Archivo por meses: junio 2015

Manzanita de regalo

Buenas amigos/as este relato me paso hace un par de dias.
Era el dia de mi cumpleaños transcurria de lo mas normal, familia, amigos, cena, etc.
Durante la cena me llega un mensaje de una “amiga” que hace rato no sabia nada de ella, la conversacion fue mas o menos asi.
Ella: Hola, feliz cumple!!! Como la estas pasando?
Yo: Hola hermosa, gracias por acordarte, bien cenando con la familia y algunos amigos
Ella: Que bueno, no te molesto mas, que la termines bien
Yo:Gracias bombon, no jodes, esta todo muy tranqui por aca
Ella: Ah bueno, que te regalaron?
Yo: remeras, un reloj, algo de alcohol, nada mas… Yo para ver que me contestaba le digo, vos algun regalito para mi? Con un jajaj
Ella: Mmmm, esperame un rato a ver si encuentro algo
Yo: Ok… Pasaron como 10 minutos y recibo un msj
Ella: Te mando esto… Era una foto mostrandome las tetas
Yo: Ah bueno bebe, cuando me lo vas a dar le pregunto
Ella: y, hoy es tu cumple no? Si no haces nada despuea de cenar podes pasar por casa a buscar tu regalito, que decis?
Yo: Termino aca y te mando un mensaje
Ella: Ok, espero que pases a buscar tu regalito
Pasaron las horas, se fueron yendo los amigos, lleve a mis viejos a su casa y ahi que ya estaba solo le mando un mensaje a mi amiga
Yo: Mi regalo esta despierto?
Ella: Si pense que te habias olvidado, venite
Yo: En 10 estoy po ahi
Ella: Ok, te espero
Subo al auto, paso por una estacion de servicio, compro unos chicles y forros, llego a lo de mi amiga, toco timbre, me abre, me dice feliz cumple y me empieza a besar, nos empezamos a mandar mano a full, los besos eran interminables, empezamos a sacarnos la ropa, me arincona contra la pared, me agarra la pija y me hizo EL SEÑOR PETE, por dios que lindo pete, la levanto y le digo que pare porque iba a acabar, la llevo hasta la cama y me dedico a chuparle las hermosas tetas que tiene, eran mi regalo, se calienta, la empiezo a besar por todo el cuerpo, hasta que llego a su conchita, rosadita, sin pelitos, un placer de verla solamente, le empiezo a pasar la lentamente, que ricos juguitos que empezaban a salir, los empiezo a chupar, y va incrementando el ritmo de mi lengua hasta que arrancan sus espasmos y acaba.
Descansamos un rato, ella se repone, me empieza a tocar la pija, se acomoda y con sus tetas arranca una turca magistral, acabo en su pecho y ella con los dedos junta lo que mas puede y se lo traga.
Nos ponemos en forma de cucharita y ella me empieza a mover la cola, yo la empujaba hacia mi y le digo esa manzanita puede ser un regalo extra por i cumple, ella dice q si pero asi sin nada de lubricante no, gracias a dios y a todos los santos en la mochila tenia una cajita de preservativos, saque el gel q traen, lo pongo en su agujerito y le empiezo a mandar un dedo, otro y como sentia q no le dolia arrimo mi cabezita y despacito la voy metiendo, primero puteaba y m pedia q la saque, yo cabeza dura no le hice caso, me quede sin moverme, cuando se calmo empeze a moverme, ella se calento, se olvido del dolor y me pedia mas, yo le daba y le daba, hasta que no aguante mas y le pregunte si queria que le acabe adentro, me dijo que la queria sentir en la espalda, entonces la saque y le acabe toda la espald y un cachete de la cola, que lindo fue esa imagen, ella en cuatro con leche por todos lados.
Nos fuimos a bañar juntitos y me quede a dormir en su casa, espero que les haya gustado

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En la Oficina del Gobernador

Después de haber pasado un par de años tratando de ganarme una audiencia con el gobernador, por fin lo había logrado. Nos conocímos por casualidad y le comenté que mi compañía quería brindar sus servicios al estado, por fines de ganancia por su puesto. Le dijo a su guardaespalda que pagara la cuenta, incluyendo lo que yo debía, y que le avisara al chofer que trajiera el auto porque íbamos a ir a su oficina para hablar de negocios.

