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Mi mujer y un pibe 2

Hola a todos, soy yo, Juan. Hoy les voy a contar lo que pasó después de que tuvimos esa experiencia (mi mujer, Gonzalo y yo). En la semana, después del encuentro con Gonzalo, empecé a notar a mi mujer un poco distinta: ya no me pedía tener sexo sino que yo le tenía que pedir. Un día me comentó que Gonzalo le había dicho que tenía ganas de cogerla él solo y que ella le había respondido que me iba a preguntar. Yo le dije que si ella quería si, pero yo tenía que estar ahí. A la semana me dice que había arreglado con Gonzalo de venir el Lunes a casa. Yo le dije que esta bien si es lo que ella quería. Llegado el Lunes ( 2 semanas después del encuentro), mi mujer llega temprano a casa(del gimnasio) acompañada de Gonzalo.
Gonzalo: hola Juan.
Yo: Hola. ¿cómo estas?
G: bien gracias. En serio no te molesta.
Yo: no, esta bien. Si ella quiere…
Clara: hola mi amor.
Yo: hola bebe, ¿cómo estas?
C: bien. Vení Gonzy pasá- le dijo tomándole de la mano y llevándolo al living.
Lo sentó en el sillón y ella se sentó al lado.
Y: ¿quieren algo para tomar?
C: si, traenos.
Y: ¿vos querés?
G: si, dale.
Fui a la cocina y cuando volví, Gonzalo estaba besándola con su mano derecha metida en la calza (del lado de adelante) y ella con su mano izquierda metida dentro de su pantalón.
Y: ¿Qué hacen? ¡Clara te dije que yo tenía que estar presente!
C: disculpá mi amor.
G: disculpala fue culpa mía.
Y: bueno.
C: ¿podemos ir al cuarto?
Y: bueno, vamos.
Ellos se levantaron y nos fuimos a nuestra pieza. Gonzalo me dijo si me podía sentar en el sillón que tenemos del lado derecho de la cama y yo le respondí que esta bien y me fui a sentar. Ella lo acostó sobre la cama y se sentó sobre su bulto con los pies a los costados del cuerpo de él y le comió la boca. Luego le sacó la remera y le empezó a besar el cuello, y comenzó a bajar hasta llegas a su pantalón, una vez ahí, le sacó las zapatillas y el pantalón, dejándolo sobre la cama con
un boxer blanco que marcaba mucho su semi-excitada verga. Ella se puso en 4 y empezó a masajearselo. Estuvo un rato así hasta que Gonzalo le dijo chupámela que no aguanto más la calentura que me provocaste. Ella le sacó el boxer, le escupió el glande y se la empezó a mamar como una puta desesperada. Yo no aguanté más y me saqué la verga y me empecé a masturbar. Estuvimos unos minutos así, hasta que sonó el timbre.
Clarita se paró, se puso la calza sola y salió a atender (yo no entendía por qué fue ella si podía haber ido yo). Cuando Clara salió, me guardé la verga y le dije a Gonzalo que no saliera por nada. Cuando salí vi a mi mujer hablando con mi cuñada Gabriela (la del timbre). Ella es muy parecida a mi Clarita con la excepción de que ella es colorada. Tienen casi el mismo cuerpo: es un poco mas rellenita, tiene las tetas un poco más grandes y el mismo culo, pero ella tiene 26 años.
Le pregunté: ¿qué haces por acá?
Gab: pasé por la puerta y decidí entrar. ¿Por?
Y: no, por nada.
Y en ese momento sale Gonzalo desnudo con la verga semi-erecta pero manteniendo un buen tamaño.
G: hola muñeca- le dice a mi cuñada.
Gab: hola bebe. Le contesta, y a nosotros nos dice: con razón no querían que pase, ¿les molesta si me quedo?
G: no, quedate mamita.
Él la abrazó cruzando su brazo por detrás de la nuca y de la misma manera a mi mujer y se fueron para el cuarto y yo los seguí. Entre él y Clara la desnudaron y empezaron a chuparla toda. Después de unos minutos, Gonzalo se acostó boca arriba en la cama y mi mujer le agarró la verga y se la siguió mamando, mientras que mi cuñada se le arrodilló en la
