La ciber amistad

Esta es la historia de dos amigos, Leonardo y Nacho, ambos se conocieron a partir de un encuentro casual, por así llamarlo, en una pagina de chats en Internet, ambos intercambiaban ideas y comentarios a través de e-mail, sus charlas iban desde los temas mas variados, desde su día en el colegio hasta fantasías sexuales súper ardientes, lo malo de esta relación es que solo se conocían gracias a una cámara web que solo les permitía verse las caras.
La otra desventaja de esto era la distancia, Nacho vivía en Junín de los Andes y Leonardo en Mendoza Capital, { ambas ciudades en Argentina}, era una simple distancia de 499 Km
Ellos eran tal cual se habían descripto en sus charlas, Leonardo era alto, media 1.72, estaba en un muy buen estados atlético, tenia pelo castaño y un corte tipo militar. Nacho por su parte era Alto, media 1.68, e igual que el anterior este gozaba de un cuerpazo increíble.
Un día concretaron una fecha para charlar largo tiempo por Internet, la charla duro mas de cinco horas y ninguno quería retirarse de la silla en que se encontraba, en uno de los temas tocados, a Nacho se le ocurrió que Leonardo viajase esos 499Km. de distancia que los separaban y pasar unos días juntos, Leonardo no tuvo mas que pensar y acepto de inmediato, aunque lo difícil seria convencer a los padres de c/u.
Concluida la etapa de convencimiento familiar Leonardo ya estaba listo para emprender su viaje, con la excusa de que tenia un amigo que estaba muy mal en el sur y debía verlo, y Nacho con la excusa de que un amigo que vive en Holanda vendría por única vez a visitarlo.
Fue un largo viaje, casi nueve horas, eran las diez de la mañana cuando por fin arribó el autobús en que viajaba el mendocino, al llegar y verse las caras Nacho corrió hasta la plataforma en que se poso el vehículo, y a los abrazos se recibieron mutuamente.
-¿Cómo has estado Leo? – Pregunto alegre Nacho
-Genial – le respondió a Nacho que se encontraba en presencia de sus padres fingiendo un abrazo Leonardo le dijo a Nacho al oído:
-Esta noche no te me escapas – luego sonriendo
Luego de esto subieron al automóvil que los llevaría hasta la residencia de Nacho, la cual no se encontraba muy lejos pero era un viaje no muy corto.
Llegados a la casa de Nacho, todos bajaron las valijas del nuevo huésped, cada uno se retiro a su habitación correspondiente, ya que el viaje y el frío había cansado a todos, Leonardo compartiría la habitación con Nacho y su hermano que normalmente dormía con él dormiría en otra habitación.
Llegada la noche las ansias de ambos se hacían casi irresistibles, los dos estaban sentados a la mesa cenando uno frente al otro, mirándose de reojo, para que nadie supusiera nada.
Concluida la cena, se retiraron a sus habitaciones, Nacho le ofreció a su invitado darse un baño, puesto que debía de estar agotado y extenuado por el viaje, Leonardo admitió que realmente necesitaba darse un baño, y fue a bañarse, mientras tanto Nacho preparaba todo para cuando este regresase.
Al regresar a la habitación Leo descubrió que las ventanas estaban totalmente cerradas, las cortinas corridas, y la iluminación dependía solamente de una simple lámpara de escritorio, Leonardo comenzó a sospechar lo que sucedía pero prefirió seguir el juego un rato.
Nacho estaba totalmente desnudo sobre su cama bocabajo, fingiendo estar dormido, esperando que su amigo se quitase la toalla que tapaba sus partes mojadas por el agua.
