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Montada por un semental

Hola nuevamente escribo para contarles otra experiencia que he tenido con un perro, he tenido varias pero solo escribo las que realmente me han dado un placer enorme (EL ESPEJO Y POR ANDAR DE CALIENTE). Todo comiensa cuando mi papa estaba platicando con mi vecino a cerca de los perros, ya que los vecinos tienen un perro enorme, creo haber escuchado que la raza se llamaba akita, yo no se absolutamente nada de perros pero eso fue lo que escuche, bueno, como les dije he tenido varias experiencias con otros perros y no pude contener los deseos de escuchar lo que hablaban de ese perro, el señor decia que tenia aproximadamente unos 5 años y que desde los 3 años lo utilizaba como semental, ya se imaginaran que cara puse cuando escuche esta informacion. En ocaciones me subia a la azotea de mi casa y miraba hacia la casa de mi vecino cuando escuchaba al perro ladrar, lo miraba con una exitacion bastante alocada. Dejenme decirles que de mi casa a la de mi vecino se puede pasar muy facil por la azotea, solo la separa una pequeña barda de escasos 50 centimetros, y en ocaciones me daban ganas de saltar esa barda y bajar con el perro, pero no podia, porque siempre estaban mis vecinos en su casa.
Todo era normal hasta que mis vecinos tuvieron que salir, por cuestiones de trabajo del señor. El señor decidio dejar encargada la casa a mi papa por un tiempo, yo no lo sabia, hasta que una tarde mi papa me dijo que si lo acompañaba a darle de comer al perro, le pregunte sobre los vecinos y el me explico todo. Bueno, lo acompañe y pasamos a la casa de mis vecinos por la azotea, cuando bajamos me quede con la boca abierta, aquel animal era enorme, era muy diferente verlo desde arriba que verlo de frente, a pesar de que era enorme y de que se veia feroz, con nosotros se porto de lo mas amigable y mucho mas conmigo, decia mi papa que yo le habia agradado al perro y que podia hacer buena amistad con el, me dijo que deberia de tener un perro igual al de los vecinos,( claro que en mi mente pensaba lo mismo pero no para una amistad cualquiera). Aquella ocasion fue la unica en que pude ver a ese perro acompañado de mi papa, despues yo lo veria a solas.

Mi encuentro con el perro ocurrio una tarde que sali temprano de la escuela, en esa ocasion mis padres habian hecho planes para salir (recuerdo que era un viernes), llegue a la casa, les pregunte a mi papa que si planeaban salir, el me dijo que llevaria a mi mama a cenar, pero como yo habia llegado temprano decidio llevarla a bailar, me dijo que llegarian a altas horas de la noche y que no me preocupara por ellos. Todo era normal como cualquier tarde, como sentia cansancio me dispuse a tomar un baño para relajarme. Cuando estaba bañandome de repente escuche un ladrido del perro que tenian mis vecinos y pense en ir a darle de comer, sali del baño con una bata larga, me diriji a la cocina a tomar algo de comida que le daria al perro y subi las escaleras. Ya era tarde y estaba oscureciendo, asi que me decidi a pasarme a la casa de los vecinos, baje las escaleras y el perro me vio, haciendo muestras de amistad me recibio, yo lo acariciaba y el me respondia lamiendo mi mano, mientras el comia, yo recorria la casa de los vecinos con una curiosidad inmensa, pude darme cuenta que en la parte de atras donde estaba amarrado el perro habia un cuarto de servicio, estaba lleno de ropa y cosas que no servian.
Mi papa soltaba al perro todas las noches, pero en esta ocasion se le habia olvidado y pense que ya que no me hacia nada lo podia soltar y asi que decidi soltarlo.

