En la comisaría…

Esta historia, es verdadera, le ocurrió al amigo de un amigo, o sea a mí, todo comenzó el viernes pasado en una de esas visita escolares a algún edificio aburrido al cual nadie le importa, en este caso era la Policía Metropolitana de Los Ángeles, lugar en que resido desde pequeño, pero soy oriundo de Argentina, pero ese no es el caso.

Por alguna razón tenia cierta inquietud sobre el tema, ya que un amigo mío quería ser en su momento oficial de policía, debe ser por eso que atuve como feliz por esa especie de salida.

Llegamos al fin a la estación Metropolitana de Policía, el autobús se detuvo y nos dispusimos a descender, algunos con menos energía que otros, obviamente los populares como yo no demostraba él más mínimo interés y los Nerks encabezaban la fila, yo por mi parte caminaba a paso normal junto a mi mejor amiga Laura.

– Mi nombre es Joel Matheuws y voy a ser su guía por toda la estación – Dijo un policía gordo, canoso, petiso, y con cara de gorila resentido.

Nuestro guía nos paseo por todo el lugar, desde las oficinas a… mas oficinas, realmente me preguntaba si podría existir algo mas patético que esto, en eso llega nuestro segundo guía, su nombre era Luis, tenia como 22 años, media 1.90, músculos increíbles y bien torneadas piernas, un culito paradito y duro que era la tentación de mas de una persona en ese precinto.

Nos indico con mas amabilidad que el obeso guía anterior todos los puntos de la estación, mi corazón latía mas apresurado, yo no le prestaba la más mínima atención a lo que me decía, sino que todo el transcurso le estuve mirando el culo, tenia unas ganas de plantarme una paja justo allí, pero creí que podía aguantar y continuar sin problemas esta mugrosa salida del colegio.

-Ya saben, que la estación esta abierta a toda hora, por cualquier cosa que necesiten, o alguna sugerencia que tengan- dijo sonriendo y despidiendo al grupo que se marchaba para volverá la típica rutina diaria, contar cuantas arrugas tenia la profesora de Ciencias.

Pero como yo tengo una mente muy curiosa decidí volver a la estación por mis medios y fingir interés en la carrera policial, por lo menos conocería a personas que estén casi tan buenas como Luis.

-¿Cómo estas Luis?- dije ni bien llegue y me lo encontré, – Hola amigo, ¿cómo andas?- me pregunto amablemente.

Le dije que estaba interesadísimo en la carrera policial, el se alegro y me llevo a su oficina para que habláramos sobre el tema, obviamente yo tenia otras ideas en mente, me dijo que me sentara en una silla que estaba junto a su escritorio y me trajo unos folletos sobre academias policiales y militares, el tema del que trataban me aburrían muchísimo, pero por mi cabeza corría la imagen de hombre en la ducha, desnudo, buscando otros medios alternativos de saciar su deseo sexual sin mujeres cerca.

– ¿Estas bien?, tenias una cara de estar pensando en otra cosa – me dijo , me ofreció café y no me pude rehusar , de pronto el calor del día comenzó a hacer su parte y a Luis no le quedo otra opción que quitarse la camisa que llevaba y quedarse con una musculosa que marcaba celosamente bien sus abdominales excelentemente esculpidos como una estatua en piedra.

No sé si fue el café y la excitación del momento pero sentí como mi paquete comenzaba a tomar dimensiones impresionantes y cada vez sé hacia más irresistible lo irresistible, tenerlo frente mío, con su cuerpo transpirado y semidesnudo me provocaba cada vez mas darle una probada.

Lo vi tenso y cansado, me dijo – Voy a las duchas, ya es tarde y no queda nadie en la seccional, cuídame las llaves que están sobre el escritorio, son para cerrar las puertas de este piso – de pronto se me prendió la lamparita de la idea, un poco añeja, pero encendida al fin, obviamente no podía dejar pasar la ocasión, así que lo seguí a las duchas, y detrás de unos armarios lo espié como se sacaba la parte de arriba de la ropa, de pronto otra imagen me volvió a la mente, recordé que la semana pasada, antes de venir a esta excursión había visto en Internet un video erótico, en el cual en un vestidor se cogían mutuamente policías, bomberos, médicos y deportistas.

-¡Ah!, no te había visto – me dijo mientras se quitaba los pantalones, quedando solamente con unos boxers negros súper apretados que insinuaba ese chorizo barrilero, de cual cómodamente podían comer 62 personas sin parar

-¡No quieres participar? El agua esta caliente- me dijo, automáticamente termina de anunciarme esto me desnude completamente y me uní a la ducha, -¿Me pasas jabón por la espalda? – le dije, cuando sentí que se acerco a mí me incline entregándole mi culo hambriento, su cara de sorpresa fue inmensa.

-Note su cara de excitación, de un momento a otro me sujeto con sus manos las nalgas y me introdujo su enorme tronco carnoso, mi deseo se había hecho realidad, – Quiero que me parte el culo como a dos gajos de naranja dulce- le dije mientras me lo partía con toda agresividad.

-Sígueme y veras – me dijo para que lo siguiera, cruzamos los pasillos totalmente desnudos, y me llevo a una celda con excelente iluminación, -Túmbate en la cama y ábrete de nalgas-.

– Cerro con llave la celda y se abalanzo sobre mi dilatado orto, metía, sacaba, metía y volvía a sacar, ya empecé a acostumbrarme a ese intruso que se introducía en mi interior.

Me sujete de los barrotes mientras el me re-mil cogía, de golpe sentí un liquido espeso y caliente que acalambraba mi culo.

-Abre la boca y demostrame lo que mejor sabes hacer-, me dijo mientras se sentaba en la cama, me pidió que me arrodillara y mamara esa verga gruesa, me abrió la boca y me hizo cabecear durante unos minutos largos, alrededor de 25.

Luego los roles se invirtieron, él cabeceaba y yo no me contenía, pero es que l lo hacia tan bien que era imposible decirle que terminara con lo que esta tan bien haciendo.

Como a la semana volví y esto se volvió costumbre, me lo cogía a el y otros amigos mas, inclusive a un comisario de apellido Sambucetti, musculoso, canoso, vergon y con ganas de divertirse se veía, pero esto lo voy a contra en otra historia aparte, esto CONTINUARA…

Por favor si te gusto mi historia házmelo saber, ya que estos son mis comienzos como escritor, ¿sí?, bueno gracias, mi mail es VALDENVOLTEN_LEN1733@HOTMAIL.COM, por cualquier consejo o sugerencia no tenes mas que escribir, por cierto, también busco hacer nuevas amistades, si son adolescentes como yo mejor, bye, ADIOS

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