Archivo por meses: noviembre 2016

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Revisación médica????

Era el 2010, me habia recibido de Tripulante de Cabina de pasajeros, mas comunmente de Azafata de Avion. Era el turno de pasar el psicofísico para obtener la licencia para volar… Me dirijo a la Fuerza Aérea de mi provincia… Ver a todos los hombres con el uniforme camuflado me hacia sentir un aire de atraccion increible…
Pasé varios exámenes, psiquiátrico, psicológico,vista,audiometría, electro etc etc… Llegué a las 7 am y eran las 13 hs y seguía con la revisación, el último control era con el médico clínico que te hacía un chequeo general….
Entré al consultorio al escuchar mi nombre y apellido, me saluda muy amablemente el médico y cierra la puerta con llave, afuera en la puerta decía bien grande “NO GOLPEE ESPERE A SER LLAMADO”…
Tenia puesta una chaqueta blanca, tendría unos 38 años, canoso ,eso le daba un aire de maduro espectacular, ojos verdes y estatura mas bien bajo que alto, esa altura justa que me gustaba…
Me pregunta edad, estado civil, si tuve operaciones etc etc… Me miraba con esos ojitos picarones mientras dejaba escapar una sonrisita a cada respuesta….
Me hace sentar en la camilla, me revisa los ojos, los oidos, y me pide que me saque la camisa… Yo iba con una camisa medianamente holgada de animal print, calzas negras ajustadas y zapatos altos, era la revisacipon de mi vida y había que ir bien vestidos…
Me empiezo a desabrochar la camisa y vi como me sonreía, queria descubrir lo que llevaba oculto el muy putito…Tenía puesto un conjunto de encaje negro que realzaba aun mis tetas con un moñito rosa en el medio…
Apoya el estetoscopio en mi espalda y hace que respire hondo,muy bien me dice… Ahora rescostate boca arriba en la camilla, se inclina y me lo pone en mi pecho, “te tengo que correr el corpiño un poco para escuchar mejor”… A esa altura ya tenia el ritmo cardiaco a 200 ppm…
Era exitante ver con qué picardía exploraba las partes de mi cuerpo, me dice excelente,…
“Ahora parate y sacate las calzas, tengo que ver si tenes cicatrices”… Así lo hice… Me quedé en mi conjunto de ropa interior sexy y zapatos altos, era un culotte de encaje que se traslucía parte de mi conchita, me ruboricé entera, nunca pensé que me tenia que desnudar toda…
Me rodeó mirando cada parte, mi colita grande pero siempre parada, derechita como para marchar… “PERFECTO” exclamo…
SentÍ que me agarro por detrás mis tetas y me apoyó con una erección increíble en mi colita, no me lo esperaba… Asi deje salir un suspiro de sorpresa y placer a la vez… El sabia con quien si y con quien no, llevar la revisacion a comun a una mas profunda…
Me bajó el culotte lentamente y me dijo que no me sacara los zapatos, yo parada y con las piernas abiertas me dijo que me quedara asi que me tenia que examinar la conchita…
Arrodillado en el piso empezó a lamer mi conchita depilada, lentamente ,saborándome, me separó los labios con una mano y encontró mi clítoris, le dió movimientos circulares rápidos llenandolo de saliva… Aunque a esa altura mi lubricación vaginal era óptima, su saliva y mis jugos se mezclaron… Mientras se agarraba de mis firmes piernas…
Empezó a meter los dedos por la colita, siempre me dolió esa zona pero como buen médico sabía como hacerlo…Me exitó tanto su lengua que estaba a punto de acabar arriba de ese doctor que ni siquiera sabía el nombre…
Empecé a temblar y gemir y él muy putito sabia que me iba a correr, “me dijo dale azafata putita correte para mi” quiero saber si todo está bien con tu acabada… Me recorrio un calor impresionante en todo el cuerpo, era una sensacion de ardor, calor, placer, agitacion, en todo el cuerpo…Acabé tanto que no pudo tragarse todo,el doctorcito putito… Me dijo delicioso estas perfecta, pero tengo ahora tengo que ver tu colita …
Me puso en cuatro en la camilla, aún con los zapatos puestos, tenía una vista espectacular de mi concha y mi colita…
Se puso un forro y antes de envestirme ,me lamió el culo, entre que teminaba de correrme y me savoreaba el culo mi cuerpo era puro temblores… Me metió su pija despacito por mi cola, ya que era lógico que no la había entregado varias veces por su tamaño…
“Que cerradita estas putita!” pero me encanta, empezó los movimentos suaves , a medida que me cojia fue aumentando el ritmo, mas y mas, yo gemía de placer, y el muy putito también, difrutaba de mi orto grande redondo y blanco…
Como me gustás trolita desde que pasaste esa puerta! Mi cabeza iba mil mientras me cojia, me folló tanto el culo que ya me dolía, sacó rápido la pija y el preservativo, me giró y acabó en todas mis tetas…
Esa lechita calentita de un doctor en mis tetas mmmm me volvió loca…
Quedate en la camilla boca arriba, tomó un rollo de papel que tenía y empezó a limpiar todo mi cuerpo, “las azafatas siempre tienen que estar impecables no importa las circunstancias”

Una vez vestida y sentada como una señorita vi como ponia “APROVADO” en mi legajo…

Espero que les haya gustado!
Espero puntos comentarios

Curvilinea86

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El chantajista hijo de puta, Cap 1

Mi nombre es Ignacio, vivo en Buenos Aires, en el barrio porteño de Las Cañitas. Tengo 16 años y la verdad es que me masturbo todos los dias, a veces una sola vez, a veces dos, tres, pero todos los dias seguro. Me encantan los videos y los relatos porno, y otras veces me pajeo recordando las cosas que vi en el día.

Hace unos meses mi madre entró a mi cuarto y me encontró, tirado en la cama, pantalón y calzoncillo por las rodillas, y yo masturbándome con la pija bien pero bien dura, justo me estaba apretando un poco para que la cabeza se ponga bien lustrosa y colorada, y ella justo abre la puerta y entra de una, me mira, se queda quieta, parada, mirando, yo claro tratando de taparme pero ella en vez de irse se me queda sermoneando

-MÁMA NO MIRES, COMO ENTRÁS ASÍ
-Ignacio, que te creés que es esta casa? Sos loco, vos?
-MAMÁA SALI DESPUÉS HABLAMOS PERO… – y era re dificil porque mientras ella me hablaba pavadas yo no sabía que hacer, para poder subirme los pantalones le tenia que mostrar de nuevo la verga que la seguia teniendo re parada, y taparme con las piernas tampoco tapaba del todo, asi que ella sermoneándome me estaba mirando igual y yo me mería de vergüenza

-Mirá Ignacio, en esta casa te contenés. Esto lo voy a hablar con tu padre
-NOOO Maa por favorr…

Y se fue.

Al final, mi padre habló en privado conmigo. Me dijo que me pajeara en el baño, y que si mi mamá me preguntaba, me había hablado de mal que hice y me habia castigado. El asunto pasó pero yo me quedé resentido con mi madre, humillado…

y empecé a fantasear con darle un castigo a la hija de puta.

A partir de entonces empecé a fantasear con mi vieja. A pajearme todos los dias, tres veces al día, pensando en ella. A veces, cuando ni mi papá ni mi mamá estaban, y encontraba en el lavadero unas bombachas o unos corpiños usados, me pajeaba oliendolos, adivinando el olor de las tetas de mi madre, y el olor de su concha y de su culo en los bombachas.

En fin, todavía uds no saben lo buena que está mi vieja.

No es joven, se llama Clara, todos le dicen Clarita, tiene 52 años, pero se mantiene muy linda de cara, es una morocha con unas tetas muy grandes, y un poco de pancita. Y que culo. Bien grande. No saben como fantaseo con abrirle los cachetes del culo a mi madre, quiero verle el agujero del ano que yo no sé, no creo que mi padre le entre por el culo, no creo que ni se la coja ya ese viejo de mierda, pero bueno, en fin, el caso es que es una señora que se mantiene muy bien, ni muy alta ni muy baja y de carnes generosas, digamos.

Bueno, cuestión que van pasando los meses, a mi en el colegio me iba cada vez peor, la verdad es que estaba todo el día pensando en pajearme, imaginando historias, todas masomenos calientes, calculando eso si que no se me pare la pija en el aula, y si llegaba a pasar, que sea lejos de los recreos, no sea cosa de tener que levantarse y quedar expuesto.

Un día me tuve que agarrar a piñas con un compañero. Por nada, porque no se que le dijeron que dije y bueno, hubo que pelear, no tuve opción, y ese día me castigaron, y como estaba realmente furioso, en una que pude me escapé por la ventana, y me fui a mi casa.

Ni bien entro, llamo a mi madre, sabiendo que a media mañana es la que está en mi casa ya que mi padre está fuera trabajando.

-¿Má, estás en casa? – Y como escucho un ruido en la cocina entro y veo a mi vieja desnuda vistiéndose, y a un tipo subioendose los pantalones.

-¿¿¿!!MAMÁ QUE HACÉS??!!!

El tipo casi sin vestirse se fue yendo hacia la puerta – Hablamos Clarita, chau – Se rajó de una.

Mi madre se puso el vestido y me dice

-Sentate Nachito, vamos a hablar

-¿Vamos a hablar de que? ¡Te lo estabas cogiendo!

-Bueno, eso es algo que no es para vos, no es cosa tuya. Vos no sabés como es mi relación con tu padre, así que te digo, de esto ni una palabra.

-Na, ¿que ni una palabra? ¿Vos no te acordás el día que entraste a MI cuarto? ¿Y que fuiste y le contaste a papá? YO VOY A HACER LO MISMO, TE JURO.

-NO! IGNACIO POR FAVOR… TE PIDO… POR FAVOR…

-Bueno. Vamos a hacer algo, te acordás de ese día? ¿Que vos me sermoneabas y yo estaba desnudo y vos me hablabas pero tambien me mirabas? Bueno, sacate el vestido, quiero que sientas lo que yo sentí ese día.

Mi vieja me miró, incrédula de lo que le pedía, estuvo a punto de decirme algo, pero se calló. Miró al piso y se sacó el vestido. No llevaba copiño. sus grandes tetas quedaron desnudas.

-La bombacha también

Y se sacó la bombacha.

Yo me acerque y saque la verga, bien dura, y tomándole la mano le dije

-Agarrala y pajeame.

Y se dejó llevar la mano, yo le ayudaba, apretandole la mano para que agarre mi verga, y pajeandome con su mano, y con la mano que tenía libre le amasaba las tetas.

Escriban comentarios de como quieren que siga el relato, y lo continuaré. Saludos

Ignacio, El chantajista hijo de puta

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Me enamore de la cuevita de mi mamá II

El autor de este relato nunca envió la primera parte, y no responde a los mails. Si alguien la tiene, por favor la envia a sexycuentos@gmail.com

Por fin había llegado el viernes y nos íbamos a la playa mis padres y yo, en el bus trate de sentarme alado de mi mama y hacerme el dormido encima de sus pechos cada vez que podía respiraba profundo y soplaba sus pechos y eso hacía que ella tiemble y se estremezca, su piel se ponía de gallina, a lo que ella respondía pizcándome para que me “comporte”

Al llegar a la casa de mi tía fuimos directamente al cuarto, solo había una habitación y esta tenía dos camas en un iba a dormir yo y en la otra mi madre, pero solo por esa noche o así pensé. El día paso muy rápido yo solo esperaba que ya se vaya mi padre, entre arreglos que hacía de la casa mi madre y el futbol que veía mi padre nunca pudimos ir a la playa ese día pero al fin llego la noche, notaba como con cada minuto que pasaba se acercaba más el momento en que mi padre se vaya yo me ponía más emocionado pero mi madre más nerviosa (para mi decepción)

Cuando por fin mi padre se fue un ni bien el taxi arranco entramos a la casa y yo me abalance a mi madre, la agarre por atrás empecé a besar su cuello, metí como pude mi mano dentro de su short y justo cuando iba a alcanzar a frotar su vagina ella se aparto

– Andrés no por favor no puedo, no así!!!

Yo me desconcerté mucho y me enoje

– Mentiste dijiste que cuando mi padre se vaya me ibas a dejar tocarte

Ella entre lágrimas me respondió

– Lo sé, aun no nos vamos de aquí, mijito tenemos toda una semana, quiero que esto sea especial, no quiero que sea algo sin sentido o sentirme violada por ti mi amor, esta será tu primera vez y ha pasado tanto tiempo que para mí también lo será, pero mi amor yo ya se lo que tu sientes por mí y como me ves y es muy arriesgado, pueden pasar muchas cosas malas si alguien se entera y aparte es pecado, dame tiempo para poder acostumbrarme a la idea y para poder verte como un hombre que ya eres asi como tu me ves como una mujer, te prometo que antes de irnos sere tuya solo por una única vez pero deja que este lista.

Al escuchar eso no pude hacer más que abrazarla y besarla en la frente

– Está bien mami pero al decir que serás mía te refieres a que…

– Si mi amor voy a entregarme toda a ti por completo, solo por una vez pero deja prepararme para que sea especial y cierres esta etapa con broche de oro, te prometo que lo haremos antes de regresar.

Ante tal propuesta no podía rechazarla, no solo iba a dejar que la toque sino que iba a ser mía, iba a poder entrar a esa hermosa, húmeda y peluda cueva de donde Salí, valía la pena esperar!

– Está bien mami pero no voy a poder aguantar no tocarte hasta que estés lista

– Lo se mijito, puedes tocarme cuando sientas ganas pero cuando me empiece a sentir incomoda paras si?Yo también pondré mucho de mi parte para hacer esto lo más pronto posible y no tengas que esperar tanto.

– Está bien mamá, te amo, no tienes idea de lo especial que es esto para mi

– Y para mí también lo será mi tesoro

La cena paso normal entre nosotros, mi madre se quedó lavando los platos y yo fui a al cuarto a ducharme y ponerme la pijama, al rato mi mamá entro y saco de su maleta su pijama me dio un beso en la frente y me dijo que se iria a bañar, yo la detuve del brazo y le dije “Cámbiate aquí mami déjame verte” a lo que ella respondió “aun no puedo mi amor, lo que más vergüenza me da es que me veas desnuda”

– Pero mamá como te va a dar vergüenza si tienes un cuerpo hermoso

– No mi amor es muy feo y me da vergüenza

– Mamá me encanta tu cuerpo no encuentro mujer más hermosa que tú

– Gracias mi amor, te prometo que pronto voy a estar lista

Me dio un beso en la barbilla justo debajo de mis labios que me la puso durísima y entro al baño, pero puso seguro, mi mamita era muy astuta jeje aproveche para masturbarme y eyacule en unos calzones suyos que encontré en la maleta, luego volví a mi cama y la vi salir, inmediatamente me puse de piedra. Mi madre había salido con un babydoll rojo sin sostén, un encaje le tapaba las tetas y un calzon rojo pasión que no era hilo pero mostraba muy bien sus nalgas incluso las levantaba un poco y abajo mi hermoso tesoro, esa vagina sumamente peluda con los pelos brotándole afuera de ese calzon, su vagina era tan gordita que se le comia un poco el calzón y dibujaba su rajita.

Yo me puse como piedra, quería lanzarme a su vagina, tirarla de sus pelos púbicos y arrancar a mordiscos ese calzon, pero no, tenia que seguir sus reglas

– Wow mamá pero que hermosa te ves

Mi mamá solo estaba parada frente a mi con la mirada al piso totalmente roja y avergonzada y balbuceo un poco

– Te…te gusta… mijito?

– Estoy enamorado de verte asi mamá, puedo tocarte?

– Nnnn..no, aun no mi amor por favor, me da mucha vergüenza

– Vamos mamita solo un poquito

– No… por favor, ok hagamos algo mi amor, deja que mami se acueste en su cama y coja el sueño, cuando este dormida puedes verme o tocarme todo lo que quieras si mi amor? Pero si me despierto y me siento mal me dejas si vida?

