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Cogiéndome a Lucita

Mi nombre es Jorge, tengo 21 años y vivo en Cali – Colombia, he tenido buenas experiencias con el sexo y he aprendido cosas interesantes, he conocido a muchas chicas en situaciones bastante inverosímiles, lo cual le da ese toque de intriga, curiosidad y picante a la vida que todos necesitamos. ¿Quién dijo que uno solo puede conocer chicas porque los amigos te las presenten en las rumbas como es lo más tradicional?

Lucy o Lucita es esas niñas de pueblo que después que te conocen y te hacen esa mirada matadora se enamoran de uno y te desean de formas insospechables. Fue en unos juegos mecánicos de mi ciudad donde nos vimos por primera vez. No había mucha fila para la rueda de la fortuna y decidí subirme para relajarme un poco; aunque no me gusta el juego por lo lento que son las vueltas. Ya estaban cerrando la puerta del cubiculo en el que me había montado cuando apareció ella, una nena de piel trigueña, una par de piernas, espectaculares, un trasero divino, bien formado, redondo y levantado, buena cintura, bastante voluptuosa, talla 38 y era lo que mas la hacia notar. Su rostro era bastante angelical, alegre y me hacia sospechar que era virgen.

Entro al cubiculo se sentó con las piernas un poco abiertas y se le veía por debajo, pues llevaba un mini falda de jean y un top de bandas cruzadas debajo del brassier. Si hay algo que nos excita a los hombres de cuando una mujer se pone faldas muy pequeñas es que se le note la zona íntima, pues ver el Monte de Venus y su protuberancia es delicioso. Además de dejarnos a la imaginación que puede haber debajo nos la para de una, por lo menos a mi me endurece no se a ustedes. Yo ya estaba excitado, pero lo ocultaba bien, ella me miraba de arriba abajo, quería que le dijera algo. La rueda ya estaba casi en su tope de altura

Me anime y le pregunta ¿Qué linda vista de la ciudad, no crees?
“es muy hermosa” me contesto con una fina voz
Entonces me anime a pasar a un segundo nivel mientras mis ojos locos se paseaban por debajo de su falda
¿Sabes? me pareces una chica muy sexy, estas buenísima.
Ella se sonrojo un poco pero de inmediato me agradeció y me pregunto que como me llamaba. Le dije mi nombre y de inmediato contraataco.
¿Y tienes novia?
Le dije que no, aunque si tenía por ahí una que otra amante pero ninguna tan sensual y con tan delicioso par de melones como ella, me dijo que se llamaba Lucy, tenía 19 años y me dejo su teléfono. Yo le susurre al oído “Me encantaría follar contigo” y le metí la mano con delicadeza entre sus piernas, mientras nos dabamos un calido beso de lengua y ella tocaba mi dura pija entre mi jean. Le frotaba el pan de arriba y abajo sentía como se humedecía, la sensación era demasiado agradable, su piel se erizaba, mientras su olor corporal me atraía (De no ser por tener más tiempo o que la rueda rodara mas lento, me la hubiera follado ahí mismo). Nos despedimos y se me paso ¿me hubiera podido subir de nuevo a la rueda con Lucita y follar?, pero fue lo mejor.

Los siguientes días eran unas cuantas llamadas por teléfono, para saludarnos y decirnos cosas agradables, incluido secciones de masturbación, estilo línea caliente, pero mi objetivo era que nos volviéramos a ver. Fue justo un día antes de mi cumpleaños, que pude traer a Lucita a mi casa. Entendía por que tenía esa figura tan estilizada, Lucita era porrista de su cole, por eso las piernas tan estilizadas y el trasero tan bien formado que tenía

La situación fue muy cómica, pos le dijimos a su mami que iríamos a dar una inocente vuelta por el centro comercial, y La señora toda confiada nos dijo que nos portáramos bien, y eso iba a ser yo, portarme bien-salvaje con su inocente y casta hija. Su padre nos dío la bendición y nos dijo que nos cuidáramos de los malos, a que señor tan ciego conmigo. Me dijo que había tenido varios novios que hicieron de todo por caerle bien a su mama, incluso uno hasta se volvió religioso, ninguno pudo pasas me de un inocente beso.