En camino a su oficina me hacía muchas preguntas acerca de los servicios que le podía brindar, y yo le contestaba de una manera bastante eloquente, tratando de hacer la mejor impresión posible. Me puse un poco nervioso porque el gobernador se lamía los labios y su vista recorría mi cuerpo entero una y otra vez. Ya que soy bisexual y en ese tiempo ya había tenido relaciones sexuales con más de treinta hombres diferentes, no me quedaba mucha duda de que al gobernador también le gustaban los hombres aunque él era casado.

El gobernador era un hombre alto, de por lo menos 2 metros, calvo, con un poco de pansita y columna encurvada, cosa que en verdad es típico en muchos hombres de su edad, ya que tenía unos 58 años. No me resultaba físicamente atractivo, pero me sentía atraido a él intelectuálmente, y admiraba el hecho de que era gobernador. Al llegar a la oficina me dijo que en vez de hablar de negocios quería llegar a conocerme mejor, porque no le gustaba hacer negocios con gente que no conocía. Lo primero que me preguntó fue que si me gustaban las mujeres, los hombres, o los dos. Le dije que me sentía atraido a personas de los dos sexos. En eso llegó su guardaespalda y se sentó con nosotros en el despacho del gobernador. Me dijo que su guardaespalda, que se llamaba Juan, tenía una verga muy linda. Mirando a su guardaespalda le dijo “Muéstrale tu verga, Juan.” Juan se paró y en un abrir y cerrar de ojos sacó una verga de unos 24 centímetros. En verdad era una hermosa verga. Era del tipo de verga con curva hacia abajo que ya había visto antes y disfrutado en varias ocasiones. Aunque tenía un diámetro de unos 5 centímetros, la cabeza parecía pertenecer a una verga más grande, y esto me llamaba mucho la atención. Casi se me cae la baba.

El gobernador me dijo, “te gusta, ¿verdad?”

“Pues la verdad es que sí se mira sabrosa.”

“Quiero que le mames la verga, pero quítate la ropa primero.”

Me paré y me quité la ropa de inmediato. Me sentía un poco nervioso porque su oficina tenía muchas ventanas que no tenían cortinas, y era de noche y las luces estaban prendidas. Le expliqué mi preocupación y me dijo que no había problema porque los vidrios eran polarizados. De todas maneras sentí que había más gente mirándome, pensé que de seguro tenía una cámara escondida ahí, y esto hizo que me excitara aun más. La silla en la que se encontraba Juan era bastante alta, asi que cuando me acerqué para meter su hermosa verga en mi boca no tuve que agacharme mucho. Ví que el gobernador estaba admirando mi culito blanco y escuché que dijo algo relacionado al hecho de que solamente tengo pelo en la cabeza y en la pijita, y muy poco en las piernas y en los brazos. Empezé con la mamada lamiéndole los huevos a Juan que eran del tamaño de ciruelas. Después de chupar cada huevo por unos instantes, le lamí todo el palo que se ponía cada vez más duro, hasta por fin meterme la punta de su pene en mi boca a la vez que le hacía circulitos con la lengua. Al principio a penas pude chuparme la punta de su pene porque como ya he mencionado era más grande de lo que es normal para un pene, aun hasta para un pene de ese tamaño, pero al excitarme cada vez más, me tragaba más y más de esa hermosa verga mientras saboreaba el líquido clarito que salía de la punta. Se que ese tipo de cosa es normal, pero a este le salía tanto que varias veces pensé que ya había termidado y que me había llenado la boca de semen. A pesar de eso en verdad me gustaba. Tenía la boca llena de una verga enorme con mucho sabor a lechita salada. No sé como hice, pero me tragué toda la verga de Juan. Me lo metí a la boca hasta que topó con mi garganta y luego fui presionando poco a poco hasta que de repente cedió y pasó toda. Relajé mi garganta y me aguanté las arcadas lo mejor que pude y me la sacaba poquito y luego me la volvía a meter toda. Sentí como resbalaba entrando y saliendo de mi garganta, y por fin había logrado lo que había tratado varias veces sin pensar que fuera posible. Aun con la boca toda estirada por el gruesor de su pene, pude sacar la lengua y lamerle los huevos de vez en cuando al tragarme su verga masiva.

