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La historia de Lucita

Hola, me llamo Lucita, tengo 19 añitos, soy muy linda, tengo un bonito cuerpo, sobre todo mis tetas son grandes y muy firmes, pues hago ejercicio constante, piel bronceada, cabello largo y negro, ojos verdes, y quiero que conozcan mi historia.

Cuando tenia 10 años fui a vivir a la casa de mi tía, ella cuidaba de mí, pero tenía un hijo, mi primo Andrés, él tenía 18 años, cuando yo llegue él me recibió muy bien, y empezó a hacerse mi amigo y a ganarse mi confianza, como yo era muy inocente, creía y hacia todo lo que él me decía.

Un día me dijo que yo era su primita preferida, que iba a demostrarme cuanto me quería, entonces me levanto el vestido y empezó a acariciarme la vagina por encima de mis panties, a mi me incomodó mucho, pero él me convenció de que así era como se demostraban cariño los amigos, no perdía la oportunidad de hacerlo, el día de mi cumpleaños me dijo que me iba a regalar algo muy especial, mientras me cantaban el Happy Birthday, se sentó a la mesa y me sentó en sus piernas, como era una mesa grande y tenía un mantel largo, nadie se daba cuenta de lo que estaba sucediendo, me corrió el vestido y abrió mis piernas y metió la mano, movió mis panties para un lado y me metió el dedo en la vagina, yo salte y me queje, pues me dolió, entonces él lo saco rápido, nadie lo notó, me pidió que no dijera nada, me dijo que iba a ser nuestro secreto, que ese había sido su regalo, pues significaba que éramos los mejores amigos del mundo y que así era como se demostraban cariño.

Después de eso, cuando mi tía salía de la casa, él aprovechaba, uno de esos días cuando ella ya se había ido, Andrés me sentó en su cama, levanto mi vestido y me bajo los panties, yo me asuste, pues se abrió la cremallera de su pantalón y se saco su polla, yo trate de correr, pero el me agarro de un brazo y me sentó en la cama, me dijo que si yo quería demostrarle cuanto lo quería, yo le dije que sí, entonces él me dijo que me iba a enseñar, me pidió que abriera la boca y me metió su polla entre ella, entonces me dijo que se la chupara, yo no quería, pero me obligo a hacerlo, mientras tanto hizo que me pusiera en cuatro y me metió los dedos en mi vagina, me di cuenta que su polla se le puso grande y dura, y que metía los dedos en mi vagina cada vez más rápido, empezó a dolerme, y cuando me queje me amenazo con contarle a mi tía lo que sucedía entre los dos, yo continué haciendo lo que él dijo y dejándome hacer lo que quería, estábamos en esas cuando llegó mi tía, Andrés se asusto, me dijo que me subiera mis panties y que me fuera para mi habitación, así lo hice.

Paso esa semana y mi tía no había tenido ninguna vuelta que salir a hacer, yo veía que Andrés estaba muy inquieto, cuando estaba por ahí en cualquier momento me tocaba, trataba de meter la mano en mis panties, pero de repente aparecía mi tía y no podía hacer nada.

Una noche, me coloque mi pijama y me acosté, ya era bastante tarde, todos estaban durmiendo, cuando de repente Andrés entró en mi habitación, me desperté y vi que traía puesta su pijama, cerro la puerta con seguro y se acercó a mi cama, me dijo que me iba a acompañar un rato para que no sintiera miedo, levanto las cobijas y se acostó a mi lado, de pronto empezó a tocarme, yo le pedí que no lo hiciera, me dijo que quería demostrarme como nunca antes cuanto me quería, yo estaba de espaldas a él, subió mi pijama hasta la cintura, metió sus manos y empezó a acariciar mis tetas que apenas estaban creciendo, eran muy pequeñas, luego empezó a tocarme la vagina y metió la mano entre mis panties, me sobaba el clítoris y se dio cuenta que estaba humedeciendo mi vagina, me decía que estaba muy bien, que así me iba a doler menos y que eso lo excitaba más, Andrés empezó a meterme los dedos por detrás, yo estaba muy asustada, se recostó contra mi, yo sentí su polla que estaba grande y dura, se bajo la pijama, abrió mis piernas, levanto una de ellas y por detrás trato de penetrarme, eso me dolía mucho y empecé a quejarme y trate de llorar, pero me amenazo y me dijo que si alguien se daba cuenta me echarían de la casa, entonces empujo duro y no logro meterla toda, eso dolía, entonces me dio la vuelta, quedó encima de mí, abrió mis piernas, subió una a su hombro y volvió a poner su polla en mi vagina, la sobaba contra ella, entonces empezó a meterla poco a poco y de pronto empujo durísimo, yo sentí que me rompía por dentro, todavía era virgen hasta esa noche, me la metía cada vez mas rápido y empujaba muy fuerte, yo apenas sollozaba, hizo que me pusiera en cuatro y me la metió por detrás, me apretaba las tetas con una mano y con la otra me tocaba el clítoris, entonces saco su polla de mi vagina, yo descanse, pensé que todo había terminado, pero no, metió sus dedos en mi vagina varias veces y los paso por mi culo, luego fue metiéndolos uno a uno, no tenía ni idea de lo que iba a hacer, entonces se cogio su polla y la apunto a mi culo, la coloco ahí y empezó a empujar, dolía como un demonio, yo le pedí que no siguiera, pero él estaba como loco, siguió empujándola, hasta que la metió por completo, yo solté un gemido de dolor, pues también me desvirgo el culo, la metía y la sacaba sin piedad.

Volvió a sacarla y me hizo dar la vuelta, otra vez quedo encima de mí, coloco las almohadas debajo de mi culo, hizo que abriera y doblara las piernas lo mas que podía y me metió su polla por la vagina otra vez, yo la sentí casi en el estomago, la empujo lo mas adentro que pudo, se removía dentro de mí, la saco y me levanto de las piernas, las coloco en sus hombros y me lo metió en el culo otra vez y al mismo tiempo metía sus dedos en mi vagina, la empujaba duro y rápido, ahí duro un buen rato, hasta que sentí algo caliente dentro de mi culo, Andrés se detuvo, se quedo un rato en esa posición, hasta que saco su polla de mi culo y se acostó, yo me deje caer en la cama, cansada y adolorida, me arrope con una sabana, me toque y cuando vi mi mano estaba con sangre pero él no contento con lo que había hecho, siguió acariciándome, besándome las tetas y metiéndome los dedos por donde se le ocurría, finalmente se quedó dormido.

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