Ana. Parte 1. Perras callejeras.

Ana. Parte 1. Perras callejeras.

Por: Anónimo.

Advertencia: este relato narra situaciones de extrema violencia que pueden herir su sensibilidad. Si cree que eso puede ser así por favor no lo lea.

Todos los personajes y lugares que aparecen aquí son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

 

Ana

Había peleado más veces, pensó Ana mientras conducía su coche en dirección a León. Su pensamiento se dirigió hacia la pelea que había tenido lugar hace más o menos un año en Mieres con una tal Olga. Había acudido allí para darle a esa zorra una paliza por encargo y había sido ella quien había acabado apaleada. Un poco más y ahora se estaría pudriendo en un cochino hoyo lleno de gusanos. Había estado además a punto de quedar mutilada para toda la vida y de que manera.

Hace un año….

Ana conducía su moto por la autopista a la altura de León. Su destino se encontraba aun a unos setenta kilómetros pero a la velocidad que iba no tardaría en llegar más que unos veinte minutos. La temperatura era muy baja , del orden de menos dos grados y a esa velocidad la sensación térmica era aun mayor pero la chica iba bien provista con unas ajustadas botas por encima de la rodilla y un ceñidísimo leotardo negro con tirantes que protegía sus piernas del viento.

El destino final de Ana era un taller de metalurgia ubicado en uno de los polígonos industriales de Mieres. Allí debía cumplir un encargo por el cual ya le habían pagado tres mil euros. Era muy raro ver a una mujer dedicarse a dar palizas por encargo pero Ana se dedicaba a ello hacía más de diez años y se consideraba una buena profesional. Aceleró un poco más para acortar el tiempo pues tenía prisa por volver a casa……aquello no le llevaría más de dos minutos.

Olga se encontraba apoyada sobre una de las bancadas de trabajo de su taller. Era un edificio de unos mil metros cuadrados lleno de maquinaria y completamente aislado. El negocio se había ido a la mierda y había acumulado un montón de deudas algunas de ellas impagables. Mañana mismo se iría del país para evitarse problemas. El frío en el interior de la nave era tremendo pues desde hacía días no funcionaba la calefacción y el vaho acompañaba cada una de las exhalaciones de la chica mientras andaba por el edificio. Las pesadas botas de Olga hasta la rodilla hacían un ruido característico y el leotardo negro marcaba unas fuertes y poderosas piernas fruto de muchos años de trabajo. Llevaba puesto únicamente un ceñido jersey marrón grueso y corto bastante sucio tras haber estado revolviendo en la montaña de archivos.

Ana entró con la moto en la calle 3 del polígono industrial sur. La mayor parte de las naves estaban abandonadas y en evidente estado de ruina. Le habían dicho que no había ninguna posibilidad de que la tal Olga estuviese allí pero que había que comprobarlo y en caso de estar ella ya sabía lo que tenía que hacer. Había dejado una deuda de trescientos mil euros a una empresa de suministros de Madrid y  aunque la deuda era incobrable querían asegurarse de que por lo menos se llevara un buen recuerdo. Aparcó la moto en un lugar discreto y se dirigió andando por la acera. Tres naves más allá y habría llegado.

 

Todo el suelo de la nave estaba lleno de restos de todo tipo y de herramienta….Olga se agachó para recoger unas tijeras cuando escuchó un ruido que provenía de una de las puertas traseras que no estaban cerradas con llave. El negocio se había terminado pero aquello era suyo y no le gustaba que nadie anduviese merodeando por allí. Los fuertes taconazos de sus botas se sumaron a otros que se oían en la sala contigua. De inmediato supo por el ruido que se trataba de otra mujer.

Ana entró en la nave y tras atravesar un paso de vehículos vio a una chica de unos treinta y cinco años morena y con un ligero exceso de peso.

Eres Olga…..preguntó Ana. La chica se acercó a ella mientras la observaba. Si…respondió. Soy yo….¿y tu quien coño eres? Le preguntó mientras miraba el pelo de Ana teñido de rojo .Esta se quitó la cazadora de cuero dejando a la vista un jersey negro y una cortísima falda sobre sus medias mientras contestaba. Trescientos mil…..Trescientos mil pavos debes y como no los vas a pagar te vamos a dar una lección para que aprendas lo que es bueno. Ante la atónita mirada de Olga Ana sacó de su chupa tirada en el suelo una cadena de un metro y medio de larga y con ella apoyada en el hombro se acercó a la morena.

El polígono industrial estaba completamente vacío de modo que nadie escuchó el alarido de dolor de Ana……….la cadena había caído al suelo y Ana de rodillas intentando sofocar con su mano derecha el dolor y la inflamación en los genitales. La brutal patada de Olga en el coño de Ana había levantado a ésta diez centímetros del suelo y había reventado la braga del leotardo. Los alaridos de dolor eran atroces y su coño expuesto quedó completamente negro a causa del derrame interno.

