Crea tu cuenta gratis y disfruta de una semana de videos de primera calidad en PornHub Premiun

La criadita

Yo me había casado hacía uno año, cuando según la tradición del lugar donde residíamos, ofrecieron a mi esposa una criada para ayudarla en las tareas domesticas, en un primer momento lo rechazamos de plano, pero después un poco por la presión del medio tuvimos que aceptar, con el problema de que yo y mi esposa estábamos casi todo el día fuera de la casa por nuestros trabajos.

Al aparecer la criadita, realmente me sorprendí, se trataba de una mujercita de unos 12 años, hija de una familia de trabajadores de campo con doce hijos, de los cuales esta seria la menor, lógicamente tratamos de que se adapte, y emprendimos una tarea de educarla, inscribirla a una escuela, fijarle un sueldo, y darle tareas acordes a su capacidad.

La vida siguió transcurriendo siempre de la misma forma, yo y mi esposa al ser casi recién casados llevábamos una vida sexual muy completa, y con la poca costumbre de tener a alguien mas en la casa, seguramente algunas veces la criadita escucho mas de un ruido delator.

En una noche de mucho calor estábamos con mi esposa haciendo el amor cuando al mirar por la ventana veo en ella la figura de la criadita de estaba espiando y según me pareció se tocaba la entrepiernas, hice de cuenta que no vi nada y seguí miándola, mientras hicimos el amor se mantuvo allí masturbándose; tome nota del tema, mentalmente y sin decir nada a mi esposa me fije la tarea de conversar con ella sobre lo mal que esta espiar a otras personas.

Aprovechando que mi esposa llegaba tarde, le encontré en la cocina y comencé a tratar el tema con ella, me sorprendió que de entrada me explicó que había tenido desde muy chica relaciones con sus hermanos mayores, que no la habían penetrado ya que era estrecha, pero la hacían chuparles la pija y masturbarlos, eso me dejo helado, para mas agrego, – Sabe, yo me caliento cuando usted la culea a la señora – Sin casi nada que decir, estire la mano para acaricirle el pelo, pero para mi sorpresa tomo mi mano y se la puso en las tetas, es decir pezones que recién empezaban a despuntar, y con toda simpleza me dijo, que pasa, no le gusto, yo necesito también sacarme la calentura, se me sentó en el regazo y con una mano comenzó a sobarme la pija, que para ese entonces ya explotaba; con maestría la saco del pantalón y comenzó a chuparla y masturbarla.

En el colmo de la calentura le metí una mano en la concha, pero para mi sorpresa, mi dedo no entraba casi, todavía era muy estrecha y virgen le pregunte si alguna ves se la pusieron allí y me dijo que no, que ni siquiera un dedo, se la chupaban nomás, la puse sobre la silla y enterré mi boca en esa concha casi sin bellos, notaba que mi lengua no penetraba, así que le tome el clítoris entre los dientes y comencé a mamarla, la podía sentir torcerse de placer, y no se como mientras la apretaba contra mi uno de mis dedos encontró su pequeño ano, despacio y con mucho cuidado se lo fui colocando por allí, pero era tremendamente chico, y notaba que le dolía.

Terminamos casi a la ves, ella se corrió mientras le besaba su pequeña concha y yo me corrí en sus manos.

Después de lo ocurrido, pasaron varios días sin que ocurra nada mas, solo por las noches notaba como se masturbaba en la ventana cuando sentía gemir a mi esposa.
Casi una semana después mi esposa me aviso que tenia un examen y llegaría muy tarde, pensé que seria el momento de ver que hacia con esta mi extraña relación, apenas se fue mi esposa fui a buscarla y al encontré en el baño duchándose, me sorprendió ese cuerpo casi de un varón sin tetas, casi sin nalgas, pero que al verme se me vino encima, la alce hasta la cama y comencé a chupar sus tetitas, seguí por su conchita lo que hizo que tuviera un fuerte orgasmo y dándola vuelta empecé a besar su culito, me di cuenta que le agradaba, ya que se distendía, trate de meter un dedo con un poco de lubricante, y entro muy ajustado, la relaje de a poco, y enfile otro dedo, llegaba a un punto que directamente no entraba, no sabiendo que haber la puse encima mió, y con mi pija comencé a frotar su concha, notaba que se estremecía y largaba jugos en cantidad, pero en medio de la calentura al tratar de penetrarla nota que no entraba, mi pija era muy gruesa, y pese a todo el esfuerzo mió y de ella, ni siquiera la cabeza se introducía, vi algunas gotas de sangre creo que perdió su virginidad esa noche sin ser siquiera penetrada, desesperado por penetrarla, me acorde de su culito, la di vuelta, puse la cabeza en la entrada de su ano y comencé a empujar, no había caso, entraba solo la mitad de la cabeza y nada mas, me contente con eso, le pedí que apretara sus nalgas y me descargue dentro de su culito apenas introduciendo la punta de mi pija.

Muchas mas fueron las noches con Silvia que así se llamaba, y siempre luego de hacerla acabar, terminada introduciéndole la punta de la pija en su culito y me corría en el.

Esto duro casi un año, a mi esposa y a mi nos trasladaron, así que avisamos a Silvia que volvería a su casa, esa noche estaba haciendo el amor con mi esposa cuando la vi en la ventana totalmente desnuda, haciéndome señas, así que deje que mi esposa se duerma y fui a su dormitorio, lloraba desconsolada, no quería volver a su casa la consolé me pidió que la cojiera por ultima vez, yo estaba ya cansado, así que la puse sobre mi para que ella hiciera el mayor trabajo, para mi sorpresa se enfilo la pija directamente al ano sin hacer ningún juego previo, se sentó encima, y comenzó a presionar, veía como le dolía, y notaba como si a mi pija le estuvieran sacando la piel, de golpe sentí que su interior cedía, que mi pija se perdía en sus entrañas, y casi explote llenadole el culo de leche, pero no me soltó, apretó y comenzo a bombear moviéndose encima mío, con la leche ya dentro, la lubricación fue total, seguí penetrando su culo ya poniéndola en cuatro patas, tomo mi pija y se la llevo a la concha que para entonces entre la leche que caía de su culo estaba muy mojada y coloca la cabeza en su entrada, repitió la operación, pero si bien la penetre un poco no pude penetrarla totalmente, si sentí su orgasmo y también me corrí en su interior, me dio un beso y se fue a bañar. Al otro día cuando la despedimos mientras lloraba, pode ver su lengua sensualmente entre sus labios.

Agradezco que tuvimos que irnos de allí, creo que esa lolita con un poco mas de tiempo podía hacer naufragar mi matrimonio.-

Mejora la calidad y duracion de tus erecciones con Vigrax


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*