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Duro con Lorena

Hola amigos, les contaré la vez que mi prima Lorena perdió la virginidad conmigo.

Tengo 42 años, y Lorena es una niña de 17 años, sus tetitas no son muy grandes pero si bien formadas con aureolas grandes y pezones bien paraditos y duritos, su culo es espectacular bien redondito y grande, ella es de tez morenita como bronceada.

Ella siempre viene a mi departamento a que le ayude con trabajos de matemáticas, es así que un día llegó totalmente mojada por la lluvia, me dijo que en el momento que salía del colegio empezó a llover y como no tenía donde guarecerse decidió ir a mi departamento ya que le quedaba muy cerca, la hice pasar pues trabajo en casa, le dije que se secara en el cuarto de
baño y que le prestaría ropa hasta que su uniforme se secara. Busque entre mi ropa y encontré un calentador y un saco que le quedaron bastante grandes. Le deje la ropa en el borde de mi cama, ella salió envuelta en una toalla le dije que comeríamos lo que ella quisiera que llamara por teléfono mientras terminaba de trabajar.

Media hora más tarde ella entro en mi cuarto de estudio, me pidió que dejara de trabajar y viéramos televisión en la sala, acepté por que estaba cansado; llego la comida, comimos y veíamos televisión, luego de un par de horas llamo a su casa para decirles que se le hizo muy tarde que como era viernes no tenía que levantarse temprano así que quería quedarse a dormir en mi depa, hablé con mi tía me preguntó si había algún problema y le dije que no, que con gusto la cuidaría, me dijo que el fin de semana se irían a su casa de campo que la cuide hasta el domingo por la noche que regresaban. Acepté con gusto. A eso de la diez de la noche le dije a Lorena, quédate viendo la tv pero no hasta muy tarde, me fui a dormir, a eso de
la una me levante ya que escuchaba gemidos pensé que Lorena se sentía mal, me acerqué a la sala y me quede de hielo, Lorena estaba desnuda, con su figura humedecida por el sudor de su cuerpo, se masturbaba mientras había puesto una película porno, una jovencita mamaba la verga de tres tipos, me paré desde la puerta ella no me veía pero se notaba excitada al ver que la leche de ellos corrían por su boca, sus tetas, su cara……

Me acerqué con cuidado, le toqué el hombro y le pregunté que si le gustaba lo que veía; me dijo que sí, que siempre había soñado encontrarnos en esa situación por que desde hace algún tiempo ha deseado dejar de ser virgen y que había pensado en mí para tal tarea, la besé cariñosamente en los labios y le dije: “No te preocupes, haré tu sueño realidad” la levante
en brazos y la llevé a mi cama, la acosté con las piernas abiertas empecé a jugar con sus tetas, mi lengua pasaban y repasaban sus pezones, los mordía y los lamía, chupaba esas maravillosas tetitas… empecé a bajar a su conchita, la misma se encontraba muy húmeda pero sus jugos eran deliciosos me los tragaba mientras lamía sus labios vaginales, hasta que encontré su clítoris lo mordí muy suavemente y chorros de sus jugos terminaron en mi boca ella gemía y se tocaba las
tetas, hasta que me dijo: ”ya hazloooooooo.. hazme mujer… hazme tu mujer…” le dije que espere un poco las
cosas ricas se las disfruta de a poco, entonces le dije:” primero aprende a ponerme a punto, le puse mi verga cerca de su boca, ella me miró extrañada, el dije hazlo muy suavemente chupa como si fuera un helado derritiéndose en tu boca, así empezó a chupar pasó su lengua a lo largo de mi pene erecto, sentía su lengua jugar con la cabeza de mi pene ya morado de lo duro que se había puesto, le dije que moviera su cabeza hacia atrás y hacia delante como la chica de la película, me dijo con la boca llena de mi verga que no quería sentir mi leche en su boca que le daba asco…. Le dije que no se preocupara por eso que solo sintiera lo rico de mamar una verga, ella lo estaba haciendo con gusto, se le notaba en la cara de puta que le encantó sentir mi verga en su boca, empecé a moverme mas rápido hasta que sentí como me venía, ella me
miraba como extrañada, hasta que se dio cuenta pero fue muy tarde mi leche ya estaba en su boca, ella al comienzo hizo un mueca de asco pero se lo empezó a tragar, hasta que mostró que quería más, me chupaba como si ordeñara mi verga quería más lechecita como ella mismo me decía: “dame más hijo de perra, ya me la hiciste tragar, ahora dame más, quiero más leche…”

La tomé por los brazos y la acosté en el filo de la cama… le dije: “Acaso no me pedía que te haga mujer???… acaso no me dijiste que no te terminara en la boca???… Pues ahora me toca romperte las entrañas puta rica, de ahora en adelante vas a ser mi puta personal y harás lo que te diga…..” Levante sus piernas y rozaba mi verga en la entrada de su conchita
ella meneaba sus caderas buscando acercar más mi miembro en su cuevita ardiente. Le abrí sus piernecitas hasta que mi verga toco la entrada de esa maravillosa caverna…. Empecé a empujar de a poco hasta que sentí su himen ofreciéndome resistencia, le dije que eso le dolería un poco pero que después sentiría el placer que tanto buscaba, se lo metí hasta el fondo
de un solo golpe ella se mordió los labios y lanzó una especie de grito… me quedé quieto por un momento esperando que se haya acostumbrado a sentir mi verga en su interior, ella empezó a mover sus caderas y fue la señal de que yo también empezaría a moverme se lo metía suavemente al inicio, luego nos movíamos más rápido hasta que se lo metía violentamente ella gritaba de placer y me decía: “Méteme tu verga hasta el fondo, rómpeme las entrañas…..” esas palabras me excitaban sobremanera hasta que volví a terminar en sus entrañas…. Al fin cansados nos dormimos abrazados, desnudos con mi pene acomodado en su culo…Pasamos todo el fin de semana cogiendo como dos novios recién casados, ella está feliz por haber perdido su virginidad, ahora la estoy convenciendo de dos cosas que serán muy importantes, una es que por fin le
romperé el culo, tal vez en esta semana ya que sus padres irán de viaje, y la otra es que su hermana Belén también sea mi mujer… eso les contaré luego de lo que logre en esta semana…

DuroXXX

La prima

Yo no sé cuando empezó ese cosquilleo en mi pene, pero yo lo sentía cada vez que veía a mi prima Magdalena. Trataba de estar con ella siempre que podía, me imaginaba lo hermoso que sería besarla, abrazarla y acariciarla. Mi prima Magdalena era y es una hermosa joven; rubia, cabellera debajo de los hombros, vivaracha y alegre, alta, bustos grandes, acinturadita y con unas nalgas bien paraditas, preciosa de arriba abajo, como una potranquita inquieta. Pícara y coqueta en ocasiones. Siempre que la veía, mi mirada recorría su cuerpo de arriba abajo disfrutándola, pero con tristeza o coraje porque sabía que ella no era para mi. Mi mirada siempre terminaba entre sus piernas, como un imán me atraía su hermosa -“Y” -que se le formaba en medio de sus bien torneadas piernas, no importaba que ropa usara, siempre se le marcaba lindamente.

Para por esos tiempos mi única relación sexual era con mi mano, yo entonces tenía 19 años. Tímido, algo introvertido, mi relación con mis amigas se había concretado solo a besos y a manosear sus pechos. Magdalena, de la misma edad que mí hermana Leticia, 18 años. Vivía con mis tíos y su hermana Rosalía cerca de nuestra casa y era inseparable de mi hermana Leticia. Un día, en mi casa, yo jugaba a las luchitas con mi hermana en la cama de mi habitación como lo hacíamos ocasionalmente, pero esta vez estaba presente mi prima. No recuerdo como empezó el juego, pero se trataba de dominar físicamente al adversario. Recuerdo que después que vencí a mi hermanita, que ya no podía moverse, Magda dijo: -Yo sigo.- Me puse colorado y pensé que quizá no era buena idea, las niñas no deben jugar así con los niños, claro que las hermanas no cuentan. Pero no tuve opción, ella ya estaba sobre mi cuerpo tratando de sujetarme. Las dos jovencitas unieron sus fuerzas para derrotarme. Cada una trataba de sujetarme un brazo, ponían sus rodillas sobre mis piernas y trataban de inmovilizarme como sus instintos se lo decían, yo respondía a sus ataques de la manera más cuidadosa posible, ya que no quería lastimarlas, giraba mi cuerpo, zafaba un brazo, les detenía sus dos manos a cada una por las muñecas. El juego fue largo, sudábamos, gritábamos, gruñíamos, decíamos palabras groseras. Yo no podía salir derrotado, ellas tampoco querían aceptar que un muchachito las pudiese derrotar a las dos. Mi apuro mayor era que pudiesen notar la erección que yo tenía, o la mancha que se iba formando en mi pantalón.

Yo les hacía cosquillas, eso las enojaba mucho pero con esa excusa podía tocar partes de su cuerpo que de otra manera no hubiese podido, sobre todo sus tetas. Se les subía el vestido, yo disfrutaba el ver sus piernas, sus nalgas. Todo muy divertido. En un momento del juego, me quité a mi prima de encima de mi sujetándola entre sus piernas, mi mano agarró su pubis, la volteé y la dejé de espaldas en la cama. Sentí como una descarga de deseo, de todo lo que no se puede explicar. No retiré mi mano inmediatamente, sentía latigazos de placer, dolorosos, estaba tocando el centro del mundo, mi mundo, mi universo. Volteé a ver a mi prima, a la mujer. Ella estaba radiante con una sonrisa en la boca, jadeando satisfecha. Retiré mi mano por la pena de sentir lo que sentía, del deseo. El placer de sentir sus labios vaginales bajo su calzón, de sentir la puerta de sus secretos, de sus tesoros, de mis deseos, era insoportablemente fuerte. Tratando de disimular mi excitación, me coloqué en posición fetal para que pudiesen atacarme fácilmente y yo esconder mi erección. Esporádicamente las atacaba con piquetitos a sus costillas o candados suaves para inmovilizarlas.

En el juego también me rozaba con las exuberantes chiches de mi hermana Leticia, se sentía agradable apachurrárselas aunque fuese con mis brazos o pecho, pensaba que los novios que tuviera la pasarían muy bien con sus atributos de mujer. Con mi hermana podía ser un poco más brusco, además, ¿Cómo podía seguir agarrando a Magda y no tocar a Leticia? Tenía que ser más o menos parejo en el juego. Ellas respondían con mordidas, Magdalena me estaba mordiendo un brazo y picando las costillas.

