Mi marido colabora para que mi perro me coja

Me decido a contar mi vida, porque son muchos los relatos que yo y mi marido leemos en Internet, me casé joven tenía 21 años, Alejandro mi marido tenía 36, me llevaba 15 años, yo vivía en un pueblo grande del centro de España, y Alejandro es era el heredero de unos mataderos que había en el pueblo, empezamos a salir y a pesar de la diferencia de edad, nos casamos.
Alejandro hizo una casa preciosa en las afueras del pueblo, y una vez casados nos fuimos a vivir a ella, al año de casados tuvimos un hijo que llamamos Aurelio y a los dos años una niña que llamamos Cristina, pasaban los años y éramos muy felices, cuando Alejandro tenía 55 años ya nuestras relaciones amorosas eran de largo en largo, después de los 50 había tenido un bajón considerable, yo con 40 estaba en plenitud de forma pero nada, Alejandro no funcionaba, nuestro hijo tenia 18 años y no hizo mas que la escuela, lo de estudiar no era lo suyo, así que a trabajar con su padre, Cristina tenía 16 y seguía en la escuela, tenemos un precioso gran danés de 3 años, al que llamamos Rex, copiado de la serie de la 3, siempre que yo salía al jardín era mi guardaespaldas, ya que no se separaba de mi, yo soy la que le da de comer, le baña, le mima, el animal es muy cariñoso y siempre está jugando.
Cuando un día Alejandro y yo estábamos leyendo relatos eróticos en Internet, salió uno de una mujer que hacía el amor con su perro, y Alejandro dice.
-Claudia, esto si que esta bueno
-Me parece increíble que se pueda hacer con un perro
Desde ese día, leíamos todos los relatos de zoofilia, y yo con alguno me excitaba, pero tenía que conformarme con masturbarme, un día que estaba a cien, me dice Alejandro.
-Anda, que si te coge ahora Rex.
-No seas bruto, tiene que estar enseñado
-No creo que tarde mucho en aprender, su instinto le guía
-Pues tiene una polla de espanto, el otro día la tenía fuera y es un considerable rabo, rojo como un tomate, largo y grueso.
-Ja, ja, si te coge ahora te la clava hasta el corazón
-Calla, bruto
Pasaban los días y yo estaba deseando ver de nuevo la polla de Rex, pero este no me daba la oportunidad, un día lo llame para bañarlo.
-Vamos Rex, que ya hueles, al baño
El cariñoso animal me siguió y una vez en el baño, entro en la bañera, lo mojé con agua templada y lo empecé a enjabonar, cuando mi mano se acercaba a su pene, Rex se quedaba quieto como una estatua, yo le froté y pude comprobar como el animal empezaba a tener una erección, así que continué con los masajes y pude ver aquel pedazo de polla, roja y larga con un grosor considerable, yo me estaba excitando, cuando lo saque de la bañera y comencé a secarlo, Rex estaba muy nervioso, no paraba de lamerme y moverse, a la noche en la cama con Alejandro le conté lo ocurrido.
-Así que cuando lo sobaste se empalmo
-Y no sabes tu que pedazo de polla
-Ya viste que en algunos relatos que leímos, dicen que los gran daneses son los perros que mayor tienen el pene.
-Mayor y más gordo
-Cuando lo vuelvas a bañar procura que esté yo para verlo
-El sábado cuando salgan los chicos, lo bañamos
Cuando el sábado que los chicos salían con sus pandillas, se marcharon dije a Alejandro
-Que, ¿lo bañamos?
-Si, haber si es tan grande como dices
Me puse un blusón que solía ponerme para bañarlo, ya que me dejaba empapada y llamé a Rex.
-Rex, vamos al baño
Rex como siempre me siguió y una vez en la bañera, yo no podía bañar bien a Rex, ya que la mampara no daba para estar los dos de rodillas, así que me metí en la bañera con Rex, después de mojarlo comencé a enjabonarlo y de nuevo cuando le frotaba su pene éste comenzó a salir y ponerse tieso, Alejandro decía.
-Valla pedazo de estaca
Rex, se estaba poniendo muy nervioso, me lamía y intentaba subirse encima de mí, Alejandro se reía
-Quiere follarte
Yo tenía el blusón completamente pegado a mi cuerpo y mis bragas que era lo único que tenía debajo también estaban empapadas, cuando salimos de la bañera me puse a secarlo Rex no paraba, yo estaba de rodillas y continuamente me lamía y intentaba subirse en cima de mi, y me dice Alejandro
-Déjalo subirse haber que hace
Me quedé quieta de rodillas con las manos apoyadas en el suelo y Rex  de inmediato se me acaballó, sentía en mi culo su pene grande y duro pegar golpes sobre mi blusón, estaba moviéndose como si estuviera follando, Alejandro se reía a carcajadas, y me decía
