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La aprendiz de masajes tantricos

Les voy a contar algo que me ocurrió hace muy poco, fruto de ser paciente y saber esperar el momento oportuno.
Todo comenzó hace más de un año cuando la conocí, primero a través del face y después en persona. Ella había hecho un curso de masajista pero no trabajaba de eso. Charlamos bastante y se interesó por los masajes tantricos. Obvio que se interesó porque yo me encargué de publicitarselos de una manera especial, contándole que iba a sentir una sensación especial, de lo maravilloso que es experimentar el placer en todo el cuerpo, de lo profundo que iba a gozar cuando el masaje llegara a sus zonas más erógenas, que no había ni punto de comparación con el famoso masaje con final feliz, etc….
Todas verdades, si, tan verdades como lo que yo quería, garchar con ella!
Llegó el día y llegó el masaje. Y los dos tuvimos nuestro premio.
No voy a ahondar en detalles porque este no es el tema principal de este relato pero ella tuvo su placer a través de mis manos y mi lengua hasta alcanzar varios orgasmos y yo tuve el mío al acariciar su cuerpo, beber los jugos que me regalara con cada espasmo de su afiebrada conchita y terminar en una gran cogida que hacia crujir las patas de mi camilla hasta acabar juntos.
Seguimos en contacto pero por problemas personales de ella pasó más de un año en volvernos a encontrar.
Ahí me enteré que se había separado y estaba buscando el sexo que hace mucho no tenía.
Esa segunda sesión de masajes fue más especial que la primera. Ella, más suelta, me indicaba donde le gustaba que los masajes sean más intensos y por lo tanto gozó más. Y después me regaló ella a mi una sesión de sexo muy profundo. Gozamos mucho.
Al final, ya relajados, me pidio que le enseñara a hacer masajes tantricos a un hombre.
Obvio que le dije que si y que tenía un amigo para que fuese modelo y yo le pueda mostrar en el la técnica. Pero le aclaré : lo vamos a poner muy loco y vamos a terminar garchando los tres.
Ella me dijo que preferirá que no. Que conmigo cogía pero con los dos no se animaba.
Bueno, le dije, voy a hablar con mi amigo y no va a haber problema, igual lo vas a hacer acabar con el masaje y se va a ir satisfecho.
Se quedó conforme y aceptó.
En ese momento comencé a planear como hacer para que afloje y garcharla entre los dos.
Hable con mi amigo y le expliqué todo. Obvio que aceptó y de última, si no cogiamos al menos iba a acabar.
Llego el día y nos reunimos en mi gabinete.
Una breve explicación y nos pusimos los tres en bolas, el masaje tantrico se hace desnudos, ambos dos, es fundamental el contacto de los cuerpos.
Mi amigo se acomodó boca abajo en un futon de masajes, una especie de colchoncito muy cómodo en el piso para tal fin .
Comencé a mostrarle la técnica. Y ella a repetirla.
Con los tres en bolas flotaba en el ambiente una energía sexual muy fuerte. Ella y yo estábamos uno a cada lado de mi amigo, enfrentados, Ella podía verme totalmente al palo y yo miraba su concha húmeda y brillante, señal que estaba tan caliente como yo.
A mi amigo no lo podía ver porque estaba de espaldas pero conociendolo, seguro estaba agujereando el futon!
Ya con mi amigo boca arriba y con su palpitante pija apuntando al techo seguí con la explicación y las prácticas de ella. Llegando el momento del masaje lingham o sea el masaje en su pija, se la agarré y le mostré como hacer ese suave y superexcitante masaje. No tengo historia en hacerlo y no me quita hombría el masajear de esa manera la pija de otro hombre. Mente abierta o como quieran llamarlo, se muy bien donde estoy parado y como me permito gozar.
Ella lo repitió muy bien y mi amigo no paraba de suspirar.
