El día que me folle a la madre de mi compañero

Esto me ocurrió hace dos años, cuando tenía 19.

Comence a trabajar a los 18 años para poder cubrir mis gastos escolares y poder aportar en la casa. En aquel entonces yo trabajaba en un pequeño restaurante como mesero y deje de laborar en ese lugar a los 19 (casi mis 20 años).

Entre mis compañeros tenía un amigo llamado Tomas, con el cual me llevaba muy bien. Los fines de semana solía ir a su casa a tomar mientras veíamos algún partido, solía hacer fiestas o simplemente para ir a perder el tiempo.
Tomas vivía con su hermana mayor (la cual nunca pude follarme) y su madre. La señora ya me conocía y a los demás compañeros del trabajo, pero un poco más a mí ya que yo asistía más veces a la casa.
Durante una reunión en la casa de mi compañero pude notar que tenían un problema con una tubería de la cocina, yo sé un poco de todo ese ámbito y le pedí a la señora si me dejaba revisar mientras mis compañeros checaban a que bar iríamos esa noche. La señora me dijo que le sería de mucha ayuda y entonces me agaché para revisar si algo había tapado él tubo. Ese día la señora llevaba puesto un lindo vestido azul con negro y unos tacones negros. Estando en mi posición sin querer pude observar sus piernas y todo lo que cubría aquel vestido. Debido al paisaje no pude contener mi ereccion y la señora al parecer se percató de eso.

Después de eso ayude a arreglar la tubería, y fuí con mis compañeros al bar.
Estaba apenado porque la señora había notado mi ereccion. Sentía que no podía volver a tener la misma confianza en la casa de mi compañero.

Al siguiente fin de semana mi compañero me llamo porque estaban pintando la casa y necesitaban ayuda. No sabía si ir ya que todavía tenía pena, pero al final asistí y no me arrepiento.
Llegue y comencé a pintar el baño mientras mi compañero pintaba su cuarto. Pasó una hora aproximadamente cuando le llamaron a mi compañero sobre un asunto que tenía que atender. Dejó de pintar y se marchó.
Al ver que estaba yo solo mi pena aumento.
Después de media hora de que mi compañero se fue yo me sentía incómodo y opte por decirle a la señora que me tenía que ir, no sin antes saber si podría tomar una ducha en su casa. Debido a que el baño no se podía usar porque lo estaba pintando, tuve que usar uno que está en el cuarto de la señora.

Me quite la ropa, tome una ducha y salí para encontrarme con una sorpresa. La señora abrió la puerta sin que me diera cuenta y estaba yo sin ropa. Dí media vuelta y me tomó por sorpresa agarrando la toalla que me cubría.
Se acercó a mí y me dijo:
-“No creas que no pude notar tu bulto aquella vez… Tengo curiosidad por saber lo que tienes debajo de la toalla.”

El momento me puso caliente y mi verga se endureció rápido. La señor quito la toalla;
-“Vaya… Ya estabas listo para mi”. Y sin que se lo pidiera comenzó a chuparla.

Era una experta mamando. Yo la tome de la cabeza y empecé a meter mi verga fuerte en su boca mientras ella chupaba mi cabeza y con una mano me hacía una paja. Se saco las tetas y vaya que eran grandes. Mientras la tenía de rodillas me decía:
-“Que rica verga tienes, tan dura. Sabía que querías que te la mamara. Hace mucho que no tengo una vergota en la boca”.
La levante y la puse de espaldas a mi, le quite la falda que llevaba para poder comerle el coño, el cual estaba muy mojado y caliente. Sus gemidos me ponían más duro. Metía y sacaba mi lengua de su vagina una y otra vez. Me puse de pie y empecé a penetrarla en el baño.

Cada vez se la metía más y más fuerte mientras la muy puta gemía de placer mientras me decía:
-“Ay papi, que rico es tener una verga joven. Metemela toda, quiero que estés en todo mi coño”.
Su coño estaba muy caliente y apretado, estaba disfrutando follarme a la madre de mi compañero. Después de unos minutos de estar follandomela en el baño, la puta me dijo:
-“Ven Alex, ahora quiero cabalgar esa verga”.
Fuimos a su cama para seguir follando.

Se puso en cuatro:
-“Entra rápido, Alex, quiero tu verga en mi”.
Se la metí lento y ella soltó un enorme grito mientras me pedía que la follara muy fuerte. Se la fui metiendo más y más duro mientras ella decía mi nombre y lo mucho que disfrutaba mi pene.
Salí de su vagina para que ella pudiera cabalgar.
-“Nunca me había sentado en algo tan grande” decía mientras se metía mi verga.
Comenzó a hacer círculos con su enorme culo mientras gemía. Se movía como una diosa, sentía que estaba por venirme dentro de ella. Siguió dándose sentones sobre mi verga mientras le chupaba sus enormes tetas. Pude sentir cómo se vino mientras saltaba sobre mi pene, eso me calentó aún más.

La acosté a mi lado mientras me decía:
-“Uf, ¿todavía estás duro?, joder”. Se abrió las nalgas y me dijo “Puedes meterla aquí para satisfacerte”.
Esta vez se la meti toda de un solo movimiento y comencé a cogermela. La puta volteaba a verme mientras me pedía que la penetrara más rápido, lo hice y pude sentir cómo se vino por segunda vez.
No pude contenerme más. La levante para que me la mamara. Sus labios apretaban fuerte mi verga y su lengua no de baja ningún centímetro seco. Después de unos minutos solté un chorro de semen directo en su cara:
-“Mmmm, que rica leche. Tenía muchas ganas de que me cogieras y me echaras tu semen en mi cara. Espero lo hayas disfrutado, muchachito, esta no será la última vez que seas mío”.

Después tomo una ducha mientras yo me vestía y volví a mi casa.
Esa fue la primera de varias veces que me la he follado.

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