– Esta bien mami

– Mami tratara de dormirse de una forma que te de una buena vista si mi niño?

Y así fue, pronto se quedó dormida de lado, en posición fetal dejando su culo brotado y su vagina apretada contra sus piernas, la vista era hermosa, los pelos que salían de su calzón eran tanto que la tela roja que los cubría estaba casi desaparecida dentro de sus labios y por sus velloscomencé a acercarme lentamente estaba recién bañada, su cabello aun mojado, olia riquísimo me acosté a su lado ella de espaldas a mi con todo su culo en pompa, la abrace, corri un poco su escote y deje escapar una teta, aun ella no se despertaba tenía pezones rosados que respondían al momento por que se pusieron tiesos luego me agache y centre su vista en su vagina aprisionada por sus piernas, me acerque tanto que mi nariz estaba a milímetros de su vaginaya percibía su olor que no era fuerte por que recién se la había lavado, olía un poco a jabón luego con una mano comencé a recorrer desde su pantorrilla hasta sus muslos para luego recorrer una de sus nalgas la redondee, la dibuje, quería morderla pero no quería despegar mi nariz de su vagina, de repente agarre una de sus nalgas fuertemente y ella despertó, de un salto se incorporó pero fue tan brusco que su vagina golpeo mi nariz y esta se aprisiono un segundo dentro de ella, inmediatamente ella se apartó cerro las piernas y se arrincono en la cama.

– Mijito estas bien, yo no quise… perdón me asuste… auuu, me dolió un poco

Se trató de cubrir la entrada de la vagina con una mano mientras se la sobaba, al punzar mi nariz dentro de su cuevita le hice un poco de daño, eso me mostraba que tanto tiempo sin ser penetrada por nada ni por nadie que su hueco estaba muy cerrado, yo sobándome la nariz le dije

– No te preocupes mami, te lastime? Puedo sobarte

– (ella entendiendo mi segunda) No mi amor ya paso, por quetenias tu nariz ahí?

– Quería saber a queolia

– No mi vida eso no se hace es muy cochino no lo vuelvas a hacer

– Pero mami me gusto tu olor aun lo tengo en mi nariz

– Andres no me digas eso, es muy cochino, por ahí hago pipi no vuelvas a hacer eso te dije que podias tocarme no eso ok?

– Ok mami, no lo vuelvo a hacer (por supuesto que lo volví a hacer pero mucho despues)

Al día siguiente me levante en mi cama y vi alado que mi mama seguía dormida con su culo apuntándome, no quise subir en su cama para no despertarme o que no me vuelvan a entrar las ganas de meter mi “nariz donde no me importa” asi que meti mi mando en el pantalón y empece a masturbarme viendo su culo, ella se despertó y me vio.

– Mi amor pero que haces???

– Perdon mamá no aguante

– Quedamos que no lo ibas a hacer!!!!

– Pero mama es que no aguanto, lo hago para no romper tus reglas, ya déjame tenerte por favor

– Paciencia mi amor por favor un poco más te pido vida, salgamos hoy, tengamos una cita en la playa si mi vida? Así me das más confianza.

– Está bien mami, lo hare, tendremos una cita mi hermosa Lorenita

– No mi vida dime mami, todavía dime mami, todo a su tiempo bebe

– Ok mami.

Desayunamos, ella se ducho y se puso un traje de baño de una sola pieza pero muy pegado a su cuerpo, casi no aguantaba sus tetas y que decir de su peluda vagina, puff parecía que no tuviera área de bikini, totalmente desaparecida, antes de salir fuimos al garaje de la casa y en una de esas duchas para lavarse los pies me dijo:

– Espérame casi me olvido de algo

Puso un pie encima del grifo y separo las piernas, acto seguido empezó a cortarse con una tijerita los pelos de la vagina que se le salían del traje de baño aunque era morbosisima la imagen la detuve antes que acabe con todo su bosque que buscaba escapar de ese traje de baño

– Mami déjate un poquito

– Pero que dices mijito? No pueden verme asi, que asco, me da mucha vergüenza

– Mami me gustan mucho tus pelitos de ahí

– Pero mijito no puedo salir

– Déjate esos ahí, casi no se te ven, tendrían que acercarse mucho alguien para notarlo y no lo dejare además estaremos la mayoría del tiempo en el agua y cuando se te mojen te los puedes acomodar además estamos en nuestra cita, nadie se te va a poder acercar lo suficiente, no lo permitiré

– Mi amor que vergüenza pero está bien mi rey solo no dejes que me vean.

Salimos y cuando llegamos a la playa buscamos unas piscinas que se formaban entre unas rocas cuando golpeaban las olas y ahí nos metimos, nos abrazamos, le trataba de dar un beso en la boca a mi mami pero me esquivaba, me decía que nos podían ver e iba a ser raro porque se nota la diferencia de edad estuvimos nadando un rato hasta que mi mama se acostó en la orilla de una de esas piscinas naturales el agua le daba solo hasta la nalga no le cubria la parte frontal de su cuerpo, se quedo dormida y yo me acosté alado de ella la bese en la mejilla y ella se acomodo en mi brazo

– La estas pasando bien mijito

– Contigo es imposible no pasarla bien mamita, eres hermosa y te ves mejor asi, deberías lucir ese traje de baño más seguido

– Mi amor que cosas dices, no tengo un lindo cuerpo, solo estoy asi por ti príncipe y por qué no estas dejando que la gente me vea asi

– No digas eso mamita tu cuerpo es perfecto

– No mi amor tengo celulitis y estrías y panza

– Y todo eso me encanta, eres una mujer real no como las que se operan en las fotos, las arrugitas que tienes en tus nalgas, tus pechos y tu cuello las pequitas de tu pecho,

Comencé a bajar mi mano libre acariciándole su barriga, metiendo uno que otro dedito en su ombligo y jugando con el mi mamá por fin estaba cediendo, su piel se puso de gallina y comenzó a respirar entre cortado

– Tu barriguita, pero sabes lo que más me gusta de tu cuerpo?

– Q…q..que mi Andresito?

Comencé a bajar mi mano, recorrí su barriga hasta la parte baja del abdomen casi llegando a la pelvis, salte a una de sus piernas sobe la parte interna de su muslo, ella ya excitadísima abrió la pierna y sus vellos saltaron fuera del traje de baño, fue ahí donde tome uno entre la unión de su pierna y su pelvis y lo enrolle en mi dedo, empecé a tirar de él y con mis otros dedos hacia cada vez más a un lado la tela de su traje de baño

– Me encanta lo que tienes entre tus piernas (no me atrevía a decirle vagina) y sobre todo tus pelitos, me traen loco, me quitan el sueño.

– Sss…si? Qqq que más mi amor?

– Déjame tocarte ahí mi mamita hermosa

– Aja….

Mi mamá ya se había dejado dominar, no había logrado, respiraba tan fuerte que era casi un gemido, como estábamos en el agua no podía notar lo mojada que estaba pero demo asegurar que era un diluvio de flujos. Justo cuando ya casi dejaba toda la entrada de su vagina libre de su traje de baño escuchamos un “Lorena!!!!” una amiga de mi mamá inoportunamente nos encontró, mientras se acercaba mi mama se acomodó como pudo y yo me metí al agua para ocultar mi evidente erección, charlaron casi 15 min y luego ella nos invitó a comer ceviches con su esposo, para mi mamá y para mi era sumamente incomodo estar ahí, cuando ellos se levantaron a pagar la cuenta mi mamá me dijo.

– Cuando regresen nos despedimos y nos vamos ya?

– Esta bien mami

Lo siguiente que me dijo me puso helado, nunca pensé que mi mama hablaría asi o usaría esa palabra. Pego su boca a mi oído y me dijo de una manera muy picara

– Quiero llegar a casa rápido para ducharme, tengo mucha arena en mi vaginita mi amor

Luego de eso me dio un beso en la mejilla, inmediatamente llegaron los amigos de mi mamá nos despedimos y nos fuimos a casa, efectivamente mi mamá caminaba con cierta molestia por la arena que había entrado en su vagina cuando le separe el traje de baño. Para mala suerte (en realidad no fue mala suerte) se nos habían quedado las llaves de la casa adentro, podía meterme por la ventana y mi mamá estaba ya con mucho malestar y picazón en su vagina

– Mijito me pica mucho ahí

– Ahí donde mami (quería que lo vuelva a decir)

– Ahí abajo Andresito

– Los pies?

– En mi vaginita, no seas cruel y puerco me pica mucho mi vagina y la tengo llena de arena.

– Me voy a demorar bastante hasta que entre por la ventana y encuentre las llaves

– ¿Y ahora?

– Limpiate en la ducha de aquí afuera

– Pero esa ducha esta aquí afuera y si alguien pasa y ve por el muro? No tiene ni cortinas,

– Yo te cubro mami

– Esta bien mi amor

Mi mama se metio a la ducha y yo me puse de frente a ella viéndola,

– Mi amor virate, me quiero desvestir

– No mamita esta vez no, te vas a limpiar delante mio sino yo me voy, te aguantas el malestar o te limpias corriendo el riesgo que alguien mas te vea

– Andres!!! No me amenaces!

– No es una amenaza mami

Despues de unos segundos de pensarlo acepto

– Pero igual no te saldrás con la tuya no me sacare nada

asi fue como cerro los ojos, abrió la llave de agua y empezó a meterse la mano por dentro de su traje de baño aun asi al meterla todo se desacomodaba y podía ver sus pezones rosados bien paraditos, primero la paso por sus tetas, su barriga y de ahí a mi premio, hizo un poco a un lado su traje de baño hizo una cucharita con la mano donde contuvo un poco de agua, abrió las piernas y paso a mandarse chorros de agua con la mano que la recogia en su vagina, era de lo mas morboso y exitante, yo inmediatamente me saque mi pene y empece a masturbarme, mi madre aun con los ojos cerrados metioun dedo en su vagina y lo empezó a meter y sacar, luego 2 y de ahí tres lo hacía muy rápido hasta que pego un grito y abrió los ojos me vio botar litros de semen se enjuago la vagina (todo esto sin sacarse el traje de bajo) y me dijo que no debió hacer eso

– Mi amor no sé qué me paso no debí hacer eso

– Mama no te disculpes fue hermoso

– No qué vergüenza mijito además te estoy incitando a que te toques eso no está bien

– Si no me quieres incitar mami ya hagámoslo, deja hacerte mía ahora

Me le acerque a la ducha le pase la mano por su vagina mientras le besaba el cuello pero ella me aparto.

– Mi amor ahora no, no aquí y así no, debe ser especial, no brusco

– Está bien mamá, pero ya estoy sin fuerzas para aguantar, lo que paso en la playa no podemos ignorarlo mamá

– No hablemos de eso aquí, deja que entremos a la casa

– Acepta que te gusto

– (Casi en un susurro) sss…si… si pero menos mal nos detuvo mi amiga, hubiese sido muy bochornoso.

– Dejate de eso mami, lo disfrutaste y eso basto así como disfrutaste meterte tus dedos ahí

– No…nnn.. me limpiaba

– Y por eso gritaste?

– …. Ya… entremos mi amor, no me pongas las cosas más difíciles

Me meti por la ventana abri la puerta y entramos. La tarde transcurrió tranquila, mi mama preparo caído el sol la cena y comimos uno frente al otro, empezamos a charlar.

– Te gusta la comida mijito

– Si mami y sabes que me gusta también?

– Que?

– Tu mami

– Ay mi niño que lindo

– Eres hermosa mami y muy dulce

– Tu también eres muy guapo y tierno mijito

– Me encanto pasar tiempo contigo hoy, te gusto nuestra cita?

– Si mi amor

– Aunque me hubiese gustado mas si tu amiga no nos interrumpia

– Ay hijito…

– A ti no mami? Dime la verdad a ti no te ubiese gustado? Seguirte diciendo cuanto me gustaba tu cuerpo y tus ojos y tus pelitos mientras te abria ahí abajito y te trtaba de tocar aquí…

Mientras le decía esto acarisiaba sus piernas y muslos con mis pies por debajo de la mesa ella abrió sus piernas puse mis pies en punta e inque un dedo de mi pie en la entrada de su vagina cubierta por el short que llevaba y sus calzones ella dio un repingo

– Andres estamos comiendo mi amor, ahora no

Yo ya no aguante mas me enfurecí, me levante y entre lágrimas le dije

– Entonces cuando? Mamá esto ya es cruel no dejo de pensar en tenerte y me has hecho tener esperanzas en vano? No te das cuenta que te amo? Y quiero que tu seas mi primera y única mujer no me puedo fijar en nada mas que en ti y en lo hermosa que eres y me parte que mi padre te trate mal, déjame amarte, déjame hacerte sentir una mujer deseada otra vez por favor!!!!

Ella solo sonrio, se acerco a mi, tomo mi cara, me seco las lágrimas, me miro a los ojos y me dio un beso en los labios.

– De verdad sientes todo eso mi amor?

– Si mami, quiero que tú seas mi primera y única mujer

– Tu única no puedo ser porque lo que haremos solo lo haremos una vez asi quedamos, pero tu primera mujer si, yo también quiero que seas mi primer hombre, el primero que me haga sentir amada y no abusada, acabo de darme cuenta lo mucho que también deseo esto mi amor. Vamos

Lo había logrado, íbamos a tener sexo!!! Me tomo de la mano y me llevo a la habitación.
Me dijo con una sonrisa cómplice que me siente en mi cama, que mejor era hacerlo ahí ya que estaba más lejos a la ventana y así nadie podía escucharnos por si nos “emocionábamos” mi madre estaba con una camiseta casera y un short no era precisamente el atuendo más elaborado como para una noche de sexo pero verla asi me exitaba mas que algo premeditado. Corrio todas las cortinas y cerro la puerta apenas unos cuantos rayos de luz de el aun anochecer nos daban pero eso era suficiente.

Se sento frente a mi en la cama y me dijo:

-Ahora vamos a hacer algo que se llama “hacer el amor” bebe y recuerda que solo lo haremos hoy, a diferencia de lo otro aquí lo disfrutaremos los dos como nunca pero te quiero pedir un favor sigue mis instrucciones si?

– esta bien mamita

Ella se acerco a mi, rodeo sus brazos por mis hombros, me miro a los ojos y me dijo “ahora te quiero besar mi bebito precioso” empezamos a besarnos suavemente, cada beso era lento, inofensivo pero cargado de deseo por parte de los dos poco a poco ella empezó a abrir massu boca y yo también hasta que comencé a morder su labio y ella el mio con mordiscos que mas eran caricias y nuestras lenguas se juntaron, todo muy despacito.

-Listo mi amor ahora besame donde se te antoje mientras yo te saco tu ropita pero tu aun no me saques la mia

Asi lo hice la bese por el cuello la frente y agarre sus tetas por encima de su camiseta cuando termine yo estaba ya desnudo y ella agarraba mi pene, lo sobaba de arriba abajo muy despacio y luego masajeaba mis testículos.

– Mi amor no sigo porquesi no vamos a acabar antes de empezar

Nos volvimos a besar cuando paro y me dijo

– Ahora sácame la camiseta mi amor pero no me besar

Ella se acerco a mi, rodeo sus brazos por mis hombros, me miro a los ojos y me dijo “ahora te quiero besar mi bebito precioso” empezamos a besarnos suavemente, cada beso era lento, inofensivo pero cargado de deseo por parte de los dos poco a poco ella empezó a abrir massu boca y yo también hasta que comencé a morder su labio y ella el mio con mordiscos que mas eran caricias y nuestras lenguas se juntaron, todo muy despacito.
-Listo mi amor ahora besame donde se te antoje mientras yo te saco tu ropita pero tu aun no me saques la mia

Asi lo hice la bese por el cuello la frente y agarre sus tetas por encima de su camiseta cuando termine yo estaba ya desnudo y ella agarraba mi pene, lo sobaba de arriba abajo muy despacio y luego masajeaba mis testículos.