-Si me siguen mordiendo, yo también las voy a morder, y en los tetas para que les duela.- Les advertí. Ellas se rieron de mi amenaza y siguieron mordiéndome donde podían.

-Te vamos a dar tu merecido güey.- Me decían.- Flacucho enclenque.
Yo no quería que el juego terminase, me estaba divirtiendo mucho, bien excitado. Sujetaba a Magdalena entre mis piernas, apretando sus tetas, sus costillas, su cabeza a la altura de mi pecho. Ella arriba de mí, con sus manos trataba de sujetarme mi brazo. Leticia me retorcía las orejas, yo le hacía cosquillas en su estómago. Pero la sensación en mi bien erecto pene en el estómago de Magda restregándose contra él, me tenía rojo por el deseo. Ella se reía de mi situación, movía su estómago para sentir mi miembro, se sonreía picarescamente como diciendo: mira como te tengo caliente y no puedes hacer nada para remediarlo. En un momento en que Magdalena estaba debajo de mi cuerpo, yo sujetando sus manos con mis manos, los brazos extendidos, con mi pecho sintiendo sus bien desarrolladas tetas, mi pene bien caliente y bien erecto sobre su pubis, sudando en abundancia, mi cara cerca de la suya preguntándole si se rendía, estuve a punto de besarla en la boca. Pero la presencia de mi hermana mordiéndome un brazo y golpeándome en la espalda me detuvo.
-¿Por qué tienes el pito parado?- Me pregunto mi hermana entre risas.- ¿Te gusta sobarte con nosotras?-Yo guardé silencio todo apenado, ellas se reían de mi vergüenza.

-Basta de juegos- les dije- Yo gané.

-Claro que no, nosotras vamos ganando.- Me decían.

-Bueno, ya se acabó el juego, vayan a jugar a las muñecas.-Les respondí.

-Vamos a seguir jugando, y ya no te decimos nada de tu pito parado- Dijo Magda.
-No, ya no quiero seguir jugando, me da pena.- Respondí.

Riéndose y burlándose de mí, salieron de mi habitación, yo entré al baño para asearme y masturbarme, el dolor que sentía en mi pene era riquísimo. Al masturbarme no dejaba de pensar en lo que sentía, nunca antes había tocado así a una mujer, bueno salvo mi hermana, pero con ella no había sentido esta deliciosa sensación y excitación, fue delicioso. Esperaba que no le contaran a nadie de nuestras luchitas, no fuese que lo fueran a mal interpretar o peor aún, a interpretar como fue, y me pusieran como campeón de boxeo por jugar así con las niñas.

Pasaron tres o cuatro días y nada sucedió, me imaginé que todo había acabado ahí y que nunca más volvería a jugar así con mi prima. Pero esa tarde de viernes mis papás salieron llevándose a mi hermana a una reunión de amigos, yo me quedé estudiando porque estaba en exámenes. Escuché que mi prima Magdalena no iba a ir ya que también tenía que estudiar. Ella es estudiante responsable, algunas veces yo la ayudaba en sus tareas Minutos después que partiera mi familia quedando yo solo en la casa, Magdalena llegó con unos cuadernos y libros para que le explicara unos problemas de matemáticas.
-Se que estás estudiando para tu examen, pero necesito tu ayuda en matemáticas.
Ella bien sabe que con mucho gusto la ayudo, que dejo todo por ellas. Se sentó junto a mí en la mesa del desayunador y me enseñó sus problemas. Yo me sentía feliz de poder hacer algo por ella, su presencia me llenaba, me llenaba de gozo, tan bella, tan fresca, tan suave. Sus pechos tocaban mi brazo, en ocasiones su mano la ponía sobre mi muslo desnudo, ya que yo solo usaba un short deportivo, acariciándolo suavemente lo que me llevó a una erección. Magdalena divertida, sonreía picarescamente de ver mi situación, su mano había tocado “por accidente varias veces mi bulto al acariciar mi muslo.

Cuando terminamos de estudiar, pensé que ya se iría a su casa para tristeza mía, me dio las gracias y para mi sorpresa, me dijo: -Me gustó mucho jugar a las luchitas contigo, ¿Quieres jugar conmigo otra vez? -Bueno, vas a perder otra vez.. Por eso me dicen ¡Miguel el imbatible¡.

-Ya veremos, Miguel el imbatible- me contestó.-A mi me dicen ¡Magdalena la arrasadora ¡ – No voy a tener piedad de ti.- le dije al tiempo que la sujetaba y llevaba al sofá de la sala.

-Mejor en tu cuarto, en la cama- me respondió.
Mi mente trabajaba a mil por hora, anticipando lo que vendría, nervioso pero feliz. Ella con intenciones de jugar inocentemente, yo de satisfacer deseos carnales y pecaminosos. A empujones y jalones, jugando, abrazándola y manoseándola lleno de deseo llegamos al cuarto, ella se aventó en la cama y con una mirada feroz en la cara, con las piernas abiertas, rodillas levantadas me dijo: Ven cabrón, te voy a partir la madre.

Yo estaba bien prendido, viéndola con su uniforme de colegio, sus calcetas, su falda plisada a cuadros que en su posición me dejaba ver sus calzoncito blanco, sus piernas blancas y bien torneadas, su blusa blanca en la que resaltaban sus jóvenes pechos, su mirada de reto que parecía la de una diosa en celo, un ángel caliente.

-Quitate tus zapatos.- le ordené al tiempo que me quitaba los míos.- Vas a ver como te gano fácilmente.
-Quitate tú también la camiseta- Me dijo mientras se quitaba su blusaTuve que hacer un esfuerzo para cerrar la boca. Que linda se veía con su sujetador, con sus pechos tratando de salir de su prisión. Yo me deshice de mi camiseta que arrojé a un rincón quedando vestido solamente con mis calzoncillos deportivos cortos.

Me lancé sobre ella y sujeté sus brazos, su cuerpo se enredó en el mío y comenzamos la lucha más extraordinaria que se haya visto. Entre jadeos, gruñidos y risas nos restregamos por varios minutos, mis manos cada vez más atrevidas tocaron casi todo su cuerpo, embarraba mi pubis a sus nalgas, a su pubis, mi pene feliz quería más. En un momento en que la logré sujetar boca arriba, montada sobre ella, yo sujetando sus manos, sus brazos extendidos, nos miramos a los ojos con todo el deseo que se tiene a esa edad, nos movimos rítmicamente como si estuviésemos haciendo el amor. Mi mano soltó su muñeca y acarició sus labios. Mi boca se acercó a la suya y le di un beso, ella me correspondió abriendo su boca, nuestras lenguas se tocaron finalmente, primero frenéticamente, después más despacio, abrazados nuestra respiración se hizo más agitada, el ritmo de nuestro roce púbico se estabilizó. Separé mi cara de la de ella para verla, nos sonreímos, nos volvimos a besar sin dejar de frotarnos, acaricié sus pechos con mis manos, mi lengua limpiaba su sudor de sus mejillas, de su frente, de su cuello.

Ella con las piernas separadas, las rodillas dobladas, sostenía mi cuerpo con su pubis. Sentí su mano que paso por debajo de mi calzoncillo, tocó mi pene suavemente, lo tomó y lo apretó suavemente, bajó su mano a mis testículos acariciándolos, tomó uno de ellos y acomodándoselo en su linda mano. Lo apretó con fuerza.

-Ahora, ¿Qué vas a hacer?- Ya te tengo bien agarrado por los huevos Miguel el imbatible.- Tú me querías morder mis chiches cabrón.

-Magdita, hermosa, no seas mala, así no se vale.- Supliqué.

-¿Te parezco hermosa?- me preguntó al tiempo que me apretaba más fuertemente mi testículo.

-La mujer más hermosa del mundo- Contesté con un gemido de dolor.

-¿Vas a hacer todo lo que “Magdalena la arrasadora” diga?- Decía apretando un poco más fuerte con su mano.

-Si, todo lo que “Magdalena la arrasadora” diga.
-¿Lo prometes?.
-Si, Si, lo prometo.- Contesté con voz de dolor.

-Ven, ponte boca arriba.- Lo dijo al tiempo que me soltaba mi testículo y me acostaba boca arriba.

Ella se puso sobre mi, sentada a horcajadas, la falda se le había levantado, su pubis frotaba mi pene que no había disminuido su erección a pesar del dolor. Empezó Magda un movimiento de su pubis hacia delante y hacia atrás, frotando mi pene que marcaba una gran tienda en mis pants. Se quitó su sujetador y tuve ante mí la vista más maravillosa de sus tetas, erguidas mirando hacia arriba, retadoras, su forma de montañas picudas, dos Everest, una vista maravillosa, mejor postal nunca había visto.

-¿Se fue el dolor?- Me preguntó.- ¿Te gustan mis pechos?- -Sí, pero por favor no me vuelvas a apretar mis huevos, y sí me gustan tus pechos mucho, son bellísimos – Contesté con la boca escurriendo saliva.
-Tócamelos.- me ordenó.- Vas a hacer todo lo que yo diga.-Yo obediente los toqué, los apreté, pellizque sus pezones rosados y suaves, Que maravillosa sensación que junto con el roce de su pubis con el mío me tenía excitadísimo. Ella seguía frotándose sobre mi pene, sus manos echaron su cabello hacia atrás, yo apreté más fuerte sus hermosas tetas y me empujaba hacia arriba para aumentar el roce de mi pene con su cuerpo. Ella movía sus pechos de lado a lado y yo le correspondía apretándolos con más fuerza, recorriéndolos en toda su extensión.

-Ahora bésamelos y muérdemelos como me amenazaste cabrón.-ella me exigió.

