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El Informe

Autor: Patty Look

Avril se encuentra en pijama muy concentrada en el sofá con los cascos puestos escuchando música a tope mientras juega entusiasmada a la Play 4. Estaba tan metida en el juego de pelea que no se da cuenta que su chica acaba de entrar en la casa, por lo que cuando Lara se acerca pega un bote del susto y dice:

A: joder, que susto me has dado, no te esperaba tan pronto- le dice mientras se dan un dulce beso en los labios.

L: cielo, no es tan pronto, de hecho llego media hora más tarde, ¿no has visto qué hora es?

A: walaaaaa, que tarde es ya, ¡¡pensaba que era antes!! Bueno, termino esta partida y lo dejo.

L: ¿llevas toda la tarde jugando? ¿No tenías unos informes que hacer urgentes?

A: Sí, pero los haré cuando termine, no te preocupes.

L: vale, vale, no te digo nada, que ya eres mayorcita, sólo espero que te de tiempo terminarlos pronto que hoy vengo con ganas de juego… – le dice mientras le da besitos por el cuello y le mete las manos por debajo de la camiseta para cogerle los pechos.

A: Ayyy, nena, déjame que me matan!! Que estoy en el jefe final.

L: Ya ya, jefe final, como no entregues a tiempo los informes, ya te daremos el director de tu empresa y yo, jefe final.

Mientras, Avril se vuelve a poner los cascos y sigue jugando al videojuego, por lo que Lara aprovecha para darse una ducha ya que ha llegado cansada de trabajar y le apetece ponerse el pijama y tirarse en el sofá con su chica. Cuando termina de darse la ducha y vestirse, Lara vuelve al salón y aún está Avril enganchada a la consola. Ésta se está empezando a cansar un poco ya de que su chica siga aún con el juego con la de cosas que tiene que hacer, por lo que se pone delante de la pantalla con los brazos en cruz y le da un ultimátum.

L: Avril, apaga la consola ya y ponte las pilas que ya es muy tarde. Es la última vez que te lo digo.

A: ¡Quítate de ahí que no veo! De verdad, 5 minutos más y lo dejo ya. Te lo juro.

L: Vale, me voy a preparar la cena, en cuanto vuelva quiero todo esto apagado y recogido, si no, esta noche la vamos a tener.

A: qué guapa está mi chica cuando se pone en plan madre, Ayyy. Venga, vete a preparar la cena, que no veo bien- le dice mientras le lanza un beso.

Lara le sonríe mientras se va a preparar la cena. Algo rápido porque no le apetece cocinar mucho, un par de sándwiches y un refresco. Lo pone todo en una bandeja y vuelve al salón para cenar con Avril. En cuanto llega, ve que sigue jugando como si nada.

L: tú ya te estás riendo de mí, ¿no? ¿Cuántas veces tengo que decirte que apagues la puta consola y qué te pongas a trabajar? – Avril al escuchar esto, se levanta de un salto del sofá, por lo que Lara deja la bandeja en la mesa, se acerca a ella, la agarra de un brazo y le suelta tres cachetes bien fuertes en el trasero a Avril.

A: joeee, que no es para ponerse así, si ya la estaba apagando…- dice mientras se frota el culo y apaga la consola y guarda el mando y los juegos.
Ambas se ponen a cenar mientras ven algo en la tele. Avril intenta acercarse a Lara porque está un poco seria y ésta le corresponde, pero haciéndose un poco la enfadada.

A: vaaaa, perdónameee. No me estaba riendo de ti, de verdad. Solo que estaba el juego muy interesante. Me doy una ducha rápida y te compenso… además hoy venías con ganas de jugar, ¿no?

L: ponte a hacer los informes, que después te entra sueño, que ya te conozco señorita.

A: hacemos una cosa, me ducho rápido, te echo un polvazo y mientras estás en la cama relajada, aprovecho y me pongo a trabajar hasta que termine los informes. ¿Te parece?