-Si llegas a estar sin ropa te la clava de lo lindo
Rex estaba muy tozudo, y lo echamos al jardín, yo estaba muy excitada me duché y me masturbe como una loca, en la noche me decía Alejandro
-Es impresionante, como su instinto le lleva a follar
-Tiene una polla de impresión
-Si te la mete te vuelve loca
Tardé en conciliar el sueño, no podía quitar de mi cabeza lo que Rex intentó, a mediados de semana de nuevo volví a bañar a Rex, estaba sola y me metí en la bañera con él, pero sin ropa, así que cuando lo empecé a sobar su polla ya fuera estaba como un palo, me puse a secarlo y yo estaba ya excitada, mi coño ya chorreaba, Rex buscaba mi coño y se puso a oler, yo me quedé parada y comenzó a lamer, su lengua entraba no se hasta donde, tuve un orgasmo de campeonato, él intentaba subirse encima de mi, como el sábado me encantó lo que hizo, me quede a cuatro patas y deje que se subiera, tenía la cabeza apoyada sobre la taza del inodoro y Rex daba golpes con su enorme polla en mi culo, en una ocasión acertó y entro parte de su pene en mi coña, sentí como una descarga eléctrica, tenía la polla muy caliente, yo ya estaba a cien, siguió intentándolo y de un empujón sentí como aquel enorme pene entro en mí, me hacia daño era muy largo y gordo, comenzó a bombear, yo ya no sabía si sentía dolor o placer, tuve un orgasmo y cuando Rex eyaculó dentro de mi no podía ni moverme, sentí una gran cantidad de semen que me abrasaba por dentro, cuando se retiró cayo gran cantidad por el suelo, yo tardé un rato en poder moverme, luego de ducharme observé que me resquemaba la cintura y en el espejo veo que tengo unos arañazos, me eché un poco de agua oxigenada y después de limpiar el baño me quede sentada en el sofá, pensando que tenía que haberle puesto unos calcetines gruesos como había leído en varios relatos, a la noche cuando nos acostamos me dice Alejandro.
-¿Qué te pasó?, tienes unos arañazos en la cintura
-Estuve bañando a Rex, y intento acaballarme y me araño
-Solo intentó acaballarte
-Si, hizo como el otro día
El sábado lo volvemos a bañar
Cuando de nuevo los chico se marcharon, nos pusimos a bañar a Rex, cuando lo estábamos secando me dice Alejandro.
-Quítate la ropa, haber que hace
-Si pero busca unos calcetines gruesos, que si no me araña
Alejandro se fue a buscar los calcetines y yo me quité la ropa, Rex estaba inquieto, me daba la impresión que sabia lo que iba a pasar, Alejandro le puso los calcetines y se los amarro con unas cintas, y dijo.
-Ponte a gatas
Yo como el otro día apoye mi cabeza sobre el inodoro, y Rex de inmediato me acaballó, en el primer intento ya metió su polla en mi coño, después de yo tener dos orgasmo Rex eyaculo llenado de semen mis muslos y suelo, Alejandro tenia su polla erecta, y en la misma posición que tenía me la clavo de un golpe, no sentía lo más mínimo, ya que la polla de Rex es el doble de larga y gorda, eyaculo dentro de mi como una fiera, y le dije.
-Cariño, te funcionó
-Dios, me puso a cien
Comenzamos a tener relaciones con Rex, en algunas ocasiones al principio Alejandro tuvo alguna erección pero luego ya no era capaz, así que yo estaba en la gloria, pasaron dos años yo ya con 42 era la mujer mas feliz de la tierra, tenía sexo cuando quería y mi marido me ayudaba, Rex se había convertido en un experto follador, siempre estaba dispuesto, comencé a observar que nuestra hija Cristina ya con 18 años, siempre que estaba en casa le gustaba jugar mucho con Rex, comenzó a bañarlo ella cosa que nunca había querido hacer, incluso algunas noches lo metía en su habitación, una noche me desperté y sentí unos leves gemidos, me levanté y salí muy suave al pasillo para ver de donde procedían los suaves gemidos, y en la puerta de la habitación de Cristina pude oír sus gemidos y la respiración agitada de Rex, acababa de descubrir que mi hija de 18 años se follaba con Rex, no podía decir nada, yo pensaba éste animal bien aguanta, ya que yo me lo follaba varias veces a la semana y también mi hija, pasaron los años y hoy tengo 54 años, Alejandro 69 , Cristina 30 y sigue viviendo con nosotros, Aurelio ya tiene 32 se casó con una chica del pueblo y tienen una preciosa niña.
Nuestro antiguo Rex, se murió, pero Alejandro cuando ya estaba viejo trajo otro gran danés y tambien aprendió muy rápido, también lo llamamos Rex.

