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La apuesta: fantasia cumplida

Este relato, es una historia real, me sucedió en el primer año en la universidad tecnológica de mi ciudad.

Mi nombre es Martín, actualmente tengo 30 años, estoy casado y tengo dos hijos. Lo que les voy a relatar, es lo que me ocurrió a los 18 años de edad y fue la experiencia sexual más grande vivida, hasta el día de hoy.

Había empezado el primer año en la universidad y la verdad, estaba nervioso por los nuevos compañeros que me iban a tocar, ya que ninguno de la secundaria, seguiría la misma carrera que yo y no me cruzaría con nadie conocido.

La cuestión es que éramos en total 37 personas, 29 varones y 8 mujeres. Estaba todo bien, con el correr de los días, ya había mas confianza entre nosotros y empezaban a notarse los grupitos de personas que siempre se forman o por afinidad o por conveniencia.

El grupo al que yo pertenecía, lo formaban 4 personas, dos mujeres, un compañero y yo. Debo reconocer que éramos los más tranquilos del curso.

Seguían pasando los días, las semanas y nos hacíamos cada vez más amigos, a tal punto de pasarnos los trabajos y tareas que nos encomendaban los profesores.

Al segundo mes del curso, nuestro compañero de grupo, decidió abandonar la carrera, argumentando que no era lo que él quería, entonces quedamos solo tres personas y así fue durante todo ese primer año en la cursada.

El tiempo pasaba y cada vez era más la confianza y la amistad, pero en realidad estaba todo más que bien hasta que escuche la confesión de una de mis compañeras.

Tenían mi misma edad, las dos 18 añitos, muy bonitas de cuerpo (que luego describiré con detalles), muy simpáticas y dulces, lo cual hacia que yo tuviera ganas de ir todos los días a cursar. Una se llama Roxana, le decíamos Roxy y la otra se llama Carolina, Caro cuando entras en confianza.
Roxy una tarde en plena clase, le dio un beso en los labios a Caro, lo cual a mi me dejo con la boca abierta y con tal asombro le dije.

“Que haces loca?”

A lo que ella me respondió,

“Que, no sabias que somos novias?

“Se que viven juntas, porque son del mismo pueblo y se vinieron a estudiar acá, pero no me jodas, no sabia que son pareja”

“Si somos parejas y nos queremos de verdad o no Caro”?

“Si obvio” respondió la otra con un poco de vergüenza.

En ese momento recuerdo que nos llamo la atención el profesor por estar dialogando en horas de clase, entonces tuvimos que callar, pero murmurando les dije a mis dos compañeras lesbianas que esa conversación, no terminaría así.
No paso mucho tiempo para que con alguna excusa, tratara de sacar el tema para así enterarme como era este asunto de que eran pareja, la verdad fue que me lo confirmaron al otro día cuando las seguí después de la clase y vi, como se iban juntitas caminando para su departamento.

Pensando en toda esta situación y sabiendo lo lindas que eran como mujeres, me dio de repente una excitación terrible, el solo hecho de pensar que dos mujeres se besaran y el imaginar como es, que harían el amor entre ellas, hacían que me pusiera como loco y me producía una erección terrible
Ya se había convertido en una obsesión y en una fantasía que quería cumplir el verlas hacer el amor entre ellas, así que siempre que podía les decía que algún día las quería ver, nada más que mirarlas y no tocarlas, a lo que Roxy siempre me respondía que no había lugar para hombres en sus vidas.

El tiempo pasaba y ya estábamos a mitad del año, era tal la amistad que nos unía y la confianza, que hablábamos de nuestras intimidades, nuestras experiencias de vida e incluso hasta discusiones sexuales muy fuertes, pero bueno, ellas siempre me ganaban en esa cuestión, yo no era virgen pero tampoco un experto, y cuando les contaba que lo hacia con alguna chica y les decía como lo hacia o les pedía algún consejo de cómo tratar a una dama, siempre ellas riéndose de mi me decían que era un pobrecito y no sabia nada de lo que era la verdadera vida. Ahí siempre yo, ya enojado y sonrojado como un tomate, les decía que me enseñen de lo que se trataba y otra vez Roxy me paraba en seco y me decía que los hombres no entraban en sus vidas.

