Mi profesor me trato como una putita.. y me gusto

Al fin habia llegado el viernes.. uff! No habia tenido un buen dia.. desde que me levante hasta ese momento no habian parado de ocurrirme cosas malas. Lo mas grave de todo fue que mi profesor me vio fumando un porro en el bano, concretamente el profesor de filosofia. Habia amenazado con despachar el asunto con mis padres, y yo estaba tremendamente asustada, pues mis padres son bastante conservadores y ven lo de los porros como cualquier otra droga, como la heroina o cocaina, debido mayormente al desconocimiento (aunque no les culpo)

Llegue a casa hecha polvo, en el trayecto del autobus habia estado llorando todo el trayecto sin que nadie me viera, en una esquina. Entre por la puerta y me dirigi a mi cuarto, casi no podia andar: estaba destrozada. Me sente en la cama dispuesta a llorar otra vez, y permaneci asi cosa de diez minutos. Despues de darle muchas vueltas, pense que lo mejor seria buscar una solucion y, cuanto antes, mejor.

Yo habia notado numerosas veces la forma en la que me miraba el profesor. De hecho, ese mismo dia, cuando habia ocurrido lo del porro, antes de decirme nada, Don Gregorio (el profesor), me habia dirigido una mirada de arriba a abajo follandome con los ojos, aunque yo no le habia dado importancia. Me dije a mi misma: “Aun estas a tiempo, maria”, y sin pensarlo dos veces, abri mi armario dispuesta a buscar la ropa mas sexy que tenia. Hacia cosa de un ano me habia comprado un vestido de colegiala, que debido a mi discreta timidez, nunca me habia puesto. Sin temor, me vesti: consistia en una mini-minifalda escocesa, que me llegaba bastante mas arriba que las rodillas; una camisa blanca, unos calcetines blancos altos y unos tacones rojos bastante atrevidos, que no vulgares. Debajo de la falda decidi no ponerme nada. En el ultimo instante, decidi hacerme tambien dos trencitas.

Marche de casa intentando que nadie de mi familia me viera, aunque no lo consegui: mi hermano se cruzo conmigo cuando estaba saliendo de casa y nos paramos los dos en seco.
“Menuda calientapollas eres, maria” Al decir eso me recordo tiempos pasados, pero fui bastante borde con el. “Callate, idiota” le dije, mientras me metia en el ascensor.

Una vez en la calle senti bastante verguenza, pero debia no perder mi objetivo, asi que me deje observar por todo el mundo que me miraba.. y me gusto. Poco a poco fui perdiendo la verguenza y ganando confianza: mis andares poco a poco iban convirtiendose mas sexys.

Llegue al colegio, atemorizada por si me veia algun companero de clase.. pero fui con la cabeza baja y creo que no me vio nadie. Fui directamente al despacho de mi profesor. Llame a la puerta y, asomando la cabeza, pregunte: “Don Gregorio.. se puede?” “Adelante.”, contesto. Entre, e intente moverme lo mas despacio y sensualmente posible, girandome para cerrar la puerta y que asi pudiera verme por detras, de arriba a bajo, durante unos segundos.

“Venia a hablarle de lo que sucedio esta manana” le dije, ya frente a el, aun en la puerta. “Sien.. sientate.” tartamudeo.

Me sente en la silla y, sin dejar de mirarle a los ojos con la cara mas dulce e inocente que puedo poner, le expuse mi problema. “Queria saber, Don Gregorio, si hay alguna solucion razonable para que no tenga que decir nada a mis padres” Me sentia confiada; a el, en cambio, se le notaba nervioso. “ehh…” Permanecio callado unos segundos. Parecio empezar a comprender lo que yo pretendia, y se volvio mas duro. “Mira, maria.. lo de esta manana ha sido demasiado grave.. no se me ocurre nada.. y a ti?” No era tonto, el profesor. Deje de mirarle y me puse a mirar a mi alrededor.. era un despacho enorme, no entiendo como a un profesor de filosofia le pueden ceder semejante habitaculo. Mis ojos cayeron en su mesa.. “Son esos nuestros examenes?” Pregunte entusiasmada. “Si” dijo el, ordenandolos para que no los viera.

Este era mi momento, pense. Me levante.. y me dirigi hacia el. “Puedo verlos?” Hice un gesto como queriendo sentarme encima de el. En un principio, reculo.. pero pasados unos segundos.. se lo penso mejor y me dijo: “Claro maria”

Uff.. Me sente encima de el.. y me puse a buscar mi examen.. Tenia mi culito justo encima de su entrepierna.. y a los pocos momentos note como empezaba a crecer. Yo segui con lo mio haciendome la tonta. Di con mi examen, y vi que estaba lleno de tachones.. “Me parece que hoy voy a solucionar mas de un problema”, pense. “Vaya pifia de examen.. no?” le dije, girandome hacia el, y me di cuenta que en todo el rato no habia dejado de mirar mis preciosas piernas. “Eh?? … Ah si, la verdad esque te ha salido bastante mal, maria.” Movi el culito, acoplando su entrepierna entre mis nalgas. “Jo..” conteste.

