Doble experiencia

Mi nombre es Darío Espadas y tengo 17 años, y debo confesar que soy bisexual, para ser sincero tengo un muy buen físico, resultado de varias horas en el gimnasio: soy alto, delgado, con un abdomen al que le estoy comenzando a sacar cuadros, pero eso si, unos brazos fuertes y musculosos de los que todos huyen cuando los reto a unas vencidas. En el salón en el que
estoy se encontraba también la chava más buenota de toda la prepa, tenía unos grandes pechos que nunca podía evitar mirar cada vez que me hablaba y el culo más sabroso con el que nunca jamás hubiera soñado el tirarme. Esa tarde, nos dijeron que al día siguiente teníamos un examen de matemáticas muy difícil e importante, por lo que a la hora de la salida, la chava
buenota, a la que llamaré Susana, se me acercó, traía puesta una diminuta falda roja y una muy apretada blusa con un escote con el que parecía que cada vez que respiraba se le saldrían las tetas. Y me dijo:
-Hola Darío, no seas malo, saliendo de la escuela, ¿me podrías ayudar a estudiar para el examen de mate? Necesito pasar este examen y tú eres muy bueno.
-Pero claro, donde nos vemos. (Le dije tratando de desviar la mirada de su
poderoso escote).
-En mi casa, sino te importa
-OK, te veo en tu casa a las 4
-De acuerdo, te espero
Al pronunciar estas dos últimas palabras, con un muy sexy susurro, sentí ganas de cogermela ahí mismo en frente de todos, pero me contuve y me fui a mi casa.
Al dar exactamente las 4 en punto, estaba llegando a la casa de Susana, era una tarde calurosa, por lo que traía puesta una camisa sin mangas muy delgada. Toqué el timbre y enseguida me abrió la puerta Susana con una falda azul mucho más corta que la que traía en la escuela y una diminuta blusa en la que claramente se veía que el calor la había hecho despojarse de su
brasier.
-Hola Susana
-Hola Darío, pasa, estudiaremos en mi cuarto
Me llevó a su cuarto, en donde había unos cuantos libros abiertos sobre la cama.
-Veo que ya empezaste a estudiar, estás sola?
-Mis padres están de viaje por Europa, sólo está mi hermano mayor
-No sabía que tuvieras hermano
-Si, tiene 18 años, se llama Jorge y trabaja en un restauran, pero no te preocupes, nunca sale de su cuarto.
La mirada que puso cuando dijo eso me hizo pensar en lo que convertiríamos esa cita de estudio.
Pasó como una hora de ecuaciones y problemas cuando Susana me dijo:
-Cielos, cuanto calor hace, si quieres quitarte la camisa no me importa, de verdad
Viendo mi cara de duda, Susana dijo:
-Bueno, sino te importa yo si lo haré
Y así como si nada se quitó la blusa delante de mí, dejándome ver el par de tetas más deseadas de toda la preparatoria.
-Vamos, quítate la camisa hace mucho calor, estoy muy excitada y ¡¡¡hace meses que no tengo sexo!!!
No había aún ni digerido estas palabras cuando se tiró sobre mí, me quitó la camisa y el pantalón y quedó asombrada a ver tal hombre en frente de ella. La tomé de la cintura, la tumbé en el piso, le quité las pantaletas y comencé a hacerle círculos con el pene en el coño, pero sin metérselo, mientras con mis dedos acariciaba esos rosados y exquisitos pezones,
mientras ella lamía los míos.