cara dejándole su concha justo para que le practique sexo oral. Yo no aguanté más, me desnudé y me empecé a masturbar. Cuando me estaba acercando para metércela en la boca a mi cuñada, ya que la tenía desocupada, Gonzalo
le dice a Clara: mirá a tu marido, habíamos arreglado que él no se iba a meter.
C: si Juancy, Gonzy tiene razón.
Entonces me di vuelta y me fui a sentar al sillón. Ellos siguieron un segundos así hasta que Gonzalo les dijo que cambiaran de lugar y ellas le obedecieron, pero mi cuñada en vez de chupárcela, se la metió en la concha pegando un grito fuerte.
G: AY!!! Más despacio que duele.
Gab: disculpame bebe.
C: tarada, acordate que después lo tengo que usar yo.
Gab: G: C: jajajajaja.
G: parence un ratito.
Ellas se pararon y él le dijo a Clara que se pusiera en cuatro y que le chupe la concha a mi cuñada, ellas lo hicieron.
G: Mirá como goza la puta de tu mujer cuando le meten una buena poronga.
Se la metió y ella empezó a gemir como nunca lo hace conmigo. Él se la sacaba y se la metía mientras me miraba y me decía: ¿te gusta como me cojo a la muy puta de tu mujer? Yo no aguantaba más la excitación y le dije a Gonzalo: ¿le puedo guasquear en la boca a mi mujer? Porque no aguanto más.
G: Putita mía, ¿qué habíamos arreglado con tu marido?
C: Que él no se iba a meter.
G: ves? Hasta tu mujer te lo dice.
Yo me fui al baño porque no aguantaba más y acabé en el inodoro. Cuando volví, la que estaba en 4 era mi cuñada que le estaba chupando la concha a mi mujer y las dos estaban gritando como locas. Estuvieron un rato más así hasta que Gonzalo dijo: Clara, tengo una nueva pose para mostrarte.
C: ¿Cuál?
Él la agarro, la acostó boca arriba, le puso los pies para el lado de la cabeza y le levantó el culo metiéndole los huevos en el culo ( antes abierto) y la verga en la concha. Yo no podía creer lo que estaba viendo, esa imagen hizo que me excitara de vuelta. Mi cuñada, viendo mi estado de excitación, se me acercó y Gonzalo le dijo que no me tocara porque yo no me
iba a meter y que ya le tocaba a ella. Y se la cogió hasta que mi mujer no aguantó más y se acabó. Le sacó la verga de la concha y después los huevos, e hizo lo mismo con Gabriela. Hasta que ella también acabó. Estuvieron un tiempo así hasta que Gonzalo dijo que no aguantaba más y mi mujer y mi cuñada empezaron a chupárcela hasta que él acabó en la boca de
ellas.
Gabriela le dijo: quiero más bebe.
G: vení y chupala un rato.
Ella se le acercó y se la empezó a mamar y se la dejo tiesa otra vez. La acostó boca arriba y se la metió de una en la concha. Era impactante como gritaba mi cuñada. Estuvieron así hasta que mi cuñada no aguanto más y se acabó sobre la verga de Gonzalo. Él se la sacó y se la metió en el culo y le acabó ahí.
G: ¿vos también querés?- le preguntó a Clara.
C: si bebe.
E hizo lo mismo con ella. Cuando terminaron, Gonzalo se me acerca y me dice: viste lo que es tener un buen trozo de poronga. Las mujeres notan la diferencia entre una de 18×5 (por él) y una de 16×5 (por mí).
Yo me quedé tan helado con lo que había vivido que no me salió nada para decirle.

Finalmente se fueron cada uno para su casa (creo) y mi mujer se acostó a dormir porque al otro día tenía que volver temprano al gimnasio.

Mi mail: juanmachoargentino@hotmail.com
El mail de Clara (para que no me rompan en mi mail):
clarita_juan@hotmail.com
Y el de Gonzalo: gon_placer@hotmail.com

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