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Me hicieron hembra por primera vez

Mi nombre es Karla, soy de Lima Perú, hace tiempo que tengo los deseos de narrarles mi desfloración, mi primera vez con un hombre
A mis 19 años, nunca había tenido contacto sexual alguno, mis inclinaciones siempre fueron las de mujercita, me gustaba maquillarme,usar brasier, bibidóll, hilo dental, zapatos taco siete, era una travesti de closet . A esa edad entré a trabajar a una empresa cervecera, cuya labor consistía en facturar las ventas y hacer la contabilidad de la mercadería, de uno de sus locales de distribución.El centro del trabajo se encontraba en el distrito de San Martín de Porres, donde laboraban 5 choferes, 10 cargadores, un guardián del local, y yo.
Ya había cumplido seis meses de labor, lo que me permitió hacer amistad con todo el personal, en especial con Félix, chofer de una de los camiones de reparto, amable, soltero 28 años, de talla mediana, mestizo , contextura mediana. Una tarde luego de la jornada diaria, estábamos charlando en la cabina de uno de las unidades de transporte, cuando Félix, me susurro cerca al oído que tenía muchas ganas de hacer sexo, lo cual alborotó mis hormonas femeninas, de las cuales tenía en abundancia, despertando mi líbido que hacían aflorar mis deseos de ser penetrada, de iniciarme como hembra; eran deseos sexuales reprimidos que los tenía desde los 12 años, era virgen , ignoraba lo que era copular con un hombre . El comentario de mi amigo, se hizo más provocador, cuando me dice – Oye, hazme un favor, ¿ Cuál ? le conteste ingenuamente – déjate meter la pinga- me quedé callada un par de segundos, dudaba de sus palabras , sentía temor de su proceder, debo aclarar que él no sabía de mis inclinaciones homosexuales – a ver muestrame tu pene- le dije, con miedo, con preocupación; segundos después desabrochaba la correa y la bragueta de su pantalón, emergiendo de allí un hermoso pene erecto, cabezón, de unos 17 cm, algo grueso,… sí era el primero que yo veía, – agarralo, me instó – acerque mi mano nerviosamente, lo tomé suavemente, luego la baje despacio hasta llegar a sus bolas…uyyy que emoción, que rico tenerlo entre mis manos, él cerraba los ojos , comenzó a gemir, mientras yo le acariciaba golosamente – te gusta la pinga – … – nunca me han penetrado – respondí, – estás selladita? no te preocupes, te voy a romper ese culito ,te voy a hacer mi mujer, vas a pedirme que te desflore, me vas a dar placer como toda una hembra a su macho… respondió , yo estaba lista en ese momento, ya quería entregarme, sentir la fuerza de un pene en mi ano, estaba caliente , exitada, mi cuerpo suave, delicado exigía pasión, entrega … , tiene que ser en una cama, en un lugar discreto, donde nadie nos escuche, para dar rienda suelta a mi feminidad, quiero gritar cuando me hagas tuya,de dolor, de placer, sentirme mujer cuando me encuentre entre tus brazos,.. me asombras, no sabía eso de ti pero me gusta la idea de ser el primero en iniciarte…lo que pasa es que nunca he tenido la oportunidad, quiero que me comprendas,se discreto por favor, no le cuentes a nadie, le imploraba,… no te preocupes, el guardián está buscando que alguien le supla esta noche, en la guardianía, yo le voy hacer el favor, cosa que aprovechamos, ¿ Qué dices ? – ya está bien, asentí sumisamente – te espero a partir de las 7 de la noche – Pero por favor, no le cuentes a nadie, nuevamente rogué – no te preocupes, no te vas arrepentir, te voy a desflorar con ternura,pasión, lujuria, vas pedir pichula toda la noche – estoy muy nerviosa,le comente, – cariño se te va a pasar – me sentí feliz por lo de cariño… ya sabes,… nadie se debe enterar, yo voy a llegar a las siete, previamente te daré una timbrada para asegurarme que estas solo.
Más tarde, de aquel sábado de noviembre, llegue a la hora acordada, toque el timbre, mis nervios, mis deseos carnales, mis ansias, mi arrechura, eran grandes,… Félix, abrió la puerta, entré, cerró con llave ,con cerrojo… se acercó, me tomó por la cintura, yo me pegué a él, me beso en la boca, sus manos comenzaron a hurgar por mi trasero en busca de mis nalgas….nooo, espera un momento, me gustaría cambiarme, he traído ropa intima, ojala no te incomode, le dije, – claro que no , al contrario me gustaría verte transformada en una putita – entonces, voy al baño, esperame en el cuarto amor. Momentos después, me encontraba cambiando , me desnude totalmente, saque una crema femenina me la unte en todo el cuerpo, sobre todo en el derrier, luego una colonia en spray por el cuello, la nuca, los brazos, deseaba emanar olores de mujer, después me calcé los zapatos, el brasier, el hilo dental, el bibidoll transparente, todo el ajuar era de color rojo, incluyendo los zapatos, que hacían verme espectacular, soy de tez clara , lampiña natural, caderona, de nalgas blancas, voluptuosas, carnosas, sensuales,… me delinie los ojos, los labios, use maquillaje, mi largo cabello lo levante con ganchos destacando mi largo cuello… me mire en el espejo, estaba bien rica , eso me subía el libido sexual, aumentando mis deseos, mi lujuria, …rato después con pazo cadencioso, me dirigí al dormitorio, entré… él estaba en la cama desnudo, con su pene erecto, me di un paseo dentro de la habitación, me coloque de espaldas a él, levanté ligeramente el bibidoll para que me vea las nalgas, se levantó hacia mí, – si que eres una mamacita, ushhh … estas bien rica – , ¿ te gusto ? le respondí con voz suave, tratando de imitar a la de una mujer,….. – siiii mucho, estoy al palo – me tomo por la espalda, su boca succionaba mi cuello, mis nalgas se impulsaron hacia atrás buscando ser rosadas por su pene, que al sentirlas se estremecieron de placer, los dos gemiamos, saliendo de nuestras gargantas sonidos guturales de dos personas que deseaban copular,…me tomo de las nalgas, mis piernas se enrollaron de su cintura, me depositó en la cama, luego se echó a mi lado, lo cual aproveché para colocarme a la altura de su vientre, tome su pene con mis manos, lo masturbe unos segundos… luego mi boca comenzó a lamerlo, desde el esfínter hasta sus testículos, ..yo chupaba su pene como si fuera un helado,… shup, shup,…sentía gotitas de su semen, luego de unos quince minutos, comenzó a gemir con más fuerza,… hasta que un enorme chorro de su leche invadió mi boca, unte un poco de ella en mi ano … rato después los dos yacíamos en el lecho, mis piernas buscaban a las suyas para entrecruzarse , me quite el bibidoll , el hilo dental, me eché de espaldas a él, haciendo rozar mis gluteos en su vientre, estaba arrecha, quería penetración, mi cuerpo quemaba, quería realizarme como toda una hembra, estaba muy ansiosa y estaba dispuesta a entregarme a mi macho….ayyy ayyyy mmmm…. ya quiero, quiero que me hagas tuya, penentrame, no sea malo….. por favor ¡ desflorame ¡ le rogaba, ya quiero ser mujer…ohhhh, hazme feliz…… momento después, me coloque en cuatro, me tomó por las ancas, esperó un momento, sus pene acariciaba mis nalgas, me chicoteaba con el… estaba desesperada, ansiosa , me castigaba , yaaaaa… metemelo por favor , ayy … ayyyy, mmm…mis caderas se movían en circulo esperando el inicio, …cuando de repente sentí su boca y sus labios morderme las nalgas, momentos después su lengua hurgaba por por mi esfínter anal, ohhhh era una delicia, que placer …luego sentí sus manos en mis ancas … sentí su primer ataque, ay , ay duele ay , ayyyyy duele, despacio amor, le pedía con voz aflautada de mujer… nooooo…….. sacalo, sacalo,….. se detuvo, sentí un dolor agudo en las entrañas de mi ano que sentían el desgarro de su anillo interior ,..luego de un momento, volvió a intentarlo de nuevo….me metió su glande …dolía, si dolía… quería dejarlo un momento, pero él no estaba dispuesto a esperar,….entonces, me echó de espaldas al lecho, …, me colocó una almohada debajo de las caderas, luego me hizo abrir las piernas se coloco encima mío , nuestro rostros estaban cerca , mis pies se colocaron en su hombro, él me tenía agarrada por los brazos, sus labios se acercaron a los míos,nuestras bocas se juntaron en un beso lascivo,ardiente,apasionado cuyas lenguas se enredaban dando preludio a la copulación de mi ser hacia aquel macho que me tenía prisionera en esa pose, del cual no había escape, su pene estaba a la entrada de mi orificio anal, hubo caricias, besos , promesas de amor… de pronto sentí un desgarro tremendo , dolor …ayyyy … ayyyyy me la había zampado todo, sentí su testículos golpear mis nalgas, había mucho dolor , él no escuchaba nada,.. solo metía y sacaba …plo, plo, plo,… me ardía mucho el interior, luego de unos minutos sentí el estremecimiento de su cuerpo, era su orgasmo…mi ano recibía toda su leche, me empujaba mas …luego lo saco, pude notar que por mis piernas corrían gotas de su semen y manchas de sangre… al fin me hicieron mujer, no lo disfrute pero sabía que eso era el precio, en el fondo me sentía satisfecha y dichosa de haber dado placer a un hombre, que es el sueño que yo tenía como mujer.
Terminado el momento de aquella desvirgación, nos echamos abrazados, besandonos deliciosamente hasta quedarnos dormidos, para despertar en la madrugada y con él, nuestro libido vicioso que exigía el cumplimiento de nuestros roles y así lo entendimos,…nos ubicamos verticalmente en la cama, le di mi espalda, con uno de sus brazos me levantó la pierna , mientras su vientre se ubicaba detràz de mi trasero, los dos gemiamos pero yo con más fuerza, ayyy, ayyy mmm, ayyy,… me la empeso a meter, dolía pero era aguantable, en eso de meter y sacar me ardía , pero me agradaba, era delicioso, me sentía feliz ,ohh….ohhh,,,mmm… mas… , masss,… mass ayy , … , ayyy… que rico, que placentero, cambiamos varias veces de pose, y a medida que transcurría el tiempo me gustaba más, era una mujer, estaba realizada y mi cuerpo estaba disfrutando al máximo,… cuando de repente ambos comenzamos a sentir estremecimiento de nuestro cuerpos…el orgasmo siiiiii…, que placer, algo para nunca olvidar.
Felix y yo tenemos una relación de siete años, ambos llevamos una relación con discreción y respetamos nuestras vidas privadas. Espero que les haya gustado. Felicidades para todos . Adios.

Masturbandome con fotos de chicas

Hola seré directa y espero que la pasen bien rico.

Les quería contar que yo soy una mujer muy caliente y me encanta venirme me masturbo casi todo el tiempo y acabo a chorros, me gusta admirar mi cuerpo verme las tetas hasta que me masturbo y así siempre, bueno la cosa es que un día recién bañadita y rasuradita puse en mi cama un gran espejo junto a mi y me quite la ropa externa y me quede con la interior.. Comencé a sacarme fotos de mi cuerpo y luego comencé a tocarme me acariciaba los senos y me acariciaba el Clítoris y con las puntas de los dedos recorria mis labios vaginales y comencé a sentirme excitada me moje e introduci mi dedo índice en mi vagina luego el mediano, el anular y así hasta que moje y mi vagina ya estaba dilatada y yo comenzaba a encenderme más y más..
De pronto me metí un consolador que tenia y rebasaba el placer y acababa a chorros cada vez que me lo introducía y obviamente como me gusta tocarme conozco mi punto G entonces salia chorros de mi acabada.. De repente una amiga y yo comenzamos a hablar y no se por que pero comenzamos a mandarnos fotos desnudas y me mando sus tetas su vagina y su culo y uh que rico luego yo me tomé un video Masturbandome y se lo envié y ella se masturbo también y yo sentía un placer inmenso que me quede con el consolador adentro y bajaban chorros de mi vagina hasta mi culo mis pezones estaban duros y erectos.. Estaba presa de la calentura.. Luego le dije que nos pusiéramos de acuerdo para tener sexo y la traje a mi casa fumamos y tomamos un poco.. Luego se dio todo y empezaron a comernos las ganas que sentíamos de cogernos, pero antes de eso cuando empezamos a beber y fumar le dije que estuviéramos en ropa interior para solo ir al “mandado” y así fue, ya entonces la tire en un sillón que yo tengo es ideal para esas cosas y ella traía puesto un cachetero yo tenia una tanga y la acosté con las piernas abiertas y le amarre las manos.. Primero le solté el brassier y empecé acariciar sus senos y se pusieron duros de una y empecé a pasarles mi lengua de arriba abajo y al rededor de la areola y comenzó a gemir.. Luego con mi dedo de En medio lo la mi y se lo metí en la vagina y se le fue de una a la muy guarra y genial como loca en fin hice lo mismo le dilate la vagina hasta que me acabo en la boca y me comí su relleno todo cayó en mi lengua.. Luego con el consolador que tengo lo amarre a un cinturón y me lo puse y comencé a meterselo en la vagina ella estaba hasta sonrojada de placer y acababa a chorros enormes yo estaba muy excitada también, pero solo estaba mojada.
Luego era mi turno de recibir placer y mi amiga me dijo que quería desquitarse lo que le había hecho y así fue..
Me arranco el brassier e hizo a un lado mi tanga y comenzó a meterme los dedos y a chupar mis pezones como loca y entonces me encendí y acababa a chorros luego la muy guarra me puso en 4 y me metí a el consolador mientras lamia mi Clitoris y se comía mi acabadura yo estaba más que loca gritando de placer y me pegaba nalgadas muy duro que se escuchaba como una guerra y acabe en su cara también luego, tijereamos un rato hasta que se unieron nuestros fluidos vagina les y mi vagina pulsaba no se si ella también.. Luego nos bañamos y cambiamos y fuimos por pizza y cerveza, y esto nadie lo ha sabido nunca solo ustedes.. 3:D

Mi hija y dos hombres mas y yo

Hola como estan , no se si recuerdan pero hace un tiempo un amigo de mi esposo estuvo conmigo y mi hija , y ala verdad que hacia rato que teniamos ganas de hacer algo , aprovechamos que mi marido tenia que hacer cosas y su amigo me llamo y no se como me convenció para que vaya con mi hija a su casa , creo que ya me estoy pasando de la raya pero no lo puedo manejar, me dijo que llevemos bikini ya que tiene un yacuzzi grande Claudia iba muy sexy vestida, una falda de vuelo, sandalias y una blusa escotada y debajo su traje de baño bikini, yo llevaba un pantalón negro pegado al cuerpo y una blusa de botones de color blanca y también mi traje de baño de dos piezas debajo de mi ropa.

