a nacer; a los pocos días accedió a que la penetrara vaginalmente recuerdo queEsa noche fui al patio y cuando la vi estaba hermosísima se había bañado y olía arosas dulces, tenía puestos unos pantalones de lino tipo pescadores muy apretados que realzaban sus formas y la asían ver increíble mejor que cualquier artista se había maquillado de una forma muy inocente y natural que la asían verse hermosa, ya no tenía ojos para nadie más ella era mi religión.
Lenta mente la lleve a mi cuarto y la comencéa desnudar disfrutándola a cada momento a cada beso a cada caricia; le practique el sexo oral y así lubricada como estaba y en esa misma posición recostada en mi cama con las piernas abiertas la empecé a penetrar poco a poco, que delicia que bella melodía, “No me despiertes si es un sueño de amor, déjame, déjame, que dormir es mejor” como decir con palabras algo que es indescriptible cualquier palabra quedaría chica pera ilustrar ese momento mágico;después de que me vine seguíbesándola sin sacar mi miembro por no sé cuantos minutos perdí la noción del tiempo me perdí en ella así como ella se perdió en mí. Cuando me levante me zumbaban los oídos me temblaban las piernas y la vi allí acostada, desnuda, satisfecha como una verdadera hembra experimentada que ha probado las mieles del amor de boca de su amante y perdonen si me pongo poeta pero una musa así, es capaz de inspirar cualquiera de las bellas artes.
Después de ese encuentro solo follábamos desenfrenadamente, o como decimos en Méxicocogíamos como conejos y en múltiples posiciones, así que lo mismo podía cogerla frente a frente los dos parados y mientras que la penetraba masajearle las nalgas con singular aficion o cogerla en esa misma posición parados pero ella dándome la espalda y penetrarla en la vagina por atrás o ponerla empinada sobre el buro mientras la cogía con fuerza.
El siguiente paso en nuestra relación fue el sexo anal, yo lo deseaba con locura pues lo que más me atraía de ella era su culito era fabuloso delicado siempre tan limpio con olor a rosas con unos pliegues preciosos que ocultaban un tesoro,abecés le metía un dedo y me apretaba tan rico que quería ver como seria con mi verga así que un día se lo propuse y acepto, pero esa noche su mama no se dormía y yo que ya no aguantaba más,así que en un momento que su mama entro al baño ella salió para decirme que esa noche era imposible, la acerquea mí con fuerza, la bese con furia intensa y le dije, imposible no, esta noche caparía al diablo por cogerte ese culito así que me metía suhabitación y me escondí en el closet ella estaba muy nerviosa,después de que su mama se metió a su cuarto salí del closet y quite una cobija de su cama puse una almohada y me arrodille a chupar su vagina, estaba calientísima atranque la puerta por si su mama desidia entrar de repente, la acosté en el suelo sobre la cobija y empecé a besar y lamer su ano ella se estremecía, cuando ya estuvo bastante lleno de saliva le metí un dedo después dos y ya no resistí mas me fui encima de ella, puse la almohada debajo para elevar su culo le enfile miverga y empecéa penetrarla lenta mente pero firme, ella se quejaba un poco por lo que fue necesario ponerle un cojín en la cara para que lo mordiera y seguirla penetrando, sus pliegues iban cediendo uno a uno que apretada estaba que sensación tan divina no se comparaba con nada que yo conociera la fui penetrando despacio lentamente sin prisas hasta que finalmente la tubo toda adentro, la bese y pude ver una mueca en su cara mescla de dolor y placer y con esamuecame lo dijo todo,así que le di un poco de tiempo para que se recuperara y empecé a sacar y meter el pene de su ano cada ves un poco más rápido ya penetrarla más profundamente; se volvió loca mordía el cojín y apretaba con fuerza la cobija estaba poseída esa noche la cogídosvecesmás por el ano la segunda ves cara a cara levantando sus piernas para apreciar la cara de dolor que ponía al prodigar tal placer a su amante y la tercera la obligue a montarme yo acostado y ella arriba de frente a mí,la deje que ella sola se penetrara el ano a sentones con mi verga y antes de amanecer me retire para que su mama no nos descubriera,después de esto ya no teníamos limite asíamos detodo y en todos lados no importaba el lugar ni la hora éramos dos monstros sexuales, ella era mi amante, mi mujer, mi puta yo era su marido, su amante, su dueño, era el degenerado que la sedujo y la volvió una maquina sexual. “Yo tengo la culpade que tú seas mala, boca de chavalaque yo enseñe a besar.”
Experimentamos muchas posiciones llegamos a coger en su cuarto al lado de su hermano que dormía en la misma cama, y con su hermano a un lado yo la cogía por el culo con fuerza, mientras con una mano cubría su boca para que no gritara, o la asía que se acostara de lado pero con las nalgas fuera de la cama y yo parado a un lado de la cama le fornicaba con furia el recto; se me hiso vicio su culo, todos los días a partir de entonces nunca falto la penetración anal hasta que su madre empezó a sospechar y se cambiaron de casa,para entonces ella ya había cumplido los 15 años y ya llevábamospoco más de 1 año cogiendo.
No la volví a ver en unos meses; hasta que investigando conseguí la dirección del nuevo colegio en donde estaba estudiando,aunque las cosas ya habían cambiado pues ella ya tenía 16 años y aunqueseguía teniendo un cuerpazo fenomenal,ahora ella tenía novio sin embargo aun así la asía que se escapara del colegio para llevármela al motel y revivir muchos recuerdos dorados,me excitaba penetrarla por el ano mientras ella le hablaba por el celular a su novio y ver toda la serie de peripecias que tenía que inventar para que este no se diera cuenta y no escuchara sus gritos al llegar al orgasmocon mi verga adentro de su agujerito y asíestuvimos durante 6 meses más, pero por desgracia tuve queregresar a Durango pues mi madre estuvo enferma y ya no la volví a ver en varios años.
Hasta hace 15 díasque regrese a Zacatecas y la vi en la calle ella no me vio seguía con ese cuerpo de reina y esa cara divina,llevaba una niña pequeña en brazos y otraComo de 3 años de la mano que visión tan agradable, que bonito mi Dios que me dejaba verla otra vez pensé en hablarle para vernos y revivirviejos tiempos y gratos momentos, pero me falto valor me acobarde,después de todo bien o mal ella ya tenía una familia y quien soy yo para destruirla, no yo no la destruiría yo asesinaría sin piedad alque atentara contra su felicidad, solo murmure para mis adentros, adiós Cari adiós amormío y deseédecirle a gritos, Carina te amare por siempre, porsiempreeeeeeeeeeeeeeeeeee.Y preguntarle“Non ti ricordi di me” (No te acuerdas de mi). Pero nadie contesto mis preguntas, solo atine a decir en voz baja, Se feliz y que dios te bendiga.
Encendí un cigarro y me fui fumando su amor con una sonrisa en los labios y un nudo en el corazón.
Me llamo juan Arturo y mii msn es pana2844@hotmail.comsi alguna chica quiere contactarme sería un placer espero sus comentarios y gracias por leer esta historia verídica de este loco sujeto que todavía creé en el amor sobretodas las cosas.

Hermanita tiene orgasmo anal en el cine viendo amanecer

Lunes, noviembre 21st, 2011

hola amigos como estan, les quiero comentar lo que me paso la noche del miercoles en el cine. hermanito se porto bello conmigo y me llevo a la premier de la pelicula AMANECER, ya saben, de la saga de CREPUSCULO, pues bueno, yo estaba recaliente en mi negocio, cuando hermanito llego cerca de las 8 de la noche con 2 boletos, diciendome que me llevaria al cine y que mi mama ya me habia dado el permiso (aun vivo con mis 2 padres y mis hermanas) asi que me cita a las 10 de la noche en el cine mientras el se fue con unos amigos a beber, como es de costumbre llegue tarde pensando que el no iba a cumplir con la hora de llegada y en efecto, eran las 11 de la noche y el cabron seguia de borracho con sus amigos. Le marco encabronadisima y le hago un show por telefono que despues me arrepentí por las cosas que le dije, aunque dio resultado ya que el muy cabron llego a los 15 minutos con una michelada en cada mano (sabe que me matan las micheladas) lo mas chistoso fue que las traia en vasos de los actores de crepusculo que venden en Cinepolis jajajaja. bueno, despues de 5 min logro medio hacerme sentir a gusto y comenzamos a platicar, yo traia un vestido color blanco que me llega por debajo de las rodillas, muy amplio y coqueto, traia puesto un brasier color negro de encaje como los que le gustan a hermanito, porque ese dia yo me queria ir a coger con el, pero como el cabron me llevo al cine, ni modo, crei que no le daria el uso adecuado, y por ultimo traia unos calzones rositas con lunares negros y un moñito coqueto a un costado, a todo esto traia puestas unas zapatillas que haciean que mis piernas lucieran mas de lo normal y que el culito se me para gruesisimo, tanto que no fue raro que mas de 3 hombres me voltearan a ver cuando paso frente a ellos. Total, entramos a las 12 de la noche a la sala, estaba a reventar y decidimos irnos hasta la ultima fila, ya saben donde puedes fajar, y porque no, dar una mamadita de vez en cuando, si la audiencia lo permite. la sala estaba a reventar, en nuestra fila si habia mas de 2 o 3 asientos libres y para nuestra fortuna, nos toco libre la orilla, por lo cual no habia mucha gente por ahi ni teniamos gente por todas partes, solo de un lado y abajo. Ya en la pelicula, hermanito se encargo como siempre de calentarme full!! me daba besos, me tocaba las tetas y de vez en cuando me metia la mano por debajo del vestido para solo jugar con mi pantaleta, mojandome a mas no poder, inclusive hasta chorreando. Y continuo tocandome cuanto quiso y cuanto se le antojo, me recosto sobre el, dejando mi cuerpo sobre sus piernas y mis piernas en otro asieto, me subio el vestido dejando mis nalgas al aire, y valiendole madre que nos vieran, se puso a darme unas nalgaditas, que cuando el sonido de la sala bajaba, se podían escuhar, me abria la nalgas me provocaba censaciones que no habia sentido nunca, tal vez porque me la pase todo el dia queriendo tener sexo y no lo tuve, tal vez porque me estaban tocando y sabia que me iba a adejar recaliente, tal vez porque el muchacho que estaba a tres asientos de nosotros no dejaba de verme y sobarse la verga. Mientras hermanito hacia de mi panocha un mar de fluidos, mi mente ya no estaba conciente de lo que era correcto e incorrecto, y mientras hermanito me jugaba la vagina y el clítoris con sus dedos sobre mi calzon, comense a frotarle el pito, ese pito que no es tan grande ni tan chico apenas 16 cm de deliciosa carne, pero eso si, esta tan grueso que no alcanzo a cerrar mi mano cuando lo masturbo, y lo que note fue imprsionante, jamas habia sentido el pito de mi novio tan grande y tan grueso como esa noche, estaba durisimo, tal vez por el pantalon de mezclilla es que se sentia así, pero puedo asegurar que no, que la verga la tenia hinchadisima por la exitacion y el morbo que no se aguantaba ni el solo, ese morbo que hacia que yo vomitara flujo por mi vagina que a estas alturas podia meterme un burro entero y apenas sentir su rose. De repente las cosas cambiaron, no se si hermanito lo tenia planeado o simplemente surgio, hubo una escena donde los lobos estaban peleando y gritandose entre ellos, el ruido en la sala era muy alto cuando su abraso me tomo desprevenida, con un agil movimiento me giro haciendo que quedara frente a el, con el culo de frente a la pantalla y comenzo a besarme y comerme la boca, puedo jurar que la sensacion que senti es igual a la que me hace sentir cuando me chupa toda la pepita, no aguante mas, comenze a gemir como loca, un orgasmo se cocinaba dentro de mi, las piernas me temblablan, mis nalgas pedian a gritos se apretadas por manos varoniles, mis tetas querian sentir las mordidas de un macho, de mi macho, mi macho… que se encontraba besandome con inmensa lujuria me ofrecia una danza divina con sus dedos en mi vagina, en mi clitoris, pero nunca, jamas lo hizo en carne viva, siempre fue con mi pantaleta de por medio, cuando se dio cuenta de que estaba a punto de venirme a chorros y a gritos, se dirijio al espacio intermedio de mis grandes nalgas, y sin saliba ni nada, empezo a jugarme mi culito, ese culito que nunca ha sido penetrado por un hombre, mi culito, que lo estoy guardando para el hombre con el que me case, y que solamente por error en el sexo se me la han metido 2 o 3 veces causando un tremendo dolor, por eso, es que mi culito se lo voy a regalar a mi marido la noche de bodas, o al cabron que logre dormirme en una fiesta y me la meta sin que me de cuenta jajajajaja. Y bueno, despues de comenzar a jugar con su dedo medio mi ano y seguir comiendome la boca, y mi orgasmo que se mantuvo dentro de mi, logro meterme el dedo completo en mi interior, de un solo empujon, lo que facilito su entrada fueron los chorros de fluidos que por mi salian y haciendo un movimiento circular en mi, y un mete y saca que solo el puede lograr, logro ir aumentando mi placeres y mis fluidos salian casi a presion de mi, el orgasmo se intensifico, llego el punto en el que mi orgasmo ya habia crecido en mi mas de lo necesario para salir, yo grite, los lobos gritaban, hermanito sonreía, el hombre a tres acientos de nosotros se sobaba la verga y no dejaba de verme, y de pronto… todo paso en un abrir y cerrar de ojos, mi vagina comenzo a temblar rapidamente, mis pezones que ya estaban duros comenzaron a volverse rocas calientes apuntando a mi macho, mi ano, que hasta minutos antes pensé nadie iba a penetrar me exigia seguir sintiendo las embestidas dedales de mi dueño, mi mente queria irse a otra dimension y mi boca; que ya no sabia si era deborada para darme mas placer o para que mis intensos gemidos no fueran escuchados por la audiencia vecina, necesitaba sentirse segura con mi novia Pasaron menos de 10 segundos y al fin sucedió, el orgasmo que durante todo el dia habia estado pidiendo a gritos salir de mi cuerpo, exploto, provocando en mi otro grito, que esta vez no pudo ser tan discreto como el grito anterior, mis piernas se cruzaron con el brazo de mi amante, mi vagina exploto, así tan literal, senti como algo en ella exploto y provoco la salida de mas fluidos, chorros que corrian por mis piernas, mis nalgas, la mano de hermanito, mi ano tambien resulto humedo ante tal orgasmo. Mi amante solo atino al darme un beso en mi frente lo que significo algo muy dulce, acomodo mi pantaleta ya que yo no tenia ni fuerzas ni ganas de arreglarme, solo queria pertenecer en esa posicion y dormir, mi cabello que se encontraba amarrado termino hecho un nido de pajaros, y me derrembe en sus piernas, quedando exausta. cerre mis ojos y cuando los volvi a abrir la sala estaba medio vacia, ya habia terminado la peli, el vecino que se encontraba a 3 acientos se habia ido y nii siquiera pude verle bien su rostro, hermanito me ayudo a ponerme de pie y me llevo hasta el estacionamiento y de ahi a mi casa, todo el trayecto fue en silencio escuchando musica que a el le gusta escuchar, no hablamos mucho sobre el mejor orgasmo que he sentido en mis cortos 20 añitos, ni hemos hablado de que permiti que me metiera el dedo por atras, lo que si se, es que no fui la unica en tener un orgasmo esa noche, solo que mi orgasmo fue porque a mi me metieron un dedo en el culo y no por ver a taylor lautner sin playera. Ya se acerca un espectaculo de aviones en la ciudad, creo que es hora de regresarle el favor que me hizo, tengo pensado darle una muy buena mamada de verga y dejar que se venga dentro de mi boca, me gustaria hacercerlo en pleno show de aviones, que dicen?? en la bahia de santa lucia a las 12 del día?? pues ya lo saben, los que vivan en acapulco, y vean a una mujer dandole una mamada a su novio, que no les extrañe que soy yo.. SU HERMANITA algo putita. les agradesco a todos y todas los comentarios de post anterior, me recalentaron grueso, les prometi coger con algunos y lo cumplire, solo que ahora vivo en acapulco, el siguiente post van las dedicadas para todos. besos y chupadas Ya por ultimo, les digo, hermanito no sabe que le escribi este post, asi que imaginense la cogida que me va a pegar en cuanto lo lea y se entere que hoy viernes, siendo las 2:30 de la tarde, estoy calientisima y mojadisima por andar viendo videos porno en mi oficina. te amo hermanito COGEME!! agradezco comentario

