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Una tarde con saxo

Mi nombre no importa pero esto que les platico me pasó hace poco y en mi casa, por lo que si les gusta me pueden escribirme.

Te voy a contar algo que me pasó el fin de semana pasado mientras jugaban el América y los pumas. Estaban en mi casa unos amigos de mi papá viendo el partido de fútbol y yo en mi cuarto también viéndolo pero sola. Así que terminó el partido y ganó el América y los amigos invitaron a mi familia para que se fueran a festejar el triunfo. Así lo hicieron y me invitaron pero alegué que tenía mucha tarea por hacer y me disculparon.

Les dije que me quedaría en casa, y ya saliendo uno de los amigos me dijo que le daba tristeza que me quedara sola. Y entonces se me acercó mi hermanito y me dijo en voz baja: “no estarás sola, estarás con el Saxo, y nosotros no vendremos sino hasta muy entrada la noche, será mejor que lo cuides y si quieres puedes jugar con él, ya sabes, yo no diré nada” y se me sonrió. Le dije que no, que ya no hago esas cosas, ya no, a lo que respondió: “si ya no tienes novio y la casa está sola por una 4 horas, ¿por qué no aprovechas?”, y sonrió y se marchó.

Ahí estaba sola en mi casa con mi perro y así se medió la calentona y busqué mi viejo video de zoofilia que tanto me gustaba y lo puse en el video de la sala. En eso el perro entró a las sala y se sentó junto a mi. Yo tenia puesto un pantalón de lycra negro y una blusa de color gris con mangas blancas. Así comencé a recordar cómo me había cogido mi perro, un dálmata que papá vendió por ser un travieso ¡y ni que me lo digan! Fui su perra para él y para mi hermanito por casi un año y medio en la que me dieron verga por mi panochita y por mi culito y por mi boquita. Una vez pasaba de la verga de mi hermanito a la verga del dálmata y así hasta que me echaban los mocos en mi boquita.

Bueno, ahora tenía la experiencia y el conocimiento de cómo debía hacerlo y así comencé a masajear el capuchón de mi perro, un Bull Terrier de color negro, de dos años de edad, fuerte y muy bravo. Ya mató a un perro de la colonia solo porque no dejaba que se cogiese a una perra callejera, y mi hermanito ya lo había cruzado como 4 veces y no pedía cachorros sino dinero. Si, como ven, el pinche perrito cobraba por cogerse a las pinches perritas de todos los lugares.

Así me senté en el sillón y él a mi lado. Mientras más sentía su pene más cachonda me ponía, y más hasta que me bajé del sillón y él se quedó ahí. Me acerqué para ver más de cerca ese pene que apenas salía y me acerqué mi cara hacia él y lo metí un poco en mi boca y más, y la verga del perro crecía mas y mas y mas y yo sentía que mi boca estaba llena de carne de verga de perro y los líquidos salían mas y mas, hasta que ya no pude porque el perro empezó a moverse como si me cogiera por la boca. Me senté en el sillón y el perro se bajo y se metió en medio de mis piernas y se podía ver una mancha en medio de ellas, y ahí lamía mas mi perro y metí una mano dentro de mi pantalón y sí, era yo una calentona que me lubricaba con mi perro. Intenté quitar a mi perro para bajarme el pantalón pero no me dejaba así que solo pude bajarme lo hasta los muslos y mi calzón, que era un conjunto de sostén y pantaleta de esas llamadas teen´s de color blanco de algodón y tipo TOP y en la pantaleta solo dos triangulitos una en medio de mis nalgas y otro en medio de mi rajita.

Así me baje una poco mi pantaleta y el perro se me vino en medio de mis piernas y me lamía justo mi panochita y yo comencé a recordar como era sentir una lengua de perro en mi rajita y gemía ¡¡¡ah aahhh siiiiiiiiiii haaaaa saxo, ooooooooooohh!!! Y mis manos pasaron a mis pechos, dos hermosos melones decía mi hermanito que tenia.