Llegamos a su casa uq eera grandisima y empezamos a disfrutar y a organizar lo que íbamos a comer para meternos al yacuzzi los tres, ver a Claudia en bikini era un poema, se veía realmente bonita, hermosa y a Ángel se le caía la baba.

El yacuzziestá atrás de la casa de , al final de una terreno, con su agua tibia, los tres en el agua empezamos a jugar y mi hija se la estaba pasando de maravilla, le pedimos a Angel trajera algo de tomar y se fue a la cocina de la casa, Claudia me decía que Ángel es encantador que le cae muy bien porque es muy simpático y además muy guapo.

Al ver que se tarda demasiado me salgo de la piscina y voy a buscarlo, en la cocina estaba él observando detenidamente a mi hija desde la ventana, al verme llegar me dijo, que rica está tu hija, me dan unas ganas de disfrutármela, y se empezó a sobar su vergón sobre el bañador, lo tomé como una invitación y me hinqué como a él le gusta, le bajé su bañador y me metí en la boca lo que pude de su vergon y empecé a chuparla despacito con mucha salivita, él me tomaba el cabello y me presionaba para que entrara más su verga ya dura y gruesa en mi garganta y yo misma me frotaba mi vaginasobre mi bikini de la emoción y calentura que sentía…

Él seguía viendo por la ventana a Claudia y me decía, Mmmmmmmmmmmmmm, así quiero sentir la boquita de tu hija putita en mi verga que se la coma todita, con esa boquita chiquita y angelical que tiene …y me la metía más, me estaba cogiendo mi boca como si se tratara de mi vagina,

Así puta toda, toda y toma la leche de tu semental putita, se ve que te encanta imaginar como me voy a gozar a tu niña ¿verdad? Y me echó su leche, la cual me llenó mi boca y me la tragué como él me pide siempre , de pensar que va aestar con mi hija me calienta mucho
Salimos del yacuzzi con las bebidas,
Seguimos jugando todos en el agua, yo seguía cachonda porque no me había acabado y veía como mi hija de repente se le abrazaba a Angel de su cuello y este se dejaba hacer, le hacía cosquillas a ella y se que ella empezaba a disfrutar, así continuamos por una hora más u menos entre manoseos y cuando me tocaba a mi acercarme a él, me metía mano por dentro de mi tanga, me frotaba fuertemente mi vagina sino me pellizcaba mis pezones los cuales se levantaban de inmediato, yo también me abrazaba a él y ya sentía en mi entrepierna como su vergón estaba como estaca bajo su bañador.
Y sin más escuchamos como una camioneta se acercaba a la cochera, solo teníamos visión del camino al acercarse desde donde estábamos, le pregunté a Ángel quien podría ser y me dijo que era su compadre Fernando, llegó hasta donde estábamos y nos lo presentó.

Ángel lo invitó a que se metiera con nosotros al agua, fue adentro a la casa y se puso un short de esos de futbolista, estaba de buen ver, muy velludo, de piernas gruesas y algo de panza y se metió al agua también.

Empezamos a jugar los cuatro en el agua y el compadre resultó que ya sabía a lo que iba y era a hacerme compañía a mi, porque inmediatamente se me acercó y me dijo al oído, estás riquísima preciosura, me hizo hacia un esquina de la piscina y me empezó a meter mano muy rico, hacía como que jugaba pero yo sentía como me apretaba mis tetas bajo del agua, sin que mi hija se diera cuenta, ella seguía jugando con Angel y ya la tenía del otro lado del zacuzzi sentada en el borde de la misma.
Claudia me gritó que si podía tomarse una bebida con alcohol y yo le dije que lo que ella dijera estaba bien. Ya Ángel jugaba y pegada su pecho a las piernas abiertas de ella y de repente jugando le besaba el ombligo y mi hija se reía y se hacía atrás mostrándole, me imagino, el espectáculo de estar viendo a mi hija solamente tapada por el diminuto bikini
Me decía Fernando, mira como Angel toca a tu hija ¿te gusta? Esto me lo preguntó cuando me empieza frotar mi vagina haciéndome a un lado mi bikini , saia que era todo muy morboso , pero estaba tan caliente , me excitaba mucho toda la situacion y apenas le pude contestar en su oído…si siiii, se ve que está disfrutando y me dijo se ve que ella también, es igual de cachonda que su madre…y me mordió muy suavemente mi oído, mientras metía dos dedos en mi vagina , a esa altura estaba mas que mojada
Yo no aguante más y puse mi mano sobre su short y sorpresa se sentía una verga no muy larga, normal, pero eso si muy gruesa, gruesísima. Hasta parecía que estaban de acuerdo, porque en eso metió Ángel a mi hija al agua, poniéndola de espaldas a donde estábamos nosotros, y directamente Fernando me empezó a besar de manera muy rica, con mucha lengua y saliva.
Me apretaba mis pechos grandes y me frotaba muy fuerte y rico su verga en mi entrepierna y yo me sentía en el cielo ufffffff.
A pesar de estar dentro del agua, sentía como el calor me subía hasta mi cabeza, me decía despacito en mi oído… te quiero coger, mientras más fuerte me frotaba, me levantó mi sostén y me mordió mis pezones, me dolió, pero dejaba de apretarlos volvía besarme, y yo más caliente.
Ya su verga estaba fuera de su short el que había bajado y así como estaba yo me hizo a un lado mi bikiniy me frotó directamente la cabezota de su verga. Putita se ve que lo vas a disfrutar , me decía al oído y yo me calentaba,me la fue enterrando poco a poco, sentía como la fricción del agua ayudaba para que entrara, pero era muy gruesa hasta que me la clavó toda, ayyyy.
Yo quedé abrazada a su cuello, él se movía muy fuerte, sentía como me tocaba todo por dentro y sentía muy abierta mi vagina, rodee con mis piernas su cintura y me deje hacer, fuerte, muy fuerte me penetraba, y yo lo gozaba.
mi hija y dos hombres mas y yo
Me decía, se ve que te encanta la verga putita, toma, toma, ya sentía mi vagin atoda mojada me entraba toda, hasta que ya no aguantaba más, mordiéndome los labios para no gritar, además viendo como Angel ya le chupaba los senos a mi hija .

Ver esa imagen y sentirme llena de verga me hizo tener mi primer orgasmo del día, me corrí casi al mismo tiempo en que Fernando gemía en mi oído, síntoma de que me estaba por dar su leche , la verdad que me encanta que me digan cosas fuertes cuando cojo.

Nos acercamos adonde estaba ellos, seguimos jugando y Fernando se acercó a mi hija mientras Ángel me dijo: Que amor, ya te culearon rico, los vi que estaban bien calientes , y le dije, pues como tú me dejas a medias, y se rió fuertemente.

Ellos se salieron del agua y iban a prender el fuego para comer nosotras nos quedamos disfrutando de una bebida, ella me dijo que como me había caído Fernando porque se vio que estábamos muy pegados, yo me reí y le dije que era muuuuy simpático jajajaja. Prendieron el fuego y vinieron por nosotras, nos salimos del agua, mi hija se enredó en una toalla tapando sus pechos.

Seguimos bebiendo bastante alcohol las dos, Fernando tenía a mi hija un poco tomada, estaba risa y risa ella, Angel exigió su lugar para sentarse y empezó a tocar más a mi hija delante de mi, me sentaron a mi en la misma posición y yo quedé al lado de mi hija y ellos dos sentados en los bancos frotando sus pechos contra nuestras piernas abiertas.
Fernando me tocaba mis piernas y le decía a mi hija, bebe, mira que bonitas piernas tienen las dos y se acercaba y me besaba mis piernas, mi hija se reía y se dejaba que Angel le tocara las suyas. Mi hija estaba bastante tomada al igual que yo
Angel le quitó la toalla, para ver mejor sus piernas, y después Fernando me empezó a besar mi pancita y suspiré.
Mi hija se emocionó verme suspirar, entonces Fernando le preguntó a Claudia, ¿te gustaría que te besáramos los dos la pancita? y ella dijo que si.
Los dos empezaron a tocarle las piernas y Angel le empezó a besar su pancita, mi hija se ponía roja de la cara y suspiraba, le tocaba el cabello a Angel, Fernando al mismo tiempo me frotaba mi vagina sobre mi bañador.
Aquello era una delicia de sensaciones yo me sentía tan a gusto que me olvidaba de lo que realmente estaba sucediendo, que me había utilizado Angel a mi, para poder hacerle el amor a mi hija.
Angel se acercó más a Claudia, estaba frotando su pecho fuertey empezó a sacarle sus tetas, le quitó el sostén del bañador y se los tocaba, Fernando se dedicó a mi, me decía… mira mamita que ricas están las dos, era un poema ver como mi hija abría su boquita para gemir suavemente cuando Angel le comía y le lamia sus pechos, se los tocaba suavemente y yo sentía los labios de Fernando en mis muslos y frotándose en mi pancita.
Después angel se acercó más a la cara de mi hija y la empezó a besar suavemente, que ricura estar viendo eso, mi macho tomando a mi hija, Fernando me quitó mi sostén y cayeron mis pechos grandes y mis pezones se veía muy paraditos, me los apretaba fuerte, y yo solo veía las ganas con las que mi hija se devoraba la lengua de Angel en su boca, angel le frotaba su entrepierna con la suya y mi hija gemía
La levantó de nuevo con las piernas abiertas y empezó a besarle de nuevo la pancita hasta que bajó a su bañador sobre la tela la empezó a besar mientras Fernando se levantó y empezó a besarla en su boca yo me estaba tocando mi vagina sobre el bañador, no me di cuenta el momento que angel estaba ya comiendo la vagina a mi hija.

Y fue lo máximo cuando claudia se corrió, gemía fuerte, temblaba, gritaba ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy que ricoooooo, entonces Fernando me empezó a desnudar completame y me empezó a comer mi vagina, mientras angel seguía besando suavemente a mi hija en sus piernas,

La empezó a besar de nuevo en su pancita mientras a mi me comía de manera salvaje mi vagina, y angel acercó a mi hija a su pecho y la fue bajando para que poco a poco fuera sintiendo como rozaba su verga en su vagina

Angel pegó un alarido de emoción gimiendo donde iba entrando su vergón, empezó a besar a claudia y a frotarle su espalda y cabello mientras mi hija seguía moviendose arriba de la pija de mi amante hasta que de rato angel se empezó a mover más rápido y mi hija a gemir, , ya le estaba entrando toda, sentía las manos de angel por todo lados y a mi me pidió Fernando que me sentara en el banco
Fernando de pie se bajó su bañador y empecé a mamarle su vergota, no la había visto bien, estaba gruesísima, si batallaba para que la de angel me entrara la de Fernando más, pero a él le gustaba que le chupara la cabeza muy fuerte y hacer fuerza para metérmela más, acostaron a claudia en la mesa y empezó y mete saca en mis narices veía comos salía casi la mitad de la verga de angel y volvía a entrar mi hija gemía y gritaba.

