Ganándome un 7 después de clase

La historia que voy a contarles es real, tan real que me paso a mí mismo en carne propia, ocurrió en el periodo de recuperación de clases, en diciembre, como siempre, tenia que rendir matemáticas, una materia que realmente resulta un verdadero problema para comprenderlo a la hora de rendir.

El sol me daba su reflejo a través de la ventana, era un día sumamente caluroso, y como no serlo, si era pleno verano en Argentina, y yo como siempre me encontraba sumamente nervioso por tener que rendir la evaluación de mi vida con un profesor que me hizo la vida imposible durante todo el año, y que conociendo lo maldito que era, solo me dejaría sacar la materia en Marzo de 2059. Un poco exagerado, pero realista viniendo del mismo educador desgraciado que teníamos.

En eso entra Helena, mi preceptora, y nos avisa que el profesor Márquez, apellido de la ballena asesina que nos tomaría la evaluación, no vendría porque tuvo un accidente domestico y que otro profesor tomaría su lugar.

-Que desgracia, – pensé, creyendo que si el Márquez ya de por sí era maldito, tendría un profesor de la misma edad y con la misma mala onda con los alumnos que el anterior y lo peor, seria que nunca podría sacar la materia. Pero me daría cuenta de que estaría muy equivocado.

El nuevo candidato se llamaba Horacio Lucero, tenia 26 años, calvo, musculoso, y con una cola paradita que era todo un manjar, el cual estaba dispuesto a comérmelo todo de una sola mordida, ja, ja.

– Saquen una hoja y prepárense para la evaluación -, dijo con toda simpatía y buena onda, hicimos la evaluación y mis nervios eran devastadores, no le pudo quitar la mirada de encima, cada vez que yo lo veía y él me miraba, me respondía la mirada con una sonrisa bastante provocativa, eso me levantaba aun más el morbo de la situación.

Prácticamente no me pude concentrar en la prueba, me nuble en un mar de números insensatos, no entendía en que podrían influir en mi vida esa clase de elementos.

Toco el timbre y nos dijo que bajáramos los lápices, y entregáramos las evaluaciones, puesto que el tiempo ya se había acabado, al igual que mis expectativas de aprobar la materia.

Nos dijo que al día siguiente estaría corregidas las evaluaciones y que podríamos retirarlas a esta misma hora, salí del salón totalmente bajoneado de animo, todos comentaban acerca de lo bien que les había ido, y yo solo pude concentrarme en los pectorales desarrollados del papito ese que había tomado el rumbo de la clase.

No pude dormir en toda la noche, pensando en lo mal que me había ido en la prueba y en lo bueno que estaba el nuevo profesor. Tenia miedo de haber desaprobado la evaluación, y que el rico profe me dijera que no me daría otra oportunidad.

Al llegar el día siguiente, tome mis ultimas bocanadas de aire, me puse derecho y erguido, tome confianza y entre en el curso, todos estaban felices y contentos porque pasaron con toda tranquilidad la prueba, o sea, que no tendrían que venir en verano a clases de apoyo.

Adivinen que, me saque un 4.50, o sea, que no solo tendría que venir en verano a recuperar la materia y perderme el precioso verano que había en el exterior, sino que estudiando mal, para sacar una materia que odio, ¡Fui el único tarado que desaprobó la materia!.

-No te preocupes, te voy a dar una nueva oportunidad de que rindas la materia y la puedas sacar en menos de lo que crees- me dijo, poniéndome una mano en el hombro, tratando de consolar lo inconsolable.

Pensé que era una broma del destino, hacerme rendir la materia y tener a un sex símbolo dándola.

Al día siguiente tendría que volver a la escuela para poder rendir el recuperatorio, esa misma noche me puse a estudiar totalmente duro, estuve hasta las tres de la mañana repasando los temas que me tomaría el profe a la mañana siguiente.

Me presente a rendir, estaba mas que entusiasmado porque había estudiado verdaderamente duro, pero estaba demasiado nervioso, preocupado, traumatizado por él echo de desaprobar.

