Sexo / Capítulo 1

Todo comenzó un viernes, yo ya llevó más de cinco años con mi novia, por cierto me conocen como el Wuaco, pero me llamo Eduardo, soy un muchacho de 24 años, soy alto, de 1.86 metros, tengo espalda ancha, debido a que juego americano, asimismo me dedicó a entrenar Tae-Kwon-Do, conocí a mi novia en la carrera, estudiamos comunicaciones.

Es hermosa, mide 1.76, piernas bien torneadas, al ir subiendo ves un culo firme y bien formado, luego un vientre plano y unos pechos hermosos, su piel es morena clara, casi trigueña, tiene una cara hermosa y unos labios de campeonato, su pelo es liso, de color negro y medio largo, le llega al hombro. Bueno el noviazgo empezó como algo normal, primero nos conocimos en una fiesta que organizó un amigo mutuo. Ya nos habíamos visto varias veces y habíamos intercambiado una que otra palabra, pero no éramos amigos, ni nada por el estilo, de hecho ella es de las mujeres que cuando no las has tratado te parecen algo payasas, pero con muy buen cuerpo.

Yo bailaba con otras amigas y la bebida corría bastante, aunque no soy de mucho tomar, la fiesta empezó a decaer como a las tres de la mañana, quedábamos unos quince en total y ya me retiraba, ahí fue cuando Marifer se acercó y me dijo:

Oye Eduardo me podrías dar un aventón a mi casa.

Claro, sólo que tendremos que pasar a dejar a Gerardo y a Rubén

Ok.

Marifer vive como a diez minutos de mi casa en carro y ella ya tenía unas cuantas copas encima, así que nos subimos a la camioneta, es una Silverado de nueve plazas, dos al frente, un sillón para tres después y al fondo un sillón para cuatro, enfrente iba Gerardo que es mi mejor amigo, Rubén estaba muy ebrio y lo aventamos a atrás de la camioneta y Marifer se fue en medio, pero ya dormida. Así llegamos a la casa de Gerardo se bajo y se fue a su casa, no sin antes decirme que volteara, que llevaba un buen pedazo de carne atrás, yo al principio no le entendí, cuando volteé me di cuenta de a que se refería. Ya los muchachos habíamos hablado de lo bella que se veía, pero ahora estaba dormida y la falda se le había subido un poco. En la fiesta habíamos visto que llevaba un vestido azul de minifalda, de esas de vuelo, con unas zapatillas blancas, sin medias, ya que como dije, tiene muy buenas piernas. Mire un poco más arriba y note su tanguita, de color blanco, que apenas y se asomaba.
De pronto un movimiento de ella me regresó a la realidad y me dirigí a casa de Rubén, que estaba bastante lejos de mi casa, pero es un gran amigo y lo estimo mucho, por lo que fui a dejarlo. Cuando llegamos tuve que despertar a Marifer, ya que tenía que dejarme bajar a Rubén, ella se percató de que tenía ya muy arriba la falda y se la acomodo, mirándome para averiguar si me había dado cuenta, yo no hice ningún comentario, le sonreí solamente y la ayude a bajarse para que se pasara al asiento del copiloto. Luego desperté a Rubén y lo baje, su madre ya me esperaba, ya que en camino le había hablado por teléfono, así que la ayude a llevar a Rubén a su cuarto y lo deje ahí.

Luego me despedí y regresé a mi camioneta. Al subir, Marifer estaba nuevamente dormida, por lo que me dirigí a su casa, a los cinco minutos despertó, ya que paso una ambulancia a nuestro lado con la sirena encendida, nuevamente se acomodo el vestido y me pregunto que qué hora era, le dije que las cuatro y cuarto, me pidió mi teléfono y llamó a su mamá, le dijo que ya iba en camino y cosas por el estilo, pero que antes pasarían a dejar a otros muchachos. Yo me quede algo perplejo, debido a que ya los habíamos dejado y me sonreí para mis adentros pensando que estaba más borracha de lo que imaginaba y que ni siquiera sabía que estaba pasando, pero no fue así. Luego me dijo que podíamos ir más despacio, que no había prisa, así que me fui más tranquilo. Ya que ya no vivo con mis padres.

