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La muñeca… viaje postergado

Por trabajo había viajado al interior y tenía programado salir a una pequeña provincia para la madrugada del sábado pero no pasaron a recogerme y no había otro carro disponible así que lo postergué para las 4 o 5 de la tarde.

Salí a tomar algo de desayuno y al regresar compré el periódico de la localidad, ahí entre los anuncios me fijé que habían avisos de servicio de masajes lo que me llamó la atención, la modernidad había llegado, todos los números eran celulares, llamé a un par solo por pasar el tiempo y por curiosidad, para compara con los de la capital, además eran las 10 a.m. hora inusual.
Al marcar el último que escogí la voz algo seca y melosa a la vez me hizo llevar la conversación hasta el punto que me dijo, – si quieres voy ahora, en que hotel estás.

Solo le di la referencia y colgué. Estaba vestido con pantalón de buzo, sin trusa y una polera gruesa por el frío.
Pasaron unos 20 minutos y tocaron a mi puerta, abrí y frente a mí estaba la muñeca, blanca, mediana estatura, formada sin exuberancias, con jean negro, blusa, casaca y botas, nada especial, le di el pase sin mucho entusiasmo y se sentó en una de las camas, mi habitación era doble.

Conversamos, era de gesto un poco adusto iba midiendo la situación, pero poco a poco fuimos entrando en confianza. Seguimos en la charla sin apuro, ya estaba metido en el asunto así que decidí avanzar ….

Conversábamos de todo y nada, conociéndonos un poco, sentados frente a frente, puse mi mano sobre su rodilla y empecé a acariciarle la pierna, estire sus piernas hacia mi y le quite las botas, ella se puso de pie y estirándose se saco la casaca, la blusa entreabierta y la estirada me hicieron notar su busto erguido, redondo, retador, se estiraba como gata, me dio la espalda para dejar la casaca sobre la cama me paré y la abrace por la detras besándole el cuello y recorriendo su cuerpo.

Como es usual en estas “niñas” no son amantes de besar en la boca así que no forcé esa figura, había otras muchas partes donde posar mis labios y lengua.

Empecé a acariciar su busto con movimientos circulares, como masajes, seguí haciéndolo con una mano mientras con la otra empecé a frotar su clítoris sobre el pantalón.

Ella se sacó lentamente la blusa, dejando a la vista un brasier de encaje blanco, me excita la lencería, yo desabrochaba su pantalón y ella ayudó a sacárselo, dejándome un apropiado panorama de su trasero al bajárselo, llevaba una tanguita blanca de seda que mostraba generosamente un bien formado trasero, se acercó a mi y me quitó la polera y nos metimos en la cama, estabamos con 5 grados de temperatura asi q necesitábamos calentarnos.

Ya encamados, ella con su lencería sugestiva y yo con buzo empezamos a tomar las cosas mas en serio, estabamos echados de costado uno frente al otro, recorría su cuerpo buscando encontrar sus puntos débiles, que debía saber ocultarlos, ella hacia lo mismo entreteniéndose en mis glúteos.

Luego con mano sabia empezó a sobar mis genitales mientras yo desabrochaba el brasier dejando ante mis ojos y mis ávidas manos un par de tetas medianas, redondas, blancas, erguidas aputandome con unos pezones rosados, ante tal espectáculo solo me quedo rendirle los honores acariciando uno y chupando y pasándole la lengua al otro, acción que fui alternando mientras ella jugaba con mi pene y dejaba escapar muy despacio un gemido.

Ella metió su mano bajo el buzo y extrajo mi pieza que a esas alturas quemaba como estufa, y sin mediar preámbulo bajo su cabeza y literalmente la absorbió completamente empezando una mamada de un estilo impresionante, chupaba, lamía, pasaba la lengua por la irritada cabeza, lamía por fuera de arriba abajo, mordisqueaba los huevos, es decir se prendió del juguete como si quisiera exprimirlo, cosa que logró cuando emprendió una arremetida mete y saca mientras sus manos acariciaban mis testículos hasta que le advertí lo que venía y ella solamente aceleró la mamada haciendo vibrar me trola que disparó como metralleta lo que sería la primera vaciada del día, ella recibió el embate con heroísmo sin retroceder ni dejar desperdiciar una gota de leche, ayudando con la mano a que saliera hasta lo último.

Cuando verificó que no había gota alguna me dijo .. –espérame papito, ya regreso …. y fue hacia el baño, mientras yo terminaba de sacarme el buzo.