Así pasaron los días, entre risas, discusiones, estudios, trabajos prácticos y cuantas otras cosas pedían en la universidad, iba todo perfecto, aprobábamos todos los exámenes hasta ese momento del curso.

Una tarde charlando de fútbol me di cuenta quien era la que mandaba en la pareja, era Roxy la que parecía tener los pantalones puestos en esa relación, ya que hablaba de fútbol como si fuera un verdadero varón y cuando Caro opinaba algo, ella la hacia callar dando a entender que sabia mas del tema. En esa misma charla me di cuenta de la devoción que tenía Roxy por el equipo de la ciudad, Gimnasia y Esgrima de La Plata y era tal el fanatismo, que estaba seguro que si apostaba algo, cualquier cosa que quisiera ella aceptaría. Así que me puse en campaña para ver si podía lograr lo que yo tanto soñaba.

Entre apuesta y apuesta iban pasando los domingos y así los partidos de fútbol, debes en cuando ganaba una cena, a veces también las perdía. Hasta que un domingo llego el Gran Partido, por fin se enfrentarían mi equipo contra el de ella y yo, soy fanático de Boca Juniors, así que tenia desde el lunes hasta el domingo para planificar toda la apuesta, y mas que a estudiar, me dedique a ir a la universidad solo para molestar a Roxy y a Caro que ese domingo perderían con el gran Boca Juniors.

Los gestos de Roxy no eran los mejores, ya que realmente era fanática de Gimnasia, pero bueno, tenía que lograr que ella me apueste a mí y no yo a ella, ya que si no, no aceptaría mi petición.

Como para el miércoles la cosa ya estaba súper pesada, para colmo, ese mismo día por la mañana las hinchadas de ambos equipos se habían encontrado en donde vendían las entradas y resulto ser que los barra bravas de Boca, castigaron a algunos de Gimnasia. Más a mi favor para lograr enfadar a Roxy y no tanto a Caro, ya que ella era más reservada.

Terminamos ese día la clase y me fui diciéndole que se cuide, que la hinchada de Boca la estaba buscando, lo que hizo que se diera media vuelta y se fuera sin decir adiós y solo Caro se despidió de mí esa tarde.

Al otro día, y sin saludarme me dijo, con cara muy enojada, te apuesto lo que quieras que Boca pierde contra Gimnasia, y ahí solté una risa tentadora.

“Nooooooooooo, le dije, no aceptarías porque sabes que vas a perder.”

“Dale, maricón, me respondió, o tenes miedo?”

“Yo, miedo de que, de Vos? pero no me hagas reír”

“Si tenes miedo de perder, jajaja”. Y ahí quedo la conversación.

Me hice rogar un momento y le dije que en el descanso le contestaría, paso la hora y no termino de sonar el timbre, que ya me estaba encarando para saber mi repuesta.
Haciéndome el enojado le dije, bueno dale, que queres perder y ella me dijo.

“Se que estas caliente con nosotras, así que te apuesto que si Boca gana, que no creo, te dejamos mirarnos mientras lo hacemos, pero, si Boca pierde, jajaja, nos dejas a nosotras que hagamos lo que queramos con vos”.

“Y que seria eso?” Respondí con asombro.

“En el departamento tenemos algunos juguetitos sexuales y queremos divertirnos con ellos”.

“QUEEEE?????”

“Si, si Boca gana, cumplís tu fantasía y si Gimnasia gana, te rompemos el culo con un consolador, jajaja, te agarro miedo papito?”

Así de directa fue la charla, me tome un tiempo para responder, pero estaba indeciso, ahora si, el que tenia miedo de verdad era yo, quedamos en que el viernes antes de terminar la clase le respondería por si o por no, imagínense Uds., me tenia que aguantar los acosos de Roxy y las caritas de picara de Caro. Fue una tortura pero tome la decisión de aceptar la apuesta, total, que podría pasarme, de las dos formas la pasaría bien igual, o no?.

