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Mis nietos… 2da parte

Ya no regresó hasta el fin de semana siguiente.

– Pablo… tengo que hablar seriamente con vos… – lo encaré en cuanto llegó.

– Si… me imagino porqué… Buscas esto acaso… – contestó mostrándome la filmadora

– Si…

– Ya no tiene nada en la memoria… Todo lo baje a un dvd. Y solo las escenas en las que tenés sexo con mis amigas a otro…

– No comprendo… – estaba confundida. Creí que era la que manejaba la situación y esa simple respuesta me descolocó…

– Simple… Tengo una hermosa película de mi abuelita querida arrastrándose como una vulgar lesbiana con dos menores…

– Pero… eso no es cierto… Ellas me obligaron…

– Eso no creo que sea creíble… ¿o pensás que si?

– Pero… vos…

– Yo… voy a mostrarla en la familia…

– ¡Estás loco!

– Ja ja ja…

– ¡No podés hacerme eso!

– ¿No?… ¿Por? – Su cara de degenerado me dijo que si era capaz de eso y mucho más…

– Es… soy… no… – aterrada no sabía que decir.

– Bueno… hagamos un trato entonces…

– ¿Un trato?

– Si…

– ¿Cuál?

– 1ro. Vas a ser mi hembra tantas veces como yo lo desee… ¿De acuerdo?

– De acuerdo – contesté sumisa tras meditarlo durante un buen rato. Sabía que estaba perdida…

– 2do. Vas a hacer que mi hermanita querida se me entregue…

– ¿Querés cogerte a tu hermana? – exclamé horrorizada…- ¡Sos un degenerado!

– Llamame como quieras… pero ¿aceptas o no?

– Si… – apenas pude contestar…

– Bueno… entonces… todos felices…

No sabía como hacer para lograr lo imposible… que mi nieta se acostara con su hermano… Al fin tras muchas idas y venidas decidí ponerle fin al chantaje. Esperé la llegada de mi nieta y resuelta le conté todo cuanto ocurrió y lo que tramaba ahora su hermano… Me miraba horrorizada…

– No puedo creer lo que me contás, abuela…

– ¿No? Mira si miento… – le dije en tanto ponía el dvd donde él me garchaba a full junto con sus amigas… y cuando ese terminó le puse los editados por él… – ¿notas la diferencia?

– Si, Abu… la veo… ¡que pedazo de pija tiene el hijo de puta!

– ¿Qué? – Exclamé asombrada…

– ¡que pedazo de verga que te comiste abuela! ¡es terroríficamente hermosa! ¡Se me hace agua la conchita! – La vi entusiasmada, enloquecida y me di cuenta que sin quererlo había encontrado la fórmula… – Me va a romper toda la conchita… -seguía hablando – uuuyyyy que grandota…

– Si… es enorme… larga y gruesa… – acoté poniéndole énfasis – Te va a dejar el culo como una flor…

– Uuuyyy… si… me lo va a romper todo…

Lo demás fue un paseo… Acomodamos la fecha y cuando ese fin de semana llegó Mis nietos y yo nos fuimos juntos a mi cama a ver una película… En el medio de la misma inicie el franeleo y terminamos garchando a full…

Cuando Pablo le enterró la verga a su hermana Eliana los ojos de esta se abrieron como platos…

– ¡¡Abuuu!! Meee rompe tooodaaa… uuuyyy…

Le duró poco al pendejo. En cuatro bombazos la piba estaba destruida. Cuando la dio vuelta y le partió el culo gritaba como un animal herido…

– ¡¡Miii cuuulooo!!! ¡¡¡Meee destrooozaaayyyy!!!

Fue una cogida brutal. El terrible pedazo se abrió camino en el interior de Eliana haciéndola vibrar… Cuando acabo y lo sacó el agujero se inflamó y salio para afuera dado vuelta. Eliana gritó y cayó semi desvanecida por el dolor…

Todo el sábado y el domingo mi nieto nos dio verga al por mayor. Eliana llevó la peor parte. No regresó a su casa por cuatro días… Tuvo el culo dado vuelta e inflamado todo ese tiempo…

Esa circunstancia me llevó a tener que cuidar de ella. Le ponía una crema desinflamatoria en su agujero anal y en su abierta conchita… Mis dedos al principio le provocaban el clásico dolor pero lentamente se fue calmando y mitigando. Hasta que dejaron de molestarle. Pero ese tiempo sirvió para que mis ratones se pusieran a dar vueltas en mi cabeza… Cuando noté que ya no le provocaba dolor alguno me dedique a masajearle las zonas erógenas. La primera vez que esto ocurrió estalló violenta e incontrolable…

– ¡Abuelaaa! ¡Me haces acabar! ¡¡Aaahhh!!

– Si mi amor… acaba… acaba mi cielo… – e incremente las caricias a su conchita…

– Siii…

Ante lo hermoso de su explosión llevé mi rostro a su entrepierna y la mamé… Su cuerpo vibró y saltó hasta que llegó el nuevo orgasmo… Ahí se desmadejó y cayó cuan larga es entregándose por completo a cuanto quisiera hacerle… Entonces me aproveché de ella y juntas nos prodigamos un sin fin de caricias hasta que exhaustas nos quedamos dormidas.

Paso el tiempo. El sexo entre mis nietos y yo se hizo habito. Todos los fines de semana Pablo nos daba vuelta a vergazos… el resto de la semana la disfrutábamos Eliana y yo.

La bomba estallo un fin de semana…

– ¿saben algo? – Preguntó Pablo tras una fuertisima batalla sexual…

– ¿Qué? – preguntó Eliana…

– Hoy vi a mamá saliendo en calzones después de bañarse…

– ¿Y?

– ¡Se me paró la verga cuando vi que hermoso orto tiene!

– ¡¿?!

– Se me prendió fuego la verga… me tuve que pajear…

– ¡¿qué?!

– Hermanita… me tuve que masturbar pensando en ese culo…

– ¡Vos estas loco de remate!

– Puede…

– Se te descolocó una chaveta…

– Puede ser… pero tengo ganas de hacerle el hoyo a mamá…

– ¡¿Cómo?! ¡Es mamá! – exclamó horrorizada

– Si… y vos sos mi hermana y ella es mi abuela… la mamá de mamá… y me las garcho también y no se quejan…

– No puede estar pasando… – dijo Eliana bajito – No. Debe ser una pesadilla…

– No nena… es lo que deseo y lo voy a cumplir… y ustedes dos me van a ayudar…

Nos miramos con Eliana. Sabíamos que hablaba en serio. Y que nada podríamos acotar para hacerlo desistir. También sabíamos que lo íbamos a ayudar a cumplir su deseo…

El pervertido llevaba las de ganar.

Mis nietos…

Soy una abuela normal que recibe todos los fines de semana a sus nietos en su casa y les da alojamiento por el sábado y el domingo… Pablo es un tanto díscolo, pero Eliana, su hermana es más tranquila y sosegada… Cada uno tiene su propia habitación… Todo discurría con total normalidad hasta que me llamó la atención un hecho… Dos “amiguitas” de Pablo entraron con él a la casa y fueron a su habitación como siempre lo hacían… pero esta vez salieron cansadas, agotadas… A una de ellas se le notaba los ojos cargados como si hubiera llorado… Esa circunstancia llamó mi atención. Y lo volvió a hacer a la semana siguiente. Entraron lozanas; rozagantes y se fueron aplastadas, cansadas, agotadas… Entonces decidí investigar que ocurría en esa habitación…

Me fui a una casa de fotografía y adquirí una filmadora con una memoria que grabaría 6 horas corridas antes de agotar su batería… Durante los días previos aprendí su manejo y el sábado antes de la llegada de mi nieto la instalé en forma oculta esperando el momento de encenderla…

Cuando llegó Pablo ingresé a la habitación y la encendí antes de que ellos se encerraran en la misma… Durante todo el sábado viví en ascuas… esperaba que se fuera para correr a su habitación y tomar la video… Cuando alrededor de las 23 decidió salir a bailar entre a la pieza y me apoderé de la maquina. Entre casi volando a mi habitación y la conecte al CPU dándole paso a lo grabado… Cuando al fin las imágenes corrieron ante mis ojos quedé perpleja… Durante quince o veinte minutos charlaron en forma tranquila. De repente una de ellas se inclinó sobre la entrepierna de mi nieto, destrabó su pantalón y sacó a relucir el miembro del muchacho… Un enorme, gordo y largo pene quedo expuesto por unos segundos. La boca de la chica fue a su encuentro y el gordo glande fue succionado por entero… Mi nieto se dejó caer de espaldas sobre la cama y fue entonces cuando la otra chica, quitándose la bombachita, se alzó sobre su cara y le puso la concha en la boca… Las escenas de sexo fueron corriendo. Mi nieto se levantó y de una le enterró la verga en la concha a una de las chicas… luego a la otra… Mas tarde ambos culos se devoraban la enormidad de pija como si nada les costara… Vino un impasse y reanudaron la sesión… Tras la cual se levantaron higienizaron y se fueron…

Un suspiro, un gemido y una vibración de mi cuerpo me llamaron a la realidad… Inconcientemente me había estado masturbando y el orgasmo me había sorprendido… Tras la sorpresa, la confusión… ¿masturbarme ante lo visto? ¿Qué me paso? ¿Cómo me calenté de esa manera?… Pero estaba muy caliente… tan caliente, que tuve que masturbarme nuevamente para a medias calmarme…

En el transcurso de la semana miré repetidamente el video… y tantas veces como lo miré me tuve que masturbar… Me ponía de la nuca… Ver ese semejante pedazo de verga… Saberla ahí cerca y no poder hacer nada…

Decidí ponerle fin a esas orgías… Me trastornaba el pensar que a metros se estaba llevando a cabo un acto sexual…

Cuando llegó el sábado y mi nieto se encerró en su habitación con las chicas esperé un rato y cuando arrimé mí oído a la puerta y escuche y los inequívocos murmullos del sexo entre de sorpresa en la habitación…

– Pablito… – dije como para dar a entender que no sabia lo que ocurría…

Mi nieto y las dos chicas totalmente desnudos me miraron sorprendidos…

– ¿Qué están haciendo? – pregunté haciéndome la sorprendida…

– ¡Abuela!

– Uyy – dijo una de las chicas… En tanto la otra en silencio me observaba…

– ¡¿Qué están haciendo?! – repetí poniendo voz y tono de indignación…

– Cogiendo viejita… – dijo la que me miraba, mientras caminaba hacia mí…

La respuesta directa me tomó desprevenida… Me descolocó… Y verla acercarse desafiante me anuló… Quedé parada en medio de la habitación sin reacción… No esperaba la respuesta y menos que se me viniera encima…

Mirándome a los ojos fijamente llegó a mi lado.

– ¿Entendiste la respuesta, viejita? – preguntó arrimando su rostro a mi cara… – ¡Cogiendo!

– ¿Y les parece bien?

– ¡Genial, mamita!

Y su segundo movimiento me terminó de desarmar… Su boca fue a mi rostro y su lengua recorrió mi mejilla… Quedé dura. Sorprendida. Y más aún cuando su mano se apretó contra mi entrepierna y uno de sus dedos hurgo mi entrada vaginal…

– Oh… – exclamé sorprendida

No me dio tregua. Su otra mano se apoderaba de uno de mis senos y estrujaba mi pezón provocándome una onda de debilidad…

– Ooohhh…- Gemí ante la agresión

Fue entonces que la otra chica, viéndose dominadoras de la situación, se abalanzó sobre mí por la espalda… Por sobre la ropa un dedo se hundió en mi agujero anal y su otra mano recorrió mi cuerpo… Instintivamente tiré mi bajo vientre hacia delante para esquivar el dedo en mi trasero…

– ¿Qué hacen? – alcance a preguntar en un hilo de voz…

La mano de mi entrepierna se movió velozmente ingresando por debajo de mi ropa. Dos dedos entraron en mi mojada vagina hundiéndose profundamente en mi cuerpo… De mi garganta broto incontenible un gemido…

– ¡Te vamos a garchar viejita!

