Crea tu cuenta gratis y disfruta de una semana de videos de primera calidad en PornHub Premiun

Cuatro noches hacia el Tibet / Segunda parte

Alrededor de las 4 de la tarde llegamos a un pueblo cuyo nombre chino no puedo recordar, nos avisaron en un muy mal ingles que podriamos descender y recorrer los alrededores pues el tren debia reaprovisionare de agua y otros elementos, teniamos una hora y media libre, tiempo suficiente para “estirar las piernas” y recorrer un poco, bajamos junto con Luay y empezamos a caminar sin una direccion definida, al poco rato vimos una especie de feria artesanal y de antiguedades lo cual logicamente alegro mucho a ambas pues podrian comprar algunas cosas.

De pronto nos dimos cuenta que Luay se habia separado y ya no estaba a nuestro lado, la buscamos entre la gente pero no la vimos, en fin dijo Angelique, estamos al lado de la estación, no se puede perder y continuo recorriendo los pequeños y sorprendentes locales de venta. Yo, por mi parte, hacia lo propio intentando en vano encontrar algo de hombre que me interesara mientras cada cierto rato miraba a mi alrededor a ver si aparecia Luay, definitivamente no encontré nada para mi y solo compre una botella de Martini que parecía extraña entre tantas botellas y brebajes típicos chinos .

A las 5.30 en punto subimos al tren y nos dirigimos a nuestro camarote, al llegar observamos que Luay no estaba allí pero que había llegado pues en su cama estaba su bolso y varios pañuelos de seda de distintos colores que había comprado y que había puesto desplegados a lo largo y en perfecto orden, junto a ellos una nota decía:

Disculpen que me haya alejado de ustedes en el Mercado, juntémonos a cenar en el comedor a las 19.30, Luay.

Mi esposa y yo nos miramos y asentimos, ya teníamos un poco de hambre por la caminata mientras tanto aprovechamos el tiempo restante para ducharnos y cambiarnos de ropa.

Puntualmente ,a las 19.30 llegamos al comedor y pedimos una mesa junto a una ventana, Luay no había llegado aun, por lo que pedimos un par de cervezas y esperamos, el calor continuaba siendo agobiante, las cervezas estaban bien heladas y eran el refresco ideal en ese momento, mientras bebía miraba a Angelique, estaba realmente bonita, se había puesto un delgado traje de una pieza, largo y con un escote tímido pero al mismo tiempo sugerente que dejaba descubiertos sus hombros y permitía adivinar el entorno de sus pechos y formas, el solo verla así ya me estimulaba para amarla y poseerla mas tarde.
Mis cavilaciones se interrumpieron con la voz de Angelique que me decía, allá viene.

Gire mi cuerpo hacia atrás y pude verla, venia sonriente y con un andar bamboleante, como si caminara por una pasarela de modas, su ropa era por decir lo menos diferente, vestía un cortísimo short tipo militar que dejaba ver parte de sus nalgas, bototos negros y una camiseta verde oliva de manga corta, la gente del carro se daba vuelta a mirarla ya que en china nadie anda en esas tenidas, de hecho, las mujeres chinas son de vestir anticuado en muchos aspectos, normalmente andan con pantalones, blusas anchas y generalmente no se pintan, por ello era comprensible el revuelo que la vestimenta de Luay habia generado, hola, como estan ? dijo coquetamente y se sentó, por favor otra cerveza para mi grito.

El mozo cumplió su requerimiento de inmediato y pedimos nuestras cenas las que consistieron en sencillos platos de arroz con pollo y pequeños trozos de carne los que estaban bastante picantes, de postre fruta y especialmente piña la cual en china es muy sabrosa, nuestra conversación transcurrió en forma amena y despreocupada, había sido una cena grata, llame al mozo y le pedí un bajativo, solo tenían un licor chino muy fuerte, típico de la región, de cerca de 70 grados de alcohol, es hecho de arroz y ellos acostumbran tomarlo en porciones reducidas pero repetidas.

“Cambei” (salud) dije en mi mejor chino y tomamos el trago al seco, nuestras gargantas sintieron como fuego en su interior, era suficiente, pague la cuenta y nos fuimos al camarote.

Angelique abrio la puerta y entramos, les ofrezco un martini, para pasar lo fuerte del licor chino dije, ambas dieron su conformidad, prepare tres copas y ofrecí un brindis; “por nuestras vacaciones” expresé con voz fuerte, por nuestras vacaciones dijo Angelique, por que sean inolvidables replico Luay, en amena charla ese martini fue seguido por otro y por otro, hablabamos de todo, de nuestros gustos, de nuestros deseos, de nuestros sueños.