Fernando se fue por el otro lado de la mesa y le empezó a chupar a mi hija los pechos y mi hija sola le empezó a chupar la verga, yo me acerqué y compartimos de esa verga en su boca casi besándonos ambas en la boca, hasta que se corrió mi hija y luego angel se la sacó y me la metió a mi corriéndose dentro de mi y Fernando en nuestras caras quedando mi cara y la de mi hija llena de leche , fue una experiencia muy morbosa y muy caliente , se que me pase de la raya , pero ver a mi hija gozar , me calento mucho , y mi hija es complice mia de no contarle nada a mi esposo

Descubriendo El Sexo Con Mi Familia (I)

Obligado por mis padres a pasar una semana con unos tíos que apena veía, me subí en un autobús camino de un pueblo costero de Huelva donde tenían un chalet que no conocía. Llegué a media tarde, con un calor asfixiante y encima me habían dado indicaciones para ir andando ya que no me podían recoger.
Llegué sudando a la casa y toqué el timbre, y toqué y toqué… cuando ya pensaba que me había equivocado me abrió la puerta una chica sonriente a la que apenas reconocí como mi prima Marta. Había dado un estirón muy interesante, ni brackets ni coleta, tenía delante de mí a una chica con un buen tipo, según se adivinaba debajo de la toalla de baño que llevaba enrollada.
-Perdona, Miguel, estamos en la piscina y no te oía. Pasa al fondo – me dijo mientras me daba un par de besos- ¡qué sudado vienes, te vendrá bien un baño!
Fui con ella hasta la parte trasera y en vez de encontrarme a mis tíos y a mi primo, también más pequeño que yo, lo que vi fue un espectacular culo… y la chica que lo lucía, que estaba boca abajo sin sujetador. Mi sorpresa fue de campeonato cuando se dio la vuelta y vino a presentarse, mostrando unos pechos que no sabía cómo mirar disimuladamente pero que me excitaron al instante. Se trataba de una amiga, Tamara. El resto de la familia se había ido a la ciudad y volverían para cenar.
Y no acabó ahí la sorpresa, por detrás oí a mi prima decirme otra vez que me diera un baño y, al volverme, me la encontré también usando tan solo unas braguitas de baño. De repente tenía a dos chicas guapísimas a unos centímetros enseñándome sus pechos con toda naturalidad. Es verdad que ya estaba acostumbrado a ver tetas en la playa, pero ninguna amiga mía ni persona cercana había hecho topless delante de mí. De hecho, luego me explicaron que sólo se quitaban la parte alta del bikini cuando estaban solas y me pidieron que les prometiera guardar el secreto.
Marta me acompañó al cuarto de mi primo, con dos camas, y me dijo que dejara allí las cosas y me fuera a la piscina. Me desnudé y estuve a punto de pajearme ya que me habían puesto a cien, pero las ganas de seguir viéndolas hicieron que saliera con mi bañador que apenas ocultaba una erección brutal.
Pasamos la tarde de baños y charla, lo que hizo que me relajara y pudiera además observarles con todo detalle sus tetas. Las de Tamara eran pequeñas pero perfectamente redondas y con unos pezones muy oscuros, muy apetecibles. Marta, algo más rellenita, tenía unas tetas un poco más desarrolladas pero además, al ser rubia, los pezones eran claros y, sobre todo, sobresalían mucho, seguro que se le marcarían con cualquier ropa ajustada.
El golpe de suerte llegó al atardecer cuando mi tío llamó avisando que habían tenido una avería en el coche y que llegarían al día siguiente por la tarde. Con esta noticia, Marta pidió a Tamara que se quedara a dormir y así cenaríamos los tres en la casa. En aquel momento pensé que la habitación de Marta solo tenía una cama y la mía dos ¿dormiría conmigo?
Nos vestimos y nos fuimos a buscar unas pizzas. La cena fue divertida mientras seguía en estado de shock pensando el par de chicas que había podido disfrutar prácticamente desnudas. Lo mejor vino después cuando Marta apareció con una botella de licor de su padre. Aunque tomamos una sola copa, para que no se notara demasiado, a los tres nos subió a la cabeza y empezamos a decir tonterías y reír sin parar.
Con las bromas, Tamara empezó a hablar de la cara de bobo que se me había quedado cuando ví sus tetas (seguro que fue así) pero por hacerme el gallito les dije que estaba acostumbrado y más de una vez había ido con chicas a una playa nudista cerca de mi casa de la playa… es verdad que había una playa nudista pero jamás había estado. Tamara me dijo que si era así, que no me importaría bañarme desnudo y me tiré el farol de que lo haría si ellas también se desnudaban. Marta se negó pero a Tamara se le veían ganas de hacerlo, total que acabamos los dos al borde la piscina en ropa interior después de quitarnos los pantalones y camisetas que llevábamos. Sin fiarme mucho de ella empecé a bajarme los calzoncillos y ella su bragas, tanto ella como yo no estábamos depilados y verle asomar los pelos negros del vientre me excitó muchísimo. Seguimos hasta que empecé a enseñar el pene y… nos bajamos todo. Fue un subidón tremendo. Nos reímos y nos fuimos al agua.
Costó convencer a Marta que se metió al agua en bragas pero al cabo de un rato decidió quitárselas y los tres nos bañamos tranquilamente en pelotas. En realidad, sólo podía verles bien los pechos pero adivinaba las manchas de pelo que se notaban entre sus piernas lo que me hizo tener de nuevo una erección que descubrieron rápidamente. Divertidas con mi pene tieso, se metían debajo del agua para observarlo, algo aún más excitante.
Pero la noche de sexo no había ni comenzado, anochecía y al no tener las toallas a mano Tamara dijo que podíamos usar la ducha que había al borde de la piscina y Marta entraría y nos pasaría las toallas. Primero se duchó Marta y justo después salimos Tamara y yo para ducharnos a la vez. Yo seguía empalmado y mientras estábamos bajo el chorro de agua, ella sonrió, miró hacia abajo, me cogió el pene y ¡me hizo una paja!. En realidad fue notar su mano que me la agarraba y me la meneaba y correrme al momento. Nunca me la habían tocado directamente y ¡ahora me la sacudía una chica totalmente desnuda! Fue tan rápido que cuando vino Marta ya me había limpiado, nos dio las toallas y no se dio cuenta de nada.
Asumido ya que nos habíamos visto desnudos fue curioso ver como entramos los tres secándonos con las toallas pero sin hacer esfuerzo por taparnos nada. Subimos a los dormitorios y Tamara se fue al cuarto de Marta para que le dejase un camisón. Yo me fui al mío y tan solo me puse el pantalón corto del pijama, hacía mucho calor en la casa. Poco después entró Marta a decirme que, como yo había intuido, iba a dormir conmigo en la otra cama de la habitación. Tan sólo llevaba puestas unas braguitas, en vista del calor también había decidido quedarse con lo mínimo.
En estas, fuimos pasando por el baño a lavarnos los dientes y al aseo final. En unas horas habíamos pasado a asumir de tal forma nuestros desnudos que mientras me enjuagaba la boca Marta entró, se bajó las bragas y empezó a hacer pis delante de mí como si tal cosa. Cuando ella acabó, yo también lo hice en su presencia, aunque con dificultad porque de nuevo la tenía bien morcillona y me costaba apuntar dentro…
Por fin, nos fuimos a nuestros cuartos y me quedé a solas con Marta, que debía estar tan a mil por hora como yo porque tras apagar la luz empezó a preguntarme por la paja, que qué había sentido y tras dar varios rodeos me preguntó que si sabría yo hacerle una a ella. Nunca había tocado un coño pero le aseguré que claro que sabía y me metí en su cama. Justo nos habíamos quitado la ropa cuando se asomó Marta, que había oído ruido. Asombrada de vernos en la misma cama desnudos, se sentó con nosotros y Tamara la animó a participar contándole que me había pajeado en la ducha y que ahora le tocaba a ella. No se animó pero se quedó sentada en la casa mirándonos mientras yo empezaba a tocar a Marta sin saber muy bien qué hacer. Le pasaba la mano por sus labios pero no atrevía a hacer nada más.
Se me notaba tanto que era novato que se rió y me dijo que me iba a enseñar. Fue una lección que aún sigo recordando al cabo de los años como si fuera ayer. Guiado por su mano, me pasó mis dedos por el exterior de su vagina, me explicó lo qué sentía y me llevó hacia el clítoris haciéndome masajeárselo tras mojarlo con un poco de saliva como lubricante. Después me pasó los dedos hacia su húmedo interior y cogió dos para que se los introdujera lo más a fondo posible, diciéndome cómo le gustaba más sentirlos. Por último, con los dedos empapados en ella, me volvió a llevar al clítoris y me dejó acariciándoselo mientras se concentraba en correrse, algo que ocurrió muy poco después. No sabía muy bien qué les pasaba a las chicas cuando llegaban al orgasmo y me chocó que apenas se notaba como unos espasmos que finalizaron cuando ella me apartó la mano y se quedó tirada con cara de placer infinito.
Para entonces mi pene había vuelto a estar tieso como una roca. Satisfecha Tamara, nos animó a Marta y a mí a corrernos juntos. Sin duda teníamos el reparo de ser primos pero el deseo nos superaba. Marta resultó ser también novata y esta vez fui yo quien le enseñé a pajearme. Le mostré como bajaba el capullo y cómo mover el brazo y con qué fuerza me la tenía que agarrar. Esta vez pude aguantar la eyaculación un poco más mientras aprovechaba para sumergir mis dedos en su coño estimulándola según acababa de aprender. Pero ambos estábamos hiperexcitados y explotamos. Empecé a correrme con un buen chorro que no solo mojó su mano sino que saltó en la cama, para sorpresa de Marta y risas de Tamara. A Marta le llegó unos segundos después cuando apretó las piernas y noté que tenía un orgasmo de los buenos. Notarlas excitarse y correrse con mi mano dentro fue una experiencia bestial.
Como era una cama pequeña, decidimos que cada uno volviera a la suya y yo me tumbé sin poder pegar ojo pensando en todo lo que había visto y sentido en una sola tarde. Tamara también estuvo inquieta y al amanecer se vino a mi cama y volvimos a masturbarnos y, esta vez, pude recorrer todo su cuerpo, besar y lamer sus pechos y sentir su culo a placer. Ella también me metió mano y noté que además de tocarme mis partes y el culo, parecían excitarle mucho mis pezones, que chupó mientras me miraba con una cara que también se me quedó grabada.

Una inesperada llamada a primera hora de la mañana nos avisó de que mis tíos estaban ya llegando por lo que apenas tuvimos tiempo de vestirnos y despedirnos de Tamara. Una semana más estuve allí con mis tíos, sin apenas novedad, salvo el episodio final de sexo descontrolado que pude, por fin, tener con Marta y… otra parienta y que contaré en la próxima entrega.

Relato de cuando tenía 18 y tuve mi primera vez con una tv

Siempre de muy chico fui muy calenton, me fascinaba mirar pornografìa y ver como las mujeres eran cogidas, sobre todo los videos de sexo anal, me encantaba y calentaba ver como esas enormes pijas entraban en esos culos hermosos y como las putas gemìan al tener esas hermosas vergas bien adentro, saliendo y entrando en esos culos bien abiertos y dilatados.
Era tanto lo que me calentaba, que eso me llevò a preguntarme porque a esas mujeres les gustaba tanto que les rompan el culo, y porque a varios hombres y a las travestis les fascina eso, que se sentiria poder chupar una pija y sentirla adentro del culo. Esa idea me empezò a merodear por la cabeza y cada vez que me exitaba y masturbaba mas se me daba por saber, pero no me animaba porque si bien la curiosidad era muy fuerte, sinceramente los hombres no me calentaban. no sabìa como hacer para matar mi curiosidad, hasta que encontrè la respuesta un dìa mirando porno: travestis. me puse a mirar porno entre travestis y sinceramente eso me calentò mucho, 2 travestis pijones cogièndose entre ellos logrò que me super exitara y me dieran ganas de chupar una buena pija, y fue entonces cuando me decidì.

Tenìa yo 18 años en ese momento(2008), cuando decidì tener sexo con una trans, asì que busque en los clasificados y me decidì a ir(en esos momentos era la manera màs ràpida ya que no existìan las redes sociales como ahora ) Se llamaba Andrea, muy linda y muy femenina, me hizo pasar y me notò nervioso, por lo que supuso era mi primera vez. Me tranquilizò diciendo que me relaje y que sino me gustaba lo que ìbamos a hacer, que ella iba a parar para que yo no me sienta mal ni pase un mal momento.

Me acostè en la cama y me saque toda la ropa, lo cual ella hizo lo mismo, primero el corpiño y luego la tanga, lo que quedò completamente desnuda y pude ver la hermosa pija que tenìa, la cual empecè a acariciar despacio, y de a poco a pajearla, hasta que creciò un poco y me decidì a metèrmela en la boca y chuparla de manera muy suave………. que rica pija tenìa en la boca, que hermoso se sentìa tener una pija bien dura en la boca, como me gustaba chuparla, me sentìa tan nena y tan puta mamando una hermosa pija como esa, estaba super caliente, chupaba esa pija cada vez con mas desesperaciòn, no podìa parar, y ella me preguntaba si me gustaba la pija y yo le decìa que si, que me encantaba. Mas la chupaba y mas me calentaba, y ella me agarraba de los pelos y me empujaba hacia abajo, y despuès me acomodò en posiciòn 69, para que le siga chupando la pija mientras ella me chupaba el culo, cosa que me super exitaba, me daban ganas de tener la pija adentro del culo, cosa que despuès de unos minutos le pedì que hiciera, no aguantaba mas las ganas de que me rompan el culo, por lo que me puse en 4 bien putita, y jugando con su lengua y sus dedos y ponièndome gel para dilatarme el culito, empezò a meter su hermosa pija en mi culo, bien despacito…..ay me re dolìa mucho, le pedi que me la saque y me dijo que respire tranqui y me rejale que era hasta que entre toda, cosa que pasò, y empezò a cogerme lentamente, hasta tener el culo bien dilatado y ahì es donde empezò a cogerme con mas fuerza, a mi me dolìa mucho pero me gustaba a la vez, gritaba como la mas puta de todas, disfrutaba mucho sentir una pija en el culo, ella me cogìa y me nalgueaba y me gritaba que era una puta, y yo le decìa que si, que era re puta, y que me diera mas y mas pija porque me encantaba, lo cual siguiò dàndome bien duro por mi culito desvirgado hasta que me la sacò, se sacò el preservativo, se hizo la paja y me tiro toda esa leche calentita en mis nalgas, asì bien rico sentìa como esa echita me chorreaba en el culo………. ella me mirò despuès de eso y me dijo: “que hermosa putita me acabo de coger”.

