Crea tu cuenta gratis y disfruta de una semana de videos de primera calidad en PornHub Premiun

El cumpleaños

Esa tarde de septiembre una buena amiga me pidió que por favor fuese a su casa porque su hermana pequeña celebraba su dieciocho cumpleaños con unas amigas y a pesar de su mayoría de edad prefería que alguien estuviese en casa por si surgía cualquier imprevisto; ya que ella tenía que hacer un viaje de negocios. A pesar de que le comenté que con dieciocho años no
necesitaría a nadie ella insistió y no pude negarme. Al mediodía mi amiga me llamó para confirmarme la hora a la que tenía que ir a su casa, darme las llaves y comentarme las intenciones de su hermana para la fiesta. A eso de las seis llegué a la casa y a pesar de tener las llaves preferí llamar al timbre. A los pocos segundos oí unos pies acercándose con rapidez y la
puerta se abrió de par en par, apareciendo una joven muy guapa, quién rápidamente reconocí como la hermana gracias a la gran semejanza con mi amiga. Primeramente se quedó un poco perpleja sin saber qué estaba haciendo yo allí, pero antes de que tuviese que dar alguna explicación, ella misma reaccionó preguntándome si era quien le había contado su hermana. Asentí y entré cuando ella me lo indicó con el brazo. Solamente entrar le dije que al hablar con su hermana mayor le había comentado que creía que ya era suficientemente mayor como para ser responsable con lo cual intentaría o molestarles en su fiesta y que únicamente intervendría si me lo pedían o si creía que se estaban descontrolando demasiado. Ella me miró un poco sorprendida y agradecida y me dio las gracias por ello. Aún faltaba casi una hora para que llegasen sus amigas, ya que era una fiesta más bien tranquila, únicamente con sus cuatro mejores amigas, quienes se quedarían a dormir después de divertirse un poco en la casa. Asentí aceptando lo que me decía como correcto y le pregunté si necesitaba algún tipo de ayuda antes de que llegasen. Negó con la cabeza e invitó a que me sentara en el sofá. Luego fue a la cocina y volvió con un paquete de seis cervezas. La miré con una sonrisa curiosa y ella sacó la lengua antes de decirme que no tenía porqué
preocuparme y que las había traído para mí. Agarré una de las latas y la abrí cuando ella hacía lo mismo con otra. Entonces, después de hacer un buen trago de cerveza se tiró a mi lado evitando con algún que otro malabarismo salpicar con la lata aún medio llena. Cuando la tenía justo a mi lado, y a pesar del olor de las latas, pude oler su suave y agradable perfume, que me hizo recordar lo bonita que me había parecido cuando la había visto al entrar y lo exquisita parecía con sus tejanos muy ajustados y desgastados junto con una escotada camisa blanca. El pelo recogido un una pinza por la parte de arriba y suelto al caerle hasta la mitad de la espalda. Mientras esperábamos a las amigas se levantó solamente dos veces; la primera para
poner música ambiental, y la segunda para tirar al contenedor las seis latas que nos bebimos entre los dos mientras me contaba todo lo que le venía a la cabeza. Hubo un instante en el que los dos nos quedamos en silencio, con la vista fija en los ojos de otro y nuestras caras se acercaron hasta notar su respiración alcoholizada, pero entonces sonó el timbre y se levantó de súbito para ir a abrir, aunque tuve que reaccionar rápidamente y agarrarla por la cintura entes de que se cayese. Nos volvimos a mirar entre risas y empezó a andar diciéndome que no temiese y que se encontraba bien. Me quedé sentado y solamente me sobresalté al oír un felicidades tan estridente que solamente cuatro chicas eufóricas podían crear. Antes de entrar se dieron un montón de besos y abrazos felicitando y agradeciendo entre ellas el estar allí. Cuando terminó este ritual entraron en fila y manteniendo las distancias me saludaron tímidamente a lo que yo respondí con el mismo entusiasmo; antes de que la anfitriona me presentara un poco y les comentara que estaba allí de policía mientras todas reían y ella me guiñaba el ojo en señal de confianza y de respeto, a pesar de que delante de sus amigas, yo tenía que parecer una parte más del mobiliario ya que no se cumplen dieciocho años con la casa en teoría bacía todos los días. Pregunté dónde preferían que me quedara para no molestarlas pero me dijeron que podía quedarme donde estaba así que después de que el volumen de la música subiese notablemente pude ver los dos pícaros regalos que recibió la cumpleañera; un conjunto de ropa interior de seda negra y un consolador. A pesar de ser unos regalos bastante comunes en estas edades, el hecho de que las cinco me