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4 Responses to “Mi marido colabora para que mi perro me coja”

  1. joserro dice:

    Que cosa mas rica, de ser real este relato como gozaron, felicidades !!!

  2. gerard dice:

    hola… muy interesante el relato… yo… obligue… digamos q lleve a mi esposa poco a poco a eso…

    no se porque me gusto.. pero asi fue… aproveche q estuviera exitada y algo bebida para pasar a los hechos, que poco a poco había trabajado… pero es otra historia…

    aquel día… pude hacer q masturbara al perro…

    no paso nada porque es dificil llegue, pero curiosamente, al día siguiente, pude hacer q le tuviera mas interes a la zoofilia.

    solo fue a los 3 dias despues q pudimeos volver a hablar de ello, se ve q le daba verguenza, y a mi, me excitaba
    asi q decidimos duchar al perro, un cruzado, nada del otro mundo, pero muy simpatico, y tranquilo, se quedo al extraño… no creo q se entero muy bien
    lo duchamos, mi esposa le tocba las parte, riendose nerviosamente
    lo masturbo, termino chupandole basnate bien, y termino a cuatro patas, fue algo violento, pero ese perro no paraba de correrse y movia las patas q termino la cosa no como quisimos, q termino arrañando a mi esposa.

    pero le gusto mucho a mi esposa, no lo nego… y pudimos repetir muchas veces, con varios perros, y con ponys, eso si q fue tremendo… la cantidad de semen q eyaculan…

    es tan extraño q ya casi, solo nos dedicamos a eso, ella tiene relaciones conmigo, por supuesto, con otros hombres ahora, la compartimos, y he de decir q exageramos porque la “follamos” mucho, y mal, y realmente, termina gustandole solo el contacto animal, ya q dice segun ella q es mas… normal… despues de 8 años asi, he de admitir q ahora, todo me desorienta, aunque fui yo el instigador de todo esto… podrias decirme lo q sientes intimamente? eso me ayudaría quizas a entender lo q nos esta pasando.

    gracias.

  3. el buo dice:

    que buen rrelato

  4. el buo dice:

    tanvien tengo rrelatos zoofilicos yo soy sofilico desde los trece años desde que me desarroye sexualmente mejor dicho mi primera experiencia fue con una perra fue a que me quito el virgo pero es indescriptible la sensacion de mi primera ves, hoy tengo 43 y todavia sigo siendolo, y lo comfieso son mas divinas que las mujeres.
    cuando tengo la oportunidad de encomtrarme una en celo no la perdono, son ya muchas las experiencias que he vivido, con perras y con mujeres,tengo mucho que contar sobre zoofilia

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