El gobernador aprovechó la posición en la que me encontraba para masajearme las nalgas y meter sus dedos en mi ano. Escuché como decía detrás de mí lo lindo que es mi culo, decía “qué lindo agujerito, lo tiene bien limpio, ni siquiera apesta. No creo que puedas meter tu verga en este agujerito Juan, que lo tiene muy chico. Mira lo perra que es Juan, le encanta tu verga, se la come toda, creo que le llega hasta el estómago. Y le encanta Juan, lleva todo el rato con su verguita parada, en verdad le gusta, ¿te gusta, perra? ¿te gusta?”

Yo trataba de gemir que sí sin sacarme la verga de mi boca, y el gobernador empezó a darle cachetadas a mi culo pero con muchísima fuerza. Me preguntaba que si me gustaba chuparme esa verga tan enorme y como yo no me sacaba la verga de mi boca no me entendía cuando le decía que sí, y me pegaba cada vez más fuerte. Ya estaba por llorar del dolor que sentía cuando tuve que dejar de mamarle la verga tantito para decirle que “¡Ay! ¡sí carajo! Me encanta esta verga de verdadero macho!”

Juan aprovechó para ponerse un condón, y el gobernador dijo “vamos a ver si te sigue gustando cuando te coja por el culo con ese pene gigantesco. Juan se puso detrás de mí, y eché un salivazo a mi mano para lubricarme el ano para lo que estaba por suceder. Me cojió de una manera violenta. Al principio sentí un poco de dolor cuando me metió esa cabeza enorme, y sentí más dolor cada vez que me metía la verga entera. Aun así me encantó. Creo que me movía hasta más que él, levantando mi culito lo más que podía hasta sentir el borde de la cabeza de su pene salir de mi ano, y luego me lo enterraba de una sola embestida, cada vez más rápido hasta que ya no era posible aumentar la velocidad y su pene entraba y salía hasta unas dos veces por segundo. Mis nalgas se sentían como gelatina en un terremoto. Mis piernas temblaban y yo seguía gemiendo como una perra mientras apretaba mi anito lo más que podia. Los huevotes de Juan golpeaban contra mis huevitos a un ritmo que parecía imposible de mantener pero sin embargo no se detenía. De repente sentí que su verga se puso más tiesa, y sentí el calorcito de su leche aun a través del condón.

Después de eso le chupé la verga al gobernador mientras su guardaespalda miraba. No me gustó tanto porque lo tenía como del tamaño del mio que es de unos 14 centímetros, y tenía un gusto más amargo. De todas maneras lo hice porque él me lo estaba pidiendo. Sentí que estaba por acabar y al sacar su verga de mi boca me lleno la cara de leche. Me citó para la próxima semana y me dijo que iba a invitar a un amigo que tenía una verga que era más grande que la de Juan. Le dije que no me parecía posible pero que ahí iba estar para verificarlo.

Después les cuento lo que pasó la próxima semana…

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Trolita infiel desde el colegio

Cuando una es puta, es puta desde siempre, y no en el mal concepto, sino puta en cuanto a disfrutar un buen macho y una buena cogida. De hecho ahora mi novio esta trabajando y yo re caliente acá. De vez en cuando, en cuanto sale una oportunidad, salgo con amigas y termino encamada o divirtiendome con alguna pija en la boca en los baños del boliche, me gusta franelear en la pista y que la cosa se vaya poniendo caliente, el los reservados dejo que me manden toda la mano que quieran y se pinta para que les chupe la pija nos vamos al baño, si me calienta muchisimo y quiero garche, al telo, total es la salida en la que mi novio piensa que no hago nada, y eso que mas d eun conocido de el me vio siendo manoseada sonriendome complices. Mis amigas tambien son bastantes zorras asique nos incentivamos. Mi novio piensa que son aburridas y santitas, ja.
Le meti los cuernos a los 3 meses, y despues no paré mas, creo que no tuve novio que no haya quedado re cornudo ante la sociedad, pero bueno, mi conchita pide variedad de pijas. Con una me aburro.
Esta semana me estuve acordando mucho de mis primeras veces, y de como ya era una zorra desde chica. En plena secundaria temprana, arranqué trempanito, con un compañero del que fui novia dos años, desde que su pija recien empezaba a tener pelitos hasta que ya era una herramienta dura bastante satisfactoria. Pero como adolescentes tontos nos peleabamos cada dos por tres, tipico. Cuando ya la habia agarrado el gustito al garche me empece a fijas en otros chicos, asique al año con mi noviecito, despues de una peleita, me fui a una fiesta de los de ultimo año con mis amigas. Estuve toda la noche provocado, si bien ellos no eran mayores de edad todavia, para nosotras eran todo un trofeo, y en a mitad d ela noche me vino a levantar incentivados pro sus amigos un papuchi que era de los mas galanes de la secu. A mi mi noviecito ya ni me importaba a esa altura y me lo chapé el resto de la fiesta, una cosa llevo a otra y termine peteandolo y cogiendo en su habitacion. Esos fueron los primeros cuernos que meti, la pija de este ultimo y su actitud mas experimentada me volvieron loca, y justamente lo estoy buscando por eso ahora en facebook haber si sigue tan machito y puedo arreglar un garche con el despues de estos años que pasaron. Total, tiempo tengo por que mi novio a la noche, trabaja. ja,besitos.