Olga asestó entonces una salvaje patada en la cara de Ana aún de rodillas que la hizo caer hacia atrás entre una nube de polvo. Ana aún bajo el shock no podía creer aquello cuando recibió una nueva patada en el hígado que le provocó una salvaje arcada y una vomitona entre las risas de Olga. Ana tirada en el suelo vio las pesadas botas y las piernas de la morena envueltas en medias avanzar hacia ella con decisión. Olga pisó la cabeza de Ana y a continuación la agarró del  pelo y de un tirón bestial y hacia atrás la levantó

poniéndola nuevamente de rodillas. Los dos puñetazos atizados por la morena fueron de una violencia tal que dos dientes de Ana salieron despedidos a tres metros entre una hemorragia brutal en la boca. Olga se encontraba con las piernas abiertas y Ana sacando fuerzas de flaqueza asestó un furioso puñetazo en el coño de la morena que fue recompensado por un alarido de dolor espantoso. Olga caminaba agachada entre gritos y con su mano agarrándose la vulva dolorida mientras Ana se levantaba del suelo y cogía la cadena. Sin embargo aun estaba debilitada por el salvaje ataque inicial de Olga y no pudo aprovechar la ocasión debidamente…. . Olga aun estaba agachada cuando Ana atizó un fuerte golpe con la cadena en la espalda de la morena pero esta la agarró de ambas piernas y la tiró de nuevo al suelo dejándola sentada. En esta posición Ana recibió otra feroz patada en la cara que la dejó esta vez tendida panza arriba….la chica sangraba por la nariz y por la boca profusamente pero la pelea o mejor dicho la paliza continuaba y Olga sin perder tiempo se lanzó sobre Ana. Olga cabalgaba sobre la chica que se debatía entre un ataque de histeria y pateaba como una loca. Los puñetazos comenzaron a llover sobre la cara de Ana… uno y otro y otro….cada golpe era recompensado por nuevos gritos histéricos pero desde allí nadie la oía. Olga se levantó sobre Ana y amarrándola del pelo la dejó de nuevo en posición sentada. El aspecto del rostro de la chica era atroz. Olga reía como una loca mientras agarró a Ana de un brazo y la lanzó de un modo salvaje contra uno de los pilares metálicos del edificio. El trallazo fue espantoso y Ana quedó con la cara y el cuerpo pegados a la viga y con una pierna por cada lado de la misma. Estaba en estado de shock por lo que no pudo advertir que de nuevo su enemiga se acercaba por detrás para machacarla viva. Olga de un violento tirón arrancó el jersey de Ana dejando e ésta solo con el leotardo y tras esto la agarró del pelo arrastrándola panza arriba unos veinte metros por el cochino suelo de la nave entre espantosos gritos. La morena supo que la Olga la iba a matar si podía de modo que haciendo un esfuerzo se levantó y se encaró con ella.

Pelea entre Ana y Olga

Olga avanzaba hacia Ana y esta al verlo le atizó una violenta patada al coño pero la punta de la bota quedó a cinco centímetros de la braga del leotardo de la morena. Esta con un rápido movimiento le sacó la bota y la tiró. Ana asestó entonces otra patada a la vulva de su enemiga con la otra pierna aun calzada pero Olga la detuvo con las dos manos y tras sacarle también la bota le atizó un salvaje golpe con ella en toda la cara que de nuevo la dejó sentada y con las piernas abiertas. Olga vio el coño de su enemiga a través de agujero en los leotardos con un piercing que colgaba escandalosamente del inflamado clítoris….En la soledad del abandonado polígono nadie oía los alaridos de Ana. Olga agarró el piercing y tiró de el hasta subírselo a la altura del ombligo……Ana, presa de un ataque de pánico y sobreponiéndose al dolor logró coger la mano de la morena. Olga reía y tiraba del apéndice y Ana intentaba entre atroces alaridos evitar la amputación mientras se movía frenéticamente sobre su culo con las piernas abiertas.

 

Finalmente Olga soltó la presa y atizó una nueva patada en la cara de Ana que la dejó panza arriba entre gemidos de dolor. Pero aún quedaba una cosa más. Llena de rabia. Olga agarró a Ana del pelo y la puso de rodillas mientras cogía las tijeras del bolsillo……

Sólo un minuto después y aún en el suelo se dio cuenta de que le habían pelado la cabeza. Olga junto a ella reía. A continuación abandonó el edificio…..tenía que coger un avión en dos horas.

 

Ana intentó olvidar aquella pesadilla. Esta vez la pelea no era por una afrenta o por un ajuste de cuentas sino por dinero. 100.000 euros para la que quedara en pié y otros 30.000 si la pelea duraba más de 15 minutos. El asunto era arriesgado pero merecía la pena y además en ese momento ella no tenía nada que perder.

Hace una semana, una chica oriental-concretamente de China-la propuso el trato y ella lo había tomado con mucha desconfianza más aún cuando la china le dijo quién sería su adversaria en la pelea. Eso parecía más bien una encerrona pero tras pensarlo media hora descolgó el teléfono y llamó para confirmar la cita.

León.

Nave 6.