Yo me erguí y la obedecí, mis labios tocaron su fina piel, abrí mis labios y me engullí todo lo que pude de su pecho, mi lengua frenética y desesperada quería más y más, cambié de teta, mi mano en la otra. Acomodé mi pene para que sintiera más las caricias de su pubis pero el instinto hizo que mi mano frotase sus bragas en las que sentí la forma de sus labios vaginales. La hermosa, admirada y deseada –Y-. Fue como un disparador, Susana trató de bajarme mis calzoncillos, quitarse sus bragas al mismo tiempo. Yo claro, ayudé poniéndola de espaldas en la cama y bajando sus bragas hasta quitárselas, me quité los calzoncillos y me arrojé sobre ella, ella con sus piernas abiertas me dejó colocarme entre ellas, que delicia frotarme contra ella, sentía su vellos púbicos como plumas que me acariciaban, mi boca en su pecho escurría saliva, mis manos recorrían su cuerpo desesperadamente sin saber donde detenerse, ella me acariciaba la espalda, mi nuca y movía deliciosamente su cuerpo, estuvimos así varios minutos hasta que bajó su mano y metiéndola entre nuestros cuerpos agarró mi pene con fuerza y suavidad. El pájaro hay que tomarlo así; ni tan fuerte que lo ahogue, ni tan suave que se escape.

-Déjame verlo, – Me pidió.

Me separé obedientemente para poder yo también admirarla a ella, me coloqué a su lado sin soltarla.

-“Que bonito”- Me dijo mientras lo estrujaba con suavidad.- “No sabía que me fuese a gustar tanto tocarte tu verga, esta muy bonita”.

-“Bonita tú “- Le contesté. – “Eres lo más bello del mundo”.-Con una de mis manos sobre su pecho y la otra aprendiendo a acariciar sus labios vaginales, mi mirada se perdía en su cuerpo sin saber donde detenerse, sus rubios vellos púbicos brillaban con la luz en un dorado que solo tiene el amanecer, sus nalgas redondas como melones, musculosas y suaves, su ombligo en su vientre duro, sus pechos duros y amorosos, su cara angelical, sus labios húmedos que me incitaban a besarla, sus piernas bien torneaditas y su talle en armonía. Todo me llamaba, como en un sueño me encontraba yo, viéndola desnuda. Que ansia no tener más manos, no tener más bocas, no tener más ojos. Tomo mi mano y la acomodó un poco más arriba, en su clítoris, con su mano me enseñó el movimiento y ritmo que quería.
-Así, en la parte superior del clítoris.- Me enseñó.- Que rico me haces Miguel. ¿Te hago yo rico?- -Riquísimo Magda.-

Estuvimos así por un tiempo, ella acariciándome mi pene, yo acariciando su clítoris y sus labios vaginales, besándonos. Yo tocaba, estrujaba, besaba sus hermosísimos pechos. Mi mano no pudo resistir y bajándola un poquito introduje un dedo en su vaginita, que hermosa sensación yo sentía al hacerlo, la entrada al lugar más deseado. Ella respondía con suspiros y pequeños jadeos. Yo movía mis dedos cada vez más rápido, regresaba al clítoris, volvía a su vagina. Besaba sus pezones rosaditos y duros. Ella me apretaba con más fuerza mi verga, aceleraba sus movimientos cada vez más. Su orgasmo llegó anunciándose con su respiración, con sus jadeos, ella se estremeció y se iluminó como un ángel. Mi dicha de verla y el saber que yo había provocado esa iluminación no se puede describir, me sentía en el cielo. Yo no podía retenerme más, el placer me ganaba. Me zafé de sus manos y me coloqué sobre ella dispuesto a tener todo lo que había deseado tanto tiempo, introducirme en ella, quería que los dos fuésemos uno.

Magdalena aún sin recuperarse completamente me detuvo, puso sus manos sobre mi pecho deteniéndome con suavidad, y con cara de tristeza pero con dulzura me dijo: No podemos hacerlo hoy Miguel, yo me quiero entregar a ti, quiero darte mi virginidad, quiero que seas el primero, lo deseo mucho. Pero hoy no puedo, podría quedar embarazada. Ven, vamos a seguir acariciándonos, vamos a terminar así hoy. Me volví a recostar junto a ella y reanudamos nuestras caricias. Yo feliz por lo que ella me había dicho, que yo iba a ser el primero, que ella iba a ser mía. Continuamos acariciándonos por largo tiempo, pero no lo suficiente para la pasión y el placer. Otro orgasmo le llegó suavemente, su respiración, su rubor, sus movimientos, sus jadeos, todo cambió, se transformaron en un cuadro de vida. Yo no lo sabía entonces pero ella me tenía más regalos por su sensibilidad y erotismo, regalos que disfrutaría cada día más. Lo sentí en mi mano, en mi mente, en mi pene que apretaba con más fuerza, en todo mi cuerpo. Cuando se recuperó de su orgasmo, me dijo: Quiero que tú también sientas lo que yo sentí, deja llegar tu orgasmo, no te contengas. Yo también quiero ver como te vienes.
-toma mi pene con tu boca.- Le pedí suplicante.- Déjame sentir algo que nunca he sentido.

Nos acomodamos de tal forma que pudiese hacerlo y al mismo tiempo yo pudiese seguir acariciando su vagina y sus tetas. Yo estaba en el cielo, mi verga en su boca, mi mano en su vagina introduciéndole un dedo, tocando sus pechos, mi cuerpo muy sensible a cualquier roce temblaba de placer que era casi doloroso.

-Que verga tan bonita tienes.- Me dijo en un momento que se la sacó de su boca.- Tan grande, tan dura, tan suavecita, muy bonita. No sabía que fuese a gustar tanto esta parte de tu cuerpo Miguel, mi amor. Eres hermoso.
-Yo sabía que eres hermosa, Magdita de mi vida, pero no sabía que me pudieses hacer tan feliz, realmente estás arrasando conmigo, Magdalena la arrasadora.-Ella se rió de mis palabras.

-Déjame también disfrutar de tu vagina.- Le dije acomodando mi boca entre sus piernas y girando para quedar en un 69, coloqué mis manos en sus nalgas, mis labios en los vaginales suyos y aspiré con todos mis sentidos el lugar más deseado, su clítoris, su vagina, sus perfumes, todo me llegó como una tempestad, nunca había visto esta parte del cuerpo de una mujer y ahora se la estaba lamiendo y besando a la mujer de mis deseos. Estaba aprendiendo a darle placer en el aprendizaje más recompensado, mi placer. Sus suspiros y gemidos me parecían música que fue creciendo en frecuencia y en intensidad.

Nos decíamos entre suspiros lo que sentíamos, lo que experimentábamos, nos animábamos mutuamente al agradecer nuestras caricias. Por fin entendí lo que significa éxtasis.

-Que rico me haces Miguel, que delicia.- Me dijo- Seguro tienes mucha experiencia con otras mujeres.
-Eres la primera mujer que veo desnuda, eres la primera que toco en sus partes sexuales, eres la primera que me toca la verga.- Contesté.- Y tú Magda, ¿es la primera vez que te tocan como yo te toco?, ¿es la primera vez que tocas y mamas verga? –Le pregunté reanudando inmediatamente mis besos en su clítoris.

-Así como estamos nunca lo había hecho.- Me respondió.- Nunca había mamado verga ni tampoco me habían besado ahí donde me estas besando, ya me habían tocado antes y yo ya había acariciado penes, pero nunca había sentido lo que siento ahora, es riquísimo, por eso quería jugar a las luchitas contigo, para saber que se sentía, por eso quiero coger contigo, para saber que se siente. Yo no sabía que pensar de lo que me había contestado, ¿quizá sentía celos? No lo sé, pero yo seguí en lo que estaba haciendo con más ahínco. Su clítoris rosadito, como botón de la más bella de las flores me atraía como la flor a la abeja, sus bellos dorados, suavecitos, acariciaban mi barbilla. Mi dedo dentro de su vagina disfrutaba de la inmensa suavidad de esa piel, investigando que tesoros guardaba. Mi pene aprisionado en su boca lanzaba oleadas de placer a todo mi cuerpo, su mano sujetaba mi miembro, lo apretaba y acariciaba con movimientos casi mágicos, su otra mano acariciaba mis testículos suavemente. Dejé de pensar, dejé que todo sucediera. Solo sentir, solo placer y más placer.

Yo seguía reprimiendo mi orgasmo hasta que sentí y oí que ella volvía a tener otro. Y entonces gozoso me solté, y todo explotó, el mundo desapareció y llegó la felicidad plena. Oleadas de placer llenaron a todo mi cuerpo que se estremecía con cada nueva pulsación que llegaba a mi pene, más y más placer. -Y luego paz.- Cuando pude de nuevo abrir mis ojos, y la sangre disminuyó su flujo por mi cabeza, el mundo seguía siendo bello, más bello que antes. Magdalena estaba en trance, ojos cerrados, jadeos en su respiración normalizándose, sus senos subían y bajaban con su respiración, su boca y labios llenos de semen, su mano sujetando mi pene que escurría más semen, que pulsaba y seguía palpitando esporádicamente. Parecía una guerrera victoriosa, satisfecha de la victoria conseguida sobre su oponente. Mi dedo en su vagina sentía también sus pulsaciones, sus contracciones. Mi mano en su seno quería agarrar su corazón. La abracé y la besé. Me abrazó y me besó. Palabras no faltaron, le pedí que fuese mi novia, ella me dijo que siempre sería mi novia pero que lo guardáramos en secreto, que no quería que su novio se enterase de nuestros juegos.

Nos vestimos mutuamente sin dejar de besarnos y acariciarnos. Arreglamos la cama y la acompañé a su casa. Nos despedimos con besos y caricias. Se rió mucho al recordar mi pena por mi erección en el juego con mi hermana y de mi sorpresa cuando me agarró por los huevos. Planeamos vernos al día siguiente para volver a jugar y que cuando pudiese, nos íbamos a entregar por primera vez, el uno al otro. Esta historia la continuaré en mi próxima carta, porque si fue maravilloso el primer encuentro con mi prima, lo sucedido en los siguientes días parece sacado de un cuento de las mil y una noches árabes. Lo cierto es que esta mujer sabe bien como agarrarme de los huevos.

Me interroga sobre mi actitud ante la vida. Prefiero dar que recibir, en cualquier circunstancia; no doy importancia a mi persona, ni a la acumulación de riquezas; no me avergüenzo de mis debilidades, ni de mis errores y tomo instintivamente las cosas con humor y equidad. Existen muchas personas como yo y no comprendo en absoluto que se haya hecho de mí una especie de ídolo. Es, sin duda, tan incomprensible como el misterio de una avalancha, donde un solo grano de polvo basta para desencadenarla, y que toma un camino bien determinado.
Las leyes de la matemática no son meramente invenciones o creaciones humanas. Simplemente “son”: existen independientemente del intelecto humano. Lo más que puede hacer un hombre de inteligencia aguda es descubir que esas leyes están allí y llegar a conocerlas.
Quienes buscan la verdad merecen el castigo de encontrarla.
Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.