Fijacion Anal

Sábado, noviembre 12th, 2011

Cuando sentí la dureza placentera de la pinga de mi Rey penetrando mi culo, y sentí al mismo tiempo el maravilloso placer y morbo que me producía sentirlo adentro, recordé lo útil que me había sido masturbarme sistemáticamente antes de ser iniciada en el sexo por mi novio.

Desde la primera vez que lo vi, sentí una energía muy especial. Me gustó y excitó su mirada, su sonrisa, su voz y su porte. Me quedé mirándolo y coqueteándole, como si por primera vez en mi vida hubiese visto un hombre guapo. Desde aquella primera vez, me le insinué y le hablaba en doble sentido, tratando en lo posible, de llamar su atención y que me vea. Para esto, me preparaba varias horas y estar linda para él.

Antes de bañarme, me miraba frente al espejo y pensaba qué es lo que le agradaba a los hombres, en este caso, qué le agradaba de una mujer a Rey. Mis amigas me dijeron la sonrisa, el cabello, la delantera, la cintura, el poto, las piernas, etc, y me confundieron mucho. Empecé a mirar y explorar mi cuerpo desnudo, intentando descubrir con qué parte de mi cuerpo podía seducir a Rey.

Me pasaba horas y horas frente al espejo, peinando mi cabello, haciéndome o dejándolo suelto sencillamente. Me probaba diversos sujetadores y buscaba cual de ellos podía resaltar mejor mis senos, a los que acariciaba con delicadez frente al espejo. Al verme desnuda frente al espejo, me veía linda, me sentía sensual y me excitaba. Imaginaba que el espejo era Rey, y me exhibía desnuda para él. Aprendí a moverme, como había visto a las chicas que hacen strip tease. Me ponía de espaldas, y miraba mis nalgas, mis piernas y mi cintura. En varias oportunidades, luego de haber estado mirándome frente al espejo, me acariciaba mis senos, mi cintura, mi derrier y empezaba a sentir una agradabilísima excitación.

Empecé a explorar mis labios vaginales, mi clítoris y descubrí una sutil lubricación de mi vagina que me electrizaba deliciosamente. Empecé entonces a desarrollar mis primeras masturbaciones. Fue placentero, mirarme desnuda en el espejo, acariciarme y sentir gran placer imaginado estar con Rey.

Investigué todo sobre el sexo, leí varios libros y me ilustré bastante viendo videos por Internet. Me sentía sexy en todo momento.mis hormonas y mi anatomía me hacían sentir la mujer más bella del mundo, pero era Rey, el único hombre a quien deseaba con ternura. Los primeros meses, pensé que nada de mí le gustaba. Me sentí un poco desencantada. Fue recién cuando descubrí su mirada de macho a través del espejo, que confirmé que sí le gustaba. Fue por casualidad, estábamos conversando, y de pronto me paré para servirle más gaseosa. Al darle mi espalda, lo vi a través del espejo, y lo descubrí que cuando me puse de pie, él miró mi culo con deleite. Me bastó mirar su cara un instante para darme cuenta que deseaba mis nalgas. Me sentí la chica más feliz del universo, y es que, para este día, me había puesto una pantaloneta blanca bien ceñida a mis caderas y muslos, y un calzón rojo que se veía a través de la blanca y transparente pantaloneta.

Jamás pensé que mi derrier, podía ser lo que más atrajera a Rey. Pero que gran disimulo, porque nunca intentaba verme de frente. A sabiendas de esto, me demoré un poco más de pie, y volví a verlo a través del espejo. Otra vez, observé su mirada bien atenta a mi trasero, y yo me meneé un poco para fascinarlo más. Me di vuelta para verlo de frente, y él cambió rápidamente su expresión. Disimulaba muy bien, pero ya sabía algo, que me hacía sentir con poder sensual.

Cierto día le pedí que me ayudara a colocar un cuadro sobre la pared, y en cierto momento, cuando él se hallaba a mis espaldas, me agaché como para recoger unos broches, y empuje suavemente mi trasero sobre su zona sexual y tuve un buen rozamiento. Él no disimuló su fascinación por sentir la voluptuosidad de mis nalgas sobre su pene, en ese momento algo flácido, pero que las señales instantáneas de su consciencia erotizada hicieron activar e inflar poco a poco su pinga.

Desde aquella vez, mi culo se convirtió en la parte más erótica de mi cuerpo. Nos hicimos novios y Rey me enseñó a gozar de mi vagina y sobre todo de mi derrier. Que deliciosas eran nuestras sesiones de sexo anal. Rey empezaba excitándome, lamiéndome los muslos, las piernas, los pies, la espalda, y mis seños también lo enloquecían. Una zona específica, de su mayor fascinación y también para mí, era cuando llegaba a mi derrier. De estar acariciándome deliciosamente mis muslos y mis tetas, se dedicaba un buen tiempo y con bastante detalle, a explorar cada centímetro de piel de mis nalgas, cada curva y volumen de carnosidad de mi poto, lo que por supuesto, me ponía muy cachonda.

Rey hizo que yo descubriera, el gran placer que podían producirme mis glúteos, porque él también deliraba de éxtasis al follarme por atrás. Yo solo tenía que menear la cola con delicada sensualidad, solo tenía que entregarme al placer que me producían sus caricias y besos, y Rey iba deslizando sus labios por mis nalgas, cosa que hacían que mi derrier se erectara y vibrara de placer. Yo entregaba mi culo a Rey, agachándome y abriendo mis nalgas con mis manos, para que él lamiera mi esfínter anal. Rey lamía golosamente mi culo e introducía su lengua por mi palpitante orificio. Tanto era el placer y morbo que me producía, que yo me daba vuelta, y lo besaba salvajemente en la boca para disfrutar también del sabor de mi culo. Lamía y chupaba sus labios, chupaba su lengua y sí, algo del sabor de mi culo, del que él disfrutaba, llegaba hasta mi boca.

Luego me daba vuelta otra vez, me agachaba y le abría ampliamente mis nalgas para que él siga haciéndome riquear con sus labios y lengua. Esta práctica se hizo tan constante entre nosotros que a veces yo me peía en su cara de gran arrechura. Rey disfrutaba con mis pedos y yo también. Era placentero sentir ese morbo que potenciaba más nuestra arrechura. De estar lamiéndome el culo Rey se deslizaba luego hasta mis labios vaginales y succionaba apasionadamente mi clítoris hasta hacerme morir de placer.

Con tanta estimulación y arrechura, yo también empecé a lamerle el culo. Un día que él había estado introduciendo su deliciosa lengua en mi culo, de pronto yo, poseída por el delicioso instinto sexual, de estar chupándole la pinga y los testículos, deslicé mis manos por sus nalgas y lo estrujaba y peñiscaba. Rey disfrutaba de mi iniciativa y me animaba a dejarme llevar por el placer. De tal manera que le dije que se eche boca abajo sobre la cama, y empecé a besar suavemente su trasero. Lamí y mordisquee sus deliciosos glúteos. Me excitó la sensación de tocarlos y lamerlos, y luego le abrí las nalgas y lamí, e introduje mi lengua en su culo, como él había hecho conmigo. Luego me enteré que los hombres también sienten un placer y muy delicioso, cuando su pareja les masajea el culo, porque hasta su culo llegan innumerables terminaciones nerviosas que producen placer a su próstata.

Me di cuanta también, que al hacer esos masajes y besos en el culo de mi novio Rey, su pinga se ponía más dura, y con este delicioso vigor, luego él me penetraba por mi pequeño orificio, que a veces le regalaba pedos eróticos.

Rey me inició en el sexo anal, y cada penetración de su pinga que él hizo a través de mi elástico y ajustado esfínter anal me produjo placer y morbo. Mientras él me follaba por el culo, yo sentía la vibración placentera de su pinga dentro de mí, y el placer llegaba hasta mi vagina que desencadenaba orgasmo tras orgasmo, haciendo que el placer vibre desde mi culo hasta mi clítoris y las paredes internas de mi picho.

Cuando Rey me inició en el sexo anal, recuerdo que antes de penetrarme se pasó un buen tiempo lamiendo mi culo e introduciendo su lengua por mi esfínter. Luego masajeaba con la yema de sus dedos, humedecidos por mi vagina, todo el contorno de mi culo. En algún momento introdujo suavemente su dedo índice dilatando poco a poco la elasticidad de mi esfínter anal. Todas estas maniobras de Rey, me excitaban y lo excitaban. Luego, me dijo que me pusiera en la posición perrito o en cuatro patas, y agarrándose el pene, hacía rozar la punta de su pinga en mi culo. Jugueteaba rozando e intentando introducir la punta de su pinga en mi culo, pero no lo hacía. Todo esto nos excitaba más y mi culo se iba acostumbrando a la ligera penetración de la cabeza de la pinga de mi novio.

