Archivo por meses: marzo 2011

Por culpa de mi marido

Tengo treinta y cinco años, he llevado siempre muy bien mi hogar en todo orden de cosas y con mi marido nos hemos entendido muy bien en todo y sobre todo en lo sexual, ya que cuando hacemos el amor, él me hace participe de sus fantasías sexuales, siempre me dice que le gustaría verme ensartada por dos, tres o más machos, pero yo siempre he esquivado e ignorado el tema, aparentemente, ya que le he seguido el juego, no dándole mucha importancia a ello en el momento , pero quedando dicho tema en mi intriga total ya que lo he pensado mucho y en mas de una oportunidad, sin que él lo llegue a saber y la verdad , verdad….. me gustaría pero….. ..
Bueno, deben saber que un buen día, en que mi marido se fue a trabajar muy temprano como lo hace siempre, y yo me quedé sola en casa, tipo 08.00 horas, y encontrándome durmiendo, totalmente desnuda en la cama , y como ya lo dije, sola en la casa , ya que la asesora del hogar, no trabaja los días sábados…..eran al rededor de las 08:10 horas, cuando sonó el timbre como, tres o cuatro veces seguidas ,con mucha insistencia, y además tocaron la puerta, con la mano, como que si alguien viniera muy apurado, sobresaltada desperté, fui al baño, y me sobrepuse la bata de levantar, pensando que era algún familiar o conocido, pero al abrir la puerta, me encuentro con un señor, no muy alto, de regular figura y talla, en blujeans , en polera de manga corta a rayas , con un canasto cerrado, que contenía algo, y dicho personaje me dice ……” “ EL CABALLERO MANDA ESTAS FRUTAS .”……..Pero el muchacho ,se quedó mirándome fija y extasiadamente hacia mi escote, ósea mis tetas, ya que la bata no la tenía amarrada , solo suelta y se me veía , no todo , pero parte de mi cuerpo desnudo , ya que no me fijé en eso, por el apuro, fue entonces cuando tomé el chicote, cruzándome la bata y me la amarré, ignorando su mirada se-mi-perversa, la verdad es que quede marcando ocupado, por ello, y porque mi marido nada me había dicho al respecto……, bueno, fuera de manifestarle que no sabía de que se trataba , atiné a decir que : ……FRUTA HAY EN CASA , NO SE PORQUE MANDA ESTO……. , razón es por la que me dijo el hombre, que…….TIENE QUE CUIDAR A SU MARIDO Y ACEPTAR LO QUE ENVIacute;A, YA QUE OTROS NO LO HACEN “….. con un tono burlón. Bueno en resumen lo hice pasar con el canasto ya que debía vaciar la fruta y llevárselo …..me dijo…….SENORA , PORQUE NO ME PRESTA UN CUCHILLO PARA CORTAR LAS AMARRAS QUE ESTAN MUY FIRMES……..fui a la cocina , y saque del cajón correspondiente, un cuchillo cocinero de punta , en ese momento, se me vino a la mente, aquellas fantasías de mi marido, que deseaba que alguien me abordara ,etc etc,… en un arranque, no se de que, tomé el chicote de la bata y lo aflojé un poco, como a punto de desabrocharse, la bata quedó abriéndose y por ello ,viéndoseme gran parte de mis tetas , volví a la sala y al pasarle el cuchillo y al propio lo dejé caer , agachándome rápidamente a recogerlo, en el mismo momento que me agacho, se me abre la bata quedando toda mi parte delantera desnuda , en especial mis tetas, rápidamente recogí el cuchillo con una de mis manos y con la otra, junté las dos puntas y cruce mi bata, cerrándola con el chicote, y pasándole el cuchillo al muchachón, el cual lo tomó, y fue entonces cuando rápidamente, sin ni siquiera yo poder hacer algo, me tomó el mismo brazo con el que le había entregado el cuchillo, lo cambió este a la otra mano , me puso de espaldas a su pecho y el cuchillo en mi cuello y me dijo……..ERES MUY RICA, TE VI DESNUDA BAJO LA BATA , Y ME CALENTASTE , ASIacute; ES QUE AHORA …..SALVATE ……SI PUEDES, YA QUE TE VOY A COMER TODA ……….me corrió una cosita helada por mi cuerpo , creo era la adrenalina , que no se si fue de miedo o de excitación , me acercó a la mesa del comedor y con una mano me desabrochó la bata ( la que como ya dije, en la cocina yo misma , me había abierto un poco más , para que este me viera mis tetas, pensando una vez más en las fantasías de mi marido ) y luego me dijo, …….ELIJE ……..QUIERES A LA BUENA O A LA MALA …………A LA BUENA LO GOZARAS , Y LO PASARAS DEL UNO , PERO A LA MALA TENDRÉ QUE FORZARTE Y A GOLPES TE VIOLARÉ Y TE COMERÉ IGUAL NO MÁS…… ASIacute; ES QUE ELIGE………. ,yo le dije que no me hiciera daño, que por favor no me hiciera daño , que yo ayudaría en todo ….fue entonces cuando dejo el cuchillo al lado , y me sacó totalmente la bata, colocando esta en la mesa como mantel y quedando completamente desnuda, yo cerré los ojos y pensé en que pasara lo que tenía que pasar, me tomó de las caderas y me sentó en la mesa, yo estaba atónita , no sabía que hacer, pero ya sabía lo que me esperaba, me echó hacia a tras y me abrió la piernas y exclamó un…MMMMMMMMMMMMMMMMMM…… Cuando vio mi chorito depilado , dijo……QUE RICO ESTE CHORITO PELADITO…..PARA MI TODITO Y ESTA JUGOCITO ……sentí, como se sacaba la ropa , pieza por pieza, incluso zapatos y calcetines , y, luego sentí, como me pasaba suavemente su lengua caliente, por mi chorito, una y otra vez , empecé a sentir un calor y excitación que no podía aguantar, continuaba con mis ojos cerrados, dejando que todo pasara, y fue cuando sentí que levantó mi culito y echó para atrás mi piernas , sintiendo su lengua en él, fue una sensación mayor, ya no sabia que hacer, luego me tomó de los hombros y me giró completamente, dejando mi cabeza hacia él y colgando esta de la mesa , me abrió la boca, metiendo su pico en mi boca , lo entraba y sacaba, lo chupé y lo chupe, estaba delicioso le salía abundante jugo que me parecía un néctar de placer, que me tragaba , era delicioso, después volvió a girarme y abrió bien mis piernas y abriéndolas más y mas , sentí como rozaba su pico en mi chorito , luego lo sentí como comenzó a entrar, era término medio ni grande, grande, ni chico, chico , pero me gustaba como entraba y a la vez, que me lo metiera , ya que estaba sintiendo mucho gusto , lo metía y lo sacaba por varias veces, hasta que de pronto sentí que comenzó a apurar el ritmo de sus envestidas, y estas eran cada vez mas fuertes, en ese momento comenzó a metérmelo mas fuerte , diciéndome……..QUIERO CLAVARTE ……QUIERO QUE SEPAS COMO SE CLAVA A UNA PUTA CALIENTE Y M,UY BUENA PA“L PICO ….. yo la verdad no quería más, ya que lo que me decía mi verdugo era lo que hubiera querido decirle que me hiciera , ya que por el deseo y la excitación estaba caliente , no pensaba en nada mas, y fue cuando sentí que tomó nuevamente mis tobillos , levantándolos y abriendo mis piernas lo mas que podía , me levantó el culo y sentí como lubricaba mi culito, sobándolo y metiendo un dedo que al parecer estaba ensalivado, todo ello en preparación para su envestida final, sentí la punta solamente por algunos segundos en la entrada de mi culo , y fue en ese mismo momento cuando su envestida fue certera ….atravesándome con su pico …….la verdad, es que llegue a bramar, no se si de dolor o de gozo, me lo metió todito, sentí sus bolas como chocaban con mis cachetes, no dejó nada a fuera, yo me mantenía con los ojos cerrados , sin decir nada , solo pensaba y en mi interior pedía que me chupara, que me hiciera suya totalmente , sintiéndolo y esperando lo que venía. Fue en ese momento cuando escuché afuera de la casa y en el sector de la puerta de calle, a pesar del rápido respirar de mi verdugo por el gozo y cerca de mi oreja izquierda, que alguien hablaba en la puerta, fue cuando sentí como este se desplazó desnudo como estaba hacia la puerta, de seguro a ver de que se trataba , yo continuaba con los ojos cerrados imaginando lo que vendría y lo que quería que pasara, y a la vez como ya estaba totalmente entregada a lo que me hiciera mi verdugo. Luego sentí un ruido de cómo si hubiere abierto la puerta de calle ,pero rápidamente sentí que se acercaba nuevamente y sentí como me acarició mi chorito y mis tetas, pero no me explicaba el porqué estaba en todas partes, ya que sentía sus manos en mis piernas, en mi chorito , en mi culito en mis dos tetas, y fue en ese preciso momento cuando entreabrí los ojos y vi con mucho asombro . que estaba rodeada de tres hombres más, que me miraban con cara de perversión y deseo y empezaban a sacarse la ropa, fue en ese momento cuando mi verdugo , me