Prima mamona

Hola mi nombre es julio f. hace poco menos de 1 mes mi prima de 16 años tuvo que venir a vivir a nuestra casa para poder seguir con sus estudios yo vivo en el estado de tlaxcala ella es bajita pero con unas tetas hermosas los primeros dias todo parecia normal , una relacion de primos que nadie imaginaba que terminaria en una deliciosa cogida , todo empezo un dia como a las 10 de la noche , ella me dijo que me hacian falta huevos y yo atonito le dije ¿porque ? prima , ella con una sonrisa un poco tierna y un poco caliente me dijo , porque no te atrevez a nada conmigo , logicamnete le dije que ni loco estabamos en mi recamara yo sentado escuchando un disco de sanz y ella hacia un poquito de bicicleta fija cuando volteo
se saca las tetas mas o menos a la mitad y pude ver que en verdad eran hermosas , debo confesar que unos dias antes le habia visto por encima de las pijama lo grandes que eran aquellos volcancitos pero jamas los imagine , se paro de la bicicleta se sento en la cama que esta de frenta a la mia y me dijo ven o que ? te doy miedo eso si empezo a excitarme senti como mi vergs comenzo a crecer me acerque y le plante tremendo beso pasandole las manos por encima de la tetas eran enormes no lo se talvez talla 40 , la noche paso sin mas eventos al levantarme a la mañana siguiente ella estaba lista para ir conmigo al trabajo al llegar al negocio algo ilumino mi mente y fue cogerme a mi prima en ese momento mi verga estaba a 100 a punto de salirse de mi bragueta , el negocio aun cerrado era el lugar perfecto para hacer realidad aquel sueño tener a mi primita que era demasiado caliente si que lo esperara la tome por la espalda le tome las tetas ella solo gimio un poco y dijo que parara yo sin hacerle caso le voltee la cara y le comenze a besar sin mas le saque una teta y se la comenze a chupar al
mismo tiempo que le baje el pantalon y me apodere de su deliciosa papaya con muy poco bello aun sus gemidos se hicieron intensos ella me dijo que le hiciera lo que quisera menos penetrarla y al ver su carita de miedo me excite mas y le dije que si ya me habia puesto bien caliente me tenia que cumplir ella bajo se puso de rodillas y comenzo a mamar mi verga con una delicadeza inigualable pero al momento que pasaba la punta de su lengua por mi cabezita y succionaba era toda una experta mamando verga de mi falo caliente salio un poco de semen y pense que ella se retiraria al ver la leche pero no se los trago tan rapido y con ntanta desesperacion , se puso de pie y me dijo bueno creo que ya estuvo bien de cochinadas esto no es
correcto de nuevo la tome de la cintura la puse de espaldas y ella si se espanto me dijo que nada de penetracion pero de un solo golpe y sin que lo imaginase se la deje ir hasta el fondo ella gimio muy fuerte y me dijo : PRIMO TIENES LA VERGA MAS DELICIOSA QUE HETENIDO DENTRO COGEME BIEN RICO QUIERO TOMAR TU LECHE eso me puso bien caliente y le estuve dando como 1/2 hora hasta que no pude mas se la saque y ella se aferro a mi verga como un becerro no pude mas y solte el chorro de leche en su carita ella la comenzo a beber comop desesperada se levanto solo se sonrio y como si nada hubiera pasado lo mas loco que ha hecho es mamarmela en la parte de atras de el carro pero mas pdres iban enfrente espero les haya gustado mi relato

Mi primera… a los 17

Parece mentira pero mi primer verga la tuve a los 17 anos ….Hola mi nombre es Lizbeth ,soy nacida en Guadalajara Jalisco Mexico ,a los 12 anos mis padres murieron en un accidente de aviación,y me fui a vivir con el primo de mi papa que vivía en la capital, Mexico DF,un hombre maravilloso ,casado con un hijo de solo 9 anos ,todos me recibieron muy bien y nunca me hicieron sentir como arrimada ,me dieron un cuarto para mi sola me inscribieron en una de las mejores escuelas ,mi vida empezó de nuevo , mi primo fue el mejor de todos ,en una ocasión ,se refrió por quedarse,bajo la lluvia viendo a unos perros
cojer,llego a la casa empapado ,esa noche la fiebre no se la bajaba nadie ,era un viernes y mis tíos habían salido fuera de la ciudad ,le hablamos al medico familiar y después de verlo le receto unos medicamentos , uno de ellos era en forma de supositorios,el ama de llaves fue la encargada de administrarle la medicina ,y el condenado muchacho se defendió como gato boca arriba ,mordió,grito,araño,en fin no parecia que fuera a dejarse meter ese supositorio,después de un rato sale el ama de llaves medio despeinada ,arañada, y amoratada ,y me dice “ten a ver si tu puedes” yo ya me tengo que ir ,ella salia todos los viernes en la noche y regresaba el lunes en la mañana,solo se quedaban 2 muchachas y el chofer,por lo que de pronto me encuentro con el paquetito de mi primo ,sin embargo era tal mi afecto por el, que entre a su cuarto dispuesta a todo con tal de ponerle el supositorio,al verme se fue a mis brazos y me pedía que no dejara al ama de llaves que le hiciera daño,me di no se que , y lo empecé a calmar,le explique la importancia del medicamento ,platicamos un rato y fue cuando me dijo lo que había pasado con los perros, me dijo con lujo de detalles lo que había visto ,eran dos gran danés ,y al final el perro saco una verga del tamaño del mundo y se empezó a lamer , en ese momento me doy cuenta que me había mojado con su relato, sentía un hormigueo en mi panocha ,y sentía que mis pantis se mojaban al igual que mis piernas ,en ese momento le dije que le tenia que poner el supositorio, y ya mas calmado acepto ,se puso de lado y se bajo las pijamas le doble la pierna ,y por mas que quise no pude ,por lo que le dije que se pusiera en 4 patas ,para eso se bajo mas las pijamas y se puso en posición en ese momento me doy cuenta de lo que esta por pasar y sin pensarlo le empiezo a acariciar el culito y para mi sorpresa le gusto y solo se oía un pequeño gemido entre mas lo acariciaba mas gemía y note que entre sus piernas su verga había crecido a un tamaño descomunal a sus 14 anos tenia una verga de hombre larga no muy gruesa con unos huevos hum mm solo de verlo así a mi entera disposición ,sentía que mi panocha pedía a gritos tener esa verga dentro ,pero aun era virgen y el enfermo ,por lo que empezó a meterle poco poco el dedo con el pretexto de que fuera mas fácil la inserción del supositorio,poco a poco le meti todo el dedo y lo dede como a una putita,le metí el supositorio le di un beso en las nalgas , y lo puse a dormir , esto se repitió por los próximos 3 días en la mañana y en la noche ,el ultimo día ,me sorprendió cuando llegue a su cuarto ,el muy cabrón se había echado una colonia que me encantaba ,cuando lo empecé a dedear vi que su verga se levanta va entre sus piernas y me dice ,por que no lo besas ,eso era todo lo que necesitaba ,me la metí en la boca y empecé a mamar,lo puse boca arriba y me lo trague todo hasta los huevos sentí su cabeza entrar y salir tocando la ampanilla de mi garganta ,en eso me dice yo también te lo quiero mamar y ni tarda ni perezosa me quite la rasurada me metía la lengua hasta el fondo ,me lamió el culo me metió un dedo diciéndome ,ahora me toca a mi,me metió uno y después dos dedos en la panocha ,mientras tanto yo seguía mimándole esa verga de ensueño, a los 10 o 15 minutos me dice que se quiere venir ,pare y le dije , que quería que me desvirgara ,decidí que la mejor forma seria que yo me sentara en su verga siempre lo había sonado así estar en control de mi desvirgacion ,me prepare y me la empecé a meter poco a poco hasta tener sus huevos en mis nalgas ,me levante y me la volví a ensartar de un golpe me habré venido 2 o 3 veces después nos pusimos en varias posiciones incluyendo sexo anal , y al final me trague su leche en una mamada maestra los chorros corrían por mi garganta una dos tres veces y con una fuerza que me hizo venirme una vez mas ,a partir de ese día fuimos inseparables. espero les haya gustado mi relato ,después les contare como me vengue de mi novio,como vesti a mi primo de mujercita y muchas otras mas , escribanme a lizdo21@yahoo.com

