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La violación de mi mejor amiga

Hola, me llamo Sith y voy a contar aquí cómo es que una noche violé a mi mejor amiga en su habitación.

Un fin de semana mi amigo Alassien y yo visitamos a Dariel en Mérida, donde se había mudado después de que terminamos la Universidad, yo como ingeniero industrial, él en comercio internacional y ella en publicidad y relaciones públicas. Los tres habíamos sido amigos desde hace tiempo, pero la amistad entre Dariel y yo había sido extrañamente más intensa desde el principio pues nuestras personalidades se acoplaban muy bien. No había persona en este mundo que me conociera mejor que ella, y no había nadie que la conociera mejor que yo.

Hacía tiempo que Dariel no nos veía, por lo que ese viernes le caímos de sorpresa. Ella se veía guapísima igual que siempre, siempre había resaltado de entre las demás mujeres, tenía un aire sumamente seductor y Alassien y yo habíamos deseado durante toda la universidad tenerla como novia, pero ella nunca había aceptado. Ahora los tres teníamos nuestras respectivas parejas, pero nuestra amistad se mantuvo y buscábamos momentos para poder vernos nuevamente. Pero esa ocasión fue distinta a las demás y le dio un giro completo a nuestra relación.

Ella se emocionó mucho al vernos e inmediatamente salimos al centro de la ciudad a tomar unas copas y ponernos al tanto de lo que nos había sucedido desde la última vez que nos habíamos visto. Yo no podía dejar de admirar su silueta mientras tomaba de mi cerveza. El color de su piel, sus labios y su sonrisa eran algo que siempre me habían seducido, pero siempre la respeté y más aún desde que ella tenía novio y yo tenía novia.

Después de un rato de varias cervezas y cigarros nos fuimos al antro al que ella solía ir. El lugar estaba repleto, el ambiente muy animado y la música electrónica resonaba por todo el antro. Yo no apreciaba particularmente ese tipo de música pero a ella le encantaba. Logramos conseguir una pequeña mesa para los tres y ordenamos más bebidas. Al paso de las horas el alcohol empezaba a hacer efecto, no podía quitar la vista de su escote y no podía evitar sentir deseos hacia ella. Trataba de pensar en mi novia, pero hace algunos años Dariel ya había sido mía después de una noche de fiesta, y no podía evitar recordar lo glorioso que era estar con ella en la cama. Pero desde que ella tenía novio sabía que no era posible y nuestra relación se había limitado a ser exclusivamente amistosa. Yo sabia que Alassien la deseaba también, pero ignoraba si alguna vez había pasado algo entre ellos o no.

Pasadas las 3 de la mañana la música cambió a una sección de salsa, y pensé que ella querría irse pues sabía que detestaba ese tipo de música. Sin embargo en esta ocasión se veía animada a bailar, y a pesar de que la invité a la pista, ella se negó y fue sólo hasta que Alassien la sacó que se fueron los dos dejándome a mí con mi bebida como imbécil en la mesa.

Intenté buscar alguna chica con quien bailar, pero había pocas que me parecían guapas y ya estaban en la pista bailando. Entonces todo comenzó a dar vueltas. El olor del cigarro y la bebida me empezaron a sentar mal. Pensaba que ella detestaba esa música y no podía creer que la quisiera bailar, ¡y con Alassien y no conmigo! Me enfurecí, quería irme ya del lugar a casa pero ellos seguían bailando ignorándome completamente. Me sentí como un idiota esperando y el nivel de alcohol en mis venas no me estaba ayudando.

En su casa solo había dos camas y Alassien y yo no queríamos dormir juntos, así que uno de nosotros tendría que dormir en la cama de ella. En ese momento pensé que definitivamente no iba a ser yo, estaba furioso y si querían estar juntos por mí que fueran los dos a chingar a su madre. Pero fue entonces que cambié de opinión y decidí vengarme, esto no se iba a quedar así. No, sería yo quien dormiría en su cama. Cuando finalmente regresaron de la pista y volvimos a casa les anuncié que esa noche me quedaría yo en su habitación y que a la noche siguiente le tocaría a Alassien. No se opusieron.

Si había alguien que conocía los secretos de Dariel era yo, y esa noche utilicé todo lo que sabía. Esperaba ya en la cama a que ella saliera del baño con su ropa de dormir, y rogaba a dios que saliese con uno de esos camisones cortos de satín que a ella tanto le gustaban, eso me facilitaría las cosas. Me alegré en mis adentros cuando así fue. Se metió en la cama y ya estaba dispuesta a dormirse, pero no la dejé. Platicamos un largo rato y cuando se volteó al otro lado de la cama para intentar dormir nuevamente, la abracé. Ella no sospechaba nada. Empece a acariciarle el vientre sabiendo que no se opondría. Cuando dormía con ella en ocasiones así, me dejaba tocarle el vientre e incluso las tetas porque le parecía algo inocente, aunque jamás se lo diría a su novio. Pero jamás me permitía chuparle las tetas o tocarle la entrepierna. También sabia después de tanto tiempo de conocerla, que era una chica muy caliente y que después de dos meses de no tener relaciones su cuerpo se lo empezaba a pedir. Su novio viajaba mucho por trabajo, y si mis cuentas no me fallaban, llevaba más de tres meses sin verle por lo que debería estar ardiendo en ese momento. Todo estaba de mi parte y si sabía bien como utilizar la información con la que contaba, esa noche ella sería mía, la iba a violar. Nadie se burlaba de mí y menos esos dos imbéciles.