Quise esquivar la penetración pero fue imposible porque la que estaba a mi espalda aprovechó mi desconcierto e hizo lo mismo que su amiga. Su mano ingresó por debajo de mi bombachita y un dedo se hundió largo y profundo en mi culo…

– ¿Qué? – La sorpresa me anuló…

No pude seguir hablando… Los carnosos labios de una de ellas se apoderaron de los míos… la lengua de la otra entró en contacto con mi vulva… Mis piernas temblaron… Mis muslos se abrieron… Me llevaron a la cama y ahí caí totalmente entregada… indefensa… sorprendida por las dos chicas… No tuve tiempo de reaccionar.

La calentura mantenida durante toda la semana estalló violentamente en mi interior y me hizo sucumbir rápidamente… No llegue a darme cuenta de que me ocurría cuando ambas mujeres me poseían, sus labios, sus lenguas y sus dedos impertinentes no dejaron lugar libre de recorrido. Mi vulva y mi culo fueron amasados a conciencia. Pero ese fue tan solo el principio. Pablo, mi nieto, al verme gozar entre los brazos de sus amantes se me vino encima. Lo vi y sentí llegar. Un escalofrío me recorrió cuando recordé lo enorme de su falo… Sin dudar, de una, me enterró su vigoroso y enorme miembro en la argolla. La sorpresa del tamaño me terminó de desarmar y me hizo claudicar. La entrada del grueso y largo pene en mi ansiosa concha me llevó a una serie de enormes y profundos orgasmos… Grite estruendosamente con cada acabada… mis muslos se abrían y mi vulva se devoraba por completo la verga ante cada final… Desorientada, confundida, no pude oponerme a que me dieran vuelta, me pusieran en la posición del perrito. Mi nieto me quería partir el hoyito sin ningún tipo de reparo… Traté de negarme…

Recuerdo que grite e insulté. Pero la rotura de mi agujero fue inevitable. Mis gritos aumentaron cuando la enorme pija se hundió hasta sus raíces en mis profundidades… abriéndose paso y abriéndome el culo desmesuradamente…También recuerdo que gemí de placer al sentir el calor de su semen inundar mi abierto y destrozado pozo… y a partir de ahí todo fue una mezcla de emociones y placeres…

La orgia de los jóvenes duró mucho tiempo. Cuando al fin terminaron conmigo y me dejaron en libertad estaba al borde de la inconciencia. Agotadas mis fuerzas, embotado mi cerebro, no podía pensar. Me dolía todo el cuerpo. Principalmente las partes que habían sido penetradas por el monstruoso pedazo de carne de mi nieto…

Tras haber abusado de mí se higienizaron, se vistieron y salieron como si nada hubiera pasado. Quedé tirada en la cama totalmente desnuda. El semen de mi nieto salía de mi culo y su sabor estaba en mi boca… Tardé en recuperarme.

Cuando al fin lo hice me dirigí al lugar donde se suponía estaba la filmadora… y ya no estaba en el lugar.

Nerviosa esperé el regreso de mi nieto.

Gay con varios chicos- Angel 1ª parte

Salí de la habitación procurando no despertar a Carlos. Me dirigí a la cocina a ver si encontraba algo para picar, me había entrado hambre. No era mi casa, estaba en un piso de estudiantes.

Ya en la cocina estaba abriendo un armario alto cuando note que entraba alguien, no era Carlos, así que supuse que era otro de los chicos del piso. Se acerco a mi y por sorpresa me dio una palmada en el trasero, pero la sorpresa se la llevo el cuando me vio por delante:

¡ Ups, perdona, creía que… ? – Dijo el

¿ Que creías ? – Conteste con una risita, ya me imaginaba que.

Bueno, así totalmente desnudo por detrás parecías..

¿ Una chica ? – El chaval estaba totalmente cortado y continué- Bueno, disculpa la verdad es que me encanta estar desnudo siempre que puedo, me da una gran sensación de libertad.

Yo mido 165 cm., de rasgos aniñados, no aparento en absoluto mis 18 años, y la mayoría me creen menor de edad, pelo rubio liso hasta el cuello y sin un pelo en todo en todo el cuerpo, los pocos que me salen me los afeito Tengo un aspecto ambiguo, de efebo, pero no afeminado. El chico me sobrepasaba la cabeza, mas del metro ochenta, solo llevaba puesto un bóxer y tenia un aspecto muy varonil, vamos el tipo de chico que me atrae.

Yo soy Jose – Se presento.

Angel, encantado.

¿ Estabas con Carlos ? Note que Carlos estaba con alguien, pero no sabia con quien, se que le gustan tanto chicos como chicas.

Si, pero sin compromiso, follar y divertirse.

Perdona la palmada de antes. – Jose ya estaba mas relajado.

Tranquilo, si me gustó. – Conteste con una risita.

¿ Te gustó? – Me dijo riéndose también

¿ Me quieres dar otra ? Todo esto entre risas de ambos.

¿ Porque no ? – Y ¡ Plas ! Me dio otra.

Jijiji, ¡ Mas fuerte !

Después de varias, Jose de repente me tumbo sobre la mesa de la cocina cara abajo, mi pecho sobre la tabla y continuo azotándome las nalgas regularmente, yo cada vez me estaba excitando mas, era la primera vez que me hacían esto y la verdad me estaba poniendo a cien, con una tremenda erección y ademas notaba que Jose se estaba excitando también

De repente paro de azotarme y se bajo el bóxer, tenia el pene totalmente duro, unos 18 por 4 cm. Ya me habían metido penes así, el de Carlos era similar, pero no había lubricante a mano.

Jose apoyo su glande en la entrada de mi culo y se percato de ello, pero lo resolvió rápido con el bote de mantequilla. Una vez bien untado, esta vez si que me penetro sin miramientos y desde el primer momento con un ritmo frenético Inclino su pecho sobre mi espalda, le cogí una mano y se la dirigí a uno de mis pezones, que estaban duros como para cortar crista, Jose llevo su otra mano a mi otro pecho y al ver que me volvía loco me los empezó acariciar y manosear sin descanso.

Estábamos ambos gimiendo cada vez mas fuerte, cuando en la puerta de la cocina, que estaba abierta, aparecieron Carlos y otro de los chicos del piso. Carlos con una sonrisita y el otro chico poniendo los ojos como platos. Los dos solo vestían boxers

Esto también era nuevo, la primera vez que me follaban con publico y esto me excito como nunca, así que tras una serie de espasmos, notando el cosquilleo por todo el cuerpo hasta llegar a la nuca, eyacule con un orgasmo explosivo. Jose también estaba desbocado y pronto también me lleno el culo con su leche, estrujándome los pezones sin piedad.

Después de unos movimientos cada vez mas lentos dejo caer su pecho sobre mi espalda, respirando entrecortadamente. Su pene aun dentro de mi se ablandaba lentamente hasta que ya sin fuerza se salio.

Entonces hablo por fin Carlos partiéndose de risa:

¡ Vaya polvazo que os habéis echado, si nos despertasteis a Miguel y a mi!, vaya Jose hasta ahora ibas de hetero, pero el Angelito pudo contigo. No te imaginas lo zorra que es.

Gracias – Conteste riendo – Soy la zorra mas zorra.

Valeee – Dijo Jose – Hay que probar de todo en esta vida ¿ No ? Me he tirado a un chico y me ha encantado, lo reconozco, pero este chico es especial.

Gracias de nuevo, así que soy especial.

El otro chico era un poco mas bajo que Carlos y Jose, pero mas alto que yo, y de cara era el mas guapo de los tres. Se sentó en una silla, aun no había dicho ni una palabra, seguía con cara de asombro, pero parecía mas relajado. Me dirigí a el.

Hola, soy Angel.

Hola, yo Miguel.

Tenias cara de sorpresa.

Un poco la verdad, he estado en algunas fiestas locas, pero esto fue algo nuevo.

Ya supongo que solo con chicas.

Bueno, si.

¿ Te repugno ? – Aquí me lance a ver si lo pillaba

¡ Nooo ! – Contesto automáticamente, con el fin de no ofenderme. Lo pille.

Entonces , ¿ Me puedo sentar en tus rodillas ?

Y así lo hice, sin esperar su permiso, y me puse a intentar rozarme mi piel contra la suya. El se dejaba hacer, aunque un poco tenso. Incluso me paso su brazo por la cintura.

¡ Jejeje ! – Se rió Carlos – Miguel, date por seducido, Angel, hazle una mamada de las tuyas para que sepa lo que es bueno.

Teníamos nuestras caras muy cerca, pero no me atreví a besarle, quizás le parecería muy fuerte así de entrada, pero desde luego que note que su pene se estaba poniendo duro. Me puse de rodillas en el suelo y le empece a frotar con mi mano por fuera del boxer, hasta que se le puso ya morcillona, en ese momento le baje el boxer, se dejaba hacer, y se sorprendió cuando metí su miembro en mi boca y empece a chupárselo, con cuidado con los dientes.

Carlos se bajo el boxer y empezó a tocarse, rápidamente se puso en erección

¡ Que bárbaro el Angel ! Esta noche me hizo una mamada, le eche tres polvos, Jose se lo acaba de zumbar y aun quier mas.

Se puso de rodillas detrás de mi y me metió un dedo en el culo, luego dos y al notar que aun estaba lubricado, tanto por la mantequilla como el semen de Jose, me empalo hasta el fondo. Carlos ya conocía mis debilidades, y desde el primer momento se puso a acariciarme los pezones. No era la primera vez que me follaban dos chicos a la vez por el culo y la boca, pero era el primero que se decía hetero que se la chupaba, pensarlo me excitaba.

¡ Ya te avisare ! Me dijo Miguel con voz entrecortada.

No me avises – Respondí sacando un segundo su polla de mi boca.

Subí el ritmo de la mamada, al mismo tiempo que le acariciaba sus testículos, estrujándolos un poquito, con cuidado de no hacerle daño, ya notaba que estaba próximo a correrse

Sus gemidos se aceleraron y por fin exploto en mi boca mientras yo lo tragaba lo mas profundo que podía Seguí chupando hasta que se le desinflo por completo y la saco. Entonces le di la ultima sorpresa.

Levante la cabeza hacia Miguel con la boca abierta con todo su semen dentro, la cerré, me lo trague y volví a enseñarle mi boca vaciá Otra vez puso ojos como platos.

Inmediatamente después ya no pude contenerme mas y también me vacié, igual que Carlos, aunque la verdad ya no teníamos los dos mucho mas que soltar

Después un rato, todos derrotados descansando, le pregunte a Miguel.

¿ Que te ha parecido ?

¡ Fantástico, increíble ! Angel, la verdad es que ninguna chica se deja correr en su boca.

Angel – Continuo diciendo Miguel – ¿ Te puedo hacer una pregunta ?

Pregunta.

¿ Me dejas que te la meta por detrás ?

JAJAJAJAJ ¡ Por supuesto ! Pero un descansito, y desayunemos primero-

¡ Y yo me pido su boquita ! – Exclamó Jose.

¡ Otros dos mas para mi colección !

Andrés, mi hijo

Nos quedamos dormidos de tal forma que no sentí cuándo me sacó el miembro del culo.