dijo…….AHORA SI QUE VAS A VER PUTA CALIENTE , COMO TE VAMOS A CULIAR, Y COMO TE VAMOS A DEJAR ……NUESTROS PICOS TE VAN A SATISFACER TU CALENTURA , TE VAMOS A PARTIR EN DOS, TE VAMOS A DESTROZAR EL CULO Y EL CHORO RICO Y TU BOQUITA RICA LA VAMOS A LLENAR DE LECHE ………la verdad es que me dio miedo pero ya no había, qué hacer, me las había jugado y estaba en eso , por ello debía terminar lo que había empezado,, y no tenía otro camino. En ese momento le dije a mi verdugo que subiéramos a mi dormitorio , ya que podía llegar alguien , me bajó de la mesa y muerta de vergúenza al encontrarme con esos tres hombres más, sedientos de sexo y su mirada de perversión respecto de mi cuerpo y mirarlos a la cara encontrándonos los cinco completamente desnudos……. me fuí directo a la escala y empecé a subir, fue en ese preciso momento y cuando había subido unos tres a cuatro escalones , uno de ellos me sujetó los tobillos, y me fui prácticamente de bruces sobre los escalones, momento en el cual me abrieron las piernas, y sentí como uno de ellos me chupo el chorito, el que estaba goteando de placer, ya que podía predecir lo que me esperaba, en ese momento sentí como uno de ellos pasó su lengua por mi culito, como pude, gateé y arrastrándome llegué a mi dormitorio con ellos atrás. Una vez en mi pieza, me metí a la cama y me tapé con la sabana ,cerrando los ojos y pensando en lo que me iba a pasar, llegaron los cuatro y luego de que echaron la sabana para atrás, sintiéndome y quedando totalmente desnuda y desprotegida ante mis verdugos del placer y sin saber nada de quien era quien, ya que volví a cerrar mis ojos, pues la vergúenza me mataba por dentro, ya que no era capaz ni siquiera de decir una palabra o quejido, solo me los mordía , y en el fondo querría haberles gritado ……… CULEENME , PORFAVORCITO CULEENME , CLAVEN SUS BERGAS EN MI CULO , CHORO Y BOCA ……….SOY UNA PUTA CALIENTE , ME GUSTA QUE ME CULEEN USTEDES, CULEENME POR FAVOR , QUIERO GOZAR ….ME GUSTA EL GOZO , ME GUSTA QUE ME CULEEN POR LA BOCA, EL CULO Y EL CHORO, CLAVENME POR FAVOR ,……….pero me callaba ya que no me atrevía a ello , mis ojos los seguía teniendo cerrados pero sentía como me chupaban mis tetas, mi choro , mi culo , como recorrían mi piel centímetro a centímetro con sus lenguas ardiendo, luego sentí como uno subió a la almohada y tomo mi cabeza girándola hacia él y me clavó su pico en mi boca, podía sentir como chorreaba su jugo en mi boca , lo tragaba como néctar , luego sentí a los otros dos como se acomodaban, uno por delante de mí, y el otro por detrás , supe de inmediato que se prestaban y preparaban a efectuar la gran envestida, y el sueño de mi marido, una doble penetración, me seguían rondando por mi cuerpo unas vibraciones de frío que no se si eran de miedo o gozo, como ya dije , cuando pude sentir la primera estocada en mi choro de uno de ellos, y luego pude sentir como el otro , que se encontraba detrás mío, clavaba bruscamente su pico en mi culo , sin intermedios , ya que por lo lubricado que este estaba debido a mi primer verdugo que me lo había abierto y lubricado, se fue al fondo, pudiendo sentir nuevamente sus huevos en el borde de mi culo, así me pude sentir en plenitud realmente ensartada, y pensando a la vez, que diría mi marido si me viera en estos momentos, en este estado y su pensamiento, ya que pensaba en esos momentos lo que él me decía……. que le gustaría que fuera clavada por tres o mas hombres, por la boca, choro y culo, por ello me sentí en la gloria , quería que no terminara nunca aquel episodio de gozo, en el intertanto, era manoseada por aquellos verdugos del sexo, por todo mi cuerpo que quedaba libre , sobre todo mis tetas que eran amasadas por los tres , así estuvimos por un rato hasta que los movimientos de los tres fueron creciendo en rapidez , poco a poco, sus envestidas eran mas fuerte, hasta que llegó el momento en que sentí que prestaban a acabar, el primero fue el que me ensartaba mi choro me apretaba y hundía con tal fuerza su pico en mi choro, y me decía ………PREPARATE PARA TU CLAVADA PUTA CALENTONA TE VOY A TRAVESAR, ERES UNA PUTA MUY BUENA PA”L PICO …… QUE ME VOY, ME VOY, ME VOY…… AH.AH.AH.AH.AH.AH.AH.AH.AH.AH.AH. ……en ese momento sentí que verdaderamente me clavó , ensartándome su vara , que la sentí en mi estómago , y algo caliente que me corrió en mi interior,….. luego a los segundos, siento que el otro, que me estaba culiando por el culo y que también me apretaba de una manera que casi no podía respirar y agitándose de tal manera que parecía que iba a explotar ,aligeró sus envestidas, pudiendo sentir su gozo en mi culo cuando me dijo:………AHIacute; VOY PUTA CALIENTE , AHORA SI QUE TE CLAVO, Y TE HAGO PEDAZOS EL CULO RICO QUE TIENES, …..MUEVE TU CULO PUTA CABRONA DE MIERDA…… ….MUEVETE……MUEVETE…….MMMMMMMMMMM…..QUE RICO ….QUE RICO……AH.AH.AH.AH.AH.AH.AH. ………….. y lo sentí como acabó en mi culo, cuando salió un chorro caliente que chocó en mis entrañas, y seguidamente el que estaba en la parte de arriba me tomó firmemente la cabeza empezó a clavarme el pico en mi boca de tal manera que lo sentía en el fondo de mi garganta entrar y salir……entrar y salir….. parecía que vomitaba, pero me acostumbré, y cuando aligeró sus clavadas y sentí venir el ocaso , ya no podía ni respirar, ya que me apretaba la nariz para que le chupara mas el pico, y llegara mas adentro de mi garganta , lo sentí gozar de tal manera que cuando iba a acabar me dijo; ……….PUTITA RICA TE VOY A CLAVAR BIEN CLAVADA , TE VOY A METER EL PICO HASTA EL ESTÓMAGO , ERES UNA CALIENTE DE MIERDA , TE VOY A AHOGAR EN LECHE ……….
Mi verdugo se encontraba sentado en una esquina del dormitorio masturbándose y no se perdía acción alguna de sus amigos.
Luego que mis tres verdugos del gozo, terminaron y se vaciaron en mi cuerpo, descansamos un poco, quizá dormimos, hasta que se nos pasó el cansancio., pudimos conversar un poco el Nº 1 me dijo que perdonara pero que cuando me vio en la puerta casi desnuda, le dio una calentura y deseos de culiarme que no se había aguantado y dijo ……PASE LO QUE PASE ESTA PUTITA VA A SER MIA …….TENGO QUE CULIARMELA NO MAS …….pero me dijo también que lo perdonara por haber traído a sus amigos , pero que no había querido dejar este manjar para el solo, los otros tres eran sus amigos ya que trabajaban con él y siempre habían querido estar en una situación como esta,…….. ERA UNA FANTASIacute;A QUE CREIA NUNCA LA PODRIAN SACIAR y esta había sido la ocasión, por la que no podía dejarla pasar. También me pidieron disculpas los amigos de mi verdugo, pero la verdad es que me dijeron que no estaban arrepentidos ya que yo era una mujer…..una mujer muy buena y rica en el buen sentido de la palabra, que los había vuelto locos con los hoyitos que tenía ….muy ricos…. Muy ricos……y que si pudieran lo haría otra vez .
Me dijeron que cuando quisiera ellos podían venir nuevamente ya que les había encantado estar conmigo y anhelarían hacerlo nuevamente conmigo, repitiéndose el plato, por ello me dieron su teléfono.
Luego se ducharon y nos despedimos, de a uno en uno iban saliendo de casa, con intervalos de 2 a 3 minutos cada uno, para que no los viera nadie en la vencindad,…… Y se fueron.
La verdad es que vivo pensando en los momento que pasé y me gustaría y añoro repetirlos, sentirme como me sentí, invadida totalmente en mi intimidad y haber sido poseía por aquellos cuatro verdugos del placer.
A mi marido no pienso en contarle lo que pasó, a pesar de que derepente pienso que podría invitar a mis cuatro amigos como una gran sorpresa para él, para que cumpla su sueño de verme clavada por cuatro hombres. Se que para él, sería algo tremendamente rico y que no podría creerlo…..no se que voy a hacer ,….bueno en el próximo capitulo que escriba se los contaré a que conclusión llegué y que me ha pasado , les puedo asegurar que les estoy contando mi historia y siento que estoy viviendo los momentos que viví con mis verdugos, me gustaría tenerlos en este momento en frente de mí , para gozar como lo hice en ese momento junto a ellos. La verdad lo recomiendo de corazón a cualquier mujer ya que vivir esta experiencia es un éxtasis del sexo , sentirse invadida por los gustos, el miedo ,el deseo la adrenalina , la verdad es delicioso, por ello se los recomiendo.