Entonces ya comence con el paso definitivo.. “Sabe, Don Gregorio, la verdad esque si que me he portado mal”. “Ah si?” pregunto. “Si. Aparte de lo sucedido esta manana, y lo del examen, mi hermano siempre me dice que soy una calientapollas.” Entonces levanto un poco su entrepierna, dandome un pequeno empujon y clavandome el rabo en mi culito. “Y la verdad es que tiene razon”, continue. “Creo que merezco un castigo, por calientapollas”

“La verdad es que creo que si lo mereces, putita” Me sorprendio muchisimo su contestacion, aunque le deje continuar. “Siempre estas calentandome, y despues de clase siempre me masturbo pensando en tu carita.” Permanecio callado unos segundos, y empezo a sujetarme por la cintura apretandome contra su polla, y yo me restregaba lentamente “Desde luego, hoy en dia sois todas unas calientapollas, y creo que voy a pagarlo todo contigo, zorrita” Sonrei. Seguia cogiendome de la cintura, y me levanto con fuerza. “Ahora tumbate en mi regazo, maria, que te voy a dar unos azotes.”. “Si, profe” Y asi hice: me tumbe sobre el, con mi cintura encima de su rabo, mirando hacia abajo.

Empezo a acariciarme el culo. “Esta usted hecho un pervertido, profe”. “Callate, zorra” me dijo. Me metio la mano por debajo de la falda y observo que no llevaba ropa interior. “Desde luego”-dijo-“las ninas de hoy en dia sois unas autenticas guarras” Me levanto la falda y me dio el primer azote. Zas! “Esta, por lo del porro” Zas! Zas!Zas! “Y estas tres, tambien” Me dio con decision, aunque tampoco muy fuerte. Entonces me cogio del cuello, y me levanto bruscamente, dejando mi cara justo delante de la suya. Tenia cara de pervertido, nunca habria imaginado que esto llegaria hasta este extremo. “Te gusta esto.. eh putita?” Y me lamio la cara. Que asco, pense. Poniendo cara de preocupacion, le dije “Profe.. no se pase.. porfavor”. “Quieres que le diga a tus padres que, aparte de fumar porros en el bano, eres una calientapollas y que vas calentando a todos tus profesores?”
“No porfavor, no les diga nada”. “Entonces calla, putita” y, despues de lamerme otra vez, me bajo hasta la antigua posicion.

Zas! “Esta te la doy por calientpollas” Zas!Zas!Zas!.. perdi la cuenta. “Esta por zorrita” Ahora ya me pegaba mas fuerte, y yo soltaba algun gemido/grito. Entonces, mientras seguia azotandome, pense para mi misma “maria.. donde te has metido. Siempre te pasa lo mismo, ahora ya no puedes dar marcha atras. Decidi, pues, dejarme llevar, para hacer de esta experiencia lo mejor posible.”

“La verdad es que me lo merezco, profe”. “Lo se” contesto el. “Ya no rechistare mas, Don Gregorio, pero por favor no diga nada a mis padres”. “Asi me gusta, perrita: ahora, callate y ponte de rodillas” Alejo un poco la silla de ruedas, para dejarme sitio, y yo me puse de rodillas. Antes de empezar a desabrochar su cremayera, me arranco la camisa y me toco los pechos sin ningun tipo de tacto. Baje la cremayera y el se acomodo en la silla, apoyando las espalda en el respaldo. “Ya sabes lo que toca, putita” Le baje los pantalones y calzoncillos y su rabo salio disparado, apuntando hacia mi cara. Era jodidamente grande, mas de lo que habia presentido cuando me habia sentado encima de el. Le mire y, metiendome un dedo en la boca, y poniendo cara de zorrita, le dije: “No se a que se refiere, profe”. “No te hagas la tonta y come” dijo medio sonriendo. Entonces saque la lengua y empece a comerle los huevos, sin dejar de mirarle a la cara. Los lami al prinncipio: sus huevos botaban sobre mi lengua. Luego empece metiendome uno dentro de la boca, y despues, el otro. El empezo a golpearme la cara con su rabo, sin piedad. Entonces, se acerco a su mesa y dijo “Espera un segundo, putita.” Saco una cuerda del cajon, se puso depie y fue hacia mi espalda. “Sigue de rodillas, puta.” Se agacho, me cogio las dos manos con violencia y las puso en mi espalda, y comenzo a atarlas. “Profe, que hace?!!” Apoyo su cabeza en mi hombro y me dijo al oido “A ver, zorrita, no habiamos quedado en que no te quejarias?” Asenti con la cabeza. Volvio a sentarse en la silla y, mirandome a los ojos, me dijo: “Empieza a tragar guarrilla.. no tengo todo el dia” Con las manos en la espalda empece lamiendo su enorme polla, de abajo a arriba, y empece a introducirla en mi boca. “A ver si te la puedes tragar entera” Empece a tragar todo lo que pude, pero no podia con ella entera, casi me llegaba hasta la garganta. La saque y le dije: “No puedo, profe, es demasiado grande”. “Intentalo de nuevo” contesto.