Sótano 2

10.45 PM.

Cris subía y bajaba, subía y bajaba entre atroces alaridos provocando la risa de las dos guardianas que custodiaban la puerta de acceso. No era cosa de que a la chica le diera por arrepentirse. En aquel edificio se salía tras haber ganado la pelea o muerta.

Sin embargo no era el caso de Cris y los gritos que se escuchaban tras la puerta del almacén lo atestiguaban .Dentro de la vagina de la chica, un pene de 18cm luchaba por tocar el útero. Las piernas de Cris embutidas en unas medias gruesas y unas botas de espanto se flexionaban una y otra vez marcando su feroz musculatura. David se encontraba bajo ella con la polla completamente loca. Cris seguía jadeando a un ritmo acompasado con su movimiento ascendente y descendente mientras David pensando en lo que se avecinaba y que el presenciaría logró su segunda eyaculación dentro del coño de la rubia.

La chica se levantó del mugriento y asqueroso colchón sobre sus botazas, se ajustó las medias sobre la cintura y se colocó un suspensorio de cuero en los genitales. Mientras David aún estaba en estado casi de shock, Cris se colocó un ceñido vestido negro y tras ajustarse las botas con dos fuertes taconazos abrió la puerta y ante la mirada de las dos guardianas comenzó a descender las escaleras hacia las profundidades del sótano 3.

Su profesión le había llevado a conocer a Leí Ming, una china cuya actividad era organizar peleas clandestinas de mujeres. Esa relación duraba ya más de dos años y era ya la segunda vez que bajaba a pelear al sótano 3…..

Mientras tanto Ana estaba entrando en los suburbios de León y sólo eran las 10.30 de modo que tendría tiempo de sobra para visitar y recoger a Rubén….sería uno de los privilegiados que asistirían a la pelea.

Tras aparcar el coche se dirigió andando a través de una de las viejas calles del Barrio Húmedo hasta localizar el Número 25. Ana caminaba sobre la acera y sus botas hacían un ruido característico. Los leotardos marcaban sus fuertes piernas y las protegían de los -18º……aún faltaban tres horas para la pelea.

La china le había ofrecido esta segunda pelea tras el horrible resultado de la primera. Cris no tenía más remedio que aceptar pero lo hizo de buen gusto al saber quien era su contrincante. Una zorra analfabeta a la cual le sacaba una cabeza y media no sería ningún problema….

 

Barrio Húmedo.

León.

11.30 PM.  

Rubén eyaculaba dentro del coño de Ana. Era su segunda corrida entre las piernas de la morena cuyas medias parecían a punto de reventar. Sin embargo aún podría eyacular otra vez posiblemente y posiblemente otra. Lo que iba a ocurrir en menos de dos horas volvía loco a su cerebro y a su polla. Cuando Ana entró en el apartamento y le confirmó la noticia casi no podía creerlo….una pelea con Cris sería una experiencia terrible para Ana, pero Rubén la conocía bien y sabía que tenía muchas posibilidades contra esa puta yegua

Bajo la sorpresa de Ana, el chico sacó su polla de entre sus piernas diciendo que prefería reservarse para dentro de un rato. Ana sonrió….conociéndole se correría seis o siete veces durante la pelea.

 

Nave 6.

Sótano 3

11.50 PM.

Leí Ming sabía escoger peleadoras.  Llevaba más de diez años haciéndolo y esa experiencia garantizaba que la pelea de hoy sería excepcional y sangrienta. Ana había tardado media hora más que Cris en aceptar el reto pero los 30.000 euros adicionales si la pelea duraba más de 15 minutos la acabaron de convencer. Ana había sido escogida por su sadismo y amoralidad  y era una chica físicamente fuerte y en buena forma a pesar de su forma de vida.

Cris sin embargo había aceptado en el acto-no tenía más remedio que hacerlo-pero no le había extrañado nada. Sus dos metros y 89kg garantizaban una media hora de tortura para la morena y la derrota. La rubia no dudaba de que la pelea sería terrible para Ana y que ésta no tenía ninguna posibilidad. Por eso las apuestas entre los asistentes estaban como estaban…

 

Leí Ming había conocido a Cris hace años y ésta rápidamente comenzó a trabajar con ella escogiendo chicas para organizar peleas. Había bajado una sola vez a pelear con otra mujer y a pesar de su tamaño y fuerza había perdido. Había faltado muy poco para que ahora mismo estuviera muerta.

. Cris avanzaba junto a una de las guardianas por el pasillo de servicio del sótano dos de la antigua fábrica de productos químicos de León. Sus botas hasta la rodilla elevaban aún más su estatura y las medias junto con el ajustado vestido contrastaban con su cabellera rubia y marcaban un cuerpo trabajado por años de ejercicio.

Mientras avanzaban por el pestilente pasillo hacia el vestuario donde esperaba la doctora para administrarla una dosis de anfetaminas oía lejanamente unos gritos debajo de ella. Cinco niveles más abajo dos chicas rusas enfundadas en trajes de neopreno peleaban en un tanque de agua.