Después de acariciarla suavemente y sentir que estaba ya casi dormida empece a acariciarle los pezones a través de la tela de satín. En pocos segundos se endurecieron y comencé a torcerlos entre mis dedos. Mi oportunidad había llegado y tenía que hacer las cosas correctamente o la perdería. Sin aviso alguno coloqué rápidamente el dedo de mi mano derecha en su clítoris mientras que con la izquierda seguía jugando con sus pezones. Había decidido no tocar nada más pues sabía que si le daba tiempo de reaccionar se opondría inmediatamente, así que me dediqué a acariciare el clítoris salvajemente a través de la tela de su tanguita el cual ya se sentía muy empapado, y cuando vi que estaba abriendo la boca para protestar le dije:

-Será mejor que te calles y lo disfrutes pues de ésta no te vas a salvar.

Metí un dedo dentro de la tanga y le toqué el clítoris directamente, lo que provocó un gran gemido de placer. Sabía que en sus adentros se libraba una gran batalla pues su cuerpo ardía por que fuese tocado mientras que su mente le decía que me detuviera, pero no quise darle la oportunidad de pensarlo y le metí un dedo dentro del coño que ya tenia completamente empapado. Aproveché ese nuevo gemido para sacarme la verga y con la mano que tenía dentro de su coño moví la tanga hacia un lado y se la metí. No me costó nada hacerlo pues estaba completamente empapada y comencé a moverme hacia dentro y hacia fuera rítmicamente por detrás. ¡Sí, eso es lo que había estado deseando toda la noche y por fin me la estaba cogiendo a medida que ella se retorcía de placer!

Me salí de ella, la voltee boca arriba, encendí la luz y la miré directamente a los ojos. Ella me miró extrañada y me preguntó que por qué me había detenido.

-¿Quieres que continúe?

-¡Sí!

-Pues entonces chúpamela.

Ví la duda en sus ojos pero sabía que su cuerpo ardía de deseo por que continuara así que se levantó, se metió mi verga en la boca y me la empezó a mamar. La tenía extremadamente dura y moría de deseos de explotar entre sus deliciosos labios, pero me estaba aguantando pues mi plan era torturarla más. Iba a entender que conmigo no se jugaba.

Con una mano comencé a tocarle las tetas mientras disfrutaba cómo me la mamaba. Después de haber recorrido cada centímetro de mi verga con su lengua durante varios minutos la empujé hacia atrás con una mano y le dije:

-Ahora voltéate y ponte en cuatro patas.

Ella obedeció. Metí mi verga en su coño por detrás y empecé a bombearla mientras tenía una vista extraordinaria de sus nalgas. ¡Cómo había extrañado yo esas nalgas! La tomé de las caderas y comencé a bombear cada vez más fuerte mientras sus gemidos se oían en toda la habitación.

Antes de perder el control me detuve y le dije:

-Mámamela otra vez, pero esta vez con más ganas si quieres que te siga cogiendo.

Inmediatamente tomó mi verga entre sus manos y se la metió a la boca con la intención de comérsela toda.

-Tócate mientras me la mamas.

Con una mano siguió agarrando mi verga y con la otra empezó a tocarse el coño mientras me miraba con ojos completamente sumisos. Sabía que en ese momento podría hacer lo que quisiese con ella. Agarré su cabeza con las dos manos y comencé a moverla al ritmo que me gustaba mientras ella se seguía tocando.

-Muy bien pequeña, lo estás haciendo muy bien por lo que te voy a premiar. Ponte de nuevo en cuatro patas.

Se colocó obedientemente, agarré sus preciosas nalgas y comencé a cogérmela dándole nalgadas de vez en cuando que la hacían gemir y recordar quién era el que mandaba. Ella se vino una y otra vez durante todo nuestro encuentro y después de un rato de cogérmela por atrás pensé que ya la había torturado lo suficiente, por lo que aumenté aun más el ritmo y la fuerza con que la penetraba, y sabiendo que ella estaba tomando la pastilla y que no habría ningún problema con su novio más adelante, me vine dentro de su coño en un orgasmo como hace mucho no experimentaba.

Así, ella con el camisón a medio poner y yo completamente desnudo nos quedamos dormidos. Sabía que al día siguiente probablemente me reclamaría, pero a mi manera de ver las cosas realmente le estaba haciendo un favor a su novio por hacerla disfrutar mientras él regresaba jajaja. Además, todavía quedaba una noche, y quien sabe, si se portaba bien, podríamos incluir a Alassien en nuestro encuentro la noche siguiente para cumplir una de sus fantasías…dos hombres…Jamás se volvería a negar a ser mía.

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