La habitación estaba tibia, así que Leonardo se quito la toalla que ocultaba su miembro erecto tras ver que su compañero de cuarto se encontraba sobre la cama desnudo, Leonardo se dispuso a desvestirse, Nacho por su parte fingiendo estar dormido daba vueltas en su cama buscando la posición adecuada para descansar, abrió solo un poco el ojo para ver como su amigo se encontraba desnudo y en cuatro patas en el suelo buscando las medias que se había quitado antes de su ducha, Nacho tuvo una excitación total, se levanto de la cama de un golpe y sin dar señal alguna aprovecho la posición del visitante para mandársela guardar.
Nacho estaba totalmente sacado, estaba cogiendo a su amigo como nunca antes se lo había echo a nadie, ambos comenzaron a disfrutar del momento, Leonardo sentía como el miembro de su amigo golpeaba el interior de su cuerpo en un frenesí de placer, el deseo era mutuo, y el placer impostergable.
-Estoy incomodo acá en el suelo, mejor lo hacemos en la cama – Sugirió Leonardo y levanto en brazos a su amigo con rudeza tirandolo sobre la cama, el mendocino abrió levanto las piernas de Nacho, que se encontraba temeroso ya que era la primera vez de ambos, llevo sus piernas hasta sus hombros, abrió sus nalgas y comenzó a entrar en su interior, la cara de placer de ambos era inexplicable, en esa noche pasaron por demasiadas posiciones buscando el verdadero éxtasis, el sexo entre ellos comenzó a las doce de la noche y termino a las cinco y cuarto de la mañana.
Estaban agotados pero felices de lo sucedido, al despertar Nacho se dirigió hacia la cocina, en la heladera se encontraba colgada una nota, que decía:
– Nacho, fuimos de compras al súper así que volvemos tarde, prepárense el desayuno y la cena, besos, Mama. – lo que contento aun más a este
Corrió hacia la habitación donde su huésped se encontraba durmiendo y totalmente manchado de blanco, lo despertó de un golpe se le subió encima y comenzó a meterle la verga en la boca, escurriendo los primeros líquidos blancos matutinos, Leonardo se vio sorprendido por el acto del neuquino pero le explico lo que había sucedido y que tenían la casa para ellos durante toda la mañana y parte de la tarde.
Lo hicieron en toda la casa, en la cocina sobre la mesada, en el living en el sofá y sobre el piano, en el baño en la ducha, en el patio, en todos sitios, cada unos tenia una preferencia a la hora del sexo Leonardo le lamía la verga mientras que Nacho se la mandaba guardar en cuatro, algo que complacía a ambos.
Al regresar los padres de Nacho preguntaron que habían echo para pasar el día, ambos respondieron lo mismo, charlamos, ya que cuando estos volvieron los jóvenes se encontraban en la mesa principal tomar un café caliente y jugando a las cartas simulando que nada había sucedido.
Solo les quedaban dos días para concluir con esta visita, Leonardo quería conocer la ciudad de Junín ya que en el tiempo en que había estado solo había estado dentro de la casa de su compañero de habitación y algo mas…
Pasearon por centros comerciales, tiendas de ropa, y galerías, donde quiera que iban tenían ganas de hacerlo, pero en la mayoría de los sitios tenían cámaras de seguridad así que desistían, de tanto pasear a ambos se le abrió el apetito por lo que decidieron tomar un receso y comer en una famosa casa de comidas rápidas del lugar, comían con voracidad, pero a la vez tranquilos.
– Tengo que ir al baño – dijo Nacho mientras se levantaba de la mesa hacia el final del local, el baño era inmenso, habían mas de sesenta inodoros, espejos por doquier, Leonardo fue tras él, no iba a desaprovechar tremenda oportunidad.
Mientras Nacho orinaba placidamente, su acompañante cerraba la puerta con llave impidiendo que alguien entre o salga de ese sitio.