Me desperté. El aún dormía profundamente a mi lado. Me dirigí al baño, me duché y fui a la cocina a prepararme un café bien fuerte de desayuno. Eran más de las 12 pm. Necesitaba recapitular sobre lo ocurrido. Todo me parecía una locura. Mi propio hijo me había cogido, y me había roto el culo sin que opusiera resistencia alguna… ¿Qué demonios me había pasado? ¿Como me pude entregar tan fácilmente?

Mi mente era un hervidero de sensaciones encontradas. Sabía que lo ocurrido no era normal, pero al recordar el momento… al volver a mi memoria lo grande y hermoso que era el miembro de Andrés, y lo bien que lo uso… volví a sentir mi conchita mojada…

“Estoy loca” me dije para mis adentros… No puede ser que recuerde la verga de mi hijo y me caliente tanto… Pero así era… Mi conchita me recordó su existencia… Necesitaba respirar… me ahogaba de calentura… mis fosas nasales no daban aire suficiente…

– Buen día, mama… – Su voz a mis espaldas me sonó como un trueno…

– Ho… la… – Tartamudee indecisa…

– ¿Estás bien? – preguntó acercándose…

– Si… – insegura… mi voz me resultó extraña…

El llegó junto a mí, tomó mi mentón entre sus dedos y alzó mi rostro… Sus labios se apretaron con fuerza contra los míos y su lengua entró a mi boca, explorando el nuevo terreno… Sentí que me estremecía… Instintivamente mis muslos se abrieron y entregaron mi sexo a lo que viniera… Su verga se apretó contra mi concha… y nuevamente capitulé sin condiciones… Mis brazos rodearon su cuello y me entregué al beso y a las caricias como una verdadera amante… Pero él no profundizó y quedé a medio camino… hirviendo mi sangre… Mi mente obnubilada con un solo pensamiento… “Verga… quiero verga” pero él no hizo nada al respecto… solo me mantenía caliente franeleándome… Pasaba y me tocaba las nalgas, o me besaba el cuello… Dos horas, franeleándome sin hacer ver o sentir su sexo… Estaba desbordada.

Repentinamente el timbre de la puerta me sobresaltó. El fue a atender y regresó acompañado de un amigo…

– El es Martín, mamá

– Señora…

– Hola…

– ¿Podés invitarnos con un café?

– Si, enseguida…

Fui a la cocina y preparé la infusión, la coloqué en las tazas y regresé…

– Vení ma. sentate aquí… – me dijo mostrándome el sillón entre él y su amigo – vamos a ver un peliculón…

Obedecí… no se porque causa pero obedecí.

Cinco minutos después una XXX dejaba ver sus imágenes. Sobre que estaba recaliente ver eso me trastornaba… Hice intención de levantarme pero él me sujeto del brazo y me hizo quedar… Sus dedos rozaron mi pezón y el choque eléctrico me anuló… Lo miré… Sus ojos penetrantes me llegaron al alma… Se inclinó sobre mí y sin más me besó en los labios dulce y profundamente… Me fui hundiendo lentamente en ese pozo de entrega. Su amigo se hizo cargo de mi conchita con su lengua… Reaccioné. Intenté negarme. Fue entonces cuando Martín me mostró su hermosa verga de dimensiones similares a la de mi hijo… Gorda… muy gorda… Mi mente se cerró. Mis muslos se abrieron y entregaron mi sexo… Martín enterró de un empujón todo el grueso y largo pene en mi concha. Mi cuerpo vibró. Mi hijo me hizo levantar a medias del sillón y se coló por debajo de mis nalgas. Lo sentí hurgar en la puerta de mi culo. El agujero se fue agrandando dándole paso a su verga y se hundió despaciosamente en mi interior… Tenía dos monumentales barras de carne entrando y saliendo… Momentos más tarde los dos pendejos me enterraban sus respectivos miembros al unísono… uno por la concha y el otro por el culo haciéndome subir y bajar gritando de placer… Cuando me llevaron a la cama terminaron de masacrarme… quedé poco menos que destruida… cansada, agotada, sin fuerzas. Durante horas los dos hicieron maravillas con sus vergas y me destrozaron… Cuando el juego sexual cesó estaba semi inconciente. Martín aprovechó mi estado para hacerme tragar su esperma… Hasta ese momento me había opuesto a hacerlo… pero fue el final… No pude esquivarlo más…Tragué su espesa y caliente leche… No se cuanto tiempo duro mi descanso…

Me desperté a medias con la verga de Martín nuevamente en mi boca… y segundos después su leche pasando por mi garganta…

– ¡como chupa la guarra! – le dijo a mi hijo – parece un ternero mamón…

Fue entonces Andrés el que me hizo tomar su esperma por dos veces consecutivas antes de dejarme descansar…

Andrés, mi hijo

– Andrés – dije al entrar a su dormitorio…

Olvidé golpear antes de entrar y la sorpresa fue mutua. Ahí estaba él, desnudo en la cama sujetando su enorme, largo y gordo pene con su mano derecha imprimiéndole un viaje de sube y baja a lo largo de ese mástil de carne mientras su ojos contemplaban absortos una película xxx en la tv. Se estaba masturbando…

– Mamá… – exclamó sorprendido soltando su terrorífico miembro…

Quedé tildada por un instante. Sorprendida no solo por la acción, sino por la inmensidad de falo que mi hijo tenía sujeto. Hacia mucho tiempo que no veía crecer a mi hijo y más desnudo. Y todo ese tiempo se me vino encima de repente… Dudé. Giré mi vista hacia la tv y vi escenas de la película. La sangre hirvió en mi cuerpo. Sorprendida y confusa aún no podía coordinar un pensamiento claro… Sentí que me mojaba… Y reaccioné.

– Perdón… – dije y salí apresurada de su habitación en dirección a la mía…

Entré a mi habitación agitada… Caliente… Mi chocha naufragaba en mis fluidos. Necesitaba calmarme con urgencia. El momento vivido me había trastornado… ¡Que pedazo de pija tiene mi hijo! Ese pensamiento dominaba mi mente…

Me levanté la pollera hasta la cintura en tanto me arrojaba en la cama, baje mi bombachita hasta los tobillos y envíe mi mano en busca de mi clítoris… Me empecé a masturbar frenéticamente…

Y fue entonces que se abrió la puerta de mi dormitorio y la desnuda figura de mi hijo ingresó.

– Perdoname mamá… – se quedó cortado. Sus ojos miraron fijamente mi concha y comprendió lo que ocurría… Su pija recobró su fuerza y se puso dura como barra de metal. Yo miré como se alzaba el enorme pedazo… y me enchastré toda…

– ¿Estas…? – dudo en concluir la frase…

– Si…- contesté en medio de un suspiro agitado… No podía negar lo evidente…

Se acercó hasta donde me hallaba. Subió a la cama entre mis piernas y encaró su enorme aparato a la entrada de mi vagina…

– ¿Qué vas a hacer? – pregunté asustada… No respondió…

La enorme cabeza me abrió los labios de la argolla y se fue para adentro frotando las paredes a su paso provocándome enormes y dulces olas de placer… Sorprendida intenté hacerlo reaccionar…

– ¡Andreeesss! – No me hizo caso… Su enorme émbolo se hundió furioso en mis entrañas.

Las olas se fueron transformando en terribles volcanes de lujuria, gritos y orgasmos ante su entrada y posterior juego de vaivén… mete y saca… Mi cuerpo se contorneaba, se agitaba, estallaba. Mi cabeza sin control saltaba de un lado otro… Mis dientes rechinaban y los gritos de placer inundaron el dormitorio. Mi hijo me estaba garchando y yo gozaba como una vulgar puta barata…

– Para… hijo… de… puta… soy… tu… madre… ahhh… me…voooyyy… uuuyyy… Acaaaboooo… – y me fui en un brutal y demoledor orgasmo… mis muslos se abrieron y mi concha se devoró el total de la verga… Un estremecimiento me recorrió todo el cuerpo y quede floja debajo de su cuerpo…

El reinicio el mete y saca… primero lentamente y fue acelerando a medida que mi cuerpo le respondía… Nuevo orgasmo… seguido de otro más en instantes…

Agotadas mis energías… El me miro fijo a los ojos y con vos anhelante, pero firme, me intimó…

– Date vuelta…

– ¿para?

– Voy a romperte el culo…

Deseosa e imperativa su voz me conmovió… No respondí… Giré mi cuerpo sobre mi misma, levanté las nalgas, sumisa, obediente… y le entregué el agujero empapado en mis propios jugos… Estaba totalmente entregada… vencida… apabullada…

Gemí… mordí la almohada… apreté fuerte los ojos… La enorme y gorda cabeza abrió mi agujero y se fue rauda en mi interior… Minutos después mi hijo me depositaba toda su caliente energía en mi culo…

Tras llenarme de su esperma se dejó caer encima de mí y me enterró el total de su miembro… Un nuevo gemido escapó de mi garganta, pero el hecho estaba consumado… Mi hijo terminaba de romperme el culo…

El hijo de mi amiga

Desde que éramos chicas tengo una amiga. Con ella nos contamos y vivimos todas las experiencias. Ella se caso y tuvo un hijo antes de divorciarse. El hijo creció y con él compartí muchos momentos. Me encantaba hacerle los ratones al pendejo, tenía 19 años, y cada vez que lo veía le hacia entrever mis tetas o le movía el culo provocativamente o le dejaba mirar entre mis piernas; todo eso sin que él se diera cuenta que era deliberado y por supuesto sin que mi amiga se enterase… Un sábado me encontraba en casa de mi amiga cuando le mencione que al día siguiente tenia que correr unos muebles y que iba a quedar deslomada… ella muy solicita me ofreció a su hijo como ayudante y sin dudar un instante acepte.

Al otro día bien temprano José llego a mi casa a darme una mano con los muebles… Yo le había sugerido a mi amiga que le hiciera poner unos short para evitar ensuciarse la ropa y para poder trabajar mas cómodo. A mi vez me había puesto un traje de baño bikini que dejaba ver mas de lo necesario. El pendejo estaba alzado mal mirándome. Pero no decía nada. Tipo once de la mañana en el momento de bajar un mueble que habíamos cambiado de lugar, el corpiño de la bikini se enredo y el tirón del mueble hizo que se desprendiera, se saliera de su lugar y dejara mis tetas al aire… Los ojos del muchacho se abrieron como platos… No supe que hacer. Me quede helada con mis senos al aire. El quito el corpiño del enganche y mirándome socarronamente me dijo…

– ¿Que me das por el corpiño?

– ¡¡Nada!! ¿Qué te voy a dar?… ¡¡nada!! Repetí no muy convencida…

– Entonces no te lo devuelvo y te quedas en pelotas todo el día…

– No podes hacer eso…

– ¿Queres ver como si puedo?

– ¡¡No!! ¡¡Devolvemelo!! Rogué…

– Hummm…… no… me gustan mucho esas tetas…

– Dale… se buenito… – instintivamente cubrí mis pezones con las manos…

– ¿Qué me das?

– Está bien… vos ganas… ¿Qué queres?

– Un beso de lengua…

– ¡¡Vos estas loco!!

– Entonces…

– Bueno… Esta bien… pero uno solo ¿eh?