Volvi a meterla en la boca.Entonces, sin previo aviso, me agarro de las trenzas y me apreto la cabeza contra su rabo, con fuerza. “Ves como si que podias, puta” Me dijo riendo mientras estiraba. Me ahogaba, cuando creia que no podia mas, me solto. Tosi un poco. “Ves, zorrita, por eso suspendes mis examenes, no te esfuerzas lo suficiente.” Se puso depie rapidamente, y le mire a los ojos. “Ahora pideme que te folle la boquita” Quede cavilando unos instantes, y mirando hacia arriba, al final me decidi.

“Violeme la boquita, Don Gregorio” Se rio. Me agarro de las trenzas y, metiendome la polla en la boca, empezo a follarme los labios. No me dejaba descansar, y dado que tenia las manos atadas a la espalda, no podia hacer nada. Volvio a aguantar mi cabeza cuando tenia toda su polla en la boca, ahora hasta el fondo, y con mi lengua por fuera, lamiendo sus huevos. Hice fuerza hacia atras, pero el pelo me estiraba. Al cabo de unos segundos me solto. “Ahhhh…” Cogi aire. Se agacho, cogiendome de la nuca, y empezo a decirme “Te gusta esto eh puta? Se que te gusta.” Y me azoto con fuerza en la cara, con la otra mano. Me dio dos azotes mas y me escupio en la cara. Se agacho un poco mas, me bajo la falda hasta las rodillas mientras me besaba y, cogiendome de una mano por el conito, me puso depie.
“Estas hecha toda una guarra, maria”
“Lo se” le dije sonriendo.
Rio. “Aun tienes ganas de mas, eh putita?” Segui sonriendo. Me volvio a coger del cuello y me puso, con violencia, la cabeza sobre su mesa, con mi culito apuntando hacia el. Me agarro de la cintura, dispuesto a meterme su rabo. “Por favor, vaya despacio, lo tiene muy grande y va a hacerme dano” Parecio hacerme caso al principio, pues empezo a introducirme el rabo por el conito suavemente, pero, al instante, la metio de un solo golpe, y yo solte un gemido/grito bastante alto. “No grites tanto, putita, nos van a oir.” Menos mal que ya estaba mojadita, sino me hubiera dolido bastante mas. Empezo a follarme suave, dandome azotes en el culo mientras seguia humillandome. “Te gusta esto eh puta?” Empezo a coger velocidad, hasta que llego al ritmo mas rapido posible. Yo ya gemia como una perra (para que voy a enganaros ), y la mesa empezaba a desplazarme de lo rapido que me follaba.
Paro, ya que creo q iba a correrse, y ese corto instante fue suficiente como para que le surgiera otra idea. Girada hacia el, vi como se le iluminaba la cara.

“Te han follado alguna vez el culito, zorrita?”

“No.. profe. Pero porfavor.. no me la meta por detras.” intente resistirme otra vez, pero seguia con las manos atadas a la espalda, y estaba a su merced. “Tranquila perrita, intentare no hacerte dano” Me acerco sus dos dedos para que los lamiera, y asi hice, mientras le miraba a los ojos con cara de zorrita. Entonces empezo a meterme los dos deditos por el culito, para abrirmelo. Era una sensacion extrana. Entonces, se impaciento, y empezo a introducirme la verga por el culito, la punta. “Profe, no.. porfavor!! va a hacerme dano”