Comenzamos a platicar de muchas cosas, sobre todo de profesores – típico tema que uno toma cuando no sabe que hablar- luego ella cambió el tema a mis actividades deportivas, ella era parte de las porristas de la universidad y conocía muchos de mis logros. Luego cambiando nuevamente de tema me preguntó si tenía novia, cosa que respondí que no, ya que hace poco había terminado con otra chava. Luego me pregunto que quién me gustaba y yo le dije que ella, como para obligarla a cambiar de tema.

Yo había tomado el camino largo de regresó, así que teníamos todavía un rato, luego ella se acercó y me dio un beso en el cuello, eso me hizo ponerme nervioso, pero me gusto mucho. Luego comenzó a acariciarme el pecho, cosa que me incomodo un poco ya que iba manejando, y me empezó a decir que yo también le gustaba, que siempre me veía cuando jugaba americano y que le gustaba como demostraba mucha fuerza. Baje más la velocidad y ella comenzó a besarme más el cuello, al final me estacione cerca de su casa, pero no a la vista y comenzamos a besarnos.

Mi mano primero recorrió su espalda bajando hacia sus piernas, ella me acariciaba el pecho, y comenzó a sacarme la camisa, yo mientras ya desabrochaba su vestido. Ella me recomendó pasarnos a los asientos de atrás, ya que los de enfrente están separados y es incomodo ahí. Nos pasamos, no sin antes yo cerciorarme que estuviera todo cerrado y que no hubiese nadie cerca en la calle. Cuando me dirigí a la parte de atrás, ella ya se había quitado el vestido y sólo se cubría sus pechos, yo ya había adivinado que no traía sostén, ya que no se veía en el vestido el mismo. Comencé nuevamente a besarla y acariciar más afanosamente su cuerpo, ya subiendo a sus pechos que ella me ofrecía, muy hermosos y desafiando a la ley de gravedad, con mi mano derecha acariciaba uno, mientras que succionaba delicadamente y saboreaba con mi boca el otro pezón que me ofrecía, me detuve un momento a ver sus pechos, muy bien formados, dos círculos perfectos, coronados por unos pezones café obscuro, que empezaban a pararse.

Seguí con mi labor y comencé a bajar besando su vientre, plano y bien formado, sin duda debido a las clases de aeróbicos que tomaba con las porristas, y de pronto me encontré con aquella tanguita que apenas cubría su puchita, no se veía ni un solo pelo de fuera de esa mini prenda, era metódica para arreglar su cuerpo, poco a poco di algunos besos por encima de la prenda y se la fui bajando, dejándome ver un triángulo perfecto de bellos sobre la puchita, pero todo alrededor de los labios bien depilados, comencé a besar poco a poco su puchita, a saborear sus jugos, que ya emanaban desde hacía rato, paseaba mi lengua a mi gusto por toda esa raja y jugaba con su clítoris para excitarla aún más. Luego ella me detuvo y me hizo subir, bajo besándome el pecho, quitándome la camisa primero y luego desabrochó los jeans que traía puestos y los bajo, debajo de mis boxers, se veía mi pene erecto y duro, ella lo tocó por encima y jugo un rato antes de sacarlo de su prisión.

Comenzó poco a poco a masturbarme con la mano y luego comenzó a lamerlo, primero lentamente y luego metiéndolo por completo a su boca como si en ello se le fuera la vida, mamaba el pene de una manera maravillosa, no como otras mujeres que sólo lo babean a lo tonto, sino más bien de esas mamadas que succionan y cuando lo tienen dentro de la boca juegan con la lengua y el pene, lamió mis testículos y comenzó a subir y se sentó encima de mí con las piernas abiertas, pero sin dejar que se lo metiera, yo me estaba volviendo loco y la quería penetrar, pero ella se preocupaba de quedar embarazada. Así que nada tonto saque de la guantera un condón, ella misma me lo puso y luego se sentó de frente a mí, ya poniendo mi verga en la entrada de su cueva y fue bajando lentamente, la penetración fue muy fácil, debido a que ella estaba muy excitada y sus jugos la lubricaban de maravilla, luego ella me dijo:

La tienes bastante grande – cosa que me excitó y yo le contesté

Te mueves de maravilla.