Después recorrió con su lengua y labios su cuello, su pecho, su panza hasta volver a llegar a su pija y comenzar a lamerla. Yo me había corrido y estaba a su lado y mientras ella se la chupaba yo comencé a acariciarte la espalda y su cola muy suavemente. Ella me dejo hacerlo.
Lentamente fui acercandome a su concha, se la acaricie y ella suspiró de gusto. Mis dedos se iban bañando en sus cuantiosos jugos y yo seguí jugando con su clítoris y sus labios hasta que llegó hasta donde yo quería estallando en un orgasmo.
La acaricie suave y se calmó un poco y acercandome a su oído le dije: Montalo!
Mientras ella se acomodaba le calce un forro a mi amigo y ella lo montó.
Se sentía a sus anchas en esa posición y se movía cabalgandolo lento y acompasadamente.
Mi amigo me miraba con una cara de éxtasis como diciendo Lo logramos! …. pero aún faltaba yo.
Mientras ellos cogían yo la acariciaba, jugaba con sus tetas, estimulaba su clítoris con mis dedos, rozaba su culo hasta mandar suavemente un dedo dentro. Ese culo estaba a punto y ahora venía mi parte. Me calce un forro y fui tirando suavemente a ella sobre el para que levantara su culo y muy despacio fui entrando en el. Cuando me sintió adentro ella dio un profundo suspiro de placer. Una vez que estuve seguro y bien ubicado comencé mi vaivén. Lento. Acompasado. Como gozabamos los tres! Mi amigo acariciaba a ella y a mi y ella estaba en un éxtasis tal que entrecerraba los ojos y gemia como en voz baja teniendo varios orgasmos.
La cosa termino estando ella acostada y nosotros arrodillados uno de cada lado siendo pajeados por ella y bañandole todo su cuerpo de nuestro copioso esperma.
La limpiamos con una toalla y nos tendimos uno a cada lado de ella. Mientras nos reponiamos la acariciabamos y ella lo hacía con nosotros.
Nos confesó que era la primera vez que la penetraban dos hombres. No sólo nunca había hecho una doble si no que jamás había estado con más de un hombre a la vez, por eso le daba un poco de miedo y más que no conocía a mi amigo. Nos agradeció que la trataramos tan bien.
Mientras hablaba sus manos fueron bajando por nuestros cuerpos y cuando llego a nuestras pijas estas comenzaron a reaccionar.
-Me gustó tanto que podríamos tener un segundo round, No?
Como contarles lo que comenzó a suceder en ese momento…. difícil traducirlo en palabras…
Caricias, besos, lamidas compartidas entre los tres sin mirar quien con quien, sólo el placer mandaba en ese momento, un placer puro que no sabía de diferencias, un placer compartido entre los tres.
Dos bocas lamiendo un sexo sin importar de quien era el sexo y de quien eran las bocas.
En un momento mi amigo la agarra por la espalda y le dice: ahora yo quiero probar esta cola! y le da la mejor chupada que haya visto. Ella ya gritaba de placer y el la acomoda, le levanta el culo con un almohadon y la empieza a culear.
Hermosa imagen para ser espectador pero yo no me conformaba con eso así que comencé instintivamente a lamer el culo de mi amigo y muy despacio lo penetre.
Mis embestidas manejaban toda la acción. Era como si mi pija atravesara a los dos. Con cada empujon gozaban los dos. Me los estaba cogiendo a los dos. Y así seguimos un largo rato hasta acabar. Creo que mi amigo acabo primero pero por logica no pudo abandonar su posición.
Caímos los tres desplomados. Descansamos un rato, nos fuimos a lavar y entendimos que por ese día ya estaba.
No volvimos a hacerlo los tres juntos aún y con mi amigo no hablamos de lo que pasó entre nosotros. Los dos lo tomamos como algo natural y como decía al principio los dos sabemos donde estamos parados y que eso fue porque nos permitimos gozar a lo grande.
Ella aprendió bien la técnica y ahora trabaja conmigo. Atendemos juntos a hombres y mujeres y sabemos como hacerlos relajar.

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