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El rellano 4

Ya ha pasado el cumpleaños de Lupita y ha conseguido el regalo que ella quería, me costo bastante aceptarlo, pero esta chiquilla consigue de mi todo lo que quiere. Primero me lo contó y me negué en redondo, pero como es muy putita, con todas sus artes y dándome todo lo que ella sabe que me gusta, poco a poco me convenció. Me habló de un chico que pertenecía a un equipo de polo que esta entrenándose en la piscina de su escuela y que en varias ocasiones le había invitado a helados, un chico muy mono, según ella, como de 21 años. Total que el día antes de su cumpleaños el muchacho le hizo proposiciones y ella, sin pensárselo, le hablo de mi y de lo que quería, David, que así se llama el chico, se quedo de una pieza, además conoce al novio de Lupe, creo que le debió de hacer sudar bastante la idea, pero al final, seguro que con algún mimo que le hizo ella, acepto. Y quedaron en mi casa para el viernes siguiente.

Ahí estaba yo, el viernes, que no trabajo por la tarde, después de comer, todo confuso sobre lo que iba a pasar, por un lado me desagradaba mucho meter a alguien en mi casa y mas para hacer un trío con mi amiguita y por otro lado excitado porque cuando pienso en ella siempre me pongo. Lupita en estos meses, desde que paso el episodio en el rellano de mi casa, se ha
hecho toda una mujer, sus ojos siguen igual de picaros, pero la redondez de su cara se ha suavizado, ya no tiene los mofletes propios de una niña, su boca se ha hecho mas carnosa y su expresión es de madurez, los pechos los tiene mas bonitos, con un pezón mas grande y si cabe mas sensible, sus caderas se han ensanchado y con ello el culo, de ensueño, respingón y con
dos hoyitos en los riñones que la hacen encantadora y apetecible, sus piernas se han estirado y los muslos se le juntan y rozan cuando anda, también ha crecido como 5 cm. Y en experiencia amatoria no voy a decir nada porque seria para no acabar.

Sobre la cinco de la tarde, apareció Lupita, venia aun con una faldita corta y debajo de la blusa se le notaba que no llevaba nada, estaba algo nerviosa se me tiro encima y me dio un beso de rosca.

– ¿Me esperabas? – me pregunta con carita de niña buena.
– Claro, ¿Qué pasa? – le contesto.
– David esta abajo esperando que le confirme que puede subir – responde.
– Si estas segura de que es lo que quieres, adelante – casi suspiro.

Yo había pensado que no se iba a atrever, pero por lo visto no la conocía bien. Se dirigió al telefonillo del portal y abrió, solo se escucho un rumor, como voy o así. Al poco rato sonó la puerta y ella mirándome, no se quería perder mi reacción, abrió, allí estaba David, es un chico alto, atlético, bien puesto, con una cara rasurada que le hace mas joven de lo que es, venia en chandar y una bolsa de deportes en la mano.

– Buenas tardes, soy David, Lupita me ha dicho que ya le había hablado a vd. de mi – dice presentándose, algo cortado.
– Si hombre, deja la bolsa ahí y pasemos al salón y tutéame – le contesto amigable, en realidad me ha causado buena impresión.
– Es que a las ocho tengo entrenamiento – se justifica.
– Sentaros que voy a por unos refrescos – les digo.

Les veo como toman asiento en el sofá, me están mirando fijamente, no les hago caso me voy a la cocina y preparo tres coca-colas con hielo, en la mía me pongo una buena ración de ron, lo pienso un poquito y me digo que lo van a necesitar, mientras les añado también en sus vasos. Entro en el salón, caray con Lupita, no ha perdido el tiempo, se están besando con las bocas abiertas, mientras él le manosea los pechos por dentro de la blusa y ella tira de la chaqueta del chandar para quitársela. Carraspeo un poquito y pongo los vasos delante de ellos lo que hace que se corten un rato mientras dan unos sorbos, pero con una mano sigue tocándole un pecho.

– Siéntate aquí a mi lado, papito – me pide Lupita mimosa tirando de mi.
– Tranquilos – acierto a decir, mientras me siento.

Ella se vuelve a él y continua besándolo, pero deja su mano en mi pierna y la dirige hacia mi bulto, que esta empezando a reaccionar, termina de quitarle la chaqueta con su ayuda que le ha desabrochado la blusa y acaricia sus pechos directamente mientras la morrea a placer, la mano de ella coge la mía y la lleva a sus muslos mientras los abre, le toco su conchita a través de esas deliciosas bragas de algodón que lleva siempre y las noto chorreando, al notar el contacto se vuelve hacia mi y me besa, noto que esta excitadísima, yo ya estoy hurgando en su rajita directamente con mis dedos. Me deja y se vuelve de nuevo hacia David acariciándole el pecho, con sus dos manos que descienden poco a poco, mientras yo me agacho y la empiezo a quitar las braguitas y a desabrocharle la falda, disponiéndome a besarle los muslos y lo que sea. En ese momento ella tira de su pantalón para abajo y salta al aire un pene todo preparado que los dos nos quedamos mirando. Es como de seis centímetros mas largo que el mío, aunque el mío es dos mas grueso, pero lo que nos ha dejado mudos es que es circunciso, claro David – pienso, y además esta todo depilado, no se le ve un pelo en todo el cuerpo.

