Mi experiencia con un futbolista

Introducción
Querido Diario:
(Mi experiencia con un futbolista)

¿Qué podría contarte el día de hoy? Mmmm, bueno tal vez podría decirte algunas cosillas que hice que se supone no debí haber hecho, jiji. No sé si es porque a mí me gusta meterme en problemas, pero definitivamente si Rodrigo se entera se va a enojar mucho. Pero él no tiene porque enterarse, ¿o sí? ¿tú que crees?….

Bueno, ya voy a dejar lo que puede pasar y mejor voy a disfrutar contándote lo que pasó, ¿ok? Fue anoche, un encuentro muy especial, con un chico muy lindo, no te diré su nombre, mmm bueno, sí, se llama Giovani, él es alto, moreno, buen cuerpo, no es muy musculoso, pero tiene sus musculos marcados, pelo corto quebrado, ojos cafés obscuros, le gusta mucho jugar fútbol, por lo cual tiene unas tremendas piernas. Pues, un día, estaba yo en el chat, cuando un amigo me contó que este chico me quería conocer, francamente, yo no estaba interesada, le dije que tenía novio, Rodrigo, y que estaba féliz con él, sin embargo este amigo le dio mi número de teléfono a Giovani, ¡¡y sin mi permiso!! y cómo es de esperarse, él me llamó.

O que linda voz tiene él, muy varonil, muy profunda, me invitó a verlo a jugar fútbol, que por un juego de campeonato o algo así, pensé que un poco de espíritu deportivo no me haría daño, así que fui. Pensé que por andar deportiva sacrificaría un poco la moda y andaría más casual, además este niño ni siquiera me interesaba, así que dije para mí misma, whatever! Me fui vestida con unos shorcitos o pantaloncillos cortos que enseñaban todas mis piernitas, me fui con una blusita ombliguera de Brasil, una cachucha, y eso sí unos tennis Nike rositas que acabo de comprar, y lo que nunca puede faltar: mi bolsa con todos mis accesorios. Me maquillé muy ligeramente, ya que era un partido de fútbol no quería robar mucho la atención, ¿ajá, tú me la crees?

Pues bien, llegué casi al final del primero tiempo de susodicho partido, ellos iban perdiendo, no sé cuanto a cuanto, pues yo estaba más interesada en ver que tan guapos eran los jugadores. El amigo que me llevó me dijo que fueramos a los vestidores a ver a este otro niño Giovani. Al verlo de lejos sin camisa, hizo que se me salieran los ojos, y casi casi que se me saliera otra cosita de mis minishorts….
-¡Giovani! grito mi amigo.
Mientras se acercaba a donde nosotros estabamos mis ojos se hacían más grandes…

-¿Qué pasó? dijo Giovani saludando a mi amigo que estaba justo frente a mí.
-Quiero presentarte a Andreia, la lindísima chica de Brasil, la cual te pasé el número telefónico. Comentó mi amigo.

Giovani, se acercó a mí para darme un beso en la mejilla, su olor a sudor, verlo sin camisa, y presencia me prendió demasiado.
-¡Hola! Eres más linda de lo que imaginaba. Dijo Giovani emocionado.

-¡Hola! Gracias que lindo eres. Dije yo en voz tímida. Debo de confesar que estaba muy nerviosa y no atiné a decir nada más.
-Me da gusto que hayas venido a vernos jugar. Vas a ver que ganaré el partido por ti preciosa.
-¿Así? ¿Vas a ganar el partido? Dije yo incrédula.
-Sí, vas a ver que sí, ¿Quieres apostar? Preguntó Giovani retantemente.
-Mmm, ¿Cómo qué tipo de apuesta? Pregunte yo.
-Pues que tal, si ganó me das un beso y te llevo a festejar. Propusó Giovani entusiasta.

