Seducido por Frank

Seducido por Frank

Lo que voy a contarles es real.

Tengo 54 años, soy casado y me gusta mucho mi mujer y en general las mujeres. Mi esposa siempre piensa que yo ando con otra. No niego que he tenido una que otra aventura con lindas muchachas mientras mi esposa estaba haciendo un curso en la universidad pues mi sex drive es todavía alto.

Hace dos o tres años atrás comencé a tener extraños sueños que estaba con otro hombre y a partir de entonces empecé a preguntarme que se sentiría con otra persona del mismo sexo.

En una de las visitas a la capital para visitar a mi esposa me encontré por cualidad con Frank un viejo amigo que estaba también de visita en la capital y entre otras cosas me dijo que iría de regreso a su pueblo al siguiente día por lo que me ofrecí para llevarlo pues yo también iría de regreso ese día, y me ofreció quedarme en su casa esa noche y continuar mi viaje al otro día. Como la distancia de donde vivo a la capital es cerca de 900 km siempre yo hacía escala a dormir una casa de huéspedes en el mismo pueblo donde Frank vivía (como a 400 km de donde vivo) solo que yo no sabía que él vivía allí pues hacía algunos años habíamos perdido contacto, así que pensé que todo sería perfecto e incluso me ahorraría el dinero por alojamiento y además me sentiría como en casa.

En el viaje hablamos de muchos temas el que por supuesto el de sexo no faltó y me dijo que ahora vivía solo pues se había separado de su esposa un año atrás

Comimos temprano y fuimos a un bar cercano donde tomamos unas cuantas cervezas y jugamos pull.

Cerca de las 11 regresamos a la casa y como hacía calor nos dimos un baño, nos fuimos a la cama y él encendió el aire acondicionado y puso un DVD porno en el televisor que tiene frente a su cama.

Como era de esperar no pasó mucho tiempo en que los dos tuviéramos erección que era perfectamente visible pues estábamos en tacacillos y acostados boca arriba y noté por el reflejo del televisor como Frank miraba mi bulto mientras yo con el rabo del ojo miraba su entrepiernas mostrando un gran bulto que parecía albergar una tremenda verga.

Yo traté de disimular y aunque no estábamos tan borrachos estábamos en la fase que uno pierde la vergüenza y es capaz de hacer cosas que normalmente uno no se atreve a hacer cuando no se toma bebidas alcohólicas.

Sin yo esperarlo pero con un movimiento muy suave sentí la mano de Fank sobre mi pene que por efecto de la película porno sentía que quería estallar. Yo cerré los ojos y no dije nada y como Frank no encontró resistencia comenzó a bajar mi tacacillo y empezó a darme una mamada que me llevó a la gloria siguiendo a mis huevos, mis verijas hasta que llegó a mi culo, sentía su lengua en mi huequito lo que me hacía perder el sentido de todo, nunca antes nadie había mamado mi culo, es la sensación de placer mas grande que alguien me ha hecho sentir yo gemía de placer como nunca antes mientras el me decía

–que culito mas rico tienes

Abrí los ojos y miré a Frank entonces me pregunto: Te gusta lo que te estoy haciendo?, yo le respondí que era lo mas rico que alguien me había hecho en toda mi vida. Entonces me dijo quitándose su tacacillo: mira yo también me afeito todo.

Me quedé asombrado al ver aquella hermosa pinga, era un poco mas grande que la mía (como de 20 a 25 cm de largo y de 5 a 6 cm de grueso, era la primera vez que yo veía tan de cerca una verga que no fuera la mía pues cuando joven el el servicio militar había duchas comunes y aunque en aquella etapa no me pasaba por la mente ningun pensamiento bisexual era inevitable ver a los otros compañeros desnudos.

Entonces me dijo: tienes una verga muy linda y sabrosa y un culito que te estaría mamando horas y horas.

Yo le dije: Tu también tienes una verga muy linda, a lo que él me respondió

– ¿no quieres tocarla? Si no te gusta no tienes que hacerlo; entonces me vinieron a la mente todos los sueños que había tenido y las fantasías sexuales despertadas por películas y revistas porno y cogí en mi mano aquella hermosa polla en toda su erección y empecé a masturbarlo y decidí hacer para él todo lo que me había hecho a mí.

Mamé su rica polla en toda su extensión luego a sus huevos hasta que llegue a su culo mi lengua entraba y salía de su agujero arrancando también gemidos de placer que me ponían cada vez mas caliente.

Entonces me dijo que me acostara boca arriba y empezó a chuparme los pezones y de pronto me empezó a lamer mis axilas que yo por cuestión de higiene siempre mantengo afeitadas aquello me volvió como loco, gemía con un placer insospechado.

Me gustan tus sobacos, me dijo, te los voy a comer.

Cómeme todo, le respondí, y empezamos a intercambiarnos toda serie de caricias yo también le chupé sus bien afeitados y perfumados sobacos.

Sentí como sus dedos untados de crema se habrían paso en mi virgen culito primero uno después dos y luego tres yo re respuesta le hacía lo mismo y los dos gemíamos de placer.

Quiero que me penetres, me dijo poniéndose en cuatro y empecé con mi primera penetración en un culo macho, lo sentía apretadito y rico, aquello era una locura, entonces le dije: quiero que me penetres también quiero probar la sensación que se siente.

Sin demora me puso en cuatro y empezó a dilatarme de nuevo con mucha crema,.y me dijo : yo se que eres virgen y te voy partir se rico culito, primero sentí su cabeza abriéndose paso en mis entrañas, el dolor me decía que estaba siendo “desvirgado”pero el placer era mas intenso, sentía como Frank empujaba todo sus 25 cm dentro de mí y yo gemía, métemela, métemela toda, que rico es esto, empezó su bombeo afuera y adentro y sentía sus huevos chocando con los míos.

Le dije que estaba al venirme y me dijo que él también y me dijo: quiero que me des esa leche en mi boca y no pensé hacer menos y nos pusimos el la posición de 69 mamándonos mutuamente las vergas y con los dedos metidos en el culo, sentí como mi leche salía a chorros y Frank la tragaba y saboreaba y de pronto sentí como de la verga de Frank un caudal de semen estallaba en mi boca tanto que se me salía por la comisura de los labios, pensé que me daría asco pero era tanta la excitación y como el sabor no me disgustó y decidí tragar y saborear hasta la última gota.

Algunas veces me pongo cachondo cuando recuerdo mi primera toma de leche de pinga y entonces me masturbo pensando en esa rica mamada. Esa ha sido la noche más inolvidable y excitante de toda mi vida.

Después de eso y al igual que Frank me siguen gustando las mujeres, pero nos mantenemos en contacto y siempre que voy a la capital a ver a mi esposa o por alguna otra razón, siempre paso la noche en casa de Frank complaciendo nuestras fantasías mutuamente.

James

Si te gustó mi historia real me puedes escribir a jawijawilli@yahoo.com y podemos compartir nuestras experiencias y quien sabe si podemos ser amigos como Frank y yo

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