 

Calle 23

Polígono de torneros (León)

El coche avanzaba por la calle 23. Ana conducía y Rubén la acompañaba.

Tres vías de ferrocarril recorrían la calle y había numerosos desvíos hacia antiguas zonas de almacenamiento ahora en ruinas. La nave 6 era un edificio de unos seis mil m2 con diez sótanos y dos accesos ferroviarios que antiguamente era una fábrica de lejía.

Ana detuvo el coche, cogió su bolso y junto a Rubén se dirigió hacia el monstruoso edificio…eran las 12.10.

 

Nave 6

La chica llamó a la puerta y una mujer oriental vestida con unos vaqueros y unas botas la recibió y la condujo a través del laberíntico edificio hacia el sótano tres a dieciocho metros de profundidad. La pelea se llevaría a cabo dentro de uno de los viejos tanques de lejía convenientemente habilitado.

Ana y Rubén entraron en los vestuarios del sótano 3 que consistían en una sala de unos veinte metros de longitud llena de lavabos y retretes destrozados. A uno de los lados había una taquilla completamente nueva que desentonaba con el resto y en el techo cinco fluorescentes parpadeaban frenéticamente entre zumbidos dando a la estancia una atmosfera muy irreal.

-La pelea comenzará en media hora… tienes la ropa en la taquilla- informó la chica oriental a Ana.

 

Vestuario 6

Cris se encontraba en el vestuario 6 cuando fue informada por David de la llegada de su adversaria.

La rubia abrió la taquilla y sacó la ropa para la pelea y tras desvestirse comenzó a calzarse no sin dificultad unas mallas de leotardo desde los pies hasta el cuello. No era fácil encontrar esas mallas para una chica de su tamaño pero eran muy elásticas, ajustaban al máximo y además ya se irían dilatando durante la pelea. Los gritos aún se escuchaban en el piso inferior. La pelea de las rusas duraba ya más de media hora……sonrió mientras

se calzaba unas ajustadas botas hasta la rodilla, un cinturón, un correaje para sujetar los pechos y unos guantes. La malla también cubría los brazos de la chica de modo que el aspecto de Cris era espectacular. No quería correr riesgos de modo que se ajustó en la cabeza un casco metálico ceñidísimo que dejaba al descubierto una coleta rubia por la parte posterior.

 

Sótano 3 vestuarios

Mallas de leotardo, botas, guantes y correas….muy adecuado para la pelea, pensó Ana .mientras se ajustaba las botas con un par de fuertes taconazos. Las botas eran bastante viejas y estaban usadas pero tenían un puntazo de acero de espanto. La chica sonrió al verlo. Esas botas podían causar una auténtica carnicería en el vientre y en el coño de Cris…

No obstante el piercing genital podría causarle a ella muchos problemas si Cris conseguía agarrar o patear su entrepierna. De todos modos no se preocupó por ello pues ya había peleado con el y lo había logrado conservar.

Escuchó unos gritos que provenían de una de las esquinas del vestuario….ya vestida se aproximó a una rejilla de unos dos por dos metros. Se colocó sobre la rejilla en cuclillas mientras veía a unos diez metros de profundidad a dos chicas vestidas con una sudadera gris, botas y un panty negro. Ana miraba sonriendo la terrible pelea entre las dos chicas…..Se trataba de una morena bastante grande y de otra chica menuda con el pelo castaño. La pequeña le estaba dando lo suyo a la morena que parecía a punto de volverse loca.

Silvia tenía bien agarrada a Susana y no pensaba soltar las tenazas de entre los muslos de esa zorra. De repente vio a una chica sobre la rejilla del techo viendo el espectáculo.

Ambas mujeres intercambiaban una mirada cuando la puerta del vestuario se abrió.

 

12.50.

10 minutos para la pelea.

La chica que la había acompañado al vestuario entró de nuevo en el mismo, pero Ana vio que iba vestida igual que ella y que además llevaba un fusil AK-47 de asalto.

La chica acompañó a Ana y a Rubén por un pasillo de unos cien metros mal iluminado y con un hedor insoportable. Al acabar éste descendieron por una trampilla que desembocaba a una sala donde confluían dos tuberías de ciento ochenta cm. Llenas de calcita. En el suelo había una trampilla con una escalera y tras descender se encontraron en una estancia de unos 3×3 metros construida íntegramente de hierro. En ese momento entró otra chica vestida también como ellas pero con un maletín médico y un estetoscopio. Le ordenó a Ana que se quitara el guante.

¿Qué coño es esto? Preguntó Ana. Anfetaminas y estimulantes…. Queremos que bailéis bien allí abajo, dijo la chica mientras inyectaba una dosis considerable entre los dedos de la morena.

Mientras a unos cincuenta metros de allí Cris recibía una segunda dosis de anfetaminas la doctora hizo entrar a Ana a través de una trampilla hacia el foso de lejía.

Cris, acompañada por una de las guardianas avanzaba hacia el foso por el pasillo de servicio 4. La rubia caminaba por el pasillo con sus pesadas botas y con las mallas marcando sus poderosas piernas. Los gritos del nivel inferior ya habían cesado. Por lo visto la pelea había terminado.