-¿Ajá? ¿Y si pierdes? Respondí yo incredúla. Para este punto como te darás cuenta ya había perdido la tímidez, aunque seguía algo nerviosa.
-Pues sí pierdo, no sé, ¿Qué propones tú?. Me pregunta inocenmente el niño.
-Ah pues si pierdes ya se me ocurrirá algo al final. Dije yo traviesamente.
-Oh ok, bueno, me tengo que ir, pero vas a ver que voy a ganar, ¿aceptas la apuesta?
-Sí, ok, ya veremos. Suerte. Dije yo. Se despidió de mí y de mi amigo y regresó a los vestidores.

¡Montão de problemas! Son los que me metó yo, pensé después, ¿qué pasa si este niño gana y Rodrigo se entera? Pero bueno, ya acepté ya ni modo. Sin embargo, para mí fortuna y desfortuna de Giovani, ellos perdieron. ¡não garoto! ¡pobre niño! me rompió el corazón verlo todo triste.
-¡Perdimos Andreia!, y perdí mi apuesta, y ya no vas a creer en mí porque iba a ganar este juego para ti. Dijo el não garoto con lágrimas es sus ojitos. Me dio tanta tristeza verlo así. Que yo le propusé ir a cenar conmigo para consolarlo por su derrota.
Me invitó a ir a su deparmento primero, para ir a cambiarse de ropa y bañarse. Accedí, me despedí de mi amigo y fuimos a su departamento.

El tiene un departamento pequeño, es solo una recámara, un baño y una mini cocina. Al entrar un gran poster del Rey Pelé estaba en la pared que separa la cocina de su recámara.
-¡Oh no sabía que te gustaba el Rey Pelé! Dije yo sorprendida.
-Sí, es mi héroe. Me comentó Giovani mientras me mostraba su pequeño pero lindo apartamento.
-¿Quieres tomar algo? En ese instante cerró la puerta y yo me comencé a exitar mucho.
-¡Qué calor hace aquí! ¿No tienes algo de leche fría? Me encanta la leche, además de que se puede prestar a muchas otras interpretaciones, jiji.
-Sí, si quieres sientate en la cama y yo te la llevo en un segundo. Aseguró Giovani. Pasé al otro lado del departamento, a la vuelta del muro con el poster del Rey Pelé y vi una cama tamañó individual con sábanas color verde obscuro, una TV pantalla plana, y una PC de escritorio. Al sentarme en la cama de Giovani, mientras esperaba a que me trajera mi lechita, vi que en la PC tenía como screensaver fotos de chicas transexuales.
-¿Has estado alguna vez con una chica transexual? Le grité preguntando hasta dónde él estaba sirviendo la leche.
-¿Mande?Se hizo como si no me hubiera escuchado.
Acercándose con mi vaso de leche, vino hasta donde yo estaba ahora recostada en su cama, con mis piernas cruzadas, resaltando el contorno de mis pechos y ya habiendome quitado la cachucha para dejar mi pelo suelto.
-No, mmm, nu-nu-nunca he estado con una. Me dijo Giovani ahora muy nervioso.
Lo invité con unas palmaditas a recostarse a mi lado, mientras que con una mano tomé el vaso de leche e intencionalmente lo bebí para que me quedaran unos sexys bigotes de leche. Yo estaba ya muy exitada al ver a Giovani, olerlo, ver sus grandes piernas, y sentir la caricia de su voz tan varonil y sexy.
-¿Tengo bigotes de leche? Dije yo como una niñita inocente. Acercándome a su carita.

Giovani reaccionó justo como quería y se acercó más a mí para darme un beso y lamerme mis labios llenos de leche.

Fue así que me empezó a besar tiernamente, y luego más intensamente, estaba él muy emocionado, le susurré al oído:
-Sólo hazmelo como se lo harías a cualquier otra mujer.
Parece ser que esto lo emocionó mucho más me acostó abajo de él, mientras recorría con sus besos mis pechos y mi ombligo, yo le quite la sudada playera que tenía para ver su pecho y sentir su espalda con mis manos, lo comencé a besar en el cuello y en los hombros, “mmmm, sabes saladito…” le dije al oído. Él me quitó la blusa y el bra como un profesional, y al ver mis pechitos me comenzó a besar más y a chuparlos y a morderlos muy suavemente. “Este bolo é delicioso” le dije en Portugués. Poco a poco comenzó a bajar sus caricias a mi vientre y a mi ombligo.