Ella dejó de hablar y comenzó a menearse más, arqueando su cuerpo hacia atrás y haciendo movimientos circulares con su cintura, mientras tanto yo la sujetaba con una mano y con la otra le tocaba los senos, mientras que subía mi cadera para penetrarla más y llevar un movimiento con ritmo. Ella comenzó a moverse más rápido ahora con movimientos de adelante hacia atrás y gimiendo mucho, cosa que anunciaba su orgasmo. Luego se dejo ir hacia a mí y me comenzó a besar de nuevo, viéndome a los ojos y sonriendo.

Había imaginado muchas veces esto- me dijo

Yo también, aunque nunca tan bueno como ahora- conteste.

Ella continuaba el movimiento, luego se paro y se volvió a sentar en mi pene metiéndolo nuevamente en su vagina, pero esta vez me daba la espalda y comenzamos nuevamente la cabalgata, ahora yo tomaba sus senos desde atrás y besaba su nuca y su cuello, ella decía cosas ininteligibles, excepto más, más, cosa que yo hacía poniéndome casi de pie para penetrarla más a fondo, ella masajeaba mis huevos y ambos comenzamos a respirar más agitadamente, y comenzamos a terminar, yo sentí como si me exprimieran los testículos y luego quedamos tendidos, ella aún sentada en mí, pero mi pene ya se encontraba flácido y estaba agotado, pero comencé a besarla de nuevo y ella sonrío, pero cuando vio hacia la radio vio que eran las seis de la mañana. Por lo cual se espantó y comenzó a vestirse rápidamente, por lo cual yo me saqué el condón y le deje en el suelo y también me vestí, aunque un poco desilusionado.

Luego se arregló un poco y nuevamente comencé a conducir, ella no decía nada ya que terminaba de arreglarse, por lo que me sentí algo extraño. Luego llegue a su casa. En ese momento sonó mi celular, a lo cual contesté, era la mamá de Marifer, así que se la pase, ella dijo muy tranquila que ya estaban afuera, su mamá salió y nos recibió en la puerta.

Nos preguntó que por que tardamos tanto, Marifer calmada le dijo que la fiesta había terminado a las cuatro, que fue cuando llamo y le dijo que habíamos ido a dejar a Rubén y a Gerardo, cosa que era cierto, excepto por la hora, cuando le comentó a la mamá de donde veníamos supuestamente, ella se tranquilizo y me invito a pasar. Yo me iba a negar, pero Marifer insistió. Pase un rato, ya en su casa todos estaban despiertos. Tenía un hermano y una hermana más jóvenes que ella. Su papá es funcionario y su mamá trabaja como administradora en una empresa. Su mamá era una mujer de muy buen ver, en ese entonces ella tenía 34 años, había tenido a Marifer a los 16 años, era delgada, con las llantitas normales después de tener tres hijos, su piel era blanca, se le adivinaba unas piernas bellas, sin duda Marifer se las había heredado, su culo era espléndido, y tenía unos pechos grandes, su cara era muy bella, su papá era moreno, de ahí el color de piel de Marifer, su hermano era la copia idéntica del padre y luego estaba su hermana, una niña de 14 años, pero ya muy bella, de por sí la belleza de esa edad, cuando se está entre volverse mujer y aún ser niña, era idéntica a la madre, excepto por el pelo.

