Mi primera experiencia sexual y como un maduro me enseño del sexo

Hola, soy Rocio (nombre ficticio), soy de una pequeña ciudad de Cordoba en Argentina. Como desde chica tengo un cuerpo muy trabajado ya que practico mucho deporte, ademas soy alta para mi edad, ya estoy en 1,8 metros a mis 18 años,  siempre fuí muy atractiva y deseada. Pechos grandes desde chica, cola bien parada y una cintura de avispa siempre fueron mis mejores caracteristicas, sumado a eso mis labios chicos y carnosos.

Debuté sexualmente a los 15 años con un vecino mucho mayor, él tenía por entonces cerca de 40 años. Siempre me gustó por que es una persona muy amable, ademas muy atleta ya que juega al futbol en el club del barrio y es uno de los líderes que ahí tenemos. Él notaba cada vez que lo miraba o saludaba que lo hacía con deseo.

Siempre lo veo cuando vamos a entrenar, ellos estan terminando la practica cuando nosotros llegamos. Su hijo practica artes marciales junto a mí así que por lo general él siempre nos lleva a casa a pesar de quedar cerca del club, así que tengo mucho contacto con él y su familia. Su esposa fue profesora mia, ademas ellos charlaban mucho con mis padres aunque no eran amigos.

Los viernes por lo general mi padre se queda con sus amigos en el taller hasta muy tarde, mi madre vuelve tarde del trabajo por lo que estoy sola hasta cerca de las 22 hs. como mínimo. Vive a dos casas de la mía y nuestra propiedad se conecta en el fondo con la de él por estar en una esquina. Pleno verano, ese día el club estaría cerrado por desinfección, cerca de las 18 hs. estaba sola refrescandome en la pileta de lona que tenemos. Y como toda chica curiosa se me ocurre hacer topples para tomar sol, pasado un tiempo escucho silvidos a lo lejos que en un principio no dí importancia ya que para mí era imposible que alguien me observara ya que tenemos un tapiado muy alto; hasta que decidí ver para identificar de donde venían, y ahí lo encuentro a mi vecino en su terraza, desde donde me podía ver tranquilamente. Estiró su mano para saludar, yo con mi brazo derecho tapé mis pechos y con el izquierdo lo saludé tambien. Me empezó a hacer señas que en un principio no entendía, hasta que me dí cuenta que me decía que quería venir a mi casa a refrescarse en la pileta, así que le dí el ok., pero me indica que entraría justamente por la parte de atras. En tan solo un minuto lo tuve saltando el tapiado, mientras yo terminaba de ponerme el sosten del traje de baño.

Me comentó que recien para la semana entrante tendría lista su pileta y que tambien me invitaría a ir. Me dice que lo acompañe en el agua, mientras yo de mis nervios no sabía como actuar, hasta que le hago caso y voy con él al agua, donde se puso a provocarme inventando juegos y buscando de tocarme. De a poco tomo confianza y empezamos con pequeños empujones hasta ir a  forcejear con él para empezar a rozar nuestros cuerpos; me gustaba la situación, las risas cambiaron a una respiración agitada y gemidos de mi parte cuando me rozaba “inocentemente” mis pechos con sus manos o su verga por mis nalgas. Hasta que posó sus labios junto a los mios, sin experiencia, se movían de acuerdo a como los movía él. Su lengua sobrepaso la linea de mis dientes para hacer jugar a la mía. Sus manos estaban acariciando mi espalda hasta que una se dirije a mis nalgas para presionarme contra su verga que se la sentía super dura mientras su otra mano se dirigió a mis tetas no si antes desatar el sosten y empezar a sobarlas suavemente.

Me propone ir al dormitorio, lo que me niego al principio, pero sus lindas y cariñosas palabras acompañadas de sus caricias me convencen. Él me carga en sus brazos y me lleva mientras devora mi boca a besos me dice que no va a pasar nada que yo no quiera, pero el problema era que no sabía que es lo que quería con él.