Les comunico a las dos cual es mi decisión y en eso Caro me pone condiciones, la cosa seria que si yo ganaba, ellas me atarían a una silla y solo me dejarían mirarlas y no tocarlas, lo cual me pareció justo, tratándose de que eran lesbianas y no heterosexuales, pero ahí no termina, yo también les puse una condición, les pedí que fueran suaves y que usaran mucho lubricante si me tocaba perder.

Ese viernes por las noche no pude salir, me quede en mi casa pensando en lo que pasaría si perdía y no me preocupaba tanto, en lo que haría si ganaba, era tan rara la sensación que tenia, que no me dieron ganas de salir a bailar esa noche.

Ya en sábado, si me propuse salir, el encierro me estaba matando, así que llame a una amiga con derecho y me propuse pasarla bien para despejarme un poco. El detalle de lo que hice esa noche de sábado, no tiene nada que ver con este relato, pero basta decir que hicimos el amor y la pase muy bien.

Llego el domingo y estaba muy nervioso por el partido, empezó a las 16:00 hs., parecía que el destino me estaba jugando una broma macabra, a los 4 minutos del primer tiempo, Gimnasia le ganaba a Boca 1 a 0, ahí si, se me lleno el culo de preguntas, pero no perdía las esperanzas, yo con los nervios de punta rezaba para que boca por lo menos empatase, y así llego el 1 a 1 a los 20 minutos del primer tiempo y desde ahí, Boca no paro de hacer goles. Esa tarde, mi equipo gano 6 a 1 al equipo de las lesbis, yo tenia tanta alegría que esperaba el lunes con ansiedad, para ir a la universidad y hacerla encabronar a Roxy, pero para mi sorpresa ese lunes falto a la clase y solo fue Caro, así que tenia oportunidad para hablar con ella que era muy sencilla y muy dulce, además de las dos era la mas linda.

Me contó de algunas intimidades, de que no estaba muy a gusto con Roxy y que en realidad quería tener una experiencia con un hombre, ya que la que tuvo fue producto de un abuso por parte de su padrastro, pero no hubo penetración, y desde ahí, se inclino sexualmente hacia las mujeres.

Paso el lunes rapidísimo, un poco aburrido porque no estaba Roxy, pero en realidad me di cuenta también de lo mucho que me gustaba Caro como mujer y la había empezado a mirar de otra forma más que como un amigo.

Al otro día, volví a la universidad y esta vez si estaba Roxy, no tarde mucho en preguntarle cuando me pagarían mi apuesta, a lo que respondió que seria el próximo sábado.

Los días fueron pasando, martes sin novedades, miércoles con examen, jueves un par de horas libres y viernes aburrido. Pero en ninguno de esos días había dejado de pensar en Caro y en su hermoso cuerpo, lo dulce que era conmigo y hasta me animo a decir que ella también se fijaba en mí más que como un amigo.

Llego el famoso sábado en que mis sueños se harían realidad, ver como dos mujeres hacen el amor, era tan excitante la situación que no podía hacer mas nada que pensar en la hora y ver cuando llegaría el momento de ir para el departamento de las chicas.

La cita era a las 19 horas, yo ya estaba media hora antes en la entrada, listo para tocar timbre y entrar a disfrutar del show lesbico. Me parecía interminable la espera, así que 15 minutos antes, decidí tocar el timbre porque no aguantaba más de la desesperación y nervios que tenía.

Toque el portero eléctrico y por la voz me di cuenta que era Caro la que me atendió, esa voz dulce que pregunto, “quien es?” Martín, respondí temeroso, “huy que temprano que llegaste, bueno pasa” y subí hasta el segundo piso, golpee la puerta del departamento.

Hola como estas? y me quede mudo al ver a Caro con una bata de baño, con el pelo mojado, con un escote que prometía el paraíso. Me quería morir, Caro estaba tan sexy que me olvide de la otra mujer, solo quería estar con ella. Una vez que entre se dirigió a una habitación a vestirse, la seguí con la mirada y dos pasos antes de cruzar la puerta, dejo caer su bata y pude ver su hermosa cola, su delgada cintura y su perfecta espalda.