– Uno… Pero bien dado… sino no hay trato…

– Esta bien…

El se acerco me tomo entre sus brazos y busco mi boca… Al instante de iniciar el beso su mano acaricio mi pezón produciéndome un shock eléctrico en todo el cuerpo…Su lengua entro a mi boca ahogando el gemido que brotaba de mi garganta… Mientras apretaba su cuerpo contra mis pechos y me transmitía su calor… Su mano derecha soltó mi pezón y bajo a lo largo de mi cuerpo introduciéndose por debajo de la bombachita de la bikini y acariciando mi vulva… Un nuevo gemido quiso salir y no pudo… Intente apartarme pero me tenia sujeta con firmeza y en tanto me besaba me acariciaba. Sin proponérmelo comencé a devolverle el beso…

Sentí cuando mi bombachita caía a lo largo de mis piernas y como el short de él iba en su compañía. Me di cuenta que intentaba “clavarme” cuando me levantó, y ayudándole rodee su cintura con mis piernas en tanto buscaba su verga con mi concha…

Sentí el calor de su miembro llegar a la puerta de mi vagina. Algo “enorme” me abrió la argolla y me obligó a soltar el aire de los pulmones en un angustioso quejido…

– ¡¡Aaahhh!! ¡¡Uuuhhh!! – Su verga de dimensiones colosales me “partía” y se iba para adentro haciéndome vibrar y saltar incontrolablemente. El me sujetaba con fuerza y me hacia subir y bajar a lo largo del inmenso falo. Enorme “pedazo” de carne que me dejaba sin aire y sin fuerzas provocándome extrañas ondas de placer y lujuria… Alzada me transporto hasta la cama y me termino de “destrozar”. Una hora después estaba despatarrada en la cama con mi concha llena de su esperma… Se levanto y fue al baño… Yo no podía moverme. Estaba exhausta. Agotada. Mi respiración era agitada.

– ¿Vamos de nuevo… preciosa? – Me dijo cuando regreso a mi lado…

No tuve fuerzas para contestarle. El me abrazo y me hizo girar colocándome boca abajo… Gemí… Mi imaginación me dijo lo que se avecinaba y ya lo sufría por adelantado…

– Hermoso culo… Siempre me gusto tu culo y siempre soñé con rompértelo… y hoy se me da esa oportunidad…

– Nooo… por favor… por el culo nooo…

– Si mi cielito este culito tuyo esta para “romper” y no me voy a quedar con las ganas… – y dicho eso lubrico dos de sus dos y de una me los enterró en el orto haciéndome sentir una vibración de placer nunca imaginada…

– ¡¡Uuuhhh!!

Unos minutos después sentía el enorme glande apoyarse a la entrada de mi ano. Cerré los ojos y apreté con fuerzas los dientes, pero no pude evitar lanzar un chillido de dolor cuando la cabeza me “rompió” el culo y se fue velozmente para adentro seguida del enorme y grueso pedazo…

Y comenzó a sacudirme como a un trapo. Entraba y salía de mi agujero provocándome ondas tan fuertes que me hacia castañetear los dientes…

Fue entonces cuando sonó mi celular. Era su madre. Mi amiga. Sin que él dejara de cogerme atendí la llamada…

– Hola flaca… ¿Mi nene esta por ahí? – pregunto mi amiga…

– Hooo…laaa… tuuu nene me estaaa regarchaaando… me acabaaa de romper el

Culooo…

– ¿Queee?

– ¡¡Que me estaaa recogiendooo!! ¡¡Que enormeee pedazo de pija tieneee!! No puedo maaas… – dicho eso corte la comunicación, apague el celular y me termine de entregar por completo a esa monumental verga… El pendejo me regarcho durante todo el día… y cuando se canso me dejo y se fue.

Quede como trapo de piso, pero alegre y satisfecha. ¡¡Que cogida me pego!!

El Director

Soy una mujer de 32 años, profesional, ejecutiva de una corporación multinacional, formada en las mejores escuelas y universidades del país y del exterior. Provengo de una excelente familia basada en el amor y el respeto imspirados en altísimos valores morales y espirituales.

Hace cinco años me encontraba comprometida y a punto de casarme con mi unico novio desde la adolescencia, luego de más de diez años de relación formal que generaba lazos de amistad y un vinculo muy estrecho entre ambas familias.

Me sentía muy feliz en lo personal, al igual que toda mi familia, creciendo en mi carrera profesional que había dado un salto importantisimo meses antes con mi ingreso a la prestigiosa compañia.

Un mes y pocos días antes del ansiado casamiento, la empresa decidio enviarme a un importante evento internacional en Estados Unidos, fundamental en el proceso de trainning, capacitación y adquisición de experiencia para mi carrera profesional. El futuro asomaba ideal y perfecto para lo que habia sido educada. Mi vida se encaminaba de la única manera que la imaginaba.

La suite del cinco estrellas de Seattle que me habian asignado era imponente como todo en ese hotel de lujo, epicentro de la convencion internacional a la que asistía. Recostada en la cama, que parecía hecha a medida de algún jeque y su harem por sus exageradas dimensiones, no lograba relajarme a pesar de la falta de sueño por el largo vuelo. Ya habia hablado con mi familia y mi novio para contarles que había llegado bien, de la magnificencia del hotel y que tenía el resto del día libre para descansar y reponerme. Estaba exhausta intentando bajar los decibeles, mirando el cielo gris a traves del gran ventanal impregnado de miles de gotas que se iban uniendo en variadas informes para caer y dejarle lugar a otras que producia la copiosa lluvia perenne, pero la ansiedad no dejaba lugar al descanso. A pesar de la seguridad que me brindaban mi formación, mi madurez yde lo bien que me sentia con mi vida, por primera vez me sentía sola. Una sensación desconocida que me dejaba expuesta solamente como una muy joven y vulnerable mujer.

Un chillido desconocido me despertó. Confusa busque instintivamente el cuerpo de mi novio a mi lado. Varias horas de sueño muy profundo y despertar abruptamente sola en un ambito desconocido generaron una angustia que no me dejaba aun despues de reaccionar y despertar a la realidad. Decidí que una ducha y un buen baño me repondrían totalmente y me levanté de un salto. Faltaba una hora y media para el primer compromiso, suficiente para quedar perfecta.

Había traído preparado y planificado al detalle el vestuario justo y acorde para cada uno de las cinco jornadas del evento. Elegido minuciosamente para brindar una imagen de mujer seria y profesional. Y fundamentalmente para que disimulara mi natural aspecto adolescente, algo que todas las mujeres me envidiaban y del que yo renegaba. Me disgustaba que mi apariencia asemejara mas a una modelo que a lo que verdaderamente era y sentía. Desde muy chica las agencias de modelos intentaban captarme. Insistian año tras año con todo tipo de tentadoras propuestas que rechazaba sistematicamente. Era un mundo totalmente antagónico a lo que yo deseaba para mi vida.

El descanso y el baño reparador obraron milagrosamente. Mi rostro estaba radiante, mi cuerpo lleno de energia nueva, renovada, vital. Sin embargo tenía esa sensación extraña de ansiedad y nerviosismo que no llegaba a adjudicarselo plenamente a lo que estaba viviendo. Estaba a minutos del cocktail y la cena que abrían la convención. Evento social y protocolar que servía de presentación del programa y de disertantes, pero más que nada para sociabilizar, romper el hielo, generar clima distentido entre los participantes, hombres y mujeres de distintos lugares del mundo. Para la mayoria , junto con el cierre, lo mejor del encuentro, para mí, lo menos atractivo. Allí conocería a los participantes de mi compañia. Seis colegas que ocupaban mi misma posición como ejecutivos junior en otras seis filiales, tres de europa, dos de asia y una de america del norte. Y quien más expectativa me generaba conocer, el lider de nuestra representación y uno de los mejores ejecutivos a nivel mundial, uno de los VP de la compañía y Director regional de America, a cargo y responsable de toda la operación continental y de quien se decia poseia habilidad unica para diseñar las estrategias mas novedosas y sorprendentes, además de candidato natural a ser el próximo Presidente de la Corporación. Pensaba aprovechar al máximo el privilegio de poder estar cinco jornadas completas con semejante exponente.

No podía creer que teniendo todo tan planificado me sintiera tan insegura y dubitativa. No era nada normal en mi tener esa sensación tan extraña. La imagen que me devolvía el espejo frente al que me había vestido no me convencía. El sencillo vestido negro que había elegido previamente con tanta seguridad como justo para esa noche, me resultaba inapropiado. Era de diseñoexclusivo pero sencillo, de excelente tela delicada que acompañaba bien mi cuerpo.. No era ni demasiado corto ni escotado. Sí desnudaba mi espalda pero la cubria con un chall que conjugaba genial. Collar en plata con apenas toques de brillante, brazalete y pulsera haciendo juego y mi alianza de compromiso combinada en oro blanco y platino, como delicados accesorios. Medias negras y zapatos de noche completaban. Ya habia usado el conjunto en una ocasión. Lo que aquella vez me identificaba perfectamente, lo estaba sintiendo como demasiado sexy.

Pedí a recepción que me enviaran urgente un asistente para maquillaje y peinado, pensando que quizas un cambio en el cabello me daría otra impresión. Con el vestido nada podía hacer igualmente no cesaba de tocarlo y acomodarmelo posando frente al espejo. El reloj me indicaba que veinte minutos eran mi límite cuando llamaron. Una muy joven y bella mujer negra con acento caribeño, vestida absolutamente de blanco con dos maletines rígidos en sus manos ingresaba a la suite saludandome educadamente primero para comenzar a cantar moviendo su cuerpo al compás mientras dejaba sus cosas sobre el dressoir siempre sin quitarme su vista que me recorria de arriba a abajo y de abajo a arriba. Me tomó por los brazos apenas debajo de los hombros alejandome de la pared ubicandome suavemente frente a los espejos. Giraba alrededor mio sin dejar de hacer su musica, bailando, sus manos daban suaves golpeteos a mi cabello y me iba diciendo en forma de canción que nada podía hacer ella ante tanta belleza y perfeccion , que debía irse antes de cometer el pecado mortal de arruinar tal maravilla celestial que solo el Señor podia crear. La alegria, la simpatía, la energía positiva que irradiaba esa mujer magicamente exorcisaron de mi todo malestar. Me nutrio y contagio tanto que no paraba de reír agradeciendole, abrazandola y dandole un cariñoso y agradecido beso en su mejilla. Cuando intente darle dinero se puso simpáticamente seria, me retó y me pidió por favor, uniendo sus manos debajo de la barbilla rogando, solo una foto autografiada.

Soltando carcajadas le explicaba que estaba allí por la convención, que pertenecía a una multinacional tratando de convencerla que no era modelo, ni actriz, ni nada parecido. Ella ponía en trompa sus labios, fruncía el ceño y negaba con su cabeza mientras sacaba de uno de sus maletines un lapiz delineador y un pintalabios. Me ordenó que me sentara y con el lapiz retocaba mis ojos. Subió un tono el color de mis labios, acomodó mi cabello y finalmente acomodó el vestido haciendolo lucir un poco mas escotado. Cuando sonó el telefono le pedi que me esperara. La voz del conserje anunciaba que el Director ya estaba esperandonos. Coloque apenas dos gotas de perfume debajo de mis orejas y una en la parte interior de cada muñeca. Tome el pequeñísimo sobre de fiesta plateado mientras ella me acomodaba el chall en la última mirada al espejo. Le pedí que me acompañara y salimos juntas. Me sentía exultante, femeninamente bella, tan mujer como nunca antes. Algo de esa energía sensual de las mujeres negras me acompañaba definitivamente.

Con la mirada fija en la recepcion de entrada al salón de fiestas transitaba sonriendo esos treinta o cuarenta metros atravesando el gran lobby del Hotel, sintiendo como poco a poco me convertia en la atraccion de todas las miradas. Lo que durante toda mi vida habia evitado sorpresivamente lo disfrutaba. Tanto, que intencionalmente cadenciaba aún más mis movimientos haciendolos más y más sensuales..Mi andar era decidido pero suave, con hombros y caderas acompañando cada paso con movimientos remarcados, acompasados. Con un estudiado movimiento de brazos y hombros desnude mi espalda dejando caer el chall para que colgara de mi desprejuiciado. La sensualidad iba dejando su lugar a toda mi sexualidad siempre ahogada, negada de libertad, que surgia virgen, liberada desde la profundidad de mi nuevo ser. Los ferreos y ancestrales mandatos luchaban por imponer sus represores pensamientos pero el gozo y el placer, como nuevos conquistadores liberaban paso a paso cada molécula ocupada, anunciando el comienzo de una nueva vida que inexorablemente sería vivida.