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El lado más salvaje del eritreo

Si hay una fantasía sexual que predomina en la mente de las mujeres, es acostarse con un negro. No hace mucho tiempo escuché una frase un tanto soez, pero a la vez muy curiosa, en un programa de televisión acerca de este tema: “Una mujer no es completa hasta que un negro se la meta”. Yo me puedo dar con un canto en los dientes porque en el verano (parece que es sólo en verano cuando pasan las cosas más excitantes) de 2011 tuve la oportunidad de intimar con un hombre africano, por primera vez.

Yosef vivía en un edificio de apartamentos muy próximo al lugar donde yo trabajaba por aquel entonces. Era de un pequeño país llamado Eritrea, situado en el cuerno de África y fronterizo con Etiopía, nación a la que tuvo que hacer referencia para poder ubicar su lugar de origen en un mapa. Tenía el pelo rapado al 1, era alto y fibroso y, por supuesto, negro, aunque no muy oscuro.

Me parecía un hombre muy sexy y me encantaba quedar con él cuando salía de trabajar para que me contara cosas de su país, del que yo no sabía nada. En ocasiones me preparaba comida típica y bebíamos té, hasta que una cosa llevó a la otra y nos acostamos. Yosef era un chico dulce, incluso tímido, pero en la cama mostraba su faceta más “tigre africano”.

Una noche que yo salía de trabajar, me dirigí a su apartamento, como muchas otras. No obstante, ese día andaba un poco nerviosa porque era la primera vez que nos veíamos después de haber tenido sexo. Cuando llegué a su puerta, me sorprendió que estuviera abierta. Me dijo que pasara y cerrase, a lo lejos. Anduve hasta llegar a su habitación y ahí estaba él, dentro de la cama. Tenía el torso desnudo, aunque enseguida me daría cuenta de que no era lo único. Me indicó que me metiese con él bajo las sábanas. Divertida y un poco sorprendida por la estampa, me quité los zapatos y me acerqué a él.

Estaba completamente desnudo y empalmado. Me rodeó con sus brazos y nos besamos. Tenía los labios gruesos y suaves, y comenzó a llenarme de besos la cara y el cuello. Yo continuaba pegada a él, sintiendo su miembro erecto, que presionaba contra mi cuerpo. Ni un minuto más consintió que siguiese vestida.

Se puso sobre mí y me sujetó los brazos por encima de la cabeza, mientras me mordía los pezones. Su pene rozaba levemente mi sexo y eso me estaba excitando mucho. Se abalanzó, de nuevo, sobre mi cuello, dándole pequeños bocados, sin soltarme los brazos. Yo trataba de levantar mis caderas hacia él para sentir su polla lo más cerca posible de mí. Él se dio cuenta de mis intenciones y jugueteó con ella en los alrededores de mi vagina. En muchos momentos, se quedaba al borde del abismo y parecía que iba a deslizarse en mi interior, pero finalmente decidía continuar su camino por la superficie. Ese jueguecito me estaba poniendo muy mala y sólo quería que me follara ya.