Screamfields 3

Después del sábado de Creamfields, en el que tuve mi primera experiencia lésbica, y luego me acosté con mi primo Santi, mi vida cambió radicalmente estaba enamorada de mi primo y él de mi y volvimos a hacer el amor el miércoles siguiente. El fin de semana siguiente mis papis tenían un casamiento de unos amigos en la ciudad de Tandil, a cuatrocientos kilómetros de Buenos Aires, y yo me quedé en la casa de mi tía Paloma, la hermana de mamá para mi gran alegría. Me dejaron el sábado a eso de las ocho de la mañana y tía estaba contentísima de tenerme todo un fin de semana con ella, la pobre tiene tres hijos varones y el deseo más grande su vida fue tener una nena, pero no tuvo suerte. Yo estaba eufórica porque iba a poder volver a acostarme con mi primo adorado y me preparé para un fin de semana a puro sexo. Al llegar la única despierta en la casa era tía, los chicos estaban durmiendo todavía y mi tío se había ido al Club a jugar al Tenis así que me hizo desayunar con ella y luego me propuso acompañarla de compras mientras mis primos se despertaban. Tía estaba tan contenta que hablaba todo el tiempo y, cuando alguien en el supermercado la felicitó por su linda hija, pensé que iba a explotar de alegría, pobre tía debió tener una hija. Cuando volvimos, y acomodábamos las compras en la cocina, aparecieron Facundo y Gonzalo en pijamas y con caras de dormidos a desayunar.
-¿Kacé Kim?, ¿Ko te va? dijo Facu en su extraño lenguaje, quiso decir: ¿Qué hacés Kim?, ¿Cómo te va?
-Hola pendeja, saludó Gonza, siempre tan fino él, y me despeino.
Pero al que yo quería ver era a mi amor: Santi, que bajó un poco después también en pijama y despeinado con ese mechón rubio sobre la frente que me lo como todo. Me saludó con una sonrisa que iluminó la cocina y me dio un beso y yo casi me hago pis y me dijo:
-Hola Kim, me dijo mamá que vas a pasar el fin de semana con nosotros, que suerte…
Me alegré de haberme vestido tan seductora con mi pantaloncito corto color arena, mis zapatillas y mi remerita blanca, estaba divina y Santi lo demostró en su mirada. Tía les preparó el desayuno y los dos gorilas mayores tragaron sin hablar mientras Santi me hacía preguntas y arreglaba con tía que durmiese en su habitación, que el se acomodaría en la habitación de los hermanos. Después del desayuno Santi llevó mi bolso a su habitación y lo seguí con el corazón latiendo como un tambor y al entrar me abrazó y nos besamos ardientemente, sentí que mi conchita se chorreaba pero afortunadamente me había puesto una toallita para no manchar la bombacha, me di cuenta que debajo del pijama Santi estaba desnudo y le acaricié la pija.
-Esta noche te parto al medio, me anunció y yo sentí que se me escapaba otro chorrito.
Luego ayudé a tía a preparar la comida y hablamos hasta por los codos, para tía tenerme para ella todo un fin de semana era una alegría inmensa y yo la compartía pensando en la noche que iba a tener con mi amor. Luego del almuerzo nos fuimos todos a la pileta del Club a pasar la tarde y, al volver y luego de cambiarnos y que yo me pusiese un vestidito floreado que me compró mamá y que estaba relindo, nos ocupamos con tía de poner la mesa en el jardín al lado de la parrilla y después nos ocupamos de las ensaladas, tía cantaba todo el tiempo y yo también estaba contentísima. Santi nos ayudaba mientas Facu y Gonza estaban tirados en el living escuchando música, era una noche preciosa para comer al aire libre y el asado estuvo riquísimo. Después de la comida Facu y Gonza se prepararon para salir y nos propusieron a Santi y a mi ir con ellos a bolichear a San Isidro pero tía se opuso terminantemente porque mi mamá no había dicho nada de salir a bailar y ella no estaba autorizada a hacerlo, entonces Santi, solidario, dijo: “Entonces yo también me quedo”, es amoroso mi amor. Los chicos se fueron y nos fuimos al living a ver películas, tía me hizo sentar a su lado y me abrazó y yo apoyé la cabeza contra su pecho mientras me acariciaba y a veces me daba besitos en la frente, Santi se sentó en un sillón a nuestra izquierda y tío en otro a la derecha. De vez en cuando levantaba la cabeza y nos mirábamos con tía y sonreíamos, me sentía maravillosamente bien y pensaba en el resto de la noche cuando estuviese a solas con Santi. En un momento tuve una ocurrencia y dije:
-Tía, ¿ustedes no van a tener más nenes?
– No mi amor, contestó ante la mirada desorbitada de Santi y la sorpresa de tío. Ya somos grandes para tener más nenes, ¿por qué me preguntás eso?
– Porque me gustaría tener una primita, contesté con cara de inocente.
– ¡Qué dulce! ¿Y por qué no una hermanita en lugar de una primita? Preguntó.
– Porque me gustaría que vos tuvieses una nena tía…
Tía sollozó conmovida y me apretó muy fuerte contra ella.
– ¡Que dulce e inocente sos mi vida!
Santi me miraba sin entender a donde iba a parar y tío miró a tía con muchísima ternura, mi plan progresaba, pensé. Pero todavía debía dar el golpe definitivo.
– Tía, ¿es lindo tener un bebé en la panza? Pregunté con mi mejor cara de niñita ingenua.
A tío se le desorbitaron los ojos y a Santi la mandíbula se le cayó casi hasta el piso y tía, toda emocionada dijo:
– ¡Es lo más hermoso que le pasa a una mujer en su vida! Sentir a tu hijo crecer, moverse, ya vas a verlo por vos misma cuando crezcas y te cases…
La miré a los ojos que brillan de emoción y puse mi mano en su panza y tía puso la suya encima y me abrazó tan fuerte que casi me quita la respiración. A tío los ojos le brillaban también y se le notaban las ganas de abrazar a tía, el objetivo estaba logrado.
Por un rato se hizo un silencio mientras nadie prestaba ya atención a la película, entonces tío tomó una decisión:
– Creo que me voy a acostar, Paloma ¿venís conmigo? Dijo con la clara intención de amar a su mujer hasta caer rendidos. Tía dijo que si, que tenía sueño pero a mi no me engañaba ninguno de los dos. Nos dieron un beso cada uno y se fueron abrazados hacia la escalera que subía a los dormitorios, apenas subieron Santi preguntó:
-¿Qué mierda fue esa historia de los bebés? ¡Ay los hombres!, que poco sutiles que son…
– Mi amor, ¿no te diste cuenta que lo que estaba haciendo era calentarlos para que se vayan a coger y no se preocupen de nosotros?
Santi cayó, y solamente musitó:
– ¡Pero que hija de puta!
Les recuerdo que la puteada es también un elogio en la Argentina.
Santi se acercó y se sentó en el lugar que dejó tía y puso una mano en mi hombro y me acostó en el sillón, la otra mano subió por debajo de mi vestidito y acarició mi conchita haciéndome gemir, me miraba a los ojos y me acariciaba haciéndome desearlo perversamente. Ya estaba mojadísima cuando me empezó a sacar la bombacha, la sentí húmeda al bajar por mis piernas, luego Santi me las separó y mi pierna izquierda cayó del sillón quedando mi conchita, que brillaba de tan mojada, a su entera disposición y me la chupó. Me la chupó separando los labios con los pulgares para llegar a mi interior, tirando hacia arriba de ellos para descubrir el clítoris, masajeándola, masturbándola, mientras la lengua la recorría de abajo hacia arriba o de lado a lado horizontalmente volviéndome loca pero Santi aún no había terminado la etapa oral. Sentí la punta de un dedo penetrarme el culo, solo la punta, mientras la yema del pulgar se ensañaba con mi clítoris antes de penetrarme apenas con la punta y así, levemente penetrada por el culo y la concha Santi consiguió hacerme perder la razón mientras los orgasmos me sacudían como nunca había sentido antes. Cuando mi cuerpo me abandonó y yo no quería otra cosa que ser únicamente de él, de mi hombre, Santi me sentó y me quitó el vestidito y el corpiño y me acostó en el suelo, entre el sillón y la mesa ratona que estaba frente a él, allí me poseyó ahogando mi grito con su boca. Me cogió muy lentamente, gozándome, susurrando palabras dulces en mi oído, haciéndome sentirlo en toda su virilidad aferrada a sus nalgas, separándolas para buscar la profundidad de su orificio anal para penetrarlo y gozarlo por completo hasta que un nuevo orgasmo, éste como un terremoto, se desplomó sobre mi cuerpito inerte. Lo antecedió un torrente de lava ardiente que brotaba de su pene que como un volcán en erupción estallaba dentro mío. Perdí la noción del tiempo, no se cuanto más estuvimos unidos jadeando y apretándonos, después nos alcanzó el cansancio y los pequeños besos reemplazaron las palabras y las caricias suplantaron las manos febriles que apretaban y los cuerpos relajados nos dejaron de pertenecer y dormitamos unidos hasta que finalmente nos separamos. Santi me abrazó y así, acurrucados entre el sillón y la mesa me dijo que me amaba y yo le dije que no iba a ser de otro hombre más que de él, que era suya para siempre y el fuego comenzó a encenderse nuevamente. La mesa ratona era una tentación irresistible y allí terminé boca abajo con mis rodillas apoyadas en la alfombra y mis tetitas apoyadas contra el vidrio frío, me estremecí pero no por el frío sino porque me di cuenta que estaba vez iba a ser sin lubricación y tuve miedo pero Santi me calmó diciéndome que iba a usar saliva, que no me asuste, pero me dolió. Pero no se si fue por eso que también fue la vez que más me gustó, era un dolor punzante e intenso pero gozaba como loca y me babeaba sobre el vidrio y me mojaba la cara al moverme al ritmo de los impulsos de Santi. Empecé a lamer mi propia saliva, me excitaba hacerlo y cuando las manos que me sujetaban por la cintura empezaron a apretar me di cuenta que Santi se venía y me empezó a doler más y pensé que se me rajaba y cuando acabó apenas pude contener el grito pero el placer era tan intenso que el dolor no me importaba y quería que ese goce no terminase nunca. Santi se echó sobre mi espalda y jadeó en mi cuello y me lamía y me besaba y la pija no dejaba de latirle y nos quedamos quietos hasta que se le ablandó y me la sacó, entonces se sentó en el sillón y me sentó sobre sus rodillas y nos comimos a besos hasta que me dijo que sigamos en la cama. Tomamos nuestra ropa caída y subimos desnudos abrazados hasta el dormitorio pero al pasar por la puerta del dormitorio de los tíos escuchamos jadeos y palabras entrecortadas, todavía estaban cogiendo. Nos pegamos a la puerta para escuchar, el gemido de tía me puso la piel de gallina y la conchita me empezó a latir, gemía y sollozaba y decía: “mi amor, mi amor” y tío jadeaba y se escuchaba el ruido de besos. Santi me puso una mano entre las piernas y las apreté para sentirla, me apoyó contra la puerta y abrí las piernas para recibirlo, ya me abrazaba y me besaba. Por suerte me besaba cuando me entró porque hubiese sido capaz de gritar, me empezó a coger despacito intentando no hacer ningún ruido, los gemidos de tía se incrementaban y ya parecía una gata en celo: Aiaaá, aiaaá. El jadeo de tío se transformaba en un rugido: ¡Ahhh!, ¡ahhh! Y empecé a perder la cabeza pero por suerte Santi se dio cuenta y me tapó la boca con la mano para que no grite, escuchar que del otro lado de la puerta mis tíos estaban cogiendo me volvía loca y a Santi también. Nos fuimos los cuatro juntos y el disparador fueron los gritos de tía: ¡Aiaaá!, ¡Aiaaaaaá!!, ¡Aiaaaaaaaaá! Y los jadeos de tío al acabar: ¡Ahhhhh!, ¡Hummmm!, ¡Ahhhhh! Los envidié con toda mi alma, ellos podían gritar. Santi había hundido la cara en mi cuello para sofocar sus jadeos y sentía su aliento muy caliente y su pija estremecerse en latidos fuertísimos, fue una acabada memorable, creo que ninguno de los dos la vamos a olvidar jamás. Nos quedamos un rato apoyados contra la puerta tratando de calmarnos y escuchamos los: “mi amor, mi amor” y los “fue increíble mi vida”, “como nunca” de tía y los: “mi cielo”, “mi palomita”, “ángel mío” de tío. Cuando Santi me la sacó el semen de derramo como un torrente por mis muslos, me gustaba sentirlo correr hasta mis tobillos, era excitante. Tomamos la ropa del suelo y fuimos al dormitorio todavía con el corazón galopando y nos lavamos para no manchar la cama al acostarnos, de todos modos Santi ya no podía manchar nada más esa noche así que nos abrazamos y nos comimos a besitos y nos hicimos muchísimos mimitos dulces, pero yo tenía un antojo y me animé a pedirlo.
– Santi, vos una vez me pediste un favor muy, muy grande, ¿te acordás? Y yo te lo hice. Me miró extrañado esperando el pedido.
– Bueno, yo también te quiero pedir un favorcito pero chiquito, ¿Me dejás darte un besito en la cola?
Santi se rió aliviado pero preguntó:
– ¿Y por qué querés darme un besito en la cola?
– Tengo ganas y además debe ser muy lindo porque a vos te encanta darme besitos a mi.
Mi lógica era inapelable pero de todas maneras Santi aún tenía un argumento, machista pero argumento al fin.
– Pero vos sos mujer y a las mujeres es lindo besarles la cola pero a los hombres es distinto.
– Sos un tonto machista y malo que no me querés…
Puse cara de enojada e hice algunos pucheros y Santi aceptó resignadamente, “para no verte enojada, pero no por que me guste eh” y se puso boca abajo. Me arrodillé entre sus piernas y separé sus cachetes con mis manos, se me hizo agua la boca. Me acerqué lentamente al objetivo con la boca entreabierta y lo toqué con la punta de la lengua, Santi se estremeció y empecé a chupar ese culito delicioso, lo empapé con mi saliva y lo lamí saboreándolo, Santi tenía los ojos abiertos mirando a un costado, tenso, no disfrutaba como yo de esa maravillosa chupada, pero me cebé y ahora quería más:
– Amorcito, separate los cachetes y tenelos abiertitos para mi, pero no los sueltes cielo, ¿si?
Llevó las manos hacia atrás para complacerme y me arrodillé para contemplar ese culito ahora abierto y empapado con mi saliva. Me eché sobre él y comencé a frotarle mi conchita frenéticamente era divino cogerse así a mi amorcito pero a él no le gustaba demasiado que le hiciesen el culo aunque fuese su novia y soltó los cachetes.
– No cielo, no los sueltes, supliqué jadeando. Se buenito amorcito, un poquito más nada más.
Santi volvió a separarse los cachetes, mi amor cómo lo quiero, y yo me apuré para aliviar su tortura pero además porque sentía que ya me venía. Me fui con todo, jadeando y babeándome en su cuello, mi conchita latiendo fuertísimo, ¡que delicia! Mi amor me dejó acabar tranquila sin resistirse hasta que me fui deslizando hacia un lado y quedé abrazada a él jadeante y murmurando “te amo”, “te amo” todo el tiempo. Se tocó el culo y comentó:
– Me mojaste todo…
Me reí.
– Claro tontito, ¿te gustó?
– No claro que no, es la primera vez que me hacen el culo, pero no me gustó.
Me reía y me lo comía a besos, mi amorcito machista cómo lo amo. Después nos abrazamos y me dormí entre sus bazos agotada, mi cielo había cumplido su promesa de la mañana: por adelante y por atrás me había partido al medio. Santi se fue al dormitorio de los hermanos antes de que regresen pero antes me hizo poner el camisón; también me puse una bombachita limpia y vi que tenía la conchita muy inflamada y me ardía un poco, también tenía puntadas en el culito, nunca más sin cremita me dije y me dormí enseguida.
Me despertaron caricias en la mejilla y besitos en la frente, era tía con la cara de felicidad más grande que le había visto jamás. Me senté en la cama y le eché los brazos al cuello.
– ¡Mami!, le dije.
– No soy tu mami, amor, me respondió.
– Tiíta es como que lo seas, yo te quiero tanto, tanto… Acostate un ratito conmigo como hace mamá, dale.
Tía se quitó la bata y se acostó y me apretó contra su cuerpo, sus tetas son grandes y suavecitas y estaban tibias, hundí la cara entre ellas. Tía tenia el olor en su piel de la colonia de mi tío pero además tenía otro olor, un olor que aprendí a descubrir en mi misma luego de coger, el olor de hembra satisfecha. Dormité un ratito así apretada contra tía, sintiendo contra mi pierna el bulto de su sexo peludo mientras me acariciaba las nalguitas y me daba miles de besitos. Finalmente nos levantamos y bajamos a desayunar las dos en camisón, tía estaba eufórica y cantaba todo el tiempo mientras preparaba el desayuno, ningún hombre se había levantado, tío y Santi sabía que estaban agotados y de Facu y Gonza me imaginaba que habrían estado cogiendo con sus novias también así que la casa nos pertenecía a tía y a mi y no nos importaba estar en camisón como madre e hija. Tía tenia los labios muy hinchados y unas terrible ojeras y tuve miedo que se diese cuenta que yo estaba igual pero estaba tan alegre por la maravillosa noche pasada que no se daba cuenta de nada.
Mamá y papá llegaron a buscarme cerca de las ocho de la noche y había tal clima de alegría en los dos matrimonios que enseguida arreglaron que comiésemos juntos, tío propuso hacer asado y papá y él se ocuparon mientras mamá y tía, que primero se deshizo en elogios y alabanzas hacia mi “y me tenés que prometer que va a venir otro fin de semana”, se ocupaban del resto, Santi y yo estábamos en el living pero cuando llegaron decidimos que lo mejor era separarnos un poquito para que no nos vean siempre juntos y sospechen algo, así que se fue con los hombres y yo con las mujeres. Cuando entré a la cocina mamá y tía estaban sentadas tomando un café y mami le decía a tía que había sido como otra luna de miel y que no habían pegado un ojo en toda la noche y tía le contestaba que ellos tampoco habían dormido y que ni cuando eran novios había sentido algo igual, te juro que… Y se interrumpió cuando me vio. Me hice la que no entendía de que hablaban pero sentí un poquito de rabia por no ser considerada por ellas como otra mujer, a mi también me hubiese gustado contarles que nosotros tampoco habíamos casi dormido y que había sido como nunca.