Ya para entonces yo no había tenido ningún contacto sexual ya sea perruno o de mi hermanito, y menos de mi novio ya que con él habíamos terminado hace como 7 meses y me sentía muy cachonda, mucho, y me decía: si pero ¿y si alguien entra? Esa sensación me calentó mas y mejor, me dije, si no se apuran tal vez nadie se entere de esto. Así me dispuse a sacar mi blusa, y ahí estaba con mi pantalón y mi pantaleta en mis muslos y mi sostén asomando, y mi perro en medio de mis piernas lamiéndome mi rajita. Y así me saqué ahora mi sostén y deje mis chichis al aire y pensé: ¿como le hago para que me chupe un poco mis pechos? Y recordé que tenía miel en la cocina y aparté al perro de mis piernas y me fui a la cocina.

Ya dentro de ella el perro se quería meter pero la puerta lo detenía. Me dispuse a quitarme mi pantalón y mi calzón y ahí quedé desnuda, sin nada, y con mi perro esperándome en la sala brincando. Me dirijí a la alacena, tomé la miel y le unté un poco en cada una de mi tetas y con ayuda del palito que tiene para poner miel me dije: “si me lo meto el perro meterá mas su lengua en mi rajita” y recordé que todos comemos de ese palito y repuse: “¡mejor! aún le dará un sabor más rico para ellos y si no mejor lo acabo cuando termine de esto” Y así lo hice, metí el palito en la miel y como es redondo de la punta me lo fui metiendo un poco, pero como ya estaba lubricada por la saliva del Saxo pues se me metió mas de la mitad y así comencé a moverlo poco a poco y más. Lo metía, me estaba masturbando con el palito de la miel y lo metía y lo sacaba, y de pie como estaba abrí mas las piernas, y lo metía y lo sacaba mas rápido de mi panochita, y me dije: “Será mejor que lo deje sino al Saxo se le pasará la cachondez” Y así me dirigí a la sala ya con miel en los pechos y en la panocha y me tendí en el suelo y el perro se me paró delante de mí y como si me quisiera coger por la boca me montó por delante y encontré su verga con mi boca, y como ya no estaba tan grande me cupo un poco de esa verga en mi boca.

Me lo metía y lo sacaba, ahí me dió una arcada por que me llegaba hasta la garganta y me ahogaba, y así paso al frente y me senté en el suelo y se dirigió a mis tetas y las lamió por la miel las lamió una y yo le ayudaba a juntar las dos tetas y él las lamía con su lengua y lamía una y la otra hasta que se terminó la miel y olfateó la miel de mi panocha. Abrí mi patitas y él se tendió en medio de ellas y casi me muero porque empezó por encima de mi panochita y la iba metiendo hasta que metió casi toda su lengua en mi panochita y sentí que me moría.

Y así se terminó mi miel de mi panochita y me levanté pero él no querría que me fuera una vez mas, así que se me hecho encima y yo tratando de apoyarme sin querer y con ganas me puse en 4 patas y el perro me pasó su lengua una vez mas. Yo le dije

“¡¡¡Ya no Saxoooooooo, ya no mejor ya móntame, ya cojéeme, como la puta perra que soy, una puta perra, ya méteme tu verga en mi rajita ya!!!”
Y al parecer el perro me entendió porque de inmediato me montó y me tomó por la cintura y comenzó a moverse como si ya me cogiese aunque para mi no era ni para él tampoco pero si la primera para los dos juntos y ya con mucha experiencia, así que tome su verga y me la puse en medio de mi. Me pareció que me entendía porque hasta se esperó, y ya dentro de mí la puntita el perro comenzó a moverse mas y más y yo creí gritar, pero no podía pensé que alguien me escucharía y solo gemía de dolor y pequeños grititos de dolor

¡¡Aaaahhh, ay, saxo!!

