Cuidando al Jubilado

Era el viernes por la mañana, me desperté, fui directo a ducharme, porque como era de imaginarse otra vez me quede dormido, así que salí corriendo a toda velocidad para llegar a tiempo al colegio.

Al llegar al colegio, había un cartel en la puerta que indicaba que no habría clases durante unas semanas, por fumigación, así que salí corriendo al ciber, a conectarme con medio mundo, en eso me encontré con una amiga que me dijo que no podría salir porque debía quedarse en casa cuidando a su abuelo, lo que me bajoneo mas todavía.

Me quedó contigo si quieres y de paso nos quedamos a estudiar, le dije, pero en mi mente se me cruzaba la idea de que tendría un abuelo viejísimo, onda paleolítica, arruinado totalmente, pero en realidad no sabia lo que el destino me iba a demostrar.

Ella me dijo que su madre la tuvo a ella siendo muy joven, lo que yo no sabia era que su abuelo tenia apenas 45 años, si parece raro, pero su madre la tuvo cuando tenia 17 años.

Resultó ser que el abuelito en cuestión era un militar de las Fuerzas Armada Americanas, estaba buenísimo, tenia pelo castaño claro con una que otra cana, ojos verdes esmeralda, un cuerpazo envidiable de un joven de 20 años, la verdad que se conservaba bastante bien, según MARINA, su abuelo iba al gimnasio 6 veces por semana, para no perder el habito.

Cuando llegamos a casa de MARINA, nos ubicamos en el living para estudiar, él llego para saludar, se encontraba haciendo abdominales y sin remera que cubriera su aterciopelado pecho.

Mientras estudiábamos yo no le podía quitar la mirada de encima, ese cuerpo me llamaba, me necesitaba, todo sudado, luego el se puso a reparar una cerca en el jardín, mientras marina buscaba unos mapas su abuelo llamaba para que le pasen una caja de herramientas, lo que hice sin dudar ni un momento.

-¿Necesita ayuda?, con Marina ya terminamos el trabajo- le dije con toda amabilidad , lo que el acepto ya que estaba algo cansado, por su parte Marina se dirigió a su clases de canto , que también, como era de esperarse se había olvidado de ello e iba tarde, -Chau Marina, no te preocupes , le ayudo a tu abuelo y después me voy a mi casa- , yo vivo a la vuelta de ellos, así que no era problema el llegar tarde a casa.

Mientras yo pintaba la cerca, el se encargaba de limpiar un jacuzzi que se encontraba junto al jardín trasero.

Al cabo de un rato mi cansancio se empezó a poner de manifiesto y se hizo inevitablemente demostrativo, -¡Andrés!,¿Puedes venir?- me dijo Antonio, abuelo de Marina.

-Se te ve algo cansado, te agradezco muchísimo esta mano que me diste, te mereces un descanso -me dijo con una cerveza en una mano, la cual me ofrecía amablemente.

-¿Qué te parece si tomamos un receso y descansamos?- dijo sugiriendo que nos metiéramos al jacuzzi, el se bajo los pantalones y se quedo con un bóxer totalmente insinuativo y con un plegamiento rígido en su interior, -Pero yo no tengo traje de baño-, – No importa, quédate en calzoncillos si quieres-, me daba algo de vergüenza pero igual lo hice, por lo menos para no despreciarle tan cortes ofrecimiento y porque nunca estuve en un jacuzzi antes.

-¡¡Ahhh!!!, que relajación por fin luego de tanto trabajo- dijo suspirando con signos de gusto, -¿Te gusta este jacuzzi?, me pregunto , por lo que solo me quedo afirmarle con toda decisión que si.

– ¿Quieres sentirte bien de verdad?, ponte sobre un chorro de agua y veras como se siente en tu espalda y descontractura todo tu cuerpo-

Cada vez yo estaba mas excitado y no le podía quitar la mirada de encima, y lo peor es que el se daba cuenta, y tampoco podía disimular lo que sentía.