Lupita reacciona deprisa y se lanza sobre él metiéndolo en la boca hasta la garganta y empezando a darle una mamada, yo la desnudo del todo mientras y me desnudo yo también y metiéndole mi lengua en el culito que lo ha puesto empinado. Como ya estamos todos desnudos, sugiero, para estar mas cómodos, nos vayamos a la cama y así lo hacemos. Ella se dirige a la
habitación, yo me entretengo un poco cogiendo los vasos y David entra en el aseo.

Cuando entro en la habitación dejo los vasos en el cabecero y Lupita que esta en cuclillas en el centro de la cama me pide que me ponga a su izquierda, me tumbo boca arriba, tengo el aparato todo hinchado y duro y se queda apuntando al techo, ella no lo duda y se agacha empezando a chupármelo, este no lo puede meter entero, pero lo intenta y mama. David ya ha vuelto y se tumba con las piernas para la cabecera, y como yo le acaricio los pechos él se dedica a sobarle el culito, creo que hasta le mete algún dedo porque ella respinga un poco, no esta quieta con una mano le masturba. Y así seguimos un rato.

Ella cambia de posición, me pone su culito en la boca y empieza a mamarle, con su mano dirige la mía a su ano que yo empiezo a masajear y a chupar. De pronto, David que le acaricia las tetas, se inclina hacia mi y se mete mi polla en la boca, me quedo parado mirando, Lupita que también lo ha visto se para y me mira, él se lo ha sacado y nos mira a los dos, como un perrito ansioso, solo dura unos segundos la situación, ella estira su mano izquierda, haciéndome un mohín se la pone en la nuca y le empuja para abajo, con lo que se la traga hasta el fondo, a este si que le cabe. No se que hacer, noto como me chupa, la verdad que lo hace muy bien, cierro los ojos y pensando que es ella la sigo acariciando. Esta situación dura un
buen rato yo ya estoy que casi exploto, que arte, me lo chupa todo, se nota que le gusta.

De nuevo Lupita toma la iniciativa, retira la boca de el de mi nabo y se me sienta a horcajadas sobre mi metiéndoselo hasta el fondo, mientras no le deja de chupar, él la empieza a masajear la nalgas y el culito, noto como le ha metido dos dedos, me roza el miembro a través de ella, que suspira y no para de subir y bajar. Se la saca de la boca y pide a David que la penetre por ahí, que nos quiere a los dos dentro. No se hace rogar y se coloca detrás, yo, previsor, alargo la mano hacia atrás cojo el frasco de aceite de la cabecera y se lo doy, no quiero que la haga daño. Mientras la pone una buena ración y se pone, yo noto el aceite como chorrea por mis pelotas, ella se tumba sobre mi y me besa, le ha metido los dedos en el ano aceitándoselo bien, noto toda su manipulación, la lengua de ella esta en mi garganta. Al fin se la apunta y le mete toda la
cabeza, yo lo noto todo en mi pene, ella se queda quieta con los ojos en blanco y mordiéndose el labio, pero al gemir pide mas y David empieza a introducirle lentamente su palo, no lo ha puesto todo dentro, lo retira un poco y lo vuelve a meter, Lupita esta como loca, me muerde el hombro noto sus convulsiones, se esta corriendo como una loca, me la tiene chorreando, y entonces se la empuja hasta dentro, noto el roce a través de ella y sus huevos rozando los míos por fuera, nos quedamos los dos quietos mientras ella durante un buen rato no para de soltar juguitos en mi polla y tener contracciones emitiendo gritos y pidiendo más.

Cuando termina se queda quieta con los dos dentro, David empieza a sacársela y a metérsela muy despacio al principio, yo se que ahora es cuando mas relajado tiene el anito. Poco a poco va incrementando sus embestidas, yo no me muevo, no hace falta lo estoy notando todo a través de ella y ese roce me pone del todo, ella junto a mi oído me dice: que bueno – te gusta – lo notas – mas, siii, me gustas tu, le contesto, después de un buen rato noto los espasmos de él y algo de calorcito a
través de ella, le esta llenando el culo de semen, yo tampoco puedo mas y empiezo a irme dentro de su coño, cuatro, cinco chorros saltan de la mía, pero noto que el sigue dando golpes, ella se viene encima mío y lo mezcla todo, para dejarse caer suspirando al lado mío.