Ya estaba como loco, con todo este panorama, estaba mas que excitado y parecía que se iba a poner mucho mejor. Caro tenía un cuerpo hermoso, perfecto para mis ojos, una cinturita deliciosa, una cola paradita, unos pechos torneados y de tamaño ideal, pelo castaño y ojos color miel que eran una delicia.

En eso aparece Roxy, cubierta con una toalla, me saluda a lo lejos y entra a la misma habitación, tardaron unos minutos, una eternidad para mi, tenia las manos congeladas y calor al mismo tiempo y ni hablar de mi miembro, estaba pidiendo a gritos salir de su jaula a mirar lo que sucedía.

Roxy, también era muy linda, era mas bien tirando a gordita, unos pechos como para dormir una siesta, una cola terriblemente hermosa y grande, la cintura bastante bien, era más de tez oscura, pelo y ojos negros, no era una modelo de revista como Caro, pero tampoco era para despreciar.

Bueno, al fin salieron las dos de la habitación, Caro estaba con una mini falda muy cortita y una remera blanca, sus pechos parecían estar asfixiados por la presión de la prenda, se notaba que no llevaba sostén porque se le marcaban mucho los pezones, lo cual me hacían desviar la vista a cada instante. Roxy en cambio, estaba vestida con un Jean azul y una remera oscura con algunos dibujos en colores.

Nos sentamos en el living y nos pusimos a conversar de la universidad, me ofrecieron café y algunas galletitas, acepte con gusto ya que los nervios habían hecho que me agarrase un poco de hambre. Paso como 40 minutos de charla, risas, hasta que Roxy me pregunto “bueno, a que venís?”. Yo con dudas respondí, “a cobrarme La Apuesta”.

En eso Caro se levanta y toma una silla, la lleva para la habitación y con esa voz dulce me invita a seguirla. Los siguientes 10 minutos fueron de discusión entre ellas, como ubicarían la silla, que si estaba muy cerca de la cama, que si estaba muy lejos, que no vería nada, o que iba a ver mucho, que así no que así si, en fin (mujeres). La silla al final quedo ubicada a los pies de la cama matrimonial que ellas ocupaban todas las noches. Otros 5 minutos para discutir el tema de la luz, si seria encendida, apagada o como estaría el tema de la iluminación. Los tres acordamos que seria a luz apagada, con la puerta abierta de la habitación y con la iluminación que nos daba el living del departamento. Esto hacia que la luz en la habitación sea tenue y me permitiera ver todos los detalles del show que vendría.
El siguiente paso era atarme a mi, a lo cual me resistí, pero bueno, tenia que cumplir mi palabra y acepte sentarme, poner mis manos por detrás y Caro con unas prendas de vestir me ato las manos a la silla. Ahí pensé listo, no me podrán romper el culo sentado, y me dispuse a disfrutar lo que me tenían que pagar.

Ya atado y sin poder zafar mis manos, Roxy se acostó en la cama y llamo a Caro que todavía estaba detrás de mí, que para mi sorpresa, mientras se alejaba, toco mi hombro y me dijo suavemente acercando su boca a la mía, pero sin tocar mis labios “disfruta del show”.
Esas palabras provocaron en mí un escalofrío incesante, e hizo que cada minuto deseara mas estar solo con ella.
Se ubicaron en la cama, con los pies apuntando hacia la almohada, es decir, para mi lado, estaban sus dos cabecitas. Roxy me pregunto si estaba listo que el show estaba por comenzar.

Confieso que para ese momento yo ya tenia mi pene totalmente parado, y cuando vi como empezaban a acariciarse la cabeza una a la otra ya quería saltar arriba de la cama y ponerme entre medio de las dos mujeres.