El recepcionista frente a a quien detuve mi marcha me miraba casi tembloroso. Indudablemente le causaba un impacto intimidatorio que tambien disfrutaba. Timidamente me indicaba que la fiesta que buscaba era en el ultimo piso señalandome los ascensores. Acentuando mas mi mirada fijamente en sus ojos acerque mi boca a su oído y le susurre mi nombre y el de mi compañía. Su rostro se encendió de verguenza enrojecida, su boca se llenaba de disculpas tartamudas que no cesaban. Le agradecí dibujando un beso con los labios y sin que terminara su ensayo de indicación me sumergí dentro del salón.

Disfrutaba tanto el placer que estaba descubriendo que no permiti que surgiera cuestionamiento interno alguno. Me sentía nueva, libre, otra. Que se liberaba una esencial parte de mi que me completaba. Todo lo que había vivido hasta entonces, toda mi vida conocida quedaba atrás como si la hubiera vivido insuficientemente. No era arrepentimiento, para nada. Había realizado todo lo que quería pero evidentemente algo faltaba. Alli parada dentro del salón, observando todo, notando como me miraban indisimulblemente todos los que me advertían estaba totalmente segura y decidida como nunca antes a descubrir y vivir plenamente todos los placeres que la vida me ofreciere.

Un backlight con el logo de mi compañia señalaba mi destino al otro lado del salón. Exageré aún más mi andar antes ensayado saludando a todos a mi paso, acentuando la mirada en los hombres y haciendolo mas casual y rápido con las mujeres. Me divertia con los gestos que ensayaban ellos. Alguno que dibujaba con la boca una O de sorpresa, otro que abria bien grande los ojos, la mayoría enmudecia y me seguía con la mirada. Solo dos me demostraron una fuerte personalidad intentando algo mas, siendo más osados. Uno muy buen mozo con toda la pinta de italiano que con dos señas me avisó que luego sería de él y otro muy feo pero impactante, se paró frente mío tomo mi mano y apenas la roso con sus labios y con una vos que hacia vibrar se presento y manifesto que estaba muy impactado. Todo hecho de manera tan masculina que logró por un instante perdiera el eje y el dominio de la situación. En las mujeres el efecto era opuesto, naturalmente. Solo algunas retribuian el saludo y ofrecían una sonrisa sincera. Me estaba encantando acaparar la atención, no pasar nada desapercibida. No lo iba a desaprovechar.

Nos presentamos muy amable y cordialmente. Cuatro hombres y una mujer colegas de mi compañia que ya estaban. Faltaba tan solo uno y el Director. Ellos todavía no lograban despojarse de una imagen universitaria. Se percibía un ligero nerviosismo de inexpertos pero tambien denotaban inteligencia. Sin dudas eran nerds. La mujer aparentaba algunos años más que ellos y su caracteristica notable era una ausencia absoluta de femineidad. Durante algunos minutos la charla fue de rigor. De donde eramos, los estudios cursados, nuestras familias. Todos coincidieron en que les parecía mucho más joven y que en otro ambito jamas me imaginarían ejecutiva de una corporación, además timidamente dieron a entender lo poco comun de mi belleza.

No había terminado de preguntar por el Director en el momento que la srta me señala a una pareja. Uno de los chicos con jocosa malicia me comenta casi al oído que la francesa no perdia el tiempo. El representante que faltaba era otra mujer de la filial francesa que se acercaba lentamente caminando junto a nuestro Director.

Me detuve a observarlos atentamente, beneficiandome del silencio expectante generado ante la inminente llegada. Estaba realmente sorprendida. El Director era totalmente lo opuesto a la imagen que me habia creado de él. Mucho más joven, no parecía llegar a los 40 años. Extremadamente atractivo, lucía impecablemente vestido, traje y camisa bien a la moda y de finisima confección. Alto, bronceado, excelente y atlética figura. Se destacaba sobresaliendo del resto notablemente. Era el único hombre que no llevaba corbata y su camisa impecable estaba desabrochada algún botón más de lo aconsejable exhibiendo deliveradamente una porción generosa de su también bronceado tórax.
El cabello castaño claro caía natural y juvenil, con el largo justo que le daba un toque salvaje y deportivo: Su rostro marcadamente masculino destacandose su boca que dibujaba casi permanentemente una sonrisa perfecta. Al acercarse más pude también distinguir lo que a ese ya impactante hombre lo terminaba de definir. Sus ojos y esa mirada lo convertian en un arma letal para cualquier presa que pusiera bajo su mira.

La francesa era tan joven como yo. La vestimenta casual, descuidada e inapropiada para el evento no lograban ocutar su belleza naturalmente angelical. Era hermosísima. Sus ojos, su expresión y todo su cuerpo mostraban sin disimulo que se encontraba totalmente seducida y entregada a ese hombre que la acompañaba, lo que confirmaba lo que ya empezaba a sentir a la distancia. El poder de seducción del Director era inimaginablemente irresistible.

Ya no quería ni podía dejar de mirarlo. Deseaba lucir y transmitirle toda la sensualidad que despertaba. Cuando por fin su mirada se poso en la mía senti que todo el deseo que se apoderaba de mi se disparaba por mis ojos y hacía que él se acercara decidida e intensamente hacia mí. Sin dejar de mirarme, tomandome una mano que acariciaba sutilmente con sus dedos, me paralizó diciendome en un perfecto castellano reconocible y familiar que era imposible que yo vinera de otro lugar que no fuera Buenos Aires.

Unicamente el ámbito que nos rodeaba podía milagrosamente ponerle freno al deseo que nos unía y atrapaba. Forzosamente pero sin separarnos mucho del estrecho límite que la cordura apenas mantenía comenzamos a dialogar manteniendo firmes nuestras ya lujuriosas miradas. Con sorpresa y tratandolo de vos sin que no me importara nada haber perdido la formalidad le dije que creia que era ingles y que así se lo conocia. Afirmó haber nacido en Londres , que se crio desde los tres años en buenos Aires donde creció, se educó y formó, lo que indefectiblemente lo convertía en porteño. Condición que el también elegía y adoptaba para siempre. A la atracción y el deseo fisico que sentíamos se le sumaba un condimento de complicidad que no hacía mas que confirmar que la situación era totalmente irreversible.

Coordinadamente las luces del salón aumentaron su intensidad, lamusica ochentosa muto a instrumental de bajísimos decibeles. Tomo forma un escenario que parecía inexistente y la voz de un locutor silenciaba totalmente el auditorio dando la bienvenida y anunciando el comienzo ddejee la Convención. Me abrazó levemente, cerre los ojos y me entregue a sentir su boca en mi mejilla. Mi mano era depositaria de lo que parecía una tarjeta plastica. Escuche un susurro que hacia también mia su suite y una despedida que incluía un pronto reencuentro. Con la excitación a flor de piel, el corazón bombeante de deseo y los fluidos de mi sexo humedeciendo mi intimidad, permanecí así inmovil mi rando su creciente lejanía. A medio transitar la francesa freno abrutamente su partida haciendolo perder el horizonte. Sonreian casi abrazandose. Antes de retomar su destino senti que ese beso entre sus bocas también era mío.

Todo lo que sucedía fuera de mi eran flashes, apenas audibles fragmentos de realidad que nada importaban. Abstraída en mi mundo de deseo y fantasía ansiaba su pronto sentir que materializara en mi cuerpo el infinito placer que mi mente creaba. Imaginaba miles e infinitas formas que nuestros cuerpos gozaban. Alternativamente y espectante tambien a el con ella disfrutaba. Esta nueva vida de placeres desconocidos por prohibidos se gestaba desde adentro, fluyendo libremente a cumplir con el sueño de esta mujer fragmentada, decididamente segura a ser plena y completada.

Su voz potenciada me atravesó suspendiendo mi letargo. Estaba en el escenario seduciendo a todos con seguras y decididas palabras llenas de conocimiento. Todos lo admiraban. La belleza cautivante de la francesa se acercabea corporea juntando su mano con la mía, acariciandome. Me dejaba saber que su deseo era el mío. Descubri que tambien la deseaba dejando libre una nueva sensación nunca soñada. Los aplausos del auditorio presagiaban que se acercaba el momento de la explosion que como hembra necesitaba.

Ella salio disparada hacia el escenario. Intenté seguirla con la vista pero la perdi entre el enjambre de gente que que se agolpaba, Estaba ansiosa, solitaria en el fondo del salón sin saber que hacer. De pronto El Director me tomó por detras. Silencio el sonido que estaba por emitir y me arrastro firme pero sigilosamente. Nadie pudo vernos cuando entramos al ascensor.

Entregada al deseo sentí sus manos acariciando mi rostro. Su boca me regalaba palabras de deseo. Yo le devolvia jadeos y miradas de ruego. Comenzamos a unirnos en un beso hambriento. Nuestros cuerpos se fregaban. Las manos recorrian caricias salvajes buscando los sexos. Los dedos de sus mas rapidas manos me penetraron creando un aullido de placer que potenciaba salvajemente aun más el deseo. Desesperante la atraccion incontenible se confundia en miles de movimientos torpes que tanto deseo inutilizaba. La puerta del ascensor abriendose terminaba un camino. Corriendo, sudorosos, desencajados entramos a la suite. Un camino nuevo y desconocido se abría para mi dispuesta a recorrerlo. ASÍ caíamos juntos desnudos sobre la cama.

Abrio totalmente mis piernas preparando su bestial embestida.Mis manos lo tomaron violentamente y clavandole las uñas en su espalda presionaba con todas mis fuerzas atrayendolo para sentirlo definitivamente.En un solo y brutal movimiento ingreso toda su pija dentro mio incendiando de lleno mi concha. El tope violento de su glande contra mi fondo lo paralizó pujante como forzando seguir el recorrido que destruyera mis entrañas. Mis piernas abiertas flotaban en el aire, mi cadera elevada dejaba mi cuerpo elevado casi en posicion vertical, Mi cuello y apenas los hombros me sostenian aguantando la presion inmovil y pujante. Mi boca totalmente abierta dibujaba un sonido sordo detenido y ahogado, fiel expresion de estar detenida en ese instante tan placentero que anuncia la explosion de placer inminente pero que todavia no es. Estabamos detenidos en el tiempo. Nuestros rostros reflejaban un placer desesperante, como si eternizaramos ese momento para aumentar infinitamente la presión que torne la explosión inminente en unica, inconmensurable y letal.

Al sentir el contacto de mi cuerpo sobre la cama todo se transformo en un infierno de placer. Apenas su pija comenzo a moverse cojiendo mi concha solté todo el aliento contenido en un grito demencialmente desgarrador y potente queresultaba ser apenas una minima expresión del placer que mi concha experimentaba por primera vez en un orgasmo animal, potente, interminable y unico que recorria todo mi cuerpo contorsionandolo, haciendo que fuera todo un temblor de placer inimaginado. El gritaba como un macho alpha diciendome que me llenaba, toda con su leche convirtiendome en su hembra. Cuando sus borbotones de nectarexplotaban contra las paredes de mi concha, llenaban mi utero y me desbordaban sus cálidos chorros intermitentes, nos unimos en un solo grito final que sellaba la fusión de nuestros cuerpos en una unica comunion.