A partir de ese momento, fueron mas seguidas mis relaciones con travestis, siempre que puedo aprovecho aunque sea para tener sexo oral, me fascina chuparles la pija a las traviesas, es lo que mas me gusta hacer, hasta lo he hecho en ocasiones dobles, pero esas historias algunos las conoces si siguieron mis relatos

Quién será el padre?

1 parte.

El jueves pasado a la tarde me encontré con una ex compañera de la facu haciendo compras en Unicenter
Y me sorpendió verla embarazada y comprando ropita de bebé

– ¿qué tal Mariela?
– acá me ves Andre…….con panza ……
– ¿de cuanto estás?
– de tres meses…..
– ¿con semejante panza tres meses?
– son mellizos

– y te voy a contar un secreto terrible ! No se quién es el padre!!!!!

Candidato a) Antonio mi jefe que me ha estado cogiendo desde hace un año y ese fin de semana con la excusa de una reunión la pasamos en el Sofitel cogiendo como bestias
Candidato b) El cornudo de mi marido que me cogió ese lunes cuando llegué de la reunión jaja
Candidato c) Mi querido suegro que me coge una vez por semana y justo fue el martes
Candidato d) El veterano pijudo de mi vecino que me cogió cuando se fue mi suegro

O sea que tengo flor de pedo en la cabeza

¿ me podés ayudar Andrea? porque quiero saber quien es el padre y para eso necesito tu ayuda
¿cóm te puedo ayudar?

– Es muy sencillo ya que tendras que cogerte a todos incluso a mi marido usando condón y juntando el semen para hacer un análisis de ADN

– Vos estás muy loca porque no tengo ganas de cogerme a ninguno de esos
– Tengo algo que te va a motivar y es un regalo especial
– Tiene que ser muy especial
– Es un viaje con un crucero por las Islas Griegas

– ! acepto!!!!!! ¿cuándo empiezo?

– Te aviso cuando tenga todo organizado ! gracias amiga !!!!

2 parte.

Ayer cumplí con la primer parte del pedido de mi amiga cogiendo con su marido (lo primero que hice antes fue llamarla y preguntarle si estaba segura para evitar reproches)

Fue muy sencilla la tarea de lograr llevarlo a la situación y logré que en poco mas de dos horas de charla me llevara a un telo sobre la Panamericana.

Allí estuvimos cogiendo tres horas donde entre otras cosas
– me chupó la concha de tal forma que me hizo estremecer
– me cogió divinamente logrando que tuviera tres tremendos orgasmos
– se la chupéy estaba riquísima
– me la dio por el culo y me llenó las tripas con lechita calentita

y se portó como todo un caballero

Hubo un tremendo problema !!!!!! cuando salimos del telo me di cuenta que me había cogido son condón por lo que no pude juntar semen para el análisis asi que hoy a la mañana le mandé un whatsapp y recién salgo del laboratorio donde dejé un condón con la muestra de semen…….¿es necesario decir que esa muestra es de la cogida que me dio por el culo? porque quise degustar antes esa hermosa pija en la conchita bien al natural y mi amiga ya sabe lo que ha pasado y no se porqué me dijo que yo era una guacha puta jajaja

3 parte.

El sábado le tocó al jefe de mi amiga y la verdad es que me costó bastante trabajo encontrar la forma de relacionarme con ese hombre.
Tuve que apelar a mi título de Contadora para poder tener una reunión con él y después de varios llamados y de tener que soportar a la secretaria que si o si quería saber cual era el tema que quería tratar con ese señor.

– ¿cuál es el motivo de su pedido de entrevista? era ya la cuarta vez que me lo preguntaba y yo le decía que era tema privado asi que ya cansada le dije
– tengo ganas de garcharmelo !!! y entonces la tipa después de largar un bufido me dio cita para el viernes a las 15 horas

Allí me presenté es sus oficinas y después de una espera de 15 minutos viendo a la secretaria ( una vieja arrugada con cara de culo) me hizo pasar al privado.

El tipo está super fuerte, canoso, elegante y estaba intrigado por mi visita.

– ¿qué la trae por aquí señorita?
– Vengo de parte de Mariela
– ¿qué le pasa a Mariela? ¿necesita dinero? y sacando una chequera me pregunta ¿cuánto quiere?
– jajaja Mariela no quiere nada, solo me dijo que te extraña y que lamenta que por su estado no pueda atenderte como corresponde.
– ¿vos la vas a reemplazar? me pregunta el muy zarpado
– Solo quería ver que clase de hombre sos y si sos capaz de calentarme porque Mariela cree que vos sos el padre de sus hijos
– jua jua ja eso sería milagroso nena porque tengo los conductos cortados y por lo tanto mi leche si bien es muy abundante no sirve mas que para dar placer

Se paró y bajando el cierre del pantalón sacó una linda y gorda pija que me hizo mojar

– ¿te gusta esta verga guacha puta? y al decirme eso me calenté de lo lindo y subiendome la pollera le mostré mi tanguita y le dije que me gustaría probarla en mi conchita

Entonces fue que quedamos en emcontrarnos el sábado a la tarde y asi fue que me llevó a un telo y estuvimos cogiendo durante tres horas.

¿ quieren detalles? jajajaj y bueee …….. lo normal……. nos desnudamos……le chupé la pija…..me chupó las tetas y la concha
Me metió su gorda verga en la concha y eyaculó dentro abundante semen
Intentó metermela en el culo pero no lo dejé porque la tiene muy gorda y entonces me la volvió a meter en la conchita y fue un placer volver a ordeñarla

Para terminar nos estuvimos chupando mutuamente y cuando salgo del telo le mandé un mensaje a Mariela contandole que el tipo era infertil y que había disfrutadi mucho cogiendomelo pero que no había tomado muestras del semen

No iba a hacer este relato porque pensé que no valía la pena hasta que hacer un rato me llegó un whatsapp del tipo que dice textualmente

– Te metí el perro colorada !!! mi semen sirve y espero haberte preñado a vos tambien

Educando a un perro petiso

Hola amigos. Nuevamente puedo contar mis experiencias de mi vida sexual con mis bellos animales. Si leyeron mis relatos se darán cuenta que estoy acostumbrada a que me monten perros grandes, pero en esta ocación me toco lidiar con uno petizon pero muy energico y bien dotado.

Una amiga viajaba a Brasil de vacaciones, y como vivia en un departamento en el centro de la ciudad no sabía que hacer con su perro. Así que me pidió que se lo cuide. Me llevé su perro a mi casa, ya me conocía bien asi que no tendría problemas, ademas, mi casa tiene suficientes puertas para seccionarla en caso de visitas y así evitar problemas con mis perros. De este modo lo tendría aislado de los otros para que no lo dañen.

Este perro llamado kiko, era muy docil, cruza de perro batata (madre) con algo así como pitbull o similar. Así que era petiso pero de gran porte. La cuestión es que me fuí a coger a la granja con mis animales, Cachito no estaba esa noche, despues de volver toda rendida por mi larga sesión de sexo, podía escuchar los llantos del perro por estar solo, cosa que no estaba acostumbrado. En cuanto entré a la casa se acerco y empezó a buscar cariño, una vez tranquilizado empezó a olfatear a esta hembra recubierta de leche de todos los animales. Como yo estaba de rodillas frente a él, disfrute de sus lengüetazos a mis gambas, que empezaron a hacer efecto en esta perra ardiente. Luego me recoste en la alfombra boca abajo y deje que continue limpiandome con su lengua por mis piernas y nalgas, la cuales de a poco fuí separando para que empiece a lamer mi concha que ya ardía de nuevo. Su lengua logro sacarme un nuevo orgasmo en poco tiempo, así que llegó el momento de devolverle el favor aunque no esperaba mucho de un perro de su tamaño. Valla sorpresa! Una verga gruesa asomaba por su capullo, su docilidad me permitió acostarlo y que se dejara pajear, una vez que su verga tuvo firmeza me subí sobre él y me la introduje por el culo haciendo que entre hasta su boton y siga creciendo dentro de mí. Yo me movía mientras sentía los chorros de leche que lanzaba hasta que me hizo venir nuevamente, sin sacarla me quedé quieta hasta que el quizo salir.

Luego me fuí a bañar y descansar junto a kiko. Por la mañana me despierto con su lengua traviesa en mi vagina, intentaba entrar en mí, lo estaba disfrutando mucho, tenia mis piernas bien separadas para que se sintiera comodo, y de repente quiso cogerme, pero no podía hacerlo, estaba muy bajo mis agujeros para él, pero si me ponia en 4 quedaría muy alta. Así que en misionero puse una almohada debajo de mi cola y expuse así bien mi concha, lo llame y de inmediato se monto sobre mí para empezar a rozarme su punta por mi clítoris en cada intento. Hasta que eleve un centímetro mas mi pelvis para que me la ensartara hasta el fondo haciendome gemir. Empezó a bombear, con fuerza y torpeza que me hacian llegar a las nubes en cada estocada, podía sentir como crecia en mi interior mientras lanzaba sus chorros de leche. Su torpeza, su tamaño hacian que no hiciera por girar, simplemente se dejo estar sobre mi en esa posición mientras yo lo presionaba con mis talones y movia mi pelvis para llegar a mi tan deseado orgasmo.

Como aún estaba aprendiendo me lastimo un poco la zona de las costillas así que lo deje descansar y busque para ponerle medias en sus patas así no me dañe mas, ademas mi culo tambien quería sentir semejante verga adentro y que lo taladre con la misma energía que recién. En eso escucho entrar a Cachito y se dirige directamente a mi habitación, cuando entra lo espero en la cama desnuda junto al perro que estaba terminando de guardar su verga en el capullo. Despues de un simple buen día, le digo que quiero su verga dentro de mí, asi que se desnuda en dos segundos y le regalo una pequeña mamada para que tome firmeza su bate. Me posicione en 4 y el resto se encarga él. Me introduce violentamente su tranca y de inmediato le da ritmo a la cogida mientras grito y gimo de placer; sus huevos castigan como latigo mi clitoris, sigue presionando hasta que logra que todo esté dentro cuando siento su leche regar mis tripas. Cambiamos de posición y me monto sobre el haciendo que penetre mi concha, lo comienzo a cabalgar con violencia mientras el chupa mis pezones y me aprieta las nalgas. Y para fortuna mía, el perro estaba listo para un polvo mas, la posición lo favorecía, mi culo dilatado lo esperaba, y él quería poseer una vez mas a su hembra. Me monta y los jugos que salian de mi trasero ayudan a una rápida penetración, se acomoda bien y empieza con su clabada mientras Cachito se queda quieto con su tranca firme dentro de mí. Su nudo no demora en entrar sin mucha resistencia y empieza a tomar tamaño dentro de mi trasero para dejarnos bien pegados. Mientras su verga latía en mi culo, Cachito comenzó a bombear nuevamente hasta que unificamos nuestros jugos en una misma acabada fenomenal.

Nos quedamos los tres en la misma posición como por diez minutos, la verga de Cachito perdió y volvió a tomar firmeza sin salir de mí. Cuando empezó a bombearme recien ahí el perro quizo salir para recostarse a mi lado, Cachito se puso sobre mí y me empezó a dar con la dureza que lo caracteríza mientras yo llevaba mi boca al rabo del perro para que aprendiera lo que es una buena mamada, con lo que me regaló un buen trago de leche que no desperdicié ni una gota.

Lamento no poder hacer que me coja junto con los otros perros que estaban celosos y se lo querían deborar, ubiera sido otra fantastica experiencia.