– Mi amor no sigo porquesi no vamos a acabar antes de empezar

Nos volvimos a besar cuando paro y me dijo

– Ahora sácame la camiseta mi amor pero no me besar

Comencé a chupar y masajear sus tetas, lamia sus pezones y recorria con mi lengua todos sus senos, de vez en cuando le pegaba un pequeño mordisquito a sus tetas o pezones y ella solo decía “ay! Si mi amor pero cuidadito” ella empezaba a gemir muy despacito hasta que baje mi mano, ella abrió sus piernas y empece a sobar su vagina por encima de su short, enseguida el short se empapo, me lleve disimladamente la mano a mi nariz y la oli era embriagante inmediatamente la quise tumbar y sacale el short pero ella se reusó.

-No bebe aun no estoy lista para eso

– y entonces mamá como hacemos? No se puede hacer el amor sin yo volver a entrar ahí

– tranquilo, eso sí lo vamos a hacer pero no quiero desnudarme totalmente para ti, aun no estoy lista para eso perdóname amor me da mucha vergüenza

– pero como hacemos mami?

– tranquilo espera un rato

Se salio de la cama y busco en el cajón de su comoda una tijera

– Este short igual es muy viejo y lo guardare para recordar este día mi amor
Abrió sus piernas y me señalo

– Puedes cortar aquí en medio y correr mi calzoncito como en la playa pero sin hacer cochinadas, la vagina de mamita es solo para el pene de su hijito si? “No metas las narices donde no te importa” jajaja

– Si mami

Tome la tijera corte una línea y abri su short con mis manos, inmediatamente tire a un lado su calzon y antes que pudiera meterle un dedo en su mata de pelos me hizo incorporar y sentarme recto en la cama se acercomas a mi y se subio encima mio mientras me besaba en la boca.

– Ahora mami va a entrar en tu pene mi amor

Inmediatamente se sento en mi pene y empezó a subir y bajar primero con dificultad y algo de dolor (aunque estaba chorreando jugos a montón su vagina estaba muy cerrada por tantos años sin darle uso) pero luego comenzo con un sube y baja mas rápido y empezó a besarme en el cuello y clavarme sus uñas en mi espalda mientras us gemidos eran mas fuertes.

– AY si, si mi amor que rico, gracias por darme este placer bebe!!!! Te gusta Andresito?

– Si, me encanta como se siente tu cuevita

– Ayyyyy No. Di como se llama mi amor, dime dime “me gusta tu vagina” dimeloasi, se llama vagina, dimelo

– AHHH esta bien me gusta como se siente tu vagina, me encanta tu vagina LORENAAAA LORENITAAAA

– Ayyyyyysiii mi amor si pero dime mami, dime mamá no Lorena quiero tener presente que quien me esta haciendo sentir la mujer mas deseada y complacida del mundo es mi hijito

– AHHH esta bien me encanta tu vagina mama me facina, si eso sigue cabalgándome sigue mamita sigue tu vagina parece una piscina

Sus jugos ya habían inundado todas mis piernas y las sabanas, despedia un olor tan fuerte pero a la vez embriagante que me ponía mas a mil y el sonido cuando caia sobre mis piernas haciendo que mi pene entre lo mas profundo mientras sus jugos chapoteaban ufff…. Ya no podía aguantar mas me iba a correr.

– Mami estoy a punto de botar mi semen

– Ayyyy si si mijito esta bien hazlo dentro mio, quiero sentir que derramas todo tu semen dentro de tu mami quiero sentir tu amor ya mami no puede quedar embarazada igual si si mi vida yo también voy a tener un orgasmo ay el pene de mi hijo me va a hacer dar un orgasmoooooo!!!!! Ayyyyy BESAME BESAME MI AMOR MI HIJO

Comenzo a subir y bajar cada vez mas violento mientras nos besamos ya desacaradamente y con lacivia luego nos miramos a los ojos mientras ambos nos embestiamos y gritamos al mismo tiempo

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Indunde su vagina con litros y litros de leche y ella boto un chorro de un liquido que no era orina pero salio a presion, sin dejar de cabalgarme de tal manera que inundo la cama la sabana y el chorro reboto sobre nuestros sexo hasta darnos en la cara y el pelo terminamos mojados sudados y llenos de los fluidos del otro nos dimos un beso largo y quedamos rendidos en la cama. Nos quedamos dormidos asi, yo desnudo y ella con solo su short y calzones que habían quedado tan mojados por el sudor, mi semen y sus fluidos que se le pegaron a la piel, sus pelos de la vagina estaban desparramados era una imagen hermosa.

A la mañana siguiente nos levantamos, mi mamá tenia un semblante diferente, se la veía feliz y radiante, el cuarto estaba impregnado de un olor a semen y fluidos su vagina estaba indundada de una mezcla de nuestros dos fluidos y mi pene también los pelos de su vagina estaban embarrados y pegados, su short y calzon imposible de volver a usar al igual que la sabana, nos miramos a los ojos mi mama me dio un pico en los labios y se fue contoneándose a bañar.

Por supuesto que no fue la ultima vez que tuvimos sexo pero ya les contare cuando tuvimos sexo antes de irnos y por fin se desnudo totalmente para mi y el inicio de nuestra relación como pareja incestuosa al volver a casa.

Les dejo mi correo para que me escriban, si quieren chatear o por qué no ver y conversar conmigo y mi mamita.

Me interesaría especialmente conocer mas madres que hayan pasado por esto con sus hijos o que deseen a sus hijos y junto con mi mamá poder darles tips y fotos de nuestros encuentros

damianerazo88@gmail.com

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Mi mujer… embarazada de su marido

Nos conocíamos de vista hace meses, nos saludábamos en los pasillos . Me fije en ella el primer dia, caminando con sus tacos altos cuando resonaban en el piso de madera cada vez que se acercaba, me di vuelta y la vi, es de esas mujeres seguras de si mismas que no juegan a ser niñas, de estatura media, curvilinea, con buenos musculos en las piernas y una cintura que marcaba sus gluteos duros y parados cuando viste formal y con pantalón ancho. Tetas pequeñas pero hermosas, cintura apretada y un rostro que me hace dar vuelta si la veo en la calle. Es de esas mujeres que lo tienen todo resuelto y lo que quieren lo toman, porque saben que lo merecen. Yo tengo cuerpo atletico, he sido deportista toda mi vida y me enorgullece mantenerme asi por que el hacer deporte y valorar tu cuerpo simplemente te ayuda a culiar más rico con la persona que te calienta. En este caso es ella. Quedé embobado y sentí de inmediato que era difícil que se fijara en mi, ella tiene su marido y yo viviendo con mi pareja hace tres años, pero aún así y con el paso del tiempo nos acercamos a conversar y comentar las cosas que sucedían en la empresa o nuestras vidas, hubo sonrisas, miradas y unos email y un dia aburridos de nuestra vida en casa, decidimos salir temprano del trabajo e irnos a un motel, a estar solos, sin el juicio de nadie ni con la presión de cumplir con nada obligado por la rutina. Esa tarde estando solos, nos desnudamos, nos besamos y acariciamos, nos reímos y nos llenamos de deseo y de piel, no hicimos el amor, pero fue nuestro primer paso para vivirnos con un deseo que yo jamás viví y que ella jamás sintió. Volvimos al trabajo al día siguiente y nos mirábamos con amor como un par de adolescentes calientes pero respetuosos. Pasaron unos dias y nos tuvimos que despedir porque ella se iba de vacaciones con su familia al sur cerca de un lago y yo tambien a la casa familiar en el campo. Terminadas las vacaciones cierto día en el trabajo, una de las formas de hablar era que ella me llamaba al celular para hablar tranquilos, me dice que esta embarazada y que esto que estamos viviendo se acabó y que nada puede ser porque ahora en su vida todo va a cambiar nuevamente, que será su segundo hijo y que ocurrió en una de las veces que su marido la buscó y ella para evitar los problemas accedió o ella se sintió caliente y lo dejó hacer, no lo sé porque eso no es lo importante para mi. Le dije que para mi nada cambiaba y que podía seguir viviendo conmigo esto que recién empezaba. Que el hecho que estuviera embarazada me calentaba aún más y que por mi no había problemas. No quería dejarla ir porque jamás me había atrevido a estar con otra mujer distinta de la que todos conocían en mi círculo cercano. Para ella igual, estaba casada y yo era su amante. Y seguimos. Nos dimos bien rico el uno al otro. Alimentamos el deseo y aumentamos un poco el riesgo, nos besábamos a escondidas en la oficina y nos calentábamos con sólo mirarnos. Su vientre iba creciendo y sus tetas también, embarazada se ponía cada vez más hermosa para mi y me enloquecía verla tan mamá y segura de si misma… y ya con el tiempo el sólo verla me llenaba de sangre entre las piernas y tenía que ocultar esas erecciones que me provocaba en los momentos más inesperados del trabajo de oficina. Recuerdo que ella tenía cinco meses y fuimos a nuestra habitación secreta, donde hacíamos el amor y nos acariciábamos cada centímetro y nos besábamos todo el cuerpo sin pudor de sabores o sudores… su vientre abultado y la leche en sus tetas me calentaba de una manera que sólo he sentido con ella, a veces fantaseábamos que ese niño era nuestro y que él era la única persona que sabía todo lo que estábamos viviendo. A veces me montaba desnuda y le apretaba las tetas para que me bañara en su leche, y vaya que me encantaba bebérmela directo y apretando las tetas bien fuerte (pues así le gusta a ella). Ella es valiente… optó por vivirme así embarazada y me regaló las fantasías cumplidas más maravillosas y placenteras que he vivido. Cierto día nos vivimos como si lleváramos años juntos y que ese bebé era nuestro y quisimos hacerlo sin condón (llevábamos harto tiempo calentándonos con esa idea), estábamos miedosos de hacer algo así para el tipo de vida mas recatada que llevábamos, pero nos miramos y ella tendida sobre la cama con las piernas abiertas me dijo: quiero sentirte todo… Yo están frente a ella y le abrí sus piernas, mi pene palpitaba y su vagina estaba chorreando como nunca, pues sentía su olor de mujer y veía como se escurrían sus jugos… apoye mis manos a los lados de su cuerpo y la penetré hasta el fondo sin dejar de mirarla, con cuidado de no presionar su vientre, empecé a moverme dentro de ella y se chorreaba como si ella estuviera eyaculando en mi pene, me sintió con un gemido que dio y que no olvidaré jamás. Seguimos uniendo nuestros cuerpos con besos y me respiré su aire cada vez que llegaba al fondonentre sus piernas, me tenía las bolas empapadas y sonaban cuando las golpeaba en sus glúteos con cada empujón hacia adentro… Amo hacérselo hasta el fondo, amo que me sienta con el pico bien duro dentro de ella… Ella empezó a apretarme el pene tan rico con su vagina y le apreté su cuerpo contra el mío, bien pegado a ella me decía que siguiera porque iba a acabar, que iba a tener un orgasmo tan rico conmigo dentro. “Dámelo”; le dije “acaba para mi” y comenzó a gemir y a apretar mi pene con espasmos y contracciones, la escuche acabar y sentí su orgasmo con mi pene duro… Dejó la cama mojada, su vagina caliente me apretaba el pene como pidiándome semen… sudamos como locos, le bese su vientre abultado mientras yo dentro de ella seguía con los estertores de su orgasmo. Le dije, sin parar de moverme dentro de ella, después de comernos y saborearnos tanto, que si seguía así iba a acabar yo dentro y nos miramos y me dijo dámelo, embarazame tú ahora… mi cuerpo ahora es para ti. Senti que esa mujer era mía y empecé a moverme más lento pero con más fuerza, sentía que su vagina me chupaba el pene y con sus músculos me lo apretaba como jamás sentí. “Dame tu semen lo quiero todo dentro mi amor” me dijo y como si fuera un explosión, eyacule como nunca había eyaculado, incluso con un poco de dolor en mi perineo, fue tan placentero que sentí como mi leche salía dentro a chorros… con potencia y en varias contracciones… Mientras yo eyaculaba ella se empezó a mover y apretar su vagina y era ella la que se apoderó de mi placer y de mi orgasmo, ella me hizo acabar y no se detenía… Se me doblaron los brazos y me rendí sobre su cuerpo y con mi pene duro dentro de ella me recosté sobre su cuerpo, me abrazo con sus piernas y me pidió en voz baja “eso, mi amor, dame todo hasta la última gota mi amor”.
“Es tuyo… Todo es tuyo” le dije.
Le bese la cara, le bese el cuello, le comí los labios y no me salí de adentro, pensé que eso había sido todo por esa tarde, pero estaba equivocado.
Después nos reímos, conversamos y dormimos abrazados por unos minutos… Siempre tuve la fantasía de hacerlo con una mujer embarazada, tienen una belleza que me enloquece como que sueltan hormonas … un olor no sé. Pero nunca pasaba de llamarme la atención o dar vuelta la mirada, pero con ella sucedió todo, era una locura verla desnuda y acariciarla y besarla entera con su vientre abultado, amasar sus tetas y sus glúteos musculosos.

Nos despertamos y sentimos que queríamos más acción y comenzó todo otra vez pero ahora ella estaba sobre mi y feliz acepte sentir el peso de su cuerpo musculoso sobre el mío, tomó mi pene y se lo metió a la boca para limpiar el semen que quedaba de hace un momento, me lo chupó tan rico que en pocos movimientos ya lo tenía duro y mojado para ella. Abrió sus piernas y se sentó sobre mi, me dijo “dejame a mi” y agarró mi pene y se lo puso entre las piernas. Comenzó a bajar lentamente y yo enloquecía por la forma en que me lo apretaba con esa zorra caliente que tenía, empezó a subir y bajar y a veces podíamos sentir como salía mi semen a borbotones del orgasmo anterior con cada movimiento sobre mi. Al.principio su vientre abultado no le permitia moverse mucho hacia adelante para yo chuparle sus tetas y mientras subía y bajaba, se las tomé by empecé a apretarlas… Salían chorritos de leche en todas las direcciones y mi rostro y mi pecho olía a leche de embarazada, era dulce y ella gemia cada vez que los chorros salían y mojaba todo. Dejó de moverse de arriba a abajo y comenzó a frotar la vagina con mi cuerpo con mi pene bien duró dentro de ella y apoyando sus manos en mi pecho acabó nuevamente, el estaba embrutecida y tenía los ojos cerrados y su boca abierta, sus espasmos y contracciones me apretaban el pene al punto que mientras ella tenía su orgasmo empecé a sentir el mío, "no dejes de moverte mi amor" y eso significaba que su orgasmo continuaba, tal vez con tanto placer que le dolía, pero yo mirando sus tetas que goteaban y chorreaban leche, me vaciaba dentro de ella otra vez con el orgasmo que sólo te puede dar una fantasía cumplida por la mujer que empiezas a amar. Sintió mi eyaculación y dejó de moverse para sentir como mi deseo se vaciaba en ella mientras yo la sujetaba de sus glúteos duros y musculosos para que se quedará con todo mi semen sin perder una gota…

Caímos rendidos sudando y mojados con su leche, con olor a su eyaculación y la mía, éramos el uno propiedad del otro en ese momento. El bebé se acomodó de forma tal que ella podía ahora apoyarse levemente sobre mi, “él se acomoda para nosotros nos sintió en todo esto”, me dijo exhausta de placer.