Ana ya se encontraba en el foso cuando la trampilla del lado opuesto se abrió y pudo ver a Cris descender los quince peldaños hasta el suelo del foso entre aullidos y silbidos.

En la parte superior del tanque seis chicas y dos chicos presenciaban el espectáculo. Habían pagado más de 100.000 euros por estar allí.

El tamaño de Cris era descomunal y Ana no pudo evitar reírse al ver las botazas y las mallas de la rubia a punto de reventar. Dos videocámaras estaban enfocando hacia abajo para grabar todo el combate y otras tres guardianas vestidas igual que las duelistas armadas con fusiles de asalto se colocaron en un nivel aún superior al de los espectadores.

Cris acabó de bajar y se enfrentó a Ana…. Los silbidos y alaridos subieron inmediatamente de tono por parte de los espectadores. Acometía la pelea con mucha confianza y estaba segura de ganar. El 1.74 de Ana le provocó una sonrisa divertida.

Ana observó de nuevo con sus ojos rasgados las botas y las medias de Cris que dejaban entrever una fuerte musculatura hecha a base de mucho ejercicio y esteroides. La mirada de Ana se clavó en la entrepierna de la rubia. Esta al darse cuenta se quitó el suspensorio y tras arrojarlo al suelo se ajustó las medias a la cintura con un tirón. Tras éstas se transparentaba levemente una vulva con dos gruesos labios totalmente depilada y un clítoris de unos cuatro cm.

Acciones preliminares.

Ley Ming apareció en la parte superior del tanque vestida con un conjunto de falda corto, un panty negro y unas botas hasta la rodilla para dirigirse a las duelistas. Ming cogió el micro.

Pero los asistentes no perdían detalle del interior del foso pues las dos chicas habían iniciado las escaramuzas previas a la pelea.

Ana también se había quitado el suspensorio y se lo había arrojado a la cara a Cris mientras miraba la entrepierna de ésta.

Cris comenzó a estimularse el clítoris con su mano derecha delante de Ana. La malla era tan ceñida que tanto la vulva como el enorme apéndice eran claramente visibles a través de ella. En diez segundos y ante la mirada atónita de Ana el clítoris alcanzó un tamaño dos veces mayor y Cris oprimiéndoselo con los dedos por ambos lados lo mostró a la morena con un gesto asqueroso y obsceno riéndose sádicamente.

Las chicas que presenciaban el espectáculo rompieron en gritos histéricos al ver el gesto de la rubia.

Mientras Cris mantenía pinzado el clítoris entre los dedos a través de la malla incitando a Ana, ésta presa de una indignación inaguantable dio un paso para atacar a su enorme enemiga pero ésta se retiró rápidamente con una sonrisa en la boca.

Los gritos de las asistentes eran atroces….¡ATACA ANA ATACA¡¡¡¡….¡¡USA LAS BOTAS¡¡¡….ARRANCASELO…¡¡¡ARRANCASELO HIJA DE PUTA¡¡¡¡      Cris pinzó otra vez el clítoris en un nuevo gesto obsceno…..Pero ésta vez Ana lanzó una brutal patada al coño de la rubia que ésta pudo esquivar por muy poco entre los aullidos de las asistentes.

El fallido ataque al coño de Cris había desatado entre las espectadoras una locura feroz. Ambas mujeres comenzaron a girar en el foso. Ana pateó el suelo dos veces para ajustarse las botas y se enderezó las medias mientras intercambiaba con su enemiga unos insultos salvajes. Las anfetaminas estaban haciendo efecto en las chicas y eso se notaba.

Ming por fin pudo hacer su alocución……Quiero una buena pelea. Para eso se os paga….dicho esto las guardianas montaron sus AK-47 perfectamente engrasados. Entre una barahúnda de silbidos y aullidos Ana y Cris cogieron las armas.

Una maza de un metro de punta de acero, una bola de hierro con metro y medio de cadena y dos aerosoles de ácido corrosivo. Los guantes de las chicas dejaban los dedos al descubierto pero sólo Ana tenía las uñas preparadas para la pelea. Las mallas eran tan ceñidas que tanto los pechos como las vulvas de ambas paleadoras se transparentaban a través de ellas pero ello no amedrentaba a las chicas sino todo lo contrario.

 

La pelea.

Ming se puso en pié……comenzad.

Las luces cambiaron de blanco a rojo dando a la estancia una atmosfera de irrealidad total y marcando las caras de ferocidad de las chicas. En ese momento esgrimieron las mazas con ambas manos manteniendo la cadena con la bola colgada al cinto. Cris con una sonrisa

sádica en la boca y Ana con una mirada felina tras la que se ocultaba algo siniestro. Las chicas de la parte superior jaleaban excitadas por la escaramuza previa.