Aprender duele

Tengo 15 años y lo que puede decirse un coeficiente intelectual elevado. Aprendí a hablar antes del año, a leer de corrido a los 3; a los 5 ya tocaba varios instrumentos y hablaba bastante fluido el inglés.
A los 8 ya había concluido la educación primaria y secundaria en un instituto de enseñanza privado y al año siguiente comencé una carrera universitaria. Siempre me atrajo lo relativo al cuerpo humano e investigación así que empecé la carrera de medicina.
Hasta ahí había tenido una vida relativamente tranquila. Los problemas comenzaron cuando me recibí y comencé la especialización en el Hospital Estatal.
No tenía amigos de mi edad, me resultaba muy difícil que me tomaran en serio ahora que no contaba con el respaldo de los profesores, las responsabilidades mayores y las extenuantes horas de residencia me fueron volviendo cada vez más irritante, insolente e irresponsable. Lo único que me motivaba era hacerle la vida imposible a mi residente superior, Paula de 24 años que se aprovechaba de mi falta de carácter e inexperiencia para hacerme trabajar días enteros de corrido, me mandaba a hacer todos sus papeleos (cosa más tediosa en el mundo no hay) y me retaba frente a todos cuando hacía algo mal.
Creo que fue odio a primera vista lo nuestro, el caso que una calurosa noche de verano, después de haber visto lo que parecían ser cientos de pacientes sin parar desde la mañana, me disponía a cenar y descansar un rato cuando entra a la sala común de los doctores y me pide que le complete su planilla de pacientes. Yo de mala manera le digo que no es mi trabajo, que no me molestara más por el resto del día y seguí comiendo como si nada, de repente siento como toma el respaldar de mi silla y lo gira violentamente quedando mi cara a muy pocos centímetros de la suya, y con una voz muy calma pero a la vez amenazadora (que me hizo dar escalofríos) me “advirtió” que si a primera hora de la mañana no estaba hecho lo que me pidió me iba a arrepentir.
La rebeldía me duró poco, estaba muy enojada, principalmente conmigo misma por dejar que se aprovechen de mí. Tenía que hacer algo, esto no podía seguir así, tenía que imponerme, tenía que ganarme el respeto de los demás, principalmente de Paula, ¿Pero cómo? ¿Qué podía hacer yo?
La semana entrante íbamos a tener la visita del Director y Subdirectora del Hospital, el área de salud donde trabajamos es uno de los más tenido en cuenta, porque trabajamos con niños.
Ese fin de semana lo tenía libre y me vinieron a visitar mis primos Lucas y Ariel, el domingo uno de mis primos decide hacer unos brownies de marihuana, comimos algunos y nos quedamos escuchando música. A la mañana siguiente me despierto y me doy una ducha antes de ir a trabajar, cuando una idea llego a mí, una mala idea como más tarde pude comprobar, agarré un par de brownies, los metí en un tupper en la mochila y me fui.
Yo sabía muy bien del fanatismo de Paula por lo dulce, así que ni bien entré a la sala de doctores puse el tupper sin que nadie me viera en la heladera y me fui a hacer consultorio. Pasado el mediodía cuando me dispongo a ir a almorzar, voy caminando por el corredor cuando veo algo que casi me hace infartar. El Director y Subdirectora habían adelantado el día de visita y se dirigían a hacer la inspección. Salgo corriendo para esconder lo que había guardado en la heladera pero cuando lo agarro veo que faltaban dos pedazos, sin pensarlo mucho y ya escuchando las voces de los directores que se acercaban los meto en mi mochila.
Nos estábamos dando los saludos de cortesía, cuando entra Paula, con los ojos rojos, tambaleándose y tirando todo a su paso, burlándose y riéndose a carcajadas de los pacientes que estaban en la sala de espera. Para ser sincera no lo pude disfrutar, sabía que estaba en un problema si se descubría que había sido yo la que intencionalmente había puesto esos dulces para drogarla, presentía que la broma no me iba a salir barata.
La frutilla del postre fue cuando, descompuesta, vomito sobre el Director del Hospital y cayó desmayada. El Director, furioso, se fue dejando todo el asunto en manos de la subdirectora, ésta le puso un suero a Paula y cuando se recuperó no podía creer lo que había hecho. La Subdirectora le dijo que posiblemente fue causa del estrés pero que con seguridad iba a ver sanciones severas al respecto. Me fui relajando, casi sonreía al ver que nadie me mencionaba a mí ni a la marihuana. Después de todo ese lío me fui a trabajar como si nada, ya saboreando mi victoria.
Cerca de las 20:00hs cuando me estaba preparando para irme, me saco el ambo y al abrir la mochila para guardarlo veo que el tupper no estaba, desesperada lo empiezo a buscar por todos lados. Me tiro debajo de la cama para ver si se había caído pero no estaba, al darme vuelta para salir de ahí, veo dos zapatos que me resultaban muy familiar, y enseguida una mano aparece de la nada, me agarra de una oreja y me levanta de un tirón. Era Paula, roja de ira, que me arrastro hasta una silla y me empujo a ella. De repente veo que cierra la puerta de la sala común con llave y se sienta en la otra punta de la mesa.
Se hizo un silencio que me pareció eterno.
_ Estuve pensando que fue lo que me pasó hoy, porque actué de manera tan extraña, me dijo cortante.
_ Ya escuchaste a la subdirectora, fue el estrés, dije de manera muy nerviosa, lo mejor sería qu….
_ Repasé hora por hora lo que hice desde que llegué, y me di cuenta que estaba bien hasta que comí unos brownies que había en la heladera.
Ya a esa altura sabía que ella sabía que había sido yo, no se me ocurría nada que decir en mi defensa y mi cabeza iba a mil pensando las consecuencias que iba a tener, me iban a expulsar, me iban a denunciar, le iban a decir a mis viejos… no podía razonar.
_ Cuando volví a buscarlos ya no estaban, siguió. Me pareció raro que ni el tupper estaba así que decidí buscarlos y los encontré en tu mochila.
No sé si era la culpa o qué, pero sus ojos me miraban de tal manera que me hicieron confesar.
_ Si fui yo, estoy cansada de que te abuses de mí, y me hagas hacer tu trabajo así que quería vengarme. Si queres acusarme con los Directores, con mis viejos, me da igual, no me importa que me echen.
_ Nada de eso, no te voy a acusar, pero si te voy a enseñar que hay ciertos límites, que por más nena irresponsable, caprichosa e inmadura que seas no se deben cruzar.
Dicho esto se levantó tan rápidamente de la silla que no me dio tiempo a reaccionar y me puso sobre sus rodillas, dejando mi cola a disposición suya.
¿Qué haces, estás loca? grite, no podes pegarme, no tengo 5 años, si me tocas un pelo te juro…
No estás en posición de amenazarme, me interrumpió y me dio una nalgada tan fuerte que me hizo dar cuenta de lo que se me venía.
¿Te das cuenta de la gravedad de lo que hiciste… PAFF otro terrible chirlo… yo me había quedado paralizada, jamás me habían castigado así.
¿Te das cuenta? PAFF PAFF PAFF, quiero que me digas las consecuencias que podrían haber ocurrido, PAFF PAFF PAFF PAFF PAFF PAFF PAFF, una catarata de palmadas cayeron sobre mis nalgas, a esa altura yo estaba llorando, me dolían cada vez más las nalgadas y no podía ni hablar.
¿A no querés hablar? Yo te voy a hacer hablar y me bajo el pantalón dejando mi cola al aire PAFF PAFF PAFF PAFF PAFF. Una sucesión de palmadas en mi cola pelada fue demasiado para mí, me largue a llorar como una nena de 3 años, pidiendo perdón y que por favor parara con el castigo.
Cuando al fin se detuvo, y pude tomar un segundo aire, tenía una mezcla de sensaciones, por un lado un horrible ardor en las nalgas pero al mismo tiempo cierta excitación. Paula creo que también se dio cuenta, y comenzó a acariciarme suavemente mi vulva, yo ya estaba toda mojada, me levantó suavemente y me llevo hasta la cama donde solemos descansar. Me sentó en sus piernas, me besó y habló de la manera mas dulce…
_ ¿Comprendes porque tuve que castigarte Pipi? Así me dicen mis amigos, esa fue la primera vez que ella me llamó de esa forma.
-Sí, dije yo, colorada mezcla de vergüenza y excitación, perdón Pau no va a volver a pasar.
– Claro que no, pero para eso tengo que asegurarme, así que el castigo termina solo por hoy.
– Pero…
– SHH SHH no digas nada Pipi que haga que vuelva a castigarte en este preciso momento.
– Esta bien Pau, como vos digas.
– Mañana a la noche te espero en casa, vas a recibir otra sesión de nalgadas, esta vez no esperes que sea tan corta.
– Esta bien, dije y me fui a mi casa. Al llegar corrí hasta el espejo a ver las marcas y vi mis nalgas de un rojo tomate, me estremecí al recordar lo que me había pasado un rato antes, y tuve que masturbarme para bajar la excitación.
Al otro día, fui a la casa de Paula, me estaba esperando con toda una serie de artilugios para castigarme. Terminada la paliza, bastante más severa esta vez, hizo el mismo ritual de sentarme en sus rodillas y besarme muy dulcemente. Cuando nos dimos cuentas estábamos haciendo el amor apasionadamente.
Como se hizo tarde me quedé a dormir en su casa para ir juntas al trabajo al otro día. Así fue como comencé mi relación con mi ama, hasta el día de hoy estamos juntas.
Tengo muchas más historias que les seguiré contando si ustedes así lo quieren.
Saludos.

Matrimonio de conveniencia

1:

Arturo contrata a una doncella tailandesa y pretende no pagarla

Por sexfight

“¿Como que tu no tener dinero?”

“Mira chica, ahora estoy muy liado. Ya te pagare el mes que viene ¿De acuerdo?

“¿No!. ¡No de acuerdo! ¿Tu deberme ya seis meses! Tu pagar ahora!

“Bueno. ¿Y si te pago con otra cosa en vez de dinero? ¿Este reloj de bronce, quizás?

“No. Reloj bonito pero no suficiente. Yo necesito más. Quiero más. Mucho más”

“¿Que es lo que tiene valor para ti?”

“Yo, inmigrante ilegal. Para mi lo mejor ser casarme. Así no deportar. Yo no quiero volver Tailandia. Si tu casarte conmigo matrimonio de conveniencia tu saldar deuda y yo hacer gratis todo lo que tu querer todos los días.”

“Estas loca. Ya se que se dice que las de tu país sois fornicadoras excepcionales, pero tu eres delgada y bajita, y yo tengo la obsesión de las mujeres altas, fuertes y dominantes. Solo me casare con una mujer de esas características”

“Yo follar mejor que diez blancas juntas. Yo antes estudiaba en universidad. En pocas semanas todos los chicos vienen solo yo. Nada las demás. Yo hacerme famosa. Las demás envidia. Las demás pegarme. Tres blancas y una mulata. Yo, sola. Ellas más que yo. Ellas más grandes que yo. Gran pelea. Ellas malas en la cama, malas en la lucha. Ellas perder. Ellas llorar y pedirme perdón. Ellas ser mías en la cama muchas, muchas veces. Ahora mando yo. Ya ves. Yo, pequeña pero muy dura. Todas las tailandesas somos muy, muy duras. Tu, más grande y más fuerte pero yo puedo dominarte. Limpiando encontré tus revistas guarras. Se lo que te gusta. ¿Tu gustas cuero y látigos? ¿Tú quieres dominación? ¿Tú quieres sexo muy violento? ¿Quieres todo eso todos los días y gratis?

Arturo tenía que hacer grandes esfuerzos para no reír. ¡Aquella mosquita muerta, flaca como una lagartija y que no le llegaba a la barbilla le retaba! Pensó en enviarla de vuelta a su casa con dinero para el taxi y una disculpa pero la echo un segundo vistazo. La chica se llamaba Ajit, era feuchilla de cara, con labios gruesos y viciosos, ojos rasgados que le daban un aspecto feroz, pelo negro que le caía en una cola de caballo casi hasta la cintura, piel muy oscura, muy flaca pero muy fibrosa, pechos pequeños pero bien formados y un culito respingón. Vestía de modo discreto. Pantalones y camisa, sin adornos ni joyas. Mientras hablaba tomaba poses provocativas y retaba a Arturo con la mirada, relamiéndose y sentándose en el sofá abriendo las piernas y contoneándose. Arturo decidió aprovecharse.

“Te propongo un trato. Si eres capaz de dominarme como dices, me caso contigo. De lo contrario te abriré de piernas aquí mismo. ¿De acuerdo?”

“De acuerdo. Tu ahora reír pero luego tu llorar y yo mandar.”

Arturo se aproximó a la pequeña oriental, que le esperaba a pie firme. En honor a la verdad Arturo no tenia intención de hacerla daño. Agarrarla con fuerza, un breve forcejeo, tumbarla en el sofá, abrirle la camisa, abrirle las piernas, clavársela hasta el fondo y darle un buen meneo. Por desgracia para el, la chica tenia otros planes. Un pie que parecía hecho de hierro se clavo como un cañonazo en el estomago de Arturo, que cayo al suelo doblado en dos. Ajit comenzó a patearle la espalda con sus botas de campo. Arturo logro rodar sobre si mismo y hacerla caer. Ambos rodaron entrelazados hasta que Arturo quedo encima y comenzó a abofetearla. Ella respondió con los puños y le coloco un gancho de derecha a la mandíbula que lo derribo. Quedaron de costado atacándose con pies y manos hasta ponerse de rodillas. Arturo la envío al suelo de un puñetazo pero ella volvió a levantarse en un segundo. Un nuevo golpe tuvo el mismo efecto. tres, cuatro, siete veces Arturo derribo a su pequeña rival y ella volvió a levantarse como un muñeco de resorte, con sus finos brazos tensos y sus puños cerrados. Ajit logró conectar un directo en la cara de Arturo y le dejó un ojo morado. Su oponente volvió a tumbarla pero la tigresa volvió a levantarse y devolvió el golpe. Tres veces más volvieron a intercambiar golpes de esta manera, pero a la tercera fue Arturo el que cayó.

