Relaciones filiales

Somos dos matrimonios, somos cuñados, de aproximadamente 50 años que nos conocemos hace más de treinta años, y como en otras muchas ocasiones preparamos la vacaciones entre los cuatro, mi mujer, su hermano, su mujer y yo. Prácticamente durante todos estos años así lo hemos hecho.
Hace dos años decidimos ir a Gran Canaria y concretamente a la Playa del Ingles, ya lo conocíamos de otras ocasiones pero nunca habíamos pasado quince días en este lugar, decididos a descansar lo más posible y para no complicarnos la vida no alquilamos ni coche con el único fin de no hacer nada, únicamente, playa y sol. Elegimos un bonito hotel al lado de la playa en una zona llena de dunas, una zona tranquila y muy bonita, aunque a decir verdad la arena de la playa estaba nada mas dejar el hotel pero para llegar al agua teníamos una gran caminata y atravesar la zona de las dunas. El primer día que llegamos preguntamos en el hotel y allí nos dieron todo tipo de indicaciones de por donde ir y como llegar al agua cual era el camino más corto, etc., lo que en ningún caso nos dijeron era que entre la dunas se reunían cantidad de personas con el fin de mantener todo tipo de relaciones, así que el primer día que pasamos por allí nos dimos cuenta del trasiego de personas que circulaban y a todos nos sorprendió de una manera o de otra. Mi mujer y su hermano dijeron que por allí no volvíamos a pasar y en cambio mi cuñada y yo decidimos que era el camino más corto y que además era bastante ameno, esto entre risas, y además algo que ambos nos callamos, nos gusto ver la gran cantidad de cuerpos desnudos incitantes que allí había.
El caso es que tanto a ella como a mi no nos gusta estar tumbados en la playa y en cambio si nos gusta andar, con lo que cada uno por su lado o bien juntos nos damos largos paseos por la playa. Pero este día y animados por lo que habíamos visto cada uno se marchó por su lado pero hacia las dunas y cada uno por su lado volvió con una calentura que se nos hacia patente pero ninguno de los dos cito nada de este asunto.
Al día siguiente volvimos a playa pero fuimos por otro camino con lo que nos privamos del espectáculo, pero al igual que el día anterior, mi cuñada y yo nos fuimos a dar un paseo, yo encontré un sitio tranquilo entre unos matorrales y desde donde podía observar buena parte de lo que ocurría a mi alrededor, con lo cual y no habiendo transcurrido mucho tiempo vi llegar a mi cuñada, en busca de acción, iba mirando a hombres y mujeres hasta que se encontró con un hombre de unos treinta años, moreno y bien formado con el que rápidamente se retiro a un lugar apartado, yo salí de donde estaba y me acerque hacia donde ellos habían ido y me la encontré arrodillada haciendo una mamada espectacular a un hombre que era poseedor de una polla no muy grande pero si muy gorda, era tan gorda que le cabía con dificultad en su boca, pero eso no óbice para que ella mamase con verdadero frenesí, esto me puso muy cachondo y rápidamente comencé a masturbarme, el individuo en cuestión me vio observarles y con la mirada me ofrecía participar, cosa que yo rehusé, pero como el no sabia quien era yo siguió a lo suyo hasta que tuvo una estupenda corrida haciendo que ella le mamase hasta la ultima gota, tragándose todo su semen con la excepción de lo que le rebosaba por la comisura de sus labios.. Nunca había visto a mi cuñada en esta aptitud y menos aun con un extraño por lo que la situación me parecía extraordinaria y me ponía muy caliente. Cuando hubo terminado con la mamada mi cuñada salio de donde se encontraba, se la veía excitadísima, moviendo el culo que por cierto es bastante bonito y su pequeñas tetas que se balanceaban a cada paso que daba y sobre todo algo más, dispuesta a seguir, pues realmente ella no había conseguido orgasmo alguno y tan solo una buena calentura. Yo fui detrás de ella y realmente no se si se había dado cuenta de mi presencia aunque supongo que si lo sabia, pues ella fue directa hacia los matorrales en los que yo había estado y se tumbo totalmente desnuda y con las piernas bien abiertas sobre la toalla que llevaba consigo comenzando a masturbarse, yo llegue acto seguido y ella no interrumpió sus masajes, tenia los pezones totalmente de punta y se le veía el coño en su plenitud y totalmente abierto, le comente que la había estado viendo mamar la polla de aquel individuo y por toda respuesta obtuve el siguiente comentario “ si te ha dado envidia también tengo para ti, además estoy muy caliente y necesito follar”, yo me quede muy sorprendido pues nunca había oído hablar así a mi cuñada, pero como no era el momento de rechazar la oportunidad, me tumbe a su lado y comencé a sobarle y mamarle las tetas, tetas que conocía de tanto tiempo y nunca había tenido ocasión ni tan siquiera de rozar el caso es que la sobe, le mordí bien mordidas las tetas y también le mordí los pezones, le pase la lengua por ellos y vi como le crecían de una manera desmesurada, acto seguido le comí el coño sin dejar un resquicio por donde pasar la lengua, la comí el culo y todas las partes de su cuerpo, mientras tanto ella contestaba a mi ataque con fuertes tirones de mi polla, repitiendo una y otra vez, las ganas que tenia de mi polla y como le gustaban mis huevos, me metió un dedo por el culo y me hizo subir al séptimo cielo, no se como lo consiguió pero se metió mis huevos en su boca, envolviéndolos con el calor de su boca y su saliva, en cuanto a mi polla más que hacerme una buena paja lo que hacia era darme tirones, verdaderos tirones como si quisiera arrancármela y quedarse con ella, mientras me decía que no dejase de hacerle todo tipo de cosas, pero llego un momento que ya los dos llenos de una tremenda calentura necesitábamos follar y a ello nos pusimos como poseídos, por supuesto que era la primera vez que metía mi polla en ese coño. Era un coño totalmente poblado de pelos y totalmente empapado, era como entrar en una suave cueva llena de un calor y una con una humedad extrema, yo no podía aguantar, entre sus movimientos, las ganas que ambos teníamos, el haberla visto mamar la polla a otro hombre y la novedad de estar follando con mi cuñada, era todo ello realmente una orgía de sensaciones, para decirlo brevemente fue un polvo maravilloso, nunca pensé que mi cuñada fueran tan fiera con el sexo, creo que sus gritos se escuchaban por toda la playa y los estertores de su corrida fueron inenarrables, el placer que se reflejaba en su cara no lo olvidare jamás, debo añadir en honor a la verdad que al terminar teníamos a nuestro alrededor tres hombre masturbándose como poseídos y otros dos que ya habían abandonado el lugar, después de haberse estado dando por culo mientras nosotros follábamos lo cual fue estupendo.