Alternábamos estas maniobras con lamidas y chupadas de pinga que yo le hacía a mi novio, luego él continuaba jugueteando y rozando la punta de su pinga en mi culo. Rey me hacía ver, como salía gotita por gotita la lubricación de su pinga y la untaba en mi culo. Tanto mi lubricación anal como la lubricación de su pinga, en conjunto había servido para lubricar mi culo y de tanto rozar y presionar la cabeza de su pinga, en determinado momento Rey me dijo, “relájate y disfruta” e introdujo suavemente la totalidad del largo y grosor de su pinga. Con tanta lubricación el deslizamiento fue ajustadito pero delicioso. Sentí la dilatación de mi esfínter anal y el lubricante de ambos me sirvió para suavizar la penetración. Luego me acostumbré a sentir la pinga de mi novio, saliendo y entrando de mi culo y empezamos a disfrutar de mucho morbo, placentero morbo y perversa excitación.

Al paso de algunos segundos y minutos de deliciosa follada anal, empecé a sentir más gusto y placer. El placer y arrechura iba desde mis nalgas que sentían el rozamiento de la pelvis de mi novio, sus testículos palpitantes, calientes y graciosos como globitos, y sus manos que estrujaban mis nalgas. La elasticidad y firmeza de la erección de la pinga de mi novio se deslizaba placenteramente desde su glande de forma punteada que dilataba mi esfínter anal y el largo de su pichula endurecida como una salchicha a punto de reventar que se deslizaba hasta el fondo de mis intestinos. Empecé a sentir morbo y placer con la dureza cilíndrica de la pinga de mi novio. Empecé a recibir sus movimientos folladores con delirio y fascinación.

Sentir su pinga deslizarse suave pero con contundente penetración me hizo sentir una placentera vibración en el culo. Sentí como la pinga de mi novio lubricaba aún más mi culo, porque cada vez más, era más suave el deslizamiento de su pichula por las paredes interiores de mi culo. Incluso empecé a sentir que podía controlar la dilación de mi culo, así como cuando se caga, y empecé a succionar la pinga de mi novio cada vez que él me penetraba hasta el fondo. La confirmación que nuestra práctica anal, estaba proporcionándonos supremo placer, fue porque el placer de ser penetrada por el culo que yo sentía se interconectaba con el placer que mi vulva también me ofrecía.

De rato en rato, Rey llevaba sus dedos hasta mi vagina para acariciarme y masajearme el clítoris y labios vaginales, y yo desencadenaba enloquecedoras precipitaciones de placer y lubricación. En un momento sentí que la vibración y cosquilleo que la pinga de mi novio me producía en el culo se conectaba con mis orgasmos vaginales, y en conjunto producían un sublime placer. Rey no dejaba de jadear de placer. Sus palabras entrecortadas y agonizantes de arrechura decían: “Que rico culo tienes mi amor, que deliciosas contracciones me haces que me quiero vaciar, quiero eyacular en el fondo de tu culo”. Sus palabras me sonaron halagadoras y perversamente excitantes. Sus palabras y todo lo que yo sentía, confirmaban que nuestro sexo anal también podía ser tan o más placentero que nuestro sexo vaginal.

Poseída del sublime morbo y placer que sentía, me desconecté de la pinga incandescente de mi novio y me abalancé a lamerla y chuparla. Su falo robustecido por la placentera follada estaba totalmente lubricada. Quise sentir el sabor de la pinga de mi novio combinada con el sabor de mi culo. Imaginé estar lamiendo mi culo al mismo tiempo que lamía completamente la pinga de mi novio. Empuñé con fuerza la pinga de mi novio y lo manipulé como quien lo masturba. Rey se dejaba hacer lo que a mí se me antojara porque deliraba de placer. Chupé la punta de su pinga con devoción y saboree el placer que me producía. Hubiese querido hacerlo eyacular para lamer y tomarme u semen, pero Rey reaccionó, me dio vuelta y empezó a lamer mi culo endemoniado de intensa excitación.

Por instinto inmediato me arrodille y agaché en posición perrito y entregué mi culo a la boca de Rey. Sus labios contactaron con mi culo dilatado. Su lengua se deslizó y lamió mi esfínter y su boca completa parecía querer comerse mi culo de una sola succión. Poseída por el placer, yo empujaba mi culo contra su cara, contra sus labios, y recibía la punta de su lengua en mi culo, que me penetraba delicadamente. Me sentí bellísima y radiante de excitación. Me sentí adorada y muy femenina. Me sentí una diosa del sexo y la perversión sublime.

De pronto Rey dejó de lamer mi culo, y me introdujo otra vez, su suculento mazo de carne erecta. La penetración que él me hizo se sincronizó con una placentera succión anal que yo hice. Tanto Rey como yo empezamos a movernos sincronizadamente y el placer otra vez iba en aumento. Mis nalgas amortiguaban su pelvis y la transpiración bañaba nuestros cuerpos completamente. De pronto nuevos y más intensos chorros de orgasmos se desencadenaron de mis entrañas. Tanto mi vagina como mi culo parecían lubricarse desbordantemente y la pinga de mi novio vibraba deliciosamente. Fue cuando sentí un chorro caliente, cosquilleante y placentero dentro de mi culo. Era el semen caliente que salpicaba con fuerza de la pinga de mi novio. La calentura de su leche me produjo más placer todavía. El placer del clímax, del final feliz de nuestro delicioso sexo anal.

Mi encuentro con Esteban

Viernes, octubre 7th, 2011

Hola amigos, soy Camila nuevamente. Hoy les quiero contar lo que me paso hace como 4 meses. Para los que no leyeron mis relatos anteriores les cuento que tengo en la actualidad 25 años, mido 1.77 de altura, ojos color miel. Mantengo muy bien mi figura, mas bien la que la naturaleza me brindo, soy delgada pero de buenas cuervas, tengo 105 de pechos (naturales) y muy fina cintura y un culo bien parado. Ademas mi vida sexual se resume a coger con mi perro y rara vez con otro animal que se me cruce, prefiero las vergas de hombres por mi culo y me gustan los mayores, de tamaño grande preferentemente y con buenas pijas.

No voy a mentir y decirles que cojo todos los días o muy seguido, pero siempre trato de pasarla bien cuando tengo sexo. Lo primero es coger con mi perro Tato, es un mastín, y de vez en cuando mi trasero pide verga así que me hago coger bien el horto con un vegete, y no es que salgo a buscar y hacerlo con cualquiera, ya tengo los mios en mi barrio.

 

Bueno, les cuento que estoy a punto de recibirme de arquitecta. Estoy trabajando en una empresa desde el año pasado donde su dueño es mi profesor en la universidad. Ahí trabaja un abogado de unos 50 años, ex jugador de rugby, aún mantiene bastante bien su cuerpo.

Él es uno de los candidatos a ser mi macho, ya que 2 los tuve que dar de baja, Jaime (48) mi vecino de departamento fallecio hace 2 meses en un accidente de tránsito y mi profesor Javier (55) dejó de verme por que creyo que lo nuestro era en serio y cuando me lo dijo le aclaré las cosas rompiendo su corazón.

Cuando voy a mi ciudad natal don Carlos sigue cogiendome rico, y Miguelito su hijo con mucha suerte liga algo.

Esteban, así se llama este abogado, me busca desde que entre en la empresa, me prometía de todo, quería que me presentara en una agencia de modelos, el se encargaría del negocio, me ofreció un departamento gratis, y ¡hasta un auto! Yo siempre le dije que no a todo esto, le dejaba claro que no me interesaba, pero el insistía, sabia que no tenia novio. Yo no tengo necesidades económicas, aunque las propuestas de Esteban eran muy buenas, no me interesaban, estaba a punto de recibirme, ya trabajaba bien y lo mas importante tenia el sexo que necesitaba y sin compromiso.

Ya habian pasado como 2 meses desde mi última cogida anal, que fué con mi perro Tato. Mi culo empezó a pedir pija, yo no tenia intención de viajar a mi hogar por que tenía mucho que estudiar, por lo que don Carlos quedaba descartado.

Cuando llego al trabajo, Esteban ya habia llegado, tendría un día agitado por lo que decidio llegar temprano para poder terminar con todo. Estaba alterado, no podia encontrar una documentación. Salió volando a tribunales, regreso como a las 12. Estaba cara larga. Tuvo que pedir unas prórrogas para la presentación pero por lo visto algo le costo.

Me dirijo a la cocina para prepararme un té, entra él y cuando me vé cambió un poquito su cara:

-          por fin algo lindo en este día de mierda.

-          Que sucede Esteban, te note alterado esta mañana

-          Y aún lo sigo, el día se me hace largo y no me salen las cosas, tengo varios inútiles que no hicieron lo que tenian que hacer y ahora estoy envuelto en quilombos.

-          Debes relajarte un poco, de lo contrario no podras pensar claramente, le dije preocupada.

El se tomo de la cara y se inclino hacia atras, ahí fué cuando note un paquete bastante interesante entre sus piernas. Se incorporó nuevamente, se sirvío un cafe y cuando se hiba dijo necesito un cable a tierra urgente, me voy a seguir en mi oficina. Al rato veo que pasan todas las personas a su cargo con caras largas; le pregunto a una de ellas, Romina que es lo que pasa que se van todos con esas caras? Esteban no dijo que nos retiraramos, mañana cuando nos incorporemos vamos a tener novedades por todo el lio que se armó.

Ya eran las 13hs. y todos salieron a almorzar, Esteban no paso, por lo que me dirigí a su oficina. El estaba tomando una vaso de agua cuando llegue, entre sin golpear, ni siquiera giro su cabeza para ver quien era, miraba al techo y estaba serio. Por lo que decidí acercarme:

-          que sucede Esteban, ahora te noto peor que hace un rato (en ese momento se incorporó por que reconocio mi vos).

-          Estoy muy enojado con mi gente, cada uno de ellos cuando me necesito estuve a su lado y sin compromisos, hoy necesitaba simplemente que hicieran su trabajo y no cumplieron.

-          Relajate un poco, lo tome de sus hombros y comencé a masajearlo.

-          No sabes lo bien que me viene esto.

-          Si, estas muy tenso, necesitas descansar un momento para que puedas seguir. Me dirigi hacia las cortinas y las cerré, luego apague la luz, solo deje la de un velador prendida. Así vas a poder relajarte mejor le exprese.

-          Gracias Cami, eres muy amable.

-          Quitate el saco, así te voy a poder masajear mejor.

Cuando lo hizo, comencé nuevamente, luego me puse frente de él y le daba masaje en sus cuello y su rostro. Yo estaba bien pasada y habia desprendido un poco mi camisa para que resalten aún mas mis pechos, le pregunte si estaba mejor, me dijo que sí. Como será que estaba de tenso que el cerro sus ojos y no miro mis pechos, yo ya estaba excitada por que me imaginaba como este hombre de 1.90 de altura me cogería. Solo atiné a llevar su cabeza contra mis pechos, suspiré cuando sentí su respiración entre ellos. El automáticamente llevo sus manos hacia mi trasero y comenzó a acariciarlos. Con una mano me desprendí la camisa y el sosten llevando mis pesones a su boca. Los chupaba y mordía lentamente excitandome mas aún, luego lo empuje para que se recostara sobre su sillon, en noto mis intensiones así que se relajo, me arrodille frente a él y sobaba su pija por sobre el pantalon, ya comenzaba a reaccionar, le baje el pantalon y ví su tremenda pija, era gorda pero no muy larga ( me recordo a la de mi primo Mario aunque no tan grande). Se la comencé a chupar despacio, de a poco hiba aumentando su tamaño, cuando estuvo a punto intente meterla a toda y chupar con fuerza, pero como era muy gruesa solo llegue hasta la mitad. Estuve chupandole tambien los huevos como por 5 minutos, me incorporé y levante mi pollera recostandome sobre su escritorio, levante mis piernas y se acerco al instante comenzandome a lamer la concha y el culo, no hizo por quitarme el calzón, simplemente tiro del pequeño hilo y lo rompio. Mi intensión era que me coja por el culo así que lo deje que me la chupara, introduciera sus dedos, y me metiera cosas que habia sobre su escritorio, cuando estaba por acabar le pedí que me la metiera, se incorporó y empesó a meterla despacio pero como noto que mi concha no le costaba recibirla la introdujo de golpe. Solo basto un par de minutos para que me viniera. El noto cuando acabé y seguía moviendose freneticamente. Estiré mi mano hacia mi cartera, saque el pomo de gel intimo y le dije que la quiero por el culo. Saco su tranca y gire poniendome boca abajo en su escritorio y el puso la punta del pomo en mi horto, lo introdujo un poco y presiono, luego se tiro un poco en su pija. De inmediato me  la comezó a meter, noto la resistencia, yo solo gemia, la seguia introduciendo hasta que entro toda. Se detuvo un momento.

Mi Primer Anal al estar borracha

Jueves, octubre 6th, 2011

Me llamo Vane(Protagonista) , tengo 19 años y esta es mi primera historia así que pido perdón por las faltas que haya podido cometer. Os voy a contar la historia de mi primer anal (es una historia no real que me la comence a escribir la semana pasada y espero que os guste).