Kimberley.

 

 

Mi primo de putita

Hola ,una vez mas tengo la oportunidad de compartir alguna de mis experiencias y mi vida ,como les comente anteriormente vivo con mis tíos desde los 12 anos ,y se han convertido en unos verdaderos padres para mi ,por unos días me sentí culpable de lo sucedido con mi primo ,pero después de una platica con el a fondo quedamos en paz ,cuando cumplí los 19 anos me encontraba en la universidad en la facultad de Psicología ,para entonces mi cuerpo había cambiado un poco soy alta ,delgada ,blanca,cabello claro,ojos verdes,tetitas pequeñas pero muy paraditas ,una panochita de lujo con labios pequeños y un clítoris hermoso sin un solo pelo ,mi culito es un capullo de miel rodeado de unas nalgas redondas paradas ,sostenidas por unas largas y bien formadas piernas ,lo mejor de todo es la herradura que se forma cuando uso pantalón apretado,entre mis piernas aun con mis rodillas juntas se puede ver el sol atravez de mi pequeña herradura, me gusta el deporte, pero no los deportistas ,muchos se creen la gran cagada y no vale la pena ,mi primo es como yo alto ,delgado con una cara ovalada de facciones muy finas parece muñeca,con una verga de 22 centímetros medio gruesa con una cabeza muy bien definida muy derecha no curveada como otros ,y también sin un pelo ni en la verga ni en el culo ,el cual disfruto lamer cada vez que estamos juntos ,en una ocasión hubo una fiesta de disfraces y mi primito se le olvido por completo ,por lo que al llegar la hora no tenia disfraz ,en la fiesta estaría Mónica el amor de su vida ,que por cierto ni lo pelaba ,la vieja me caía mal pero por mi primo la soportaba ,no estaba mal pero se creía caída del cielo,en fin en la desesperación le sugerí que se disfrazara de mujer ,y el muy putito acepto, en media hora lo deje como miss Mexico con una faldita que hacían resaltar sus
bien formadas nalgas y un maquillaje parecía mi hermana ,y como es lampiño ni barba ni bigote con un cutis de envidia ,un postiso de cola de caballo ,y nos fuimos a la fiesta ,nadie en la casa lo reconoció al bajar las escaleras ni su mama!
Llegamos a la fiesta y en menos de 15 minutos mi primito tenia a mas de 3 cabrones con las vergas bien paradas haciéndole platica ,y llevándole tragos hasta mi novio se dio un buen taco de ojo ,pero lo calme sin decirle quien era ,en eso llego Mónica y oh sorpresa ella por primera vez no era el centro de atracción,mi primito lo era y de que manera ,se movía y hablaba tan natural que parecía la pura verdad , los hombres lo buscaban embobados y las mujeres se morían de envidia
,en eso se presenta Mónica y entre sarcasmos le pregunta quien es ,con quien viene etc etc, aquel que habla el francés perfectamente finje el acento y le dice que viene conmigo y su nombre es Mya (Maya)cosa que Mónica no pudo resistir adora todo lo que tiene que ver con Francia ,la naturaleza de mi primo es tal que en unos minutos la tenia en sus manos como si fueran las mejores amigas esto sin descartar el echo de que Mónica desea estudiar en Francia ,por lo que dejo se celo aun lado por la oportunidad de una amistad ventajosa , la fiesta llego al fin y al retirarnos ya medio pedos se nos pego Mónica la muy cabrona había llamado a sus padres pidiendo permiso para quedarse en nuestra casa esa noche ,yo estaba que ardía y por poco suelto la sopa ,pero mi primo me detuvo ,y calle al llegar a la casa se le asigno una recámara ,peor ella quería dormir con “Mya” ,y así quedo ,mi primo le dijo que esa era su recámara y solo había una cama , mi primo me dijo esta noche me la cojo ,si quieres ver te dejo la puerta abierta ,espera nos en el closet, la idea de verlos me lleno de excitación ,apenas tuve tiempo de meterme al closet cuando llegaron ,Mónica cerro la puerta con llave y se recosto en la cama ,y sin mas ni mas empezó a hablar de que caliente se había puesto en la fiesta bailando con este o con aquel,la sorpresa vino cuando le dice que lo mas que la había puesto tan cachonda era el haberla conocido ,le dijo “Mya soy lesbiana y virgen al conocerte y tocar tu mano mi panochita se mojo como nunca ,y me gustaría que me hicieras el amor ,quiero
comerme esa panochita francesa , mamar te esos pechitos ,mi primo ni tardo ni perezoso se compuso de su sorpresa y la empezo a besar ,apago las luces dejo una lampara prendida de bajo voltaje ,en eso aproveche para salir del closet y poner en mejor posición ,para disfrutar el show ,la beso desde la frente hasta los pies quitándole la ropa poco a poco ,sin dejar que
Mónica le tocara un pelo ,la faena le llevo uno buenos 15 minutos ,le mamo los pechitos ,con las yemas de los dedos la acaricio mientras le besaba el estomago llegando al vientre y eventualmente a su panochita que al ponerle la lengua Mónica dejo escapar un gemido llegando a un orgasmo fenomenal se abra venido mas de 3 veces para cuando mi primo con la
verga mas dura que nunca se la dejo ir de un golpe ,solo se escucho un grito agudo ,y siguió un forcejeo,de entra y sale ,se voltearon quedando mi primo debajo y ella encima ,cuando le dice quien eres y mi primo le confiesa la verdad , lo abrazo le pedía que se la metiera mas y mas ,se levanto y empezó a mamar le la verga con una desesperación ,le pedía la leche quería tragarse la , nunca se imagino lo que era una verga ,siguieron cogiendo por mas de media hora y al final tuvo lo que mas deseaba mi primo parado y ella en hincada le lleno de leche la boca ,se quedaron dormidos ,yo me fui a mi cama creo mas
agotada que ellos me había masturbado durante toda la faena , mi panochita estaba roja ,hinchada ,el solo roce de mis pantis me provoca va otro orgasmo , al día siguiente ,desayunamos ,y Mónica no dejaba de darme las gracias .
en la siguiente les contare como me vengué de mi novio y otras cositas mas
escriban me si quieren a Lisdo21@yahoo.com