“Lo estas deseando, perrita” Me dijo. Al instante, me la clavo. Que dolor!! Grite incluso mas que la ultima vez. “Pare.. me duele! Pare!” Ni caso. Me metia la polla entera en el culito, sin piedad, pero paro enseguida otra vez. “Al suelo, putita”, me ordeno. Al ver que no le hacia caso (todavia sentia el dolor en mi culito) me agarro, y me lanzo contra el suelo. Cai de rodillas, sin hacerme dano. Me cogio de la cabeza y me la aplasto contra el suelo, dejando mi culito totalmente en pompa. “Te voy a reventar ese culito de colegiala que tienes, perrita” me dijo. Me lamio, me dio un azote en la cara y me escupio. No podia hacer nada.. seguia con las manos atadas. Se puso detras de mi, y antes de comenzar, le dije: “violale el culito a esta zorrita, se lo merece”. Echo una carcajada, y sin cavilar, empezo a follarme el culito como si se acabara el mundo. Ahora me azotaba lo mas fuerte que podia, mientras seguia diciendome cosas. Yo, con la cabeza contra el suelo, ponia cara de dolor y de placer mientras gemia como una perrita. Me empezo a masturbar con una mano, mientras seguia reventandome por atras. Tuve el mejor orgasmo que he tenido nunca. “Te gusta eh puta?”. “Sii” dije como pude, pues no tenia casi voz.

Me ordeno que me tumabara bocarriba, en una mesa de menos altura que tenia alado de su escritorio. Yo le hice caso y me tumbe, con la cabeza algo salida de la mesa. No sabia que iba a hacer ahora.Se puso depie, detras de mi cabeza, flexiono algo con las rodillas “Quiero que saborees tu culito ” me dijo. Me metio la polla en la boca antes de yo poder decir nada, y estuvo follandome la boquita hasta la garganta. A veces no podia mas, pero a el no le importaba y no paraba de follarme. “Tragatela puta, estabas deseando esto incluso antes de lo del porro” Me cogio de la cabeza otra vez, y me la metio hasta el fondo, volviendo a aguantarla sin yo poder oponer resistencia. La unica diferencia con antes es que ahora sus huevos me tapaban la nariz, y no podia ni respirar por ningun lado. La saco, acerco su cara contra la mia, y me lamio otra vez la cara, abofeteandome mientras me insultaba, me humillaba. Y volvia a hacer lo mismo, otra vez me metia la polla en la boca hasta el fondo, con sus huevos tapandome la nariz. “Hueleme los huevos putita, te pasa por calientapollas” Casi me ahogaba cuando me soltaba, y volvia a coger aire. Estuvo haciendo lo mismo hasta que se aburrio.

“Ponte de rodillas, puta zorra” Me ordeno esta vez. Esta vez hice caso a la primera. Se acerco a mi cara y me dijo con cara amenazante: ahora sonrie hasta el final, sino quieres que le diga nada a tus padres”. “Lo que usted quiera, con tal de qe no diga nada” y sonrei. Me abofeteo la cara, ahora mas suave, y me escupio. Empezo a masturbarse. “Comeme los huevos mirandome a los ojos, putita” Empece a lamerselos, como mejor sabia, mientras le miraba a los ojos. Se masturbaba y me daba golpes, a veces, con el rabo. Empezo a masturbarse con mas fuerza. “Me voy a correr zorrita..” Yo seguia comiendole los huevos/

“Me voy a correr,zorrita.. para” Pare y me quede mirando hacia arriba, a sus ojos, esperando. “Sonrie, puta” Sonrei, y se corrio, gimiendo como nunca habia visto gemir a un hombre. Me lleno la carita de su leche: las mejillas, las cejas, los labios, la boca, los ojos. Cuando paro restrego su polla por mi cara, recogiendo la leche, y metiendomela en la boca. “Ahora limpiamela enterita, putita de mierda” Sin para de sonreir, segui sus ordenes, succionando y tragando cada gota hasta que no quedo nada.

Entonces no dijimos nada durante un rato. En el bolso llevaba ropa de recambio: menos mal, pense: mi camisa habia quedado rota y mi falda llena de semen. Me cambie, y sin mediar palabra, me dirigi a la puerta, para irme. Abri la puerta, y justo antes de salir, oi detras: “maria” me gire, “no le dire nada a tus padres sobre lo del porro”. “Gracias” le dije. “Pasate la semana que viene y hablamos sobre el examen..”

Yo, sorprendida.. dije “pero.. yo creia que con lo de hoy..”

“Callate, putita” Me fui y cerre la puerta y, antes de alejarme, oi como se reia.

Eso es todo, espero que les guste.. cada dia estoy mas salida, la verdad.. pero esto es solo la imaginacion, todavia no lo he puesto en practica Creo q me voy al bano que me he puesto super caliente escribiendo esto, y no quiero que me pille mi hermano metiendome un dedito..

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One Response to “Mi profesor me trato como una putita.. y me gusto”

  1. santiago dice:

    agregame al mail putita santi_0101@hotmail.com asi hablamos

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