El show fue mejorando poco a poco, empezaron los besos en la boca y después ya metían la lengua como si yo no existiera. Roxy tomo la iniciativa de la relación y con sus manos acariciaba los pechos de Caro que se notaba como estaban de duros y parados los pezones por la excitación, esto se estaba poniendo caliente, las dos respiraban como si les hubiera agarrado un infarto, Caro, se soltó y también empezó a tocar los grandes pechos de su pareja, aunque no se le notaban los pezones como a ella, si se notaba que estaban bien firmes y paradas, Roxy parecía estar drogada, en un momento me dio la sensación de que se le darían vuelta los ojos por el placer que estaba sintiendo.
Se frenaron y sin mirarme Roxy dijo, Caro, vamos a ponernos cómodas, esta última asintió con la vista y automáticamente, se sacaron la ropa, quedando las dos mujeres solo en tanga. La gordita, tenía una bombachita negra muy delgadita para su tremendo culo, en cambio la que a mi más me gustaba, tenia una tanga blanca, perfecta como su cola. No sabia a quien mirar, si a la de las pechos grandes, o a la de las pechos perfectos. A este punto imagínense como me sentía yo atado, queriendo meterme en ese cuadrilátero llamado cama y dar pelea a las dos juntas.

Ya volviendo a sus posiciones y besándose como dos verdaderamente lesbianas de película porno, Roxy empezó a chupar los pechos de Caro, que gemía profundamente, el show se puso mejor cuando se arrodillaron las dos en la cama, y desde mi posición podía ver como se frotaban los pechos entre si, mientras las lenguas parecían estar en guerra para ganar terreno en la boca de la otra. Iba todo perfecto, se me estaba cumpliendo mi deseo, mi sueño, mi fantasía, hasta que un inmenso dolor hizo que desatendiera la situación, era mi pene, que pedía a por favor salir a respirar y el dolor me lo causaba mis pantalones, y ante la imposibilidad de acomodármelo, estaba haciendo una fuerza terrible contra mi cremallera.

Perdón interrumpí, necesito ayuda, necesito que me acomoden mi pene, me esta matando, sentí como Roxy mufaba y se acerco hasta mi, se agacho delante de mi, no podía creer que estaba mirando esos pechos enormes tan cerca mío, me bajo el cierre del jean y casi con un gesto de asco, tomo de mi pene y lo saco afuera de un tirón, sentí como un pinchazo y un gran alivio al ver que no tenia mas la presión del pantalón.

Se volvió a la cama y yo encontré que la mirada de Caro, estaba fija en mi pene, lo cual me dio gusto sentir como lo devoraba con la vista. Podemos seguir dijo, a lo que yo respondí, “si claro, continúen por favor”.

Volviendo al show, Roxy pasó las manos por la cintura de Caro y las reposó en su culo, lo mismo hizo esta última, y otra vez empezaron los besos y lengüetazos. Después de un rato en esta situación, Caro se puso de espaldas a mi, así que yo lo único que podía ver era su dibujada espalda, sus hombros derechos y su gloriosa cola con las manos de Roxy en el medio. La gordita, no tardo mucho en pasar sus dedos por debajo de la tanga blanca, y de un solo movimiento se la bajo de golpe. Creo que por lo que alcance a ver, Caro hizo lo mismo con la tanga de su pareja. Ahora si estaba en la gloria.

Me volvía loco esa cola, quería tocar ese perfecto culo, pero no podía ni moverme, cada vez estaba mas caliente, trataba de moverme para masturbarme con mi propia cremallera, pero no podía, yo ya estaba por explotar y no podía hacer nada al respecto.

Roxy se acostó boca arriba y la otra en un movimiento lento, como si estuviera montando una bicicleta, puso su vagina a disposición de la lengua de su amante, ese movimiento, me dejo observar el tajo que tenia Caro, era la gloria, simplemente perfecto, estaba hecho con un bisturí, los labios finos, pero un clítoris que parecía un botón. Con ese panorama, ya tenia a las dos haciendo un excelente 69 y quedaba a la merced de mis ojos atónitos, la cola bien abierta de Caro, con el ano bien rosadito apuntándome directamente a la frente y con esa concha que entre los dos hacían un perfecto signo de exclamación.

Esa imagen me duro poco, ya que lo siguiente que apareció en escena, fue la lengua gruesa de Roxy dentro de la vagina de mi favorita. Todos los movimientos que hacían las dos, me daban a pensar que Caro también estaba con su lengua revisando el útero de la gordita, solo que no podía verlo desde mi lugar.