Mi encuentro con doky

hola
mi nombre es patricia y vivo en chile. me gustaria compartir mi experiencia zoo con ustedes. y asi contarselo a alguien. bueno soy una mujer de 40 años mido 1.65cm de estatura pelo castaño y por lo general me encanta vestir sexy. todo enpeso en el sur de chile cerca de cohaique. en el campo.fui a casa de un primo desde chica que voy para alla pero ddesde hace un par de años tienen un perro mescla pastor aleman y labrador negro cada vez que voy hacia alla lo veo y siempre me llamaba la atencion su extructura gruesa.
el año pasado en casa de mi primo se realizo una fiesta yo andaba de tacos medias negras un portaligas negras tambien. labios pintados roj fuere al igual que mis uñas. me invitaron a casa de un vecino y fui al estar alla se me ocurrio salir a mirar por los alrededores me acompaño el perro de la casa un pastor aleman y me dijeron que tubiera cuidado con el por que era muy jugeton y a veces se tiraba encima ajugar y me podia botar yo dije ya boy y buelvo. me interne en una especie de bosque chiquitito a mirar los arboles cuando de repente senti una naris helada entre mis piernas miro y era el yo lo eche y se quedo ay miro al suelo y beo que se le estaba saliendo su pija me fui a la casa y volvi a la casa de mi primo un poco asustada pero en el fondo caliente estoy a punto de llegar a la casa cuando en el camino me vino a encontrar doky el perro de mi primo me calme y segui caminando y pense si hago que doky coloque su naris tambien. nos metimos a unos arbustos en un bosque me levante el vestido y me ise a un lado el calzon negro diminuto que llevaba puesto. y fue tan rico que serre mis ojos aprete los labios y me queje despacito lanzando un solloso.
al abrir mis ojos doky tenia una pija afuera de unos 8 o 9 cm . quede pasmada de placer. derepente salto sobre mi y con la fuerza me apoye en un arbol se acercaba tratando de metermelo asi casi de pie de frente a mi. entonce yo con lo caliente que estaba tire mi calzon con mas fuerza para el lado y quedo mi conchita alorosita y peludita frente a esa pija roja y ardiente y soltando lechecita y mojando todo mi pubis .
entonces me agache un poquito bolando mis rodillas un poco para quedar a su altura y en trre tanto tratabamos los dos me metio esa cosa que jemia de placer trataba que no me isiera tira el porta liga por atras . pero el solo queria acabar adentro de mi. entonces no aguante mas lo empuje como pude y me saque la falda y la blusa quede el medias ligas sosten negro mi diminuto calzon y mis tacos y me puse sobre el pasto en cuatro patas. y me lamio y despues me monto y con sus patas delantera me abrazo la cintura y empeso a tratar de metermelo yo con mi mano le agarre la pija que punsaba y estaba mojada la guie hasta mi conchita y alli con fuerza lo metio y yo gritaba de lacer cerrando mis ojos y mordiendome los labios. solo queria que sigiera hasta que senti que su bola atravezo mi conchita y me la metio todita senti que su pija estaba a la altura de mis ovarios. pero queria mas. despues de estar asi pegados por un rato lo saco y trate que me dejara toda su leche adentro mio. le agradeci cariñosamente por su trabajo dandole una mamada y colocando su pija hasta mi garganta tragandome todo el resto que no me dejo adentro. despues me vesti las piernas me tiritaban y fuimos para la casa al llegar me dijeron donde andabas yo respondi ay mirando medijeron ha andabas con doky hhaaa andabas segura…. y yo pense si segura y feliz despues en la noche me masturbe introduciendome mis dedos en mi conchita y sacandolos mojados con la leche de doky y despues me los chupaba . y de ahy en adelante cada vez que podiamos ivamos a nuestro rinconcito y doky me hacia suya…….

mmmmmmmmmmmuak un besito paty

… Y despertaron mis vicios

Me resultaba difícil seguir relatando mi experiencia en el convento ahora que estaba abrazada a un amor verdadero, pero el me incentivaba y seguí contando:

Al otro día se la llevaron a Lourdes, y estuvimos algo asustadas con Natalia. Sabíamos que era por lo que había visto la preceptora Mabel, pero fue esta misma quien nos tranquilizo explicándonos que aquello era normal y era de rutina que las jefas de preceptoras tomaran medidas sabiendo el verdadero alcance de las cuestiones. Pero no teman, no será nada más que un interrogatorio.

Esa noche dormimos cada una es su cama.

Fue pasados dos días que volvió Lourdes, pero inmediatamente se llevaron a Natalia.

Lourdes se puso muy mal, cuando vio que a ella la dejaban y se llevaban a nuestra amiga, y muy nerviosa comenzó a putear…. Que pedazo de hijas de puta…. Por que se la llevan….

– A interrogarla, dije

– No, no solo eso…. Se la van a cojer bien cojida.

– Como?

– Allá están la directora de preceptoras, Lucrecia, la profe de música, Cristina y la monja Perales. Te revisan toda y si no sos virgen te hacen de todo y es muy probable que se propasen con Natalia.

Dos días interminables, pensando en Natalia y que era posible me llevaran también a mi.

Y mi temor se cumplió, porque trajeron a Nati y me dijeron, vamos nena tenés que acompañarnos. Nati me miro, y con una sonrisa me dijo, todo bien, no te preocupes.

La habitación de las juezas era grande confortable y muy bien calefaccionada. Cuando entre percibí una aroma agradable de perfume de buena calidad. Era evidente que la pasaban muy bien.

-Hola Yamila, dijo Lucrecia, sabes que estas acá para colaborar con una investigación?

– No señora, respondí, a aquella rubia grandota, a la que muchas llamaban La polaca o La Alemana.

– Si y es de esperar que colabores, porque tu estabas junto a las otras en actitudes que debemos esclarecer.

– Yo, dije…. Y me interrumpió al momento….

-Tú hablaras cuando te lo indique…. Ahora súbete a esa banqueta.

La banqueta de madera era bastante baja, grande y parecía segura, y de un solo envión me subí y quede quietita.

Ella dio varios giros a mí alrededor con postura de sargento. Al tiempo entraron las otras damas.

– Aun no han comenzado, dijo la monja Perales, una monja bajita pero de muy dulce mirada.