Él ya había notado un gran paquete que se estaba formando debajo de mis minishorts, y el rocé de su cuerpo con el mío me había hecho notar su sorpresa debajo de esos shorts sudados. En un segundo, me paré de la cama, y le dije que se acostará boca arriba. Le bajé los shorts y sus trusas en un movimiento, y tal cual, estaba viendo a una barrita de chocolate, completamente depilada y limpia, esperando a ser disfrutada sólo por mí. Me acerqué a él, primero poniendo mis pechos en su chocolatito, moviendolos suavemente sobre su paquetito mientras se sentía que crecía más y más. Lo comencé a besar en su abdomen, y luego fui bajando hasta darle un besito a su chocolate, me recogí el pelo, y lo metí todo en mi boquita, lo saqué y comencé a besarle sus testículos, muy bien formados y muy grandes. Volví a meter su pene en mi boca, disfrutando cada uno de sus 16cm (no lo medí, ¡lo juró!). Mientras escuchaba los gemidos de Giovani con su voz tan sexy, sentía como yo me ponía más y más a mil.

Ya él no lo aguantó más, y en un violento movimiento que me asustó, con su fuerza me acostó boca arriba en la cama, me bajó mis minishorts, dejando al descubierto mi gran premio para el perdedor. Sin chistar, en un segundo lo metió todo en su boca, ¡casi se ahoga! pero luego agarró el ritmo y aunque al principio me daba muchas mordidas lastimandome un poco, después de corregirlo, se compusó y me hizo disfrutarlo muy rico.

“muito delicioso querido.”  Le gemía yo.

Subiendose hacía la cabecera de la cama, me recosté hacía un lado, y él se pusó detrás de mí en posición así como cuchara, con una mano el acariciaba mis pechos, mientras que con su boca me besaba mi cuello y mis hombros, y con la otra me hacía muuuy ricos masajes en mi ânus, anito.  Uhhh, ¡qué momento! ¡qué hombre!

“delicioso” me encantaba que hiciera eso. Con mi mano derecha lo agarraba a él de su cabeza y con mi mano izquierda agarraba a mi pequeño gran paquete de 19cm (sí, lo sé, es muy grande para una niña como yo, jiji).

Saqué una cremita de mi bolsita, y le dije usala por favor, para que me metas tus deditos. Se la puso en los dedos y continuó acariciando mi anito, mientras que poco a poco me metía sus dedos. “Mmmm,” Se ve que tiene mucha experiencia con las mujeres, pensé. Poco a poco me fue metiendo a su amiguito en mi anito, pero cambié de posiciones y me pusé de perrito (una de mis posiciones favoritas, por cierto) y así fue mucho más fácil. De nuevo, poco a poco, fui disfrutando cada uno de sus 16cm (¡constes que no lo medí!) “¡Metélo todo papito!” Le dije a Giovani entre mis gemidos de placer.

Lo alcanzó a meter todo, y yo casi tuve un orgasmo, se me salió un poco de semén de hecho, lo movió más rápido y más rápido, mientras que yo solo sentía muuchooo placer y escuchaba el sonido de mis pompas chocar con el cuerpo de Giovani.

-¿Quieres que terminé dentro de ti? Me preguntó apurado Giovani.
-Sí, síiiii. Le dije yo entre tantos gemidos.
En unos instantes sentí como algo calientito se vertía dentro mi interior, mientras que en los movimientos poco a poco se sentía al chocolatito de Giovani desinflarse.

Exhausto por todo lo que pasó, y por el juego. Giovani cayó rendido a mi lado muerto de cansancio.
-Ufff, me encantas, Andreia, eres fantástica, nunca había tenido tanto placer.
Dándole un besito en la frente, asentí, diciéndole que descansará.
Se quedo dormido, yo me fui al baño, y me cambié, y me fui calladamente de su depa.

¿Qué piensas querido diario? ¿Hice mal? Tú sabes como me gusta todo esto…. ¿o no?

Beijos

Facebook: lia.andreia@yahoo.com.br
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