Mi primera pija, un travesti amable

Bueno, me llamo kevin, tengo 19 años y esta historia se dio de una forma inesperada.

Salí del gimnasio como todos los días, era de noche, pase por la casa de un familiar que vive en una ruta y a dos cuadras de su casa por las noches hay prostitutas y trabas.

Yo iba del lado contrario, la única que había era un travesti que me hacia señas, fui hasta el cruce y cuando llegué a darme cuenta de lo que estaba por hacer ya era tarde, ella me saludo y me empezó a tocar suavemente por encima de la ropa, luego me pregunto si me quería divertir y lo único que salio de mi boca fue un casi inaudible “bueno”.

Fuimos a una entrada abandonada que hay a 1 cuadra, esta algo expuesta pero es oscura. nos empezamos a besar, aun no lo creía, a pesar de que era hermosa y si no prestas atención parece una mujer sabia lo que era, aun así proseguí y empece a manosear sus tetas, eran redondas y grandes, estaba increíble, me excité de tal manera que mi pene nunca se vio tan grande.

Me desabrocho el short deportivo que llevaba puesto y comenzó a besarme el miembro mientras lo masturbaba, no había notado que me estaba tocando la cola, que por cierto siempre recibió muchos alagos, no me importo, de hecho me excito aún más hasta que introdujo un dedo en mí, dolía pero mi cuerpo no reaccionaba, me dio vuelta y me separó las nalgas, escupió mi ano, se coloco rápidamente un preservativo y metio un enorme pene en mí, dolía mucho, casi lloraba pero al mismo tiempo era tan placentero que acabé al instante, ella continuaba moviéndose sin cesar, me doblaba del dolor hasta que ambos acabamos al mismo tiempo.

Nos quedamos inmoviles unos instantes, agitados, extasiados y yo desconcertado. Me dijo que fue lo disfrutó pero que aún así me iba a cobrar, yo no tenía dinero encima por que ni siquiera tenía bolsillos. Dijo que no importaba, si volvía a suceder si me cobraría.

Fui caminando sintiéndome extraño hasta que llegué a mi casa, ni siquiera comí, revise mi ano y estaba muy inflamado, dolía mucho pero debo decir que valió la pena ahora que lo prosecé.

Inmediatamente fui a la computadora y busqué pornografía transexual y comencé a mastrurbarme, cuando acabo, mi pene seguía tan erecto como antes, decidí hacerlo de nuevo y lo hice 3 veces más hasta que no pude más.

——–Ahora mi objetivo no es claro, ser bisexual, un crossdresser, un travesti? de todas formas fue algo que seguro repetire en el futuro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*