-Hola Yamilita, dijo Cristina, una profesora que las alumnas adorábamos. Todas teníamos un especial interés en sus clases, por ser ella muy agradable, joven y guapa además de ser efectiva en su tarea siempre nos provocaba dándonos incentivos muy especiales, montando escenarios para hablarnos de sexo sano, explicito y de buen resultado.

Lucrecia seguía dando vueltas y comenzó a mover mi ropa y mi cuerpo con una larga regla, se movía con criterio logrando abrir mis piernas de par en par, con ello mi corta pollerita se subió dejando a la vista mi pequeña tanguita.

– Mira lo que usa, dijo la Perales, eso y nada es lo mismo, así que sácasela Cristina.

Cristina se acerco a mi, con su atractiva presencia y comenzó a bajar mi tanguita cosa que yo facilite levantando levemente una pierna, cosa que esta aprovecho para depositarla sobre otra banquetita algo más alta, dejándome con las piernas bien abiertas y exponiendo mi trasero.

Lucrecia con una especie de plumerillo en la punta de la regla, hurgaba entre mis nalgas produciéndome un intenso cosquilleo.

La Perales comenzó a desprender los botones de mi blusita que pronto quedo colgada en el respaldo de una silla. Y ella saco todo el resto dejando mis tetas al aire….y fue tal su premura que mi pollerita quito por encima.

Allí desnuda delante de ellas no comprendía cual era el cometido de esa investigación.

El plumerillo de Lucrecia hizo notoria influencia en mis tetitas comenzando a impacientarme pues me estaba naciendo una calentura no esperada.

– Hermosas tetas tiene esta niña.

– Y una rajita peludita pero agradable…. Ves.

– Pues a mi me atrae su formidable culito…. Mira que carnesillas, que nalguitas, que redondeaditos tiene ese trasero….

– Pues revísalo entonces Maria Perales……

La Perales lentamente comenzó a abrir y cerrar los cachetes de mi trasero…. Mirando indagando. El roce de su mano me hacia mas notoria mi calentura…. Para cuando comenzó a besar mi ano, sentí miedo un poquito, pero pronto comencé a gozar con su lengua. Cada beso que me daba, iba acompañado de una metidita de lengua, cada vez mas profundo… Nunca me habían hecho eso y mi excitación esta siendo bien vista por las otras dos, que con sus caras no disimulaban la expresión de deseo. El morbo de la situación era norme.

Aquella lengua de la monja Maria Perales me gustaba, me gustaba lo que me estaba haciendo y el calor que nacía en el centro de mi orificio se expandía por todo mi cuerpo.

Lucrecia cambio el plumerillo por su boca, y lamió mis tetas, buscando hacer mella en mis redondeados limones.

La profe Cristina, se lanzo directamente a mi ya ofrecido coño, cuyos labios yo mismo le abr con mis dedos para que esa cachonda perdida me comiera la cuevita de los deseos.

Mi excitación y deseo se pusieron al rojo vivo. Estaba probando algo totalmente nuevo y que no me desagradaba en absoluto…. Al contrario…. Estaba disfrutando del interrogatorio.

No pude soportarlo, ni quise aguantarlo…. Abría mis piernas de par en par empujando hacia delante para sentir bien fuerte que Cristina me comía el coñito e iba hacia atrás para que la monja me metiera su degenerada lengua en el culo…. Así, hasta abrace a la polaca Lucrecia, con la que termine dándome besos de lengua.

Ellas disfrutaron sacarme ese impresionante orgasmo que fue el primero de aquella jornada.

Pronto me vi en un gran sillón de ese tipo psicólogo, con las piernas abiertas por la Perales, que apoyaba sus gordas tetas sobre mis piernas… y de cabeza bajaba a hurgar en mi aun palpitante almejita.

– Si tienes razón, Cris, aun conserva la telita….. de virgen. Pero te aseguro que el culito se le abre de par en par.

Yo había oído hablar de esos aparatitos, pero nunca había visto alguno directamente….. Y fui presa de una vibración impresionante que en pocos minutos me estaba haciendo gritar de placer….Cristina lo manipulaba recorriendo mi raja desde arriba hacia abajo y volvía a subir para sentir mis grititos cuando entraba en contacto con mi clítoris.

La polaca se había puesto un arnés con una enorme tripa, y ya también desnuda empalaba a la profe de música que abría la boca boqueando una calentura armoniosa y musical. Se acabo a toda orquesta. Yo la acompañe haciéndole coros y bailando a ritmo.

Me pusieron de espalda. Y ya estaba yo para cualquier faena. Si venia un macho y me culeaba, yo lo dejaba hacer.

Pero lo que vi a nuestro lado me puso cachondo en serio…. Lucrecia ahora fondeaba la cuca de la monja Perales con ese vergon de plástico….. La monjita se bamboleaba con una vela de fragata en plena tormenta.

Allí de espaldas fui sometida sexualmente por el ano con aquel pequeño consolador que me había sacado tan grande orgasmo…. Mi culito se abrió y abrió para recibirlo una y otra vez, hasta que lo encendió y comencé a volverme loquita, loquita….a tal punto que cuando Lucrecia se despojo del pijon de plástico se acerco y le comí su conchota de labios gruesos y carnosos.

Me encontraba allí a pleno goce, entregada a la lujuria de esas tres mujeres, mi coneja no podía ya retener humedad y chorreaba jugos a más no poder…. Mi hasta ayer cerrado culito estaba siendo abierto para ser deseado y desear recibir pollas con agrado por toda una eternidad.

Ya en la cama con mi querida profesora de música, acaricie sus pechos, de una perfección maravillosa, ella se fue animando, tanto por mi calentura como por su propia entrega, se los lamí, se los mamé hasta que ella busco con su mano mi sexo y llevo las mías al suyo.

De pronto tomadas ambas de las caderas unimos nuestros sexos abriendo nuestras piernas al máximo y nos refregamos las cuquitas con fuerza y cariño. Me gusto oír sus gemidos de placer, notar que su cuerpo se ponía en tensión, como se entregaba a mi del mismo modo de cómo yo me entregaba a ella. Esa noche así quede dormida.

Al otro día, fui pasto de comentarios morbosos, como que era una insaciable, que tenia genes de yegua mezclada con perra y gata alzada.

Fue ese día, que otra vez me pusieron en la cima de un volcán y quise tener más y mas rogándole que me desfloraran allí mismo.

Cristina me mimaba, La godita Perales manoseaba mis limoncitos hinchados como peras grandes….Lucrecia me tomo de los tobillos, abrio al máximo mis muslos y entro en mis entrañas con aquel aparato fálico, lo hizo lento, lento…. Lentamente.

Me sentí llena de vergas y aunque algo se rompía en mis entrañas, gozaba sin remedio, totalmente entregada, totalmente poseída por mi desfloración eterna. Ella me penetraba entrando y sacando sin descanso, con una lacerante lentitud que hacia que continuaran mis orgasmos sin encontrar un final. Me corría como loca.

Yo había encontrado una veta de placer, ellas también, había descubierto mi vocación de bisexual bien definida y a partir de aquel día, todas las semanas pasaba una tarde noche con ellas, y el resto del tiempo lo ocupábamos en jadear con Natalia, Lourdes y Mabel que resulto ser una putita encantadora.

Mi inicio en el convento

Bueno te cuento mis comienzos le dije:

Los dormitorios del colegio eran grandes y fríos.

Ya era una costumbre dormir bien arropada y con calcetas. Fue por puro instinto que me acurrucaba en posición fetal y metía las manos entre mis piernas.

No puedo precisar cuando ni como fue que comencé a tocarme al sentir cosquilleos en mi rajita.

Que fue primero, si los pensamientos o el calorcito, el calorcito o los pensamientos, lo resolverán los psicólogos, yo solo se que comencé a acariciarme, tocarme y frotarme la cuquita por puro placer y encanto.

Mamá estaba intentando rehacer su vida . Papá venia poco a visitarme. Las únicas que venían mas seguido eran unas tías, pero no podía yo contarles lo que me pasaba y preguntarles que debía hacer.

No se me ocurrió mezclar eso con la religión, ni pensar que era pecado o cosas por el estilo, y quizás si me lo hubieran dicho mas pronto hubiera roto con todo ese tabulerismo que querían imponer las monjas de mi colegio.