Toco el timbre a los 15 minutos, y termino el tiempo, me dijo que esperara afuera del salón, mientras él corregía la prueba.

Luego me dijo que entrara, -¿Estudiaste para esta prueba o no?, Le dije que si, al preguntar el por que de la pregunta, me enseño mi evaluación, me había sacado un 3, estaba a punto de desmayar, cuando me dijo que me daría una segunda oportunidad.

-Ven a mi casa el sábado y te enseño los temas que no entiendas-, era la solución que me quería dar para intentar calmar la situación que estaba padeciendo.

Como yo a la mañana siguiente tenia que ir a educación física, me convenía ir a su casa, ya que me quedaba de camino e iría una vez que haya salido de gimnasia.

Luego de sudar como un condenado en la clase de gimnasia durante mas de una hora, salí del gimnasio, para tener que, soslayadamente, estudiar matemática.

Mis compañeros me preguntaron si quería ir con ellos a tomar algo por ahí y joder un rato, pero les dije que tenia que hacer muy importante que no podía postergar, no les dije nada de que iba a estudiar matemáticas en sábado, y mucho menos en la casa de un profesor. Procure guardar total reserva de mis actos vandálicos – estudiantiles, ja, ja, re mafioso.

Ni bien salí del gimnasio fui directamente a la parada del colectivo que me llevaría hasta la casa del profesor Sensualito, como yo lo apodaba por obvias razones.

Al llegar su casa toque el timbre y salió a atender la puerta, lo salude y me hizo pasar a su living, me pregunto si quería tomar algo y le agradecí la invitación, le pedí disculpas que me haya ido en ropa de gimnasia y todo desarreglado, que era porque había salido del gym hacia muy poco y no tuve tiempo de cambiarme, me dijo que no importaba. Pero aun así me daba cosa, porque me fui con un pantalón corto, unas zapatillas blancas, que más que blancas, estaban negras de tanto sudar y una remera blanca que si la estrujaba podía llenar un lago.

Al instante nos pusimos a repasar la materia, y entre tema y tema le sacaba información sobre su vida intima y él a mí, le pregunte si estaba casado y dijo que no, si tenia novia y dijo que no, iba por buen camino con mis preguntas, hasta que el me hizo una pregunta impactante, me pregunto si alguna vez había tenido sexo con otro hombre, respondí que no, y la sala se quedo en silencio, como si alguno de los dos estuviera creando una nueva pregunta y no se animara a formularla enfrente del otro.

Note al instante que su paquete turístico, { así es como le llamaba a su pene, le puse así, porque el que lo agarra disfruta de un sinfín de oportunidades}, estaba parándose de golpe a raíz de estas preguntas hot.

Me relamía de la sola idea de tener todo eso tan cerca y no poder estrechar los lazos Lengua- punta de verga.

De un momento a otro vino la pregunta que más me intimidaría saber, – ¿Por qué estas mirándome tanto entre las piernas?, mi imaginación estaba emitiendo silenciosamente un sinfín de respuestas posibles, pero como siempre mi boca se tenia que adelantar al sentido común. Solo atine a decir – Nada, no miraba nada, le abra parecido, yo miraba… el sofá- respondí con nerviosismo pero salvándome de la pregunta.

Mi mentira se me notaba en la cara, sin embargo, a medida que transcurría el tiempo y explicaba los temas que tanto me aquejaban, mi hambre de pija era cada vez mayor. Era demasiado tarde para ocultar mis verdaderos sentimientos y demasiado temprano para irme a mi casa a no hacer completamente nada, así que decidí quedarme un poco y ver hasta donde podría llegar esta historia, aparentemente lejos.

Me acerque aun más a su lado, con la excusa de no entender el tema y no estar lo suficientemente cerca para observar ese concepto.

Entre tanto roce y franeleo surgió una atracción que yo ya no podía controlar, en un momento me desespere, era un volcán de testosterona dispuesto a explotar con facilidad, mi atrevimiento fue tal que en la desesperación le toque con la mano los huevos durante un largo instante, esperando su respuesta.

