Sexo gay en Costa Rica

Hola, me llamo José, soy de Costa Rica, mido poco más de 1.80 m., cuerpo delgado, estoy empezando a trabajarlo, ojos y pelo negro, tengo 16 años y soy bisexual.
Hace un tiempo sucedió lo que voy a contar.
Bueno, ya había leído muchos relatos, me encantan. Estaba en internet, chateando como cualquier otro día. Suelo chatear en LatinChat, en Costa Rica, pues si conozco a alguien, podría hacer algo con él. Sólo había tenido sexo 2 veces para eso entonces.
Como dije, en el chat estaba hablando con un muchacho, lo de siempre, experiencias, fantasías, tamaño, … De todo un poco, ustedes saben. Le pedí su email y comenzamos a hablar por el Messenger, me contó que su nombre era Martín, le pedí teléfono porque me gustaba, pero me dijo que no tenía.
No nos hablamos durante mucho tiempo, un día, revisando el email, aparece conectado y hablamos un rato, me confesó que le medía 21 cm, no lo podía creer, me mando una foto suya, pero no estaba desnudo, tenía un cuerpo de maravilla. Le pedí su teléfono, pero no me lo dio, entonces le di el mío, no iba a perder una oportunidad así.
Me llamó en la noche, tenía una voz perfecta, y se empezó a masturbar me decía cosas y yo le decía otras, entonces yo también me empecé a masturbar, gemíamos de placer, era tan delicioso oír su voz, yo le respondía de igual manera, me encantaba como gemía … Los dos nos vinimos casi al mismo tiempo, la mía fue una corrida de fábula.
Seguimos sólo por teléfono hasta que un día fui a un café que tenía webcam, él estaba conectado y entonces puse la cámara, me dijo que le gustaba, que yo era guapo, cosa que me dicen casi todos cuando me ven por cam, aunque no lo creo, creo que todos nos vemos mejor con cam… Bueno, me dijo que el próximo sábado tenía que ir al lugar donde yo vivía porque una hermana iba a comprar unas cosas porque ella se iba a casar, bueno, me dijo que le iba a quedar el carro solo y que por lo menos podríamos vernos, hablar y tal vez algo más, pero no mucho, sólo como tocarnos o algo así, pues no hay un motel o un lugar para poder ir, bueno, yo de todos modos entusiasmado le dije que me encantaría. Esos días pasé pensando e intentando encontrar una solución a ese problema de espacio.
Llegó el sábado y nos encontramos donde quedamos, le dije por donde podíamos ir para que pasara menos gente y poder hablar mejor y hacer lo que habíamos pactado. En la foto que me había mandado se veía guapísimo, pero en vivo y en directo se veía mucho mejor, yo tomé la iniciativa y metí mi mano bajo su camisa, quería sentir ese abdomen de hierro que tenía, ¡qué cuadritos!, duros, durísimos, subí a su pecho, en verdad su cuerpo era de ensueño, tenía un pecho demasiado bien definido, algo que se percibía sin tener que tocar debido a que se marcaba por una camisa muy pegada que andaba… Él no se quedó quieto y empezó a tocarme también, agarró mi trasero y me lo empezó a sobar, lo agarró con sus dos manos, dijo que lo tenía grande, que le encantaba eso, ya no me pude contener y metí mis manos entre su pantalón, ya por fin tuve lo que tanto anhelaba, esa verga de 21 cm que latía dentro de un bóxer anatómico que le quedaba tan pegado…
Decidí sacársela, no me importaba si alguien pasaba, la tenía preciosa, una cabeza roja- rosada grande, su verga no era para nada delgada, tenía muy buen ancho, me encantaba, era perfecta… No aguanté más y decidí que era hora de hacer algo, me agaché y le di un beso tímido pero húmedo a esa cabecita que me tenía a full, que rico sabor tenía, la fui metiendo poco a poco dentro de mi boca, él nada más gemía de placer y empezó a retribuirme la caricia, debo decir que yo también soy bien dotado, a mis 16 años tenía una verga nada despreciable de 18.5 cm, en eso alguien toca la ventana, sentí que me moría.
En el momento en que volví a ver me encontré con lo que en ese momento pensé que sería lo peor que podría pasar, un compañero del colegio estaba ahí afuera, se llama Mauricio, en ese instante no supe qué hacer, pensé que le contaría a todos, … Pero para mi sorpresa, lo que él hizo fue abrir y sentarse sobre mi, no lo podía creer: él era el muchacho más guapo y cotizado del colegio, tenía un cuerpo espectacular, una cara preciosa y uno de los traseros más grandes que he visto en mi vida. Me quedé con cara de tonto. Sólo dijo: “No sabía que a ti también te gustara esto.” y me plantó un beso en la boca que con muchísimo gusto retribuí, qué bárbaro y qué boca…
Pero de pronto se oyó un carro que venía y tuvimos que parar en seco, todos alborotados, sin embargo para algo sirvió, Mauricio dijo que su casa estaba sola, que venía del gimnasio y que iba para allá, que si queríamos podíamos seguir allá, siempre y cuando lo dejáramos unirse, sólo volví a ver la cara de Martín y vi una cara de goloso, sentíamos lo mismo y obviamente respondimos que sí. nos fuimos y llegamos pronto, la casa no estaba muy lejos.
