Una orgía única

Como les conté en mi relato Ay Rosa de mi vida, después de mi querida Rosa vinieron más aventuras. Como ya les dije, Rosa se desapareció cuando yo tenía 16 años y para mi satisfacer mis apetitos sexuales no era suficiente con la mano, ya había probado la maravilla de una mujer, y eso no tiene comparación… Voy a contarles una historia que de seguro les va gustar.

En una fiesta de pueblo, que acá se llaman patronales, me fugué de casa con unos amigos y nos colamos en una discoteca. A pesar de no tener edad, logramos meternos gracias a un amigo que estaba en la entrada. Ya dentro nos ambientizamos de una vez; un par de tragos, un par de piropos a las chicas que pasaban, en fin; era todo un jolgorio de gente que para que decir; toda una fiesta.

En adelante, todo normal, pues ya pasado buen rato y con un par de tragos encima uno empieza coquetear chicas y a decirle muchas cosas lindas; al rato ya no éramos solo yo y mis 2 amigos los que estábamos en la mesa; éramos nosotros y 2 chicas que nos habían aceptado la invitación para sentarse con nosotros.

Las chicas eran Ana y Cristal, la primera, Ana, se apegaba mucho a mi, cosa que ya me estaba poniendo caliente. Yo no dudaba en mirarla de arriba abajo y de demostrarle con mi mirada que me parecía muy atractiva. Cristal, por su parte, se jugueteaba mucho con Raúl y Fernando, mis amigos. Ana y yo nos fuimos a bailar y lo hicimos muy pegaditos, ya que ambos estábamos muy alegres con la fiesta y entre tanta gente, no quedaba otra manera de bailar. Ya mi calentura era mucha y aunque ella no decía nada, yo sabía que lo había notado. Bailando tan pegados y mi pene erecto, pues ella debía notarlo.

Yo empecé a acariciarle sus nalgas sobre su pantalón jeans, mientras sentía sus sensuales movimientos en el baile. Así, nos besamos profundamente y empezamos a acariciarnos muchos… Ya no había vuelta atrás… Salimos del tumulto y volvimos a la mesa tomaditos de la mano. Allí estaba Cristal, que parecía una putita repartiéndole besos a mis dos amigos.

Salimos todos de la discoteca, yo me adelanté un poco y le dije a mis amigos “oigan, las nenas tan calientes, no hay que dejarlas así”. Fernando dijo “que propones”, yo le dije “pues que más, vamos para la casa de alguno y listo”… Raúl dijo que en su casa no había nadie toda la noche… Yo me volteé y le dije a Ana, “vamos a divertirnos a otro lado”… Cristal dijo “¿y yo?”, a eso Fernando dijo “vamos a casa de Raúl”.

Así fue, nos fuimos. En el camino yo llevaba a Ana bien apretadita, pegada a mi, dándole muchos besos para que no se me enfriara. Le pasaba la mano por las nalgas y ella me apretaba las mías. Por otro lado, mis amigos chisteaban y manoceaban a Cristal. Ya en casa de Raúl no hubo tanto rodeo. Nada más hicimos de entrar y yo empecé a comerme a besos a Ana. Yo estaba muy excitado. Fernando hizo lo mismo con Cristal y Raúl como que quedó de medio espectador.

No nos importó que estuviéramos todos juntos, simplemente empezamos a gozar el momento. Entre besos y suspiros, quedamos todos desnudos… Como les cuento esto… Pues que más, yo me estaba cojiendo a Ana y Fernando a Cristal, mientras ella se la mamaba a Raúl… Era una escena de película…

De repente Cristal nos hizo señas y Ana y yo caminamos hacia allá. Entre las dos empezaron a besarnos y acariciarnos el cuerpo a los tres, eran como nuestras sirvientas. Ana mamó las vergas de todos, lo mismo Cristal; Raúl no aguantó mucho y se vino en la boca de Ana…

Nosotros seguimos en la acción, ahora yo me cojía a Cristal y Fernando a Ana, todo era muy excitante. De repente Cristal me pidió que la cojiera por el culo, eso yo nunca lo había hecho y no me atreví, entonces Raúl vino, sacó fuerzas no se de donde, y lo hizo, se la metió en el culo; ella gimió y me dijo “ahora cójeme de nuevo por la chucha”… Pues así fue, la empecé a coger sin piedad y solo la escuchaba quejarse con dos vergas adentro… Al rato no pude más, saqué mi pene y me vine en su cara… Raúl la siguió cojiendo… Yo me fui entonces donde Ana y Fernando, Ana le estaba mamando la pija a Fernando y este como que ya se venía, y como estaba acomodadita, que todo quedaba a la vista; no pude controlar mis deseos y me lancé sobre ella a mamarle su conchita, supermojadita..

Le metí y le saqué la lengua mientras ella no paraba de mamar a Fernando, que se vino en su boca…. Yo seguía y seguí mamando hasta que la escuchaba gritar de placer… De repente ella se volteó y empezó a mamarme… La excitación era demasiada, así que no tardé en venirme de nuevo en su boca, mientras por el otro lado, Raúl se venía de nuevo sobre las nalgas de Cristal…

Luego de tanto sexo, pues nos quedamos regados en el piso, tomando algo de aire… Pasado un rato, Ana y Cristal se levantaron y se vistieron, nosotros hicimos igual; salimos de la casa de Raúl y créanme, más nunca supimos de las chicas. Nos dieron teléfonos falsos y cuidado que hasta nombres falsos… Más nunca las hemos visto…
Esa fue mi primera orgía….

Panamá, npa14@hotmail.com

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