L: tú verás, no quiero que tengas problemas mañana.

A: que noooo.

Al terminar de la ducha, Avril ni se molesta en vestirse. Va al salón totalmente desnuda y depilada, coge de las manos a su chica y se la lleva a la habitación dónde ha puesto velitas, incienso y música romántica. En ese ambiente tan romántico y pasional, tienen una relación sexual increíble, con varios orgasmos cada una, por lo que al terminar, acaban las dos desnudas, abrazadas en la cama y agotadas, tapadas con la sábana. Cuando se quieren dar cuenta son casi las 1:30 de la madrugada.

A: cariño, no te enfades, pero mira la hora que es. Mañana te juro que me levanto temprano y hago los informes – le dice bostezando con los ojos cerrados.

L: vale, muy bien, pero como no te de tiempo, además de la bronca que te eche el director, prepara el culo, porque en una semana no te sientas- le contesta entre susurros.

A: que siii. Buenas noches mi amor

L: Buenas noches, que descanses.

Se dan un beso con los ojos cerrados porque las dos están rendidas y se quedan dormidas al instante. Pero olvidándose de un gravísimo error. Avril no ha puesto el despertador para mañana!! Lara no pone el suyo porque al día siguiente lo tiene de descanso, pero Avril además de hacer los informes, entra por la mañana a trabajar. A las 10:00 suena el teléfono de Avril. Es su jefe para ver dónde está, ya que a las 9:30 tenían una reunión para ver los informes.

J: Avril, ¿dónde estás? Llevo más de media hora esperándote.

A: Perdone jefe, anoche no puse el despertador y me he quedado dormida. Voy corriendo para allá- le contesta la chica con el corazón acelerado.

L: ¿quién es? ¿Con quién hablas? – le pregunta Lara medio dormida.

A: con nadie, sigue durmiendo.

Avril se viste en tiempo récord, ni desayuna y se va corriendo a trabajar. Por el camino se va maldiciendo por llegar tan tarde, no haber puesto el despertador y encima no haber hecho los informes. Me va a caer una buena, no dejaba de pensar. Y efectivamente, nada más llegar, el jefe le eche el broncazo del siglo, no sólo por llegar una hora tarde al trabajo, si no porque ni si quiera trae hechos los informes que tenía que presentarles. Le da una última oportunidad y le exige que al día siguiente tenga que traer los informes hechos o le abrirá un expediente disciplinario. Avril le da las gracias por esa oportunidad y continúa trabajando. A media mañana recibe un whatsapp de su chica:

L: ¿qué tal va la mañana? Te has ido y no te has despedido.

A: ufff, fatal, ya te contaré. Día horrible. Te dejo que tengo al jefe hoy encima.

L: Vale, ya hablaremos. Nos vemos esta tarde, un beso, te quiero y esas cosas

A: yo también.

El día se le pasó larguísimo, pero no sabía que era peor, si estar trabajando allí con el jefe encima todo el tiempo o llegar a la casa, sabiendo que Lara se iba a enfadar por todo esto. Al terminar del curro, decide llamar a un amigo para tomar una cerveza para despejar los nervios y desfogar del día horrible. Lo que era una cerveza, se terminó siendo 5 cervezas. A las dos horas de estar el bar, Lara le vuelve a mandar un mensaje a Avril:

L: nena, ¿todo bien? Deberías haber llegado hace dos horas

A: siii, todo genial, me entretuve de cervezas con Marcos.

L: ¿has bebido mucho? ¿quieres que vaya recogerte?

A: pues… unas poquillas. Anda, pásate a recogerme, por fiii, me vaya a pillar la poli. Estoy en el bar del centro.

L: en 10 minutos me tienes allí.

En otras ocasiones, Avril le habría mentido y habría conducido ella, pero la última vez que tuvo “esa fantástica idea” de beber y conducir, la pilló la policía, le pusieron una multa y le quitaron puntos del carnet. Y no sólo eso, Lara se enfadó muchísimo y el castigo fue muy severo y entero con la vara, por lo que esa lección, Avril ya la aprendió de no hacerlo más.