De repente Cris con un salvaje alarido lanzó un golpe de mazo contra el cráneo de Ana pero ésta lo esquivó con facilidad y girando sobre sí misma asestó un mazazo bestial y desde abajo en la mandíbula de la rubia que sonó como un trallazo espantoso y levantó una exclamación de las asistentes. Cris soltó la maza y se llevó las manos a la cara momento que fue aprovechado por Ana para sacudir otro mazazo bestial en el coño de Cris…..ésta cayó de rodillas con la cara ensangrentada y el mazo de la morena aun castigando su coño. Los alaridos de dolor eran atroces. Ana con su rostro felino pegado al de Cris soltó la maza de entre los muslos de su enemiga y girándose de nuevo sobre sí misma atizó un nuevo y despiadado golpe en el cráneo de la rubia, justo en el casco metálico y que hizo un ruido como al golpear una cacerola.

Ana arrojó la maza y rápidamente descolgó la cadena con la bola. Las asistentes estaban ya fuera de sí y Cris aun de rodillas intentando sobreponerse al dolor pero Ana ya bailaba alrededor de ella volteando la bola sobre su cabeza. La pelea comenzaba ahora y habida cuenta de lo sucedido en el foso había pelea. Ana asestó un salvaje golpe con la bola de nuevo en la cabeza de Cris, luego otro y otro abollando el casco de acero. Cris caminaba a gatas cuando dos nuevos golpes cayeron esta vez sobre sus riñones. Los gritos de sufrimiento y rabia de la rubia eran atroces. Ana le pateó la boca poniendo fin a estos momentáneamente. Cris escupía los dientes tras la cruel patada y desde el suelo vio las piernas da Ana con sus botas y sus medias avanzar hacia ella. Un nuevo mazazo en el cráneo y nuevos alaridos de dolor volvieron a exacerbar a las asistentes.

Ana se separó unos metros de su enemiga y ésta entre salvajes insultos logró levantarse y descolgar su bola del cinturón. Cris comenzó a voltearla sobre su cabeza para atacar pero Ana con unos reflejos felinos clavó una brutal patada en el coño de la rubia….una patada tan bestial que provocó en Cris una violenta arcada y a continuación una vomitona brutal…..la chica cayó de rodillas y luego de costado…el suelo del tanque ya estaba lleno de sangre y fluidos de Cris pero no había tregua.

Ana arrojó la bola y se lanzó sobre Cris logrando no sin dificultades colocarse sobre ella pues la rubia ya sufría  un ataque de histeria y rabia debatiéndose en el suelo entre espasmos de dolor.

Los gritos provenientes de la parte superior del tanque se elevaron cuando Ana acomodó su cuerpo sobre el de Cris. Su posición era sólida y la morena comenzó a sacudir animada por los gritos una serie de furiosos puñetazos en el machacado rostro de la rubia. Esta bajo ella intentó en vano protegerse la cara con ambas manos pero Ana aprovechó el movimiento para atizar seis feroces puñetazos en el pecho izquierdo de Cris que provocaron en el una inflamación atroz.

Por su posición, Ming podía ver a Ana de espaldas montada sobre la rubia. Cada puñetazo de la morena era correspondido con frenéticos movimientos de las piernas de Cris embutidas en mallas y botas pero el ataque seguía….y la inflamación en el pecho era tal que reventó la malla

del leotardo y salió hacia fuera….Obedeciendo a un instinto feroz, Ana asestó un salvaje mordisco en el pezón, arrancándoselo y a continuación escupiéndoselo en la cara….la bestialidad de la pelea entre estas dos mujeres no tenía limites. Por fin Ana se levantó rápidamente y cogiendo la coleta de Cris la levantó dejándola en posición sentada…..el aspecto de la rubia era atroz. El rostro estaba destrozado, tenía una hemorragia brutal en la nariz y ambos ojos amoratados e inyectados en sangre y rabia. Parte de la dentadura yacía por el suelo junto a su pezón masticado. Los dos ataques al coño habían sido de un salvajismo tal que habían reventado la malla del leotardo……la vulva y el enorme clítoris aún erecto tras la estimulación previa a la pelea se exhibían con toda su crueldad y con un aspecto atroz.

Nuevamente Cris cayó hacia atrás y entre salvajes alaridos comenzó a sufrir un nuevo ataque de histeria y nervios. Ana se lanzó de nuevo sobre ella….el increíble desarrollo de la pelea había provocado en las asistentes un morbo feroz. Las chicas estaban histéricas y animaban a Ana en su cruel ataque pero de nuevo la atención se centró en lo que ocurría dentro del tanque.

Enardecida por los gritos de las asistentes que antes de la pelea animaban a Cris, Ana montada a horcajadas sobre la enorme chica comenzó de nuevo su ataque. Los puñetazos caían sobre el rostro de Cris pero de repente Ana atacó con su dentadura hasta ahora intacta la cara de la rubia….los resultados fueron terroríficos. El primer mordisco seccionó el labio inferior con una violencia tal que uno de los trozos salió disparado y con el segundo la morena consiguió dejar entre sus dientes un trozo de la oreja derecha de la rubia. En medio de la hemorragia Cris pateaba como una loca con sus inflamadas piernas.

