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Todo por un veterano

 

Viajaba, junto a mi novio, en un colectivo por demás cargado de gente. Discutíamos por alguna razón que ya no recuerdo cuando me percaté de lo que estaba ocurriendo. Alguien a mis espaldas me estaba apoyando un bulto entre las nalgas. Ofuscada por la pelea no me había dado cuenta del hecho, pero al notarlo y aún  enojada no hice nada por evitarlo sino que por el contrario incentive al poseedor de ese miembro moviéndome lentamente sobre el mismo. Durante gran parte del trayecto ese pedazo de carne se movió en mi trasero provocándome una calentura padre. Para mis adentros me dije que la pelea no iba a quedar así, tomaría revancha, y aquel que me apoyaba sería la herramienta. Disimuladamente saque una tarjeta personal de mi cartera y llevando mi mano a la espalda se la entregue al dueño del bulto. Instante después sentí que él ponía un papel en mi mano, lo guarde con total disimulo dispuesta a leerlo en cuanto pudiera y continué discutiendo con mi novio y franeleando al dueño del bulto.

Cuando llegamos a destino e iniciamos el descenso miré al desconocido. Un veterano de 40 años aproximadamente, 1.78m de altura y bastante pintón. No está mal…pensé para mis adentros.

Tras dejarme en casa mi novio aún enojado se fue. Lo primero que hice fue mirar el papel del veterano…era su celular. Sin pensarlo dos veces lo llamé y luego de una conversación sin mayor trascendencia quedamos en encontrarnos en media hora. Todavía me duraban el enojo y la calentura por lo cual sin meditarlo más salí en busca de mi venganza…

Nos encontramos y tras un breve e innecesario dialogo subimos a un taxi y nos dirigimos a un hotel alojamiento.

–         ¿Estás apurada por volver o tenés tiempo..? me preguntó

–         No tengo ningún apuro…

–         Podemos pasar la noche entonces…¿te parece?

–          Dale…- mientras le contestaba pensé este cree que me va a durar toda la noche, pobrecito no sabe con quien se metió.

No es que fuera fanfarrona sino que hasta ese momento todos los que tuvieron sexo conmigo terminaron pidiendo tregua…fundidos, y sin posibilidad de respuesta.

Ingresamos a la habitación. En la semipenumbra el me abrazó e inició sus caricias. Sus manos recorrían mi cuerpo suave y tiernamente. Mi temperatura se fue elevando a medida que sus dedos rozaban mi piel. Pronto la calentura me puso a 1000. El fue bajando y su boca se hundió en mi sexo. Su lengua me recorrió por entero el reducto empapado de flujo. Sin pensarlo ni desearlo el primer orgasmo me sacudió. No podía creer lo que me estaba pasando… por primera vez había acabado sin proponérmelo y sin penetración.

Mis pechos estaban en libertad y él los acariciaba con dulzura…fue subiendo hacia ellos sin dejar de acariciarme. Su rostro llegó junto al mío y unimos nuestros labios en un largo y profundo beso.

–         Ponémela…susurré a su oído.

Sentí que algo enorme se apoyaba en la puerta de mi sexo e iniciaba su ingreso frotando las paredes debido a su grosor…Gemí…El descomunal tamaño me estaba “partiendo” la concha haciendo vibrar todo mi ser. No podía controlar los espasmos que me sacudían en innumerables ondas de placer que nacían y rebotaban por todo el cuerpo. Sin control los orgasmos me sacudían, uno tras otro. El bombeaba lenta y profundamente…sabía lo que estaba haciendo…yo no podía sustraerme al placer…

–         Me voyyy…- grité por quinta o sexta vez…en tanto un orgasmo brutal me sacudía.

–         Si preciosa, goza, goza bombón…tomá…tomá…

 

Su verga entraba y salía de mi argolla haciéndome vibrar…gemir…gozar…No pude controlar la situación en ningún momento. El manejo todo el tiempo la relación a su antojo.

–         Dame… un minuto… Dejame recuperar un poquito…estoy fundida… Me estás recogiendo papito. Me estás “matando”.

