Fiesta de disfraces

Hola chicos y chicas, mi nombre es Fernando y esta historia me sucedió  hace ya  algunos años, en ese entonces tenía como 16 años y fuimos invitados a una fiesta de disfraces, éramos muchos amigos y amigas y uno de los chicos sugirió que alguno de nosotros se vistiera de mujer, jugamos una ruleta y me toco perder, yo me opuse desde luego aunque por dentro lo deseaba,   una de mis amigas, a la que llamaré, Rocío me dijo que me iba a ayudar con el disfraz, ella tenía una hermana mayor y fuimos a su casa, ahí me prestó un vestido tipo camisero, que me quedaba a la rodilla, al verme me dijo que tenia que depilarme las piernas entonces trajo una maquinilla de rasurar y me dejó totalmente lisas las piernas, y todo el cuerpo claro que también me prestó ropa interior, nada del otro mundo pero me sentía bastante sexy, me arregló el cabello sin problema ya  que yo lo usaba hasta los hombros, me pintó los ojos me puso un poco de rubor,  bileé, me prestó unas zapatillas de tacón que aunque me apretaban un poco, podía  caminar bastante bien, cuando terminó, me vi al espejo y no podía creer lo que veía, parecía una chica muy guapa y sexy.

 

Nos fuimos a la fiesta y como era en una unidad multifamiliar, la habían hecho en los patios, comenzamos a bailar y yo bailaba con mi amiga Rocío, en cierto momento se acercaron dos chicos y nos dijeron que si cambiábamos pareja, nos quedamos viendo una a la otra y sin decir nada aceptamos, el chico que me tocó era bastante alto, 1.85 yo mido 1.65, me dijo que se llamaba Miguel, tenía el pelo claro y ojos azules, y antes que nada sucediera, le dije que estaba disfrazado y que me llamaba Fernando, se me quedó viendo y sonrió, me dijo que ya lo sabía, pero que le había gustado mucho como me veía de mujer, comenzamos a bailar y cada vez se me acercaba mas, yo estaba bastante nerviosa, el lo notó y me dijo que si quería fuéramos a su casa para que descansáramos.  Nos fugamos sin que nadie nos viera y llegamos a su departamento, ahí me invitó a sentarme mientras sacaba unas cervezas del refrigerador., me dio una y puso un poco de música suave, me dijo que si quería quitarme los zapatos lo hiciera y así me sentí muy cómoda.

 

Se sentó junto a mí y pasó su brazo por mi espalda, yo sentí que el estomago me brincaba, y me volví hacia él en el momento que me daba un beso,  me levanté del sillón y fui hacia la salida, me alcanzó y me pregunto que si él no me gustaba, me quedé callada y en ese instante me tomó por la cintura y el cuello y me besó con un largísimo y delicioso beso, yo la verdad, me abandoné a ese beso y le respondí abrazándolo por el cuello y permitiendo que metiera su lengua en mi boca, entonces comenzó a acariciarme la espalda y también las nalgas cosa que me puso a mil, pasé mi mano a su entrepierna y pude sentir su verga en toda su magnitud, comencé a sobarlo por encima del pantalón mientras que miguel desabrochaba mi vestido, yo comencé a desabrochar su camisa y la deslice por sus hombros, créanme chicos (as) esta fue la primera vez que yo sentí verdadera atracción por un hombre, tenía los hombros anchísimos y un estomago de lavadero, estaba todo depilado cosa que me hizo sentir calientísima, comencé a besarle las tetillas y a lamer su abdomen y poco a poco fui bajando hasta su cinturón lo desabroche y baje su pantalón junto con su bikini hasta dejar a la vista su preciosa verga, comencé a besarla y a lamerla hasta que  la introduje toda en mi boca, en ese momento Miguel se agacho por encima de mí y comenzó a tocarme la espalda y el culo, introduciendo dos de sus dedos y luego fueron tres , me levanto y me volteó dándole yo la espalda, me puso inclinada sobre la mesa y comenzó a lamerme el culo metiendo su lengua en mi ano, yo me moría de ganas de que me la metiera y se lo dije, me contesto que la iba a meter cuando él quisiera, yo gemía y gemía, y entonces sentí que apoyaba su verga en mi culito y la iba metiendo poco a poco, le dije que la quería toda dentro de mi, me dijo que era una verdadera putita y que de ahora en adelante me iba a llamar Fernanda. De un solo golpe la metió hasta el fondo cosa que me sacó un grito de placer, siguió metiendo y sacando su verga algo así como diez minutos, y comencé a sentir como me inundaba con su lechita el culo, esperé a que se detuviera y entonces me volví hacia el y comencé a mamarle la verga con toda la calentura que sentía, no tardó mucho en venirse nuevamente en mi boca, yo trague toda su leche hasta exprimirle la última gota, me levante y con esa gota le dí un prolongado beso que me hizo sentir muy bien.