Cuando recogió a su chica, la vio que estaba achispada aunque no estaba borracha del todo, por lo que se le entendía hablando y estaba consciente de lo que decía. Ya una vez en casa, ambas se sentaron en el sofá y Lara le hizo la pregunta inevitable:

L: bueno, cuéntame, ¿qué te ha pasado en el trabajo?, para que tengas que salir y ahogar las penas en cervezas.

A: no sé si debo contártelo porque te vas a cabrear y tengo cosas que hacer.

L: no has entregado los informes, ¿verdad?

A: no… y no sólo eso, he llegado una hora y pico tarde al trabajo que además tenía reunión con mi jefe a primera hora.

L: ajá… ¿y a ti qué te parece todo esto? ¿Estás orgullosa?

A: Vete a la mierda, gilipollas.

L: oye guapa, a mí no me faltes el respeto. La has liado pero bien liada y encima te enfadas conmigo. Pues la llevas clara. ¿Te ha dado alguna oportunidad más el jefe?

A: sí. Mañana tengo que entregarlo todo o si no me abrirá un expediente disciplinario… -dijo Avril mirando al suelo.

L: vale, pues ¿sabes qué? Esta vez no te pienso ni regañar porque de todo esto te llevo avisando desde ayer. Vete al cuarto de baño y tráeme el cepillo y el cinturón.

A: tengo que hacer los informes, no tengo tiempo de tus tonterías.

L: como vaya yo, me traigo la vara también. Además, quiero que hagas los informes con el culo calentito por irresponsable que eres. Así que venga, rapidito tráemelo todo.

A: Que no joder, déjame en paz.

L: Uyy, esos humos te los voy a bajar yo en un momento.

Se levanta Lara, le da varios azotes en la zona baja de las nalgas y le señala con el dedo hacia dónde tiene que ir a coger los instrumentos. Avril pilla que va todo en serio y va a cogerlo todo y vuelve con cara resignada. Lara coge una silla y la pone en mitad del salón y se sienta.

L: Ya sabes que tienes que hacer – le dice mientras se toca las rodillas como gesto para que su chica se tumbe.

Avril se tumba y Lara le empieza a dar varios azotes fuertes con la mano en el culo de Avril que aún tiene puesto el pantalón vaquero que la protege bastante del dolor.

L: cielo, levántate y bájate el pantalón y después vuelve a tumbarte- esta lo hace avergonzada ya que odia esta parte en la que se tiene que quedar con el culo al aire para que le castiguen.

El castigo se reanuda y a los 40 azotes con la mano, Lara para en seco y le baja de un tirón las braguitas hasta las rodillas. El castigo continúa sin piedad, dando varios cachetes seguidos en la misma nalga para que cale más el mensaje. Después de un largo rato azotando a Lara ya le duele la mano y decide coger el cepillo. En ese momento, sí que se empiezan a escuchar las quejas de Avril porque este instrumento, a pesar de lo inofensivo que parece, pica muchísimo y más si es de madera como es en este caso. Se ven los pataleos, los quejidos, las súplicas… hasta tal punto que Lara tiene que poner su pierna encima de las piernas de Avril para que no se mueva tanto.

A: Lara, perdóname por favor, prometo ser más responsableeeee, snifff. No volverá a pasar esto, lo juroooo.

L: anoche me juraste que esto no iba a suceder, pero preferiste estar jugando al videojuego toda la tarde y estar haciendo el vago el resto de días, aún sabiendo que estoy era importante para tu trabajo. Pues ahora, tienes que aguantarte.

Lara continúa azotando sin piedad y con fuerza ya que es una falta bastante grave. A los pocos minutos de seguir azotándola, para en seco, le toca el trasero a su chica y nota que está hirviendo.