Ya en eso el aumento el ritmo de sus culeadas hasta que puede sentir sus pelotas pegar en mis nalgas una y otra vez y otra vez y yo me quería parar pero no podía su fuerza era mucha y mi calentura mas, y así me quede con la cara casi en el suelo y mi culo a merced del perro, pero luego ya no gritaba de dolor si no de placer

¡¡Si, ahhhhh, sigue saxo, sigue cógete a esta puta, soy una puta perra caliente que se deja coger por un pinché perro como tu!! ¡¡si, más, métemelo mas dentro, si!!

Y el perro me quería meter hasta las bolas y yo hablaba con él, como si me entendiese

¡¡sssssssssssiiiiiiiii cogete a esta perra si métesela hasta los huevos mi macho yo soy tu puta si tu puta perra si mi saxo, mi saxo cojéeme mas!!
Y el perro ya casi no apoyaba sus patas en el suelo. Sus movimientos los hacia casi en el aire y me metía su verga mas y mas. Así estuvimos cogiendo por mas de 25 minutos a una velocidad casi de otro mundo. Ni un hombre me había cogido como el Saxo, no señor, y así sentí como se le iba hinchando su verga mas y más y mi pobre panochita se abría para que su bulbo se metiera dentro de mí y yo solo abrí mas mis piernas y baje mi colita casi al suelo y el perro lo entendió así que en una metida me metió su bola y se hincho mas dentro de mí mas.

Así me acerque a un espejo que había en la sala para adornar la casa y me vi con mi perro en mi espalda moviendo un poco su verga dentro de mi y ya pegados por que él se quiso bajar solo que no pudo y se quedó en mi panochita como unos 10 minutos mientras se zafaba, hasta que sentí como un liquido caliente entraba en mi panochita. Ya sabia que era el semen del perro, y mientras él descargaba su leche en mi yo sentí como si me abrieran mas mi panocha y casi vi estrellitas por que me vino un súper orgasmo

¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh si, Y uno masssssssssssssssssssssssss!!!!

Y ya casi se me salía ese pene de mí y sentí un ultimo casi juntosssssssssssssssssssssssss.

Después de 10 minutos el saco su verga de mi rajita y se sentó junto a mi, yo me quede como desmayada en el piso de la sala y de lado, desnuda y escurriendo semen de mi panocha y me incline un poco y vi mi panochita de un tamaño casi de una pelota de béisbol y hasta metí una mano solo 4 dedos dentro de ella.

Me repuse de mi orgasmo y vi que mi perro se lamía su verga. Me acerqué a él y le ayudé a limpiar su verga con mi boca por casi 10 minutos. Me repuse y el perro tuvo una nueva erección y su verga estaba ya enorme mas que antes y yo le di lengua calientita y me dispuse de nuevo con él. Ahora me fui al sillón de la sala y el perro me siguió hasta donde estaba y se me trepó una vez mas y yo le dije “ya Saxo ya” pero no me dejaba, así me tomó una vez mas de la cintura y me dije bueno pero una mas y ya traté de meterlo en mi vagina pero estaba un poco adolorida y pensé “¿y si me lo metes en mi culito Saxo? si mira” Y me abrí las nalgas y le ofrecí mi ano a mi perro y así entendió, pero que tenia que bajar las caderas mas para que llegase con su verga. Así lo hice, ahora ya tenia mi ano a su disposición y el me alcanzó con su verga y me lo metió un poco primero y después mas y yo decía “ahora si le atinaste” pero solo dije eso por que sentí como medio pene me dejaba entrar en mi anito

¡¡¡Ay!!! ¡¡¡despacio si despacio, ay me duele mejor no, mejor no, y mejor no me dejo!!!

Y metió lo que le faltaba y grité un poco más fuerte

¡¡¡¡¡Aaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyy ya sacalo sacaloooooooooo!!!!!! ¡¡¡Me duele mi culo me duele mi culo no yaaaaaaaaaa!!!