Mi primo Agustín

Les cuento mis incios en la sexualidad. Yo me llamo Sabri y tengo un primo que se parte de fuerte y se llama Agustín. Es alto, morocho de ojos verdes, todo un bombom!!. En el momento de esta historia yo tenía 13 años y mi primo 24. El siempre venía a mi casa , ya que viviamos cerca y eramos muy unidos. Me llevaba a tomar helado casi todas las tardes. Teníamos un trato “muyy cariñoso”… el solía ser bastante dulce conmigo. Por las noches mirabamos peliculas, y yo muy curiosa le pedi que traiga una porno.

Yo hablaba con mis amigas de sexo, no teníamos mucha idea, pero en esa época ya empezábamos a sentir ganitas. Queríamos saber más, y como nunca tuvimos ninguna experiencia a veces nos tocábamos entre nosotras. Me encantaba sentir esos jugos húmedos en esas rajitas tan pequeñas, sentir mis dedos hundiendose en esos hoyitos que pedían más. Así tuvimos nuestros primeros orgasmos, pero nunca lo habíamos intentado con un hombre. Estábamos deseosas de vergas apetitosas!

Mi primo una tarde me llamo, el estaba en el baño, me pregunto si nunca había visto una verga… el se había estado pajeando, y saco su esplendoroso miembro delante mío! se veía tan deseable! se me hacía agua la boca. De pronto me dijo: Mira hacia otro lado. Puso mis manos sobre su verga y me enseñó a pajearlo. Así tuve mi primer experiencia con el.

A la noche, vimos la peli y yo estaba muy excitada por esas imágenes, quería probarlo todo! todas esas sensasiones que parecían increíbles! Agustín comenzó a acariciarme el cabello, y luego deslizo sus manos hacia mis pequeños pechos, se me habían parado los pezones por sus caricias. Estaba sintiendo que mis jugos chorreaban en mi bombachita, estaba muy excitada y muy mojada! Me sacó la remera y el brassier, así haciendo mas obvia mi calentura. Comenzó a pasar su húmeda lengua por mis labios, yo nunca había besado a un hombre aún, solo a mis amigas. Me besaba tan mojadamente, sentía que mi cuerpo se electrizaba! Miré hacia abajo y pude notar su bulto, era tan grande! Tenía una erección que brotaba de su pantalón, no aguantábamos más! Bajo sus manos para concentrarse en mi sexo. Me dijo:

– Eres muy hermosa primita! Te gusta lo que hago?

– Si primo! No puedo explicarte como siento… estoy mojada entre las piernitas…

– no te preocupes, eso es normal… ahora te voy a limpiar con mi lengua!

Y diciendo esto abrió mis piernas y me sacó la bombacha, metiendo su lengua entre mis labios, mezclando su saliva con mis jugos, llegando hasta mi clítoris que estaba muy duro y parado… que sensación tan extraordinaria! podía sentir como me venía! succionaba mi concha cada vez mas fuerte! Después inserto un dedo en mi vagina, me gustaba…luego dos. Primero me dolía, pero después de un rato me comenzó a gustar, era una sensión de placer y dolor… yo gemía y gemía, mi respiración se hacia mas rápida y fuerte! y así pude sentir mi primer orgasmo con un hombre. Pero el todavía no se había saciado! Así que saco su pene del pantalón y empezó a contonearlo sobre mi carita. Me dijo: Chupame la verga putita!! Sos muy putita!! Lamelo primero como a un helado como siempre lo haces y tanto me excita verte hacerlo! Y yo en ese momento accedí sin dudarlo, no sabía hacerlo pero aprendí rápido, parecía innato! Lamía su tronco de arriba hacia abajo, tocaba sus testículos y los masajeaba con mis manos, luego puse su verga en mi boca, la sentí hasta mi garganta.. podía sentir también como mi primo se estremecía de placer… y gemía. Tenía una verga muy venosa, grande y jugosa! Estaba tan rica… le pedí que me acabe en la cara! Quería probar esa leche que había visto en la película… entonces me dijo:

– Ahí esta mi leche, tragátela toda!! Dale puta, tragá!

– mmm… me encanta primo! me gusta mucho!

Estabamos al borde los dos, solamente pensabamos en coger! Yo rogaba para que me la metiera ya… me había vuelto a excitar después de la mamada increíble que había terminado de hacer. Me acostó en el sofá, se sacó la remera y el pantalón. Intentó meter su verga en mi conchita, que la estaba esperando deseosamente. Me dolía mucho, pero eso pasó en un instante, porque estaba muy bien lubricada. Me pedía que metiera su verga en mí con mis manitos. Se abalanzaba sobre mi y cada vez me cogía con más fuerza…

– Te gusta no?

– Si primo, me encanta que me cojas! Hacelo más fuerte!

– Con todo te voy a dar mi pija entera!!!

Me subió sobre el, y comenzó a moverme hacia arriba y abajo con sus manos sobre mi cintura. Deslizo un dedo y comenzó a meterlo en mi ano. Estaba por explotar de placer! No paraba de gemir… el me pedía que le diga que me cogiera.

– Pedime que te coja, prima putita!

– Cogeme primo! Cogeme

– Grita mi nombre y decime que te gusta mi verga

– Si Agus, como me encanta tu verga.

Ya sentía que no aguantabamos más… estaba sintiendo mi orgasmo, como recorría todo mi cuerpo esa sensación inexplicable. De repente el estaba a punto de acabar, y se vino sobre mi cara y mis tetas. Fue lo más excitante que experimente en toda mi vida. Así mi primo y yo hasta el día de hoy, nos encontramos casualmente para tener unas sesiones de sexo exquisitas!

Mi tia

Hola tengo 19 años y me llamo michel de peru. Esta es mi historia, como todas las semanas cada domingo voy a la casa de mi tia le ayudo en los que haceres de la casa una noche que no estaba su marido tenia turno de noche.

Yo estaba en mi cuarto viendo una peli porno, comence a masturbarme, era tanta la excitacion que tenia ganas de hacerlo, asi que fui al cuarto de mi tia, la luz estaba apagada, entre despacio y ahi estaba ella. Estaba desnuda solamente tapada con una frazada, comenze a alzar la frazada y vi sus pezones rosaditos como fresas y una zorra como para chuparla toda la noch,e al alzar la frazada ella se comenzo a mover; yo me asuste pero no se desperto y se volvio a dormir en unas de esas veo que su boca estaba abierta y yo estaba desnudo asi se me ocurrio una loca idea, cogi mi pene y se lo meti despacio en la boca mi tia seguro en sus sueños estab siendo follada me lo cogio, yo me asuste; mi tia abre los ojos y se paro al pararse vi su hermoso cuerpo y cogio la sabana y se tapó me dijo que hacia en su cuarto desnudo le dije que creia que estaba dormida ella me dijo que me volteara asi que lo hice, se fue a la ducha yo ya me estaba llendo para mi cuarto y me llama asi que fui me dijo que le pasara una toalla cuando se la pase senti como ella me jalaba, cuando me jalo me quiso dar un beso y yo no quise ella me dijo que si no me dejara le iba a decir a su esposo y a mis padres asi que me deje; yo sentia como sus manos tocaban mi pene guauuu…… me exite demasiado, me lo comenzo a mamar, de ahi me llevo a su cuarto se tiro en la cama y se abrio de pierna,s me dijo que me queria sentir dentro de ella me apureeee y se lo metiiii de un golpe ella gritoo ahh.. fue una noche fantasticaaa al sacar mi pene se lo quise meter por su zorra cuando se lo meto senti como se desgarraba algo ella comenzo a llorar un poco pero para nada me iba hacer para atras, asi que se lo metii toditoo, al meterselo senti un liquido y al ver era sangre, ella me dijo que era virgen del chiquitoo, me dijo que no parara, practicamos poses, quede complacido.

Juanilson44@hotmail.com solo chicas

Una madrugada de verano

Una noche más entre amigos.Éramos cuatro: Luis, Claudia, la hermosa María y yo.En realidad somos primos, pero también amigos.Con lo de “hermosa” María, ya se estarán imaginando como viene la historia.En esa época yo tenía unos 25 años, Luis 17 años, Claudia 19 y su “hermosa” hermanita, ¡mi primita!, María, apenas 16 añitos.