Me quedé un rato, Marifer dijo que teníamos que hacer un trabajo de la escuela, cosa que no era cierto, así que sólo se metió a bañar y yo me quede platicando con el padre. Era un tipo serio, aunque agradable, me preguntaba que desde cuando conocía a su hija y cosas por el estilo. Luego de un buen rato, ya eran las siete y media, llegó Marifer. Vestía un top con una camisa arriba y un short que dejaba ver parte de su culo, tenía el pelo amarrado y se veía espectacular. Yo aún no podía creer que hubiéramos cogido hace poco más de una hora. Luego su mamá nos pidió si podíamos llevar a Laura, que así se llamaba su hermana a la Biblioteca, que ella pasaría por ella cuando saliera del trabajo. Sin que yo interviniera Marifer dijo que si y luego nos fuimos. No habíamos comido nada, así que las invite a desayunar, ambas aceptaron y fuimos a un Vips cercano, ahí desayunamos y platicamos un rato, Marifer se sentó a mi lado y cada que podía me acariciaba la pierna, cuando la veía sonreía y comía algo, lamiendo el cubierto sensualmente. Su hermana se había dado cuenta de lo del cubierto, por lo que nos pregunto :

¿Son novios?

En eso estamos, ¿Por?- Contestó Marifer

Es que si no es tu novio o pretendes hacerlo tu novio, pues preséntamelo bien, que es un buen pedazo de carne.

Marifer se enojo un poco, pero dijo que tenían bueno gusto, yo en ese momento me acorde de lo que Gerardo me había dicho y sonreí un poco acordándome de todo lo que había pasado. Al terminar de desayunar pague la cuenta de todos y nos fuimos. Dejamos a Laura en la biblioteca y arranque el auto sin lugar fijo, luego pregunte

Bueno, y ahora

Oye Eduardo, comenzaste algo que no pudimos terminar por la hora, qué, ahora resulta que no me cumplirás- dijo ella

Yo sonreí y me dirigí hacia mi casa. Al llegar estacione la camioneta y abrí la puerta de la casa. Afortunadamente ese día no iba la señora de limpieza, ya que era una persona algo entrometida. La casa en sí es de mis padres, pero como no les gusta mucho el D.F., prefirieron irse a Provincia, a Veracruz y como soy hijo único, me dejaron la casa para que me quedará a estudiar en el D.F., mis padres son acomodados, por lo que el dinero no me falta y he podido dedicarme al estudio y a mi vida, pero como desde antes la señora limpiaba en la casa, mi madre arreglo que se quedará a limpiar, además no era mala persona, pero si algo chismosa.

En fin entró Marifer y comenzamos a besarnos, ella nuevamente sacó mi playera, yo mientras tanto ya le había quitado la camisa y le acariciaba por encima del top los pechos, poco a poco nos fuimos a la sala y ahí la tumbé en el sofá, yo ya me había desabrochado el pantalón y sacado los zapatos, ella se quitó los tenis y comenzó a desabrocharse el short, debajo no llevaba nada, por lo que nuevamente me dedique a besarla, lamerle la panocha, ahora veía más claramente su hermoso cuerpo, ya que había luz, ella tomaba mi cabeza y la aventaba hacia ella, moviendo las caderas hacia mi boca, sin duda la excitaba demasiado que se la comieran, yo mientras tanto metía mi lengua y uno de mis dedos en su cuevita, y con mi otra mano estrujaba su teta.

Poco a poco comencé a meter un dedo en su ano, también estaba rasurada de atrás, ella dio un pequeño brinco, pero no se negó, y comencé a meter y sacar mi dedo de su ano, mientras ella se movía cada vez más excitada y no dejaba de apretar mi cabeza contra ella y pedía más. Luego arqueó su cuerpo y tuvo su orgasmo con grandes gemidos. Luego volteo a verme y fue bajando hasta volver a chupar mi pene, ahora yo estaba sentado en el sofá y ella en el suelo, tendida desnuda, comenzó rápido y exprimiendo toda mi verga, no aguante mucho y termine en su boca, yo pensaba que le daría asco, pero se trago todo cuanto pudo y luego siguió chupándome el pene y masajeándome los testículos, en poco mi verga estuvo en pie de guerra de nuevo, ella me pregunto si tenía más condones, así que subimos desnudos a mi habitación.