Arturo no tuvo tiempo de levantarse. Aquella diablesa de ojos rasgados cayo sobre el atacándole con las rodillas y los puños. Arturo se puso boca abajo para protegerse y luego se puso a cuatro patas bruscamente para quitársela de encima. Ajit cayó al suelo y Arturo la inmovilizó quedando en la posición del misionero. Arturo comenzó a restregarse contra su prisionera y rozar su entrepierna con la de ella mientras Ajit intentaba por todos los medios liberarse y giraba la cabeza para esquivar los labios de Arturo. Cuando Arturo la agarró de la camisa haciendo que los botones reventaran, se separó los suficiente como para que Ajit le golpeara de nuevo en la barbilla. Arturo quedó medio aturdido por el golpe y Ajit aprovechó para quitárselo de encima. Se levantaron a la vez pero Arturo un poco antes y lanzó un directo de izquierda a la boca de la muchacha, lanzándola contra la pared. Allí la persiguió con un gancho de derecha al hígado y otro al estómago. Ajit falló un directo a la barbilla y tuvo que encajar un golpe que le amorato un ojo. Arturo ya se creía vencedor cuando sintió como le aplastaban la nariz con un golpe que parecía salido de la nada. Ajit lanzaba golpes como una posesa mientras intentaba escapar del rincón donde estaba acorralada. Al sentir su sangre, Arturo empezó a castigar las pequeñas tetas de su diminuta rival. El primer golpe hizo que Ajit mascullara de dolor, pero los demás no parecieron tener efecto.

Poco a poco Ajit hizo retroceder a Arturo. Este tenía su favor su posición, su peso y su tamaño, pero no logro evitar que Ajit se liberara y lo empujara hasta el centro del salón donde Arturo decidió plantarse. Su honor lo exigía. No podía seguir retrocediendo frente a aquella zorrita canija. Se la imagino vencida y desnuda en el suelo con las piernas abiertas, gimiendo mientras la poseía. Ese pensamiento multiplico sus fuerzas y durante cuatro o cinco minutos el centro del salón presencio una tormenta de puñetazos y patadas de incomparable bestialidad hasta que una patada en la barbilla envío volando a Arturo a la alfombra y al reino de los sueños.

Cuando Arturo despertó habían pasado más de quince minutos y Ajit estaba sentada junto a el, mirándole con expresión divertida.

“Tu perder! Ahora nosotros prometidos. ¡Nosotros casarnos! Yo, tu esposa. Tu, mi marido.”

“¡Eh, espera un momento! No podemos casarnos así como así”

“Tu prometer”

“Era broma”

“Nuestra pelea no broma. Tus puños no broma. Mis puños tampoco broma. ¿Tu recordar?” dijo, sentándose en su cuello y aplastándole la cara con su sexo húmedo y caliente. “Ahora tu cumplirás tu promesa. Yo, buena esposa, buena en la cocina, buena en la casa, buena en pelea, muy buena en la cama.” añadió con expresión lasciva, sosteniéndose un pecho con una mano y abriendo los botones de su pantalón con la otra.

“Bueno, eso es otra cosa. Vamos a celebrarlo”

“No hasta la boda”

“Pero eso tardara semanas mientras lo organizamos como es debido. ¿Por que esperar?

“Porque hombres mienten mucho, y porque mis puños son los mejores”

“Eso vamos a verlo”

Cuando Ajit quiso reaccionar Arturo la había agarrado por la espalda y le había desgarrado el sujetador. Sus pequeños pechos morenos y prietos oscilaron libres mientras Arturo atacaba el cierre de los pantalones. El primer botón cedió pero antes de poder abrir los demás Ajit le clavó el codo en las costillas. Arturo estuvo a punto de soltarla pero logro mantenerla sujeta y la estampo contra la pared. Ajit gimió. Arturo repitió el golpe. Ajit se derrumbo. Arturo la dejo caer y la arranco los pantalones. Debajo llevaba unas braguitas grises de lo más corrientes, pero prácticas. Arturo tendió la mano para apoderarse de ellas cuando de pronto Ajit enlazo sus piernas con las suyas y le hizo caer. Cuando Ajit intentaba ponerse de pie, Arturo la agarró por el pelo y la arrojó al suelo de nuevo. Luego tiró de su cabeza hacia arriba y sosteniéndola por el cabello, comenzó a golpearla como si fuera una “pera” de boxeo. Ajit estaba inconsciente cuando Arturo agarro sus bragas y le arranco la última cobertura de su femineidad.

Ajit tenía una resistencia asombrosa. Al cabo de un minuto ya estaba recuperando el conocimiento. Arturo estaba de rodillas a su lado. Lo único que vestía eran los restos desgarrados de las bragas de Ajit, colgando de su miembro viril como un adorno excéntrico.

“Vamos dormilona. Aun nos falta el desempate y no tenemos todo el día”. Ella lo miro con asombro.

“¿No me has violado?”

“No, yo peleo limpio. Solo estamos empatados. ¿Tienes agallas para continuar?”

“Blanco de mierda, el día en que me falten agallas para zurrarte no mereceré mi nombre.”

“¿Y que significa tu nombre?”

“¡Invencible!” y diciendo esto se lanzo contra Arturo como una loba hambrienta. Usando los pies y los puños le hizo retroceder sin cesar hasta expulsarlo del salón y acorralarlo al final del pasillo. Arturo logró colocarle un golpe en la base del estomago que la dejó sin aliento.

“¿Tu, invencible? Acabo de hacerte puré, zorra de ojos rasgados, y lo hare de nuevo!”

Los ojos de Ajit llamearon de furia. Antes de que Arturo pudiera comprender su error cayo sobre el tal diluvio de golpes que solo la pared a su espalda le impidió caer. Arturo intento defenderse desesperadamente y logro castigar con dureza los pechos de su diminuta atacante cuando esta se descuido creyéndolo acabado, pero aunque logro escapar del pasillo y regresar al salón. Ajit lo persiguió allí y lo remato con una patada lateral a la cabeza que acabo definitivamente con el.

Arturo despertó sintiendo algo suave, cálido y húmedo que le hacia cosquillas en la cara. ¡Era el pubis de la criada, la criada luchadora que ahora era su prometida! Ajit refroto su cara con su vello púbico hasta que se derrumbó entre gemidos de placer. Cuando Arturo intento tumbarse sobre ella para poseerla ella le rechazó.

“Esperar boda”

“Pero si ya estamos comprometidos!”

“Da igual, tu esperar boda. Antes no.”

“Tu ya te has divertido! ¿Por que yo no?”

“Porque mis puños son los mejores!!!”

Arturo dio la única respuesta posible en esta circunstancia. Lanzó un gancho ascendente contra las tetas de Ajit que la hizo aullar de dolor cuando su pecho izquierdo fue lanzado hacia arriba hasta casi tocar su mandíbula, y luego le clavó un directo en las tripas que la dobló en dos. Arturo le lanzó una patada mientras yacía en el suelo pero la tailandesa rodó por el suelo y se agarro a sus piernas haciéndolo caer. Rodaron en una confusión de puñetazo, patadas y maldiciones en tres idiomas hasta que Ajit quedo encima de el y procedió a machacarle la cara con una lluvia de golpes que le hicieron perder el conocimiento. Cuando despertó, Ajit le conminó sin rodeos a luchar de nuevo. Arturo comprendió que estaba atrapado en su propia trampa. Alzó los puños y se dispuso a ser machacado una vez más por su exótica y casta prometida.

Matrimonio de conveniencia 2

La prometida de Arturo defiende a puñetazos su castidad

Por Sexfight

Arturo tiene problemas para pagar a Ajit, su criada tailandesa, a la que intenta seducir. Ajit rechaza su seducción y le propone un matrimonio de conveniencia. Arturo pretende meramente convertir a la criada en concubina y se lo juegan a una pelea. Tras su derrota Arturo intenta hacer el amor con su flamante prometida oriental pero ella le rechaza de nuevo.

Durante los tres meses que siguieron, Ajit se negó en redondo a mantener relaciones sexuales con su flamante y vapuleado prometido. Como quiera que la pervertida asiática gustaba de pasearse por la casa en ropa interior de fantasía o vestida solo con una camisa masculina sin abrochar, o en topless con pantalones vaqueros muy ceñidos, Arturo encontraba difícil aquella forzosa castidad. Además, Ajit era aficionada a los videos pornográficos, especialmente los de lesbianismo sadomasoquista. Le gustaba masturbarse viéndolos sin reparar en que Arturo estuviera delante o no. En doce ocasiones los avances de Arturo habían terminado en violentos enfrentamientos. Al principio Arturo intentaba acercarse cariñosamente a su viciosa y provocativa prometida solo para ser recibido a golpes e insultado como cobarde cuando retrocedía. Después Arturo comprendió que iba el juego y cuando estaba más excitado saltaba sin previo aviso sobre la tailandesa. La pelea subsiguiente era épica pero aquella diminuta virago oriental siempre se alzaba con la victoria, aunque generalmente por muy poco margen, lo que animaba a Arturo a intentarlo de nuevo. Tras cada nueva victoria Ajit cabalgaba al pobre Arturo usando su lengua y su nariz para proporcionarse a si misma satisfactorios orgasmos de victoria. Después, según la pelea hubiera resultado más o menos dura, la impúdica criada dejaba a Arturo en ayunas o le masturbaba. En un par de ocasiones en las que Arturo había logrado dar con su adversaria en el suelo a puñetazo limpio, ¡Ajit le homenajeaba con una mamada electrizante! No obstante, el coito siempre quedaba fuera de los límites hasta la noche de bodas. Arturo y Ajit llevaban más de tres meses revolcándose desnudos entre peleas y orgasmos y todavía no habían copulado. Al final Arturo comenzó a desanimarse y cuando Ajit estaba caliente, lo que sucedía a menudo, tenia que ser ella la agresora.

Un día, Arturo comenzó a meditar y tuvo que aceptar la dolorosa evidencia de que aquella ramera exótica era superior a el en la lucha a puño desnudo. La idea de casarse con la tailandesa no le desagradaba excepto por el detalle de que quería ser el quien llevara los pantalones. Tenia que cambiar de táctica, y de pronto supo que debía hacer. ¡La jodida oriental iba a saber lo que era bueno! Inmediatamente comenzó a realizar diversos preparativos.

Al día siguiente Arturo entro como un ciclón en el salón donde Ajit estaba masturbándose mientras veía unas escenas lésbicas en un vídeo pornográfico. Antes de que la muy furcia pudiera darse cuenta, Arturo la agarro de los pelos y tirando de ellos violentamente derribo al suelo a su camorrista novia, la saco a rastras del salón, la arrastro por el pasillo enganchada por los cabellos y la dejo en el vacío cuarto de los trastos, que solo media dos metros de ancho por tres de Ajit. Arturo había situado en las paredes varios colchones viejos colgándolos de tiras de tela fuertemente cosidas, enganchadas a tirafondos sólidamente anclados en la pared. Era un campo de batalla ideal.

“Ahora te voy a follar como la puerca en celo que eres realmente, sucia puta!” grito Arturo.

“¡Guauu! ¡Me encantada verte así!” respondió Ajit relamiéndose y abriendo ostentosamente las piernas. “Cuando más bruto eres, más cachonda ponerme zurrarte! Venir aquí semental mío. Mi chichi necesita otra lamida”

Chocaron con ímpetu y tras un breve forcejeo comenzaron a rebotar de una pared a otra. Arturo permanecía fuertemente abrazado a su adversaria y esta no tenia ángulo para usar sus puños como acostumbraba a hacer. La diablesa de ojos rasgados intento clavarle las rodillas en el estomago y lanzar una serie de ganchos al hígado, pero sin resultado. Arturo había aprendido la lección y la tenia bien cogida. Ajit intento golpearlo contra un tramo de pared que no estaba acolchado pero no lo consiguió. Arturo tenia ventaja dada su corpulencia y estatura pero Ajit no se rindió. Clavo un feroz mordisco en el brazo de su agresor y logro liberarse. Inmediatamente desencadeno una lluvia de golpes sobre Arturo. Este ignoro el terrible castigo que estaba recibiendo y se lanzo contra su rival. Su ataque fue interceptado por una certera patada en el estomago que le hizo caer al suelo. Ajit comenzó a patearle mientras gritaba

“Vamos maricón de mierda. Nosotros apenas empezar! Levante y pelea, pelea, ¡¡PELEA!!”

