Te gusta la dominación? 2da parte. Relato lesbico

…Trato de soltarme tan pronto como tengo oportunidad, pero me agarra de las muñecas con firmeza. Las coloca por encima de mi cabeza y aprovecha que mis brazos ya no molestan para lamer y mordisquear mis tetas.

Poco después, me agarra las muñecas con una sola mano y, con la que le queda libre, me mete dos dedos de golpe. Una marea de calambres inunda mi cerebro, y oscila y se propaga por mis nervios, bajo mi piel. Dos dedos, fuertes, tan solo dos, muchos, un tsunami de ardor , que se resiste a decaer. Cierro los ojos por el sobresalto y la dureza de sus movimientos. Oigo una risa y me preguntó qué demonios debe de estar pasando por su cabeza.

—Para no gustarte estás empapada —murmura en mi oído y vuelve a reírse.

Puedo percibir cómo mis mejillas se tiñen de rojo y arqueo la espalda en señal de protesta.

—Quieta… Ahora voy a soltarte y no vas a moverte. Si lo hacés —Hace una pausa y clava sus ojos en los míos—, tendrás un castigo ejemplar y te aseguro que te arrepentirás.

Trago saliva y procuro quedarme lo más quieta posible. Nada más soltarme, se agacha, separa mis piernas y comienza a chuparmela. Se me escapa un gemido y no me doy cuenta hasta que lo escucho…

La puta madre…! «Va a pensar que me gusta», pienso.

Su lengua recorre mi entrepierna y mi concha. Hace que me retuerza y separe las piernas casi sin querer.

«Creerá que me gusta», me repito, dejando que mi voz resuene en mi cabeza. Pero lo cierto es que sí, me encanta, aunque no soy capaz de expresarlo con palabras. Me dejo someter a las órdenes de mi desconocida, bajando la guardia.

Continuará…

Mejora la calidad y duracion de tus erecciones con Vigrax

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*