Crea tu cuenta gratis y disfruta de una semana de videos de primera calidad en PornHub Premiun

Carne buena y barata, la de gata

Hola, les traigo otra experiencia, ahora les hablare de Berta, la señora que le ayudaba en las labores a mi abuela materna, y digo ayudaba porque ya tiene tiempo que no trabaja con ella, Berta es de esas mujeres de la sierra de Puebla en México, que son de rasgos fuertes, morenas y delgadas, correosas como decimos por acá, curtidas por el trabajo duro toda su vida, de carácter recio pero tímida en la relación personal, siempre sin dar mucho pie a la confianza.

Berta como dije es morena, pelo largo casi a la cintura siempre amarrado en una trenza larga, de aproximadamente 35 o 36 años, pero el trabajo y su vida personal la han avejentado pareciendo de mas de 50, su cuerpo es normal, delgada sin muchas pretensiones, casi nada de caderas, y sus pecho grandes pero caídos, bueno después de 6 hijos que se puede esperar, en resumen si te topas en la calle con ella difícilmente te llamaría la atención como para levantártela y llevártela a un hotel, pero en esa ocasión un servidor estaba que me llevaba el demonio de la tremenda calentura que me cargaba y por mas pajas que me hacia mi fuel compañero no encontraba la paz y todo debido a cabrona que me traía loco en la escuela y no mas no aflojaba el cuerpecito.