Ana escupió la oreja en la cara de Cris pero el ataque continuaba. La mano derecha de la morena ya descendía como un reptil hacia el coño de la rubia. A pesar del mazazo y la patada el clítoris de

Cris aún estaba erecto y colgaba escandalosamente sobre el chocho. Diestramente Ana mordió la nariz de la rubia mientras pinzó el clítoris con la mano, lo enrolló en el dedo y de un salvaje tirón lo amputó……los alaridos de Cris eran inhumanos y la acción fue acompañada desde las butacas superiores con exclamaciones y aullidos de lobo. Sin perder tiempo se levantó y se alejó de la rubia. Con el apéndice aún en la mano comenzó a dar vueltas riéndose alrededor de Cris que se debatía y pateaba en el suelo. Al ver a Ana bailando a su alrededor con su clítoris en la mano soltó un cruel grito de rabia que fue correspondido con risas desde la parte superior. Ante los ojos horrorizados de la rubia Ana arrojó el apéndice al suelo y lo aplastó de un pisotón…Cris cayó de nuevo hacia atrás entre gritos de horror

Creyendo ya en una victoria segura, Ana se acercó desde delante a la enorme chica para rematarla con el mazo pero de repente y desde el suelo Cris lanzó una feroz patada al coño de Ana. Una patada tan salvaje y ajustada que levantó a Ana diez centímetros del suelo y aunque pudo mantenerse en pié el dolor le provocó una arcada seguida de un violento vómito. Ana caminaba con la mano en el coño y agachada entre alaridos de dolor y por eso no pudo ver a Cris que se había levantado. La rubia golpeó la parte posterior de las rodillas de Ana y esta cayó al suelo de bruces .Sin esperar nada Cris tiró hacia atrás del pelo de la morena y le golpeó el rostro dos veces contra el suelo destrozándole la nariz y provocándole una fuerte hemorragia. Seguidamente y de un modo brutal tiró de ella hacia  atrás poniéndola en cuclillas. Las asistentes estaban fuera de sí y proferían gritos atroces…..

……la patada en el coño había también reventado la malla del leotardo de Ana…..rápidamente Cris metió la mano entre las piernas de la morena por la parte de atrás y le agarró con una fuerza brutal el clítoris con el piercing….Ana se encontraba en cuclillas con Cris agarrando su piercing entre atroces gritos de dolor. Los gritos de las asistentes eran feroces. ¡¡¡PELEA….PELEA ANA¡¡¡….¡¡CIZALLALE EL CLITORIS HIJA DE PUTA…HIJA DE PUTA¡¡¡¡¡

Cris tiró salvajemente hacia atrás alongando el órgano diez o doce centímetros. Los alaridos de Ana eran brutales y Cris tiraba mientras se acercaba a su oreja diciéndola……o pierdes la pepitilla o la pelea…..Ana no pensó en la alternativa. Entre alaridos Ana salió corriendo en cuclillas hacia delante y su clítoris quedó amputado en la mano de Cris…….ojo por ojo.

Ana cayó boca abajo y Cris sobreponiéndose al dolor saltó a horcajadas sobre su espalda rápidamente. Una bolsa de plástico arrojada desde arriba cayó a su lado y Cris con velocidad felina la colocó en la cabeza de Ana. La rubia tiró hacia atrás de la cabeza de la morena embutida ya en la bolsa…la asfixia comenzaba a ser insoportable y Ana pateaba con sus piernas embutidas como una hiena. No obstante conservaba cierta movilidad en uno de sus brazos y no sin dificultad logró deslizar una mano y clavar una de sus uñas de seis centímetros en el juego posterior de la rodilla de Cris…….un salvaje alarido fue la recompensa. Cris aflojó la presión de la bolsa momento que fue aprovechado por Ana para quitársela de la cara, deslizarse por debajo de su enemiga y tras darse la vuelta en el suelo asestar una salvaje patada en la cara de la rubia que aún se hallaba de rodillas. El trallazo fue brutal, salpicando de sangre y mocos el lateral del tanque……rápidamente Ana se descolgó el aerosol de ácido y roció la cara de Cris con el.

Las asistentes estaban histéricas y Ming animaba a Ana. La bestialidad de la pelea no tenía límites.

Cris corría por el foso completamente loca con las manos en la cara entre una nube de humo que olía a carne asada…….el ácido corroía la carne y el casco metálico de la rubia que ya se encontraba fuera de si. Ana recogió la cadena con la bola y con cautela se acercó a Cris.

Un salvaje golpe de bola en el casco machacado de la rubia inició el ataque…….y otro….y otro…el cráneo de Cris se inflamaba a lo bestia tras la pieza de acero y la chica intentaba quitárselo entre espantosos gritos de dolor y rabia mientras sufría el salvaje ataque de Ana. Los golpes llovían sobre su cráneo y el último de ellos de una violencia inusitada arrancó por fin el casco que fue a parar rodando al otro extremo del tanque. Los gritos de Cris se sumaban al alboroto que provenía de las butacas superiores. Ana soltó la maza y se acercó a Cris. El efecto de ácido había ya pasado y  el rostro de la rubia tenía un aspecto atroz, totalmente abrasado y sin un solo pelo en el cráneo. Sin embargo aún conservaba la visión de un ojo y pudo ver a Ana acercarse mientras se levantaba.