David como un caballero procede a limpiarle con la lengua su rajita y el culito, al poco rato ella se pone su miembro en la boca, mientras yo estoy desmadejado casi sin poderme mover, pero el muchacho cuando termina con ella se lanza sobre mi polla y la empieza a limpiar mamándola, es que lo hace de maravilla y no tarda mucho en lograr que este a punto. Me deja, se pone entre las piernas de Lupita y se la mete toda entera de golpe, ella me coje y tira del pene llevándoselo a la boca, mientras el bombea a placer. Entonces él se inclina adelante y la empieza a besar en la boca, allí también esta mi herramienta que entre los dos empiezan a lamer. Pasado un ratito se acerca al oído de ella y le dice algo. No voy a tardar en enterarme el que.

– David quiere que tú se la metas a él – dice de sopetón Lupita.
– De eso nada, cariño – le respondo, esto no me gusta.
– Pero me la ha metido en el culito, anda porfa – insiste ella.
– Que no – repito.
– Mira con la discusión se esta viniendo abajo, además lo tiene muy lindo, lo tienes que hacer por mi, es mi regalo – insiste como lloriqueando.
– Mira, que te puedo hacer daño – le digo a David.
– Por favor – contesta.

Lo que uno tiene que hacer, no estoy convencido, pero me pongo detrás. Tiene un culo redondo y duro sin pizca de bello, le aprieto las cachas, mientras el sigue diciendo: por favor, por favor. Le toco el ano, esta cerrado pero es suavecito, lo tiene cuidado, seguro que se pone cremas, huele bien, le meto un dedo, entra bien, luego otro, hasta tres, hay que prepararlo, no para de suspirar y pedir mas, levantándolo y ofreciéndomelo, mojo mi mano de saliva y se la pongo en el agujero y
también en mi palo, se la apunto y aprieto hasta meterle toda la cabeza, da un grito de dolor y se la saca. Ves como te iba a hacer daño? – le digo. Pero dice: sigue, por favor, si, metémela. Me apiado un poco y cojo el bote de aceite untándome y untándole, ya le caben cuatro dedos. Así, preparado se la vuelvo a enfilar y empujo, ahora entra mejor, no se retira
aunque da un grito, espero un poco y se la empujo hasta dentro, suelta un gemido, pero aprieta como pidiendo mas. – Lo que le hayas hecho ahora le ha gustado mucho, porque se le ha puesto durísima – dice Lupita. Nos quedamos quietos un rato sin movernos.

El chico empieza a moverse despacio, con un lento mete y saca dentro de ella, al mismo tiempo que se encula, yo me quedo quieto notando el vaivén, poco a poco va acelerando el doble bombeo, por encima veo como Lupita pone los ojos en blanco y empieza a correrse dando grititos de placer y cuando esta culminando se la encaja hasta el fondo, sacando la mía de su ano, lo que yo aprovecho para ponerle mas aceite y adelantándome un poco hundírsela al fondo.

Ahora David no se puede mover esta aprisionado entre los dos y balbucea cosas como: Rómpeme, dame mas, que bueno, siii. Yo empiezo a bombearle fuerte y al mismo tiempo ella recibe mis enculadas, también esta como loca diciendo: Follanos a los dos papito, así, duro, dámelo. Seguimos así mas de diez minutos, noto como él se relaja y da espasmos, se esta yendo
dentro de Lupita, que al sentirlo se tensa levantándonos a los dos y dando un grito se queda babeando y quieta. Yo sigo el mete y saca y al poco ella se sale y se sienta mirándonos.

David entonces empina el culo mas al agacharse para chuparle la conchita, yo se la meto hasta el fondo y empiezo a darle con todo, le suelto unos azotes en los cachetes del culo que dejan mis dedos marcados. Follame, dame duro, lléname, maaaas – dice, no me hago rogar estoy apunto y veo que me viene, el primer chorro le ha debido llegar hasta la boca, siguen tres o cuatro mas. Se esta corriendo – dice Lupita, es verdad noto sus espasmos, ya no puedo mas me dejo caer roto al lado de ella.

Sigue un rato con el culo empinado como lo he dejado y la cabeza en el colchón, se pone la mano atrás y la saca toda llena de semen que chupa golosamente, se endereza y coje mi polla que ya esta morcillona y me la limpia concienzudamente durante un tiempo.

Estamos los tres quietos, David se endereza y se levanta de la cama diciendo que son las siete y media y que se tiene que ir al entrenamiento y se mete en el baño, sale, recoge su ropa y se viste delante de nosotros, que ni nos movemos. Vemos su culo, con el ano todo dilatado y las marcas de mis azotes.

– Ha sido buenísimo, el mejor polvo de mi vida, muchas gracias – nos dice terminando de vestirse.
– Gracias por el regalo – le dice Lupita.
– Me voy, ya nos veremos – se despide y se va.

Lupita se acurruca en mi pecho y me dice: Amorcito, aun nos queda a nosotros más de una hora. Yo quiero salir corriendo SOCORROOOO.

Comentarios (Os prometo que este es el último piso y no hay mas rellanos)
yosipaleto@ozu.es

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