El perro seguia  comiendo y decidi revisar las cosas que tenian en el cuarto de servicio, habia una caja debajo de un mueble y quise sacarla pero no podia, me tuve que agachar para arrastrar la caja y en eso senti que el perro se metio abajo de mi bata, senti muchas cosquillas en mi cosita ya que el perro estaba lamiendo mi parte, quise detenerlo pero el se ponia necio en salir de mi bata y seguir lamiendo mi cosita, hacia tiempo que yo no lo hacia con un perro asi que me puse demaciado nerviosa, lo saque del cuarto y cerre la puerta, yo lo miraba desde la ventana y solo veia que ese perro deseaba entrar y estar conmigo, se paseaba de un lado a otro con ansias gigantescas por poder entrar. Luego de un poco de tiempo empese a sentir una exitacion que crecia poco a poco, pense que no le deberia de tener miedo ya que he tenido relaciones  con otros perros, asi que poseida por esa exitacion que me hizo sentir ese macho me quite la bata y me mostre al perro por la ventana, haciendolo mas impaciente, puse mucha ropa en el suelo para recostarme y tocarme un poco. Al tocarme por unos 10 minutos senti la necesidad de tener un macho ensima de mi, crei estar lista para dejar pasar al perro y asi lo hice. Abri la puerta y el perro se me lanzo con unas ganas de quererme coger, eran unas ganas como si hubiera pasado años sin hacerlo, sin poderse coger a una perra.
El perro con la fuerza que se me avento me tiro en la ropa y comenzo a lamer mi cosita, lo deje y decidida me dispuse a gozarlo.
Era un placer enorme lo que estaba pasando en ese momento, al sentir el ocico frio de ese perro y tener en mi mano esa enorme y rojiza punta llena de venas, me sentia bastante mojada, llego un momento en que me quice levantar, pero al momento de darme la vuelta para apoyarme, ese macho se monto sobre mi y sin tardarse intento entrar en mi cosita, lo intento como unas dos veces hasta que me metio su pene, claro que fue con mi ayuda, pues yo levante mis nalgas hasta que senti la verga de ese semental. Yo sentia como me empujaba esa cosota que me metio, sentia gran placer, como entraba y salia de mi en un ritmo bastante rapido, en eso se sale completamente y mire como se movia en el aire al no estar dentro de mi cosita. El perro se veia cansado, tenia la lengua de fuera y respiraba muy agitado, tenia ese enorme pene fuera de se funda y no pude contener la tentacion de chupar esa enorme cosa, tenia un sabor un poco salado pero delicioso, ese macho volvio a montarse en mi con mucha facilidad, talves seria porque era un semental y sabia hacerlo, se movia muy rapido y yo solo me quejaba y gemia, talvez por la exitacion, el placer, o yo no se que sera pero empiezo a hablar con los perros y a decir cosas que siento en ese instante, algo como esto –Ayyyy cogeme no dejes nada de miiiii haaaaaaaa– recuerdo que le decia eso y el perro se seguia moviendo con mas fuerza. Que se puede esperar de un semental que ha cogido con varias perras, en esta ocacion con una perrita con muchos deseos de ser penetrada por ese macho.
Hubo un momento en que me queria separar de el, pero no me dejaba tenia bastante fuerza, tanto que me levantaba en su movimiento de ir y venir, sentia su respirar cerca de mi cuello, eso me exitaba mas y mas.
El se bajaba y se volvia a montar sobre de mi en varias ocaciones, era delicioso sentir ese pene una y otra vez dentro de mi cosita. Hasta que llego un momento en que yo sentia unos empujones mas fuertes, sentia una gigantesca bola que pegaba detras de mi, era enorme, la pude tocar con mis manos, queria sentir todo lo que tenia ese perro, sentia sus testiculos pegar sobre mis piernas,  hizo quejarme de placer –que ricoooo, sigueeee haaayyyyy, dame maaaass, cogemeeeeee ayyyyyyy— y de pronto senti que el perro me abrio mas, senti que me partiria en dos, senti un dolor inmenso que me hizo abrirme mas de piernas, era esa bola que me la incrusto de un solo golpe –haaaagggg me dueleeeee , noooooo ya noooooo– solo gritaba, eran gritos de dolor, de un dolor placentero, aunque se escuche algo contrastante, le llegue hasta a pedir piedad a ese perro –sacamelaaa porfabor perritoooo, me dueleeee haaaaaagggg– se sentia que no hiba a poder serrar mis piernas nunca mas. sentia como ese perro se corria dentro de mi, como explotaba su pene, como bañaba mis entrañas con todo su semen que dejaba en mi.
Cuando me di cuenta estaba saliendo aquel semen que estaba dejando dentro de mi ese semental, de tanto dolor placentero que me hizo sentir, solo sentia algo caliente que salia de mi cosita.
En otras ocasiones que he tenido la oportunidad de hacerlo con otros perros, ellos se bajan al atorarme con esa bola que tienen, pero el no lo hizo, sino que se seguia moviendo con un entusiasmo como si apenas me estuviera montando. Al tener esa bola dentro de mi vagina y al perro moviendose, solo me quedaba sufrir las consecuencias de meterse con un semental tan grande,eran solo quejidos los que se escuchaban en esa casa, quejidos de dolor y de placer —no seas brutoooo hay me dueleeeee, ya nooooooo aaaaaaggg—.
Pense que se quedaria encima de mi, pero me equivoque, se dio la vuelta y senti como su VERGOTA se movio con el, el perro giro y su cosota tambien lo hizo, guauuuu senti como esa bola dio vuelta dentro de mi. Me gusto como me hizo sentir cuando me arrastro por el suelo, porque enserio me arrastro, ya que el era enorme y muy fuerte, me hizo sentir como una verdadera PERRA.
. Después de unos 20 minutos aproximadamente , el se salio de mi de un fuerte tiron dejandome bañada en su semen, es increíble la cantidad de semen que dejan los perros y el tamaño que dejo de mi vagina. Con apuros me levante y me fui a mi casa a tomar otro baño, ya que me senti limpia llegue a mi cama y quede dormida bastante satisfecha por aquella embestida que me dio ese semental.
Las experiencias que les he contado son verdaderas, realmente me han pasado y se siente bastante bien, me siento verdaderamente satisfecha al hacerlo, un amigo me dijo que estaba bien el satisfacer mis fantasias y no importaba si era con un perro, pero a mi me gustaria otra opinion, de alguna chica o de algun hombre no importa solo quisiera saber su opinion, si alguien quiere escribirme lo puede hacer a:
rockurb_28@yahoo.com
Gracias