Suavemente me coloca en mi cama y me desnuda sin que yo le diga nada, para empezar a besar mi cuerpo. Baja por el cuello, muerde mis pezones, besa cada uno de mis abdominales y luego me hace girar para arrancar nuevamente desde arriba y deslizarse por toda mi espalda hasta llegar a mis nalgas, a quienes toma con ambas manos fuertemente y las comienza a lamer con violencia y lujuría haciendome gemir de placer. De a poco me hace separar mis piernas para acceder en esa posición a mi vagina, ya lubricada, que empieza a conocer y disfrutar del sexo oral que este hombre me estaba dando. Me vuelve a girar y continua su trabajo con mis pechos mientras se acomoda sobre mí ya desnudo y siento como su verga buscaba mi sexo para ingresar. Solo me dejé llevar y sentí como su verga me desgarraba por dentro haciendome chillar de dolor. Se quedó quieto por un momento, yo estaba en silencio, de a poco empieza a moverse suavemente, el calor interior merma, el ardor va desapareciendo lentamente, aumenta su ritmo y su profundidad en cada embestida para hacerme gemir nuevamente; el placer vuelve a mí y se apodera de mi cuerpo que empieza a estremecerce como cuando su lengua jugaba en mi vulva, así que lo abrazo fuertemente mientras el come mi boca apasionadamente. No resisto mas esta sensación, separo mas mis piernas para que su verga calme mi interior, su testículos golpean mi ano y sus manos aprietan fuertemente mi culo pegandome bien a él hasta que me estremesco por completo, mi hombre me hizo conocer el orgasmo en mi primera cogida mientras siento su descarga en mi interior.

Sale de mi y se recuesta a mi lado, conversamos un ratito, de las ganas de ambos de volver a vernos, de lo bien que la pasamos. Así que acordamos en volver a vernos en un par de días.

 

En mi segundo encuentro con mi veterano amante, hablamos mucho tiempo sobre la diferencia de edad, el cuidado que debemos tener etc. El me decía que debemos cuidarnos para que no me embarace y de vez en cuando me tiraba la idea de que si yo quería tener novio era mejor, que nuestra diferencia de edad despues nos perjudicaria, que teníamos que vivir el momento y cuando yo lo decidiera me liberaba de él. Obvio que en esos momentos ni se me ocurria nada de eso, solo quería estar con él, mi primer hombre, quien ya me gustaba hace mucho tiempo y solo quería que él me tocase, pero estaba claro que para él era solo la aventura de cogerse una pendeja primerisa a su antojo, una pendeja que estaba caliente como una estufa y que cada vez que lo veía no podía evitar mojarse las bragas. Nuestro primer encuentro me había marcado tanto que solo pensaba en sentir sus labios por todo mi cuerpo a pesar que siempre comenzaba pensando en estar en sus brazos y en sus caricias. Ese día volvío a cogerme en su auto y organizamos para juntarnos el fin de semana.

La siesta del sábado me llevó a su casa y como bienvenida me besó todo mi cuerpo y terminó succionando mi clítoris hasta hacerme acabar. Luego me propuso ver una pelicula mientras estabamos en la cama abrazados, él ya tenía todo preparado, con sus claras intensiones de no perder tiempo conmigo e ir al grano en cada encuentro, quería enseñarme todo sobre el sexo, a mamar su verga, el sexo anal, y los juegos que se pueden hacer. Cuando prende el televisor, estaba pausado un video porno, y me propone verlo así aprendamos juntos, según sus palabras. Como yo hacía lo que él decía me deje llevar.

Mientras observabamos el tomó mi mano y la llevo a su verga para que lo pajease, hasta que en un momento me pregunto si me animaba a probar de lamer su verga. Sin muchas vueltas empece mis clases practicas, primero empecé a jugar con mi lengua en su glande y por todo el largo de su verga, luego practicaba de introducirmela sin dañarlo con mis dientes, para luego terminar de tragarme lo máximo posible; todo esto bajo su supervisión y aprobación. Tomaba mi cabeza y presionaba para que me tragara toda haciendo que me ahogara en varias oportunidades. Mi hombre no dudo ni un instante en hacerme probar su leche, no me dijo nada y me acabo practicamente en la garganta. Hizo que lo tragara todo y se la limpie continuando con la mamada; al sentir su leche en mi boca me dió un poco de impresión, pero al no sentir un sabor feo me animé a lo que él me indicaba.

