Mi tia Vicky

Esto ocurrió el año pasado con mi tía que vive en Morelia y no conocía hasta el momento, mi familia y yo fuimos de vacaciones a un pueblecito del norte de Morelia, desde que me presentaron con mi tía excito de manera impresionante, recuerdo una vez que fui al cuarto de baño y me encontré la parte de debajo de su bikini a cuadritos azules y blancos y al olerlo… se me puso piedra la verga y me masturbé allí mismo mientras olía su bikini, desde ese momento no he dejado pude ni un momento de perder la ocasión de entrar en los cuartos de baño en casa de mis tías. Mi tía tiene 47 años. Es rubia con el pelo corto, muy morena de piel, se cuida muy bien, porque aunque es ama de casa, solo sale con las amigas a tomar café, etc. vamos que en casa todo lo hace la sirvienta.
Llegaron los días finales de vacaciones en el pueblo con mi madre, mis tíos, mis primos. Tenía una prima Bibiana de 18 años que también esta de campeonato. El caso es que llegó la mañana en la que como se me hizo costumbre me gustaba ir a casa de mi tía a buscar a mi prima Bibiana para dar una vuelta por el pueblo, tomar un aperitivo, etc. Pero mi prima se había ido y no me había dicho nada lo cual me sentí mal un poco pero al fin y al cabo ella tenía su vida y no iba a estar todo el rato pendiente de mí.
Hola cielo, pasa… no está tu prima ¿eh?
Me quedé sorprendido pues no me lo esperaba.
¿Y eso?, yo venía para ver si salíamos un rato pero si no está pues nada ya me pasaré a la noche o mañana por la mañana.
Nada que se ha ido a pasar el día a la playa (la playa quedaba a unos 50 km del pueblo), así que hasta la noche no creo que vuelva, se ha ido con unas amigas.
Ah , pues nada entonces… — No pero… pasa si quieres, y tómate algo no seas tonto.
La verdad es que no pude rechazar la invitación, mi tía llevaba una falda blanca y una camiseta ajustada roja. Que me hicieron sentir como mi verga crecía por tal visión. Me senté en el sofá y mi tía me sirvió un vaso con refresco.
Ponte la tele o juega unas con la computadora de Bibiana si quieres, yo estoy aquí solita porque tu tío se ha ido con los a pescar al río y estoy aquí mas aburrida que nadie, puedes quedarte aquí todo el tiempo que quieras.
No pensé en ningún plan para cojerme a mi tía, pues lo veía como un imposible. Tenía pensado jugar un rato y luego irme a la piscina. De repente decidí intentar algo con mi tía, fui al baño y de nuevo me encontré con una panty en el cesto de ropa, sabía que eran de mi tía por el olor, tengo muy buen olfato y sabía distinguir perfectamente el sabor y olor de la panocha de mi tía con el de mi prima Bibiana. A la sala llegó mi tía, ya había terminado de preparar la comida y se puso a platicar conmigo de todo , hablamos de sexo y de forma natural cuando estábamos hablando sobre el tamaño porque había salido una encuesta que decía que el tamaño medio de los mexicanos es de 14,58cm, y mi tía me preguntó que si yo superaba esa media .
Claro que si tía, no me puedo quejar tengo algo mas que eso.
Mi tía sonrió y no pudo evitar fijarse en mi traje de baño que si de por sí era ajustado no podía ya disimular más mi erección, mi tía se acerco más a mí y empezó a acariciarme la verga, yo empecé a hacer lo mismo con sus muslos, al principio nos quedamos como dudando, ¿ qué estábamos haciendo ?, el caso es que ella al igual que yo estaba muy caliente, así que no dudé un momento en levantar su falda y acomodarme de rodillas delante del sillón a mamarle su panocha, desde la cara interna de sus muslos, su clítoris era bastante grande, sus labios sonrosados… mmm qué sabor, todo en ella era morboso , estaba masajeándole el culo y mi tía no paraba de gemir hasta que después de un rato una avalancha de flujos inundo mi cara, pensé que se había meado pero no era así, se había venido. Después de eso me hizo una mamada de campeonato de rodillas, lamiendo desde la base hasta el glande y sintiendo sus labios en mi miembro me puse a mil, le avisé de que me iba a venir y ella esperó con la boca abierta, salieron cinco chorros enormes que impactaron en su boca.
Mmmm qué leche mas rica tiene mi sobrinito, decía mientras me limpiaba los restos de semen de la verga.
Desde aquel momento mi tía y yo hacíamos todo lo posible para sacar un rato en el cual pudiese mamarle la panocha o ella pudiera hacer lo mismo con mi verga, incluso el último fin de semana que me quedaba estuve solo con mi tía ya que mi prima se fue de nuevo con sus amigas y pasé todo el fin de semana con mi tía haciendo muchas locuras, cojiendo, sexo anal, lluvia dorada, pero eso es otra historia.

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2 Responses to “Mi tia Vicky”

  1. Uriel dice:

    Pasame el correo o número de tu tía soy de Morelia

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