Arturo rodó por el suelo y derribo a Ajit como si fuera un bolo. Ajit se levantó como un rayo y quedaron ambos de rodillas frente a frente, agarrados de las manos haciendo fuerza. Durante unos momentos ambos luchadores se empujaron con todas sus fuerzas sin lograr ventaja. Luego, la pequeña asiática flexiono sus músculos bronceados hasta hacer retroceder poco a poco a su adversario masculino mientras sonreía malévolamente. Arturo sintió un sudor frío mientras se veía inclinado hacia atrás por los brazos de hierro de la thailandesa. ¡Aquello no podía terminar así! La desesperación le dio fuerza y poco a poco recupero el terreno perdido hasta quedar de nuevo en vertical. Durante un par de minutos permanecieron en equilibro, inmóviles pero temblando por le esfuerzo mientras el sudor empapaba sus ropas. Finalmente, milímetro a milímetro, Ajit se vio obligada a inclinarse hacia atrás. El sudor goteaba cada vez más rápido de su frente. Con un esfuerzo sobrehumano contraatacó y por un momento recuperó parte del terreno perdido, pero ahora Arturo tenia la ventaja de la posición superior, reforzada por su mayor peso y estatura. Ajit escupió en la cara de Arturo. Este le devolvió el escupitajo y finalmente Ajit cayo de espaldas al suelo intercambiando escupitajos con Arturo, desafiante hasta el fin.

“Ahora vamos a follar” proclamo Arturo mientras inmovilizaba sólidamente a su presa contra el suelo.

“Y una mierda, puto maricón de los cojones. Mi no querer”

“Pues te jodes” grito Arturo, y antes de que Ajit pudiera hacer nada por impedirlo, la penetro brutalmente, por primera vez en todos los meses que había durado su relación. Ajit respondió martilleando con sus puños la cara de Arturo pero este estaba tan excitado que casi ni sintió los golpes. Ajit se arqueó y retorció como una yegua salvaje intentando desmontar a su jinete pero Arturo mantuvo su posición y empezó a domar a su montura con poderosas oscilaciones de su cadera, embistiendo la intimidad de la criada respondona. Pese a sus esfuerzos Ajit sentía revolverse en su interior aquel miembro viril duro, grueso, caliente, y a su pesar empezó a responder oscilando sus propias caderas casi por instinto sin dejar por ello de clavar sus puños en los costados de Arturo mientras este la estrujaba entre sus brazos haciéndola gritar. Finalmente Ajit sucumbió a la masculinidad triunfante de su prometido en medio de un orgasmo simultáneo colosal.

Ajit quedo en el suelo gimiendo suavemente. Ya no era la ama dominante y castigadora que empezó el combate segura de vencer una vez más, sino que de nuevo parecía la criada sumisa y obediente que Arturo buscaba… hasta que se lanzó a la carga clavando la cabeza en su estomago!

Arturo quedó sin aire tras esta brutal embestida y cayó al suelo mientras la furcia amarilla le pateaba los costados con verdadero frenesí. Luego se sentó sobre el y comenzó a castigarle la cara con los puños. Pero esta vez Arturo ya tenía bien aprendida la lección y agarrando de los pelos a aquella diablesa rebelde, se agarro a ella todo lo que pudo. Rodaron por el suelo y Ajit logró quedar encima, pero su sádico patrón la tenía enlazada por la cintura con las piernas y la estrujaba en un abrazo de oso. Comenzó a cerrar la tenaza sobre su rebelde prometida. Esta se debatió frenéticamente para liberarse, cerro sus propios brazos sobre el torso de su antiguo esclavo sexual, rivalizando con el en estrujar sus costillas, clavo los dientes en su hombro, tiro de sus cabellos, le araño, le pateo, le dio cabezazos. Arturo hacia caso omiso a todo y seguía cerrando la tenaza. Al cabo de unos minutos la asiática dejó de atacar y comenzó a gemir.

“Basta, por favor, yo rendirme” sollozo. Arturo no la hizo caso y siguió apretando

“Yo rendirme ¿Tu no oír? YO RENDIRME!!” Arturo la ignoro.

“NOOO, POR FAVOR! VAS A MATARME. BASTA!!!! YO HACER LO QUE SEA, LO QUE SEAAAA! AAARRRRGGHHHH!!!!!!! ME RINDO. ME RINDO!!!!! SOY TU ESCLAVA. Por favoooor.”

Cuando Arturo la soltó, Ajit quedo hecha un ovillo en el suelo. Arturo le dio un pellizco en el trasero para espabilarla y sumisamente, la cachonda asiática se puso a cuatro patas y ofreció su grupa al macho conquistador. Este la tomo por detrás a estilo perro y pese a que ella intento quedar pasiva, la hizo gemir y gritar de placer, igual que antes la había hecho gemir y gritar de dolor. Pese a sus firmes propósitos de mantenerse fría como una estatua de hielo, la masculinidad triunfante e invasora de su viril contrincante la hizo vibrar y temblar hasta que se corrió en un espasmo de placer, mucho antes de que lo hiciera Arturo, de modo que tuvo tiempo de rendirse por segunda vez al placer cuando Arturo alcanzo el climax.

“Tu humillación no esta completa aun” dijo el restaurado amo y señor de la casa. “Alza tus puños y boxea conmigo si te atreves, furcia. Hoy me vas a chupar la polla”

Ajit se levantó como un rayo, los puños prestos, y se lanzó como una exhalación contra el sucio puerco que acababa de violarla. Lanzaba golpes como una posesa, con la sola idea de triturar a su amo y prometido. Su técnica era tan buena como siempre pero sus reflejos eran más lentos, y los golpes de Arturo la dañaban más que de costumbre. Esta vez el duelo boxístico era muy igualado y Arturo iba a matar. Ajit colocó un par de buenos ganchos de derecha al hígado y vio a su rival acusar el impacto. Por un momento pareció que iba a dar la vuelta al combate, pero Arturo contraataco y aunque durante diez minutos la gladiadora oriental aguanto en su cuerpo desnudo los puños desnudos del boxeador europeo, y este tuvo que encajar duros ataques, al final Ajit quedó en el suelo inerme mientras Arturo la remataba con sadismo mucho después de que quedara KO.

Arturo agarró a su vencida pretendienta por los pelos y la arrastró como un fardo por toda la casa. Luego la dejó sobre las baldosas de la cocina y se sentó en su cara, restregándole su polla por la cara. Ajit comenzó a chupársela y lamérsela. Poco a poco Arturo comenzó a respirar más deprisa y luego a jadear con fuerza a medida que su criada le hacia una mamada colosal. Cuando la gloriosa explosión de placer recorrió como un relámpago el cuerpo de Arturo, su generoso pene estaba profundamente insertado en la boca de Ajit, y el esperma salió proyectado a borbotones por su garganta, tragando hasta la ultima gota. Luego la musculosa hembra tuvo que lamer con la lengua lo que quedaba. La “invencible” había sido vencida y yacía en el suelo hecha un ovillo, sollozando y con los ojos llenos de lagrimas, incapaz de hablar, llena de marcas y moretones por todo su cuerpo, con la ceja partida, el ojo morado y sangrando por el labio y la nariz. Arturo se sentó en su estomago y la miro.

“Pensaba enviarte a paseo tras este combate, ramera tailandesa, pero me lo he pasado tan bien ultrajándote, es tan excitante esto, que he decidido mantener mi promesa de casarme contigo. Tienes una buena vagina, y unas buenas tetas, y limpias bien la casa. Me gusta tu estilo de hacer mamadas, putita. Decidido. Me quedo contigo.”

“La noche de bodas nosotros hacer gran desempate, cerdo. La noche de bodas te enseñare quien llevar pantalones aquí, hijoputa asqueroso. La noche de bodas tu morir.”

Arturo escupió en la cara de Ajit, esta le respondió con una bofetada y en unos segundos estaban de nuevo rodando por el suelo. Arturo estaba en la gloria ¡Era tan increíblemente excitante el pelear contra una adversaria que no se rendía! Pese a la debilidad de su adversaria Arturo necesito casi diez minutos para sacarle del cuerpo las ganas de lucha que le quedaban antes de follarla por cuarta vez.

Próximo: La noche de bodas, Ajit y Arturo libran el desempate de su enfrentamiento sexual. Solo uno quedara en pie!

Matrimonio de conveniencia 3.

Batalla decisiva por los pantalones durante la noche de bodas

Por Sexfight.

Arturo intenta fornicar con Ajit, su criada tailandesa, que le responde afirmativamente a cambio de un matrimonio de conveniencia. Ajit derrota a Arturo en una pelea de Thai boxing y se niega a hacer el amor con Arturo hasta la boda para fastidiarle y humillarle. Tras varias derrotas Arturo viola a Ajit tras demolerla en una lucha cuerpo a cuerpo pero Ajit jura vengarse. Ahora ha llegado el combate definitivo durante la noche de bodas.

Durante los meses que siguieron al combate cuerpo a cuerpo en el que Arturo domó a su sádica prometida, quedó claro que la ramera asiática no se daba por vencida y no pasaba una semana sin que aquella furcia de ojos rasgados saltara sobre Arturo e intentara dominarle en su propio juego. El canalla de Arturo disfrutaba esos enfrentamientos y en cada combate le demostró de nuevo a su criada el poderío de un verdadero macho español penetrándola contra su voluntad tras darle una paliza. Sin embargo, a medida que se acercaba la fecha de la boda los combates se iban alargando y el bastardo europeo tenía más y más dificultades en dominar a la bruja asiática. Finalmente, se estableció una tregua un mes antes de la boda. Aquel era un matrimonio sin amor. Lo único que deseaba el español era masturbarse con el coño de la tailandesa, y esta lo único que deseaba era el pasaporte que le permitiría permanecer en el país. Ambos sabían que en la noche de bodas se decidiría quien llevaría los pantalones en la familia.

Tras la boda los flamantes recién casados regresaron a su casa en el campo. Tras cruzar el umbral Arturo y Ajit se miraron frente a frente.

“He acondicionado el salón, despejándolo al máximo” dijo Arturo. Ajit miró y vio que era verdad. Casi todos los muebles habían desaparecido, y el suelo estaba cubierto por varios colchones.

“Me parece bien. No nos conviene destrozar la casa. Cuando entremos en el salón se desencadenara el infierno.” respondió Ajit “Pero antes mira” y diciendo esto, le enseñó la matricula de un gimnasio y los recibos de los últimos seis meses. La muy zorra había estado aprendiendo lucha cuerpo a cuerpo a escondidas para tomar su revancha. Arturo sacó de su cartera los recibos de otro gimnasio, este de Thai-boxing. Ajit sonrió y dijo “¡Bien! más pelea!”

Entraron en el salón y se desencadeno el infierno.

La patada de Ajit se clavo en los testículos de Arturo casi al mismo tiempo que el puño de Arturo aplastaba el pubis de Ajit. Ambos cayeron al suelo gimiendo de dolor. Arturo se recupero el primero pues Ajit no había logrado un blanco perfecto. Agarró a Ajit por el pelo y lanzó su cabeza contra la pared. La musculosa oriental chocó con un sonido sordo contra el tabique y cayó al suelo. Arturo se subió a su espalda y comenzó a pisarla como si quisiera apisonarla. Eso fue un error pues cuando Ajit se levantó Arturo cayó al suelo y Ajit se le echo encima. El semental hispano la rechazo a patadas y logró conectarle una en la cara. Se separaron y se levantaron de nuevo. Empezaron a girar frente a frente, con las ropas nupciales desarregladas y en desorden. Macho contra hembra, blanco contra asiática, amo contra criada, una lucha entre razas; una lucha entre clases; una lucha entre sexos; una lucha hasta el fin por la supremacía. El primer asalto había sido para la hembra, cuando forzó al macho a reconocer la superioridad de sus puños y consentir en aquel matrimonio de conveniencia. La raza blanca había tomado su revancha en el segundo asalto, doblegando a la exótica oriental en la lucha cuerpo a cuerpo. Ahora iba a ser la definitiva.

Cargaron el uno contra el otro, rabiosos por luchar y chocaron de frente como dos trenes sin frenos golpeando con pies y puños, martilleándose sin piedad hasta que Arturo demostró sus progresos boxisticos derribando a la ramera guerrera con una patada circular en la sien. Arturo acosó en el suelo a su rival pulverizando sus tetas con sadismo hasta que Ajit se agarro a el para esquivar el tremendo castigo. Arturo intento retorcerle el brazo a Ajit, pero la diablesa de ojos rasgados había aprendido bien las técnicas de lucha cuerpo a cuerpo y ambos contrincantes rodaron por el suelo y se retorcieron como serpientes intentando lograr una ventaja. En un par de minutos habían quedado trabados en una doble llave de tijera a la cintura. Arturo poseía una fuerza superior a la de su diminuta adversaria, pero esta había demostrado ya que su resistencia al daño era muy superior. Durante varios segundos se torturaron mutuamente hasta el borde del desvanecimiento a medida que las cotillas de ambos crujían bajo la presión. Ajit cedió la primera y quedo inerte en el suelo del salón. Arturo la agarró de los pelo y le incrusto la rodilla en la cara. La viciosa luchadora rodó por el suelo intentando derribar a su torturador, pero este la vio venir y la esquivo de un salto. Arturo intentó montarse sobre ella pero ella se incorporó y lo hizo caer a sus espaldas.