-Que haces, por dios, que haces- fue su respuesta con tono sorprendido, pero calmo, o sea, que se lo veía venir y que sí yo no lo hacia él lo haria por mí. Aparentemente, tanta sorpresa y enojo se le fue al instante en que demostré lo que quería realmente. Le baje el pantalón, lo despoje de sus bóxer negros, y le comencé a hacer una paja con ambas manos, en su cara se le notaba que lo que realmente quería era desahogarse sexualmente.

Era un momento para tranquilizarse, relajarse y empezar de cero de nuevo, pero mi euforia era demasiado grande para detenerme y decirle – listo, se acabo-, no, de ninguna manera iba a desaprovechar la oportunidad que tanto trabajo y esfuerzo me había costado, y mucho menos teniendo en mis manos su verga, que mas que su verga parecía el brazo de un bebe de cuatro años. Era colosalmente grande.

Se empezó a soltar a medida que el ejercicio manual lograba resultados, se tiro en el sofá, llevo sus manos hasta su nuca y dejo que realizara mi labor.

-Listo me canse de que calientes y no obtener lo que tanto quiero, date la vuela y veras de lo que soy capaz – dijo que agresividad, el macho dominante no tan macho que buscaba encontrar en mas de diez minutos de sexo manual.

Me tiro con fuerza en el sofá, de la mesita junto al sofá tenia como seis cajas de forros, se coloco uno y me la mando a guardar. Por la cantidad de forros tirados en el suelo parecía que le gustaban bastante las fiestitas desenfrenadas.

Era demasiado grande su pija para que entrase por mi pequeño y virgen culito, ja, ja, no hay quien se creyera que era virgen, pero algo tenia que decir, ja, ja. Como decía, su pija era demasiado grande y por consiguiente tendría que hacer demasiada fuerza.

Yo había ido a su casa para que me enseñe matemáticas y los únicos números que pude ver fueron el 4, que era la posición en la que me puso, el 69 que haríamos pronto y el 10 que pondría por echarme una mamada en su poronga.

En ese momento venían a mi cabeza frases celebres que me marcarían de por vida – amar sin ser amado es toda una tortura, porque nunca mas vería esa peluda -. ja,ja ja, entre otras que en otras historias futuras pienso mencionar.

Sentir esa mortadela con pelos en el medio de mi culo parecía un karma, un castigo no merecido, al cual estaba dispuesto a repetir, entregar el culo sin restricciones para que a cambio recibir un fierro duro, caliente y goteando leche por donde se lo viera. Era tan fuerte mi dolor que parecía como si recibiera una puñalada en medio del ano, pero que por lo menos esta clase no mata, sino que divierte.

No sabría calificar el acto que mantuvimos durante poco mas de tres horas en que me convertí en su esclavo sexual, el desenfreno fue tal que pensé que al día siguiente no podría ni sentar ni moverme, pero no me importo, lo hice por lo que creí que era lo que muchos denominan ‘’Amor’’, que tonto fui al pensar así.

Al terminar el acto sexual, sexo, calentura desenfrenada, fornicada, como quieran denominarlo a la ruptura de mi ano, me vestí con la leve idea de que él me amaba y que por fin habíamos concretado algo que ambos sentimos. Pero no fue así.

En los días restantes todo continuo con normalidad, yo iba a su casa para estudiar, estudiábamos, cogíamos, repasábamos, cogíamos, hablábamos, y volvíamos a coger, era algo rutinario si se lo ve detalladamente.

Por fin había llegado enero, y una nueva oportunidad para rendir mi odiada materia, Horacio no solo era el encargado de tomarme matemáticas, sino que también las sub.-materias que engloba a esta, es decir que me tomaría Aritmética, Álgebra, Geometría, Calculo, Comprensión matemática, entre otras.

Cuando me presente a rendir estaba muy nervioso, él me miraba constantemente haciéndome cara de elogio, placer, deseo, es decir, me provocaba con la mirada, otra cosa que note es que el no miraba a nadie mas que a mí, era algo excitante y a ala vez atosigante saber que la persona con la que me había acostado durante un mes entero y a la que le había entregado no solo mi ano sino también mi confianza seria quien me tomaría la materia de la cual dependería mi entrada a 4* año.