Su tranca seguía dura así que me cogío en 4 patas hasta que nos vinimos juntos nuevamente. Despues de un descanso seguimos cogiendo en diferentes poses por dos polvos mas, enseñandome a montarlo tambien. No pudimos seguir por que nos quedamos sin condones. Cuando regresé a casa fuí a ducharme y sentí un poco de dolor en mis pechos por tanto apretadas y succiones, pero aproveché de hacer lo que mi hombre me pidió, ir estirando mi esfinter, ya que la próxima vez quería romperme el culo como en los videos que observamos juntos. Así que ya esperaba con ansias el próximo fin de semana para que me lo hiciera.

 

Pasaron tres semanas de mí último encuentro con mi amado, faltaban como 3 horas para mi encuentro amoroso ya acordado. Desde la noche anterior solo estaba tomando líquido como él me indicó y me tocaba hacerme una enema para limpiar mis tripas como habia visto los videos por internet. Terminada la tarea me dirigí a su casa tal lo acordado, él me recibió con un beso apasionado mientras me levantaba con sus fuertes brazos tomandome de mis nalgas para llevarme hasta su living. Me sentó y saco su verga para que le demostrara que no me había olvidado de sus clases; estando semidura la comencé a mamar hasta que la puse como un tronco de dura. Me dijo que esta vez me acabaría en la punta de mi lengua, así que la succioné hasta me indicó y espere su primer descarga que fué a para a mi garganta por la fuerza de su chorro, mientras que el resto quedaba en mi lengua para luego saborearla y recíen ahí tragarla como mi macho me estaba indicando.

Me recostó en el sofá para lamer mi concha que ya chorreaba jugos de la exitación, llevandolos con su lengua hasta la entrada de mi culo que se estremecía con cada roce de su lengua. Me puso a cuatro y empezó a clavar la concha con dureza hasta que su verga se empapó bien de mis jugos mientras uno de sus dedos se introducia lenta y suavemente en mi ano, para luego sumarse otro mas haciendo un mete saca que aumentaba su intensidad a medida que se movía con mas libertad y yo lo disfrutaba por que no sentía dolor alguno salvo la molestia inicial.  Y sin mediar palabras ubico su verga en la entrada de mi trasero empezando a presionar lentamente, el dolor aumentaba, me ardía el culo a tal punto que le pedí que la retire, pero contrario a eso empujó con fuerza para que encajarla completamente. Grite del dolor, mis lágrimas saltaron y buscaba de morder la almohada. El acariciaba mi cabello y me pedía que me tranquilice, que me relaje mientras estaba aún quieto, pero empezó a moverse lentamente mientras ví que estiró su mano hacia la mesa de luz donde estaba un pomo, que era el lubricante. A medida que retiraba un poco su verga le tiraba un chorro arriba; yo sentía como empezaba a deslizarse mejor y el dolor disminuía de a poco.

Empezo a cogerme con mas fuerza, el dolor ya había pasado, pero mis nervios no me dejaban disfrutarlo. Me bombeó un buen rato hasta que hizo su descarga en mis intestinos. En cuanto se quitó sentí un alivio importante, él me hizo ir hasta el bidet y que me diera con el agua fria hasta que me relajó el orto.

