El chantajista hijo de puta, Cap 1

Mi nombre es Ignacio, vivo en Buenos Aires, en el barrio porteño de Las Cañitas. Tengo 16 años y la verdad es que me masturbo todos los dias, a veces una sola vez, a veces dos, tres, pero todos los dias seguro. Me encantan los videos y los relatos porno, y otras veces me pajeo recordando las cosas que vi en el día.

Hace unos meses mi madre entró a mi cuarto y me encontró, tirado en la cama, pantalón y calzoncillo por las rodillas, y yo masturbándome con la pija bien pero bien dura, justo me estaba apretando un poco para que la cabeza se ponga bien lustrosa y colorada, y ella justo abre la puerta y entra de una, me mira, se queda quieta, parada, mirando, yo claro tratando de taparme pero ella en vez de irse se me queda sermoneando

-MÁMA NO MIRES, COMO ENTRÁS ASÍ
-Ignacio, que te creés que es esta casa? Sos loco, vos?
-MAMÁA SALI DESPUÉS HABLAMOS PERO… – y era re dificil porque mientras ella me hablaba pavadas yo no sabía que hacer, para poder subirme los pantalones le tenia que mostrar de nuevo la verga que la seguia teniendo re parada, y taparme con las piernas tampoco tapaba del todo, asi que ella sermoneándome me estaba mirando igual y yo me mería de vergüenza

-Mirá Ignacio, en esta casa te contenés. Esto lo voy a hablar con tu padre
-NOOO Maa por favorr…

Y se fue.

Al final, mi padre habló en privado conmigo. Me dijo que me pajeara en el baño, y que si mi mamá me preguntaba, me había hablado de mal que hice y me habia castigado. El asunto pasó pero yo me quedé resentido con mi madre, humillado…

y empecé a fantasear con darle un castigo a la hija de puta.

A partir de entonces empecé a fantasear con mi vieja. A pajearme todos los dias, tres veces al día, pensando en ella. A veces, cuando ni mi papá ni mi mamá estaban, y encontraba en el lavadero unas bombachas o unos corpiños usados, me pajeaba oliendolos, adivinando el olor de las tetas de mi madre, y el olor de su concha y de su culo en los bombachas.

En fin, todavía uds no saben lo buena que está mi vieja.

No es joven, se llama Clara, todos le dicen Clarita, tiene 52 años, pero se mantiene muy linda de cara, es una morocha con unas tetas muy grandes, y un poco de pancita. Y que culo. Bien grande. No saben como fantaseo con abrirle los cachetes del culo a mi madre, quiero verle el agujero del ano que yo no sé, no creo que mi padre le entre por el culo, no creo que ni se la coja ya ese viejo de mierda, pero bueno, en fin, el caso es que es una señora que se mantiene muy bien, ni muy alta ni muy baja y de carnes generosas, digamos.

Bueno, cuestión que van pasando los meses, a mi en el colegio me iba cada vez peor, la verdad es que estaba todo el día pensando en pajearme, imaginando historias, todas masomenos calientes, calculando eso si que no se me pare la pija en el aula, y si llegaba a pasar, que sea lejos de los recreos, no sea cosa de tener que levantarse y quedar expuesto.

Un día me tuve que agarrar a piñas con un compañero. Por nada, porque no se que le dijeron que dije y bueno, hubo que pelear, no tuve opción, y ese día me castigaron, y como estaba realmente furioso, en una que pude me escapé por la ventana, y me fui a mi casa.

Ni bien entro, llamo a mi madre, sabiendo que a media mañana es la que está en mi casa ya que mi padre está fuera trabajando.

-¿Má, estás en casa? – Y como escucho un ruido en la cocina entro y veo a mi vieja desnuda vistiéndose, y a un tipo subioendose los pantalones.

-¿¿¿!!MAMÁ QUE HACÉS??!!!

El tipo casi sin vestirse se fue yendo hacia la puerta – Hablamos Clarita, chau – Se rajó de una.

Mi madre se puso el vestido y me dice

-Sentate Nachito, vamos a hablar

-¿Vamos a hablar de que? ¡Te lo estabas cogiendo!

-Bueno, eso es algo que no es para vos, no es cosa tuya. Vos no sabés como es mi relación con tu padre, así que te digo, de esto ni una palabra.

-Na, ¿que ni una palabra? ¿Vos no te acordás el día que entraste a MI cuarto? ¿Y que fuiste y le contaste a papá? YO VOY A HACER LO MISMO, TE JURO.

-NO! IGNACIO POR FAVOR… TE PIDO… POR FAVOR…

-Bueno. Vamos a hacer algo, te acordás de ese día? ¿Que vos me sermoneabas y yo estaba desnudo y vos me hablabas pero tambien me mirabas? Bueno, sacate el vestido, quiero que sientas lo que yo sentí ese día.

Mi vieja me miró, incrédula de lo que le pedía, estuvo a punto de decirme algo, pero se calló. Miró al piso y se sacó el vestido. No llevaba copiño. sus grandes tetas quedaron desnudas.

-La bombacha también

Y se sacó la bombacha.

Yo me acerque y saque la verga, bien dura, y tomándole la mano le dije

-Agarrala y pajeame.

Y se dejó llevar la mano, yo le ayudaba, apretandole la mano para que agarre mi verga, y pajeandome con su mano, y con la mano que tenía libre le amasaba las tetas.

Escriban comentarios de como quieren que siga el relato, y lo continuaré. Saludos

Ignacio, El chantajista hijo de puta

2 comentarios en “El chantajista hijo de puta, Cap 1

  1. Esperue no contunue con solo eso, que ahaga de su madre su puta y que se la cojo cada dia y que le de por el ano y vagina y que lo despierte con una vuena mamada todos los dias y que al llegar lo vuelva a hacer. Que la coja por el ano en la cocina y la. humille por ipocrita. Nos avisa de la continuacion.

  2. Vos sos quien debe saber como seguir, flaco. Hacelo más largo y dale mucha, muuucha más obscenidad. No mendigues más ideas, sólo en eso te voy a ayudar.

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