Mi pene se había puesto blando un poco, por lo que ella comenzó a mamármelo de nuevo y estuvo listo, luego puso el condón y se acostó en la cama, abriendo sus piernas, yo me puse sobre ella y empuje mi pene dentro de su panocha comenzando el ritmo del mete y saca, ella gemía bastante fuerte y se agarraba de la cabecera para acompañar mi ritmo, luego puso sus piernas en mis hombros dando paso a una mejor penetración, yo acariciaba sus tetas y empujaba más duro, luego me salí y ella me volteó para ponerse encima mío, me cabalgo un buen rato, volviendo a hacer movimientos circulares y echándose para atrás, tuvo unos dos orgasmos más, luego se puso de a “perrito” o en cuatro puntos, dejándome ver su hermoso culo, yo la tomé de la cadera y la embestí metiéndole mi verga nuevamente, ella se alzaba de vez en cuando para besarme en la boca, y yo la tomaba de las tetas jalándola hacia mi, luego volvía a la misma posición de perrito. Yo me concentraba para no terminar, ya que la quería disfrutar al máximo.

Poco a poco comencé a tocar nuevamente su ano y ella se dejaba, por lo que saqué mi pene de su vagina y lo apunté hacia la entrada del ano, ella se inclino más y con sus manos se separó los cachetes de sus nalgas y comencé a meter la cabeza de mi pene, ella se quejaba un poco y me dijo.

Nunca lo he hecho por ahí, ten cuidado.

Yo saqué de uno de los cajones del buró del lado de mi cama un lubricante y se lo unté, poco a poco metí un dedo y luego dos, luego cuando dilaté bien su ano, volví a ponerme detrás de ella y empuje, esta vez cedió más fácil, aunque le dolió un poco, deje que se fuera acostumbrando y lo metía cada vez más aunque despacio para no lastimarla, al final los 20 cmts de mi verga estaban clavados en su culo, ella sola comenzó a moverse, lentamente, luego más y más, luego comencé yo mis movimientos, embistiéndola más y más duro, se quejaba un poco, pero luego sus gemidos eran de placer, ella dejó sus nalgas y se aferró nuevamente a la cabecera, gritando como una loca

CÓGEME, MÁS, MÁS AHHH, AHHH, AHHH

SI, VAS A VER LO QUE ES CULEAR- le dije yo

Ella se tapó la boca con la almohada para evitar sus gritos y así terminamos los dos, todavía me moví un poco más disfrutando esa desvirgada de culo, y luego me salí, vi un poco de sangre, por lo que le pregunte si le dolía, ella sólo me volteó a ver y sonrío, me jaló hacia ella y me beso tiernamente, luego me abrazó y así nos quedamos dormidos. Dormimos unas seis horas, cuando desperté, ella aún seguía dormida. Pedí comida china por teléfono, cosa que sabía que le gustaba y luego la admire un buen rato. La naturaleza había sido muy bondadosa con ella, tenía un cuerpo muy hermoso, su piel asemejaba mucho al bronceado, por lo cual siempre se veía muy hermosa, tenía un culo de lujo y unos pechos de competencia, sin mencionar su cara hermosa, como una muñeca de porcelana, un sueño hecho realidad, luego llegó la comida y fui a abrir, cuando regrese al cuarto ella ya estaba despierta.