Entramos y yo tenía tanta calentura que en el momento en que cerraron la puerta agarré la verga de mis dos acompañantes y las empecé a masajear por encima de sus pantalones, entonces Mauricio me dijo: “Ya vengo, hay algo que siempre he querido hacer” y subió a su cuarto, Martín me volvió a ver y me dijo que él estaba muy caliente, y en un segundo se tiró al piso, me bajó el pantalón y el bóxer y se metió mi verga en su boca.
Qué rico que mamaba! Su boca me hizo ver estrellas… Me decía que qué rico que sabía, que tenía un saborcito que le encantaba, se la comía, se la metía toda, después solo la cabeza, se la sacaba y se metía mis bolas, me encantaba, hacía de todo, los dos disfrutamos mucho esa mamada, en eso estábamos cuando llegó Mauricio con una revista porno (homo) abierta y nos enseñó una página donde estaban tres muchachos en un posición que, obviamente, era la que quería que hiciéramos, básicamente era algo así: uno en cuatro patas penetrando a otro, también en cuatro patas, el tercero está abajo con las piernas hacia la cara del que están penetrando y la cabeza hacia el trasero del que penetra, de forma que el penetrado lo mame y mamar el trasero del penetrador o la verga del penetrado, espero que se haya entendido.
Bueno, la cosa que quedaba era decidir quién sería quién, Mauricio dijo que él quería ser el penetrado, el solo imaginarme su traserote ahí me lancé y dije que yo quería ser el que penetraba, Martín dijo que por él estaba bien ir abajo, así que todo quedó listo.
Pero había un problema, Martín y Mauricio aún estaban vestidos, yo no pues Martín en su mamada me había terminado de desvestir completamente, y yo decidí solucionar ese problema, así como estaba me puse detrás de Martín , le cogí la verga y puse la mía entre sus piernas, le di un beso muy húmedo y le empecé a bajar el pantalón, pero él no se quedó quieto, él mismo, así como estaba, le hizo una caricia igual a Mauricio, y bueno, ahí seguimos hasta que todos quedamos desnudos, lo resumo así porque en realidad estaba muy concentrado y no recuerdo bien qué pasó cuándo.
Bueno, al grano, ya así nos pusimos en posición, como iba a ser yo el que penetraba lo primero que hice fue pegar mi boca al trasero de Mauricio y empezar a meter mi lengüita, que rico, estaba apretadito pero rápidamente empezó a abrirse, le empecé a meter un dedo, otro, y Martín, que ya estaba haciendo el 69 con Mauricio, me empezó a ayudar y él también empezó a meter sus dedos, Mau gemía, decía que le encantaba sentir esas dos manos… Cuando sentí que estaba listo le pedí a Martín que me la mamara un poco para metérsela y él lo hizo con mucho gusto, seguía diciendo que le encantaba el sabor, al principio no le entró muy bien, primero metí la cabeza, esperé un momento y después hasta el fondo, pero me sorprendió que no hiciera ni un gesto de que le dolió, Mauricio siguió como si nada.
Ahí comencé mi mete y saca, me encantaba su trasero, se lo agarraba y lo penetraba, era espectacular lo que estábamos disfrutando, entonces Martín me empezó a meter sus dedos en el trasero, entonces se levantó y dijo que quería penetrarme, les dije que cambiáramos de posición.
Puse a Mauricio sobre una mesa, con sus piernas en mis hombros y así lo seguí penetrando, debo decir que soy un poco elástico por lo que llegué a su verga y mientras lo penetraba le mamaba la verga, Martín ya había empezado a penetrarme, sentí todos sus 21 cm, fue espectacular. Nunca pensé que podría terminar con dos hombres tan guapos y gozando de esa forma…
De pronto sentí que Mauricio estaba llegando al orgasmo por lo que aceleré mi mamada y mis embestidas, así él me llenó la boca de semen, yo también sentí que me iba a venir y le di un beso aún con el semen que le acababa de ordeñar, empecé a mover mi trasero como loco y sentí varios chorros de semen llenando mi interior, Martín se estaba viniendo muy a gusto dentro de mi..
Después de eso hicimos algunas posiciones más y nos despedimos,
Mi email es erickalonso94@hotmail.com, manden comentarios y fotos, si en la foto salen desnudos, mejor…
Ahí estoy para cuando y lo que necesiten…

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