Y a él no le importaba, hacía mucho que nadie me cogía por el ano, casi dos años y era verdad sentía que mi espalda se rompía en dos que mis nalgas las abrían con un hierro caliente y era él, mi Saxo, en una embestida me embodegó toda su verga y me hizo irme casi de boca y tener la cara pegada al sillón y mi culito al aire pero mas a favor del perro que me tomaba de las caderas y metía mas y mas verga dentro de mi culito y más después de casi 10 minutos el dolor pasó y solo quedó mi placer con el perro y su verga en mi ano y hasta cambio mi gemido de un “¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyy!!!” a un “¡¡¡Si, maldito perro toma mi ano méteme la verga por mi ano!!!”

Solo yo podía escuchar lo que decía y ni lo podía entender lo que decía

¡¡Si papito cojeme mi culo!! ¡¡Mas!!

Y él movía su cuerpo con el mío

“Mas” -pedía- “Mas verga dentro de mi, mas”

Y él seguía con la verga dura y caliente en mi culo y yo levantando mis nalgas para que fuera la perra que él quería

Sigue, dame en el culooooo, si mi papi cogete a tu perrita dame mas, si te gusta verdad carbón meteme tu verga dentro de mi si, a mamita le gusta sentir tu pene dentro de mí, si, aaaaaaaahhhhhhhh

Hasta que una vez mas él metió su bulbo dentro de mi culo de mi ano y sentí que mi mundo se me acababa, un nuevo orgasmo atacaba mi cuerpo, atacaba mi culo, atacabaaaaaaaaaaa mi anoooooooooooooooooooooooo siiiiiiiiiiiiiiiiiiMi vista se me nubló y mis sentidos se perdieron por el espacio y tenia mi perro casi echado en mi espalda ya casi sin fuerzas pero con la verga metida en mi ano una cadena de 3o 4 venidas se me juntaron una tras de otra y el perro me volvió a echar su leche ahora en mi.

Casi me muero del placer de ser una chica cogida por un perro en mi culo.

Es como tocar el cielo con las manos, es delicioso después casi dormirme en el sillón con el perro en mi espalda. Ya eran como las doce de la noche aún no llegaban y mi perro aun tenia su verga en mi cuquita, y de pronto el pudo zafarse de mi ano. En ese momento me vine una vez más, menos fuerte esta vez, y vi salir por mis piernas unas liquido amarillento como un hilito caliente en mis piernas.

Me quede en el sillón como 20 minutos descansé y comencé a buscar mi ropa y caminaba casi con las piernas abiertas y con la vagina escurriendo un extraño líquido y de mi culito estaba aun caliente y con ganas de hasta cagar por tanto semen de perro busqué mi ropa y me fui a mi cuarto estaba tan cansada que solo saqué al perro y me metí a mi cama aun con los líquidos saliendo de mis hoyos. Sin mas me dormí, y ya como a las dos de la mañana llegaron mi familia ya sin lo amigos y encontraron al perro en la sala y comiéndose los sobrantes de la comida de botana y oí que dijeron esta se durmió y ni atendió al perro mira pobrecito esta cansado y con hambre, y mi hermanito les dijo si bueno si quieren vayan a dormir mientras yo alzo un poco y le pregunto a mi hermana que paso aquí, ¿si?. Ellos ya cansados dijeron que si y se marcharon a su cuarto y alcance a escuchar a mi hermanito decir: “Si, estas cansado pero porque esa cabrona te acabó verdad, mira tu pija roja, y hasta mojado esta el sillón pero lo que es a mi no me deja con las ganas, ahorita me la cojo yo”

Y sin mas se dirigió a mi cuarto y se metió a mi cama y me preguntó, estando yo casi dormida “¿Cogiste con el saxo, verdad?” Yo solo asentí con la cabeza, y me dijo “No te preocupes, ahora sigo yo, pero yo si traigo mi condon”, y me besó en los labios y me puso boca abajo.Pero esa en otra ocasión se las contare, adiossssssssssssss.

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