Son las fiestas del pueblo de mi novio así que como todos los años me fui a pasar un par de días. Solemos beber bastante así que como todos los años para cuando llegaron las 4 de la mañana ya no sabía ni qué hacía ni dónde estaba (con un buen pedo pero de esos que por mucho que bebas sigues riendote y pasandolo bien sin vomitar) y, como todos los años mi novio empezó a comerme la cabeza con la idea de darme por culo. Sabía que tenía muchas ganas de que follásemos porque llevabamos una semana sin vernos y tanto a mí como a él nos apetecía muchísimo (somos una pareja muy activa sexualmente y solemos hacerlo todos los días y tras una semana a mi ya me daba igual dónde y cómo lo hacíamos).

Total, que son las 4 de la mañana y estamos volviendo a la casa de sus padres cuando me cogió la mano y me la metio por su pantalón, tenía una erección enorme y es que yo iba vestida para matar ese día; soy una chica de pelo largo y moreno, con buenas tetas y con un culo respingón de esos que todos te van dando azotes cuando tienen la suficiente confianza. Ese día llevaba un minivestido de esos que cuando te agachas se te ve un poco el culo y con un escote que dejaba ver mi canalillo, me había vestido aposta para calentar a mi novio durante toda la noche y por lo visto lo había conseguido.

Como yo también estaba bastante cachondilla le cogí la mano y le llevé a un descampado que hay cerca de su casa y en el que no hay ninguna farona que nos pudiese iluminar. cuando llegamos allí le empecé a besar por el cuello y a contarle todo lo que le iba a hacer: primero le iba a bajar los pantalones y a sacarle su polla, que por entonces ya estaba en bastante dura, para comersela como nunca. Me gusta que mi novio me agarre la cabeza y me la lleve contra su polla para mamársela así que se lo dije y empecé a chuparsela primero despacito y luego más duro, variando el ritmo para que cuando estaba a punto de correrse se calmase lo justo para seguir una y otra vez.

Mi novio, que para entonces estaba que no podía más, me hizo tumbarme en el suelo y empezó a abrirme el escote del vestido para comerme las tetas mientras me decía que empezara a hacerme un dedo. para cuando estaba a punto de correrme me dijo que parara y me la metio muy lentamente, yo estuve a punto de gritar del placer pero me tapo la boca con la mano para que no nos descubriesen. Mi novio tiene una polla perfecta, de esas que no son muy largas pero son gorditas por lo que cuando me la mete la siento muy gorda y eso me pone cachondísima.

Cuando me corrí no pude evitarlo y solté un grito que pensé que nos descubrirían pero mi novio siguió dandome y dandome hasta que pensé que no podía llegar ni una vez más. De repente me cogio y me dio la vuelta poniendome de rodillas. pensé que iba a cambiar a la postura del perrito así que seguí acariciandome pero cuando noté que un dedo suyo empezaba a acariciarme el culo supe lo que iba a hacer. Le dije que por favor que parara, que no lo habíamos hecho así nunca y que me iba a doler pero estaba tan cachondo que me dijo que no, que había comprado lubricante y que llevaba todo el día pensando en subirme el vestido y darme por culo una y otra vez hasta que gritase pidiendole más y más.

Sacó el lubricante y me lo puso en el culo mientras me metía primero un dedo y luego dos para ir abriéndome. yo nunca había hecho nada parecido y notaba una presión que me hacía un poco de daño pero también me gustaba. Mi novio me dijo que me fuese haciendo un dedo mientras él me lo hacía en el culo. Me empecé a tocar y acariciar y empecé a sentir el comienzo de un orgasmo. Le dije que me metiese su polla porque estaba a punto de correrme y él muy despacio empezó a penetrarme. Me empezó a doler mucho y le dije que parara, que no podía y que me iba a romper el culo pero él no me hizo caso y agarrandome por la cintura me inmovilizó para seguir metiendomela muy despacio hasta el fondo.

Cuando la note toda dentro y empezó a moverse el dolor se transformó en placer y cuando noté que me empezaba a meter un dedo en el coño empecé a moverme como poseida y a decirle que me diese más y más fuerte. él empezo a decirme toda clase de guarrerías como que parecía una puta abierta a cuatro patas y dandome por el culo en plena calle y que nos iban a pillar y a mi eso me ponía mas cachonda. le decía que más fuerte pero cuando notaba que me corría cambiaba el ritmo y me hacía volver a empezar otra vez. Cuando pensé que no podía más me dijo que estaba a punto de correrse y me pidió que ahora le dijese cosas guarras a él.

Le dije que me diese más y que me metiese su polla tan hondo como pudiera en mi culito, que me había puesto como una perra y que me diese unos azotitos que me ponían cachondísima. Sentí como se le ponía más dura todavía y como se le contraían los huevos antes de que su semen saliese disparado y me empapase el culo mientras soltaba un jadeo y gritaba : siiiiiiiiiiiii….. (a mi novio le da verguenza gritar cuando follamos pero esta vez se olvidó de todo y de todos y disfruto como nunca).

Cuando acabamos me bajo el vestido y yo le limpié la polla lamiendosela y tragandome las gotitas que le quedaban en la punta. nos terminamos de vestir y seguimos andando hacia casa como si nada hubiera pasado. cuando llegamos a casa me dijo que llevaba todo el día pensando en que hoy me daría por culo y que había colocado una cámara la noche anterior en ese sitio para grabarnos mientras lo hacíamos. Mi novio ahora se ha ido de viaje una semana y estoy sola pero creo que ya se qué voy a ver esta noche para pasar un rato divertido…

Todo por un veterano

Jueves, octubre 6th, 2011

 

Viajaba, junto a mi novio, en un colectivo por demás cargado de gente. Discutíamos por alguna razón que ya no recuerdo cuando me percaté de lo que estaba ocurriendo. Alguien a mis espaldas me estaba apoyando un bulto entre las nalgas. Ofuscada por la pelea no me había dado cuenta del hecho, pero al notarlo y aún  enojada no hice nada por evitarlo sino que por el contrario incentive al poseedor de ese miembro moviéndome lentamente sobre el mismo. Durante gran parte del trayecto ese pedazo de carne se movió en mi trasero provocándome una calentura padre. Para mis adentros me dije que la pelea no iba a quedar así, tomaría revancha, y aquel que me apoyaba sería la herramienta. Disimuladamente saque una tarjeta personal de mi cartera y llevando mi mano a la espalda se la entregue al dueño del bulto. Instante después sentí que él ponía un papel en mi mano, lo guarde con total disimulo dispuesta a leerlo en cuanto pudiera y continué discutiendo con mi novio y franeleando al dueño del bulto.

Cuando llegamos a destino e iniciamos el descenso miré al desconocido. Un veterano de 40 años aproximadamente, 1.78m de altura y bastante pintón. No está mal…pensé para mis adentros.

Tras dejarme en casa mi novio aún enojado se fue. Lo primero que hice fue mirar el papel del veterano…era su celular. Sin pensarlo dos veces lo llamé y luego de una conversación sin mayor trascendencia quedamos en encontrarnos en media hora. Todavía me duraban el enojo y la calentura por lo cual sin meditarlo más salí en busca de mi venganza…

Nos encontramos y tras un breve e innecesario dialogo subimos a un taxi y nos dirigimos a un hotel alojamiento.

-         ¿Estás apurada por volver o tenés tiempo..? me preguntó

-         No tengo ningún apuro…

-         Podemos pasar la noche entonces…¿te parece?

-          Dale…- mientras le contestaba pensé este cree que me va a durar toda la noche, pobrecito no sabe con quien se metió.

No es que fuera fanfarrona sino que hasta ese momento todos los que tuvieron sexo conmigo terminaron pidiendo tregua…fundidos, y sin posibilidad de respuesta.

Ingresamos a la habitación. En la semipenumbra el me abrazó e inició sus caricias. Sus manos recorrían mi cuerpo suave y tiernamente. Mi temperatura se fue elevando a medida que sus dedos rozaban mi piel. Pronto la calentura me puso a 1000. El fue bajando y su boca se hundió en mi sexo. Su lengua me recorrió por entero el reducto empapado de flujo. Sin pensarlo ni desearlo el primer orgasmo me sacudió. No podía creer lo que me estaba pasando… por primera vez había acabado sin proponérmelo y sin penetración.

Mis pechos estaban en libertad y él los acariciaba con dulzura…fue subiendo hacia ellos sin dejar de acariciarme. Su rostro llegó junto al mío y unimos nuestros labios en un largo y profundo beso.

-         Ponémela…susurré a su oído.

Sentí que algo enorme se apoyaba en la puerta de mi sexo e iniciaba su ingreso frotando las paredes debido a su grosor…Gemí…El descomunal tamaño me estaba “partiendo” la concha haciendo vibrar todo mi ser. No podía controlar los espasmos que me sacudían en innumerables ondas de placer que nacían y rebotaban por todo el cuerpo. Sin control los orgasmos me sacudían, uno tras otro. El bombeaba lenta y profundamente…sabía lo que estaba haciendo…yo no podía sustraerme al placer…

-         Me voyyy…- grité por quinta o sexta vez…en tanto un orgasmo brutal me sacudía.

-         Si preciosa, goza, goza bombón…tomá…tomá…

 

Su verga entraba y salía de mi argolla haciéndome vibrar…gemir…gozar…No pude controlar la situación en ningún momento. El manejo todo el tiempo la relación a su antojo.

-         Dame… un minuto… Dejame recuperar un poquito…estoy fundida… Me estás recogiendo papito. Me estás “matando”.

-         Bueno… total no tenemos apuro bebé…

Me levanté de la cama y en la semipenumbra me dirigí al baño. Necesitaba un respiro. Por primera vez un tipo me estaba cogiendo sin poderlo evitar. Abrí la ducha y me puse debajo del agua caliente tratando de recuperarme. Me temblaban las piernas y me sentía un tanto mareada. No estaba segura si habían sido ocho o diez los orgasmos…pero sabía que estaba destrozada y que la segunda parte no iba a ser fácil de sobrellevar.

Volví a la habitación… el “veterano” estaba de espaldas al baño. Cuando me sintió regresar giró su cuerpo hacia mi lado. No pude verlo bien debido a la casi oscuridad reinante. Me recibió con nuevas caricias y besos… nuevamente su rostro descendió hasta mi entrepierna y allí comenzó sus caricias, besos y lengüetazos. Nuevamente la temperatura comenzó a subir…Lo sentí llegar a mis pechos y mordisquearlos, chuparlos, besarlos. Su rostro llegó junto al mío… su boca se unió a la mía… su lengua y la mía se unieron en una danza… su pene… enorme, duro y grueso se abrió camino nuevamente en mi interior. Las ondas de placer regresaron y nuevamente grité…

-         Aca…booo…ahhhh…me voy…uuuhhhhhh….

-         Si…bebé…gozá preciosa…asi…eso es, así… tomá ..dulce…gozá…

-         Siiii…ahhh…siii

No se si fue el tercero o el cuarto orgasmo el que produjo mi derrumbe total… ya no tenía fuerzas ni para hablar…El dándose cuenta de lo que me ocurría me tomó entre sus brazos y acariciándome me hizo girar colocándome boca abajo sobre la cama…Lo sentí maniobrar con mi cuerpo en tanto sus besos en el cuello y la espalda o sus manos en mis pechos y clítoris me mantenían ocupada. No pude ofrecer resistencia alguna porque no me di cuenta de lo que venía hasta que ocurrió. Con sus maniobras había logrado colocar mi culito en posición expuesta…entregado, y por lógica aprovechó la ocasión. Primero un dedo y luego dos abrieron el camino al terrible pedazo. Sentí la cabeza apoyarse a la entrada del culo y grité…

-         Nooo..aaaaaaahhhhhhhhhh….ayyyyyyyy…aaaahhhh… me par…tis…te… el… culoooo…me duele …sacccaaalaaa..aaahhh…aaaayyyyy…

-         Si mi amor ya te la saco…dijo el veterano, mientras que con otro empellón me terminaba de enterrar la pija en el orto…

-         Aahhhh…hijo…de …putaaaa…me matás…me estás partiendo…

Gozá linda…

-         Me…duele… muchoo…ahhh…ahhh…hummm..

El comenzó a bombear… salía de mi culo dejando la cabeza adentro… y volvía a empujar entrando. Un extraño vacío se adueñaba de mi cuerpo cuando su terrible pedazo se retiraba de mi interior…Me dolía horrores el aro del ano. Sabía que me lo había partido y eso me dolía más. Mi orgullo estaba destruido…mi concha hinchada y mi culo roto. Todo por un veterano…

Durante el transcurso de la noche el veterano me hizo lo que quiso. Lo más difícil fue tratar de chuparle la verga. Sus dimensiones no permitían que ingresara semejante grosor y tamaño en mi boca, pero aún así logré hacerlo y el premio fue su esperma espeso dulce y caliente corriendo por garganta…fue hermoso.