Habrán estado en esa posición, como unos 20 minutos, hasta que del tajo de Caro, empezó a salir abundante flujo y de golpe, se escucho un grito, el cuerpo inmaculado que estaba con su culo apuntándome, empezó a temblar como si le habían dado un electroshock, era obvio, había tenido un terrible orgasmo, a los dos minutos de eso, los gritos eran de Roxy que también había sufrido de lo mismo.

Se relajaron un instante y se pusieron una al lado de la otra, en la misma posición que estaban, pero de costado. Alcance a divisar el reloj despertador que estaba en una mesita, ya eran las diez y media de la noche, se me estaba pasando volando la hora y todavía no pasaba lo mejor.

No recuerdo quien de las dos, se levanto y de debajo de la cama, saco una caja, cuando la abrieron, sacaron de ahí todo tipo de juguetes, incluso el que mas me llamo la atención, fue un consolador con dos penes, nunca me había imaginado que ellas, mis amigas, usarían eso para satisfacerse.

Caro tomo un consolador muy grande, como el doble de grueso de mi pene, y unos veinte centímetros de largo o tal vez más. Ahí pensé en un segundo, menos mal que gane la apuesta.

Volvieron a la posición del 69 pero estaban de costado, Caro levanto una de sus piernas y Roxy con consolador en mano, empezó otra vez con su lengua dentro de la humanidad de su compañera, me di cuenta que la otra hizo lo mismo con la gordita por el suspiro, hasta creo que le mando el juguete de una, hasta el fondo.
Roxy, comenzó su lucha con el consolador en la puerta de la mojada vagina de su amante, y por el tamaño de su tajo, me daba cuenta de que no seria fácil penetrarla con semejante cosa. Enseguida comprendí por que Caro no estaba cómoda con su pareja, la vi demasiado bruta y no suave como se notaba que era ella. En fin, eso en ese momento no me importaba para nada, ahora solo quería masturbarme de cualquier forma, ya me dolían los huevos de ver esa situación y aguantarme las ganas de pajearme y lanzar semen por todos lados.

Miraba y miraba, ya era enfermizo el show, no daba mas, para colmo Roxy estaba jugando con el culito rosadito de Caro, y ya tenía un dedo completamente adentro del ano, pero seguía insistiendo con el consolador que no quería entrar. A todo esto se volvió a escuchar el grito y vi como se sacudía la cabeza de la gordita, otro orgasmo, la que no sentí ni vi sacudirse, es a la dulce Caro, hasta creo que estaba sufriendo en vez de disfrutar.

“Chicas” interrumpí, “necesito otro favor”.

“Y ahora que queres? Dijo de mala gana Roxy.

“Necesito acabar, si o si, me están matando mis huevos, quiero masturbarme para acabar”

“No, respeta tu palabra”

“Por favor, me masturbo yo y a Uds. ni las toco”

En eso se escucha Caro que levanta su cabecita y dice con vos temblorosa, “dale negra, dejémoslo, que nos va a pasar, somos dos contra uno, déjalo que se haga una paja que esta sufriendo como un condenado”.
Genial, mi dulce Caro se levanto y me desato, no tarde ni un minuto en sacarme las zapatillas y los pantalones, quedándome solamente con el calzón a media pierna y mi pene ya en mis manos.

“Ojo con lo que haces” dijo Roxy, a lo que respondí, “solo las voy a mirar y me voy a hacer una paja para no sufrir mas el dolor de huevos que tengo”. “Bueno, pero tampoco podes acabar acá, tenes que irte al baño” me dijo. “No” insistí, “si me pongo un condón me puedo quedar acá”, “bueno si”, dijo Caro. Saque rápidamente un preservativo de mi pantalón, me lo puse y ya estaba listo para la gran paja.

Caro volvió a su posición y yo me acerque disimuladamente a la cama, hasta quedar en el borde. Estuve así unos minutos, con mi pene en la mano, simulando pajearme, no lo quería hacer porque acabaría en menos de un minuto y en realidad quería que el show durara toda la noche.