Llevamos dos años juntos y nos encanta la idea de compartir nuestra historia porque esto fue sólo el comienzo de todas las cosas maravillosas que hemos vivido ella y yo. Danos tu opinión a fel_cdr@outlook.cl

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Sumisión 100 %

Volvieron de cenar y ya en el living de su apartamento él le ordenó: “Anda a ponerte aun mas linda. Podría ser el conjuntito que te regale para tu cumple en Monterrey”, mientras se apoyaba en la mesa permaneciendo de pie.
Ella re-apareció con un conjunto totalmente de encajes, sin nada adicional en la parte superior, y en la parte inferior, una bombacha tipo culote, también de encajes en su totalidad.
Esta visión, sumado a que ella demostrara estar dispuesta a la sumisión, originó que su pantalón ceda espacio a su comienzo de erección.
Siguió ordenando:
“Pone música y prepara algo para beber”
La combinación de de que ella acate sus órdenes; voltee para cumplirlas, dejando a la vista la sensual imagen de su espalda y cola llevando esas prendas; le generaban placer.
El no podia sacar la vista de como la difusa tela se perdía entre los cachetes de su cola y el comienzo de sus piernas.
Cuando ella volvió hacia la mesa donde él continuaba apoyado, poso los 2 tragos que había preparado en la mesa, lo besó muy suavemente en la boca, atacando su lengua,l solo usando la punta de la suya; y le agarro el pene a través de su pantalón, apretandolo muy, pero muy, fuerte.
Si dejar de besarlo, chuparle la lengua, lamer su cuello, comenzó a desabrochar su pantalón, tomo su pija con la mano y comenzó a pajearlo suavemente sin dejar de besarlo.
Al notar ella que la cabeza de su pija ya estaba húmeda por la calentura que él había alcanzado, se arrodillo y comenzó a recorrerla con la punta de su lengua y de manera muy sutil; el frenillo, el cuello del glande y finalmente la punta, para beber la miel expulsada.
Imprevistamente comenzó a chupársela muy fuerte y rápidamente.
El la detuvo y retiró hacia atrás muy sutilmente.
Le ordeno que se quitara las prendas.
Ella se distanció y fue quitándose las pocas prendas que llevaba puesta muy lentamente.
“Ven, acércate y arrodíllate”. dirigió el.
Ella se acercó en puntas de pie, se puso de rodillas y sin esperar imperativos adicionales, tomó su pene con ambas manos y comenzó a lamerlo como si fuera el más codiciado y delicioso helado.
“Para”, dijo el. “Quiero que te toques. Y me muestres cuando ya estes mojada”, agregó.
Ella se alejó, sentó en el sillón, abrió sus tonificadas piernas, con una mano separó los labios, chupo los dedos de la otra, y comenzó a acariciar sus labios y su clítoris.
Cuando retiró el dedo índice de entre sus labios, pudo verse un hilo de delicioso jugo que no quería cortarse a pesar de la distancia alcanzada entre su mano y su mojada vagina.
“Ahora? Te gusta como estoy de mojadita y putita para vos?”, dijo ella.
El se abalanzo sobre ella, la incorporó, giro, hizo que ella apoye sus manos en el respaldo del sillón, inclinando su torso hacia abajo, pero levantando su cola y comenzó a beber sus más espesos y ricos jugos.
El frenesí alcanzado por ambos era tanto, que el solo reaccionó cuando noto los prolongados espasmos de ella y cuanto chorreaba la punta de pija. Se detuvo, se paró, la tomo por las caderas y comenzo a metersela muy lentamente.
Ella se mordía el labio inferior con sus sensuales dientes, por tanto placer.
Los sexos de ambos chorreaban destilados de placer.
Comenzaron a coger muy fuerte y rápido.
Cuando la respiración de ambos estaba acelerada al máximo y os gemidos eran escuchados por los vecinos, el salió y se acostó.
Ella se acostó sobre él y comenzaron a besarse bruscamente, deseando beber el placer del otro.

warmfable@gmail.com

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Llego el dia

Desperte pensando en que el dia habia llegado, le envie un mjs recordandole cuanto lo deseaba y excitado que estaba, me di un rico baño limpie perfectamente mis zonas intimas, vesti las prendas y ropa que previamente tenia listas, queria complacerlo al maximo y desde el principio, que me notara sexi y excitado aunque no acostumbro usarla el dia lo ameritaba, almorze ligero, tome mis cosas que hacia dias tenia preparadas y sali rumbo a su encuentro. Nuevamente le envie un mjs “alla voy papi, ya quiero estar contigo” tome el transporte que me llevaria al lugar que me indico para el encuentro, de camino, con el roce y contacto de la ropa que usaba la excitacion crecia, el contesto “no tardes, ya quiero cogerte”, cuando sali del metro y busque su auto los nervios que senti durante el camino y desde que acordamos la cita aumentaron al maximo, al grado que estaba a punto de darme la vuelta y salir corriendo, pero el deseo y la excitacion me ganaron, cuando por fin vi el auto me acerque, subi y lo salude, note su deseo y un poco de lujuria, apenas arranco le mostre mi pene, no tardo en acariciarlo, pero no contaba con que por igual ya queria tocar el suyo, lo acaricie por encima del pantalon la ereccion que tenia desde que subi era enorme, para que no se ahogara le ayude a liberarse de su prision, ya queria conocer a mi deseado objeto de fantasias, noches de insomnio y elegido para estrenar mi virginal ano, lo admire y saborie tanto como pude, lo toque poco a poco tanto como lo permitia el espacio pero no puede evitarlo, acerque mi boca a saludarlo a decirle lo mucho que habia esperado, que lo habia soñado y se lo dijo de la mejor manera que encontro en ese momento, con pequeños besos y chupadas cortas, el liquido que lo mojaba y mostraba su excitacion me supo delicioso, creo que a ninguno nos importo que en el trayecto al motel alguien pudiera vernos, tal vez incluso aumento nuestra excitacion, llegamos al lugar que el previamente habia reservado para el tan anhelado encuentro y para no sentir pena con la persona que nos recibio, no levante la cabeza y segui con su pene en mi boca, una vez dentro le pedi me diera un momento, que se adelantara a la recamara para prepararme, salio del auto, saque la ropa que usaria en ese momento, como ya llevava puesta la mayoria, me quite la camisa y el pantalon y calze los zapatos, baje del auto y lo alcance, cuando entre ambos nos llevamos una sorpresa, yo porque el lugar era muy amplio, elegante y agradable, y el porque supongo le agrado verme de leggins que dejaban ver la tanga y mis nalgas, de blusa, tacones, peluca y la palestina que cubria mi cuello y rostro, camine para acercarme hacia donde estaba sentado. La fantasia que estaba cumpliendo de vestir, para mi hombre por lo menos en ese momento, con ropa fememina me excitaban y lo excitaban por lo que no demoramos mas, se acerco, beso mi mejilla, me abrazo, me tomo de la mano y dio una vuelta para ver mejor como lucia para el. Nos abrazamos y comenzamos con las caricias, queria ver su cuerpo, su piel asi que comence a desabotonar su camisa, se la quite, por igual la camiseta, desabroche su pantalon baje su cierre y se los quite, no sin antes regalarle un beso a su pene, por fin lo veia desnudo como hacia tiempo deseaba verlo, el por su parte aunque en ocasiones anteriores me habia dicho que en cuanto estuvieramos solos me desnudaria para acariarme y besarme no lo hizo, supongo que le agrado verme vestida asi, me pidio que nos metieramos el baño para ducharnos, asi lo hicimos y hasta ese momento, despues de darme una ultima vuelta, me desnudo, quito la blusa, el sosten, las zapatillas, los leggins y por ultimo, la tanga no sin antes darle unos pequeños besos a mis nalgas, toco ligeramente mi cuerpo, arquee la espalda, lo tome de la mano y nos metimos a la regadera, abrazados mojamos nuestros cuerpos, me giro, abrazado por la espalda tomo mi pene y pude sentir el suyo acariciar mis nalgas, asi nos quedamos un momento, despues enjabono y tallo mi cuerpo, sentir las manos de un hombre recorrerme toda, me produjo sensasiones indescriptibles, lo disfrute mucho, hice lo mismo y le quite el jabon, recorrer y limpiar su cuerpo a la vez, habia querido hacerlo desde que lo vi y bueno ahi estabamos al fin bañandonos y tocandonos, teminamos de asearnos nos secamos mutuamente y nuevamente le pedi se adelantara, necesitaba un momento para tomar aire y prepararme para lucir sexi para el, asi que vesti la otra ropa que llevaba para ese magico y esperado momento, deseaba fuera unico y poderlo disfrutar al maximo, asi que una vez lista, sali del baño caminando con zapatillas, aunque no estaba acostumbrada y aun con nervios camine lo mas coqueta que pude hacia el, mi hombre, mi papi, mi rey, me acerque a la cama, donde me esperaba con una enorme ereccion, le pedi me dejara acariar su cuerpo, lo toque y recorri todo, su pecho, abdomen, piernas, espalda y por su puesto sus nalgas, por fin podia acariciarle y disfrutaba mucho su hermoso cuerpo, comence a besarlo, primero la espalda sus nalgas y piernas, despues su pecho, juguetee y lami sus pezones baje por su abdomen y acaricie sus huevos y como antes habia pasado no pude evitar llevar su enorme virilidad a la boca, bese y lami ese liquido delicioso que le escurria, recorri todo ese hermoso trozo de carne con mi lengua, cuando intente meterlo a la boca no lo consegui, era enorme, solo pude comer una parte pero fue suficiente para arrancarle gemidos y gritos de placer, me tomo por la cabeza y comenzo a acariciarme por encima del baby doll toco mi espalda y mi pecho, me levanto para ahora el, acariciarme, recorrio suavemente mi pecho, toco mi pene y haciendo aun lado la ropa, pero sin quitarla acaricio de una manera delicada mi espalda comenzo a basarla, bajo a mis nalgas, disfrute mucho sus labios en la piel sensible de mi trasero que al parecer le gusto mucho pues se entretubo un buen rato con ellas, hizo a un lado el hilo dental y comenzo a besar y acariciar mi ano, fue algo verdaderamente rico, sentir su lengua urgar en ese rincon virginal y estrecho, me hizo gritar y apretar las sabanas de placer, decir que disfrute ese momento es poco, ayudado por las manos me unto una generosa cantidad de lubricante, metio despacio, muy despacio un dedo, lo exploro y poco a poco fue undiendolo, con paciencia y delicadeza comenzo a meterlo y sacarlo con suavidad, despues metio dos, pense que no lo aguantaria, pero su experiencia ayudo a que me relajara, una vez que considero pertinente me giro y llevo mi pene a su boca sin sacar sus dedos de mi culo, lo chupo de una manera que no pude menos que decirle que estaba lista que lo hiciera cuando el deseara, me recosto sobre la cama, acerco su verga a mi cara, lo bese nuevamente, coloque un condon y despues me abrazo por la espalda, tomo mi pene con su mano derecha, hizo a un lado el hilo dental y con su verga busco la entrada de mi estrecha cueva, su cabeza toco mi culo y comence a serntirlo, por fin su enorme verga entraria en mi, conciente y a peticion mia pues era mi primera vez, espero un momento para empujar, cuando ambos consideramos que estaba lista, que era el momento, ligeramente empujo y esa enorme verga comenzo a abrirse camino en el estrecho culo que el tenia el placer de estrenar, con un poco de dificultad y dolor logro entrar la cabeza, hizo una pausa para que mi recto se acostumbrara a ese rico y enorme invasor, y asi muy despacio fue metiendolo, me abrazo fuertemente y me dijo lo mucho que le gustaba estar conmigo en ese momento asi metiendo por primera vez su verga en mi culo que ahora era suyo, cuando al fin entro todo hizo nuevamente una pausa, yo gritaba de dolor y le pedia no se precipitara, despues de un rato lo hizo hacia atras, la combinacion de dolor y placer fueron muchas que pense me desmayaria, solo lo saco un poco y volvio a empujar, despues lo saco un poco mas y volvio a empujar y asi hasta que senti que salia casi todo, el placer y el deseo me hicieron aguantar, su enorme verga de 17 cm por fin, despues de mucho habia desvirgado mi culo y ambos lo disfrutabamos al maximo, hubiera querido detener el tiempo en ese momento, o que por lo menos avanzara lento, pero sin poder evitarlo y por consecuencia de la excitacion, su verga exploto dentro de mi, senti su semen inundar mi recto, fue demasiada la excitacion que por igual mi verga eyaculo en su mano, la limpio y asi teminamos ambos, abrazandome por la espalda, nos quedamos asi un rato, hasta que dada la flacides tubo que sacar su verga de mi culo, le agradeci haberme tenido la paciencia suficiente para hacerne disfrutar de esa manera, nos quedamos un rato recostados, nos fumamos un cigarro y dejamos pasar un rato para volver a disfrutar nuevamente uno del otro, pero esa es otra experiencia que merece un nuevo relato, besos.

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La despedida de Santiago

Dos veces por semana nos encontrábamos con Santiago para coger súper rico por lo menos tres polvos. Pero llego el día de la despedida y yo le tenía una sorpresa. Como Santiago era muy confidente con Pascual, le conto lo que pasaba conmigo, así que Pascual me aviso de eso. Le aclare que como ya se iba no me preocupaba, y le propuse un trio de despedida para Santiago. En realidad, yo quería cumplir mi sueño de estar con esas dos hermosas vergas a la vez.
Santiago creía que él había organizado todo y el lugar de encuentro era en lo de Pascual. Cuando él llega no podía creer lo que estaba viendo, yo montada sobre el viejo haciéndolo acabar. Lo llamo, y le digo que yo aún no había llegado mientras me arrodillo frente de él y le desabrocho el pantalón para saborear su verga que se puso dura al instante. Nuevamente me dirigí a la cama y me puse a cuatro frente de la verga de Pascual para limpiársela con mi lengua. Santiago para que recién reacciono y se terminó de quitar la ropa para ponerse detrás de mí y empezar a clavarme con sus fuertes estocadas habituales. Logramos venirnos juntos, pero su verga seguía firme y mi boca ya había puesto dura la de Pascual, quien directamente me pregunto cuál de las dos la quería por detrás, les pedí medirlas así que me senté en la cama y ellos se pusieron delante de mí para que se las mamara a ambas. Estaba claro que Santiago estaba mejor dotado así que esa sería la que se llevaría mi culo de premio. Nos ubicamos y empezaron a introducir sus cañones dentro de mí para que gimiera con loca, y empezaron a darme tan duro como podían haciendo que mi cuerpo se desvanezca ante una acabada larga. Luego siguió Pascual y por último Santiago. Nos higienizamos un poco y como Pascual necesitaba recuperarse, Santiago me tuvo por dos polvos solo para él. Cuando el viejo estuvo listo sacó un juguete que tenía guardado para mí para otra ocasión pero le dieron ganas de jugar ahora. De un cajón saco un consolador más grueso que sus vergas, y tenía un agarre para su cintura, se lo colocó y lubrico para metérmelo por el culo mientras a la vez me clavaba la concha con su verga. Santiago trajo su verga a mi boca y estuvimos así hasta que acabamos. Fue mi primer gran orgía con tan solo 16 años.