Cuando salimos del hotel eran cerca de las 11 horas todo mi cuerpo estaba destruido, pero a pesar de ello estaba contenta… ¡Sabía por fin lo que se sentía al ser cogida..!

Por primera vez alguien había logrado romper las barreras que me separaban del placer sexual y todo era producto de la casualidad y por un veterano…

 

 

 

Comentarios a: miskaspullos@hotmail.com

Perdí el invicto

Jueves, octubre 6th, 2011
Mi matrimonio fue durante casi 20 años un oasis de paz y felicidad. Mi hombre durante ese tiempo no me hizo faltar las dos cosas más importantes para mantener un buen matrimonio: dinero y sexo. Durante todo este tiempo sostuvimos una relación sexual asidua 4 veces por semana como mínimo con un par de peleas tan solo. Esas peleas fueron producto de su interés en penetrarme analmente, situación esta que no le permití en ningún momento, dejándole en cambio que “jugara” con sus dedos por mi agujerito pero no con su miembro. Pero de repente eso empezó a disminuir hasta convertirse en una vez por semana y esa vez como si fuera por compromiso. Tal cambio de actitud me llevó a sospechar la existencia de “otra” motivo por el cual me dedique a investigar.
Esa investigación da origen a este relato.
Estacioné el coche a una cuadra de la oficina de mi marido. Entré en el coqueto bar que se encuentra en el lugar y que permite vigilar disimuladamente la entrada. A la puerta de la misma se hallaba estacionado el coche de mi marido. Pedí un café doble, lo aboné y me dispuse a esperar “cámara fotográfica” en mano la salida de mi esposo.
19.25horas Apareció la figura de mi marido en la puerta junto a la de su secretaria, una morocha muy bien puesta y 10 años más joven que yo, por ende 15 más joven que mi esposo. No bien salieron a la calle se dirigieron a auto de él. El abrió el celular y marcó.
Mi celular sonó estruendosamente sobresaltándome. Atendí.
-         Hola, mi amor…¿Cómo estás?
-         Hola cielo…bien gracias y vos…
-         Bien…mirá te llamaba para avisarte que no me esperes temprano…surgió una reunión de última hora con unos ejecutivos y vos sabés como es esto…
-         Si querido..quedate tranquilo…
-         Chau mi amorcito…besos
-         Gracias igual…
Mientras hablaba salí a la calle y llamé un taxi. El taxista esperaba a que terminara la conversación para que le indicara la dirección.
-         Vamos a seguir aquel coche negro…
-         ¿El toyota?
-         Ese…
-         Señora no va a haber tiros ¿no?..
-         No quedese tranquilo…voy a seguir a mi marido a ver si es cierto que va a una reunión…
-         Comprendo..
-         Por favor con mucha discreción ¿puede ser?
-         Señora usted contrató al mejor detective taxista…
Traté de esbozar una sonrisa pero imagino que solo logré una mueca…El coche mi marido enfiló hacia una avenida y por ella desembocó en la autopista del oeste, luego de media hora por la misma encaró una salida a la colectora y por ella a la entrada de un hotel alojamiento…
Al pasar mi máquina de fotos hizo un bello trabajo… Pero mi estomago se revolvió y mi mente se llenó de furia…
-         El muy cretino me mete los cuernos con la secretaria…Cerdo machista… – y estallé en una crisis de nervios.
El joven taxista, un muchacho de unos 24 años, trató de consolarme. Hablaba suavemente tratando de hacerme ver que no tenía que hacerme tanta problema… que eso era normal… que los hombres esto o aquello…
Por un momento logró que me tranquilizara y lo escuché decirme…
-         Hagamos algo…¡La invito a tomar un café! Se calma y la llevo a donde usted me indique una vez que este tranquila…
-         Tengo que regresar adonde me recogió, dejé allí mi coche estacionado…pero antes acepto el café…necesito calmarme y pensar claramente…me está empezando a doler la cabeza de la bronca.
-         No es para menos… pero ya va a pasar, tranquilícese y todo va a estar mejor..
-         Si..tiene razón…pero el muy cretino me las va a pagar… justo con esa mosquita muerta me engaña…si fuera otro tipo de mujer…maldito sea…mil veces maldito.
La bronca obnubilaba mi entendimiento. Estaba ciega de furia. No lograba contener mi enojo.
El chofer del taxi muy amablemente me condujo hasta un barcito donde bajamos a tomar el café.
Cuando el mozo llegó con la infusión el muchacho muy amablemente me dio una pastilla diciéndome
-         Tome esta aspirina así se tranquiliza…
-         Gracias es usted muy amable… discúlpeme la situación…
-         No señora por favor faltaba más…es un placer poder darle una mano…
Tomé la aspirina. Mientras hablábamos de cómo se habían desarrollado los hechos que me llevaron a sospechar y le conté todo… Me sentía liberada hablando…estaba como en una nube…hablaba…hablaba y hablaba sin ningún control y lo peor le contaba todo a un desconocido…
-         No te das una idea como cogíamos con ese cretino… las “chanchadas” que nos hacíamos…
-         No se pero me estoy haciendo una idea…- me contestaba el muchacho.
Y yo cada vez más excitada relataba con lujos de detalle nuestra relación sexual. Mi sexo había comenzado a mojarse por la rememoración de estos hechos pero no paraba de contarle mis historias…
-         Creo que estás mejor – me dijo suavemente
-         Si…ya me siento casi del todo bien…
-         Vení, vamos al auto..
Me levanté a duras penas del asiento. Mi cuerpo me pesaba una tonelada producto del relax tras la bronca… El muy solicito me ayudo a llegar al vehículo pero en vez de hacerme sentar en el lugar de la pasajera me hizo sentar al lado suyo. Acomodó el asiento reclinándolo un tanto hacia atrás y me dijo..
-         Entrá… ponete cómoda y relajate vas a estar bien…
-         Si gracias.. – mi cabeza estaba como nublada y actuaba con bastante retraso…como abotargada…
El subió al coche y lo puso en marcha alejándonos del lugar. Solté un sollozo de impotencia ante lo que me estaba ocurriendo. El apoyó su mano sobre mi rodilla mientras me decía..
-         Anda otra vez la congojita…tranquila…
Sin percatarme de lo que ocurría, envuelta en lágrimas, el aparcó junto a la acera. Su mano subió a lo largo de mi muslo mientras que con la otra mano levantaba mi rostro y apretaba mis labios con los suyos. Por un instante no pude reaccionar. Para cuando pude tener un esbozo de reacción su mano se había hundido debajo de mi ropa interior y acariciaba sin reparo alguno mi sexo provocándome unas terribles ondas de placer y la otra estrujaba mis senos por debajo del sostén, pellizcando y apretándome los pezones… Su lengua y había vulnerado las defensas de mi boca y jugaba a enredarse con mi lengua en un dialogo infernalmente apasionado.
-         ¡Vamos a otro lado!
-         Si – contesté en un suspiro
Sin dejar de acariciar mi sexo con su mano derecha el condujo el móvil durante un breve espacio de tiempo. Con los ojos cerrados gozando de la caricia no vi donde estábamos.
Detuvo el coche. Dejó de acariciarme por unos minutos. Abrió la puerta de mi lado y me condujo hasta la habitación. En la penumbra de la pieza me arrimó hasta la cama donde mi cuerpo cayó totalmente desnudo. El hundió su rostro entre mis piernas y sus caricias, chupones, lengüetazos y dedos, unidos a la urgente necesidad de sexo y a la excitación que me dominaba hicieron que llegara mi primer orgasmo…
-         Acabooo…me voy….uuuhhhhhh…aaahhh…
El dominando la situación subió lentamente hacia mi rostro levantando mis piernas sobre sus hombros… Esa posición puso todo mi sexo totalmente entregado.
Sus labios se apoderaron de los míos y sentí llegar su miembro a la entrada de mi vagina. Enorme, fuerte, cabezón y poderoso pugno por abrirse paso hacia mi interior frotando con fuerza las paredes internas.
-         Hhuuummm… Es gran..de.. bebé…
-         Si mamita es muy grande…y te lo vas a comer todo…
-         ¿Si?…¿Todo?..
-         ¡Siii mamita! ¡Todo!…
-         Uuuuyyyy…bebé.. despa…ci..to  esmuy…grandote…
En efecto el tamaño de lo que estaba entrando a mi argolla era descomunal, me estaba “partiendo” en dos la concha provocándome unas enormes ondas de placer que rebotaban a lo largo y ancho de todo el cuerpo haciéndome flotar y volar sin control. Involuntariamente mi cuerpo se arqueaba, mis piernas se abrían aún más y el “pedazo” de enterraba dentro mío provocando nuevas y más pronunciadas reacciones de placer…
-         No aguanto más…me voy..me… vooooyyyyyy…zzzzaaaaaaaaahhhhhhhuuuuaaauuu..
-         ¡gozá!¡Gozá, putita! ¡Tomá pija…! ¡Putarrona!
-         Siii…dame…dame….
Sus insultos en vez de enojarme me elevaban e incitaban más… Su verga entraba y salía llevando mi cuerpo y mi mente a la cima del gozo… Lo sentía entrar y salir de mi cuerpo y todo mi ser vibraba enloquecido, sin control…
No se cuanto duró todo ese momento, ni cuantas veces mi cuerpo estalló de placer. El flujo vaginal corría a lo largo de toda la raya del culo y mojaba la sábana. Estaba hecha sopa. Aprovechando mi entrega total me hizo girar colocándome boca abajo.
-         Te la voy a dar desde atrás…
-         Siii mi amorcito
Mi marido me solía acomodar igual. Le encantaba penetrarme la argolla por atrás mientras sus dedos jugaban con mi ano… y demás esta decir que a mi me recalentaba ser cogida de esa manera. Por eso no me opuse sino que por el contrario, acomodé la almohada de tal forma que por más duro que fuese su empuje mi cuerpo no cedería un centímetro. El me tomó por la cintura, apoyo el cabezón en la puerta y lo fue enterrando lentamente…
Su entrada en la vagina me hacía temblar. Todo mi cuerpo vibraba por las enormes dimensiones del pedazo que estaba frotando sus paredes internas… y yo entregada totalmente levantaba mi culito echando mi “chochito” hacia atrás para que fuera totalmente perforado…
-         Uuuuhhhhh…que…grandota…que la tenés… bebé
-         Si mamita muy grandota…
-         Dame…la  todaaaaa…yyyyyy
Su pedazo se enterró profundamente en mi cuerpo, pero me di cuenta que no era “toda”. El sabía hasta donde podía entrar sin provocar dolor y lo había enterrado hasta ahí.
Comenzó un lento y firme bombeo que prontamente me llevó nuevamente a las nubes. Vibrando sin control mi cuerpo saltaba de un orgasmo a otro en forma rápida, violenta y aplastante… Mientras su miembro provocaba estas reacciones sus dedos no dejaban de “jugar” con el agujero de mi ano. Entraban, salían, se movían en mi interior, primero fue uno mas luego eran dos. Totalmente empapada en mis propios jugos estaba totalmente entregada gozando y gozando sin parar…
-         ¡Bebé!… me voooy….aaaahhhhhh……que placeeeerrrrr…hhuuuummmmmm
Terminaba de gozar ese orgasmo cuando él retiró su enorme pedazo de mi interior y sin mediar palabra lo llevó a la puerta de mi ano, sacó sus dedos y apretó con fuerzas sobre mi agujerito.
El hecho de estar totalmente entregada, relajada ante el orgasmo reciente, lubricada y ablandada por sus dedos hicieron que en un instante fugaz el glande, rompiendo totalmente el orificio anal, se precipitara en mi interior.
Mi alarido, no fue un grito de dolor sino un alarido, fue ahogado por la almohada que él inteligentemente me apretara contra el rostro en el momento de producir la penetración.
Mi cuerpo tembló ante la brutal agresión a la que estaba siendo sometido. Intenté cerrarle el paso apretando el culo pero fue en vano. En un mar de llanto y envuelta en un terrible dolor sentí como lentamente y sin pausa el enorme miembro que me sodomizaba  se internaba en las profundidades de mi cuerpo rompiendo empujando y abriendo todo a su paso.
-         yyyyiiiiiiii….uuuuuuaaaaaaaaaaayyyyyyy….hhiii..jjoooo deeeee….pppppuuuuuttaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyy….meeeee…partiiiissssssttteeeeeee ellll oooorrrtttttttoooooo……aaaaaaaahhhhhhh….ssssaaaacccccaaaaammmmeeeeelllllaaaaa….  me  dduueuueuueueuuuullllleeeeeee……uuuuuaaaaaaaggaagaggaghhhhhhh
Sin hacer caso a mis expresiones, lamentos, llanto y gritos el siguió entrando, luego inició el consabido mete y saca arrancándome nueva muestras de dolor. El tiempo se prolongó y él sin parar seguía entrando y saliendo lenta pero firmemente de mi interior. El dolor si bien aún persistía ya no era tan grande como al principio de la penetración.
-         uuuuuhhhh….aahhhhhh…..uuuuhhhh…aaaahhhh…
Gemía cuando entraba o salía. De repente él comenzó a tomar un ritmo más acelerado. Me di cuenta que estaba por volvarse en mi interior y en un supremo esfuerzo “total todo estaba hecho” me relajé y tirando mi cuerpo hacia atrás y hacia arriba le entregue totalmente mi culo permitiendo que los últimos centímetros que estaban fuera al acabar y apretarse fuertemente contra mi entrasen en mi interior. Un nuevo ramalazo de dolor me sacudió cuando ese pedazo entró ayudando a que el líquido caliente se desparramara dentro inundándome por completo…
-         Tommmaaaa la leeecheeee…
-         Siiii… daaaaayyyymmeeeeee…aaayyyy…te…sientoooo….uuuuhhhhhmmmmm
Fue como si un rayo nos hubiese traspasado. Caímos en un estado de relax y nos quedamos quietos. Ese momento no se cuanto duró pero fue largo. Nos despertamos y él aún permanecía dentro de mi culo. Lentamente fue saliendo. Una extraña sensación de frío, vacío, ausencia…invadió ese lugar recientemente ocupado.
-         huuuummmmmm –gemí
-         Hermoso culo mamita… – dijo dándome una palmada en las nalgas
Giré mi cabeza y lo miré. No sabía siquiera su nombre, lo duplicaba en edad y sin embargo me había destrozado el orto. Durante todo mi matrimonio había evitado ser “ajusticiada”, lo había mezquinado, cuidado y mantenido intacto. Todo para que este desconocido me lo partiera sin mayores inconvenientes…  No terminaba de entender que había pasado…
Aún hoy sigo sin comprender que me pasó.
Solo se que no le hice ningún reclamo a mi marido por los cuernos. Aproveché cada “junta” con ejecutivos que él tenía para tener mi propia “junta”. Al principio me costó mucho pero ahora que mi agujero anal está agrandado gozo como loca. Emiliano, tal el nombre del taxista en cuestión, es un amante del sexo anal y dos o tres veces por semana como el manifiesta “me mide el aceite”.