Aturdida, casi desmayada, todavia temblando y no pudiendo dar credito a la experiencia recien vivida, lo busque a el con la mirada. Rebufaba jadeante totalmente inmovil. Su pecho subia y bajaba al ritmo de una respiración todavia vio lenta y agitada. Nos miramos. Intento decirme algo que salio como un halo de ultimo aliento entrecortado. Crei entender exactamente lo mismo que yo pensaba. Increible…Increible!

Le pedi por enesima vez que me coja. No podiamos parar de cojernos. Apenas nos reponiamos comenzabamos nuevamente como si fuera la primera vez, probando infinitas maneras. Ahora me tenia en cuatro como su perra y me cojia por detras tirandome del pelo. Gritabamos. Cuando empece a gritar sin parar que me diera mas y mas alzando la vista, pude ver que la puerta de entrada a la suite se abria. Sin dejar de pedirle mas vi como la francesa se acercaba mirando extasiada y desnudandose. Cuendo se paro frente a mi ofreciendome su concha acercandola a mi boca saque desesperadamente la lengua…. comence a acabar nuevamente sin parar…

La alarma nos desperto al unísono. Mi boca abierta en un bostezo se lleno con un apasionado beso de la francesa que respondi inmediatamente mientras tomaba la gran pija creciente del Director que de un brinco se nos unía en un abrazo. Los labios y las lenguas de nuestras tres bocas se buscaban alternativamente con cortisimos, veloces y freneticos movimientos que se sentian como un solo y apasionado beso. Los sentía simultaneamente demostrandoles todo mi deseo, la pasion que me generaban y el agradecimiento eterno. Ellos eran los padres de esta nueva mujer. El Director el macho que me desvirgo de placer convirtiendome en hembra. La bella, dulce y virginal francesa mi madre, mi mujer , mi hija y también mi hombre que me inició en otro placer tan violentamente intenso como el de mi macho pero incomparable. Me enseñaron y aprendí la necesidad de los dos placeres.

Terminamos de hacer el amor y comenzamos la despedida. Las obligaciones nos esperaban. Antes de entrar al baño el Director me abrazo, me beso como solo el puede hacerlo y me regalo un profundo y sentido “Te amo” que desbordó mi corazón y dejo todo mi ser vibrando. Apenas me salieron las palabras devolviendole un yo tambien mi amor. Estaba locamente enamorada de ese hombre.

El beso de la francesa termino cuando se abrio la puerta del ascensor. Se alejaba sin dejar de regalarme su tremenda y unica mirada. Antes de que la puerta se cerrase completamente me invito a pasar la noche juntas. Me necesitaba para ella sola toda la noche. no dudé un intante y muy feliz asentí con un movimiento de cabeza. Con la mirada exprese que yo tambien la necesitaba.

La felicidad, el amor y la plenitud me desbordaban. La sonrisa que tanto placer dibujaba mi rostro era imborrable. Increiblemente me sentia una nueva mujer viviendo una nueva e irrenunciable vida. Afirme segura que esta era mi verdadera vida. Mi propia y elegida vida.

Disfrutaba los reconocibles olores y las infinitas combinaciones que la noche mágica había dejado impresos en mi cuerpo antes de que el agua y el jabon del baño los alejara. Con el olfato a pleno recorria lo mas que podia mi piel reconociendo mis fluidos y los de la francesa, el sudor y el semen del Director, y las cientas, miles, infinitas combinaciones posibles entre todos ellos que reflejaban en aroma todas las maneras distintas y posibles en que nos cojimos toda la noche. Intentaba pero era imposible hacer un racconto exacto y racional de la cantidad de veces que lo hicimos. Lo unico que mi mente podia asegurar era que el placer habia sido unico, increíble e infinito.

El espejo me duplicaba exultante, magnifica, y elegantemente vestida. Estaba lista para comenzar la jornada de trabajo en la convención. Levanté varios mensajes de mi novio y familia del contestador telefonico. No me aflijia el impacto que causaria al volver cuando les anunciara mi nueva vida. Sabía que a pesar del golpe, el amor que nos profesabamos los haría comprender rapidamente.

La jornada me resulto muy productiva. Absorvi positivamente todas las experiencias expuestas. El conocimiento que iba adquiriendo satisfacía ampliamente mis expectativas profesionales. El plus que representaba estar todo el dia con el Director entre tiernas y complices miradas, arrebatandonos besos, mimosy caricias en cuanta posibilidad se nos presentara, coronaba un escenario ideal.

La francesa me regaló otra noche única. Nos prodigamos placer infinito cojiendonos de todas las maneras imaginables durante toda la noche. Nuestro lado masculino fluyó en plenitud. Fui hombre, naci como niño y a lo largo de la noche, cojiendo como en toda una vida, me hice adulto. Me enseño y aprendi nuevas maners de descubrir placer. En los cortos intervalos de calma nos fuimos conociendo profundamente. Nuestro vinculo quedó sellado en nuestro ser. Unico, inolvidable y eterno.

Los días subsiguientes transcurrieron ideales. Las jornadas de convencion, excelentes. La última jornada nos presento una evaluacion individual en base a las experiencias presentadas. Debíamos diseñar una estrategia de emergencia que resolviera una operación de negocio negativa en un escenario complejo y de conflicto. Tres horas me llevo resolverlo. El esquema que presenté resulto ganador por casi unanimidad. El Director se abstuvo.

Todas las noches siguientes fueron unicas. Fundidos en uno, el Director y yo convertimos nuestro amor en eterno e indestructible. Desnudamos nuestro ser, confesamos nuestras vidas y diseñamos el futuro de nuestra vida juntos, que ya era inseparable..Supe todo de el.El Director: 43, casado, dos hijos, 1varón 17 y una mujer15. Vive en GBA. Pasa dos semanas en Bs AS y una viajando consecutivamente, interrumpiendo en períodos vacacionales que en su posicion son varios y extensos.

El hombre de mi vida, el que me hizo mujer me pidio que vivieramos juntos desde el regreso, el se separa simultaneamente. Además de ser la mujer de su vida, me nombró ejecutiva junior en su equipo de trabajo. Asegura que soy potencialmente la ejecutiva junior con futuro mas promisorio que el conoce dentro y fuera de la corporación. Deberé acompañarlo permanentemente dentro y fuera del país. Mi respuesta fue instantanea y obvia. Imposible negarse.No concibo esta nueva vida sin él a mi lado. El hombre, mi macho. El creador de la mujer. Dueño absoluto de mi cuerpo, de mi ser y existir. El inventor del placer infinito y unica llave de acceso a todos los placeres aun no descubiertos.

En los lapsus de mi cerebro me cuelgo recurrentemente en el mismo tema. El placer infinito e increible que descubrí e intentar imaginar los que aun me falta conocer. No puedo imaginarlos pero sé que estoy dispuesta a descubrirlos todos. También sé que este hombre, mi hombre, me regalara una vida donde me entregara totalmente al placer y que me hara descubrir y gozar absolutamente todos. Y cuando no haya más seguramente inventará nuevos solamente para regalarmelos a mi. Infinita y eternamente.

Proximo relato: La familia del Director

Mi familia y mi novio me estaban esperando en Ezeiza. Al lado de ellos, la esposa y los hijos del Director. Juntos.Pegados.Como caminabamos nosotros, tambien abrazados, los ultimos metros que nos quedaban para enfrentarlos…..

continuará…

El caco y la rati…

Soy oficial de la policía femenina. A pesar de mi condición de mujer he tenido en mi haber algunas escaramuzas con tiroteo incluido, lo que me ha valido dos menciones especiales al merito con ascenso incluido. Los hombres me consideran “línea dura”.

Saben que conmigo no se juega y me respetan…

Regresaba a casa a descansar e iniciar mi período de 48 horas de descanso, eran casi las 02.00 hs. cuando lo vi. Mi instinto me señalo que su actitud no era normal por lo que le di la voz de alto… El maldito salio disparado hacia la esquina próxima y yo inicié la carrera en su persecución. No me había sorprendido su reacción, esperaba algo así y ya me había preparado para la eventualidad… La noche prometía terminar agitada. Llegué a la esquina y comencé a doblarla cuando el golpazo en la cara me tomó de sorpresa… Mis pies se despegaron del piso y mi cuerpo se elevó por los aires para dar de traste un metro más atrás. Mi cola termino de golpear la vereda y le siguió la espalda y la cabeza… Este último golpe me aturdió… Sentí que una mano me tomaba por los cabellos y me levantaba del piso. El agudo tirón de pelos me hizo cerrar los ojos… Un violento impacto de puño en la boca del estomago me dejo sin aire… Boqueaba desesperada tratando de respirar… Una mano me tomó del cuello y me ahogaba en tanto me obligaba a levantarme del piso… Mis piernas apenas me sostuvieron parada. Un nuevo impacto de puño en la cara terminó de aturdirme y ya no supe que ocurría… Había perdido mi arma en medio de la revolcada y sabía que estaba indefensa. El caco me arrastraba. Por los raspones y arañazos me di cuenta que me estaba metiendo en un terreno baldío. Y por el espacio recorrido me percaté que me había llevado hasta el fondo del mismo. El ahogo me impedía gritar. Apenas llegaba aire a mis pulmones…

Me soltó. Caí de rodillas, sin fuerzas…

– Te llegó la hora rati… – me dijo

Sentí que una corriente fría me corría a lo largo de la columna vertebral…

– ¿Me va a matar? – apenas un hilo de voz

– Y… si… Vos te me viniste a las barbas armada… no era para saludarme que me llamaste y desenfundaste la pistola…

– ¡No me mate! – supliqué

– Ja ja ja – su risa sonó hiriente a mis oídos – ¿Qué no te mate? ¿para que, para perseguirme y vengarte por los golpes que acabo de darte?

– No…

– Nada rati… si sabes y crees reza…

Sentí que me derrumbaba. Toda mi entereza y orgullo se desmoronaron. Sentí miedo. Por su forma de hablar me di cuenta de que no mentía. Mis segundos de vida eran escasos. Afanosamente busque algún argumento para persuadirle… Pero no se daba por vencido. Sentí cuando amartillaba mi propia pistola…

– ¿Sabés que voy a hacer? ¡Te voy a suicidar!

Un temblor de terror recorrió mi cuerpo. Estaba perdida y lo sabía…

– Por favor… no… me… mates… -lloré, rogué, imploré… y seguí suplicando su misericordia y prometiéndole el oro y el moro a cambio de mi vida… Había entrado en pánico… aterrada… y fue cuando hice la última propuesta…

– ¡Espera! ¡Escuchame un segundo! Vamos a mi casa… Vivo aquí cerca, llevate todo lo que quieras… prometo no buscarte ni seguirte… te doy todo lo que tengo… pero por Dios ¡No me mates! ¡estoy asustada! ¡tengo mucho miedo! ¡quiero vivir!

– Ja ja ja no te puedo creer… sos rati…

– Te juro… te digo la verdad… ¡estoy asustada!… por… favor… – me quebré y él quedó pensativo un instante…

– ¡Está bien! ¡parate! Y empezá a caminar… donde te hagas la lista o hagas algo raro sos boleta…

No me hice repetir la orden. Me incorporé y sin dudar me dirigí con prisa y sin cosas raras a mi casa… El no perdía detalle. Llegamos. Abrí la puerta y esperé a que el autorizara mi entrada… encendí las luces.

– Sentate ahí… – me dijo señalando una silla… – poné las manos a la espalda por el medio del respaldo…

Segundos después estaba maniatada a la silla. El se dedicó a recorrer la casa… la inspeccionó a fondo, de tal forma que encontró el revolver (perro) que tenia guardado…

Fue juntando las cosas que pensaba llevarse…

– Tengo hambre… – me dijo – ¿y vos?

