Buscando una tercera

Creemos ser dos seres normales, nos gusta mucho el sexo, nos apasionan ver videos porno y yo tenia deseos de realizar nuevas experiencias, primero comenzamos por comprarnos un consolador y otras cosas por el estilo, ropa sexy pero cada vez yo quería mas y mas hasta llegue a convencer a mi pareja para tratar de tener una tercera persona en nuestro cuarto.

Decidimos ir por la calle y tratar de hacer amistad con alguna mujer, mi pareja me dejaba en un bar y él se iba a levantar a otra mujer para mí, al principio no me gustaba la idea pensaba que se iría 2 o 3 horas por ahí y que volvería con las manos vacías. No era facil pero  un día cualquiera sin pensarlo llega al bar donde yo estaba  (ese día vestida con una mini muy provocativa y una remera en la que se podían reflejar mis pechos.) Hola me dijo, y dirigiéndose a la acompañante le dijo que casualidad acá esta mi mujer de la que te estuve hablando hace instantes, la chica en cuestión debería tener no mas de 24 años era mas alta que yo pechos paraditos, buena cola, estaba en un jean apretado y tenia una camisa fuera de la cintura, me llamo la atención que no usara sostén, pero no le di importancia. Hola me dijo yo soy Ana vos sos Julia o Julita como dice Oscar. Se acercó, me dio un beso en la mejilla y la invite a sentarse a tomar un café, charlamos los tres un buen rato, me atraían sus pechos los cuales me los imaginaba con tan solo ver la separación de los mismos ya que tenia un botón de la camisa desabrochado. Pude observar que me miraba el cruce de piernas y que miraba mucho a Oscar cada vez que se dirigía  hablándome a mí. Bueno luego de tomar algo nos decidímos a irnos, ya que ella vivía cerca le dije que la llevábamos sin compromiso pensando que como no hablamos nada de encuentros no le había caído algo bien. Nosotros tenemos un auto tipo combi para transporte de gente, subimos los tres adelante yo me senté en el medio y ella del lado de la ventanilla, Oscar muy astuto determino ir a la casa de Ana por el camino más largo y más tranquilo, serian las 22 hs ya era bastante oscuro, en una curva mis piernas tocaron las piernas de Ana y ella muy sutilmente me arrimo su mano sobre mi muslo, diciéndome que lindas piernas tenés ¿haces deportes? No, le dije, solo camino y no corro mucho, sentia el calor de su palma en mi pierna, y la sensación era tal que sentia mi humedad surgir de entre mis piernas. Oscar nos dijo porque no se pasan atrás y estan mas comodas, nos miramos y aceptamos el paro la combi y nos pasamos a los asientos de atrás, ya él  sabia que iba a ocurrir, se le notaba la cara sonriente. Ana se animó y comenzó a tocarme las piernas más fuerte, yo hice lo mismo pero me dediqué mas a tocar su pezones principalmente el  izquierdo el cual estaba durísimo, sentía su mano subir por entre mis piernas y llegar a mi clítoris, ya estaba muy mojada, excitándome a cada segundo, intercambiamos un beso en la mejilla y luego otro en el cuello, ella determino que ya era hora y apoyó muy suavemente sus labios en los míos quedándonos varios minutos saboreando nuestras lenguas y abrazándonos apasionadamente. Oscar paro la combi al costado del camino apagó las luces y se pasó al mismo asiento donde estábamos nosotras, acomodó algunos asientos para tratar de hacer un tipo sillón en el cual me acosté, Ana no dejaba de besarme, levantando mi remera y desabrochando mi sostén, se dedicó a besar mis pezones mientras me iba sacando mi tanga, a la vez Oscar le desabrochaba su jean y también su camisa, ya él se había sacado su ropa quedándose solamente con el bóxer en el cual se podía divisar su miembro erecto listo para satisfacerme. Ana bajaba cada vez mas llegando con su lengua a mi clítoris e introduciéndomela en mi conchita, jugaba con sus dedos mientras yo saboreaba el miembro de Oscar, nos estábamos regocijando los tres, Ana sacó su cabeza de entre las piernas y se recostó en el asiento de al lado mío, dejando sus piernas  abiertas para que yo me decidiera a hacer lo mismo que ella me hizo a mí, nunca había hecho algo así, pero mi excitación iba cada vez mas en aumento, Oscar me dijo solo apóyale tu cara en la pelvis mientras yo te penetro, me acomodé, Oscar se apoyó en mi penetrándome totalmente y yo en la pelvis de Ana, era una sensación enorme ella me acariciaba mis pelos y yo introducía dos dedos en su concha mientras que Oscar me hacia tener un orgasmo sensacional, tal era mi excitación que bajé la cabeza apoye mi lengua en el clítoris de Ana y más luego toda mi trompa en su concha hasta llegue a besarle el orto, ella se empezó a mover muy bien hasta llegar al orgasmo justo cuando Oscar estaba acabando dentro de mí, y yo también acababa con él, Los suspiros de Ana eran eternos, el néctar que desprendía mojaba  mi lengua, era sabroso y sentir la leche de Oscar caer entre mis piernas no tenia palabras para decir, Oscar se  separó y todavía tenia su miembro parado (el siempre se echa mínimo 2 polvos seguiditos) así que le dije a Ana si me ayudaba a besárselo cosa que aceptó y entre las dos besamos ese miembro y la colita de Oscar en la que ya yo tenia puesto un dedito así lo excitaba mas, cuando él comenzó a darse cuenta que acababa nos hizo poner la boca juntitas y nos lleno de leche la boca y la cara, para mas luego Ana y yo nos dimos un beso saboreando ese semen.

Terminamos vistiéndonos Oscar paso al asiento del conductor prendió la combi y llevamos a Ana hasta la casa, nos quería invitar con un café pero decidimos que no, que lo preferíamos tomar otro día con mas tiempo. Así que quedamos para vernos y compartir también al marido de Ana (hasta ese instante para mí era soltera), pero esa es otra historia que otro día les contaré.

Si alguien nos quiere escribir proponiéndonos algo parecido prometemos contestar los mail.
alegrias@ciudad.com.ar

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