Nacho no se había percatado de la presencia de su amigo, Leonardo caminaba en puntas de pie, para no hacer el mas mínimo sonido, se acerco a Nacho por detrás, toco sus nalgas por encima del pantalón, lo cual asusto a este.
– Es peligroso alguien puede vernos – susurraba nacho para que nadie mas lo oiga
– No hay problema cerré la puerta con llave, nadie puede entrar – Dijo Leo
– Entonces dale que va – dijo Nacho bromeado, mientras le partía la boca a su amigo de un beso que ni él imaginaba
Mientras se besaban apasionadamente, escucharon un ruido, como si alguien que estuviera dentro del baño se estuvieran masturbando con fuerza, lo que asusto un cierto momento a este dúo.
De repente de uno de los baños sale un hombre robusto, alto, moreno, con un cuerpazo de culturista que estaba vestido con una camisa desabotonada, una corbata corrida y los pantalones abajo, como si hubiera estado manteniendo relaciones con alguien, lo cual era imposible ya que solo Nacho y Leo se encontraban allí.
– ¿Qué, andan calientes? – Pregunto a los jóvenes mientras bajaba sus propios calzoncillos al suelo mostrando una pija que escapaba de la imaginación de los muchachos, eran colosalmente grande.
– Leonardo le sugirió a ambos que hicieran un trío justo en ese lugar, ya que estaban solos.
– No sé, nosotros no tenemos forros – dijo Nacho con nerviosismo
– No se preocupen, yo tengo algunos – dijo el hombre desconocido sacando del bolsillo de su camisa una tira que contenía cerca de doce condones.
Los jóvenes comenzaron a lamer la verga del hombre de nombre Roberto, el hombre estaba viendo las estrellas mientras que sus esclavos sexuales le hacían lo que tanto le gustaba.
Luego ambos se pusieron en cuatro patas uno tras otro, a Leonardo le toco estar al medio, su gozo era doble, ya que penetraba a su amigo y era penetrado por el robusto muchacho, el pene de Roberto media casi 28 cm de largo y 7 de grueso, era una mole.
Concluida la cita, los jóvenes partieron por su lado y el fornido hombre por el otro, pero no sin antes darles su numero telefónico, ninguno podía creer lo que habían pasado.
Mañana seria viernes y Leonardo debería volver a Mendoza, por lo que Nacho lo dio la despedida a su manera, lo mamo toda la noche, hubo cogida, besos y abrazos, lo sorprendente era que nadie los hubiera descubierto, pero es que eran muy cautos y cuidaban cada detalle a la vista.
Cuando por fin llego el momento de la despedida en la terminal de colectivos , Nacho despedía con un abrazo gigante a su amigo, mientras que en un segundo plano se encontraba Roberto, vestido con un rompevientos y una bufanda que le tapaba la cara, para que nadie lo descubriese.
Como a la semana … Leonardo llamo por teléfono a su mas que amigo, mientras charlaban pasaron los temas de siempre en su charlas y también comentaron:
– Sabias que tengo que visitar a un primo en la ciudad de Mendoza, si querés puedo visitarte- Dijo Nacho con una alegría mas que total.
– Claro, ven cuando quieras – dijo Leonardo, con mas felicidad aun, por se encuentro deseado, pero Nacho aclara que su familia y él pasarían su estadía en un hotel centro ya que eran muchos para ir a la casa de Leonardo.
Roberto se entero también de esto y emprendió viaje hacia Mendoza, y como era un empresario viajo en Primera clase en avión, justamente en el mismo que viajaba Nacho con su familia
Ni bien llega Nacho al Aeropuerto del Plumerillo en Mendoza corrió hacia donde su amigo lo esperaba, pero también se sorprendió por que dos segundo despues que este descendiera del avión bajaba el moreno de su vida, saludándolo sarcásticamente.
Roberto alquilo un auto y se apresuro a llegar al mismo hotel donde se alojaban los parientes de Nacho.
Nacho no se fue con su familia al hotel si no que tomo un colectivo {63} que lo llevaría hasta el centro para conocer la belleza de Mendoza, como la Peatonal, Plaza Independencia, el Lago del Parque, un baño donde coger, cosas así, sin imaginar siquiera que esa persona con la que alguna vez hicieron un trío lo seguía muy detenidamente.
Luego de pasear por el centro Nacho pregunto dónde quedaba el hotel donde se alojaría, curiosamente quedaba cruzando la plaza donde se encontraban, ITALIA.
En el ascensor se encontraron con quien los seguía que los invito a ver su habitación, ambos ya sabían lo que el quería pero le siguieron el juego igual.
Los desnudo y los puso sobre la cama, les hizo de todo, lo suficiente como para manchar media alfombra.
Nacho, Roberto y su familia volvieron a Neuquen hace una semana, ayer me contacte con ellos y sé que están bien. Peor ahora me queda el bello recuerdo de los amigos y amantes que hice en Neuquen, ¿ahora en que estoy? Arriba de la verga de mi Prof. de gimnasia, tratando de que me ponga un siete, o en cuatro, ja, ja. pero por la forma de gemir me imagino que me aprueba.

FIN
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Como siempre, escríbeme y contadme que te pareció la historia y comentarios, hasta la próxima, chau

Valdenvolten_len1733@hotmail.com

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