Mi primer día

Os voy a relatar una fantasía que tienen muchas mujeres, incluida yo, pero como comprenderéis es difícil de llevar a la práctica.
Acababa de cumplir los 18 años cuando me fui de casa. Estaba cansada ya de tener que depender de mis padres, quería ver mundo, ya era mayorcita.
Lo primero de todo era buscar trabajo, una tarea complicadas que están las cosas últimamente para encontrar un buen empleo sin tener experiencia de nada. Así que mirando en un periódico, vi que necesitaban chicas para una casa de relax, pensé que no perdía nada por probar. Llame y me dieron cita para aquella misma tarde a las 8.
Me maquillé, me vestí, perfumé mi cuello y mi ombligo, también puse unas gotas de perfume en mis tobillos y el canalillo, quería cuidar hasta el más mínimo detalle. Me calcé mis zapatos de tacón y salí a la calle, llamé al timbre rojo una vez había llegado al portal, el corazón me palpitaba con fuerza, mis pupilas se dilataron, mi respiración se aceleraba por momentos. Por fin me abrieron la puerta. Detrás de la puerta había un hombre de pelo blanco y largo sujeto en una coleta, un pendiente y una cara amable. Me invitó a pasar.
– Hola, ¿que tal? – me dijo -¿te ha costado mucho encontrarnos?
– Pues no, ha sido fácil.
– Bueno, pues como veo que de cuerpo no estas nada mal, vamos a empezar ya. Yo soy un cliente y te voy a pedir una serie de cosas, para ver si cumples con tus deberes. Pero te lo voy a poner un pelín más complicado, porque no voy a estar yo solo, mi socio también quiere probar la nueva mercancía.
Asentí con la cabeza.
Me llevaron a una habitación con luz tenue, había una gran cama en medio, al fondo un pequeño cuarto de baño. Su socio me acompañó al baño y por el camino se presentó, se llamaba Víctor, parecía muy buena gente. Una vez en el baño me empezó a quitar la faldita y luego bajó mis braguitas con toda la naturalidad del mundo. Mis mejillas se ruborizaron. Me indicó que me sentara en el bidet. Se puso al la do mío y empezó a mojar mi vello con su mano, sus dedos se introducían entre mis labios, me estaba humedeciendo toda la zona, del clítoris al ano. Puso en su mano unas gotas de jabón líquido y se puso a frotarlo con mi vello suavemente, hasta que hizo espuma, espuma que se dedicó a distribuir por toda mi vulva. Cuando sus dedos se pasearon por la entrada de mi vagina un escalofrío recorrió todo mi cuerpo es una zona realmente delicada y sensible. Me enjuagó y me secó con delicadeza. Nunca antes me habían lavado el coño. Lo cierto que fue una experiencia super excitante.
Me puso un tanguita blanco y me llevó hacia la cama , donde ya estaba tendido Adrián, totalmente desnudo. Me tumbé a su lado solo con el tanguita blanco y el se abalanzó sobre mi, besándome en los labios, mientras posaba su mano izquierda en mi cintura. En pocos segundos Víctor se había unido a la fiesta, tenía una polla enorme que se dedico a pasar por mi culo mientras me agarraba las tetas, me las sobaba, apretaba mis pezones, mientras que Adrián seguía besándome.
Con mi mano cogí la polla de Adrián, estaba super dura y con la otra mano cogí el miembro de Víctor, casi no podía rodearlo con la mano .
Empecé a masturbarles suavemente y pronto lo agradeció Adrián lamiendo mis pezones, ya durísimos como piedras. Víctor me cogió de la cintura y me puso a cuatro patas, Adrián se puso justo enfrente de mí, de rodillas. Me vendó los ojos. La sensación de no ver nada hizo que mi vagina se dilatara aún más. Noté la punta de su polla, su capullo húmedo posarse en mis labios, me sujetó la barbilla y yo abrí un poquito la boca mientras la polla se abría paso. Entonces sentí la lengua de Víctor en una de mis nalgas, Mientras sus dedos jugueteaban a abrirse paso por debajo del tanga su lengua se acercaba a mi vagina, mientras echaba el tanga a un lado. Sus dedos toqueteaban mi clítoris, eso me volvía loca. Adrián movía su polla en círculos en el interior de mi boca, la vaciaba y la llenaba.
De pronto Víctor me quitó el tanga, me lo bajó de un tirón y me dio un par de cachetes en el culo. Se puso detrás de mí y posó su enorme polla en mi coño, empezó a pasearla por toda la rajita. Mmmmh! La calidez de su miembro me estaba poniendo malísima.
Pero paró de moverse, dejé de sentirle, hasta que noté que me indicaban que me pusiera en pie. Víctor me cogió de las nalgas y me puso sobre el. Tenía las piernas totalmente abiertas.
Entonces noté como Adrián cogía la polla de Víctor y me la introducía, mientras Víctor iba bajándome poco a poco. Sentía su enorme polla llenándome por momentos, era una mezcla de dolor y placer. Pero Adrián no quería quedarse fuera de juego, empezó a meterme la polla por detrás, nunca lo habían hecho antes pero sentí un placer indescriptible, estaba penetrada por los dos agujeros al mismo tiempo. Víctor empezó a subirme ya bajarme, y las dos pollas me llenaban y me vaciaban. La cadencia de tiempo fue disminuyendo. Estaba agarrada a los hombros de Víctor, sentía tanto placer que creía que me iba a desmayar. Hasta que sentí un calor que me empujaba desde el estómago y que se esparcía por todo el cuerpo, el orgasmo llegaba, empecé a estrangular sus pollas con los movimientos rítmicos de mis músculos, al ritmo de mis espasmos, de mis convulsiones. Empecé a gotear. Estaba agotad1sima, pero ellos no pararon, Adrian se corrió primero, note toda su lechada en mi culo. Luego Víctor me bajó y me puso de rodillas, cogí su polla y empecé a masturbarle, en pocos segundos se estaba corriendo, apreté sus huevos, quería exprimirle hasta la última gota. Su leche salió a borbotones, chocando contra mi garganta.
Recogí todo su semen, me quite la venda de los ojos y allí de rodillas mirandole a los ojos me lo tragué.
¿Que si me dieron el trabajo de puta? pues no lo sé, estoy tan cachonda ahora mismo que no puedo contestar a esa pregunta
Judith

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