Aquel placer que me daban mis dedos, tuvo una explosión una tardecita mientras me bañaba, ya que al pasar el jabón, descubrí que tenia un punto rojizo, como un botoncito hinchado en la parte superior de mi cuquita, que al sacudirlo y apretarlo me daban tanto placer que jugué y jugué hasta que me encontré temblando inesperadamente, sin intenciones, sacudiéndome y vibrando como una pava de agua hirviendo.

Fue una pupila de mi cuarto, vecina de cama, que me pregunto que me pasaba al sentir mis gemidos….. Yo disimule, pero la muy tonta le dijo a una preceptora.

Esa noche me cambiaron de dormitorio. Como si tuviera yo algún virus o algo parecido.

La nueva pieza era mucho más chica y solo había 4 camas, tres chicas pupilas y una preceptora, que además era practicante a ingresar de monja, o monja novicia.

Las compañeras de dormitorio eran algo mayores que yo, mucho más amigables que las otras niñas que había dejado.

La monja novicia, en la mayoría de las noches, casi todas, no dormía en su lugar, y supe que iba a hacer rancho aparte con las de su clase en otro lugar.

Eso permitía que pudiéramos hablar aun después de que las luces se apagaran, y contarnos cosas.

Que cosas que aprendí en tan poco tiempo ¡!!

Pronto supe que lo que me pasaba era normal en ellas, también se “pajeaban” regularmente.

Había tanta afinidad entre ellas que se lo hacían mutuamente y hasta dormían algunas veces juntas.

Yo intentaba hacerlo silenciosamente para que no me volvieran a cambiar de dormitorio, pero ellas no disimulaban sus jadeos.

Mi vecina de cama era una morochita hermosa, con unos ojazos tremendos que repartía una dulzura con mezcla de melancolía infinita. Nos hicimos amigas.

Fue con ella que nos tocamos una tardecita en la ducha. Yo me le acerque como para ayudarla a enjabonar y ella también recorrió mi cuerpo. Nos besamos con ternura.

Sus dedos hicieron estragos en mi clítoris y yo sacudí el suyo hasta hacerla estallar en mil orgasmos. A partir de ese día, siempre intentamos bañarnos en el mismo regadera, apretaditas, bien juntitas y dándonos enorme placer. Y ella invito a la otra chica, mas seria, más mandona, más exigente.

Aprendimos a acariciarnos y darnos placer con lo que nos gustaba, y siendo ella muy besuquera, me daba tanto chupetes en mis tetas, que me hacia recalentar…. Y cuando probó mi cuevita, bueno….. Me saco de la realidad haciéndome volar en cincuenta mil pedazos.

Supe ser comida por ambas, y eso también comenzó a repetirse en nuestro dormitorio.

Una noche, Natalia me pidió que entre ambas comiéramos a Lourdes.

Ella lo hizo, pero yo no me anime…. Y eso enojó a la Lourdes. A mi no me importó.

Pero comenzaron a pasar los días, y ellas no coincidían en sus horarios con mi baño diario. He intente esperarlas para estar juntas.

Cuando lo hice, vi como ellas se daban lo que yo quería, placer, pero solo entre ellas.

No dije nada y espere a la noche…. mas lo que logré fue solo que me explicaran que yo no era una buena amiga, que no era como ellas, que era una egoísta. Me apeno eso.

Como pasaban los días, mi desesperación aumento y ya no me conformaba con mis dedos….. Así que las busque en la ducha…… me acerque mientras ellas jugueteaban y comencé a acariciarlas, poniéndome de rodillas…. Lourdes abrió sus piernas sostenida por nuestra amiga en común y clave mi cara en su peludita cueva….. Y la lamí tal ellas me lo habían enseñado pero que yo solo quería recibir….. Me encanto sentirla gritar y apretar mi cabeza contra su sexo….. Y fue mas rico aun comenzar la faena con mi querida Natalia…. que recibió un buen rato mis lengüetazas mientras yo gozaba con lo que Lourdes me devolvía…..

Esa noche, se turnaron en mi cama, y probé dos estupendos 69.

Pronto ellas inventaron el triangulito…. Que era armar un triangulo entre las tres churreteándonos los coñitos al mismo tiempo.

Fueron días de goce y goce….. Hasta que cuando estábamos en una faena triangular entro la preceptora y nos pesco en pleno desparrame de orgasmos compartidos.

Con razón sos tan querendona Yamilita…..me encanta que seas así.

Dicho esto me subió, sobre su falo endurecido por su imaginación, pensando en como debute con mis amigas y me metió a fondo aquello que ahora mi mejor pasar….

Se acabo pronto y me pidió que le siguiera relatando.

Simpre dispuesta a compartir

Desfloracion campestre

El día que me desflore a Cambicha; quien era Cambicha una empleadilla del campo, en casa de una familia amiga donde solía ir a pasar mis vacaciones, tendría en ese entonces unos 17 años y yo ya unos 27 más o menos.

Su tarea era de cebar mates, o sea que uno estaba sentado charlando por las tardes y aparecía Cambicha con el mate.

Hasta allí eso es normal en casas de campo del anterior del país. Lo que no seria normal era la forma en que Cambicha rozaba mi mano cada vez que dejaba el mate el ella.

Mirándola bien, era una criollita morocha, de cara ancha, no muy bonita, de piernas gruesas y algo de nalgas interesantes, tetas poco se veía por el vestido, pero estábamos en el campo y eso era lo que había y para mas me estaba “tentando” por decirlo así de tal forma que comencé el tratar de tener un contacto mas fuerte.

La oportunidad se dio una noche que fuimos a hacer compras al pueblo en dos autos y ella venia detrás en el que era camioneta, cuando volvíamos justo mi auto se enterró en una zanja, quedamos en que lo dejaríamos y por la mañana con un tractor lo sacábamos; yo y mis dos acompañantes tuvimos que ir en la caja de la camioneta donde estaba Cambicha y algunas personas mas, sin dudarlo me coloque detrás de ella.

Cuando comenzamos a hamacarnos por el camino y ya de noche deslice con disimulo una mano en sus nalgas, no existió reacción, así que con cuidado aparte la bombacha y con un dedo comencé a acariciar su rajilla y su orificio anal, note que se pegaba a mi mano cada vez mas, provechando los movimientos de la camioneta termine el viaje con un dedo en cada orificio, nos bajamos y se fue sin siquiera mirarme.

Al otro día en la ronda de mate, volvió a tomar con fuerza mi mano, así que considere que la puerta quedaba abierta, solo me quedaba esperar el momento; sin darme mucha cuenta llego por la tarde, la vi que tomaba su toalla y se dirigía a ducharse a la laguna cercana, a través de un frondoso tacuaral, me fui al tacuaral y queda allí esperándola, volvió casi de noche, la llame y se acerco, sin decir nada comencé a besarla y manosearla, respondía sin problemas, lo único que me susurro fue “ no se lo cuente a nadie y no me preñe que la señora me hecha” asi que la acosté en las hojas sobre su toalla y saque sus tetas que eran pequeñas pero muy duras y las comencé a besar mientras con mis pierna abría las de ella presionando mi pija contra su conchita, aparte con cuidado su bombacha y deslice mi pija a su interior, se estremeció, me mordió, era muy ajustada, me di cuenta que la había desvirgado, seguí bombeándola hasta que note que se corría, se la saque y sin correrme yo comencé a besar su clítoris y jugar con mis dedos hasta que se quedo quiera, despacio la puse de costado, flexione sus piernas, y con un dedo bien lubricado volví a jugar con su culito, temblaba, pero nada decía, así que despacio coloque la punta de mi verga en su orificio, costo entrar y me di cuenta que lloraba, la acaricie bastante y cuando note que estaba floja comencé a bombeársele, en un instante la verga estera estaba dentro suyo, allí la sentí gemir, así que la di vuelta, puse sus ´piernas en mis hombros y volví a penetrar su culillo, jadeaba como loca, seguí bombeando pero ya no aguante y me vacié dentro de ella, mientras sentía su orgasmo fuerte y prolongado.

Se paro, me dio un beso se limpio con la toalla y sin decir nada se fue.

Así seguimos todos los días que me quedaban en el campo unos quince mas o menos, yo cumplí mi promesa no se lo dije a nadie ni la embarace ya que siempre termine en su ajustado culito, me fui del campo extrañando esos buenos momento.