Comentarios a: miskaspullos@hotmail.com

Leche en su culito

Jueves, octubre 6th, 2011
teniendo una experiencia anal con mi enamorada….
bueno me llamo alex tengo 17 años, y mi enamorada carol tiene la misma edad que yo..no tiene grandes senos pero tiene un culo su medida es 105 ya se imaginaras q tal culo y unas piernas pero q piernas, ella es de tez blanca cabello castaño oscuro,ojos marrones oscuros y un rostro angelical.
Nos conocimos a los 15 años pero recien a los 17 experimentamos lo bueno de la vida…..
un dia acordamos para q viniera a mi casa en la mañana aprovechando que mis padres no estarian ella faltataria a clases con tal de venirme a ver. Yo limpie la caza creyendo q solo ibamos a conversar un toque porque ella tenia que ir a otras clases de ingles a eso de la 1 de la tarde. Ella llego un poco despues de lo pactado a eso de las 11….la hice pasar a mi sala estuvimos hablando de cosas vanales..de como estabamos y esas cosas pues..hasta q nos empezamos a besar yo metia mi lengua en su boca y ella respondia con la misma accion esos besos a la francesa te calientan mucho..de repente yo ni corto ni perezoso acariciaba su gran culo… como keria hacer mio ese culo ya deseaba follarla por el culo….de repente nos paramo y nos abrazamoas y yo no dejaba de manosear esu culo tan rico q tenia para colmo habia ido con un pantalon ultracadera q la dibujaba esas dos grandes nalgas q tenia.

Entre abrazos y manoseos la llebe a mi cuarto nos echamos y seguiamo besandonos…de repente le kite el polo…y le subi el sosten sun pezones estaban parados al parecer la habia exitado…al ver esos seno los empeze a mamar q ricas tetas tenia..yo al notar q su sosten me fastidiaba se lo kite y sus tetas kedaron descubierta..nos tiramos en mi cama y yo empeze a besarla y meti mi mano en su concha estaba mojadita..le sobaba el clitoris y ella se alocaba de placer.. en eso empeze a desabrocharle el pantalon… ella me ayudo a bajarselo…al bajarselo note q traia una tanga lila…..eso me calento mas …esa tanga la dibujaba esas nalgas blancas tan deliciosas..asi q le baje la tanga ella tampoco se kedo atras me pidio q me sacara la ropa y yo lo hice le enseñe mi verga.. ya habia pasado tiempo desde la ultima vez q se la enseñe…apenas la vio recordo lo buena q estaba mi verga se emociono al verla denuevo..me heche encima de ella mi verga rosaba su conchita humeda..de repente le pedi q pusiera su conchita en mi cara pero no le gusto la idea entonces le dije q yo me acomodaria para hacerle un oral en esa conchita tan humeda a la cual keria comerme..entonce me puse en un 69 y empeze a morderle el clitoris ella gritaba nose la verdad si eran orgasmo pero en fin gemia y al rato gritaba fuertemente..en fin yo seguia con mi labor de tomarme todos su liquidos vaginales…a ella no le gusta mamarmela xq dice q le da asco hasta q senti mientras q yo le lamia la concha una bokita suave q recorria mi verga..no ke no le gustaba!!! mi enamorada me la estaba mamando lo hacia muy bien…se volvio en mi puta me la mamaba de una forma se la keria comer toda mi verga…al rato me puse encima de ella con ganas de penetrarle la conchita y hasta ahora me tiene q no xq no kiere prder  su virginidad lo bueno es ke recien me dijo q con condon lo hacia esa vez no tenia un condon a la mano…regresando con el relato..me eche encima de ella nos  rebolcbamos nos manoseabamos en eso ella me pedia q le diera nalgadas parece q eso la aloco se volvio loca como gritaba y gemia…mi verga se sobaba nomas con su clitores( ella estaba encima mio) y de paso le mandaba nalgadas como me exitaba esos gemidos de placer…en eso empeze a sobarle el culito mientras q nos besabamos de repente empeze a meter un dedo en su ano..me dijo q haces a lo q yo respondi nada si te molesta lo dejo de hacer..ella me respondio no sigue dame mas….yo hize lo q me pidio..le meti 2 dedos mas ella tenia 3 dedos en su culito tan apretado al ver q su ano se dilataba le meti todos los dedos de mi mano con la otra mano le sobaba la conchita…sus gemidos  se pudieron a ver escuchado hasta el vecino….cuando note q su culo estaba suficientemente abierto la tire boca abajo…empeze a observar esas dos grandes nalgas…empile mi verga y me eche suavemente encima de ella..guie mi verga hasta su ano..senti como sus nalgas acobijaban mi verga era una sensacion exquista..le meti la cabecita y algo mas .y empeze la labor del mete saca…ella gritaba de dolor y de placer a la vez me pedia q no parece q le diera toda mi verga en eso empuje mas y le encaje toda mi verga en ese culito…pude ver su rostro q volteaba a ver como le daba en su culito….yo veia su expresion de dolor pero a la vez gemia de placer..en eso nose cuanto tiempo habia pasado y yo todavia no me venia pero keria mas y seguia rompiendole el culo a mi puta..en eso ella me pidio q parace q le dolia demasiado..es mi puta pero la amo asi ke pare y nos arrecostamos justos viendonos las caras fijamente..nuestros cuerpos sudosos habia un olor a fluidos en mi habitacion q exitaba…empezamo a hablar de cosas morbosas….carol me dijo q ya tenia q irse ya eran las 3 yo sorprendido q ya pasaron 4 horas.. no lo creia y todavia no me habia venido…asi q le dije dame tu culito, kiero clavarte mi verga denuevo…ella me contesto q no q le dolia demasiado..yo le seguia suplicando hasta q ella voltio su rostro y me dijo kiero tu pene en mi culo..se volteo y le encaje mi verga vi claramente como entraba mi pene a ese ano tan rojo y dilatado…se lo empuje y la pude clavar toda mi verga …..mi putita empezo a gemir a gemi me clavava sus uñas en mi culo pero a la vez me agarraba para q se la metiera mas y mas.. estuvimos un mete saca muy largo sus nalgas chocaban contra mis huevos y vientre sonaba como si fuera pelicula porno……al buen rato ella me dijo ya vente vente maldita sea q siento q se me parte el culo…eso me puso como un toro semental y empeze a darle con toda mi fuerza keria basearme dentro de su culo en eso siento que me vengo y me pongo rigido y ella grita y siento como toda mi leche llena su culo…y no sake mi verga hasta llenarle completamente el ano…si!!! fue un placer enorme…nos estiramos en mi cama nos miramos y nos besamos y al rato nos fuimos a bañar juntos, les juro que se me paro denuevo despues de tremenda faena cuando la vi mojadita en mi ducha como el agua le recorria cada parte de su cuerpo y en especial en ese culo q me vuelve loco..pero estaba fatigado asi q nomas nos besamo mientras q nos duchabamos…despues la lleve a su casa nos despedimos con un apasionado beso….y espero que la proxima vez la rompa su himen y hacerla completamente mia.

Dos pijas por el culo

Jueves, octubre 6th, 2011

Hola amigos. Nunca imaginamos con Marcela que tanto los relatos como la web iban a tener tanta repercusión. Estamos recibiendo a razón de 15 correos diarios, algunos felicitando a mi señora por su cola y muchos de ellos con propuestas tan excitantes que al leerlos Marcela no puede dejar de masturbarse. Perdón si no contestamos todos, pero no dejen de escribirnos que como ven la ponen a mi esposa a full. Lo que les relataré hoy sucedió hace unos meses cuando con Marcela decidimos tomar unas vacaciones en Bariloche, que para los que no lo conocen les cuento que es un centro de ski maravilloso. Como no tenía más que una semana de vacaciones, contratamos un paquete con avión y hotel incluido que ofrecían en una revista. Recién cuando llegamos al hotel nos dimos cuenta por el barullo que había que nos hospedaríamos en el mismo lugar donde estaban alojados un montón de chicos de 17 años pertenecientes a un colegio de Mendoza que estaban de viaje de egresados.
Adiós a la tranquilidad pensé, pero como ya no había remedio, solicitamos la habitación y un botones nos acompañó a ella.
Estaba ubicada en la segunda planta y a medida que nos acercábamos a ella veíamos adolescentes por todos lados ya que casi todo el piso estaba ocupado por ellos.
Hable con la administración para que nos cambiaran  la habitación pero como respuesta recibí lo que me esperaba: “señor lo siento pero el hotel está todo completo”
Estábamos exhaustos por el viaje así, que nos pegamos un baño y nos fuimos a descansar un rato. A la hora y media nos cambiamos y llamamos al ascensor para bajar al restaurante del hotel a cenar algo. Cuando subimos al elevador este estaba ocupado por dos estudiantes que nos saludaron amablemente. Quedamos ubicados delante de ellos dándoles la espalda.  De repente oigo que se sonreían, por lo que me di vuelta y vi que los dos estaban baboseándose con la cola de mi señora. No era para menos, Marcela llevaba puesto un pantalón beige de tela de algodón súper ajustado que dejaba ver la marca de la diminuta tanga que tenía. Yo creí que cuando vieran que yo me daba vuelta ellos cambiarían de actitud, pero no fue así,
los maleducados siguieron mirándole el culo como si yo no estuviera.

- ¿Pasa algo?, les pregunte.

- No señor, nada, me respondió uno.

- Perdone que la miremos a su esposa, lo que pasa que es hermosa, dijo el otro sin quitarle los ojos de encima a Marcela.

Yo iba a responder cuando Marcela me apretó la mano dio vuelta la cara y les agradeció con una sonrisa.

Llegamos a planta baja y bajamos nosotros y los chicos atrás. Note que mientras caminábamos  hacia el restaurante mi señora había parado un poca la cola y la meneaba con sensualidad. Por supuesto como era de esperar, los estudiantes nos siguieron hasta el comedor regocijándose con el espectáculo que les estaba dando Marcela.

- ¿Perdón señor, llegaron hoy?, me preguntó el que era mas alto, que se había acercado y ya caminaba a mi lado.

- Si, le respondí

- ¿Ustedes dos vinieron solos?, pregunto Marcela.

- No señora, estamos con otros veinte compañeros, contesto el otro que ya estaba al lado de mi mujer.

- ¿Y como la están pasando?, preguntó ella

- Y más o menos, hace cuatro días que llegamos y estamos un poco aburridos.

- ¿Porque aburridos?, pregunté yo.

- Lo que pasa que en el hotel no hay chicas y a la noche no tenemos para divertirnos, contesto el que estaba a mi lado y parecía el mas extrovertido.

- Me imagino, comentó Marcela riéndose, veinte dos adolescentes sin ninguna mujer.

- ¿En serio se lo imagina señora?, le preguntó el que tenía al lado mió, mirándola de arriba abajo.