Desde que salimos de su casa Lucy me tenia excitado, andaba con una minifalda de Jean mas pequeña aun de la que llevo a la rueda y un top negro, espectacular que le hacia resaltar esos ricos melones, Andaba con unos zapatos de tacón y bien maquillada. Se había preparado para estar conmigo. Nos dábamos besos de lengua muy profundos, ella sentía el grosor de mi pija, pues estaba sentada en mis piernas y cada vez me besaba mas intensamente, me metía la lengua lo mas que podía y movía su culo para endurecer mi caso. Llegamos a mi casa, a eso de las 5 de la tarde con una brisa espectacular, nos encerramos en mi pieza aun así estaba solo ¡siempre lo estoy! Ella miraba desde el balcón la vista de mi barrio, mientras yo le veía sus nalgas y se las tocaba son mis manos.
¿te gusta la vista? Le decía
¡me encanta! Me respondía con una mirada coqueta

Puse música de rock, en mi equipo de sonido pues a ella le gustaba ese ritmo además quería un ambiente fuerte. Apenas arranco el CD Lucita se me tiro encima mío en la cama y empezó a besarme apasionadamente, buscaba mi lengua, mi cuello, mis hombros, con su otra mano tocaba mi cazo duro, mientras yo la abrazaba y le metía la mano entre su falda, no aparentaba ser como las chicas vírgenes temerosas de su primera vez. Quería participar activamente así que le agarre las manos y la voltee y estaba debajo de mí, le abrí las piernas, y empecé a tocar con mis dedos, su pan, su tanga era muy pequeña, podía ver parte de sus pliegues vaginales, pero no quería apresurarme sospechaba de su virginidad y quería evitar que le doliera. Le saque la blusa rosada y ella me saco mi camiseta.

Empecé a meter mis dedos entre su brassier, el acaloramiento era mutuo, nos dábamos un nuevo beso muy profundo, las yemas de mis dedos me hacían sentir esos chupones, grandes, frondosos.

“¡Besamelos por favor!”, me decía Lucita
“Muérdemelos” – insistía

Baje a sus pechos, con maestría quite el brassier de tiras, y sus pechos quedaron al descubierto, grandes, pero firmes. Comenze a lamerlos en forma circular, mordiéndolos de vez en cuando. Seguía bajando le besaba su torax, su vientre, su cintura, me acercaba lentamente a su zona prohibida.
Ella me insistía que no parara, lentamente seguí bajando, ella me abría sus piernas y se tocaba los senos para darse mas placer todavía. Le muevo su hilo dental y le empiezo a lamer esa conchita limpia, rosada, hermosa, estrecha. Su clítoris era hermoso, lo tocaba con la punta de mi lengua de lado a lado, mientras uno de mis dedos, se metía en su concha. segui por varios minutos hasta dejarla mas excitada. Sus jugos eran deliciosos, calientes, picantes, mi lengua barrenaba su himen, sus labios se engrosaban.

¡Cuidado conmigo, soy virgen, me hablaba entreexcitada! Me lo decía varias veces
Yo sabía que lo era, jamas tuve que decirle que me lo dijera, su mirada de niña inocente, jamas desflorada, se notaba. Sus amigos, esos que la desearon pero jamás les dio bola, su madre que debe estar pensando ¡que linda pareja fue a comer algodón de dulce al centro comercial! Pero mentira le iba a desflorar a su única hija y lo mejor es que ella estaba dispuesta a todo.