– Yo tengo un nudo en el estomago…

– Es el cagazo rati… pero quedate tranqui y zafás…

– Si… gracias… En la heladera hay para comer…

– Genial… ¿querés que te prepare algo?

– Café…

– OK pero hagamos algo mejor… – dijo mientras me desataba los pies… – Te desato y vamos juntos a la cocina… ¿si? ¿te vas a portar bien?

– Quedate tranquilo… no me voy a hacer la heroína… Se que perdí…

Me miró y no dijo nada… me desató las muñecas. Me incorporé y sin hablar fui hacia la cocina. Estaba quebrada emocionalmente y no pensaba en resistirme sino en salir lo mejor posible. Rambo era de película y el caco real. Además sabía que si intentaba algo moría. Mi instinto me lo indicaba. No se porque causa o motivo me daba cuenta que él era superior a mi… y no pensaba probar su veracidad… Sumisa y obediente entré a la cocina y me dispuse a cocinarle algo de comer y prepararme un café lo mas fuerte posible…

El se acomodó y dejó como al descuido mi pistola sobre la tabla de la mesa… No le presté la menor atención. Estaba segura de que me estaba probando…

Cuando estuvo lista la comida y el café me senté frente a él. Y sin pensarlo se dio un dialogo que me demostró que no era ningún palurdo. Instruido. Con mucho conocimiento y/o estudio… Se hizo ameno el momento.

– Sos inteligente rati…

– También vos… ¿como te llamo…?

– Caco… – y soltó la carcajada – ¡El caco y la rati!

– Podríamos vender el nombre para una novela…

– Imagino… rati… que no estas enojada ¿no?

– Para nada… me tocó perder y perdí… me quebraste…

– ¿Qué te parece si nos sentamos como dos viejos amigos a mirar una película en el DVD…

– No… – sentí que el cielo se me venía encima – No tengo películas…

– Pero yo vi un par…

– Es que…

– Dale vamos… – completó la orden haciéndome parar y encaminarme hacia el living – Ves… aquí hay una… “amor a full” se llama…

– Es… que… – sentí que los colores se me subían a la cara… El terminó de colocarla y darle play…

Y ahí le cayó la ficha cuando en el televisor empezaron a correr las imágenes de la XXX… Giró la cabeza y me miro… La vergüenza me había anonadado…

– ja ja ja… es porno… rati… es porno

– si

– ¿y que? ¿Te masturbas mirando estas pelis o las ves en pareja?

– Lo primero…

– Uh… estaría bueno…

– ¿Qué cosa?

– que me mostraras como te masturbas mientras la miras…

No dije ni si ni no… Estábamos sentados en el sillón mirando la porno en tanto hablábamos… Y esa porno era la que más hot me ponía… Cuando pasaron diez minutos ya mi argolla era un mar de flujo y me había recalentado… Me desnude. El no perdía detalle… me recosté en el sillón y llevé mi mano a la entrepierna y me empecé a masturbar emitiendo gemidos y suspiros de placer…

Diez minutos después el se levantó y se desvistió.

– No me aguanto mas rati…

– Vení – le dije en tanto abría mis piernas y le entregaba mi empapada concha – garchame caquito…

El se arrojó materialmente sobre mí… Su cuerpo se notaba fuerte y fibroso nada de grasa, todo músculo… Su verga llegó a la puerta de la argolla y sentí que pugnaba por entrar… Abrí mis ojos y lo miré…

– ¿Qué tenés ahí abajo que no entro de prime…raaa…? uuuhhh… yyy…

El enorme tapón se fue para adentro y arrastró todo lo demás con él… Sentí que las paredes de mi concha se estiraban para dejarlo pasar y el terrible roce me hizo acabar sin que estuviera toda adentro…

– Me voy… caquiiitooo… – mi cuerpo vibró, saltó. Impulsado por el violento orgasmo y el terrible pedazo se fue para adentro como ariete abriéndome la argolla… – Aaahhh… caquiiittooo eeesss enormeee

– Si ricura… y te la estás comiendo toda…

– Uuuhh… ahhh… uhhh… ahhh siii tooodaaa…

Un segundo orgasmo y más tarde el tercero me dejaron apabullada. El terrible pistón seguía su trabajo de demolición entrando y saliendo de mi dilatada concha…

– Date vuelta rati… –

– ¿Qué me vas a hacer?

– El orto…

– Nooo

– Siii

– Nooo… me los vas a partir mal…

– No mamita… te lo voy a partir muy bien…

– No seas hijo de puta… me lo vas a romper al culo…

– Exacto… dale date vuelta y no me hagas enojar…

Giré mi cuerpo. Me coloque en cuatro. Enterré la cabeza en la almohada y cerré fuerte los ojos apretando los dientes… El pistón llegó a mi encharcado culo. Se apoyó presiono y ¡zap! Se fue para adentro…

– Ahhhyyy… ahhhhyyy….aaahhh… – mi culiiiitoooooo… ahhh… me rompe todaaa…

La verga se hundió profundamente en mi orto. Quedé como congelada por el terrible dolor… Solo atiné a resistir el embate de semejante pedazo entrando y saliendo en tanto me abría el culo. Sentí como el anillo del orto se fue amoldando y deglutiendo la verga. Y poco a poco el dolor fue cediendo dando paso a una hermosa sensación de placer que me recorría por entero. La sentía tan adentro que me daba la impresión que me entraba por el culo y me salía por la concha… y no pude contener un terrible orgasmo. Abrí con desesperación las nalgas, tiré mi agujero hacia atrás y de un envión me lo terminé de enterrar por completo. Los 6 o 7 centímetros que estaban afuera entraron como balazo en mi cuerpo haciéndome vibrar. Me temblaron las rodillas. Fue en ese preciso instante en que sentí como si un volcán desparramara su lava en mi interior… El caco acababa de llenarme el orto de leche… Me aflojé. Apreté con fuerza el agujero del orto y me deje caer de bruces sobre la cama. El cuerpo del caco adherido como estampilla al mío me acompañó y quedamos acostados. El respiraba agitado…

– ¡Que polvo rati…! ¡Tenés un culo para un monumento!

– Hum… ¿te gusta?…

– ¡es hermoso rati!

– Pero lo rompiste… – le reproché haciéndome la melosa

– Es que es hermoso roto rati… ja ja ja…

– Anda… caco malo… hiciste pupa el culito de la rati… y le dejaste la conchita dada vuelta…

– Uhhh… empiezan los reclamos… que se rompió esto o aquello… Algún día tenía que ser rati… no lo ibas a conservar para los gusanos ¿no?

Mimosamente abrí mis cachetes, alcé mi culo y le mimé la verga subiendo y bajando lentamente…

– Seguí rati… seguí… no te pares… uuuyyy me voy de nuevo rati… tomame… ahhh…

Un nuevo río de esperma me invadió. Su calor se fue transmitiendo por todo mi cuerpo…y el placer me llevó al cielo…

Toda la noche la pasamos cogiendo. Cuando pude ver la inmensidad de pija quede petrificada… Su glande, enorme, tenía casi las dimensiones de mi puño, su grosor era como mi muñeca y su largo equivalía casi a mi antebrazo… Enorme la pija se alzo en un par de oportunidades firme como estaca y se hundió sin misericordia en mi cuerpo haciéndome vibrar, gritar y contorsionar de placer…

Sábado y Domingo. El caco no se movió de mi casa. Me regarchó los dos días… Y llegó el lunes… Estaba molida. Destruida. Pero feliz. Me dolía todo. Pero era un dolor placentero…

– Caco… me tengo que ir a trabajar… ¿te quedas a esperarme?

Me miró largamente…

– ¿Me estás pidiendo que me quede a esperarte?…

– Si… ¿Te jode? ¡Quiero que me sigas cogiendo como hasta hoy! ¡Me enamoré de tu pija, caco! ¿entendés ? ¡Quiero mas pija caquito !

– Pero…

– Sin peros, macho… ahí tenés de todo… Me esperas y se acabó la discusión ¿Si?

– Bueno… dale…

Desde ese día Mi caco vive conmigo. Ya no se dedica a su oficio. Consiguió un laburo honesto. Y ahora somos pareja… y me pega cada lustrada con ese enorme aparato que tiene que me deja sin fuerzas por una semana… pensar que estuvo a punto de matarme de un tiro y ahora me mata a pijazos… Suerte de cada una ¿no?

Confesion

Para mi, estaba convencida, todo se inicio hace muy poco. No pasaron dos meses .Tampoco podria asegurar que sea mucho mas que uno, porque luego de eso todo se precipito, sucedio muy rapidamente.

Esa tarde yo no debia estar en casa. Teniamos un programa ya planeado con mi esposo.Despues de mediodia debia ir a su encuentro, en la oficina del centro. El me pidio que lo ayudara a elegir propiedades para instalar las nuevas oficinas de su empresa. Tarea que me fascinaba hacer como cada cosa en que lo pueda acompañar o simplemente tener mas tiempo juntos.

Faltaba muy poco para llegar al centro cuando suena mi celular. Era él diciendome quye habia surgido imprevistamente una reunion urgente solicitada por uno de sus principales clientes. Impostergable.Le dije que era mas importante atender eso, que no se preocupara que lo nuestro era facilmente reprogramable. Le dese suerte, unos besosy corte. Emprendi la vuelta a casa.

mentalmente iba concentrada en las actividades que realizaria al llegar a casa. Todavia faltaban muchas horas para que mis dos varones volvieran del colegio y los atendiera con la merienda y el orden de sus tareas. El mayor ya cursaba su ultimo año de secundaria con 16 años a punto de cumplir ya los 17. Tipico adolescente normal, estudiante regular, muy deportista, le dedicaba muchas horas al tenis y estos dos ultimos años fue incrementando notablemente las horas dedicadas a su otro deporte, las niñas. No habia una especial a la que le dedicara mas tiempo. Aunque yo no me metia en esos asuntos se notaba una rotacion muy regular. Normal para esa edad, Su relacion conmigo era casi nula, hola chau, haceme esto, necesito aquello. Punto. Si habia algo importante lo hablaba con su padre y ese no era mi terreno. El menor de 14 en su segundo año de secundaria era un niño, dulce simpatico . Le encantaba seguir jugando al bebote especialmente con su papa por quien sentia una devocion notable ya quien seguia a todos lados especialmente en sus actividades de fin de semana. Hacian todo siempre juntos y lo disfrutaban mucho. El mayor ya era practicamente independiente en su quehaceres. Eso si, siempre informando absolutamente todos su movimientos y pidiendo el permiso correspondiente. Bien enseñados, bien educados, llevaban una vida normal como era nuestra familia. Viviamos en armonia, con la felicidad que cada familia construye solo a su medida y para su mundo.

No habia mucho que hacer en casa. Con la Sra que colabora conmigo en las tareas cotidianas ya habiamos dejado todo ordenado, asi que le di medio franco hasta la mañana siguiente. Lo que si se hacia primordial y surgia en mi repaso mental de actividades, era ordenar el play room, ubicado en la 3ra planta de mi casa, donde tambien se ubicaba el cuarto del mayor, logicamente el mas aislado. El menor ocupaba el cuarto mas pequeño en la 2da planta, no pegado sino enfrentado al nuestro de generosas dimensiones , con todos los detalles de srvicio incluidos dentro.

Siempre que estoy en casa, sola o acompañada, me muevo dentro de la misma con un sigilo natural, como si casi no me desplazara. Me siento tan bien encasa que disfruto recorrerla de esa manera. Los chicos siempre me dicen que ellos saben si estoy o no, pero que jamas escuchan o detectan ningun movimiento, casi como si estuviera ausente. Con mi marido en casa, todo se transforma….todo pasa como si fuera al maximo de volumen, todo adquiere sonido, como si la casa tomara otra vida,. Tambien lo disfruto tanto o mas que mis silencios.