L: levántate y vete al rincón. Y ni se te ocurra tocarte el culo- le dice esto mientras le ayuda a levantarse, ya que el castigo en la silla puede provocar mareos al levantarse por tener la cabeza tan baja.

Avril obedece al instante y se va al rincón. Lara la deja unos 20 minutos reflexionando, mirando a la pared, mientras ella aprovecha para tomarse un refresco mientras no aparta los ojos de su chica. Cuando ambas están más calmadas, Lara se le acerca por detrás y le agarra el culo con fuerza con ambas manos y le susurra al oído:

L: Cariño, eres un desastre, ¿qué voy a hacer contigo?

A: no sé… ¿perdonarme ya?

L: lo siento, pero aún te queda el cinturón.

A: vaaa, perdóname, prometo ser buena.

L: venga, túmbate en el sofá y ponte dos almohadas debajo del pubis para que tengas el culo bien alto. Serán 30 azotes.

Avril obedece sin rechistar, ya que por experiencia sabe que cualquier queja o no obedecer, le puede costar más azotes y quiere terminar con este castigo ya. Lara coge el cinturón y le empieza a azotar con ganas, pero lentamente, espaciando un azote y otro para que sienta bien el dolor. Al 11 azote, Avril pone la mano en el culo para que paren los azotes porque le pica mucho, por lo que Lara, sin pensárselo, coge el cepillo, le coge la mano y en esa mano le da 10 azotes seguidos en la palma para que no lo ponga en medio más. En el siguiente azote, ya se le resbalan las lágrimas y continúan las súplicas.

A: cielo, lo siento muchísimo, estoy muy arrepentida. Sé que lo merezco por haberla liado de esta manera, pero por favor, para ya, que me duele mucho.

L: la idea es que duela y no se vuelva a repetir. Venga, seguimos.

A pesar de las quejas, Lara continúa el castigo sin piedad, haciendo caso omiso a las súplicas. En cuanto termina el último azote, Avril se levanta y va a darle un abrazo a Lara. Ambas se quedan abrazadas un rato, mientras que una llora totalmente arrepentida, la otra intenta calmarla. Al cabo de 5 minutos, cuando la castigada está más calmada, se dan un beso y Lara le sube el pantalón y las braguitas a su chica.

L: pues venga cariño, ponte a hacer los informes y en cuanto termines, te pongo crema y cenamos.

A: vale

Avril hace los informes rapidísimos, tanto por el castigo como para estar el menor tiempo posible sentada ya que le duele mucho el culo aún. Los termina, cenan y después Lara le pide a Avril que se tumbe en sus rodillas, que le va a poner crema. Le baja los pantalones, las braguitas y ve que tiene el culo muy rojo y se le pueden ver perfectamente el recorrido que ha hecho el cinturón. Al terminar, nota que Avril está bastante lubricada, por lo que aprovecha e introduce un par de dos en su vagina y en su clítoris. Al ver como se estremece su chica, continúa y en cuestión de minutos, consigue un orgasmo grandísimo. Esta situación la ha puesto muy excitada a Lara por lo que Avril se da cuenta y se pone de rodillas en el suelo mientras que le baja el pantalón y las braguitas a Lara hasta los tobillos y le hace sexo oral hasta que termina corriéndose en su boca.

Al terminar las dos relajadas, se van a la cama, dónde primero ponen el despertador y continúan un segundo asalto. Al terminar las dos abrazadas en la cama Avril le dice:

A: cariño, perdóname por mi comportamiento y gracias por el castigo, menos mal que te tengo que me guíes porque a veces soy un poco desastre.

L: jajaja, sí, un poco desastre sí que eres, pero eres el desastre que yo más quiero en este mundo. Espero que no se vuelva a repetir y seas más responsable, ¿me lo prometes?

A: te lo prometo.

L: pues venga a dormir que mañana te espera la cita con tu jefe. Buenas noches.

A: Buenas noches.

FIN

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