Al corregir las evaluaciones él me aprobó sin siquiera ver si estaba bien o no lo que tanto trabajo me había tomado, es como si no valorase el empeño que había puesto en la clase y corrigiera el empeño puesto en la cama.

Me aprobó en Álgebra, Aritmética, Calculo, pero en el resto no, y de eso me aferré.

Al día siguiente rendiría el resto de las materias, pero esta vez le pedía que me diera la oportunidad de dar por mí mismo lo que sabia, él soltó una enorme carcajada, y luego dijo – Pero si solo sabes chuparme la pija, la matemática no es lo tuyo, te probé solo porque me encanta tu culo redondo y macizo, nada mas-

Eso me indigno, pero a la vez me serviría para demostrarle que estaba muy equivocado. Esa misma noche me fui para su casa, él estaba terminando de cenar cuando caí en su casa, no le dije ni hola, me abalance sobre él y le dije que quería lo mismo que él quería, le baje los pantalones a mitad de la sala y comencé a chuparle la pija con furia, el nunca se esperaría que yo le hiciera eso y con tanto interés, nunca había visto esa cara suya.

Justo en el momento en que el intento ponerme bocabajo para meterme su embutido en el culo me le adelante y lo puse yo a el bocabajo, -No me gusta esto, mejor al revés – me dijo, que la idea de que fuera yo el pasivo del momento.

No le deje que dijera ni A, me puse un forro y le rompí el culo con la fuerza y brutalidad con que el me lo había echo a mi, su culo se deslizaba fuertemente contra la cabeza de mi pija, provocando la salida de muchísima leche en su culo.

Al parecer le gustaba demasiado lo que tanto se había rehusado que le realizaran que luego de unos instantes el mismo se puso en 4 patas para que continuara jugando al proctólogo con su culito duro y tierno.

Concluida mi labor regrese a casa y estudie súper duro para la evaluación de mañana, tenia todos los conocimientos en mi cabeza desde la noche anterior y al día siguiente entre al salón confiado de que nada podría hacerme.

Esta vez su mirada era cada nula de mi parte y en cuanto a el se notaba que estaba enojado porque le había roto el culo la noche anterior y yo no había sido el premiado. Pero no me importo, seguí haciendo mi prueba sin prestar atención a sus intentos de seducción – persuacion.

Mientras hacia mi prueba pensaba en que quizá el no me amaba como yo pensé que era, sino que tal vez me había utilizado para descargar sus necesidades sexuales primitivas.

Pues bien, me alegra decirles que aprobé la materia con un Ocho Setenta y nueve{ 8.79}, y lo hice por mis propios conocimientos en la matemática y no en el conteo de mamarle una pija a alguien. Al parecer todos terminaron felices ¿no?, pues no, no todos terminaron bien.

En cuanto a mí, fabuloso, me gradué, tuvimos una fiesta de fin de curso genial y fuimos de viaje de egresados a Río de Janeiro, donde conocí a Xavier, un mulato increíble con quien salgo hace mas de tres meses y quien me rompe el culo TODAS las noches sin excepción. En cuanto al profe, siguió con su método de intimidación sexual con el alumnado, esta vez lo descubrieron en la cama con un chico de 14 años mientras practicaba sexo anal, que según él, le estaba enseñando matemáticas corporal, jajá. Razón por la cual estuvo en la cárcel un tiempito, y lo ultimo que supe de el, es que ahora es barrendero en Buenos Aires, nadie le volvió a confiar la enseñanza de una persona.

Pero bueno, esta fue en conclusión, la historia de la primera vez, que intente lograr GANARME UN SIETE DESPUÉS DE CLASES.

Si te gusto o no esta historia, me gustaría queme lo hagas saber, por cualquier opinión o critica que tengas para hacerme, me gustaría que me la hicieras llegar, me gustaría conocer gente y entablar nuevas amistades si, tienen 16 como yo mejor, sino no interesa, el fin es contar una historia sea cual sea tu edad. Nos vemos, se las sigo en la próxima. Mi e-mail es Valdenvolten_len1733@hotmail.com

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