Ambas mujeres comenzaron a girar en el foso esgrimiendo los puños y bailando. Las anfetaminas mantenían a las peleadoras en un estado de gran excitación y con los ánimos enardecidos a pesar de los atroces daños físicos sufridos durante la pelea

Ana sacudió un puñetazo a Cris en toda la cara y la rubia le devolvió dos que le saltaron un diente pero la morena reaccionó atacando el vientre de Cris con dos lacerantes puñetazos……Cris atizó un gancho en las narices de Ana y un puñetazo en la nuca pero Ana se retiró un paso y clavó una patada en el coño de la rubia, un puñetazo en toda la nariz y otra patada en el pecho al descubierto. Cris quedó agachada y ana sacudió un rodillazo brutal en la cara abrasada de la chica, la cogió por lo poco que quedaba de la coleta y empujándola esta vez hacia abajo le propinó otros dos rodillazos más pero Cris metió su mano entre los leotardos de Ana introduciendo su dedo en la vagina sacándoselo después con un tirón brutal y hacia arriba. El salvaje ataque produjo un grito desgarrador de Ana y ésta cayo al suelo con las manos en el coño dando dos vueltas sobre sí misma. Cris no desaprovechó la ocasión y lanzándose sobre ella comenzó a molerle la cara a puñetazos. Cris cabalgaba sobre Ana.

Ming desde su posición veía esta vez la espalda de Cris y Ana debajo pateando como una loca con las piernas embutidas en los leotardos. Ana escupía los dientes entre atroces gritos de rabia y dolor pero Cris no paraba en su castigo. De repente la rubia se adelantó un poco y colocó su coño sobre la cara de Ana…..la asfixia comenzó a ser insoportable así como la humillación…solo había una salida. Las risas de Cris se transformaron en salvajes gritos acompañados de movimientos frenéticos cuando Ana mordió su coño……la rubia se pudo despegar entre los silbidos de las asistentes cayendo de costado y comenzando a dar vueltas en el suelo como una loca mientras Ana se levantó y comenzó a dar vueltas alrededor de Cris riéndose con su rostro mutilado. El aspecto de Cris era horripilante. La pelea había tomado un rumbo totalmente inesperado y dramático para la rubia. Cris en el suelo pateaba histéricamente y sus poderosas piernas con leotardos y botas se convulsionaban ante la risa de Ana satisfecha con su hazaña. La morena con dos movimientos felinos se lanzó contra la rubia y le sacó las botas una detrás de otra arrojándolas al otro extremo del tanque. Esta última acción fue acompañado por silbidos de lobo procedentes de las asistentes……¡¡¡LAS BOTAS NO……¡¡¡LAS BOTAS NO HIJA DE PUTA¡¡¡ gritó Cris mientras se ponía en pié sobre sus pies sólo cubiertos por las medias.

Ana ya había agarrado la maza y asestó un salvaje golpe en cada uno de los pies de Cris…..girando sobre si atizó un brutal golpe en la cara de la rubia que se encontraba agachada y que la lanzó hacia atrás y de lado quedando tendida en el suelo del foso. Ming a través de la megafonía ordenó a Ana… ¡ACABA CON ELLA.

Las guardianas apuntaron sus fusiles hacia el foso mientras Ana desnucó a Cris con un certero golpe. La pelea había terminado y Ana había ganado.

 

Sótano 8

Mientras dos cirujanos chinos cosían a Ana en uno de los botiquines el cadáver de Cris era arrojado a uno de los fosos de residuos del nivel inferior. Allí quedaría junto a otras seis mujeres que la habían precedido.

Ming hablaba con Silvia tras su pelea. Le había ofrecido cien mil Euros por pelear con Ana y había aceptado en el acto. La china descolgó el teléfono y marcó el móvil de la morena.

 

Dos meses después.

Ana conducía de nuevo su coche en dirección hacia León. Habían podido recomponerle más o menos la boca y coserle el clítoris. Lo demás no tenía importancia. Los 130.000 euros ya estaban en su cuenta y Cris se pudría en un cochino tanque de residuos. Ana sonrió al imaginar que aspecto tendría ahora después de dos meses con esas cochinas mallas puestas. En casa tenía las botas de Cris tomadas como trofeo y hoy se traería las de Silvia…..

FIN

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4 comentarios en “Ana. Parte 1. Perras callejeras.

  1. me gustó mucho el relato pero para serte franca me hubiese gustado más si hubieras descripto los físicos de las chicas, describir un poco mas detalladamente las facciones y atributos es decir tener una idea de como son las chicas…… igual me gustó.
    un beso
    maria

  2. Carla tiene razon….el morbo está en esa sensacion interior de deseo sexual y agresividad que deben de tener cuando luchan…Esa es la parte mas morbosaa….
    (moterisimo@hotmail.com )

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