–         Bueno… total no tenemos apuro bebé…

Me levanté de la cama y en la semipenumbra me dirigí al baño. Necesitaba un respiro. Por primera vez un tipo me estaba cogiendo sin poderlo evitar. Abrí la ducha y me puse debajo del agua caliente tratando de recuperarme. Me temblaban las piernas y me sentía un tanto mareada. No estaba segura si habían sido ocho o diez los orgasmos…pero sabía que estaba destrozada y que la segunda parte no iba a ser fácil de sobrellevar.

Volví a la habitación… el “veterano” estaba de espaldas al baño. Cuando me sintió regresar giró su cuerpo hacia mi lado. No pude verlo bien debido a la casi oscuridad reinante. Me recibió con nuevas caricias y besos… nuevamente su rostro descendió hasta mi entrepierna y allí comenzó sus caricias, besos y lengüetazos. Nuevamente la temperatura comenzó a subir…Lo sentí llegar a mis pechos y mordisquearlos, chuparlos, besarlos. Su rostro llegó junto al mío… su boca se unió a la mía… su lengua y la mía se unieron en una danza… su pene… enorme, duro y grueso se abrió camino nuevamente en mi interior. Las ondas de placer regresaron y nuevamente grité…

–         Aca…booo…ahhhh…me voy…uuuhhhhhh….

–         Si…bebé…gozá preciosa…asi…eso es, así… tomá ..dulce…gozá…

–         Siiii…ahhh…siii

No se si fue el tercero o el cuarto orgasmo el que produjo mi derrumbe total… ya no tenía fuerzas ni para hablar…El dándose cuenta de lo que me ocurría me tomó entre sus brazos y acariciándome me hizo girar colocándome boca abajo sobre la cama…Lo sentí maniobrar con mi cuerpo en tanto sus besos en el cuello y la espalda o sus manos en mis pechos y clítoris me mantenían ocupada. No pude ofrecer resistencia alguna porque no me di cuenta de lo que venía hasta que ocurrió. Con sus maniobras había logrado colocar mi culito en posición expuesta…entregado, y por lógica aprovechó la ocasión. Primero un dedo y luego dos abrieron el camino al terrible pedazo. Sentí la cabeza apoyarse a la entrada del culo y grité…

–         Nooo..aaaaaaahhhhhhhhhh….ayyyyyyyy…aaaahhhh… me par…tis…te… el… culoooo…me duele …sacccaaalaaa..aaahhh…aaaayyyyy…

–         Si mi amor ya te la saco…dijo el veterano, mientras que con otro empellón me terminaba de enterrar la pija en el orto…

–         Aahhhh…hijo…de …putaaaa…me matás…me estás partiendo…

Gozá linda…

–         Me…duele… muchoo…ahhh…ahhh…hummm..

El comenzó a bombear… salía de mi culo dejando la cabeza adentro… y volvía a empujar entrando. Un extraño vacío se adueñaba de mi cuerpo cuando su terrible pedazo se retiraba de mi interior…Me dolía horrores el aro del ano. Sabía que me lo había partido y eso me dolía más. Mi orgullo estaba destruido…mi concha hinchada y mi culo roto. Todo por un veterano…

Durante el transcurso de la noche el veterano me hizo lo que quiso. Lo más difícil fue tratar de chuparle la verga. Sus dimensiones no permitían que ingresara semejante grosor y tamaño en mi boca, pero aún así logré hacerlo y el premio fue su esperma espeso dulce y caliente corriendo por garganta…fue hermoso.

Cuando salimos del hotel eran cerca de las 11 horas todo mi cuerpo estaba destruido, pero a pesar de ello estaba contenta… ¡Sabía por fin lo que se sentía al ser cogida..!

Por primera vez alguien había logrado romper las barreras que me separaban del placer sexual y todo era producto de la casualidad y por un veterano…

 

 

 

Comentarios a: miskaspullos@hotmail.com

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Un comentario en “Todo por un veterano

  1. wow si es verdad todo lo que dices, los viejitos son mas ricos saben culear a una mujer que rico lo que has relatado te felicito

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