A los seis meses me entere de que la “patrona” había echado a Cambicha ya que estaba embarazada, antes de preguntar nada me agarro pánico…. Imposible, solo que entre cogida y cogida se me haya deslizado un poco de semen, pero no estaba seguro que todo lo deje en su culito, así que como quien no quiere la cosa pregunte y quien fue el autor …. Me respondieron el lechero , ya que parece que hacían unos tres meses Cambicha había empezado a acostarse con el.

Hay cosas que cuando se aprenden se quieren seguir teniendo.-

Paroxismo de besos negros en mi colita afeminada

El hotelito del pueblito no era de lo más exclusivo. No sobraban habitaciones y la que quedaba era más bien una casilla con baño privado (eso estaba muy bueno) un poco apartada por una vereda entre plantas de jardín del resto del edificio. Por la ventana la vista de un paisaje agrario con una caída del terreno y un lejano horizonte de serranías suaves me encantaron.

Apenas intentaba acomodar mis cosas, cuando el dueño del hostal golpeó a la puerta y sólo “me informó” que compartiría el “aposento” un hombre robusto, algo calvo, barba entrecana, cabeza chata que enseguida comparé por el tremendo parecido con “Chanquete” personaje que interpretó Antonio Ferrandis.

Como Chanquete incluso en el modo de ser así simplote, buenote y descuidado como todo macho autentico en el aspecto físico. Maduro, panza pronunciada, cuello grueso, camisa arremangada, brazos robustos y muy velludos, aparecía sudoroso, aunque no hacía casi calor. Pero hay hombres muy recios y con mucha energía que siempre tienen el cuerpo ardiente y sudan por eso. Eso físico combinado con su amabilidad de papá oso, no sé cómo decirlo, pero emanaba una presencia tan viril que una marica total, putito afeminado como yo no pude dejar de sentir el impacto de inmediato, y se me aflojaban las piernas.

Naturalmente, a las palabras del dueño del hotelejo, hice como que todo ok, qué podría decir. Saludé al hombre que sin embargo tuvo la caballerosidad de pedirme permiso como si me perteneciese el cuarto. Me gustó el gesto tan caballero y eso me derritió del todo.

Entró con su bolso y me miró de ese modo que supo que algo muy excitante sucedería. Todo en un minuto, la química actuaba. Como es mi costumbre con algún disimulo dirigí mis ojos a su bragueta, se marcaba un bulto apetecible, una comba clara de un miembro sin acomodar presionado por el volumen de los testículos, que no debían de ser nada pequeños.

La luz del sol entrante, por la ventana, inundaba con luz dorada y cálida, muy agradable por su tibieza y tono de bronce o miel.

Sentía mi corazón acelerado y un cosquilleo en toda la piel, erizada y agitada. De verlo a este machote ya sentía deseos de sentir hasta el hartazgo aquel cuerpote sobre el mío, el peso enorme de aquellos músculos, sentirme cubierta con aquel calor y olor masculino, aquel miembro penetrándome, recibir aquel semen de macho maduro e intenso.

Su apariencia sudorosa incluso me hizo percibir ese olor almizcle que se siente ante un macho pleno y recio. Olor sexual que no tiene nada que ver con olores de sudor o falta de higiene, es un olor más allá, olor hormonal, olor sexual que solo suelen tenerlo los hombres más recios, que trabajan con esfuerzo físico, no sé, agricultores, obreros, mineros o como en este caso camionero…

Se presentó, dijo llamarse Norberto, me pasó la mano. Me la tomó con delicadeza y me sonrió sosteniéndome la mirada. Yo le respondí diciéndole mi nombre de pila del DNI pero agregué que en realidad me llamaban Lisy entre mis amistades. Me reí muy significativamente e hice un mohín ultra mariquita, le devolví la sonrisa y me di vuelta como para continuar ordenando mis prendas en el guardarropa.

Se ve que lo de mi nombre y mi actuación, no solo que no le disgustó sino que no le dejó indiferente. Se dio cuenta seguro y ahora puedo afirmar que se excitó entonces.

Ya en confianza, me preguntó si iría a ocupar la ducha, le dije que más tarde, que primero terminaría de acomodar mis cosas. Entonces Norberto me dijo que se “daría un buen baño”.

Salió del baño solo con un bóxer de color morado que revelaba más que nunca el abultado paquete. Yo me estremecí de pies a cabeza y se me aflojaron del todo las piernas. Me puse mal anímicamente pensando que estaba con la colita ultra excitada y acaso no lograra que aquel hombre tuviera interés en cogerme como necesitaba yo urgentemente…

El cuerpo todavía húmedo, los vellos abundantes le cubrían todo. Se secaba rudamente con el toallón y después se lo puso sobre los hombros y me miró con una sonrisa hermosa y como muy de compañero.

“Sequé bien el baño”, me dijo “te lo dejé en orden”. Yo me quise morir, morir, morir!!! ¡No podía ser tan dulce y gentil aquel papuchote tan recio, que cualquiera diría bruto y descortés…

“Gracias” dije ya en éxtasis de orgasmo. “Ahora voy. ¿Cómo está el agua?” pregunté esa bobería como para no cortar, darle mayor confianza y disfrutar de ese momento precioso…

“Tibia, muy buena”.

Tomé a propósito (porque sospeché o quise intensamente para mis adentros que pasara lo que después pasó), unas prendas “especiales”, mi toalla, todo en mi bolsito con el neceser y me metí al baño. Dentro, el perfume del jabón, el calor, la humedad se mantenían deliciosamente presentes. Mi colita o como yo la llamo “mi argollita” estaba urgida, loca de deseos, necesitaba engullirse toda entera una pija, ahogarse con abundante semen, estaba dilatada, afiebrada, con espasmos de deseo brutal.

Salí del baño con un short muy corto al cuerpo que me marcaba la cola estupendamente, permitía lucir mis piernas largas y muy blancas. Por supuesto debajo llevaba una bombachita con detalles de encaje y satén color rojo, y una remera también al cuerpo que marcaba mis pechitos pequeños pero con ese algo que lo diferenciaba de un pecho masculino, mis tetitas de nena prepuber, como las llamo en broma.

El estaba en la cama sin abrir, seguía solo con el bóxer y la toalla sobre los hombros, viendo algo en su teléfono móvil, pero desvió la mirada y su reacción fue decidida.

“Qué bien se siente después de un baño, eh?” me dijo.

Yo le respondía “¡Ay, sí, es una delicia!”, me di vuelta, me incliné más a propósito para ofrecerle mi culito vicioso.

Norberto me dijo que tenía un hilo suelto en la remera, que si le permitía me lo sacaba, obvio que dije sí, y sentí su cuerpazo cercano su manaza que tocó mi espalda entre los omóplatos, pero no se retiró ni yo me moví.

Entonces la mano bajó por mi espalda y dos dedos gruesos intentaron meterse suavemente entre mis nalgas. Norberto, al comprobar que yo no reaccionaba negativamente, y que por el contrario me dejaba hacer, se apretó contra mi cuerpo, con una mano me abrazo contra su vientre, su boca se acercó a mi oreja y casi susurrando me preguntó: “¿te gusta, así?”; “sí, me gusta mucho”. “Ah, que bueno, me gusta esta colita” y sus dedos empezaron una tarea deliciosa de hurgar suave pero profundamente entre las nalgas buscando el orificio. El lo sintió hinchado y receptivo y yo sentí su dedazo haciendo círculos que me desesperaban de placer. Enseguida apoyó contra mi cola su bulto endurecido, me di vuelta a medias para verlo y no pude tenerme en pie, me recorrió un espasmo feroz y un calor que me encegueció. Ya me caía sobre la cama cuando sentí que el me bajaba el short apenas para descubrir las nalgas y algo húmedo, suave y áspero a la vez y muy caliente se abría paso hacia mi argolla, su boca voraz, su lengua enloquecida, me estaban matando de placer.

Los besos negros que nunca me los brindaron de ese modo, así tan desaforado, goloso, intenso, inacabable, porque fueron muchos. Una sensación por primera vez experimentada, la de mi culo siendo comido con total deseo. Besos, lengüeteos, gemidos, más besos, chasquidos de labios y yo creía que me estaba muriendo, no podía moverme ni decir nada… Sentía que me hundía en la cama, tanto era el placer, calor, lengua, labios matando de placer a mi rosquita.