Cuando Roxy se canso de insistir con el gran consolador, que seguía sin entrar en la concha de Caro, se acostó boca arriba y con las piernas abiertas y recogidas invito a Caro a que se la lamiera toda. En esa posición agarraron el consolador con doble pene, y Caro se arrodillo en frente del cráter que tenía la gordita, cuando mi dulce niña se inclino para comerse la concha de Roxy, quedo con el culito hacia arriba, apuntado hacia mí y yo podía ver ahora, esa hermosa imagen a apenas 30 o 40 centímetros de mí vista. Me fui acercando mas, hacia el borde de la cama, hasta apoyar mis rodillas sobre el colchón, a unos pocos milímetros de la piel hermosa de Caro, que ya tenia toda su lengua en la vagina de Roxy, era cuestión de un solo movimiento, respirar fuerte, para que mi pene rozara ese culito, por un instante casi la penetro de una, pero pensé en lo brava que se pondría la marimacho de la gordita.

Así que con el culito casi en mis manos, la estrategia era solamente hacerle sentir que yo estaba detrás y para eso, no tenía otra cosa más que solo tocarla. Me fui acercando lentamente más y más, hasta tocar una de sus nalgas con mí pene envuelto en llamas en mi mano y con el condón puesto. Ella se dio cuenta, primero se alejo un poquito y luego se acerco mas y ahora no solo mi pene la rozaba si no que mi mano también la estaba tocando.

En esa situación ya no podía hacer mas nada, así que comencé con mi tarea de hacerme la paja mas maravillosa del mundo, en cosa de cinco minutos ya estaba apunto de acabar así que, decidí poner mi pene entre medio de los labios finitos de su conchita y acabar ahí. Sentí que Caro lo disfrutaba por el ritmo de la respiración que tenia en ese momento, así que no pude contener lo que empezaba a salir de adentro mió, en medio de su conchita y con el preservativo puesto, era totalmente una paja de lujo.

Cuando estaba eyaculando Caro se estiro más hacia mí y creo que fue el calor de mi semen que la hizo tener un terrible orgasmo y de su conchita deliciosa chorreaba una buena cantidad de flujo.

Termine de acabar y me senté en la silla y Caro no dejaba de mirarme mordiéndose los labios como diciéndome “que bien que me sintió”, la cuestión es que luego de eso, no deje de pensar en ella y otra vez se me endureció el pene.

Cambie el preservativo y otra vez me hice una buena paja de lujo.

La cuestión termino en que Roxy tenía cara de pocos amigos, muy enojada al darse cuenta que su novia, amante, pareja o como quieran decirle, disfruto más moviéndose para mí que para ella.

La cosa no termina ahí, esa noche me quede a dormir con ellas, estaba muy cansado, terminamos como a las 4 de la mañana, en realidad ellas, yo había terminado mucho antes, pero me quede mirando.
Al otro DIA, cuando me desperté, me sentía raro, no sabia lo que era, pero me sentía raro, lo primero que hice fue tocarme el ano, quería saber si estaba todo en orden y si, estaba todo bien por suerte, no había signo de violentación de agujero, y mientras me tocaba abriendo los ojos me di cuenta que era lo que me había pasado.

Había caído en un sueño tan profundo que no me di cuenta que mientras dormía las muy putas, turras, lesbianas o como se les pueda decir, me habían depilado completamente, si, me dejaron sin un pelito, desde las piernas hasta las nalgas y pecho.

Que les puedo decir, después de insultarlas de arriba abajo, comencé a reírme como loco y ellas también.

Desayunamos y me fui para mi casa a terminar el domingo en familia.
Al otro día en la universidad todo fue normal, con mucha más confianza con Caro, había abrazos, caricias, caritas lindas incluso hasta besos. Lo que no estaba todo bien era con Roxy, que creo que estaba muy celosa y sentía que la estaba perdiendo a Caro.
Termino el año, de Roxy lo ultimo que supe es que se volvió a su pueblo natal y hasta lo que se, estaba sola sin pareja.
Yo seguí estudiando hasta convertirme en ingeniero en electrónica y de Carolina que les puedo decir, la seguí viendo. A los dos años ella abandono la carrera, y la seguí viendo, consiguió un buen trabajo, alquilo su propio departamento y yo la seguí viendo.

Hoy Caro, es el amor de mi vida y la madre de mis dos grandes aventuras y fantasías, mis hermosos hijos

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