Regresó con su tanguita blanca que traslucía una mata de un triángulo perfecto, me dije está afeitadita, se acercó a la cama y se resbalo bajo la sábana, subiéndose sobre mi besándome el pecho, el cuello, los hombros y oh sorpresa, sus labios buscaron los míos, sentí el aliento a crema dental y su lengua jugueteaba con la mía, mis manos inmediatamente se posaron sobre sus nalgas redondas,¿ bajándole la tanguita buscando con mis dedos su raja, empecé a jugar con sus labios inferiores que estaban lubricados abriéndolos poco a poco hasta introducirle el dedo, empecé a juguetear con su gruta mientras ella acariciaba mi cabello con desesperación y besaba por todos lados sin control.

Estaba entrando en trance así que con un suave movimiento la puse sobre la cama y me arrodillé ante ella sacándole la tanguita, ella inmediatamente abrió y estiró las piernas en una V perfecta induciéndome a metérsela toda, me acerqué y empecé a juguetear con mi trola en sus labios, recorriéndolos mientras ella hacía intentos para que la enchufara, coloque sus piernas sobre mis hombros y empecé el ataque, metí solo la cabeza metiendo y sacándola, solo la cabeza, ella se movía desesperada pidiéndome que la metiera toda, no le hacía caso, seguí unos momentos mas con ese juego hasta que de un envión introduje todo el fierro el que entró sin obstáculo alguno por la posición y la lubricación.

Ella movía la cabeza hacia ambos lados y se acariciaba las tetas, bajé y abrí sus piernas echándome sobre ella, lamiendo y mordiendo sus tetas, a la vez una de mis manos sostenían sus nalgas y uno de mis traviesos dedos se introducía en su culito, llevaba un ritmo regular, no tan acelerado para no darla, y mi dedo entraba y salía de su culo hasta que ya no era uno sino dos, ella gemía y se estremeció dos veces antes de que yo la hundiera hasta los huevos y derramara mi leche en su conchita …. ella no pudo mas y soltó un grito y se estremeció por tercera vez.

Me eché a su lado y ella recostó su cabeza sobre mi pecho …. la mamada y la faena habían resultado provechosas pensé …. me doy por satisfecho ……. ella acariciaba suavemente mis orejas y puso una pierna sobre las mías y fue subiendo lentamente sobre mi, se sentó sobre mi vientre y empezó a masajearme el cuerpo con ambas manos luego con las yemas de los dedos recorrió mi pecho, lógicamente mi polla ya estaba erguida y dispuesta a dar otra batalla, ella se puso en cuclillas dándome la espalda, dejándome apreciar su redondez posterior en primer plano, acarició mi daga y con la otra mano separaba sus labios genitales y bajando lentamente se fue clavando sobre mi espada, el espectáculo y la sensación en conjunto hacían que me excitara al extremo ver como subía y bajaba ese redondo y paradito culo, ver aparecer y desaparecer mi fierro dentro su vulva y sentir mi polla caliente dentro de su chucha y luego saliendo al aire por completo era una delicia.

Luego con la polla enchufada se tiró hacia atrás quedando sobre mi ensartada y gimiendo como loca porque mi pene frotaba su clítoris haciendo que explosionara ….. la hice a un lado arrodillándome y poniéndola en cuatro sin perder tiempo la enchufé hundiéndole todita en su raja, ella estaba exitadisima y empezó un ritmo furibundo pidiéndome hasta el lamento – sigue papito, dámela toda, mas papi … maaaaaaaas ……….. yo embestía con fuerza golpeando sus nalgas agarrándola fuerte por la cadera, luego introduje mis dedos en su culito ella movía la cabeza desesperada como en trance.

Así ensartados la tire sobre la cama, rodeándola con un brazo para levantarla y a la vez sobar su clítoris, ella se movía desesperada debajo mío como si se ahogara, y movía la cintura con ritmo frenético misma axe bahia, estabamos al borde del colapso y como si nos conociéramos de siempre sin palabras ambos convulsionamos juntos pegados como si fuéramos uno solo.

Sudados a pesar del frío serrano permanecimos sobre la cama un buen rato …… la hora de partir se acercaba, debía salir de viaje, ella se levantó y dándome un beso largo y haciendo un mohín muy femenino se fue a darse una ducha tibia ….. yo empecé a alistar mis cosas ……………

Cuando salió ya cambiada yo andaba algo apurado así que nos despedimos con un beso y unas palmadas en su rico trasero aprovechando para deslizar en el bolsillo de su jean unos billetes …..

Al salir del hotel el encargado me entregó un sobre – se lo dejó la señorita que lo visitó ……. lo guardé y fui hacia la agencia.
Ya en el auto recordé el sobre y lo saque, al abrir encontré los billetes y una nota .. “papi jamas recibo dinero cuando he gozado como hoy, que tengas un buen viaje, llámame cuando vuelvas … la muñeca” … y por supuesto que la llamé muchas veces …. pero esas son otras historias ……………….

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