Empecé a gemir y a rogar que terminara, pero no que dejara de hacerlo sino que me penetrara, necesitaba la contundencia de un pene para llegar a la cúspide del orgasmo, era demasiada tortura aquel placer, necesitaba alcanzar la cima y reposar. Y después ya calma y satisfecha, dejaría que me comiera a su gusto la colita si qusiera…

No sé si llegó a escuchar mis murmullos sin sentido, la cara contra el mullido cubrecama, pero seguramente adivinó o sintió también él la necesidad de penetrarme con su palpitante verga, porque recuerdo que de pronto emitiendo gruñidos de oso en pleno celo, descontrolado de lujuria, me tomó con ambas manos por las caderas, me acomodó y al punto sentí la cabeza de su pija entrando en delicioso contacto con mi argollita inflamada y lubricada con su saliva. La sensación de la penetración fue incomparable, deliciosa al extremo.

Cuando la tuvo toda hundida dentro de mi cuerpo, exhaló un gemido ronco y largo y despacio, yo creo para no eyacular debido a la mucha excitación que sentía, empezó a dármela lento pero hundiéndomela toda entera, buscando el máximo de penetración. Yo sentía el volumen caliente de aquella verga gorda en el más íntimo contacto con mi cuerpo y me abandoné a placer deseado.

Norberto parecía fuera de sí, pensé que sería mejor que acabara para tranquilizarse un poco y en todo caso, más tarde iniciaríamos una nueva sesión sexual con más calma…

Suele pasar en muy pocos casos que la pareja coincida en el deseo, y es cuando ambos están en una misma onda de excitación y deseo. Y eso justamente pasó con Norberto, sentía lo mismo que yo, lo digo porque al cabo de dos o tres minutos, aceleró el bombeo, embistiendo contra mis glúteos y yo sentía el golpeteo de sus testículos, cosa que sin verlos me indicaba que eran testículos de macho muy desarrollado, testículos que colgaban del escroto porque eran grandes y pesados. Esos testículos son el orgullo de un verdadero hombre, porque con solo verlos entrás en semejante excitación que pedirías a gritos recibir la inundación de semen…

Entiendo que no pudo contenerse más y entre gruñidos empezó a eyacular con espasmos tremendos hasta que lo sentí desmoronarse sobre mí. Sin dejar de abrazarme, se apoyó de tal modo que su boca quedó junto a mi cuello y junto a mis oreja izquierda. Empezó a darme besitos muy cortos hasta que se recuperó.

Entonces, recién sacó su congestionadísima verga de mi interior, y yo recién pude verla y me corrió otro espasmo cuando tuve la imagen de auel maravilloso ejemplar de verga, muy escasa de encontrar y que yo la había disfrutado…

Norberto al ver mi expresión, se volvió a enardecer, me giró hasta ponerme de espaldas, me levantó tomándome de las caderas me trajo al borde de la cama, me levantó las piernas hasta que mi cola quedara a la altura de su miembro y volvió a introducírmela. Entró sin dificultad debido a al semen abundante que actuaba como el mejor lubricante, empezó nuevamente a dármela profunda pero lentamente, mientras su boca buscaba la mía y recibí los besos más deliciosos del mundo. Con sus manazas me tomaba de las mejillas con la mayor delicadeza y sus labios me devoraban la boca, después el cuello… con los ojos cerrados yo disfrutaba como si estuviera en el Cielo.

Me decía las cosas más cachondas que pude esperar oír. Luego, y sin sacar la pija, me levantó la remera para succionarme los pezones. Su excitación crecía mientras que yo estaba en calma pero siempre receptiva.

Recuerdo y creo que nunca olvidaré su olor masculino, lo áspero de su barba, su voz ronca diciéndome aquéllas cosas que me producían repeluznos de placer. Esos detalles quedan grabadísimos para siempre.

Después de largo rato, volvió a acabar y sus besos fueron profundos e interminables. No sé cuánto duró esto, pero cuando me di cuenta, la habitación estaba a oscuras y yo me encontraba contra su pecho, cubierta por el abrazo de aquel machote increíble. El estaba adormilado, pero no obstante me acariciaba como un autómata, muy lentamente.

Después, ya recuperado, me pidió para quedarnos así en la cama en el abrazo. Según él, en unos veinte minutos volvería a “querer”, que todavía estaba “caliente”. Pensé que era una simple fanfarronada, pero tuvo razón, cumplió. A la media hora noté su miembro ponerse enhiesto como un mástil.

Esta vez necesité, chupársela, acariciarla, lamerla y disfrutar del placer que noté le provocaba. Me encanta satisfacer a un hombre con sexo oral, y más si tengo entre mis manos y en mi boca una pija tan espléndida. Era de verdad gruesa, con una cabeza todavía más grande y redonda, con una contextura firme pero no dura como una madera, la piel venosa pero muy suave, ese era el secreto del placer.

Porque una verga muy dura resulta demasiado rígida, lastima más que da placer, y las de este tipo, se adaptan y sentís que te “llena”. Esa es la clave del placer con todas las palabras.

Al rato Nrberto me pidió que cambiara de posición, que me pusiera a gatas de modo que mientras le chupaba la verga, mi cola estuviera ante su cara. No pude verlo, pero sentí como se estremeció y gimió de lujuria cuando se la acerqué. Me tomó los glúteos con ambas manos y su boca volvió a enloquecer, literalmente comiéndome la cola.

Ay!, ¡El poder que tiene los besos negros! Me regaló sin mezquindades el disfrute de ese placer que muy pocos hombres se permiten brindar. Por eso valoro a hombres como éste, que dan placer extremo antes de reclamar sólo placer para ellos. Lamentablemente son pocos en la vida, por ello es que cuando me los encuentro, simplemente los idolatro, me entregó y me preocupo en devolverles con mamadas de verga hasta que se sienten satisfechos.

Y pensé sintiéndome muy feliz, que no necesitaba tener una vulva para ser mujer plena. Mi ser femenino, mi instinto de hembra están en mi persona mucho más intensificado que en muchas mujeres biológicas.

Esa noche cogimos en varias sesiones. El iniciaba la ”acción” y en cada una no se privó de repetir aquellos besos negros que ni en los films ultra porno llegué a ver.

Mi argollita estaba tan hinchada que me molestaba al caminar, además tenía las piernas agotadas, pero no era nada después de disfrutar tanto, tanto…

lisy55@yahoo.com.ar

www.mundolisy.blogspot.com

Mi inicio

Soy una mujer separada de 33 años que vivo sola con mi único hijo. Lo que voy a contar me tiene extrañamente excitada desde que sucedió.

Hace unos meses, mi hermana mayor tuvo que dejarme s su hija unos días, para irse de viaje con su marido. La niña tiene un hermano, mi sobrino que se fue a pasar esos días con los abuelos.

Todo trascurría con normalidad, la niña se quedaba a dormir en mi cama. La segunda noche me desperté al notarla hacer ruidos y moverse. Buf, se estaba masturbando como en sueños. No sabia que hacer, me pareció muy tierno, la deje seguir. Lo curioso es que se giraba hacia mi en la oscuridad, pegándose contra mi muslo, incluso llego a apartar su manita para frotarse con la braguita en mi muslo desnudo. Estuvo así un par de minutos mas hasta que se detuvo y volví a dormirme.

Se repitió casi de igual manera a la noche siguiente. Era extraño pero lo esperaba, casi llegue a desear que lo hiciera. Se detuvo de repente y volví a dormirme. Tuve esa noche un sueño extraño, húmedo, confuso en el que había imágenes borrosas y me sobrina masturbándome…

Era por la tarde, le di la merienda a mi hijo y a mi sobrina, mi hijo se bajo al parque, la niña se quedó pues quería que le hiciera una trenza en el pelo. Se sentó sobre mis piernas, mirándome y empecé a peinarla. De pronto note algo, se había puesto un poco hacia un lado de tal modo que mi muslo derecho quedaba justo debajo de su sexo, en vez de estar mas al centro y se movía despacio, casi de forma imperceptible. Yo empezaba ha hacerle la trencita cuando le pregunte porque se movía de esa manera, a lo que respondió que le gustaba que si no me importaba que siguiera. Debí, lo se, hacer que parara, pero no contesté ni hice nada. Solo le pregunté si hacía eso otras veces a lo que enrojeciendo su carita dijo que dos veces, le pregunté con quien, y me dijo que sobre su hermano. Mas o menos entendí que lo había hecho recientemente y que fue el quien le enseñó.