Tranquila y muy relajada, iba pensando y afirmando que tenia tiempo para ver esa pelicula que tantas ganas tenia de ver. Mentalmente iba descartando lugares donde la veria: el play no es mio, a mi cuarto poco vuelvo estando sola, es lugar de dos, y si ese, silloncito en el living es lo mas apropiado. Cuesta hacerme un lugar preferido cuando siento tan mia a toda la casa.

Sin pensarlo y en modo automatico, ya casi estaba en el 3er piso. Apenas tome conciencia y casi recorriendo el ultimo escalon, algo me detuvo. No fue un ruido pero si algo distinto al silencio. Adopte un modo de alerta, inmovil mientras descartaba los primeros pensamientos. Nada de inseguridad, mi casa es inexpugnable par quien no quiera entrar normalmente, imposible. Tambien descarte rapidamente la segunda opcion. Mi hijo mayor no habia dado señales de querer entrar con una chica aprovechando la soledad, o al menos yo jamas las habia detectado, descartado.Volvi a escuchr algo imposible de saber que era asi que subi lo poco que quedaba, bien atenta y espiando rapidamente todo con la vista.

Lo primero que veo apenas me asomo me parece extraño, la puerta del cuarto abierta, raro para ese bastion inexpugnable, salvo que haya salido antes del colegio y sabiendose solo integre sus dos mundos en uno dejando la puerta abierta. Mientras volvia a la tranquilidad habitual sabiendo que habia resuelto lo que estaba pasando sigilosa pero decidia emprendi el ingreso al cuarto de mi hijo mayor.

Todavia me cuesta ponerle palabras a ese efecto que me paralizo. Quiza haya sido lo inesperado, lo sorpresivo, lo nunca antes imaginado, pero lo que estaba viendo, ese espectaculo a solo metros delante de mi, que sucedia en una intimidad que no era sospechada de haber sido violada. Y que yo sentia que…No sabia, no distinguia la invasion de pensamientos enconcontrados que se sucedian dentro de mi cabeza, lo quera seguro era que estaba ahi inmovil petrificada, queriendo desaparecer pero al mismo tiempo con la mirada fija, absorta que no obedecia la orden que alguna parte del cerebro daba de retirada. Una guerra no querida, no deseada, jamas buscada de pensmientos disimiles que no lograban prevalecer para huir. Descubrir de esa manera que mi hijo tiene sexo, que desea y goza como cualquier adulto normal, fue violentamente sexual, casi animal. Verlo desnudo, masturbandose a distintos ritmos, canbiando de mano, jugando con su pene, con distintos tipos de caricias, alternadas con golpes y tambien detenimientos que parecian hacerlo concentrar en esa pareja que cojia sin sonido en el televisor y que parecia tenerlo subyugado, como estaba yo, sin querer sintiendo deseos que queria descartar ppero que me era imposible, me asaltaban con fiereza animal, sentia la hembra que emergia de mi ser, la hembra que al fin encontraba su macho que le ofrecia una poronga en su maximo p explendor, hinchada, venosa a punto de estallar en incontenibles chorros de nectar, de leche que mis entrañas pedian a gritos sentir bien adentro. No podia dejar de pensar en ese pedazo de carne enorme impensado, sintiendolo penetrarme y desgarrarme, rompiendome la concha de la manera mas placentera que una hembra en celo puede sentir desesperadamente animal, tal cual se masturbaba ya freneticamenbte inundando el silencio de gemidos de macho gritos roncos penetrantes que anunciaban la explosion final, apoteotica de un macho joven en su maxima potencia, mientra qyueria espar de ese deseo de que fuwer dentro mio, que llenara mi ser, miboca hasta ahogrme, sentirlo todo, todo eso adentro aunque pareciera imposible, que me rompa hasta que me llene total, que rompa mi ano,m el recto y exploten mis intestinos sintien eso bien adentro, que se llene todo mi cuerpo hasta la ultima gota de esa leche incalculada hasta que mjuera si es necesario, morir como una hembra destruida por su macho.

Mi mano ya estaba practicamante toda dentro de mi concha, mis jugos salian incontenibles bajaban por mis piernas. Cuando tome conciencia del desastre que se avecinaba entre el orgasmo de el, mis gritos que ya eran irrefrenables y el charco de placer que iba dejar en el piso, fue un instante en el que pude desaparecer.

Desnuda encerrada en micuarto, tragandome la almohada que amortiguara mis desgarrradores gritos de placer, acabe, una, diez, inimaginable cantidad de veces, sucecivas, interminables, se encadenaban haciendose un solo polvo infinito. Descubria un placer oculto, prohibido, el goce profundo que se espparce por todo mi cuerpo, jamas antes sentido y que surge desde mis entrañas mas profundas, mas animales, que me hacen hembra sin poder dejar de imaginar lo que mas placer me da,esa sensacion tan abominable como placentera: ser cogida y cogida sin parar infinitamente por mi propio hijo.

Continuará…

Perdidamente enamorada…

Soy encargada de Seguridad de un híper. Como tal tengo a mi cargo a una numerosa tropa de vigiladotes de ambos sexos… Con todos me llevo muy bien, pero me llegó a conmover uno en especial. 60 años él 46 yo. Él viudo yo casada.

Todo comenzó un día en que él cubría la playa de estacionamiento.

– Acompañame a hacer el cierre viejito – le dije cariñosa. Aún no sentía nada por él más que el trato diario.

– Si jefecita…

Y fuimos charlando tranquilos separados por un metro o metro y medio de distancia. Terminé de colocar los precintos y candados respectivos y le pedí me acompañara a la sala donde estaban los tableros principales y la sala de bomba.

Una vez en el lugar me dediqué a verificar el funcionamiento de todo. Mientras esto hacía él se apoyó contra un banco de trabajo que se halla en lugar. Sobre el mismo hay un par de llaves a verificar, motivo por el cual me acerqué al “viejito” casi rozándolo. Un hermoso olor a hombre hirió profundamente mis fosas nasales. No era olor a transpiración, aclaro. Era el olor característico de su piel de hombre. Y fue tan profundo que perdí la estabilidad y me fui sobre él sorprendiéndolo…

– ¿Esta bien jefa? – preguntó preocupado

– Si… me bajó la presión parece ser… – y apoyé mi mejilla en su cuello y volví a aspirar su olor estremeciéndome.

– ¿Quiere que llame a la enfermera?

– No… Estoy bien viejito… Sosteneme un cachito que ya se me pasa… – Pero ese olor me conmovía muy en lo profundo. Sin meditar lo que hacia ni donde estaba había colocado mi cuerpo entre sus piernas y eso me llevó a sentir que el no era de piedra, y que el calor de mi cuerpo pegado al suyo también lo conmovía…

– ¿Seguro? – preguntó rodeando mi cintura con su brazo…

– Si… – y me apreté aún más contra su cuerpo. Mi curiosa nariz absorbió todo su olor y perdí la razón. Mis labios buscaron su piel del cuello y lo besé con ternura. Sentí su estremecimiento y un enorme bulto en su entrepierna hizo presión contra mi vulva… Ahogué un gemido que intentó salir de mi garganta, pero no pude evitar buscar ese bulto con mi mano y a través de la suave tela del pantalón aprisionarlo con mis dedos…Un nuevo temblor recorrió el cuerpo del hombre y le dio más dimensión a lo que sostenía entre mis dedos.

Ya no pude resistir más. Destrabé la hebilla, quité el botón y bajé el cierre. Introduje mi mano por debajo de la ropa interior y tomé el miembro extrayéndolo. Bajé mi vista y lo miré. Enorme… Muy grande y grueso. Mucho más grande de lo normal. Y mucho más grueso. Lentamente me fui hundiendo en busca de su entrepierna y tomé esa enorme verga con mi boca y la mamé…

– ¡Que arma terrible tenés, viejito!

El bufaba de placer con la chupada que le hacía.

Cuando me tomó por los hombros y me hizo levantar solo atiné a mirarlo. Estaba deseando sentirlo. Mi concha naufragaba en flujo y me mojaba toda. Mi tanga desapareció como por arte de magia, mis piernas se abrieron entregando mi vulva. El pistón largo y grueso se apretó contra la entrada y haciendo presión empezó a introducirse…

– Uuuhhh… vie… ji… tooo… Huuummm… que… gran…deee… -Me apreté contra él y terminé de claudicar. Su grueso pedazo me abrió y se fue para adentro desmadejándome. Comencé a viajar sobre esa barra de carne. Entraba y salía de mi cuerpo provocándome profundas olas de placer. Esas largas ondas de placer me llevaban a la cumbre del gozo y ahí estallaba con todo ímpetu mi cuerpo en un orgasmo apabullante, aplastante, para reiniciar un nuevo ciclo en dirección a otra nueva explosión. Ya no pude pensar. Cuando me sacó el miembro de la argolla resoplaba como una vieja máquina de vapor. Mi cuerpo vibraba sin control. Mis pechos se bamboleaban al ritmo de mi acelerada respiración. Mi camisa abierta, mi corpiño fuera de lugar, estaba semi en pelotas. Apoyé mis codos y antebrazos en el banco de trabajo dándole la espalda. Estaba cansadísima. Lo sentí llegar. Levantarme la pollera y apretar su enorme barra contra el agujero del culo… pánico, terror, miedo… Mi culo. Me iba a destrozar el culo con esa enorme pija…

– No… el… cu… aaahhh… ahhh… yyy miii… culiii…tooo… uuuyyyuuuyyy… – y ya el glande se abría paso en mi culo raudamente. – uuuyyy… ¡viejito! Me partís el ortooo… – Mis piernas temblaron y me aflojé toda. Su pija se enterró hasta el fondo. Entonces inició el viaje de ida y vuelta dentro de mi cuerpo…

Ya entregada no opuse resistencia cuando sacándola me hizo agachar entre sus piernas me metió parte del glande en la boca y me llenó la boca de semen… Solo tragué. Luego limpié…

Durante unos instantes nos quedamos mirando. Su mirada profunda me dominó. Luego arregló su ropa y salió a la playa a seguir cubriendo su puesto… Veinte minutos después, aun temblando, salí yo.

Me llevó casi una semana recuperarme por completo. El culo me quedó ardiendo y me molestó durante todo ese tiempo.

Fue entonces que lo volví a invitar a que me acompañara a hacer el cierre. El me miró. Sonrió. Pero no dijo nada.

Cuando llegamos a la sala de bombas se apoyó contra el banco de trabajo y me miraba en tanto revisaba los distintos equipos. Giré mi cabeza y lo miré. El bajo su mano a la entrepierna y se acarició el bulto.

Sentí que me hacía pis… Si… me estaba haciendo pis encima al verlo acariciarse su miembro… No podía retenerlo. Corrí hacia los pozos de desagote de las bombas, me quité la tanga y agachándome oriné.

– Me hice pis mirándote viejito… – le dije en un susurro cuando se acercó

– Ja ja ja… ¿te haces pis por esto? – pregunto sacando a relucir su enorme pija…

– Siii… la quieeerooo… Damelaaa… rompeme bien el culo viejito. – le dije levantándome y ofreciéndole mi agujero anal.

No se hizo rogar. Gruñí cuando me rompió nuevamente el orto. Y me dejé hacer todo lo que quiso. Esta vez su semen llenó abundante, mi mojada conchita…

Desde entonces el viejito me ayuda a hacer el cierre… y me abre todos los agujeros…