pareciesen más bien finas y pijas, me sorprendió. Después de los regalos volvió a aparecer la cerveza, esta vez conté cinco paquetes de seis latas y otra vez, con las tres que me bebí yo, se bebieron el resto entre las cinco. Así pues estaba todas eufóricas y mareadas pero ninguna cayó al suelo ni vomitó. Entonces apagaron la música y fueron a la habitación a probarse el regalo, aunque no me dijeron cual de los dos. A los pocos minutos oí que se abría la puerta y una de las jóvenes me llamaba. Me levanté y fui hacia la voz sin saber qué habitación era exactamente. Finalmente escuché risas y entré. Qué grata sorpresa la mía cuando vi que no únicamente la hermana pequeña llevaba puesto el conjunto negro que le sentaba fenomenal, sino que todas las amigas vestían solamente su ropa interior mientras descansaban en una amplia cama de matrimonio. Todas eran muy atractivas y sus firmes y estilizados cuerpos, sus preciosas caras y el morbo de verlas todas juntas me calentó enseguida. Un par de ellas se levantaron y se acercaron a mí. Una era la nueva dieciochava, quien colocó su cuerpo enfrente del mío, me abrazó suavemente y me hizo un beso muy tierno primero y juguetón después. Acaricié su trasero mientras le devolvía en beso y poco a poco fuimos hacia la cama. Una vez allí me dio la vuelta y empujó de modo que entre todas me empezaron a quitar la ropa, dejándome completamente desnudo. Empezaron a besarme todo el cuerpo, junto con caricias y revolcones. Poco a poco fueron desnudándose ellas también y fueron turnándose mis labios, mi torso y mi pene. Yo prácticamente estaba anestesiado ante tanta dulzura y placer pero cuando podía aprovechaba la que tenía más cerca para besarle sus redonditos pechos y acariciar esos culitos tan ricos que tenía a mi alrededor. Pasamos muchísimo rato entre besos hasta que fueron parando todas excepto la anfitriona, quien se colocó encima de mí, sin cesas sus besos y caricias, y
facilitando las mías; mientras el resto de amigas se hacía a un lado, algunas mirando, otras secándose el sudor entre risas, y la más caliente encendiendo el recién regalado consolador. Entonces con mi pene húmedo de todas las chicas penetré su linda rajita y fue ella quien empezó a cabalgar mientras yo acariciaba sus pechos, un poco más pequeños que los de la mayoría de sus amigas. Mientras su melena ya completamente suelta le tapaba parte de su carita angelical, entre gemidos y besos. A los pocos minutos me corrí dentro de su rajita, cuando ella caía rendida encima de cuerpo. Cuando los dos ya habíamos descansado un poco la acompañé a lavarse y a buscar una pastilla con la que ninguno de los dos tuviese que lamentar ese lindo cumpleaños. Luego bajamos y entre los seis nos comimos la gran tarta que su hermana había preparado. Antes habíamos llamado para que nos trajeran unas pizzas y junto con otra cerveza estuvimos viendo una película en el sofá
donde había empezado el cumpleaños. Al terminarnos la tarta encendimos de nuevo la música, a un volumen muy bajo y estuvimos el resto de la noche jugando a todo tipo de juegos de cartas y otros juegos de mesa; con besos para el perdedor, el ganador y todos en general. Ya era el mediodía cuando me desperté en una de las camas de la casa con un par de las chicas abrazadas a mí. Comimos las sobras del día anterior y a media tarde las invitadas se fueron, ayudé a recoger un poco la casa y antes de irme me despedí con un largo beso junto con la invitación de regresar a esa casa cuando quisiese. Se lo agradecí y después de otro beso me marché.

Fabio XXX les manda un saludo a todas

Fabio XXX
f19856920@hotmail.com

Mejora la calidad y duracion de tus erecciones con Vigrax


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*