Le pregunte si podía pasar a su baño, me contestó que si, y que si quería, podía tomar una ducha, lo hice y me sentí muy bien, al terminar me puse un poco de crema que había en el baño, me recogí el pelo en una coleta, me envolví en la toalla al estilo mujer, o sea bajo la axilas tapando el pecho.  Y salí, cual no sería mi sorpresa que en la sala estaba Rocío con el chico que la sacó a bailar, Rocío era una chica bastante atractiva, no muy alta pero delgada y con buenos pechos y lindo culito,  nos miramos e intercambiamos un gesto de complicidad, ella se acercó a Miguel y se comenzaron a besar, al tiempo que Carlos se acercaba a mí, y me decía “que escondido te lo tenías, te ves muy bonita con tus piernas depiladas y tu lindo culito” me encanto que me tratara de mujer, Carlos era como de mi misma estatura, moreno delgado, y bastante bien parecido,

Comenzó a tocarme los brazos y a acariciarme las piernas, me dijo que me veía muy bonita envuelta en la toalla, me la quitó y me abrazo al tiempo que me besaba y tocaba mis nalgas, yo le respondí colocando mis brazos en su cuello, se acerco y sentí un bulto bastante grande en su entrepierna, lo acaricié al tiempo que me hizo hincarme frente a el y saco su verga para que se la mamara, no había comenzado a hacerlo cuando vi. que Rocío se había   desnudado toda y se había subido en el  sillón en el que estaba sentado Miguel, parada frente a el y dejando que éste le chupara el coño, entonces Miguel me pidió que le mamara la verga,   yo accedí y   me puse a hacerlo, como estaba hincado en cuatro patas, sentí que Carlos se acercaba por detrás de mi y lamia mis nalgas y mi culito, en un momento dado, Rocío comenzó a dar grititos de placer, y a pedirle a Miguel que se la cogiera, Rocío despego su coño de la boca de miguel, y se hincó en el sillón para que miguel pudiera meter su verga en su coño, entonces  me dijo  que se la metiera por detrás, yo me acerque a Rocío y comencé a meterle la verga por el culo al tiempo que Carlos lo hacia conmigo, era  una escena digna de una película porno, al principio nos costó un poco de trabajo encontrar el ritmo pero después, que rico,  no pasó mucho tiempo cuando comencé a sentir que Carlos se venia dentro de mí inundando mi culo de leche, al mismo tiempo que yo me venia dentro del culo de Rocío, ella daba gritos de placer y pronto Miguel se vino también,   después todos quedamos regados por el piso de la sala,  Rocío se incorporo y en voz baja me dijo que nos fuéramos, ya que Carlos se había ido al baño y Miguel se estaba quedando dormido,  nos vestimos de prisa, arreglamos un poco nuestros cabellos y salimos de ahí, nos fuimos a casa de Rocío a cambiarme de ropa, y quedar convertido en un jovencito de nuevo.   Después de esa experiencia comencé a travestirme de mujer con más frecuencia, ya les contaré lo que me sucedió en una de esas transformaciones.

Besos. Fernando-Fernanda.

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