El clímax de ambiente era tal que en un momento se me acerco totalmente sacado y me arrebato mi calzoncillo, dejándome totalmente desnudo, -No te asustes, es para que sientas en calor verdadero-, me sentó en un chorro de agua realmente caliente, el agua me excitaba aun más, mis nalgas comenzaban a dilatarse.

El también se saco todo haciendo exactamente lo mismo, como dando el ejemplo, se puso en 4 para que uno de los chorros de agua le entrara en ese culo totalmente perfecto, -Vamos, es divertido-, hice lo que me pidió, mi mente estaba pidiendo urgente que me partiera en culo con el sable curvo que poseía ese soldado raso.

Me volteo y me comenzó a toquetear, inclusive llego a mi polla y me clavo una paja, – Te va a gustar, te lo aseguro- me dijo, yo no ofrecía oposición alguna.

Me le lance encima, lo comencé a tocar por todos sitios, se puso en posición de perro, le lamí el culo y su cara de placer logrado era sorprendente, le metí el dedo en el culo para comenzar a dilatarle aun más todo ese bollo fortificado.

Luego se invirtieron los roles, me abrió las nalgas con esas enormes manos frías y duras de gorila, sacudía su pollon de un lado a otro por mi cuerpo, restregando en mi que el tenia un órgano mutantemente enorme, aunque no lo crean le media casi 29 cm x 6.

Me la mando a guardar de un saque, sin aviso, muecas ni previa indicación, todo eso se coloco en mi ano, el cual ya estaba por ampliarse mas

Me estaba sacudiendo violentamente, tremendamente fuerte, la energía que ponía en mi culo era tal que esta en ocasiones podía sentía sus huevos chocando contra mis nalgas, me dolía increíblemente mucho, pero a la vez la pasaba como nunca y lo que menos quería que hiciera era detenerse.

Al rato nos detuvimos, le pedí que me prestara el baño para ducharme, porque chorreaba una especie de baba blanca por todo mi cuerpo, mientras me duchaba sentí que alguien habría la puerta del baño con intención de entrar, la puerta se encontraba sin llave así que encontró con toda tranquilidad.

Corrió la cortina que me tapaba la visión entre el interior de la ducha con el resto del baño.

-Abre la boca y hazme feliz- me dijo, que insaciable que era, a cada rato quería sexo, no habían pasado ni 15 minutos de que lo habíamos hecho que ya me pedía mas, y como yo soy tan amable le dije que si, ¡bueno, esta bien!, en parte porque también quería continuar con ese ejercicio, que la verdad me hacia adelgazar mas que el gimnasio y era localizado, jajá.

Entro a la bañera totalmente desnudo y con un pomo de crema de leche en una mano, se puso crema en la polla y me dijo – Chupa la crema, que sé que a ti te gusta-. De una se la mame y continuo chorreando leche a grandes cantidades, sus huevos estaban del tamaño de ciruelas y la cabeza de su polla del tamaño de una frutilla ecuatoriana.

Esto no termina acá, sino que continuó durante semanas, cada viernes después de clases iba a casa de Marina, porque me acordaba que ella tenia sus clases de danza, así que esperaba a que ella saliera para que yo entrara, sabia que no estaba bien lo que hacíamos, pero en ese momento era muy difícil hablarlo, y mas cuando tenes la boca ocupada con un pedazo de poronga tan grande escurriendo leche en tu garganta.

Por fin decidí deja todo de lado, por varias razones, porque mi cargo de conciencia no me dejaba dormir, porque me retrazaba en mis clases de tanto pensar en que cuando terminaran las clases me comería ese matambre rígido, y en parte porque cada vez que teníamos sexo el siempre terminaba rompiéndome el culo de forma tal, que a veces me costaba sentarme, como siempre sigo, ESA ES OTRA HISTORIA.

Si te gusto esta, o alguna de mis otras historias, por favor házmelo saber, me gusta recibir tanto opiniones como criticas, anhelo con ser escritor algún día, y este medio me sirve para expresarme con toda franqueza.

Mi e-mail es VALDENVOLTEN_LEN1733@HOTMAIL.COM, espero por sus comentarios, me gustaría formar amistades, si es posible con adolescente como yo, tengo 16 años y este es uno de mis tantos comienzos, gracias.

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