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11 comentarios en “Montada por un semental

  1. Me exita mucho lo que cuentas, sobre el semental, solo tengo una pequeña duda, dicen que los perritos tienen enfermedades venéreas no te miedito que te repartan alguna???

  2. hola que rico ese relato me calento mucho me gustaria tener contacto contigo yo soy de puebla mexico y tu tambien e tenido algunas experiencias con perros

  3. Hola soy una chava mmmm sabes kumplir nuestra fantaziaz no tiene nada de malo…. Me encanto tu relato y me gustaría praticarlo 🙂

  4. Tengo 19 años y unos vecinos tienen un fila brasilero que se llama Jerónimo; desde que comencé a menstruar, comencé a tener deseos sexuales profundos y obviamente me gusta la pornografía, un día me metí a buscar jovencitas haciendo el amor con perros y salieron varios sitios, al ver chicas bien bonitas penetradas por vergas de perros, y ver sus caras de gozo, me sentí muy tentada a tener sexo con un perro; haciéndome la que necesitaba el teléfono, porque dije la mentira de que el mío estaba dañado, le pedí prestado el teléfono a mi vecina y cuando llegué ahí estaba Jerónimo, que ya me conocía desde que era cachorro, se me acercó y me meneó la cola; de ese teléfono llamé a una amiga y mientras le decía tonterías para justificar el uso del teléfono, miraba a Jerónimo y lo detallaba lo hermoso que era como perro, se sentó frente a mí y le dirigí la mirada de inmediato a su pene, en la forma que se sentó, le salía del forro un chorizo rosado y le caían goticas como de babas; él de vez en cuando se pasaba la lengua; terminé de hablar por teléfono, le agradecí a la vecina y antes de irme a mi casa, le pregunté si cuando salían de paseo se llevaban al perro; me dijo que no, que por lo grande era difícil y que tenían que rechazar invitaciones para no dejar al perro solo, de inmediato le dije que si algún día necesitaban de mi colaboración para darle la comida a Jerónimo, no había ningún problema, porque el perro me conocía, ella me dijo que se lo iba a comentar a su esposo y que me agradecía mucho.

    Pasó una semana y el viernes me llamó mi vecina a contarme que el esposo le había dicho que tenían una invitación a una casa de un amigo y que teniendo en cuenta mi ofrecimiento, me comentara a ver si me podía quedar a cargo de Jerónimo, cuando me lo comentó, de inmediato me emocioné y mi vagina se humedeció pensando en la oportunidad que se me presentaba, le confirmé que contara conmigo y así comencé a prepararme para mi encuentro con esa preciosidad de perro; convercé con un amigo veterinario y le pregunté como se arrechaban los perros y me contó que el olfato de los perros sentía las feromonas de las perras en celo.

    Terminada la conversación con el veterinario, salí a buscar en la calle a ver si por suerte veía una perra en calor; cogí mi carro y me metí por varios barrios y logré ver una perra que estaba rodeada de perros, logré mirarle la vulva y la tenía hinchada, para mi suerte, estaba en celo; me bajé del carro y espanté a los perros, se apartaron unos metros y cogí a la perrita, la acaricié, tome mi pañuelo y le limpié la vulva varias véces, el pañuelo quedó bien húmedo, lo metí en una bolsita plástica y lo puse en mi cartera, la cerré y me subí al carro y me fui a mi casa.

    Dejé mi cartera en mi pieza, escondida, y pasé donde la vecina a comentarle que iba a estar en mi casa para cuando quisieran irse a donde los habían invitado me avisara para llevarle más tarde la comida a Jerónimo.

    A las siete de la noche me llamó mi vecina y de inmediato fui a recibirle las llaves, mientras llegaba, mi cabeza no dejaba de pensar en que esa sería la noche de bodas con Jerónimo; le recibí las llaves y le pregunté que cuando iban a regresar; ella me respondió que regresarían el domingo en la noche, que por favor no lo fuera a dejar a Jerónimo solo todo el día, que estuviera pasando a verlo como estaba, yo pensaba y en mis adentros le decía: tranquila suegrita que tu perrito estará muy bien acompañado, le prometo que le daré el mejor fin de semana de toda su vida de perro.