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Con el peón de la finca

Estuve por 4 días en cama por una fuerte angina, esto después de que me vino la regla así que llevaba más de una semana sin sexo y estaba ya necesitando. Con Pascual ya llevábamos casi medio año cogiendo, pero también tenía un amigo con derecho y él lo sabía. Este fin de semana Pascual se iba a visitar su familia así que tampoco estaría.
Como les conté anteriormente, había también 2 hombres más en la finca que también me interesaban por su lindas vergas, así que ese sábado por la mañana me fui hasta el establo a buscar a uno de ellos. Ahí encuentro a Santiago, un chico de 18 años recién cumplidos que estaba por irse a estudiar en otra provincia dentro de un par de meses y estaba trabajando horas extras para juntar algo más de plata. Así que para mí era un buen macho que no me comprometería. Además sabía que él me observaba cuando tenía oportunidad, ya que por lo general trabajaba en el mantenimiento del jardín, piscina, etc. y yo me exponía desde mi ventana cuando recién salía de la ducha para que él disfrutara.
Brillaron sus ojos al verme llegar, conversamos mientras ambos nos desvestíamos con la mirada, él estaba con su torso desnudo y sudado. Cuando noté que mi padre estaba dando vueltas por ahí, me retire no sin antes invitarlo a la piscina para la hora de la siesta.
Si bien también había dejado listo un par de caballos para salir a cabalgar, mis padres se acercan a la piscina y nos avisan que se irían a la ciudad por un par de horas (que por lo general es el doble de tiempo), así que nos quedamos quietos un rato observando cómo se marchaban, Santiago se acercó a mí por atrás mí me abrazo pegándome a su cuerpo, yo gire y nos besamos apasionadamente. De inmediato nos dirigimos a mi habitación donde nos desnudamos en un segundo. Dejaba que él tomara las riendas, me recostó y comenzó a besarme todo el cuerpo demostrándome que si tenía experiencia. Luego se cargó sobre mí y me introdujo su verga de una sola estocada sacándome un alarido de placer. Me cogió tan rico y duro que nos vinimos juntos. Luego me fui a la ducha y él llego por detrás. Después que me limpié mi vagina, se arrodillo de frente y me la comenzó a comer de nuevo, pero le pedí que me dejara devolverle el favor, así que se incorporó, yo tome su lugar y pude apreciar su hermosa herramienta que aún estaba a medio esplendor. Me la empecé a engullir como una golosa mientras masajeaba sus testículos y mientras más crecía menos entraba en mi boca. Le hice una mamada bestial hasta que le succioné la última gota de semen de su nueva acabada.
Nos recostamos en la cama mientras nos acariciábamos y besábamos profundamente, mi culo ya quería tener protagonismo y estaba listo para ser perforado por esa vergota. Me volvió a besar todo el cuerpo dejando muy caliente, subió mis piernas a sus hombros y me clavo de nuevo hasta el fondo dándome una cogida fenomenal para que me viniera al momento. Me seguía bombeando sacando alaridos de placer así que le pedí que me la diera por atrás. En esa misma posición, quitó su verga y la guió a mi ano que lo esperaba con ansias dejándolo ingresar todo ese pedazo de carne súper lubricado por mis jugos hasta el fondo. De a poco fue dándole más ritmo y velocidad a su cogida mientras yo gemía como loca. Le pedí que me dejara montarlo así que intercambiamos los roles para que también pueda disfrutar de mis tetas que estaban ardiendo y deseosas de ser succionadas, mordidas, apretadas, etc. Este macho me volvió a hacer acabar mientras comía mis pechos, y cuando notó esto se incorporó y me puso con el culo bien en pompa ensartando con toda bestialidad su verga en mi culo hasta el fondo y con mucha fuerza mientras yo buscaba de donde sostenerme por las brutales y hermosas estocadas hasta que se vino bien dentro de mí. Quedamos rendidos, había sido una sesión de sexo salvaje, fuerte, duro, así que descansamos un rato abrazados.
Al despertar después de una media hora, nos fuimos a duchar, donde volvimos a hacerlo bajo el agua. Cuando regresamos a la cama tuvimos energía para un par de polvos más por mi culo, que quedó muy agradecido. A todo esto ya eran como las 19 hs. así que no fuimos a merendar, y cuando llegaron mis padres nos encontraron en la cocina charlando y riéndonos. Este fue el primer encuentro de muchos que vendrían después, pero dejamos bien el claro que esto era casual para ambos y sin compromisos.

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Mi cruel vecina

Toda historia tiene su comienzo, y este fue el día que heredé la casa de mis abuelos. Una vivienda de grandes dimensiones ,situada en un viejo y tranquilo barrio en el centro de la ciudad. Hace muchos años el barrio estaba habitado por personas con cierto status o clase social elevada, ahora el barrio con el paso de los años se ha quedado obsoleto y sus viviendas son bastante antiguas por falta de rehabilitación. Hoy en día el barrio está ocupado en su mayor parte por gente de avanzada edad , lo que hace que sea bastante tranquilo y quizás aburrido.

Me detuve frente al portal que da acceso a mi nueva comunidad de vecinos. Me sorprendió su amplitud y la multitud de cristales que componen la puerta de entrada. En la entrada una alargada alfombra te da la bienvenida y te conduce hasta las escaleras que dan acceso a las cinco plantas que componen el inmueble. El edificio no posee ascensor y valga decir que yo vivo en la quinta planta. Subí despacio y a la vez exhausto las escaleras relucientes de mármol blanco. Un silencio sepulcral reinaba en todo el edificio. A cada paso que daba resonaba el eco de mis zapatos sobre el reluciente suelo. Tenía la sensación de estar en una vieja iglesia o monasterio por el silencio absoluto que predominaba ,y por el frio que inundaba la atmosfera ya que no había ventanas que comunicasen con el exterior. Un fuerte olor a lejía reinaba en el bloque, estaba pulcramente limpio, quizás demasiado, no había el más mínimo resto de suciedad. Agotado llegué hasta la quinta planta, mis pulmones de fumador no aguantaban tantos peldaños. Abrí la puerta y comencé una nueva etapa en mi vida.

En el transcurso de los días siguientes ,tuve la oportunidad de conocer a la mayoría de mis vecinos. En la primera planta vivía una anciana enferma y su amable hija que cuidaba de ella. En la segunda planta una pareja de ancianos encantadores que rápidamente me conquistaron con su simpatía y amabilidad. En la tercera planta una pareja de jubilados que pasaban sus días viajando de aquí para allá. En la cuarta planta ,bajo mi casa, vivía una mujer viuda de un comisario de policía , muy antipática y poco sociable ,que además de ser vecina de la comunidad es la encargada de la limpieza y cuidado del edificio, recogida de basura y cualquier tema relacionado con el orden y mantenimiento. Esta ultima vecina que he mencionado no era para nada de mi agrado, era como el sheriff del edificio. Una mujer autoritaria ,amante del orden y la limpieza .

Tardé tan solo unos pocos días en enemistarme con mi odiosa vecina de la planta de abajo. Comenzamos a discutir a diario por diferentes temas de orden y limpieza . Se quejaba de mis continuas fiestas y juergas en casa hasta altas horas de la madrugada. Se quejaba del ruido y alboroto que provoca , del vaivén de personas que entraban y salían de mi casa y del edificio , la música alta a cualquier hora del día… la suciedad y colillas de tabaco que dejábamos en la escalera y zonas comunes, un sinfín de temas que la molestaban amargamente. Me gane su odio en un tiempo record , este era el principio de una gran enemistad.

Si pensáis que mi vecina es una mujer atractiva de curvas de infarto de cualquier película erótica estáis muy equivocados. Es una mujer de complexión grande ,voluptuosa, gruesa de caderas y un culazo enorme. Supera los cien kilos de peso sobradamente y tiene unos brazos corpulentos y piernas anchas que la dotan de gran tamaño y fuerza. Su edad supera los cincuenta años y su vestimenta siempre es de color negro, “la viuda negra” así la llaman en el edificio los amables vecinos del primero.

Todas las mañanas ,me encuentro a mi detestable vecina limpiando la escalera, enfundada en sus sucios guantes de goma y fregona en mano .Es adicta a la limpieza y el orden, tanto que apesta a lejía y amoniaco el edificio. Podría contaros muchas situaciones de tensión entre mi vecina y yo, pero para no aburriros os contare la ultima discusión de muchas que aconteció días antes del desenlace de esta historia. Salí de mi casa temprano para ir a mi puesto de trabajo y me encontré como cualquier otra mañana a mi vecina con sus guantes de goma limpiando a fondo las escaleras. Al aproximarme al lugar donde se encontraba se plantó en medio de la escalera cortándome el paso y dirigió su tono de voz chirriante hacia mi completamente enfurecida. Me reprochó el escándalo que había armado la noche anterior .La verdad, he de reconocer que organicé una fiesta que se me fue un poco de las manos en ruido y duración. Continuó reprochando mi conducta y malos modales:

– Eres un sinvergüenza y un mal educado. No muestras respeto hacia los demás …. bla bla bla…. eres un … bla bla bla – Me reprochó elevando su tono de voz.

Hice caso omiso a las quejas de mi vecina y alejándome la dediqué unos insultos y burlas muy divertidas sobre su cuerpo y persona que mejor omitiré. Por supuesto mis burlas no la gustaron nada en absoluto. Mi comportamiento fue más de un niño que de un hombre adulto de mi edad pero me sacó de mis casillas . Mis palabras aumentaron enormemente su enfado y rabia hacia mí. Pude observar el humo que desprendía su cabeza y los rayos que salían de sus ojos producido por su ira.

– Te prometo que un día me encargaré de darte tu merecido – Me grito furiosa mientras yo me marchaba riéndome a carcajadas .

No volví a encontrarme más a mi vecina en los siguientes días al suceso acontecido , algo muy extraño ya que siempre estaba tocando mi timbre para quejarse por algo o esperándome enfurecida por las mañanas. No le di mayor importancia y continúe disfrutando de mi libertad y vida de soltero . Iluso de mi ,pensé que se había dado por vencida y comprendido que no podía hacer nada contra mí actitud chulesca y rebelde . Victorioso de mi, había dado por ganada la batalla antes de tiempo ,sin sospechar nada de lo que ocurriría los días posteriores.

Una de muchas noches en las que llegaba a casa borracho me encontré que la luz de la escalera no funcionaba. Pensé que era algo normal debido a la antigüedad del edificio, habrían saltado los fusibles. No tuve más remedio que subir las escaleras a oscuras y a tientas. Exhausto y agotado alcancé la cuarta planta, ya solo me quedaba un piso para llegar a mi casa y dejarme caer en mi cama . La puerta de mi vecina se abrió de forma silenciosa sin darme cuenta, tanto que no la escuche. Me dispuse a subir el último tramo de escaleras cuando algo me sobresalto. Alguien se abalanzó sobre mi por la espalda rodeándome fuertemente con su antebrazo por mi cuello. Su fuerza era descomunal y me presionaba fuertemente con su brazo impidiendo pudiese escapar. Sujeto sin poder moverme y sin tiempo de reacción noté como mi captor acercó su otra mano enguantada a mi rostro. Me tapo la nariz y boca con un trapo impregnado en un desagradable y potente liquido. ¡¡¡ Era cloroformo¡¡¡ . No pude evitar dejar de respirar el contenido de aquel trapo húmedo sin poder escapar de entre aquellos poderosos brazos que me sujetaban. En apenas unos segundos, fui cayendo en un estado de inconsciencia hasta perder el conocimiento.

Desconozco el tiempo que permanecí dormido o inconsciente, no sé si fueran horas o minutos . Desperté en una habitación completamente desconocida para mí. Me encontraba tumbado bocabajo sobre una cama que no era la mía, sin saber donde me encontraba. Giré la cabeza a un lado y quedé completamente sorprendido al encontrar a mi detestable vecina sentada relajadamente en una silla en un lado de la habitación. Me miraba fijamente con una sonrisa perversa y divertida en sus labios ,mientras adoptaba una cómoda posición en la silla con sus grandes piernas cruzadas. Apoyaba tranquilamente sus manos enfundadas en sus inseparables guantes de goma sobre sus rodillas y me miraba fijamente. Aparentaba un aspecto relajado y tranquilo como si nada la preocupase.

Me acordé de todo de inmediato, recordé como alguien me había drogado con cloroformo contra mi voluntad sin poder oponer resistencia. Até cabos y deduje que la increíble fuerza que me sujetó por la espalda era producto de mi vecina y su voluminoso cuerpo. Todo encajaba, los guantes de goma que sujetaban el trapo impregnado en cloroformo eran los de mi vecina. ¡¡¡ Ella me había hecho esto , ella fue quien me drogó ¡¡¡.

Reaccione presa del pánico y fui a incorporarme de la cama para averiguar que estaba ocurriendo, pero no pude levantarme. Traté de apoyar las manos sobre el colchón pero estas se encontraban atadas a mi espalda por algo metálico. Rocé con la punta de mis dedos mi sujeción y comprobé que eran una esposas metálicas. La vieja bruja me había esposado fuertemente mis manos a la espalda. ¡¡ Ahhhh me hacían mucho daño en mis muñecas , estaban muy apretadas ¡¡¡ . Intenté incorporarme con ayuda de mis pies pero estos también se encontraban sujetos por una gruesa y firme cuerda. Mi última opción fue arrastrarme para dejarme caer de la cama, pero un collar de perro rodeaba mi cuello y este a su vez estaba sujeto por un candado a uno de los barrotes del cabecero de la cama. Nervioso, intenté desatarme, patalear, arrastrarme pero todo fue en vano, estaba completamente inmovilizado en la cama de una forma muy eficaz. Mi vecina comenzó a reírse observando mis absurdos intentos por escapar. No era la primera vez que inmovilizada a alguien, demostró tener gran experiencia y pericia.

– Es inútil que intentes escapar, me he asegurado bien que no puedas hacerlo- .Me dijo sonriente observando mis vanos intentos por desatarme.

– ¡¡Suéltame¡¡, ¿ Porque me haces esto ? – Pregunté tartamudeando de forma nerviosa.

– Te Prometí que un día recibirías tu merecido. Bien , ese día ha llegado hoy, te voy a enseñar a respetarme – Me reprochó con un tono muy serio y amenazante.

– Suéltame ahora mismo puta – La grité airado.

Mi corpulenta vecina se levantó de su asiento enfadada y se dirigió hacia mí de forma airada.

– No volverás a insultarme o faltarme al respeto nunca mas . Voy a cerrarte esa bocaza – Me reprimió de forma airada a la vez que su mano enguantada atenazaba mi pelo fuertemente.

La señora introdujo su mano por debajo de su falda y deslizó sus grandes bragas por las rodillas y tobillos hasta quitárselas. Estrujó sus bragas haciéndolas un ovillo, y se acercó a mi sujetándolas en una mano. Me sujeto fuertemente por detrás con su antebrazo aplicando una fuerza sorprendente tal como utilizó en la escalera con el cloroformo y dirigió su tono de voz hacia mi :

– Abre la boca estúpido – Me ordeno a la vez que me sujetaba la cara rodeándome con su antebrazo.

Me negué en rotundo a abrir la boca. Era consciente que quería amordazarme con sus grandes bragas usadas y malolientes. La voz era el único medio del que disponía para pedir ayuda y poder escapar. La solución a mi negativa de no abrir la boca fue contundente por parte de mi vecina . Su mano enguantada atenazo mi nariz fuertemente impidiendo pudiese respirar por ella. No tuve más remedio que abrir la boca transcurridos unos segundos para respirar y fue el momento en que encontré su mano forzando sus bragas al interior de mi boca. Eran grandes y no entraban en mi boca pero insistió con sus dedos una y otra vez hasta que entraron rellenando por completo mi boca. ¡¡¡ Buaaaaggg, era muy humillante, sabían realmente mal ¡¡¡. Tapó mi boca con su mano a la vez que agarraba un rollo de cinta americana de color gris que tenía preparada junto a ella. Pegó el extremo de la cinta a mi boca y comenzó a dar vueltas una y otra vez rodeando mi cabeza con ella. No escatimó en cinta, se aseguró que no pudiese escupir mi mordaza dando muchas vueltas sobre mi cabeza. Escuchaba el inconfundible sonido que producía la cinta al despegarse del rollo y adherirse a mi boca.

– Hhhhhhmmmhhhmmm – Traté de gritar para pedir ayuda pero ya era demasiado tarde. No podía emitir sonido alguno . Nadie podría escucharme. Estaba fuertemente amordazado con sus apestosas bragas que desprendían un sabor rancio sobre mi boca.