El vestido de Angelique se había soltado un poco y sus pechos se apreciaban en todo su esplendor, el calor reinante había pegado la tela a su cuerpo, sus formas eran ya casi transparentes a través de ese traje, ella noto mis lujuriosas miradas y se pego a mi mientras hablábamos, de repente y como si estuviésemos solos acerco su mano a mi pantalón y mientras observaba a Luay me acaricio el miembro el cual palpito de entusiasmo, quieres tocarlo? Le dijo intespentivamente.

No, dijo Luay y tomando un juego de naipes nos dijo, escojan una carta sin verla, jugaremos un juego diferente. Angelique tomo de inmediato una carta, vamos escoge una insistió, asi lo hice, era un rey de diamantes, indudablemente una buena carta para ganar cualquier juego, lo propio hizo ella y mostró un 4 de Corazon, Angelique por su parte saco un 9 de trebol, tu pierdes grito y ante mi perplejidad me tomo de la mano y parandome al costado del camarote le dijo a Angelique, desnudalo sera nuestro prisionero, algo me dijo que cualquiera que hubiese sido la carta que sacara el resultado final habría sido el mismo, pense que Luay había llegado demasiado lejos pero antes de poder decir nada Angelique seguía el juego, sacaba mi camisa y desabrochaba mi cinturón, en forma diestra y rápida me bajo los pantalones, en el intertanto Luay había tomado sus pañuelos y con ellos me ataba las piernas y brazos de pie al camarote, fue lo ultimo que alcance a ver hasta que una venda de seda roja cubrió mi vista.

Me encontraba totalmente desnudo, con la vista vendada y con una mezcla de perplejidad y excitacion por lo que estaba viviendo, senti que dos manos me tocaban y acariciaban bajo la cintura, labios besaban mis nalgas, era incredible, esos labios se movieron luego hacia adelante y abrazaron mi pene que ya estaba erecto y endurecido ante el estimulo ofrecido, quien era la que me besaba asi?

Por momentos sentí que era Angelique, parecia reconocer sus labios con sus movimientos circulares y su lengua lamiendo mi pene desde la punta a la raíz ,en otros pensaba que debia ser Luay con sus tecnicas orientales, no sabia que hacer, y por lo demás atado tampoco podia hacer nada, en mis deseos de poder mirar aunque fuese un poco lo que ocurría a mi alrededor y de tanto mover mi cabeza y cuello producto del placer que experimentaba, senti que la venda se habia aflojado un poco, esforcé la vista y hacia abajo pude distiguir borrosamente a Angelique que besaba mi miembro con una calidez nunca vista, entraba y sacaba su boca, lamía y besaba la punta, los testiculos, todo, la posición asumida, de abajo hacia arriba le daba todo el ángulo para hacer su trabajo, cuando notaba que mi excitación era muy alta disminuía el ritmo y luego continuaba, era un goce extremo.

Levante un poco la cabeza para tratar de ver a Luay, con bastante esfuerzo pude ver que estaba desnuda completamente y observaba el accionar de Angelique mientras sus dedos tocaban su vagina ,entraban y salian en movimiento constante,su rostro me parecia presa de un gran gozo, no pude seguir mirando, la venda se habia corrido otro poco pero ahora no podía ver nada, segui moviendo la cabeza para tratar de ver esta escena fantastica.

De pronto sentí que los besos y la lengua en mi pene acrecentaban su esfuerzo, me lamian por entero la zona, y sus manos me masturbaban literalmente mientras tenia el pene en su boca, era demasiado sentí que mi pene estallaría de pasión, moví la cabeza con fuerza inusitada y logre advertir que Luay metía y sacaba el miembro en su boca mientras sus manos seguían laborando como describí anteriormente.

Ella sintio que mi pene saltaba y palpitaba en su boca y en un rápido movimiento lo saco dejando que mi leche saltara en sus pechos y cara,mire hacia el lado y Angelique observaba esta escena mientras,ante mi sorpresa,se masturbaba con un pene de latex, juguete que yo le habia regalado hacia tiempo y que nunca quiso usar, lo introducia y sacaba en su lubricada vagina la cual subia y bajaba en movimientos ciculares y ascendentes que facilitaban la penetración del instrumento, se notaba en su rostro extasiado un placer irresistible, esta vision de mi mujer masturbándose y el simultaneo trabajo de Luay hizo que mi descarga fuera como nunca, luego de ella Luay introdujo nuevamente mi pene en su boca para sacar y aprovechar los últimos restos de pasión que quedaban en su interior.

Sueltenme dije, sueltenme ya, me sentía desfalleciente ante tanto esfuerzo y placer, asi lo hicieron mientras mostraban en sus gestos y rostros haber disfrutado el momento como yo, me tendi en la cama exhausto, ya vendria el momento de mi desquite.

angelique69x@hotmail.com

Mejora la calidad y duracion de tus erecciones con Vigrax


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*