En una de esas, volví a levantar mis caderas y, por fin, sentí su pene dentro. Me moví desde abajo, intentando saborear esos primeros momentos de su miembro en mi ser, hasta que él tomó las riendas y empezó a penetrarme con ansia.

Me agarró los pechos con tanta pasión que pensé que me los iba a arrancar. El sexo sacaba de él su lado más fiero. Se colocó de rodillas en la cama y me puso las piernas en sus hombros, levantándome el trasero, de modo que la penetración fuese más profunda. Sus embestidas se combinaban con azotes que no hacían sino ponerme aún más cachonda.

Cuando estaba a punto de terminar, sacó su pene y eyaculó sobre mi tripa, descargando todas sus fuerzas en ella. Me limpié con un pañuelo que tenía encima de su mesa y nos echamos en la cama, bajo la luz tenue de la habitación y al abrigo de sus besos que, ahora, eran dulces de nuevo.

Anónimo

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Experimentando un masaje

Buen día, este es mi primer escrito en el sitio… espero mi experiencia les guste:
Luego de una semana dificil se me ocurrio comprar un periodico, para buscar anuncios de masajes en mi ciudad, descubrí varios, llame y me decidí por uno que se realizaba en un hotel y como promoción por ese día tenían “la chica en desnudo completo al mismo precio”. Salí tarde de mi trabajo ese sábado, por lo que llame eran cerca de las 8:20 p.m. y pregunté si me esperarían, me contestaron que si, pero que asegurara que llegaría, y confirme.

Cuando llegue estaban ahí tres chicas, pero una de ellas blanca, cabello negro y con un cuerpo espectacular opaco las otras dos, era de piernas largas y grandes senos (jamás me había llamado la atención una mujer de gran personalidad), la señora que “administraba” me solicitó el pago por la hora de terapia, luego de escojer con quien me atendería.

Luego de realizar el pago nos dejaron solos en la habitación, ella me pidio que me desnudara y me acostara en la cama, yo parecí ingenuo al quedarme en boxer, me sonrio y me dijo “quitese toda la ropa amor” no pude evitar aceptar y seguir lo que me dijo, cuando empezo a desnudarse, teniamos la luz y un TV encendido, apagué la televisión y encendimos una lampara que estaba al fondo, le pedí que aún no se quitara su blumer, el cual me termino de cautivar ya que era blanco y de encaje… uff

Ella me comenzó a dar el masaje, presionando mi espalda, cuando me pidio que me volteara… comenzamos a charlar, me dijo que era su segundo día, entre platica y platica le abrace y besé con pasión, ella respondió de la misma forma, fui besando su cuello, sus senos y la acoste en la cama… fui bajando lentamente, hasta meter mis dedos entre su blumer y su cintura… lo bajé lentamente mientras bajaba de su ombligo a su vagina… la cual estaba lista para mi… deslice mi lengua entre sus labios superiores hasta su clítoris, donde presioné seguido hasta escucharla gemir… eso me excitó mucho a tal punto que decidí ingresar mi lengua hasta lo mas profundo que pudiera… ella lo distrutó y contuvo un grito… me levanté y le dije que se sintiera libre de hacer lo que queria…

Regresé al placentero lugar donde me encontraba… sintiendo sus deliciosos jugos en mi rostro, luego le fui besando nuevamente hasta arriba… ella se levanto un poco para recibirme mejor… comence a hacerselo y mi excitación subió y subió… estaba a punto de terminar, saqué mi miembro y la cama recibió mi semen… pero el sentirla y escucharla respirar me mantenia con una erección que no quisimos desaprovechar… así que lo volvimos hacer de la misma forma… en esta ocasión aprovechó para morderme los labios… y permitirme mordisquear sus pezones… la penetre con fuerza y se quejo un poco y al instante me pidio no detenerme… “esto duele rico…” me dijo… asi que seguí con fuerza… cuando estaba por terminar saqué mi pene para terminar fuera… ella se volteo y como perrito me pedio mas… yo seguía con erección y teniendo a una mujer ardiente y desnuda frente a mí…

Mi pene entró directamente sin tener que usar mis manos para dirigirlo… lo disfrutamos mutuamente hasta terminar… y esta vez sin salir, ella supo lo que paso e igualmente lo disfruto, volteo y con una sonrisa de satisfacción me saco despacio… fue grandioso, nos acostamos desnudos un rato…

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