El dolor ya se había ido, solo quedaba una molestia, le dije que en realidad no lo había disfrutado, pero mi hombre me decía que fué por ser la primera vez y por lo grueso de su verga, que ya me acostumbraría pero para eso debía trabajarlo bien a mi culo. Así fue que me dejó descansar un buen rato y mas tarde comenzó la acción de nuevo chupando locamente mis pezones y mi clítoris poniendome loca. Se puso boca arriba e hizo que lo montara introduciendome de una estocada su tranca hasta el fondo de la calentura que tenía. Mientras hacía desaparecer semejante pedazo en mi interior, él seguía dándome placer en mis pechos mientras con la otra mano empezaba a trabajar mi culo de nuevo introduciendome el lubricante con sus dedos. Tanto placer me hizo acabar al poco tiempo, así que quitó su verga, me hizo girar y que apoyara mis manos en sus rodillas; puso la punta de su verga en la entrada de mi culo y me dijo que bajara lentamente. Ya no había dolor, ya no habia molestia, y mientras mis tripas cedían el paso a su tranca el placer se apoderaba de mí. Como me sentí cómoda así, le empecé a dar ritmo y velocidad a mis movimientos para que toda esa bestia quede bien adentro. Pero me estaba cansado así que le pedí cambiar de posición, así que me recoste boca arriba, él solo tomo mis tobillos y los puso sobre su hombro; guió su verga y me la introdujo de un solo golpe, esta vez fué placer puro, y empezó a bombear con locura mientras yo gritaba y gemia hasta que sentí su chorro de leche saltar en mis tripas. Me dejó exhausta, así que me retiré a mi casa pensando que me esperaría el proximo fin de semana.

 

Llevo mas de un año cogiendo con mi vecino, ya no es solo el fin de semana, incluso durante la semana nos juntamos un rato, e incluso a la salida del cole me levanta para que se la mame hasta que llegamos a casa. Mis días de periodo, él se hace la fiesta con mi culo que lo deja lleno de leche y exhausto. Pero tanta calentura tuvo sus consecuencias, malas para mí en realidad.

Estaba claro que a él solo le interesaba cogerme y el tema del novio siempre estuvo presente de su parte. Una noche, él se quedó en una reunión que habia en el club, así que coincidimos en la salida, pero estaba mi padre también así que no volvería con él. Me estaba esperando en la zona de los baños, y cuando salgo de clases me hace seña para que lo siga. Nos dirigimos detras de los vestuarios donde me quería coger a toda costa, pero le decía que ahí no. Entonces me pidió una mamada rápida que se la dí con gusto y como toda una experta ya que lo hice acabar en poco tiempo. Nos vestimos y nos fuimos.

Llegó el viernes, siempre nos cruzábamos para coordinar la hora que nos juntaríamos al día siguiente, evitábamos los celulares por miedo a que nos descubran. Mientras su hijo se bajó para abrir el portón del garage, él sacó su celular y me mostro una foto donde yo estaba tragandome su verga. El maldito viejo que trabaja de sereno en el club nos vió y nos filmó. Cuando nos juntamos al día siguiente me mostró los mensajes del víejo. Su silencio valía que él tambien me cogiera. Pero yo no quería saber nada, le decia que le diera dinero pero solo quería cogerme. Tenía miedo, hasta que me convenció y me dijo que él estaría ahí para cuidarme y ver que el viejo no me dañara.

Fin de semana siguiente nos juntamos en el club donde el viejo vive, estaba bañado, perfunado y con una cara de dejenerado total.

El viejo pretendía que le bailara, que le hiciera un show, a lo que yo no sabía como reaccionar. Pero mi macho intervino y le dijo que me ayudaría a comenzar, que tenía que entender que no era una prostituta,  así que tomo la iniciativa.

Ven, muestrale como la mamas, fueron sus palabras. Le bajé el pantalon y tomé su verga que estaba totalmente flácida para empezar a lamer con timidez, torpeza, apatía. Mi macho me comienza a hablar, que me relaje, que haga bien las cosas así nos desocupabamos rápido del viejo,  de a poco voy animandome a mas, miro de reojo y el viejo se estaba pajeando al vernos; ahora me concentro en mis mamadas que tambien me dan placer. En eso siento las manos del viejo tomar mi nalgas y levantar la minifalda que llevaba puesta, luego siento su lengua lamer mis cachetes mientras me quitaba la tanga para encontrar mi raja bien rasurada y brillosa por los jugos que comenzaban a emanar de ahí.