Mi cruel vecina comenzó a reírse a carcajadas como una autentica bruja al observar cómo me encontraba inmovilizado sin posibilidad de escapar y ahora amordazado sin poder gritar. Era un muñeco bajo su completo control. La detestable viuda estaba disfrutando plenamente del momento ,ahora mandaba ella y podría hacer lo que quisiera conmigo, era un títere bajo su control.

– Hhhhhhmmmhhmmm – Intentaba gritar pero era absurdo, su mordaza era terriblemente eficaz y no podía articular palabra. La señora no paraba de reírse a carcajadas contemplando mi situación.

– Solo eres un fanfarrón y un chulo, sin tu sucia lengua no eres nada. Te voy a demostrar como trato a los chulos como tú, voy a quitarte las ganas de volver a faltarme al respeto -. Abandonó su sonrisa y adquirió un tono de voz muy serio y amenazante.

Inmovilizado y amordazado contemplé de forma pasiva como la vieja viuda se dirigió hasta un armario situado a un lado de la habitación. Abrió la puerta del armario y quedé completamente atemorizado con lo que presencie. Su interior estaba repleto de instrumentos de castigo y tortura. Había un sin fin de cadenas, cuerdas, sogas, candados… y sobre la barra del armario colgaban varios instrumentos de castigo ;látigos, paletas, varas, correas, fustas, paddle.. y muchos instrumentos que desconocía su utilidad. Ahora estaba claro que su carácter estricto y autoritario iba mas allá de su carácter, era una gran amante de la disciplina y el castigo.

– Utilizare este instrumento o quizás mejor este otro. No, para esta ocasión utilizare uno muy especial … – . Se burló de mi ,mientras elegía el instrumento de castigo que deseaba.

Se dio la vuelta y contemple aterrado como sujetaba en una mano una gruesa correa de cuero de color negro. Asustado intenté de nuevo escapar o gritar pero el resultado fue el mismo, no conseguí nada. Mi vecina quería azotarme con una correa, ¡¡¡aquello sería realmente doloroso¡¡¡. Se aproximó hasta un lado de la cama y con su rostro completamente serio me hablo de forma muy estricta:

– Ahora voy a castigarte como te mereces. Nunca mas volverás a insultarme, faltarme al respeto o desobedecerme. Llora cuanto quieras , será lo único que podrás hacer – . . Tiró del extremo de sus guantes de goma hasta ajustar sus dedos al guante para tener facilidad de movimiento. Contemplé aterrado la situación mientras la señora repetía el proceso en su otra mano.

– Hhhhhhmmm ,hmmmmm,hhhmmhhhmmm – Intenté gritar y patalear producto de mi desesperación .

– Nadie va a escuchar tus lloriqueos. Ahora estamos solos tu y yo – Me reprocho con un tono de voz perverso.

Levanto su mano enguantada con la que sujetaba la correa y la descargo contra mi trasero duramente. ZAAAAAASSSSSS. Su correa de piel se estrelló contra mi culo produciendo un sonoro chasquido.

– Hoy vas a aprender a respetarme. Voy a quitarte las ganas de volver a insultarme o burlarte de mí. Va a ser una noche muy larga para ti – . Mi vecina caminaba lentamente hacia mí y se detuvo a un lado de la cama . Sentí el aguijonazo de una avispa en mi trasero, una quemadura en la piel, un dolor intenso que me hizo ver literalmente las estrellas. Grité por el dolor producido pero la mordaza amortiguo el sonido, solo se escucho un débil “hhhmmmmfffffmmmm” en la habitación. Me sentí completamente impotente , estaba siendo azotado duramente y no podía hacer absolutamente nada, solo aguantar mi dolor

ZAAAAAAAAAASSSSSSSSS .Volvió a azotarme con fuerza en mi culo. Sentí un terrible dolor, un fuerte ardor en mi piel .

ZAAAAAAAAAAAASSSSSSS,ZAAAAAAAAAASSSSSSS,ZAAAAAAAAAAASS .Sus azotes fueron continuos y seguidos sin pausa. Eran terriblemente dolorosos, cada azote dolía mas y mas. Azotaba fuertemente sin aflojar el ritmo y mi culo comenzó a ponerse rojo y terriblemente irritado. Aguantaba el dolor entre mi mordaza pero cada vez era mas difícil. La bruja de mi vecina era realmente estricta y azotaba duramente sin compasión .

ZAAASSSSSS ZAAAAAAAAASSSSSSS Mi cruel vecina continuó azotándome son su correa ,ZAAAAAAAAAASSSSSS levantaba su brazo en lo alto y lo descargaba sobre mi trasero sin ningún tipo de remordimiento o compasión. Comencé a vivir una verdadera pesadilla, el dolor era insoportable y no aflojaba el ritmo ni la intensidad. El tiempo se detuvo, los minutos eran interminables. La azotaina era eterna, parecía que nunca iba a terminar. Mi cruel vecina llevaba azotándome treinta largos minutos, tenía el culo completamente dolorido y marcado por los azotes de su correa. El más leve roce del aire en mi piel me provocaba un fuerte ardor.

Mi corpulenta vecina se detuvo y se dirigió de nuevo a su armario, guardó la correa en su sitio. Pensé que todo había terminado, respire aliviado. Cuál fue mi sorpresa cuando cogió otro instrumento de castigo, solo se dirigió al armario para cambiar de utensilio. Agarró una caña fina de madera y regresó a su posición, a mi lado.

– Esto no ha hecho nada más que empezar, voy a asegurarme que aprendes la lección – . Mi detestable vecina blandió la caña en el aire provocando un pequeño silbido. Demostró con el sonido que aquel instrumento producía un dolor muy intenso. Se ajusto de nuevo sus guantes de goma a sus manos y comenzó de nuevo a azotarme.

ZAAAAAAAAASSSSSSSS, ZAAAAAAAAAAAAAASSSSSS. El dolor fue más intenso. Mi castigo empeoro, comencé a sufrir el verdadero castigo de mi vecina. Mi culo completamente dolorido no aguantaba un solo azote mas y ella no cesaba en su empeño ZAAAASSSSS ZAAAAAASSSSSS.A la vez que me azotaba me reprochaba mi comportamiento:

– Nunca más volverás a faltarme al respeto y mucho menos insultarme ¿ has entendido imbécil ? – Me reprocho severamente.

ZAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSSS

Asentí con la cabeza rápidamente. había aprendió la lección, nunca más volvería a faltarla al respeto. Deseaba que todo terminara, deseaba suplicar a mi vecina su perdón pero no podía, continuaba fuertemente amordazado.

– Se acabaron las juegas, ruidos y llegar tarde a casa – . comenzó a darme instrucciones que debería cumplir al pie de la letra.

ZAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSS,ZAAAAAAAAAASSSSSSS

– A partir de hoy cuando necesite algo acudirás de inmediato y acataras mis órdenes sin rechistar sean cuales sean ¿ Has entendido ? – Asentí rápidamente con la cabeza, no volvería nunca a llevarla la contraria.

– si vuelves a faltarme al respeto o desobedecerme cogeré el frasco de cloroformo y volveré a castigarte . El castigo de hoy solo serán caricias comparado con lo que te espera si vuelves a hacerlo. – Sus palabras producían el efecto deseado, estaba completamente asustado. No se me pasaba por mi cabeza volver a desobedecerla en ningún momento. Había aprendido la lección.

Se me escaparon unas lagrimas por los ojos mientras la vieja bruja se reía perversamente de mi situación y mi castigo. Su vara continuo impactando duramente en mi culo una y otra vez. Recibí la mayor azotaina de toda mi vida. A partir de hoy debía de obedecerla y tratarla con mucho respeto, solo pensar que su castigo podría ser peor me atemorizaba.

Terminó de azotarme cuando quiso y quedo satisfecha , perdí la noción del tiempo, desconozco cuantos azotes o tiempo duro mi castigo pero fue una eternidad. Se inclinó sobre mi cara sujeta y tiró fuertemente de mi pelo hacia tras mientras me hablaba con un tono muy severo:

– Muy bien , espero que así sea, te aseguro que no dudaré en volver a castigarte si es necesario- La señora se acercó de nuevo hacia mí con su trapo empapado en cloroformo y lo colocó sobre mi nariz. Quede completamente dormido en cuestión de segundos sin poder hacer nada para evitarlo.

Desperté en mi habitación, tumbado sobre mi cama. Pensé que todo había sido una pesadilla, fui a incorporarme y note un fuerte dolor en mi culo, Ahhhhhhh¡¡¡¡ me dolía mucho, de pronto recordé todo lo sucedido. ¡No había sido un sueño¡¡¡.