Verla moviéndose así y con mi consentimiento dado mi silencio fue de lo mas erótico, tanto me excite que procuré que se frotara mas directamente, apartando su braguita a un lado para que lo hiciera sobre mis muslo desnudo. Su suave rajita en contacto con mi muslo y sin un solo vello púbico. Vaivenes y ligeros gemiditos. No podía evitar empezar a masturbarme suavemente sobre mi braguita, con un dedo y sin que apenas se diera cuenta. Al cabo de un par de minutos empecé a darme cuenta que no tendría su climax si yo no hacia algo, era clara su inexperiencia. La hice levantarse, sentarse de nuevo sobre mis muslos, pero esta vez dándome la espalda. Levante su faldita e introduje mi mano derecha dentro de la braguita. El tacto suave, la falta de todo vello, y una vulvita hinchada…. deslice hacia abajo los dedos, con tiento, note la suave humedad, la tenue viscosidad de su sexo…. temblábamos las dos, una por la excitación y yo mas por el miedo… nunca había hecho eso a una fémina. Dos tres masajes certeros, sin hundir mis dedos en su rajita virgen…. y tuvo seguramente el primer orgasmo de su vida. Quedo como desmadejada y yo ansiosa y muy excitada… me olí mis dedos, el olorcito de su excitación los impregnaba… sin dejar de mirarla a los ojos ya sentada de medio lado reponiéndose del tremendo gusto hundí estos en mi vagina rabiosamente. Ante sus ojos me masturbe con furia… fue delicioso.

Tuve tantas sensaciones por lo sucedido……..
ladelosalcan@hotmail.com

El se inicio con su tia

Déjame decirte que te quiero. Aún más después de lo que me has contado, que aclara muy bien, por que eres tan deliciosamente pervertido.

Creo que he nacido para ser tuya, por tu historia tan singular y tan atrevida como la mía.

Tu tierna madre, que perdió su esposo, tu padre, cuando tu eras aun un chico, debió luchar para seguir adelante como muchos.

Así fue que se casó con quien es hoy tu padrastro, o sea mi padre. Tanto tu madre como tu, debieron prodigarse ese cariño ante la falta de vuestro progenitor.

Tuvo sin dudas la suerte de haber encontrado ese hombre mayor, de buen pasar económico que los albergo a ambos y te trajo junto a mi para que seamos una familia.

El con una hija, que soy yo y tu mama, contigo. Así formaron una pareja clásica, bueno, no tan clásica, porque en realidad tu hermana no es tu hermana, sino la hija de tu padrastro. Sos mi querido hermanastro.

Pero soy tu hermana igual, hemos crecieron juntos, han sido esos juegos que aprendimos que nos enseñaron a querernos y a ser confidentes y compinches.

Tu eres de los mas lindos ejemplares masculinos que he conocido, yo una que no se queja de lo que tiene, pero sabe que hay muchas mujeres mucho mas lindas y hermosas que yo.

Cuando comenzamos a descubrimos, nos bañábamos juntos, aquel juego de enjabonarnos entre nosotros era descubrirnos en lo más intimo de nuestros cuerpos.

Yo me entregaba a tus caricias que lograban siempre llevarme al más allá de mis sentidos e intentaba devolver tus regalos con miles de fiestas sobre tu hermoso cuerpo.

Así es que no me avergüenza desnudar mis senos y refregarme contra tu pecho viril, pues aprendí a dejar que tus manos guíen mi trasero apretando mi pubis contra el tuyo para sentir tu, una sensación apretada y placentera y que sienta yo una cosa dura que roza mi cochita, la calienta y calienta hasta hacerme desparramar en goces miles.

Así es que te pedí que me contaras tu primera experiencia sexual…. Para conocerte un poco mas, para comenzar a contar nuestras experiencias mientras reponemos fuerzas antes de besarnos como cachorritos jadeantes.

Como fue….

Cuando quedamos solos, al faltar papa, comenzó a visitarnos periódicamente Leticia, la hermana de mama.

Era jovial, simpática y su presencia era buena para nuestro hogar.

Mama se iba a trabajar temprano y cuando estaba Leticia, era esta la que me hacia levantar temprano para estudiar, mientras yo me daba una ducha, ella me preparaba el desayuno.

Cierta mañana entre al baño, donde aun estaba el ambiente tibio de la ducha que ella se había dado. Como yo ya sabia, ella dejaba sus prendas íntimas sobre un banquito, para luego llevarlas al lavadero… yo ya había estado en presencia de esas atrayentes prenditas que me gustaba olerlas para sentir ese atrayente olorcito a hembra sabrosa.

Mi tía, es algo mas rellenita que mama, pero tan bella como esta, tan atractiva, tan apetecible que aun siendo mi tía, me atraía enormemente, mas siendo yo un joven sin debut, pero que si, ya sabia arreglármelas con las manos.

Ese dia, aspire esas aromas de sexo, entrecerré los ojos y me la imagine a Leticia, poniéndome en camino a lo que seria una paja bajo el agua…… pero grande fue mi sorpresa cuando ella, que había venido por su ropa, me pesco justo en esa actitud tan intima y osada.

Me miro, tomo sus prendas, sonrió y se fue.

Me quede helado, y esa mañana no hubo paja, por miedo y pensando que podría ofenderla.

Fue al otro día, cuando me llamó para que me levantara. Venia ya de su ducha con su rosadita salida de baño y sonriendo me tiro su prendita intima…. Una pequeña bikini … también sonriendo, me pregunto….. te gusta el perfume?

-Si dije,… me atrae.

Ella solo mostró su bella alegría y se fue sacudiendo su bello trasero.

Yo aspire aquel regalo y allí mismo me di un gusto a dos manos.

No hubo comentarios, porque si ella no decía nada, yo no me animaba a tocar el tema.

Ya al otro dia, me volvió a llamar y repitió el regalito.

Pero al siguiente, no me dio nada, pero si me volvió a preguntar si me gustaba sentir sus perfumes….

¡Si!!, volví a repetir, tus olorcitos me atraen….

Dicho esto, su sonrisa amplia y picara, dieron paso a que se acercara desprendiéndose su rosadita salida de baño para dejarme ver sus redondeados pechos que hicieron me doliera la vista queriéndomelos comer instantáneamente.

Quieres sentir bien los olorcitos dijo….. Sentándose en mi cama…. Hábilmente condujo mi cabeza a su entrepierna, y al mismo tiempo que me acercaba a su sexo, abría sus hermosas piernas…..

Fue algo rápido y sin mayor explicación, porque la ví abrir sus piernas, vi su rosada rajita, y pronto estuvo con mi boca en contacto con aquellos labios vaginales carnosos, hasta diría, sabrosos, que fueron mi primer manjar de hembra.

Me guió. Fue maestra enseñándome a darle placer y saborear sus jugos.

Temblaba como vara verde, porque desconocía yo ese terreno tan fantástico.

Me prendí de su impresionante cuerpo de diosa. Más me prendí aun, cuando fue ella la que me agasajó dándome la primera lamida que recibiera mi pija. Ella se había acabado con lo poco que pude hacerle, yo acabe también con lo poco que necesite para explotar.

Recuerdo que ese dia, me dejo chuparla toda. Hubiera pasado toda la mañana saboreándola, si ella no hubiera puesto fin a aquel primer festín de mi vida.

Aquel relato de mi hermanito postizo, me puso caliente y sin darme cuenta siquiera estaba lamiéndole su músculo viril, el pareció reconstruir aquel dia con su tía, porque me lamió toda tan rico, que tuve dos hermosos clímax como los que tanto me gustan, supongo que lo que yo llamo clímax, otras llaman orgasmo o acabadas.

Entre jadeos quería saber mas de su historia, pero el, perverso y degeneradito quería saber y sondear sobre mis inicios.

Así que fui poco a poco contándole….. y aprendí que eso de recordar y contar también calienta bastante, ahora entiendo eso de los relatos.