Me transformé cuando sentí su lengua introducirse en mi vagina, lo que llevó a que me devorará con mas pasión la verga de mi amante que gemia en cada lengüeteada que le daba, pero al cabo de un momento me detiene e invita al viejo a recibir su mamada. Su verga estaba dura, pero no era tan grande como la de mi amante, así que me la engullia sin ningún problema haciendo chillar al viejo que me tomaba de los pelos para presionar su tranca contra mi garganta. Mi macho se puso detras de mí y sin mediar palabras me clavo su verga de una estocada. Grite de placer, me empezó a bombear con fuerza, me tenía totalmente dominada, mientras me indicaba que siguiera con el viejo. Me tenía en la gloria cuando sentí su leche en mi interior dejandome a un paso de llegar a mi orgasmo. Le dijo al viejo que se recueste así yo lo monte, así que de inmediato me subí sobre el viejo, que aún no había probado mis grandes tetas, por lo que me las empezó a succionar como un loco logrando mi máxima entrega producto de la exitación, por lo tanto no demoré en correrme. Al notar esto, el viejo me quito de encima y se puso detras para sacudirme en 4 patas hasta que se descargó en mi interior tambien.

Yo me quedé recostada en la cama para descansar un momento, realmente lo había disfrutado mucho, nos turnamos para ir al baño a higienizarnos siendo yo la última en hacerlo. Al regresar, ambos estaban recostados con sus vergas firmes, el viejo nos confesó que había tomado una pastilla de viagra para la ocación, mi macho encambio era un semental así que podía seguir cogiendome aúnque haya acabado, por lo que no me sorprendía que siguiera firme. Sin mas vueltas el viejo me pide que se la vuelva a mamar, esta vez ni lo pienso, solo obedezco y me subo a la cama en 4 pies para empezar a saborear esa verga mientras con mi otra mano tomo la vergota de mi macho para pajearlo y luego intercalar mi boca entre ambos rabos. Pasado un rato, mi macho se levanta y se pone detrás de mí, comienzo a sentir sus manos acariciar mis nalgas, su boca lamer mi vulva y darme pequeños mordiscones. Me caliento mas, por lo tanto devoro con mas lujuria la verga del viejo; mi macho no se detiene ahí, su lengua comienza a darle placer a mi ano, sus dedos, envevidos en lubricante de abren camino de a uno estirando mi esfinter.

Mi macho me indica que monte al viejo que tenía los ojos blancos de la mamada que le estaba regalando, me clavo toda su verga de una sentada y empiezo a moverme despacio manteniendo todo el pedazo dentro. Los dedos de mi macho continuan su trabajo dilatatorio suavemente produciendome mucho placer. Ellos salen y su verga se posiciona en mi entrada para presionar e ir ganando espacio en mi interior. Yo estaba quieta, con la verga del viejo bien metida en mi concha, dejando que mi macho valla avanzando cada vez mas en mis tripas hasta meterna a toda. Les pido que se queden quietos y soy yo la se coge ambas vergas a la vez, cada vez mas rapido, mas fuerte, mas violento, mientras grito de placer y mi cuerpo se comienza a extremecer. Siento que falta poco para acabar pero me estoy cansando y ellos lo notas, asi que de empiezan a coordinar sus movimientos para darme una excelente clavada y chupada de tetas. No puedo mas así que suelto mi peso sobre el viejo y los dejo que me hagan tener una hermosa fenomenal acabada. Ellos siguieron un rato mas cada uno hasta que se descargaron bien dejandome totalmente rendida. Como supuestamente esa noche dormía en lo de una amiga, nos quedamos ahí a descansar ya que mi macho estaba solo y no tenía inconvenientes en regresar tarde a su casa. Por la mañana temprano, para evitar que nos vieran salir de ahí nos fuimos no sin antes regalarle una última mamada al viejo para dejar la tarea cumplida, satisfecha por una experiencia que ni pensaba tener a esta edad y que en cierta forma me marco para dejar de pensar que mi macho tenía que ser el único hombre que me toque.

De vuelta en el hogar, recordaba lo vivido y pensaba en otros hombres que me parecian atractivos, y que podrían llegar a ser mis proximas experiencias.

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