También es verdad que la relación sexual de mi cuñada con su marido en aquellos momentos era bastante pobre y que ella parecía necesitar algo diferente, de la rutina diaria o mejor dicho según confesión de ambos, la rutina era mensual pues rara vez lo hacían más de una vez al mes. En cuanto a lo que a mi respecta realmente fue un polvo salvaje como de dos jovencitos en plena ebullición, cuando terminamos, le salía de su hermoso coño mi semen y sus jugos que a decir verdad eran muy abundantes. Yo no quería terminar con esta situación, estaba realmente enganchado a sus coño, a sus caricias y besos pero mi polla no podía más y había pasado más de una hora y media desde que nos habíamos marchado de paseo con lo que recogimos nuestras cosas y llegamos donde estaban nuestras parejas, eso si sofocados y bastante cansados, les comentamos que habíamos estado tomándonos algo y que habíamos visto cosas interesantes ambos estaba leyendo y así siguieron sin hacernos el menor caso.
Ya de regreso al hotel y cuando nos estábamos duchando para bajar a cenar, mi mujer me comento que su hermano había ido a buscarnos y que no nos había encontrado, que donde nos habíamos metido los dos desnudos como íbamos y que no le parecía normal que desapareciésemos como si tal cosa, yo le hice ver que no era la primera vez que nos íbamos a dar una vuelta y que tampoco era la primera vez que nos estábamos un buen rato, el caso es que ella como mujer se encontraba bastante mosqueada y no pensando en que nos hubiésemos enrollado los cuñados si no más bien que el uno al otro nos hubiésemos dado cobertura para poder hacer algo con algún tercero.
Al día siguiente no nos movimos prácticamente de la playa pues ninguno de los dos quería tener líos con su pareja, pero ambos vimos relativamente cerca de nosotros al hombre que mi cuñada le había mamado la polla y ambos nos pusimos algo nerviosos por si ocurría cualquier indiscreción cosa que no sucedió.
Así iban pasando los días nuestros paseos, nuestros escarceos en cuanto que desaparecíamos de la playa y algún que otro 69 pero no habíamos vuelto a follar hasta que un día paseando entre las dunas nos dimos de cara con un hombre de unos 60 años cuerpo atlético y moreno que nos gustó a los dos muchísimo, sin hablarnos decidimos irnos con el y el a su vez nos acepto alegremente, nos pregunto que cual era nuestro rollo y que queríamos hacer, le dijimos que erramos un matrimonio liberal y dispuesto a cualquier cosa en cuestión de sexo, al hacerle este comentario, la polla se le inflamó y no se quien de los dos se la acaricio primero, si mi cuñada o yo, el caso es que coincidimos en este punto con cierta avidez y con muchas ganas, nos apartamos un poco de donde estábamos y nos pusimos los tres manos a la obra, este señor iba bien preparado, llevaba preservativos y llevaba ganas no se si con Viagra o sin ella, pero se encontró con dos personas que tenían ganas de los mismo, el resultado final fue, se que follo a mi cuñada por el culo y en el coño, que medio por culo a mi, que mientras se follaba a mi cuñada yo le di por culo a el, que mi cuñada no podía seguir, que yo me había corrido como un bestia y que el seguía empalmado y con unas ganas tremendas, así que les deje un momento solos y fui en busca de ayuda de alguno de los hombres que andaban por allí, también se le follo y al final fue mi cuñada quien le hizo una soberana paja para bajarle la inflamación, el resultado agotador y maravilloso, quedamos en vernos otro día, pero nos vimos antes de lo que pensábamos pues estaba en nuestro mismo hotel y nos le encontramos cenando, nos saludo muy amablemente pero como iba acompañado de una señora de su edad que supusimos su mujer su saludo no paso de ser cordial
Pasaron más cosas durante esas vacaciones pero eso es cuestión de otro relato

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