Marcela lo miro y no dijo nada. El pendejo se estaba pasando, así que los saludé y entramos al restaurante.

- Que pendejo zarpado, le comenté a Marcela, ya sentados en una mesa.

- Lo que pasa que a esa edad y solos deben estar recalientes, me contestó,

- Y vos encima que les paras la cola, los pones peor.

Ella no me contesto, pero yo sabía que la situación la excitaba.

- Por lo menos estos dos esta noche se van a hacer dos pajas cada uno pensando en tu culito, continué, sabiendo que eso la iba a poner a mil.

- Uffffffff, fue todo lo que dijo.

Yo cambie de tema para que ella se calmara, pero debo reconocer que también me había calentado. La cena transcurrió tratando ambos de no tocar el tema de lo que había pasado minutos antes. Luego de comer nos quedamos a disfrutar un show de música que ofrecía el restaurante y a eso de la s 2 de la mañana decidimos regresar a nuestra habitación.
Traspasamos el lobby, que ya estaba sin gente, y tomamos el ascensor. Al llegar a la segunda planta había alrededor de seis estudiantes sentados en el pasillo, entre los que se encontraban los chicos que habíamos estado hablando. Al vernos se hizo un total silencio. Marcela automáticamente paró la cola y caminó adelante mió pasando delante de todos ellos, que le miraban el culo desde abajo como embobados.

- Buenas noches señora, le dijo el que se había zarpado antes.

- Buenas noches, le contestó Marcela.

- ¿Ya se van a dormir?, pregunto dirigiéndose a mí.

- Si, y ustedes deberían hacer lo mismo, les dije.

- Lo que pasa que no tenemos sueño, dijo otro que se tocaba disimuladamente por arriba del pantalón mientras miraba a mi señora que me esperaba parada en la puerta de la habitación.

- ¿Señora, no quieren jugar a las cartas con nosotros?, dijo otro.

- No gracias y les pido que no hagan ruido, dije yo.

- Dale amor, juguemos un ratito con los chicos que yo tampoco tengo sueño, me pidió Marcela mordiéndose el labio inferior.

Yo estaba seguro que eso estaba mal, pero estaba tan excitado de ver a los pendejos tan calientes con mi señora que acepte la invitación. Pasamos todos a nuestra habitación y todos enseguida se sentaron en la cama.

- Venga acá señora, le dijo uno de ellos, haciéndole lugar a su lado.

Ella, se saco el abrigo que tenía, se sentó al lado del chico, apoyando su cabeza en el respaldo y con sus piernas estiradas sobre la cama. Yo, que todavía estaba de pie, disfrutaba viendo a mi esposa en la cama rodeada de pendejos recalientes. Por la posición que tenía, el pantalón le marcaba los labios de su conchita, cosa que no paso desapercibido para
ellos, que miraban como fascinados lo abierta que estaba. Ella, a darse cuenta de la reacción que había provocado, empezó a mostrar signos de calentura en su cara.

- Ven mi amor, sentate acá, me pidió, tratando de flexionar las piernas, intento que le resulto imposible por lo ajustado del pantalón.

- ¿Porque no se pone más cómoda señora?, dijo el que estaba a su lado.

- Es que no hay lugar, contesto ella.

- No, le digo que se ponga mas cómoda, que se saque el pantalón, dijo el muy caradura.

Todos rieron y me miraron. Yo no dije nada, solo mire a Marcela, que parecía por su expresión que estaba esperando que alguien lo pidiera.

- Digo, cámbieselo por algo más cómodo, continuó el pendejo.

- ¿Mi amor, a vos no te molesta que los chicos me vean con algo de entrecasa?, me pregunto ella.

- No, está bien, le conteste.

Aunque sabía a que llamaba Marcela “de entrecasa” ya había comprendido que no podía parar lo que venía, no solamente por lo excitada que ella estaba, sino porque, con solo imaginármela mostrándose delante de estos adolescentes me hacía hervir la sangre. Nadie le saco los ojos de encima mientras Marcela se dirigió al baño, después de sacar algo del armario.
Mientras ella se cambiaba, en la habitación todos murmuraban y se miraban con cara de ansiedad esperando volver a ver a mi mujer. Pasaron unos minutos hasta que la puerta de baño se abrió y apareció Marcela.
Se hizo un total silencio y no era para menos. Mi señora salió del baño vestida solamente con una remerita blanca que le llegaba a la mitad de sus muslos, dejando ver parte de su fabulosa cola.

- Ahora si estoy más cómoda, dijo, mientras dándoles la espalda a los chicos acomodaba la ropa que se había sacado en una silla que había en el otro extremo de la habitación.
Los seis pendejos estaban mudos. Tenían clavada la mirada en el culo de Marcela, que haciéndose la disimulada, se los mostraba con gusto. Yo no podía más. Ver esa escena me había producido una erección que ya no podía disimular.

- Mi amor los muchachos te están viendo la cola, le dije

- Ay si, lo que pasa que esta remera es cortita, me respondió mientras se la estiraba para abajo tratando de taparse un poco mas.

- Pero igual no te preocupes mi amor que abajo tengo una bombachita, prosiguió, mientras regresaba a sentarse en la cama.

- Y a ustedes chicos, ¿no les da vergüenza mirarme la cola delante de mi marido?, preguntó, mientras se sentaba al lado de ellos.

Todos me miraron. El quedarme callado fue aprovechado por uno de los muchachos que me preguntó descaradamente:

- Señor, ¿a usted le molesta que le miremos la cola a su señora?

- No, si a ella no le molesta, respondí sin pensar.

La situación, como tantas otras veces, me había superado y  había perdido nuevamente la cordura a manos de la excitación.
Se notaba en sus caras de sorprendidos que no podían creer lo que escuchaban.

- ¿Les gusta mi colita?, pregunto Marcela.

- Es que no la vimos bien, respondió uno.

- Parece muy linda. ¿Nos la deja ver un poco mas?,  pregunto otro.

Mi señora se levanto y fue derecho a la silla donde había dejado la ropa. Apoyo sus manos en el respaldo y saco la cola para afuera, lo que hizo que la remera se levantara y dejara al descubierto la mitad de su culo y la punta de la tanga blanca que llevaba puesta.

- ¿Ahora la ven mejor?, pregunto, dando vuelta la cara y mirándolos con terrible cara de puta.

Yo no aguante más. Me senté en una silla, me bajé los pantalones, y comencé a masturbarme. Al ver esto los pendejos hicieron lo mismo y en un segundo los seis se estaban pajeando a un ritmo frenético.

- Mi amor, mira como se pajean con tu cola, mostrales un poco más, le pedí, fuera de si.

Marcela se sacó la remera por lo que quedo ante los pendejos solo con la tanguita. Esto fue demasiado para cuatro de ellos que no aguantaron mas y acabaron dejando semen por todos lados. Mi señora se puso de rodillas en el piso, paró bien la cola, y los miraba mientras se tocaba la conchita. Se notaba por su cara que estaba que explotaba de la calentura. No era para menos, tenía a seis desconocidos pajeandose a metros de ella, mientras hacia lo que mas le gustaba, mostrar su culito.
Yo miraba toda la escena sin perderme detalle. Ver como la deseaban con desesperación  a mi esposa siempre me había excitado, pero ese día estaba como loco. Supongo que esta vez, por ser chicos, podía dominar la situación, lo que aproveche para seguir volviéndolos locos.

- ¿Que tal mi señora, les gusta?, les pregunte con una sonrisa.

- Si señor esta muy buena, dijo uno que ya iba por su segunda paja.

- Mi amor, ya que los chicos se están portando bien, ¿no querés mostrarles el hoyito?

Ella no dijo nada, solo miro a los pendejos como se masturbaban, tomó un extremo de la tanga y lo corrió hacia un lado dejando desnudita su fabulosa cola y su vagina depilada. Apoyo la cara en el piso y comenzó a meterse el dedo en el hoyito.

- ¿Vieron que colita abierta tiene mi señora?, les pregunte. A ella le encanta que se la coman, no mi amor.

Eso fue demasiado para Marcela que pego un grito que no pudo disimular, señal que había tenido flor de orgasmo.
Con terrible espectáculo todos los pibes casi al mismo tiempo volvieron a acabar. Todavía se escuchaban jadeos, cuando tocaron a la puerta. Marcela pego un salto y se metió en el baño, yo me subí los pantalones como pude, mientras ordenaba en vos baja que los chicos hicieran lo mismo. Cuando estábamos todos vestidos, abrí la puerta.

- Perdone la molestia señor, me llamo Carlos, soy el coordinador de una compañía de viajes y estoy buscando unos estudiantes que no se donde se metieron, ¿por casualidad los ha visto?, me preguntó.

- Si, están acá, estábamos jugando a las cartas, dije mientras abrí más la puerta y los llame.

Cuando salieron todos, el coordinador los reprendió y me pidió perdón por si me habían molestado, cosa que negué haciéndole saber que mi señora y yo los habíamos invitado. Nos despedimos y regrese a mi habitación.

- Mi amor, podes salir, ya se fueron.

Marcela salió del baño. Estaba totalmente desnuda y con cara de bronca. Se tiro en la cama y yo a su lado.

- Que lástima que este tipo vino a buscar a los chicos no, le comente. Se veía que la estabas pasando bien, continué, sonriendo.

- ¿Porque vos no, no?, me pregunto con ironía, mientras me acariciaba la entrepierna.

- Los volviste locos a los pendejos. Estaban desesperados con esta cola. Si los hubiera dejado te la destrozaban a pijazos. Le comenté, mientras le metía un dedo en el culo.

- ¿Eso te hubiese gustado?, le pregunte

- Ufffffffffff, fue toda su respuesta y sin perder tiempo me abrió el cierre del pantalón y comenzó a chuparme el pene.
Estábamos en lo mejor, cuando nuevamente tocaron a la puerta.
- Un momento, respondí, mientras Marcela se metía nuevamente en el baño y yo me acomodaba el pantalón.

- Perdone que lo moleste de nuevo señor.

Era nuevamente el coordinador, pero esta vez estaba acompañado de dos personas de aproximadamente 45 años que se presentaron como de seguridad del hotel.

- ¿En que les puedo servir?, les pregunté.

- Mire señor, lo que pasa es que escuche que los estudiantes que estuvieron con usted hace un rato le contaban a sus compañeros lo que había pasado en su habitación, por eso como responsables de los chicos que son menores de
edad tuve que avisar a seguridad.

- No se de que me habla, le respondí, tratando de disimular lo nervioso que estaba.

- ¿Su señora esta con usted?, me preguntó uno de seguridad.

- Si, le conteste.

- ¿Nos permite entrar para que hablemos?, pregunto el otro.

- Si, por supuesto. Prefería eso antes que en el pasillo alguien escuchara.

- Bueno yo me retiro dijo el coordinador dirigiéndose a mi, arregle con ellos.

- Llame a su señora por favor, casi me ordeno el más corpulento apenas habíamos entrado en la habitación.

- Amor, podes venir, por favor.

Marcela salió del baño vestida con una salida de baño de toalla.

- Buenas noches señora, la saludaron.

- Buena noches, respondió ella con cara de asustada, lo que me hizo suponer que ya había escuchado porque venían.

- Usted sabe porque estamos acá. Exhibir a su señora desnuda delante de menores de edad es un delito, dijo uno de los de seguridad.

Marcela me miró con cara de terror.

- Mi señora en ningún momento estuvo desnuda, solo vestía de entrecasa, dije yo tratando de justificar lo injustificable.

- Es verdad dijo ella, estaba con una remera.

- Si no le molesta, ¿puede mostrarnos como vestía delante de los chicos?, preguntó el otro.

Le hice un gesto de aprobación y Marcela se saco la salida de baño quedando solo vestida con la misma remera que había usado hacia un rato. Los tipos la miraban de arriba abajo. La cara de susto que tenía Marcela empezó a transformarse en cara de deseo.

- Ven que no se ve nada, dije yo

- De la vuelta por favor señora y camine hacia allá, pidió uno.

- ¿Me dejas amor?, me preguntó.

Me di cuenta que le duraba la calentura y que la situación la había empezado a excitar. Y lo que es peor a mí también.

- Si, mostrales, le conteste.

Nos dio la espalda y empezó a caminar hacia la silla. La mitad de su cola volvió a sobresalir por debajo de la remera.
Los tipos le clavaron la mirada en su precioso culo. Cuando llego a la silla, se apoyo en el respaldo y paro muy sutilmente la cola y se quedo en esa posición.

- ¿Ahora que me dice?, me dijo uno de ellos.

- No se le ve casi nada, le conteste yo, que no sabía como mantenerme en pie por la erección que ya tenía.

Los tipos me miraban sorprendidos.

- Con razón los pendejos estaban recalientes, su mujer tiene un culo bárbaro, comentó uno.

- Y parece que le gusta mostrarlo, dijo el otro, mientras ambos reían.