-Deja de jugar y mételo de una vez, cabrón!!!
-A mi no me apresuras zorra, ahora tendrás un castigo.
Tomé mucho impulso y de un solo movimiento brusco, le metí todo el palo
-aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa (gritó ella)
-Esto querías, esto tienes
Algo que me sorprendió y me excitaba aún más era el rumor que corría en la escuela de que aquel bombón era multiorgásmica, y lo comprobé, había lanzado ya dos fuertes gritos que sólo se dejan salir cuando se tiene un orgasmo,
mientras que yo seguía aún con el tanque lleno de leche para invadirla.
-Ahora te daré por atrás
-Espero que sea mucho mejor que por adelante (Dijo ella casi sin aliento) para tu información el ultimo con el que cogí me hacia gritar el doble que tú, me estas decepcionando amigo. Tras oír tales palabras la volteé y sin piedad la comencé a penetrar por el culo.
-Así está mucho mejor, ooohhhhhh, se siente tan bien
Luego la puse contra la pared y me rodeó con sus piernas, tocaba mis brazos mientras me dijo que no sabía que traía mas duro, si los brazos o el palo. Una y otra vez se lo metí, hasta que…
-Ya no más, aaaaaaaaa, por piedad, ya no más (decía Susana cuando se lo metí
nuevamente por atrás)
-Como que ya no más perra, ¿eee?, como que ya no más, tu ya tuviste suficiente diversión y ahora me toca a mí. Se lo metí una, dos, tres, cuatro veces más y ambos dimos un grito que habrá retumbado en toda la calle.
Ella cayó al suelo casi sin aliento y yo me tumbé encima de ella mientras aún dejaba salir algo de lo que me quedaba.
Pasados 5 minutos de jadeos me levanté, me puse los boxers y salí del cuarto para darme una ducha, estaba completamente sudado, y deje a Susana durmiendo, vaya que estaba agotada y satisfecha. Al fondo del pasillo había una puerta que estaba casi seguro de que era el baño, la abrí, entre y vi a un hombre enrollado en una toalla, saliendo de bañarse con un abdomen de lavadero mucho más formado que el mío y escaso vello en el pecho, en los brazos sí lo superaba, pero al ver tal escena no pude evitar ponerme duro otra vez.
-Perdón, no sabía que estaba ocupado, me llamo Darío, vine a estudiar con…
-No te preocupes, ya terminé. Y veo que tú también ya terminaste con mi
hermana, ¡Que gritos!, no me hubiera extrañado que llegara la policía Yo estaba totalmente sonrojado pero solo lo veía y más se me paraba el poste. Y él lo notó, recorrió con su mirada mi torso desnudo y se detuvo en mis boxers.
-Vaya, y parece que también quieres acabar conmigo de la misma manera, no hay problema, soy de criterio amplio y hace rato que no tengo buen sexo, si no te importa. Se quitó la toalla y se dirigió hacia mí, su pene era pocos centímetros más
largo que el mío, pero menos grueso; me quitó los boxers, me empujó en contra de la pared, me viró y me dejó adentro su enorme trozo, y si que era enorme, me hizo gemir una y otra vez, cada vez que volteaba a ver, me topaba con un musculoso abdomen chocando contra mi culo. Y él alzaba la vista y veía mis poderosos brazos marcándose al tratar de desprender el toallero con cada penetrada. Esa situación nos excitaba cada vez más y más.
-Vaya, nunca me imaginé que, oooohhhhhh, hacerlo con un hombre fuera tan
excitante como hacerlo con una mujer (Dijo Jorge apretando los dientes con
fuerza)
-oooooohhhhhhhh, cielos, lo metes y lo sacas con fuerza, eso me gusta (Dije casi sin aliento)
De pronto me liberé de tal amarre, me senté en el escusado y lo senté en mi
firme y duro palo.
-El culo de dos hermanos ha sido mío el día de hoy, ahhhhh, ahhhhh, es
genial.
Inmediatamente después, él se separó de mí, se agachó y comenzó a chapármelo, Jorge traía una barba de días sin rasurar, por lo que sentía un pequeño dolor que me gustaba. Yo deslicé mi mano por su cuerpo y mientras me chupaba yo lo masturbaba.
-Darío más, más, ya casi, pero con que fuerza la jalas, estas a punto de arrancarmelo… aaaaaaaaaaaaaaaaggggggggg!!!!!!!!
-No pares cabrón, sigue, sigue chupando…
aaaaaaaaaaaaaaaggggggggggggggg!!!!!!!!
Nos venimos al mismo tiempo, dimos un fuerte grito y nos bañamos mutuamente de nuestra leche. Después de descansar un rato, nos duchamos juntos e intercambiamos rutinas de ejercicios y tácticas para llevarnos tanto a hombres como a mujeres a la cama. Terminé de estudiar con Susana, que no paraba de decirme lo complacida que la había dejado y me fui a casa.
Desde ese día procuro ir por lo menos dos veces por semana a casa de Susana, primero ella y yo nos divertimos un rato y luego me veo en el baño con su hermano. Y tengo así, una doble experiencia muy confortable.

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