    Los vecinos se fueron; dejé pasar media hora, al ver que no regresaron, cogí mi cartera donde estaba el pañuelo que les conté, me puse una tanguita amarilla, seda dental, bien sexi; tan pronto me la puse noté que se mojó con los jugos de mi panocha exitada, de solo pensar en la aventura que estaba por vivir; me puse muy nerviosa, puse en mi cartera un par de medias pruesas de mi papá y busqué dos ligas de caucho que usaba mi mamá; me puse una minifalda bien cortica y bajé a donde Jerónimo.

    Llegué a la puerta y de los nervios se me trababa la llave, hasta que abrí, de inmediato Jerónimo vino a mi batiéndome la cola y me trató de lamer la cara, lo acaricié y en cada una de sus manos les puse las medias y las ligas, el caminó, sintiéndose incómodo, pero al ratico se echó junto a mi, me levanté y fui al baño; ahí me quité mi minifalda, saqué el pañuelo, lo sentí algo ya seco, lo humedecí con unas gotas de agua y me lo sobé en mi tanga y por los bordes de mi pahocha, salí solo con mi tanga, con mis tetas hermosas al aire, mis pezone estabán durísimos, tal vez por la gran exitación que tenía.

    Cuando me vió Jerónimo, de inmediato se abalanzó sobre mi, oliéndome mi cuca y se me subió moviéndose como para cogerme como su perra, bajé mi mano y le cogí la verga, la tenía durísima y los testículos se le movían, eso me exitó, porque me sentía deseada sexualmente por el perro; me puse en cuatro y Jerónimo de inmediato se me montó, me abrazó y me acerco asu pene, estaba desesperado por penetrarme; con mi mano derecha le cogí el pene y lo coloqué en la entrada de mi panochita, Jerónimo dió un empujón y me metió toda su verga, comenzó a bombear como loco, al principio senti dolor y ardor, pero a los pocos segundos el placer era infinito, jamás ningún hombre, me había hecho sentir tanto placer; me bombeo unas cien veces y sentí algo bien grande que se había metido en mi panochita, el perro se quedó quieto jadeando y con su lengua afuera, botándome babas en mi espalda; yo estaba unida al perro por su bola grande, sentía que el perro se derramaba dentro de mi, sentí un chorro de semen abundante, sentía mi panochita y pensaba que hasta mi útero estaba llena de semen de Jerónimo.

    Así nos quedamos quietos por unos quince minutos, depronto Jerónimo se bajó de mi, y sentí que su bola ya estaba deshinchada y al salir me salió un chorro grande del semen que me había metido, me sentía feliz, satisfecha, pero cuando pensé me dio temor al pensar que que sería si quedaba en embarazo con el semen de Jerónimo, sentí mucho miedo.

    Ese fin de semana cada seis horas me le entregaba a Jerónimo, y se comportaba de la misma forma; el domingo en la mañan ensayé si untarme los jugos remojados de la perrita; Jerónimo apenas me vió llegar me batió la cola y de inmediato reaccionó como si tuviera los jugos de la perrita, eso me convenció de que ya Jerónimo me veía como su perra y que mis olores eran los que lo arrechaban.

    El domingo por la tarde se me trató de subir y lo regañé, le pegué con un periódico y se apartó temeroso, varias veces le mostré el periódico envuelto y él agachaba las orejas y se apartaba de mi; eso lo hice con el propósito de que no nos pillaran los vecinos y que no lo vieran arrecho cuando me veía.

    El domingo en la noche volvieron los vecinos y me dieron las gracias por haber cuidado a Jerónimo, yo les dije que ese perrito era un ángel, que se había portado muy bien.

    Han pasado muchos fines de semana en que los vecinos han salido, Jerónimo no necesita más perras, conmigo sabe que vive su cielo de perro.

  5. Hola sabes tu relato me exito mucho solo he leido hostorias sobre esto pero me gustaria practicarlo me yudarias porfa este es mi numero marcame cuando quieras 5529481378

  6. Hola me xito mucho tu relato pero en realidad solo he leido historias de esto me ayudaroas a llevarlo a la practica este es mi numero 5529481378

  7. Me exito demaciado tu relato , me muero por tener un perro asi… Me encanta la idea de sentir una lengua larga y aspera lamber mi panochita mmmm que delicia sentir que te penetre con ella, Dios mio estoy mojadisima

  8. ME gusto tu relato, aunque nunca he hecho zoofilia, siempre me han encantado estos relatos

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