Para cualquier comentario: sumisso22@yahoo.es

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Mi abuela margarita y yo

Cuando yo tenía 11 años, hace muchísimo tiempo ya, pasé por una etapa en que no podía transcurrir mucho tiempo sin masturbarme.
Recuerdo que eran momentos de terrible placer para mi y por eso es que lo hacía a menudo. En aquel momento corría el verano. Yo vivía en una localidad a 25 km. de la ciudad en la que, era costumbre por las cálidas tardes que todos durmieran la siesta. En ese momento yo aprovechaba para salir al patio y ahí, al aire libre, me despojaba de la única prenda te tenía, un pantaloncito y mis calzoncitos y me masajeaba la pija hasta experimentar eyaculaciones gloriosas. Lo curioso era que para ello imaginaba situaciones sexuales con chicas a veces, pero en otras me gustaba imaginar que yo era la chica, o al menos un chico que asumía la posición pasiva. En esos casos yo usaba un palo de escoba que había en la casa, debidamente lustrado y suavizado y solía introducírmelo en el ano, lo más profundo que podía alcanzando de esa manera placeres extraordinarios.-
Al lado de mi casa había otra en la que vivían una pareja de ancianos. La señora era conocida como doña Margarita. La división entre las dos propiedades era un límite natural de ligustrina. Una planta alta que, de todas formas, permitía ver algo de lo que ocurría al lado. Una tarde, estando yo masturbándome completamente desnudo sentado y apoyado en una pared, justo frente a esa ligustrina observé movimientos del otro lado. Afinando la vista (sin dejar de subir y bajar mi mano sobre mi pene erecto) pude ver que detrás de la planta estaba doña Margarita, espíandome. Sentir que había alguien que me estaba viendo desnudo y teniendo esa actividad sexual, lejos de inhibirme o avergonzarme me produjo un mayor morbo y excitación. Continué, entonces, con mi entusiasta labor, poniendome de forma que mi espectadora pudiera apreciar, con todos los detalles, mi tarea la que continué hasta que en una explosión de inusitado placer, lancé un chorro de mi leche bien lejos. Durante el resto del día experimenté una sensación de profundo placer por haberme masturbado así con público y ya a la noche me sentí excitado de nuevo y esperando la próxima hora de la siesta para volver a hacerme una paja con público. Al otro día a la misma hora me desnudé y me puse en el mismo lugar. Pronto volví a ver la sombra de doña Margarita moviéndose, subrepticiamente, por detrás de la ligustrina. Comencé a pajearme, pero en esa oportunidad tenía al costado de mi cuerpo mi palo de placer. Pronto mi tarea prescindió de la presencia de la vecina solo me concentré en pensar que Alfredo, el hijo del dueño del corralon de materiales que había cerca de mi casa, que siempre estaba hablando de sexo y mostraba a los demás chicos su pene, me tenía en sus brazos y me sometía como una mujer. Tomé entonces el palo, y lo lubrique con una crema que le había sacado a mamá, y que ella usaba para suavizar sus manos. Me lo fui introduciendo en el ano, retorciéndome de placer, hasta quedar sobre el piso de costado. La eyaculación fue realmente poderosa y el sentimiento de placer profundo. Cuando abría los ojos pude ver, con alegría que mi vecina seguía allí y que había presenciado todo mi espectáculo.
Algunas tardes mas adelante, otra vez me comencé a masturbar y otra vez estaba allí doña Margarita. En mi casa había de visita una tía mía, joven, que había lavado y dejado colgado por allí su traje de baño. Era una malla enteriza, tipo body que era lo que se usaba en esos tiempos. Ya existían las bikinis pero eran usadas solo por las muy jóvenes y atrevidas. De prontó sentí la excitación de pensar que era una chica, y que usaba esa maya. Así que la tomé y me la puse. Sentir la prenda femenina en mi cuerpo me dio una nueva fuente de placer. No tardé mucho en sacar la pija por un costado de la malla y empezar a tocármela y luego correr la parte de atrás, liberando mi orificio trasero para meterme el palo. Otra vez ofrecí a doña Margarita mi erótico espectáculo que, como siempre culminó con una terrible eyaculación.-
Esa misma tarde mis padres me enviaron a hacer una compra al kiosco que estaba en la esquina de mi casa. Para ir al mismo tenía que pasar por la puerta de la casa de doña Margarita. Al regresar, esta estaba asomada en la puerta y me llemó pidiéndome que pasara. Existía en esa época confianza entre los vecinos así que yo accedí sin problemas. Cuando entré, la anciana me invitó a sentarme en la mesa y me convidó un refresco y galletitas indicándome que tenía algo que decirme. Yo imaginé de que se trataba, pero no el cariz que iban a tomar las cosas. Una vez acomodados ambos en la mesa, doña Margarita comenzó diciéndome que me había estado viendo y que sabía lo que hacía a la tarde. Hasta allí no había nada novedoso en lo que me comunicaba y yo la escuchaba sin darle demasiada importancia hasta que la mujer me dijo, que había visto como me gustaba meterme cosas en la cola y que era evidente que yo era una nena mariconcita. Casi me atraganto con la galletita que estaba comiendo cuando me dijo eso, es que jamás se me había ocurrido pensar que yo podría ser considerado así. Me agregó que como yo era como una nena, ella quería que yo la visitara periódicamente para que ella me transformara en la nena que era, y para que fuera su nieta, ya que ella siempre había deseado una nieta. Por supuesto que a eso me negué rotundamente, de ningún modo estaba dispuesto a hacerlo. Pero la mujer me manifestó que si yo no accedía le iba a contar a mis padres como me gustaba meterme cosas en la cola y que me ponía prendas de mujer. Ante la amenaza no supe que decir, solo me quedé ahí, callado, con la cabeza gacha.
.- A partir de ahora las cosas van a ser así -me dijo la mujer.- Vas a venir, y aquí vas a ser toda una nena. Yo me voy a encargar de las cosas necesarias para ello. Me vas a decir ‘abuelita’ y vos te vas a llamar Margarita igual que yo -Y después vinieron instrucciones más específicas-. Vas a venir sin masturbarte antes, te vas a masturbar aquí, como nena, tocándote adelante, pero metiendote algo en el orificio. Para ello vas a venir con el vientre completamente limpio, antes de venir vas a ponerte agua en el trasero con esto.-
Me dio una pera de goma para justamente eso producir la limpieza de mi vientre. Me indicó que solo en su baño podía hacer pis, pero que lo iba a hacer como las nenas, sentadita en el inodoro y limpiándome el agujerito con papel después de hacerlo. Confieso que mientras la mujer me daba estas pautas, yo sentía un extraño cosquilleo en el estómago. No me desagradaba para nada la perspectiva, ¡todo lo contrario!
.-Entendiste? -me preguntó al final.
.- Si, abuelita -le respondí.-
Esa noche tuve que hacer un esfuerzo para no masturbarme, pero estaba dispuesto a cumplir con las instrucciones de mi nueva abuela. Al día siguiente avisé en mi casa que a la tarde me iba a ir a jugar a la casa de otro chico (mis padres no me controloban, en realidad no se interesaban mucho ni en lo que hacía ni en lo que me pasaba). A la hora de la siesta, me metí en el baño, llené de agua la pera de goma, me introduje delicadamente la cánula en el ano y apreté llenándome el vientre de agua y provocando una limpieza absoluta de mis intestinos. Una vez cumplido ello, y con una excitación que me mareaba, fui a la casa de doña Margarita. Toqué el timbre y ella me abrió la puerta, con una sonrisa, invitándome a pasar:
.-Hola abuelita -le dije.
.-Así me gusta Margarita, así me gusta que me trates.
En la sala de estar de su casa me ordenó desnudarme por completo, lo cual cumplí sin la menor vergüenza. Después me hizo sentar desnudo en un sillón y vinó con un fuentón en el que había un preparado de hierbas con algun tipo de crema. Me ordenó apoyar bien la espalda en el sillón y me aplicó unos profundos masajes circulares con la preparación alrededor de mis tetillas. Al principio me produjo cierta molestia, pero después el masaje me pareció agradable.
.-¿Qué me estás haciendo, abuelita? -le pregunté.
.-Te estoy haciendo un tratamiento para que salgan un poco de tetitas, dejame a mi que cuando las tengas te va a gustar.-
Yo me deje hacer, no tenía intención alguna de tratar de evitar lo que doña Margarita quisiera hacer conmigo, mis padres no se enterarían lo que hago, y además… un poquito me gustaba, desde ya que ese tratamiento me lo fue aplicando cada vez que la visitaba y con buenos resultados por cierto.-
Después de eso, doña Margarita me hizo parar y me escrutó por completo. Concluyó que por suerte todavía no me salía el vello. Solo tenía un poquito en la zona genital y empezaba a asomar en la axila.
.-Bueno, esto está bastante bien -dijo ella- pero las nenas no tienen ningún pelito así que te los voy a eliminar.
Preparó un potaje con crema de afeitar que se usaba en la época y con habilidad realmente asombrosa, me dejo la zona del pubis como cuando tenía cinco años. Y despúes de eso, delicadamente me sacó la totalidad del pelo de las axilas. Completó su labor untándome una crema refrescante que, después pude comprobar, me había suavizado completamente la zona.
.-Bueno, ya estás lista para vestirte -me dijo la anciana.
Fue a un mueble y de uno de sus cajones sacó una prenda. Era una bombacha femenina (en aquella época aun no se usaba la tanga, ni siquiera la vedettina) y me la alcanzó ordenándome que me la pusiera, pero antes con una habilidad increíble comenzó a maniobrar con mis testículos, haciendo que los mismos me subieran quedando solo un pequeño penecito colgando. Me la puse, era de un suave color rosa y tenía un adorno consistente en una cinta roja, que culminaba por delante con un moñito primoroso. Mi nueva abuela me pidió que me levantara y me observara en el espejo. Ver mi imagen con una prenda íntima de mujer me encantó y me excitó, me miré de frente y observé que gracias a las maniobras de doña Margarita apenas se me notaba mi condición masculina. Después ella misma me dijo que me diera vuelta y mirara lo bien que me quedaba en la cola, cosa que hice y no pude menos que reconocer que sí, que me quedaba bien.
.-¿Te gusta? -me interrogó.
.-Si, abuelita, me gusta mucho.
.-Era de esperar que seas así de maricona. Tenes cola de mujer, lindas piernas y piecito chiquito como una chica. Sos toda una nena Margarita.
Frente a esos piropos lo único que pude decir, ya totalmente absorvida por el ritual a que me estaba sometiendo fue:
.-Gracias abuelita.
Enseguida la mujer abrió un armario y de allí sacó una percha que tenía un vestidito, de una muy femenina tela floreada. Me lo hizo poner, enseñándome como las nenas se ponían los vestidos desde las piernas hacia arriba. Otra vez me hizo observarme mientras ella me ayudaba, cerrándome la prenda por el cierre que tenía en la espalda. Otra vez me miré detenidamente y otra vez quedé muy satisfecho, no. mejor muy satisfecha con lo que veía. El vestido me quedaba perfectamente, y me daba de mi una imagen totalmente femenina. Era un vestidito cortido, que me llegaba a mitad de muslos, dejando ver mis piernas, incluyendo una franja blanca en mi piel, producto de que al andar siempre con pantaloncitos, el sol no había tostado del todo mis piernas. El rito de feminización culminó cuando la propia mujer me hizo sentar y me puso un par de mediecitas blancas y cortitas, con un borde de puntilla y luego me dio para que aprendiera a ponerme los clásicos zapatos guillermina de las chicas. Estos tenián un taco de cinco centímetros. Cuando volví a verme en el espejo, quedé muy feliz de ver mi transformación. Pero faltaba algo, doña Margarita comenzó a maniobrar en mi cabello, que lo tenía abundante y me hizo un peinado de nena de pelo corto, lo que culminó con un vinchita hermosa, con florcitas, y sí, pense, soy una maricona, me encanta como me veo
.-¿Y te gusta?
.- Si abuela, me gusta mucho ser nenita.
.- Ya lo sabía yo, acordate, tenes que seguir viniendo para que por un rato seas mi nieta y seas la nena que te gusta ser.-
Después de eso, doña Margarita sirvió un té para que las dos mujeres de la casa tomáramos. Me molestaban un poco los tacos de mis zapatos, pero doña Margarita me enseñó como usarlos, y prontó pude caminar con ellos sin problemas. Mi abuela me prometió que me iba a comprar luego zapatos con mas tacos. También me dijo que me iba a enseñar las cosas que sabían las nenas. Lavar la ropa, plancharla y hasta bordar.-
Cuando culminamos nuestro té, doña Margarita, o ya mi abuelita me pidió que me masturbara. Me hizo sentar en el ya mencionado sillón y allí me dijo, bajate la bombachita y masturbarte metiéndote este consolador. En aquella época, los consoladores no eran como ahora con la exacta forma fisiológica del miembro masculino (y con el que tanto me divierto ahora). Eran unos instrumentos con forma así como de cohete, o sea con punta afinada para la penetración y que se vendían en los negocios con el nombre eufemístico de “vibradores”. La cosa es que yo no estaba en condiciones de negar nada. El instrumento estaba lubricado con la mejor lubricación para meterlo en la cola, según me dijo doña Margarita, con manteca. Lo tomé con una mano, me incliné para tener acceso a mi ano, y mientras con una mano me manoseaba la pija, fui introduciendome el aparatito. Lo notable, para mí y también para mi abuelita, fue la facilidad con la que el mismo se fue introduciéndose en mi intimidad, dándome más y más placer a cada centímetro que se me metía. La masturbación fue maravillosa, pensaba que estaba con Alfredo pero así vestida, y que el entonces me usaba como la nena que era. Al momento de eyacular, otra vez el placer fue profundo.-
Cuando pude recuperarme, mi nueva abuela me hizo limpiar lo que ella indicó el “enchastre” que había hecho. Después me mandó a lavarme la cola. Con eso terminó lo que podría decirse mi primera tarde como nena. Doña Margarita me preguntó cuando quería volver y yo le dije que si podía ser mañana mismo. Ella sonrió y me dijo, por supuesto siempre que quieras.-
A partir de ese momento fueron varias las tardes en que fui a lo de mi abuela. Ella siempre me compraba alguna cosa nueva. Bombachitas, medias de nylon que me llegaban hasta el borde de mis piernas, y que al colocármelas por primera vez me superexcité al sentir la suavidad sedosa de la media en toda mi pierna. Otros vestidos, siempre cortitos y polleritas. Esos regalos a mi me ponían realmente feliz. Tener ropita nueva me daba una gran alegría como podría suceder con cualquier chica.
Otra cosa que también me excitaba era el progreso que había experimentado con los masajes que ella siempre me hacía con su preparación vegetal. Al principio noté primero que los botones de mis tetillas, se encontraban siempre como erectos o paraditos. También que a la noche el roce de esa zona con las sábanas, me provocaban sensaciones de placer. A tal punto que mis masturbaciones frente a mi abuela ahora eran con el consolador en la cola, tocándome la pija con una mano y acariciando mis pechitos con la otra. Bueno como les contaba, luego de ver mis puntitas paradas, me di cuenta que mis tetillas habían crecido, se estaban transformando en verdaderos pezoncitos. Hasta que un día, mirándome al espejo me di cuenta que se me estaban formando las tetitas y que, como dije antes tocarme ahí me calentaba y me daba placer para masturbarme.-
Asi llegamos al día de mi cumpleaños. Cumplí doce. Ese día por cierto no me pude desprender del agobio familiar. Una familia que no me daba bolilla y que hizo el festejo solo por costumbre. Ni cuenta se dieron de mi transformación o, por ejemplo que yo, que siempre andaba en el verano con el torso desnudo y así dormía, ya no la hacía mas, usando remeras amplias, para que no se dieran cuenta de mis nuevos y hermosos órganos femeninos. Al otro día tuvimos el festejo con mi abuela. Hubo torta y todo y muchos regalos. Ropita interior, que me gustaba tanto estrenar. ¡Unas sandalias hermosas, con taco de 10 cm!. La abuela me pidió que me las pusiera y me dio las instrucciones para poder caminar con ellas sin problemas. Ah que hermoso era verse en el espejo con vestido cortito, encima de esas sandalias, que estilizaban mi cuerpo y hacían ver mi colita perfectamente parada. Los otros regalos consistieron, en un camison! Si la abuela me regaló una prenda para dormir o para estar en la cama al menos. Me lo hizo probar. Era de un tono amarillito, muy lindo, ¡y que transparentaba!. ¡Que hermosa sensación!, verme ahí frente al espejo con un camisoncito que apenas me cubria la parte púbica y muy poco de mis muslos, pero como era transparente dejaba a la vista la bombachita que tenía debado, y el resto de mi cuerpo, incluyendo, claro está, mis nuevas tetitas, y sus pezones, oscuros y agrandados. Para culminar, la abuela me regaló un traje de baño, ¡sí, una bikini!.
.- Ya que te gusta ponerte mallas de mujer, te compré estas. -me dijo.
También me las probé, era lo mas chiquito que se podía conseguir en esa época, no las de ahora, pero bastante chica. ¡Me encantaba usar una bikini!. Mi abuela me dijo que con ella podía cuando fuera a su casa salir a tomar sol, y tostarme el cuerpo como lo hacen las chicas (así evitaría la franja blanca de mis muslos que se veía cuando me ponía mis vestiditos), siempre que no haya nadie afuera en tu casa (recuerdo que mi casa estaba al aldo de la de mi abuelita postiza).
.- Ahora no hay nadie. -dije con entusiasmo.-
.-Bueno, bueno, salgamos. -dijo ella.
.- Gracias abuelita. –le respondí abrazándola como si realmente lo fuera. Esa vez, me masturbé otra vez, con un consolador en el culito, pero allí fuera, con mi bikini. Al otro día, cuando me levanté, fui corriendo al baño y me saqué la ropa. Que lindo fue ver mi cuerpito todo tostadito, salvo en la pequeña línea de la bombachita de la bikini y los dos triángulos en la zona de mis incipientes pechitos.-
Una vez, la abuela me pidió que fuera un día y en una hora determinada, porque quería presentarme a un familiar suyo. A mi me asombró el pedido porque siempre la abuela había mantenido reuniones entre nosotras, bien íntimas y yo como nena, cosa que no iba a poder ocurrir esa vez, pero, en fin, era la abuelita y estaba dispuesta a hacerle caso. En el momento indicado me hice presente en su casa. Me hizo pasar y me presentó a un familiar que no era más que un hermoso muchacho de unos 16 años. Yo lo saludé pero enseguida la abuela me dijo que antes que nada me fuera a cambiar, que ya me había dejado la ropa en la otra habitación. Yo me quedé mirándola, como diciéndolo con los ojos, pero… hay otra persona, ella también me contestó con los ojos, interpreté en su mirada, “haceme caso y anda a cambiarte”. La abuela me había preparado uno de los vestiditos más cortitos, las medias de nylon y las sandalias de taco. Todavía no había terminado de vestirme cuando mi abuelita entró. Me acomodó el pelo, poniéndome un brochecito, después hizo su maniobra de esconder mis testículos y me aplastó el pene, pegándolo.-
.- Hoy tenes que verte bien de nena, lo vas a disfrutar -me dijo como dándome un adelanto.-