Quedaron de rodillas frente a frente y Arturo bajó los brazos, mostrando su mejilla a su rival. Esta aceptó encantada la invitación y lanzo un derechazo demoledor al macho al que pretendía domar. Arturo se tambaleó por el golpe pero no cayó, y lanzó un directo a la mandíbula de Ajit. El puño de la ramera oriental hizo impacto en el ojo izquierdo del bastardo occidental dejándoselo tan morado como la mejilla derecha de la asiática cuando recibió el siguiente golpe del europeo. El intercambio se hizo más rápido hasta que los golpes llovieron a tal ritmo que casi no se veían. Arturo demostró lo mucho que había mejorado con sus puños y dio un gran combate pero al cabo de un par de docenas de golpes quedo claro que aun le quedaba mucho que aprender mientras cedía poco a poco y Ajit lo iba empujando hacia el suelo sin misericordia. Antes de darse por vencido Arturo cambio de blanco y sus nudillos se hundieron cruelmente en el abdomen de Ajit, que no esperaba este golpe y se dobló en dos. Arturo repitió el ataque una y otra vez, y en cada ocasión un bufido escapaba de los sensuales labios de aquella gladiadora calientapollas. Ajit empezó a devolver los golpes al estomago del cerdo de su patrono, pero era como pegar en cemento. La marimacho tailandesa quedo tendida en el suelo mientras su nuevo amo frotaba su miembro viril contra sus pechos.

“Es hora de que te abras de piernas, negrita” se burlo Arturo.

“¿Que me has llamado, puto blanco de mierda?” pregunto Ajit. “Aquí lo único negro es tu futuro, mamarracho” y diciendo esto se encabrito como una yegua salvaje y Arturo tuvo que usas toda su fuerza para permanecer montado sobre ella. Ahora le tocó a la virago asiática demostrar lo que había aprendido en la lucha cuerpo a cuerpo, y lo demostró retorciendo la muñeca de Arturo, obligándole a desmontar para así evitar que aquella lasciva luchadora le reventara la mano.

Arturo a duras penas lograba mantener el control de la lucha cuerpo a cuerpo. El semental español sudaba a mares mientras Ajit se retorcía como una anguila esquivando las presas y llaves de su esposo y rival. Finalmente el grandullón europeo logró atrapar a la pequeña asiática en un abrazo de oso y comenzó a presionar cerrando la tenaza poco a poco. Ajit aceptó el reto y cerro sus propios brazos en torno a las costillas de Arturo. Mientras tanto sus entrepiernas habían quedado presionadas la una contra la otra y el miembro viril del macho blanco buscó su camino hasta la vulva hambrienta de la hembra amarilla y ambos sexos comenzaron su propio duelo hasta el fin. Arturo oscilaba sus caderas con poderosas embestidas clavando cada vez más profundamente su zanahoria en el conejo de su rival. Mientras cerraba los brazos como si quisiera partir a la hembra en dos, el macho la empujaba contra la pared para penetrar más profundamente. Esta oscilaba sus propias caderas al encuentro de las de Arturo y su conejo se cerraba hambriento sobre la zanahoria que lo invadía. Sus dientes se clavaban en el cuello del semental salvaje que pretendía violarla mientras lo domaba, y sus uñas marcaban su espalda mientras los músculos de sus brazos oprimían las costillas del macho que se atrevía a desafiarla. Polla invasora, coño succionador, el duelo elemental entre los sexos les condujo a ambos a un estado primitivo y casi animal.

Finalmente el viejo duelo de los sexos terminó como siempre ha terminado durante miles y miles de años. La vagina constrictora se merendó a la polla asaltante. El semental español sintió de pronto que perdía el control y eyaculó salvajemente en la vulva invencible de la ramera guerrera. Fue un orgasmo colosal y prolongado mientras aquella femineidad triunfante succionaba la verga del macho vencido como una ordeñadora mecánica. El colapso sexual de Arturo fue la señal para su colapso físico total. Mientras el sexo de Ajit establecía firmemente su supremacía, sus músculos demostraban su superioridad sobre la musculación masculina de su domado esposo. Con un gemido, Arturo perdió el conocimiento.

Cuando Arturo despertó lo primero que oyó fue a su antigua criada, ahora su ama y cónyuge, haciendo el amor. Arturo se incorporó para llevarse la sorpresa de ver a su belicosa esposa fornicando desenfrenadamente con una rubia sensacional de aspecto nórdico o anglosajón.

“Esta es Susan. Es inglesa” dijo Ajit al verle, “Es mi nueva amante y va a ser mi esposa de verdad. Tu no eres más que un figurón que voy a usar para conseguir quedarme en este país. No peleas mal del todo pero eres un amante de mierda y adem….”

Ajit comprendió que había hablado demasiado cuando Arturo la agarro por los pelos del coño y la arrastro fuera de la cama, donde comenzó a patearla frenéticamente. Ajit se defendió mordiendo a Arturo en el tobillo mientras la inglesa la jaleaba y la animaba, pero sin intervenir. Arturo perdió pie por el mordisco de Ajit y rodaron por el suelo en confuso embrollo de pies, brazos, puños, maldiciones y mordiscos. Arturo estaba loco de rabia y Ajit tuvo que sudar de verdad para hacerle frente, pero tras quince minutos de frenéticos forcejeos la tailandesa demostró quien era la campeona del dormitorio.

Tras aplastar a su esposo y esclavo, la diablesa oriental lo agarró por los pelos, lo arrastro hasta la cama, lo ató a la cama y durante el resto de la noche ella y su amante usaron su cuerpo desnudo y vapuleado como colchoneta mientras hacían el amor.

Cuerpo a cuerpo

Me llamo Gemma. Conozco vuestra revista por uno de mis hijos que la lee todos los meses. A mi me la esconde pero a su hermana se la enseña para escandalizarla y hacerla rabiar. Ella acabo diciéndomelo y un día que el no estaba ojee sus revistas para intentar averiguar que podía gustarle de ellas. Leí la editorial del principio y el correo con las historias de los lectores. Algunas de las cosas de vuestra revista me dieron risa y otras me dieron asco. Sobre todo me impacto la violencia que lo empapaba todo. No la violencia física sino mental, el odio, la agresividad, el hacer daño a otro por placer. ¿No hay manera de irse a la cama con alguien sin chincharle? En una de vuestras revistas encontré una historia de un chico que había tenido una experiencia erótica peleándose con su profesora particular. Me llamo la atención porque mi primera experiencia fue parecida, una lucha divertida, sin odio ni rabia.

Estaba colada por aquel pedazo de tío bueno de Dani pero no me atrevía ni a abrir la boca cuando el estaba cerca. Yo era el típico patito feo, gafas, atlética, alta y muy marimandona. Solía imaginarme que saltaba sobre el y le arrancaba la ropa antes de hacerle el amor. Aquella fantasía me hacia arder. Luego pensaba: “¡Despierta atontada! ¿Como vas a violarlo si no te atreves ni a darle los buenos días?”.

Un día decidí ir a por todas, pero cuando llego el momento de la verdad me quede helada de nuevo. El me miraba mientras yo me moría de vergüenza. “¿Que, tu también estas puteada con la química, verdad?” me dijo. ¿La química? Oh. Claro, el examen del lunes. Le respondí: “No, que va. Lo malo es tener que estudiar el fin de semana” El sonrió y fue como un sol que me derritiera “Pues yo no tengo ni unos apuntes decentes.” Aquí fue donde vi el cielo abierto de par en par. “No te preocupes, te prestare los míos. Ven esta tarde a mi casa y te los daré”

Así encontré la excusa para traer la mosca a mi telaraña. Cuando Dani llego, le recibí vestida con unos pantalones cortos playeros y una blusa roja anudada. El abrió mucho los ojos pero no dijo nada y se comporto con formalidad. Charlamos un rato y yo hervía por dentro viendo que se marchaba y no sabia como abordarle. Entonces dijo: “¿que es esa chaqueta blanca?” “¿Eso?, naah! Es solo el kimono de mi judo de mi hermano” “Bah, el judo, valiente mariconada” “Oye, listo. El judo no es ninguna mariconada. A mi me zurraban mis hermanos hasta que me harte y aprendí para defenderme. Les empezó a dar tales palizas que se apuntaron los dos al mismo gimnasio para no estar todo el rato debajo mío en las peleas.” “¿Y por que peleabas con tus hermanos?” “Soy la mayor pero como soy chica dicen que mandan ellos. Siempre queremos ver programas distintos en la tele, cosas así, y tengo que recordarles a esos enanos quien es la jefa.”

“Bah, tus hermanos jugaban contigo. Si alguien te ataca más te vale correr”. Le agarre por el cuello y puse mi cara rozando la suya. “¿Tu me harías correr, nene?” El desafío le galvanizo y me beso. “¡Al fin!” pensé. Le di un sopapo y grite “¡Cerdo!” y le di un besazo monumental. El me devolvió el beso. Yo le abofetee otra vez. “Si me besas otra vez te araño”. “¡Pero si tu me has besado a mi!”. “Porque me da la gana. Aquí mando yo”. Y para subrayar mi autoridad le bese de nuevo. El intento besarme. Forcejeamos. Le pase el brazo por su sobaco y lo proyecte por encima de mi hombro. Cayo de espaldas al suelo y me tire en plancha sobre el. Me abrazo con fuerza y rodamos comiéndonos a besos. Le arranque de cuajo la camisa. Los botones salieron volando al ceder los hilos y la tela se desgarro y rompió. Hice lo mismo con su camiseta. Entonces el chico dulce y bien educado que conocía se esfumo y en su lugar surgió la fiera hambrienta que estaba buscando. Me destrozo la blusa y dejo mis pechos al descubierto. El botón que cerraba mis pantalones salió despedido hasta el techo. Intento hacer lo mismo con mis braguitas pero le luxe la muñeca y me senté encima de el. Apreté su cabeza contra mis braguitas hasta sentirme inundada de placer. ¡Por poco le asfixio!

Le quite el pantalón y el me dejo desnuda. Entonces desgarre sus calzoncillos. Nos abrazamos y sentí el calor de su cuerpo cuando sus brazos me rodearon. Nuestros labios se buscaban, nuestras lenguas se paladeaban, nuestras respiraciones se unieron en un solo aliento y nuestras manos exploraron territorios sin cartografiar. “Gemma, Gemma, eres única, eres increíble, eres una leona. Te adoro, te necesito, quiero fundirme en ti” Agarre su sexo duro y poderoso con las dos manos, acariciándolo para ponerle un preservativo. Entonces lo monté y yo misma me ensarte su virilidad hasta lo más hondo sentándome sobre el. Luego comencé a levantarme y a sentarme de nuevo mientras mis muslos se cerraban capturando su masculinidad en mi más íntimo interior, sintiendo su tacto duro y cálido avanzar centímetro a centímetro. Dani oprimió mis nalgas con sus vigorosas manos como si quisiera exprimirlas mientras las meneaba lentamente. Disfrute un orgasmo que me derritió de placer. Dani, que todavía no había eyaculado, se aprovecho de mi debilidad y me descabalgo.

Forcejeamos y el se puso encima. Yo no deseaba otra cosa que ser vencida y conquistada por aquel Apolo de mis sueños, pero era más divertido resistirme y verle sudar para conseguir sus propósitos. Luche con todas mis fuerzas y usando cada truco que sabia, limpio o sucio. Mis labios acariciaban su pecho mientras mis uñas le marcaban la espalda. Las yemas de mis dedos le cosquilleaban la ingle mientras mis dientes se hundían en su culo. Le tiraba salvajemente del pelo mientras le susurraba al oído frases abrasadoras de inaudita indecencia. Saboree su pene mientras le luxaba la muñeca. Dani me ataco haciéndome sentir el empuje de su hombría. Su musculatura masculina me doblego contra el suelo. Entonces avanzo entre mis piernas. Con los brazos abiertos nos agarrábamos de las manos tensando nuestros músculos en un duelo de fuerza. Gotas de sudor caían sobre mí. Mientras tanto martilleaba su culo con mis talones para clavarme más hondo su estaca deliciosa. Fue entonces cuando sucedió el milagro. Tal vez el esfuerzo y la tensión a la que estaba sometido cada musculo de mi cuerpo en aquel lujurioso combate actuó como un amplificador pero de repente explote en un orgasmo de magnitud cósmica que duraba sin apagarse. La sensación fue tan fuerte como si me electrocutaran con millones de voltios de placer; como si todo mi cuerpo fuera un clítoris gigantesco. Estuve a punto de desvanecerme.

Tras una tarde de placer tuve que esconder las ropas destrozadas y darle a Dani algo que le valiera. Lo difícil fue jugar al escondite con mi madre: “Gemma, ¿donde tienes la blusa roja, que voy a lavarla?” Cualquiera le decía que me la destrozo mi amante para sobarme las tetas mientras yo usaba mis puños para violarlo. ¿Os lo imagináis? El belorcio de mi hijo, que se cree muy listo, muy mayor, y me trata como si tuviera cuatrocientos años, no tiene ni idea de lo que es una verdadera juerga y se quedaría bizco si imaginara como se lo montan la cachonda de su madre y el sátiro de su padre cuando el y su hermana se van de excursión el fin de semana. Mi hija suele alabar mi forma física. ¡Cualquiera le dice cual es nuestra tabla de ejercicios! Y es que acaba siendo irritante que todo el mundo piense que los matrimonios veteranos no tiene vida sexual ¿Acaso no saben que el diablo sabe más por viejo que por diablo? Publica esta carta para que todos esos jovencitos presuntuosos se enteren de que aquí hay un par de cuarentones que saben jugar entre las sabanas.

Gemma. Burgos