Mientras tanto Marcela seguía en la misma posición, pero cada vez sacaba la cola mas afuera.

- ¿Así que su marido la deja andar mostrando el culo?, le pregunto el mas grandote, mientras se tocaba la entrepierna sin disimulo por arriba del pantalón.

Marcela no decía nada, solo meneaba muy despacio la cola.

- Ya que no le molesta, usted siéntese ahí, me ordeno mostrándome una silla alejada. Y usted señora porque no nos muestra la bombacha, como nos contaron los pendejos,  que hizo con ellos, continuó.

- No puedo señor.

- Si que puede, si a usted le gusta y a su esposo no le molesta, ¿no es cierto?, me preguntó.

- No, está bien, dije yo casi inaudible por la calentura que tenía.

- Es que no tengo ninguna bombachita puesta, dijo Marcela mirándolos con carita inocente y levantándose la remera, dejando a la vista toda la cola.

No puedo explicarles como se pusieron los tipos. Se empezaron a desvestir hasta quedar completamente desnudos. Yo aproveche para bajarme los pantalones y hacerme una buena paja esperando ver nuevamente como le iban a romper el culo a mi señora. Uno fue hasta donde estaba y le acaricio el culo metiéndole el dedo mayor en la conchita.

- Que mojadita esta su señora, parece que quedo caliente con los pendejos, me dijo, mientras se agachaba y metía la lengua entre los cachetes de la cola de Marcela.

El otro fue por delante y le encajo un terrible beso de lengua, mientras le sacaba la remera. Le empezó a comer los pechos desesperadamente, mientras le sobaba  la concha. Marcela solo gemía. El que estaba detrás la agarró de un brazo y la llevo
hasta la cama, la hizo poner en cuatro y volvió a ponerle la lengua en el culo. El otro le refregaba la pija por la cara hasta que ella la atrapo y la empezó a chupar descontroladamente. Estuvieron un rato así: Marcela había tenido como tres orgasmos y yo había acabado una vez, pero la escena era tan caliente que ya la tenía parada de nuevo.

- Señor, ¿me deja romperle el culo a su señora?, me pregunto mientras todos, incluyendo mi señora, rieron.

Sin esperar respuesta, lo corrió al compañero, se puso detrás de ella, le hizo abrir las piernas, apoyar la cara en la almohada y le metió dos dedos en el culo, que debido a la saliva del otro, entraron como si nada. Marcela movía el culo como queriendo que le entraran mas adentro. El se dio cuenta y le puso tres dedos a lo que Marcela pego un gritito de placer.

- Mire como le gusta a su señora que le abran el culo, me dijo.

- Hoy le vamos a destrozar este precioso culo, dijo el otro.

- ¿Alguna vez se comió dos pijas juntas por el culo?

- No, dije yo, la van a lastimar.

- Con tremendo culo, déjese de joder señor, me ridiculizó..

- ¿Usted quiere que intentemos haber si entran señora?

- ¿No me va a doler?

- No, si le duele paramos.

Ya Marcela no dijo nada, solo se dejaba llevar. Uno se acostó boca arriba y se puso a mi señora arriba. Le pidió a ella que se insertara su pene el la cola. Marcela obedeció enseguida  y se sentó arriba de su pija clavándosela hasta el fondo.
Ella cabalgaba enloquecida mientras le chupaba el pene al otro.

- Eso póngalo bien duro señora que también lo va a tener adentro, le decía este.

Estas palabras hacían que mi señora cada vez estuviera mas caliente. Mientras tanto yo ya iba por la tercera paja y hacía fuerza para no acabar porque quería reservármelo para el espectáculo de ver a mi señora con dos pijas en el culo.
El tipo saco su trozo de carne de la boca de mi esposa y se puso detrás de ella. Apunto hacia su agujero ocupado por la otra pija y comenzó a empujar. Marcela, que se había quedado quieta, empezó a moverse nuevamente al ritmo y pegaba gritos mezclados de dolor y placer.

- ¿La saco señora?, pregunto el de atrás.

- No, por favor no, gritó mi esposa.

- Ya me parecía, dijo riendo.

- Yo me acerque porque no podía creerlo. Se estaba comiendo dos terribles pijas juntas por atrás y le encantaba.

- Vaya y déle un beso a su señora que se esta portando muy bien, me dijo el que estaba al lado mió mientras le daba sin parar.

Yo me acerque y le bese la boca, a lo que ella respondió metiéndome toda la lengua.

- Ahora señora pídale permiso a su marido para que nos deje acabarle dentro del culo.

- Amor, ¿me dejas que me llenen la colita de leche?, me pregunto entre gemidos.

Escuchar eso hizo que los tipos comenzaran a acabar y se notaba por los espasmos de los dos que le estaban llenando de semen el culo. Yo tampoco pude más y acabe en la espalda de Marcela. Los tipos se levantaron y le dieron un beso, dejándola a mi señora chorreando cataratas de leche por el culo.

- Si a su señora le gusta mostrar la cola, la próxima vez que lo haga con adultos o podrán tener serios problemas, nos aconsejaron mientras se iban.

Yo sabia que a partir de ese momento a mi esposa una sola por el culo no le iba a alcanzar.

En la oscuridad

Jueves, octubre 6th, 2011

Salimos de un centro nocturno de ambiente latinos en un suburbio de Los Ángeles, California. Nos habíamos echado unos buenos tragos y el ritmo de la música nos había incitado tanto en particular el ritmo de salsa y las lentas que hacen que uso esté pegado cuerpo a cuerpo rozando para calentar cada uno de nuestros órganos. Llegó la 1:30 de la madrugada y habría que abandonar el lugar. ¡La del estribo! gritó el cantinero y no faltaron las de la casa, para cerrar la barra a las 1:45 am.
Mi pareja se colgó de mi brazo y salimos del lugar, nos dirigimos al carro, y antes de abrirle la puerta, nos besamos profundamente. El olor a vino que salía de nuestras bocas nos estimulaba más. Mi pene empezaba a poner un poco dura, lo suficiente para que ella lo sintiera, pero ella se retiró un poco de mí para pasarle la mano por encima del pantalón y darle un ligero apretón. Me pidió que le abriera la puerta. Así lo hice y eche andar el auto. Vivía algo lejos. Me dijo que necesitaba estar en su casa antes que amaneciera. Le dije que no había problema. Agarre la carretera y puse algo de música romántica y ambos reconocimos una de nuestro tiempo y a pulmón abierto las empezamos a cantar. Al final de la canción ella colocó hacia abajo el respaldo de su asiento y alcancé a ver que se levantaba el vestido e introdujo su mano entre sus
piernas. Eso me incitó tanto que alcance a controlar el manubrio del carro con la mano izquierda y coloqué mi mano encima de la de ella y empecé a dirigir el movimiento para poder masturbarla. “Ah ah que rico”, dijo. Quitó tu mano y tomó dos de mis dos dedos y los introdujo en su vagina y puso su mano encima de la mía y ella entró en ritmo para darse placer
mientras gemía, gemía, gemía…. “Ah Ah que rico”, repitió con placer y ternura.

La ventaja es que andaba en carretera y no había mucho tráfico y en la oscuridad del camino y la música hacían perfecta la masturbación a la mujer que tenía a mi lado.

Empeceé a seguir el ritmo de la música con la entrada y salida de mis dedos, ella empezaba a decir que le diera más, y que metiera un dedo mas. “Dámelos papacito, dámelos país, hasta dentro” pedía con ansias locas. Empecé a calentarme a tal punto que empecé a buscar un lugar donde salirme de la carretera que ya estábamos en plena montaña y no había mucha visibilidad en el camino. La próxima salida estaba a unas cinco millas.

“Metemos hasta dentro, rasgúñame, papacito”, gritaba….

Y así lo hice, empecé a tentar su pared y labios vaginales los cuales estaban empapados. A una mano conducía el carro y con la otra cumplía sus ardientes deseos.

“Más, más, más, más……”, gritaba.

La salida se aproximaba, y ella a punto de venirse.

“Más, así, así, así, así… no los saques, no los saques, hasta dentro papacito, así, así, así, no los saques, hasta dentro, hazme venir, aspa, asís, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ah AH AH AH AH AH AH AH AH AH AH AH AHAH AH AH!!!!!!!!!”.

Sentí que su cuerpo vibraba. Logré salir de la carretera. El lugar perfecto. Nadie en el camino, ni una gasolinera, nada. En medio de la nada. Los únicos testigos la luna y las estrellas. Lentamente saque mis dedos de su vagina y para poder parar el auto en medio de dos montañas. Ella se incorporo y me vio y me beso en la boca, logró romper mi camisa y empezó a besar mi pecho y a chupar lo que podía, alcanzó el cierre de mi pantalón y lo bajo, metió su mano y agarró mi verga, con una habilidad logró sacarla y la puso a su vista e inmediatamente empezó a mamarla, succionando mi pene.

“Cometelo es todo tuyo amorcito”, le dije

Y ella lo mordía, lo chupaba, succionada, empezó a lamer mis huevos, alcanzó a meter un o dos dedos en mi culo….

“Así sale, más, más, más”, le decía y ella acedía. “Me metía el dedo en el culo mientras me mamaba.

Con la mano izquierda alcance bajar mi respaldo y con la mano derecha le alce el vestido y le bajé la pantaleta y le alcancé  a meterle uno de mis dedos por el culo. Un poco duro por lo que tuve que volver a repetir la operación echándole un poco de saliva para dilatarlo. AL intentarlo de nuevo ella dijo

“Así papi, prepáralo para al rato”, dijo.

Era un momento de locura mi dedo trabajando en su ano y ella con su boca mamando y mamando.

En ese momento empecé a sentir que mi leche entraba ya en ebullición y estaba a punto de venirme cuando ella dijo….

“Espera”.

Dejó de mamarme, se quitó el vestido, abrió la puerta del carro, se empinó con las nalgas de fuera sosteniéndose sobre el marco de la puerta y me dijo “Métemela por el culo papacito”, dijo. “Soy virgen por ahí. Hazme tuya, por primera vez”.

No espere ni un segundo, salí del carro despavorido hasta la donde estaba ella, casi a ciegas por lo oscuro que estaba, me bajé los pantalones, puse sus manos en el marco de la puerta y lentamente empecé a lamerle el culo que estaba frente a mi cara. Ella pedía que todo se lo lamiera, al mismo tiempo empecé a succionar tanto de su vagina como de su culo. Con mi mano pude sentir que ya casi estaba listo para que mi verga entrara, ella alcanzó a agarradla, se volteó se puso de rodillas y me la mamo un rato más. NO quiso que me viniera en su boca.

“Ya estoy lista, métemela”.

Se volvió a empinar y poco a poco le fui colocando mi verga sobre el agujero de su culo, el cual ya estaba dilatado y mi verga mojada. Poco a poco empecé e meterla. Cabeza y cuello, cabeza y cuello, para abrir el camino,

“Así papito, poquito a poco”, dijo “Empuja, empuja lento, empuja lento”.

Empujé y llegue a introducir has la mitad del tronco….

¡Ah, ah ah ah ah,”, dijo “Espera déjame disfrutar eso”.

Ella empezó a menear su cola, puse mis manos en sus hombros y empecé lentamente a empujar mi verga hasta la mitad.
¡Ah ah ah ah ah ah ah”, dijo. Mientras se seguía moviendo sintiendo mi verga. Volvía a empujar y esta vez me dijo…..

“Toda, toda, la quiero toda”, dijo…..

Empujé con todas mis fuerzas y mi verga entró hasta adentro.

“Ah, que sabroso”, dijo.

Ella movió de nuevo sus nalgas, yo no quería ni moverme para no sacarla, ella se movía hacia delante y hacia atrás y yo le seguía el ritmo. Mi verga se calentó demasiado que empecé a venirme y ella sentía lo caliente
de mi semen.

“Si papito, dame toda tu leche”, dijo a gritos “¡Dámela papito vente dentro de mi, dame todo lo que tienes”,

Empecé a empujar y ella a apretar, empuje y apriete, empuje y apriete, empuje y apriete, e puje y apriete.

Hasta que ya no pude más y ……………………

Una explosión hirviente: Ah AH AH AH AH AH AH AH AH AH AH,, Sentí que salían chorros de leche, hirviendo, ella gritaba.

¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, Así calientita la quería sentir”, y siguió moviéndose como queriendo succionar.

Quedamos paralizados por un buen tiempo. Me recosté sobre su espalda sudorosa y empecé a lamerle su cuello. Estuvimos así por un buen momento. Después le fui sacando la verga de su culo al sacarla por completo ella sacó el tapete del auto, se hincó y me pidió que me sentara en su asiento. Lo hice y empezó a darme una mamada sensual para limpiar mi verga y terminar de sacarme toda la leche que sobraba.

Todo esto en la oscuridad.

Quieres tener esta experiencia, escríbeme pronto y nos ponemos de acuerdo a laga1954@hotmail.com