Esto sucedió en el 91 tenia yo como 20 años y estaba en el tercer año de la carrera, llegue a casa de mi abuela pues me quedaba mas cerca de la escuela que de la casa de mis padres, así que arregle para poderme quedar con ella entre semana y los fines me trasladaba a mi casa, mi abuela como buena “samaritana”, se la pasaba varios días a la semana en la iglesia haciendo su obras de caridad (hechar relajo con sus amigas, eso era realmente), y se la pasaba con ellas toda la tarde hasta las 9 o 10 de la noche casi a diario, una tarde de esas llegue y me recibió Berta como siempre, -Como esta jovencito???, quiere un vaso de agua?? – a lo que respondí afirmativamente pues el calor de mayo era insoportable, me quede viéndola sentado en el ante comedor de la cocina mientras me servia el vaso con agua, traía una de esos vestidos hechos de manta con bordados muy de la zona de donde viene, pero la tela ya acusaba un desgaste de tantas lavadas y se transparentaba un poco, me di cuenta que solo traía las bragas y no usaba sostén, de hecho nunca lo uso, ante el trajín de ir por el vaso y servirme me quede hipnotizado viendo sus bamboleantes tetas, me saco de mis pensamientos cuando me dijo –aquí esta su agua, en que piensa joven??, se quedo dormido??,- (riéndose), le conteste – no Bertita, me le quede viendo- y a lo que contesto – y que le ve a este viejo pellejo de mujer, habiendo mas jovencitas por todos lados- , me reí, y volví a quedármele viendo cuando al recoger algunas cosas del suelo que se habían caído de la mesa pude ver por el escote de su vestido esas colganes masa de carne hasta los pezones, y me puse al palo, decidí en ese momento pararme de mi asiento e ir a mi recamara a hacerme mi consabida paja, después de la escuela, pues esa tarde una vez mas me habían dado piñas y me quede con las ganas, mas tarde estando un poco mas tranquilo, me quede recostado en mi cama desnudo leyendo un libro del cual tenia que hacer un reporte, mientas mi mano acariciaba mi polla y mis pelotas, estaba tan metido en mi lectura que no me di cuenta que Berta estaba parada en el quicio de la puerta observándome, su mirada pesada me hizo voltear y me quede paralizado, me dio mucha vergüenza, me tape con una almohada y le pregunte que, que hacia parada ahí viéndome, ella con una sonrisa me dijo, -hay joven como si no hubiese visto muchos tengo 5 hijos y tuve marido, pero la suya es muy bonita, sin pelitos, por eso me le quede viendo, pero ya me voy, solo le vine a avisar que ya esta la comida-, le dije que esperara y me pare como de rayo, no podía desaprovechar una oportunidad, le dije – de verdad se te hace bonito??- ella respondió –si, parece niño- la agarre por la mano y la puse sobre mi polla y ella la retiro al momento, me dijo – que hace joven??, yo no puedo…- , se dio la vuelta y se dirigía a la sala, salí detrás de ella y la tome por la cintura y mi polla ya erecta se la recargue en la cola, ella insistió – joven, yo no puedo, que va a decir su abuela y sus padres??, a lo que dije -y porque lo tienen que saber??-, ella seguía forcejeando mientras mi polla seguía restregándose en sus nalguitas, ella empezó a dejarme hacer, ella me dijo – pero joven, como cree que una vieja como yo, va a fornicar con usted??, me gusta no lo niego, pero solo en mis sueños mas locos me imagine esto- le pregunte – desde cuando no coges Bertita??- ella respondió – desde que mi viejo se fue a los estados unidos y ya no regreso, como 5 años- , mi polla no se detenía de acariciar esa colita aguadita y menuda, le dije –ven, acuérdate como era-, la lleve sin soltarla a mi recamara y ya dentro le quite el vestido de un solo movimiento, dejo ver un cuerpo decadente, con pancita y las tetas caídas y como dije poquita cola, pero mi calentura pudo mas que la visión, como decimos por acá, “hoyo aunque sea de pollo”, la abracé y empecé a besarla por el cuello, mi manos fueron a esas magras nalgas, empecé a acariciarlas, estrujándolas y empujándola contra mi, ella se dejaba hacer totalmente, le quite las bragas mientras iba besando esas tetas colgadas y me detuve para levantarlas con las manos y besarle los pezones, se los mordía, los besaba, los chupaba queriendo comerlos completamente, de ella empezó a escurrir por su sexo hilitos de flujo, estaba súper caliente, me dijo – ya cójame jovencito, siento caliente mi concha- la coste sobre la cama y en lugar de penetrarla me dirigí a su concha, y empecé a lamerle su labios, ella gemía, me decía que no lo hiciera, pero no tome en cuenta sus comentarios, la penetre con mis dedos y mientras chupaba y mordía delicadamente su clítoris me dedique a darle dedo sin piedad, Berta empezó a gemir y a gritar, hasta que le llego su orgasmo, cada que metía mis dedos en su vagina emanaban reguerillos de flujo, blanco y cremoso, la jale hasta la orilla la cama y la penetre, no hubo dificultad alguna, la penetre hasta el fondo, ella gimió y alocadamente empecé a penetrarla sin piedad, sus tetas caídas hacia los lados se movían sin ton ni son, con sus piernas me abrazo por la cintura y me empujaba para entrar cada vez mas rápido, sentí que iba a terminar, pero me salí de ella y le dije que se pusiera en cuatro, primero no entendió pero la rodé y le acomode las piernas después ella levanto su tronco, quedando al vació su tetas, la volvía a penetrar y Berta aulló, ahí me mostró su culito, que aunque no estaban coronadas por abundancia de nalgas, estaba cerradito, casi sellado, mientras la estaba taladrando le empecé a acariciar su culito, y ella apretaba sus escasas nalgas, estaba salida, en un momento aflojo su esfínter y mi dedo pulgar se apodero de su ano, ella grito y me dijo, -sácalo, por ahí no-, intento salirse de mi polla, la agarre de la cadera y le dije –no Bertita, ahora te la comes-, ella quiso safarse, pero no la deje, recargue una mano en su espalda haciéndola agacharse, enseñando olímpicamente el culo y sin darle tiempo la empecé a penetrar por el culo, ella empezó a gritar diciéndome que no, pero no quise hacerle caso, poco a poco, mi pene fue desapareciendo en su culo centímetro a centímetro y ella gritaba y gemía de dolor, le estaba rompiendo el culo, cuando mi pelvis casi chocaba con sus nalguitas, me detuve y ella se calmo solo sollozaba, bajo sus piernas y me quede acostado sobre ella con la verga en su ano, ella abrió un poco sus piernas y levanto la pelvis, empujando hacia arriba, empecé a sacarla de a poco y volvía adentro, ella gemía y abría la boca como si le faltara aire, empecé a penetrarle mas rápido en cada vez, me voltee con ella de lado y así la estuve penetrando por algunos minutos, al haberme pajeado minutos antes no sentía aun ganas de eyacular, ella empezó a entrar en otro orgasmo cuando mis dedos acariciaban su clítoris y mi verga entraba y salía de su culo, empezó a gemir fuerte y se vino en mis dedos, yo empecé a sentir mi eyaculación venir y acelere el paso, ella no terminaba de tener su orgasmo, cuando me vacié en su cola, eso le prolongo el orgasmo al sentir mi leche caliente vaciarse en sus entrañas, nos quedamos así un rato, ella acariciaba mis nalgas y se pegaba a cuerpo como permitiendo que entrara mas dentro de ella, volteo la cabeza hacia mi y me dijo – Gracias, joven-, después de algunos minutos de acariciarnos, ella se safó de mi verga y la acaricio con la mano, tomo su ropa y se fue así, desnuda a su cuarto, yo me metí a bañar y al salir me aviso que la comida ya estaba caliente nuevamente, fui a comer, mientras comía ella me dijo – me dolió, pero me gusto-, dibuje una sonrisa en mi rostro y le dije –cuando quieras Bertita-, ella con una sonrisa picara me rebatió –se va a cansar joven, así que alimentese bien-..

Después de esto paso unas cuantas veces mas, una de ellas estado mi abuela ahí, creo que nunca lo supo, pero para saber, después de un año ella se regreso para su casa y mi abuela contrato a otra niña, que por cierto esa si estaba buena, después les cuento de ella.

Reciban un saludo, espero les guste, cualquier comentario, ya saben.

Raza de Bronce

raza-d-bronce@hotmail.com

Mejora la calidad y duracion de tus erecciones con Vigrax


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*