Mi mano acariciaba el clítoris, en medio de su pubis, con un pequeño triangulo de vello. Estaba demasiado mojada, cada vez que palpaba su clítoris, suspiraba. Me abría las piernas todo lo que podía. Le baje su hilo rápidamente, aunque hubiera sido lo mismo, Igual me había bajado el pantalón, solo estaba en boxer y con mi glande inflamado palpaba su hermosa concha a través del rozamiento

Saco mi pene, un amigo de 19cms y buen grosor y empiezo a tocar la entrada de su intacta concha, ella me abraza con fuerza, mi punta se acerca a sus labios, me insiste que tenga cuidado, siento su temblor, pero el juego previo de besos y mi chupada a su concha la habian preparado muy bien. Empale mi pene, a su máxima expresión y empecé a metérselo por su concha virgen.

¡Su madre estará imaginado que estamos viendo pulseras de la Virgen Maria, para la santidad, como no!!

Le destrozo la castidad a su única hija, siento como se rompe su himen, como romper una media velada, que sensación mas agradable, le empiezo a empalmar con mas fuerza mi palo, se acerca a la mitad donde siempre es mas grueso, siento como su sangre inunda mi glande, pero debo seguir sin piedad. Lucita me pide que le haga despacio. Al principio fue así, la empalmaba lentamente pero a medida que su canal se acostumbraba le daba con mas fuerza. Sus tetas rebotaban de la fuerza

¡follame duro! Me gritaba la nueva bandida
yo la empuñaba con mucha fuerza, la agarraba de sus caderas y ella aferraba sus manos en mi espalda, el calor era impresionante. llevaba unos 15 minutos en esa posición, empecé a variar de pose. Saque mi polla ensangrentada por su flor destrozada, y puse a Lucita en cuatro. ¡Oh Dios, ese culo hermoso, ese chochito abierto. Levante con mi mano mi miembro y lo introduci en su concha, y empece a darle con toda mi fuerza, con una de mis manos le apretaba uno de sus senos, con el otro le daba nalgadas bien fuertes, eso me mantenía mi pene con la mayor dureza posible. Lucita lo disfutaba y yo me daba un regalazo adelantado de cumpleaños, con un coño virgen.

Dame duro! Mas, mas, mas, mas, mas, mas, mas, jadeaba la nueva zorrita!Aprovechaba sus grandes nalgas como almohadones para hacer un efecto de rebote en que uno con la pelvis golpea, es uno de los movimientos mas placenteros cuando se folla en cuatro. Podía ver su culito limpio, hermoso pero lo respete por ser su primera vez, pero ese sería un objetivo mas adelante. Sacaba toda mi polla y volvía a metérsela completa, eso me ayudaba a no venirme. La coji unos 20 minutos con mucha fuerza en cuatro ella de vez en cuando me miraba y pedía mas, yo la complacía mi pene era una bomba neumática, le taladraba esas paredes vaginales húmedas.

Mi polla tenía aun mas y ahora yo estaba debajo de ella y ella empezaba a saltar en mi pelvis, hasta la empuñadura de mi polla, ella gemía, ¡mas, mas,mas,mas,mas, rico! Estaba aun más húmeda, sentía mi polla embalsamada de sus jugos, que hervían de placer.

Cojeme, cojeme! Gritaba la muy bandida, yo resistía sus embates y la cojía de prisa, ella gemía con fuerza, cada vez que casi sobre mi erguido, estaba a punto de venirme. Rapidamente saque mi polla de su rico agujero, me levante y le solte mi leche en toda su cara, como se lo hacen a las zorras de la televisión, quería que se tragara mi semen pero no alcance, para una próxima ocasión. Sentí aun así sus jugos demasiado calientes, lo que pudo ser que se vino, ella me dijo que lo había conseguido y varias manchas en mis cobijas. No pude darme cuenta si se vino su primera vez, aun así en ocasiones posteriores, contare todos los orgasmos que tuve con la deliciosa Lucita, y todo lo que hicimos en dos ocasiones mas lo que su mami creía inocentes paseos al centro comercial. A me dio otro regalo de cumpleaños que aun conservo, me obsequio su hilo dental marca Leonisa, de su primera vez que aun conservo, y esta guardado en el fondo de mi cajón, e incluso tengo fotos de ella con el puesto.

¿Quieres saber como me cojí a Lucita y otras mas?
Escríbeme a: criticoespecialista@yahoo.com

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