Después la abuela hizo algo nuevo. Me hizo sentar y me maquilló. Poniéndome rubor en los pómulos, pintando mis párpados y mis labios. Cuando la abuela terminó, estoy convencida, nadie podría sospechar si me viera, que era varoncito. Bien, de ese modo salí al salón. Allí los tres tomamos el té. Yo me comporté como una señorita y el muchacho, que se llamaba Damián, no dejó de decirme lo bien que se me veía, lo bonita que era. En un momento la conversación se hizo animada, y yo charlaba con él, como toda una nena, y estando en eso, nos interrumpió la abuela que le dijo a Damián:
.-Margarita viene aquí porque le encanta ser nena y masturbarse como nena.-
Yo me puse totalmente colorada y, por un momento, hasta tuve ganas de salir corriendo de la vergüenza, pero, ¿adonde iría, así vestida?. Pero mi abuela siguió y fue aun más allá.-
.-Yo les voy a prestar mi dormitorio, para que vayan, así Margarita no se tiene que masturbar.-
.-¡Pero abuela! -protesté yo.-
.-Porque no Margarita, es como cuando te masturbás, nada más que te lo va a hacer el, haceme caso, anda con él, y después me decís que te pareció.-
Yo me quedé, allí sentada, sin saber que decir. Fue Damián el que habló.-
.- Margarita, me encantaría que vinieras conmigo, te prometo que te voy a tratar como la hermosa señorita que sos.-
Ya no podía mentirme a mi misma, lo deseaba, lo quería, lo había fantaseado tanto tiempo y ahora podía concretarlo.
.-Bueno, está bien.-
.- Pero antes andá a ponerte tu lindo camisoncito, el que te regalé. -me dijo la abuela.-
Así lo hice, y volví al salón con la prenda que me quedaba cortita y en la que se me vía el cuerpo. Me alegré mucho cuando escuché a Damián decir:
.- Pero que hermoso cuerpo.
E inmediatamente el se levantó y me tomó de la mano y me condujo, decididamente, al dormitorio, cerrando la puerta tras nuestro paso.
Damián se acercó a la cama y fue quitándose, una a una sus prendas, hasta quedar desnudo por completo delante mio. Su pija estaba ya muy bien parada y dura y verla me excitó y me confirmó que mi deseo era que me hiciera mujer en ese mismo momento. Se acostó en la cama y me invitó a la misma. Me acosté a su lado y sentí que me abrazaba con ternura y luego comenzaba a acariciar mi cuerpo. Recorría mis nalgas sobre la bombacha, mis muslos, mi espalda. Yo también quise acariciarlo, y así lo hice por un rato sobre todo en su pecho, que estaba ya velludito, hasta recalar en la pija, que comencé a tocarle y tocarle con gran placer. Era el momento de hacer algo mejor por él y entonces me incliné para que mi boquita quedara a la altura de su verga. Saqué mi legüita y le lamí la cabecita, disfrutando su sabor saladito. Enseguida me metí la cabeza en la boca y comenché a chupársela. Su pija caliente y dura se metía centímetro a centímetro en la boca y yo la succionaba como una posesa. Damián puso una mano en mi nuca, delicadamente acompañaba los movimientos de mi cabeza mientras yo chupaba con verdadera pasión sintiendo que eso era lo que me gustaba hacer. Por la posición en que estaba, Damián tenía la posibilidad de acariciarme todo el cuerpo ¡y lo hacía!. Recorrió mi espalda y fue bajando por la misma hasta alcanzar mi colita que, por lo corto del camisoncito que tenía, estaba descubierta, bueno, solo tapadita con mi bombachita. Sus caricias en mis nalgas fueron hermosas y sobre todo cuando sus deditos traviesos se deslizaban entre ellas, tocándome la piel que rodeaba mi agujerito de amor provocándome un cosquilleo tan bonito. Senti que de la pija de mi amante salían algunos chorritos de líquido que supe, era el preseminal, mientras que su manito se había metido ya por debajo del elástico de mi bombacha y recorría la piel de mi cola y de mi orificio. Después con suavidad me hizo erguir, haciendo que saliera de mi boca golosa su pija, y tomó el camisón y me lo sacó por la cabeza. Yo estaba arrodillada en la cama, a su lado, y cuando me dejó el torso desnudo, primero miró y después acarició mis pechos. La sensibilidad que tenía en esa zona era muy grandie y muy placentera, mi abuelita había hecho un gran trabajo. Mis pezones, ya grandecitos, bien diferenciados de una tetilla de hombre, se erectaron y allí recibí primero un beso y luego un chuponcito de mi hombre. Yo ya estaba en el séptimo cielo, deseando que ese momento no se terminara nunca. Estiré mi mano, para tomar y acariciar la pija durísima que tenía y le dije.-
.-Ayyyy, mi amor, que dura la tenés.
.-¿No te gusta así? -me preguntó el.
.- Siiii, claro que me gusta. ¡Me encanta!.
.- Entonces acostate aquí en la cama, así, para que la disfrutes adentro tuyo. -me indicó pidiéndome que me pusiera boca abajo.
Cuando lo hice, tomó mi bombachita y la deslizó por mis piernas, sacandomela. Yo instintivamente, una vez desnuda, separe mis piernas, mientras levantaba un poco mi cola tal como él me lo había pedido. Sentí como echaba en mi ano un aceite especial para la piel que mi abuelita me había dado para lubricarme (en esa época no existían los lubricantes actuales que son tan buenos y placenteros), y después de ello, pude sentir la punta de la pija apoyándose en mi agujerito.
.- Ay, mi amor, despacito por favor, es mi primera vez.
.- Quedate tranquila mi nenita, te voy a tratar como la linda mujercita que sos.
Damián comenzó a forzar mi esfinter, la lubricación surtió su efecto y ahhhhhhh, me penetró. Sentí que en ese momento me transformaba en una mujer hecha y derecha, cumpliendo la función de una mujer, que es la de ser penetrada por el macho.
.- Ahhhhh, mi amor, siiiiiii. -le dije mientras el enterraba todo su pene bien profundamente. Cuando sentí que su cuerpo se apretaba contra mi cola, es decir que me la había metido toda estalle de placer, que no podía descargar ya que tenía el pene pegado y sin poder erectarse. No me importaba, mi placer era el cúmulo de sensaciones que en mis terminales nerviosas provocaba la pija de Damián bien metida adentro y luego a traves de su movimiento de mete y saca, que yo acompañé moviendome a su compás.
.- Ahhh, si nena, asi, movente asi, que nena putita sos. -me dijo él. .- Si mi amor, te parezco putita porque me gusta mucho lo que me estas haciendo, ayyy, que lindo, siii, siii, asii, asiii quiero que me cojas así, papi, cogeme toda, ayyy mi amor, asiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.-
Y comencé a gemir incontrolablemente, mientras que él sacaba un poco su verga y luego me la metía con fuerza toda bien adentro. El placer se acrecentaba con cada profunda penetrada que me hacía y aun con el pene pegado sentí una explosión de placer inmenso, un verdadero orgasmo femenino, aunque en mi caso acompañado con la leche que salió de mi pene aunque el mismo no se hubiera podido parar. Involuntariamente mi orgasmo me hizo contraer mis esfinteres, agregando un placer más a mi amante que entonces sí, con un salvaje suspiro de placer enterró toda su pija en mi culito y me hizo sentir en las entrañas su descarga cálida de una inmensa cantidad de su preciosa leche. Ahora sí que era toda una mujer, no solo me habían penetrado, sino que un hombre había dejado toda su simiente dentro mio. Damián se desplomó sobre mi cuerpo. Yo me quedé quietecita, aplastada por el peso del cuerpo de mi macho, hasta que su pija se puso flacidita y salió solita de mi trasero. Sentí que parte de su líquido también salió, provocándome una inmensa sensación de felicidad sentir la leche de mi hombre corriendo por mi cola.-
Damián quedó recostado boca arriba a mi lado. A mi me dio ternura y quisé quedar a su lado, acostada, apoyando mi cabeza en su pecho. El me rodeó con sus brazos y me apretó contra él. Que linda sensación de estar así abrazada por el hombre con el que había tenido sexo, aquel que había hecho mujercita.-
Después de un ratito de disfrutar esa momento de ternura me levanté para ir al baño y para lavarme como una nena limpita. Y claro para salir me vestí. Cuando lo hice me cruce con la abuelita quien me miró con ojos de interrogación. Yo me acerqué y la abracé:
.- Gracias, gracias abuelita por haberme transformado en nenita. -le dije y le di un beso en la mejilla, recibiendo de su parte una casta y tierna caricia.-
Yo me cambié poniéndome el vestido, las medias, los zapatos, en fin todo. Mi abuela me arregló el maquillaje y después me mando a lavar la ropa interior que había usado del modo en que ella me había enseñado, para lavar la ropa delicada.
Estábamos sentadas en la sala cuando apareció Damián. Me debe haber visto con cara de vergüenza por lo que le había dicho a mi abuela, y fue esta la que hizo de interlocutora.
.- Damián -le dijo- aquí Margarita me preguntó si no quisieras que ella se quede esta noche a dormir con vos.
.- Me gustaría mucho. -respondió el.
Recién entonces me atreví a mirarlo a la cara y le sonreí feliz. Me cambié para ir a casa a avisar que iba a pasar la noche en la casa de un amigo, y rápidamente volví a lo de mi abuela. Allí ella me esperaba con una ropa un poco más arreglada de la que usaba, a mi me extrañó, entonces fue que ella me dijo que me cambiara que íbamos a ir a comprar algunas cosas para estar presentable para Damián a la noche.-
.- Pero, yo no puedo salir a la calle vestida de mujer. -le dije.
.- No tengas miedo, nadie te va a reconocer, te lo prometo. ¿No te gustaría dar un paseo como a vos te gusta, como nena?.
La idea me hizo dar cosquillas en el vientre y accedí. Al salir de la casa de mi abuelita estaba muy nerviosa, sobre todo porque tenía que pasar por delante de mi propia casa. Por allí nadie me vio, más adelante me crucé con varios vecinos que no pusieron cara de sorpresa ni nada, es decir que no me reconocieron. Cuando llegamos a la parada del colectivo sí hubo alguien que me miró y mucho, pero no pareció que era por saber quien yo era en realidad, sino para admirarme y seguramente tratar de incomodarme como mujer, era, nada más ni nada menos que Alfredo, aquel chico que, inclusive antes de mi transformación, yo ya miraba con ojos de lujuria.-
Además de ser mi primera salida como nena, fue muy productiva ya que la abuela se sentía ese día muy generosa. Caminar por la calle como nena ya por sí era una situación que me encantaba, pero, además, recibí de la abuelita un montón de regalos. Fuimos juntas a una lencería y allí me compró un camisón muy, pero muy cortito negro de una tela muy tenue y una bombacha roja: “Para usar esta noche” me dijo al oído. También me compró varias otras prendas. Y en una casa de bijouterie, adquirió un par hermoso de aros de broche (yo no tenía orificio en la oreja y en esa época que un varón los tuviera era impensable).-
A la noche, ayude a mi abuelita a preparar la cena. Yo me vestí con una blusita de breteles y una poyerita tableada, y, por supuesto maquillada por la abuela y estrenando mis aros. Comimos los tres juntos y Damián hizo un montón de comentarios divertidos que nos hacía reir con ganas a las dos. Cuando terminamos, yo le ofrecí a mi abuela recoger las cosas sucias para dejarlas en la cocina, mientras ella anunció que ya era tarde y que se iba a acostar, así lo hizo deseándonos las buenas noches. Yo recogí platos y cubiertos y los llevé a la cocina, los dejé en la pileta y abrí la canilla para que se le fuera la primera suciedad, a la mañana siguiente me encargaría de lavarlos. Estaba en esa tarea cuando sentí que desde atrás Damián me rodeó la cintura con sus brazos y me aplicó un besito en el cuello:
.- Que linda que estás esta noche.-
.- Ay, gracias mi amor. -le contesté yo, sintiendo como mis aros se movian cerca de sus labios, un detalle que, otra vez, me hacía sentir bien mujer. Cuando terminé mi pequeña labor, siempre con el cuerpo de mi hombre pegado, me seque las manos y me dí vuelta. Quedamos enfrentados, muy cerca, él sosteniéndome de la cintura, yo puse mis brazos alrededor de su cuello, y entonces, por primera vez, el me besó en la boca. Yo me dejé llevar por el beso, me sentía maravillosa con ese gesto. El me obligó a abrir mi boca, sin despegarse, y me hizo sentir la lengua, mientras sus manos me agarraban de las nalgas. Así estuvimos un rato, besándonos apasionadamente como lo que héramos, dos amantes, hasta que él dijo:
.-Vamos a acostarnos.
Yo le sonreí y le dije:
.- Andá mi amor que yo paso por el bañito y después voy.-
En el cuarto de baño había dejado yo la ropita que iba a usar en la noche, el camisoncito negro y la bombacha roja. Me limpie bien y fui al dormitorio. Cuando entré él estaba recostado en la cama totalmente desnudo.-
.- Guauuu, que bien estás -me dijo él.
Yo sonreí pudorosa, y le dije:
.- Y que lindo sos vos cuando estas así, todo desnudito.-
Me acerqué a la cama, por el costado en el que el estaba, el se incorporó sentándose en el borde y yo me agache para que pudieramos besarnos nuevamente en la boca. Luego de un largo beso, que el acompaño con caricias en mis tetitas por encima del camisón y yo con caricias también, pero en la pija que se fue endureciendo en mi mano, yo me puse de rodillas entre sus piernas, y con la mano moví su instrumento hacia mi boca. Se la chupé con el mayor entusiasmo y en esa oportunidad, por primera vez en mi vida, sentí un hombre eyaculando en ella, echando chorros y chorros de salado semen que me esforcé por tragarme como ofrenda de sumisión a mi macho.-
.- Ahhh, nena que placer me das. -me dijó mi amante.-
Yo salí de la habitación y fui al baño a enjuagarme la boca y rápidamente volvi para acostarme con mi hombre. En la cama comenzamos a besarnos y en poco tiempo la tuvo de nueva parada. Nos acariciamos, nos besamos y después me dejo toda desnuda. Me cogio con terrible entusiasmo dos veces. La primera me dijo que me pusiera de perrita, fue muy lindo asi, y la segunda como la primera vez, con él encima mio haciendome sentir su peso de hombre.-
Una vez que se calmó, otra vez me abrazó y me apretó a su cuerpo, acariciándome dulcemente, sobre todo en mis pechos, y dándonos besitos a menudo. Me tuve que levantar para ir al baño. Me puse la ropa de noche y fuí a hacer pis sentadita, como siempre lo hacía ahora. Me lavé la cola. Y volví para acostarme. Cuando el me sintió me hizo un lugarcito a su lado, yo me pegué a su cuerpo dejándome abrazar por mi chico y así me dormí en sus brazos, con nuestros cuerpos bien pegados.-
Me desperté a la mañana siguiente antes que mi chico. Me deshice suavemente de su abrazo y me levanté para prepararle con mis propias manos el desayuno, tanto para él como para la abuela que enseguida también se hubo levantado. Damián y yo nos quedamos en la sala tomando el desayuno, pero la abuela prefirió hacerlo en el parque trasero, al aire libre. Al terminar de desayunar, me asomé y le dije a la abuelita:
.- Abuela voy a agarrar dos toallas porque nos vamos a bañar.-
.- Bueno, esta bien –dijo ella.-
Y así fuimos los dos juntitos al baño. Abrimos la ducha y nos desnudamos por completo. Yo estaba feliz, contenta de ser la mujer de ese chico, y de poder tener esa intimidad con él, de conocer todo su cuerpo desnudo. Bromeabamos y nos reíamos mientras estabamos en la ducha, como dos novios. El me pidio en un momento que le enjabonara la espalda, prometiéndo que después me iba a hacer lo mismo. Yo lo enjaboné y después me coloqué para que el hiciera lo propio. El enjabonó toda mi espalda, pero después siguió para abajo y me pasó jabon por la cola:
.- Dijiste la espalda –le dije yo pícara, pero disfruntando de su caricia en la piel suave de mis nalgas y la parte de adentro.-
.- Pero también te tenés que lavar bien la colita –me contestó él, y nos empezamos a reir sin sentido.
La caricia después se extendió para adelante sobre mi vientre y después sobre los pechitos y eso hizo que yo retrocediera y me pegara a su cuerpo, sintiendo enseguida su rotunda virilidad.-
.- Ay, nena, hiciste que se me parara de nuevo.-
A mi esa confesión no me producía más que placer, que mejor para una chica que hacer que su amante se excitara de esa forma, de todas formas le contesté chicaneándolo:
.- Pero papi!, a vos se te para a cada rato –y después, riendo me di vuelta, le pase los brazos alrededor del cuello y lo besé con toda pasión. Cuando terminamos ese largo beso, sintiendo yo en mi vientre la dureza de su verga, lo mire lascivamente a los ojos y lentamente me arrodillé ante él. Le apliqué una mamada amorosa y sexy con la decisión de llevarlo al final. Pasaron varios minutos en que escuche sus suspiros de placer hasta que sentí el glande vibrando dentro de mi boca y enseguida su eyaculación, brindando a su hembra la oferta de leche masculina, que yo recibí agradecida y bebí como si fuera su puta personal.-
Habiendolo dejado satisfecho, terminamos nuestro baño y salimos del mismo enfundados en las toallas, el la llevaba anudada a la cintura, como un hombre, pero yo como mujercita que era, me la coloqué desde arriba, tapando recadamente mis senos, aunque, eso provocaba que por abajo poquito tapara ya que la toalla no era muy grande.-
Cuando salimos, la abuela me llamó desde el parque. Yo me asomé, así envuelta en la toalla:
.- ¿Que pasa abuelita?
.- Pónganse las mallas y vengan a tomar sol que el día está precioso.-
Fuimos a la habitación, yo con mi prenda en la mano. El se puso una clásica bermuda masculina, yo, por supuesto me coloqué el bikini que la abuela me había regalado, y por cierto que recibiendo otro regalo que fueron los comentarios amorosos de mi hombre. Salimos y nos pusimos en la misma reposera, yo encima de él. Alli bromeamos, jugamos y nos besábamos a cada rato. A la tarde, a la hora de la siesta Damián me la dio de nuevo, y esa noche también la pasamos juntos y mi incansable macho me cogió tres veces entusiasmada cuando yo le decía lo bien que cogía y que quería que me cogiera toda toda la noche y me llenara toda la cola con su leche.-
Lamentablemente todo lo bueno termina. El día siguiente era el de la despedida. Lo acompañamos, yo como chica, a la parada del autobus. Allí nos despedimos con un largo beso, y lloré cuando lo vi por la ventanilla moviendo el brazo en señal de adios.-
Volvimos a la casa con la abuela. Yo estaba muy triste y ella me consoló, diciéndome que de todas formas estos días habían servido para que me diera cuenta que yo era una verdadera mujer y que tenía que continuar mi vida como tal. Yo acepté ese consejo y le pregunté que le parecía si intentaba conquistar a Alfredo, a lo cual ella me contestó entusiasmada que eso era lo que quería decir con que continuara mi vida.-
Vestida de nena frecuenté los lugares donde podría estar Alfredo, hasta que logré que me hablara y un día me invitara a tomar un refresco. En el bar el me dijo que yo le gustaba y que le hacía acordar a alquien pero que no se daba cuenta quien. Yo me sinceré, le dije quien era en realidad, pero que había descubierto que quería ser mujer. Que mi abuela me había puesto Margarita como ella, y que realmente él me gustaba mucho. Fuimos novios por tres años.-
Hasta aquí mi relato, espero que les haya gustado y también excitado un poco. Me encantaria mensajear con algún otro hombre que tenga estas fantasías, mi mail monica.ramires@ymail.com.-

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