Está claro que por ser menores, siempre recurrían a mí para saciar sus necesidades alcohólicas. No sólo aprovechándose de mi mayoría de edad, sino más bien de mi dinero y de la confianza que mis tíos depositaban en su tan responsable sobrino, o sea, yo. Lo que no sabían mis tíos era que sus hijos en mis manos eran arcilla; a lo que puedo agregar: hoy son mi obra “perversa”(?) de arte, si es que la palabra “perversa” cabe en el arte; o al revés, si el arte cabe en la palabra “perversa”. Bueno, es cuestión de puntos de vista.

María. 16 añitos. Hacía 3 años que me venía dejando loco de a poco. Shorts demasiado shorts; vestiditos que al agacharse dejaban poco a la imaginación; remeritas que dejaban ver ese ombliguito. Carita de ángel; cabellos negros que llegaban hasta esa colita paradita; unos pechos proporcionales, con pezones a pedir de mi boca; esas piernas… siempre se sentaba en mi regazo (¡oh, que erecciones!), sus piernas desnudas rozaban con las mías; unos brazos impulsivos, los que siempre tenían amarrado a mi cuello. Muy cariñosa… ¡Sí! La vi desnuda un par de veces a través de una que otra cerradura, ¿y qué?

Esa noche la reunión por primera vez se hacía en casa, estaba solo y había que aprovecharlo. Compré unos cuantos vinos, como para que algo pasara, ¡lógico! Lo venía planeando hace tiempo. Aunque se dio mejor de lo que había pensado…

Mi prima Claudia, a la que no toco ni con un palo de 2 metros de largo, luego de dos vinos, le dio sueño y no dudó en irse a dormir. Intentó llevarse a su hermana, pero ésta, viendo lo que restaba por consumir, ni siquiera lo pensó y se quedó.

Luis unos litros más tarde también decide irse. Quiso llevarse a mi deseada carne; pero, por esas cosas que tiene el destino, ella no vaciló ni un instante: se quedó sola conmigo… no sabía lo que le esperaba, ¿o si?

La cuestión es que, luego de estar toda la noche alcoholizándonos, ya no existía ningún tipo de inhibición.

María me pide permiso para pasar al baño. Y yo, como previsor que soy, había instalado estratégicamente una pila de revistas pornográficas a modo de incitador a la utilización de la imaginación morbosa que pensé ella podría tener en sus 16 añitos de represión sexual. El resultado de la estrategia fue escaso al comienzo. Sirvió tan sólo para iniciar una conversación un poco más… ¿cómo podría decirlo?: atrevida.

Salió al patio con una revista en sus manos y una sonrisa a pedir de pija en su boca. “¡Sos un loco, primo!”, me dijo, mientras se acomodaba para deleitarse la vista.

Esa noche, no sé si por mi morbo o qué, está más calienta verga que nunca. Un short de rugby, corto y sueltito, blanco como la carne de sus muslos. Una musculosa celeste que dejaba ver su corpiñito rojo y su pancita… estaba hermosa!!!

Estaba sentada frente a mí y, como era su costumbre, alzó sus piernas sobre las mías rozando con su talón, como quien no quiere la cosa, mi pene que de a poco iba entrando en acción.

-¿Alguna vez hiciste eso que ves en la revista?- le pregunté.

-Soy muy chica todavía para eso; aunque… a veces me vienen un poco de ganas.

¡Bien! Esa era la charla que necesitaba para romper el hielo e intentar romper algo más…

-Entonces, cuando te calentás ¿qué hacés? ¿te tocás?

-¡Ay, primo! ¿Porqué me preguntás esas cosas?

-Dale contame que me gusta. Todo lo que tenga que ver con el sexo me gusta…

-¡Sos loco!

-Sí. ¿Te molesta?

-No… Y sí, me toco, me gusta tocarme. Por ahora o me queda otra.

-¿Y la revista te calienta?

-Un poco. Pero lo me más me calienta es… no, nada…

-Dale contame.

-Me da vergüenza…

Entonces, para darle confianza, puse mis manos sobre sus piernas con lo que conseguí por respuesta un profundo suspiro de parte.

-Dale contame.

-Lo que más me calienta… es saber ver como se te va parando… la pija.

-Sos chanchita. ¿Viste alguna vez una de verdad?

-No. Te dije que soy muy chica todavía para eso.

-Pero te gustaría… ¿o no?

-Mmmm… no sé…

Y sin pensarlo saco mi verga a medio erguirse y se la apoyo sobre sus piernas.

-¡Ay, primo! Guardá eso… no seas cochino.

-Mirala. ¿Te gusta? ¿Querés tocarla?

-Ja ja ja ja, sos loco…

Sus ojos abiertos a no poder más en disimulada dirección a mi pene ya bastante despierto. Me masturbaba lentamente y ella entre risa y risa no me quitaba la vista de encima. Se notaba que un calor le subía lentamente…

continuará…

Más con mi prima

Si recuerdan mi anterior relato, en donde les conte como me cogí a mi prima, lo que les cuento ahora ocurrio 9 años despues, el dia de su casamiento.
Anteriormente les conte que ella vivia en un pueblo de la provincia de Santa Fe en Argentina, y yo era de Cordoba, ella en ese momento tenia 21 años y yo 26 años. Dos dias antes de la boda llegue con mis padres y mi esposa a su pueblo, ella estaba atareada con los preparativos de la boda y yo me dedique a hacerle conocer el pueblo, que no era muy grande, a mi esposa, y en segundo lugar a reencontrarme con amigos y charlar de nuestras antiguas aventuras, incluso quede con ellos a jugar un partido de futbol, el mismo dia de la boda, solo que despues del mediodia.
Ese mismo dia de la boda, mientras comiamos, mi prima se me acerco y me dijo al oido, que tenia que hablar conmigo, despues de comer, yo no le di mayor importancia y segui comiendo, despues de la comida familiar casi todos se fueron a dormir la siesta, fuera de mi señora, mi madre y mi tia que se fueron a la peluqueria, era el mes de enero y llovisnaba. cuando me fui a cambiar para el partido, mi prima se me arrimo y me dijo que si podia ir hasta la casa de mi abuela, con el coche a traerle unos zapatos blancos, la casa quedaba retirada del pueblo unos dos kilometros, asenti, diciendole que me de la llave para abrir y me respondio que estaba abierta, me sorprendio, porque mi abuela ya no vivia alli, pero no cuestione su respuesta, me cambie, tome un cafe y sali en el auto a la casa de mi abuela.
Cuando llegue en la puerta vi una bicicleta apoyada y la puerta entreabierta, pregunte si habia alguien y me respondio la vos de mi prima “pasa, estoy en la cocina”., me encamine a la cocina y para mi sorpresa, me encontre con mi prima totalmente desnuda, parada al lado de la mesa.
Casi me muero, tenia ante mi una mujer con un cuerpo escultural, ya no era esa chica delgadita de hace nueve años atras, los pechos firmes y bien proporcionados, el pelo recogido con una cinta, y el bello puviano afeitado delicadamente, yo casi si poder articular palabra le dije, perdon no sabia….ella me interrumpio…veni aca….vos me tenes que follar hoy como lo hiciste hace nueve años, y no me podes decir que no, porque yo guarde silencio todos estos años.
Le conteste, pero vos te estas por casar hoy, y ella me contesto y con eso que, vivo soñando con este momento desde aquel dia, nunca he vuelto a sentir algo asi, en ese momento se dio vuelta y se recosto sobre la mesa, dejando las piernas colgando, dejandome ver ese culo redondito y el orificio anal rosadito, y me dijo el aceite esta en esa botellita, y dale que no tengo toda la tarde.
Yo si salir de mi asombro, me saque los pantalones cortos y los calzoncillos te un tiron, tome el aceite y me lo frote en la polla abundantemente y me acerque a ella por detras, en ese momento me dijo cuando me la metas tirame de la coleta del cabello hacia ti, asi mi cabeza se levanta y mi cuerpo se arquea obligandome a levantar la cola, pero tira fuerte, le respondi que le iva a doler, ella me dijo, no importa hace lo que te pido, dame el gusto.
Me arrime hasta que la cabeza de mi polla toco su orificio anal, tome su cabello con la mano derecha, ella estaba con la mirada en la mesa, tomo ambos bordes de la mesa, aferrandolos con fuerza, como esperando a ser ejecutada, y me dijo, metemela de un solo golpe y no te asustes si grito y no pares por nada del mundo.
Mi polla estaba muy hinchada y las venas que la recorrian parecian que ivan a estallar, use mi mano izquierda para ubicarla en el orificio, senti una cierta resistencia y que todos sus musculos se contraian, y de un empujon casi frenetico la penetre, al mismo tiempo que jalaba su cabello hacia mi, haciendole levantar su cabeza y arquear su espalda, ella emitio un grito seco, como si hubiera sido atravezada con una lanza y su cuerpo se aflojo y sus musculos se distendieron, yo segui bombeando en forma furiosa sin darme cuenta que ella no respondia a mis embates, despues vaciar mi leche en sus intestinos, solte su cabello y su cabeza cayo sobre la mesa, haciendo un ruido, que me asusto, en ese momento me di cuenta que ella habia perdido el conocimiento. Otra vez la historia se volvia a repetir, asustado intente reanimarla, la puse boca arriba y le daba aire, al cabo de unos segundos recupero el conocimiento y me sonreia, le dije que me dio un susto de muerte, y ella me contesto que lo paso muy bien, para mi que a mi prima le gusta sufrir, y me dijo que no seria la ultima vez, en su frente asomaba un chichon, del golpe sobre la mesa, le puse una moneda sobre el chichon y aprete fuerte, mientra con mi otra mano jugaba con sus pechos, y ella tomaba con su mano mi polla con mucha delicadeza, estubimos asi unos minutos, luego la lleve a su casa para que se bañe, con todo lo que paso me olvide de ir a jugar al futbol con los amigos.
Nueve años despues, yo me fui de Argentina y me radique en Israel, y no volvi a ver a mi prima hasta hace un año atras en el año 2004 cuando vino a visitarnos a Israel, pero eso se los cuento en la proxima. espero que les haya gustado, porque todo lo que conte es absolutamente cierto.