Le dije que ya traía la comida y me sonrío, me extendió los brazos para abrasarme y me dio un delicioso beso en la boca. Luego prendimos la tele y comimos, ella seguía desnuda, yo ya traía un short, ya que había ido por la comida. Al terminar nos fuimos a bañar los dos juntos, la casa tiene un jacuzzi, así que nos metimos, comenzamos nuevamente a besarnos y luego ella se acomodó mi pene en la entrada de su puchita y se lo enterró, yo me quedé algo sorprendido, ya que no me había puesto condón, le dije a ella y dijo que no importaba, que tenía un DIU (Dispositivo Intrauterino que evita el embarazo), me dijo que no quería hacerlo de inmediato sin protección, pero que confiaba en que estaba sano, por lo que me deje de preocupar, continuamos haciendo el amor un buen rato, pero cuando iba a terminar me salí de ella, no me iba a arriesgar de todos modos, ella me miro con un poco de enojo, pero yo la besé y me correspondió.

Luego al salir me pregunto que por que me salí, le dije que para evitar riesgos, ella me comentó que tanto ella como su hermana se habían puesto el DIU, ya que tenían una vida sexual activa, bueno no sabía de su hermana, pero era mejor prevenir que lamentar. Luego se volvió a vestir y fuimos a la escuela, ya eran las seis de la tarde, ella tenía entrenamiento de porristas a las siete y yo había perdido una práctica. Cuando llegamos a la Universidad todos nos miraron extrañados, pero no dijeron nada. Yo tenía fama de ser muy explosivo y enojón, además de reservado en muchos aspectos. Gerardo y Rubén se molestaron ya que Gerardo es el Capitán del equipo, pero no dijeron nada, Rubén todavía tenía una resaca muy fuerte. El próximo sábado teníamos un partido, el primero de la temporada. El Couch bastante molesto me hizo dar quince vueltas al campo, en realidad fueron un martirio, ya que estaba bastante cansado debido a la actividad sexual, pero tuve que hacerlo.

Cuando termine Marifer ya estaba esperándome con sus amigas, Rubén y Gerardo junto con los otros estaban de lobos como siempre. Cuando llegue me metí a bañar, Rubén me fue a buscar y me preguntó que qué onda con Marifer, le dije que ya éramos novios y me felicitó, dijo que era una pareja que nadie criticaría y que nos habíamos tardado. Cuando salí me veía cansado, cosa rara en mí, pero fuimos aún así a un café cercano y platicamos todos un buen rato, a las nueve nos despedimos y fui a dejar a Marifer. Cuando llegamos a su casa su mamá me volvió a invitar a entrar, pero ya estaba muy cansando, por lo cuál Marifer se despidió de mí con un gran beso y me dijo que nos veríamos el lunes, ya que los domingos eran forzosamente familiares para ella e irían a ver a su abuela. Luego añadió en voz baja.

Además así aprovechas para recuperar fuerza.

Bueno, entonces, ¿Aceptas ser mi novia?- pregunté yo

Claro que sí tonto, sería una mensa si me negara, desperdiciar tan buen pedazo de carne como dijo Laura, ¡Jamás! – Contestó ella

Así me dio un beso nuevamente y se metió a su casa, cuando volteé a ver hacia arriba vi a su hermana Laura viéndonos y me sonrío. Yo no pensé nada más y me subí a la camioneta. De regresó pensé en todo lo que había pasado, era increíble, de una fiesta había terminado teniendo el sexo más delicioso que jamás había tenido y luego al día siguiente hasta con novia. Me dirigí a la gasolinera más cercana y llené el tanque. El señor que me atendió sonrío y me dijo.

Mucha actividad, no es así joven- luego sonrío nuevamente y le pague.

Yo no había entendido nada, deje mi cartera en medio de los asientos delanteros y me dirigí a mi casa. Cuando llegué quise agarrar la cartera, pero no la hallé, así que abrí la puerta trasera y la vi tirada, sin duda se había caído, cuando la tomé me quede inmóvil por unos segundos, a un lado estaba un condón. El primero que había usado cuando cogimos Marifer y yo al regresar de la fiesta. Ahora las cosas tenían sentido, el señor de la gasolinera me dijo que había tenido mucha actividad por que vió el condón, aún por los vidrios polarizados. Entonces pensé ¿No lo vio Laura?, sin duda si lo había visto…

Pero eso ya será parte de otra historia.

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